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Guía Completa sobre Diabetes Tipo 1 y 2

La diabetes es una enfermedad crónica causada por niveles altos de azúcar en la sangre. Existen tres principales tipos de diabetes: diabetes tipo 1 causada por una reacción autoinmune que destruye las células productoras de insulina; diabetes tipo 2 causada por resistencia a la insulina, que es la forma más común; y diabetes gestacional que ocurre en algunas mujeres embarazadas. La diabetes no controlada puede causar graves complicaciones a largo plazo en los ojos, riñones, nervios y sistema cardiovascular.

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Guía Completa sobre Diabetes Tipo 1 y 2

La diabetes es una enfermedad crónica causada por niveles altos de azúcar en la sangre. Existen tres principales tipos de diabetes: diabetes tipo 1 causada por una reacción autoinmune que destruye las células productoras de insulina; diabetes tipo 2 causada por resistencia a la insulina, que es la forma más común; y diabetes gestacional que ocurre en algunas mujeres embarazadas. La diabetes no controlada puede causar graves complicaciones a largo plazo en los ojos, riñones, nervios y sistema cardiovascular.

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ÍNDICE

TEMA I
QUE ES LA DIABETES………………………………………………………………
TEMA II
TIPO DE DIABETES. …………………………………………………………………
DIABETES TIPO 1……………………………………………………………………...
Nombre Alternativo…………………………………………………………………….
Definición………………………………………………………………………………
Causas………………………………………………………………………………….
DIABETES TIPO 2…………………………………………………………………….
Definición………………………………………………………………………………
Causas………………………………………………………………………………….
Diagnóstico…………………………………………………………………………….
Tratamiento…………………………………………………………………………….
DIFERENCIAS ENTRE DIABETES TIPO 1 Y 2……………………………………
DIABETES MELLITUS GESTACIONAL…………………………………………….
OTROS TIPOS DE DIABETES………………………………………………………..
TEMA III
COMPLICACIONES DIABETICAS………………………………………………….
INTRODUCCIÓN

Este trabajo tiene como objetivo presentar a la diabetes en la mayoría de sus aspectos. La
primera parte trata de las características generales de la enfermedad, las complicaciones que
acarrean su desarrollo en un individuo y los tratamientos actuales.

La segunda parte del trabajo estudia los distintos caminos que se están buscando y
descubriendo para conocer más sobre la enfermedad y así proponer nuevos tratamientos, y
por qué no, la cura definitiva. También está incluida la posibilidad de detección precoz con
el objetivo de evitar directamente su desarrollo.

La información es muy variada, por tratar distintos temas. Es una recopilación de datos de
fuentes diferentes, y, en la segunda parte, toda la información es de fines del año 1999 a la
fecha actual, ya que los descubrimientos en biología molecular y medicina son constantes,
y cada vez más completos.

La diabetes es una enfermedad muy compleja, y que tiene muchas clasificaciones internas.
Yo me limito en este informe a la diabetes tipo I (insulino-depediente), porque aunque no
es la más común, es la que más complicaciones produce y la más difícil de controlar.
Además, los factores que la provocan son principalmente a nivel genético, por lo cual es
inevitable todavía. De todas formas describo también a los otros tipos, pero en la parte de
investigación me remito sólo a los datos relevantes para la tipo I
LA DIABETES

La diabetes es una afección crónica que se desencadena cuando el organismo pierde su


capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia. La insulina es una
hormona que se fabrica en el páncreas y que permite que la glucosa de los alimentos pase a
las células del organismo, en donde se convierte en energía para que funcionen los
músculos y los tejidos. Como resultado, una persona con diabetes no absorbe la glucosa
adecuadamente, de modo que ésta queda circulando en la sangre (hiperglucemia) y dañando
los tejidos con el paso del tiempo. Este deterioro causa complicaciones para la salud
potencialmente letales.

La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están
muy altos. La glucosa proviene de los alimentos que consume. La insulina es una hormona
que ayuda a que la glucosa entre a las células para suministrarles energía. En la diabetes
tipo 1, el cuerpo no produce insulina. En la diabetes tipo 2, la más común, el cuerpo no
produce o no usa la insulina de manera adecuada. Sin suficiente insulina, la glucosa
permanece en la sangre.

Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas serios. Puede
dañar los ojos, los riñones y los nervios. La diabetes también puede causar enfermedades
cardíacas, derrames cerebrales y la necesidad de amputar un miembro. Las mujeres
embarazadas también pueden desarrollar diabetes, llamada diabetes gestacional.

Un análisis de sangre puede mostrar si tiene diabetes. Un tipo de prueba, la A1c, también
puede comprobar cómo está manejando su diabetes. El ejercicio, el control de peso y
respetar el plan de comidas puede ayudar a controlar la diabetes.
TIPO DE DIABETES

Nombres alternativos

Diabetes - tipo 1; Diabetes - tipo 2; Diabetes - gestacional; Diabetes tipo 1; Diabetes tipo 2;
Diabetes gestacional; Diabetes mellitus

Hay tres tipos principales de diabetes:

Diabetes tipo 1

Diabetes tipo 2

Diabetes mellitus gestacional (DMG)

DIABETES TIPO 1

Definición

La diabetes tipo 1 es una de las enfermedades crónicas infantiles más frecuentes. Ocurre
porque el páncreas no fabrica suficiente cantidad de insulina.

Causas

Hasta hoy, se desconocen las causas exactas que dan origen a una diabetes tipo 1. Se sabe
que existen una serie de factores combinados entre sí:

Factor genético. Se hereda la predisposición a tener diabetes, no la diabetes en sí. Sólo el


13% de los niños y adolescentes con diabetes tienen un padre o hermano con esta
enfermedad. Sabemos que la causa no es totalmente debida a la herencia por los estudios
que se han realizado en gemelos idénticos. Cuando un gemelo tiene diabetes tipo 1, sólo en
la mitad de los casos el otro gemelo desarrollará la enfermedad. Si la causa fuese
únicamente genética, ambos gemelos desarrollarían siempre la enfermedad.
Mi padre y yo tenemos diabetes tipo 1 - Pues yo tengo diabetes tipo 1 y mi hermana gemela
no

Autoinmunidad. Normalmente, el sistema inmune protege nuestro cuerpo, pero en


determinadas enfermedades como la diabetes, el lupus, artritis, etc., el sistema inmune se
vuelve contra nuestro cuerpo. En el caso de la diabetes, se produce una reacción contra las
células productoras de insulina. La forma de evidenciarlo en sangre es midiendo los
anticuerpos. Estos anticuerpos suelen desaparecer de la sangre de forma progresiva después
del diagnóstico de la diabetes.

Daño ambiental. Este factor puede ser unos virus, tóxicos, algo en la comida, o algo que
todavía desconocemos. Es el puente entre el factor genético y la autoinmunidad.

La forma de desarrollar la enfermedad sería la siguiente:

Una persona hereda la predisposición a padecer diabetes.

Esta tendencia puede permitir a un virus o a otro factor lesivo dañar a las células beta.

Las células beta dañadas al cambiar no son reconocidas y el cuerpo reacciona produciendo
anticuerpos contra parte de esas células.

Se activan los glóbulos blancos que se dirigen al páncreas y lesionan más células beta.

Sabemos que la mayoría de las personas que desarrollan diabetes no lo hacen de un día para
otro. Se trata de un proceso que puede durar años, incluso iniciarse desde el nacimiento.

La diabetes tipo 1 está causada por una reacción autoinmune, en la que el sistema de
defensas del organismo ataca las células productoras de insulina del páncreas. Como
resultado, el organismo deja de producir la insulina que necesita. La razón por la que esto
sucede no se acaba de entender. La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad,
pero suele aparecer en niños o jóvenes adultos. Las personas con esta forma de diabetes
necesitan inyecciones de insulina a diario con el fin de controlar sus niveles de glucosa en
sangre. Sin insulina, una persona con diabetes tipo 1 morirá.

La diabetes tipo 1 suele desarrollarse repentinamente y podrían presentarse síntomas como:

Sed anormal y sequedad de boca

Micción frecuente

Cansancio extremo/falta de energía

Apetito constante

Pérdida de peso repentina

Lentitud en la curación de heridas

Infecciones recurrentes

Visión borrosa

Las personas con diabetes tipo 1 pueden llevar una vida normal y saludable mediante una
combinación de terapia diaria de insulina, estrecha monitorización, dieta sana y ejercicio
físico habitual.

El número de personas que desarrollan diabetes tipo 1 aumenta cada año. Las razones para
que esto suceda siguen sin estar claras, pero podría deberse a los cambios de los factores de
riesgo medioambiental, a circunstancias durante el desarrollo en el útero, a la alimentación
durante las primeras etapas de la vida o a infecciones virales.
DIABETES TIPO 2

Definición

Diabetes tipo 2: resistencia a la insulina La diabetes tipo 2 es la forma de diabetes más


frecuente en personas mayores de 40 años. Se la conoce también como diabetes del adulto,
aunque está aumentando mucho su incidencia en adolescentes e incluso preadolescentes
con obesidad. En este tipo de diabetes la capacidad de producir insulina no desaparece pero
el cuerpo presenta una resistencia a esta hormona. En fases tempranas de la enfermedad, la
cantidad de insulina producida por el páncreas es normal o alta. Con el tiempo la
producción de insulina por parte del páncreas puede disminuir.

La diabetes tipo 2 es el tipo más común de diabetes. Suele aparecer en adultos, pero cada
vez más hay más casos de niños y adolescentes. En la diabetes tipo 2, el organismo puede
producir insulina pero, o bien no es suficiente, o el organismo no responde a sus efectos,
provocando una acumulación de glucosa en la sangre.

Las personas con diabetes tipo 2 podrían pasar mucho tiempo sin saber de su enfermedad
debido a que los síntomas podrían tardar años en aparecer o en reconocerse, tiempo durante
el cual el organismo se va deteriorando debido al exceso de glucosa en sangre. A muchas
personas se les diagnostica tan sólo cuando las complicaciones diabéticas se hacen patentes
(ver Complicaciones diabéticas).

Aunque las razones para desarrollar diabetes tipo 2 aún no se conocen, hay varios factores
de riesgo importantes. Éstos son:

Obesidad

Mala alimentación
Falta de actividad física

Edad avanzada

Antecedentes familiares de diabetes

Origen étnico

Nutrición inadecuada durante el embarazo, que afecta al niño en desarrollo

En contraste con las personas con diabetes tipo 1, la mayoría de quienes tienen diabetes tipo
2 no suelen necesitar dosis diarias de insulina para sobrevivir. Sin embargo, para controlar
la afección se podría recetar insulina unida a una medicación oral, una dieta sana y el
aumento de la actividad física.

El número de personas con diabetes tipo 2 está en rápido aumento en todo el mundo. Este
aumento va asociado al desarrollo económico, al envejecimiento de la población, al
incremento de la urbanización, a los cambios de dieta, a la disminución de la actividad
física y al cambio de otros patrones de estilo de vida.

Causas

Factor genético o hereditario. La diabetes tipo 2 tiene mayor riesgo hereditario que la tipo
1. En casi todos los casos un padre o un abuelo tienen la enfermedad. En el caso de gemelos
idénticos, si uno tiene la enfermedad, el otro tiene un 80% de posibilidades de desarrollarla.

Estilo de vida. El 80% de las personas que desarrollan diabetes tipo 2 tienen obesidad y no
tienen una vida muy activa. El restante 20% a menudo tienen un defecto hereditario que
causa resistencia a la insulina.
Diagnóstico

Las personas con diabetes tipo 2 pueden estar años con la glucosa alta sin tener síntomas de
diabetes. Muchas veces el diagnóstico es casual al realizarse un análisis de sangre o de
orina por otro motivo. La poliuria, polidipsia, polifagia, fatiga y pérdida de peso
características de la diabetes tipo 1 también pueden estar presentes.

Tratamiento

Al igual que en la diabetes tipo 1 es importante que la familia aprenda lo máximo posible
de la enfermedad. Al comienzo de la diabetes ésta se podrá controlar en muchas personas
con cambios en el estilo de vida que incluyen una dieta normo o hipocalórica y ejercicio
físico diario. Es importante que los cambios en el estilo de vida se realicen en toda la
familia ya que así entre todos ayudaremos al adolescente o niño a aceptarlos mejor.

Los controles de glucemia capilar son muy importantes aunque no se esté utilizando
insulina como tratamiento. El mínimo recomendado son tres-cuatro al día. Los objetivos
serían tener una glucemia en ayunas < 120mg/dl y a las dos horas de las comidas <
140mg/dl.

Si con estas medidas no se consigue tener un buen control metabólico se añadirán pastillas
(Antidiabéticos orales) o insulina. Existen diferentes tipos de antidiabéticos orales, los más
utilizados son:

Metformina. Actúa reduciendo la liberación de glucosa del hígado. Puede ayudar a perder
peso ya que disminuye el apetito. Los principales efectos secundarios son malestar de
estómago, náuseas y diarrea.

Pioglitazona. Aumenta la sensibilidad a la insulina. Sus principales efectos secundarios son


congestión nasal, dolor de cabeza, problemas hepáticos y ganancia de peso.
Sulfonilureas. Estimulan al páncreas para producir más insulina y por tanto tienen riesgo de
producir hipoglucemia.

Repaglinida. Estimulan la liberación de insulina pancreática, se administran antes de las


comidas.

Acarbosa. Retrasa la digestión de los hidratos de carbono. Puede producir flatulencia y


dolor abdominal.

Inhibidores de DPP4, neutros respecto al peso y que ayudan a controlar los picos de
glucemia que se producen tras las comidas.

Inhibidores SGLT2, que favorecen la eliminación de la glucosa por las vías urinarias. Su
mecanismo de acción hace que sean útiles combinados con otros antidiabéticos orales que
actúan a través de mecanismos diferentes.

La insulina es otra opción terapéutica en las personas con diabetes tipo 2. Si al debut de la
enfermedad hay cuerpos cetónicos se precisará tratamiento inicial con insulina. Durante
periodos de enfermedades intercurrentes, muchos diabéticos tipo 2 necesitarán pinchazos
de insulina. Según la enfermedad progresa muchas personas con diabetes tipo 2 precisarán
insulina.

Agonistas de GLP-1: aunque también se inyectan, no son insulina. Están indicados cuando
se asocian obesidad y diabetes tipo 2 gracias a su efecto beneficioso sobre el peso. También
controlan los picos de glucosa que se producen tras la toma de alimentos

DIFERENCIAS ENTRE DIABETES TIPO 1 Y 2

Los dos tipos de diabetes son muy diferentes.

En la diabetes tipo 2 se asocian dos alteraciones: una disminución de la acción de la


insulina, con una alteración de la función de la célula beta que inicialmente es capaz de
responder con un aumento de la producción de insulina (de ahí que los niveles de ésta estén
elevados o normales con el fin de compensar el déficit de su acción) pero posteriormente la
producción de insulina se va haciendo insuficiente.

DIABETES MELLITUS GESTACIONAL

Se dice que una mujer tiene diabetes mellitus gestacional (DMG) cuando se le diagnostica
diabetes por primera vez durante el embarazo. Cuando una mujer desarrolla diabetes
durante el embarazo, suele presentarse en una etapa avanzada y surge debido a que el
organismo no puede producir ni utilizar la suficiente insulina necesaria para la gestación.

Ya que la diabetes gestacional suele desarrollarse en una etapa avanzada de la gestación, el


bebé ya está bien formado, aunque siga creciendo. El riesgo para el bebé es, por lo tanto,
menor que los de cuyas madres tienen diabetes tipo 1 o tipo 2 antes del embarazo. Sin
embargo, las mujeres con DMG también deben controlar sus niveles de glucemia a fin de
minimizar los riesgos para el bebé. Esto normalmente se puede hacer mediante una dieta
sana, aunque también podría ser necesario utilizar insulina o medicación oral.

La diabetes gestacional de la madre suele desaparecer tras el parto. Sin embargo, las
mujeres que han tenido DMG corren un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 con el
paso del tiempo. Los bebés nacidos de madres con DMG también corren un mayor riesgo
de obesidad y de desarrollar diabetes tipo 2 en la edad adulta

Sin embargo en la diabetes tipo 1 la alteración se produce a nivel de las células beta, por
ello los niveles de insulina son muy bajos.

Por ese mismo motivo los niveles de péptido C (que se segrega junto a la insulina) son
normales o altos en la diabetes tipo 2 y en la tipo 1 suelen estar muy disminuidos.

Los anticuerpos antiinsulina, antiGAD, IA2 e ICAs son positivos en la diabetes tipo 1, en la
tipo 2 están ausentes.
La forma de debut de la enfermedad también es diferente. El 50% de los pacientes con
diabetes tipo 1 debutan con cetoacidosis, sólo el 25% de los tipo 2 lo hacen de este modo.

OTROS TIPOS DE DIABETES

Diabetes MODY (Maturity Onset Diabetes in the Young). Se produce por defectos
genéticos de las células beta. Existen diferentes tipos de diabetes MODY, hasta la
actualidad se han descrito 7. Se deben a un defecto en la secreción de insulina, no
afectándose su acción. Se heredan de manera autosómica dominante, por ello cuando una
persona tiene diabetes MODY es habitual que varios miembros de la familia también la
padezcan y en varias generaciones.

Diabetes Relacionada con Fibrosis Quística (DRFQ). La fibrosis quística es una


enfermedad que afecta a múltiples órganos entre ellos al páncreas, esto conlleva que se
pueda desarrollar diabetes. El diagnóstico de la enfermedad se suele realizar en la segunda
década de la vida.

Diabetes secundaria a medicamentos. Algunos medicamentos pueden alterar la secreción o


la acción de la insulina. Los glucocorticoides y los inmunosupresores son algunos de ellos.

Diabetes gestacional. Intolerancia a la glucosa que se produce durante el embarazo que


puede ser debida a múltiples causas.

COMPLICACIONES DIABÉTICAS

Complicaciones de la diabetes descompensada

Cualquiera de los tipos de diabetes, si no son tratadas al comienzo de la enfermedad y


tienen tiempo suficiente de evolución, aparecen complicaciones, que pueden comprometer
la vida en corto plazo, sobre todo derivadas de lesiones de arterias y venas, de mediano y
pequeño calibre, que originan trastornos principalmente en el corazón, en los riñones, los
ojos y las piernas.

También se lesionan los nervios que coordinan los movimientos y la sensibilidad de los
miembros y el funcionamiento de órganos como el corazón, el estómago, el intestino, la
vejiga y el aparato genital masculino, lo que trae aparejado enfermedades del aparato
digestivo, urinario y reproductor.

Además el diabético tiene alterado su sistema inmunitario de defensa, por lo cual es más
proclive a sufrir infecciones, sobre todo del aparato urinario y tuberculosis pulmonar.

Los siguientes males pueden evitarse con un tratamiento precoz y adecuado:

Pie Diabético

Es común que los pacientes diabéticos sufran problemas de circulación e infecciones en los
pies y en las piernas. Estos problemas, como úlceras en la piel y gangrena, pueden evitarse
mediante un especial cuidado de los miembros, examinándolos diariamente, y controlando
cualquier irregularidad, como encontrar la piel roja, reseca, con cualquier tipo de callo o
ampolla, etc.

Alteraciones Oculares

Las principales alteraciones oculares ocurren en la retina, lo que se denomina retinopatía


diabética.

La retinopatía diabética es un desorden de los vasos sanguíneos en la retina del ojo,


provocando la ruptura de éstos. Se produce con más frecuencia en pacientes que poseen
diabetes hace mucho tiempo y no la controlan debidamente. Puede presentarse en enfermos
insulinodependientes o insulinodependientes.

La repetida hemorragia puede resultar en una ceguera parcial o total.


El tratamiento a esta afección es con rayos láser, lo que se llama fotocoagulación.

La amaurosis diabética es también una ceguera relacionada con la diabetes.

Las cataratas son también comunes en las diabetes de tipo I y II. Se presenta con mayor
frecuencia en los diabéticos que en los no diabéticos, y puede producir una disminución
total o parcial de la visión. Aparece cuando la enfermedad está mal controlada, ya que
cuanto mayor sea la hiperglucemia se instala más rápidamente.

Investigaciones llevadas a cabo en Inglaterra y Estados Unidos han demostrado que la


aspirina puede reducir el riesgo de ceguera en la diabetes. La Asociación Americana de
Diabetes (ADA) aconseja que a los diabéticos tomar de 81mg a 325mg de aspirina por día
para minimizar el riesgo de ceguera y paros cardíacos.

Impotencia Sexual Masculina

La impotencia sexual masculina es una complicación frecuente en los diabéticos mayores


de 35 años. Su intensidad es variable. La diabetes mellitus predispone a los hombres a
manifestar disfunción eréctil, y aproximadamente la mitad de ellos padece impotencia.

Existe una escala variable que va desde la astenia sexual hasta la impotencia completa. A
menudo coexiste con la nefropatía que complica a los diabéticos juveniles en la cuarta
década de su vida.

La impotencia puede deberse a una menor secreción hormonal de gonadotropinas, en


función de una menor cantidad de fructuosa en el líquido seminal.

Vasculopatías

La vasculopatía es la principal causa de mortalidad en los diabéticos.

Hay menor frecuencia de lesiones vasculares en los grupos de diabéticos controlados, con
normoglucemia.
Existen dos grandes tipos de vasculopatías diabéticas: la arteriosclerosis y
arterioloesclerosis diabéticas, que no se diferencian de las no diabéticas, y la
microangiopatía diabética, que parece afectar específicamente a los diabéticos.

En la arteriosclerosis y arterioesclerosis diabética están afectadas la mayoría de las arterias


medianas del miocardio, cerebro, extremidades inferiores y las arteriolas del glomérulo
renal y de la retina

Se presentan determinadas encefalopatías, coronariopatías o arteriopatías de las


extremidades, que constituyen el principal factor de morbilidad y mortalidad en el anciano
diabético.

La microangiopatía es una lesión que afecta los capilares, las arteriolas y las vénulas y tiene
una amplia distribución en el organismo. Se encuentra en los pequeños vasos de la retina,
riñón, músculo, piel, placenta, intestino. Se encuentra en enfermos con diabetes iniciada en
la infancia y en la adolescencia, pero también puede aparecer en diabetes más tardías.
Puede haber microangiopatía durante el período de prediabetes.

Afecciones Renales

Las alteraciones renales se producen tanto en el árbol urinario, como en los glomérulos o en
los túbulos.

La nefropatía rara vez aparece antes de la edad de 25 años, y es independiente del tipo de
diabetes, pero la posibilidad de padecerla aumenta con la antigüedad de la enfermedad. En
una nefropatía se requiere menos insulina, a menos que se produzcan infecciones urinarias
o extraurinarias, lo que aumentará la dosis. En general están asociadas a otras
microangiopatías, en especial la retinopatía.

La infección urinaria es cuatro veces más frecuente en el diabético que en el no diabético de


igual edad.
Cuando se obstruye el árbol urinario se produce papilitis necrótica, pero no es específica de
la diabetes. En la mayoría de los casos es una lesión de aguda de evolución rápida y mortal.

Mediante un régimen adecuado de alimentación es posible adecuar el organismo a la


insuficiencia renal. Uno de los detalles es que la cantidad de glúcidos debe ser mayor que lo
usual en diabéticos.

Cardiopatías

La muerte por cardiopatías es prácticamente dos veces más frecuente en diabéticos que en
personas sanas.

El infarto de miocardio produce hiperglucemia y aumenta el requerimiento insulínico, o


hace que los enfermos tratados con hipoglucemiantes perorales requieran insulina. Si está
bien tratado, rara vez llega a la acidosis.

Síndrome Neurológico Diabético

Implica cualquier alteración del sistema nervioso central o periférico, que es provocado por
la diabetes.

La neuropatía diabética puede aparecer con el inicio de la insulinoterapia, pero dura poco
tiempo. También es posible que parezca luego de un coma diabético. La neuropatía produce
disminución de la sensibilidad, algias localizadas, compresión de las masas musculares,
astenia y disminución de la fuerza muscular. Es útil que el diabético mantenga una
normoglucemia.

En la mayoría de los casos el paciente requiere un aumento en la dosis de insulina.

La triopatía es un síndrome integrado por retinopatía, nefropatía y neuropatía que aparece


en diabéticos graves, en general insulinodependientes, de entre 20 y 50 años.
Si tiene diabetes, el nivel de azúcar en su sangre está muy elevado. Con el paso del tiempo,
eso puede causar problemas en ciertas partes del cuerpo, tales como los riñones, los
nervios, los pies y los ojos. Tener diabetes también puede aumentar el riesgo de tener
enfermedades cardíacas y trastornos óseos y articulares. Otras complicaciones a largo plazo
de la diabetes incluyen problemas con la piel, problemas en el aparato digestivo, disfunción
sexual y problemas en los dientes y las encías.

Las personas diabéticas también pueden tener urgencias médicas debido a los niveles muy
altos o muy bajos de azúcar en la sangre. La causa puede ser una infección subyacente,
algunas medicinas o inclusive las medicinas que toma para controlar la diabetes. Si tiene
náuseas o se siente cansado o tembloroso busque atención médica de inmediato

Posibles complicaciones

Luego de muchos años, la diabetes puede causar problemas de salud graves:

Usted puede tener problemas oculares, que incluyen problemas para ver (especialmente de
noche) y sensibilidad a la luz. También podría quedar ciego.

Sus pies y su piel pueden desarrollar llagas e infecciones. Luego de mucho tiempo, puede
ser necesario amputarle el pie o la pierna. La infección también puede causar dolor y
picazón en otras partes del cuerpo.

La diabetes puede complicar el control de su presión arterial y colesterol. Esto puede llevar
a un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y otros problemas. El flujo de sangre a las
piernas y los pies puede volverse más difícil.

Los nervios de su cuerpo pueden resultar dañados, lo que causa dolor, hormigueo y
entumecimiento.
Debido al daño a los nervios, podría tener problemas para digerir los alimentos que
consume. Podría sentir debilidad o tener problemas para ir al baño. El daño a los nervios
puede hacer que los hombres tengan problemas para conseguir una erección.

Un alto nivel de azúcar en la sangre y otros problemas pueden llevar a daño renal. Sus
riñones pueden no funcionar tan bien como solían hacerlo. Incluso pueden dejar de
funcionar por lo que usted necesitaría diálisis o un trasplante de riñón.

ALTERACIONES DIABÉTICAS EN EL CUERPO HUMANO

El exceso continuado de glucosa en la sangre (hiperglucemia) puede afectar a diversos


órganos y tejidos. Aumenta la probabilidad de padecer problemas en dientes y encías:
gingivitis, periodontitis, infecciones. La hiperglucemia y la hipertensión arterial pueden
causar lesiones en pequeños vasos sanguíneos y alterar la retina, reduciendo la visión y
conduciendo en ocasiones a la ceguera. Del mismo modo, pueden lesionarse las células y
los vasos sanguíneos de los riñones, afectando a la capacidad de filtración y pudiendo
producir, en algunos casos, insuficiencia renal. Es frecuente que en los diabéticos, tanto
tipo 1 como tipo 2, el estómago tarde más de lo habitual en vaciarse. Pueden aparecer, por
tanto, pirosis, náuseas, regurgitación de alimentos no digeridos,

Una sensación temprana de plenitud al comer, falta de apetito, reflujo gastroesofágico y


espasmos de la pared del estómago.

Fundamentos científicos

Las alteraciones que produce la diabetes en el organismo son proporcionales a los niveles
de glucosa del paciente y a los años de evolución. Se puede decir que la hiperglucemia es
un «tóxico»: por tanto, dependiendo del grado de «exposición» en cantidad y en tiempo a
ese «tóxico», las manifestaciones serán menores o mayores. Aunque esta regla no es
aplicable al 100% de los pacientes, sí lo es para la inmensa mayoría. Hay que señalar que la
glucosa no es la única responsable de todas las complicaciones. Básicamente, la diabetes es
una enfermedad metabólica, lo que significa que muchas veces también se acompaña de
hipertensión arterial, hiperlipemia y trastornos de la coagulación sanguínea, por citar las
complicaciones más representativas. Muchos

Estudios han demostrado que el papel de cada una de ellas en cuanto al daño que pueden
producir es similar al que tiene la propia hiperglucemia. También hay que añadir que, en la
medida en que la glucosa está descompensada, también puede afectarse el metabolismo
lipídico y de coagulación, sin olvidar el importante papel que desempeñan el sobrepeso y la
obesidad en las complicaciones, dado, además, que un 75% de los pacientes diabéticos tipo
2 presentan obesidad.

En cuanto a las complicaciones específicas de la diabetes, y con ánimo sólo de


mencionarlas, señalamos las siguientes:

• Microangiopáticas:

– Retinopatía diabética.

– Nefropatía diabética.

– Neuropatía diabética (cardiaca, sexual, digestiva, periférica, autónoma).

• Macroangiopáticas:

– Enfermedad cardiovascular.

– Enfermedad cerebrovascular.

– Enfermedad vascular periférica.


PIE DIABÉTICO

Pie diabético

El pie diabético, según el Consenso Internacional sobre Pie Diabético, es una infección,
ulceración o destrucción de los tejidos profundos relacionados con alteraciones
neurológicas y distintos grados de enfermedad vascular periférica en las extremidades
inferiores que afecta a pacientes con diabetes mellitus que no ha sido o no está siendo
correctamente tratada. Por tanto, no debe ocurrir a efectos generales en pacientes cuya
diabetes esté siendo controlada adecuadamente dentro de una relativa normalidad. La
amputación de la extremidad inferior del afectado es reconocida como un elemento
importante en el padecimiento y también está vinculada a la inestabilidad postural en
personas de edad avanzada con diabetes.

Complicaciones neuropáticas

Cuando se dice que el pie diabético tiene una "base etiopatogénica neuropática" se hace
referencia a que la causa primaria que hace que se llegue a padecer un pie diabético está en
el daño progresivo que la diabetes produce sobre los nervios, lo que se conoce como
neuropatía. Los nervios están encargados de informar sobre los diferentes estímulos
(nervios sensitivos) y de controlar a los músculos (nervios efectores). En los diabéticos, la
afectación de los nervios hace que se pierda la sensibilidad, especialmente la sensibilidad
dolorosa y térmica, y que los músculos se atrofien, favoreciendo la aparición de
deformidades en el pie, ya que los músculos se insertan en los huesos, los movilizan y dan
estabilidad a la estructura ósea.
Si una persona pierde la sensibilidad en el pie implica que si se produce una herida, un roce
excesivo, una hiperpresión de un punto determinado o una exposición excesiva a fuentes de
calor o frío, no las sienta.6 Ya que el dolor es un mecanismo defensivo del organismo que
incita a tomar medidas que protejan de factores agresivos, los diabéticos pueden sufrir
heridas y no darse cuenta. Además, la pérdida de control muscular favorece la aparición de
deformidades y provocar roces, cambios en la distribución de los apoyos del pie durante la
marcha y predisponer a determinados puntos del pie a agresiones que, de no ser atacadas a
tiempo, pueden resultar fatales.

Complicaciones vasculares

La isquemia, o sufrimiento tisular derivado de la insuficiencia arterial, es frecuente en los


diabéticos, como consecuencia del daño que sufren los vasos sanguíneos a causa de la
enfermedad. Las arterias tienen la función de aportar nutrientes y oxígeno a las células para
que éstas funcionen correctamente. El pie es una zona de riego comprometido por su
distancia al corazón y si a esto sumamos el daño que sufren los vasos sanguíneos, podemos
imaginar que la circulación arterial del pie se vea ampliamente disminuida. Con ello se
producen importantes trastornos tróficos, es decir, de la "alimentación de los tejidos",
incluyendo debilidad de la piel, sequedad y otras alteraciones de las uñas, el vello.

Además, la insuficiencia arterial no solo provoca un sufrimiento de las células y de los


tejidos que las componen, sino que además implica que la respuesta inflamatoria, que
también depende del flujo circulatorio, se vea disminuida. Las arterias son responsables de
llevar los materiales necesarios para que un tejido se regenere, de modo que si se forma una
herida, ésta difícilmente cicatrizará. A través de las arterias, los medicamentos alcanzan las
distintas partes del organismo, así que si un paciente diabético sufre una infección en el pie
y el riego circulatorio está disminuido, el éxito del tratamiento farmacológico sistémico
(por vía oral principalmente) se reduce potencialmente porque el medicamento llega con
mucha dificultad a la zona en la que tiene que actuar, si bien debe instaurarse aún
asumiendo el riesgo de que no sea eficaz. Por otro lado, el tratamiento local, es decir, sobre
la misma herida, resulta fundamental aunque por desgracia, dadas las dificultades añadidas,
no siempre sea suficiente

Complicaciones de las úlceras

Las úlceras requieren todos los cuidados podológicos y médicos que estén al alcance del
paciente, ya que no sólo no se resuelven espontáneamente, sino que tienden a agravarse,
llegando en muchos casos a gangrenarse, lo que obliga a ejecutar amputaciones parciales o
incluso totales de las zonas afectadas. Se estima que las complicaciones derivadas de la
diabetes son la principal causa de amputación no traumática en el mundo.12 La suma de
falta de riego sanguíneo con la acumulación de toxinas derivadas del metabolismo
infeccioso pueden facilitar la aparición de fenómenos necróticos; dicho de otro modo,
pueden provocar que determinadas zonas de tejido mueran. Si ese tejido muerto no es
eliminado correctamente puede provocar la liberación de toxinas en sangre que acaben por
ocasionar una gangrena del miembro. La gangrena es subsidiaria de un único tratamiento
posible: la amputación o la muerte (si es que alcanza el sistema circulatorio a niveles
superiores).

Abordaje

La alta incidencia de la diabetes, considerada por muchos como la auténtica epidemia del
siglo XXI, exige que las autoridades sanitarias centren sus esfuerzos en combatir esta
enfermedad y tratar precozmente todas las complicaciones derivadas de ella, incluyendo
por supuesto al pie diabético. Sin duda, un enfoque multidisciplinar, que incluya la
participación de diferentes profesionales del ámbito sanitario, es con toda probabilidad la
mejor forma de detectar y atajar a tiempo estas complicaciones y evitar que se produzcan.
En la primera valoración de una lesión en el pie de un diabético se debe realizar una
valoración de la circulación arterial pues en caso de que ésta esté afectada se debe intentar
la revascularización lo antes posible. A continuación y en el mismo momento, es
imprescindible valorar la situación clínica del paciente y detectar cuantos padecimientos o
circunstancias coinciden y pueden ser coadyuvantes para una mala evolución de las
lesiones, y por último, el cuidado local, que no puede separarse de lo anterior, pues un
cuidado esmerado de la lesión no tendrá ningún resultado mientras no consigamos corregir
cuantas circunstancias intervengan en el caso.

Determinación del grado de riesgo en las lesiones del pie diabético

El interés básico de disponer de una clasificación clínica de los estadios en que cursa el Pie
Diabético responde a la conveniencia de articular los protocolos terapéuticos adecuados a la
necesidad de establecer su valor predictivo en cuanto a la cicatrización de la úlcera. La
clasificación de Wagner (Meggitt/Wagner), valora 3 parámetros: la profundidad de la
úlcera, el grado de infección y el grado de necrosis

Grado 0: No hay lesión, Pie de riesgo.

Grado 1: Úlcera superficial que compromete todo el espesor de la piel pero no tejidos
subyacentes.

Grado 2: Úlcera profunda, penetrando hasta ligamentos y músculos pero no compromete el


hueso o la formación de abscesos.

Grado 3: Úlcera profunda con celulitis o formación de abscesos, casi siempre con
osteomielitis.

Grado 4: Gangrena localizada.

Grado 5: Gangrena de todo el pie.

RECOMENDACIONES PARA LA PERSONA DIABÉTICA


Recomendaciones para la diabetes

En las fases iniciales de la enfermedad puede no haber síntomas o ser estos muy leves. La
prevalencia global en España es muy variable, según las regiones y estudios realizados,
pero ronda aproximadamente el 10% de la población. Al igual que ocurre con otras
enfermedades crónicas, es importante conocer la enfermedad y saber qué se puede hacer
para intentar un mejor control. Si se descuida la alimentación o se incumple el tratamiento,
el riesgo de complicaciones aumenta mucho.

En aquellos pacientes fumadores es prioritario el abandono definitivo del hábito tabáquico.

Ejercicio para diabéticos

Practicar ejercicio moderado, y adaptado a las posibilidades de cada individuo, es una


excelente forma de mejorar el control de la diabetes. Si no se tiene una muy buena
educación diabetológica y un amplio conocimiento de la enfermedad, y sobre todo en
pacientes que utilicen insulina, es recomendable no realizar un ejercicio extenuante, ya que
podría provocar hipoglucemias.

Se considera que un ejercicio resulta eficaz cuando se realiza todos o casi todos los días de
la semana, al menos durante 30 minutos, con intensidad moderada. Los ejercicios más
recomendables para los pacientes diabéticos son caminar, trote suave, bailar, nadar, montar
en bicicleta…

Alimentación para la diabetes

Se han de evitar los alimentos con alto contenido en hidratos de carbono, sobre todo si son
azúcares de absorción rápida (azúcar, pasteles y bollería, cremas pasteleras, mermeladas,
tartas, helados…).

Se recomienda la dieta mediterránea, que se caracteriza por la abundancia de productos


frescos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales, patatas, frutos secos, etcétera), la
escasez de productos ricos en azúcares refinados y carnes rojas, la presencia del aceite de
oliva como la principal fuente de grasa, y la ingesta de queso, yogurt, pollo y pescado en
cantidades moderadas, lo cual se considera una alimentación ideal para la prevención de las
enfermedades cardiovasculares.

La ingesta calórica debe ser adecuada para mantener el peso ideal y se deben evitar
aquellos alimentos ricos en azúcares (dulces, pasteles, tartas, cremas pasteleras,
mermeladas, helados…). Asimismo se debe limitar mucho o evitar el consumo de alcohol,
ya que favorece las hipoglucemias.

PREVENCIÓN PARA EL PIE DIABÉTICO

La prevención de úlceras es básica para un paciente con diabetes, ya que de ésta depende el
evitar futuras complicaciones; para ello se deben de llevar ciertas medidas y evaluaciones
como lo son:

1.- Inspección del estado de la piel y de las uñas (hiperqueratosis, maceraciones,


paranoquia, uñas fúngicas).

2.- Exploración de la sensibilidad mediante mono-filamento.

3.- Exploración de signos y síntomas de neuropatía autonómica (sequedad, menos


sudoración) y motora (debilidad y atrofias musculares) que origina "dedos en garra" y
ausencia de reflejos tendinosos.

4.- Exploración vascular mediante el índice tobillo-braquial, palpación de pulsos,


temperatura. Síntomas de arteriopatía.

5.- Valoración de deformidades del pie y puntos de hiperpresión (dedos en garra o martillo,
hallux valgus, cabeza metatarsianas prominentes, pie charcot.

6.- Recomendar al paciente que limite el uso directo de talco a la piel del pie, ya que éste
ocasiona mayor sequedad.
7.- Utilizar humectantes en crema o aceites, como vaselinas o aceite de almendras, para
mantener una buena hidratación y evitar grietas.

También es importante que el personal de salud capacite a los pacientes sobre las acciones
de autocuidado, tales como la revisión frecuente del pie, pliegues interdigitales y el uso de
un calzado adecuado.

TRATAMIENTO PSICOLOGICO FARMACOLÓGICO

Farmacológico
Tanto en la diabetes tipo 1 como en la tipo 2, como en la gestacional, el objetivo del
tratamiento es restaurar los niveles glucémicos normales, entre 70 y 105 mg/dl. En la
diabetes tipo 1 y en la diabetes gestacional se aplica un tratamiento sustitutivo de insulina o
análogos de la insulina.

En la diabetes tipo 2 puede aplicarse un tratamiento sustitutivo de insulina o análogos, o


bien, un tratamiento con antidiabéticos orales.

Algunos medicamentos que se utilizan como tratamiento farmacológicos en la enfermedad


de diabetes son:

Biguanidas. Como la metformina. Aumentan la sensibilidad de los tejidos periféricos a la


insulina, actuando como normoglicemiante

Sulfonilureas. Como la clorpropamida y glibenclamida. Reducen la glucemia


intensificando la secreción de insulina. En ocasiones se utilizan en combinación con
Metformina.

Meglitinidas. Como la repaglinida y nateglinida. Estimulan la secreción de insulina.

Inhibidores de α-glucosidasa. Como la Acarbosa. Reducen el índice de digestión de los


polisacáridos en el intestino delgado proximal, disminuyendo principalmente los niveles de
glucosa posprandial.
Tiazolidinediona. Como la pioglitazona. Incrementan la sensibilidad del músculo, la grasa
y el hígado a la insulina.

Insulina. Es el medicamento más efectivo para reducir la glucemia aunque presenta


hipoglucemia como complicación frecuente.

Agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1). Como la exenatida. El GLP-1 es
un péptido de origen natural producido por las células L del intestino delgado, potencia la
secreción de insulina estimulada por la glucosa.

Agonistas de amilina. Como la pramlintida. Retarda el vaciamiento gástrico, inhibe la


producción de glucagon de una manera dependiente de la glucosa.

Inhibidores de la Di-Peptidil-Peptidasa-IV. Como la sitagliptina. Intensifican los efectos de


GLP-1.

Dieta

La meta en el tratamiento de la diabetes es reducir y mantener a un nivel adecuado el nivel


de azúcar en la sangre. La alimentación es un factor primordial para lograr esta meta. El
ejercicio, ciertos suplementos nutricionales, y la práctica de la relajación y meditación
también ejercen efectos positivos para controlar la diabetes y para evitar los daños
ocasionados por la misma

Reducción del consumo de grasas - En un estudio publicado en la revista Diabetes Care de


enero de 1994 se encontró que un incremento moderado en el porcentaje de calorías
derivadas de la grasa (del 38 al 43%) era suficiente para aumentar significativamente la
cantidad de personas con intolerancia a la glucosa que desarrollan diabetes.

Es recomendable reducir el consumo total de grasas de modo que no representen más del
20 % del total de calorías. Las grasas ingeridas deben ser preferiblemente no saturadas.
Algunas recomendaciones alimentarias que pueden ser de utilidad para todas las personas
que padecen de diabetes o que están en un alto riesgo de padecerla son:

Incrementar el consumo de carbohidratos complejos, es decir aquellos derivados de


vegetales, granos integrales y aunque en menor cantidad, frutas frescas. Estos
carbohidratos tardan más en digerirse que los azúcares simples y liberan sus azúcares
naturales de forma más lenta y controlada que los productos hechos a base de azúcares
refinados.

Aumente el consumo de vegetales de colores intensos como el brócoli, la espinaca, la


zanahoria y el pimiento ya que estos son ricos en antioxidantes que ayudan a prevenir los
daños causados a los pequeños vasos sanguíneos de los ojos.

Elimine el consumo de azúcar refinado y los productos hechos a base de éste. Por
ejemplo, dulces, galletitas y golosinas en general.

Evite la comida "basura" es decir la que contiene muchas calorías vacías pero muy pocos
nutrientes o fibra.

Reduzca o elimine el consumo de cafeína, alcohol y cigarrillos. El fumar es especialmente


dañino para las personas diabéticas ya que estas son susceptibles a daños a los pequeños
vasos sanguíneos que suplen a los ojos y a los nervios periferales. El cigarrillo agrava estos
daños. El alcohol aumenta los riesgos de daños a los nervios periferales.

No coma demasiado en una sola comida. Es preferible comer menos en el almuerzo o la


cena e ingerir alguna merienda ligera entre comidas.

Reduzca el número total de calorías

Actividad Física

El ejercicio ayuda tanto a prevenir la diabetes en personas que están a riesgo, como a evitar
muchas de las complicaciones en las personas que ya la padecen. Investigaciones llevadas
a cabo en la Universidad de Tufts en Massachusetts indican que el ejercicio aeróbico
regular reduce el riesgo de desarrollar diabetes aun en los casos en que no produzca pérdida
de peso. Otros estudios demuestra que las personas diabéticas que se ejercitan con
regularidad tienen un tienen un riesgo menor de muerte que las que no se ejercitan. Una de
las formas en que el ejercicio ayuda es incrementando el nivel de cromio en los tejidos.
Otra es mejorando la capacidad del organismo para utilizar la insulina disponible.

El ejercicio con pesas o de resistencia también ayuda. Este ejercicio incrementa la masa
muscular. Puesto que el músculo requiere más calorías que la grasa el resultado es un
aumento en la tasa metabólica. Es decir se queman más calorías, lo que hace más fácil
bajar de peso, algo que es deseable para la gran mayoría de quienes padecen de diabetes.
Las personas con buena masa muscular también son menos susceptibles a desarrollar
diabetes ya que a mayor masa muscular menos cantidad de insulina se necesita para llevar
la glucosa de la sangre a los tejidos.

Relajación y meditación .Cualquier tipo de práctica que ayude a controlar el estrés será de
gran ayuda tanto para prevenir la diabetes como para evitar los daños causadas por esta. La
meditación, el yoga, la hipnoterapia, y la musicoterapia son algunas de las modalidades que
pueden ser practicadas con gran beneficio.

Intervención Psicológica en paciente diabético

El proceso de adaptación a la enfermedad es difícil, dado que supone la interacción entre la


psicología individual del paciente, el entorno social y el entorno familiar. Las variables
psicológicas de mayor relevancia en el proceso de adaptación a la diabetes son:

Atribución del paciente sobre la enfermedad: Se intenta evaluar el papel de las atribuciones
que efectúa el paciente sobre los síntomas, gravedad de la enfermedad, vulnerabilidad a las
consecuencias negativas, costes, y beneficios del tratamiento y percepción de autoeficacia
para llevar a cabo las actividades de autocuidado. En la diabetes, las técnicas de
reestructuración cognitiva y resolución de problemas permitirán modificar los
pensamientos catastrofistas de la enfermedad y corregir falsas apreciaciones.

Nivel de ansiedad asociado a la enfermedad: Las personas con mayores niveles de ansiedad
pueden tener un control metabólico más eficiente. En la diabetes, la técnica más estudiada
para reducir estos niveles de activación han sido la relajación muscular, acompañada o no
de biofeedback.

Estrategias de afrontamiento del sujeto: De las estrategias de afrontamiento que posea una
persona depende su manera de enfrentarse al estrés asociado a la diabetes. Esta enfermedad
plantea a diario situaciones que algunas personas pueden percibir como muy amenazadoras
y pueden carecer de los recursos eficaces para hacerles frente. Las técnicas que han
demostrado mayor eficacia para afrontar con éxito las situaciones difíciles han sido el
entrenamiento en Asertividad y habilidades sociales, así como el entrenamiento en
autoobservación para detectar riesgos que han de llevar a una actuación inmediata (como el
caso de hipoglucemias)

EDADES EN LA QUE LA ENFERMEDAD DE LA DIABETES SOBRESALE


MÁS

Hasta hace poco, la diabetes más común en niños y adolescentes era la tipo 1 conocida
también como diabetes juvenil. En este tipo de diabetes, el páncreas no produce insulina,
que es una hormona que ayuda a que la glucosa entre en las células para darles energía. Sin
insulina, demasiada azúcar queda en la sangre.

Pero hoy en día, más personas jóvenes tienen diabetes tipo 2. A esta diabetes se la solía
llamar diabetes del adulto pero ahora es también común en niños y adolescentes debido a
que una mayor cantidad de ellos son obesos. En la diabetes tipo 2, el cuerpo no produce o
no usa la insulina adecuadamente.
Los niños y adolescentes están a mayor riesgo de diabetes tipo 2 si son obesos, tienen
antecedentes familiares de diabetes, no realizan ejercicio o no comen bien. Para disminuir
el riesgo de diabetes 2 en niños y adolescentes:

Ayúdeles a mantener un peso saludable

Asegúrese que hagan ejercicio y se mantengan activos

Sírvales porciones pequeñas de alimentos saludables y nutritivos

Limite el tiempo que pasan frente al televisor, computadora o videos

Los niños y adolescentes con diabetes tipo 1 pueden necesitar insulina. La diabetes tipo 2
puede ser controlada con dieta y ejercicio. Si eso no es suficiente, necesitarán tomar
medicinas para la diabetes orales o insulina. Un análisis de sangre llamado A1c puede
comprobar cómo está manejando su diabetes.
CONCLUSIÓN

La diabetes es una de las tantas enfermedades incurables que afectan a la población


mundial. Todavía no hay respuestas claras ni seguras, pero las terapias génicas, y los
nuevos descubrimientos y conocimientos prometen variadas formas de tratamiento. Todo
depende de los investigadores y de la ayuda y apoyo que éstos reciban para continuar con
su ardua tarea.

Pero mientras tanto se está mejorando notablemente la calidad de vida de los diabéticos con
los actuales tipos de insulina y los nuevos métodos de control y aplicación de la misma.

Hay muchas propuestas para desarrollar y poner en práctica.

Mi deseo es que en pocos años se llegue a la tan ansiada cura definitiva, y que esta
enfermedad crónica multifactorial sea finalmente vencida y eliminada de todo código
genético.

Espero que en un futuro no muy lejano yo misma pueda contribuir a la humanidad a


alcanzar un feliz desenlace en el transcurso de estas investigaciones
BIBLIOGRAFÍA

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