Psicopatología General: Definición y Historia
Psicopatología General: Definición y Historia
INDICE
Parte I
INTRODUCCION GENERAL
DEFINICION .................................................
HISTORIA ...................................................
FENOMENOLOGIA ..............................................
FORMA Y CONTENIDO ..........................................
PATOGENIA Y PATOPLASTIA ....................................
CUALIDAD Y CANTIDAD ........................................
Parte I
INTRODUCCION GENERAL
DEFINICION
a) Qué clase de ciencia es la psicopatología y cómo se relaciona con otras áreas del conocimiento
científico.
HISTORIA
Históricamente, así como la psicología aparece como una parte del quehacer filosófico, la
psicopatología tiene sus raíces en la psiquiatría.
Durante el medioevo la influencia fundamental fue del pensamiento místico que jerarquizó por
siglos nociones basadas en el pecado y la posesión por el diablo. Muchísimos alienados signados por
la demonofobia hallaron en la hoguera el final de su padecimiento. Donde y cuando hubo médicos,
éstos procuraron mantenerse alejados cuidadosamente de las sospechosas enfermedades del espíritu,
parientes cercanas de la herejía y patrimonio más legítimo de beatos y curanderos.
El intento de una comprensión de las perturbaciones del psiquismo desde las ciencias naturales
comenzó de nuevo en el Renacimiento pero con timidez y resistencia. Lo que fue estímulo para las
artes y las letras, en otros campos fue severa persecución.
Para la psiquiatría el renacimiento recién sobrevino con la Revolución Francesa, con Pinel y
Esquirol. El primero liberó a los alienados de sus cadenas en un gesto simbólico que pasó a la historia.
Hasta entonces el más leve de sus suplicios era ser expuestos al público en espectáculos circenses al
lado de deformados físicos.
Recién en los albores del siglo XIX el estudio de las enfermedades humanas abarca las
perturbaciones mentales, inaugurando la psiquiatría científica con el propósito de un trato médico para
el perturbado.
En nuestro territorio las cosas no fueron demasiado distintas, las supercherías europeas
importadas por la conquista se superpusieron con las leyendas indígenas. Los autos de fe se
inauguraron en la gobernación de Tucumán, en el siglo XVI. Ramírez de Velazco informa al rey en
l586 cómo hizo quemar vivos a cuarenta brujos y hechiceros: la historia de este tipo de sucesos
muestra cómo el terror místico despertaba verdaderas epidemias de introspección satánica.
Por citar una superstición sostenida hasta hace poco entre nuestros gauchos, se atribuía la
histeria a la mirada del "basilisco", viborita de un sólo ojo que nacía de los huevos de gallina vieja y se
metía en los ranchos. El tratamiento consistía en mantener la mirada fija en la nidada a través de un
espejo: un evidente mecanismo hipnótico.
Son innumerables las leyendas como la de este ejemplo. Cualquier investigador curioso de la
psiquiatría folklórica puede constatar las formas actuales de vigencia de viejos y nuevos mitos en
escuelas espiritistas, centros de meditación, curanderos y aun profesionales que suelen popularizarse
cada tanto con recursos que oscilan entre el misticismo abierto y la utilización pueril de nociones
tomadas de la divulgación de conceptos científicos.
El 9 de octubre de l822 tiene lugar en la Sala de Representantes un debate que sería el primero
en nuestro país sobre Salud Mental. Lo motiva el asunto de la monja Sor Vicenta Alvarez, recluida en
el convento de las Catalinas "y víctima de una convulsión histérica, o sea frenesí"..."como había sido
castigada con cepo y calabozo se promueve una investigación" y se concluye lo siguiente:..."En una
época en donde se han hecho tantas y tan bellas aplicaciones de la metafísica a la medicina, y en que
las enfermedades del espíritu se han estudiado filosóficamente, casi del mismo modo que las del
cuerpo, es por demás decir que la razón y la experiencia conspiran a señalar que el único tratamiento
capaz de curar a la enferma de que se trata: tal es el tratamiento moral..."Satisfacer sus deseos
deberá ser la primera indicación, la exclaustración". El 21 de octubre la monja salió del monasterio y
fue entregada a su madre.
El primer trabajo de psiquiatría escrito y publicado en el país fue la tesis sobre manía aguda de
Diego Alcorta, en 1827. Discípulo de Cosme Argerich, y con el clima de progreso de la época de
Rivadavia, ganó pronto una cátedra preocupándose por enseñar una psicología científica, de corte
fisiológico.
Cuando la psiquiatría se convirtió en ciencia lo hizo bajo líneas positivistas: durante todo el
siglo pasado enfermedad fue organicidad. El postulado dominante, de Griessinger, fue: las
enfermedades mentales son enfermedades del cerebro.
Los síntomas decían de la falla del órgano como en un enfermo del hígado, por ejemplo,
perdiéndose totalmente la personalidad del paciente en la atomización. Lo esencial del trabajo
científico consistía en localizar la lesión, como lo intentaron Meynert y más tarde Wernicke o Kleist.
Este lineamiento fisiológico daba también su sentido a la psicología de esta época, imperando
en ella el estudio de las funciones aisladas y sobre todo la medida de su rendimiento.
Una historia clínica típica consignaba por separado los antecedentes de la enfermedad y luego
datos sobre el estado de la conciencia, atención, percepción, pensamiento, juicio, inteligencia,
memoria, etc.
Kraepelin, quizá el más grande de los psiquiatras taxonómicos, cuyas nosografías se usan
todavía, fundaba su trabajo en la agrupación de signos y síntomas en grandes grupos de sindromes
para la búsqueda de su lesión específica. Aunque tuvo que señalar que le era cada vez más difícil
relacionar cada cuadro con la alteración orgánica correspondiente.
En la epicrisis de Isabel de R., escribía Freud: "... a mí mismo me causa singular impresión el
comprobar que mis historiales clínicos carecen por decirlo así, del severo sello científico y presentan
más bien un aspecto literario, pero me consuelo pensando que este resultado depende por completo
de la naturaleza del objeto y no de mis preferencias personales. El diagnóstico local y las reacciones
eléctricas carecen de toda eficacia en la histeria, mientras que una detallada exposición de los
procesos psíquicos, tal y como estamos acostumbrados a hallarla en la literatura me permite llegar,
por medio de contadas fórmulas psicológicas, a cierto conocimiento del origen de una histeria".
El análisis psicológico de la persona, como lo entendemos hoy en día, pertenecía al campo de
la literatura. La investigación de la motivación de la conducta humana no tenía cuerpo científico. La
comprensión del sujeto de la vida psíquica, fuera esta normal o anormal, había sido encarada más
profundamente por escritores como Cervantes, Shakesperare o Dostoievsky que por psiquiatra alguno.
Las investigaciones buscaban en el físico los estigmas degenerativos para explicar las
anormalidades del carácter: las ideas de Lombroso, por ejemplo, impregnaron la criminología. En
psiquiatría Kretschmer aseguraba haber hallado los modelos de correspondencia entre el tipo físico y
la enfermedad mental: la esquizofrenia y la psicosis maníaco depresiva y formas atenuadas como
personalidad se desarrollan respectivamente en leptosómicos (altos, delgados) y en pícnicos (anchos).
Su tesis encontró gran aceptación.
Entre nosotros Ramos Mejía llegó a estudiar cerca de ochenta retratos de Rosas y afirmó que su
ángulo facial y su estrechez frontal son estigmas de su "locura moral" y "ferocidad occipital". En
Alemania, las tesis sobre lo hereditario fueron oficiales durante el nazismo, que practicó experiencias
"eugenésicas", acusando a naciones enteras de presentar estigmas raciales de una degeneración
intelectual.
La psicopatología guarda estrecha relación con ciencias conexas o alejadas con las que
mantiene un permanente intercambio. Tomando ejemplos tan distintos como la neurología y la
antropología cultural, podemos ver como el desarrollo de esta última influyó en la modificación de
modelos genéticos de la primera.
En cuanto a la psicología, fue tentador presentarla como una base, al modo de la fisiología,
pero en realidad, las psicopatologías de Jaspers y de Freud se nutrieron de si mismas y desde la
patología extendieron sus descubrimientos a la psicología general: valga por ejemplo la sexualidad
infantil.
Otra tentación es que una ciencia se ocupe de lo sano y otra de lo enfermo, pero ¿qué es lo
sano?. Pensamos que ambas ciencias se relacionan en un cuerpo conceptual cada vez más unitario.
La ciencia es trabajo porque para aprehender su objeto debe ejercer sobre él determinada
energía, cierto esfuerzo que tiende a producir una transformación en lo desconocido. Este esfuerzo
será tanto mayor cuanto mayor sea la resistencia (complejidad) del objeto de estudio.
Así como la resistencia de los objetos físicos obligó a la humanidad a desarrollar aparatos y
técnicas de observación capaces de multiplicar la eficacia limitada de los órganos sensoriales, y debió
hacerlo de formas específicas para cada objeto de estudio; así también la investigación psicopatológica
hubo de crear sus propios instrumentos para el estudio del hombre psíquicamente enfermo. A esta
resistencia de los objetos al conocimiento científico se la denomina obstáculo epistemológico.
[Link]
Pero el obstáculo tiene una segunda forma, epistemofílica, determinada por la naturaleza social
del conocimiento, tanto o más importante que la primera: la resistencia de todo conocimiento
anterior a ser desplazado por uno nuevo.
Tipos de resistencia pueden ser las ideologías, el llamado "sentido común" y los prejuicios. Por
ejemplo, tras la tesis sobre la etiología sexual de las neurosis, Freud fue objeto de un gran vacío por
parte del ámbito científico. Dolorido, recordaba que esas ideas en realidad no le pertenecían de un
modo tan original, que famosos maestros y colegas afirmaban lo mismo, pero en forma de chistes,
como opiniones familiares de sentido común que no debían ser tomadas en cuenta con seriedad
científica.
Para pasar de una opinión natural a un concepto científico, a una verdadera hipótesis a
generalizarse, es necesario un salto del pensamiento por sobre sus resistencias.
Como vemos, la tarea del psicopatólogo sólo puede concretizarse tras la superación de
numerosas dificultades.
a) Observacional
d) Metateorético
A) Nivel Observacional
Es el nivel descriptivo, son su objeto todos los actos que constituyen la "conducta". Castilla es
firme partidario de utilizar esta palabra (del latín conduire, conducir) para designar aquellos actos
provistos de un sentido. Pero en seguida plantea el problema de si algunos actos son conducta y otros
no, según se les pueda investigar intencionalidad interrelacional: automatismos como el bostezo, por
ejemplo, desde el momento en que pueden expresar algo, (como aburrimiento) también son conducta.
El conductismo llama conducta a todo comportamiento de un organismo como respuesta a un
estímulo, la actividad animal, por ej. El psicoanálisis, en un sentido inverso, en toda actividad humana
puede investigar conducta, en el significado de motivación latente. Por ejemplo estudiar el deseo
inconciente subyacente a distintas enfermedades orgánicas. Hay dos cosas indudables: 1) la
subjetividad del propio sujeto en cuanto a lo casual y sin sentido de algunos de sus actos no es
confiable; como se deduce de la observación de equivocaciones (fallidos), puede desconocer su
motivación; 2) cualquier actividad de un sujeto (enfermarse por ejemplo) puede afectar a otros, que
tienden a interpretar una motivación.
Más allá de esta cuestión acerca de si existen actos aconductales queda una reflexión: ¿se han
de observar todos los actos o sólo los anormales?.
Aún si fuera posible esta tajante diferenciación, que es arena movediza, hacerla sería tarea del
psicopatólogo. ¿Cómo podría entonces discriminar lo anormal sin estudiar la totalidad, desprovisto de
apriorismos?. Hoy no existe una psicopatología pura de "lo patológico", como no existe una psicología
pura de "lo sano".
B) Nivel Procesal
Pero esto no es razón suficiente para que sea verdad, en realidad no lo sabemos, conjeturamos
que va a comer, podría estar allí por alguna otra razón. Tal como en las películas de espionaje, podría
tener una motivación oculta para nosotros, que desconocemos el [Link] ejemplo un encuentro.
Hay entonces actos objetivos que podemos observar, y otros, internos, de pensamiento, que no.
Por supuesto, esto vale desde nuestro lugar externo:
3) además de los que conoce tiene otros motivos totalmente inconcientes que ignora. Un
investigador sólo podría intentar su interpretación.
C) Nivel Teórico
Para Castilla el objeto de la psicopatología es el acto de conducta, entendido por tal un acto de
relación, significante para el otro. En él se distinguen dos partes diferenciables:
1. Lo observable.
Este segundo segmento es el del proceso interno y contiene la motivación o sentido del
[Link] el primero es susceptible de verificación, en el segundo sólo cabe la aproximación
conjetural.
D) Nivel Metateorético
Se ocupa de la lógica de las operaciones teóricas en juego. Su estatus depende del
cumplimiento de condiciones generales de la epistemología:
EMPIRISMO
Cuando Bergson se refiere a los datos inmediatos de la conciencia, alude a la intuición, como la
experiencia subjetiva de lo inmediatamente dado. También para Husserl la experiencia
fenomenológica es primaria, anterior a la del mundo natural.
Así dice Jaspers: "... Los procesos extraconcientes cuando no son procesos corporales que
podamos percibir, no se pueden demostrar nunca" ... "son por tanto imágenes teóricas de pensamiento,
sobre cuya conveniencia y falta de contradicción se puede disputar, pero cuya realidad no puede o no
debe ser demostrada en absoluto".
Sobre la base de la existencia de distintos tipos de experiencia, Dilthey separa las ciencias de lo
"físico natural" de las "espirituales", afirmando que deben utilizar métodos distintos para aproximarse
a sus objetos. Jaspers dice que "no pueden aplicarse a la res cogitans los métodos de la res extensa".
El empirismo moderno no polemiza sólo con el racionalismo científico, sino también con el
empirismo "ingenuo" de herencia positivista de la psiquiatría clásica, que clasifica en grandes
conjuntos los signos y síntomas y los correlaciona con los datos anatómicos, haciendo taxonomías y
formulando leyes empíricas.
RACIONALISMO
Se caracteriza por desconfiar de la experiencia sensible. Esta ofrece una verdad aparente y
engañosa que sólo el método puede penetrar y en última instancia conocer a través de la razón. La
realidad de los objetos no está entonces en su apariencia sino en su conocimiento racional, fruto del
trabajo hecho con su representación conceptual.
Nada ocurre "porque sí"; a todo fenómeno le corresponde una causa que lo provoca que puede
determinarse, cuantificarse y explicarse en virtud de una ley de necesidad. Así lo no conocido puede
llegarse a conocer y las teorías tienen verdadero estatus de conocimiento.
Los tres momentos de la dialéctica moderna fueron enunciados por Própulo, amigo de San
Agustín: tesis, antítesis y síntesis. En 1807 Hegel publicó la "Fenomenología del Espíritu",
señalando que: "La dialéctica es la naturaleza misma del pensamiento" y que "No hay posibilidad
alguna, salvo la ideología, de pensamiento no dialéctico" (ideológico alude a la falsa conciencia o
conciencia enajenada en lo aparente). La tríada hegeliana es la siguiente:
Tesis: percepción
Antítesis: entendimiento
Por ejemplo: si un objeto, A, actúa empujando a otro B, decimos que el primero es causa,
efector, y que el segundo ha sido afectado. En este modelo, B sufre una transformación por causa de
A.
A ------_ B
Pero si tenemos en cuenta que B necesariamente ofrece alguna resistencia a ser empujado,
deducimos que A desgastó parte de su energía cinética para hacerlo. De modo que a causa de la
resistencia de B, el objeto A también sufrió una transformación.
A _------_ B
En este segundo modelo ambos objetos, el "causante" y el "causado", son afectados: están
coimplicados en la interacción.
El primer modelo intenta ser una grosera simplificación del determinismo mecanicista y el
segundo del dialéctico. Esto se aclara más aún con el modelo informacional: el estudio de los mensajes
que emite un sujeto debe integrar las respuestas de los receptores y cómo éstas los afectan: no existe
un emisor en estado puro.
ENFOQUE TAXONÓMICO
Por ejemplo, a fines del siglo pasado con la era pasteuriana, la búsqueda de los agentes
infecciosos dominó todos los campos de la medicina, incluída la psiquiatría. Una de las enfermedades
predominantes en la población manicomial era una demencia, hoy poco frecuente, llamada Parálisis
General Progresiva (PGP). Pronto se descubrió que la etiología era la sífilis, convirtiéndose la PGP en
un modelo de estudio de las enfermedades mentales.
El origen de la palabra "neurosis" nos evidencia cómo se pensaba que estas perturbaciones tan
frecuentes, en la que no se encontraban lesiones, eran productos degenerativos. El sufijo "osis"
significa degeneración, en este caso referida a las propiedades de la inervación.
PSICOPATOLOGÍA FENOMENOLÓGICA
Una cosa es describir objetivamente los modos de manifestarse de un síntoma, aun explicarlo
con una teoría satisfactoria, y otra investigar el proceso psíquico subjetivo de ese sujeto durante el
síntoma. Esto se hace mediante la "comprensión" fenomenológica intersubjetiva; es un método
intuitivo.
Según Jaspers, la fenomenología "... tiene la misión de presentarnos intuitivamente los estados
psíquicos que experimentan realmente los enfermos, de considerarlos según sus condiciones de
afinidad y de distinguirlos lo más estrictamente posible y de aplicarles términos precisos". Aclara que
la palabra fenomenología la usa para el conocimiento de la vivencia psíquica individual dada en la
conciencia. Es un sentido más estrecho, señala, que el que le había dado Hegel para la totalidad de las
manifestaciones del espíritu. Es compatible, agrega, con la interpretación dada por Husserl al
principio, para designar la psicología descriptiva de las manifestaciones de la conciencia.
Este covivenciar es la base de la comprensión pero no puede aplicarse a todos los fenómenos
psicopatológicos. Con algunos de ellos, los psicóticos, es imposible toda identificación, "no hablamos
el mismo idioma", no existe afinidad empática: éstos van a denominarse incomprensibles. Surge así la
primera clasificación de las enfermedades mentales desde el punto de vista fenomenológico,
dividiéndolas en comprensibles e incomprensibles.
Estos fenómenos incomprensibles, también para Freud constituían una barrera peculiar al
análisis. Los consideraba no analizables por su vinculación transferencial, narcisista, que los diferencia
marcadamente de los observables en las neurosis de transferencia, que si son analizables.
PSICOPATOLOGÍA PSICOANALÍTICA
A diferencia del anterior, éste enfoque se propuso formular teorías explicativas de los hechos
psíquicos, desde lo psíquico.
Como fecha de referencia citamos el año 1895, de la primera publicación de "Estudios sobre la
histeria" de Breuer y Freud, como iniciación de la corriente psicoanalítica. En ese mismo año, en el
"Proyecto de una psicología para neurólogos", escribía Freud: "la finalidad de este proyecto es la de
estructurar una psicología que sea una ciencia natural...".
Con este método descubrió Freud la etiología sexual de las neurosis, los fenómenos de
transferencia, los de resistencia y otros conceptos fundamentales.
Para la psiquiatría clásica, causalidad es causa externa, orgánica en el sentido de lesión. En
cambio para el psicoanálisis, se manifiesta como contradicción intrapsíquica: el concepto de conflicto.
y la trama identificatoria.
SINOPSIS
Empirismo
Taxonomía Explicación Organicidad
Ingenuo
Organicidad
Lo Explicable
Empirismo Causa - Efecto
Fenomenología
Moderno Comprensión
Lo Comprensible
Motivo - Reacción
FENOMENOLOGIA
Los primeros pasos hacia una sistematización fenomenológica en psicología los dio Husserl,
precedido por Brentano y Lipp. En este sentido el método no se satisface con "comprender" como
mera experiencia ingenua, sino que necesita promoverse al nivel de conocimiento comunicable,
investigando y argumentando con rigor.
Los métodos para realizar un análisis fenomenológico son, para Jaspers, de tres clases:
Acercándose así a la vida psíquica del paciente, la primera impresión es confusa, de fenómenos
constantemente cambiantes. El primer objetivo será captar y delimitar algunos ítems particulares para
una descripción clara que permita aislar, hacer abstracciones de observaciones relacionales, y
presentar como realidades sólo los datos mismos sin intentar entender cómo han surgido: un enfoque
precientífico que sólo quiere ver bien, no explicar.
a) Fenómenos comprensibles
b) Fenómenos de transición
c) Fenómenos incomprensibles
FORMA Y CONTENIDO
PATOGENIA Y PATOPLASTIA
CUALIDAD Y CANTIDAD
PROCESOS
Cuando una enfermedad mental irrumpe bruscamente en la vida del sujeto, produce en
determinado momento un corte, que para Jaspers es el comienzo del "proceso", llamado así por la
comparación con un proceso de enfermedad corporal crónica. Es el curso crónico de una enfermedad
mental de tipo incomprensible y a partir de su comienzo el sujeto sufre un cambio cualitativo, no es el
mismo. Evolucionan por episodios agudos denominados fases y brotes.
La enfermedad cerebral falta, pero "es como si estuviera". En estos casos se habla de
enfermedades endógenas y su etiología se atribuye a un proceso "morboso" desconocido. Si el
proceso cerebral se conoce se las denomina enfermedades exógenas.
DESARROLLO
Designación del curso clínico caracterizado por una evolución gradual. Se diferencia del
proceso en que la historicidad no registra una interrupción y por el contrario muestra una continuidad
comprensible.
Alude a un estilo o modo de ser que Schneider llamó personalidad psicopática. Debe
subrayarse que ésta es una denominación genérica que no se corresponde al concepto de psicópata
como sociópata, de otras clasificaciones.
Ejemplos comunes son las neurosis, y las anomalías del carácter. Como excepción la paranoia
es un tipo de psicosis de evolución paulatina.
REACCIÓN
Las enfermedades mentales no tienen un curso regular. Evolucionan por episodios de mayor
gravedad que se denominan brotes y fases.
BROTES
Se denomina así a aquellos episodios caracterizados por su malignidad que dejan como secuela
un deterioro psíquico llamado defecto.
FASES
Estos episodios son benignos en el sentido de que curan espontáneamente sin dejar secuelas.
Aunque tienden a la repetición, el sujeto está aparentemente normal en los períodos interfásicos. Esta
forma se observa en la psicosis maníaco depresiva, endógena benigna.
El concepto de malignidad alude al deterioro progresivo, no a la gravedad de los episodios en
si. El brote en si puede ser leve, pero a través de sucesivos brotes el paciente se deteriora hasta
terminar en una pseudodemencia. Una fase depresiva puede llegar a ser muy grave y con elevadísimo
riesgo de suicidio pero el paciente se normaliza totalmente cuando cesa el episodio.
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Crónica
Organicidad
Endógeno Postulada
Enfermedad Probable
Procesos Incomprensibles
Lo cualitativo
Organicidad
Exógeno
Comprobada
Neurosis
Oligofrenias
Paranoias
Esquizofrenia
Psicosis Maligna
(Evolución por Brotes)
Endógenos
Psicosis Maníaco Depresiva
Psicosis Benigna
(Evolución por Fases)
Procesos
Síndromes Psicoorgánicos
SALUD Y ENFERMEDAD
DEFINICION DE LA O.M.S.
Todos los autores coinciden en señalar la indiscutible vulnerabilidad de este criterio: si la salud
es término medio y la mayoría de una población sufre determinadas enfermedades, ¿son más sanos
quienes las padecen o no?.
Es clásico el ejemplo de las caries, la mayoría de las personas tiene alguna y estadísticamente
una boca con todas sus piezas dentales sanas es anormal, ¿sería entonces más enferma?.
Estas argumentaciones parecen demoler el criterio estadístico, sin embargo su vigencia es real
y significativa. Esto es lo que trataremos de explicar.
CRITERIO NORMATIVO
La vulnerabilidad de este criterio se basa en sus cualidades subjetivas: los modelos dependen
de sus autores.
Las críticas fundamentales parten del culturalismo. Cada cultura tiene sus normas y patrones de
conducta. Introducir la cultura en el marco referencial implica incluir situaciones y momentos
históricos. Lo que para un grupo social en determinada época es sano o enfermo en otro grupo o en
otro tiempo puede ser todo lo contrario.
Esta afirmación del culturalismo es totalmente válida, salud y enfermedad son relativas a quien
las define, el concepto ya implica una ideología.
CRITERIO SUBJETIVO
X: (textual) Mi papá a cuanta persona no le gustaba le decía rayada ... yo no podía abrir la boca para
decir algo mío que ya era una loca ... mi marido es igual: de I. dice que es una loca porque estudia, a
mí no me dice nada porque no abro la boca ... llegué a creerme que soy loca ... no se cómo tengo que
ser!.
En este ejemplo vemos como alguien no es feliz porque se significa a si mismo como enfermo.
CRITERIO ADAPTATIVO
Etimológicamente la palabra "salud" proviene del latín "salus": salvación. De la raíz "sanitas",
verdadero vocablo aplicado al buen equilibrio del organismo nos quedan el adjetivo "sano" o el verbo
"sanar". Saludar es de otra raíz "salutare".
Sin embargo, en español utilizamos como significante de salud esta palabra que en su origen
era salvación y que pasa a un modo activo como saludar. El saludo romano era "salve". Pensamos
que este emparentamiento de significantes no es casual.
Saludar es así "ser salvo", ausencia de ataques, plagas, epidemias, pérdidas, dolores y
sufrimientos. De todo lo que significa privación o amenaza de ella. En sentido positivo "estar a salvo
de" alude a la presencia de paz (otro saludo tradicional) estado de equilibrio, de satisfacción de las
necesidades.
Con estos elementos vamos perfilando una definición de salud como posibilidad de
satisfacción de necesidades o de ausencia de obstáculos a la misma.
Visto de este modo el problema, no podemos definir a la salud como un estado, en el sentido de
los distintos estados absolutos de la materia. Nos inclinamos a definirla como posibilidad.
La inflamación que rodea a un pequeño traumatismo, por ejemplo una espina clavada, es la
forma activa de reacción del ser vivo destinada a eliminar un objeto extraño para mantener su
equilibrio general. Si se trata de una pequeña lesión habitualmente diremos que es un hombre sano, si
es mayor y requiere un tratamiento diremos que está enfermo.
CRITERIO CLÍNICO
Es un criterio práctico, (clinus:cama): enfermo es el que tiene una incapacidad manifiesta para
la satisfacción de sus necesidades, el que demanda ayuda, ya sea por lo subjetivo de su sufrimiento o
por las manifestaciones objetivas de su alteración.
Estas ideas no invalidan que entendamos la salud como un valor de posibilidad que implica el
equilibrio (homeostasis) de un sistema complejo integrado por la totalidad del sujeto y su circunstancia
social: su capacidad de adaptación activa va a ser facilitada o amenazada por todo lo que ocurre en el
sistema. Sujeto y circunstancia se influyen mutuamente en una interdependencia dialéctica; los sujetos
tienen la salud que su medio les permite, y el medio tiene la patogeneidad que sus sujetos le
permiten.
La salud no es entonces un estado sino una tendencia posible, vinculada al autoconocimiento
del ser individual y social. Conocimiento es mayor posibilidad de operación eficaz para la defensa y
satisfacción del sujeto en una situación dada.
Un sujeto comatoso puede vivir gracias a sus restos orgánicos "sanos", un amputado puede ser
sano en todo el resto de sus disponibilidades. Un delincuente puede relacionarse con vínculos "sanos"
dentro de su grupo "enfermo" y será un enfermo en grupos no delincuenciales.
CRITERIOS DINÁMICOS
- constitución biológica
- circunstancias actuales
Entre salud y enfermedad no existe solución de continuidad. Una de las afirmaciones básicas
del psicoanálisis es precisamente que tanto los fenómenos psíquicos patológicos como los que no lo
son, obedecen a los mismos mecanismos y son de igual naturaleza.
Lo llamativo del fenómeno psicopatológico es más que nada su redundancia como estereotipo
en una repetición indiscriminada.
CRITERIO FENOMENOLÓGICO
Para Kurt Schneider es necesario establecer una diferencia entre enfermedad y anormalidad.
Así, el primer término es aplicable sólo a los procesos, a las perturbaciones psíquicas de base somática
probada (exógenas) o probable (endógenas); en las que desde este punto de vista existe un cambio
cualitativo en la naturaleza del psiquismo.
Por el contrario, señala que en los desarrollos (neurosis, psicopatías, etc.) existe un tránsito
gradual, cuantitativo, entre lo normal y lo anormal.
EL PROBLEMA AXIOLÓGICO
Lo primero que nos llama la atención cuando hablamos de la falta de salud de alguien, es cierta
diferencia de esa persona respecto de otros a quienes consideramos sanos, pero esta diferencia es en
relación al sitio donde se toma la muestra. Si en un hipotético lugar todos fueran enfermos, un hombre
muy sano con una conducta distinta sería considerado patológico.
En la teoría freudiana hay un momento crucial en el que el pene está investido de máximo valor
fálico, después hay una evolución hacia lo simbólico.
Los médicos están acostumbrados a encontrar dos tipos de manifestaciones clínicas: unas son
las que el paciente refiere desde lo subjetivo, por ejemplo "doctor, siento dolor". Estas expresiones se
denominan síntomas.
En cambio, las manifestaciones clínicas observables objetivamente son signos, por ejemplo, la
piel enrojecida, un aumento de temperatura, una postura antiálgica, un cambio en el color de la piel.
Síntomas y signos pueden agruparse, en una organización que adquiere sentido clínico. Esto
constituye un sindrome, que no implica todavía un diagnóstico de enfermedad, la función diagnóstica
continúa porque un sindrome febril, por ejemplo, puede obedecer a distintas enfermedades.
Veamos otro ejemplo, esta vez de la psicopatología. Una persona es observada por sus
familiares: permanece en cama, presenta una expresión de dolor, y llora (signos). Cuando viene el
médico, le dice: "Doctor, tengo una profunda tristeza"(síntoma). Este es un sindrome depresivo; la
causa que lo origina puede ser una neurosis, una melancolía, un tumor cerebral, o una contingencia de
la vida. Si bien buscamos una enfermedad como causa del sindrome, éste también puede deberse a un
proceso normal de elaboración de duelo, por ejemplo, una pérdida dolorosa.
Una enfermedad es una entidad clínica conocida que tiene una causa, un comienzo, una
evolución y un pronóstico. En cambio el sindrome puede deberse a distintas enfermedades.
EGOSINTONÍA Y EGODISTONÍA
Un paciente es egosintónico, cuando está bien "sintonizado" con sus síntomas. Hay enfermos a
quienes vemos con conductas excéntricas que no se dan cuenta de lo extraño de sus actitudes, no las
percibe como algo propio que lo perturban. Esto no significa que no se queje, pero si lo hace es de
algo no propio, por ejemplo de ser molestado por otras personas.
Un delirante puede quejarse de los insultos que le hacen escuchar. Estas voces son
alucinaciones, pero él es incapaz de sentir que está enfermo y que su mente produce un fenómeno
patológico. Se queja de que alguien, con un aparato, le hace escuchar las voces.
Un persecutorio actúa del mismo modo: "me persiguen, me miran", - ¿pero quién? "los otros".
"Yo no tengo un síntoma molesto, me hacen cosas". Su conflicto no es con su Yo porque lo proyecta.
Cuanto mayor es la pérdida de realidad, más difícil es que el paciente tenga conciencia de
enfermedad.
Esto es distinto de lo que observamos en otro paciente que consulta voluntariamente y dice
"Por favor, necesito ayuda, porque tengo ideas absurdas". Este paciente no es un psicótico, está
perturbado por su síntoma y se siente enfermo, puede ser un obsesivo, es egodistónico. En general los
neuróticos sufren por el conflicto que les provoca su sintomatología.
El diagnóstico es el acto médico de precisar una entidad clínica que tiene su lugar en alguna
clasificación. Una enfermedad puede así estudiarse en cuanto a sus causas, su desarrollo, su
evolución, su pronóstico, su terminación y sus correspondientes estrategias terapéuticas.
Pero esto no es lo único que puede aportar la investigación. El conocimiento de las causas nos
da la posibilidad de intervenir antes de que se produzca la enfermedad. Entonces el desarrollo de la
psicopatología, posibilita la prevención.
Hay diferentes tipos de prevención. La primaria se dirige hacia personas o grupos sanos, por
ejemplo, con medidas educativas destinadas a evitar el enfermar que se ponen en juego antes de que
exista señal alguna de enfermedad.
Hoy conocemos las causas de muchas enfermedades, por ejemplo, las gracias a los
descubrimientos de Pasteur. Desde entonces se previenen con la higiene.
En salud mental pasa algo similar. Es necesario subrayar determinados hechos en la población:
que es bueno el diálogo con los hijos o la importancia de la estimulación de los bebés, por ejemplo,
con el mismo énfasis que la forma de evitar infecciones o la necesariedad de la aplicación de vacunas.
Una campaña de difusión contra el SIDA es prevención primaria, pero si se realiza en un grupo
de drogadictos, considerado de alto riesgo, se trata de prevención secundaria.
El enfoque que queremos enfatizar es que no existe una sola causa para la enfermedad. A esto
se lo llama policausalidad, el comprender que las patologías surgen por diferentes razones. Lo que
nosotros hacemos es concentrarnos sobre algunos de los factores que las producen.
Por ejemplo, nuestra materia no incluye el estudio profundo de factores socio-económicos que
tienen incidencia en la salud mental, aunque debemos conocerlos.
Cuando hablamos de clínica nos referimos a una psicopatología que tiene su origen en lo que
realmente presentan los pacientes. Ya sabemos como la ciencia se contagia de la tendencia humana a
percibir lo que se piensa; en general la percepción está al servicio del pensamiento, no es al revés.
Es mucho más difícil contradecir una deducción que una percepción. Si nosotros tomamos
como punto de partida psicopatológico el estudio escolástico de una determinada teorización, vamos a
terminar observándola en nuestros pacientes.
Esto es lo que procuramos evitar cuando hacemos una advertencia en el sentido de que la
clínica es madre del conocimiento psicopatológico. Lo importante es observar qué es lo que el
paciente tiene, no lo que una teoría dice que tiene que tener.
EXAMEN PSICOPATOLÓGICO
LA HISTORIA CLÍNICA
La historia clínica comienza con las primeras entrevistas en las que ya se ponen en juego la
observación y la escucha. Deben adecuarse con flexibilidad a los variables cuadros clínicos que
acuden a la consulta. Los modelos clásicos descriptos son:
a) Entrevista libre: tiene la ventaja de escuchar al paciente sin influir su discurso, pues éste elige el
tema inicial, y estructura el campo desde su elección. No puede practicarse en todos los [Link]
se la continúa con una entrevista dirigida para completar datos.
b) Entrevista dirigida: el entrevistador pauta los temas a través de las consignas y el interrogatorio.
Es el complemento necesario de la entrevista libre, pero en muchos pacientes es la única posible. Por
ejemplo en casos de psicosis, pasividad e inhibiciones.
c) Entrevista con familiares: está destinada a recoger datos importantes que el paciente no puede
aportar o a corroborarlos cuando se desconfía de ellos.
En la atención de incapaces, niños y adolescentes, las entrevistas previas con familiares son de
regla general.
EXÁMEN PSÍQUICO
Lo primero que observamos es la actitud general, el porte y la indumentaria que muchas veces
nos ponen en la pista de una insinuación diagnóstica.
Algunos pacientes presentan una actitud pasiva que revela una actividad mental elemental o
empobrecida, como los débiles mentales o los dementes. En otros la actitud es activa denotando una
intensa actividad como es el caso de los maníacos y los delirantes excitados.
En sus indumentarias algunos enfermos llaman la atención con extravagancias. Los vemos
cubiertos de flores, medallas, adornos o símbolos místicos, lo cual insinúa psicosis delirantes.
Algunos están tratando de destacarse con actitudes payasescas y extrovertidas. Son los
hipomaníacos y maníacos.
Cuando se los observa vestidos sin tener en cuenta el clima puede tratarse de la indiferencia
esquizofrénica o de profundos deterioros generales de la personalidad.
A veces algunos pacientes están exageradamente esmerados, pulcros y limpios, con expresión
autosuficiente y de superioridad; se los puede sospechar paranoicos.
Otros aparecen sucios, faltos de higiene personal, desordenados, son los débiles mentales, los
dementes y algunos cuadros confusionales.
A grandes rasgos, una clasificación didáctica de la expresión personal, podría ser:
2) Deprimidos graves: con una típica expresión de tristeza, que se denomina "omega melancólica"
(entrecejo elevado y fruncido) formando una máscara de sufrimiento moral. Ensimismados presentan
una actividad motriz prácticamente nula, facies de angustia y preocupación. Corresponden en general a
los síndromes distímicos displacenteros.
3) Confusos: corresponden a las alteraciones de conciencia por causas exógenas, cuadros febriles,
intoxicaciones, etc. Su estado general clínico es habitualmente grave.
4) Indiferentes: su expresión es de total desinterés por el entorno. Abúlicos, impasibles, son ejemplos
el autismo o los negativismos esquizofrénicos.
EXÁMEN DE LA ORIENTACIÓN
Su nombre y apellido, edad, fecha de nacimiento, estado civil, familiares directos, son datos de
tal importancia que sólo desaparecen en patologías graves. Su olvido remite a fallas profundas de la
memoria como en las demencias avanzadas o estados de grave deterioro psíquico de distinta
naturaleza. En las confusiones profundas no pueden proporcionar datos por la falta de conexión con el
entrevistador. Un débil mental profundo puede ignorar estos datos autorreferenciales.
Se procurará verificar su conocimiento de las personas que lo rodean. Los confusos suelen
hacer falsos reconocimientos,identificando a un familiar en la figura del personal que lo asiste.
EL INTERROGATORIO
Se consignará la historia del paciente desde su nacimiento hasta la enfermedad actual. Sus
enfermedades infantiles, con o sin compromiso psíquico ([Link]. meningitis, accidentes), deambulación,
locuela, carácter infantil, escolaridad, etc. Es importante el registro de los antecedentes biográficos,
ambientales y familiares, la conformación de su grupo primario, su ambiente social, infancia,
pubertad, amor, noviazgo, matrimonio, hijos. Vida sexual, masturbación, iniciación sexual, potencia,
orgasmo, etc.
A grandes rasgos se consignarán alteraciones en la vida pulsional tanto del paciente, como de
su ambiente familiar cercano:
Pulsiones de autoconservación: intentos de suicidio, anorexias y bulimias, hábitos alimenticios
extraños, adicciones, etc.