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Control del Ciclo Celular en Eucariontes

El documento describe el ciclo celular de las células eucariotas. El ciclo celular consta de cuatro fases principales (G1, S, G2, M) y está controlado por proteínas reguladoras llamadas cinasas dependientes de ciclina (CDK) que se unen a subunidades reguladoras llamadas ciclinas. Las CDK fosforilan proteínas clave para promover la progresión ordenada del ciclo celular a través de mecanismos de retroalimentación positiva y negativa.
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Control del Ciclo Celular en Eucariontes

El documento describe el ciclo celular de las células eucariotas. El ciclo celular consta de cuatro fases principales (G1, S, G2, M) y está controlado por proteínas reguladoras llamadas cinasas dependientes de ciclina (CDK) que se unen a subunidades reguladoras llamadas ciclinas. Las CDK fosforilan proteínas clave para promover la progresión ordenada del ciclo celular a través de mecanismos de retroalimentación positiva y negativa.
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CICLO CELULAR DE CÉLULAS EUCARIONTES

El control adecuado de la división celular es vital para todos los organismos:

 unicelulares: la división y el crecimiento celular deben estar equilibrados entre sí,


para que se mantenga el tamaño de la célula. Si ocurren muchas divisiones antes
de que las células parentales tengan el tamaño adecuado, las hijas serán
demasiado pequeñas como para ser viables. Si las células crecen demasiado antes
de la división celular, funcionan de manera inapropiada y la cantidad de células
aumenta lentamente.
 multicelulares: en desarrollo, la replicación de cada célula debe estar controlada y
cronometrada para completar de manera fiel y reproducible el programa de
desarrollo en cada individuo. Cada tipo de célula, en todos los tejidos, debe
controlar su replicación para el desarrollo normal de órganos complejos. En un
adulto normal, las células se dividen solo cuando y donde son necesarias.
El término ciclo celular hace referencia a la serie de eventos ordenados que llevan a
la división celular y a la producción de dos células hijas, cada una de las cuales contiene
cromosomas idénticos a los de la célula parental. Durante la fase S del ciclo, cada
cromosoma parental se duplica para formar dos cromátidas hermanas idénticas; en la
mitosis (fase M), las cromátidas hermanas resultantes se distribuyen en cada célula. La
replicación y segregación de los cromosomas en las células hijas debe ocurrir en el orden
adecuado en cada división celular.
Para lograr la precisión y fidelidad necesaria, la división celular está controlada por
mecanismos de vigilancia, vías del punto de control, que previenen el inicio de cada paso de
la división hasta que se hayan completado los pasos previos de los que depende y se hayan
corregido los errores. Las mutaciones que alteran la operación normal de estas vías de
control contribuyen a la generación de células cancerosas, dado que resultan en
reordenamientos cromosómicos y en cantidad de cromosomas anormales, que llevan a más
mutaciones y cambios en el nivel de expresión genética que causan el crecimiento celular
descontrolado.
A fines de la década de 1980, resultó evidente que los procesos moleculares que
regulan la replicación y la segregación son similares en todas las células eucariontes, ya que
se optimizó mucho al inicio de la evolución eucarionte. Los estudios revelaron que la división
celular se controla primariamente regulando el momento oportuno de entrada al ciclo de
división celular, la replicación nuclear de DNA y la mitosis.
Los controladores del ciclo son proteincinasas heterodiméricas, que contienen una
subunidad reguladora (ciclina) y una catalítica (CDK), ya que activan o inhiben, por
fosforilación, la actividad de múltiples proteínas involucradas en la entrada del ciclo,
replicación y mitosis. Además, regulan por degradación proteíca irreversible, de manera que
los procesos del ciclo solo se muevan en una dirección.
El ciclo celular es una serie de eventos ordenados que llevan a la replicación celular
El ciclo se divide en 4 etapas principales: las células somáticas de mamífero crecen en
tamaño y sintetizan RNA y proteínas requeridas para la síntesis de DNA durante la fase G1
(Gap 1, o intervalo I ); cuando alcanzan el tamaño apropiado y sintetizaron las proteínas
requeridas, entran en el ciclo atravesando el punto START en G1, y a partir de él las células
se dedican a la división celular. El primer paso hacia la división exitosa es la entrada en la
fase S (síntesis), donde se replican activamente los cromosomas, y luego de progresar por
una segunda fase de intervalo, G2 , las células comienzan la mitosis, fase M (mitótica), que
está dividida en varias etapas. Cada cromosoma está compuesto por dos moléculas de DNA
idénticas que resultan de la replicación, más histonas y otras proteínas asociadas. Las dos
moléculas de DNA y proteínas asociadas se llaman cromátidas hermanas , las cuales están
unidas unas a otras por entrecruzamiento de proteínas a lo largo de su longitud.
Durante la interfase, la membrana nuclear externa es continua con el RE, pero con el
inicio de la mitosis en profase, la envoltura se retrae al interior del RE, y las membranas del
Golgi se rompen y se convierten en vesículas para que los microtúbulos, que son nucleados
por los centrosomas, puedan interactuar con los cromosomas para formar el huso mitótico.
Un complejo de multiproteínas, el cinetocoro, se ensambla en cada centrosoma, y c/u de las
cromátidas hermanas se asocian con los microtúbulos que vienen de los polos del huso
opuestos, reuniéndose los cromosomas el centro de la célula en metafase. Durante la
anafase, las cromátidas hermanas se separan, inicialmente, son llevadas por los microtúbulo
hacia los polos del huso. Así, el huso mitótico se desensambla y la envoltura nuclear se
vuelve a formar alrededor de los cromosomas a medida que se descondensan. La división
física del citoplasma, citocinesis, produce dos células hijas. Después de la mitosis, las células
en replicación entran en la fase G1, y se embarcan en otra vuelta del ciclo.
La progresión de las etapas del ciclo celular es la misma para todos los eucariontes,
aunque el tiempo que lleva completar un giro del ciclo varía considerablemente entre los
organismos. En los organismos multicelulares, la mayoría de las células diferenciadas "salen"
del ciclo celular y sobreviven durante días, semanas o, durante toda la vida sin volver a
dividirse. Por lo general, esas células posmitóticas salen del ciclo celular en G1, y entran en
G0, pudiendo regresar al ciclo y reanudar la replicación, de manera regulada para controlar
la proliferación celular.
Las cinasas dependientes de ciclina controlan el ciclo celular de los eucariontes
Las concentraciones de las subunidades catalíticas de las proteínas reguladoras, las
CDK, son constantes a través de todo el ciclo celular, pero, no tienen actividad cinasa a
menos que estén asociadas con una subunidad reguladora de ciclina. Cada CDK puede
asociarse con un pequeño número de diferentes ciclinas que determinan la especificidad del
sustrato del complejo, es decir, qué proteínas fosforila.
Cada ciclina solo está presente y activa durante la etapa del ciclo celular que
promueve, restringiendo la actividad cinasa de las CDK que une a esa etapa. La progresión
adecuada del ciclo está gobernada por la activación de complejos ciclina-CDK apropiados.
Varios principios clave gobiernan el ciclo celular
El objetivo de cada división celular es generar dos células hijas de composición
genética idéntica, por lo que los eventos deben ocurrir en el orden adecuado, la replicación
siempre debe ocurrir antes de la segregación de los cromosomas. La actividad de las
proteínas clave que promueven la progresión del ciclo, las CDK, fluctúa durante el ciclo, y
estas oscilaciones son un aspecto fundamental del control del ciclo en eucariontes, las cuales
se generan por mecanismos de retroalimentación positivos, en los que CDK específicas
promueven su propia activación. Estos bucles de retroalimentación positivos están
acoplados con mecanismos de retroalimentación negativos subsiguientes en los que,
indirectamente o con un retraso programado, las CDK promueven su propia inactivación.
Esto no solo impulsa hacia adelante el ciclo, sino que también crea transiciones abruptas
esenciales para las diferentes etapas.
Hay un sistema de mecanismos de vigilancia que se asegura que el próximo evento
del ciclo celular no sea activado antes de que el anterior se haya completado o antes de que
los errores que ocurrieron durante el paso anterior se hayan corregido, llamados vías del
punto de control. Su trabajo es asegurar la precisión de los procesos de replicación y
segregación de los cromosomas.
Regulación de la actividad de la cinasa dependiente de ciclina (CDK)
Es importante tener en mente tres características clave acerca de estas cinasas:
• Solo son activas cuando están unidas a una subunidad de ciclina reguladora.
• Diferentes tipos de complejos ciclina-CDK inician distintos eventos. G1 CDK y CDK de fase
G1/ S promueven el ingreso en el ciclo, CDK fase S desencadena la fase S y las CDK mitóticas
inician los eventos de la mitosis.
• Existen múltiples mecanismos que aseguran que las diferentes CDK solo sean activas en las
etapas del ciclo celular que desencadenan.
Las CDK son pequeñas proteincinasas que requieren una subunidad de ciclina reguladora
para su actividad
Las CDK son una familia de pequeñas cinasas de serina/treonina, las cuales no son
activas en la forma monomérica, sino que requieren una subunidad activadora para actuar
como proteincinasas. En la gemación y fisión de las levaduras, una única CDK controla el
avance a través del ciclo celular, su actividad está especificada por subunidades específicas
de ciclina de esa etapa del ciclo celular. Las células de mamífero contienen hasta 9 CDK, con
4 de ellas, CDK1 , CDK2, CDK4 y CDK6, que tienen una acción de regulación del avance del
ciclo, las cuales se unen a diferentes tipos de ciclinas y, en conjunto, promueven distintas
transiciones del ciclo celular.

Las CDK también están reguladas por la fosforilación activadora e inhibitoria. En


conjunto, estos eventos regulatorios aseguran que las CDK sean activas en la etapa
adecuada. Las CDK no fosforiladas e inactivas contienen una región flexible, el bucle T, que
bloquea el acceso de los sustratos proteicos al sitio activo al que se une el ATP, por lo que la
CDK libre, no unida a la ciclina, tiene poca actividad de proteincinasa. Las interacciones entre
la ciclina y el bucle T provocan un movimiento en la posición del bucle T, lo cual expone el
sitio activo de la CDK. La alta actividad del complejo ciclina-CDK requiere la fosforilación de la
treonina activadora en el bucle T, lo que provoca cambios de conformación adicionales en el
complejo ciclina-CDK que incrementan en gran medida su afinidad por los sustratos
proteicos. Como resultado, la actividad de cinasa del complejo fosforilado es superior a la del
complejo no fosforilado.
Las ciclinas determinan la actividad de las CDK
Las ciclinas reciben este nombre porque sus niveles se modifican durante el ciclo
celular, poseen las siguientes tres características centrales:
• Se unen a las CDK y las activan. La actividad y especificidad por el sustrato de
cualquier CDK está definida por la ciclina particular a la cual se une.
• Solo están presentes durante la etapa del ciclo que desencadenan y ausentes en
otras etapas de este.
• No solo regulan una etapa particular, sino que también ponen en movimiento una
serie de eventos en preparación para la siguiente etapa. De este modo, impulsan el ciclo
celular hacia adelante.
Las ciclinas están divididas en 4 clases definidas por su presencia y actividad durante
el ciclo: ciclinas G1, ciclinas G1/S, ciclinas de fase S y ciclinas mitóticas, las cuales son
distintas entre sí en cuanto a secuencia proteica, pero todas contienen una región
conservada de 100 aminoácidos, la caja de ciclina, y poseen estructuras tridimensionales
semejantes.
Las ciclinas G son el eje que coordina el ciclo con los eventos extracelulares. Su
actividad está sujeta a la regulación por vías de transducción de las señales que detectan la
presencia de factores de crecimiento o señales inhibidoras de la proliferación celular.
En los metazoarios, las ciclinas G1 son conocidas como ciclinas Ds, y se unen a CDK4 y
CDK6. Las ciclinas G1 son inusuales en tanto sus niveles no fluctúan con un patrón específico
durante el ciclo. En lugar de ello, en respuesta a la biosíntesis de macromoléculas y las
señales extracelulares, sus ni veles se incrementan de modo gradual durante el ciclo. Las
ciclinas G1/S se acumulan durante los finales de G1 , alcanzan niveles máximos cuando las
células ingresan en la fase S y declinan durante esta fase. Son conocidas como ciclinas E en
metazoarios y se unen a la CDK2, y la principal función del complejo, junto con la ciclina D-
CDK4/6, es desencadenar la transición G1- fase S. Esta transición es conocida como START y
se define como el punto en el cual las células irreversiblemente están determinadas a
dividirse y ya no pueden volver a G1. En términos moleculares, esto significa que las células
inician la replicación del DNA y duplican sus centrosomas, que es el primer paso en la
formación del huso mitótico que será empleado durante la mitosis.
Las ciclinas de la fa se S se sintetizan concomitantemente con las ciclinas G1 , pero los
niveles permanecen elevados durante toda la fase S y no declinan hasta inicios de la mitosis.
Hay dos tipos de ciclinas de fase S en metazoarios: ciclina E, que también puede promover el
ingreso en el ciclo celular y, por lo tanto, es también una ciclina G1/S, y la ciclina A. Ambas
unen CDK2 y son directamente responsables de la síntesis de DNA .
Estas proteincinasas fosforilan proteínas que activan DNA helicasas que cargan
polimerasas sobre el DNA. Las ciclinas mitóticas unen CDK1 para promover el ingreso y la
progresión a través de la mitosis, en metazoarios son las ciclinas A y B (la A también puede
desencadenar la fase S cuando se une a CDK2). Los complejos ciclina mitótica-CDK se
sintetizan durante la fase S y G2 pero, sus actividades se mantienen controladas hasta que se
haya completado la síntesis de ADN.
Una vez que se han activado, las CDK mitóticas promueven el ingreso en la mitosis al
fosforilar y activar cientos de proteínas para impulsar la segregación cromosómica y otros
aspectos de la mitosis. Su inactivación durante la anafase impulsa a las células para salir de la
mitosis, lo cual implica el desensamblaje del huso mitótico , la descondensación de los
cromosomas y la nueva formación de la envoltura nuclear y, finalmente, la citocinesis.

Las ciclinas mitóticas fueron las primeras descubiertas, y fue su caracterización la que
condujo al descubrimiento de la naturaleza oscilatoria de las actividades que gobiernan el
avance del ciclo celular. El hecho de que las ciclinas sean las proteínas limitantes de la
velocidad en el desencadenamiento de las transiciones del ciclo fue descubierto empleando
un sistema de un extracto embrionario. Utilizando extractos de huevos de rana, los
investigadores mostraron que las ciclinas mitóticas son suficientes para inducir la mitosis.
(exp completo pág. 886 lodish esp)
Los niveles de ciclina primariamente están regulados por la degradación proteica
Múltiples mecanismos aseguran que las CDK sean activas en la etapa adecuada. El
cuadro muestra una lista de estos reguladores:

El control de la transcripción de las subunidades de ciclina es un mecanismo que


asegura la expresión temporal adecuada de las CDK. En las células somáticas y en las
levaduras, olas de actividad de los factores de transcripción ayudan a establecer olas de
actividad de las ciclinas. Un principio general aquí es que una ola previa de actividad
transcripcional ayuda a producir los factores esenciales para generar una ola transcripcional
posterior. La transcripción de las ciclinas de la fase G1/S es promovida por el complejo de
factores de transcripción E2F, el cual transcribe los factores de transcripción que promueven
la síntesis de las ciclinas mitóticas.
El control más importante que restringe las ciclinas, a la etapa adecuada del ciclo
celular, es la degradación, mediada por ubiquitina, de proteínas dependientes de los
proteasomas. Dado que la degradación de las proteínas es un proceso irreversible, ya que las
proteínas solo pueden ser vueltas a completar a través de la síntesis proteica de novo, sirve
para asegurar que la maquinaria del ciclo sea impulsada hacia adelante y que las células no
puedan "retroceder". Una vez que un a ciclina particular se degradó, el proceso que activa ya
no puede ocurrir.
Durante la degradación de proteínas mediada por ubiquitina, las ligasas de proteínas-
ubiquitina poliubiquitinan las proteínas sustrato, marcándolas para la degradación por los
proteasomas. Las ciclinas se degradan a través de la acción de dos ligasas ubiquitina-
proteína diferentes, la SCF (constituyentes: Skp1, Culina , proteínas de la caja F) y el
complejo promotor de la anafase o ciclosoma (CPA/C ). El SCF controla las fase de transición
de G1/S por la degradación de ciclinas de G/fase S y, las proteínas inhibidoras CDK. El CPA/C
degrada las ciclinas de la fase S y las de la mitosis, promoviendo la salida de esta, y controla
el establecimiento de la segregación de los cromosomas en la transición metafase-anafase al
degradar una proteína inhibidora de la anafase.
El SCF reconoce sus sustratos solo cuando están fosforilados, tiene actividad continua
durante todo el ciclo, y la fosforilación regulada, durante el mismo, de sus sustratos asegura
que solo sean degradados en ciertas etapas.
En el caso de la degradación de proteínas dependientes de CPA/C, la regulación se
revierte, los sustratos son reconocibles a lo largo de todo el ciclo, pero la actividad del CPA/C
está regulada. Este es activado por fosforilación en la transición metafase-anafase, a través
de la acción de las CDK mitóticas y otras proteincinasas, luego, es activo durante el resto de
la mitosis y G1, para promover la degradación de ciclinas y otros reguladores. La
especificidad de sus sustratos, cuando está activo, está determinada por su asociación con
factores de direccionamiento al sustrato, Ccd20 y Cdh1. Durante anafase, el CPA/C unido a
Cdc20 ubiquitina las proteínas que llevan a la segregación de los cromosomas, mientras que
en telofase y G1, CPA/C-Cdh1 tiene como diana diferentes sustratos para su degradación.
Sus sustratos contienen motivos de reconocimiento: el primero en ser identificado es la caja
de destrucción, que se encuentra en la mayoría de las ciclinas de fase S y mitóticas, la cual es
necesaria y suficiente para marcar las proteínas para su degradación.
Las COK están reguladas por la fosforilación activadora e inhibidora
La regulación de los niveles de ciclinas no es el único mecanismo que controla la
actividad de las CDK, sino que la fosforilación activadora e inhibidora, de un residuo de
treonina cercano al sitio activo de CDK, es esencial. Es mediada por la cinasa activadora de
CDK (CAK). En algunos organismos, la unión de la ciclina es un prerrequisito para la
fosforilación de las CAK, mientras que en otros ocurre antes de la unión. La actividad de las
CAK es constante durante todo el ciclo y fosforila las CDK tan pronto como se forma un
complejo ciclina-CDK.
Hay dos fosforilaciones inhibidoras, las cuales están reguladas. Una tirosina
altamente conservada y una treonina adyacente están situados en un bolsillo que une ATP
de las CDK, y están sujetas a fosforilación regulada, interfiriendo con el posicionamiento del
ATP. Una cinasa altamente conservada, Weel lleva a cabo esta fosforilación inhibidora, y una
fosfatasa Cdc25 media la desfosforilación.
Los inhibidores de las COK controlan la actividad de la ciclina-CDK
La capa última de control es una familia de proteínas, inhibidores de las CDK o CKI,
que se unen directamente al complejo ciclina-CDK, inhibiéndolo. Desempeñan un papel
esencial en la regulación de la transición de G1/S y su interacción con las señales
extracelulares . Así, los genes que codifican estas CKI con frecuencia se encuentran mutados
cánceres humanos. Están presentes en todos los eucariotas, si bien exhiben escasa similitud
de secuencia, todos son esenciales para evitar la activación prematura de las C DK de fase S y
fase M.
Los inhibido res de las CDK G1 desempeñan un papel esencial en la mediación de la
detención G1 en respuesta a señales de inhibición de la proliferación. Una clase de CKI,
INK4s (inhibitors of kinase 4). La unión de las INK4 a las C DK4 y CDK6 bloquea su interacción
con la ciclina D y, así, su actividad de proteincinasa. Una segunda clase de CKI presente en las
células de los metazoarios consiste en tres proteínas. Estas CKI inhiben las CDK de fase G1/S
y de fase S y deben degradarse antes de que pueda comenzar la replicación del DNA.
COMPROMISO CON EL CICLO CELULAR Y REPLICACIÓN DEL DNA
Las células están comprometidas irreversiblemente en la división celular en un punto del
ciclo celular llamado START
En la mayoría de las células eucariontes, la decisión clave de si una célula se dividirá o
no se hace en el punto en el cual esta entra o no a la fase S. En la mayoría de los casos, una
vez que la célula está comprometida para ingresar en el ciclo celular, debe completarlo. La
levadura en gemación Saccharomyces cerevisiae regula su proliferación de este modo,y gran
parte de nuestra comprensión actual de los mecanismos moleculares que controlan la
entrada en el ciclo celular se originaron con estudios genéticos sobre S. cerevisiae.
Cuando las células de S. cerevisiae en G1, han crecido lo suficiente, comienzan un
programa de expresión génica que conduce al ingreso en el ciclo celular. Si las células en G1,
se cambian de un medio rico a un medio bajo en nutrientes antes de que hayan alcanzado
un tamaño crítico, permanecerán en G1, y crecerán con lentitud hasta que sean lo
suficientemente grandes como para entrar en el ciclo celular. Sin embargo, una vez que las
células en G1 alcanzan el tamaño crítico, están condicionadas a completar el ciclo celular
ingresando en la fase S y procederán a través de G2 y mitosis, aunque se las haya cambiado
a un medio bajo en nutrientes. El punto en la G1 tardía en que las células de S. cerevisiae
irrevocablemente están condicionadas a ingresar y atravesar el ciclo celular completo se
denomina START.
Sabemos ahora que una cascada de CDK desencadena el ingreso en el ciclo celular.
Las CDK de G1 estimulan la formación de las CDK de la fase G1/S, que luego inician la
formación del brote, la duplicación del centrosoma y la replicación del ADN. En las levaduras,
el gen de la clínica G1 se llama CLN3. Su mARN se produce a nivel casi constante durante
todo el ciclo celular, pero su traducción es regulada en respuesta a los niveles de nutrientes
y CLN3 es un eje que acopla la entrada del ciclo celular a señales de nutrientes. Una vez que
se ha sintetizado suficiente Cln3 a partir de su mARN, se fosforilan los complejos Cln3-CDK y
se activa el represor transcripcional Whi5. La fosforilación de Whi5 promueve su exportación
fuera del núcleo, lo que permite que el complejo del factor de transcripción SBf induzca a la
transcripción de los genes de ciclina de fase G1/S CLN1 y CLN2. Una vez producido, Cln1/2-
CDK contribuye a la fosforilación ulterior de Whi5. Este bucle de retroalimentacion positiva
asegura la rapida acumulacion de CDK de fase G1/S. Una vez que se ha alcanzado el nivel
crítico de Cln1/2-CDK, estas CDK promueven la formación de brotes, la entrada a la fase S y
la duplicación del centrosoma. Este estado de actividad CDK de la fase G1/S, suficiente para
iniciar la fase S, la formación de brotes y la duplicación del centrosoma, es la definición
molecular de START.

El factor de transcripción E2F y su regulador Rb controlan la transición G1 -fase S en los


metazoarios
Los eventos moleculares que gobiernan el ingreso a la fase S en los mamiferos son
notablemnte similares a los de las levaduras en gemacion. Las ciclinas G1 estan presentes
durante todo G1, y con frecuencia se expresan en niveles aumentados en respuesta a los
factores de crecimiento. A su vez, las CDK G1 activan los miembros de una pequeña familia
de factores de transcripción relacionados, conocidos colectivamente como factores de
transcripción ElF (E2F). Durante G1, los E2F se mantienen inactivos a través de su asociación
con la proteína del retinoblastoma (Rb). y las CDK de G1 activan las E2F al fosforilar e
inactivar la Rb. Los E2F luego activan genes que codifican muchas de las proteínas implicadas
en la síntesis del DNA. También estimulan la transcripción de genes que codifican para las
ciclinas de la fase G1/S y la fase S. Así, los E2F funcionan en la G1 tardía de forma similar al
complejo del factor de transcripción SBF de S. cerevisiae.
Resulta clave para la regulación de la función de E2F la proteína Rb. Cuando los E2F
están unidos a la Rb, funcionan como represores de la transcripción. Esto ocurre porque la
Rb recluta enzimas que modifican cromatina, que promueven la desacetilación y metilación
de lisinas específicas de las histonas, que hacen que la cromatina asuma una forma
condensada inactiva para la transcripción.
La regulación de la proteína Rb por las CDK G1 de las células del mamífero es análoga
a la regulación de las CDK-Cln 3 de Whi5 en las levaduras. La fosforilación en múltiples sitios
por las CDK G1 evita la asociación de Rb con E2F y promueve su exportación al exterior del
núcleo. Esto permite que E2F active la transcripción de los genes necesarios para la entrada
a la fase S. Una vez que la expresión de los genes que codifican para las ciclinas G1/S y CDK
es inducida por la fosforilación de ciertas moléculas Rb, los complejos CDK de fase G1/fS
resultantes fosforilan adicionalmente Rb en la G1 tardía. Esto es uno de los principales
eventos bioquímicos responsables del paso a través de la START. Dado que E2F también
estimula su propia expresión y la de la CDK-ciclina G1/S, la regulación cruzada positiva de
E2F y CDK-ciclina G1/S produce un incremento rápido de ambas actividades en la G1 tardía.
A medida que se acumulan, las CDK de la fase S y las CDK mitóticos mantienen la
proteína Rb en estado fosforilado durante las fases S, G2 y M temprana. Después de que las
células completan la anafase e ingresas en la G1 temprana o G0, una caída en todas las
actividades de la ciclina-CDK conduce a la desfosforilación de Rb. En consecuencia, la Rb
hipofosforilada está disponible para inhibir la actividad de E2F durante la G1 temprana del
siguiente ciclo y en las células detenidas en G0. Así, la actividad de CDK de la fase G1/S
permanece baja hasta que las células deciden ingresar en un nuevo ciclo celular y las CDK de
G1 rompen el asa inhibidor de Rb sobre E2F.
Las señales extracelulares gobiernan la entrada en el ciclo celular
Que las células entren o no en el ciclo celular depende de la influencia extracelular,
como así de señales intracelulares. Los organismos unicelulares, como las levaduras por
ejemplo, entran en el ciclo celular solo cuando han alcanzado un tamaño adecuado,
conocido como tamaño celular crítico. A su vez, este tamaño crítico está controlado por los
nutrientes disponibles en el ambiente.
Aquí restringimos nuestra discusión al hecho de que la síntesis de la ciclina G1 es una
respuesta a la velocidad de la síntesis proteica, que a su vez está controlada por vías
reguladas por los nutrientes del medio ambiente. Esta vinculación entre la biosíntesis de
macromoléculas y la maquinaria del ciclo celular se comprende mejor en las levaduras en
gemación. En estos organismos, el transcripto de ciclinas G1 CLN3 contiene un marco de
lectura abierto corriente arriba, corto que inhibe la iniciación de la traducción en el marco de
lectura abierto Cln3 cuando los nutrientes están limitados. Esta inhibición está disminuida
cuando los nutrientes son abundantes. En presencia de suficientes nutrientes, la vía TOR,
que detecta los nutrientes y las seriales de factores de crecimiento, está activa y la vía
estimula la actividad traduccional. Dado que la Cln3 es una proteína muy inestable, su
concentración fluctúa con la velocidad de traducción de su mRNA. En consecuencia, la
actividad y cantidad de los complejos Cln3-CDK, que depende de la concentración de la
proteína Cln3, está en gran medida regulada por los niveles de nutrientes.
En los organismos multicelulares, las células están rodeadas por nutrientes y, como
tales, los nutrientes por lo general no son limitantes de la velocidad para la proliferación. En
realidad, la proliferación está regulada por la presencia de factores que promueven el
crecimiento (mitógenos) y factores inhibidores del crecimiento (anti mitógenos) en las
vecindades de la célula.
Los antígenos activan la transcripción de genes. La mayoría de estos genes caen en
una de dos clases (genes de respuesta temprana o respuesta demorada) dependiendo de
cuán pronto aparezcan sus mRNA codificados. La transcripción de los genes de respuesta
temprana es inducida a los pocos minutos después de la adición de factores de crecimiento
por cascadas de transducción de la señal que activan los factores de transcripción en el
citosol o en el núcleo.
La proliferación celular en muchos tejidos no solo está regulada por los mitógenos
que promueven la proliferación, sino también por antimitógenos, que evitan la entrada en el
ciclo celular. De modo similar, durante la diferenciación las células dejan de dividirse e
ingresan en G0 . Algunas células diferenciadas (p. ej., fibroblastos y linfocitos) pueden ser
estimuladas para reingresar en el ciclo y replicarse. Sin embargo, muchas células
diferenciadas posmitóticas, nunca reingresan en el ciclo celular para replicarse nuevamente.
Los antimitógenos y las vías de diferenciación evitan la acumulación de las CDK G1.
Antagonizan la producción de la ciclina G1, e inducen la producción de CKI. El factor bera de
crecimiento transformante (TGF-beta) es un antimitógeno importante.
La degradación de un inhibidor CDK de la fase S desencadena la replicación del DNA
El ingreso en la fase S está definido por el desenrollamiento de los orígenes de
replicación del DNA. Los eventos moleculares que conducen a este evento se conocen mejor
en S. cerevisiae. Las CDK de fase G1/S desempeñan un papel esencial en este proceso.
Apagan la maquinaria de degradación que degrada las ciclinas de la fase S durante la salida
de la mitosis Y G1, e inducen la degradación de una CKI que inhibe las CDK de la fase S.
Uno de los sustratos importantes
de los complejos CDK-ciclina de la fase
G1/S es Cdh1. Durante la anafase tardía,
este factor de direccionamiento al sustrato
dirige el CPA/C para ubiquitinar proteínas
del sustrato que incluyen a las ciclinas de la
fase S y mitóticas marcandolas para la
proteolisis por los proteosomas. El CPA/C-
Cdh1 permanece activo durante todo G1 y
evita la acumulacion prematura de las
ciclinas mitóticas y de la fase S. La fosforilación de Cdh1 por las CDK ciclinas de G1/S hace
que se disocia del complejo CPA/C, lo que inhibe la ubiquitinación adicional de las ciclinas de
la fase S y mitoticas durante la G1 tardía. Esto, combinado con la transcripción inducida de
las ciclinas de la fase S durante la G1 tardía, permite que las proteínas ciclinas de fase S se
acumulen a medida que el complejo ciclina G1/S-CDK aumente. Posteriormente en el ciclo
celular, las CDK de la fase S y mitóticas toman el control para mantener Cdh1 en el estado
fosforilado y, por lo tanto, inactivo. Solo a medida que las CDK declinan y se activa una
fosfatasa proteica conocida como Cdc14 estos fosfatos inhibitorios se eliminan de la Cdh1, lo
que lleva a su reactivación.
En S. cerevisiae, a medida que los heterodímeros ciclina-CDK de fase S se acumulan
en la G1 tardía después de la inactivación de CPA/C-Cdh1, inmediatamente se inactivan por
la unión de una CKI llamada Sic1 que se expresa tardíamente en la mitosis y en la G1
temprana. Dado que la Sic1 específicamente inhibe los complejos CDK de la fase S y de la
fase M pero carece de efecto en los complejos CDK de la fase G1 y de la fase G1/S, funciona
como un inhibidor de la fase S. La iniciación de la replicación del DNA ocurre cuando el
inhibidor Sic1 se degrada precipitadamente después de su ubiquitinación por la
proteinligasa-ubicuitina SCF.
La degradación de la Sic1 es inducida por su fosforilación de las CDK de fo se G1/S.
Debe estar fosforilada en al menos seis sitios antes de que se haya unido suficientemente
bien por SCF para que sea ubiquitinada. Múltiples sitios de fosforilación de CDK de fase G1/S,
pobres, llevan a una respuesta ultrasensible del tipo interruptor en la degradación de SicI y,
así, a la activación precipitada de las CDK de la fase S. Si las Sic I se inactivaran después de la
fosforilación de un sitio único, las moléculas Sic I comenzarán a fosforilarse tan pronto como
los niveles de actividad COK de fase G1/S empezaran a elevarse, lo cual llevaría a una
disminución gradual de los niveles de Sic 1. Por el contrario, cuando varios sitios necesitan
estar fosforilados a bajos niveles de actividad CDK de fase G1/S, solo unos pocos sitios se
fosforilan y Sicl no se destruye. Solo cuando los niveles de CDK de fase G1/S son altos, Sic I
está suficientemente fosforilada en múltiples sitios como para marcarla para su degradación.
Así, la degradación de la Sic I ocurre solo cuando la actividad de CDK ha alcanzado su
máximo.
Una vez que la Sic I se ha degradado, los complejos ciclina-CDK de fase S inducen la
replicación del DNA por fosforilación de varias proteínas implicadas en la activación de las
helicasas replicativas. Este mecanismo para activar los complejos ciclina CDK de fase S (es
decir, inhibirlos a medida que las ciclinas se sintetizan y luego degradar precipitadamente al
inhibidor) permite la súbita iniciación de la replicación en un gran número de orígenes de
replicación. Una ventaja obvia de la proteólisis para controlar el paso a través de este punto
crítico en el ciclo celular es que la degradación proteica es un proceso irreversible', lo cual
asegura que las células proceden en una dirección a través del ciclo. La dependencia de este
evento en la fosforilación de múltiples sitios de baja fosforilación hace que la degradación de
Sic I y, por ende, la activación de la replicación del DNA sea abrupta.
La entrada a la fase S en las células de metazoarios está regulada de modo similar a lo
que ocurre en una levadura en gemación. Al igual que Sic 1, la CKI p27 evita la activación
prematura de las CDK de fase S durante G1. Sin embargo, a diferencia de Sic 1, esta CKI
inhibe tanto las CDK de fase S como las de fase G1/S y tiene funciones adicionales en el ciclo
celular. Por ejemplo, a la vez que inhibe las COK de fase G1/S y fase S, p27 ayuda a
ensamblar y así a activar las CDK de G1. De forma similar a la situación de las levaduras, sin
embargo, p27 es retirada de los complejos ciclina-CDK por la degradación proteica
dependiente de ubiquitina. Hay dos vías que contribuyen a la degradación de p27. Por
estimulación con mitógenos, proteincinasas activadas por mitógenos fosforilan p27 y
promueven su exportación desde el núcleo al citoplasma, donde se localiza una de las ligasas
de la ubicuitina celular, la KPC. Una segunda vía, análoga a la que opera en Sic 1, marca la
p27 para su degradación en la transición de fase G1-S. A medida que las CDK de fase G1/S y
de la fase S alcanzan altos niveles durante la G1 tardía e inicios de la fase S, comienzan a
fosforilar p27, marcando la CKl para ubiquitinación por la SCF. La degradación de la p27
provoca la activación de las CDK de la fase G1/S y de la fase S. Estas quinasas comienzan
entonces la fase S fosforilando proteínas importantes para el inicio de la replicación del ADN.

La replicación en cada origen es iniciada una vez y solo una vez durante el ciclo celular
El inicio de la replicación desde estos orígenes ocurre durante toda la fase S. Sin
embargo, ningún otro origen se inicia más de una vez por cada fase S. Más aún, la fase S
continúa hasta que la replicación a partir de múltiples orígenes a lo largo de la longitud de
cada cromosoma da como resultado la replicación completa del cromosoma total. Estos dos
factores aseguran que se mantenga el número correcto de copias de genes cuando la célula
prolifera.
Las CDK de la fase S desempeñan un papel esencial para regular la replicación del
ADN. Las quinasas inician la replicación del ADN solo en las transiciones de la fase G1/S y
evitan la reiniciación a partir de orígenes que ya se han iniciado.
Los mecanismos subyacentes al inicio de la replicación del ADN se comprenden mejor
en las levaduras en gemación. Un complejo proteico conocido como el complejo de
reconocimiento de origen (CRO) está asociado con todos los orígenes de replicación del
ADN. En la levadura en gemación, los orígenes de replicación contienen una secuencia
núcleo conservada de 11 pares de bases, a las cuales se une CRO. En los organismos
multicelulares, los orígenes de replicación del ADN carecen de una secuencia consenso
reconocible. En lugar de ello, factores asociados a la cromatina dirigen los CRO al ADN. Los
CRO y dos factores de iniciación de la replicación adicionales, el Cdc6 y el Cdt1, se asocian
con el CRO en los orígenes durante G1 para cargar las helicasas de replicación, conocidas
como el complejo de la helicasa MCM, sobre el ADN. Las helicasas MCM funcionan para
desenrollar el ADN durante el inicio de la replicación del ADN.
Para asegurar que los orígenes se inician solo una vez al comienzo de la fase S, la
carga del complejo de la helicasa MCM y su activación ocurren en estados de fosforilación
opuestos. Las helicasas MCM solo pueden cargarse en su estado de ADN de baja actividad de
CDK, que ocurre cuando las CDK están activadas durante la saluda de la mitosis y durante G1
temprana. En otras palabras, las helicasas MCM se cargan sobre el ADN cuando están
desfosforiladas. Por el contrario, la activación de las helicasas MCM y el reclutamiento de las
polimerasas del ADN al origen del ADN desarrollado se desencadenan por las CDK de la fase
S.
El CRO y los otros dos factores de iniciación, el Cdc6 y el Cdt 1, reclutan las helicasas
MCM a sitios de iniciación de la replicación durante G1 , cuando la actividad de CDK es baja.
Cuando la DDK y las CDK de fase S se reactivan en la G1 tardía, la DDK fosforila dos
subunidades de la helicasa MCM. Las CDK de la fase S fosforilan dos proteínas llamadas Sld2
y Sld3. Estos eventos de fosforilación tienen un efecto activador, Y promueven así el
reclutamiento de activadores de la helicasa MCM a sitios de iniciación de la replicación. Los
activadores de la helicasa se llaman complejo Cdc45-Sld3 y complejo GINS. Además de
activar la helicasa MCM para desenrollar el ONA, el complejo Cdc45-Sld3 y el complejo GINS
reclutan polimerasas al DNA, la polimerasa E para sintetizar la hebra conductora y la
polimerasa gamma para sintetizar la hebra retardada. La maquinaria de replicación inicia
entonces la síntesis del DNA.
Las CDK de fase S no solo son esenciales para iniciar la replicación del DNA, sino que
también son responsables de asegurar que cada origen se inicie solo una vez durante la fase
S. La evitación del reinicio de los orígenes durante la fase S se lleva a cabo mediante la
fosforilación de varios componentes de la maquinaria de carga de la helicasa MCM y de la
propia helicasa MCM. Concomitante con la activación de la helicasa MCM, el Cdc6 y Cdt I se
disocian de los sitios de inicio de la replicación. Una vez que se disocian, su fosforilación
conduce a su degradación por la ligasa de ubiquitina SCF. La fosforilación de la helicasa MCM
conduce a la exportación de estas proteínas desde el núcleo después de que se disocian del
DNA, al haber completado replicación del DNA. Así, sólo después de que la actividad de CDK
ha descendido por CPA/C-Cdh I durante la salida de la mitosis, las helicasas MCM pueden ser
recargadas sobre el DNA. Como resultado de ello, la carga de la helicasa está restringida a las
etapas tardías de la mitosis y a la G1 temprana.
Los mecanismos generales que gobiernan el inicio de la replicación del ADN en
células de metazoos son paralelos a aquellos que ocurren en S. cerevisiae, aunque aparecen
muchas diferencias en los vertebrados. La fosforilación de los activadores de la helicasa
MCM por las CDK de la fase G1/S y las CDK de fase S probablemente promueve su
reclutamiento a sitios de iniciación de la replicación del ADN. La fosforilación de los factores
de carga de MCM posiblemente evita la nueva carga de helicasas MCM hasta que la célula
atraviesa la mitosis, lo que asegura que la replicación a partir de cada origen ocurra solo una
vez durante el ciclo celular. En los metazoos, una segunda proteína pequeña, la geminina,
contribuye a inhibir la reiniciación en los orígenes hasta que las células completan un ciclo
celular entero. La geminina se expresa en la G1 tardía; se une a los factores de carga de la
helicasa MCM y la inhibe a medida que se liberan desde los orígenes, una vez que se ha
iniciado la replicación del DNA, durante la fase S, lo cual contribuye a inhibir la reiniciación
en un origen. La geminina contiene una caja de destrucción en su N-terminal que es
reconocida por el CPA/C-Cdh1, y esto provoca que se ubicuitine en la anafase tardía y sea
degradado por proteasomas. Esto libera los factores de carga de la helicasa MCM, que
también se desfosforila a medida que declina la actividad de las COK, para unirse a un CRO
sobre los orígenes de replicación y cargar helicasas MCM durante la siguiente fase G1.
Las hebras de DNA duplicadas se unen durante la replicación
Los complejos proteicos que establecen cohesión entre las cromátidas hermanas se
llaman cohesinas. El complejo de las cohesinas está compuesto por cuatro subunidades:
Smcl (en ocasiones llamado también Rad21), Smc3, Sccl y Scc3. Smcl y Smc3 son miembros
de la familia de proteínas SMC, caracterizadas por actividad de ATPasa. El dominio de ATPasa
interactúa con Scc l y Scc3, y juntos forman una estructura anular. El mecanismo estructural
por el cual las cohesinas vinculan a las cromátidas hermanas no se comprende, pero es
probable que los anillos de cohesina abracen una o ambas copias del DNA replicado.
Las cohesinas se asocian con los cromosomas durante G1. Durante la replicación del
DNA, son cargadas sobre los cromosomas, de modo tal que pueden mantener a las
cromátidas hermanas juntas. Muy probablemente esto ocurre a medida que las horquillas
de replicación duplican el DNA. Para convertir el DNA-cohesinas G1 unidas a complejos
cohesivos, se requieren varios factores de carga de las cohesinas y la acetilación de la
subunidad Smc3.
Entrada en mitosis
Los cromosomas se condensan y se unen al huso mitótico, la envoltura nuclear se
desensambla y casi todos los orgánulos se reconstruyen o se modifican. Todos estos eventos
son desencadenados por las CDK de la mitosis.
La activación precipitada de las CDK mitóticas inicia la mitosis
Las CDK mitóticas inician la mitosis. Mientras que los niveles de la subunidad COK
catalítica son constantes durante todo el ciclo celular, las ciclinas mitóticas gradualmente se
acumulan durante la fase S. La mayoría de los eucariontes contienen múltiples ciclinas
mitóticas que son llamadas ciclina A y ciclina B. A medida que se ensamblan, los complejos
CDK mitóticos se mantienen en estado inactivo a través de la fosforilación inhibitoria de la
subunidad CDK. En la CDK1, la CDK mitótica, la fosforilación de la tirosina 15 y la treonina 14
mantienen los complejos ciclina-CDK mitóticos en un estado inactivado. El estado de
fosforilación de T 14 y Y 15 está controlado por una proteincinasa de especificidad doble
conocida como Weel y una fosfatasa de especificidad dual, la Cdc25. La regulación de las
CDK mitóticas por estas actividades subyace la activación abrupta de su actividad de cinasa
en la transición de la fase G2-M y explica la observación de que, aunque las ciclinas mitóticas
se acumulen gradualmente durante la fase S y la G2, las CDK mitóticas no se activan hasta
que las células entren en mitosis.
Los vertebrados contienen múltiples proteinquinasas Weel y múltiples fosfatas
Cdc25, que colaboran para controlar no solo a la actividad mitótica de CDK, sino también a la
actividad de CDK de la fase G1/S.
La activación de las CDK mitóticos es la consecuencia de la inactivación rápida de la
Weel y la activación de la Cdc25. La fosforilación de Cdc25 por las CDK mitóticos estimula su
actividad de fosfatasa; la fosforilación de la Weel por las CDK mitóticos inhibe su actividad
quinasa. La replicación del ADN en curso inhibe la actividad de la quinasa.
La activación de las CDK mitóticas está asociada con cambios en la localización celular
de estas cinasas. En un inicio, las CDK mitóticas se asocian con los centrosomas, donde se
piensa que facilitan la maduración de estos. Entonces, ingresan en el núcleo, donde llevan a
cabo la condensación cromosómica y la ruptura de la envoltura nuclear.
Durante el inicio de la replicación del ADN, las CDK de fase S operan en conjunto con
las DDK para promover la activación de la helicasa MCM. Como ocurre con el inicio de la
replicación de DNA, las CDK colaboran con otras proteincinasas para llevar a cabo los
eventos mitóticos. La familia de las cinasas Polo es crítica para la formación del huso
mitótico, así como para la segregación de los cromosomas. La familia de las cinasas Aurora
desempeñan papeles centrales en la formación del huso mitótico y asegura que los
cromosomas se unan a este de modo correcto, de forma tal que se segregan con precisión
durante la mitosis·
Las CDK mitóticas promueven la ruptura de la envoltura nuclear
Durante la interfase los cromosomas están rodeados por la envoltura nuclear. Los
centrosomas que forman el huso mitótico están localizados en el citoplasma. Para que los
cromosomas interactúen con los microtúbulos nucleados por los centrosomas, la envoltura
nuclear debe desmantelarse.
La bicapa lipídica de la membrana nuclear está asociada con la lámina nuclear. Las
tres láminas nucleares (a. b y c) presentes en las células de los vertebrados pertenecen a una
clase de proteínas del citoesqueleto, los filamentos intermedios, que son críticos para dar
sostén a las membranas celulares. Las láminas A y C, codificadas por la misma unidad de
transcripción y producidas por corte y empalme alternativo de un premARN único. La lámina
B, codificada por una unidad de transcripción distinta, está modificada
postraduccionalmente por la adición de un grupo isoprenilo hidrofóbico, cerca de su región
carboxi-terminal. Este ácido graso queda inserto en la membrana nuclear interna, y de este
modo ancla la lámina nuclear a la membrana. Las tres láminas nucleares integran dímeros
que contienen una sección central con forma de espiral enrollada helicoidal a con forma de
bastón y una cabeza globular y un dominio de cola; la polimerización de estos dímeros a
través de asociaciones cabeza-cabeza y cabeza-cola genera los filamentos intermedios que
componen la lámina nuclear.
Una vez que se activan las CDK mitóticas al final de G2 , fosforilan residuos de serina
específicos de las tres láminas nucleares. Esto provoca la despolimerización de los filamentos
intermedios de lamina. Los dímeros de lamina A y C fosforilados son liberados a la solución,
mientras que los dímeros de lámina B fosforilados permanecen asociados con la membrana
nuclear, a través del ancla de isoprenilo. La despolimerización de las láminas nucleares lleva
a la desintegración de la red de lámina nuclear y contribuye al desensamblaje de la envoltura
nuclear.
Las CDK mitóticas afectan también otros componentes de la envoltura nuclear. Las
CDK fosforilan nucleoporinas específicas, que hacen que los complejos del poro nuclear se
disocien a sub complejos durante la profase. La fosforilación de proteínas integrales de la
membrana interna del núcleo ocurre a través de la disminución de su afinidad por la
cromatina y contribuye adicionalmente al desensamblaje de la envoltura nuclear. El
debilitamiento de las asociaciones entre las proteínas de la membrana nuclear interna y la
lámina nuclear y la cromatina permite que las hojas de la membrana nuclear interna se
retraigan al retículo endoplasmático, que se continúa con la membrana nuclear externa.
Las CDK mitóticas promueven la formación del huso mitótico
En la mayoría de los organismos, el huso mitótico es organizado por los
centrosomas, en ocasiones llamados cuerpos polares del huso. Contienen una tubulina c
especializada, la tubulina y, la cual, junto con las proteínas asociadas, nuclea a los
microtúbulos. Las plantas superiores y los ovocitos de los metazoos constituyen excepciones
notables a los mecanismos de ensamblaje del huso basados en los centrosomas. En estas
células, los extremos (-) de los microtúbulos están entrecruzados y estos se autoensamblan
en un huso.
La función del huso mitótico es segregar los cromosomas, de modo tal que las
cromátidas hermanas se separan entre sí y se mueven a los polos opuestos del huso
mitótico. Para lograr esto, los cromosomas deben unirse al huso mitótico, de manera que un
cinetocoro de cada par de cromátidas hermanas se una a los microtúbulos que surgen de
polos opuestos. Luego, se dice que las cromátidas hermanas están biorientadas.
Durante G1, las células contienen un único centrosoma que funciona como el centro
nucleador de microtúbulos principal de la célula. La formación del huso mitótico se inicia en
la transición entre la fase G1 y la fase S, con la duplicación de los centrosomas. En el corazón
de este proceso se encuentra la duplicación del par de centriolos, microtúbulos cortos,
dispuestos ortogonalmente entre sí. Con la entrada a la fase S, se desencadena la separación
de los dos centriolos por las CDK de fase G1/S y cada uno de estos comienza a generar un
centriolo hijo. Durante la fase S, los nuevos centriolos crecen y maduran, cada par de
centriolos comienzan a ensamblar material centrosomal y , hacia G2, se han formado ambos
centrosomas. Varías proteincinasas adicionales se han identificado como responsables del
control de la duplicación de los centrosomas. Entre ellas, resulta central un miembro de la
familia de las cinasas Polo conservadas, la Plk4.
El paso clave de iniciación de la formación del huso mitótico es el corte de los lazos
que vinculan a los centrosomas duplicados. Esta disyunción de los centrosomas ocurre en G2
y es desencadenada por las CDK mitóticas. Tan pronto como ha ocurrido esta separación, los
microtúbulos se han nucleado a partir de ambos centrosomas y se separan uno de otro,
traccionados por la proteína motora dineína.
Para que los cromosomas se segreguen con precisión durante la mitosis, el par de
cromátidas hermanas debe permanecer biorientado establemente sobre el huso mitótico.
Una vez que los centrosomas se han separado uno del otro, los microtúbulos, en un
mecanismo de búsqueda y captura, comienzan a interactuar con los cinetocoros de los pares
de cromátidas hermanas. Inicialmente, los cromosomas se deslizan a lo largo de la longitud
de los microtúbulos, impulsados por proteínas motoras. Cuando el cromosoma llega al final
de un microtúbulo, los cinetocoros se unen a los microtúbulos en una unión del extremo, en
cuya configuración final los cromosomas se encuentran vinculados al huso mitótico. Los
cinetocoros de las cromátidas hermanas se unen entonces a los microtúbulos que emanan
del polo opuesto del huso.
El objetivo final de la unión de los cromosomas al huso mitótico es que todos y cada
uno de los cromosomas se encuentre unido a
este de modo biorientado (también conocido
como unión anfitélica). Un cinetocoro puede
unirse a los microtúbulos que emanan de ambos
polos, una situación llamada unión merotélica.
Los cinetocoros de un par de cromátidas
hermanas pueden unirse a microtúbulos del
mismo polo o tan solo un cinetocoro puede
unirse a los microtúbulos unión monotélica.
Claramente, ninguna de estas uniones es
productiva en el sentido de que no resultaría en
una segregación cromosómica precisa. Así, debe haber mecanismos que detecten y corrijan
estas uniones defectuosas.
El mecanismo de detección empleado por las células para hallar las uniones
incorrectas se basa en la tensión. Cuando las cromátidas hermanas están correctamente
unidas a los microtúbulos, sus cinetocoros se encuentran en tensión. Los microtúbulos
unidos a los cinetocoros los traccionan y las moléculas de cohesión que mantienen a las
cromátidas hermanas juntas resisten estas fuerzas, lo que crea tensión en los cinetocoros. La
unión merotélica, sintélica o monotélica conduce a una tensión insuficiente en los
cinetocoros, Y esto permite a la célula distinguir estas formas defectuosas de unión Y
diferenciarlas de la forma anfitélica.
La proteincinasa Aurora B y sus factores de regulación asociados, en conjunto
conocidos como un complejo pasajero de los cromosomas (CPC), detectan los cinetocoros
que no estan en tension y cortan estas uniones de los microtúbulos; así dan a las células una
segunda oportunidad de unirse correctamente. Aurora B fosforila algunos componentes de
los cinetocoros implicados en la unión a los microtúbulos. Cuando se fosforila, estas
proteínas pierden su actividad de unión a los microtúbulos. La Aurora B se localiza en la
región de las cromátidas hermanas entre los dos cinetocoros. Cuando estos no están en
tensión, se encuentran muy cercanos a la Aurora B, y la proteincinasa puede fosforilar las
subunidades que se unen a los microtúbulos de los cinetocoros y desestabilizar cualquier
unión cinetocoro-microtúbulo. Cuando los microtúbulos se unen correctamente a los
cinetocoros, las fuerzas de aquéllos traccionan a los cinetocoros y los alejan de Aurora B; así,
la cinasa ya no puede alcanzar sus dianas en los cinetocoros
La condensación de los cromosomas facilita la segregación
La segregación de los cromosomas no solo requiere la construcción del
aparato que los segregue, sino también que el DNA se compacte en estructuras que faciliten
su transporte.
La condensación de los cromosomas resulta en una pronunciada reducción en su
longitud. El segundo aspecto clave del proceso de compactación es la separación de las
cromátidas hermanas entrelazadas. Este proceso se llama resolución de las cromátidas
hermanas y está mediado en parte por la actividad desencadenadora de la topoisomerasa II
y va mano a mano con el proceso de condensación.
En la condensación de los cromosomas resulta central para este proceso un complejo
proteico conocido como complejo de la condensina. Este complejo proteico está relacionado
con el complejo de la cohesina, que vincula a las cromátidas hermanas manteniéndolas
juntas después de la replicación del DNA. Las condensinas están compuestas de dos
subunidades proteicas SMC de espirales enrolladas, que se asocian a través de sus dominios
ATPasa con subunidades no SMC. El modo en que las condensinas compactan los
cromosomas no se comprende, pero en una analogía con los anillos de las cohesinas, las
condensinas crean vínculos intracromosómicos que empaquetan los cromosomas en bucles
característicos.
La condensación de los cromosomas finalmente es desencadenada por las CDK
mitóticas. Parece que las CDK mitóticas inducen el proceso, al menos parcialmente,
activando las condensinas. Dos de las subunidades de condensina no SMC son dianas de las
CDK mitóticos.
Por último, los procesos que actúan en paralelo con las condensinas contribuyen
también a la compactación cromosómica. La disociación de las cohesinas desde los
cromosomas es un proceso paralelo de este tipo. Una gran fracción de las cohesinas es
eliminada de los cromosomas durante la profase. Este proceso es mediado por la
fosforilación de las cohesinas, por la cinasa Polo y la cinasa Aurora B.
SEGREGACIÓN DE LOS CROMOSOMAS Y SALIDA DE LA MITOSIS
La segregación de los cromosomas se inicia a partir del clivaje de las cohesinas mediado
por separasa
Durante la metafase, el huso mitótico se encuentra en estado de tensión, con los
cinetocoros siendo empujados en posición opuesta, sin embargo las cromátidas hermanas
no se separan porque se encuentran unidas a nivel del centrómero por las cohesinas. La
pérdida de las cohesinas impulsa la entrada en anafase.
Una proteasa, llamada separasa, cliva la subunidad Scc (Rad21) de la cohesina,
rompiendo los círculos proteicos que unen a las cromátidas hermanas. Una vez producido el
clivaje, comienza la anafase, separándose las cromátidas hermanas hacia polos opuestos.
APC/C activa a la separasa a través de la ubiquitinación de la securina
Antes de la anafase, una proteína llamada securina se encuentra unida a la separasa
inhibiendo su actividad. Una vez que todos los cinetocoros se han unido correctamente a los
microtúbulos, APC/C dirigida por un factor específico Cdc20, con el cual forma el complejo
APC/CCdc20, ubiquitina a la securina, la cual es degradada en un proteosoma, liberando a la
separasa.
APC/CCdc20 es fosforilado en la profase en varias subunidades de APC/C por CDKs
mitóticas, sin embargo no se activa hasta que los cromosomas se encuentran ubicados
correctamente. Cdc es inhibido hasta que cada cinetocoro se encuentre unido al huso
mitótico en forma apropiada y se detecte tensión aplicada sobre las cromátidas hermanas
que empuje hacia lados opuestos.
En vertebrados, la separasa también es regulada por fosforilación. La actividad de las
CDKs mitóticas inhibe a la separasa durante la profase y metafase. Solo cuando la actividad
de esas CDKs decae la separasa se vuelve activa.
La inactivación de las CDKs mitóticas desencadena la salida de mitosis
La salida de la mitosis comienza con la desfosforilación de los sustratos de las CDKs.
La desfosforilación está dada por la inactivación de las CDKs mitóticas. En muchos
organismos la inactivación se da por la degradación de las ciclinas mitóticas mediada por el
complejo APC/CCdc20.
Algunas ciclinas mitóticas se encuentran protegidas del complejo APC/C Cdc20, por lo
tanto es necesario un segundo evente de desfosforilación, mediado por una fosfatasa
conservada, llamada Cdc14. La Cdc14 se encuentra inactiva durante el ciclo, pero es activada
en la anadase por una vía de señalización GTPasa conocida como Red de Salida Mitótica
(=mitosis exit network).
Al revertir la fosforilación causada por las CDKs mitóticas cambia la actividad de las
proteínas hacia sus estados en interfase. La desforsforilación de las condensinas, histona H1
y otras proteínas asociadas a la cromatina, llevan a la descondensación de los cromosomas
en la telofase.
La citocinesis crea dos células hijas
Cuando se completa la segregación de los cromosomas, el citoplasma y las organelas
son repartidas entre las dos futuras hijas, a partir de un proceso llamado citocinesis. La
separación de las células hijas es llevada a cabo por un anillo contráctil de actina y miosina.
El anillo se contrae, empujando a la membrana hacia adentro y eventualmente cerrando la
conexión entre las células hijas.
En células animales, el anillo se forma durante la anafase y se ubica en el medio del
huso. Esta disposición asegura que cada célula reciba exactamente la mitad del material
genético. Las células han desarrollado un avía de control para asegurar que el sitio de la
citocinesis se coordina con la posición del huso. Esto es especialmente importante en
divisiones asimétricas, esenciales en el desarrollo y la división de células madres.
La mayor señal para la citocinesis es la inactivación de las CDKs mitóticas.
MECANISMOS DE VIGILANCIA EN LA REGULACIÓN DEL CICLO CELULAR
Las vías de punto de control establecen dependencias y evitan errores en el ciclo celular
Una vía de punto de control asegura que una fase del ciclo celular no comience antes
de que haya terminado la anterior. También asegura que cada aspecto de la replicación de
los cromosomas y la división se produzca con precisión.
Las células poseen varios puntos de control y todos se constituyen de la misma
manera. Un sensor detecta un defecto en un proceso celular en particular, y en respuesta a
esta activa una transducción de señal. Se intenta reparar el error, y en el caso de que no se
logre, la vía de control induce a la apoptosis.
La vía del punto de control de crecimiento asegura que las células sólo entran en el ciclo
celular después de una suficiente síntesis de biomoléculas

Para que las células mantengan un tamaño constante a medida que se dividen, el
crecimiento y la división celular deben estar estrechamente coordinados. Por lo tanto, ante
la falta de nutrientes, las células reducen su tasa de crecimiento y la división celular debe ser
reprimida.
En la levadura, el crecimiento y la división se encuentran coordinados en G1. La
actividad de las CDK de G1 depende de del crecimiento celular. La síntesis proteica es el
aspecto del crecimiento que está ligado al ciclo celular. La ciclina G1 Cln3 está sujeta a
control traduccional, lo cual hace que los niveles de esta ciclina sean sensibles a la velocidad
de la síntesis de proteínas. La extensión de G1 y el tamaño celular crítico (tamaño en el cual
las células entran al ciclo celular) cambian con la disponibilidad de nutrientes.
En general los nutrientes no son limitantes en organismos multicelulares, en lugar de
ello, el crecimiento celular está regulado por distintas vías de señalización como RAS, AMPK
y TOR.
La respuesta al daño al DNA detiene el avance del ciclo celular cuando el DNA está
comprometido
Las células tienen un sistema de respuesta al daño del DNA, que detecta daños y
responde activando vías de reparación y deteniendo el avance del ciclo celular hasta que el
daño se haya reparado. La detención puede darse en G1, S o G2, dependiendo de si el daño
se produjo antes de la entrada al ciclo celular o durante la replicación. En organismos
multicelulares, si el daño al DNA es grave se induce la apoptosis o muerte celular
programada.
Hay dos proteinquinasas homólogas fundamentales para la detección de defectos en
el DNA, se llaman ATM y ATR. Se reclutan a los sitios de daño y luego realizan el
reclutamiento secuencial de proteínas adaptadoras y de otro conjunto de proteinquinasas,
Chk1 y Chk2. Estas activan mecanismos de reparación y detienen el ciclo, o inducen la
apoptosis en animales.
La ATM es muy especializada, solo responde a roturas de doble hebra. La ATR
reconoce varios tipos de daños, como horquillas de replicación detenidas, nucleótidos
dañados y roturas de doble hebra.

La Chk1 y Chk2 detienen el ciclo celular. Cuando el daño ocurre en G1, inactivan a
Cdc25A al fosforilarla. Esto resulta en la inhibición de las CDKs de fase G1/S y las de la fase S.
Como resultado de esto, las quinasas no pueden iniciar la replicación del DNA.
Si el daño del DNA ocurre durante S o G2, la fosforilación de Cdc25C por Chk1/2
inhibe la actividad de las CDKs mitóticas, y así la detención en G2. Este mecanismo hace que
la mitosis sea dependiente de la replicación cromosómica. Hasta que no haya terminado de
replicarse el DNA, no se producirá mitosis.
Otro mecanismo consiste en que el daño del DNA activa un factor de transcripción,
p53, que promueve la transcripción de p21, un inhibidor de las CDKs. El factor p53 se conoce
como supresor tumoral porque su función es limitar la proliferación celular en vistas al daño
del DNA. Es una proteína inestable que no logra acumularse en grandes concentraciones
cuando las condiciones son normales. La inestabilidad de p53 la hace target de
ubiquitinación por la ligasa Mdm2. Su degradación se ve inhibida por ATM y ATR, que
fosforilan a p53 en un sitio tal que no logra interactuar con Mdm2.
Cuando el daño es extenso, p53 activa genes que conducen a la apoptosis.
La vía del punto del control del ensamblaje del huso mitótico evita la segregación de los
cromosomas hasta que estos se encuentran unidos a los microtúbulos con precisión
Los componentes de este punto de control reconocen y unen sitios de unión no
ocupados por los microtúbulos en los cinetocoros y crean una señal inhibidora de la anafase.
Una proteína, Mad2 (mitotic arrest defective) es fundamental para la reacción de esta señal
inhibidora. Esta proteína regula a Cdc20, el factor de especificidad requerido para dirigir
APC/C a la securina y consecuentemente activar a la separasa.
La Mad2 es reclutada a los cinetocoros que no se encuentran unidos a microtúbulos.
La Mad2 unida al cinetocoro se intercambia rápidamente a una forma soluble de Mad2, que
inhibe todas las Cdc20 de la célula. Cuando los microtúbulos se unen a los cinetocoros y se
libera Mad2, reduciendo la producción de la forma inhibidora de Mad2. Si un solo cinetocoro
no se encuentra unido a un microtúbulo, suficiente cantidad de Mad2 en forma inhibidora es
producida como para inhibir a todas las Cdc20 de la célula.
La vía del punto de control de la posición del huso asegura que el núcleo se reparta
adecuadamente entre las dos células hijas
Este punto de control asegura que la citocinesis no ocurra si el huso mitótico no se
encuentra posicionado correctamente.
En la levadura en gemación, el sitio de brote y por lo tanto el sitio de citocinesis, se
determina durante la G1. Así, el eje de división queda definido antes de la mitosis y el huso
mitótico debe ubicarse a lo largo de ese eje madre-brote en cada división celular. Si el
proceso falla, el punto de control de la posición del huso evita la inactivación de las CDKs
mitóticas, dándole la oportunidad a la célula de reposicionar el huso antes de la citocinesis.
Un grupo de ciclinas mitóticas de la levadura en gemación se encuentra protegido de
la degradación por parte de APC/C Cdc20. Además, la inactivación de los complejos que
contienen estas ciclinas es llevada a cabo por la fosfatasa Cdc14, que a su vez es activada por
la red de salida de la mitosis (MEN). La MEN está controlada por una pequeña GTPasa
(monomérica), Tem1. Esta controla la actividad de una cascada de proteinquinasas. La Tem1
se asocia con los cuerpos polares del huso a medida que se forman.
Un inhibidor de la GTPasa, llamado Kin4, se encuentra en la célula madre pero no en
el brote. Cuando la elongación de los microtúbulos del huso hacia el final de anafase ha
ubicado correctamente los cromosomas hijos segregados al brote, Tim4 vuelve a activarse, al
liberarse de la inhibición de Kin4. En consecuencia Tim1, unido a GTP, inicia la cascada de
fosforilación. La última proteína de la cadena fosforila al ancla nucleolar que une e inhibe a
Cdc14. De esta manera se libera Cdc14, se activa y esta a su vez inactiva a las CDKs mitóticas.
De esta manera la célula logra salir de mitosis.
Cuando el huso no se posiciona correctamente, el cuerpo polar del huso que lleva
Tem1 no ingresa al brote y la red de salida de la mitosis no se activa, las células quedan en
anafase.
MEIOSIS
La recombinación y una subunidad de cohesina específica de la meiosis son necesarias
para la segregación especializada de cromosomas en la meiosis I
En la metafase de la meiosis I, ambas cromátidas hermanas se asocian con el mismo
microtúbulo, para luego segregar juntas. Dos enlaces físicos entre cromosomas homólogos
resisten la fuerza de tracción en el huso hasta la anafase: el entrecruzamiento entre las
cromátidas, una de cada par de cromosomas homólogos, y las cohesinas distales al punto de
entrecruzamiento.
Al inicio de la anafase I, las cohesinas entre los brazos de los cromosomas son
escindidas por la separasa. Esta escisión es necesaria para que los cromosomas homólogos
segreguen. El mantenimiento de las cohesinas centroméricas es importante para la meiosis
II.
La co-orientación de los cinetocoros hermanos es crítica para la segregación de los
cromosomas en la meiosis I
Durante la meiosis I, se dice que los cinetocoros hermanos están orientados porque
se unen a microtúbulos provenientes del mismo polo. Las proteínas necesarias para la co-
orientación de los cinetocoros fueron primero descritas para S. cerevisiae.
Un complejo, el complejo de la monopolina, se asocia con los cinetocoros durante la
meiosis I y vincula a los cinetocoros hermanos para favorecer a la unión a microtúbulos que
emanan del mismo polo del huso.
La replicación del DNA se inhibe entre las dos divisiones meióticas
Se cree que un cambio en la regulación de la actividad de las CDK es al menos
responsable parcialmente de la supresión de la replicación luego de la meiosis I.
*nota: CDK mitóticas = CDK meióticas
Después de la anafase I, la actividad CDK meiótica no cae tan bajo como ocurre luego
de la anafase mitótica. Se cree que esta caída parcial es suficiente para causar el
desensamblaje del huso mitótico, pero insuficiente para promover la carga de la helicasa
MCM. Durante la profase de la meiosis II, la actividad se eleva nuevamente y se vuelve a
formar el huso. Luego de que todos los cinetocoros hermanos se hayan unido a microtúbulos
que emanan de polos del huso opuestos, se activa la separasa y las células proceden a la
anafase.

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