ACERCA DE LA BRONCONEUMONÍA
Los bronquiolos son los pequeños conductos que hay dentro de los pulmones.
Cuando una persona respira, el aire entra en la tráquea y baja hacia los pulmones a
través de una serie de conductos que se ramifican, llamados “bronquios”. Dentro de
los pulmones, los bronquios se ramifican para formar bronquiolos, que son de
menor tamaño y terminan en millones de diminutas bolsas de aire (los alvéolos).
Cuando el aire ingresa en los alvéolos, el oxígeno del aire se transfiere hacia la
sangre, que luego se transporta por todo el cuerpo.
Bronconeumonía: La bronconeumonía es una enfermedad respiratoria provocada
por una infección vírica. Los bebés que tienen entre tres y seis meses de edad son
quienes resultan más comúnmente afectados, si bien esta enfermedad puede
aparecer hasta los dos años. Se calcula que aproximadamente uno de cada tres
bebés tendrá bronconeumonía en algún momento durante su primer año de vida.
Es más frecuente durante los meses de invierno.
Etiología
La mayoría de neumonías en niños y adolescentes son causadas por virus. Los
más frecuentes son: VRS, parainfluenza, influenza, adenovirus y enterovirus.
También, es una posible complicación de: sarampión, varicela, mononucleosis
infecciosa o gripe.
Las bacterias(2-3) originan el 14-53% de neumonías: Streptococcus
pneumoniae, Mycoplasma pneumoniae, Chlamidophila pneumoniae,
Haemophilus influenzae, Streptococcus pyogenes, Moraxella catharralis,
Staphylococcus aureus, Chlamydia trachomatis, Coxsiella burnetii, Legionella
pneumophila y Chlamydophila psittaci. Los bacilos gramnegativos causan
neumonía en lactantes y, sobre todo, en neonatos, en quienes es importante el
estreptococo B. La neumonía por anaerobios es propia de inmunodeficientes,
pacientes con patología de base o neumonía por aspiración.
DX diferencial: En el diagnóstico diferencial, debe considerarse la tuberculosis,
especialmente en determinadas situaciones clínicas o epidemiológicas.
Hongos y parásitos originan neumonía en inmunodeficientes y en individuos
que residen o viajan a zonas endémicas para algún agente etiológico
concreto.El mejor predictor de la causa de la neumonía en la infancia(2) es la
edad (Tabla I); por lo que, ésta va a condicionar la elección del tratamiento
empírico. En los menores de 3 meses, la mayoría de neumonías son
bacterianas y, salvo en neonatos, el neumococo es la causa más común.
También, es el agente más frecuente en neumonías bacterianas en niños de
más de 3 meses, al menos hasta los 5 años, y el responsable de la mayoría de
neumonías graves a cualquier edad. Mycoplasma pneumoniae y
Chlamydophila pneumoniae son más frecuentes en niños mayores, con una
máxima incidencia alrededor de los 8-10 años, edad a partir de la cual se
hacen tan frecuentes, conjuntamente, como el neumococo. Los virus son más
habituales en niños pequeños. Existe infección mixta en un número significativo
de casos, siendo frecuente la asociación VRS y neumococo.
Complicaciones:
-Absceso pulmonar: Un absceso pulmonar es una cavidad llena de pus en
el pulmón, rodeada de tejido inflamado, producida por una infección. La causa
del absceso pulmonar suele ser una bacteria que vive normalmente en la boca y es
inhalada al interior de los pulmones.
-Empiema pulmonar: El empiema pleural es la acumulación de pus en la cavidad que
se encuentra entre la pleura visceral y la pleura parietal (espacio pleural). Es un tipo
específico y frecuente de empiema.
-Pericarditis purulenta: Es una enfermedad poco frecuente que afecta al pericardio y
tiene una alta mortalidad. El diagnóstico se sospecha ante un paciente febril, con datos
de falla cardíaca derecha y un foco infeccioso primario.
-Sepsis: Es la respuesta inflamatoria sistémica causada por un foco de infección
comprobado o localizado
Análisis de sangre. Los análisis de sangre se usan para confirmar una
infección e intentar identificar el tipo de organismo que está causando la
infección. Sin embargo, la identificación precisa no siempre es posible.
Radiografía torácica. Esta ayuda al médico a diagnosticar la neumonía
y a determinar la extensión y la ubicación de la infección. No obstante, tu
médico no puede saber por medio de una radiografía qué tipo de germen
está causando la neumonía.
Pulsioximetría. En esta prueba, se mide el nivel de oxígeno de la
sangre. La neumonía puede hacer que los pulmones no sean capaces de
pasar una suficiente cantidad de oxígeno al torrente sanguíneo.
Prueba de esputo. Se toma una muestra de líquido de los
pulmones (esputo) que se obtiene haciendo toser profundamente al
paciente; luego, se analiza la muestra para ayudar a identificar la causa
de la infección.
Cultivo de líquido pleural. Con una aguja que se inserta entre las
costillas, se toma una muestra de líquido de la zona pleural y se la analiza
para determinar el tipo de la infección.