Anfetamina
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Anfetamina
Aviso médico
Nombre (IUPAC) sistemático
(±)-1-fenilpropan-2-amina
Identificadores
Número CAS 300-62-9
Código ATC N06BA01
PubChem 3007
DrugBank APRD00480
ChEBI 2679
Datos químicos
Fórmula C9H13N
Peso mol. 135.2084
SMILES NC(C)Cc1ccccc1
Datos físicos
50–100 mg/mL
Solubilidad en agua (16C°) mg/mL
(20 °C)
Farmacocinética
Biodisponibilidad Oral 20-25%, Nasal
75%, Rectal 95–99%,
Parenteral 100%
Metabolismo Hepático, Renal
Vida media 12-13h
Excreción Renal (Parte
significativa
inalterada)
Consideraciones terapéuticas
Cat. embarazo C
Estado legal S8(AU) Lista III(CA)
?(UK) Lista II(Estados
Unidos) Lista II (ES)
Vías adm. Oral, Parenteral,
Respiratoria, Nasal,
Rectal, Sublingual
La anfetamina es un agente adrenérgico sintético, potente estimulante del sistema nervioso
central. La dexanfetamina (dextro-anfetamina), surge de la separación del compuesto
racémico (d, l-anfetamina) en sus dos configuraciones ópticas posibles, y la extracción de
aquella que corresponda isómero óptico dextrógiro.
La expresión anfetaminas (forma plural de la anterior) tiene al menos dos acepciones
posibles. La más restringida, se usa para referir la tríada formada por las sustancias:
anfetamina, dexanfetamina y metanfetamina. En tanto que la más general alude también a
los estimulantes de tipo anfetamínico (ATS: acrónimo inglés de Amphetamine-Type
Stimulants). Los ATS son la familia farmacológica integrada por compuestos con estructura
química análoga o derivada de la molécula de anfetamina, con propiedades clínicas
similares, y con grado de actividad farmacológica (potencia) comparable. Esta acepción es
más frecuente, y es la que utilizaremos en este artículo (salvo indicación en contrario).
Habilita para incluir también en el grupo de las sustancias anfetamínicas a estimulantes
como el metilfenidato (análogo estructural) y el dexmetilfenidato; y a derivados químicos
con propiedades entactógenas, como el MDMA; y anorexígenas, como el fenproporex, el
dietilpropión (anfepramona), la fentermina, la benzfetamina, la fendimetrazina, siendo estas
últimas las de menor potencia relativa.
Contenido
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1 Historia
2 Perfil farmacológico
o 2.1 Química
o 2.2 Farmacocinética
o 2.3 Mecanismo de acción
3 Acción terapéutica
o 3.1 Indicaciones
4 Perspectiva
5 Usos y abusos
6 Bibliografía
7 Véase también
8 Enlaces externos
[editar] Historia
La anfetamina es un derivado químico de la efedrina, sintetizado por primera vez en 1887
por el químico alemán L. Edeleano, quien llamó al compuesto fenilisopropilamina. Las
investigaciones preliminares se enfocaron en los efectos periféricos y encontraron que era
una amina simpaticomimética con propiedades broncodilatadoras. Las acciones sobre el
sistema nervioso central no fueron reportadas hasta 1933. En 1919, se sintetizó en Japón la
metanfetamina; y en 1944, en los laboratorios de la corporación suizo-alemana Ciba-Geigy
(precursora de Novartis), el metilfenidato.
El uso médico experimental de las anfetaminas comenzó en los años veinte. La droga sería
utilizada desde entonces por los militares de varias naciones, especialmente de la fuerza
aérea, para combatir la fatiga e incrementar la alerta entre las milicias. En 1927, la
habilidad de la anfetamina para elevar la presión sanguínea, contraer los vasos sanguíneos,
y dilatar los pequeños sacos bronquiales, dio lugar a su comercialización, presentándose el
inhalador Benzedrina. Poco tiempo después, apareció la dexanfetamina (Dexedrina). En
1938, se lanzó al mercado la metanfetamina (Methedrina) y, en 1954, el metilfenidato
(Ritalin). Un reporte farmacéutico de 1946, listaba 39 desórdenes para los cuales la
anfetamina era el tratamiento recomendado (Tyler, 1995). Las anfetaminas serían usadas
para fines tan variados como la narcolepsia, la obesidad, la depresión [1], el TDAH en
niños y adultos [2], el tratamiento de sobredosis por sedantes, e incluso la rehabilitación del
alcoholismo y hábito de otras drogas.
La anfetamina ha sido utilizada como agente para mejorar el rendimiento, tanto físico
(inaugurando el dóping deportivo), como intelectual (dóping cognitivo). La dispensación
indiscriminada del producto, unida al desconocimiento público respecto de sus peligros
potenciales y a la ausencia de un sistema idóneo de fármacovigilancia, desencadenó
fenómenos de abuso y adicción. En 1971, la anfetamina fue sometida a control
internacional en el marco de la Convención Internacional de Psicotrópicos.
Actualmente es una sustancia controlada sujeta a fiscalización, pero accesible en la mayoría
de los países. La cuota agregada de producción de anfetamina en los EE. UU. aumentó
vigorosamente en la década anterior, pasando de menos de media tonelada en 1990 a más
de 9 toneladas en el año 2000. [3] Para el año 2005, la DEA estima que esta cifra trepará a
más de 12 toneladas. [4]
[editar] Perfil farmacológico
[editar] Química
La molécula de la anfetamina está emparentada estructuralmente con el alcaloide vegetal
efedrina. Fue precisamente la efedrina, el sustrato usado inicialmente como reactivo para la
obtención del nuevo compuesto. Como la efedrina, la anfetamina es también un agente con
propiedades para imitar la acción de la hormona adrenalina (análogo adrenérgico) y activar
el sistema nervioso simpático, es decir, se trata de una amina simpaticomimética. Sin
embargo, la segunda molécula logra atravesar mucho más eficazmente la barrera
hematoencefálica, lo que explica su capacidad distintiva de estimular el sistema nervioso
central. Esto último habilita su clasificación como amina simpaticomimética de acción
central
El entusiasmo derivado del hallazgo de este compuesto, dio lugar a su manipulación
química, habiéndose síntetizado gran cantidad de variantes de la molécula. Estas iniciativas
fueron acogidas de modo indiscriminado por la industria farmacéutica, que puso en
circulación algunos agentes con mayor potencial tóxico, sin haberlos evaluado de manera
idónea previamente. Algunos de estos agentes derivados de la anfetamina son la
fenmetrazina, la metanfetamina y la parametoxianfetamina (PMA). Un ejemplo de estas
políticas es el caso del Dexamyl, compuesto que se comercializó extensivamente en los
años 1950 para tratar la depresión y los llamados trastornos funcionales. Se trataba de una
fórmula mixta a base del estimulante dextro-anfetamina y del depresor babitúrico
amibarbital. [5] Cabe señalar que hasta los años 1960, los sistemas de regulación de
producción, distribución y dispensación de medicamentos estaban en fase embrionaria, y la
falta de controles habilitó la rápida proliferación de las nuevas sustancias, lo que en muchos
casos suscitó desconfianza en el ciudadano común acerca este tipo de fármacos.
La anfetamina es una fenetilamina. Se trata de una molécula quiral, cuya configuración
óptica puede presentarse en forma de enantiómeros activos dextrógiros y levógiros. La
anfetamina o anfetamina racémica (d, l-anfetamina) es una mezcla equimolar de ambos
isómeros ópticos. La dexanfetamina (dextro-anfetamina) y la levo-anfetamina, surgen de la
separación del compuesto en sus dos configuraciones ópticas posibles. La levo-anfetamina
tiene débil injerencia en los efectos clínicos de la anfetamina. La dexanfetamina (isómero
óptico dextrógiro de la molécula) es responsable casi plenamente de la actividad
farmacológica del compuesto.
En la actualidad, la presentación más popular consiste en un preparado a base de sales
mixtas de anfetamina y dextroanfetamina, conocido por la marca Adderall, pero
comercializado también como genérico. El propósito de esa fórmula es aprovechar las
diferencias farmacocinéticas entre los distintos componentes, de manera que se promueva
un efecto clínico más estable y duradero. El Adderall está compuesto en un 75 % por
anfetamina racémica, y en un 25 % por dexanfetamina. Ambas bajo la forma de distintas
sales (sacarato, sulfato, clorhidrato).
[editar] Farmacocinética
La anfetamina se administra por vía oral y tiene una buena absorción, de modo que el inicio
de la acción terapéutica se manifiesta al cabo de unos 30 a 60 minutos. La semivida de
eliminación es de unas 10 horas. Los efectos clínicos se prolongan por 6 a 8 horas. Estos
valores hacen referencia a la administración por vía oral, que es la más indicada ya que
raramente se asocia con patrones de abuso.
[editar] Mecanismo de acción
La anfetamina es un agonista indirecto de los receptores presinápticos para noradrenalina
(NA) y dopamina (DA) a nivel del sistema nervioso central. La anfetamina se une a estos
receptores y los activa, induciendo la liberación de los neurotransmisores de reserva
alojados en las vesículas de las terminales nerviosas, convirtiendo los respectivos
transportadores moleculares en canales abiertos. También tiene una acción agonista
serotoninérgica, aunque relativamente más débil.
Como el metilfenidato (Ritalina), la anfetamina también impide que los transportadores de
monoaminas recapturen la DA y NA del espacio sináptico (inhibición de la recaptación), lo
que conduce a un incremento en los niveles extracelulares de DA y NA. El nivel de
potencia de la anfetamina para bloquear estas moléculas transportadoras es menor al del
metilfenidato.
Estos efectos combinados rápidamente aumentan las concentraciones de los respectivos
neurotransmisores en el espacio sináptico, promoviendo la transmisión del impulso
nervioso en las redes neuronales dopaminérgicas y noradrenérgicas.
[editar] Acción terapéutica
La anfetamina estimula el sistema nervioso central mejorando el estado de vigilia y
aumentando los niveles de alerta y la capacidad de concentración. Favorece las funciones
cognitivas superiores, como la atención y la memoria (en particular, la memoria de trabajo)
y muestra sus efectos sobre las funciones ejecutivas. Produce efectos reforzadores,
asociando determinadas conductas con emociones placenteras (recompensa). A nivel
conductual, refuerza los sistemas implicados en la regulación de las respuestas a emociones
específicas; reduce los niveles de impulsividad (autocontrol); en el caso particular de la
obesidad, se la ha utilizado debido a su acción sobre los centros hipotalámicos que regulan
el apetito. Por último, es un agente activante del sistema nervioso simpático, con efectos
adrenérgicos periféricos, que se traducen en un aumento en el nivel de actividad motriz, en
la resistencia a la fatiga, en la actividad cardio-respiratoria, y en particular, en los procesos
metabólicos termogénicos del organismo, dando lugar a una mayor quema de grasas.
[editar] Indicaciones
Indicaciones
La anfetamina ha sido utilizada para tratar una gran
variedad de desórdenes. Un caso representativo de TDAH
aquellos que han entrado en desuso es el de su
Narcolepsia
aplicación como potente broncodilatador, que
Depresión refractaria
inicialmente la catapultó al mercado. La anfetamina
mostraba gran eficacia en el tratamiento del asma y de Obesidad
la fiebre del heno. Sin embargo, desde entonces, se han
sintetizado agentes con acción más selectiva sobre los
receptores beta-2 adrenérgicos, que son los implicados en la activación respiratoria.
Estos nuevos agentes no eran necesariamente más potentes. Tampoco más seguros. Sin
embargo, la capacidad de actuar específicamente sobre los síntomas-blanco de la
terapéutica sin afectar otras funciones, es lo que marcaba la diferencia entre las nuevas
drogas antiasmáticas, lo que derivó en el abandono de la anfetamina para tales patologías.
En esos casos, como en muchos otros, no hubo por lo general objeciones respecto de la
eficacia y seguridad de la anfetamina. El criterio para no incluirla en determinados
protocolos clínicos se sustentó en la relativa obsolescencia de esta sustancia, frente a
nuevos agentes, para tratar condiciones puntuales.
La anfetamina tiene actualmente como principales indicaciones el trastorno por déficit de
atención con hiperactividad en niños (desde 3 años en adelante) y en adultos; y la
narcolepsia. También tiene indicación en el tratamiento de la obesidad (opción de segunda
línea), y en la depresión refractaria (resistente a los tratamientos convencionales).
[editar] Perspectiva
Como consecuencia de la demostrada eficacia clínica de la anfetamina y su creciente
importancia económica como manufactura de la industria farmacéutica, es que se están
desarrollando estrategias innovadoras para minimizar los efectos colaterales y riesgos
asociados a las presentaciones tradicionales.
La presentación clásica de esta sustancia, conocida por la marca Benzedrina desde los años
1930, ha sido desplazada del mercado por formulaciones más modernas. Tal es el caso del
mencionado Adderall. Recientemente se ha lanzado el Adderall XR, un preparado de
liberación controlada. El dato relevante es que para validar su uso terapéutico en los EE.
UU. y en Canadá debieron efectuarse ensayos clínicos idóneos (controlados, aleatorizados,
doble ciego) que demostraran un perfil plausible de seguridad y eficacia. Estos ensayos
nunca se habían llevado a cabo para esta sustancia, debido a que su uso comenzó en épocas
en que aún no se habían establecido los mecanismos de regulación para la aprobación de
medicamentos. Una vez aprobados estos estudios por las agencias de salud de EE. UU. y
Canadá, se avanzó aún más en las investigaciones, habiéndose finalizado con éxito en los
años 2004 y 2005 los primeros estudios idóneos a largo plazo. El Adderall XR es por esta
causa el único estimulante con aprobación de la FDA para uso en niños desde los 3 años.
También es el único con indicación validada para tratar el TDAH en el grupo etario de
adultos.
Uno de los proyectos de diseño molecular más ambiciosos, es el compuesto NRP104 (en
fase III de ensayos clínicos), actualmente evaluado como tratamiento del TDAH. Se trata
de una sustancia desarrollada por Shire Pharmaceuticals. En concreto, el NRP104 es en sí
mismo una sustancia carente de efectos clínicos relevantes. Sin embargo, es una pro-droga
que, una vez ingerida, pasa a ser metabolizada por el organismo; el dato relevante es que en
el hígado humano, esa sustancia reacciona químicamente, dando lugar a una síntesis
endógena de anfetamina. [6] La anfetamina, que surge como metabolito activo de NRP104,
es la que operará los efectos terapéuticos buscados. Una de las principales ventajas de este
sistema consiste en que una única administración de la droga madre, garantizaría una
liberación de anfetamina continua y estable a lo largo del día, reduciendo el potencial de
abuso. El laboratorio apunta a que esta droga, a diferencia de la anfetamina, no sea una
sustancia controlada o bien tenga un status legal que la vuelva fácilmente accesible para ser
ampliamente distribuida en el mercado.
[editar] Usos y abusos
Como droga recreativa, la anfetamina, más conocida popularmente como speed o anfeta, es
utilizada para pasar largas noches sin dormir, apareciendo en forma de polvo, fácilmente
obtenible, que es inhalado. Los efectos van desde euforia, vista borrosa y energía no
habitual a sudoración, vómitos y ataques de ansiedad. Los consumidores pueden pasar
varios días consecutivos sin dormir, con el consecuente cansancio psíquico que lleva a
veces a crisis de paranoia y ansiedad. La anfetamina produce un síndrome denominado
psicosis anfetamínica, parecido a la psicosis cocaínica o a la esquizofrenia paranoide.
Las anfetaminas son sustancias derivadas de la "Beta-fenil-isopropil amina". Son drogas
medicamentosas, adictivas (Moderada-Alta) y neurotóxicas. Las más utilizadas son:
Benzedrina, Dexedrina y la Metilanfetamina. son un fuerte estimulante y se relaciona
inadecuadamente con todos los deportes para disminuir la sensación de fatiga. Una de sus
aplicaciones más usuales es como auxiliar en la reducción de peso.
Las anfetaminas son un tipo de droga que estimulan el Sistema Nervioso Central. Se
presentan en forma de pastillas o cápsulas de diferente forma y color. pueden ser legales si
son consumidas bajo un estricto control médico, sin embargo, el abuso de las mismas se
produce cuando son adquiridas y consumidas de manera ilícita.
Son un grupo de medicinas psicoactivas para tratar diferentes condiciones médicas, la
facilidad en la adquisición de las materias primas para su manufactura origina que estas
sean de alto margen de ganancia para los productores y de bajo precio para los
consumidores, lo cual es un incentivo para la expansión de estos mercados ilícitos.
El consumo de este excitante está ampliamente extendido y distribuido por todas las clases
sociales. A diferencia de lo que sucede con la cocaína que la consumen preferentemente los
sectores medios y altos, las anfetaminas son consumidas tanto por ejecutivos que pretenden
sobreexcitación como por amas de casa que buscan un anoréxico para sus dietas o por
estudiantes que preparan exámenes.
Efectos de las anfetaminas
Los síntomas físicos son: Aumenta el estado de alerta. Comportamiento agresivo y
violento. Aumento de energía y actividad motora. Sensación de bienestar. Aumento en la
seguridad y confianza. Disminuye el sueño. Disminuye la fatiga. Aumenta la velocidad de
pensamiento y lenguaje. Se suprime la sensación de apetito. Aumento en la presión
arterial. Aumento en la frecuencia cardiaca. Aumento en la temperatura corporal.
Estimulación de la corteza cerebral. Desincronización en el Electro Encefalograma (E.E.G.)
Disminución del sueño.
Los cambios conductuales se presentan en la agitación psicomotriz, con sentimientos de
grandeza, estados de alerta, pleitos y deterioro en los procesos de pensamiento.
A dosis normales, sus efectos varían de acuerdo al individuo y las condiciones de ingesta.
Pueden producir efectos placenteros, hiperactividad y sensación desbordante de energía,
pero también causan temblor, ansiedad irritabilidad, ira inmotivada y repentina, trastornos
amnésicos e incoherencia. En la última fase se describen depresión, cuadros paranoides y
delirios paranoides, alucinaciones y trastornos de conducta. El consumo de anfetaminas
puede conducir a actuaciones agresivas, al igual que los barbitúricos y el alcohol, por su
gran efecto euforizante, unido a un descontrol en los instintos inhibitorios.
Tales situaciones se producen cuando las dosis suministradas, generalmente por vía
endovenosa, superan los 2 gr. Está demostrado un mayor potencial en las anfetaminas que
en la cocaína, tanto en su punto más álgido como en la duración de los efectos. Reacciones
muy graves se producen al consumirlas con barbitúricos en el conocido fenómeno de la
pluritoxicomanía. Tomadas en dosis importantes son causantes de confusión, tensión,
ansiedad aguda y miedo. También pueden precipitar psicosis paranoide en sujetos no
psicóticos. La psicosis anfetamínica desarrollada por el sujeto se asemeja a la psicosis
paranoica y a la esquizofrenia paranoica.
¿Cómo actua la anfetamina en el cuerpo?
La anfetamina es un agonista directo de los receptores presinápticos para noradrenalina
(NA) y dopamina (DA) a nivel del sistema nervioso central. La anfetamina se une a estos
receptores y los activa, induciendo la liberación de los neurotransmisores de reserva
alojados en las vesículas de las terminales nerviosas, convirtiendo los respectivos
transportadores moleculares en canales abiertos. También tiene una acción agonista
serotoninérgica, aunque relativamente más débil.
Como el metilfenidato (Ritalina), la anfetamina también impide que los transportadores de
monoaminas remuevan la DA y NA del espacio sináptico (inhibición de la recaptación), lo
que conduce a un incremento en los niveles extracelulares de DA y NA. El nivel de
potencia de la anfetamina para bloquear estas moléculas transportadoras es menor al del
metilfenidato.
Estos efectos combinados rápidamente aumentan las concentraciones de los respectivos
neurotransmisores en el espacio sináptico, promoviendo la transmisión del impulso
nervioso en las redes neuronales dopaminérgicas y noradrenérgicas.
Usos terapéuticos
La anfetamina estimula el sistema nervioso central mejorando el estado de vigilia y
aumentando los niveles de alerta y la capacidad de concentración. Favorece las funciones
cognitivas superiores, como la atención y la memoria (en particular, la memoria de trabajo)
y muestra sus efectos sobre las funciones ejecutivas. Produce efectos reforzadores,
asociando determinadas conductas con emociones placenteras (recompensa). A nivel
conductual, refuerza los sistemas implicados en la regulación de las respuestas a emociones
específicas; reduce los niveles de impulsividad (autocontrol); en el caso particular de la
obesidad, se la ha utilizado debido a su acción sobre los centros hipotalámicos que regulan
el apetito. Por último, es un agente activante del sistema nervioso simpático, con efectos
adrenérgicos periféricos, que se traducen en un aumento en el nivel de actividad motriz, en
la resistencia a la fatiga, en la actividad cardio-respiratoria, y en particular, en los procesos
metabólicos termogénicos del organismo, dando lugar a una mayor quema de grasas.
Riesgo de adicción
El riesgo de dependencia y adicción es tan alto como el de la cocaína, ya que sus niveles de
tolerancia son bajos, requiriendo cada vez una mayor dosis para conseguir el mismo efecto.
Habiendo iniciado con dosis terapéuticas de 10 a 30 mg, después de tres o cuatro semanas
los usuarios regulares pueden necesitar hasta 500 mg para experimentar los mismos efectos;
cantidad que afecta gravemente a personas sin hábito. Aunque no causa dependencia física
en sentido estricto, el potencial de dependencia psicológica es bastante alto. El síndrome de
abstinencia puede durar algunas semanas. Se manifiesta por ansiedad, fatiga, alteraciones
de sueño, irritabilidad, hambre intensa y depresión severa, síntomas que pueden durar hasta
un mes.
¿Qué hacer en caso de emergencia?
Los consumidores neófitos tienen mayores posibilidades de presentar una intoxicación que
se manifiesta por enrojecimiento facial, temblores, pérdida de la coordinación, confusión,
irritabilidad, agresividad, alucinaciones, dolor torácico, hipotensión y arritmias cardiacas.
En casos graves pueden sobrevenir convulsiones, coma y falla respiratoria.
Se recomienda administrar leche o carbón activado para demorar la absorción, provocar el
vómito si la persona está consciente y administrar respiración artificial en caso de ser
necesario. Aunque la sed sea intensa, se debe limitar la ingestión de agua debido al riesgo
de edema pulmonar. Cualquier sospeche de sobredosis debe considerarse como urgencia
médica ya que las alteraciones cardiacas pueden alcanzar niveles peligrosos. Los médicos
tratan los efectos de la intoxicación con haloperidol (Haldol® o Haloperil®),
clorpromazina (Largactil®) o diacepam (Valium®) en combinación con compresas de hielo
para bajar la temperatura y otros medios controlar las convulsiones.
Concepto
Las anfetaminas son un tipo de droga estimulante del sistema nervioso central. Se presenta
en forma de pastillas o cápsulas de diferente forma y color; produce sensaciones de alerta,
confianza, aumenta los niveles de energia y autoestima. Hace desaparecer las sensación de
hambre y de sueño.
Las anfetaminas son drogas adictivas, capaces de generar dependencia.
ORIGEN
La precursora de la anfetamina es la efedrina y esta a su vez procede de la planta ( Catha
edulis) que ya había sido utilizada desde antiguo en el tratamiento del asma y a partir del
descubrimiento de la efedrina se inició la aplicación terapéutica en determinadas
enfermedades del sistema nervioso central
Historia
L. Edelano sintetizo por primera vez las anfetaminas en 1887. Pero hasta 1920, queriendo
hallar un sustituto sintetico de la efedrina, fue cuando Gordon Alles descubrió que el
compuesto original de Edeleano, sulfato de amfetamina y su destroisomero, aun mas activo,
el sulfato dextroanfetaminico, poseían la capacidad de estimular el sistema nervioso central.
En 1931 comenzaron a estudiarla en laboratorios farmacéuticos de los Estados Unidos y
cinco años después, durante la ley seca, Smith Kline & French, la empresa farmacéutica
que adquirió los patentes de Alles, la introdujo en la practica medica bajo el nombre
comercial de Benzedrina. Casi enseguida salio al mercado su isómero mas activo, la
dextroanfetamina comercializada como dexedrina.
Después de su inclusión en las listas de sustancias controladas, ambos tipos de anfetaminas
aparecieron en el mercado negro norteamericano bajo apelativos relacionados con sus
efectos subjetivos tales como speed ( velocidad) y uppers (activadores).
Las anfetaminas aparecieron durante la década de 1930 como tratamiento de los catarros y
la fiebre del heno, y más tarde se conoció su acción sobre el sistema nervioso. Durante
cierto tiempo se emplearon como adelgazantes.
Fueron objeto de distintos usos, entre los que caben destacar su profusa utilización en los
conflictos bélicos del siglo XX para vencer el cansancio de los soldados y mejorar su
entrega durante las batallas. En 1983 se regulo su venta en farmacias.
El consumo de anfetaminas fue considerable en españa, particularmente entre los diversos
colectivos que las utilizaban para permanecer despiertos y activos durante prolongados
periodos de tiempo.
FORMULA
Las anfetaminas son un grupo de compuestos orgánicos del nitrógeno que pueden
considerarse derivados del amoniaco. La amfetamina (C9H3CL), significa a (alfa),
m(metil), f(fenil), et(il), amina
La precursora de la anfetamina es la efedrina y esta a su vez procede de la planta (Catha
edulis) que ya había sido utilizada desde antiguo en el tratamiento del asma y a partir del
descubrimiento de la efedrina se inció la aplicación terapéutica en determinadas
enfermedades del sistema nervioso central
PROPIEDADES
Físicas.
Se pueden presentar incoloras o amarillentas, en forma de polvo blanco, en tabletas
CLASIFICACION
A) anfetaminas y derivados
Anfetamina y dextroanfetamina
Metanfetamina (speed, ice, crystal, crystal meth)
Efedrina (éxtasis verde, herbal ecstasy)
Catinona y catina
Metilfenidato y Pemolina (utilizados para el déficit de atención)
Fenilpropanolamina (anorexígeno, descongestivo nasal)
Anorexígenos:
Fenfluramina, Dexfenfluramina, Fentermina, Fenproporex, Clobenzorex, Aminorex,
Anfepramona (dietilpropion), Fenmetrazina, Mazindol
B) drogas y síntesis ("drogas de diseño")
Anfetaminas entactógenas (derivados metilenodioxianfetaminas)
3,4-metilenodioxianfetamina (MDA, "pildora del amor")
3,4-metilelenodioximetanfetamina (MDMA, "éxtasis", "Adán", XTC)
3,4-metilenodioxietilanfetamina (MDEA o MDE, "Eva")
N-metil-1-(3,4-metilenodioxifenil)-2 butamina (MBDB).
Anfetaminas alucinógenas (derivados metoxianfetaminas)
4-bromo-2,5-dimetoxianfetamina ((DOB)
4-metil-2,5-dimetoxianfetamina (DOM, serenity-tranquility-peace o STP)
2,4,5-trimetoxianfetamina (TMA-2)
Parametoxianfetamina (PMA)
FORMA DE OBTENCIÓN
Las anfetaminas ,sus derivados y "drogas de diseño"solo es posible obtenerlas en un
laboratorio que cuente con los compuestos químicos e instrumentos necesarios para su
fabricación .
MODO DE CONSUMO
La vía mas común de consumo de las anfetaminas es la vía oral, si bien también pueden ser
usadas por vía intravenosa e incluso fumadas o esnifadas por la nariz.
MANEJO
Adecuado
En 1936 la anfetamina se ofrecía para mantener despiertos a pacientes tratados con
sedantes, más adelante en dosis adecuadas (leves) se recomiendo contra el catarro y
congestiones nasales, contra el mareo y contra la depresión.
En la actualidad se utiliza bajo control medico para tratar los rarísimos casos de narcolepsia
(ataques intermitentes de sueño profundo), en niños es usado para tratar trastornos de falta
de atención y daño cerebral minimo, depresión mental y obesidad patológica.
Inadecuado
Su uso es inadecuando cuando se administra con fines lúdicos o recreativos. Algunos
deportistas suelen usarlas como estimulantes para mejorar su actividad física, también son
usados como supresores del apetito ( anorexígenos ) y pastillas adelgazantes.
CONSECUENCIAS
Efectos
Los efectos provocados por el consumo de anfetaminas recuerdan en gran medida a los
producidos por la cocaina. La acción de las anfetaminas varía considerablemente entre
individuos, ambientes y circunstancias.
Efectos psicológicos ( inmediatos)
Euforia
Sensación de autoestima aumentada
Verborrea
Alerta y vigilancia constantes
Agresividad
su consumo crónico puede dar lugar a:
cuadros sicóticos similares a la esquizofrenia
delirios persecutorios y alucinaciones
inquietud excesiva
irritabilidad
convulsiones
incluso morir
depresión reactiva
delirios paranoides
Efectos fisiológicos (inmediatos)
Falta de apetito
Pupilas dilatadas
Agitación
Taquicardia
Insomnio
temblores
Sequedad de boca
aumente la temperatura corporal
Sudoración
Incremento de la tensión arterial
Retraso de la eyaculació
Midriasis
Contracción de la mandíbula
Diarrea o constipación
Nauseas
Dolor de cabeza
Vértigos
Tras un consumo prolongado
Agotamiento intenso
Sensación de sabor metalico
Acné
Piel seca con picazón
alteraciones:
Hipertensión
Arritmia
Colapso circulatorio
Trastornos digestivos
La pérdida del apetito es frecuente lo que conlleva a una situación de desnutrición y mayo
vulnerabilidad a enfermedades e infecciones.
El síndrome de abstinencia se presenta con un cuadro muy grave de depresión, letárgica y
cansancio, lo que puede llevar a tomar grandes dosis de anfetaminas para mitigar este
estado.
El consumo excesivo de anfetaminas puede generas psicosis: las personas se sienten fuera
de si mismas, creen que las persiguen o que las vigilan.
Efectos a corto plazo, dosis promedio:
Aumento en el estado de alerta, locuacidad, confianza, reducción del apetito, posible
paranoia y agresión. Sensación de estar "amplificado".
Cefalea, dilatación de la pupila, aumento en el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Puede
causar picazón o escozor.
Efectos a corto plazo, grandes dosis:
Visión borrosa, deterioro del habla, convulsiones, crispación o sacudidas, ritmo cardíaco
irregular, insomnio.
Puede producir delirio, pánico y alucinaciones, particularmente si se toman altas dosis
durante varios días.
Efectos a largo plazo, uso crónico y reajuste:
El uso prolongado puede causar úlceras, lesión de los vasos sanguíneos, insuficiencia
cardíaca y una forma de psicosis.
La menstruación puede interrumpirse o volverse irregular. Puede bajar la eficacia de las
píldoras anticonceptivas.
Los síntomas de reajuste van desde fatiga, irritabilidad y depresión hasta antojo severo,
ansiedad y reacciones psicóticas
ANEXOS
INTOXICACION ABSTINENCIA ABSTINENCIA SEVERA
AGUDA LEVE A MODERADA
Agitación Ansiedad Síntomas psicóticos
Irritabilidad Agitación Ideas suicidas
Sentimientos de Depresión Crisis existencial
omnipotencia
Dilatación de las pupilas Fatiga
Temblores Sueño profundo y prolongado
Sudoración Aumento del apetito
Verborragia y
movimientos rápidos
¿Qué son las anfetaminas ?
Las anfetaminas (conocidas también como “anfetas”) son drogas sintéticas que
tienen un efecto predominantemente estimulante del sistema nervioso central, al
igual que la cocaína, el mate o el café. Se utilizaron mucho durante la Segunda
Guerra Mundial para lograr un mayor rendimiento de las tropas en combate. En la
década del 50 y del 60 fueron frecuentemente prescriptas por los médicos para
tratar depresiones y para suprimir el apetito, es decir, como pastillas para
adelgazar.
¿Cómo se consumen?
La vía mas común de consumo de las anfetaminas es la vía oral, si bien también pueden ser
usadas por vía intravenosa e incluso fumadas o esnifadas por la nariz.
Las anfetaminas comercializadas en el mercado negro pueden presentarse bajo diferentes
formas como un polvo blanco o amarillo, como tabletas, cápsulas o líquidos, entre otras.
¿Cuáles son los efectos?
Los efectos de las anfetaminas sobre tu salud (y de todas las drogas, tanto legales como
ilegales) dependen de la interacción de los siguientes factores :
las características de la sustancia y la forma en que la consumas
tus características personales: personalidad, peso, edad, estado de
salud y de ánimo, así como tu experiencia pasada como consumidor
de la droga en cuestión
las circunstancias en las cuales consumís la droga: (compañía, lugar,
legalidad)
Podés encontrar mayor información en el “Modelo Interactivo”
Los efectos generales mas inmediatos y sobresalientes de las anfetaminas son el
aumento del estado de alerta, el aumento de la energía, aumento de la
autoconfianza y reducción del hambre, el cansancio y el aburrimiento.
¿Qué riesgos puede tener el consumo de Anfetaminas?
El uso prolongado de grandes cantidades de anfetaminas puede llevar a un deterioro general
de la salud debido a que la falta de apetito y de sueño disminuye las resistencias del
organismo a las enfermedades. De esta forma el usuario habitual de anfetaminas se
encuentra mucho más vulnerable a contraer cualquier tipo de enfermedad.
Por otra parte, altas dosis consumidas durante muchos días pueden causar delirios,
reacciones de pánico, agresividad, disturbios emocionales, alucinaciones y sentimientos de
persecución (lo que se conoce con el nombre de “psicosis anfetamínica”). Estos efectos
desaparecen gradualmente a medida que la droga desaparece del organismo.
El consumo a largo plazo de anfetaminas puede provocar además dependencia
psicológica y dependencia física. El mismo puede generar además un
síndrome de abstinencia cuando la droga deja de ser consumida.
Las anfetaminas suelen generar sentimientos importantes de autoconfianza. Esto no es
necesariamente negativo, pero si pueden llegar a serlo si tenés relaciones sexuales sin
protección bajo la ilusión de ser invulnerable o si manejás un auto o una herramienta
peligrosa pensando en que podés controlarlo sin problemas. Cuidado, probablemente no
puedas hacerlo y te pongas en una situación de riesgo que puede ser evitada.
Asimismo existen algunos riesgos asociados a la vía que se utilice para consumir
las anfetaminas.
Como ya hemos visto, la vía intravenosa es la vía de mayor riesgo para el consumo de
cualquier sustancia, incluidas las anfetaminas.
A continuación te proporcionamos un cuadro comparativo donde podés encontrar
signos que te
ayudan a distinguir cuando estás frente a una intoxicación aguda de anfetaminas,
cuando estás
frente a un síndrome de abstinencia moderado o cuando estás frente a un síndrome de
abstinencia severo.
El manejar esta información te puede orientar acerca de cómo actuar en caso de
que esto le ocurra a algún amigo, amiga o conocido.
INTOXICACION AGUDA ABSTINENCIA ABSTINENCIA SEVERA
LEVE A MODERADA
Agitación Ansiedad Síntomas psicóticos
Irritabilidad Agitación Ideas suicidas
Sentimientos de Depresión Crisis existencial
omnipotencia
Dilatación de las Fatiga
pupilas
Temblores Sueño profundo y
prolongado
Sudoración Aumento del apetito
Verborragia y
movimientos rápidos
Si sos mujer y estás embarazada ...
Si este es tu caso, acordáte de que todo lo que vos consumas pasará directamente a tu bebé
a través de tu torrente sanguíneo. No se sabe con seguridad como podrían afectarle este tipo
de sustancias, pero lo cierto es que el embarazo no es un buen momento para consumirlas.
Por tu seguridad, y por la de él, tratá de no consumirlas en este momento. Si te las receta el
médico y no sabe que estás embarazada, comunicáselo enseguida.
Sugerencias para reducir riesgos y daños asociados al consumo de
anfetaminas
Si decidiste consumir anfetaminas, tené en cuenta lo siguiente:
Si vas a consumir anfetaminas, hacelo por vía oral y no por vía
intravenosa. Como ya hemos visto con otras drogas esto puede acarrear
daños graves para tu salud.
Si vas a consumir anfetaminas, no las mezcles con otras drogas. La
combinación de anfetaminas con alcohol, antidepresivos, cannabis, o heroína puede
originar efectos altamente peligrosos para el organismo. Las anfetaminas pueden
ayudarte momentáneamente a “levantarte” del alcohol, es decir, a contrarrestar sus
efectos, pero deteriorarán tu salud si seguís consumiendo durante mucho tiempo las
dos drogas ya que sus efectos antagónicos requerirán que cada vez consumas mayor
cantidad de cada una de ellas.
Si vas a consumir anfetaminas, es aconsejables que no manejes. Puede
llegar a ser muy peligroso manejar luego de tomar estas drogas porque producen
una distorsión de la realidad por sobre-estimulación.