Reactiva Perú, ¿Fue un acierto o un fracaso?
Conforme transcurrió el tiempo vimos que la primera fase de Reactiva Perú tuvo un impacto
relativamente positivo pero a la vez se vio limitado sobre en lo que concierne a nuestra economía.
Los resultados de este programa por parte del estado, contando los positivos (tasas que son
mucho más bajas de lo que habitualmente vemos) como también los negativos (se podría decir
una exclusión de una gran variedad de MYPE´s, préstamos blandos a empresas que no lo necesitan
e inclusión de empresas con irregularidades) son los esperados, esto debido a su dado su diseño
final. Este resultado no debería sorprendernos. De hecho, nos podría llamar un poco la atención
todos estos sucesos que pasan alrededor de este programa.
Si retrocedemos un poco atrás, precisamente a inicios de la paralización abrupta y prolongada de
la economía, produjeron una aguda reducción de liquidez. Las empresas que se vieron incapaces
de operar no generaron flujo de caja. Es por eso que para evitar que dicha iliquidez se transforme
en insolvencia, el BCR propuso un programa de rápida inyección de dinero a la economía. La idea
básicamente se trataba de garantizar la mayor parte de los préstamos (a 100% para las empresas
más pequeñas), de manera que las entidades financieras no se vieran perjudicadas y no arriesguen
capital y se minimice el tiempo de evaluación para con los créditos.
Esto sin embargo, redujo el porcentaje de garantía para empresas más pequeñas. Y el programa
de inyección de liquidez se transformó en uno de crédito contra garantías públicas. Asimismo, se
vio por consiguiente rebajar el tamaño máximo de los préstamos de tres meses de ventas
promedio de 2019 a un mes. Por otra parte, restricciones adicionales que impusieron impidieron
el acceso a la gran mayoría de las MYPE y se elaboró un proceso operativo complejo, esto también
incluyo el Fideicomiso en COFIDE, por consiguiente se ralentizó la implementación. Nada de esto
era lo que se necesitaba dada la paralización económica.
Como principal error creo yo, que fueron las entregas que realizaron a empresas vinculadas a
grupos económicos que están bajo investigación por parte de la UIF.