Control del Ciclo Celular en Eucariontes
Control del Ciclo Celular en Eucariontes
Las ciclinas mitóticas fueron las primeras descubiertas, y fue su caracterización la que
condujo al descubrimiento de la naturaleza oscilatoria de las actividades que gobiernan el
avance del ciclo celular. El hecho de que las ciclinas sean las proteínas limitantes de la
velocidad en el desencadenamiento de las transiciones del ciclo fue descubierto empleando
un sistema de un extracto embrionario. Utilizando extractos de huevos de rana, los
investigadores mostraron que las ciclinas mitóticas son suficientes para inducir la mitosis.
(exp completo pág. 886 lodish esp)
Los niveles de ciclina primariamente están regulados por la degradación proteica
Múltiples mecanismos aseguran que las CDK sean activas en la etapa adecuada. El
cuadro muestra una lista de estos reguladores:
La replicación en cada origen es iniciada una vez y solo una vez durante el ciclo celular
El inicio de la replicación desde estos orígenes ocurre durante toda la fase S. Sin
embargo, ningún otro origen se inicia más de una vez por cada fase S. Más aún, la fase S
continúa hasta que la replicación a partir de múltiples orígenes a lo largo de la longitud de
cada cromosoma da como resultado la replicación completa del cromosoma total. Estos dos
factores aseguran que se mantenga el número correcto de copias de genes cuando la célula
prolifera.
Las CDK de la fase S desempeñan un papel esencial para regular la replicación del
ADN. Las quinasas inician la replicación del ADN solo en las transiciones de la fase G1/S y
evitan la reiniciación a partir de orígenes que ya se han iniciado.
Los mecanismos subyacentes al inicio de la replicación del ADN se comprenden mejor
en las levaduras en gemación. Un complejo proteico conocido como el complejo de
reconocimiento de origen (CRO) está asociado con todos los orígenes de replicación del
ADN. En la levadura en gemación, los orígenes de replicación contienen una secuencia
núcleo conservada de 11 pares de bases, a las cuales se une CRO. En los organismos
multicelulares, los orígenes de replicación del ADN carecen de una secuencia consenso
reconocible. En lugar de ello, factores asociados a la cromatina dirigen los CRO al ADN. Los
CRO y dos factores de iniciación de la replicación adicionales, el Cdc6 y el Cdt1, se asocian
con el CRO en los orígenes durante G1 para cargar las helicasas de replicación, conocidas
como el complejo de la helicasa MCM, sobre el ADN. Las helicasas MCM funcionan para
desenrollar el ADN durante el inicio de la replicación del ADN.
Para asegurar que los orígenes se inician solo una vez al comienzo de la fase S, la
carga del complejo de la helicasa MCM y su activación ocurren en estados de fosforilación
opuestos. Las helicasas MCM solo pueden cargarse en su estado de ADN de baja actividad de
CDK, que ocurre cuando las CDK están activadas durante la saluda de la mitosis y durante G1
temprana. En otras palabras, las helicasas MCM se cargan sobre el ADN cuando están
desfosforiladas. Por el contrario, la activación de las helicasas MCM y el reclutamiento de las
polimerasas del ADN al origen del ADN desarrollado se desencadenan por las CDK de la fase
S.
El CRO y los otros dos factores de iniciación, el Cdc6 y el Cdt 1, reclutan las helicasas
MCM a sitios de iniciación de la replicación durante G1 , cuando la actividad de CDK es baja.
Cuando la DDK y las CDK de fase S se reactivan en la G1 tardía, la DDK fosforila dos
subunidades de la helicasa MCM. Las CDK de la fase S fosforilan dos proteínas llamadas Sld2
y Sld3. Estos eventos de fosforilación tienen un efecto activador, Y promueven así el
reclutamiento de activadores de la helicasa MCM a sitios de iniciación de la replicación. Los
activadores de la helicasa se llaman complejo Cdc45-Sld3 y complejo GINS. Además de
activar la helicasa MCM para desenrollar el ONA, el complejo Cdc45-Sld3 y el complejo GINS
reclutan polimerasas al DNA, la polimerasa E para sintetizar la hebra conductora y la
polimerasa gamma para sintetizar la hebra retardada. La maquinaria de replicación inicia
entonces la síntesis del DNA.
Las CDK de fase S no solo son esenciales para iniciar la replicación del DNA, sino que
también son responsables de asegurar que cada origen se inicie solo una vez durante la fase
S. La evitación del reinicio de los orígenes durante la fase S se lleva a cabo mediante la
fosforilación de varios componentes de la maquinaria de carga de la helicasa MCM y de la
propia helicasa MCM. Concomitante con la activación de la helicasa MCM, el Cdc6 y Cdt I se
disocian de los sitios de inicio de la replicación. Una vez que se disocian, su fosforilación
conduce a su degradación por la ligasa de ubiquitina SCF. La fosforilación de la helicasa MCM
conduce a la exportación de estas proteínas desde el núcleo después de que se disocian del
DNA, al haber completado replicación del DNA. Así, sólo después de que la actividad de CDK
ha descendido por CPA/C-Cdh I durante la salida de la mitosis, las helicasas MCM pueden ser
recargadas sobre el DNA. Como resultado de ello, la carga de la helicasa está restringida a las
etapas tardías de la mitosis y a la G1 temprana.
Los mecanismos generales que gobiernan el inicio de la replicación del ADN en
células de metazoos son paralelos a aquellos que ocurren en S. cerevisiae, aunque aparecen
muchas diferencias en los vertebrados. La fosforilación de los activadores de la helicasa
MCM por las CDK de la fase G1/S y las CDK de fase S probablemente promueve su
reclutamiento a sitios de iniciación de la replicación del ADN. La fosforilación de los factores
de carga de MCM posiblemente evita la nueva carga de helicasas MCM hasta que la célula
atraviesa la mitosis, lo que asegura que la replicación a partir de cada origen ocurra solo una
vez durante el ciclo celular. En los metazoos, una segunda proteína pequeña, la geminina,
contribuye a inhibir la reiniciación en los orígenes hasta que las células completan un ciclo
celular entero. La geminina se expresa en la G1 tardía; se une a los factores de carga de la
helicasa MCM y la inhibe a medida que se liberan desde los orígenes, una vez que se ha
iniciado la replicación del DNA, durante la fase S, lo cual contribuye a inhibir la reiniciación
en un origen. La geminina contiene una caja de destrucción en su N-terminal que es
reconocida por el CPA/C-Cdh1, y esto provoca que se ubicuitine en la anafase tardía y sea
degradado por proteasomas. Esto libera los factores de carga de la helicasa MCM, que
también se desfosforila a medida que declina la actividad de las COK, para unirse a un CRO
sobre los orígenes de replicación y cargar helicasas MCM durante la siguiente fase G1.
Las hebras de DNA duplicadas se unen durante la replicación
Los complejos proteicos que establecen cohesión entre las cromátidas hermanas se
llaman cohesinas. El complejo de las cohesinas está compuesto por cuatro subunidades:
Smcl (en ocasiones llamado también Rad21), Smc3, Sccl y Scc3. Smcl y Smc3 son miembros
de la familia de proteínas SMC, caracterizadas por actividad de ATPasa. El dominio de ATPasa
interactúa con Scc l y Scc3, y juntos forman una estructura anular. El mecanismo estructural
por el cual las cohesinas vinculan a las cromátidas hermanas no se comprende, pero es
probable que los anillos de cohesina abracen una o ambas copias del DNA replicado.
Las cohesinas se asocian con los cromosomas durante G1. Durante la replicación del
DNA, son cargadas sobre los cromosomas, de modo tal que pueden mantener a las
cromátidas hermanas juntas. Muy probablemente esto ocurre a medida que las horquillas
de replicación duplican el DNA. Para convertir el DNA-cohesinas G1 unidas a complejos
cohesivos, se requieren varios factores de carga de las cohesinas y la acetilación de la
subunidad Smc3.
Entrada en mitosis
Los cromosomas se condensan y se unen al huso mitótico, la envoltura nuclear se
desensambla y casi todos los orgánulos se reconstruyen o se modifican. Todos estos eventos
son desencadenados por las CDK de la mitosis.
La activación precipitada de las CDK mitóticas inicia la mitosis
Las CDK mitóticas inician la mitosis. Mientras que los niveles de la subunidad COK
catalítica son constantes durante todo el ciclo celular, las ciclinas mitóticas gradualmente se
acumulan durante la fase S. La mayoría de los eucariontes contienen múltiples ciclinas
mitóticas que son llamadas ciclina A y ciclina B. A medida que se ensamblan, los complejos
CDK mitóticos se mantienen en estado inactivo a través de la fosforilación inhibitoria de la
subunidad CDK. En la CDK1, la CDK mitótica, la fosforilación de la tirosina 15 y la treonina 14
mantienen los complejos ciclina-CDK mitóticos en un estado inactivado. El estado de
fosforilación de T 14 y Y 15 está controlado por una proteincinasa de especificidad doble
conocida como Weel y una fosfatasa de especificidad dual, la Cdc25. La regulación de las
CDK mitóticas por estas actividades subyace la activación abrupta de su actividad de cinasa
en la transición de la fase G2-M y explica la observación de que, aunque las ciclinas mitóticas
se acumulen gradualmente durante la fase S y la G2, las CDK mitóticas no se activan hasta
que las células entren en mitosis.
Los vertebrados contienen múltiples proteinquinasas Weel y múltiples fosfatas
Cdc25, que colaboran para controlar no solo a la actividad mitótica de CDK, sino también a la
actividad de CDK de la fase G1/S.
La activación de las CDK mitóticos es la consecuencia de la inactivación rápida de la
Weel y la activación de la Cdc25. La fosforilación de Cdc25 por las CDK mitóticos estimula su
actividad de fosfatasa; la fosforilación de la Weel por las CDK mitóticos inhibe su actividad
quinasa. La replicación del ADN en curso inhibe la actividad de la quinasa.
La activación de las CDK mitóticas está asociada con cambios en la localización celular
de estas cinasas. En un inicio, las CDK mitóticas se asocian con los centrosomas, donde se
piensa que facilitan la maduración de estos. Entonces, ingresan en el núcleo, donde llevan a
cabo la condensación cromosómica y la ruptura de la envoltura nuclear.
Durante el inicio de la replicación del ADN, las CDK de fase S operan en conjunto con
las DDK para promover la activación de la helicasa MCM. Como ocurre con el inicio de la
replicación de DNA, las CDK colaboran con otras proteincinasas para llevar a cabo los
eventos mitóticos. La familia de las cinasas Polo es crítica para la formación del huso
mitótico, así como para la segregación de los cromosomas. La familia de las cinasas Aurora
desempeñan papeles centrales en la formación del huso mitótico y asegura que los
cromosomas se unan a este de modo correcto, de forma tal que se segregan con precisión
durante la mitosis·
Las CDK mitóticas promueven la ruptura de la envoltura nuclear
Durante la interfase los cromosomas están rodeados por la envoltura nuclear. Los
centrosomas que forman el huso mitótico están localizados en el citoplasma. Para que los
cromosomas interactúen con los microtúbulos nucleados por los centrosomas, la envoltura
nuclear debe desmantelarse.
La bicapa lipídica de la membrana nuclear está asociada con la lámina nuclear. Las
tres láminas nucleares (a. b y c) presentes en las células de los vertebrados pertenecen a una
clase de proteínas del citoesqueleto, los filamentos intermedios, que son críticos para dar
sostén a las membranas celulares. Las láminas A y C, codificadas por la misma unidad de
transcripción y producidas por corte y empalme alternativo de un premARN único. La lámina
B, codificada por una unidad de transcripción distinta, está modificada
postraduccionalmente por la adición de un grupo isoprenilo hidrofóbico, cerca de su región
carboxi-terminal. Este ácido graso queda inserto en la membrana nuclear interna, y de este
modo ancla la lámina nuclear a la membrana. Las tres láminas nucleares integran dímeros
que contienen una sección central con forma de espiral enrollada helicoidal a con forma de
bastón y una cabeza globular y un dominio de cola; la polimerización de estos dímeros a
través de asociaciones cabeza-cabeza y cabeza-cola genera los filamentos intermedios que
componen la lámina nuclear.
Una vez que se activan las CDK mitóticas al final de G2 , fosforilan residuos de serina
específicos de las tres láminas nucleares. Esto provoca la despolimerización de los filamentos
intermedios de lamina. Los dímeros de lamina A y C fosforilados son liberados a la solución,
mientras que los dímeros de lámina B fosforilados permanecen asociados con la membrana
nuclear, a través del ancla de isoprenilo. La despolimerización de las láminas nucleares lleva
a la desintegración de la red de lámina nuclear y contribuye al desensamblaje de la envoltura
nuclear.
Las CDK mitóticas afectan también otros componentes de la envoltura nuclear. Las
CDK fosforilan nucleoporinas específicas, que hacen que los complejos del poro nuclear se
disocien a sub complejos durante la profase. La fosforilación de proteínas integrales de la
membrana interna del núcleo ocurre a través de la disminución de su afinidad por la
cromatina y contribuye adicionalmente al desensamblaje de la envoltura nuclear. El
debilitamiento de las asociaciones entre las proteínas de la membrana nuclear interna y la
lámina nuclear y la cromatina permite que las hojas de la membrana nuclear interna se
retraigan al retículo endoplasmático, que se continúa con la membrana nuclear externa.
Las CDK mitóticas promueven la formación del huso mitótico
En la mayoría de los organismos, el huso mitótico es organizado por los
centrosomas, en ocasiones llamados cuerpos polares del huso. Contienen una tubulina c
especializada, la tubulina y, la cual, junto con las proteínas asociadas, nuclea a los
microtúbulos. Las plantas superiores y los ovocitos de los metazoos constituyen excepciones
notables a los mecanismos de ensamblaje del huso basados en los centrosomas. En estas
células, los extremos (-) de los microtúbulos están entrecruzados y estos se autoensamblan
en un huso.
La función del huso mitótico es segregar los cromosomas, de modo tal que las
cromátidas hermanas se separan entre sí y se mueven a los polos opuestos del huso
mitótico. Para lograr esto, los cromosomas deben unirse al huso mitótico, de manera que un
cinetocoro de cada par de cromátidas hermanas se una a los microtúbulos que surgen de
polos opuestos. Luego, se dice que las cromátidas hermanas están biorientadas.
Durante G1, las células contienen un único centrosoma que funciona como el centro
nucleador de microtúbulos principal de la célula. La formación del huso mitótico se inicia en
la transición entre la fase G1 y la fase S, con la duplicación de los centrosomas. En el corazón
de este proceso se encuentra la duplicación del par de centriolos, microtúbulos cortos,
dispuestos ortogonalmente entre sí. Con la entrada a la fase S, se desencadena la separación
de los dos centriolos por las CDK de fase G1/S y cada uno de estos comienza a generar un
centriolo hijo. Durante la fase S, los nuevos centriolos crecen y maduran, cada par de
centriolos comienzan a ensamblar material centrosomal y , hacia G2, se han formado ambos
centrosomas. Varías proteincinasas adicionales se han identificado como responsables del
control de la duplicación de los centrosomas. Entre ellas, resulta central un miembro de la
familia de las cinasas Polo conservadas, la Plk4.
El paso clave de iniciación de la formación del huso mitótico es el corte de los lazos
que vinculan a los centrosomas duplicados. Esta disyunción de los centrosomas ocurre en G2
y es desencadenada por las CDK mitóticas. Tan pronto como ha ocurrido esta separación, los
microtúbulos se han nucleado a partir de ambos centrosomas y se separan uno de otro,
traccionados por la proteína motora dineína.
Para que los cromosomas se segreguen con precisión durante la mitosis, el par de
cromátidas hermanas debe permanecer biorientado establemente sobre el huso mitótico.
Una vez que los centrosomas se han separado uno del otro, los microtúbulos, en un
mecanismo de búsqueda y captura, comienzan a interactuar con los cinetocoros de los pares
de cromátidas hermanas. Inicialmente, los cromosomas se deslizan a lo largo de la longitud
de los microtúbulos, impulsados por proteínas motoras. Cuando el cromosoma llega al final
de un microtúbulo, los cinetocoros se unen a los microtúbulos en una unión del extremo, en
cuya configuración final los cromosomas se encuentran vinculados al huso mitótico. Los
cinetocoros de las cromátidas hermanas se unen entonces a los microtúbulos que emanan
del polo opuesto del huso.
El objetivo final de la unión de los cromosomas al huso mitótico es que todos y cada
uno de los cromosomas se encuentre unido a
este de modo biorientado (también conocido
como unión anfitélica). Un cinetocoro puede
unirse a los microtúbulos que emanan de ambos
polos, una situación llamada unión merotélica.
Los cinetocoros de un par de cromátidas
hermanas pueden unirse a microtúbulos del
mismo polo o tan solo un cinetocoro puede
unirse a los microtúbulos unión monotélica.
Claramente, ninguna de estas uniones es
productiva en el sentido de que no resultaría en
una segregación cromosómica precisa. Así, debe haber mecanismos que detecten y corrijan
estas uniones defectuosas.
El mecanismo de detección empleado por las células para hallar las uniones
incorrectas se basa en la tensión. Cuando las cromátidas hermanas están correctamente
unidas a los microtúbulos, sus cinetocoros se encuentran en tensión. Los microtúbulos
unidos a los cinetocoros los traccionan y las moléculas de cohesión que mantienen a las
cromátidas hermanas juntas resisten estas fuerzas, lo que crea tensión en los cinetocoros. La
unión merotélica, sintélica o monotélica conduce a una tensión insuficiente en los
cinetocoros, Y esto permite a la célula distinguir estas formas defectuosas de unión Y
diferenciarlas de la forma anfitélica.
La proteincinasa Aurora B y sus factores de regulación asociados, en conjunto
conocidos como un complejo pasajero de los cromosomas (CPC), detectan los cinetocoros
que no estan en tension y cortan estas uniones de los microtúbulos; así dan a las células una
segunda oportunidad de unirse correctamente. Aurora B fosforila algunos componentes de
los cinetocoros implicados en la unión a los microtúbulos. Cuando se fosforila, estas
proteínas pierden su actividad de unión a los microtúbulos. La Aurora B se localiza en la
región de las cromátidas hermanas entre los dos cinetocoros. Cuando estos no están en
tensión, se encuentran muy cercanos a la Aurora B, y la proteincinasa puede fosforilar las
subunidades que se unen a los microtúbulos de los cinetocoros y desestabilizar cualquier
unión cinetocoro-microtúbulo. Cuando los microtúbulos se unen correctamente a los
cinetocoros, las fuerzas de aquéllos traccionan a los cinetocoros y los alejan de Aurora B; así,
la cinasa ya no puede alcanzar sus dianas en los cinetocoros
La condensación de los cromosomas facilita la segregación
La segregación de los cromosomas no solo requiere la construcción del
aparato que los segregue, sino también que el DNA se compacte en estructuras que faciliten
su transporte.
La condensación de los cromosomas resulta en una pronunciada reducción en su
longitud. El segundo aspecto clave del proceso de compactación es la separación de las
cromátidas hermanas entrelazadas. Este proceso se llama resolución de las cromátidas
hermanas y está mediado en parte por la actividad desencadenadora de la topoisomerasa II
y va mano a mano con el proceso de condensación.
En la condensación de los cromosomas resulta central para este proceso un complejo
proteico conocido como complejo de la condensina. Este complejo proteico está relacionado
con el complejo de la cohesina, que vincula a las cromátidas hermanas manteniéndolas
juntas después de la replicación del DNA. Las condensinas están compuestas de dos
subunidades proteicas SMC de espirales enrolladas, que se asocian a través de sus dominios
ATPasa con subunidades no SMC. El modo en que las condensinas compactan los
cromosomas no se comprende, pero en una analogía con los anillos de las cohesinas, las
condensinas crean vínculos intracromosómicos que empaquetan los cromosomas en bucles
característicos.
La condensación de los cromosomas finalmente es desencadenada por las CDK
mitóticas. Parece que las CDK mitóticas inducen el proceso, al menos parcialmente,
activando las condensinas. Dos de las subunidades de condensina no SMC son dianas de las
CDK mitóticos.
Por último, los procesos que actúan en paralelo con las condensinas contribuyen
también a la compactación cromosómica. La disociación de las cohesinas desde los
cromosomas es un proceso paralelo de este tipo. Una gran fracción de las cohesinas es
eliminada de los cromosomas durante la profase. Este proceso es mediado por la
fosforilación de las cohesinas, por la cinasa Polo y la cinasa Aurora B.
SEGREGACIÓN DE LOS CROMOSOMAS Y SALIDA DE LA MITOSIS
La segregación de los cromosomas se inicia a partir del clivaje de las cohesinas mediado
por separasa
Durante la metafase, el huso mitótico se encuentra en estado de tensión, con los
cinetocoros siendo empujados en posición opuesta, sin embargo las cromátidas hermanas
no se separan porque se encuentran unidas a nivel del centrómero por las cohesinas. La
pérdida de las cohesinas impulsa la entrada en anafase.
Una proteasa, llamada separasa, cliva la subunidad Scc (Rad21) de la cohesina,
rompiendo los círculos proteicos que unen a las cromátidas hermanas. Una vez producido el
clivaje, comienza la anafase, separándose las cromátidas hermanas hacia polos opuestos.
APC/C activa a la separasa a través de la ubiquitinación de la securina
Antes de la anafase, una proteína llamada securina se encuentra unida a la separasa
inhibiendo su actividad. Una vez que todos los cinetocoros se han unido correctamente a los
microtúbulos, APC/C dirigida por un factor específico Cdc20, con el cual forma el complejo
APC/CCdc20, ubiquitina a la securina, la cual es degradada en un proteosoma, liberando a la
separasa.
APC/CCdc20 es fosforilado en la profase en varias subunidades de APC/C por CDKs
mitóticas, sin embargo no se activa hasta que los cromosomas se encuentran ubicados
correctamente. Cdc es inhibido hasta que cada cinetocoro se encuentre unido al huso
mitótico en forma apropiada y se detecte tensión aplicada sobre las cromátidas hermanas
que empuje hacia lados opuestos.
En vertebrados, la separasa también es regulada por fosforilación. La actividad de las
CDKs mitóticas inhibe a la separasa durante la profase y metafase. Solo cuando la actividad
de esas CDKs decae la separasa se vuelve activa.
La inactivación de las CDKs mitóticas desencadena la salida de mitosis
La salida de la mitosis comienza con la desfosforilación de los sustratos de las CDKs.
La desfosforilación está dada por la inactivación de las CDKs mitóticas. En muchos
organismos la inactivación se da por la degradación de las ciclinas mitóticas mediada por el
complejo APC/CCdc20.
Algunas ciclinas mitóticas se encuentran protegidas del complejo APC/C Cdc20, por lo
tanto es necesario un segundo evente de desfosforilación, mediado por una fosfatasa
conservada, llamada Cdc14. La Cdc14 se encuentra inactiva durante el ciclo, pero es activada
en la anadase por una vía de señalización GTPasa conocida como Red de Salida Mitótica
(=mitosis exit network).
Al revertir la fosforilación causada por las CDKs mitóticas cambia la actividad de las
proteínas hacia sus estados en interfase. La desforsforilación de las condensinas, histona H1
y otras proteínas asociadas a la cromatina, llevan a la descondensación de los cromosomas
en la telofase.
La citocinesis crea dos células hijas
Cuando se completa la segregación de los cromosomas, el citoplasma y las organelas
son repartidas entre las dos futuras hijas, a partir de un proceso llamado citocinesis. La
separación de las células hijas es llevada a cabo por un anillo contráctil de actina y miosina.
El anillo se contrae, empujando a la membrana hacia adentro y eventualmente cerrando la
conexión entre las células hijas.
En células animales, el anillo se forma durante la anafase y se ubica en el medio del
huso. Esta disposición asegura que cada célula reciba exactamente la mitad del material
genético. Las células han desarrollado un avía de control para asegurar que el sitio de la
citocinesis se coordina con la posición del huso. Esto es especialmente importante en
divisiones asimétricas, esenciales en el desarrollo y la división de células madres.
La mayor señal para la citocinesis es la inactivación de las CDKs mitóticas.
MECANISMOS DE VIGILANCIA EN LA REGULACIÓN DEL CICLO CELULAR
Las vías de punto de control establecen dependencias y evitan errores en el ciclo celular
Una vía de punto de control asegura que una fase del ciclo celular no comience antes
de que haya terminado la anterior. También asegura que cada aspecto de la replicación de
los cromosomas y la división se produzca con precisión.
Las células poseen varios puntos de control y todos se constituyen de la misma
manera. Un sensor detecta un defecto en un proceso celular en particular, y en respuesta a
esta activa una transducción de señal. Se intenta reparar el error, y en el caso de que no se
logre, la vía de control induce a la apoptosis.
La vía del punto de control de crecimiento asegura que las células sólo entran en el ciclo
celular después de una suficiente síntesis de biomoléculas
Para que las células mantengan un tamaño constante a medida que se dividen, el
crecimiento y la división celular deben estar estrechamente coordinados. Por lo tanto, ante
la falta de nutrientes, las células reducen su tasa de crecimiento y la división celular debe ser
reprimida.
En la levadura, el crecimiento y la división se encuentran coordinados en G1. La
actividad de las CDK de G1 depende de del crecimiento celular. La síntesis proteica es el
aspecto del crecimiento que está ligado al ciclo celular. La ciclina G1 Cln3 está sujeta a
control traduccional, lo cual hace que los niveles de esta ciclina sean sensibles a la velocidad
de la síntesis de proteínas. La extensión de G1 y el tamaño celular crítico (tamaño en el cual
las células entran al ciclo celular) cambian con la disponibilidad de nutrientes.
En general los nutrientes no son limitantes en organismos multicelulares, en lugar de
ello, el crecimiento celular está regulado por distintas vías de señalización como RAS, AMPK
y TOR.
La respuesta al daño al DNA detiene el avance del ciclo celular cuando el DNA está
comprometido
Las células tienen un sistema de respuesta al daño del DNA, que detecta daños y
responde activando vías de reparación y deteniendo el avance del ciclo celular hasta que el
daño se haya reparado. La detención puede darse en G1, S o G2, dependiendo de si el daño
se produjo antes de la entrada al ciclo celular o durante la replicación. En organismos
multicelulares, si el daño al DNA es grave se induce la apoptosis o muerte celular
programada.
Hay dos proteinquinasas homólogas fundamentales para la detección de defectos en
el DNA, se llaman ATM y ATR. Se reclutan a los sitios de daño y luego realizan el
reclutamiento secuencial de proteínas adaptadoras y de otro conjunto de proteinquinasas,
Chk1 y Chk2. Estas activan mecanismos de reparación y detienen el ciclo, o inducen la
apoptosis en animales.
La ATM es muy especializada, solo responde a roturas de doble hebra. La ATR
reconoce varios tipos de daños, como horquillas de replicación detenidas, nucleótidos
dañados y roturas de doble hebra.
La Chk1 y Chk2 detienen el ciclo celular. Cuando el daño ocurre en G1, inactivan a
Cdc25A al fosforilarla. Esto resulta en la inhibición de las CDKs de fase G1/S y las de la fase S.
Como resultado de esto, las quinasas no pueden iniciar la replicación del DNA.
Si el daño del DNA ocurre durante S o G2, la fosforilación de Cdc25C por Chk1/2
inhibe la actividad de las CDKs mitóticas, y así la detención en G2. Este mecanismo hace que
la mitosis sea dependiente de la replicación cromosómica. Hasta que no haya terminado de
replicarse el DNA, no se producirá mitosis.
Otro mecanismo consiste en que el daño del DNA activa un factor de transcripción,
p53, que promueve la transcripción de p21, un inhibidor de las CDKs. El factor p53 se conoce
como supresor tumoral porque su función es limitar la proliferación celular en vistas al daño
del DNA. Es una proteína inestable que no logra acumularse en grandes concentraciones
cuando las condiciones son normales. La inestabilidad de p53 la hace target de
ubiquitinación por la ligasa Mdm2. Su degradación se ve inhibida por ATM y ATR, que
fosforilan a p53 en un sitio tal que no logra interactuar con Mdm2.
Cuando el daño es extenso, p53 activa genes que conducen a la apoptosis.
La vía del punto del control del ensamblaje del huso mitótico evita la segregación de los
cromosomas hasta que estos se encuentran unidos a los microtúbulos con precisión
Los componentes de este punto de control reconocen y unen sitios de unión no
ocupados por los microtúbulos en los cinetocoros y crean una señal inhibidora de la anafase.
Una proteína, Mad2 (mitotic arrest defective) es fundamental para la reacción de esta señal
inhibidora. Esta proteína regula a Cdc20, el factor de especificidad requerido para dirigir
APC/C a la securina y consecuentemente activar a la separasa.
La Mad2 es reclutada a los cinetocoros que no se encuentran unidos a microtúbulos.
La Mad2 unida al cinetocoro se intercambia rápidamente a una forma soluble de Mad2, que
inhibe todas las Cdc20 de la célula. Cuando los microtúbulos se unen a los cinetocoros y se
libera Mad2, reduciendo la producción de la forma inhibidora de Mad2. Si un solo cinetocoro
no se encuentra unido a un microtúbulo, suficiente cantidad de Mad2 en forma inhibidora es
producida como para inhibir a todas las Cdc20 de la célula.
La vía del punto de control de la posición del huso asegura que el núcleo se reparta
adecuadamente entre las dos células hijas
Este punto de control asegura que la citocinesis no ocurra si el huso mitótico no se
encuentra posicionado correctamente.
En la levadura en gemación, el sitio de brote y por lo tanto el sitio de citocinesis, se
determina durante la G1. Así, el eje de división queda definido antes de la mitosis y el huso
mitótico debe ubicarse a lo largo de ese eje madre-brote en cada división celular. Si el
proceso falla, el punto de control de la posición del huso evita la inactivación de las CDKs
mitóticas, dándole la oportunidad a la célula de reposicionar el huso antes de la citocinesis.
Un grupo de ciclinas mitóticas de la levadura en gemación se encuentra protegido de
la degradación por parte de APC/C Cdc20. Además, la inactivación de los complejos que
contienen estas ciclinas es llevada a cabo por la fosfatasa Cdc14, que a su vez es activada por
la red de salida de la mitosis (MEN). La MEN está controlada por una pequeña GTPasa
(monomérica), Tem1. Esta controla la actividad de una cascada de proteinquinasas. La Tem1
se asocia con los cuerpos polares del huso a medida que se forman.
Un inhibidor de la GTPasa, llamado Kin4, se encuentra en la célula madre pero no en
el brote. Cuando la elongación de los microtúbulos del huso hacia el final de anafase ha
ubicado correctamente los cromosomas hijos segregados al brote, Tim4 vuelve a activarse, al
liberarse de la inhibición de Kin4. En consecuencia Tim1, unido a GTP, inicia la cascada de
fosforilación. La última proteína de la cadena fosforila al ancla nucleolar que une e inhibe a
Cdc14. De esta manera se libera Cdc14, se activa y esta a su vez inactiva a las CDKs mitóticas.
De esta manera la célula logra salir de mitosis.
Cuando el huso no se posiciona correctamente, el cuerpo polar del huso que lleva
Tem1 no ingresa al brote y la red de salida de la mitosis no se activa, las células quedan en
anafase.
MEIOSIS
La recombinación y una subunidad de cohesina específica de la meiosis son necesarias
para la segregación especializada de cromosomas en la meiosis I
En la metafase de la meiosis I, ambas cromátidas hermanas se asocian con el mismo
microtúbulo, para luego segregar juntas. Dos enlaces físicos entre cromosomas homólogos
resisten la fuerza de tracción en el huso hasta la anafase: el entrecruzamiento entre las
cromátidas, una de cada par de cromosomas homólogos, y las cohesinas distales al punto de
entrecruzamiento.
Al inicio de la anafase I, las cohesinas entre los brazos de los cromosomas son
escindidas por la separasa. Esta escisión es necesaria para que los cromosomas homólogos
segreguen. El mantenimiento de las cohesinas centroméricas es importante para la meiosis
II.
La co-orientación de los cinetocoros hermanos es crítica para la segregación de los
cromosomas en la meiosis I
Durante la meiosis I, se dice que los cinetocoros hermanos están orientados porque
se unen a microtúbulos provenientes del mismo polo. Las proteínas necesarias para la co-
orientación de los cinetocoros fueron primero descritas para S. cerevisiae.
Un complejo, el complejo de la monopolina, se asocia con los cinetocoros durante la
meiosis I y vincula a los cinetocoros hermanos para favorecer a la unión a microtúbulos que
emanan del mismo polo del huso.
La replicación del DNA se inhibe entre las dos divisiones meióticas
Se cree que un cambio en la regulación de la actividad de las CDK es al menos
responsable parcialmente de la supresión de la replicación luego de la meiosis I.
*nota: CDK mitóticas = CDK meióticas
Después de la anafase I, la actividad CDK meiótica no cae tan bajo como ocurre luego
de la anafase mitótica. Se cree que esta caída parcial es suficiente para causar el
desensamblaje del huso mitótico, pero insuficiente para promover la carga de la helicasa
MCM. Durante la profase de la meiosis II, la actividad se eleva nuevamente y se vuelve a
formar el huso. Luego de que todos los cinetocoros hermanos se hayan unido a microtúbulos
que emanan de polos del huso opuestos, se activa la separasa y las células proceden a la
anafase.