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Moacir Gadotti

Moacir Gadotti es un educador brasileño nacido en 1941. Es profesor titular de la Facultad de Educación de la Universidad de Sao Paulo y director del Instituto Paulo Freire. Sus obras se centran en temas como la educación, el poder y Marx. El documento discute las tareas de la filosofía de la educación, incluida la comprensión de problemas y posibilidades de cambio para lograr innovaciones concretas que orienten la educación hacia un fin común para todos los seres humanos.
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Moacir Gadotti

Moacir Gadotti es un educador brasileño nacido en 1941. Es profesor titular de la Facultad de Educación de la Universidad de Sao Paulo y director del Instituto Paulo Freire. Sus obras se centran en temas como la educación, el poder y Marx. El documento discute las tareas de la filosofía de la educación, incluida la comprensión de problemas y posibilidades de cambio para lograr innovaciones concretas que orienten la educación hacia un fin común para todos los seres humanos.
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Moacir Gadotti

Nació el 21 de octubre de 1941, es un educador brasileño, profesor titular de la Facultad de Educación


de la USP desde 1991 y director del Instituto Paulo Freire en San Pablo. Es licenciado en pedagogía y
filosofía, máster en filosofía de la educación por la PUC-SP, doctor en ciencias de la educación por la
Universidad de Ginebra, Suiza; docente por la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP). Sus
principales obras son: Educación y Poder (1988), Marx: Transformar o mundo (1989), Pedagogía da
Terra (2000). Fuente: Internet
Principales ideas para una Filosofía Crítica de la Educación
La filosofía de la educación debe abordar la problemática de la educación y la pedagogía para
comprender su situación actual y como modificarla.
Las tareas de la filosofía de la educación
Se debe tener en cuenta en el momento de su análisis que es necesario comprender tanto problemas
como posibilidades de cambio, para así lograr innovaciones viables y concretas. Manteniendo siempre
la intención de reorientar el proceso educativo a una mas firme, comprendiendo y apuntando a un fin
común para todos los hombres, la educación al servicio del hombre. Pero hay que tener presente que
esto conlleva riesgos, entre ellos la praxis (práctica) Se puede poner ejemplos sobre el riesgo.
¿A quien le corresponde la filosofía de la educación?
En gran medida a los filósofos, pero en cuestiones de la educación sin permitir un margen de análisis
demasiado abarcativo, a modo de no ser permisible que se lleven a cuestiones de otras ciencias que
ofusquen el verdadero significado del análisis, la educación.
Debemos comprender que también le corresponde, quizá los principales personajes afectados en el
análisis, a los representantes del medio educativo (docentes, técnicos, pedagogos).
“La filosofía de la educación debe contribuir para indicar posibles caminos para aclarar, para suscitar
el espíritu de responsabilidad, de lucidez, de participación en la solución de problemas educativos
propios de nuestra actualidad” GADOTTI, M. (2003)
Entre sus principales tareas esta el partir de una reflexión critica de la praxis, para así comprender su
existencia y la necesidad de subsanarlo. Teniendo en cuenta que para subsanar un problema es necesario
tener presente las posibilidades o recursos disponibles. Además, es importante afrontar las cuestiones
ideológicas, que no hacen mas que mascarar la realidad proponiendo argumentos engañosos, que, sin
embargo, son complejos y convincentes, no permiten ver la realidad.
En resumen, la tarea de la filosofía de la educación es permitir al hombre descifrar el mundo en que
vive, permitiendo un acceso posible a la realidad como sujeto activo y participe. Esta forma de analizar
al mundo debe partir de la educación, pero ésta debe tener en mente la formación de ciudadanos
consientes de la vida, del mundo y de sí mismo, interpretando su valor y existencia.
Método
La metodología propuesta es designada como el “no-método”, lo que no refiere a la falta de un método,
sino que un no tan delimitado y estricto como el de las demás ciencias. El no-método apunta hacia la
autonomía del pedagogo permitiendo que este sea autor y logre construir su camino. Esto lleva a que el
pedagogo a alcanzar la libertad en su praxis.

Conocernos a nosotros mismo (Clovis de Barros Filho, buscar más tarde)


Fotocopia 2:
Revisión crítica de papel del pedagogo en la actual sociedad brasileña.
La pedagogía del colonizador es aquella que forma gente sumisa, obediente al autoritarismo del
colonizador. En este caso el docente tiene por función vigilar a la educación para que no se desvié de
la ideología del dominador.
En una pedagogía opuesta, acá nombrada como pedagogía del conflicto, el docente retoma su educación
y su rol elementalmente crítico, proponiendo la formación de personas insumisa, desobediente, personas
capaces de asumir su autonomía y de formar parte de una sociedad libre de forma activa.
Es necesario fomentar una pedagogía del conflicto más que una pedagogía del dialogo, aun sin hacer
demasiada distinción entre ambas, se observa asiduamente que es necesario implementar una pedagogía
de conflicto en la que se instala la duda dialéctica, problematizando el hombre y sus relaciones en una
sociedad concreta, no una situación dada sino que en una situación concreta, demostrando que es
necesario una forma pedagógica para cada situación puntual, para una sociedad situada, no una
pedagogía valida para todos los contextos.
Es necesario llevar a cabo una revisión crítica no solo a modo ideal, sino que también práctico, que más
que prácticas educativas son prácticas sociales, en las cuales el pedagogo cumple su rol que seria
vincular el acto educativo y el acto político, o sea, la teoría y la práctica de la transformación.
La pedagogía debería partir de una reformulación, dejando atrás la antigua etimología como
“conductora de niños”, en la actualidad el rol del pedagogo a cambiado, es decir, en la actualidad se le
exige muchas otras obras, debido a que la sociedad clama por cambios, pero es necesario que el
pedagogo se proponga escuchar esas inquietudes, esas problemáticas propuestas por la sociedad, por su
sociedad.
La función del pedagogo debe ser la de fomentar la toma de conciencia y no ser una especie de policía
que posee como fin salvaguardar la educación existente, reproduciendo a diario lo mismo, sino que
vuelva a ser una persona formada para formar educación, formar a personas, teniendo como base la
desobediencia, la falta de respeto para con las ideologías que buscan ofuscar la verdadera educación.
Además, debería ser la persona capaz de fomentar la autonomía, una desobediencia organizada,
autodeterminada, que posibilite la construcción de una sociedad basada en la igualdad.
De este modo, el pedagogo o docente, al representar la educación está también representando la
sociedad. No existe una igualdad entre política y educación, pero existen identidades. Aunque debemos
comprender que le acto educativo es también un acto político, si en algún momento el pedagogo deja
de “hacer política” es porque se está ocultando detrás de una supuesta neutralidad, de modo que está
omitiendo la realización de la verdadera educación, por lo que no es concebible una educación neutra,
sino que es una educación para el oprimido o contra él.
Pensar o repensar en la educación. ¿Cómo?
Para lograr esto es necesario hacer uso de la filosofía, es necesario que ésta se ponga a la escucha de las
problemáticas de la educación contemporáneo e indique los primeros pasos necesarios para lograr los
cambios.

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