SAÚL
SAÚL
Saul estaba buscando las asnas de su padre, y Dios lo ascendió al trono de Israel.
9:15 Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel, diciendo:
9:16 Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual
ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los
filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta mí.
9:17 Y luego que Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te
hablé; éste gobernará a mi pueblo.
9:19 Y Samuel respondió a Saúl, diciendo: Yo soy el vidente; sube delante de mí al lugar
alto, y come hoy conmigo, y por la mañana te despacharé, y te descubriré todo lo que está
en tu corazón.
9:20 Y de las asnas que se te perdieron hace ya tres días, pierde cuidado de ellas, porque se
han hallado. Mas ¿para quién es todo lo que hay de codiciable en Israel, sino para ti y para
toda la casa de tu padre?
Samuel fue “ungido”. La unción, el ungimiento es con aceite. Es lo que hace Samuel con
Saúl: “Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza” (1
Samuel 10:1; igual Salmo 23:5; Lucas 7:46).
Con esta acción Samuel está consagrando a Saúl como rey de Israel, por voluntad de Dios.
Diapos 7
Diapos 8
Diapos 9
Diapos 10
Obediencia antes que sacrificio Pero Samuel replicó: “¿ Se complace tanto el Eterno en
holocaustos y victimas como en la obediencia a su Palabra?
El obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención mejor que la grasa de los
carneros( vers.22).
Finalmente Samuel respondió a Saúl: “No volveré contigo; porque desechaste la Palabra de
Jehová” Samuel no tenía nada que hacer con un hombre que apreciaba tan poco lo que Dios
había hecho por él.
Saúl fue desechado por Dios. Cuando fue ordenado a destruir a Amalec y todo lo que tenía;
desobedeció a Jehová. Destruyendo lo débil.
Desde ese día sufrió el rechazo de Dios y abandono de Samuel. Acercándose no solo al fin
de su reinado, sino de sus días en la tierra.
Provocó, en Dios, arrepentimiento por haberlo ungido: 15:11,35., por desobedecer los
mandamientos de Dios.