Análisis y Recolección de Orina para Diagnóstico Renal
Análisis y Recolección de Orina para Diagnóstico Renal
Exámenes complementarios
CAPÍTULO 49-1
Análisis de la orina
y del sedimento urinario
Fernando Segovia
Azul o verde Biliverdina, infección por pseudomonas Azul de metileno y de Evans, amitriptilina, com-
plejo B, triamtereno, timol, fenilsalicilato, etcétera.
fosfatos, la hematuria leve y la infección urinaria son cau- si no se realizó la dieta seca, pueden obtenerse valores me-
sas de presentación de orinas turbias (véase cuadro 49- nores de 1,020, sin indicar esto una patología.
1-1; caso clínico 49-1-3 ). Cuando es menor de 1,005, descartada la potomanía o
un aporte hídrico importante, debe pensarse en alteracio-
nes tubulares, entre ellas las distintas formas de diabetes
Densidad urinaria insípida.
En la IRC avanzada como en la IRA que requiere diá-
Es la relación entre el peso de un volumen de orina y el lisis, al fallar tanto la capacidad de concentración como
mismo volumen de agua, que se determina mediante un la de dilución, la densidad urinaria será reiteradamente
densímetro (fig. 49-1-2). Indica la capacidad de concentra- semejante a la plasmática (isostenuria), alrededor de 1,010
ción urinaria por los túbulos renales. Más específica es la (aproximadamente 290 mOsm/L).
medición de la osmolaridad urinaria, pero requiere de un La densidad urinaria se modifica por la presencia de
osmómetro y en la práctica se reemplaza por la densidad, proteínas y glucosa, por la temperatura y sustancias exó-
de fácil medición con un densímetro (cuadro 49-1-2). genas como el contraste yodado. Existen coeficientes de
El rango normal de densidad urinaria varía, depen- corrección para estas variables, menos para el contraste
diendo del estado de hidratación y la ingesta hídrica pre- yodado que, en las primeras horas después de su admi-
via, entre 1,001 y 1,030-35 (la del agua es 1,000). Si bien es nistración, puede ocasionar densidades de 1,050. Cuando
habitual escribir y hacer referencia al valor de la densidad la densidad es mayor de 1,035 se debe pensar en la pre-
urinaria en unidades de mil (p. ej., 1.020; “mil veinte”), sencia de sustancias endógenas (glucosa-proteínas) o sus-
su expresión correcta debería ser como decimales de tancias exógenas como el contraste.
1 (p. ej., 1,020; “uno coma cero veinte”).
Si el paciente realizó previamente la dieta seca indicada,
deberá tener una densidad mayor de 1,020, que puede lle- Proteínas
gar a 1,030 y hasta 1,035 en algunas personas (equivalente
a 1.200 mOsm/L, que es la osmolaridad máxima que La mayoría de las tiras reactivas que se usan para de-
puede generar el intersticio renal). Densidades más bajas, tectar proteinuria poseen un indicador colorimétrico
en esta situación, indican alteración de la capacidad de que tiene una limitación cualitativa (detecta solo al-
concentración (hipostenuria). Debe tenerse en cuenta que, búmina) y, por ello, la eliminación de cadenas livianas mono-
Fig. 49-1-1. A. Orina de un paciente con porfiria, cuyo color cambió de rojo a negro luego de la exposición a la luz natural. B. Orina
de color rojo intenso por macrohematuria. C. Orina de un paciente con infección urinaria, que desarrolló en el urocultivo una pseu-
domona (bacteria desdobladora de la urea). El pH de la orina era altamente alcalino.
Exámenes complementarios • Análisis de la orina y del sedimento urinario 899
Fig. 49-1-2. A. Densímetro: dispositivo de vidrio, con un peso en la parte inferior (de picaduras de plomo) y una grilla con los dis-
tintos valores de densidad. B. Densímetro sumergido en orina para determinar la densidad. Nótese la simplicidad del procedi-
miento.
Isostenuria 1,008-1010 290 mOsm/L Fig. 49-1-3. Medición semicuantitativa de la proteinuria, a par-
tir de la colocación de 2 gotas de ácido sulfosalicílico al 5% en los
Concentración máxima 1,030 1.200 mOsm/L tubos con orina. De derecha a izquierda, se observan una mues-
tra negativa, una muestra con ++ y la última con ++++.
900 Parte X • Sistema nefrourológico y medio interno
Otras sustancias
CASO CLÍNICO 49-1-1
Glucosa
Sigfrido, de 78 años, consulta por debilidad y dolores óseos de
La orina de una persona sana no contiene glucosa. El semanas de duración. En el examen físico se constata palidez e
umbral renal de la glucosa es de 180 mg/dL, por lo cual la hipertensión arterial. Se decide su internación y se le solicitan
carga filtrada se reabsorbe totalmente en los túbulos, de exámenes de laboratorio que muestran: Hto 30%; Hb 10 g/dL;
tal modo que la glucosuria indica por lo menos niveles VSG 100 mm; GB 9.100; urea 70 mg/dL; creatinina 2,1 mg/dL;
orina por laboratorio central con densidad 1,018; pH 6; proteí-
glucémicos superiores a 200 mg/dL. Puede haber gluco-
nas urinarias negativas y cilindros granulosos. En una ecografía
suria con glucemia normal en pacientes con defecto ais- renal se detecta hiperecogenicidad y asimetría renal de 1 cm,
lado en el transporte de la glucosa (glucosuria renal), en por lo que se realiza arteriografía con contraste yodado que no
disfunciones tubulares más generalizadas (síndrome de evidencia estenosis de las arterias renales; el eco-Doppler de
Fanconi) o en la enfermedad tubulointersticial. vasos renales manifiesta un índice de resistividad del 73%.
Luego del estudio se acentúa el deterioro renal y la creatinina
sérica llega a valores de 4 mg/dL. Debido a una falla renal de
Cetonas causa no clara, se solicita al día siguiente del estudio contras-
tado un nuevo sedimento en el servicio de Nefrología, donde se
Los cuerpos cetónicos están ausentes en la orina nor- detecta proteinuria 4 cruces (método semicuantitativo con
mal y su presencia se relaciona con estados de cetoacido- ácido sulfosalicílico) y densidad de 1,035. Además, se constatan
sis por diabetes, alcoholismo o ayuno. cilindros granulosos, algunos de ellos oscuros; hematíes, dentro
de lo normal, y leucocitos, 10 elementos por campo.
¿Cuál es su sospecha diagnóstica?
Hemoglobina ¿A qué atribuye la discordancia entre ambas proteinurias?
En condiciones normales no debe existir sangre o he- ¿Por qué aparece una densidad tan elevada con un daño
renal instalado?
moglobina en la orina. Si se usa una tira reactiva que re-
sulta positiva para hemoglobina, el primer diagnóstico es ¿Cuál puede ser el motivo del deterioro de la función renal
el de hematuria (véase cap. 50-1 El paciente con hematu- luego de su internación?
ria). La hemoglobina libre en el plasma que filtra libre- COMENTARIO
mente por el glomérulo se reabsorbe en su totalidad a A su ingreso, el paciente tiene elementos clínicos que hacen
nivel tubular. Cuando aumenta la concentración de he- sospechar, entre otros diagnósticos, el de mieloma múltiple
moglobina en el plasma (hemólisis), se excede la capaci- (grupo etario, dolores óseos, anemia, VSG acelerada). Este
dad de fijación de la haptoglobina y aparece entonces he- puede deteriorar el filtrado glomerular por distintos mecanis-
moglobinuria. mos; el más común, el llamado riñón del mieloma, que con-
siste en la acumulación de cadenas livianas intratubulares que
generan atrofia y esclerosis renal secundaria. Las cadenas li-
ANÁLISIS DEL SEDIMENTO URINARIO vianas no son detectadas por las tiras reactivas que se utilizan
habitualmente para los estudios de orina en laboratorios ge-
Aporta información muy valiosa tanto cualitativa (ci- nerales (miden casi exclusivamente albúmina), pero sí son de-
tectadas con el ácido sulfosalicílico, que detecta todos los
lindros) como semicuantitativa (células) que decide en tipos de proteínas. La densidad elevada de la orina está dada
muchas circunstancias un criterio diagnóstico. por el contraste administrado, que altera la medición hasta 72
horas después del estudio. El mismo contraste parece haber
deteriorado de manera brusca la función renal, ya que se agre-
Sedimento normal gan elementos de daño agudo (cilindros oscuros); la presen-
cia de cadenas livianas es un factor que favorece su precipita-
En individuos normales, el sedimento urinario con- ción en los túbulos.
tiene escasos elementos. Pueden observarse menos de 2-3
hematíes por campo de 400× y similar cantidad de leucoci-
tos. Los únicos cilindros urinarios que carecen de valor
patológico son los hialinos, de aspecto translúcido y de ína de Tamm-Horsfall. En ocasiones estos cilindros hiali-
baja refringencia, que se forman en el túbulo distal y los nos atrapan o incluyen algunas células de origen tubular
conductos colectores por precipitación de la mucoprote- y/o leucocitos y adoptan el nombre de cilindros celulares
Alcalosis
Exámenes complementarios • Análisis de la orina y del sedimento urinario 901
Fig. 49-1-5. Hematuria isomórfica, habitual en alteraciones no Fig. 49-1-7. Células del epitelio transicional de vías urinarias,
glomerulares. junto con leucocitos y hematíes.
(alterados en su forma) que, cuando se ven en un determi- pico (microhematuria) o de manera macroscópica (ma-
nado porcentaje y de determinado tipo (especialmente los crohematuria). Esta característica no diferencia entre el
acantocitos), indican hematuria glomerular (fig. 49-1-6). origen glomerular y de la vía excretora.
Los hematíes pueden visualizarse solo a nivel microscó- Células epiteliales: las pavimentosas son aplanadas,
grandes, con un núcleo muy pequeño y provienen de la
uretra o la vagina. Las células renales son ovoideas o rec-
tangulares, con un gran núcleo. Se ven en gran cantidad
cuando hay daño tubular. Las de transición son mayores
que los leucocitos. Varían la forma y el tamaño según la
zona del urotelio de donde provengan, y tienen un núcleo
de tamaño intermedio entre el de las células tubulares re-
nales y las pavimentosas (fig. 49-1-7).
Eritrofagocito: es una célula tubular que fagocitó eri-
trocitos. Indica, como el cilindro hemático, hematuria de
origen glomerular (fig. 49-1-8).
Cuerpos ovales grasos: son células tubulares que han
incorporado gran cantidad de grasa (fig. 49-1-9A). Sue-
len verse junto a grasa disuelta (fig. 49-1-9B). Son propias
del síndrome nefrótico.
Cilindros: los hialinos tienen una matriz casi transpa-
rente, formada por la proteína de Tamm Horsfall (secre-
ción normal de las células tubulares), moldeada por los
NTA: necrosis tubular aguda; NIA: nefritis intersticial aguda; IRC: insuficiencia
renal crónica.
Fig. 49-1-10. A. Cilindros granulosos y hialinos granulosos, presentes en distintas patologías renales. B. Dos cilindros hemáticos. Ob-
sérvese la diferencia de diámetro, mucho más ancho el de la derecha. C. Cilindro hemático en el cual los hematíes ya se están de-
sintegrando y evolucionando a cilindro hemoglobínico, con el tinte característico. (cont.)
904 Parte X • Sistema nefrourológico y medio interno
Fig. 49-1-10. A. (Cont.) D. Cilindro graso, típico del síndrome nefrótico. E. Cilindro céreo ancho, con las escotaduras clásicas.
Se ven en daño renal avanzado, moldeándose en los túbulos dilatados. F. Cilindro céreo. G. Cilindro mixto. Sobre la matriz hialina, se
ven algunos hematíes en los extremos y el tinte hemoglobínico. H. Cilindros oscuros. Se observan en la necrosis tubular aguda y
permiten diferenciarla de una glomerulopatía de rápida progresión.
Cristales: la mayoría de los cristales que se visualizan diagnóstico con su sola observación: los de cistina (cistino-
no tienen valor patológico. Ver cristales de ácido úrico, co- sis), leucina (leucinosis y enfermedades hepáticas graves),
lesterol, oxalato de calcio, fosfatos amorfos, uratos amor- tirosina (tirosinosis y enfermedades hepáticas graves). Al-
fos no obliga a evaluar la excreción urinaria de sus compo- gunos fármacos pueden cristalizarse, generando a veces
nentes, como se hace cuando hay litiasis renal (véase cap. daño, por ejemplo sulfamidas y sustancia de contraste
48-6 Litiasis urinaria). Algunos cristales sí tienen valor (figs. 49-1-11).
Fig. 49-1-11. A. Dos formas de presentación de cristales de oxalato de calcio; el más habitual, con la imagen de cruz de Malta (iz-
quierda, arriba) y el cilindro ovalado (abajo, derecha). En ocasiones, se los ve con forma redondeada y, según el tamaño que pre-
senten, se los puede confundir con hematíes. B. Conglomerado de cristales de oxalato de calcio. (cont.)
Exámenes complementarios • Análisis de la orina y del sedimento urinario 905
Fig. 49-1-11. (Cont.) C. Cristales de urato, de aspecto romboidal. D. Cristales de cistina, de aspecto hexagonal. La detección de
uno de ellos permite diagnosticar una alteración del metabolismo de la cistina, ya sea la enfermedad completa o la forma de trans-
misor.
CAPÍTULO 49-3
3/13/13
Rx simple Urograma Ecografía Eco-Doppler Radioisótopos TC RM Angiografía AngioTC AngioRM
Tamaño renal Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí
10:18 AM
Evaluación tamaño No Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí
de corteza
Detectar No Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí
Page 911
dilatación ureteral
Causa de la dilatación No Sí No No No Sí Sí Sí — —
Determinar si es No No No No Sí No No No No No
dilatación funcional
Estenosis arteria Sospecha en Sospecha Sospecha en Detecta los Detecta los Sospecha en Sospecha Permite ver Permite ver Permite ver
renal asimetría de los en asimetría asimetría de fenómenos fenómenos asimetría de en asimetría estenosis proxi- estenosis estenosis
riñones de los riñones los riñones asociados asociados los riñones de los riñones males y distales proximales proximales
HTA vasculorrenal No No No Sí Sí No No No No No
(predicción
respuesta a
la cirugía)
Trombosis No Signos indirectos Detecta Detecta Detecta Detecta Detecta Detecta Detecta Estándar
vena renal de oro
Detección cronicidad Cuando hay Cuando hay Antes de atrofia Hiperecoge- Descenso de Cuando Cuando Pobre Pobre Pobre
de daño renal atrofia atrofia por hipereco- nicidad fase 2 en radio- hay atrofia hay atrofia vascularización vascularización vascularización
genicidad rrenograma
912 Parte X • Sistema nefrourológico y medio interno
Urograma excretor Datos anatómicos y funcionales. Muestra Poco valor para caracterizar quistes y ++
uréteres y sitios de estenosis, alteraciones masas sólidas. Radiación y contraste
vesicoureterales y vejiga (70 mL)
Angiografía Permite ver estrecheces de pequeños y Invasivo. Alta cantidad de contraste y +++
grandes vasos radiación
Al evaluar las imágenes se deben comparar ambas contraste a ese nivel) litos radiolúcidos de ácido úrico en
masas renales en forma, tamaño y sincronización en la las vías urinarias (entre el 10 y 20% de todos los litos re-
eliminación del contraste. Permite ver de manera exce- nales) (caso clínico 49-3-3 ).
lente el nefrograma (tejido renal contrastado) y lesiones Algunas patologías en las que es especialmente útil,
anatómicas en el parénquima renal, los cálices y las vías aparte de aquellas de las vías urinarias, son la necrosis pa-
urinarias. Confirma si alguna calcificación o lito está den- pilar, el riñón en esponja y el tejido cortical “ectópico” en
tro de las vías urinarias o no. Detecta (por ausencia de la médula renal (seudotumor). Detecta alteraciones de la
ubicación renal como:
Disminución
Unilateral (diferencia de tamaños renales > 1,5 cm)
– Atrofia congénita
– Estenosis vasculorrenal
PIELOGRAFÍA RETRÓGRADA
Se indica frente a fenómenos obstructivos ureterales.
Es de gran utilidad en el prequirúrgico de las obstruccio-
nes para evaluar el uréter distal a la obstrucción. Se obtie-
nen radiograf ías de las vías urinarias luego de llenarlas
con contraste, de manera retrógrada y por medio de ca-
téteres introducidos hasta los uréteres.
CISTOGRAFÍA
Consiste en obtener radiograf ías de la vejiga, previa-
mente llenada con contraste radiográfico a través de una
sonda que luego debe retirarse. Las placas deben ser una
basal y otra con esfuerzo miccional. Se usa para detectar Fig. 49-3-4. Urograma excretor. Detalle de un riñón ectó-
anomalías en vejiga o la unión ureterovesical, especial- pico a nivel sacro. Cálices renales normales. El aspecto dis-
mente reflujo. tinto de la pelvis se debe a la falta de rotación del riñón al no
Es de suma utilidad en niños en la primera infancia haber ascendido en la etapa embrionaria. La longitud del uréter
pues permite detectar alteraciones anatómicas que pue- es adecuada a su ubicación.
914 Parte X • Sistema nefrourológico y medio interno
Fig. 49-3-13. A, B y C. Arteriografía convencional de ambos riñones. Se observan varias estrecheces, de distinta longitud, con
las dilataciones posestenóticas características.
918 Parte X • Sistema nefrourológico y medio interno
Cuentas
Cuentas
Tiempo (15/20 min) Tiempo (15/20 min)
Referencias
Fig. 49-3-14. Esquema que representa las tres fases del radio-
rrenograma (RR) de un riñón normal. La primera, en rojo en el Grado 0 Normal
esquema, llamada arterial, depende del tiempo que tarda en lle- Grado 1 Alteración Tiempo al pico o Fase 3
gar al riñón la sustancia radiomarcada. Si hay estenosis, este Grado 2 Alteración Tiempo al pico y Fase 3
tiempo será mayor, por lo cual formará un ángulo más agudo. Grado 3 Fase 2 ausente; Fase 3 de retención
Esto se acentúa con la prueba con captopril (la curva se inclina Grado 4 Insuficiencia renal
en el sentido de la flecha de igual color). La segunda fase, en Grado 5 Anulación funcional
amarillo, representa la funcionalidad del parénquima renal.
Cuanto menor sea esta, más plana se verá (sentido de la flecha
correspondiente). La tercera, en azul, representa la fase de ex- Fig. 49-3-15. Esquema de los distintos patrones que se observan
creción urinaria. Cuanto más lenta sea, más tiempo permane- en los radiorrenogramas, según las distintas alteraciones.
cerá el contraste, por lo cual se verá horizontalizada. Para diferen-
ciar si es obstrucción o dilatación funcional, se hace la prueba
con furosemida. Si es dilatación se normalizará.
bio, además de significar hipertensión vascular renal, pre-
dice la respuesta a la intervención quirúrgica (detecta los
ESTUDIOS CON RADIOISÓTOPOS pacientes en quienes corrigiendo la estenosis se normali-
zará la tensión arterial).
Consisten en evaluar el comportamiento de sustancias
marcadas con radionúclidos, introducidas en general por
vía intravenosa. Se evalúa la radiactividad en las zonas Radiorrenograma con furosemida
donde pueden captarse dichas sustancias (que serán dis-
tintas según la patología por estudiar). Son estudios ino- Se utiliza para diferenciar si una dilatación ureteral es
cuos, de gran utilidad, pero dependen de la existencia de simplemente funcional o responde a un fenómeno obs-
un servicio de medicina nuclear. Aportan múltiples datos, tructivo. Cuando es funcional, el patrón inicialmente de
según la sustancia utilizada y permiten evaluar situacio- tipo obstructivo se corrige luego de la furosemida, y no
nes tan disímiles como hipertensión vasculorrenal, dife- merece ningún tratamiento.
renciar si una dilatación de vías urinarias es funcional o
anatómica, detectar focos infecciosos o inflamatorios Radiorrenograma con tecnecio-DTPA
ocultos, descubrir metástasis óseas (especialmente en el
carcinoma de próstata), y evaluar la función renal por se- Sustancia básicamente eliminada por filtrado glome-
parado (cuánto aporta cada riñón a la función global). La rular (FG) que permite medir el porcentaje que aporta
medición secuencial de la radiactividad, y su correlación cada riñón al FG global. Asimismo muestra imágenes del
con el tiempo, permite trazar el radiorrenograma, que parénquima y es útil para evaluar secuelas de pielonefri-
consta de tres fases: la arterial, la parenquimatosa y la ex- tis, infartos, etcétera.
cretoria. Cada una de ellas se alterará de acuerdo con las
distintas patologías (respectivamente, estrechez arterial,
IRC y obstrucción urinaria) (figs. 49-3-14 y 49-3-15). DENSITOMETRÍA ÓSEA
Este estudio permite medir el contenido mineral óseo,
Radiorrenograma con inhibidores de la enzima de manera que detecta tempranamente (mucho antes de
convertidora de la angiotensina (IECA) su evidencia radiológica) su deficiencia. En nefrología se
utiliza habitualmente para evaluar la secuela que produce
Se realiza con MAG3 como marcador, que se filtra y se el hiperparatiroidismo secundario y terciario, así como la
segrega por los túbulos. Al realizarse el estudio con IECA, enfermedad ósea adinámica de los pacientes renales cró-
la filtración glomerular disminuye, por lo cual el pico de nicos, en especial en el estadio V de daño renal crónico.
llegada del radiotrazador, en las estenosis arteriales clíni- Es una prueba radiográfica con rayos X de baja potencia
camente significativas, depende de la secreción tubular y que, por la atenuación que la radiación sufre al atravesar
por lo tanto es más tardía. Esto genera el característico la estructura ósea en estudio, mide la densidad del hueso,
retraso de la primera fase del radiorrenograma. Este cam- que indica la cantidad de calcio que contiene.
Exámenes complementarios • Biopsia renal 919
Habitualmente se mide en la cadera y columna (tam- dición de la dosis de radiación, comúnmente llamada
bién dedo, mano, antebrazo o pie) e informa el riesgo de dosis efectiva, es el milisievert (mSv). Continuamente
fractura según sexo y edad (véase cap. 55-2 Evaluación de (por los materiales radiactivos naturales y la radiación
las glándulas paratiroides y del metabolismo fosfocálcico cósmica) estamos expuestos a una dosis efectiva prome-
y mineral). dio de aproximadamente 3 mSv por año. La radiación
proveniente de una radiograf ía de tórax es equivalente a
la exposición a la que estamos expuestos en nuestro en-
ESTUDIOS DE IMÁGENES Y RADIACIÓN torno natural durante 10 días. En el cuadro 49-3-4 se
La radiación, junto con las dosis de sustancias de con- muestra una comparación de las dosis de radiación efec-
traste, debe ser un elemento para sopesar en el momento tivas con la exposición de fondo para varios procedi-
de decidir la solicitud de un estudio. La unidad de me- mientos radiológicos.
CAPÍTULO 49-4
Biopsia renal
Fernando Segovia