¿Qué es Movilidad Eléctrica?
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La movilidad eléctrica es aquella que hace uso de uno o más motores
eléctricos para generar la locomoción. Actualmente este tipo de movilidad
ofrece soluciones para viajes y cargas pequeñas (con bicicletas, scooters y
motocicletas eléctricas) hasta viajes largos y con carga pesada (con vehículos
de transporte público eléctricos).
En un concepto más claro, la movilidad eléctrica corresponde a todo lo que
tiene que ver con las maquinas automotoras que no emiten gases tóxicos ni
contaminan; esto con el propósito de mejorar la calidad del aire y la vida de
las personas, sobre todo, el lugar de alto flujo vehicular.
Importancia de la Movilidad Eléctrica.
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En Colombia, desde el 11 de julio del 2019, se pactaron varios incentivos
y beneficios para los propietarios de vehículos eléctricos o para aquellos
que desearan obtener alguno de estos. De acuerdo con los entes
gubernamentales, “el objetivo de la Ley 1964 es contribuir a la movilidad
sostenible y a la reducción de emisiones de gases de efecto
invernadero.”
Apostar por un transporte eléctrico no solo ayuda ahorrar dinero sino a
cuidar el medio ambiente, ya que este tipo de movilidad no emite gases
contaminantes, lo cual tendría un impacto positivo en la salud de las
personas. Por eso, a continuación, te enumeramos las 5 principales razones
por las que deberías considerar cambiarte al auto eléctrico.
1. Son Silenciosos;
Debido a que para su funcionamiento no requieren de un motor de
combustión, los autos eléctricos no producen ruido ni vibración.
2. No contaminan;
Debido a que no usan la combustión durante su funcionamiento, los
autos eléctricos no emiten gases de efecto invernadero o
contaminantes.
3. Son Potentes;
Los autos eléctricos modernos ofrecen la misma potencia que los
vehículos convencionales e incluso tienen una respuesta más rápida en
la aceleración.
4. Requieren poco mantenimiento;
Como el motor eléctrico tiene un 90% de componentes menos que el
motor de combustión, los vehículos eléctricos son más sencillos de
mantener.
5. Son económicos;
Un auto eléctrico gasta aproximadamente 16 kWh (kilovatio hora) para
recorrer 100 kilómetros mientras que uno convencional necesita cerca
de 6 litros de combustible diésel para el mismo recorrido.
Comparación Técnica:
Mayor rapidez de fabricación:
Debido a que un coche eléctrico se compone de centenares menos de
piezas móviles que un coche de combustión su fabricación es mucho
más rápida. El coche eléctrico no tiene motor de arranque, ni batería
secundaria, ni motor de explosión, ni correas, distribuidor, caja de
cambios, eje de transmisión, depósito de combustible o tubo de
escape. Esto hace que el tiempo necesario para fabricar un coche
eléctrico sea una fracción del tiempo para fabricar uno de combustión
a mismos niveles de automatización de la fábrica.
Mantenimiento:
Más allá de los elementos desgastables como los frenos o los
neumáticos, el mantenimiento de un coche eléctrico queda reducido a
un chequeo del estado de las baterías y los motores eléctricos cada
determinado tiempo. Se acabó el cambiar filtros, lubricantes y líquidos
varios.
Mayor Reciclaje y Vida Útil:
La batería primero se reutiliza y luego se recicla, con lo cual tampoco
significa una contaminación del medio ambiente. En primer lugar, las
baterías que se hayan degradado un poco se reutilizan para producir
otras baterías de menor capacidad para otros usos, como baterías para
el hogar, por ejemplo. Cuando la degradación es grande entonces sus
materiales se reciclan para fabricar nuevas baterías puesto que
ninguno de los componentes de la batería se pierde. No tienen
residuos. Como la batería es un componente fácilmente
intercambiable, la vida útil de un vehículo eléctrico es un mínimo de 3
a 4 veces mayor que la de un vehículo de combustión, pues al poder
reponer la batería cuando se degrada, el vehículo puede seguir
operando como si fuera nuevo. En los vehículos de combustión esto no
puede suceder. El motor sufre un desgaste y deterioro que hace que
todo el sistema motor se vuelva obsoleto al cabo de unos años, y al no
haber forma económica de reponer todo el tren tractor, se hace
necesario comprar otro vehículo de combustión completo, en un claro
ejemplo de marketing mediante obsolescencia programada.
Climatizado a distancia con seguridad:
Puesto que un vehículo 100% eléctrico no emite ningún residuo
mientras está en funcionamiento, puede ponerse en marcha a
distancia sin peligro alguno para realizar tareas remotas como pre-
calefactar o pre-climatizar el vehículo antes de que el conductor lo use,
de modo que ya al empezar a usarlo el habitáculo tenga la
temperatura adecuada de frío o calor. Esto es imposible de hacer con
un vehículo de combustión, pues el aire acondicionado exige que el
motor de combustión esté en marcha e implicaría que saldrían humos
durante ese tiempo, algo inaceptable en un garage o lugar cerrado.
Comparación Mecánica:
Frenado:
Acostumbrados a pisar el freno cuando conducimos un vehículo
convencional de combustión, debemos saber que este no es el sistema
más “recomendable” a la hora de reducir la velocidad de nuestro
vehículo eléctrico. Y es que los carros eléctricos cuentan con sistema
de recuperación de energía.
Este sistema se activa cuando soltamos el pedal del acelerador, lo que
produce un frenado más que evidente en este tipo de vehículos. De
forma progresiva pero veloz, el coche frena por sí solo en cuanto
levantamos el pie. El equivalente a un coche tradicional sería pisar el
freno de una forma suave: aquí no es ni necesario ni recomendable.
Además, el sistema de recuperación de energía ayuda a recuperar
carga en las baterías.
Aceleración:
Un carro eléctrico no posee palanca de cambios ni caja de cambios, ni
clutch, así que se acelera a medida que pisas el pedal. En cambio, un
auto de motor requiere de la utilización de los cambios para frenar,
acelerar o arrancar. Por esta razón, el primero es super práctico en las
ciudades donde, debido a los trancones, constantemente tienes que
utilizar la pera de cambios.
Aunque los vehículos eléctricos no tengan fama de ser los más veloces
y rápidos del mundo una vez puestos en carretera, si la tienen en lo
que a aceleración se refiere. Alcanzan su máxima potencia desde las
cero revoluciones. Esto hace que su aceleración en los primeros
metros sea espectacular, por lo que debes tenerlo en cuenta a la hora
de arrancar… ¡El coche sale realmente disparado como te descuides!
Prácticamente ningún vehículo actual de combustión puede “retar” a
uno eléctrico en este sentido.
Mejor reparto y estabilidad:
La diferencia con respecto al peso y la estabilidad de un coche de
combustión. ¿Por qué? Porque las baterías se pueden colocar en
módulos, repartidas y situadas en la parte inferior, mejorando así la
estabilidad y el reparto del peso total. Y esto en la conducción, se nota.
Los vehículos eléctricos tienen un centro de gravedad bajo y esto
aumenta la seguridad general del automóvil el paquete de baterías
ofrece rigidez estructural contra colisiones.
Mayor Eficiencia Energética:
El coste actual del desplazamiento por kilómetro con un coche
eléctrico es de 8 a 10 veces inferior respecto a un coche de gasolina o
diésel. Es decir, por cada 100€ gastados en gasolina o diésel, en un
coche eléctrico gastas 12 a 10€ para hacer los mismos kilómetros. Esto
se debe a la mayor eficiencia de un motor eléctrico frente a uno de
combustión y al uso de sistemas de frenada regenerativa que añaden
energía cuando el vehículo no acelera. Se da la paradoja de que los
combustibles fósiles que alimentan los motores de combustión son
muchísimas veces más energéticos que la electricidad de los coches
eléctricos, pero debido al enorme desperdicio y la ineficiencia de esos
motores finalmente su combustible sale mucho más caro. Además, el
precio de la electricidad no deja de disminuir a medida que su coste de
producción baja gracias a los avances en paneles solares y otras
energías renovables. La gasolina o gasoil, en cambio, no van a poder
disminuir, si es que lo hacen, al mismo ritmo.