PREPARATORIA FRAY ANGÉLICO
MAYRA ALEJANDRA LÓPEZ ARISPE
MTRO. C.P. RICARDO ALBERTO CUEVAS DÍAZ
“LA ESTAFA MAESTRA”
9 DE SEPTIEMBRE DEL 2020
CONTABILIDAD
ECONÓMICOS
LA ESTAFA MAESTRA
Una investigación periodística titulada La Estafa Maestra destapó una
compleja red de corrupción en la que varias dependencias
gubernamentales, muchas bajo la tutela del círculo cercano del ex
presidente, Enrique Peña Nieto, desviaron más de 7,760 millones de pesos.
Se trató de un modus operandi con varios años en marcha, y que no se ha
visto de esa manera en otros países: las secretarias contrataban a
universidades públicas para que realizaran algún servicio del que no
estaban capacitadas o no tenían personal para desarrollarlo.
De acuerdo a la investigación, La Estafa Maestra 11 dependencias del
gobierno federal desviaron los recursos. La Secretaría de Desarrollo Social,
con Rosario Robles; el Banco Ncional de Obras, con Alfredo del Mazo y
Petróleos Mexicanos, en la gestión de Emilio Lozoya, son las tres principales
dependencia responsables del fraude millonario. (Infografía: Infobae, Jovani
Silva)
Así, las instituciones educativas se veían obligadas a subcontratar a una o
varias empresas que tampoco podían hacer el [Link], pedían los
servicios de otras compañías, así hasta llegar a la que realmente tiene la
capacidade cumplir.
Gran parte del fraude se realizó entre 2013 y 2014, a partir de dos de las
apuestas más ambiciosas del gobierno de Peña Nieto. Una es la reforma
energética, que borró el monopolio de Pemex y abrió los candados para la
participación de inversores extranjeros.
En dicha dependencia, bajo la administración de Emilio Lozoya, se
encontraron acuerdos con el Instituto Tecnológico Superior de
Comalco (ITSC), una universidad pública que en 2013 fue contratada para
dar servicios profesionales especializados en ingeniería a los petroleros
mexicanos.
Ésta a su vez, contrató a E&P Solutions y Energy Oil and Gas, dos empresas
fantasma que están en la lista negra del Servicio de Administración
Tributaria (SAT) porque no están donde se reportan, no pagan impuestos,
usan facturas falsas y no tienen la infraestructura ni el personal necesario
para dar servicios.
Otras dos compañías Drilling and Completion Services e Integrated
Reservoid Managemente Services de México también participaron en el
fraude de 566 millones de pesos, y tienen en común que comparten socios,
representantes legales y comisionarios, quienes resultaron ser
prestanombres, detalla la información de Animal Político y Mexicanos
Contra la Corrupción y la Impunidad.
La segunda apuesta en la que se realizaron grandes desvíos de dinero es
la Cruzada contra el Hambre, que toca fibras más sensibles: el fraude se
perpetró a costa de la población más vulnerable de México.
Las dudas sobre el destino final del dinero que debía destina la Secretaría
de Desarrollo Social a los más pobres se materializa en más de 2,220 millones
de pesos, según la investigación.
En 2013, dicha dependencia, entonces encabezada por Rosario Robles,
tenía un presupuesto de 555 millones de pesos para repartir 500,000
paquetes de alimentos, camisetas, gorras a los mexicanos con pobreza
alimentaria, y cuyos hogares están en las zonas marginadas de 11 estados
de la República.
No obstante, la Auditoría Superior de la Federación confirmó que sólo se
entregó el 7 por ciento de las despensas que supuestamente se habían
comprado. No hay constancia de que los beneficios restantes se hayan
entregado, únicamente hay pruebas de que la Sedesol pagó por los
servicios.
Para el fraude en Sedesol, se reportaron diez convenios con las
universidades autónomas de Morelos y Estado de México, que debían
ampliar la cobertura de programas sociales, mejores servicios en las zonas
más rezagadas de país y combatir la pobreza.
Las instituciones no dieron ningún servicio y únicamente se prestaron para la
operación ilícita.
Quizás, el dato más impresionante que ha arrojado este trabajo periodístico
es la cifra que enciende las alarmas en México: cero responsables. Ninguno
de los implicados ha pisado la cárcel, nadie ha pagado ni dado la cara por
los desvíos.
Aunque recientemente la Fiscalía General de la República sólo ha
procedido contra Rosario Robles, quien encabezó Sedesol y Sedatu durante
La Estafa Maestra, al menos 1 1 dependencias más desviaron recursos
públicos a través de fraudes.
El sistema de corrupción también ocurrió en Banobras, encabezado en 2013
por el actual gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo;
en Pemex, con Emilio Lozoya; en la Secretaría de Comunicaciones y
Transporte con Gerardo Ruiz Esparza o en el ISSSTE con José Reyes Baeza.
Los únicos que enfrentan un proceso penal ante la Fiscalía son Robles y su
equipo de trabajo.
Por el mecanismo de desvío, la Auditoria Superior también ha hecho
denuncias contra Sagarpa, en la gestión de José Calzada Rovirosa, en los
organismos como el INEA, que entonces dirigía Alfredo Llorente, el
SUPERISSSTE y el FOVISSSTE, órganos cuyo director era José Reyes Baeza.
Incluso, en las más recientes denuncias (el pasado 5 de julio) se
suman Conagua y Diconsa.
Actualmente, el reparto de responsabilidades entre los titulares es complejo
porque su firma no aparece en ninguno de los contratos. Todos están
rubricados por mandos medios.
La aritmética de La Estafa Maestra detalla que se desviaron más de 7,760
millones de pesos, en el que están involucradas 11 dependencias del
gobierno mexicano, ocho universidades públicas y más de 50 funcionarios.
Emilio Lozoya, ex titular de Pemex, y Rosario Robles, son los dos ex
funcionarios prominentes de la pasada administración federal que podrían
ir a la cárcel en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Cómo violaron la ley