La Globalización se produce por el incremento universal del
comercio entre empresas situadas en diferentes países, pero a su
vez la situación creada hace cada vez más propicio al aumento de
las actividades comerciales.
A través de formas más eficientes de transportes y
telecomunicación ha permitido eliminar las barreras de obtención
de bienes y servicio, generando una integración económica cada
vez más creciente entre los países de todo el mundo. En el mundo
las empresas y su actividad económica para sobrevivir, debe
transformar las ventajas comparativas en ventajas competitivas.
Por ellos los países que se abren al comercio exterior debe diseñar
una serie de medidas macroeconómicas que permitan a las
empresas privadas desarrollar ventajas competitivas sin
restricciones.
Un país de intensa actividad comercial se beneficia de las nuevas
tecnologías que le llegan indirectamente de los países con los que
mantiene relaciones comerciales, así como de los conocimientos
que se pueden extraer de los equipos importados para la
producción. Estos beneficios tecnológicos indirectos son
particularmente importantes para los países en el desarrollo
porque les brindan la oportunidad de aumentar su productividad
de forma más rápida para ponerse a la altura de los países
desarrollados.