La evolución del endodermo está relacionada con el desarrollo el intestino primitivo en cuya
formación también participa el saco vitelino por influencia de los plegamientos craneal, caudal y
laterales del embrión en sentido ventral. Por lo tanto, la formación del intestino tubular es un
fenómeno pasivo y consiste en la incorporación de parte del saco vitelino revestido por
endodermo en la cavidad corporal.
Otro resultado de los movimientos de plegamiento es que la comunicación inicialmente amplia
entre el embrión y el saco vitelino se contra ehasta quedar un conducto 1angosto y largo llamado
conducto onfalomesentérico o vitelino.
En el intestino primitivo se distinguen tres porciones: anterior o craneal, intermedia y posterior o
caudal. La porción intermedia se comunica transitoriamente con el saco vitelino a través del
conducto onfalomesentérico o vitelino el cual es inicialmente ancho pero con el crecimiento del
embrión se hace cada vez más estrecho y largo. Más adelante cuando se oblitera el conducto
vitelino, el intestino medio pierde su conexión con el resto del saco vitelino y adopta una
posición libre dentro de la cavidad abdominal.
Las porciones craneal y caudal se encuentran transitoriamente cerradas y forman cada una un
fondo de saco ciego. El extremo caudal está limitado por la membrana precordal que entonces se
denomina membrana bucofaríngea y lo separa del estomodeo o boca primitiva. El intestino
posterior está limitado por la membrana cloacal que lo separa del proctodeo, donde se formará el
canal anal. Al término de la tercera semana 3 se rompen la membrana bucofaríngea y la
membrana anal y se establece una comunicación abierta entre la cavidad amniótica y el intestino
primitivo.
Como consecuencia del rápido crecimiento de los somitas el disco embrionario en un principio
aplanado se pliega lateralmente y el embrión toma aspecto redondo formándose las paredes
ventrales del cuerpo con excepción de una pequeña porción de la región abdominal donde se
halla adherido el pedículo del saco vitelino. El intestino primitivo así mismo en una estructura
tubular. Otra de las consecuencias de los plegamientos es la incorporación de la alantoides dentro
el cuerpo del embrión. La porción distal de la alantoides permanece en el pedículo de fijación y
hacia la 5ta semana se fusionan con el pedículo el saco vitelino para formar el cordón umbilical.
En determinadas zonas de las paredes del intestino primitivo ocurre proliferación epitelial que
crece en el tejido subyacente y da origen a glándulas anexas del Sistema Digestivo.
INTESTINO PRIMITIVO
Como consecuencia del plegamiento céfalo-caudal y lateral del embrión, la cavidad
revestida por endodermo queda parcialmente incorporada al embrión para formar el
intestino primitivo. Las otras dos porciones de la cavidad revestida de endodermo, el saco
vitelino y el alantoides, permanecen temporariamente en posición extraembrionaria.
El intestino medio conserva por un tiempo su comunicación con el saco vitelino por
medio del conducto onfalomesenterico o vitelino.
Divisiones del intestino primitivo: 4 partes:
Intestino faríngeo: se extiende desde la membrana bucofaríngea hasta el
divertículo traque braquial.
Intestino anterior: da origen a: Esófago, Estómago, Duodeno, Hígado, Vesícula
Biliar y Páncreas
Intestino Medio
Intestino posterior
Cuando se produce el pliegue del embrión, el endodermo se cierra y forma un saco ciego
(porque no esta comunicado con el exterior) que es el intestino primitivo. Este está
conectado con el saco vitelino. Por fuera rodeado por mesodermo.
EPITELIO DEL HÍGADO, VESICULA BILIAR Y PÁNCREAS.
HÍGADO Y VESICULA BILIAR
El primordio hepático (yema hepática) aparece hacia la mitad de la tercera
semana en forma de invaginación del epitelio endodérmico en el extremo distal
del intestino anterior. Esta invaginación, denominada divertículo hepático o
esbozo hepático consiste en cordones celulares de proliferación rápida que se
introducen en el septum transversum, es decir, la placa mesodérmica entre la
cavidad pericardiaca y el pedículo del saco vitelino. Mientras que los cordones de
células hepáticas siguen introduciéndose en el septum, la comunicación entre el
divertículo (yema hepática) y el intestino anterior disminuye en calibre,
formándose de tal manera el conducto colédoco.
Este produce una pequeña evaginación ventral, que dara origen a la vesicula biliar
y el conducto cístico. Durante el desarrollo ulterior los cordones hepáticos
epiteliales se entremezclan con las venas onfalomesentericas y umbilicales para
formar los sinusoides hepáticos.
Los sinusoides se diferencian en el parénquima y forman el revestimiento de los
conductos biliares. Las células hematopoyéticas, células de Kupffer y las células
de tejido conectivo derivan del mesodermo del septum transversum. Como
consecuencia de su rápido y continuo crecimiento, el hígado se torna demasiado
voluminoso para los límites del septum transversum y comienza poco a poco a
sobresalir en la cavidad abdominal. El mesodermo del septum entre la pared
abdominal ventral y el hígado se torna tenso y se adelgaza, formando una fina
membrana llamada ligamento falciforme. La vena umbilical, que en un principio
se encontraba en el mesodermo del septum transversum, se sitúa ahora en el borde
libre caudal del ligamento falciforme. De manera similar el mesodermo del
septum entre el hígado y el intestino anterior (estómago y duodeno) se torna tenso
y membranoso, y forma el epiplon menor (ligamentos gastrohepatico y
duodenohepatico). En el borde libre del epiplon menor se encuentran el conducto
colédoco, la vena porta y la arteria hepática. El mesodermo de la superficie del
hígado se diferencia en peritoneo visceral, excepto en la superficie craneal. En
esta región el hígado se mantiene en contacto con el resto del septum transversum
original. Esta porción del septum consiste en mesodermo compacto y formara la
porción tendinosa del diafragma. La superficie del hígado que se halla en contacto
con el futuro diafragma nunca esta revestida de peritoneo y por eso se la
denomina área desnuda del hígado.
PÁNCREAS
El páncreas se forma por dos yemas: Una dorsal y una ventral, originadas por un
revestimiento endodérmico del duodeno. La yema pancreática dorsal (o esbozo
pancreático dorsal) se encuentra en el mesenterio dorsal y la yema pancreática
ventral guarda intima relación con el conducto colédoco. Cuando el duodeno rota
hacia la derecha y adopta la forma de C la yema pancreática ventral se desplaza
hacia la parte dorsal de manera parecida a como lo hace la entrada del conducto
colédoco. Finalmente, la yema ventral pasa a situarse justo por debajo y por detrás
de la yema dorsal. Más tarde se fusionan el parénquima y el sistema de conductos
de los esbozos pancreáticos dorsal y ventral. El esbozo ventral forma el páncreas
menor o apófisis unciforme del páncreas y la porción inferior de la cabeza
pancreática. El resto de la glándula se deriva del esbozo dorsal.
El conducto pancreático de Wirsung es formado por la porción distal del conducto
pancreático dorsal y su totalidad del conducto pancreático ventral. La porción
proximal del conducto pancreático dorsal se oblitera o persiste en forma de un
canal de pequeño calibre, el conducto pancreático accesorio o de Santorini. El
conducto pancreático principal junto con el colédoco se introduce en el duodeno
en el sitio correspondiente a la carúncula mayor; la desembocadura del conducto
accesorio se halla en el sitio correspondiente a la carúncula menor.
ESTOMAGO
En la cuarta semana aparece como una dilatación fulsiforme del intestino anterior.
Durante la siguiente semana se modifican apreciablemente su aspecto y su posición,
como consecuencia de diferencias en la rapidez del crecimiento de diversas regiones de
su pared y de cambios en la posición de los órganos adyacentes. Los cambios de posición
del estómago se efectúan suponiendo la rotación de 2 ejes:
Una rotación longitudinal, donde el estómago rota 90° en sentido horario, de
manera que el lado izquierdo se orienta hacia adelante y el lado derecho hacia
atrás. En consecuencia, el nervio vago izquierdo (que inicialmente inervaba el
lado izquierdo del estómago) se distribuye ahora en la pared anterior y de manera
análoga el nervio vago derecho va a inervar la pared posterior. Durante esta
rotación, la pared posterior del estómago crece con más rapidez que la pared
anterior, de modo que lado izquierdo se orienta hacia adelante y el derecho hacia
atrás, lo cual resulta en la formación de la curvatura mayor y menor.
Una rotación anteroposterior, en donde la porción caudal se desplaza hacia la
derecha y arriba y la porción cefalica se mueve hacia la izquierda y algo hacia
abajo.
En el mesogastrio ventral la rotación alrededor del eje longitudinal lo posiciona hacia la
derecha y el mesogastrio dorsal lo tira hacia la izquierda formando la bolsa omental.
Cuando se efectúa la rotación anteroposterior del estómago, hace que el mesogastrio
dorsal sobresalga hacia abajo, en donde continuará creciendo, formando un saco de doble
capa. Este saco en forma de delantal, se extiende por encima del colon transverso y las
asas cuelga de la curvatura mayor del intestino delgado, recibiendo el nombre de omento
mayor. Más adelante, sus capas se fusionaran y formaran una hoja única del estómago.
Nervios vagos que corrían laterales cuando rota, se quedan anteriores y posteriores. La
curva mayor queda a la izquierda y la curvatura menor a la derecha.
DUODENO
En la formación del duodeno intervienen la parte terminal del intestino anterior y la
porción cefálica del intestino medio; el límite está señalado en el punto de emergencia del
esbozo hepático. Con la rotación gástrica, el duodeno adopta forma de U y gira a la
derecha situándose del lado izquierdo. El mesoduodeno dorsal desaparece casi en su
totalidad, excepto al nivel del bulbo duodenal que permanece intraperitoneal. En el
segundo mes (ocho semanas), la luz duodenal se oblitera pero poco después se recanaliza
nuevamente. El duodeno recibe irrigación del intestino anterior a través del tronco celíaco
y, del intestino medio, por la arteria mesentérica superior.
CONDUCTO VITELINO.
Durante el breve lapso de la cuarta semana, en el embrión ocurre un proceso complejo de
plegamiento embrionario, que cambia su forma de disco germinativo plano a una
estructura cilíndrica tridimensional. Debido a que el límite externo del endodermo
embrionario está ligado al saco vitelino, el disco en expansión se ve forzado a encorvarse
y adopta una forma convexa. El plegamiento comienza en las regiones cefálica y lateral
en el día 22 y en la región caudal en el 23. Como resultado del plegamiento, los bordes
cefálico, lateral y caudal del disco germinativo son traídos hacia la línea media ventral.
Las capas ectodérmica, mesodérmica y endodérmica del disco embrionario se funden
cada una con la capa correspondiente del lado opuesto, de manera que toma una forma
corporal cilíndrica. El proceso de fusión transforma al endodermo intraembrionario en el
tubo intestinal, formado inicialmente por un tubo craneal y otro caudal, que terminan en
fondo de saco ciego, el intestino anterior y el posterior respectivamente, ambos
comunican con el futuro intestino medio que permanece abierto al saco vitelino. Como
los bordes laterales de las distintas capas germinativas del disco embrionario continúan
cerrándose juntas a lo largo de la línea media ventral, el intestino medio se va
convirtiendo progresivamente en un tubo, y el sitio de comunicación con el saco vitelino
se reduce a un conducto cada vez más estrecho, denominado conducto vitelino u
onfalomesentérico.
ALANTOIDES
La alantoides surge como una invaginación del intestino posterior, justo detrás del
conducto vitelino. El saco alantoideo rodea completamente al amnios y de esa forma crea
dos sacos membranosos, las cavidades amniótica y alantoidea, cada una de las cuales se
encuentra llena de líquido. La capa interna del tubo alantoideo se deriva del endodermo
del intestino posterior y la capa externa del mesodermo esplacnopléurico.
La capa mesodérmica de la alantoides dirigida hacia el embrión, está en contacto con la
capa mesodérmica del amnios verdadero y llega a adherirse íntimamente a ella. Por fuera
la capa mesodérmica de la alantoides se fusiona con el mesodermo del amnios falso. De
la pared mesodérmica o externa de la alantoides surgen los vasos alantóicos o del
ombligo, los cuales eventualmente se dividen para constituir la alantoide vascular o
corion-alantoide, el sistema vascular de la placenta fetal.
Desde su origen en el intestino posterior, el tubo de la alantoides se encuentra modificado
dentro de la cavidad corporal para formar la vejiga urinaria, importantes partes de la
uretra.
EPITELIOS DEL TRACTO RESPIRATORIO (LARINGE, TRÁQUEA,
ALVEOLOS, BRONQUIOS, PULMONES)
LARINGE
El revestimiento interno es de origen endodérmico, mientras que cartílagos y
músculos se originan desde el cuarto y el sexto arco faríngeo, de su mesénquima
(mesodermo esplácnico).
A raíz de la rápida proliferación del mesénquima (TCL proveniente del
mesodermo lateral) el orificio faríngeo cambia de aspecto a una forma de T. más
tarde, cuando el mesénquima de los dos arcos se transforma en cartílago tiroides,
cricoides y aritenoides, se identifica la forma adulta del orificio.
Hacia el momento en el que se forman los cartílagos, el epitelio laríngeo también
empieza a proliferar rápidamente cerrando la luz de forma transitoria.
Después de la vacuolización y la recanalización, se da origen a un par de nichos
laterales, los ventrículos laríngeos, los cuales están delimitados por pliegues de
tejido que los diferencian en las cuerdas vocales verdaderas y falsas.
TRÁQUEA
A los 28 días del desarrollo embrionario, aparece un esbozo a manera de
evaginación del sistema respiratorio llamado divertículo respiratorio, el cual sale
en la pared ventral del intestino anterior.
A la 5ª semana: bifurcación traqueal.
A la 10ª semana: mesoblasto se condensa alrededor del divertículo laringotraqual
primitivo, formando los añillos cartilaginosos.
A la 11ª semana las glándulas son perfectamente identificables.
Como consecuencia de este fenómeno:
Epitelio que reviste la laringe, la tráquea y los pulmones: origen
endodérmico
Componentes cartilaginosos y musculares de la tráquea y pulmón:
mesodermo esplácnico.
Inicio del esbozo pulmonar comunica con el intestino anterior pero al extenderse
el divertículo respiratorio produce una separación rebordes traqueoesofágicos.
Rebordes se fusionaran más tarde formando el tabique traquoesofágico.
El intestino anterior se divide:
Porción dorsal: el esófago
Porción ventral: constituirá la tráquea y los esbozos pulmonares.
Este primordio de aparato respiratorio se continúa comunicando con la faringe a
través del orificio faríngeo
ALVEOLOS, BRONQUIOS Y PULMON
Desarrollo de los bronquios: A las 4 semanas de vida intraútero, en la pared
ventral del intestino anterior aparece la yema pulmonar. Esta yema pronto se
divide y forma las yemas bronquiales primarias y crecen en sentido lateral hacia
los conductos pericardioperitoneales. El aumento de ácido retinoico induce un
aumento del TBX4 que es inductor de la yema, su crecimiento y diferenciación.
El epitelio de revestimiento es de origen endodérmico. El tejido cartilaginoso,
muscular y conjuntivo derivan del mesodermo visceral que rodea al intestino
anterior.
A medida que la yema pulmonar se expande caudalmente, aparecen dos crestas
traqueo-esofágicas que se llegan a juntar constituyendo un tabique. Entonces el
árbol respiratorio pierde su comunicación con el intestino. El bronquio principal
derecho es un poco mayor y de orientación más vertical que el izquierdo. Los
bronquios principales se subdividen en bronquios secundarios que formarán los
lóbulos. En el lado derecho, el bronquio lobular superior se encargará del lóbulo
superior del pulmón. El bronquiolo lobular inferior se subdivide y se encargará
del lóbulo medio e inferior. Hacia la séptima semana, el lado derecho cuenta con
10 bronquios terciarios o segmentarios y el izquierdo con 8 ó 9. A las 24 semanas,
se han originado 17 generaciones de ramas y aparece los bronquiolos respiratorio.
Después del parto surgen otras siete órdenes o generaciones más.
Cada bronquio terciario o segmentario junto con el mesénquima que lo rodea
constituye el primordio de un segmento broncopulmonar (segmento de un
pulmón). Conforme van creciendo los bronquios, va creciendo una placa de
cartílago hialino en sus paredes, a partir del mesénquima esplácnico que lo rodea.
La musculatura lisa bronquial, tejido conectivo y capilares también se forman de
este mesénquima.
Desarrollo de los bronquios, los pulmones y alvéolos. Desarrollo de los pulmones.
Se ha dividido en cuatro periodos:
Periodo Pseudoglandular: de las 5 a las 17 ss. El pulmón en desarrollo se
asemeja a una glándula exocrina. Todo el árbol respiratorio de conducción
se ha formado. No se ha formado todavía el árbol que interviene en la
hematosis. Los fetos nacidos en este estadio no podrán sobrevivir.
Periodo canalicular: de 16 a 25 ss. La luz de los bronquios y bronquiolos
terminales crece, el tejido pulmonar está vascularizado. Los bronquiolos
terminales se dividen en varios bronquiolos respiratorios. cada bronquiolo
respiratorio da lugar a los conductos alveolares, recubierto con epitelio
cuboidal. Hacia el final de este periodo algunos sacos alveolares han
desarrollado paredes muy delgadas y están muy vascularizadas. Los fetos
nacidos al final de este periodo tienen cierta posibilidad de sobrevida con
cuidados intensivo, pues su sistema respiratorio y otros más aún están
inmaduros.
Periodo de Saco Terminal: desde las 24 semanas hasta el nacimiento.
Entre las 24 a 28 semanas, el epitelio que recubre los sacos respiratorios se
han adelgazado que los capilares sobresalen. Hacia las 24 ss, los sacos
está, cubiertas por neumocitos I, y están presentes los neumocitos II. Los
fetos nacidos después de las 24 ss podrán sobrevivir pero no producen
suficiente surfactante hasta la semana 32.
Periodo alveolar: dese la etapa fetal tardía hasta cerca de los 8 años de
edad. Cada conducto alveolar termina en grupos de sacos alveolares,
separados unos de otros de tejido conectivo laxo. Los alvéolos maduros
característicos se forman tiempo después del nacimiento. Hasta el 3er año
el incremento pulmonar es por incremento del número de alvéolos.
Después el crecimiento pulmonar es por aumento del tamaño de los
alvéolos más que por su incremento.
Los movimientos respiratorios que ocurren antes del nacimiento resultan de
aspiración de líquido hacia los pulmones. Al nacimiento los pulmones están llenos
hasta cerca de la mitad con líquido amniótico, glándulas traqueales y pulmones.
Este líquido se elimina por tres rutas: 1. A través de la boca y nariz. 2. Capilares
pulmonares. 3. Vasos linfáticos.
EL PARÉNQUIMA DE LAS GLÁNDULAS TIROIDES, PARATIROIDES Y EL
TIMO.
TIROIDES
El esbozo embrionario de esta glándula aparece como una evaginación epitelial
del suelo del intestino faríngeo, entre el tubérculo impar y la eminencia hipo-
branquial, denominado divertículo tiroideo. En su crecimiento caudal, el
primordio tiroideo desciende y pasa por delante del intestino faríngeo en forma de
divertículo bilobulado, quedando unido al piso de la faringe solo por un conducto
muy fino, el tirogloso, que luego desaparece y deja como huella el agujero ciego
(foramen caecum) en el dorso de la lengua.
PARATIROIDES
La cuarta bolsa faríngea también presenta una porción dorsal y otra ventral.
Producto de su crecimiento acelerado se separa de la faringe, y su porción dorsal
se convierte en tejido paratiroideo de la cuarta bolsa, que se fija al tiroides que
emigra en dirección caudal. Las paratiroides se sitúan en la cara dorsocraneal de
esta glándula, por encima de la paratiroides III, convirtiéndose en paratiroides IV
o superior (Fig. 10.5). La porción ventral de la cuarta bolsa, posiblemente
evolucione fundiéndose con la quinta bolsa faríngea.
TIMO
La tercera bolsa faríngea está situada entre el tercer y cuarto arcos faríngeos, se
divide en su extremo distal en una porción dorsal y una ventral, que crecen y sus
paredes se engrosan. Durante la quinta semana, la porción ventral forma el timo.
Al separarse los esbozos glandulares de la pared faríngea, el timo emigra en
dirección caudal y arrastra consigo a la paratiroides, y se desplaza hasta alcanzar
el sitio definitivo en el tórax, fusionándose con el esbozo tímico del lado opuesto.
REVESTIMIENTO EPITELIAL DE LA VEJIGA URINARIA, LA URETRA,
PRÓSTATA Y VAGINA.
VEJIGA URINARIA Y URETRA
En el curso de la cuarta a la sétima semana de desarrollo, la cloaca se divide en el
seno urogenital por delante y el conducto anorectal por detrás. El tabique
urorectal es una capa de mesodermo entre el conducto anorectal y el seno
urogenital primitivo. El extremo del tabique formara el cuerpo perineal. En el
seno urogenital se pueden distinguir tres porciones: la parte superior y más
voluminosa es la vejiga urinaria. Al comienzo, la vejiga se continúa con la
alantoides, pero cuando la cavidad de ésta se oblitera, el vértice de la vejiga queda
unido con el ombligo por un grueso cordón fibroso, el uraco. En el adulto también
recibe el nombre de ligamento umbilical medio. Le sigue un conducto bastante
estrecho, la parte pélvica del seno urogenital, que en el varón da origen a las
porciones prostática y membranosa de la uretra. Por último, se halla la parte fálica
del seno urogenital. Esta es aplanada de un lado a otro, y como el tubérculo
genital crece, experimenta un desplazamiento ventral. El desarrollo de la parte
fálica del seno urogenital difiere considerablemente en uno y otro sexo. Durante
la diferenciación de la cloaca, las porciones caudales de los conductos
mesonèfricos se incorporan gradualmente a la pared de la vejiga. En
consecuencia, los uréteres, que en un principio eran evaginaciones de los
conductos mesonèfricos, entran en la vejiga por separado. El ascenso de los
riñones determina que los orificios de los uréteres se desplacen aún más en
sentido craneal; los de los conductos se acercan entre si para penetrar en la uretra
prostática y en el varón forman los conductos eyaculadores. Como los conductos
mesonèfricos y los uréteres tienen el mismo origen mesodérmico, la mucosa de la
vejiga en la porción formada por incorporación de los conductos (el trígono
vesical) es de origen mesodérmico. Con el tiempo el revestimiento mesodérmico
del trígono es remplazado por epitelio endodérmico, de manera que en definitiva
el interior de la vejiga queda revestido completamente por epitelio endodérmico.
Uretra El epitelio de la uretra masculina y femenina es de origen
endodérmico, mientras que el tejido conectivo y muscular que la rodea
deriva de la hoja esplacnica del mesodermo. Al final del tercer mes, el
epitelio de la uretra prostática comienza a proliferar y surgen varias
evaginaciones que se introducen en el mesénquima circundante. En el
varón, estos brotes originan la glándula prostática. En la mujer, la porción
craneal de la uretra da origen a las glándulas uretrales y parauretrales.
PRÓSTATA
Si el embrión es genéticamente masculino, las células germinales primordiales
tienen un complemento de cromosomas sexuales XY. Por influencia del gen SRY
localizado en el cromosoma Y, que codifica el factor determinantes testicular, los
cordones sexuales primitivos siguen proliferando y se introducen profundamente
en la medula gonadal para formar los cordones testiculares o medulares. Hacia el
hilio de la glándula, los cordones se disgregan en una red de filamentos celulares
diminutos que ulteriormente darán origen a los túbulos de la red de Haller o rete
testis. Durante el desarrollo ulterior, una capa compacta de tejido fibroso, la
túnica albugínea, separa a los cordones del testículo de la superficie epitelial. En
el cuarto mes, los cordones testiculares toman una forma de herradura y sus
extremos se continúan con los de la rete testis. Los cordones testiculares están
compuestos en este momento por células geminales primordiales y células
sustentaculares de Sertoli derivadas del epitelio superficial de la glándula. Las
células intersticiales de Leydig se desarrollan a partir del mesénquima original de
la cresta gonadal y se encuentran entre los cordones testiculares. Comienzan a
desarrollarse poco después de iniciada la diferenciación de los cordones. En la
octava semana de desarrollo, las células de Leydig empiezan a producir
testosterona y el testículo puede influir entonces en la diferenciación sexual de los
conductos genitales y de los genitales externos. Los cordones testiculares se
mantienen macizos hasta la pubertad, cuando se canalizan y dan origen a los
túbulos seminíferos. Una vez que se ha producido su canalización, estos túbulos
se unen a los de la rete testis, los cuales a su vez penetran en los conductillo
eferentes. Los conductillos eferentes son las porciones remanentes de los túbulos
excretores del sistema mesonèfrico y actúan como vinculo entre la rete testis y el
conducto mesonèfrico o de Wolff, que recibe el nombre de conducto deferente.
VAGINA.
Poco después de que el extremo macizo de los conductos paramesonefricos ha
llegado al seno urogenital, dos evaginaciones macizas se extienden desde la parte
pélvica del seno. Estas evaginaciones llamadas bulbos senovaginales, proliferan y
forman la lámina vaginal maciza. La proliferación continúa en el extremo craneal
de la lámina y aumenta de tal manera la distancia entre el útero y el seno
urogenital. En el quinto mes del desarrollo la evaginación vaginal esta
completamente canalizada. Las prolongaciones a manera de alas de la vagina
alrededor del extremo del útero, los fondos de saco vaginales, son de origen
paramesonefrico. De tal modo, la vagina tiene dos orígenes, ya que el tercio
superior deriva del conducto uterino y los dos tercios inferiores del seno
urogenital. La luz de la vagina permanece separada de la luz del seno urogenital
por una lámina delgada, el himen, formado por el revestimiento epitelial del seno
y una delgada capa de células vaginales. Generalmente se forma en el himen un
pequeño orificio durante la vida perinatal. En la mujer pueden encontrarse
algunos restos de los túbulos excretores craneales y caudales en el mesoovarios,
donde forman el epooforo y el paraooforo, respectivamente. El conducto
mesonefrico desaparece por completo excepto una pequeña porción craneal que se
encuentra en el epooforo y, en ocasiones, una pequeña porción caudal que puede
observase en la pared del útero o de la vagina. Estos pueden formar mas adelante
un quiste, llamado quiste de Gartner.
EL EPITELIO DEL TÍMPANO Y DE LA TROMPA DE EUSTAQUIO.
El piso y las paredes laterales del intestino faríngeo se modifican por la aparición de
evaginaciones endodérmicas (bolsas faríngeas), situadas entre los arcos faríngeos. En el
embrión humano se observan cinco pares de bolsas faríngeas. La primera bolsa faríngea,
situada entre el primer y segundo arcos faríngeos da lugar al receso tubo timpánico
endodérmico, en forma de un divertículo, el cual se pone en contacto con el revestimiento
epitelial ectodérmico de la primera hendidura faríngea, que es, a su vez, el futuro
conducto auditivo externo. La porción distal del receso tubotimpánico se ensancha y
origina la cavidad timpánica primitiva o cavidad del oído medio, y la parte proximal
permanece estrecha formando el conducto auditivo interno o trompa de Eustaquio.