UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR
DERECHO
PRIMER SEMESTRE
GRUPO 1ª
MARÍA BELÉN MOSQUERA HENRÍQUEZ
MARÍA PAULA RAMOS HERNANDEZ
ENSAYO
HISTORIA DEL DERECHO
DRA. CLAUDIA DEL CARMEN LLINAS
2021
ESCLAVITUD ROMANA
Gracias a esta, las más grandes ciudades construyeron sus bases y durante siglos, ha sido el motor
esencial y exclusivo de las economías de más de una sociedad. Daba solución a un sin número de
situaciones que hoy en día serían un inmenso complot. Era la fuente principal de alimento y sin duda
alguna, de entretenimiento. El temor a sus adversarios nacía de la misma. Lastimosamente, siempre
estuvo presente que la esclavitud ha sido un papel fundamental para la humanidad.
La evolución de la sociedad romana no se hizo esperar y, mediante medidas tomadas por parte de
los emperadores, la esclavitud pasó de ser un escenario desgraciado y lleno de decadencia humana,
a casi su completa desaparición, donde un esclavo que entrase en esta categoría y decidiera dar un
vistazo atrás, comprobaría que la situación a la que se enfrenta no será, ni de lejos, tan dificultosa y
desafortunada como lo fue la anterior, puesto que era innegable que, pese a que el esclavo, como
podrá comprobar por su cuenta, era tomado como una simple cosa, (con los derechos y deberes que
eso conllevaba) era inescapable a la idea de la esclavitud que, por muchos nombres que se le
pusiera, el objeto que estaba debajo de esas heridas, tanto físicas como emocionales seguía siendo
un ser humano que piensa, razona y siente.
Fue gracias a esta línea de pensamiento, de influencias cristianas, la que hizo que la regulación
romana sobre los esclavos fuera más flexible, protegiendo al esclavo de aquellos amos que se
sobrepasaran más allá de lo estrictamente útil que fuera un esclavo, puesto que este no era una
herramienta sobre la cual recaer su ira u otros deseos, sino una herramienta de trabajo, y aquellos
propietarios que no siguieran estas nuevas medidas, se quedarían sin esclavos.
En el derecho romano, la esclavitud era una institución aplicable a todos los pueblos, es decir, venía
incorporado en el ius Gentium, mediante la cual una persona se veía obligada a estar destinada a
formar parte del dominio ajeno. Dicha situación en la vida de una persona podía iniciarse de diversas
formas, aunque la más común de todas eran producidas como resultado de las guerras o batallas.
Esta entrada a la esclavitud fue adoptada e incluida generalmente, por lo que también se verá
añadida al ius Gentium.
En la actualidad no encontramos razonable crear dicha división entre el ser considerado como
humano de como persona. Es inherente, desde el nacimiento, que ambas partes vayan juntas, como
los dos lados de una moneda. Sin embargo, en Roma no compartían esta filosofía. Para ser
considerado como una persona, el sujeto debía cumplir con el requisito de ser libre en la sociedad,
obteniendo así la ciudadanía romana y con ello todos los beneficios de ser persona. De ahí que los
esclavos solo pudieran ser reconocidos como seres humanos, pero sin nada más añadido. Su
apariencia humana era lo único que los separaba de un mueble o un animal.
En relación a la reproducción de la esclavitud, no cabe duda de que las esclavas jugaron un papel
muy importante. Su cuerpo es un objeto, un vientre que se germina para supervivencia del propio
sistema. Por ello, la salud de estas se ligará a su capacidad procreadora, imagen que no se desliga
de la de una mujer libre y así se refleja en los textos que regulan la sociedad. Todo ello, al fin y al
cabo, demuestra que la experiencia de las mujeres esclavas no fue la misma que la de los varones.
Dependía por completo en el azar la buena dicha que le depararía al pobre esclavo. Si tenía suerte,
le podría tocar una familia lo suficientemente humilde como para poder tratarle con cierta delicadeza.
La mater familias procuraría la buena atención de su nueva herramienta de trabajo. Pero si por el
contrario el esclavo pasara a manos de algún sujeto de moral más que cuestionable, viviría una vida
llena de trabajo y desgracias.
La esclavitud también fue empleada por la legislación romana como elemento punitivo contra
determinadas conductas y actos delictivos. La mayor parte de los condenados a la esclavitud
llevaron a cabo sus labores en minas o canteras en condiciones de vida de gran dureza, aunque
algunos otros también fueron destinados a la arena como gladiadores. En el caso de los condenados
a muerte, se contempló la posibilidad de esclavizarlos hasta el momento de su ejecución. Asimismo,
el hecho de haber contraído una gran cantidad de deudas podría ser un camino para acabar
convirtiéndose en esclavo si se conseguía demostrar la incapacidad del deudor de saldar todas
ellas.
Se podía llegar a ser esclavo de varias maneras:
Por nacimiento (al ser hijo de esclavos)
Por ser prisionero de guerra.
Por exposición (abandono de un niño)
Por condena judicial.
Por venta.
Por deudas.
La esclavitud no fue igual en todas las épocas. En los primeros tiempos de Roma los esclavos eran
poco numerosos y formaban parte de la familia como servidores. La mayoría trabajaba en el campo.
A medida que Roma va conquistando nuevos territorios, llegan a la ciudad grandes cantidades de
esclavos capturados como prisioneros de guerra que se venden igual que cualquier mercancía.
Había dos tipos de esclavos: los públicos y los privados. Los primeros pertenecen al estado y
trabajan en servicios públicos, como por ejemplo en las minas estatales, que era quizás el trabajo
más penoso. Los privados pertenecen a familias particulares y suelen trabajar en el servicio
doméstico o en la agricultura. generalmente se les trataba mejor que a los públicos.
En cuanto al status jurídico del esclavo, al principio no tiene ningún derecho. Se le considera una
cosa (la palabra más antigua para referirse a un esclavo es mancipium, de género neutro). No puede
casarse ni tener propiedades. Posteriormente, se permite el matrimonio entre esclavos, aunque los
hijos son también propiedad del amo. También se les permite ahorrar para comprar a otro esclavo
que le ayude en sus tareas o incluso comprar su libertad.
La manumisión (manumissio) era un procedimiento mediante el cual un esclavo podía obtener su
libertad. Había tres formas, aparte de comprarla con dinero, como acabamos de decir:
Manumissio per vindictam: Consiste en tocar al esclavo con una varita (vindicta) en presencia de
testigos.
Manumissio censu: El amo inscribe al esclavo en el censo de ciudadanos.
Manumissio testamento: El amo concede la libertad al esclavo en su testamento.
El esclavo liberado por alguno de estos procedimientos pasaba a la categoría de liberto, en la cual
no tenía todos los derechos de que gozaba un ciudadano, pero ya no era propiedad de nadie e
incluso podía llegar a ser una persona importante en la sociedad.
LOS ESCLAVOS SEGÚN EL DERECHO DE GENTES:
Se puede llegar a ser esclavo por la cautividad. A esta categoría de esclavo podían llegar los
ciudadanos de otras naciones que eran sometidos por los romanos y, por lo tanto, eran calificados
enemigos hostiles a quienes se les declaraba la guerra; y hasta en tiempos de paz, en consideración
de los pueblos con los cuales no se hubieran pactado tratados de amistad.
La tradición romana aceptaba que quien se hubiera fugado logrando llegar a su hogar, dejaba de
ser esclavo y disfrutaba del jus postliminii. Es decir, para los romanos sobre aquel, que se escapaba,
operaba una especie de figura ficticia según la cual, su cautividad se borraba retroactivamente, de
suerte que su condición jurídica renacía como si nunca hubiese caído en poder del enemigo.
Si el esclavo era hijo de familia, su condición jurídica quedaba como si jamás hubiera salido de la
potestad paternal, y siendo jefe de familia quedaba reputado como si siempre hubiese conservado
sus derechos de potestad.
No obstante, la ficción que opera en el derecho no puede reaccionar sobre los hechos. Por tanto, si
el prisionero poseía bienes quedaba interrumpida su posesión a pesar de su retorno; si estaba
casado, el jus postliminii no restablecía su matrimonio, el cual quedaba disuelto por la cautividad.
LOS ESCLAVOS SEGÚN EL DERECHO CIVIL:
Para el derecho civil, la libertad es un derecho inalienable, nadie puede ser esclavo por efecto de
una convención o de un abandono voluntario de su cualidad de hombre libre. No obstante, en
ocasiones se impone la esclavitud como una pena.
Así, en el Derecho Antiguo, todo el que no estaba inscrito en los registros del censo se hacía
esclavo. Con los censos cayó en desuso esta ley. Bajo el gobierno de la Ley de las XII tablas, se
castigaba con la misma pena al hombre libre cogido en flagrante delito de robo, aunque el pretor lo
sustituía con una multa.
En el Imperio, las causas de reducción a esclavitud son las siguientes:
1. La condenación a las minas o a las bestias feroces, o bien el internamiento en una escuela de
gladiadores. Estos condenados se llaman servi poenae, porque no tienen más dueño que su castigo;
sus bienes se confiscan y venden en provecho del Estado.
Constantino suprimió la condenación a las bestias y los combates de gladiadores. Justiniano decidió
que la condenación a las minas no trajera por consecuencia más la esclavitud.
2. En el año 52 de nuestra era, un senadoconsulto claudiano castigó con la esclavitud a toda mujer
libre que ejercitara un comercio con el esclavo de otro. Esta disposición fue abrogada por Justiniano.
3. La reducción a servidumbre estaba incursa también en el caso siguiente: un hombre libre se
hacía vender como esclavo por un cómplice, repartía el precio con él, y después reclamaba su
libertad inalienable.
Ante esta modalidad de fraude, el edicto del pretor, confirmado después por los senadoconsultos,
decidió al fin de la República que la acción reclamando la libertad le fuese denegada, quedando
esclavo; pero a condición de que tuviese, por lo menos, veinte años, que fuese de mala fe, y que, en
cambio, el comprador fuese de buena fe.
4. Después de varias medidas tomadas por los emperadores para reprimir la ingratitud de los
manumitidos hacia sus amos. Cómodo establece de un modo general que, sobre la demanda del
patrono, el liberto ingrato pueda ser repuesto por decisión del magistrado.
Estas dos últimas causas de esclavitud, fueron las únicas que subsistieron en la época de
Justiniano.