ralce
ga tradición científica. En su juventud, se inclinó pronunciadamente por el
estudio del griego, el latín y el sánscrito, intentando rastrear sus raíces consonánticas.
A los catorce años, Saussure entrega a su maes tro Adolphe Pictet un trabajo titulado
Ensayo sobre las lenguas (1872), donde se evidencia su precoz intención de elaborar un
sistema general
"del lenguaje. "La revolución de Saussure' permanece larvada, pero en vis inevitable
desarrollo, en sus escasas:y. sucesivas producciones escritas:
Ensayo sobre las diferentes "a" indoeuropeas (1877), Memoria sobre el
sistema primitivo de las vocales (1878). 'su tesis Empleo del genitivo
absoluto en sánscrito (1880, donde ya está presente el concepto de iden
tidad relacional del signo lingüístico), y los diversos informes presenta dos
ante la Sociedad Lingüística de París (a partir de 1881). Tras muchos años (en los
que sus datos biográficos se pierden en el tiempo), entre 1907 y 1911 Saussure dictará tres
decisivos cursos en-Ginebra, donde su concepción lingüística se encuentra'ya
plenamente desarrollada.
El Curso de lingüística general fue publicado por primera vez en 1916, tres años
después del fallecimiento de Saussure. Esta obra es el resul tado de la compilación
realizada por tres alumnos que asistieron a los mencionados cursos, Charles Bally,
Albert Sechehaye y Albert Riedlinger; su intención fue ordenar las notas en una secuencia
lógica para lograr un escrito unitario. ¿A quién deben atribuirse, por lo tanto, las
omisiones, marchas y contramarchas del curso? 2Al propio Saussure o a sus
compiladores? Existe una recopilación de manuscritos realizada por Robert Godel (1957)
que nos autoriza a situar la discusión en dos escenarios. Primero, al tratarse de un quiebre
en la concepción del signo que hasta ese momento era imperante, resulta
comprensible encontrar una tensión (como resultado del enfrentamiento) entre la
visión tradicional y el nuevo paradigma. Es además improbable que el
trabajo de los alumnos refleje con precisión el pensamiento del lingüis : ta. La
versión más minuciosa es la traducción del Curso al italiano rea
lizada por Tullio De Mauro (1967), destacada por su cotejo textual con * los
manuscritos.y otros apuntes que no utilizaron los compiladores,
|
1.3.2 El paradigma saussuriano
1.3.1 El signo en Saussure
· Ferdinand de Saussure señala en el Curso la dificultad en la definición
del objeto de estudio de la lingüística. Ésta, a diferencia de otras cien
cias, no opera con un objeto dado de antemano, sino que construye su .
propio objeto. La dificultad reside en que no podemos ver el objeto de
la lingüística saussuriana (la lengua) "en la realidad":.:.
"Tomado en su conjunto, el lenguaje es multiforme y heteroclito; a caballo en
diferentes dominios, a la vez físico, fisiológico y psíquico,
.
.
riana (la lenganduaje es
Ferdinand de Saussure nació en Ginebra, Suiza, el 26 de noviembre de 1857.
Fue hijo de una tradicional familia ginebrina, destacada por su
fisiologie
33
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enece además al dominio individual y al dominio social; no se deja dasificar en ninguna
de las categorías de los hechos humanos, porque no se sabe cómo desembrollar su
unidad."
Esta masa confusa que es el lenguaje, de extrema heterogeneidad,
inaprehensible, se nos presenta con diferentes dominios. Primero, un dominio
físico. Las sílabas que los hablantes pronuncian son ondas acús ticas que se
desplazan por el aire, sonidos reales y concretos. Pero los sonidos en sí no
constituyen el lenguaje. Similares sonidos pueden ser emitidos por ciertos
pájaros, como loros y urracas, pero no por ello pode mos decir que tengan
lenguaje. Segundo, un dominio fisiológico: ese sonido no tiene una existencia
autónoma, no está flotando permanente mente en el aire, sino que es
emitido a través de complejos órganos de fonación, y recibido por medio de
órganos de audición igualmente com plejos. Tercero, un dominio psíquico: la
correspondencia entre un sonido recibido y una idea determinada, que se
realiza en la mente del individuo, no es en medida alguna simple, y tampoco
lo es la relación inversa (la unión de un concepto con su correspondiente sonido).
Además, el lenguaje presenta una manifestación individual (el uso par ticular que
cada individuo realiza) y una manifestación social (su existen cia colectiva que
permite la comunicación en un grupo humano). Si tenemos en cuenta que una sociedad
va sufriendo transformaciones a lo largo del tiempo, hallamos otra característica: el
lenguaje puede ser estudiado como una institución actual (un corte realizado en un momen
to dado a un continuo, como una "foto" del lenguaje, que llamamos estudio sincrónico), o
como el producto de una evolución histórica (o estudio diacrónico).
Saussure habla de dos caras que se determinan mutuamente en el lenguaje,
una individual y una social, un sistema fijo pero a la vez pro ducto de una
evolución histórica. Esas "caras del lenguaje” son llama das por Saussure
lengua y habla (langue et parole).
La lengua es el sistema, y el habla es la manifestación efectiva de ese sistema. La lengua
es una totalidad en sí, autónoma y estable. Es un sis tema de posiciones
interdependientes, interrelacionadas, que constitu yen un todo complejo y ordenado.
Es el principio rector del habla. Por su parte, el habla es la realización de la lengua a
través de sonidos vocales. Como cada hablante hace uso del sistema según su propia
indi vidualidad, para Saussure el habla no constituye un objeto de estudio.
¿Es naturall el desarrollo del lenguaje? Saussure responderá que lo natural es la
potencialidad de su desarrollo, y opondrá esta característi ca del lenguaje a la
de la lengua, construcción creada enteramente por la sociedad, que los
individuos van progresivamente aprendiendo a lo largo de su crecimiento.
LUL
35
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1.3.3 El signo lingüístico
1.3.4 Concepto
Las unidades que conforman el sistema de la lengua reciben el nombre de
signos lingüísticos. Están formados por dos elementos, ambos de carác ter
psíquico, llamados concepto e imagen acústica. Concepto e imagen
acústica están:
“...intimamente unidos en el signo, y se reclaman reciprocamente."
¿Cuáles son las relaciones que estos elementos establecen entre sí? El
hablante elige los signos lingüísticos que va a usar en el mensaje, según la
conveniencia del caso y su propia inteligencia, en una acción que depende de su
voluntad. Una vez pronunciada la palabra, esta viajará en forma de sonido y será
recibida por el oyente. En la mente de este indivi duo la imagen acústica recibida
determinará un concepto, en forma inde pendiente de la voluntad del sujeto, que no
puede intervenir en la relación. Tenemos entonces que para Saussure, la relación
entre un concepto y una imagen acústica (operación que realiza el hablante) es activa,
mien tras que la relación entre una imagen acústica y un concepto
(operación que realiza el oyente) es pasiva.
Todo proceso activo del circuito de la comunicación (la actividad que realiza el
hablante) es llamado por Saussure ejecutivo, mientras que todo proceso pasivo
del circuito (la actividad del oyente) es llamado receptivo. En el proceso de la
comunicación el hablante es activo/ejecutivo y el oyente es pasivo/receptivo:
Imaginemos a un hablante. Posee un signo en su mente (por ejemplo, WÁrbol") y tiene
la voluntad de comunicárselo a un oyente. Para ello, pro cede a la fonación de ciertos
sonidos, según su recuerdo de la imagen muscular fonatoria específica. La palabra
viaja por el aire en forma de ondas sonoras, y es oída por el oyente, que realiza en su
mente otra operación: el sonido recibido (ahora nuevamente imagen acústica) se
relaciona con un concepto. Luego, el oyente pasa a ser hablante. Tiene un signo en
su mente (por ejemplo, “verde") y a través del acto fonato rio. lo emite (lo "codifica");
será escuchado por el anterior hablante, que ahora es oyente. Este último unirá el
sonido escuchado con un concep to que existía en su memoria y decodificará el
mensaje, completando el circuito.
Lo que usualmente llamamos "ideas de las cosas" son en realidad "hechos de
conciencia". Saussure llama a esta concepción social que el individuo tiene de
alguna cosa "concepto". Concepto no es lo mismo que nombre (nomenclatura). El
autor repetirá a lo largo del Curso que el lenguaje no es una lista de
nomenclaturas. No es un conjunto de etique tas utilizadas para designar cosas y
distinguirlas de otras, ni una nomi nación para ideas que preexisten al lenguaje.
El signo "árbol” no es el nombre de una cosa, sino una noción que el individuo en tanto
ser social tiene en su pensamiento. Por ejemplo, "planta, de tronco leñoso, con ramas
y hojas". De manera análoga, el elemento sonoro que se relaciona en la mente del
individuo con el con cepto "árbol" no es sólo el sonido de la palabra correctamente
articula do, sino que es una "huella en su conciencia", que Saussure llamará "imagen
acústica".
¿Cuál es la diferencia entre sonido e imagen acústica? El sonido es una entidad
física, una vibración transmitida en forma de ondas a través de un medio (como el
aire), con una frecuencia capaz de ser percibida por el oído humano. Por su
parte, la imagen acústica es una entidad psíqui ca, al igual que el concepto con
el cual está apareada; es un elemento que existe en la mente del individuo, la
representación que nuestros sen tidos nos brindan de un sonido particular, y no el
sonido en sí.
¿Cuál es la diferencia entre concepto y nombre? Un concepto no es la denominación
de una cosa, sino que es una idea general acerca de algo formada en la psiquis
humana por intervención de un sistema convencio nal. Pensar lo contrario
significa admitir la existencia de elementos con significación previos a la
existencia del lenguaje. No obstante, esta pers pectiva tradicional persiste en el
círculo de estudios en torno a la lingüís tica, y Saussure decide enfrentarse a ella.
"La lengua no es una función del sujeto hablante, es el producto que el individuo
registra pasivamente; nunca supone una premeditación (...). El habla es, por el
contrario, un acto individual de voluntad e inteligencia (...)."
El autor caracteriza al hablante como a un "árbitro" del habla: el único
condicionante sería su inteligencia. Por el contrario, el oyente es quien, pasivamente,
escucha y entiende. Por ello decíamos antes que el habla, por su carácter
extremadamente heterogéneo, no puede constituir un objeto de estudio según
Saussure.
Pero si cada hablante es árbitro, ¿cómo es posible entonces la comuni
cación? Ciertas convenciones permiten distintas articulaciones. Si bien los
hablantes no son todos iguales, se establece un "promedio", un con venio tácito
en la sociedad, por el cual todos reproducen aproximada mente los
mismos signos como referentes de los mismos conceptos. Lo
que garantiza la comunicación es la lengua.
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LEl departamento está en la Plata
-al cara es de mi ya.
"Para ciertas personas, la lengua, reducida a su principio esencial, es una
nomenclatura, esto es, una lista de términos que corresponden a otras tantas cosas.
(...) Esta concepción es criticable por muchos aspectos. Supone ideas completamente
hechas preexistentes a las palabras (...)."
1.3.5 Significante y significado
Habíamos señalado que el signo está integrado por dos elementos, que tienen
una relación estrecha y se determinaban recíprocamente, llamados imagen acústica y
concepto. Saussure va a renombrar estos elementos, según refiere en el Curso para
evitar confundir la idea de signo con la de imagen acústica.
A partir de este momento, llamaremos "significante" a la imagen acústi ca, y "significado"
al concepto. Las definiciones de ambos se mantienen: el significante se refiere a la parte
más "material" del signo (metafórica mente, pues ya hemos visto que ambos términos
son psíquicos), y el sig nificado hará referencia a la parte "conceptual" del signo..
Sin embargo la relación significante / significado no es del todo con gruente con la
relación imagen acústica / concepto. Estos últimos eran llamados "los dos elementos
que conviven en el signo", es decir, existían como unidades separadas que se reunían
para formar un conjunto. Por su parte, el significante y el significado son llamados "las
dos caras del signo", y se hace referencia a ellos como una unión indisoluble, sólo
sepa rable mediante la abstracción. Son equiparados a una hoja de papel: el
anverso y el reverso constituyen la hoja, y sólo pueden ser separados mediante una
operación mental impracticable en la realidad.
De la separación del signo en significante y significado, Saussure extrae dos
consecuencias, que veremos seguidamente.
te / significado originada en un hábito colectivo y no en un principio natu ral ni
espiritual.
La arbitrariedad no habilita a los hablantes a unir a su antojo cualquier significante con
cualquier significado. La libertad del hablante, según Saussure, radica en cómo se
manifiesta el sistema según la particularidad de cada hablante (particularidades tan
numerosas como hablantes exis ten), pero el individuo no puede, aunque lo desee,
cambiar un signo lin güístico por otro. Tal posibilidad reside en la sociedad, no en el
individuo.
Saussure plantea dos objeciones posibles al carácter arbitrario del signo. Primero, las
onomatopeyas: ¿no serían éstas, al "motivar" su signo, una objeción al principio de
convencionalidad? El autor lo niega, pues las palabras que designan esos sonidos no
están en realidad originadas en ellos, sino que son una representación de estos
sonidos: una construc ción de la sociedad, que nada tiene de natural o motivado.
Rastreando el origen de las onomatopeyas, o comparando su diversidad en los
distintos idiomas, confirmamos su carácter arbitrario. Segundo, las exclamaciones: si un
suceso abrupto nos sorprende, las interjecciones que emitimos "espontáneamente", ¿en qué
medida participan del concepto de arbitra riedad? Nuevamente, una comparación de la
variedad de exclamaciones en los diferentes idiomas contradice la supuesta naturalidad.
1.3.7 Linealidad del significante
"El significante, por ser de naturaleza auditiva, se desenvuelve en el tiempo
únicamente y tiene los caracteres que toma del tiempo: a) representa una extensión, y b)
esa extensión es mensurable en una sola dimensión; es una linea."
1.3.6 El carácter arbitrario del signo
Saussure contrapone el carácter auditivo de los significantes de la lengua a los significantes
de otros sistemas (por ejemplo, sistemas visuales, como las señales con banderas
o las señales luminosas navales). Los sig nificantes de la lengua se desarrollan en el
tiempo sucediéndose como los eslabones de una cadena, con una extensión finita,
mensurable. Tienen caducidad: a diferencia de la escritura, su existencia es
efímera...
"El lazo que une el significante al significado es arbitrario; o bien, puesto que
entendemos por signo el total resultante de la asociación de un significante con un
significado, podemos decir más simplemente: el signo lingüístico es arbitrario."
1.3.8 Paradigma y sintagma
Si volvemos a nuestro ejemplo, no hay nada en el significante "árbol" que
nos remita al concepto de árbol, más que un acuerdo universal y silencio
so en la sociedad. La secuencia de sonidos que forman la palabra á-r-b 0-1 y el origen
etimológico de la palabra son dados por convención social. El carácter arbitrario
de un signo hace referencia a una relación significan
Un mensaje se Integra operando sobre dos ejes: un eje con elementos que
mantienen entre si una relación de contigüidad y otro con elementos que mantienen
una relación de equivalencia. Los elementos relacionados por contigüidad constituyen
el eje sintagmático y los elementos relaciona dos por equivalencia el eje
paradigmático.
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"...el lazo entre la idea (lease concepto, significado) y el sonido (léase.imagen
acústica, significante) es radicalmente arbitrario y, de hecho, los valores son
enteramente relativos."
adquiere su valor intrins
En el eje sintagmático se combinan un conjunto de unidades del mismo nivel
lingüístico: se trata de una relación de elementos en presencia. Tomando en cuenta el
carácter lineal de la lengua, asistimos a una sucesión horizontal de elementos no
conmutables (como en el eje paradigmático).
Las relaciones paradigmáticas no aparecen así mencionadas en la obra de Saussure,
que empleó el término "relaciones asociativas". El paradig ma es un conjunto limitado
de elementos que responden a un modelo for mal común. El eje paradigmático opera
por ausencia, ya que las formas equivalentes que en él están consideradas se
excluyen mutuamente. En el ejemplo "el árbol es verde", la palabra "árbol” puede
tener como alter nativas pino, vegetal, planta, etc., formando frases como "el pino es
verde". Las formas alternativas equivalentes permanecen ausentes.
Gada elemento del sistema adquiere su valor por oposición a los restan tes elementos
del sistema, y no por un valor intrínseco o esencial a él. Esta concepción fue una
verdadera revolución respecto de las definicio nes de signo y lengua. Sus
consecuencias no sólo modificaron los princi pios de la Lingüística tradicional, sino que
fueron una de las bases para el desarrollo de un nueva disciplina, la Semiología, ya
anticipada por Saussure en el Curso, y el surgimiento (décadas más tarde) del
enfoque y método Estructuralista.
1.3.9 Identidad relacional
1.3.10 Productividad del legado de Saussure
El signo lingüístico no puede ser tomado con sus dos caras escindidas más que por
una mera abstracción. Es una totalidad: cada uno de los pares significante/significado
forman una unidad de la lengua, un elemen to del sistema. ¿Cómo identificamos estos
elementos? Por su valor.
¿Cómo sabemos cuánto vale un peso? No hay nada en el peso que me diga por sí
mismo cuánto vale, sino que lo sé por haberlo opuesto a otras unidades y establecer
qué relación tiene con ellas. Así, puedo saber que un peso es equivalente a cien
centavos, a la décima parte de diez pesos, a dos veces cincuenta centavos. Pero
no hay un valor esencial al peso, un valor en sí, más allá de su valor relacional.
El valor de un elemento del sistema se obtiene por comparación con los
restantes elementos de ese sistema: se define por oposición. Por ejem plo, en la
notación musical puedo conocer el valor de una figura median te la relación con
otras figuras: una redonda es equivalente a dos blancas, a cuatro negras, etc. Pero, más allá
del trazo que use para representarla, lo que me permite identificarla en el pentagrama
es saber que una redon da no es una negra, ni una blanca, ni una corchea.
¿Podemos definir un signo de manera positiva, diciendo qué es, en lugar de que
no es? Nos sentimos impulsados a remitirnos a su significa do, que en apariencia
resultaria esencial. Aunque un árbol no es un hongo, no es un alga y no es un
liquen, podríamos decir que un árbol es un vegetal perenne. Pero ¿qué es una
vegetal perenne? Una vegetal no es un animal ni un mineral, y perenne no es caduco,
no es efímero ni breve.
Volvamos al sistema de la lengua. No hay ninguna esencia en el signo que me permita
definirlo positivamente. Solamente es posible una defini ción negativa: un signo es lo
que los demás signos no son. Esta caracte ristica del signo lingüístico recibe el
nombre de identidad relacional.
Pensemos en un sistema. visual. Por ejemplo, en una fuente tipográfica. Un juego con
reglas propias, que no necesariamente coinciden con las reglas de otros juegos, pero
que deben respetarse si el objetivo es cons truir una propuesta coherente.
Acordemos una definición de "sistema". Siguiendo el paradigma saus suriano, es un
conjunto finito de elementos con infinita potencialidad de combinaciones. Esta visión es
interesante para pensar en los atributos de una fuente tipográfica, su devenir, accidentes,
logros e infortunios. Un juego con reglas internas que se aparea con otros juegos y
produce resul tados (en ocasiones) inesperados.
"Jugar" no quiere decir "saber cómo terminará el juego." Todos los juegos son en un
sentido juegos de azar. En este momento estoy haciendo uso de un sistema con reglas
internas que procuran su esta bilidad. Ese sistema es la lengua, el juego de los juegos, ya
que ningún otro sistema puede dar cuenta de los restantes sistemas como lo hace la lengua.
Conocemos las reglas de la lengua, lo cual no nos permite que sepamos hacia qué
lugar nos dirigimos cuando ponemos en funcio namiento la máquina.
Algo similar sucede con sistemas más discretos como las fuentes tipo gráficas. El
diseñador de fuentes realiza una propuesta, pero como la identidad no es un
depósito de los signos sino una construcción que se realiza en la interrelación con otros
signos, no es posible determinar cuál será el destino de las letras cuando se conviertan en
palabras vivas.
La identidad (en este caso, de un signo tipográfico) es la diferencia entre un elemento
del sistema y los restantes. Una diferencia de definición negativa. Los signos se
vuelven vitales cuando las palabras se transfor man en enunciados: cuando son
dichas por un autor. Hasta ese momen
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to, la tipografía (como la lengua) es pura potencialidad. Es una caracterís tica de todo
sistema significante: no se puede pensar en una identidad intrínseca y atemporal de
sus elementos. La identidad se constituye en la relación. En una fuente tipográfica, con
la identidad sucede lo que suce de con las palabras en el diccionario: todo está en
todas partes pero no está en sí en ningún lado.
lunca podremos "agotar" al objeto, conocerlo en todos sus aspectos. acceder al objeto
en sí por fuera de su representación. El interpretante no es un cierre, sino un paso más
en una extensa ruta que no inauguró ni concluirá. En tanto también es un signo, tiene
su objeto de representación lque no coincide con el primer objeto) y determina un
nuevo interpretan te, que nos llevará a su vez a otro interpretante, y así infinitamente.
Como toda representación es parcial, cada signo nos remite ilimitadamente a otro signo
("como cada idea nos lleva a otra idea", dirá el filósofo). Este encadenamiento de
signos es lo que se conoce como semiosis, y tradi cionalmente se representa de
esta forma.
1.4 El signo en Peirce
El filósofo norteamericano Charles Sanders Peirce (1839 - 1914) propuso una tipología
distinta a la de Ferdinand de Saussure, de múltiples impli cancias en distintas
disciplinas. Peirce se pregunta: "¿cómo es que cono cemos el mundo?". La
respuesta (de filiación kantiana y extrema complejidad) excede el objeto de este
escrito, pero mencionaremos bre vemente algunos de sus aspectos para introducirnos
posteriormente en una distinción de particular interés: el comportamiento del signo.
Objeto
Representamen
Representament
Interpretante : (objeto")
"Un signo o representamen es un primero que mantiene con un segundo, llamado su
objeto, una relación triádica que es capaz de determinar un tercero, llamado su
interpretante, para que éste asuma la misma relación triádica con respecto al
llamado objeto que la existente entre el signo y el objeto."
Representamen?
Interpretante
(objeto2)
Para Peirce el signo es algo que para alguien representa o se refiere a alguna
otra cosa en algún aspecto o carácter.
Interpretante
(objeton)
z Ese "algo" es lo que llama representamen o signo propiamente dicho. - Ese "alguien"
es el intérprete, en cuya mente se forma un nuevo signo llamado interpretante. -
Esa "otra cosa" es el objeto, que no puede ser representado en su totalidad por el
signo, sino parcialmente. Esa representación toma entonces un aspecto del
objeto, denominado fundamento o ground.
Objeto
Representamen
¿Concluye alguna vez la semiosis? La deriva semiótica, por definición, no
culmina. Pero por una cuestión de hábito en la sociedad, ciertos interpre tantes se
presentan como "finales" de ciertos signos. No clausuran la cadena ni son una
meta, simplemente la recurrencia los vuelve habituales. La idea de "final" aquí es
solidaria con la noción de un alto o suspensión convencional, antes que con una
finalidad o lugar de llegada. La cruz roja en un edificio es signo de hospital, la luz
que se apaga en el cine es signo del inicio de la proyección, el número 100 en la
ruta es signo de velocidad máxima. Nótese que más allá de lo que por obra del
hábito sucede, todos estos signos (cruz roja, luz baja, número 100) pueden
determinar otros ter ceros distintos a los de su interpretante final.
Interpretante
:
42
.
43
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1.4.1 Comportamiento del signo
"Nunca me ha sido posible emprender un estudio (sea cual
fuere su ámbito: las matemáticas, la moral, la anatomia
comparada, los hombres y las mujeres, la fonética, el vino)
sin concebirlo como un estudio semiótico."
persona por cualidades que comparten la imagen y el retratado
(semejan za, comportamiento icónico). Pero también se está
indicando a un otro, el fotógrafo, actor que en general hace
esfuerzos por ocultar el signo de su presencia (contigüidad,
comportamiento indicial) y finalmente, la misma existencia de la
fotografía en ese contexto sirve como prueba de la legiti midad de ese
documento: no importa tanto que el portador del documen to sea
muy parecido físicamente al de la fotografía, como que en el
documento exista una (comportamiento simbólico).
Existen múltiples clasificaciones de signos. Huellas,
señales, marcas, sín tomas, símbolos. Estas taxonomías
presentan en general categorías excluyentes. Peirce en
cambio se refiere al comportamiento de los signos, antes
que hablar de clases o tipos. Un signo puede tener un comporta
miento icónico, indicial o simbólico, según la relación que el
representa men entabla con su objeto de representación.
REPUBLICA AR
954
TreninA DE IDENTIDADES W
POLICIA FEDERAL ARGENTINA
LA
I NOWEREDIG
NOMBRES
stift
XIA..
.
.
KOHT
APELLIDO FE
Comportamiento icónico: entre el signo y el objeto hay
una relación de semejanza. En un retrato reconocemos a
una persona, en una silueta el perfil de un animal, en una
fotografía una obra arquitectónica. En las imá genes suele primar
este comportamiento, aunque también lo encontra mos en los
diagramas. El signo representa alguna característica del
objeto
y así es como determina un interpretante, por ello no es condición
que el. objeto tenga existencia real y concreta para
poder ser representado , mediante un ícono.
NACION
LUS
Comportamiento indicial: el signo y su objeto tienen una
relación de causalidad (causa-efecto) o de contigüidad (una
conexión existencial). El signo indica la presencia del objeto,
que lo ha causado o le resulta próxi mo: la aguja imantada
indica la dirección del polo, la huella nos remite al animal, el humo
indica fuego, el relámpago anuncia el trueno y la fiebre una infección.
En los rastros y síntomas reconocemos en general la pri macía
del comportamiento indicial.
RS
AT
1
Comportamiento simbólico: hay una relación convencional
entre el signo y el objeto. Una regla o ley establece la
interpretación. Es el caso de la lengua: no hay más relación
entre las palabras y lo que representan que una convención
social.
Para ilustrar lo discutible que resulta pensar en signos puros,
ofrecemos un ejemplo múltiple. En la fotografía de un documento se
reconoce a una
NX4V OBMOINS
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.
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