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Importancia de la Lógica en la Sociedad Actual

La lógica ha sido estudiada por varias civilizaciones a lo largo de la historia y ha contribuido al desarrollo de la filosofía, las matemáticas y las ciencias. En la actualidad, la lógica es importante para analizar información, distinguir entre argumentos válidos e inválidos, y es fundamental para las ciencias de la computación y la inteligencia artificial. Existen diferentes enfoques para estudiar la lógica, como la lógica formal e informal.
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Importancia de la Lógica en la Sociedad Actual

La lógica ha sido estudiada por varias civilizaciones a lo largo de la historia y ha contribuido al desarrollo de la filosofía, las matemáticas y las ciencias. En la actualidad, la lógica es importante para analizar información, distinguir entre argumentos válidos e inválidos, y es fundamental para las ciencias de la computación y la inteligencia artificial. Existen diferentes enfoques para estudiar la lógica, como la lógica formal e informal.
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Como 

disciplina que investiga los principios del razonamiento humano, la lógica ha


sido, a lo largo de la historia, fuente de estudio para muchas civilizaciones,
jugando un importante rol en el desarrollo de la filosofía y las matemáticas y, más
recientemente, de las ciencias de la computación y las ciencias empíricas. A su
vez, se ha visto enriquecida a partir de los aportes de cada una de estas
disciplinas.

Para la directora general de Unesco, Audrey Azoulay, “ahora más que nunca, la
disciplina de la lógica es particularmente actual y absolutamente vital para
nuestras sociedades y economías. La informática y la tecnología de la información
y las comunicaciones, por ejemplo, tienen sus raíces en el razonamiento lógico y
algorítmico”.

El 14 de enero pasado se celebró el Día Mundial de la Lógica, en conmemoración


del nacimiento del lógico polaco Alfred Tarski, en 1901, y del fallecimiento del
lógico austriaco Kurt Gödel, en 1978. Probablemente, Tarski y Gödel hayan sido
los dos lógicos más importantes del siglo XX.

Tomando en consideración que vivimos una época en la que, gracias al desarrollo


del Internet, las redes sociales han tomado una relevancia inusitada y en que
estamos constantemente rodeados de opiniones, argumentos y posturas de todo
tipo, la lógica aparece como una excelente manera para analizar, revisar y hacer
frente a esa tremenda ola de información, de modo que podamos separar lo
valioso de lo que simplemente no lo es.

Así opina Rolando Núñez, académico del departamento de Filosofía de la


Universidad de Concepción, quien señala que la lógica se suele definir como el
estudio de los razonamientos que nos ayudan a distinguir aquellos aceptables o
buenos, y rechazar aquellos defectuosos o malos.

“Esto tiene dos funciones trascendentales para nuestra sociedad actual. Por un
lado, nos permite hacer frente a la idea de que todas las posturas y opiniones son
igual de valiosas, lo que no es cierto. Esto, no con ánimo impositivo o totalizante,
sino que con la intención de darnos herramientas para denunciar aquellas
posturas que son absolutamente inaceptables o que son simplemente falaces. En
una era en la que las noticias falsas, las pseudociencias y los discursos
demagógicos inundan Internet, saber distinguir entre los distintos razonamientos
es en extremo necesario. Por otro lado, la lógica nos permite analizar nuestras
propias posturas y así poder revisar cuáles de nuestras opiniones están bien
fundadas, cuáles son válidas y cuáles no, con el fin de fortalecer nuestras propias
posiciones. Nada le hace más daño a una buena causa que un pésimo
argumento”, sostiene.

Diversidad de enfoques
Desde la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de
Córdoba, Alba Massolo aporta a esa definición señalando que la lógica podría
caracterizarse como el estudio sistemático de las reglas de inferencia; es decir,
aquellas reglas o principios que nos permiten acceder a nueva información sobre
la base de información previa.

“El interés central de la lógica es cómo logramos obtener más información o


conocimiento preservando la verdad y la certeza de la nueva información obtenida;
en otras palabras, cómo garantizamos que la nueva información sea tan cierta y
verdadera como la información de la que partimos”, señala.

Massolo es profesora asistente en la Cátedra de Lógica I, y está convencida de


que no resulta tan sencillo ofrecer una definición exacta y unificada de esta
disciplina, dado que la lógica ha sido desarrollada a partir de los aportes de dos
áreas de investigación diferentes: la filosofía y las matemáticas.

“Existe, en la actualidad, una diversidad de áreas y perspectivas desde donde esta


disciplina se estudia. Por un lado, en el ámbito de la lógica matemática, se
desarrollan sistemas formales en los ámbitos de la teoría de modelos, la teoría de
la prueba, la teoría de conjuntos y la teoría de la recursividad. Asimismo, una
aplicación fundamental de la lógica matemática corresponde a las ciencias de la
computación. Por otro lado, en el ámbito de la lógica filosófica, se estudia el
tratamiento formal de diversos problemas filosóficos. De esta manera, los sistemas
desarrollados principalmente en el ámbito de la lógica matemática son aplicados al
planteamiento de problemas filosóficos”, señala.

Otra distinción que menciona, corresponde a los ámbitos de la lógica informal y la


lógica formal. En el primero de ellos, la lógica se entiende como el estudio de los
argumentos que se expresan en nuestro lenguaje ordinario o coloquial. Mientras
que, en la esfera de la lógica formal, se plantea el estudio de la inferencia en
términos puramente formales, es decir, de manera independiente del tema o
contenido particular que se esté tratando.

“Creo que es precisamente esta diversidad de enfoques desde donde se


desarrolla la lógica lo que la hace una disciplina indispensable, tanto en los
aspectos académicos de producción de conocimiento, como en los ámbitos más
informales de discusión e intercambio de opiniones”, dice.

No obstante, para Núñez existe un rol invisibilizado de la lógica en todo el discurso


humanista. “En este discurso, trabajamos constantemente en base a
razonamientos, y es por esto que la lógica es una de nuestras principales
herramientas de trabajo. Lo que ocurre es que es una herramienta invisible, pues
las personas no suelen ser conscientes de que la están usando constantemente
cada vez que analizan un discurso, plantean una idea o desarrollan un argumento.
En esta misma línea, es de primera importancia la enseñanza de la lógica pues
está directamente relacionada con nuestra capacidad de entender lo que
pensamos, leemos y escribimos”, sostiene.

Por otra parte, la lógica resulta crucial para el desarrollo de la Inteligencia Artificial,
la que valoramos como sociedad pero que, al mismo tiempo, nos alarma por sus
efectos. Hoy nos resulta inconcebible un mundo sin Internet, sin computadoras, sin
celulares. “Sin la lógica, el surgimiento de las ciencias de la computación hubiese
sido imposible, y su desarrollo ha ido de la mano de desarrollos en lógica hasta la
actualidad”, dice Natalia M. Buacar, profesora investigadora de la Universidad de
Buenos Aires y de la Universidad Torcuato Di Tella, Argentina.

Justamente desde la vereda de las ciencias de la computación, Marcela Varas,


directora del Departamento de Ingeniería Informática y Ciencias de la
Computación UdeC, menciona que la lógica es una disciplina que provee un
conjunto de herramientas que permite describir situaciones reales o ideadas del
mundo, así como obtener conclusiones a partir de ciertas premisas básicas.

“Es muy relevante poder demostrar o verificar la validez de un hecho sobre la base
de la lógica. Automáticamente, a través de técnicas de Inteligencia Artificial o bien
a través de un razonamiento educado en la lógica, podemos prevenir ser
engañados con información que intenta manipularnos. La lógica organiza el
pensamiento y las ideas, te permite argumentar, fundamentar y crear nuevo
conocimiento, expresado en hechos y conclusiones. Así, vamos generando
disciplina en nuestra forma de razonar, de tomar decisiones y de crear nuevo
conocimiento útil para la humanidad”, señala Varas.

Disciplina consolidada

Al entenderse como la ciencia del razonamiento correcto, la lógica desempeñó un


rol central en la construcción del conocimiento, en tanto a partir de sus reglas y
principios se podía determinar qué conclusiones aceptar y cuáles rechazar, frente
a determinados conocimientos. Por esto, señala Massolo, la lógica también fue
central en los principales descubrimientos científicos de la edad moderna, a partir
de la aplicación de los principios lógicos a la metodología empleada en la ciencia
de la época.

Fue a partir del siglo XIX, con la incorporación de los simbolismos y métodos


propios de la matemática, que la lógica sufrió una transformación radical, lo que
permitió su consolidación como disciplina.

“Razonar es parte de nuestra vida, al menos desde que existen palabras para
expresar conceptos como ‘luego’ o ‘por lo tanto’, necesarios para resolver
conflictos de forma civilizada, planificar, crear tácticas o estrategias, convencer al
otro de que una idea que tenemos es válida, entre otras cosas. Pero no es antes
de mediados del siglo XIX (gracias en particular a los trabajos de Boole y luego de
Frege) que se ‘matematizó’ la lógica formal, pensando en los conectivos lógicos (la
‘y’, la ‘o’, el ‘implica’, etc.,) como símbolos, y los enunciados como sucesiones de
símbolos, un poco como en álgebra cuando hacemos cálculos con letras en lugar
de números concretos”, explica Xavier Vidaux, profesor titular del Departamento
de Matemática, de la Universidad de Concepción.

Así, dice, se creó el lenguaje simbólico, “por debajo” del lenguaje natural. Esta,
aparentemente, inocente evolución tuvo y sigue teniendo consecuencias
revolucionarias en todas las ciencias permitiendo, incluso, la invención del
computador.

“En computación la lógica es clave y esencial. No habría computación sin lógica.


Está presente en los dispositivos electrónicos computacionales, en los lenguajes
de programación, los algoritmos y las bases de datos que hacen que los
computadores sean útiles. Es la lógica la que posibilita el aprendizaje, la
deducción y todo lo que llamamos inteligencia artificial. Aplicar la lógica es algo tan
usual y común como poner en funcionamiento cualquier artefacto electrónico de
uso diario, o el uso de cualquier software en nuestro trabajo o estudio”, sostiene
Varas.

Al respecto, Vidaux agrega que “hoy en día, la lógica matemática es una


herramienta fundamental en particular en física teórica y en informática teórica, y
la historia nos dice que no hay desarrollo práctico posible a largo plazo de estas
disciplinas sin el desarrollo de sus aspectos teóricos. En la propia matemática, hay
una interacción enorme entre la lógica y las otras áreas, nutriéndose una con las
otras permanentemente. Quizá el aspecto más trascendental de la lógica en
general, y de la lógica matemática en particular, es que tiene interacción con,
esencialmente, todas las áreas del conocimiento humano, incluyendo las ciencias
sociales”, señala.

Para Wilfredo Quezada, académico del Departamento de Filosofía de la


Universidad de Santiago de Chile y del Instituto de Filosofía de la Universidad de
Valparaíso, la lógica es una disciplina a estas alturas tan bien constituida como la
topología o el álgebra abstracta, llena de diferentes subdisciplinas, sistemas y
principios.

“Abandonada ya, hace años, la cuestión acerca del logicismo, del reduccionismo o
el unificacionismo científico, la lógica formal ha llegado a ser tan autónoma como
lo pueden ser esas disciplinas. La relación con la filosofía es un poco más
compleja pues, a mi juicio, no hay desarrollo en lógica o metalógica que no haya
sido motivado, en sus orígenes, por una consideración filosófica. La prueba de la
incompletitud de la aritmética elemental por Gödel, o el concepto de máquina de
Turing, son ejemplos de ello”, dice.

Más allá de sus múltiples vínculos con otras disciplinas, esto no parece
comprometer su autonomía, sostiene Buacar. “Existe un tipo de reflexión, de
problemática y de abordaje que parece ser de carácter lógico”, dice.
Chile y las mujeres en la lógica 

Son innegables los vínculos de la lógica con otras disciplinas y la relevancia que
tiene en el desarrollo de la ciencia, pero ¿qué pasa con su cultivo como disciplina
autónoma en Chile?

Quezada destaca que “hoy es muy complejo encontrar a alguna mujer enseñando


e investigando en lógica”. Históricamente, recuerda, “el único momento en que se
dio la involucración de mujeres en enseñanza e investigación en lógica
matemática fue en los 80 y comienzos de los 90 con el grupo de Rolando Chuaqui
en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Católica. Ellas trabajaban
fundamentalmente en lógica y teoría de conjuntos. Enseñaban y publicaban”.

En el caso de la filosofía, sigue siendo un área obligada de enseñanza en la


formación de filósofos y filósofas, pero es notoria la ausencia de mujeres en su
cultivo especializado.

En este sentido, la situación de la lógica no es tan diferente en las humanidades y


en las ciencias. Hay aquí otro desafío por delante.

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