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Esparta

Esparta estaba situada en el valle del río Eurotas en el sur de Grecia. La ciudad estaba organizada políticamente según las leyes establecidas por Licurgo en el siglo IX a.C. La sociedad espartana estaba dividida en tres clases - los espartanos que gobernaban, los periecos que eran agricultores y artesanos, y los ilotas que eran siervos. La educación en Esparta se centraba en preparar a los jóvenes para ser excelentes soldados.

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Esparta

Esparta estaba situada en el valle del río Eurotas en el sur de Grecia. La ciudad estaba organizada políticamente según las leyes establecidas por Licurgo en el siglo IX a.C. La sociedad espartana estaba dividida en tres clases - los espartanos que gobernaban, los periecos que eran agricultores y artesanos, y los ilotas que eran siervos. La educación en Esparta se centraba en preparar a los jóvenes para ser excelentes soldados.

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Esparta, estaba situada en el alto valle del río Eurotas, en la región de Laconia, al sur de la península del

Peloponeso. Esta ciudad se caracterizaba por su suelo montañoso, con valles sinuosos, separados por los
contrafuertes, que llegan hasta las orillas del mar.

Su territorio se encuentra cruzado por dos cadenas de montañas que están orientadas en forma
paralela: el monte Taigeto, al oeste y el Parnón, al este. Entre ambas corre el río Eurotas, del norte a sur.
A sus orillas se edificó la ciudad de Esparta, relativamente distante del mar.

La organización política de Esparta: Licurgo

La organización política de Esparta es atribuida a Licurgo, legislador espartano que, hacia 884 años a.C.
promulgó una constitución que forjó la grandeza de su ciudad.

El Legislador Licrugo

De él se dice que tuvo una gran sabiduría y suma honradez. Después de sus viajes por Creta, Egipto y
Asia donde le habían dado mucha luces, consultó a su regreso al Oráculo del Delfos y Apolo le señalo
como el predestinado para dar una constitución a los espartanos.

El Gobierno de Esparta

De acuerdo a la legislación espartana, el gobierno estaba conformado por los siguientes organismos: los
reyes, el senado, la asamblea y el eforos.

Los Reyes

Eran en número de dos y pertencían a familias diferentes. La dignidad real era hereditaria.

Uno de ellos era el jefe del ejército y el otro, el sumo sacerdote, que administraba el culto a los dioses.
Este sistema dual garantizaba el buen gobierno, cada rey contrabalanceaba el poder del otro.

El Senado

Llamado también Gerusía estaba integrado por veintiocho miembros, de familias honorables de
espartanos, todos ellos, mayores de sesenta años de edad. Eran elegidos por la asamblea y con carácter
vitalicio. El Senado tenía funciones legislativas. El Senado con el tiempo le fue restando las atribuciones
de gobierno a los reyes que al final, mantuvieron solo la jefatura militar.

La Asamblea

Formada por todos los ciudadanos mayores de treinta años, a excepción de los periecos y los ilotas. La
Asamblea nombraba a los senadores y éforos, aprobaban o rechazaban las leyes presentadas por el
Senado.

Los Éforos

Eran cinco magistrados elegidos por la Asamble, que tenían la misión de impedir cualquier cambio en la
estructura política, proteger os privilegios de la clase dirigente contra los reyes, periecos y los ilotas. Los
éforos también debían velar por la educación de la juventud y el mantenimiento del orden. por último,
convocaban la asamblea y obligaban a los reyes y funcionarios a rendir cuentas, su mandato solo duraba
un año, a cuyo término rendían cuentas de su administración.

Organización Social

La invasión de los dorios ocasionó la separación de la sociedad espartana en tres clases, diferenciadas
entre sí, por consideraciones étnicas, políticas, económicas y culturales. Estas clases eran: los espartanos
o iguales, los periecos o laconios y los ilotas.
Los Espartanos o iguales

Constituían la primera clase social. Eran los descendientes de los dorios, que habían dominado a los
primitivos pobladores. Formaban una verdadera aristocracia. Gracias a las reformas de Licurgo, todos
eran iguales en rango y fortuna.

Eran los únicos que podían elegir y ser elegidos. No debían ejecutar ninguna especie de trabajo, salvo su
constante preparación para la guerra y ciertas funciones políticas.

Esta minoría privilegiada no pasaba de 9000 personas sin embargo dominaban la ciudad y acumulaban
todos los derechos.

Los Periecos o Laconios

Formaban la segunda clase social inferior a la espartana, pero con ciertos derechos limitados: eran
hombres libres, conservaban la propiedad de la tierra a cambio de un tributo anual, pero, no podían
participar en el gobierno.

Estos no eran sino los antiguos propietarios de las tierras, sometidos pacíficamente. Se dedicaban a las
labores artesanales, industriales, agrícolas y comerciales o eran obreros libres, pero con la obligación de
pagar impuestos. Debían cumplir con el servicio militar en tiempo de guerra. Su número no paso de 30
mil personas.

Los Ilotas

Eran propiedad de la nación, una especia de siervos del Estado puestos a disposición de los particulares
para trabajar la tierra. Les estaba prohibido abandonar la tierra, pero tampoco podían ser despedidos.

Su suerte era mejor que la de un esclavo, podían tener casa y vivir con su familia en la parcela que se le
daba a cultivar.

Solo se le obligaba a proporcionar cada año al propietario una determinada cantidad de trigo, vino
aceite. No fueron maltratados ya que el Estado en tiempo de paz los necesitaba para la agricultura y en
tiempo de guerra debían defender a los espartanos.

La Educación en Esparta

La educación en la ciudad de Esparta estaba condicionada por su ideal de vida. En Esparta la educación
estuvo a cargo del gobierno y su fin era formar excelentes soldados.

Cuando nacía un niño era sometido a un Consejo Revisor. Los débiles y deformes eran arrojados a los
abismos de la montaña del Taigeto (2409 metros). Los que merecían vivir eran devueltos a sus
familiares, hasta los 7 años de edad. Después, los niños pasaban a la tutela del Estado, bajo los cuidados
y la vigilancia de los pedagogos.

Se les sometía a ejercicios corporales graduales de salto, carrera, lanzamiento de disco y jabalina, a
cabalgar y a soportar las fatigas y los golpes.

A la preparación gimnástica se le agregaba la preparación de orden espiritual, como leer, escribir y


recitar los poemas homéricos y otros propios de Esparta.

Anualmente eran azotados delante del altar de la diosa Artemisa. No deberían proferir la menor queja si
querían disputar el título de campeón.

A los 17 años, los jóvenes espartanos ingresaban al ejército, bajo juramento de fidelidad a la patria, a los
dioses y a las leyes. A los 30 años se les permitía integrar la Asamblea de los ciudadanos y solo así podían
contraer matrimonio, sin embargo, no estaban completamente libres. El servicio militar era obligatorio
hasta los 60 años.

Las tropas estaban formadas por la infantería y cada hombre se llamaba Hoplita.

A los jóvenes se les inculcaban el civismo que consistía en asistir a las asambleas del pueblo y respetar a
las autoridades. Asimismo, aprendían el uso preciso de las palabras (laconismo). El amor maternal
fortalecía el patriotismo. La madre era capaz de sacrificar a su hijo, si se había mostrado cobarde en la
guerra.

Eran frecuentes las despedidas de las madres de esta manera: vuelve con tu escudo o sobre tu escudo
(mata o muere); si tu espada es corta, darás un paso más en el combate, no te detengas.

Como en toda Grecia, la religión en Esparta era el politeísmo: la creencia en múltiples dioses (hoy
llamado dodecateísmo) ocupaba un lugar más importante que en otras partes de la Hélade. Así lo
atestigua el gran número de templos y santuarios: 43 templos de divinidades (hiéron), 22 templos de
héroes (hêrôon), no menos de quince estatuas de dioses y cuatro altares, a lo que hay que añadir
numerosos monumentos funerarios urbanos, ya que en Esparta se enterraba a los muertos dentro de su
perímetro. Se afirma que en el centro de la ciudad había un gran monumento consagrado a Ares, una de
sus principales deidades.

Las divinidades femeninas tenían un papel más importante que en otras partes: de los 50 templos
mencionados por Pausanias, 34 están dedicados a las diosas.120 Atenea, bajo una gran cantidad de
epiclesis, era la más honrada de todas. Apolo tenía pocos templos, pero su importancia era crucial:
desempeña un papel en todos los principales festivales espartanos, y el monumento religioso más
importante de Laconia es el trono de Apolo en Amiclas.

Otro rasgo peculiar es el culto dispensado a los héroes de la Guerra de Troya. Según Anaxágoras, Aquiles
es «honrado como un dios»  y tenía dos santuarios. Del mismo modo, se veneraba a Agamenón,
Casandra (con el nombre de Alexandra), Clitemnestra, Menelao y Helena.

Esparta también rendía culto a Cástor y Pólux, los Dioscuros, hijos gemelos de Zeus. Píndaro los
convierte en los «administradores de Esparta» y la tradición hace de la ciudad su lugar de nacimiento. Su
dualidad es una reminiscencia de los reyes. Se les atribuía una serie de milagros, especialmente en
defensa de los ejércitos espartanos (iban en campaña junto a los reyes, representados por ánforas
gemelas).

Finalmente, Heracles era también una especie de héroe nacional. Se dice que ayudó a Tíndaro a
recuperar el trono. Fue quien construyó el templo de Asclepio de la ciudad. Los doce trabajos estaban
ampliamente representados en la iconografía espartana. Típicamente, era la divinidad de los jóvenes.

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