Isidora Fernández Pérez
ARTROLOGIA
Se entiende por articulación al conjunto de estructuras que permiten la unión de dos o más huesos
y/o cartílagos entre sí. Las articulaciones presentan grandes diferencias en cuanto su morfología y la
función que se deriva de ellas.
Los criterios para clasificar las articulaciones son muy variados; no obstante, se catalogan tres tipos
de articulaciones:
• Fibrosas
• Cartilaginosas
• Sinoviales.
A su vez, cada tipo comprende varios subtipos articulares de acuerdo a algunas características
particulares dentro de un mismo tipo
TIPO FIBROSAS – Ausencia de cavidad articular (sinartrosis)
SUBTIPOS
Suturas (inmóvil) Dentadas o Aserrada Mayoría de huesos del
Escamosas o Bisel Plana. cráneo y cara.
Armónica o Lineal Huesos Temporal – Parietal.
Esquindilesis Huesos Nasales.
Huesos Vómer – Esfenoides.
Sindesmosis (membrana Articulación distal
interósea) Tibia – Fíbula. Radio-Ulna.
Tibia-Fíbula.
Ligamentos Inter y
supraespinosos.
Gonfosis Sinostosis Diente con alvéolo dentario.
Hueso con hueso.
Desaparición de tejido
fibroso en huesos articulados
como suturas.
Las articulaciones fibrosas son las más elementales. Las superficies articulares están unidas sólo por
tejido conectivo denso y no presentan, por tanto, cartílago de superficie articular ni cavidad articular.
El subtipo sutura se caracteriza por la brevedad y densidad del
tejido conectivo interpuesto, que determina que ambas
superficies articulares sean muy cercanas. En el esqueleto
adulto, las suturas son inmóviles. Las suturas están presentes
exclusivamente en la cabeza ósea y representan el tejido
conectivo persistente después de haber concluido el proceso de
osificación membranosa.
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Otro subtipo de articulación fibrosa es la sindesmosis, caracterizada
por la existencia de tejido conectivo denso dispuesto a manera de
membrana o ligamento ancho entre ambas superficies articulares. La
separación entre ambas superficies es mayor y, por lo mismo, le
confiere más movilidad. Se presentan preferentemente en la columna
vertebral, donde los ligamentos interespinosos, intertransversos,
amarillos, son ejemplos de sindesmosis, que unen partes de arcos
vertebrales contiguos. También se hallan en miembros superiores en la
articulación radioulnar diafisiaria, así como en miembros inferiores en la articulación tibiofibular.
Un subtipo especial de articulación fibrosa es la
gonfosis caracterizada porque una de las superficies articulares se
presenta a manera de clavija que encaja en una fosa. Es propia de
las articulaciones alvéolo-dentarias, en que cada diente se fija a la
mandíbula respectiva a través de un ligamento propio. Tienen
movimiento restringido
TIPO CARTILAGINOSAS- Ausencia de cavidad articular (Anfiartrosis)
SUBTIPO
Sincondrosis Desaparición de tejido Esfeno-occipital.
cartilaginoso hialino.
Esfenopetrosa, Cuerpo de
También denominadas esternón: esternebras.
primarias o transitorias Cartílagos epifisiales Zona
de crecimiento de huesos
largos.
Sínfisis Uniones con fibrocartílago Huesos púbicos
Cuerpos vertebrales Cuerpos vertebrales
adyacentes. (Semimóviles)
Las articulaciones cartilaginosas presentan como sustancia intermedia un tejido conectivo especial
que puede corresponder a un cartílago hialino o fibrocartílago. Corresponden a articulaciones más
complejas, que, a su vez, implican mayor rango de movimiento.
Las sincondrosis, catalogadas también como transitorias o
primarias, presentan cartílago hialino interpuesto, el cual se
osifica en determinadas edades de la vida, desapareciendo la
articulación y experimentando un proceso de sinostosis. Se las
encuentra en la unión de las esternebras que conforman el
cuerpo del esternón, así como en las uniones del manubrio con
el cuerpo y entre el cuerpo y el proceso xifoídeo del mismo
hueso. El mismo proceso experimentan las uniones de las
vértebras sacras entre sí. Una presentación característica es la
unión que se verifica entre epífisis y diáfisis de los huesos largos,
así como algunas articulaciones entre huesos que constituyen la
base de cráneo, como la articulación entre el cuerpo del
esfenoides y la porción basilar del hueso occipital, que determina
la formación anatómica denominada clivus.
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Otro subtipo de articulación de tipo cartilaginosa es la sínfisis,
en la cual el elemento de unión es un disco de fibrocartílago.
Ambas superficies óseas presentan una lámina de cartílago
hialino articular que las reviste, ubicándose entre ellas el disco
de unión. Carecen de cavidad articular, pero pueden disponer de
ligamentos de refuerzo. Son poco móviles y están adaptadas
especialmente para soportar presión. La articulación más
característica de este subtipo son las intervertebrales, cuyo disco
articular presenta una condición estructural. La unión de las
porciones púbicas del hueso coxal también corresponden a este subtipo articular. Los discos de
fibrocartílago que conforman las articulaciones intervertebrales son muy importantes en la dinámica
y plasticidad necesarias inherentes a la función mecánica de la columna vertebral, determinando en
parte la distribución de la energía que soportan.
TIPO SINOVIAL (Diartrosis) – Móviles
SUBTIPOS
Plana (artrodias) Carpo. Fíbulo-talar Uniaxial
Trocoidea (en pivote) Codo (radio-ulna). Uniaxial
Atlo-axoídea
Gínglimo (troclear-en Fémoro-patelar. Uniaxial
bisagra) Interfalángicas
Selar (en silla) Trapecio-Metacarpo (Pulgar) Bi axial
Elipsoidea (condílea) Bi axial
Radiocarpiana
Esferoidea (enartrosis) Trio o multiaxial
Glenohumeral. Coxofemoral
Corresponden a las más complejas y las
de mayor rango de movilidad. El
elemento central es la presencia de un
tejido conectivo especializado
denominado sinovial y la formación de un
espacio entre las superficies articulares
denominado cavidad articular o cavidad
sinovial, que es lo que le da la
característica morfológica a este tipo
articular.
En este tipo de articulaciones existe una
superficie articular más móvil o activa
que la opuesta, considerándose esta
última la superficie inmóvil o pasiva. Las superficies articulares están revestidas por una cutícula de
cartílago hialino, el cual tiene un aspecto muy característico al ser de superficie lisa, brillante y de
color nacarado o celeste. Su espesor fluctúa entre 2 a 5 mms. y carece de vasos sanguíneos y
pericondrio.
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Toda articulación sinovial presenta:
• Membrana sinovial
• Cavidad articular
• Líquido sinovial o articular
• Cápsula
• Ligamentos de refuerzo.
La característica funcional de las articulaciones sinoviales está dada por su movilidad, cuya amplitud
está determinada por factores como la mayor o menor dimensión de la cápsula, la presencia de
ligamentos que favorecen o limitan ciertos movimientos, elementos blandos osteotendinosos que
circundan la articulación, pero especialmente por la forma de las superficies óseas o cartilaginosas
que articulan. Estos factores determinan los ejes del espacio en que puede movilizarse una
articulación, de tal manera que se identifican articulaciones uniaxiales, biaxiales o multiaxiales.
Los movimientos que puede efectuar una articulación sinovial son de deslizamiento, extensión,
flexión, abducción, aducción, rotación medial, rotación lateral, circunducción, protrusión,
retrusión, diducción, pronación, supinación, inversión, eversión, entre otros. La morfología
de una articulación sinovial se relaciona estrechamente con el tipo de movimiento que puede efectuar
y los ejes en que puede realizar sus movimientos. Basado especialmente en la forma de las superficies
articulares, las articulaciones sinoviales se subdividen en los siguientes principales subtipos
articulares, esferoídeas, elipsoídeas, gínglimos, trocoídeas, selares, planas.
Los subtipos esferoídeas son las más complejas y móviles. Tienen superficie articular en forma de
esfera o semiesfera. Amplio rango de movimiento, alcanzando la circunducción, con mayor o menor
perfección. Son multiaxiales. El paradigma de este subtipo las constituye las articulaciones del hombro
y de la cadera.
En las elipsoídeas se complementan por un lado un cóndilo que es una cabeza imperfecta y, por
otro, una superficie en forma de bandeja ovoídea que recibe al cóndilo. Tienen movimiento más
limitado, aunque siempre amplio. Son biaxiales, permitiéndose los movimientos de flexo-extensión y
abducción-aducción. Ejemplo de éstas es la articulación radiocarpiana, entre el hueso radio y los
huesos del carpo, escafoides y lunate. También corresponden a este subtipo las articulaciones
metacarpofalángicas.
El subtipo gínglimo, antiguamente denominadas trocleares, asemejan sus superficies articulares a
roldanas o engranajes, ya que, por un lado, se presenta una superficie con una cresta intermedia que
hace sobrerrelieve y, por el otro lado, una superficie con una incisura o valle que recibe a la cresta.
Esta disposición limita ciertamente el movimiento articular, pudiendo ejercerlo sólo a través de un eje
(mono o uniaxiales) que pasa por el eje transverso del plano articular, permitiendo sólo movimientos
de flexo-extensión. Por la morfología articular, es obvio que tiene restringidos los movimientos de
lateralidad y rotatorios.
Las articulaciones del subtipo trocoídeas son uniaxiales, ejerciendo su movimiento a través de un
sólo eje que pasa por el eje longitudinal de la articulación. Una superficie adopta la forma de cilindro
con superficie convexa y la otra superficie es lateral y cóncava que le corresponde. En una de ellas,
como la articulación radio-ulnar proximal, es la superficie convexa la que se mueve a manera de un
pivote en relación a la superficie cóncava que es pasiva. En otra, como la articulación atlanto-axial
mediana, es la superficie cóncava la que se moviliza y es rotatoria respecto de la superficie convexa,
que en este caso es la parte pasiva. En ambas, el elemento que rota suele unirse al elemento pasivo
mediante un ligamento anular.
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Las articulaciones selares (en silla) derivan su nombre de su similitud con cierto tipo de silla de
cabalgadura en que se presentan ambas superficies convexas en una dirección y cóncavas en otra
dirección, pudiendo encajar recíprocamente. Esta disposición le proporciona mayor grado de libertad,
pudiendo moverse en dos ejes (biaxiales). Ejemplos de ella corresponden a la articulación
trapeciometacarpiana y otra articulación muy especial entre los cartílagos aritenoides y cricoides de
la laringe. Ambas articulaciones son funcionalmente muy importantes, la primera porque permite la
amplia movilidad característica del dedo pulgar y, la otra porque su movimiento permite la tensión o
relajación de los pliegues vocales en la emisión de la voz. Otro ejemplo de este subtipo es la
articulación entre los osículos malleus e incus del oído medio.
Por último, las subtipo planas son las de menor rango de movimiento de las sinoviales. Presentan
tan sólo movimientos de deslizamiento pero que, sin embargo, son en varios ejes, por lo que se las
considera como multiaxiales. Son características en las uniones de los arcos de vértebras contiguas,
así como en las articulaciones que presentan las costillas con las vértebras y con los cartílagos
costales. Son propias también entre los huesos del carpo y del tarso, necesarias para los cambios
plásticos de la palma y la planta en los movimientos de prensión y de la marcha.
Siendo las sinoviales las articulaciones móviles por excelencia, están relacionadas especialmente al
aparato locomotor. Por tanto, son las encargadas de experimentar los mayores cambios de posición
y desplazamiento de diferentes segmentos del cuerpo humano. Esto se traduce en la ejecución de
numerosos movimientos realizados en torno a múltiples ejes, pero que con fines académicos y
prácticos se simplifican ejemplarizándolos en los tres principales ejes del espacio.
Articulaciones
sinoviales Subtipo:
Planas
Gínglimo
Selar
Trocoídea
Elipsoidea
Esferoidea
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