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Trastornos Alimentarios

Este documento presenta un estudio de investigación sobre trastornos alimenticios realizado por estudiantes de la Universidad de Panamá. Explica que los trastornos alimenticios son problemas graves que han aumentado en las últimas décadas y afectan principalmente a adolescentes y jóvenes. El objetivo del estudio es describir la prevalencia de hábitos y desórdenes alimenticios en la población.

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Trastornos Alimentarios

Este documento presenta un estudio de investigación sobre trastornos alimenticios realizado por estudiantes de la Universidad de Panamá. Explica que los trastornos alimenticios son problemas graves que han aumentado en las últimas décadas y afectan principalmente a adolescentes y jóvenes. El objetivo del estudio es describir la prevalencia de hábitos y desórdenes alimenticios en la población.

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UNIVERSIDAD DE PANAMÁ
CENTRO REGIONAL UNIVERSITARIO DE VERAGUAS
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
TEMA: “TRASTORNOS ALIMENTICIOS”

INTEGRANTES:
KEHEKLYM CHAVARRIA 9-757-116
SUSED GIL 8-950-485
RUBEN BATISTA 9-753-2038
AMARILYS ORTEGA 8-918-162
ANGELA MORA 2-749-1557
ODALIS SANTOS 9-755-2327

PROFESOR:
AZAÉL SANJUR

II SEMESTRE

2018
2

INTRODUCCIÓN
El estilo de vida de determinados grupos poblacionales puede conducir a hábitos
alimentarios y modelos dietéticos y de actividad física que se convierten en
factores de riesgo para las enfermedades crónicas. Por otro lado, el acceso a la
universidad supone un cambio importante en el individuo, que puede repercutir en
su estilo de vida, lo que convierte a este subgrupo poblacional en vulnerable
desde el punto de vista nutricional.
Los trastornos del comportamiento alimentario son problemas graves que
producen complicaciones médicas y psicosociales que pueden llevar a la muerte.
Se cree que en los países occidentales industrializados la frecuencia de los
trastornos de la conducta alimentaria ha aumentado en las últimas tres décadas y
que la edad de inicio es más temprana. Los trastornos de la conducta alimentaria
entre mujeres adolescentes y adultos jóvenes de estos países presentan una
prevalencia que oscila entre el 1% y el 8%, siendo más frecuente la bulimia
nerviosa que la anorexia nerviosa.
Los estudios realizados en Panamá sobre hábitos alimenticios son escasos y la
mayor parte de éstos utilizan instrumentos de cribado para estudiar la prevalencia
de riesgo de la enfermedad. En otros países se han reportado estudios por
García-Segovia, cuyos resultados demuestran que la comida del mediodía es
percibida como la más importante y un alto porcentaje de los encuestados la
consumen fuera de su lugar de residencia, al menos dos veces por semana. En
este mismo sentido, la actividad física diaria de los participantes fue considerada
como media, siendo los hombres los que más deporte realizan.
Estas exposiciones son consideradas un problema de salud pública en Panamá,
debido a que el sobrepeso y la obesidad tienen aún mayor relevancia. Son
potencialmente eventos silenciosos que tienen consecuencias catastróficas en la
salud general de una población, siendo más preocupante en el entorno de la
región de la Capital de Panamá, cuya población, por influencias comportamentales
mediadas por la cultura, ha trasformado sus hábitos alimenticios con dietas
similares a las de países en desarrollo y la mayoría de sus adolescentes llevan un
estilo de vida sedentario.
El objetivo del presente es una investigación sobre el tema, además de describir la
prevalencia de hábitos y desórdenes alimenticios existentes.
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1. MARCO CONCEPTUAL

 ¿Porque es importante el estudio del tema?


R/. Los trastornos alimenticios dentro de las enfermedades mentales, es la que
más muertes causa. Aseguró que las personas con un trastorno mental pueden
tener un trastorno alimenticio debido a la autoestima baja, depresión, ansiedad.
Ya que, si una parte del cerebro está afectada, otra parte del cuerpo también. 

Algunos de estos trastornos son: anorexia, bulimia, vigorexia, atracones,


ortorexia y megarexia.

 ¿Por qué se hace necesario este estudio?


R/. La incidencia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), ha
aumentado en los últimos años. Su etiología es multifactorial. Las edades de
presentación son cada vez más tempranas, afectando a individuos de ambos
sexos. Los trastornos alimentarios crean un impacto elevado en nuestra sociedad
y es necesario conocerlo para evitarlo.

 ¿Porque es una situación problemática?


R./ Porque son enfermedades crónicas y progresivas que, a pesar de que se
manifiestan a través de la conducta alimentaria, en realidad consisten en una
gama muy compleja de síntomas entre los que prevalece una alteración o
distorsión de la autoimagen corporal, un gran temor a subir de peso y la
adquisición de una serie de valores a través de una imagen corporal.

También en algunos casos la publicidad marca una gran parte en esto ya que los
jóvenes que miran un anuncio de comida o bebidas se antojan de comerlo o
beberlo, esto hace que, al ingerirlo, lo devuelvan por su mala alimentación.
Factores que causan trastornos alimentarios

 Factores biológicos: Hay estudios que indican que niveles anormales de


determinados componentes químicos en el cerebro predisponen a algunas
personas a sufrir de ansiedad, perfeccionismo, comportamientos y
pensamientos compulsivos. Estas personas son más vulnerables a sufrir un
trastorno alimenticio.
 
 Factores psicológicos : Las personas con trastornos alimentarios tienden
tener expectativas no realistas de ellos mismos y de las demás personas. A
pesar de ser exitosos se sienten incapaces, ineptos, defectivos, etc. No tienen
sentido de identidad. Por eso tratan de tomar control de su vida y muchas veces
se enfocan en la apariencia física para obtener ese control.

 Factores familiares: Personas con familias sobreprotectoras, inflexibles e


ineficaces para resolver problemas tienden a desarrollar estos trastornos.
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Muchas veces no demuestran sus sentimientos y tienen grandes expectativas


de éxito. Los niños aprenden a no demostrar sus sentimientos, ansiedades,
dudas, etc., y toman el control por medio del peso y la comida.
 
 Factores sociales: Los medios de comunicación asocian lo bueno con la
belleza física y lo malo con la imperfección física. Las personas populares,
exitosas, inteligentes, admiradas, son personas con el cuerpo perfecto, lo bello.
Las personas que no son delgadas y preciosas son asociadas con el fracaso. 

 ¿De qué manera daría beneficio de este estudio?


Podemos dar un beneficio impactando directamente en la persona de la siguiente
manera:

 Come de forma regular; desayuno, comida y cena.


 Intenta comer una dieta equilibrada, que contenga todo tipo de alimentos que tu
cuerpo necesita.
 Incluye hidratos de carbono como el pan, el arroz, la pasta o cereales con cada
comida.
 No te saltes comidas, -largos períodos sin comer precipitan atracones-.
 Haz ejercicio físico de forma regular.
 Evita picar cosas azucaradas o de alto contenido en grasa (prueba a comer un
plátano o un poco de chocolate).
 Intenta no dejarte influir por otras personas que se saltan comidas o hablan
sobre el peso.

Como aporte profesional & científico podríamos realizar charlas, impartir


encuestas a grupos de personas para conocer si padecen algún trastorno o no.
Formando grupos multidisciplinarios en los cuales se realce el cuidado
alimentario y en la parte psicológica orientar a las personas sobre su estilo de
vida familiar y socio cultural.
5

2. JUSTIFICACIÓN
Ya que en estos últimos años ha incrementado en nuestra sociedad el índice de
trastornos alimenticios, principalmente en los jóvenes. Es necesario que
revisemos el conocimiento que tienen las personas acerca de este tema, para así
poder prevenir y que disminuya la cantidad de personas que caen en estos
padecimientos o crear una cultura que se enfoque en la prevención de los
trastornos alimenticios, y no en su curación.
Muchos de los factores que influyen en estas personas son el perfeccionismo, la
baja autoestima, el vivir de acuerdo a lo que las personas esperan de uno; en
donde esto conlleva a que el individuo se sienta inseguro y caiga en estas redes
de este trastorno alimenticio en cual le es muy difícil de salir.
Si nos enfocamos más en los adolescentes y los jóvenes podríamos decir que el
trastorno que afecta mayormente es la anorexia, esta enfermedad es más
frecuente tras el asma y la obesidad.
Lo que más preocupa a nuestra población es que la misma es una enfermedad
metal el cual tiene serias consecuencias entre esas la muerte, es por ello que
debemos hablarles a las personas y más si son padres acerca de este tema
desde temprana edad, para que tenga conciencia de lo que puede afectar a
nuestro cuerpo y que sea evitado.
3. OBJETIVOS
 Objetivos generales: Nuestros objetivos seria influenciar de forma positiva con
personas conocidas que padezcan de este trastorno y mostrárselo a los jóvenes,
entre otros. Para que tomen conciencia y puedan superar, darles consejos
acerca de una buena alimentación, pero sin tratar directamente el tema, para así
poder influenciar indirectamente a los jóvenes.

 Objetivos específicos:

 Aconsejar a la población adolecente acerca de la importancia de una buena


alimentación.
 Poder llegar a través de diferentes técnicas, entre esas en internet para
ayudar aquel que esté pasando alguna de estas fases de trastornos
alimentarios.
 Lograr que el público objetivo vea los contenidos de forma indirecta y sin
entrar en ellos como conciencia del trastorno alimentico.

4. MARCO TEÓRICO
Trastornos alimenticios
Los trastornos alimenticios son enfermedades que se relacionan con la alteración
de los hábitos alimenticios comunes. Estas conductas pueden o no alterarse
voluntariamente, esto esté sujeto a factores internos y externos como el nivel de
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autoestima, presiones familiares, frustración por tener sobrepeso, comparación


constante con alguien cercano por parte de un familiar o amigo.

4. ESTADÍSTICAS
Panamá

Hambre y obesidad, en la mira

Reducir la cantidad de personas que padecen hambre, así como la cifra de


aquellas que sufren de sobrepeso u obesidad, son dos retos pendientes que tiene
Panamá, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

El representante de la FAO para América Latina y el Caribe, Julio Berdegué, indicó


que Panamá puede reducir el hambre a cero, sin embargo, “se requiere mantener
el compromiso político y la articulación de esfuerzos de distintos sectores”. En ese
sentido, Panamá logró reducir entre 2010 y 2015 a la mitad la proporción de
personas que padecen hambre. El país pasó de tener 856 mil personas
subalimentadas - 27.6%- de la población - a unas 400 mil personas, es decir,
9.5%, según datos de la FAO.

Mientras, en el tema de sobrepeso y obesidad, Berdegué reconoció que es un


avance que el tema ha sido reconocido como un problema de salud pública.

De hecho, datos del último Censo de Salud Preventiva que impulsa el Ministerio
de Salud y la Caja de Seguro Social (CSS), indican que, de las 500 mil personas
mayores de 40 años censadas, el 46% padece sobrepeso u obesidad.

Hambre

Garantizar la seguridad alimentaria de la población es uno de los 17 principales


retos que asumió el mundo en el año 2015 como parte de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible.

Panamá es uno de los 193 países que asumieron este desafío, y para lograr la
meta tendrá que dirigir sus esfuerzos en dos direcciones: reducir la cantidad de
personas que padecen hambre, así como la cifra de aquellas que sufren de
sobrepeso u obesidad.

Las últimas estadísticas que se manejan en todo el territorio nacional sobre


desnutrición están contempladas en el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria
2017-2021, que es impulsado por el Gobierno y presentó en marzo del 2018.
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El documento indica que unos 400 mil ciudadanos, es decir, el 9.5% de la


población, padece hambre. Además, precisa que el 19% de los niños y niñas
menores de cinco años en el país registra desnutrición crónica.

Respecto al otro reto, sobrepeso y obesidad, el último informe del Censo de Salud
Preventiva que impulsa el Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja de Seguro Social
(CSS), y en el que ya se ha censado a unas 500 mil personas, evidencia que el
46% de la población mayor de 40 años del país enfrenta estas condiciones.

Meta propia

En tanto, Franklin Corro, director de la Secretaría Nacional para el Plan de


Seguridad Alimentaria y Nutricional (Senapan), dijo que para el actual gobierno
atender este tema es “inaplazable”

Enfatizó que mediante el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria el país se ha


establecido el propósito de que para el año 2025 la desnutrición alcance cifras por
debajo del 5%, lo que permitiría que Panamá sea declarado libre de hambre. Y así
mismo que se logre disminuir las estadísticas de obesidad.

Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la


Agricultura, (FAO por sus siglas en inglés) se han aplaudido las acciones
realizadas por el país en los últimos años.

Y es que, según informes del organismo internacional, entre 2000 y 2015 Panamá
logró reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre. El país
pasó de tener 856 mil personas subalimentadas —27.6% de la población— a 400
mil personas — 9.5% actual mente—.

El representante de la FAO para América Latina y el Caribe, Julio Berdegué, indicó


en una visita realizada al país el pasado jueves, que Panamá tiene todas las
condiciones para alcanzar el hambre cero antes de 2030. Sin embargo, añadió
que para ello “se requiere mantener el compromiso político y la articulación de
esfuerzos desde distintos sectores”.

Ricardo Rapallo, oficial de seguridad alimentaria de la FAO, precisó que, para


alcanzar la meta de cero hambres, el verdadero desafío estará en garantizar la
efectiva coordinación, implementación, medición o auditoría de las diferentes
estrategias que se impulsen.

El propósito de esto, indicó, es que mediante ese proceso se permita conocer si


realmente están funcionando las acciones y si pueden ser replicadas, o si, por el
contrario, hay que replantearlas.

Para atender el tema del sobrepeso y la obesidad, que ya se ha reconocido como


un problema público por los gastos que se generan en salud para atender las
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enfermedades crónicas que se derivan de ella, dijo que se debe trabajar en una
nueva gama de políticas.

Para lograrlo, agregó, los diferentes sectores: comercio, salud, educación y la


producción deben estar alineadas con el compromiso fijado, lo que además
necesitará el apoyo del órgano legislativo para que favorezca las prácticas de
buena alimentación.

México

México se encuentra en fases avanzadas de las transiciones demográfica y


epidemiológica y también ha caminado un largo trecho en la nutricional.

Es muy probable que cuando nos detenemos a pensar qué es “comer bien”, lo
primero que nos venga a la cabeza es que se trata de seguir ciertas reglas
nutricionales, a veces confusas y volubles.

Comer bien, pues, requiere de condiciones nutricionales, sí, pero también


económicas, materiales, ecológicas, sociales y culturales. La organización de la
alimentación es un acto complejo que, tanto dentro del espacio familiar como fuera
de éste, puede incidir notablemente en la capacidad de las personas para comer
bien y cumplir los requerimientos nutricionales que correspondan a su edad, sexo,
actividad física, estado fisiológico, condición de salud y herencia genética.

La pobreza y la desigualdad persistentes en el país, la expansión de alimentos


procesados de bajo costo y las transformaciones en los patrones de actividad
física provocados por la urbanización, han generado perfiles epidemiológicos
diferenciados y complejos que se suman a otras formas de precariedad e
inequidad, haciendo cada vez más difícil revertir sus consecuencias.

Nos concentraremos en describir dos escenarios opuestos y extremos y, aun así,


coexistentes en la interacción entre la nutrición y la salud en nuestro país: la
desnutrición y la epidemia de sobrepeso.

Desnutrición

Si bien las encuestas de nutrición elaboradas desde 1988 muestran un descenso


permanente de este fenómeno, en 2012 la desnutrición crónica aún afecta a más
del diez por ciento de la población infantil.
El escenario es todavía más grave entre la infancia indígena; en 2012 este
porcentaje descendió a 33.1 por ciento, cifra mayor a la que presentaban los
menores no indígenas en 1988 (24.6%). Es decir, la reducción de la desnutrición
crónica entre los niños indígenas presenta un rezago de casi un cuarto de siglo
respecto a la infancia no indígena.

Las reducciones más drásticas de este indicador se registraron entre 1999 y 2006,
un periodo caracterizado por la instrumentación de diversos programas públicos
9

con componentes alimentarios que reforzaron o diseñaron acciones específicas


para la nutrición infantil (Progresa/Oportunidades, Programa de Apoyo Alimentario
(PAL) y Programa de Abasto Social de Leche (PASL) a cargo de Liconsa). Sin
embargo, las brechas están lejos de cerrarse.

Hoy, los niveles de desnutrición en estos grupos prácticamente duplican los de


quienes presentan los atributos contrarios.

Sobrepeso y obesidad

El exceso de peso, por su parte, es una de las epidemias que mayor fuerza y
velocidad han cobrado en los últimos años de la historia alimentaria del país.

Los procesos de modernización y urbanización, junto con la apertura comercial


que se experimenta en la mayor parte del mundo, han permitido la difusión y
expansión de patrones alimentarios y estilos de vida que favorecen el sobrepeso,
incluso en entornos donde las condiciones materiales son precarias.

En México el sobrepeso ha destacado como un problema de salud durante las


últimas dos décadas y, aunque parecía que entre 2006 y 2012 su avance se
frenaba en 2016 podría haber cobrado fuerza. Actualmente, siete de cada diez
adultos experimenta sobrepeso u obesidad, y tres de cada diez niños que ahora
presentan este problema alimentarán la estadística adulta del futuro.

2015 ¡El doble reto de la malnutrición y la obesidad!

A pesar de los enormes avances que en general ha experimentado México en los


últimos años, la desnutrición y la obesidad infantil, siguen siendo un problema a
solucionar en el país.

La desnutrición, que afecta de un modo significativo a la región más sur, y la


obesidad, que lo hace en el norte, se extienden a lo largo de todo el territorio
mexicano, poniendo de manifiesto la necesidad de aumentar los esfuerzos en
promover una dieta saludable y equilibrada en todos los grupos de edad, con
especial hincapié en niños, niñas y adolescentes.

En el grupo de edad de cinco a catorce años la desnutrición crónica es de 7.25%


en las poblaciones urbanas, y la cifra se duplica en las rurales. El riesgo de que un
niño o niña indígena se muera por diarrea, desnutrición o anemia es tres veces
mayor que entre la población no indígena.

Si bien en los últimos años la desnutrición crónica ha disminuido entre


adolescentes, también es cierto que se ha evidenciado un mayor desequilibrio
entre el norte y el sur.
México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo en
obesidad en adultos, precedido sólo por los Estados Unidos. Problema que está
10

presente no sólo en la infancia y la adolescencia, sino también en población en


edad preescolar.

Datos del ENSANUT (Encuesta Nacional de Salud y Nutrición) indican que uno de


cada tres adolescentes de entre 12 y 19 años presenta sobrepeso u obesidad.
Para los escolares, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad ascendió
un promedio del 26% para ambos sexos, lo cual representa más de 4.1 millones
de escolares conviviendo con este problema.
  
La principal causa a la que se apunta son los malos hábitos en la alimentación,
que acaban desembocando en una prevalencia del sobrepeso de un 70% en la
edad adulta.

2018

En los últimos días algunos editorialistas se han ocupado, con razón, de la reforma
educativa en México. Por ahora, la preocupación de los analistas es la posición de
los candidatos presidenciales respecto a la reforma. Existe una relación
directamente proporcional entre deseducación y pobreza y corrupción e
impunidad. Educar requiere políticos educados y voluntad política.

En México, en 2014, había en el país 21.4 millones de niñas, niños y adolescentes


en situación de pobreza; de ellos, 4.6 millones en pobreza extrema. Segunda. La
desnutrición crónica en zonas rurales es de 20.9%; 11.1 % en zonas urbanas.
Tercera. En el grupo de edad de cinco a catorce años la desnutrición crónica en
las poblaciones urbanas es de 7.25%; la cifra se duplica en las rurales.

La desnutrición disminuye el rendimiento escolar e incrementa el abandono


escolar y se asocia a repetición de cursos.

La obesidad, otra forma de malnutrición, se ha convertido en un problema


muy serio

México ocupa el nada honroso primer lugar mundial en obesidad infantil. De


acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la
desnutrición ha disminuido mientras que la obesidad y el sobrepeso han
aumentado. La malnutrición le ha costado al país 2.3% del PIB, lo cual equivale a
28 mil 800 millones de dólares al año.

Hay más de cuatro millones de escolares pequeños obesos, mientras que 3 de


cada 10 adolescentes y 7 de cada 10 adultos son obesos o tienen sobrepeso. La
obesidad tiene varias razones. La fundamental es la imposibilidad económica de
ingerir alimentos sanos, léase, pobreza.
11

El 70% de los adultos obesos representan un problema infranqueable. Algunas


enfermedades asociadas son diabetes mellitus, infartos, insuficiencia renal
crónica.

Desnutrición y sobrepeso son responsabilidad gubernamental

Quienes la padecen en la infancia son vulnerables y, carecen de oportunidades.


Las desigualdades sociales determinan, desde el útero, el futuro y comprometen la
educación y el posible éxito de cualquier reforma educativa.

Bolivia

En Bolivia, existen estudios como el de Freudental (2000), quien realizó una


investigación, sobre la prevalencia de los síntomas asociados a los trastornos de
conducta alimentaria en mujeres escolarizadas de 16 a 18 años, el cual se
determinó la existencia de 4,7% de casos clínicos con Bulimia y 2,6% con
Anorexia.

En un otro estudio, realizado en tres ciudades de Bolivia (La Paz, Santa Cruz y
Tarija), sobre la prevalencia de riesgo de trastornos de alimentación, en
adolescentes de 13 a 20 años, se detectó 1,6% de jóvenes con Anorexia nerviosa
y 2,8% con Bulimia nerviosa. En La Paz se encontró que el 3,8% tienen
Trastornos de Conducta Alimentaria (Daroca y Velasco, 2003).

Tomando como base, la prevalencia de 3,8% de TCA en la ciudad de La Paz


(Daroca y Velasco, 2003), el presente trabajo de investigación, pretende aportar
datos, para corroborar el progresivo aumento de la presencia de los TCA, en la
población de adolescentes de La Paz. Sustentando lo mencionado anteriormente,
durante el año 2005, cuatro instituciones de salud mental atendieron 33 casos de
Anorexia en niños, niñas, adolescentes y jóvenes (La Prensa, 2005).

Hasta el momento, en Bolivia no se cuenta con una estadística formal, ni


investigaciones concluyentes sobre la comorbilidad de los Trastornos de Conducta
Alimentaria (TCA), en especial, la relación existente con la Depresión y Ansiedad.

Conociendo esta interacción de los TCA con la Depresión y Ansiedad, sería de


gran ayuda para una prevención e intervención temprana. Según Daroca y
Velasco (2003), es necesario profundizar más en el conocimiento de las variables
relacionadas a los TCA, para la detección temprana de dichos trastornos.

Chile

Las actuales pautas culturales y cánones de belleza entre las adolescentes,


que han determinado la delgadez como sinónimo de éxito social, dando como
resultado una sociedad que se vislumbra como un caldo de cultivo y víctima de
enfermedades como la Anorexia y Bulimia. La proliferación de estos males
provoca un deterioro físico, psicológico y social en las personas que las sufren.
12

Actualmente estamos expuestos a un bombardeo mediático y comunicacional


diariamente que promueven estos estereotipos muy poco saludables e
inalcanzables, publicitando el uso de tallas cada vez más pequeñas, además del
fácil acceso que hay a través de las redes sociales a páginas de internet que
promueven el ser cada vez más delgadas.

Los trastornos alimenticios se han transformado en unas de las principales


enfermedades que aquejan a la población juvenil en Chile.

Según cifras del Colegio Médico correspondientes al año 2011, 500.000 jóvenes


entre 14 y 30 años de edad sufrían anorexia o/y bulimia, con un 20% de
mortandad. Se trata de una enfermedad que absorbe y consume al grupo familiar
por completo, por lo que se estima que serían entonces al menos 2.000.000 de
personas afectadas.

No existen estudios estadísticos oficiales del Ministerio de Salud sobre este tipo de
trastornos, ya que la última cifra entregada por la entidad data del año 2007. Aquí
se indicaba que desde el año 2005 al 2007 los trastornos alimenticios habían
aumentado en un 97% y en un 115% en el rango etario de 10 a 19 años.

Estas enfermedades requieren ser tratadas a tiempo, de lo contrario, se vuelven


crónicas. Según la OMS, del total de pacientes que recibe tratamiento oportuno
para combatir la anorexia, después de cinco años, el 12% se vuelve crónica,
aumentando hasta el 15% en diez años.

Es imprescindible la detección y tratamiento oportuno, antes que la persona


experimente grandes bajas de peso, pues los estudios señalan que un 60%
mejora si es tratada en los inicios de su trastorno.

El tratamiento de estas enfermedades no es cubierto por ningún plan de salud, ni


público ni privado. Teniendo en cuenta que su costo (sólo por paciente afectado y
estable) asciende a $1.000.000 (un millón) de pesos mensuales, sin considerar
medicamentos ni exámenes, cifra que aumenta al perturbar el núcleo familiar.

Cada uno de los integrantes de la familia tiene que realizar terapias individuales,
además de familiares. Así mismo, cuando el enfermo entra en crisis, internarlo,
puede llegar a costar $15.000.000 pesos, generando un desastre económico en el
núcleo familiar.
13

Tipo de investigación

Los trastornos de alimentación pueden ser muy variados y pueden afectar a la


salud de forma grave. Pueden ir desde la anorexia nerviosa, la bulimia o trastornos
en los que se come compulsivamente o se siente la necesidad de ayunar.

Muchos de estos trastornos alimentarios no se detectan en los primeros estadios


porque pasan desapercibidos y solo se perciben cuando empiezan a manifestarse
problemas de salud más severos relacionados con esta alteración en las rutinas
de alimentación. Sin embargo, no todas las personas con trastornos de
alimentación tienen sobrepeso o infra peso por lo que esto no tiene que ser el
signo de alarma de que algo no va bien.

Para la investigación, llevamos a cabo una investigación descriptiva. Dentro de


ello realizamos una encuesta de trastornos alimenticios, el cual es un método en
donde recopilamos datos mediante un cuestionario previamente diseñado, sin
modificar el entorno ni el fenómeno donde se recoge la información.

Encuesta sobre trastornos de alimentación

El objetivo de la encuesta, es saber si las personas son razonables en cuanto a


las proporciones de alimentación necesarias en su vida cotidiana.

1. ¿Controlas férreamente lo que comes? Por ejemplo: ¿cuentas las calorías, te


sometes a dietas severas o evitas lo que engorda?

 Sí
 A veces
 No
2. ¿Tienes miedo de comer demasiado y engordar?
 Sí, continuamente
 A veces
 No
3. ¿Crees que puedes calcular qué porciones de comida son las adecuadas?
 Sí
 No
4. ¿Sueles seguir comiendo, aunque ya estés satisfecho/a?
 Sí
 A veces
 No
5. ¿Te sientes culpable cuando comes determinados alimentos, especialmente
productos muy calóricos?
 Sí
 A veces
14

 No
6. Cuando has comido mucho, ¿empiezas a pensar en cómo deshacerte de esas
calorías?
 Sí
 A veces
 No

7. ¿Tienes la sensación de perder el control cuando comes, de manera que de


repente ingieres grandes cantidades o comes muy irregularmente?
 Sí
 No
8. ¿Crees tener sobrepeso, aunque otras personas te digan que eres normal o
incluso delgado/a?
 Sí
 No
9. ¿Comes a veces demasiado para equilibrar el estrés (comer por frustración)?
 Sí
 No
10. ¿Descuidas otras cosas porque pones demasiada energía en planificar tus
comidas, en prepararlas y/o en contar las calorías?
 Sí
 No
11. ¿Te resulta difícil comer algo por simple placer y disfrutarlo?
 Sí
 No
12. ¿Sueles pensar a menudo cuánto y qué puedes comer?
 Sí
 No

Resultados de la investigación
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5. DEFINICIÓN DEL TEMA


Definiciones por la OMS, DSM-IV o DCMS y por diferentes autores.
“Es importante ayudar a los jóvenes a diferenciar el peso de la autoestima. Hay
que ayudar a los jóvenes a no condicionar el cuerpo a una cuestión de apariencia.”
Brigitte Aquin.

 OMS:
Los trastornos alimentarios comúnmente aparecen durante la adolescencia y la
adultez temprana. La mayoría de los trastornos alimentarios afectan a las mujeres
con más frecuencia que los hombres. Los trastornos alimenticios como la anorexia
nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón se caracterizan por
comportamientos alimentarios perjudiciales, como la restricción de calorías o el
atracón compulsivo.

La anorexia y la bulimia nerviosa también incluyen una preocupación por la


comida, la forma o el peso del cuerpo, y comportamientos como el exceso de
ejercicio o los vómitos para compensar la ingesta de calorías. Las personas con
anorexia nerviosa tienen un peso corporal bajo y un miedo fuerte de aumento de
peso. Las personas con trastorno de atracones pueden experimentar sentimientos
de angustia, culpa o auto disgusto cuando come un atracón.

Los trastornos alimenticios son perjudiciales para la salud y, a menudo, coexisten


con la depresión, la ansiedad y / o el abuso de sustancias.

 DSM-IV:
Los trastornos alimentarios se caracterizan por alteraciones graves de la conducta
alimentaria. Esto incluye anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. La anorexia
nerviosa se caracteriza por el rechazo a mantener el peso corporal en los valores
mínimos normales.

La bulimia nerviosa se caracteriza por episodios recurrentes de voracidad


seguidos por conductas compensatorias inapropiadas como el vómito provocado,
el abuso de fármacos laxantes y diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el
ejercicio excesivo. Una característica esencial de la anorexia nerviosa y de la
bulimia nerviosa es la alteración de la percepción de la forma y el peso corporales.

Los trastornos alimenticios se presentan cuando una persona no recibe la ingesta


calórica que su cuerpo requiere para funcionar de acuerdo con su edad, estatura,
ritmo de vida, etcétera.

 DSM-V:
Además de la anorexia nerviosa y de la bulimia nerviosa, se integran la pica y la
rumiación (antes incluidos en los trastornos de la infancia y adolescencia) y se
incluyen en el DSM-5 como nuevos diagnósticos el trastorno evitativo/restrictivo de
la ingesta y el trastorno por atracón, que aporta como elemento diferencial de la
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bulimia la ausencia de implicación en conductas compensatorias inadecuadas


(purgarse, hacer ejercicio excesivo e irracional, etcétera). En el apartado de la
anorexia nerviosa ya no se requiere la amenorrea como criterio para el diagnóstico
porque hay situaciones en que esta circunstancia no aparece (mujeres tomando
anticonceptivos o que han llegado a la menopausia, hombres afectados por este
cuadro clínico, etcétera).
Algunos Autores:
 Lic. Victoria Tabárez (Licenciada en Nutrición)
 Los desórdenes o trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son enfermedades
complejas que ponen, en muchas oportunidades, en riesgo la vida de la persona
afectada. Un trastorno de la alimentación se caracteriza por anomalías en los
hábitos alimentarios que pueden implicar, tanta ingesta de alimentos insuficiente o
excesiva afectando la salud física y emocional del individuo. Estos trastornos
están caracterizados por la preocupación excesiva por la imagen y/o el peso
corporal.
Causas o etiología del trastorno:
Los trastornos alimenticios son condiciones complejas que emergen de la
combinación de conductas presentes por largo tiempo, factores biológicos,
emocionales, psicológicos, interpersonales y sociales.

Los científicos e investigadores aún se encuentran aprendiendo acerca de las


causas de estas condiciones físicas y emocionales que hacen tanto daño. Sin
embargo, sabemos algunas generalidades que contribuyen al desarrollo de los
trastornos alimenticios. Aunque los trastornos alimenticios pueden comenzar con
preocupaciones por la comida y el peso, son mucho más que solamente comida.
La gente con trastornos alimenticios utiliza la comida y el control de la comida
como un intento para compensar los sentimientos y emociones que de otra
manera son vistos como insoportable.

Factores psicológicos que pueden contribuir a los trastornos alimenticios:


 Baja autoestima:
 Sentimientos de insuficiencia o falta de control de su vida
 Depresión, ansiedad, enojo y soledad.

Factores interpersonales que pueden contribuir a los trastornos


alimenticios:
 Relaciones personales y familiares problemáticas
 Dificultad para expresar sentimientos y emociones
 Haber sido fastidiado o ridiculizado basado en su talla o peso
 Historia de abuso físico o sexual.

Factores sociales que pueden contribuir a los trastornos alimenticios:


 Presiones culturales que glorifican la “delgadez” y le dan un valor a obtener un
“cuerpo perfecto”
17

 Definiciones muy concretas de belleza que incluyen solamente mujeres y hombres


con ciertos pesos y figuras
 Normas culturales que valorizan a la gente en base a su apariencia física y no a
sus cualidades y virtudes internas.

Factores biológicos que pueden contribuir a los trastornos alimenticios:

Los científicos todavía se encuentran investigando las posibles causas


bioquímicas o biológicas de los trastornos alimenticios. En algunos individuos con
trastornos alimenticios, se ha encontrado que ciertas substancias químicas del
cerebro (llamadas neurotransmisores) que controlan el hambre, el apetito y la
digestión se encuentran desbalanceados. El significado exacto y las implicaciones
de estos desbalances aún se encuentran en investigación.

Los trastornos de la conducta alimenticios usualmente se presentan en familias.


Los estudios actuales nos indican que la genética contribuye de manera
significativa en los trastornos alimenticios.
Características o perfil:
 Preocupación extrema sobre el peso y la silueta y autoevaluación en función de
estos conceptos.
 Comportamiento dirigido a controlar el peso.
 Episodios de bulimia.
 Amplia gama de síntomas de ansiedad y depresión.
 Características obsesivas.
 Pobre concentración.
 Funcionamiento social deficitario.

Síntomas:
Los síntomas varían en función del tipo de trastorno de la alimentación. La anorexia
nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno alimentario compulsivo son los trastornos
de la alimentación más frecuentes. Otros trastornos de la alimentación comprenden
el trastorno de rumiación y el trastorno por evitación o restricción de la ingesta de
alimentos. Por ejemplo: Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa, a menudo simplemente denominada «anorexia», es un


trastorno de la alimentación potencialmente mortal que se caracteriza por un peso
corporal anormalmente bajo, un gran temor a aumentar de peso y una percepción
distorsionada del peso o de la figura corporal. Las personas con anorexia hacen
todo lo posible por controlar el peso y la figura corporal, lo que frecuentemente
afecta de manera importante la salud y las actividades cotidianas.

Bulimia nerviosa
La bulimia nerviosa, llamada frecuentemente «bulimia», es un trastorno de la
alimentación grave y potencialmente mortal. Cuando padeces bulimia, tienes
18

episodios de atracones y purgas que incluyen la sensación de pérdida de control


sobre tu alimentación. Muchas personas con bulimia también restringen lo que
comen durante el día, lo que suele causar más episodios de atracones y purgas.

Trastorno alimentario compulsivo:


Cuando tienes el trastorno alimentario compulsivo, habitualmente comes en exceso
(atracón) y tienes la sensación de pérdida de control sobre lo que comes. Puedes
comer con rapidez o consumir más alimentos de los que tienes pensado, incluso
cuando no tienes apetito, y seguir comiendo mucho tiempo después de sentirte
demasiado lleno.

Trastorno de rumiación:
El trastorno de rumiación es la regurgitación repetida y continua de los alimentos
después de comer, pero que no se debe a una enfermedad ni a otro trastorno de la
alimentación, como anorexia, bulimia o trastorno alimentario compulsivo. La comida
vuelve a la boca sin náuseas ni arcadas, y puede que la regurgitación no sea
intencional. A veces, los alimentos que se regurgitan se mastican nuevamente y se
vuelven a tragar, o bien se escupen.

Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos:


Este trastorno se caracteriza por no alcanzar los requerimientos nutricionales
diarios mínimos por la falta de interés en alimentarse; es decir, evitas las comidas
con determinadas características sensoriales, como el color, la textura, el aroma o
el sabor; o bien estás preocupado por las consecuencias al comer, como el temor a
atragantarse. No evitas alimentos por temor a aumentar de peso.

PARADIGMA

La construcción cultural del cuerpo: El paradigma de los trastornos


Alimenticios.
Factores individuales

Entre los factores individuales que pueden influir en la apreciación de la imagen


corporal, se encuentran:
Las diferencias genéricas, La feminidad y los trastornos de la conducta alimentaria,
El factor étnico, La familia, Las amistades, Las críticas y/o burlas, El desarrollo físico
y el reforzamiento social, La adolescencia, El perfeccionismo.

Algunas las podemos definir así:


1) Diferencias de género en torno a las actitudes corporales: Las mujeres en
particular, parecen modelarse a sí mismas más basadas en el patrón de belleza
actual que los hombres, parecen estar más influidas por el ideal de delgadez que
sus contrapartes masculinas, están más insatisfechas con su peso y se perciben
considerablemente más pesadas de lo que realmente son. Este tipo de
insatisfacción con el peso corporal y la excesiva atención colocada a la imagen
19

corporal, especialmente el peso, se consideran factores de riesgo para el desarrollo


de un trastorno alimentario.

2) Feminidad y trastornos de la conducta alimentaria: Los clínicos e investigadores


aseveran que existe una asociación entre la condición de feminidad como una
orientación específica de rol sexual y los trastornos alimentarios. El perfil
estereotípico de rol genérico femenino en la mujer con un cuadro alimentario
surgiría como eminentemente dependiente, inmaduro, complaciente, con una
necesidad de aceptación por terceros que conlleva una baja auto valía, escasa
confianza en sí misma y una dificultad en la adquisición de la identidad genérica.

3) El factor étnico: A pesar de la prevalencia inicial más alta de este fenómeno en


sociedades postindustriales y occidentales, los trastornos de la alimentación ahora
parecen estar distribuidos globalmente. Los datos de poblaciones emergentes
sugieren que la migración transnacional y la modernización pueden aumentar el
riesgo para estas afecciones y para la insatisfacción corporal, a lo largo de diversos
contextos sociales y étnicos. El ideal de delgadez se da en sociedades donde existe
una abundancia y disponibilidad de alimentos y su obtención no representa un
problema. Las experiencias históricas y culturales sugieren que el cambio cultural
por sí mismo puede asociarse con una vulnerabilidad aumentada para los
trastornos alimentarios, especialmente cuando están involucrados los valores
estéticos físicos.

Ley 26.396

Declárase de interés nacional la prevención y control de trastornos alimentarios.


El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso,
etc. sancionan con fuerza de Ley:
ARTICULO 1º — Declárase de interés nacional la prevención y control de los
trastornos alimentarios, que comprender la investigación de sus agentes causales,
el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades vinculadas, asistencia integral y
rehabilitación, incluyendo la de sus patologías derivadas, y las medidas tendientes a
evitar su propagación.
ARTICULO 2º — Entiéndase por trastornos alimentarios, a los efectos de esta ley, a
la obesidad, a la bulimia y a la anorexia nerviosa, y a las demás enfermedades que
la reglamentación determine, relacionadas con inadecuadas formas de ingesta
alimenticia.
ARTICULO 3º — Créase el Programa Nacional de Prevención y Control de los
trastornos alimentarios en el ámbito del

Ministerio de Salud, que tendrá por objeto:


a) Instrumentar campañas informativas relativas a los trastornos alimentarios, en
particular:
1. Sobre las características de los mismos y de sus consecuencias;
2. Sobre sus aspectos clínicos, nutricionales, psicológicos y sociales y de las formas
apropiadas e inapropiadas de su tratamiento;
3. Sobre el derecho y promoción de la salud, y sobre los derechos del consumidor;
20

b) Disminuir la morbimortalidad asociada con estas enfermedades;


c) Formular normas para la evaluación y control contra los trastornos alimentarios;
d) Propender al desarrollo de actividades de investigación;
e) Promover, especialmente entre los niños y adolescentes, conductas nutricionales
saludables;
f) Promover en la comunidad espacios de reflexión y educación para contención de
quienes padecen estas enfermedades.

Formas de diagnosticar:

Los trastornos de la alimentación se diagnostican según los signos, los síntomas y


los hábitos de alimentación. Si el médico sospecha que tienes un trastorno de la
alimentación, es probable que te haga un examen y que solicite pruebas que le
ayuden a precisar un diagnóstico. Para obtener un diagnóstico, puedes consultar
con un médico de cabecera y un profesional de salud mental.

Por lo general, las evaluaciones y las pruebas comprenden las siguientes:

 Exploración física. Probablemente el médico te hará un examen para descartar


otras causas médicas que expliquen tus problemas de alimentación. También
puede indicarte análisis de laboratorio.
 Evaluación psicológica. Es probable que un médico o un profesional de salud
mental te haga preguntas sobre tus pensamientos, sentimientos y hábitos
alimentarios. También pueden pedirte que completes cuestionarios de
autoevaluación psicológica.
 Otros estudios. Pueden hacerse otros estudios para comprobar si tienes
complicaciones relacionadas con el trastorno de la alimentación.
 El profesional de salud mental también puede utilizar los criterios de diagnóstico
que se describen en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales,
DSM-5 publicado por la American Psychiatric Association (Asociación
Estadounidense de Psiquiatría).
FORMAS DE TRATAMIENTO:
El tratamiento de un trastorno de la alimentación generalmente incluye un enfoque
de equipo. Por lo general, en el equipo participan médicos de cabecera,
profesionales de salud mental y dietistas, todos con experiencia en trastornos de la
alimentación. El tratamiento depende del tipo específico de trastorno de la
alimentación que tienes.

 Alimentación saludable: Sin importar tu peso, los miembros del equipo pueden
trabajar contigo a fin de diseñar un plan para ayudarte a adquirir hábitos
alimentarios saludables.
21

 Psicoterapia: La psicoterapia, también llamada «terapia conversacional», puede


enseñarte cómo reemplazar los hábitos poco saludables por aquellos que son
saludables. Esto puede comprender lo siguiente:
 Terapia familiar: La terapia familiar es un tratamiento basado en la
evidencia para los niños y los adolescentes que tienen trastornos de la
alimentación. La familia participa y se asegura de que el niño u otro miembro
de la familia sigan pautas de alimentación saludable y mantenga un peso
saludable.
 Terapia cognitivo-conductual: La terapia cognitivo-conductual se usa con
frecuencia en el tratamiento del trastorno de la alimentación, sobre todo en el
caso de la bulimia y del trastorno alimentario compulsivo. Aprendes a
controlar y mejorar tus hábitos alimentarios y tus estados de ánimo, a tener la
capacidad para resolver problemas y a explorar maneras saludables de
afrontar las situaciones estresantes.
 Medicamentos: Los medicamentos no pueden curar un trastorno de la
alimentación. Sin embargo, algunos medicamentos pueden ayudarte a
controlar la necesidad de darte un atracón o realizar una purga, o a controlar
el exceso de preocupación por los alimentos y la dieta.
 Hospitalización: Si tienes problemas de salud graves, como desnutrición
grave a causa de la anorexia, el médico puede recomendar que te
hospitalicen. Algunas clínicas se especializan en el tratamiento de personas
con trastornos de la alimentación. Algunas pueden ofrecer programas de
tratamiento diurno, en lugar de la hospitalización completa. Los programas
especializados para los trastornos de la alimentación tal vez ofrezcan
tratamientos más intensivos que duran más tiempo.
22

ANÁLISIS

El trastorno alimenticio es son manifestaciones extremas de una variedad de


preocupaciones por el peso y la comida experimentados por mujeres y hombres.

Entre los dos trastornos comunes tenemos:


1. La anorexia nerviosa: se caracteriza principalmente por la auto-inanición (auto-
negarse las comidas) y la pérdida excesiva de peso.
2. La bulimia nerviosa: se caracteriza principalmente por periodos en los cuales
uno come demasiado (atascarse), seguidos por purgas. Frecuentemente estos
atasques se hacen en forma secreta.

Los síntomas de la anorexia nerviosa son:


1. Una preocupación constante por mantener un peso corporal bajo. Usualmente
15% menos del peso normal que se mide de acuerdo a la estatura y edad de la
persona.
2. Un miedo intenso hacia el aumento de peso y la obesidad..
3. Una imagen corporal distorsionada.
4. En las mujeres se da la pérdida de tres períodos menstruales consecutivos
(amenorrea).
5. Una preocupación extrema por el peso y la figura.
Síntomas de la bulimia nerviosa son:
1. Episodios repetitivos de atasques y purga.
2. Purgarse tras los atasques (por vómito auto-inducido, utilización de laxantes,
pastillas de dieta, diuréticos, ejercicio excesivo o ayunos.
3. “Estar a dieta” frecuentemente.

El trastorno alimenticio se desarrolla atreves de la combinación de condiciones


psicológicas, sociales e interpersonales, acompañados de sentimientos de culpa,
depresión, ansiedad, soledad; así como problemas familiares.
La idea de tener el cuerpo perfecto también es un factor que contribuye a que este
trastorno se desarrolle.

Las personas con este trastorno suelen hacer dietas extremas, atascarse( comer
de manera exagerada para luego vomitar todo lo que ingirieron); sin saber que a la
larga todo eso deteriora su salud física, su autoestima, la capacidad y el control.

Con frecuencia, estos trastornos se manifiestan en la adolescencia y los primeros


años de la adultez, aunque pueden aparecer a otras edades. Con tratamiento,
puedes volver a tener hábitos alimentarios más saludables y, a veces, revertir las
23

complicaciones graves causadas por el trastorno de la alimentación.

Entre otros trastornos de alimentación tenemos:


 Transtorno alimentario compulsivo.
 Trastorno de fumigación
 Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos.

En el caso del trastorno alimentario compulsivo habitualmente una persona


come en exceso y tiene la sensación de pérdida de peso de control sobre
lo que come, puede comer con rapidez o consumir más alimentos de lo
que tenía pensado, incluso cuando no tiene apetito y seguir comiendo
mucho tiempo después de sentirse demasiado lleno; después de un
atracón, la persona siente culpa, enojo o vergüenza por la conducta y por
la cantidad de alimentos que consumió; por lo general, se produce una
ronda de atracones por lo menos una vez a la semana.

Trastorno de fumigación: es la regurgitación repetida y continua de los


alimentos después de comer, pero que no se debe a una enfermedad ni a
otro trastorno de la alimentación, como anorexia, bulimia o trastorno
alimentario compulsivo. La comida vuelve a la boca sin náuseas ni
arcadas, y puede que la regurgitación no sea intencional. A veces, los
alimentos que se regurgitan se mastican nuevamente y se vuelven a
tragar, o bien se escupen; El trastorno puede derivar en desnutrición, si los
alimentos se escupen o si la persona come mucho menos para evitar la
conducta. El trastorno de fumigación puede ser más frecuente en los niños
pequeños o en las personas que tienen una discapacidad intelectual.

Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos: se


caracteriza por no alcanzar los requerimientos nutricionales diarios
mínimos por la falta de interés en alimentarse; es decir, evitas las comidas
con determinadas características sensoriales, como el color, la textura, el
aroma o el sabor; o bien estás preocupado por las consecuencias al
comer, como el temor a atragantarse. No evitas alimentos por temor a
aumentar de peso.
Producto de este trastorno se da un adelgazamiento o la imposibilidad de
aumentar de peso en la niñez.

Un trastorno alimentario puede ser algo difícil de controlar y de superar


solo; se sugiere buscar ayuda de un profesional: psicólogo y nutricionista.
24

RECOMENDACIONES

1. Llevar un hábito de vida saludable; es decir tener un horario de las comidas


regulares, no saltarse las comidas y evitar el no picar durante horas al día.

2. Es recomendable que la persona vaya regularmente a sus citas con el


nutricionista; para que este evalué su dieta y así evitar que la persona ingiera
alimentos no salubres.

3. La dieta debe ser sana, balanceada y variada que incluya todos alimentos
necesarios, evitando los dulces, postres y comida rápida; sin olvidar consumir
porciones de frutas y verduras en su dieta.

4. Es importante señalar que los padres deben fomentar la autoestima de su hijo


para que descubra sus capacidades, limitaciones para que las acepte y logre
aceptarse a sí mismo.

5. Debe existir una buena comunicación dentro del núcleo familiar, para que la
persona se sienta seguro; para que sea capaz de pedir ayuda a su familia
cuando se encuentre en situaciones difíciles o estresantes.

6. Es de suma importancia mantener un hábito de constancia saludable en cuanto


al realizar actividades físicas y al momento de las horas de sueño.

7. No dejarse influenciar por los medios de comunicación; muchas veces las


diferentes redes sociales, incluso la televisión muestra que el aspecto físico es
primordial y como se establecen modelos a seguir que muchas veces no son
reales.

8. Demostrar tolerancia y aceptación; inculcar desde pequeños que la apariencia


física no es lo primordial en un individuo y que esas diferencias no hacen ni mejor
ni peor a una persona.

9. Estar pendiente de sus hijos, no solo supervisar los sitios de internet que estos
visiten sino también tener una buena interacción con ellos, una buena confianza y
sobre todo aconsejarlos sin que estos sientan que quieran interferir en sus
decisiones.
25

10. Evitar que los jóvenes realicen dietas extremas, como el dejar de comer, hacer
ejercicio físico de manera obsesiva ya que esto es la entrada a el trastorno
alimentario.

CONCLUSIONES

1. Los trastornos alimentarios son producidos la mayor parte por que las personas
tienen baja autoestima, están siendo víctimas de influencias sociales como: su
círculo de amistad, las redes sociales, falta de atención de los padres, etc.

2. La ayuda psicológica y de un nutricionista son de suma importancia para lograr


ayudar a una persona que padezca este trastorno; como también el apoyo de la
familia.

3. Los trastornos alimentarios son un problema que se da mucho hoy en día, ya que
las personas buscan más comer algo facil y rapido; en vez de consumir alimentos
saludables.

4. Este problema va ligado a muchos aspectos no solo la mala alimentación sino el


estar obsesionado con una apariencia física.

5. El apoyo de los padres es la base para que el trastorno alimentario en los jovenes
no se lleve a cabo ya que al sentirse el joven inseguro se deja llevar por la presión
de grupo y cae en este problema.

6. El hábito de comer de manera saludable y variada se debe inculcar desde


pequeños para que la persona le sea más facil el alimentarse bien y no recurrir a
dietas extremas.

7. En la actualidad se está dando mucho este transtrorno debido a que las personas
no tienen un horario de sus comidas regulares.

8. Los medios de comunicación (television, internet,etc) influyen en las personas por


que muestran comerciales para bajar de peso mediante pastillas entre otras cosas
mas y quienes no se sienten bien consigo mismo recurren a eso.

9. El transtorno aliemntario se da mayormente en los adolescentes por el rechazo a


mantener su peso corporal igual o por encima del valor minimo considerando la
edad .
26

10. Este transtorno tambien se da por sentimiento de culpa, rechazo social,


dificultades en las relaciones familiares como tambien en las relasciones de
amistad.

BIBLIOGRAFÍA

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del cuestionario SCOFF para cribado de trastornos del comportamiento
alimentario en adolescentes escolarizadas. Aten Primaria. 2005; 35:89-94.
28

ANEXOS

El siguiente articulo presenta un estudio en nuestro país sobre los estándares de


belleza como uno de los factores influyentes en la anorexia presentado en

jóvenes.
29

La siguiente noticia es presentada por el periódico La Prensa

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