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Leucocitos: Tipos y Funciones

El documento aborda la hematología sanguínea, centrándose en los leucocitos, plaquetas, reticulocitos y hematocrito. Describe las características, funciones y clasificación de los leucocitos en agranulocitos (linfocitos y monocitos) y granulocitos (neutrófilos, eosinófilos y basófilos), así como el papel de las plaquetas en la coagulación y la importancia de los reticulocitos en la eritropoyesis. Finalmente, se menciona el hematocrito como un indicador del volumen de glóbulos rojos en la sangre.

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Leucocitos: Tipos y Funciones

El documento aborda la hematología sanguínea, centrándose en los leucocitos, plaquetas, reticulocitos y hematocrito. Describe las características, funciones y clasificación de los leucocitos en agranulocitos (linfocitos y monocitos) y granulocitos (neutrófilos, eosinófilos y basófilos), así como el papel de las plaquetas en la coagulación y la importancia de los reticulocitos en la eritropoyesis. Finalmente, se menciona el hematocrito como un indicador del volumen de glóbulos rojos en la sangre.

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HEMATOLOGÍA SANGUÍNEA

LEUCOCITOS
Son verdaderas células con núcleo y organelos, tienen capacidad para realizar movimientos
ameboides y así pueden migrar a los tejidos donde ejercen sus funciones. Son esféricos e
incoloros en fresco desprovistos de pigmentos por lo que son llamados convencionalmente
“Glóbulos blancos”.
El método de preferencia para la identificación de los leucocitos es el frotis de sangre
periférica el cual es teñido con colorantes especiales de tipo Romanowski, con estas
coloraciones se tiñen algunos componentes citoplasmáticos de las células blancas (sobre
todo ARN y ADN inactivos) de azul con azul de metileno (por lo que se llaman basófilos),
otros (en especial las hidrolasas, las cuales dirigen materiales fagocitados) pueden captar la
eosina (por lo que son llamados eosinófilos o acidófilos) y algunos más (en particular
enzimas hidrolíticas relacionadas con la función fagocítica) pueden captar un complejo de
tintes, el cual produce un color rosa pálido o violeta (son llamados neutrófilos, aunque las
partículas no son químicamente neutras).
El número de leucocitos es mayor en el recién nacido y gradualmente va disminuyendo
hasta alcanzar los valores normales del adulto (5 mil - 10 mil por milímetro cúbico). Estas
cifras pueden variar con la edad, estados patológicos de tipo infecciosos. Un incremento en
los valores normales se llama leucocitosis, una disminución se llama leucopenia. Como
ejemplo se pueden citar los segmentados neutrófilos (descritos más adelante), los cuales
aumentan su número en infecciones bacterianas (formadores de pus), los eosinófilos en
padecimientos alérgicos e infestaciones parasitarias y los basófilos en algunos trastornos
inflamatorios de la piel. Otras enfermedades pueden causar cambios en el número de más
de un tipo de leucocitos.
La vida media de los leucocitos se considera que es más corta que la de los eritrocitos. Sin
embargo la vida media exacta no se conoce debido a que estas células normalmente salen
del torrente sanguíneo a través de los espacios entre las células endoteliales de los capilares
para entrar a los tejidos donde realizan sus funciones.
Los leucocitos viejos son eliminados por macrófagos localizados en el hígado y el bazo.
Pueden morir y desintegrarse en el tejido conectivo, y sus remanentes son fagocitados por
los histiocitos o pueden emigrar a través del epitelio de los sistemas respiratorio y
gastrointestinal para ser eliminados.
Los leucocitos morfológicamente los podemos clasificar según los siguientes criterios:
1.- Según la presencia o ausencia de gránulos intra citoplasmáticos y las
lobulaciones del núcleo:

a).- Leucocitos agranulares (agranulocitos) : no tienen gránulos específicos de


tipo, sin embargo no carecen de gránulos (como su nombre lo implica) y pueden
contener cantidades variables de gránulos azurófilos. Incluye dos tipos:

* Los linfocitos: son los componentes celulares más importantes de la linfa y los
segundos leucocitos más numerosos en sangre periférica representando entre 20 - 35 %
del total de leucocitos.
Los linfocitos varían ampliamente en tamaño. Los linfocitos pequeños tienen un
diámetro de 7 a 10 micras y los linfocitos grandes de unas 14 a 20 micras aunque
pueden encontrarse tamaños intermedios.
Núcleo: ocupa cerca del 90% del área celular puede ser redondo, dentado o con
una escotadura, la cromatina está inmensamente condensada y en grumos, se tiñe de un
color morado oscuro intenso, aunque siempre están presentes, solo algunas veces los
nucléolos son visibles como áreas claras dentro del núcleo.
Citoplasma: se aprecia una cantidad muy reducida de citoplasma de color azul
cielo.

Los linfocitos son móviles y se presentan como una forma de “espejo de mano”
en frotis de sangre teñidos. Por lo general los linfocitos son clasificados como linfocitos
grandes y pequeños, pero esta diferencia en el tamaño se atribuye a una menor o mayor
cantidad de citoplasma y al tamaño del núcleo.
Los linfocitos funcionalmente pueden clasificarse en linfocitos T y linfocitos B,
sin embargo para diferenciarlos es necesario recurrir a técnicas inmunológicas. Una
porción de las células precursoras de la médula ósea migra al timo, donde prolifera y se
diferencia para adquirir características celulares de linfocitos T. Los linfocitos B por su
parte maduran en la médula ósea, luego entran a la sangre y migran a los ganglios
linfáticos, centros germinales del bazo y a otros tejidos linfoides secundarios.

Funciones: los linfocitos T y B, junto con el macrófago interactúan en una serie


de sucesos que permiten al cuerpo atacar y eliminar elementos extraños (antígenos).
Esta serie de acontecimientos se conoce en forma colectiva como Respuesta
Inmunitaria.
Los linfocitos T son responsables de la inmunidad mediada por células, la cual
requiere la interacción con macrófagos, linfocitos T y un antígeno. Es independiente de
la producción de anticuerpos por los linfocitos B.
Los linfocitos B son los responsables de la Inmunidad Humana (por ejemplo la
producción de anticuerpos). Para lograr la inmunidad humoral el linfocito B periférico debe
ser activado y diferenciarse a célula plasmática.

*Los Monocitos: representan del 3 - 8 % de los leucocitos circulantes en


sangre periférica. Estas células varían de tamaño de 12 a 20 micras de diámetro con un
promedio de 18 micras, lo que los convierte en las células más grandes en la sangre
periférica.

Núcleo: es irregular, con frecuencia tiene forma de herradura o de frijol. A veces


llegan a verse nucléolos. La cromatina es laxa. A veces son difíciles de diferenciar de los
linfocitos grandes.
Citoplasma: es de color azul grisáceo, presenta gránulos muy finos que dan al
citoplasma aspecto de “vidrio molido”. Estos gránulos contienen peroxidasa, fosfatasa
ácida y arilsulfatasa y corresponden a gránulos azurófilos (lisosomas primarios).

Los monocitos abandonan el torrente sanguíneo y penetran en los tejidos donde se


convierten en macrófagos por crecimiento celular progresivo. Estos macrófagos
dependiendo del tejido donde se encuentran reciben diferentes denominaciones, por
ejemplo; los macrófagos del hígado se conocen como células de Kupffer, los del pulmón
macrófagos alveolares, los del encéfalo células de la microglia.
Funciones: los monocitos y los macrófagos actúan como fagocíticos. Ingieren y
acaban con microorganismos, son especialmente importantes en la inhibición del
crecimiento de microorganismos intracelulares.
Así mismo los monocitos secretan sustancias que afectan las funciones de otras
células, en especial de los linfocitos.

b).- Los leucocitos granulares (granulocitos); contienen gránulos específicos de


tipo, incluyen los neutrófilos, eosinófilos y basófilos cuyo núcleo presenta lobulaciones
(polimorfonucleares). Los tres tipos de polimorfo nucleares se producen en la médula ósea.

*Leucocitos Neutrófilos: los neutrófilos constituyen el 50 - 65% de las células


blancas circulantes. Tienen un diámetro de 12 a 15 micras en preparados coloreados,
son móviles.
Núcleo: presenta de 3 a 5 lobulaciones (cromatina compacta) unidas entre sí por
puentes de cromatina, no contiene núleolo. En la mujer el cromosoma X (inactivo)
puede observarse como un apéndice en forma de “palillo de tambor” en uno de los
lóbulos del núcleo esto es lo que corresponde a la cromatina de Barr.
Citoplasma: los neutrófilos contienen abundante citoplasma con dos tipos de
gránulos con características te tinción y tamaño diferentes; gránulos azurófilos: son
gránulos de gran tamaño que en preparados coloreados se observan de color púrpura -
rojizo, contienen mieloperoxidasas, fosfatasa ácida, hidrolasas ácidas y
ultraestructuralmente corresponden a lisosomas primarios. Gránulos específicos que
contienen vitamina B12, proteínas de unión lactoferrina y varias enzimas: fosfatasa
alcalina, colagenaza y lisozima. Son más notables y numerosos que los azurófilos.
Ultraestructuralmente los segmentados neutrófilos presentan una banda
periférica que les confiere movilidad, presentan aparato de golgi, lisosomas, centríolos,
RER, REL.

Función: constituyen la primera línea de defensa contra las infecciones


bacterianas debido a las propiedades fagocíticas que presentan y al contenido de
gránulos, unido esto a la gran capacidad de desplazamiento que poseen.

*Leucocitos eosinófilos: constituyen el 2 - 3 % de las células blancas


circulantes. Aumentan su número en estados alérgicos e infecciones parasitarias.
Disminuyen sus números en quemaduras graves e infecciones importantes. Tienen
forma esférica y un diámetro de 10 a 12 micras.

Núcleo: usualmente es bilobulado con cromatina compacta.

Citoplasma: esta célula es fácilmente identificable debido a la presencia de


gránulos específicos grandes, abundantes y esféricos que llenan el citoplasma. Los
gránulos se tiñen con el colorante eosina por los que se les llama eosinófilos, lo que
significa atracción por la eosina.
Los gránulos específicos son principalmente lisosomas primarios modificados,
tienen una membrana unitaria, un núcleo central denso que contiene la proteína básica
responsable de la eosinofilia, una matriz menos densa (externa) que contiene varias
enzimas: mieloperoxidasas, fosfatasa ácida, peroxidasa, fosfolipasa y beta
glucuronidasa.

Función: los eosinófilos se relacionan con reacciones alérgicas, infecciones


parasitarias e inflamación crónica. Tienen también la capacidad de fagocitar bacterias.

*Leucocitos basófilos: los basófilos constituyen menos del 1 % de las células


blancas circulantes. Tienen forma esférica y un diámetro de 10 micras
aproximadamente.

Núcleo: poseen un núcleo irregularmente lobulado.

Citoplasma: posee grandes gránulos basófilos metacromáticos, por lo que se


llaman basófilos. Los gránulos específicos varían en tamaño y se tiñen
metacromáticamente debido a la presencia de heparina. También contienen histamina.

Función: participan en los procesos alérgicos e inflamatorios a nivel de los


tejidos (reacciones de hipersensibilidad inmediata). A diferencia de los neutrófilos y los
monocitos, los basófilos no son fagocíticos.

PLAQUETAS

Son fragmentos no nucleados del citoplasma de una célula de la médula ósea llamada
megacariocito. Después de los eritrocitos las plaquetas son los elementos más
numerosos en sangre periférica en un número de 150.000 a 450.000 plaquetas por
milímetro cúbico de sangre.
Tienen un diámetro de 2 a 4 micras.
Presentan propiedades de adherencia y agregación.
Bajo el microscopio de luz, cada plaqueta presenta dos regiones:
1. Hialómera: es la región más externa, contiene estructuras tubulares densas y
microfilamentos de actina, estos últimos participan en los movimientos de la
plaqueta.
2. Granulómera: es la región más interna, granular densamente teñida. La variedad de
gránulos son; gránulos delta, los cuales toman y almacenan serotonina. Y los
gránulos alfa, ligeramente más grandes, contienen fibrinógeno y otras proteínas. Los
gránulos lambda contienen enzimas lisosómicas.

Función: la función plaquetaria tiene que ver con la coagulación de la sangre dentro y
fuera de los vasos sanguíneos.
En respuesta al daño endotelial, las plaquetas se agregan al endotelio dañado y liberan
el contenido de sus gránulos. Factores que son secretados por las plaquetas agregadas
junto con otros factores del plasma y de la pared del vaso sanguíneo lesionado
contribuyen a la formación de la fibrina procedente de la transformación del
fibrinógeno. La fibrina así formada atrapa células sanguíneas y plaquetas formando el
trombo (coagulo sanguíneo). Así mismo las plaquetas participan en la retracción y
remoción del coagulo a través de la liberación de enzimas lisosómales de los gránulos
lambda.

RETICULOCITO

En condiciones normales la serie eritoblástica importa entre un 30 y un 35% de los


elementos nucleados de la medula ósea. La secuencia madurativa de esta serie se inicia con
el proeritroblasto, el cual da origen al eritroblasto basófilo, y este al eritroblasto
policromático y al eritroblasto ortocromático. Los cambios morfológicos que acontecen
durante la maduración se caracterizan por una notable disminución del tamaño nuclear de
los eritroblastos, con condensación progresiva de la cromatina y desaparición de los
nucleolos. El citoplasma evoluciona perdiendo la intensa basofilia propia de los estadios
más jóvenes y adquiere la acidofilia típica que le proporciona la hemoglobina en los
estadios más maduros.

Una vez finalizada la maduración del eritroblasto ortocromático, el núcleo,


expulsado de la célula por un mecanismo del todo conocido, es posteriormente fagocitado
por las células del sistema mononuclear fagocítico de la medula ósea. Con la perdida del
núcleo, el eritroblasto ortocromático se transforma en reticulocito, elemento anucleado que
todavía posee cierta cantidad de síntesis de ARN, proteínas y hemoglobina, gracias a la
persistencia de algunas mitocondrias, ribosomas y restos de reticuloendoplasma. Su tamaño
es algo superior al del hematíe adulto y conserva un cierto grado de basofilia-
policromatofilia. A medida que el reticulocito madura, va perdiendo retículo
granulofilamentoso hasta transformarse en un hematíe maduro, desprovisto de retículo. El
reticulocito permanece algunos días en la medula ósea y, posteriormente, pasa a la sangre
periférica, en donde persiste durante 24 horas y finaliza su maduración. El tiempo que tarda
en madurar el proeritroblasto a reticulocito es de 3 a 4 días. El recuento del número de
reticulocitos en sangre periférica es un dato muy útil para establecer la efectividad global de
la eritropoyesis y para determinar el origen central o periférico de una anemia, así como
para valorar el carácter regenerativo o arregenerativo de los síndromes anémicos.

Los valores normales de los reticulocitos en sangre periférica oscilan entre 35 y 75 x


109/L; si los valores son inferiores, indican una eritropoyesis insuficiente.

HEMATOCRITO
Es el porcentaje del volumen total de sangre compuesto de glóbulos rojos. Es una medición
compuesta por el tamaño y número de GR y casi siempre es parte de un conteo sanguíneo
completo (CSC). Dicho conteo mide el número de glóbulos rojos (GR), glóbulos blancos
(GB), la cantidad total de hemoglobina en la sangre y la fracción de la sangre compuesta de
glóbulos rojos (hematocrito).
Forma en que se realiza el examen:
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la
mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico y luego se coloca una banda elástica
alrededor del antebrazo con el fin de ejercer presión y restringir el flujo sanguíneo a través
de la vena, lo cual hace que las venas bajo la banda se llenen de sangre.
Inmediatamente después, se introduce una aguja en la vena y se recoge la sangre en un
frasco hermético o en una jeringa. Durante el procedimiento, se retira la banda para
restablecer la circulación y, una vez que se ha recogido la sangre, se retira la aguja y se
cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En los bebés o niños pequeños, el área se limpia con un antiséptico y se punza con una
aguja o lanceta para luego recoger la sangre en una pipeta (tubo pequeño de vidrio), en una
lámina de vidrio, sobre una tira de examen o en un recipiente pequeño. Finalmente, se
puede aplicar un algodón o un vendaje en el sitio de la punción si el sangrado persiste.
En el laboratorio, se toma un poco de la sangre y se introduce en una máquina centrífuga,
proceso que impulsa las células hacia el fondo del recipiente. La porción celular se compara
con la cantidad total de la sangre y se expresa en porcentaje. De hecho, dicha porción
celular representa casi la totalidad de los glóbulos rojos, mientras que el porcentaje de
glóbulos blancos es muy pequeño.
Preparación para el examen:
Los adultos no necesitan preparación alguna.
Bebes y niños:

La preparación que se puede brindar para este examen depende de la edad, experiencias
previas y grado de confianza del niño. Para obtener mayor información, se recomienda leer
las siguientes pautas:
Razones por las que se realiza el examen:
El hematocrito revela la proporción de células y líquidos en la sangre.
Valores normales:
El hematocrito varía con la altitud:
 Hombres: de 40,7 a 50,3 %
 Mujeres: de 36,1 a 44,3 %
Significado de los resultados anormales:
Los valores bajos de hematocritos pueden ser indicio de:
 Anemia (de varias clases)
 Pérdida de sangre (hemorragia)
 Insuficiencia de la médula ósea (debido a radiación, toxina, fibrosis o
tumor)
 Destrucción de los glóbulos rojos
 Leucemia
 Desnutrición o deficiencia nutricional específica
Los valores altos de hematocritos pueden ser indicio de:
 Deshidratación o quemaduras o diarrea
 Eritrocitosis (producción excesiva de glóbulos rojos)
 Policitemia vera
Este examen se puede realizar bajo muchas condiciones y en la evaluación de
muchos estados patológicos diferentes.
Cuáles Son Los Riesgos:
 Sangrado excesivo
 Desmayo o sensación de mareo
 Hematoma (acumulación de sangre debajo de la piel)
 Infección (un riesgo leve en cualquier momento que se presente
ruptura de la piel)
 Punciones múltiples para localizar las venas
Consideraciones especiales:
Las venas y arterias varían en tamaño de un paciente a otro y de un lado del
cuerpo al otro, por esta razón, obtener muestras de sangre en algunas personas
puede ser más difícil que en otras.

HEMOGLOBINA ( Hb, Hgb)

Una prueba de hemoglobina es un examen que mide la cantidad total de hemoglobina en la


sangre y casi siempre hace parte de un conteo sanguíneo completo (CSC). Ver también
electroforesis de hemoglobina.
Forma en que se realiza el examen
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la
mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico y luego se coloca una banda elástica
alrededor del antebrazo con el fin de ejercer presión y restringir el flujo sanguíneo a través
de la vena, lo cual hace que las venas se llenen de sangre.
Inmediatamente después, se introduce una aguja en la vena y se recoge la sangre en un
frasco hermético o en una jeringa. Durante el procedimiento, se retira la banda para
restablecer la circulación y, una vez que se ha recogido la sangre, se retira la aguja y se
cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebes y niños pequeños:
En los bebés o niños pequeños, el área se limpia con un antiséptico y se punza con una
aguja o lanceta para luego recoger la sangre en una pipeta (tubo pequeño de vidrio), en una
lámina de vidrio, sobre una tira de examen o en un recipiente pequeño. Finalmente, se
puede aplicar un algodón o un vendaje en el sitio de la punción si el sangrado persiste.
Razones por las que se realiza el examen
La hemoglobina es la proteína que trasporta el oxígeno a la sangre y se encuentra en los
glóbulos rojos. Tanto los valores de hemoglobina altos como los bajos indican defectos en
el balance de los glóbulos rojos en la sangre, y pueden indicar estados patológicos.
Valores normales
La hemoglobina cambia con la altitud:
 Hombre: de 13,8 a 17,2 gm/dl
 Mujer: de 12,1 a 15,1 gm/dl

Significado de los resultados anormales


Los valores bajos de hemoglobina pueden ser indicio de:
 Anemia (de varias tipos)
 Falta de eritropoyetina (de enfermedad renal)
 Destrucción de los glóbulos rojos asociada con una reacción a transfusión
 Sangrado
 Desnutrición
 Deficiencias nutricionales de hierro, folato, vitamina B12 y vitamina B6
Los valores altos de hemoglobina pueden ser indicio de:
 Enfermedad cardíaca congénita
 Cor pulmonale

 Fibrosis pulmonar
 Aumento en la formación de glóbulos rojos asociada con el exceso de eritropoyetina
Otras condiciones bajo las cuales se puede realizar el examen:
 Anemia por enfermedad crónica
 Hemoglobina C clínica
 Diabetes mellitus
 Arteritis de células gigantes (temporal, craneal)
 Anemia hemolítica debido a una deficiencia de G6PD
 Diabetes mellitus insulinodependiente (DMID)
 Anemia inmunohemolítica
 Anemia ferropénica
 Anemia perniciosa
 Desprendimiento prematuro de la placenta
Este examen se puede realizar bajo muchas condiciones y en la evaluación de muchas
enfermedades.
Los Riesgos
 Sangrado excesivo
 Desmayo o sensación de mareo
 Hematoma (acumulación de sangre debajo de la piel)
 Infección (un riesgo leve en cualquier momento que se presente ruptura de la piel)
 Punciones múltiples para localizar las venas
Consideraciones especiales
La hemoglobina (Hb), componente principal de los glóbulos rojos, es una proteína que
cumple dos funciones: trasportar el oxígeno fuera de los pulmones y traer de regreso el
dióxido de carbono para ser exhalado.
A una presión de 100 mm Hg en los vasos capilares pulmonares, del 95 al 98% de la Hb se
combina con oxígeno; mientras que en los tejidos periféricos, donde la presión puede llegar
a ser tan baja como 20 mm Hg, menos del 30% permanece combinado con Hb (ver además
hemoglobina sérica).
Las venas y arterias varían en tamaño de un paciente a otro y de un lado del cuerpo al otro y
obtener muestras de sangre en algunas personas puede ser más difícil que en otras.

VSG: (VELOCIDAD DE SEDIMENTACIÓN ERITROCITICA)


Resultados normales.
Hombres: hasta 15mm/h
Mujeres: hasta 10 mm/h.
Recién nacidos: 0-2 mm/h

Explicación de la prueba y fisiología relacionada:


La VSG es una prueba inespecífica que se utiliza para detectar procesos inflamatorios,
neoplásicos infecciosos y necroticos, puesto que la VSG tiene carácter inespecífico, no es
diagnostica de ninguna enfermedad o lesión determinada. La prueba se realiza midiendo la
distancia (en milímetros) que descienden los hematíes en solución salina normal al cabo de
una hora. Dado que estos procesos aumentan el contenido proteico del plasma, los hematíes
tienen tendencia a superponerse unos sobre otros, aumentando su peso y haciendo que
desciendan con rapidez, de forma que la VSG aumenta en esas enfermedades.
La prueba puede aplicarse para detectar enfermedades no sospechadas. Muchos clínicos
emplean la VSG con esa idea en la evaluación rutinaria de sus pacientes. Otros la
consideran inespecífica e inútil como estudio rutinario. La VSG puede ser útil en ocasiones
para diferenciar entre entidades patológicos; por ejemplo el paciente con dolor toráxico,
la VSG estará aumentada en caso de infarto al miocardio, mientras que será normal en caso
de angina.
La VSG es un indicador bastante fiable de la evolución de la enfermedad, por lo que
puede emplearse para controlar el resultado del tratamiento, sobre todo en enfermedades
autoinmunes inflamatorias. Es habitual que la VSG aumente cuando la enfermedad
empeora o viceversa. Si los resultados de la prueba de VSG son equívocos o
inconsistentes con la impresión clínica, es habitual realizar la prueba de proteína C reactiva.

Factores que intervienen:


Pueden darse resultados artificialmente bajos cuando se permita que el
espécimen recogido repose durante más de tres horas antes de la prueba.
La VSG puede aumentar durante el embarazo (trimestres segundo y tercero).
La menstruación puede aumentar la VSG.
Entre los fármacos que pueden aumentar la VSG se incluyen dextrano,
metildopa (Aldomet), anticonceptivos orales, penicilamina, vitamina A etc.
Entre los fármacos que pueden disminuir la VSG se incluyen aspirina,
cortisona, quinina.

Procedimiento y cuidado del paciente:

Antes:
Explicar el procedimiento al paciente.
Suspender los medicamentos que puedan afectar a los resultados de la prueba si es
posible.

Durante:
Recoger 5-10 ml de sangre venosa en un tubo de tapón lavanda.

Después:
Transportar el espécimen al laboratorio inmediatamente.
Aplicar presión o un aposito a presión en el punto de punción venosa.
Evaluar el lugar de la punción para controlar una posible hemorragia.

Resultados anormales:

* Niveles aumentados:
Toxemia
Sífilis
Nefritis
Infecciones bacterianas

* Niveles disminuidos:
Insuficiencia cardiaca congestiva
Mononucleosis infecciosa
Artrosis degenerativa
Angina de pecho
C.H.C.M. (CONCENTRACIÓN DE HEMOGLOBINA CORPUSCULAR MEDIA)
Resultados normales:
Adultos/ ancianos/ niños: 32 - 36 g/dl (o 32 - 36 %)
Recién nacidos: 32 - 33 g/dl (o 32 - 36%)
Este tipo de prueba junto con otros tipos, constituyen los llamados índices eritrocitarios,
que nos proporcionan información sobre el tamaño (VCM y ADE), la cantidad (HCM) y la
concentración (CHCM) de hemoglobina de los hematíes. Esta prueba se hace de forma
rutinaria como parte del hemograma completo. Los resultados del recuento de hematíes, el
hematocrito y la detrerminación de hemoglobina son necesarios para calcular los índices
eritrocitarios. Cuando se investiga la anemia es útil clasificarla de acuerdo con los índices
eritrocitarios. El contenido de hemoglobina se indica por los términos normocrómica
(contenido normal de hemoglobina), hipocrómica (disminución del contenido de
hemoglobina) e hipercrómica (aumento del contenido de hemoglobina).
La CHCM es una medida de la concentración media o porcentaje de hemoglobina dentro de
los hematíes. La CHCM se calcula dividiendo la concentración de hemoglobina total por
hematocrito. Cuando está disminuida, la célula tiene una deficiencia de hemoglobina y se
dice que es hipocrómica (como se suele observar en la anemia ferropénica y en la
talasemia). Cuando la CHCM es normal, se dice que la anemia es normocrómica (por
ejemplo, la anemia hemolítica).
Factores que interfieren:
El tamaño normal de los hematíes puede afectar a los índices.
Los aumentos exagerados de leucocitos pueden afectar a los índices eritrocitarios.

Procedimiento y cuidado del paciente:


Antes.
Explicar el procedimiento al paciente.
Informarle de que esta prueba no requiere ayuno.
Durante.
Recoger 5 - 7 ml de sangre venosa en un tubo de tapón lavanda.
Evitar la hemólisis.
Llevar el espécimen al laboratorio de patología, donde la sangre se hace pasar por
máquinas automáticas que calculan el índice eritrocitario.
Después
Aplicar presión o un apósito a presión en el punto de punción venosa.
Evaluar el lugar de punción venosa por si hubiera hemorragia.
Resultados anormales:
CHCM aumentada: esferocitosis, talasemia.
CHCM disminuida: anemia ferropénica.

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