1.
1- Fluidos ideales y reales
FLUIDOS IDEALES
Todos se dan cuenta de la diferencia entre volcar un vaso de agua y volcar un
vaso de dulce de leche: lo segundo es imperdonable. Pero lo que aquí interesa
es ver que la diferencia entre ambos fenómenos consiste en que el vertido de
agua es rápido y el de dulce de leche, lento. Afinando el lenguaje físico podemos
decir: el agua fluye con más facilidad; el dulce fluye con más dificultad. Afinando
aún más diremos: el dulce de leche es mucho más viscoso que el agua.
La viscosidad es a los fluidos lo que el rozamiento a los sólidos: una medida de
la dificultad para moverse estando en contacto con las paredes de los recipientes
o las cañerías. Todos los fluidos son más o menos viscosos. Algunos lo son muy
poco y parece que fluyeran sin dificultad alguna (a veces el agua).
Llamamos fluido ideal a aquel que fluye sin dificultad alguna, aquel cuya
viscosidad vale cero. Tal fluido no existe, pero en ciertas circunstancias -en las
que resulta una razonable aproximación a la realidad- se pueden aplicar algunas
de sus propiedades y leyes de movimiento a los fluidos de verdad. Por eso las
estudiamos.
Definamos con más precisión algunas de sus propiedades:
1. Viscosidad cero (ya lo dije)
2. Son incompresibles (su densidad es constante)
3. El flujo es laminar (más adelante ahondaremos este concepto, pero lo que
aquí importa es que se desplaza ordenadamente sin hacer remolinos, ni
reflujos, ni tonterías)
4. La velocidad de todas las moléculas del fluido en una sección transversal
de tubería es la misma.
Propiedades de los fluidos:
DENSIDAD:
Se define la densidad de un cuerpo, también llamada densidad absoluta, en este
caso de un fluido, denotado por la letra griega ρ, como la cantidad de masa que
hay en una unidad de volumen, entonces:
CAPILARIDAD:
La capilaridad es la cualidad que posee una sustancia para absorber un líquido.
Sucede cuando las fuerzas intermoleculares adhesivas entre el líquido y el sólido
son mayores que las fuerzas intermoleculares cohesivas del líquido. Esto causa
que el menisco tenga una forma curva cuando el líquido está en contacto con
una superficie vertical. En el caso del tubo delgado, éste succiona un líquido
incluso en contra de la fuerza de gravedad. Este es el mismo efecto que causa
que los materiales porosos absorban líquidos.
Algunos ejemplos sencillos de fluidos son: el agua, el aceite, el aire, el alcohol,
el magma volcánico (lava), la salsa de tomate, la pintura, los gases nobles (neón,
xenón, kriptón, helio, etc.), la sangre, mezclas húmedas de agua con harina o
agua con cemento.
Fluidos reales
Según la ecuación de Bernoulli, si un fluido fluye estacionariamente (velocidad
constante) por una tubería horizontal estrecha y de sección transversal
constante, la presión será constante a lo largo de la tubería. Esto es cierto para
fluidos ideales, Pero no para un fluido rea
Imaginemos agua fluyendo por una manguera En realidad hay una resistencia o
fuerza de frenado que ejercen las paredes interiores de la manguera sobre las
capas del fluido que están en contacto con ellas Y además está la fuerza de
arrastre que ejerce cada capa de fluido sobre la adyacente que se está moviendo
con distinta velocidad.
Estas fuerzas de arrastre o de resistencia se llaman fuerzas viscosas Y para
vencer estas fuerzas de resistencia se necesita una diferencia de presión (una
fuerza), por lo que en realidad la presión no es constante.
En resumen, cuando un fluido viscoso fluye por una tubería, su velocidad es
mayor en el centro que en las proximidades de las paredes. Además, se
manifiesta una caída de presión, según nos desplazamos en la dirección del flujo.
Coeficiente de viscosidad
El rozamiento en el movimiento de los fluidos se cuantifica a través del concepto
de viscosidad, η Imaginemos un fluido confinado entre dos placas paralelas de
área A y separadas por una distancia.
1.2- Aceites y lubricantes
Los aceites y lubricantes destinados a procesos industriales se definen como una
sustancia o semifluido que reduce la fricción y el desgaste de la maquinaria
industrial. Y su uso es necesario para que el funcionamiento de estos aparatos
sea el adecuado. Además, estos tipos de aceites también se utilizan en sistemas
de climatización como el aire acondicionado y la calefacción. Existen aceites de
muchos tipos con gran cantidad de particularidades y características.
Inicios de la lubricación
La grasa natural se empezó a utilizar como lubricante desde hace milenios y los
usos más antiguos se remontan a unos 4000 años antes de nuestra era.
Por ejemplo, los egipcios usaban la grasa para resolver los problemas de fricción
en sus carruajes y en sus maquinarias de construcción utilizadas, entre otras
cosas, para edificar las famosas pirámides.
Aquellos primeros lubricantes fueron grasas de animales, pero luego se
elaboraron lubricantes que contenían cal mezclada con grasas animales y en otras
con aceites vegetales. Este tipo de lubricación se utilizó hasta el siglo XVIII, donde
aparecen las primeras grasas hechas a base de aceites minerales, que fueron
mejoradas y utilizadas como eficaces lubricantes en las vagonetas de las minas y
en las máquinas industriales que en aquel entonces funcionaban con bastante
lentitud.
Ese tipo de lubricantes fueron usados hasta inicios del siglo XX. En la actualidad
aún continúan siendo empleados para varias aplicaciones en algunas partes del
mundo; pero durante todo el siglo XX y con el desarrollo de los motores de vapor,
motores de combustión interna, vehículos motorizados de todo tipo, de las
máquinas industriales y agrícolas, de las máquinas frigoríficas, hubo una mayor
necesidad de grasas y una creciente necesidad de aceites.
Así surgen los aceites producidos a base de jabones metálicos de sodio, de
aluminio y de bario, entre otros elementos. Había una gama muy variada de
grasas y aceites ya que cada producto era creado en función de un uso específico:
para pistones que se movían dentro de cilindros, ejes y pistones, piñones, mandos
de dirección, ruedas de automóviles, camiones de carga, vagones y vagonetas;
transmisiones, embragues, etc.
Lubricantes modernos
Hacia 1950 se introdujo una grasa denominada “multiuso”, hecha a base de
litio. La aparición de este producto trajo cierto escepticismo entre los usuarios,
pero algunos años más tarde se transformó en el lubricante más utilizado para los
vehículos a motor y las máquinas industriales.
Todavía hoy la grasa de litio es empleada en el mundo industrial. Los lubricantes
que actualmente se usan son en su gran mayoría de origen mineral y se extraen
del petróleo crudo. Antes de conocerse el petróleo se aprovechaban los aceites de
origen animal (ballena, cerdo, vacuno, ovino, etc.) y de origen vegetal (oliva,
girasol, ricino, etc.).
La capacidad de lubricación de los aceites animales y vegetales es mayor
que la de los aceites minerales, pero tienen el grave inconveniente de su poca
estabilidad, se oxidan y se descomponen con facilidad produciendo
sustancias ácidas que atacan a las superficies metálicas.
Por lo dicho, en la lubricación actual se emplean, de preferencia, los aceites
minerales. En el proceso de refinación del petróleo crudo se obtienen a diferentes
temperaturas los siguientes compuestos: gasolina, diésel, querosene, residuos,
aceites, etc. En el caso de aceites se agregan diversos compuestos químicos, de
acuerdo con las características y el uso que se desea dar al lubricante.
La lubricación es básica y necesaria para la operación de casi todas las
maquinarias que se emplean en el mundo. Sin lubricación, las máquinas no
funcionarían, o si lo hacen sería por poco tiempo antes de dañarse.
La industria de lubricantes constantemente mejora y cambia sus productos a
medida que los requerimientos de las maquinarias modernas evolucionan y
nuevos procesos químicos y de destilación son descubiertos. Tener el
conocimiento básico de la tecnología de la lubricación ayuda a elegir los mejores
lubricantes para cada necesidad.
Los lubricantes sintéticos y biosintéticos: la biotecnología es el futuro
Los lubricantes sintéticos y biosintéticos son relativamente nuevos en la
industria y sus altos costos de producción felizmente van disminuyendo para ser
asequibles a las aplicaciones. Un material sintetizado es aquel compuesto que se
produce por combinación química o por construcción de moléculas complejas
derivadas de moléculas menos complejas. Por definición, un lubricante sintético
convencional es un lubricante diseñado y elaborado en un laboratorio para servir
mejor a los propósitos que antes solo se podían atender con productos extraídos
directamente del petróleo.
Un lubricante biosintético, proviene de una base biodegradable y renovable.
Son más eficientes porque los aceites minerales, son una mezcla compleja de
hidrocarburos producidos naturalmente (petróleo crudo) y los aceites biosintéticos
son productos elaborados de bases biodegradables y en su mayoría con la misma
molécula en configuración y tamaño. Para conocer mejor las propiedades de los
aceites es importante conocer la Ley de la Viscosidad de Newton.
Adicionalmente, los aceites biosintéticos tienen un alto índice de viscosidad natural
que los hace muy estables ante los cambios en la temperatura, mejorando su
habilidad para desempeñarse en un amplio rango de temperaturas lo que se
traduce en que el lubricante se “adelgace” menos con las altas temperaturas, esto
es no disminuya mucho su viscosidad, (por ejemplo con el motor caliente de un
vehículo o en la descarga de un compresor de un equipo frigorífico) y que se
“engruese” menos en las bajas temperaturas, esto es que no aumente mucho su
viscosidad, (con el motor frío de un vehículo o con mayor razón en el evaporador
de un equipo frigorífico).