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Historia de Filipinas: De Magallanes a la Independencia

En este trabajo abordaremos desde el descubrimiento, hasta la independencia de la colonia española de Filipinas. Con el veremos la evolución del territorio que lo llevara de la creación de la ciudad de Manila hasta la participación el la Segunda guerra mundial.
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Historia de Filipinas: De Magallanes a la Independencia

En este trabajo abordaremos desde el descubrimiento, hasta la independencia de la colonia española de Filipinas. Con el veremos la evolución del territorio que lo llevara de la creación de la ciudad de Manila hasta la participación el la Segunda guerra mundial.
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UNIVERSIDAD A DISTANCIA DE MADRID

(UDIMA)
Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades
Departamento de Periodismo, Historia y Humanidades
GRADO EN HISTORIA

Desde el encuentro, hasta la independencia de Filipinas

Marc Riu

TRABAJO DE GRADO

Historia de América
Índice:

1. Introducción
2. Historia de Filipinas
2.1 El encuentro
2.2 Colonia Española
2.3 Revolución
3. Conclusiones
4. Bibliografía
5. Apéndices
1. Introducción
En este trabajo abordaremos desde el descubrimiento, hasta la independencia de la
colonia española de Filipinas. Con el veremos la evolución del territorio que lo llevara
de la creación de la ciudad de Manila hasta la participación el la Segunda guerra
mundial.

La historia de Filipinas se inicia durante el siglo XVI, la edad de los descubrimientos y


la formación de el imperio colonial español.

El archipiélago filipino, fue descubierto por el explorador portugués Fernando de


Magallanes, en su búsqueda de un paso por las islas Moluscas.

Esta expedición fue financiada por la corono española (el rey Carlos I), a causa de la
división del mundo conocido por el Papa Alejandro VI, para aliviar las tensiones entre
las potencias europeas (Portugal y España).

Magallanes llamaría a las filipinas las Islas de Poniente, territorio que reclamaría para la
corona española, en su mayor momento de esplendor. Formando así el mayor imperio
del planeta, en el cuan jamás se pondría el sol.

Veinte años después el malagueño López de Villalobos en 1543, se dirigiría al


archipiélago con la intención de colonizar. Hecho que no lograría a causa de la
oposición nativa.

Una vez conquistadas y controladas las Islas de Poniente, serian rebautizadas, con el
nombre del futuro rey Felipe II.

De esta manera Filipinas permaneciera bajo el control español durante las 3 siguientes
décadas, hasta 1898, año que a causa de la guerra hispano-estadounidense, con el
desastre del 98 se desarticularía el imperio colonial americano.

2. Historia de Filipinas
2.1 El encuentro

El siglo XVI, es una época de gran expansión, descubrimientos y conquista. El caso que
abordamos en este trabajo es el descubrimiento de las islas Filipinas, las cuales fueron,
redescubiertas por el explorador portugués Fernando de Magallanes. El cual partió en
esta misión de exploración financiado por la corona española, en concreto financiado
por el rey Carlos I de España.

Magallanes defendía que las islas Molucas estaban en el hemisferio español (El Papa
Alejandro VI, dividió el mundo en dos partes iguales dando
a Portugal lo que caía al oriente de un meridiano que se fijó a 370 leguas
al Oeste de la isla de Cabo Verde y a España lo que caía al occidente) y ofreció al
emperador Carlos V y propuso llegar a ellas por Occidente siguiendo una ruta distinta a
la de los portugueses. El 10 de agosto de 1519, empezaría su aventura, en la cual,
descubriendo el estrecho de Magallanes desde donde se dirigió hacia las Molucas,
descubriendo en este viaje el archipiélago filipino.

Fernando de Magallanes bautizaría el archipiélago que descubrió como las Islas de


Poniente. Puesto que la expedición estaba financiada por la corona española, Fernando
de Magallanes, reclamo el archipiélago para España, formando así el más grande
imperio del momento, del cual se diría que jamás se ponía el sol.

Con la llegada de Elcano a España, informaría del descubrimiento de unas nuevas islas,
lo cual motivo a la Corona española, a emprender la expedición de las Islas Filipinas
entre 1525 y 1549. Finalmente se realizarían dos expediciones dirigidas por Loaysa,
Saavedra y Villalobos.

En 1525 Loaysa se dirigió a Filipinas desde la Coruña, siguiendo la ruta de magallanes.


En el transcurso del viaje les alcanzaron dos tormentas y solo llego una nave al pacifico.
En 1526 Loaysa falleció, quedando al mando Elcano (segundo de a bordo del anterior),
pero en pocos días Elcano murió y asumió el mando Alonso Salazar, hasta las
Carolinas, donde también falleció.

Con Salazar llegaron a la isla de Guam, donde encontraron un superviviente de la


Trinidad. Los nativos los recibieron con ofrendas y dándoles un esclavo de las
moluscas. Se dirigieron hacia las molusca y allí construyeron un fuerte donde resistieron
el ataque de los portugueses.

En 1526 Carlos V pidió a Hernán Cortés que enviara barcos a las moluscas y este
mando a Saavedra esa misión.

En 1528 llegaron a las moluscas donde rescataron a los supervivientes de la expedición


de Loaysa. Ese mismo año Saavedra intento la vuelta a México, pero falleció sin
lograrlo.

En 1542 Villalobos partió desde México hacia Filipinas, con el propósito de explorar la
zona, establecer relaciones amistosas con los nativos y expandir la fe cristiana. A su
llegada a Sarangani, donde empezaron las hostilidades, Villalobos se impuso y ocupo el
lugar. En 1546 falleció Villalobos y 3 años después los supervivientes marcharon a
España. Finalmente, el archipiélago de San Lázaro fue rebautizado como Filipinas.

Los malos resultados del viaje de exploración para España, con tantas muertes y con
grandes pérdidas económicas no desanimarían a los exploradores. Ya que, en su fracaso,
consiguieron grandes descubrimientos geográficos y advirtieron la existencia de un
comercio activo, en la zona, ya que se conectaba con el mercado asiático, con y la
enorme importancia económica de China y Japón.
Además, también descubrieron que Filipinas, es el rico en canela, jengibre y oro. Hecho
que motivaría la siguiente exploración dirigida por Legazpi.

En 1564 Miguel López de Legazpi se dirigió a Filipinas, partiendo del puerto


de Barra de Navidad, Jalisco, con la misión de crear una posición española, para
controlar la ruta del Pacifico (A mediados del siglo XVI el comercio en América estaba
regulado por el Tratado de Tordesillas. Aunque la zona de las Indias Orientales, era una
zona muy inexplorada, de manera que el rey Felipe II, decidió instalar una posición
española en el Pacífico, de manera que el tornaviaje fuera seguro). En el momento de
partir Miguel López de Legazpi, ya tenía 60 años, para emprender la expedición, este
vendería todas sus posesiones, a excepción de su mansión de México. El carácter de
Legazpi, definiría la conquista de Filipinas, ya que no fue tan sangrienta como en otros
casos, ya que este prefería la diplomacia al enfrentamiento directo.

Después de 93 días navegando Miguel López de Legazpi llego a la isla de Guam, la cual
bautizaría como la Isla de los Ladrones.
En la cual se detuvo para reabastecerse con víveres. Esto lo consiguió de forma pacífica,
empleando el método del trueque, anticipo de la forma de actuar de Miguel López de
Legazpi, respecto a la población nativa. El 5 de febrero retomaría el rumbo hacia las
Islas del Poniente (posteriormente rebautizadas como Filipinas). Finalmente llegaría a
Sámar, una de las islas del conjunto de las Bisayas orientales. Desde donde se dirigió
hacia la isla de Leyte, donde Miguel López de Legazpi realizo el acta de propiedad de la
zona, en favor de la corona española (no sin oposición de las tribus locales).
Seguidamente se dirigió hacia la isla de Bohol, en el corazón del conjunto de las islas
Bisayas, donde Miguel López de Legazpi consiguió establecer pactos (Esta conquista
fue menos sangrienta, ya que Legazpi evito el enfrentamiento y opto por la diplomacia.
De manera que Legazpi consiguió la conquista de Filipinas, no mediante la victoria
militar, sino llegando a un acuerdo con los 3 jefes de la isla. De este pacto en 1571
consiguió el solar, donde fundo Manila) con los caudillos locales, realizando un
“pacto de sangre” con Dato Sikatuna; lo cual establecería una alianza con este
caudillo (en la actual población de Loay).
El 16 de marzo de 1565, desde allí se dirigió hacia la isla de Cebú, la cual era las islas
con mayor densidad de población y ya antes de la conquista española, era el eje
comercia con oriente. Por su importancia estratégica el 27 de abril
de 1565, Legazpi estableció la Villa de San Miguel, convirtiéndose en el centro
neurálgico de todas las operaciones españolas.
El 1 de enero de 1571, Miguel López de Legazpi se traslada a Manila, designando
al tesorero Guido de Lavezares como adiestrador de la isla y organizando un municipio
con dos alcaldes.
Al desembarcar en Manila, la población nativa abandono sus casas, pero no sin antes
quemarlas. Una vez establecidos, Miguel López de Legazpi advirtió que, el caudillo
Bajá Solimán era el gobernante de Manila y Lakan Dola el de Tondo, isla con el mayor
número de habitantes y también el más extenso. Miguel López de Legazpi, consiguió
llegar a acuerdos con estos y el 24 de junio, fundo la ciudad de Manila.
Desde el punto de vista económico Legazpi llevo a cabo el primer reparto entre los
conquistadores y establecido el tributo indígena.

Desde la conquista los indígenas tenían que prestar servicios personales llamados polos,
trabajar en la construcción naval y en obras públicas.
Legazpi respeto las costumbres que no chocaban directamente con el cristianismo. Así
se prohibió la poligamia y la esclavitud.

Las oligarquías locales conservaron su poder, una vez convertidos al cristianismo y


obtuvieron plenos derechos.

Una vez conquistadas y controladas, se decidió rebautizar las islas con el nombre de
Islas Filipinas, en honor al entonces Príncipe de Asturias y futuro rey Felipe II.

2.2 Colonia Española


El periodo colonial de Filipinas abarca desde el siglo XVI hasta el XVIII,
caracterizándose por una administración poco desarrollada, con poca presencia de
españoles procedentes de España y por la gran importancia del cristianismo y sus
organizaciones religiosas a la hora de regir la vida. Filipinas seria gobernado desde el
Virreinato de Nueva España desde 1565 hasta la independencia de México en 1821,
cuando pasaría a ser dirigida directamente desde la metrópoli.
El número de colonos procedentes directamente de la metrópoli, fue desde el principio
de la colonización a causa del carácter diplomático de la misma, no fue necesario el
gran número de efectivos. Este hecho fue beneficioso para la población nativa (por
ejemplo, no hubo tantas epidemias, provenientes de los conquistadores como en otras
zonas). De otro lado, esto también causo que la lengua española no se expandiera en la
población colonial. De manera que los españoles se tuvieron que apoyar en los
Barangay (jefes tribales, con organización estamental), que aseguraban una
organización social y política mínima que aprovechó la administración española y
organizar el estado de forma rápida, eficaz y pacífica.

En cuanto la economía nos encontraremos con un sistema de comercio, basado en la


agricultura, médiate las encomiendas y la obligación de trabajar de los nativos y
finalmente el cobro de impuestos por parte de la admiración y la corona.
Las Filipinas dependían directamente del Virreinato de Nueva España, teniendo como
sede de su gobierno, Manila, desde donde se gestionaban, las islas Marianas, Palaos y
Carolinas.
Por su impórtate localización, para el comercio internacional, los holandeses intentaron
por cuatro veces formar una colonia en las islas, pero en todas las ocasiones fueron
expulsados.
Con todo lo citado anteriormente, ¿Porque no se sublevaron antes los nativos?
La respuesta es sencilla, el sistema colonial suponía un benefició muto para todas las
partes. Ya que los avances tecnológicos que trajeron los españoles dinamizaron la
economía y las infraestructuras (el sistema administrativo y judicial, los primeros
hospitales y universidades)
En cuanto a la religión su rápida aceptación, con poco rechazo fue algo positivo. Ya que
los misioneros, no solo se dedicaron a la labor religiosa, sino que también, participaron
al desarrollo cultural económico. La labor evangelizadora como a la civilizadora la
veremos reflejada en la obra La Memoria de las Encomiendas en las Islas en 1591, que
nos muestra el progreso llevado a cabo por los españoles. Aunque este progreso no fue
gratuito. De una parte, estaban las encomiendas, como los tributos, que fuero causa de
muchas dificultadas, ya que causaban protestas y revueltas.
Gracias al cobro de las encomiendas y las recaudaciones de las órdenes religiosas se
construyeron una catedral en Manila con su palacio episcopal, monasterios.

A pesar de estos diezmos, y debido en parte al ambiente universitario e intelectual en el


que cuajó el sistema educativo, en opinión de Colomé (2000a) y Ortiz Armengol (1990),
la filipina era durante este periodo español la sociedad asiática más moderna y
avanzada en todos los órdenes: social, administrativo, político y económico. Bajo signo
español, las Islas Filipinas se convirtieron en una nación, pero no en cualquier nación,
sino en la más adelantada de la época en la zona del sudeste asiático, situación que se
prolongó hasta la década de 1970, con la excepción de Japón (Rodao, 2005).

En cuanto a la hispanización de la zona en 1645, crearon la Real y Pontificia


Universidad de Santo Tomás de Manila. Lugar que desde su creación fue el núcleo de la
evangelización y el poder de la iglesia, en las islas filipinas.

En el periodo de 1602 a 1605 el Gobernador Pedro Bravo de Acuña, consiguió


conquistó las islas Molucas, aunque la incorporación de estas fue efímera, ya que 1653-
1663, se perdieron.
Durante todo el siglo XVII las Filipinas tuvieron una gran relevancia, tanto comercial,
militar y como diplomática.
Durante este periodo fue habitual el enfrentamiento con los moros de Mindanao e Joló y
con los piratas.
Durante los años 1700 y 1715 se inició la conquista de las islas Palaos y en 1730 se
evangelizo las islas Carolinas.

La situación de entente entre la población nativa y la metrópoli, cambiará con los


Borbones. Ya que con su llegada al poder aplicaron una política más proteccionista que
desembocaría en revueltas y finalmente en el movimiento independentista.
La nueva política, cambio el sistema de convivencia por el conflicto directo, que
derivaría en la perdida de derecho, de los ciudadanos de las islas y el abuso de poder por
parte de la metrópoli. Estos cambios no solo se limitaron al sistema político, sino que
también a la economía. Tenemos que tener en cuenta que la segunda mitad del siglo
XVII, la economía se había desplomado como consecuencia del conservadurismo de los
Austrias. Con políticas de restricción comercial y una centralización del gobierno de la
metrópoli que impidió el desarrollo de una clase de oficiales coloniales.
Con la llegada de los Borbones, se cambiará el sistema económico, substituyendo el
conservadurismo, por el libre comercio y el enriquecimiento de una clase burguesa. De
manera que esto supuso un impulso momentáneo.

Con la guerra de los Siete Años, el 14 septiembre de 1762, el almirante ingles Samuel
Cornish, desembarco en Manila (con 7000 soldados y 3 barcos de guerra) y la ocuparía
después de 12 días de asalto.
El Gobernador Simón de Anda y Salazar16 (1762 – 1764), obligó a las tropas inglesas a
permanecer en Manila, hasta que finalmente se firmó la paz, con el Tratado de Paz de
Paris de 1763. Con la paz ya firmada los ingleses abandonarían Manila el 17 de marzo
de 1764, pero no sin antes saquear la ciudad, perdiéndose con el saque gran cantidad de
documentación y obras de arte.
A raíz de estos hechos en 1764 se reformo el ejército isleño, formando nuevas unidades
regulares y reformando la organización militar provincial.
Con estos cambios los regimientos de las Filipinas se ubicaron en fuertes y puestos
defensivos fortificados, de manera que siempre estuvieran preparados para repeler
nuevos ataques o sublevaciones de la población nativa. De esta organización destacan
los fuertes de la Real Fuerza de Santiago, el Fuerte de San Felipe y la Fuerza de San
Francisco.
En la isla de Mindanao, a causa de las incursiones con los moros, que conformaban la
población nativa, se tuvieron que crear un sistema defensivo de fuertes y de cárceles, en
los puntos neurálgicos de la isla. Destacando los de Zamboanga, Dapitán, Misamis
(Fuerte de Nuestra Señora de la Concepción y del Triunfo), Tanddang (Fortaleza de San
José), Iligán y Paragua.

Durante el mandato del Gobernador José Raón (1765-1770), se crearía la principal vía
de comunicación entre la metrópoli (España) y Filipinas, la cual sería atravesando el
Cabo de Buena Esperanza.

En 1778 se regulo el libre comercio (sin aranceles entre España y Filipinas), se creó
Sociedad Económica de Amigos del País y el establecimiento de la Real Compañía de
Filipinas. Con esta medida los filipinos se sentían parte de la metrópoli y la burguesía
criolla se enriquecía, aunque siempre con un balance positivo hacia la metrópoli.
Este nuevo sistema, vasado en el liberalismo imperialista, derivo en una conciencia
racial, que provocaría abusos contra la población filipina.

En 1792 la Amada empezó la obra del Apostadero de las Islas Filipinas, que concluyo y
se puso en servicio el año 1796, bajo la dirección del teniente General Álava, enclave de
mucha importancia, ya que, con el apoyo del ejército de tierra, combatían la intensa
piratería de la zona. La piratería fue tan intensa que continuo hasta el siglo XIX.

Con la Constitución de 1812, veremos los primeros alzamientos nativos, ya que una
mala interpretación de la misma les condujo a pensar que, con la nueva Constitución, ya
no debían pagar impuestos a la corona, hecho que degenero en fuertes levantamientos,
que fueron duramente reprimidos. Esta ratifica esta situación y legisla todo el siglo XIX,
en un tiempo de ostracismo medieval y de abusos indiscriminados.

El comercio entre México y Filipinas, solo reporto beneficios a los españoles que vivían
en Filipinas y las órdenes religiosas, hecho que genero un aumento de la corrupción en
la segunda mitad de siglo XVII, generando continuos abusos hacia los nativos, el
aumento de los impuestos y la falta de derechos de los indígenas.
La falta de control directa, por parte de la metrópoli fomento el aumento de la
corrupción en Filipinas

Filipinas estaba subdividido en Provincias gobernadas por alcaldes mayores, que tenían
funciones ejecutivas y judiciales, de manera que ostentaban todo el poder.
El tribunal provincial estaba formado por el alcalde mayor, un asesor que era abogado y
un notario. Esta gran acumulación poder derivaba en la explotando a los indígenas.
Sumado a esto, la metrópoli aumento sus impuestos para rentabilizar su estancia en la
isla, lo que ha llevo a ver las colonias como naranjas que tenía que exprimir la
metrópoli, y no contar en absoluto con estos derechos de los filipinos.

Una vez que se interrumpió el comercio con México, la economía filipina se tuvo que
reajustar, con el desarrollo de los recursos agrícolas de la isla y la economía filipina
creció a través del liberalismo del comercio. En esta nueva etapa del colonialismo
español se desarrollaron principalmente el tabaco, el azúcar y el abacá y otros productos
agrícolas, y se mantuvieron siete fábricas españolas de tabaco de bajo costo para
satisfacer las necesidades de la península.
España redujo costos a expensas de los intereses de los filipinos. La economía interna
de los filipinos redujo los ingresos necesarios para mantener las operaciones del
gobierno en la isla, lo que promovió mayores retornos económicos y los levantamientos
del siglo XVIII, que posteriormente llevo a la revolución.

Con el regreso de Fernando VII, el rey, designo un nuevo dirigente de las islas el
Capitán General de Filipinas, el cual concentraba tanto poder militar como civil.

De la población nativa de las Filipinas, solo hablaban español la minoría ilustrada.


Realmente solo en las dos grandes islas de Luzón y Mindanao la presencia española era
significativa.

En 1.863 se creó un nuevo sistema de educación pública, el cual dio lugar a una nueva
clase social, los criollos, mestizos y nativos llamados los “Ilustrados”.
Estos nuevos grupos sociales encabezarían la Revolución Filipina.

El incesante acecho de los piratas, junto a la imposibilidad de controlar las diversas


etnias opositoras a la presencia colonia llevaría a un brote revolucionario de gran
magnitud, que conduciría a la independencia de las Filipinas.
Al final del siglo XIX, se promovió un sentimiento independentista, orquestada por la
nueva burguesía criolla, con el objetico de hacerse con el poder político.
La revolución se iniciaría en la isla de Luzón, en las provincias de Manila, Tabayas, La
Laguna y Batangas, donde la “cofradía apolinaria” encabezo los ataques hacia las
fuerzas españolas.

2.3 Revolución
La Revolución filipina fue el enfrentamiento entre el gobierno colonial (de España) y
los independentista filipinos del Katipunan, fundado por Andrés Bonifacio. Conflicto
que se zanjaría con la victoria independentista, pero que generaría otro, la guerra entre
la nueva república filipina y Estados Unidos.

En el siglo XIX, el sistema colonial español, entra en decadencia. Afectando al imperio


de ultramar, hecho que genero que la metrópoli aumentara la presión hacia Filipinas.
Esto se produce a consecuencia de la Guerra de los Diez Años en Cuba (1868-1878), a
consecuencia de la cual las inversiones metropolitanas, se tienen que reconducir a una
nueva zona, Filipinas. Esta elección es derivada del miedo a una nueva potencia
emergente Estados Unidos. Filipinas se escoge por su ubicación estratégica en el
Pacifico y por su lejanía con Estados Unidos.
Santiago Durán ministro de marina (española), vio necesario la recolonización de
Filipinas, para España "las puertas de un imperio marítimo, fuente de inagotable
prosperidad y de riqueza". Para dicha reorganización de la economía filipina se
organizó una exposición en Madrid en 1887 y en 1888 en la Exposición Universal de
Barcelona, a Filipinas se le concedió su propio pabellón, para potenciar así la inversión
en las islas.
Además, con la inauguración del canal de Suez en 1869, el tiempo de viaje entre España
y Filipinas se reducía a 20 o 30 días. Gracias a esto la economía con las islas mejoro.
Dando una economía dinámica, donde los productos manufacturados de la metrópoli
eran consumidos por la colonia.
Aun con todo esto tenemos que tener en cuenta que los 3 siglos de dominio español, no
fueron siempre una balsa de aceite y hasta 1896 las tropas metropolitanas tuvieron que
reprimir numerosas revueltas, sin grandes dificultades. Aunque con estos primeros
levantamientos se fue sembrando la semilla de la discordia. Este descontento se canalizo
con la aparición de asociaciones. Las cuales se dividieron en las de carácter
autonomista, demócrata y la masonería (la Liga Filipina), creada por José Rizal en1892,
un político con la intención de que Filipinas dejara de ser considerada una colonia, para
formar parte de las instituciones metropolitanas.
Estas asociaciones se derivaron a la vía radical. Como caso representativo de esta
radicalización esta la Venerable Sociedad Suprema de los Hijos del Pueblo, conocida en
el idioma tagalo como Katipunan. Una sociedad de independentista revolucionarios, que
pretendían conseguir sus objetivos por la fuerza.
Uno de los líderes más destacados fue Emilio Aguinaldo, en su itinerario tenía tres
grandes objetivos: luchar por la soberanía de Filipinas, promover una sociedad más
solidaria y defender y extender los valores democráticos.

La Revolución Filipina se inició entre el 26 al 31 de agosto de 1896 en las provincias de


Manila y Cavite. Andrés Bonifacio inicio el movimiento con el grito de Balintawak, así
se dio comienzo a la revolución filipina en contra del poder colonial español.
Los artificies de la revolución fueron los ilustrados como José Rizal, Andrés Bonifacio
y Emilio Aguinaldo.
Los sublevados (independentistas), se enfrentarían a las tropas españolas mediante la
táctica de guerrilla.
El entonces gobernador Fernando Parga, al ver esta situación ordenó al capitán general
Ramón Blanco y Erenas rapelear a los revolucionarios y ajustícialos de manera
innecesariamente dura.
Entre los intelectuales que ejecutaron, se encontraba José Rizal, al que acusaron de
formar parte de la revolución, por lo que lo juzgaron y fusilaron, este hecho lejos de
calmar la situación avivo la llama revolucionaria, al igual que la revolución cubana de
1895.
La revolución burguesa fue respaldada por gran parte de la población, hecho que género
que en las primeras etapas de la revolución las fuerzas sublevadas, vencieran al ejército
regular, en las batallas de Bakoor, Imus y Noveleta, hecho que obligo al general Ramón
Blanco y Erenas, a cambiar de táctica y suspender la ofensiva militar para pasar a la
negociación política, usando como pretexto no querer dañar a la población filipina.
Pero el gobierno de Madrid no acepto, negociar con los independentistas, de modo que
relevo del mando al capitán general Ramón Blanco y Erenas, poniendo en su lugar al
teniente General don Camilo Polavieja.
En 1896 los afiliados a la asociación del Katipunan habían fundado la República del
Kakarong en la población de Kakarong de Sili en la provincia de Bulacán, isla
de Luzón. Liderada por Canuto Villanueva como jefe Supremo y el General Eusebio
Roque (Maestrong Sebio o Dimabungo), este lideraba una dotación de 6000 soldados,
fortificándose en la ciudad.
Ante esta situación el gobierno colonial lanzo una contraofensiva, el día 1 de
enero de 1897 el Comandante José Olaguer Feliú, lidero una columna de 600 soldados
españoles tomó por asalto la fortificación de Caracóng de Sile derrotando a los
katipuneros.
El ejército revolucionario estaba mal organizado (más bien guerrilla), tenía una falta
inherente de recursos y se encontraba dividido. Aunque el ejército español dada la
lejanía tampoco se conseguía reprimir la sublevación, ya que no contaba con suficientes
efectivos.
Fernando Parga zanjo las negociaciones, para volver a la represalia armada. Con esta
acción consiguió reconquistar parte de Cavite, pero en 1897, tuvo que dimitir del cargo
a causa de enfermar. Al dimitir del cargo lo sustituyo el Capitán General D. Fernando
Primo de Rivera, que prosiguió con el ataque frontal contra los rebeldes reconquistando
la provincia de Cavite y haciendo huir a los rebeldes a las montañas. De esta manera de
pondría final a la primera etapa de la revolución, con el “TRATADO DE PAZ DE
BIAK-NA-BATÓ”, un acuerdo que no complacería a las partes y que llevaría a una
guerra más cruda entre los dos bandos.

En 1898 con el apoyo estadounidense de la guerra hispano-norteamericana, se reavivo


la revolución, hasta el punto que los revolucionarios vieron la victoria cerca. Hecho que
distaba de la realidad, ya que los Estados Unidos, los traicionaron y empezaron a si su
dictadura imperialista.
De esta manera pactaron la entrega de Manila y obtuvieron el control de la zona a
cambio de 20 millones de dólares. Pacto que se selló el 10 de diciembre de 1898, en el
tratado de Paris.
Como era de suponer las fuerzas revolucionarias no aceptaron “el cambio de amo” y en
1899 se inició de nuevo la guerra, esta vez contra sus antiguos aliados, los Estados
Unidos.
Los combates en la república democrática de contra el invasor se mantuvieron hasta
1902, con un gran número de muertos. El conflicto se resolvió con la victoria
estadounidense. Que finalmente pactaría con las elites una independencia gradual. De
manera que esta no llegaría hasta el 4 de julio de 1946, después de un periodo de
autonomía interior, llamada Commonwealth. Durante este periodo Filipinas también
sufrió la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial (1941-1945).
3. Conclusiones
Durante el siglo XVIII, el sistema colonial español, vasado en el mercantilismo quedo
obsoleto. Por otra parte, el sistema de las encomiendas, sin conquista era inefectivo, junto
con los abusos por parte de la clase gobernante y la falta de representación de la población
nativa llevaría al colapso de la colonia. Hecho que se representaría en forma de revolución.
Esto junto al nuevo imperialismo estadounidense, llevaría a un largo proceso de
emancipación.
Hay que tener en cuenta que Filipinas, fue la colonia más distante de la metrópoli, la
cual desde un primer momento dependió del virreinato de Nueva España y estaba
conectado con esta con el galeón de Manila. Como base del comercio de la región.
Manila se fundó en 1571, convirtiéndose en un privilegiado centro comercial, por su
cercanía con el continente asiático. Combientiendose también el punto de partida de la
evangelización de Asia.
Así concluiremos que la colonización de Filipinas se fundamentó en un gobierno
dependiente del virreinato de Nueva España, una administración dependiente de los
impuestos y de las encomiendas y finalmente una importante tarea evangelizadora.

En cuanto a Filipinas, podemos concluir que los repetidos abusos por parte de la
metrópoli, la falta de efectivos españoles (con esto me refiero a personas no nacidas en
la colonia), junto con la nueva clase burguesa criolla, llevaron a la colonia de Filipinas,
al inevitable colapso, que concluiría con la independencia, respaldada por la política
imperialista estadounidense.
Las ansias independentistas, también podemos afirmar que fueron avivadas tanto por el
cambio de política (con la entrada de los Borbones, se perdieron derechos ya
adquiridos), la corrupción y el imperialismo sustentado en la raza. Genero una serie de
desigualdades, que se tradujeron en unos repetidos abusos, que provocaron el inevitable
conflicto entre el gobierno colonial y el pueblo filipino.
A demás cabe destacar que el balance comercial siempre estuvo a favor de la metrópoli,
beneficiando a la metrópoli, de manera que la nueva burguesía criolla no se encontró
arropada por el gobierno colonial, todo esto junto a los desproporcionados castigos a los
movimientos independentista y el foco de inspiración cubano generaron una distancia
insalvable entre los isleños y España.

4. Bibliografía
CONTROL, ESPACIO URBANO E IDENTIDAD EN LA FILIPINAS COLONIAL
ESPAÑOLA: EL CASO DE INTRAMUROS, MANILA

(SIGLOS XVI-XVII) Daniel Gomà

Proyectos de conquista y de comercio para China y el sureste de Asia. Manel Ollé

La expansión mexicana hacia el Pacífico: la primera colonización de Filipinas (1570-


1580) Antonio Francisco García-Abásolo, universidad de Córdoba
REPERCUSIONES DE LA GUERRA DE 1898 EN FILIPINAS. Dr. Leandro TORMO
SANZ. Centro de Estudios Históricos CSIC

LOS ESPAÑOLES EN LAS FILIPINAS Y LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN


ECONÓMICA: COMERCIO, MIGRACIONES E INFLUENCIAS CULTURALES EN
EL PACÍFICO (1565-1815) Juan Carlos Solórzano Fonseca

La hispanización y la identidad hispana en Filipinas. David Sánchez-Jiménez

RESENA HISTÓRICA DE FILIPINAS DESDE SU DESCUBRIMIENTO HASTA


1903

LA REVOLUCIÓN FILIPINA. Apolinario Mabini

RESEÑA VERÍDICA DE LA REVOLUCIÓN FILIPINA. DON EMILIO


AGUINALDO Y FAMY

FILIPINAS, ¿UNA COLONIA INTERNACIONAL? María Dolores Elizalde Pérez-


Grueso

Filipinas: imperio, independencia y path dependence Manuel mª de arta za montero

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5. Apéndices
Bahía de Manila

Plano de Manila 1671


Mapa de las islas 1744

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