Geología Marina: Relieves y Cambios
Geología Marina: Relieves y Cambios
INGENIERÍA PETROLERA
COATZACOALCOS, VER.
INTEGRANTES
LUNA PEREZ ARLETTE GUADALUPE
CAZARIN RIVEROLL JULIA DEL CARMEN
ESTUDILLO RUEDA MERARI
DE LA CRUZ CRUZ ROSA MARGARITA
FERNADEZ BLANCO ROMAN
GELOGIA MARINA
Esta área de la oceanografía estudia el relieve del océano desde la zona
costera hasta la zona hadal, valiéndose de diversos métodos para cartografiar
la fisiografía marina.
Nuevas rocas creadas del magma que sale de las grietas de la corteza
Esparcimiento de ceniza volcánica subacuática por respiraderos
hidrotermales
Sedimentos arrastrados por los ríos
El propio mar erosionando el lecho oceánico
Vida marina.
Donde no hay sedimentos, como en el océano Atlántico, la actividad tectónica
original se puede ver fácilmente. Dominan los picos y las grietas.
RELIEVE SUBMARINO
El relieve submarino presenta una
variedad de geoformas, incluso es
más accidentado que en la parte
continental. En conjunto se señalan el
zócalo, talud, fosa y la dorsal de
Nazca y complementados por una
llanura oceánica. El hombre aprovecha
al máximo cada uno de los sectores,
principalmente el zócalo. Además muchas de las islas que figuran frente a nuestro
litoral, constituyen restos de la cordillera costanera, de las cuales se extrae guano
que tuvo gran significado para la economía del estado peruano a inicios de la
república.
ZÓCALO O PLATAFORMA CONTINENTAL
Es la porción del continente que se
encuentra cubierta por las aguas
del mar y tiene como promedio
hasta 200 m de profundidad.
Su amplitud es variable. Es de
escasa profundidad llega la luz
solar permitiendo la proliferación de
plancton
TALUD CONTINENTAL
DORSAL DE NAZCA
Cordillera submarina que se localiza a la altura de la ciudad de Nazca (sur de Ica)
y se extiende hasta la isla de Pascua (Chile).
GEOFORMAS DEL LITORAL PERUANO
Nuestro litoral asume una diversidad de formas, es así que podemos mencionar la
presencia de penínsulas, bahías, puntas, cabos, ensenadas, playas, acantilados,
grutas, arcados, etc. El principal agente formador de relieves del litoral lo
constituyen las olas, bien realizando su labor de deposición o de denudación.
También hay que considerar el proceso de meteorización al que están expuestas
las rocas de nuestro litoral.
PERFIL COSTERO
Moquegua Coles
Se ha estimado que la subida del nivel del mar media ha sido de 2,6 mm y 2,9 mm
por año ± 0,4 mm desde 1993. Además, el aumento del nivel del mar se ha
acelerado en los últimos años. Para el período entre 1870 y 2004, se estima los
niveles medios mundiales del nivel del mar han aumentado en un total de 195 mm;
1,7 mm ± 0,3 mm por año, con una aceleración significativa de la subida del nivel
del mar de 0,013 ± 0,006 mm por año por año. Si esta aceleración se mantiene
constante, el aumento del nivel del mar entre 1990 y 2100 sería entre 280 a 340
mm. Según un estudio de las medidas disponibles del período de 1950 a 2009,
esas mediciones muestran un aumento promedio en el nivel del mar de 1,7 ± 0,3
mm por año, con datos de satélite que muestran un aumento de 3,3 ± 0,4 mm por
año entre 1993 y 2009. La subida del nivel del mar es una de varias líneas de
evidencias que apoyan la tesis que el clima global se ha calentado recientemente
Las subidas del nivel del mar pueden influir considerablemente en las poblaciones
humanas en las costas y las regiones insulares, además de en ambientes
naturales como los ecosistemas marinos. Se espera que el aumento del nivel del
mar continúe por siglos. Debido a la gran inercia, tiempo de respuesta largo de
partes del sistema climático, se ha estimado que ya hemos puesto las
circunstancias para un aumento del nivel del mar de aproximadamente 2,3 metros
por cada grado de aumento de la temperatura, para los próximos 2000 años. Se
ha sugerido que, además de la reducción de emisiones de CO 2, una acción a corto
plazo para reducir la subida del nivel del mar es reducir las emisiones de los gases
que atrapan el calor, como el metano y partícula dos como el hollín.
Un "ascenso local medio del nivel del mar (acrónimo en inglés: LMSL) se define
como la altura del mar con respecto a una referencia en tierra, promediada sobre
un período (un mes o un año) lo suficiente como para que las fluctuaciones
causadas por las olas de las mareas se alisen. Uno debe ajustar los cambios
percibidos en el LMSL para contar los movimientos verticales de la tierra, que
pueden ser del mismo orden (mm/año) que los cambios en ascenso del nivel.
Algunos de esos movimientos ocurren debido a ajustes isostáticos del manto
terrestre por fusión de indlandsis al final de la última era glaciar. El peso del hielo
deprime la tierra subyacente, y cuando la fusión del hielo se produce en un
período interglacial más cálido se libera de un enorme peso, levantándose la zona
antes deprimida gracias a los movimientos denominados eustáticos (ajuste
postglacial). La presión atmosférica, corrientes oceánicas y los cambios de la
temperatura local oceánica también pueden afectar al LMSL.
“Los eustáticos” (en oposición a cambio local) resultan en una alteración de los
niveles globales del mar, como las cambios en el volumen de agua de los océanos
o cambios en el volumen de una cuenca oceánica.
Cambios anteriores en el nivel del mar
El registro sedimentario
Por generaciones, los geólogos han tratado de explicar la obvia naturaleza cíclica
de los depósitos sedimentarios observados donde se mire. Las teorías
prevalecientes sostienen que este carácter cíclico, representa principalmente la
respuesta de los procesos de sedimentación en el ascenso y descenso del nivel
del mar. En el registro geológico, los geólogos ven momentos en que el nivel del
mar fue sorprendentemente bajo, alternando con tiempos en que el nivel del mar
era mucho mayor que hoy día, anomalías que suelen aparecer en todo el mundo.
Por ejemplo, en las profundidades de los últimos 18 milenios (edad de hielo),
cuando cientos de miles de km³ de hielo se apilaban en los continentes como
glaciares, el nivel del mar era 120 metros más bajo, con sitios que actualmente
tienen arrecifes de coral que estaban altos y en seco, y líneas de costa que se
fueron kilómetros más adentro de las costas actuales. Durante esta época de muy
bajo nivel del mar, había una conexión con terreno seco entre Asia y Alaska, por la
que se cree que los humanos emigraron a América del Norte (ver Puente de
Beringia).
Sin embargo, en los pasados 6 milenios (a pocos siglos después del primer
registro escrito conocido), el nivel mundial del mar se fue acercando gradualmente
a los niveles actuales. Durante el período interglacial anterior, hace unos 120
milenios, el nivel del mar fue durante un corto tiempo unos 6 m más alto que hoy,
como lo demuestran las muescas de ondas de corte a lo largo de los acantilados
en las Bahamas. También hay arrecifes de coral del Pleistoceno abandonados
cerca de 3 msnm, al día de hoy a lo largo de la costa suroeste de la isla de Caicos
del Oeste, en las Indias Occidentales (Antillas). Esos, arrecifes una vez
sumergidos, y cercanos paleo depósitos en la playa, son testimonios silenciosos
de que el nivel del mar pasó suficiente tiempo en ese nivel más alto como para
permitir que los arrecifes crecieran (aún no se ha determinado exactamente de
donde provino esa agua extra al mar, si de la Antártida o de Groenlandia, alguna
fuente apunta la presencia de episodios de cambios rápidos de nivel, que habrían
sucedido en el invierno del hemisferio norte). Pruebas similares de los puestos de
nivel geológicamente recientes del mar son abundantes en todo el mundo.
Estimaciones
En 2007, el Informe del IPCC sugiere que los niveles del mar podrían ascender
entre 19 cm y 59 cm hacia el fin de este siglo.
Las estimaciones de aumento del nivel del mar mediante altimetría por
satélite desde 1992 (cerca de 2,8 mm/año) son superiores a los de
mareógrafos. No está claro si eso representa un aumento en las últimas
décadas, o es la variabilidad, o problemas con la calibración de satélites
Church y White (2006) informan una aceleración del SLR (aumento del nivel
del mar) desde 1870.
Eso es una revisión desde 2001, cuando se inicia el TAR y las mediciones
no detectan una aceleración significativa en el ritmo reciente de subida del
nivel del mar
Según datos de mareómetros, la tasa de aumento medio global del nivel del
mar durante el siglo XX se encuentra en el rango de 0,8 a 3,3 mm/año, con
una tasa promedio de 1,8 mm/año.
Recientes estudios en pozos de la Antigua Roma en Caesarea y de
piscinae romanas en Italia indican que sus niveles del mar permanecieron
relativamente constante de unos pocos cientos de años después de Cristo
a unos pocos cientos de años atrás.
Sobre la base de datos geológicos, el nivel medio del mar puede haber
subido a una tasa promedio de unos 0,5 mm/año en los últimos 6 milenios y
a una tasa promedio de 0,1 a 0,2 mm/año en los últimos 3 milenios.
Desde el último Máximo Glacial hace unos 20 milenios, el nivel del mar ha
subido más de 120 m (con un promedio de 6 mm/año) como resultado de la
fusión de los casquetes de hielo. El aumento rápido tuvo lugar hace entre
unos 6 y 15 milenios, a una tasa promedio de 10 mm/año, periodo para el
cual representó un ascenso de 90 m; así, en el período transcurrido desde
hace 20 milenios (excluyendo el rápido aumento de hace 15-6 milenios) la
tasa promedio fue de 3 mm/año
Un evento significativo fue el Pulso de Fusión 1A (acrónimo mwp-1A),
cuando el nivel del mar subió unos 20 m en un período de 500 años hace
aproximadamente 14.200 años. Esta es una tasa de unos 40 mm/año.
Estudios recientes sugieren que la fuente principal fue el agua de deshielo
de la Antártida, quizás causando el pulso de enfriamiento sur a norte en el
Hemisferio Sur (enfriamiento Huelmo-Mascardi, que precedió al Dryas
Reciente del Hemisferio Norte
* El aumento relativo del nivel del mar en lugares específicos
frecuentemente es de 1-2 mm/año mayor o menor que el promedio mundial.
A lo largo del Atlántico medio de EE.UU. y las costas del Golfo, por ejemplo,
el cambio del nivel del mar es de aproximadamente 3 mm/año.
Rasgos internos
La expresión popular ¡Tan cerca y tan lejos! refleja muy bien la situación del fondo
marino con respecto a los exploradores, pues aunque se encuentra a sólo unos
3.7 km, en promedio, de la superficie terrestre [en este caso bajo el nivel del mar
(BNM)], y las enormes presiones hacen que la exploración del fondo marino sea
una empresa muy ardua. Sin embargo, los océanos ocupan 71% de la superficie
terrestre, y para saber lo que pasa en ésta no basta con conocer menos de una
tercera parte suya.
La batimetría, esto es, el mapeo de la
profundidad del fondo oceánico o la topografía
submarina, comenzó muy temprano en la
historia de la navegación. Al principio se
llevaba a cabo mediante sondas que eran
simplemente pesos atados a la punta de un
cable, que se bajaban hasta el fondo (si alcanzaba el cable) y a veces se untaban
con grasa para recoger muestras del suelo submarino.
Durante la segunda Guerra Mundial se desarrolló un equipo, llamado sonar, para
hacer sondeos acústicos; el sonar emite un sonido y calcula la distancia al fondo
marino a partir del tiempo que tarda el sonido en reflejarse en el fondo y volver a la
superficie. Versiones modernas muy sofisticadas de este método se usan en la
actualidad para obtener una imagen detallada de la batimetría.
Otro método de explorar el fondo oceánico era mediante el dragado, que consiste
en arrastrar una combinación de rastrillo con red que permite obtener muestras de
rocas y seres vivos. Hoy día hay vehículos robots o tripulados que permiten
recolectar muestras e imágenes de zonas muy profundas del fondo oceánico.
Otras medidas modernas de propiedades del fondo oceánico se refieren a su
gravedad y magnetismo, y barcos equipados con equipos de perforación
(parecidos a los usados para la exploración en la búsqueda de petróleo) han
obtenido un buen número de muestras de la estructura del fondo marino en
muchos puntos de la Tierra.
Los estudios batimétricos indicaron la existencia de cuatro rasgos
importantes del fondo marino
1 ) G r a n
cubren la mayor parte del fondo
a profundidades de 2 a 6 km,
llamadas planicies abisales.
2) Profundas depresiones
alargadas, llamadas trincheras
oceánicas, que alcanzan
grandes profundidades.
3) Enormes cadenas
montañosas muy extensas, llamadas cordilleras oceánicas.
4) Grandes zonas de fractura que separan secciones de las cadenas
montañosas.
Estos rasgos y otras propiedades del fondo oceánico son algunos de los
datos que apoyan con más firmeza la teoría de la tectónica de placas, y que
eran inexplicables hasta el surgimiento de ésta.
TRINCHERAS
Las trincheras oceánicas son depresiones del fondo marino, angostas y
alargadas, usualmente en forma de arco, donde se encuentran las mayores
profundidades de la superficie terrestre. Las trincheras más profundas son
la de Filipinas (11.52 km) y la de Marianas (11.03 km) que miden unos 1
200 y 2 000 km de largo, respectivamente. La trinchera más larga es la de
las Aleutianas, que mide 3 300 km de largo y alcanza los 7.68 km de
profundidad.
CORDILLERAS,OCEÁNICAS
Las cordilleras oceánicas son
cadenas (algunas de ellas
larguísimas, de miles de kilómetros)
de montañas (algunas de ellas muy
altas, tanto como el Everest)
alargadas, casi todas submarinas
(algunas de ellas asoman a la superficie del mar como islas), en cuya parte
central existen rupturas, también alargadas, de donde brotan erupciones de
cojín de lava basáltica que forma volcanes, y chorros de agua muy caliente
(unos 350° C) con cantidad de minerales disueltos. A los lados de la ruptura
existen otros volcanes y chorros de agua, pero la actividad eruptiva, la
temperatura del agua y la concentración de minerales en ella, disminuyen
rápidamente conforme aumenta la distancia a la ruptura central, y cesan a
unos cuantos kilómetros de ella.
1 ) L a c o r d i
aproximadamente a la mitad, remedando
la forma de las costas de Sudamérica
oriental y África occidental. La cresta de
la CMA es muy escarpada, como se
puede ver en la figura 21c que muestra
un perfil batimétrico a través de la cordillera, por lo que se le llama a
menudo dorsal Meso atlántica. En la línea central de la cresta, la CMA
presenta un valle central o valle de ruptura, en cuyo centro se encuentran
las rupturas volcánicas mencionadas arriba
2) La cordillera del Pacífico Oriental (CPO) que abarca desde cerca de
Manzanillo, en la costa de Colima, hasta los 33° de latitud Sur, se diferencia
de la CMA en que, aunque alcanza grandes alturas sobre el fondo marino,
su topografía es mucho más suave, tanto así que a menudo es
llamada elevación del Pacífico Oriental. No presenta valle de ruptura en la
cresta.
3) Cordillera de Clarksburg (CCA) que divide el Océano Índico desde el
Mar Arábigo hasta los 20° de latitud Sur (latitud del Madagascar central).
4) Cordillera Antártica. Esta cordillera rodea casi completamente a la
Antártida (en el mapa de la figura 20 su tamaño está muy exagerado a
causa de la proyección) y conecta con las tres cordilleras antes
mencionadas. Su nombre es distinto para diferentes secciones: Antártico-
Pacífico, de Chile, Antártico-Americana, Antártico-Africana y del Océano
Índico Medio.
Fue B. Heezen quien, en 1960, sugirió el papel de las cordilleras oceánicas
como lugares de creación de corteza. Basado en esta suposición, H. Hess
pudo explicar el proceso de creación de los montes submarinos conocidos
como guyots.
ZONAS DE FRACTURA
El fondo marino
presenta diferentes
profundidades y
diferentes edades de
cada lado de cada una
de estas fracturas, a
veces rectas, a veces
curvas como segmentos
de arco.
En algunos lugares se pueden ver grupos de fracturas tan cercanas que es
imposible distinguir entre ellas, se les llama zonas de fractura, algunas de
ellas serán mencionadas más adelante.
El tamaño de los sismos ocurridos en las zonas de fractura es mayor
mientras menor sea la velocidad de movimiento relativo entre las placas y
mientras más larga sea la parte activa de la zona.
Los mayores sismos ocurren cerca del centro de la parte activa, lo que
indica que las altas temperaturas de la corteza que se encuentran cerca de
las crestas de las cordilleras oceánicas no favorecen la ocurrencia de
sismos.
Las características más amplias de las costas están asociadas directamente con
la naturaleza del margen continental adyacente. Por ejemplo, las costas de Norte
América en el Atlántico son amplias, de relieve bajo, caracterizadas por islas
barreras y estuarios. En contraste, la costa Pacífica es rugosa con acantilados y
playas de bolsillo, de tipo erosional. El Salvador tiene características de la costa
pacífica, existen acantilados como la Cordillera del Bálsamo y Sierra de Jujearan,
y playas de bolsillo de tipo erosional.
Hay tres tipos principales de costas según la tectónica de placas:
Costas de bordes pasivos. Son las más diversas y ocurren en distintos marcos
tectónicos.
• Costas tipo amero: Son las más maduras. Están ubicadas en porciones
estables tectónicamente por millones de años. Tienen planos costeros amplios con
bajo relieve y sistemas de drenaje bien desarrollados. Hay grandes aportes de
sedimento, un margen continental amplio y estable, con una zona costera
caracterizada por depositación
MAREAS
Las mareas son elevaciones y caídas periódicas del nivel del mar que
resultan de la atracción de la tierra y su hidrosfera por el sol, la luna y otros
cuerpos celestes. En realidad las mareas son el paso de una onda de gran
tamaño por las cuencas oceánicas: 100 km de longitud, velocidad de 80
km/h altura de 50 cm y hasta 5 m en algunas costas. Las mareas en las
costas controlan la posición y amplitud de la zona de acción del oleaje,
Las mareas no son uniformes en todas las cuencas y las costas. Aspectos
como la duración del día lunar, la variación en la posición de la luna y el sol
con respecto a la tierra y la interferencia de la onda mareal por el relieve,
hacen que las costas experimenten patrones mareales diferentes:
El conocimiento del oleaje en una zona costera es indispensable para los estudios
de la línea de costa y protección costera.
CORRIENTES
Las corrientes en la costa son producto de otros procesos físicos como olas y
mareas. Hay corrientes perpendiculares a la costa y corrientes paralelas a la
costa.
VIENTOS
TORMENTAS TROPICALE
PROCESOS QUÍMICOS
Se dan por reacciones químicas que ocurren en varios ambientes costeros.
Pueden ser constructivos o destructivos.
Organismos constructores:
Los arrecifes de coral son el ejemplo más importante, ya que son responsables de
la morfología primaria de las costas donde ocurren. Otros organismos que pueden
construir arrecifes o costas son: hierbas, manglares, ostras, gusanos y algunos
gasterópodos o moluscos.
PROCESOS ANTROPOGÉNICOS