1
Derecho al nombre
El derecho al nombre, se encuentra establecido en el artículo sexto de la Declaración
Universal de los Derechos del Hombre: “Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al
reconocimiento de su personalidad jurídica”. (ONU,1948). De igual manera, se encuentra
consagrado en el pacto internacional de Derechos Civiles y Políticos. (ONU, 1966). En este
marco, comprendemos que, todas las personas son sujetos de derechos y por ello gozan de una
protección constitucional la cual trae consigo también unas obligaciones.
Así mismo, en la Declaración de los Derechos del Niño en Ginebra, se estableció en el
principio número tres: “El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una
nacionalidad”. (DDN, 1924). Más adelante, en la Convención de derechos del niño, proclamada
por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se plasmaron también unos derechos y
garantías a los niños, niñas y adolescentes, teniendo como premisa principal que, “la infancia
tiene derecho a cuidados y asistencia especiales”; en ello se estableció en el artículo siete: “1. El
niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un
nombre (…)” (DDN, 1959). Finalmente, en la Convención sobre los Derechos del Niño,
ratificada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se establece en el artículo siete: “1.
El niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a
un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a
ser cuidado por ellos”. (CDN, 1989).
De otra parte, según lo establece el Decreto 1260 de 1970 , en el artículo tres: “Toda
1
persona tiene derecho a su individualidad y, por consiguiente, al nombre que por ley le
corresponde. El nombre comprende, el nombre, los apellidos (…)”.
1 República de Colombia. (1970). “Por el cual se expide el Estatuto del registro del estado civil de las personas”.
2
De igual manera, la Constitución Política establece en el artículo (14): “Toda persona
tiene derecho a su individualidad, y, por consiguiente, al nombre que por ley le corresponde. El
nombre comprende, el nombre, los apellidos (…)”. Al analizar la Carta Magna, también se
estipula respecto del derecho al nombre, para los niños, niñas y adolescentes, en su artículo (44):
“son derechos fundamentales de los niños: (…) su nombre, (…). Los derechos de los niños
prevalecen sobre los derechos de los demás”. (C.P.C, 1991); finalmente, la Ley 1098 de 2006,
estableció en su artículo (25): “Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a tener una
identidad y a conservar los elementos que la constituyen como el nombre (…)”. (Ley de infancia
y adolescencia, 2006).
En cuanto al derecho que tienen los niños, niñas y adolescentes al nombre como se
mencionó, es importante resaltar que, según lo establece la carta política y la Ley de infancia y
adolescencia (2006) en cualquier medida siempre debe tenerse en cuenta la primacía de sus
derechos, lo cual se convierte en un llamado para dar prevalencia a sus derechos y considerar
además, como lo establece la misma ley en el artículo (9), su interés superior, es decir,
contemplar que cualquier decisión debe ir encaminada a buscar siempre su garantía de derechos
bajo los principios de universalidad, prevalencia e interdependencia. (Ley 1098, 2006).
El derecho al nombre ha sido abordado por Rivera (2012) refiere en su análisis sobre la
vida humana invitro, que “la personalidad no se reduce a la capacidad del ser humano, por el
simple hecho de existir tiene atributos” (pp.356-357). En este análisis el autor menciona que no
solo se tiene atributos propios de la personalidad, sino se es sujeto de derechos por la
individualidad que ello conlleva; además, resalta la importancia que tiene esto en tanto la
dignidad humana como elemento fundante de nuestra carta política, es decir, el derecho al
nombre tiene un carácter inherente al ser humano.
3
Esta postura del sujeto de derechos, también es analizada por Cardona (2012) quien, al
analizar los principales cambios durante el siglo pasado, encuentra que, pasar de considerar a los
niños como objetos de especial protección para llegar a considerarlos hoy como “sujetos titulares
de derechos”, impone unos retos importantes a los Estados, especialmente el de cumplir con sus
compromisos y disponer de todas las herramientas jurídicas que fortalezcan los sistemas internos
a fin de hacer efectivo sus derechos.
La Corte Constitucional en Sentencia T-912 (2000) , llevó a cabo la revisión de una tutela
2
interpuesta por la señora LEPA contra la Directora Nacional de Registro Civil.
Los hechos descritos en la sentencia, informan que la Personera Municipal de Facatativá,
la señora LEPA, interpuso la tutela en representación de la niña llamada LVTA, indocumentada,
al considerar tenía vulnerado su derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica dada su
edad. Según se informa, la niña fue reconocida y registrada en Puerto Salgar, a donde viajó con
su mamá para su reconocimiento, y siempre ha ostentado su nombre en todos los contextos; al
cumplir la edad para la expedición de su tarjeta de identidad, esta le fue negada, aduciendo que,
su registro de nacimiento es inexistente, que fue emitido por una inspección con funcionario no
autorizado y que, además, obedece a que se registró en un lugar diferente al de su lugar de
nacimiento; que deberá realizar el trámite nuevamente con solo los apellidos maternos; se expresa
en la sentencia que la joven LVTA para la fecha en la cual se realiza el análisis del caso, ya era
mayor de edad y no tenía cédula de ciudadanía.
La Corte analiza la importancia que tiene para las personas el reconocimiento de su
personalidad jurídica, atendiendo a los beneficios que esto conlleva. Así mismo enfatiza en que
todo lo concerniente a este proceso se encuentra establecido en el Decreto 1260 de 1970,
2 República de Colombia. (2000). Magistrado Ponente: Alejandro Martínez Caballero.
4
refiriendo que, en Colombia se le ha dado “una importancia desmedida” al Registro Civil de
nacimiento en detrimento de otros documentos”. (Corte Constitucional, 2000). La Corte así
mismo analiza que en el caso concreto, no se cumplió con las formalidades que el Decreto 1260
de 1970 establece en el artículo 118, modificado por el artículo 10 del Decreto 2158 de 1970 : 3
Son encargados de llevar el registro del estado civil de las personas:
10. Dentro del territorio nacional, los notarios, y en los Municipios que no sean sede de
notaría, los registradores municipales del Estado Civil de las personas, o en su
defecto, los alcaldes municipales.
La superintendencia de Notariado y registro podrá autorizar, excepcional y
fundadamente, a los delegados de los registradores municipales del estado civil
y a los corregidores e inspectores de policía para llevar el registro del estado
civil. (Corte Constitucional, 2000).
En la sentencia concluye la Corte Constitucional que el documento expedido por el
inspector de Policía no tiene el lleno de requisitos, por lo tanto, la accionante puede iniciar su
solicitud de registro con apellidos maternos y por la vía ordinaria adelantar los trámites para el
reconocimiento paterno. Finalmente, la Corte resuelve confirmar la decisión del juzgado que
declaró inexistente el registro civil.
De otra parte, la Corte Constitucional en Sentencia T- 719 (2017) , llevó a cabo la revisión
4
de tutela interpuesta por la señora LSVR contra la Notaría Única de Plato -Magdalena- y la
Registraduría Nacional del Estado Civil, como representante de su hijo SAEV, quien era menor
3 “Por el cual se modifica y adiciona el Decreto-Ley No. 1260 de 1970 y se dictan otras disposiciones”.
4 República de Colombia (2017). Magistrado ponente: José Fernando Reyes Cuartas.
5
de edad; la señora interpone la tutela al considerar a su hijo el fueron vulnerados “el derecho a la
vida, la salud, a tener nombre y nacionalidad”. En esta sentencia se analiza: “el derecho a la
identidad de los niños y niñas; el marco normativo del registro civil de nacimiento en Colombia;
la carencia actual de objeto por hecho superado; y, el caso concreto”. (Corte Constitucional,
2017).
Dentro de los hechos de dicha sentencia se encuentra que, cuando la señora LSVR se
encontraba en embarazo no asistió a controles prenatales, dadas circunstancias familiares que
atendió en Venezuela, luego dio a luz a su hijo en casa con una partera y habiéndose acercado a
registrarlo de forma extemporánea en la notaria, le exigieron el nacido vivo, por lo cual acudió
con la partera como testigo, pero le fue negado el registro. La señora LSVR acude dado que,
según refiere su hijo tiene enfermedad coronaria y no ha sido posible su atención dada la falta del
registro civil de nacimiento.
Al correr traslado el juzgado municipal a la Notaría del Plato Magdalena, contestó que no
se pudo establecer con certeza los datos del nacimiento del niño, dado que la señora LSVR, no
brindó precisiones frente al lugar, fecha de nacimiento y testigos del hecho y tampoco acreditó
ser la progenitora del niño SAEV; así mismo, rindió versiones contradictorias y no cumplió con
los requisitos establecidos en el artículo 49 del Decreto 1260 de 1970:
El nacimiento se acreditará ante el funcionario encargado de llevar el registro del
estado civil mediante certificado del médico o enfermera que haya asistido
a la madre en el parto, y en defecto de aquel, con declaración juramentada
de dos testigos hábiles. Los médicos y las enfermeras deberán expedir
gratuitamente la certificación. Los testigos declararán ante el funcionario
sobre los hechos de que tengan conocimiento y la razón de éste, y
6
suscribirán la inscripción. El juramento se entenderá prestado por el solo
hecho de la firma. (República de Colombia, 2017, p.5)
En el análisis de la Corte, rescatamos los siguientes aspectos:
El reconocimiento que hace el ordenamiento jurídico, el cual está ligado a la
persona humana, siendo el nombre un atributo que la individualiza y le permite ser
titular de derechos y obligaciones, en donde el nombre es esencia de su
personalidad y donde el no tenerlo, le priva de ambas.
Cuando se trata de menores de edad, este derecho tiene un carácter de derecho
fundamental y prevalente, por tanto, los niños, niñas y adolescentes gozan de una
protección especial que asegura puedan conocer sus progenitores y adquirir
protección de su nombre.
El ordenamiento internacional ha estipulado “el nombre y registro como conjunto
de atribuciones inalienables de la persona”. (C.C, 2017).
Ratifica que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos establece la
obligación de los Estados al respeto por su identidad, así como asistencia y
protección “cuando hubieren sido privados ilegalmente de esa garantía”. (C.C,
2017).
Recuerda lo que establece la Ley de Infancia y Adolescencia en cuanto al registro
inmediatamente un niño nace, en la búsqueda de propiciar el goce efectivo de sus
derechos.
Establece que, a pesar de que el niño fue registrado al parecer por su progenitor en
Bolívar no se puede establecer el hecho de vulneración de sus derechos como
superado y por tanto no realizar el análisis, tratándose de un derecho fundamental.
7
Qué tratándose de un menor de edad y el riesgo a la vulneración de sus derechos a
la identidad, el nombre y la nacionalidad, la acción de tutela es el mecanismo
idóneo dado su estado de salud, lo cual hace que se deba analizar en el marco
constitucional como sujeto de especial protección.
Que dado que el niño fue registrado por un padre y la progenitora LSVR había
adelantado un proceso de reconocimiento de paternidad en el Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar, se hace necesario llevar a cabo la investigación
de la paternidad por medio de prueba de ADN.
Que, teniendo en cuenta que la señora LSVR trató en tres oportunidades de
realizar el registro de su hijo, presentando en cada oportunidad una versión
diferente y un progenitor diferente en dos de esas ocasiones, y teniendo en cuenta
la imposibilidad de su ubicación y la del niño, se hace necesario informar a las
autoridades judiciales competentes para que incorporen las acciones que
consideren.
Teniendo en cuenta lo mencionado, se corre traslado al ICBF, para que adelante el
correspondiente proceso administrativo de restablecimiento de derechos del niño
teniendo en cuenta su derecho a tener una familia y su interés superior. De otra
parte, también corre traslado a la Procuraduría de infancia y adolescencia
delegada.
En cuanto a las decisiones adoptadas: la Corte decide revocar la decisión adoptada por el
Juez de Plato – Magdalena por la carencia actual de objeto. Correr traslado al ICBF, para que
adelante la investigación de maternidad y paternidad del niño e informe a las Autoridades si lo
8
encuentra necesario. Solicitar a la Procuraduría delegada de infancia y adolescencia acompañar el
proceso y desvincular al Hospital del proceso.
Uno de los aspectos que comprendemos se deben resaltar en este análisis que realiza la
Corte Constitucional, es las implicaciones que tiene para un menor de edad no contar con su
registro civil de nacimiento y, por tanto, la conexidad que tiene el derecho al nombre con el
disfrute de otros derechos fundamentales, entre los cuales están la vida y la salud, tal como se vio
en este caso concreto.
9
Conclusiones
El derecho al nombre al ser un atributo de la personalidad, está íntimamente ligado con la
dignidad humana y, por tanto, es un derecho constitucionalmente protegido por el solo
hecho de ser humano y existir.
10
Referencias
Doctrina
Gutiérrez, S., C. A (2016). Manual de Procesos de Familia. Universidad Externado de Colombia.
Rivera, J. (2012). La vida humana invitro. Un espacio constitucional de disponibilidad para la
investigación. Universidad Externado de Colombia.
Documentos en internet
Cardona, L.J. (2012). La Convención sobre los Derechos del Niño: revistas.um.es. Educatio Siglo
XXI, Vol. 30 nº 2 · 2012, pp. 47-68.
153681-Texto del artículo-592991-1-10-20121017.pdf
Defensoría del pueblo. (2018). Declaración Universal de Derechos Humanos. Bogotá D.C.
DUDDHH2017.pdf (defensoria.gov.co)
Observatorio de género. (1959). Declaración de los Derechos del Niño.
2 (poder-judicial.go.cr)
Organización de las Naciones Unidas. (1948). Declaración Universal de Derechos Humanos.
Asamblea General de las Naciones Unidas. Resolución 217 A (III), del 10 de diciembre
de 1948.
La Declaración Universal de Derechos Humanos | Naciones Unidas
Organización de las Naciones Unidas. (1966). Pacto internacional de derechos civiles y políticos.
Asamblea General de las Naciones Unidas. Resolución 2200 A (XXI), del 16 de
diciembre de 1966.
11
Microsoft Word - 2845.DOC (acnur.org)
Rama Judicial. (1924). Declaración de los Derechos del Niño.
938d86c5-fc53-47c3-9716-337d6cafa05c (ramajudicial.gov.co)
Jurisprudencia
Consejo de Estado
Corte Constitucional
Corte Constitucional, Sala sexta de la Corte Constitucional. Sentencia T- 912 de 2000, Ref: exp.
T- 304156. Fecha: Diez y siete (17) de julio de 2000. M.P. Alejandro Martínez Caballero.
T-719-17 Corte Constitucional de Colombia
Corte Constitucional, Sala sexta de la Corte Constitucional. Sentencia T- 719 de 2017, Ref: exp.
T-6.283.079. Fecha: Once (11) de diciembre de 2017. M.P. José Fernando Reyes Cuartas.
T-719-17 Corte Constitucional de Colombia
Corte Suprema de Justicia
Normativa
Constitución Política de Colombia, 1991.
Decretos
República de Colombia. (1970). Decreto 1260 del 27 de julio de 1970.
Decreto-1260-de-1970-Gestor-Normativo (funcionpublica.gov.co)
República de Colombia. (1970). Decreto 2180 del 16 de diciembre de 1970.
12
Derecho del Bienestar Familiar [DECRETO_2158_1970] (icbf.gov.co)
Leyes
Ley 1098 de 2006. Código de Infancia y Adolescencia. República de Colombia.