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LA CONTINUIDAD PEDAGÓGICA EN LA EMERGENCIA
DOCENTES de NIVEL INICIAL
Módulo 4
Trabajo colectivo y evaluación de la continuidad
pedagógica
“Descubrí también que la efectividad de mi práctica estaba ligada a
la necesidad de aceptar el protagonismo de los demás, a la
necesidad de no pensar que soy el único en el mundo que puede
hacer ciertas cosas…”
Paulo Freire (2003)
Final del recorrido que siempre es un nuevo comienzo
Esta cuarta clase nos encuentra finalizando este recorrido que, como dice
el título, siempre será un nuevo comienzo, una nueva oportunidad para seguir
construyendo colectivamente esa escuela que soñamos. Una escuela cada día
más justa, más democrática, mejor, en la que todos y todas los niños, las niñas,
adolescentes y jóvenes de nuestra provincia puedan ejercer el derecho a
aprender.
En esta última clase, reflexionaremos en torno al trabajo colectivo
vinculado a la evaluación del Plan de Continuidad Pedagógica que echamos a
andar. Hablaremos de la evaluación de nuestras prácticas y de su efectividad en
el sentido que nos plantea Freire, es decir, distanciada de la eficacia y ligada a la
necesidad de valorizar las experiencias que se están desarrollando en las
instituciones en este período de aislamiento social y preventivo producto de la
pandemia. Por ello, abordaremos la evaluación de la enseñanza con la intención
de construir saber pedagógico y didáctico a fin de poner en valor estas
experiencias.
Aunque existan excepciones en las que los directivos y las directivas
tomen decisiones en soledad y las y los docentes enfrenten el desafío de la
enseñanza de forma individual, la práctica docente siempre es una práctica social
colectiva. Sin importar si se trata de una práctica pensada para la educación a
distancia o para la presencialidad, siempre hay un nosotras/nosotros
construyéndose e interpelándose colectivamente frente a los desafíos que se
presentan.
La educación en los sistemas escolares es una cuestión de política pública
vinculada a construir horizontes de igualdad e inclusión social a partir de
promover lo común y lo colectivo. La circunstancia inédita de la pandemia puede
constituir una oportunidad para fortalecernos como grupo y como colectivo al
resignificar juntos la enseñanza y la evaluación en este contexto de emergencia.
En este encuentro nos acompañan obras del artista argentino Julio Le
Parc, en ellas juega con el movimiento, el color, el espacio, la luz de una
manera sorprendente. Nos invitan a explorar, a modificar estructuras , a
involucrarnos y a asumir desafíos. A ver con nueva luz eso que ya es
parte de todos los días.
Dice Le Parc: “Las experiencias con la
luz y el movimiento se relacionan
directamente con la idea de alejarme
de la obra fija, estable y definitiva. El
espectador se encuentra rodeado o
delante del desarrollo de una multitud
de cambios, acentuándose el soporte
uniforme de los elementos y formas,
sin distraer la inestabilidad puesta en
evidencia. Percibe así una parte de los
cambios, lo que le basta para tomar el
sentido total de la experiencia”
(Lumières, sitio oficial aquí)
Lámpara azul
Objetivos de la cuarta clase
● Analizar la evaluación en tanto proceso ligado a las prácticas de enseñanza
en contexto.
● Diseñar propuestas de evaluación de la enseñanza en el marco del plan
institucional de continuidad pedagógica.
● Construir de manera colaborativa criterios que orienten la evaluación de
las decisiones y propuestas elaboradas en el marco de una escuela “sin
edificio”.
En esta clase se trabajará:
● Las concepciones y tensiones acerca la evaluación que conviven en la
escuela.
● Las resignificaciones necesarias en el contexto de la pandemia
● El trabajo institucional y el trabajo con otros para evaluar la continuidad
pedagógica
Un marco normativo necesario para anclar las prácticas
Llegado el cuarto encuentro, nos parece oportuno citar algunos párrafos
del documento base de la Subsecretaría de Educación y de circulares de la
Dirección Provincial de Nivel Inicial que ustedes ya conocen, pero que, a la luz
del recorrido realizado por el curso, buscan la coherencia, vuelven sobre los ejes
principales y anticipan la mirada sobre el tema que abordaremos en este último
encuentro: la evaluación. Las y los invitamos ahora a realizar una relectura
desde el posicionamiento político-pedagógico propuesto a lo largo del curso; la
invitación es, también, a reconocer a las principales categorías y enfoques
trabajados.
En esta etapa que se inicia, es tan importante que logremos proponer
contenidos para la enseñanza como seguir desplegando estrategias para el
acompañamiento ante la contingencia; que encontremos alternativas
para llegar a la distancia a cada uno de los barrios, de las casas y de
las familias; que estemos presentes en la vida de los niños y las niñas,
adolescentes, jóvenes, adultos y adultas que forman la comunidad educativa
de nuestra provincia.
(Acerca de la continuidad de las políticas educativas [Documento Base].
Subsecretaría de Educación. DGCYE)
Pero antes queremos destacar algunas de las tantas cosas que pudimos
aprender durante esta epidemia. En primera instancia nos enseñó que el
jardín, la escuela no es el edificio, sino que son los vínculos que
establecemos con los/as niños/as, sus familias, la comunidad. Son
esos vínculos los que permiten que el acto educativo se desarrolle, para que el
aprendizaje sea posible.
Nos enseñó la fortaleza del sistema educativo provincial. En cada jardín de la
Provincia, docentes y directivos conjuntamente con las inspecciones areales,
organizaron casi de manera automática, estrategias de
acompañamiento para la continuidad pedagógica. Videos, audios,
cuadernillos, sostuvieron día a día el vínculo con los grupos de niñas y niños.
(Circular Técnica Nº1/2020.
Dirección Provincial de Educación Inicial)
Ante la pandemia, escuelas, docentes, directivos, directivas y familias, nos
encontramos desplegando formas inéditas de construir lazos, de acercarnos a los
otros y las otras, de incluir a todos y todas, de pensar en el y la que no está, de
sostener al o a la que le cuesta encontrarse. Si en la escuela cuerpo a cuerpo,
como la conocemos, es imposible enseñar y evaluar sin vínculo, sin lazo que nos
sostenga, este tiempo de distanciamiento social, de trabajo a la distancia, nos
obliga a redoblar los esfuerzos por enseñar y evaluar con gestos amorosos.
La evaluación de los niños y los niñas en el nivel Inicial conlleva
–indefectiblemente– la presencialidad: la observación directa es la fuente
principal que acompaña los procesos de aprendizaje. Hoy que la presencialidad
física está suspendida, no creemos oportuno ocuparnos de la evaluación de los
aprendizajes ni de la elaboración de los informes que solemos entregar a las
familias. Sin embargo, no renunciamos a la idea de evaluar, especialmente en
estos momentos de innovación necesaria por la irrupción de un acontecimiento
singular. Creemos en la importancia de centrarnos en la “tarea pedagógica: en el
qué, cómo y cuándo se enseñó; en la previsión y la planificación; en las
estrategias didácticas utilizadas y diseñadas, en definitiva si la tarea de
enseñanza desplegada se corresponde con los propósitos de enseñanza
planteados” (Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2008).
Caminos deseables y posibles
Desde estas consideraciones, entendemos necesario repensar los criterios
desde los cuales se realizarán la evaluación del plan de continuidad pedagógica
institucional y las propuestas de enseñanza; ambas dimensiones están en
estrecha relación. En tiempos excepcionales como los que vivimos –y también en
los otros–, implica un desafío pensar las prácticas de evaluación y el modo de
vincular los criterios, los instrumentos y los momentos en que se realizarán.
Sin embargo, sabemos que la escolarización de la enseñanza ha ido
escindiendo la evaluación como una propuesta integral y la ha dejado limitada a
la evaluación de los aprendizajes o incluso la ha reducido a la calificación de los
alumnos y las alumnas. Si no hacemos explícito el esfuerzo por pensar y
planificar la evaluación de la continuidad pedagógica en relación con las prácticas
de enseñanza –porque no existe posibilidad de enseñar sin evaluar–, corremos el
riesgo de reproducir las lógicas tradicionales que ven solo la evaluación de los
aprendizajes.
En esta situación de excepcionalidad que nos lleva a poner el eje en el
lazo, el cuidado y el sostenimiento de las trayectorias, ciertos procesos asociados
a la evaluación –como la calificación y la acreditación– no representan una
prioridad para las escuelas de la Provincia y serán retomados más adelante del
modo que sea pertinente.
Vayamos a algunos de esos sentidos:
1. Evaluar para conocer y mejorar
Evaluamos para conocer y tomar decisiones didácticas y pedagógicas.
¿Qué nuevos aspectos vamos considerando periódicamente al evaluar la
enseñanza a la distancia? ¿Qué revisiones necesitamos hacer de los acuerdos
institucionales? ¿De qué manera está participando el equipo docente? ¿De qué
modos nos comunicamos con las familias?, ¿qué cambios harían falta? ¿Fueron
suficientes las actividades que brindamos o nos excedimos? ¿Qué nivel de
requerimiento encerraban las actividades? ¿Siempre dependían de la presencia
de un otro u otra para ser resueltas? ¿Ofrecimos diversidad de experiencias?
¿Tuvimos en cuenta la duración de las actividades, el lugar donde se realizarían y
los materiales que se necesitarían? ¿Cuál es el sentido de estas propuestas?
Estas y otras preguntas podemos hacernos para obtener información de nuestras
propuestas semanales para hacer las modificaciones necesarias y mostrarnos
más cercanos.
El actual contexto que irrumpió en el escenario escolar y el grado de
incertidumbre que produjo nos obligan a repensar los procesos de evaluación
institucional, generalmente organizados en torno a una cronología anual de
actividades que, a su vez, está vinculada al denominado calendario de
actividades docentes. En este sentido, ese “evaluar para conocer y mejorar” a
nivel institucional debe estar orientado a la revisión e indagación que, en esta
coyuntura, debe considerar tanto sus aspectos comunicacionales como los
pedagógicos. Si bien se pueden recuperar prácticas existentes (portfolio,
documentación pedagógica, bitácora y otras), entendemos que, dada la
excepcionalidad de la situación que nos toca atravesar, los criterios y los
instrumentos requieren ser construidos específicamente –ad hoc– y de manera
colaborativa.
2. Evaluar para estar cerca
Es necesario considerar a la evaluación como una actividad que impulse la
mejora y la construcción de información que nos oriente, en el corto plazo, a
adecuar las propuestas de enseñanza que pondremos a disposición cada semana.
También, tener en cuenta cómo se fue desarrollando el trabajo entre los y las
docentes, si se realizaron propuestas individuales, si se pudieron conformar
parejas o equipos entre colegas. Las respuestas o devoluciones que llegan desde
los hogares, la frecuencia de la comunicación, incluso los silencios, nos dicen
cómo se está llevando nuestra propuesta al interior de las casas. Un dibujo, un
mensaje, un audio para escuchar a los niños y las niñas habilita la posibilidad de
tenerlos y tenerlas presentes, saber cómo están y de qué modo viven la
experiencia de que el jardín llegue a sus hogares. Son solo algunas de las
opciones para la construcción colectiva y para mantener el diálogo abierto; cada
institución traza su propio camino evaluativo considerando su cultura
institucional y sus posibilidades contextuales.
3. Evaluar es comprender
Evaluar siempre supone emitir un juicio de valor acerca de “algo”. La
evaluación es un proceso que busca construir información sobre una situación
determinada. No es posible evaluar todos los aspectos al mismo tiempo; en
cambio, es necesario focalizar, recortar o priorizar algunos aspectos puntuales.
Si focalizamos en las actividades propuestas, podríamos tener en cuenta la
cantidad seleccionada, el tiempo necesario para resolverlas, tipos de materiales
necesarios para llevarlas a cabo y, muy especialmente, el sentido. ¿De qué
manera circuló el conocimiento?, ¿cuáles fueron sus soportes?, ¿brindamos
variaciones? Si vamos evaluar la forma de acercamiento a las familias, habría
que considerar los canales de comunicación.
Siempre que evaluamos, partimos de un conjunto de criterios a partir de
los cuales es posible explicitar en qué grado alcanzamos lo que nos propusimos.
La evaluación implica producir información y comunicarla. Algo que
conocen bien, pero que en este contexto se exacerba, es que la evaluación es un
tema que preocupa a las familias. Por lo tanto, es importante llevar calma, quitar
presión y explicar que, en esta etapa, nos centramos en cómo mejorar la
enseñanza, en ver que llegue a todos y todas, en reunir la información que nos
permita conocer cómo y de qué modo las niñas y los niños están aprendiendo.
La evaluación como construcción colectiva
La evaluación nos habla de la enseñanza y de los aprendizajes, de
resultados y procesos, nos habla de lo que hicimos, de lo que falta, pero también
de lo que podríamos hacer, nos habla de nosotros y nosotras y de los otros y las
otras.
Muchas veces solemos mirar, como directivos, directivas o docentes, una
sola cara de la moneda, solemos centrarnos en lo que los niños y las niñas
aprenden, pero es fundamental centrar la mirada en la otra cara: pensar la
enseñanza, pensar qué permitió avanzar y qué conviene revisar. Siempre es
necesario repensar la evaluación como momento indisociable de la propuesta de
enseñanza.
Relacionar y construir coherencia entre los criterios, los instrumentos, los
momentos y las prácticas evaluativas de la enseñanza y del aprendizaje son
tareas claves. Como hemos señalado, cuando hablamos de criterios nos
referimos a qué le damos prioridad en el proceso de enseñanza, qué nos
proponemos que se aprenda a partir de nuestras propuestas de enseñanza, qué
vamos a estar mirando con particular atención. Los criterios de evaluación
nos deben ayudar a entender con claridad el rumbo de la enseñanza, por
eso su construcción colectiva es de suma importancia. Cuando los
criterios se clarifican y se comparten, los instrumentos, los momentos y
las prácticas se organizan coherentemente.
La evaluación es una necesidad legítima de la institución escolar, es el
instrumento que permite determinar en qué medida la enseñanza ha logrado su
propósito, en qué medida fue posible hacer llegar a los alumnos y las alumnas el
mensaje que el maestro o la maestra se propuso comunicarles. Es el equipo
directivo el que habilita las condiciones y los espacios para, junto a las y los
docentes, analizar lo realizado, establecer criterios, diseñar instrumentos,
promover el análisis y generar nuevas alternativas. El equipo docente sistematiza
sus experiencias de enseñanza con las familias, reflexiona sobre ellas y
construye saber pedagógico que le permite fortalecer las prácticas evaluativas
individuales e institucionales.
La irrupción de la tecnología en las prácticas docentes
La irrupción de la tecnología en la enseñanza probablemente pueda ser
leída en tono de pregunta y no como una afirmación. Lo que nos interesa
evaluar, en este momento, es de qué manera estaba presente la tecnología en
nuestros jardines y qué tipo de modificaciones se dieron una vez comenzado el
aislamiento social por la pandemia.
El uso de entornos virtuales, de contenidos digitales y la disponibilidad de
conexión se hicieron fuertemente presentes, y sobre ello queremos reflexionar.
Continuar garantizando el derecho a la educación no implica inevitablemente
restringirnos a la incorporación de tecnología, pero sí sabemos que su uso
potencia y agiliza mucho los intercambios e interacciones.
La imposibilidad de acercarnos físicamente hizo que busquemos
alternativas de reuniones y, de esta manera, aparecieron intempestivamente
todas las conexiones vía streaming posibles (e impensables en otro momento)
para poder cumplir con nuestra tarea. La ausencia de los recursos didácticos
tradicionales o basados en objetos tangibles se reconvirtieron en contenidos
digitales que seleccionamos o producimos para que circulen por los hogares.
Contenidos digitales que se pusieron a
disposición
Los CIIE armaron o actualizaron sus sitios de Facebook para
socializar materiales diversos que brindaran apoyo a la continuidad
pedagógica.
Facebook del CIIE Chascomús
A nivel regional, por la pandemia se diseñaron blogs donde se
atiende a todos los niveles educativos. Este, por ejemplo, cuenta
con canales de YouTube y espacios para la participación de las
escuelas.
Blog de los CIIE de la Región Educativa 2
Pakapaka armó una lista de reproducción llamada “Corona-dudas.
Preguntas a Paula Bombara.” con micros (es decir, videos cortos)
de información sobre el coronavirus.
Y nosotros, ¿qué hicimos con la tecnología? ¿De qué manera la
aprovechamos? ¿La incorporamos en la gestión de la institución o
en la planificación de las propuestas de enseñanza?
Lecturas
Buenos Aires. DGCyE. Dirección Provincial de Educación Inicial
(2020). Circular Técnica N° 2, “La enseñanza y la evaluación en
el nivel inicial en el marco de la continuidad pedagógica”.
Disponible aquí.
Manos a la obra
Estamos llegando al final del recorrido que, como ustedes saben, es
siempre un nuevo comienzo. A continuación, les proponemos la actividad final
del curso que, a la vez, hace de trabajo final para la acreditación.
Como no podía ser de otra manera, después de haber compartido la clase
4 les vamos a pedir que trabajen colaborativamente. Qué desafío, ¿no? No se
trata de competir (ver quién impone su idea, quién completa más rápido, quién
escribe más texto) ni de acumular (una sumatoria de ideas en las que todas
valen y ninguna es revisada), sino de –precisamente– colaborar.
Cada una y cada uno de ustedes está transitando y tramitando la
continuidad pedagógica en este contexto de emergencia de un modo distinto y
particular atendiendo a la diversidad de situaciones, instituciones, comunidades y
contextos. Esa multiplicidad de recorridos, experiencias y territorios hace que el
aporte de cada uno y cada una para el trabajo final sea no solo necesario, sino
muy importante para el abordaje profundo de una situación compleja.
Sin embargo, entendemos que estos son tiempos especiales y que tal vez
más de uno prefiera avanzar individualmente en la realización de la tarea. Por
eso trabajar colectivamente es una invitación: si quieren, pueden, se conocen
y/o se animan. Como segunda opción perfectamente válida, se podrá entregar de
forma individual esta propuesta. Los alentamos aun en esos casos a conversar,
dialogar y discutir en sus entornos de trabajo los distintos puntos de la consigna.
TRABAJO FINAL DEL CURSO
Este trabajo apuntará a recuperar los puntos más importantes de los
módulos 3 y 4 y, al mismo tiempo, a tejer conceptos e ideas que
fuimos conversando a lo largo de toda la propuesta formativa. Es
decir, desde la enseñanza y la evaluación como actividades
colectivas, poder pensar la igualdad, los derechos, el cuidado, la
enseñanza y planificación.
Pueden realizarlo en forma individual o en pequeños grupos de no
más de tres personas, cursantes en el mismo aula o con el mismo
tutor. En el Foro para agruparse con otros/as colegas encontrarán
un espacio para constituir los equipos de trabajo.
La propuesta es la siguiente:
Deben redactar diez recomendaciones sobre la enseñanza y la
evaluación en tiempos de aislamiento/distanciamiento social,
destinadas a docentes que no hayan realizado el curso ¿Qué modos
de trabajo son los más adecuados? ¿Qué contenidos? ¿Cómo
organizamos los intercambios, los medios, los tiempos? ¿Qué lugar le
damos a lo institucional? A partir de estas recomendaciones ¿qué
escuela estamos haciendo por otros medios? ¿Es una escuela que
cuida? ¿que garantiza derechos?
Orientaciones para el trabajo:
● Les aconsejamos volver a mirar los intercambios que
realizaron en los diferentes foros, ya que allí podrán recuperar
y resignificar ideas que aporten a estas sugerencias. Y retomar
sus experiencias en las aulas, con los colegas, las
supervisiones y el equipo docente.
● Si trabajan en grupo, lo primero a hacer es elegir la
herramienta tecnológica que utilizarán para realizar el trabajo
¿lo harán en un documento de Google compartido, un grupo
de WhatsApp, un muro colaborativo o lo acordarán mediante
una videoconferencia? Todo lo acordado deben comunicarlo
a su tutor o tutora con antelación.
● Se trata de recomendaciones para quienes aún no han
hecho el curso, por lo tanto no hay que dar cuestiones por
supuestas. Pero, al mismo tiempo, deben reconocer que
quienes las recibirán no lo harán “desde el vacío” o “como una
tabula rasa”, sino que tienen en su haber varias semanas de
trabajo a distancia en sus instituciones; toda una experiencia
de ensayos y de pruebas, de aciertos y de errores.
● Por lo menos tres de esas recomendaciones deben apuntar
a la evaluación formativa y de la enseñanza de acuerdo al
recorrido conceptual de este Módulo 4.
● Alentamos la realización del trabajo en formatos alternativos
más allá del texto, como las presentaciones (en Google Drive o
Prezi, por ejemplo), un trabajo en audio, video o animación
¡Vale ser creativos!
● En caso de trabajar en formato texto, sugerimos una extensión
(sin incluir el intercambio que ustedes realicen en el
documento) de 750 palabras. Para audios y videos no más de
tres minutos.
● En todos los casos, recuerden utilizar normas de citación
estándar para las referencias textuales, usando comillas y
detallando bibliografía de referencia.
● Para compartir la producción, recomendamos crear un archivo
de texto (que contenga las recomendaciones o el link para
acceder a otros formatos) con el nombre apellido_ TFinal
CPE, por ejemplo Perez_TFinalCPE. Si lo realizan en grupo, lo
guardarán con el apellido de cada uno de los integrantes, como
por ejemplo Perez_Puan_TFinalCPE.
● El lugar de entrega es el buzón que se encuentra en el menú
de Actividad bajo el nombre Trabajo final del curso.
● Una vez finalizado el trabajo, cada cursante en forma
personal, debe subirlo al espacio de entrega, donde recibirán
la devolución del tutor. Es muy importante que cada uno suba
el documento, ya que en esta plataforma (Moodle) la
calificación final depende de la entrega individual.
● Al recibir la devolución de parte del tutor o la tutora, los
invitaremos a compartir una recomendación en el muro
colaborativo que se creará para tal fin, aquella que no se
repita con las ya compartidas por otros colegas y que
consideramos que más aporte a la construcción colectiva. En
caso de que se trate de un link de audio o video, se puede
compartir de forma completa.
Manos a la obra.. ¡Tengan a mano la guía de evaluación, allí
encontrarán las pistas necesarias para aprovechar esta instancia
como un momento formativo de síntesis.
Hemos llegado al final de nuestro recorrido. Esperamos que se hayan
sentido acompañadas y acompañados; que hayan podido encontrar en el curso
algo de aquello que vinieron a buscar; que se puedan llevar más preguntas de
las que traían, pero también herramientas y algunos faros que iluminen el
camino.
Les mandamos un abrazo grande, de esos que se sienten, aun a la
distancia. De esos que intentan dar calor, de encender…
“Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al
alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida
humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. –El mundo es eso
–reveló–. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos
fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los
colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de
fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no
alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se
puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.” Eduardo
Galeano (2010)
Referencias
Buenos Aires. DGCyE. Dirección Provincial de Educación Inicial.
(2020). Circular Técnica N° 1/2020.
Buenos Aires. DGCyE. Dirección Provincial de Educación
Secundaria y Dirección Provincial de Educación Inicial. (2020). La
continuidad pedagógica en la educación infantil: buscando
cercanías, construyendo criterios y acompañando en el cuidado y
la enseñanza.
Buenos Aires. DGCyE. Subsecretaría de Educación. (2020, 6 de
abril). Acerca de la continuidad de las políticas educativas.
Segunda etapa de cuarentena [ Documento base].
Freire, P. (2003). El grito manso. Buenos Aires: Siglo XXI.
Galeano, E. (2010). El libro de los abrazos. Buenos Aires: Siglo
XXI. (Primera edición: 1989).
Meirieu, P. (1998). Frankenstein educador. Barcelona: Editorial
Laertes.
Santos Guerra, M. Á. (2003). Dime cómo evalúas y te diré qué
tipo de profesional y de persona eres. Revista Enfoques
educacionales, 5( 1), 69-80.
Santos Guerra, M. Á. (2010). La evaluación como aprendizaje
[Archivo de video]. Conferencia, Auditorio Ángel Bustelo,
Mendoza. Disponible en h ttps://youtu.be/zhbM8dzpIYA
Terigi, F. (2010). Docencia y saber pedagógico-didáctico. El
Monitor de la Educación, (25), 35-38.