Impacto del Aluvión de 1713 en Las Palmas
Impacto del Aluvión de 1713 en Las Palmas
2001-2002 41
related with the reneated ilood ot the ros albores del siglo XX,d e especial grave-
Guiniguada ravime, which rilrerbanks dad fueron las de Fiiertevrntiirn y Lan7a-
diridcd thc city in two purts and being rotc ( R O L D ~ ~DELGADO
N 1967), se su-
that recorded in 1713 one of the most im- maron numerosos episodios d e diversa
portant due to the dimensions of the dis- índole y repercusión: terremotos, como el
aster and demonstration of the prover- acontecido en El Hierro cn 1793 (DARLZS,
bial incompetence of the authorities to
1988; BETHENCOURT 1982); los dantescos
face the problem, wich did not havr a
p a r h l solution until tlw beginning of episodios de vulcanismo d e notable viru-
XIX century.
Keys-words: riatural cathastrophes, dos d e actil idad más destructiva fueron en
flood, ravime, disaster. 1646 y 1677 que anegaron en Fuencaliente
la cuiiocida «Fueiik Santa-, Teneiife
-coi1 la iiotable y desgraciada destrucción
d e la villa y puerto d e Garachico (ACOS-
-Ir\,. 1994; CiSrRAiu'tSCü, 1 9 7 - o Lanza-
Las caiamiciacies generadas por ias con-
diciones meteorológicas, los movimientos rote, con la erupción d e l'imanfaya entre
telúricos o los ciclos períodos d e recesión a 1730-1736, que implicó la desaparición d e
causa d r las alternancia d e sequías y exce- numerosos núcleos d e población y tierras
su d e precipitdciones fueron laclores iiatu- d e labor (ROMERO, 1991; IIERNÁNDGZ,
rales que afectaron d e forma cotidiana a la 1991); los aluvionrs catastrófic»s que arra-
población durante el Antiguo Régimen. saron viviendas cn la citada Garachico en
Las peculiaridades d e la producción agra- 1645 (CIOKANESCU, 1977), Canta Cruz d e
ria e industrial, la falta d e las mínimas nie- La Palma d e 1783 (LORENZO, 1987) o, in-
didas higiénico-sanitarias o las carencias cluso, la destrucción del convento e imagen
d e unas básicas infraestructuras urbanas o d e Nuestra Seiiora d e Candelaria en 1826
Las catistrofes naturales y el desarrollo urbano: el aluvión de 1713 y su repercusión ... 55
una de las islas de la región. En Fuerte- tada fecha «con el dilubio d e aquas que pa-
ventura las lluvias ocasionaron un consi- resió en esta isla el año pasado d e mil1 sep-
derable deterioro d e los principales cami- tesientos y trese, se inundó d e forma dicho
nos d e comunicación entre sus núcleos de zercado (la parcela era la conocida por el
población más importantes, convocando el nombre d e ..La Grama),, sita en el barranco
Cabildu a iodos los vecinos para que, jun- d e Gáldar de la que se pagaba anualmente
to al regidor d e su distrito, se dedicaran a un total d e 3.024 maravedís d e renta per-
componerlos y rehabilitarlos al tráfico has- petua a la Coirddía del Saritísimo Sacra-
ta fiel tiempo oportuno d e arreglarlos mento del lugar), que quedó hecho ba-
totalniente), (ROLDAN-DELGADO, 1967; rranco, y todo t í un pedregdi, d e forma que
206). para que fructificase fue preciso cercarlo,
En Tenerife sus efectos fueron, apa- limpiarlo d e piedras y sorribarlo y costó
rentemente, tan o más debastadores pues, 800 reales,)".
según Viera y Clavilo, la precipitaciones La misma repercusión catastrófica se re-
arreciaron tan abundantes durante toda la gistró rn Moya donde, al arrastre d~ tierra
noche del 24 d e enero, momento d e co- y pérdida d e la cvseclia, se sumó la ruina
mien70 del temporal, q u e el convento de del templo parroquial, bendecido en 1673,
los franciscanos laguneros se inundó esca- rindiéndose uno de los testeros además de
pando los religiosos «con la majestad caerse las campanas al suelo (CABRERA
sacramentada y la insigne imagen del Can- VELEZ, 1993). Parecidas circunstancias se
tísimo Cristo», para tomar refugio en las registran en Las Palmas, tiñendo d e pesa-
casas d e los condes del Valle d e Sdla~ar.Es- dumbre unos inicios del siglo XVIII, como
tc parccc h2hc.r sidu c! incidc.fitt. m 8 s r o ! e co h.. citsdc c c n anterierid~c!, n.?dz ha!a-
vante, siendo socorridos los frailes por los güefios para los habitantes de la ciuddd
citados condes y por el propio Ayunta- donde, a la dantesca crisis con la que se ini-
miento tinerfeno, el cual les concedió una ció el siglo, le sucedió u11 período d c inccr
primera ayuda cifrada en 1.000 escudos tidumbre económica y d e estancamiento
(VIERA, 1982; 315). demográfico, si se compara el crecimiento
La misma interisidad t~ivierurilds pre- de la (ir-heron las ái-ras 1-111-ale5
cercanas a
cipitaciones recogid'is en Gran Cariarid, ella ti con otras ciudades de cierla jerarquía
siendo especialmente afectada la ciudad d e dentro d e la región. Parte d e la población
Las Palmas y ias áreas cosieras Uei riorie de cdr~ipesiri~iq u e ir~iúicioii~i~r~t.~iie
i~di)ídI I U -
la isla. En la segunda se registró la especial trido los efectivos urbanos disminuyó en su
virulencia ocasionada por los barrancos d e flujo hacia 1'1 urbe y Gsta no fue c a p u , co-
Anzo y Garzas que incidieron sobre los nú- mo hasta ese momento tampoco lo había
cleos d e población de Gáldar y Guía don- podido reali~ar,d e aurneritar su vecinddriu
de, además d e algunas viviendas derrui- s6lo a base d e sci crecimiento vegetativo,
das, se vieron seriamente perjudicadas ai- además cie ver como aigunos miembros de
gunas huertas y cercados d e gran grupos urbanos -especialmente I-iortela-
prod~lctividad.La lluvia arruinó gran par- nos y labradores- se desplazaban hacia
te d e la cosecha d e millo y cereales d e ese pagos de población cercanos d e incipiente
año en la comarca noroeste d e Grari Cdna- auge ecori6inicu (Marzagdri, Fondillo, Dra-
ria, además d e ocasionar un impacto nega- gonal, Ollería, Atalaya).
tivo en la mayoría d e las economías La jornada d e enero d e 1713 fue muy
particulares d e sus vecinos. De esta mane- significativa pues durante muchos años se
rd, don Juan del Saz y Tejada, secretario y convertirá en un referente para describir
alg~iacilmayor de la Inqiiisiciíin, rrcorda- un día aciago en la vida de la ciudad. Tal
ba en el tardío año d e 1743, como en la ci- cvmv acvnteció en las avenidas precederi-
Las catástrofes naturales y el desarrollo urbano: el aluvion de 1713 y su repercusión... SY
tes, las partes bajas de los barrios cercanos Audiencia, mandando el regente a un ma-
al barranco se inundaron derrumbándose estro de obras para evaluarla situación, el
varias viviendas pero, en esta ocasión, la cual dio informe de estar las paredes caí-
fuerza de la precipitación fue tal que arrui- das y el paso franco hacia el monasterio e,
nó otros edificios alejados de las tradicio- incluso, hacia la casa del deán Jos6 Benito
nales zonas de incidencia. El propio Cabil- de Loreto. El 7 de octubre el Tribunal dis-
do Catedral, en acción de gracias por no re- puso la venta obligada de la casa a un pre-
gistrarse mayores problemas, instituyó el cio regulado por peritos nombrados a tal
25 de enero de 1715 una misa perpetua de efecto. Finalmente, el 24 de octubre se va-
primera clase, pucs creían que el 26 de ene- loró la vivienda en 860.688 maravedís -
ro de dicho año la desgracia se abatiría so- 656.448 la albanilería, según los oficiales
bre la ciudad pues en dicho día .<seexpcri- Juan Hernándcz y Martín Díaz de Ortega,
m ~ n t óPI mainr rnnflictc~de esta ciudad,. y 204.240 la obra de carpintería, 23.7% del
llevándose el barranco el puente y arrui- total, por Tuan de ~ a r r i o sy Lucas Pérez,
nándose gran parte del pueblo y las in- carpinteros- pagando el monasterio 576.-
nundacioncs con cl orror de no axTerraia- 000 m a r a v e d í s de su tasación ron PI prin-
do la claridad del día más de la siete de la cipal de tres tributos y el resto en dinero
mañana por el re lo^))^. cfcctivoH.
El convento dc San Bcrnardino de Sena, Otra institución perjudicada por la ave-
orden de Santa Clara, fue una de las insti- nida y fuertes lluvias fue el convento de
tuciones más afectadas en su estructura y San Francisco de Las Palmas. En mayo de
eiüriüii-ch. Eesde antes de 1712 e! irtuilas- 1713 e! sargcEto U L U ~ C,L T,,-:-c-
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terio sostenía pleito con los poseedores del L7aldés, sil síndico, manifestaba que la ca-
vínculo del arcediano Domingo de 12lbitu- pilla de la Virgen de la Soledad, a la entra-
rría Orbea y Salazar pur cuestión de una da de la porlería del convento, .con el ya-
vivienda alta y sobradada adyacente al sado dilubio que la divina magestad tue
convento por que desde allí, «presindiendo servido enbiarnos en el mes de henero pró-
del rexistro que con ellas tenía la clausura ximo pasado, se bino a plomo y siendo pre-
y demás ynterioridades de los ejersisios sisa obligazión de reedificarla,,. La falta de
rreligiososo, siendo materia tan prohibida fondos en el convento obligó a la entrega y
quanto digna de especialisimo remedio», cionacion postmorten a e la capiiia y de su
se observaba el interior del monasterio. El patronato al canónigo don Marcos Sánchez
temporal no sólo ocasionó destrozos en el de Orellana -lo tomaban en su nombre el
convcnto sino que la casa se perdió con el cura del Sagrario Jose de Medina y Betan-
fuerte temporal y «demolieron los muros curt y doiia Ana Sánchez de Orellana, her-
que dibidían el dicho monasterio y habían mana del prebendado- para que éstos la
quedado totalmente unidas sin ningún res- volvieran a construir a cambio de cederle
guardo la clausura>;. su titularidad. La capilla tenía 16 varas de
La situación de desamparo de las nion- largo y se cubriría para su mejor aco1-i-
jas ante las indiscretas miradas exteriores, dicionamiento con vigas de tea. A la vez, el
la necesidad de ampliar el monasterio por citado don José de Medina disponía que to-
el número de profesas y la obligación del dos los materiales necesarios para la obra
propietario de vender, <(porser uriu de los de reconstrucci6n de la capilla se tomaran,
cassos eseptuados en que el dueño estaba como mejor vía para abaratar gastos y co-
obligado,,, incidieron en que las monjas pi- menLar con r a p i d e ~la fabrica, de unas ca-
dieran el reconocimiento del perjuicio de la sas desplomadas por el temporal en lina
destrucci0n de la vivienda y su derecho a hacienda enclavada en el pago de Tafira
adqiiirirln. 1.a polbmica Ilegí, hasta la Real perteneciente al citado canónigo".
A dicha entidad se añadieron otras de sivilitados a hazerlo, y a riesgo evidente de
menor rango aunque d e gran reconoci- n o acudirles a reedificar de perderlas),, n o
miento por los vecinos d e la ciudad, caso dudaban en prolongar el arrendamiento
d e la ermita de San Sebastián, cuyo techo hasta terminado el período y las obras por
y paredes, ante lo tempestuoso d e la jor- parte del mercader".
nada, n u pudieron resistir el volumen d e La imposibilidad d e reconstruir su ha-
lluvia caída. El 15 d e mayo de 1713 Loren- cienda fue también uno de los principales
zo Tejera, capellán real y mayordomo d e la factores que influyeron sobre dona Taciiita
ermita, pedía al Cabildo Catedral una li- d e Figueroa, viuda de don Carlos Descor,
mosna para ayudar a reconstruir el edifi- a la hora d e enajenar una huerta d e árbo-
cio, concediéndosele 14.300 maravedís "l. les frutales con dos horas y media d e agua
De igual manera, el coronel Francisco situada en el barranco d e Las Palmas que,
de Matos debió enajenar una casa terrera <<porcausa de haverse llevado el barranco
e11 la calle d e la Carnicería a Simón Hpr- por PI mes d e henern d e este año mucha
iiández, aunque la transacción fuera un parte d e dicha gucrta y reselarme no se lle-
nefasto negocio para su mayorazgo pues ve más, como ir creciendo los réditos d e di-
sólo pudo hacer el traspaso por una rcnta cho tributo,,, deseaba enajenar para disfru-
anual d e 1.440 maravedís -de ellos 1.152 tar tranquilamente de sus rentas. La venta
para pagar u n tributo perpetuo a favor del se hacía a favor d e Bartolomé Cabrera
convento d e Santo Domingo- ante la mi- Bctnncurt por un total de 106.968 marave-
nusvaloración d e la vivienda, siéndole inú- dís d e los que 48.756, 45,5%, se destinaban
til al mayorazgo «por averla arruinado el a pagar los corridos y abonar el principal
p3J"& q.Gr la nagrs:a<: de u n censo siiuiidü süLie Li prupiccidil d
fuese enviado en los días 26 y 27,)'. favor d e los herederos d e Blas García d e
Además d e las instituciones, fueron Vergara".
mucl-ius los pdriiculares afectados por las Diferente situación era la alegada para
fuertes lluvias, empobreciéndose unos a el traspaso de sus bienes por María Gon-
causa d e no tener más propiedades que las zález, viuda, que vendía al canónigo Juan
clt~strc!/,dclabpor el dliivión ii otros fueron Lordelo d e Tobar un trozo de sitio junto a
perjudicacius con la disrninuciím d e sus las casas del adquiriente por 7.200 mara-
rentas. Estos últimos son recogidos en múl- v e d í ~ tomados
, para reparar la casa d e su
iipies ejempios Uiseminacios por ias fuen- nabitación, en parte calda por las lluvias,
tes consultadas. Así, los herederos d e Bar- ((y no tener otro medio con que poderla re-
tolomé Bendito y María d e la O acordaban dificarn".
prolongar el arrendamiento d e una casa al- Los intentos d e rebajar las rentas d e
ta sobradada, situada en la calle d e la arriendos d e bienes afectados por la lluvias
Carrera del barrio d e Triana, al comerciante o la posterior avenida del barranco fueron
Diego O'Shdndl~dn pvr un tiempo d e die- elevados en este período, con diversas for-
ciocho años -dos períodos d e nueve mas d e abordar el problema por parte de
años-, además d e mantener los otros nue- los propietarios. En abril de 1713 Domingo
ve años en que le fueron entregadas por Marrero suplicaba al Cabildo Catedral se le
una primera escritura subscrita el 18 d e minorara el pago de la renta devengada a
enero d e 1709. La renta anual sería d e favor d e la institución eclesiástica por una
24.000 iiiaravedís, la cual quedaría íntegra huerta y dos casas situadas en el barranco
para gastos en la reedificación del edificio, Guiniguada. Marrero alegaba haber sufri-
ya que con las lluvias se arruinó con tanto d o la desdicha d e dos inundaciones qiir ca-
perjuicio ((que no podremos reedificar ni si le habían arruinado la hacienda, pues e n
con quatro mil1 reales, y hallándonos ynpo- 1694, «que ubo la gran abenida que se Ile-
Las catástrofes naturdles y el desarrollo urbano: el a l u ~ i hd e 1713 y sil repercusicin ... 61
mes próximo pasado en los días veinte y de desamparo y precariedad ante los dic-
seis y veinte y siete, de más de las conti- tados de la naturaleza quedó patente en el
nuadas llubias que hubo los días antc- informe evacuado por el Ayuntamiento a la
~edentesn'~. corte en un pliego de demandas de ayuda
Incluso, en fechas posteriores a estas to- para las reformas a emprender en la ciudad
rrenciales lluvias, sus estragos seguían a fines del siglo XVIII. Los regidores deci-
siendo paradigmáticos para muchos wci- dieron enviar una misiva al monarca cn
nos que se vieron afectados en menor o 1794 para obtener los fondos precisos para
mayor grado con la virulencia de la tor- ejecutar algunas obras públicas en los ba-
menta. A la hora de elaborar su testamen- rrios de la ciudad, sacando, si era posible,
to, 20 de mayo de 1716, el deán Jos6 I3riii- los caudales necesarios para costearlas del
to de Loreto evocaba los cuantiosos de- fondo de propios de la isla.
sembolsos r e d l i ~ d d ~en
b su hacienda de El informe es realizado por el regidor
T2fir2 p2rZ pa!i2r 1. u c a s i u n u ~r
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NOTAS
1 Arcfiivo Histórico Provincial de Las Palmas. condiciones del contrato eran las de empe-
Protocolos Notariales. TLegajo: 1.430. Fecha: 7ar el 26 de julio; poner los oficiales necesa-
1695. El chantre Melchor Borges del Manza- rios; abrir los cimientos todo lo profundo
no recordaba en su testamento, fechado en que se pudiera, siendo reconocida esta par-
1695, que por culpa de la avenida de 1694 se te de la obra por el maestro mayor Luis Bá-
habían arruinado una casa dc dos piso y otra c z Marichal; pondría Hernández los ripio3
terrera compradas a su sobrino, don Diego d e una vara de ancho, tres tapias de alto y
Borges, situadas junto al puente. D e s p ~ ~ é s d e dos palmos y medici de grueso; traería a su
la arroyada 1x0 habían quedado de ellas ni el cosla 30 canlos para ajustar la sillería deba-
solar. jo de puente, con un largo y grueso cada una
2 A.H.P.L.P. Protocolos Notariales. Legajo: d e tres palmos y medio, pagándosele a 96
2.599. maravedís el canto. En 1694, serán los ma-
3 A.H.l'.L.I'. l'rotocolos Notariales. Legajo: estros albañiles Cristóbal Báez y Cristóbal
987. Fecha: 20-7-1611. El Cabildo de la isla Iiamos los encargados d e aderezar la citada
acordaba con Pedru día^, cdrpinterv, a que inurdll'i del barranco, «que se cayú con las
este cortara toda la madera necesaria para avenidas». Las condiciones eran las de co-
hacer la fibrica necesaria para reconstruir el menzar cl 23 dc junio la obra; construir el
puente. La cantidad seria: 12 palos de bar- lienzo destruido desde los cimientos con
buzano de 28 pies de largo por 1 de aiicliu; piedra y cal, el grosor de los cimientos sería
12 jabarcones d e 10 pies de largo y medio de de una vara, hasta las tres tapias de alto, y
ancho; 26 tozas para tablones de 12 pies por de allí arriba de dos y medio palmos; cada
1,s: y ted.as !as maderas para barandillas, tapia se ~ a g a r i aa 430 maravedis, ~réase
pasamanos y listones. El 15 de agosto la ma- A.H.P.L.P. Protocolos Notariales. Legajos:
dera contratada estaría puesta en el lugar de 1.441 y 1.444. Fechas: 23-7-1688 y 20-6-1694.
Moya, desde donde se cargaría en carretas h A.H.P.T..P. Protocolos Notariales. T.egajo:
de bueyes hasta la ciudad. 1.629. rolios. 19-35. Fecha: 1743.
4 En ese ano el Cabildo de Gran Canaria con- 7 Archivo Cabildo Catedral de la Diócesis de
certaba con Luis Báez, maestro del oficio de Canarias. Actas del Cabildo. Tomo XXVIII.
cantería, la realización del puente de piedra 8 De la cantidad otorgada a censo, el vende-
con las mismas caracteristicas físicas que el dor toniab,~192.000 niarabedis para abonar
arrasado por el barranco. T.o armaría encima parte de la dote de doña Catalina de San
de :üs ri~ii;cniris dcj üiii;guu, e: cua: k i h Iüan E-\ an5ciiata, = u hija. E: 3 dnz n ü i - i e ~ n b ~ c
cuatro arcos, con la obligacih de ponerle fray Rliguel de Mesa. secretario de la pro-
cintas de cantería y terraplenes conformados vincia de San Diego de Alcalá, para justifi-
cmn tierra y cal. T,a l o n g i t ~ ~del
d puente sal- L-al- la L-lllllprd ~ f ~ l ~ l l lpor
a c l el
~ l~l~llla~l~l-i~l,
varía el espacio situado entre la casa de Ro- decía que la vivienda era ,.para acabar de
que Díaz, en el barrio de Vegueta, y la pla- abrir la calle que está comensada, para que
ceta de la ermita de Nuestra Señora de los quede el convento ayslado y sin arrimo a ca-
Remedios. El Cabildo le daría las cimbres de sa ni huertas de personas seglares)), vease
madera y Ráe7 se comprometía a entregar la A.H.PT..P Protocolos Notariales. Legajo
obra Lerininada en octubre de 1613. E! pre- 1.476. Fecha: 28-11-1713.
cio del puente fue evaluado en 274.560 ma- 9 A.H.P.L.P. Protocolos Notariales. Legajos:
r a v e d í ~ , adelantándose para la cantería 1.516 y 1.523. Fecha: 24-5-1713. Las propie-
72.000, véase A.H.P.L.P. Protocolos Notaria- dades de Orellana habían sufrido los emba-
les. Legajo. 946. Fecha. 7-3-1613. tes de las avenidas del b a ~ ~ a l Guiniguada
~co
5 En 1688 se adjudicó a Nicolás Hernández en 1694, cuando el agua derruyó su casa de
Correa, oficial d e albañil, el a d e ~ e ~ dec 10s
~ vivienda donde hacía poco había construido
estribos de! p e n t e , hastante det~riorñdos un xniuro p r v2!or de 96.nOO m.2ravdis. A 12
dcsdc la última avenida, al rematar Cste el capilla de La LTirgendc la Soledad Ic dejaba
valor de cada tdpia en 816 maravedís. Las varios candelabros de plata, diwrsas contri-