Malgré son bras,
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Malgré Tout
Mtro. Fabián
Dagoberto García
Huerta*
La escultura que lleva por título Malgré
tout, traducido al español como “A pesar de
todo”, se convirtió en la obra más famosa y,
probablemente, la más mitificada del escul-
tor Jesús Fructuoso Contreras, puesto que
en torno a ella se fraguaría una leyenda que
llenaría de heroísmo a la figura del artista.
Contreras, que nació el 21 de enero de 1866
en Aguascalientes, la realizó a la edad de
33 años, periodo durante el cual sufrió la la-
mentable amputación de su brazo derecho
debido a un cáncer, lo que a la posteridad
haría que se le adjudicara la hazaña de ha-
berla esculpido con una sola mano.
El esfuerzo sobrehumano de esculpir
con un solo brazo semejante obra maestra,
y de sobreponerse a todas las adversida-
des, hizo que el compositor hidrocálido
Manuel M. Ponce le compusiera una pieza
para piano que se toca sólo con la mano
izquierda y que se titula justamente Mal-
gré tout. Este mito continuó reiterándose
en periódicos nacionales, pues la escultu-
* Fabián Dagoberto García Huerta nació el 29 de junio
de 1978 en Aguascalientes, Ags., Con Licenciatura
en Historia Universal e Historia de México por la
Universidad Autónoma de Aguascalientes.- UAA. 1998-
2002. Estudios de Specializzazione Historia dell’ Arte.
Iconografía e Historia del Arte Medieval y Bizantino.
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Universitá degli Studio de Udine. 2004-2007.
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ra había tenido un amplio reconocimiento Contreras modeló la Malgré tout en barro. Si
en París y el gobierno de Porfirio Díaz la bien es cierto que no perdió el brazo sino hasta
el 24 de junio de 1898, debe considerarse que el
mostró como uno de sus grandes logros, cáncer se manifestó paulatinamente, restándole
por el hecho de ver a un escultor mexica- fuerza y movilidad poco a poco. Al tener el
no triunfando en el extranjero, aun con las brazo imposibilitado es perfectamente factible
dificultades a las que se enfrentara durante que, aprovechando la plasticidad del material,
se valiese tan sólo del brazo izquierdo para
esos años. moldear la simbólica figura. Una fotografía
La gracia y magnificencia de la es- localizada en su archivo personal [….] atestigua
cultura lo llevaron a que se le otorgara el que Jesús concibió y trabajó la pieza en la suave
Gran Premio en la Exposición Universal arcilla; para comprobarlo baste observar que la
de París de 1900, además, Porfirio Díaz punta del pie derecho todavía carece de base.
Según su procedimiento habitual, una vez que
decidió indemnizarlo con una pensión por se terminó la versión la mando tallar en mármol,
haber perdido el brazo y por considerárse- proceso en el que se usó un compás de puntos
le un inválido del arte. Por su parte, Ama- para reproducirla.2
do Nervo, en su discurso sobre Contreras,
fue quién inició el mito de la obra esculpi-
da con un solo brazo:
Su primera figura esculpida con una mano, y
que representa una enorme suma de trabajo,
fue el Malgré tout, símbolo conmovedor de
su orgullosa manquera […]. Esa figura es
Contreras; Contreras que Malgré tout, podrá
colgar mañana, si le place, del muñón de su
brazo mutilado la medalla de honor.1
A pesar de las grandilocuentes frases
de Nervo, ésta no era la realidad, puesto
que los artistas modelaban en arcilla y,
posteriormente, era todo un grupo de ope-
rarios los encargados de realizar la obra en
bronce o de tallar el mármol, como bien Figura 1. Jesús F. Contreras con la maqueta en terracota de la Malgré Tout.
precisa Patricia Pérez Walters: Autor: Desconocido. Fecha: 1897. Fuente: Bóveda Jesús F. Contreras,
Fondo Jesús F. Contreras, sección fotográfica, Núm. 243.
1 Nervo, Amado citado por Pérez Walters, Patricia, Alma
y Bronce, Jesús F. Contreras 1866-1902, ICA, México,
2002, p. 153. 2 Ibídem, p. 154.
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En la fotografía (fig. 1) se aprecia a Je- nas heroicas o paisajes de una naturaleza
sús F. Contreras ya sin el brazo, junto al aún virgen e indomable.
modelo en barro. Sin embargo, en los di- Al llegar estas ideas a México, los te-
ferentes reportajes periodísticos y biogra- mas mitológicos se adaptaron a la menta-
fías sobre el escultor Jesús F. Contreras, o lidad nacional, se revalorizó el paisaje a la
sobre la escultura, se continuó remarcando manera de las vistas pintorescas europeas,
el mito, dando a entender que la ejecución dándole un toque romántico, de melanco-
del mármol la realizó con una sola mano. lía y de añoranza. Sin embargo, no sería
Ello parece poco probable, debido a las hasta con el gobierno del general Porfirio
dificultades técnicas que esto implicaría y Díaz con quien las artes recibieron un nue-
a que, de haberlo hecho así, habría docu- vo impulso y que, tomando como modelo
mentado el proceso o presentado el apoyo principal el arte francés, se enfocaron a dar
o instrumento mecánico que usó para sus- una reinterpretación sobre todo del pasado
tituir el brazo perdido. prehispánico, en esa búsqueda de creación
Pero esto no resta importancia a la es- de símbolos nacionales y legitimación a
cultura, por el contrario, la inserta en esta través del pasado, convirtiendo los Zeus,
visión heroica y romántica que se tenía Apolos y Poseidones, en Cuahutemocs,
de la figura del artista de finales del siglo Moctezumas y Tizocs.
XIX, que se convierte en un titán y derrota Las esculturas realizadas por Contre-
las adversidades con su genio creador. ras para el pabellón mexicano en París en
Contreras, quien estudió en la acade- 1889 son un ejemplo de esto, siendo una
mia de San Carlos y que posteriormente serie de dioses y reyes aztecas, algunos de
realizara estancias en Europa, en particu- ellos con posturas que parecen reinterpre-
lar en Italia y Francia, estuvo muy fami- tar los mismos gestos que tienen las efigies
liarizado con los modelos escultóricos de de la antigüedad clásica (Apolos y Hércu-
la antigüedad clásica y con la escultura les), pero con las vestimentas tomadas de
del Renacimiento y de la Edad Neoclá- los códices prehispánicos.
sica. Cabe recordar que desde la época El desnudo, por otra parte, también era
de la ilustración, cuyos ideales, una vez cultivado en la academia como boceto o
triunfante la Revolución francesa, se im- estudio o de manera parcial, pero general-
pusieron y se dispersaron por los demás mente con temáticas tomadas de la mito-
países, creó un ambiente que se oponía a logía o del antiguo testamento, tal como el
las pinturas religiosas y a los retratos de Isaac de Petronilo Monroy o El hijo pródi-
los nobles para sustituirlos por temas mi- go de Luis Monroy, siendo la Malgré tout
tológicos del mundo grecorromano, esce- uno de los pocos ejemplos de un desnudo
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escultórico que carecía de referencia en las títulos en francés a sus obras para aumen-
fuentes literarias y que era en sí misma la tar la “calidad” de éstas ante un público de
traducción formal de una alegoría. un gusto meramente afrancesado, aunque
Esta mujer encadenada y desnuda, que sólo fuera en el título de la obra.
yace en tierra, (fig. 2) a pesar de todo se
esfuerza por alzarse, se mueve e impulsa
mediante la tensión de sus piernas, la luz
y la sombra tienen un papel preponderante
en el dinamismo y en la rigidez que se crea
en la escultura. En cuanto a la plasticidad,
baste citar la descripción que realiza Patri-
cia Pérez de la obra:
La calidad plástica del conjunto surge
del modelado: la textura lisa y pulida que
el escultor eligió para el cuerpo femenino
permite que la luz fluya de forma continua,
y al acariciarla, le confiere una apariencia
animada. De manera simultánea, los efec-
tos irregulares del claroscuro que provo- Figura 2. Malgré Tout de Jesús F. Contreras. Fotografía de la Malgré Tout.
Autor: Carlos Contreras de Oteyza. Fecha: 1990. Fuente: BJFC, FJFC, SF,
can la claridad abrupta y yerta de la masa Núm. 504.
inferior, contrastan drásticamente con la
apariencia vital del cuerpo. La desnudez
sugiere una interpretación simbólica y su Sin embargo, no se debe olvidar que
rostro escapa a la personalización del re- Contreras se educó en Francia, donde en-
trato.3 tabló amistad con Frédéric Auguste Bar-
El título de la obra, como se señaló an- tholdi, autor de la Estatua de la Libertad.
teriormente, dio pie a conjeturas, una de Además, es ahí donde se deja influenciar
ellas afirma que Contreras la llamó así de- por los escultores renombrados de la épo-
bido a que la realizó a pesar de la pérdida ca (sobre todo por las esculturas de Rodin)
de su brazo y por ser una alegoría del es- y donde concibe la obra, probablemente
fuerzo supremo por vencer las adversida- estudiando esculturas como La Danaide,
des. No podría afirmarse esto. Lo cierto es Las mujeres condenadas o La eterna pri-
que muchos artistas gustaban de ponerles mavera, todas ellas con desnudos femeni-
nos en diferentes posturas.
3 Ibídem, p. 158.
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Sin embargo, quizás sea La Danai-
de, la cual fuera diseñada alrededor de
1885 para Las puertas del Infierno, la
que más se acerca al modelo escultórico
de la Malgré tout. Ciertamente, habría
que profundizar más en las relaciones
del artista y las facilidades para acce-
der y conocer dicha obra, así como si
poseyó catálogos de Rodin, para que se
pudiera crear un vínculo entre ambas
esculturas.
Figura 4. Escultura: sepulcral para la tumba de Julio Ruelas en el cemen-
terio de Montparnase, Autor: Arnulfo Domínguez Bello. Fuente: http://
[Link]/[Link]
Figura 3 Escultura: Danaid, Autor: Auguste Rodin, Fecha: 1885. Fuente:
[Link]
Sin embargo, algo indudable es que
Figura 5. Escultura: Aprés l’orgie, Autor: Fidencio Nava. Fuente: “Un
esta obra influenció a escultores posterio- siglo olvidado de la escultura en México”, en Artes en México, núm. 133,
res como Arnulfo Domínguez Bello para año17, México, 1970, pp. 81-94.
el sepulcro de Julio Ruelas, 1907, o Fi-
dencio Nava, con su obra de 1909 titulada Este impacto tan importante de la
Aprés l’orgie. obra llevó a que se le buscara colocar en
un lugar honorífico, incluso con planes
de construirle una rotonda o pedestal. Al
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respecto, en el archivo de la Bóveda Jesús Por ello, más allá del mito de haber
F. Contreras de la Universidad Autónoma sido esculpida con un solo brazo, del pre-
de Aguascalientes, se encuentra una carta mio obtenido en París y del reconocimien-
escrita por Pedro Díaz el 30 de agosto de to que obtuvo la obra como la máxima es-
1935, dirigida al arquitecto Carlos Contre- cultura realizada por un artista mexicano
ras Elizondo, hijo del escultor, donde le in- en el siglo XIX, no cabe duda de la im-
forma que leyó en el periódico El Univer- portancia y del impacto que ésta tuvo en la
sal sobre el proyecto de la glorieta y que le sociedad mexicana de la época y de la pos-
gustaría cooperar con el material.4 Dicha teridad, todo ello gracias a los logros de un
glorieta no se llevaría a cabo, por ello la mexicano en el extranjero como artista y
escultura permaneció durante un largo pe- el reconocimiento de sus obras, cosa que
riodo en la Alameda, para posteriormente. hasta ese momento había sido imposible
por cuestiones de conservación, trasladar- de obtener para los nacionales.
se al MUNAL, siendo reemplazada por Es pues la Malgré tout una obra que,
una de bronce que hasta el día de hoy se como su autor, se esforzó por levantarse
ubica en el lugar en donde estuviera el ori- pese a las adversidades y logró triunfar
ginal. tanto en el ámbito nacional como en el
Ciertamente, la exposición de la obra extranjero, para quedarse como una de las
en la Alameda Central no llevó siempre piezas inmortalizadas de la plástica mexi-
los aplausos generales. El 22 de febrero de cana.
1982, una editorial de El Excélsior califi-
caba de “mediocre”5 la obra de Contreras,
a lo que un aguascalentense respondió in-
dignado que el mayor mérito era “haberla
realizado con un solo brazo”, lo que hace
pensar que él tampoco valoraba en mucho
el valor artístico de la obra por el hecho
de representar a una mujer desnuda en una
posición poco honorable.
4 Carta de Pedro Díaz a Carlos Contreras Elizondo,
México, 30 de agosto de 1935, BJFC, FJFC, SD, núm.
370.
5 De la Serna, Juan, “Jesús F. Contreras, autor de la
Malgre tout”, (Recorte hemerográfico de El Excélsior),
BJFC, FJFC, SD, núm. 371.
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Referencias Bibliografía
Archivo Pérez Walters, P., Alma y Bronce, Jesús F. Contre-
ras 1866-1902, ICA, México, 2002.
BJFC, FJFC. Bóveda Jesús F. Contreras, Fondo
Jesús F. Contreras.
Hemerografía
“Un siglo olvidado de la escultura en México”, Artes
en México, núm. 133, año17, México, 1970.