0% encontró este documento útil (0 votos)
121 vistas6 páginas

Defensa en Caso de Homicidio Culposo

Este documento es una petición presentada ante un juez penal por un abogado defensor. La petición argumenta que su cliente, Aldo Olvera Huerta, no debería ser encontrado culpable de homicidio culposo y lesiones culposas por un accidente automovilístico. El abogado argumenta que no se ha probado que el resultado fuera previsible y evitable por parte de su cliente, que es necesario probar ambos elementos para establecer la culpabilidad.

Cargado por

Adrix Reyest
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
121 vistas6 páginas

Defensa en Caso de Homicidio Culposo

Este documento es una petición presentada ante un juez penal por un abogado defensor. La petición argumenta que su cliente, Aldo Olvera Huerta, no debería ser encontrado culpable de homicidio culposo y lesiones culposas por un accidente automovilístico. El abogado argumenta que no se ha probado que el resultado fuera previsible y evitable por parte de su cliente, que es necesario probar ambos elementos para establecer la culpabilidad.

Cargado por

Adrix Reyest
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CAUSA: 142/2014

PROCESADO: ALDO OLVERA HUERTA


DELITO: HOMICIDIO CULPOSO Y LESIONES CULPOSAS

C. JUEZ TRIGESIMO SEPTIMO PENAL DE DELITOS


NO GRAVES CON SEDE EN EL DISTRITO FEDERAL.
PRESENTE.

LIC. JULIO CESAR HERNANDEZ MARTINEZ, promoviendo en mi carácter de


defensor particular, en la causa al rubro citado, ante usted, con el debido respeto
comparezco para exponer:

Que por este conducto venimos a presentar las siguientes conclusiones de


inculpabilidad a favor de nuestro defenso ALDO OLVERA HUERTA; Con fundamento en
el artículo 8 constitucional, 84,85,86,89,90 y demás relativos del Código Penal para el
Distrito Federal así como el 37 y 308 del Código de Procedimientos Penales para el
Distrito Federal, a efecto de que estas sean tomadas en cuenta por su Señoría y dichos
razonamientos sean valorados con principio de equidad a favor de nuestro defenso al
momento de resolver en sentencia definitiva el presente proceso penal, otorgándole la
libertad absoluta a mi defenso por lo que a continuación vengo a presentar en tiempo y
forma las siguientes:

C O N C L U S I O N E S:

ANTECEDENTES.-

Que con fecha 11 de Abril del año 2014 se inició la averiguación previa número
FTL/TLP-3/T1/01913/13-07 en contra de mi defendido, por el delito de HOMICIDIO
CULPOSO Y LESIONES CULPOSAS.

De la cual según Dictamen de Tránsito Terrestre emitido por los peritos de la


Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal resulto responsable por el delito
aludido.

Posteriormente, tras haberse ser puesto a disposición de este H. Juzgado para


que se le tomara su declaración preparatoria y se dictara Auto de Formal Prisión se da
inicio así al proceso penal por el delito de HOMICIDIO CULPOSO Y LESIONES.

Como consecuencia de lo anterior en este acto manifiesto que:

Si bien es cierto que el día de los hechos, se suscitó un accidente en el cual se


generó el delito de HOMICIDIO CULPOSO Y LESIONES CULPOSAS, también es cierto
que mi hoy defendido nunca tuvo la intención de ocasionar dicho delito, por lo que es
menester señalar que nos encontramos frente a un delito culposo, de tal forma y
apegándonos a lo que establece la teoría penal referente a la culpa podemos
establecer que:

PRIMERO.- En efecto, el elemento subjetivo del delito es decir la culpabilidad,


o relación psíquica de la causalidad entre el acto y el autor, presenta dos formas: el
dolo (intención) y la culpa (imprudencia) y un límite: el caso fortuito. Existe dolo
cuando el sujeto causa un resultado representado y requerido. Culpa cuando un
resultado previsible que no previó. Y caso fortuito cuando causa un resultado que no
previó por ser imprevisible.

SEGUNDO.- Así tenemos que la Culpa, tradicionalmente se ha construido con


un criterio que no ha perdido actualidad y que versa sobre dos elementos que son los-
siguientes: a).- el de la previsibilidad y b).- el de la prevensibilidad; Por lo que la
conducta solo puede ser culposa cuando el sujeto causa un daño que no previó, a
pesar de ser previsible y, además, no evitó, no obstante ser evitable. Ambos criterios,
el de la previsibilidad, y el de la prevensibilidad, obligan al juez, para llevar a cabo la
individualización de la pena, imposible al delincuente culposo, la mayor o menor
facilidad prever y evitar el daño que resulto.

TERCERO.- Ahora bien, la culpa, necesariamente debe ser probada. La


Suprema Corte de Justicia de la Nación ha resuelto al respecto “ IMPRUDENCIA,
PRUEBA DE LA RESPONSABILIDAD ”. La responsabilidad derivada de la culpa debe
probarse plenamente, pues por cuanto a ella la Ley, no consigna ninguna presunción
jurisn tantum, como sucede tratándose de los delitos intencionales” (Apéndice de
Jurisprudencia de 1917 a 1975. Segunda Parte. Primera Sala. Página 320. Tesis 156).
De aquí que, en acatamiento a esta tesis jurisprudencial, obligatoria en los términos
del artículo 195 de la Ley de Amparo, la prueba de la culpa requiera el de sus dos
elementos: la previsibilidad y la prevensibilidad.

CUARTO.- No probándose que el resultado fuera, a la par, previsible o evitable,


o probando únicamente que fuera una de ambas cosas, no se probó plenamente la
forma de culpabilidad, denominada culposamente. La Suprema Corte de Justicia de la
Nación ha resuelto, reforzando esta tesis, que “ Es indebido dar por probado el delito
de imprudencia cuando sólo se han obtenido pruebas del daño y de la existencia de un
acto u omisión culposos, pues, aparte de la exigencia de la previsibilidad y de la
evitabilidad, es menester establecer la relación de causalidad que debe ligar aquellos
dos elementos. (Semanario Judicial de la Federación. Sexta Época. Segunda Parte.
Volumen XXIV. Página 72).

Una vez atendido y entendido que el presente proceso fue derivado por un
delito culposo podemos pasar a demostrar y concluir que mi defendido el día de los
hechos no tuvo ninguna intención de realizar dichos hechos, así tenemos:

Que esta defensa le hace a usted su señoría la observación de importantes omisiones


que su señoría paso por alto al resolver el Auto de Formal Prisión y Sujeción a Proceso
respecto de los hechos y mecánica de tránsito terrestre, que tanto los peritos de la
Procuraduría del Distrito Federal, así como esta autoridad omitieron entrar al estudio,
siendo deber de su señoría entrar al estudio de todos los elementos que a continuación
se mencionan sin presuponer ni considerar subjetivamente los mismos e indicando
jurídica y objetivamente la razón de estos ya que al verificar un hecho de tránsito de
vehículos, y sobre todo el Dictamen pericial emitido por los Peritos Oficiales de la
Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal; En el cual hacen totalmente
responsable a mi defendido. Determinación a la cual se presume que los peritos
oficiales emitieron su dictamen basándose meramente con suposiciones ya que en su
Dictamen pericial no estipulan las mecánicas técnicas que realizaron para emitir tal
determinación.

Así las cosas también se puede observar que su Señoría al momento de emitir su Auto
de formal prisión a mi representado, solo se basó en la acusación emita por el
ministerio público sin aplicar el principio de la duda; Y si bien es cierto y como
acertadamente refiere dentro del mismo Auto de Formal Prisión que suponiendo sin
conceder que mi representado circulaba sin la atención y precauciones debidas al
momento de conducir el vehículo que tripulaba; No fue su intención ocasionar dichos
hechos, ya que al momento del hecho este fue espontáneo e imprevisible toda vez que
los hechos sucedieron de manera muy rápida, en ningún momento se refiere por parte
de los policías remitentes que existiera alguna persecución. Así como tampoco existen
testigos de los hechos que refieran conducta inapropiada por parte de mi defenso, así
como tampoco existen testigos de los hechos que apoyen o sustenten el dictamen
emitido por los peritos oficiales, dictamen el cual solo fue realizado con simples
suposiciones y basándose en el reclamo de la sociedad. Es por ello que su Señoría con
la facultad potestativa que le otorga la ley, está obligado a realizar un estudio
pormenorizado de las actuaciones, y sobre todo de las leyes aplicables al caso en
estudio, siendo esto de manera amplia y no como lo realizó al momento de emitir su
Auto de Formal Prisión, ya que se puede observar y a consideración del suscrito la
misma se realizó de manera imparcial, ya que suponiendo sin conceder que mi
representado no tuviera la debida atención al frente de su circulación, esto no es
suficiente para suponer que fuere totalmente responsable, ya que de considerar lo
contrario, se estaría en condiciones de hacer creer que el hoy occiso con el que se tuvo
el contacto no tuvo la capacidad ni la debida atención para evitar el hecho, esto
independientemente de que un conductor utilice un objeto peligroso como lo es el
conducir un vehículo automotor de tal magnitud, así entonces y de la determinación
que surja por parte de Usted al momento de emitir su justo fallo, se podrá observar si
se realiza una sentencia apegada a derecho y con las características de que
efectivamente se realizó un estudio detallado con la idea y datos que se allegan o si se
realizó un fallo con la idea de que solo; y siempre el automovilista es el culpable por
utilizar un objeto peligroso; y sólo por cumplir con el reclamo social dejando a un lado
la aplicación justa de la ley, y sobre todo dejando a un lado esta manifestación, y
cuando se observe que es el responsable de la puesta en peligro y responsabilidad de
que se suscite un accidente de las consecuencias y características del que hoy nos
ocupa, así como lo expresa la siguiente tesis:

CULPA SIN REPRESENTACION Y CAUSALIDAD. NO EXISTE


RESPONSABILIDAD PENAL DEL QUEJOSO EN DELITOS CON
MOTIVO DE TRANSITO DE VEHICULOS CUANDO EL
RESULTADO SE PRODUCE POR LA ACCION CULPOSA DE UN
TERCERO.

La culpa sin representación se conforma de una acción que se


caracteriza por la violación a un deber de cuidado que el activo debía
y podía observar según las circunstancias y condiciones personales;
un resultado típico que no se previó siendo previsible y un nexo
causal que vincula ambos extremos. Cabe precisar que la causalidad
que se exige es de naturaleza normativa por derivar de una
descripción legal, lo que implica que para tener por acreditada la
responsabilidad penal, no basta equipararla a un mero proceso de
causa y efecto, sino comprobar la estricta y necesaria relación entre
la violación del deber objetivo de cuidado que impone la ley y el
resultado típico que se produjo. Consecuentemente, en delitos con
motivo de tránsito de vehículos, es violatoria de garantías la
sentencia que acredita la autoría material en la responsabilidad penal
y condena al inculpado por el delito de homicidio, cuando este
resultado no es la consecuencia causal de su acción culposa que ceso
y, por ende, consumo el delito de lesiones, cuando golpeo con el
vehículo que conducía en una pierna al ofendido y lo esquivo, para,
en forma autónoma, con motivo de diversa conducta culposa de un
tercero a quien también se le atribuye autoría material, que conducía
diverso vehículo automotor, ocasiono la muerte por atropellamiento.

SEPTIMO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER


CIRCUITO.
Clave: I.7º.P., Num.:7P

Amparo directo 607/2002.22 de marzo de 2002 Mayoría de votos.


Disidente y Ponente: Ricardo Ojeda Bohórquez. Secretario: Carlos
López Cruz.

Así también tenemos que no se le puede dar prueba plena al dictamen oficial emitido
por los peritos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, toda vez que
no cuenta con los elementos técnicos suficientes para emitir un dictamen en el cual
responsabilicen de todos los hechos a mi representado.

Sustentando lo anterior las tesis que a continuación se transcriben:


DICTAMEN PERICIAL QUE OMITE PROPORCIONAR LOS DATOS Y
FUNDAMENTOS QUE SUSTENTAN LA CONCLUSION DEL PERITO. CARECE DE
VALOR PROBATORIO. Si bien es cierto que corresponde a los peritos interpretar
aspectos del debate respecto de los cuales el órgano jurisdiccional no tiene los
conocimientos técnicos o científicos suficientes para resolverlos atendiendo solamente
a su cultura general; también es cierto que cuando el perito no expresa las razones
debidas y fundadas que sustentan su opinión deja de cumplir con su cometido de
auxiliar al juzgador en la percepción e inteligencia de los hechos que se investigan,
porque omite aportar datos que permiten deducir consecuencias que conduzcan al
conocimiento de la verdad que se busca y, en consecuencia, la decisión del tribunal de
alzada de negarle valor probatorio resulta conforme a derecho porque con tal proceder
hace uso del arbitrio que la ley le concede para apreciar la prueba de que se trata.
TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIGESIMO CIRCUITO. Amparo directo 43/89. Marcial
Espinosa Mejía. 27 de junio de 1989. Unanimidad de votos. Ponente: Marcos Arturo
Nazar Sevilla. Secretario: José Emigdio Díaz López. – Crea la misma duda y robustece
lo manifestado; No. Registro: 245,641. Tesis aislada. Materia(s):Penal. Séptima Época.
Instancia: Sala Auxiliar. Fuente: Semanario Judicial de la Federación. Tomo: 163-168
Séptima Parte. Tesis: Página: 27. Genealogía: Informe 1982, Segunda Parte, Sala
Auxiliar, tesis 8, página 8.
AVERIGUACION PREVIA, PRUEBAS DESAHOGADAS EN LA. Las pruebas
adecuadamente desahogadas durante la averiguación previa, y que en sí mismas están
legalmente perfeccionadas, conservan su valor probatorio en el proceso si nadie las
impugna o desvirtúa con elementos probatorios en contrario. Pero una prueba que en
sí misma no satisface los requerimientos de un verdadero elemento de convicción
judicial, rendido con intervención de ambas partes cuando se requiera, no puede servir
para acreditar el cuerpo del delito ni la responsabilidad del reo si no es perfeccionada o
completada durante la instrucción del proceso. Si la prueba es por sí misma
insuficiente, el reo no tiene interés procesal en rendir prueba en contrario, ni en dar
oportunidad al Ministerio Público para reforzar sus probanzas débiles, si éste no tiene a
bien hacerlo por sí mismo. Ahora bien, el avalúo de unas obras inconclusas, para
determinar hasta qué punto pudo existir fraude al contratarlas, es lógicamente materia
técnica que requiere prueba pericial, en términos del artículo 204 del Código de
Procedimientos Penales del Estado de Guerrero (semejante al artículo 220 del Código
Federal de Procedimientos Penales). Tratándose de esta prueba, ambas partes en el
juicio tienen derecho a ofrecer sus peritos, por lo que una prueba de avalúo rendida
unilateralmente por la institución que se dice ofendida es una prueba defectuosa, y
darle valor en juicio sería violar el debido proceso legal consagrado en el artículo 14
constitucional. Si la prueba de la acusación fue defectuosa, el reo pudo aprovechar esa
circunstancia sin tener que sustituirse a la actividad de quien tuvo la carga de probar el
cuerpo del delito y la responsabilidad, para perfeccionar la prueba en el proceso.
Amparo directo 2241/77. Jorge Villegas Aldrete. 13 de octubre de 1982. Unanimidad
de cuatro votos. Ponente: Guillermo Guzmán Orozco. Secretario: Gregorio Saucedo
Ruiz. Nota: En el Informe de 1982, la tesis aparece bajo el rubro "PRUEBAS
DESAHOGADAS EN LA AVERIGUACION PREVIA.". – De igual forma se relaciona; No.
Registro: 271,257. Tesis aislada. Materia(s):Civil. Sexta Época. Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación. Tomo: Cuarta Parte, XL. Tesis: Página:
146.

En este mismo orden de ideas es importante nuevamente resaltar la imputación que


realiza la representación social respecto al delito que se le imputa a mi representado
sin tener pruebas plenas que involucren a mi defendido con el tipo penal del cual se le
acusa, esto en virtud de que no existen declaraciones tanto de los policías remitentes
como de algún testigo de los hechos que cumplan con los requisitos exigibles por el
Articulo 255 del Código de Procedimientos Penales vigente para el Distrito Federal así
como un dictamen pericial debidamente acreditado con técnicas científicas y no de
campo o de testimonios sin fundamento que mi representado es efectivamente el
responsable de tal acción.

Por lo manifestado anteriormente para esta defensa no quedaron plenamente


acreditados los elementos del Cuerpo del Delito de HOMICIDIO CULPOSO POR
TRANSITO VEHICULAR, previstas en los artículos para el Homicidio, 123, 140 párrafo
primero fracción III, 15, 17 fracción I, 18 párrafo primero y tercero, 22 fracción I, y
sancionados en los artículos 123 ( hipótesis de sanción ), en relación con el artículo 76
párrafo primero y Último ( hipótesis de sanción ), del Código Penal vigente para el
Distrito Federal; Solicitando a su Señoría atentamente, se entre al debido estudio de
las presentes actuaciones para efectos de que emita su justo fallo y a favor de mi
representado.

Por lo expuesto y fundado,


A USTED C. JUEZ, atentamente pido se sirva:

PRIMERO.- Se ABSUELVA a mi defendido ALDO OLVERA HUERTA toda vez que


durante la integración de la averiguación previa así como de la instrucción nunca se
acredito fehacientemente el cuerpo del delito, apelando a su buen juicio jurídico que
en caso de duda respecto al cúmulo probatorio aportado por ambas partes resuelva a
favor de mi defendido, con justicia y equidad basado en su prudente arbitrio jurídico.

Así mismo en el supuesto no concedido que su Señoría estimase que mi defendido sea
penalmente responsable de los delitos que le imputa el Ministerio Público, proceda,
como solicito; A qué se le condene a sufrir la pena mínima, en vista de la imprudencia
y nula peligrosidad. La culpa-imprudencia, que es un estado netamente subjetivo, no
se puede medir obviamente por los resultados causados, sino por la intensidad de ese
propio estado, le solicito se le conceda el beneficio de la suspensión condicional de la
ejecución de la pena, por concurrir los requisitos a que hace referencia el Código Penal,
pues es delincuente primario, según la ficha signaléctica e informe penitenciario, tiene
modo honesto de vivir, hasta la fecha ha observado buena conducta con anterioridad
al delito y después de este, así como el resultado favorable en el estudio de
personalidad que obra en autos, es por ello que le solicito permita seguir con este
modo de vida honesto a la fecha de hoy, otorgándole los beneficios antes
mencionados.

SEGUNDO.- Se tengan por formuladas las presentes conclusiones ABSOLUTORIAS a


favor de mi representado.

TERCERO.- En su oportunidad dictar sentencia de acuerdo con las consideraciones


hechas.

CUARTO.- Se me proporcionen copias simples de la sentencia que tenga a bien dictar,


previo pago de los derechos.

PROTESTO LO NECESARIO

LIC. JULIO CESAR HERNANDEZ MARTINEZ.

También podría gustarte