UNIVERSIDAD NACIONAL DE LOJA
FACULTAD DE LA SALUD HUMANA
CARRERA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA
EVALUACION Y DIAGNOSTICO
EN PSICOSIS
tarea #2 UNIDAD 3
TEMA:
PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN TEMPRANA EN PSICOSIS
AUTOR:
WILMER ALEXANDER ESPINOZA ROA.
FECHA DE ENTREGA:
14/MARZO/2021
DOCENTE:
DRA. CINDY CUENCA
MÓDULO:
8VO “A”
LOJA – ECUADOR
PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN TEMPRANA EN PSICOSIS
La psicosis es una patología mental que se caracteriza por que el individuo tiene una
pérdida significativa de contacto con su realidad, alterando sus estados emocionales y
conductuales. La forma en que esta se manifiesta va a variar de una persona a otra, esta
puede darse de forma gradual o a lo largo de la vida. Por esto, su intervención temprana
es de suma importancia, para que así el sujeto pueda conllevar una vida saludable y
pueda adaptarse a la realidad con normalidad, para esto, se han desarrollado varios
programas para la intervención temprana de la psicosis. Entre algunos de ellos tenemos:
1. LA CLÍNICA PARA LA VALORACIÓN PERSONAL Y EVALUACIÓN
DE CRISIS (PACE)
Surge como una sección de un amplio programa de investigación en psicosis temprana,
asociado al Centro de Prevención en Intervención en Psicosis temprana (EPPIC), y se
convertirá en el centro internacional de referencia para el estudio prospectivo de la fase
prodrómica de la psicosis.
Como programa de investigación tiene tres objetivos centrales:
1. Mejorar la comprensión de los procesos neurobiológicos y psicosociales existentes en
la fase presicótica que contribuyen al inicio de la psicosis aguda, y establecer criterios
que permitan detectar a aquellas personas que se encuentren en una situación de alto
riesgo de poder desarrollar una psicosis dentro de un corto periodo de tiempo.
2. Desarrollar intervenciones psicológicas y farmacológicas que impidan o demoren el
tránsito a la psicosis y en evaluar su grado de seguridad y eficacia en esta fase.
3. Establecimiento de unos servicios clínicos accesibles y adecuados para estos jóvenes
de riesgo.
Para detectar a aquellas personas en situación de riesgo y reducir el riesgo de falsos
positivos en la identificación, se desarrolla una estrategia de aproximación basada en la
combinación de factores de rasgo y factores de estado de riesgo..
Como resultado de esta estrategia surgen los criterios para la identificación de jóvenes
en situación de ultra riesgo de desarrollo de psicosis. Estos criterios se han ido refinando
desde sus primeras presentaciones, y en su última versión, se concentran en torno a tres
grupos de riesgo obtenidos por medio de la Entrevista para la evaluación integral de los
estados mentales de alto riesgo (CAARMS).
Grupo1. Vulnerabilidad.
Pertenecen a este grupo de riesgo aquellos jóvenes con un familiar de primer grado
con trastorno psicótico, o aquellos otros que padecen un trastorno esquizotípico de
la personalidad y que presentan una significativa reducción en su funcionamiento
social de manera sostenida, durante al menos un mes y no más allá de cinco años.
Grupo 2. Síntomas psicóticos atenuados.
Supone la presencia de al menos uno de los siguientes síntomas: Trastornos en el
contenido del pensamiento, anomalías perceptivas y/o comunicación desorganizada
con una severidad y frecuencia sintomática variable, según qué tipo de síntoma y
definida y escalada en la CAARMS, que se han dado en al menos dos ocasiones
durante una semana y que han estado presentes a lo largo del último año y no más
allá de 5 años.
Grupo 3. Síntomas psicóticos breves, limitados e intermitentes.
Presencia transitoria de síntomas psicóticos. Cada episodio dura al menos una
semana y los síntomas remiten espontáneamente en cada ocasión. Estos síntomas
ocurren a lo largo del último año y no han estado presentes más allá de 5 años.
El paso siguiente a la detección es elaborar tratamientos que consigan demorar o evitar
la transición a la psicosis.
Para ello, comparan dos intervenciones, una general basada en las necesidades y una
intervención preventiva específica que combinaba terapia cognitiva y tratamiento
neuroléptico a dosis baja durante seis meses. El grupo control recibía una terapia de
apoyo basada en necesidades. Los pacientes recibían una psicoterapia de apoyo centrada
en aspectos como las relaciones sociales y los problemas familiares y de ocio. El grupo
de tratamiento recibía todos los compones del tratamiento basado en necesidades, más
una combinación de medicación neuroléptica a dosis baja y terapia cognitiva.
Los resultados al final de los seis meses de tratamiento, mostraron una tasa de transición
a la psicosis del 36% en los pacientes del grupo control y del 10% en el grupo
experimental.
A los seis meses de seguimiento, el grupo control mantenía los mismos resultados, pero
el grupo experimental había aumentado su tasa de transición hasta un 29%
(FERNÁNDEZ VALLINA, LEMOS GIRÁLDEZ, & FERNÁNDEZ IGLESIAS, 2006).
2. LA TERAPIA DE ORIENTACIÓN COGNITIVA PARA LA PSICOSIS
TEMPRANA (COPE)
La terapia de orientación cognitiva para la psicosis temprana se desarrolla con el
objetivo de ayudar al paciente en la recuperación inicial de su primer episodio psicótico,
y de evitar o aliviar la frecuente morbilidad secundaria asociada a éste.
Esta terapia pretende ayudar a preservar un sentido del yo (identidad), a promover
una sensación de dominio sobre la experiencia de la psicosis y a preservar o a
incrementar su autoeficacia ante el inicio de la enfermedad. La terapia tiene un formato
individual, se inicia al final de la fase aguda del episodio psicótico y consta de entre 20
y 30 sesiones. Utiliza una combinación de psicoeducación y de técnicas cognitivas, y
consta de cuatro componentes: evaluación, compromiso, adaptación y morbilidad
secundaria. Estos componentes, a su vez, se desarrollan a lo largo de cuatro fases: fase
de evaluación, que incluye la realización de la evaluación y el establecimiento de la
alianza terapéutica; fase inicial, centrada en la colaboración y en la morbilidad primaria
y la adaptación; fase intermedia, dirigida hacia la adaptación y la morbilidad
secundaria; fase de finalización, destinada a la consolidación de los nuevos estilos
adaptativos de comprensión de la psicosis y de las nuevas estrategias de afrontamiento.
Jackson y colaboradores. (1998) realizan un primer estudio piloto utilizando un
diseño de grupo control no aleatorizado, y posteriormente evalúan los resultados del
seguimiento a un año.
En ese estudio, 51 pacientes con primer episodio de psicosis fueron asignados a uno
de tres grupos. El primer grupo estaba formado por pacientes que asistían al centro
EPPIC y que aceptaron recibir tratamiento cognitivo (COPE). El segundo grupo lo
formaron pacientes que también asistían al mismo centro pero que lo rechazaron. El
tercer grupo estaba constituido por paciente que recibían tratamiento en régimen de
ingreso en la clínica, y que no recibían ni tratamiento ambulatorio, ni esta modalidad de
terapia cognitiva.
Todos los pacientes fueron evaluados en una amplia gama de medidas.
Los resultados obtenidos indican que la COPE tendía a mejorar los indicadores
cognitivos de ajuste y de adaptación, pero no la morbilidad secundaria. Los autores
creen que esta terapia se muestra más efectiva para cambiar las valoraciones negativas
sobre la psicosis, para mejorar las habilidades de afrontamiento, y para impedir el
encasillamiento del yo en la psicosis. Esto se conseguiría por medio de la movilización
de la persona y de su reenganche en actividades cotidianas y en la consecución de sus
metas vitales.
Por el contrario, la terapia se mostró menos efectiva en cambiar los estilos atributivos
negativos, las creencias y los esquemas centrales y las características de personalidad
negativas.
En una prueba controlada posterior, con seguimiento a cuatro años, comparan un
grupo de 45 pacientes que recibe el tratamiento habitual en el centro EPPIC mas COPE,
con otro de 46 pacientes que recibe solamente el tratamiento habitual en el centro
EPPIC.
A los cuatro años de seguimiento no se apreció diferencia entre grupos. Los autores
concluyen que la duración de la terapia, 15 sesiones de media, con solo 4 dedicadas a la
adaptación y ninguna dedicada a la morbilidad secundaría, junto con el ya de por sí
altamente eficiente nivel de servicios integrales prestados en el EPPIC, la habitual
perdida de efecto de los tratamientos en el tiempo y algunos defectos metodológicos del
estudio, puede explicar estos resultados. En estos momentos esta terapia se encuentra en
un segundo nivel de revisión y de desarrollo (FERNÁNDEZ VALLINA, LEMOS
GIRÁLDEZ, & FERNÁNDEZ IGLESIAS, 2006).
3. EL CENTRO DE RECONOCIMIENTO Y DE INTERVENCIÓN
TEMPRANA (FETZ)
Este proyecto múlticéntrico se estableció para promover la investigación en la fase
prodrómica inicial de la psicosis. Lleva a cabo la detección y reconocimiento precoz de
personas en alto riesgo de psicosis combinando dos tipos de estrategias.
Por una parte, desarrolla un programa de concienciación para servicios de psiquiatría,
de atención primaria de salud, familiares de pacientes con esquizofrenia, servicios de
apoyo a jóvenes y población general, proporcionando información sobre los síntomas
precoces de esquizofrenia y la necesidad de intervenir tempranamente.
Por otro lado, y basándose en el Inventario de Reconocimiento Temprano (ERIraos),
utiliza una aproximación en dos pasos para identificar las personas de alto riesgo. En un
primer paso, se lleva a cabo un chequeo de aquellas personas que acuden a servicios de
atención porque presentan problemas mentales utilizando la versión lista del ERIraos,
que valora signos prodrómicos inespecíficos y síntomas básicos. En un segundo paso,
y ya en el centro, se realiza una evaluación detallada utilizando como instrumento
central de detección la entrevista de síntomas del ERIraos.
Esta prueba indica si un individuo en riesgo de psicosis se encuentra en un estado
prodrómico inicial o tardío:
Estado prodrómico inicial. Se define por la presencia de uno o más déficits
perceptivos y cognitivos, experimentados subjetivamente (síntomas básicos) y
aparecidos varias veces a la semana en los últimos tres meses (interferencia o
bloqueo de pensamiento, trastornos de la recepción del lenguaje, trastornos
perceptivos auditivos, etc.) y/o una reducción de al menos 30 puntos en la GAF
dentro del último año, y al menos uno de los siguientes factores de riesgo:
familiar de primer grado con esquizofrenia o trastorno del espectro
esquizofrénico o bien complicaciones pre o perinatales.
Estado prodrómico tardío. Este estado es similar a los grupos de ultra alto riesgo
de la clínica PACE, y exige la presencia de al menos un síntoma psicótico
atenuado en los últimos tres meses varias veces a la semana.
Para cada etapa se diseñan modalidades de tratamiento diferente. Así, para el estado
prodrómico inicial, los pacientes se asignan aleatoriamente a un programa de terapia
cognitivo conductual o a un programa de manejo clínico durante un año.
El programa de terapia cognitiva tiene como objetivo la mejoría de los síntomas
prodrómicos, la prevención del declive y estancamiento social, y la prevención o
demora de la progresión hacia la psicosis, combinando según las necesidades
específicas de cada paciente, psicoeducación y manejo de estrés y de síntomas.
Para el tratamiento del estado prodrómico tardío se utiliza una combinación de
tratamiento neuroléptico a dosis baja, con un programa de manejo clínico
psicológicamente avanzado que incluye intervención en crisis, asesoramiento familiar,
etc., durante dos años. (FERNÁNDEZ VALLINA, LEMOS GIRÁLDEZ, &
FERNÁNDEZ IGLESIAS, 2006)
4. EL ESTUDIO DE EVALUACIÓN DE LA DETECCIÓN E
INTERVENCIÓN TEMPRANA (EDIE)
Morrison y colaboradores (2002) diseñan la primera prueba aleatorizada que
pretendía evaluar la eficacia de un tratamiento psicológico, en este caso la terapia
cognitiva, en la prevención de la transición a la psicosis.
En su estudio comparan el efecto de la terapia cognitiva con el de una monitorización
mensual, en la prevención del desarrollo de psicosis en individuos de alto riesgo y que
buscan ayuda para tratar su trastorno.
Para ello, establecen un sistema de detección de individuos de alto riesgo, utilizando
una adaptación de los puntos de corte de la escala de síntomas positivos y negativos de
la PANSS y, posteriormente los asignan de maneara aleatoria a un grupo que recibe
terapia cognitiva o a otro que solamente recibe una supervisión mensual.
La captación de pacientes se realiza desde distintos tipos de recursos comunitarios,
que incluyen equipos de atención primaria, servicios de orientación educativa, servicios
de urgencias, organizaciones de voluntarios, etc. En cada una de estas organizaciones se
impartieron talleres formativos a su personal para mejorar el reconocimiento y el
proceso de derivación al programa.
La intervención cognitiva se limitaba a un máximo de veintiséis sesiones a lo largo
de seis meses, y se basaba en los principios de la terapia cognitiva desarrollada por
Beck.
Los rasgos centrales de esta terapia para la prevención de la psicosis, se basan en la
formulación individual de cada caso y utilizan técnicas como la normalización de las
interpretaciones que hacen los pacientes de sus experiencias inusuales, generación y
evaluación de explicaciones alternativas, descatastrofizar los miedos sobre enloquecer
inminentemente y comprobar sus valoraciones por medio de experimentos
conductuales.
En ambos grupos se incorporaron elementos de manejo de casos, con el fin de
resolver crisis ligadas a problemas sociales o a riesgos para la salud mental.
Los autores concluyen que una intervención cognitiva de 6 meses es efectiva para
reducir la severidad de los síntomas psicóticos subclínicos, y para reducir la transición a
la psicosis en un periodo de un año en personas de alto riesgo que buscan tratamiento
para este tipo de molestias psíquicas (FERNÁNDEZ VALLINA, LEMOS GIRÁLDEZ,
& FERNÁNDEZ IGLESIAS, 2006).
APORTE PERSONAL
Ante la necesidad imperiosa del ser humano de investigar, se han ido desarrollando a lo
largo de los años una serie de programas que permiten desarrollar una mejoría
significativa de las personas con psicosis o con riesgo de psicosis, estos modelos
revisados nos permiten darnos cuenta de cómo se da el desarrollo paso a paso y
mediante su aplicación se observa con estadísticas y seguimiento el porcentaje de
personas beneficiadas. Por esto es muy importante reconocer el trabajo de los autores y
estudiar los mecanismos utilizados en dichos procesos.
Bibliografía
FERNÁNDEZ VALLINA, O., LEMOS GIRÁLDEZ, S., & FERNÁNDEZ IGLESIAS,
P. (2006). Estado actual de la detección e intervención temprana en psicosis.
Apuntes de Psicología, 24(1-3), 185-221. Obtenido de
[Link]