Independencia
Artículo principal: Independencia del Perú
Véanse también: Juntas de Gobierno de Hispanoamérica y Guerras de independencia
hispanoamericanas.
Acta de la Independencia del Perú.
En el siglo XIX surgió la Expedición Libertadora del Perú encabezada por el general
argentino José de San Martín con la misión de independizar al Perú. El 20 de agosto de
1820, partió de Valparaíso, con destino al Perú, llegando así a la bahía de Paracas después
de dos semanas de navegación. A los pocos días, hubo conversaciones en Miraflores (25
de septiembre) entre representantes de San Martín y el virrey Joaquín de la Pezuela, I
Marqués de Viluma para buscar la independencia de manera pacífica, pero estas
fracasaron.66
El general San Martín posteriormente se comunicó con el intendente de Trujillo José
Bernardo de Tagle, IV Marqués de Torre Tagle quien había llegado a la ciudad ese mismo
año, mediante una carta fechada el 20 de noviembre de 1820, invitándolo a unirse a la causa
emancipadora.67 Bernardo de Tagle se sumó a la causa patriota proclamando
la Independencia de Trujillo el 29 de diciembre de 1820.68 El virrey Pezuela renunció a su
cargo, siendo nombrado nuevo virrey el general José de la Serna, I Conde de los Andes.
Juan Lepiani: San Martín proclama la Independencia del Perú (Roma, 1904)
Lima, Pinacoteca del MNAAHP.
La Serna propuso a San Martín nuevos arreglos pacíficos en las Conferencias de
Punchauca, las cuales no se llegó a dar ningún acuerdo.69 Ante esta situación, el virrey
decidió evacuar Lima por temor a ser expuesto al ataque de San Martín, quién logró ocupar
la ciudad con un batallón de patriotas. Los actos de declaración, proclamación y jura de
la independencia del Perú se llevaron a cabo en la ciudad de Lima, entre los meses de julio
y agosto de 1821. El primero de ellos, constituido por la firma del acta que contenía la
declaración de independencia, fue realizado por el Cabildo de Lima el 15 de julio de ese
año.70
La proclamación fue llevada a cabo el 28 de julio de 1821, cuando el líder de la Expedición
Libertadora del Perú, el general José de San Martín proclamó desde cuatro plazas públicas
la independencia del Perú.71 A partir del 29 del mismo mes, se realizó la juramentación por
el pueblo, organizado en sus diversas instituciones. El 3 de agosto de 1821, abrigando un
plan monárquico,72 José de San Martín asumió "el mando político y militar de los
departamentos libres del Perú" bajo el título de Protector. El 27 de diciembre de 1821,
convocó a la ciudadanía con el fin de que eligiera libremente un Congreso Constituyente con
el exclusivo objeto de establecer la forma de gobierno y dar la Constitución más conveniente.
El primer Congreso de la República del Perú se reunió el 20 de septiembre de 1822.73 Más
tarde, en 1824, el general venezolano Simón Bolívar tras sus victorias en las batallas
de Junín y Ayacucho, el 6 de agosto y 9 de diciembre de 1824 respectivamente, aceptó la
capitulación de las tropas realistas afincadas en la sierra sur, terminando con el Virreinato
del Perú.
Era Republicana
Artículo principal: Historia republicana del Perú
José de la Riva Agüero, primer Presidente de la República del Perú.
Una vez proclamada la independencia, San Martín, asumió el mando político militar de los
departamentos libres del Perú, bajo el título de Protector, según decreto dado el 3 de agosto
de 1821.74 Las obras del Protectorado contribuyeron con la creación de la Biblioteca
Nacional (a favor del conocimiento), la aprobación del Himno Nacional, y la abolición de
la mita (a favor de los indígenas).75 El 27 de diciembre de 1821, San Martín creó tres
ministerios: Ministerio de Estado y Relaciones Exteriores, comprometiendo a Juan García
del Río; Ministerio de Guerra y Marina, a Bernardo de Monteagudo; y Ministerio de
Hacienda, a Hipólito Unanue.76
Durante el Protectorado, el 7 de abril de 1822, la división de Domingo Tristán y Moscoso que
viajó a Pisco, sufrió una desastrosa derrota del bando realista tras la batalla de Ica,
perdiendo muchos soldados y gran parte de su armamento.77 Con el objetivo de acelerar la
independencia total del Perú en la sierra sur, San Martín viajó a Guayaquil a fin de ponerse
de acuerdo con Simón Bolívar,78 para pedirle ayuda militar, pero al terminar la conferencia,
no se llegó a ningún acuerdo, y San Martín se retiró de Guayaquil con la decisión de
abandonar al Perú. Entregó el poder ejecutivo a tres de sus miembros, que conformaron un
cuerpo colegiado denominado Suprema Junta Gubernativa del Perú y cuya cabeza era el
general José de La Mar.
La Junta Gubernativa quiso finalizar la Guerra de la Independencia por cuenta propia y
organizó la Primera Campaña de Intermedios, que culminó en fracaso.79 Luego, los oficiales
del Ejército se sublevaron en el llamado motín de Balconcillo y con un golpe de Estado,
destituyeron a la Junta y el 28 de febrero de 1823 nombraron como Presidente del
Perú a José de la Riva Agüero. Riva Agüero quiso también derrotar a los españoles, que
aún resistían en el centro y sur del Perú, y organizó una Segunda Campaña de Intermedios,
la misma que igualmente culminó en fracaso.79
Luego tuvo una abierta disputa con el Congreso y se trasladó a Trujillo, donde instaló su
gobierno, mientras que en Lima, el Congreso nombró como nuevo Presidente a José
Bernardo de Tagle.80 El Congreso, vista la crítica situación, acordó llamar a Bolívar y a
su Ejército Libertador. Tras reunificar el mando del país, Bolívar instaló su cuartel general
en Trujillo y organizó la campaña final de la Independencia con todos sus soldados,
contando con la ayuda de los peruanos, tanto en soldados, dinero, abastecimientos y
recursos de toda índole.81 Tras las batallas de Junín y Ayacucho, el 6 de agosto y 9 de
diciembre de 1824 respectivamente, se logró derrotar y expulsar definitivamente del Perú a
las tropas realistas, esta es la verdadera independencia porque aún estaba en manos de los
realistas.
De la Era del Guano a la Guerra del Pacífico
Artículo principal: Era del Guano
Véanse también: Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, Guerra civil peruana de
1856-1858, Guerra hispano-sudamericana, Guerra del Pacífico y Reconstrucción Nacional.
Batalla de Yungay en 1839, lugar donde el Ejército Peruano-Boliviano de la Confederación Perú-
Boliviana fue derrotado por el Ejército Unido Restaurador (compuesto por rebeldes peruanos y tropas
chilenas).
Luego de la disolución de la Confederación Peruana - Boliviana liderada por Andrés de
Santa Cruz, el presidente Gamarra, como presidente provisorio, convocó a un Congreso
General en Huancayo, el mismo que dio la Constitución Conservadora de 1839.
Obsesionado con la idea de reunir nuevamente a Bolivia con el Perú, invadió dicho país,
pero fue derrotado en la batalla de Ingavi en 1841. El Gnral. José Ballivián y el Ejército
boliviano tuvieron la oportunidad de contraatacar e invadir territorio peruano, ocupan el sur
del Perú desde Moquegua hasta Tarapacá. Se abren entonces diversos frentes de lucha en
el sur peruano. El coronel Manuel de Mendiburu, quien era comandante militar del Sur,
retorna de Lima para organizar la resistencia peruana.
El Ejército Peruano organiza la resistencia, vence y expulsa a las tropas bolivianas invasoras
asentadas en Tarapacá, Arica, Tacna, Moquegua y Puno en diversas batallas como
la Batalla de Tarapacá en 1842, Altos del Chipe, combate de Motoni y el combate de
Orurillo, donde inician posteriormente la retirada de las fuerzas bolivianas que ocuparon
territorio peruano, amenazando nuevamente a Bolivia de sufrir una invasión. Al final de la
contienda se firma el Tratado de Puno el 7 de junio de 1842.82
Con la primera elección de Ramón Castilla en 1845 que la República Peruana encontró una
relativa paz interior y pudo organizar su vida política y económica. Le correspondió a Castilla
abolir definitivamente la esclavitud y la pena de muerte.83 Estableció políticas de promoción
de extracción y exportación de fertilizantes naturales (guano de islas) que iniciarían una era
de prosperidad en el país.84 Los primeros ferrocarriles y el alumbrado a gas llegaron al Perú
en este período.84 Durante su segundo gobierno promulgó la Constitución de 1856 (Liberal)
y la Constitución de 1860 (Conservadora), reorganizó los servicios postales y la carrera
pública.
En el aspecto interno continuó el impulso dado al desarrollo de la Amazonía y al
equipamiento de las fuerzas armadas, así como el fomento del progreso material con la
adopción de los grandes adelantos técnicos como el telégrafo y el alumbrado a gas.
Asimismo Castilla tuvo una intensa actividad política en el campo internacional. Se opuso
enérgicamente a las intromisiones de las potencias europeas en América (Santo Domingo,
México), convocando a la unidad americana. De otro lado, enfrentó una guerra victoriosa
con el Ecuador (1858-1860).
Durante su mandato se produjo la Guerra peruano-ecuatoriana (1858-1860), la cual terminó
con la suscripción del Tratado de Mapasingue, en sí la guerra se suscitó porque en 1857 el
gobierno ecuatoriano celebró un contrato de adjudicación de tierras con sus acreedores
británicos en las tierras ecuatorianas, especialmente en Canelos y Quijos, el cual el Perú a
través de su ministro Juan Celestino Cavero reclamó que aquellos territorios le pertenecen
al Perú, el congreso peruano autorizó al presidente de ese entonces; Mariscal Ramón
Castilla, de usar cualquier método que sea conveniente para resolver este feudo, incluido la
guerra.
Caricatura del presidente Ramón Castilla en donde se representa trayendo el progreso a la República
Peruana mediante ferrocarriles.
Castilla ordenó un bloqueo a toda la costa ecuatoriana (el 26 de octubre de
1858). Guayaquil empezó a sufrir los estragos del bloqueo el cual el comandante de la plaza
Gral. Guillermo Franco Herrera consigue comunicarse con el Mariscal Castilla para iniciar
las negociaciones y levantar el bloqueo. En consecuencia Castilla firma el decreto para
levantar el bloqueo en toda la costa ecuatoriana para iniciar un arreglo definitivo.
Castilla no podía dar soluciones e iniciar una conversación ya que el Ecuador se encontraba
sumido en una guerra civil, dio un plazo de 30 días para que exista una solución a este
conflicto interno; al no producirse se dio la guerra, reiniciando el conflicto con la re-activación
del bloqueo a la costa ecuatoriana, la escuadra peruana se presentó en el puerto
de Guayaquil el 12 de noviembre de 1859, permitiendo el desembarco de tropas peruanas,
así los 3 gobiernos norteños en disputa se unificaron (Guayaquil, Azuay y Loja) al mando
de Guillermo Franco. Castilla decidió realizar las negociaciones, dando como resultado
el tratado de Mapasingue firmado el 25 de enero de 1860, el cual hacia válido la Cédula Real
de 1802, anulaba el contrato con los ingleses, y establecía la organización de una comisión
para señalar los límites definitivos entre las dos naciones. Las fuerzas libertarias, con García
Moreno de Quito y el general Juan José Flores al mando, lograron vencer al ejército
de Franco y entrar a Guayaquil. García Moreno anuló el Tratado de Mapasingue.
Por otro lado el Perú, bajo el gobierno de Miguel de San Román; el congreso peruano lo
desaprobó en 1863. Esto generó el siguiente episodio a este cruento conflicto: "la Guerra
de 1941".
En 1864 una expedición española ocupó las Islas Chincha (productoras de guano) y desató
un incidente internacional de grandes consecuencias en la política interna peruana,85 que
llevó a un golpe de estado contra el presidente Juan Antonio Pezet,86 el gobierno de Mariano
Ignacio Prado y la declaratoria de guerra a España.87 Tras el combate del Callao del 2 de
mayo de 1866, la Armada Española se retiró del Perú.88 El gobierno de José Balta y
Montero fue pródigo en obras de infraestructura (construcción del Ferrocarril Central)
aunque en él se percibieron ya las primeras muestras de exceso de gastos del gobierno.89
Asesinato del presidente José Balta que llevó a la Rebelión de los coroneles Gutiérrez en 1872.
En las postrimerías de su gobierno, la elección, por primera vez, de un presidente
civil, Manuel Pardo y Lavalle, llevó a una insurrección militar que terminó en el asesinato de
Balta y la furibunda reacción de la población de Lima (que ejecutó a los usurpadores), así
terminó lo que Jorge Basadre llamó Primer Militarismo.90 Pardo y Lavalle implementó
importantes reformas de tipo liberal en la organización del estado. Sin embargo la principal
fuente de recursos del estado, el guano, sobre-explotado, se empezó a agotar y resultó
inevitable una crisis económica que el sucesor de Pardo, el ya anciano Mariano Ignacio
Prado tuvo que afrontar, en medio de una virtual bancarrota del Estado.
Para 1859 habían muerto unos 41 000 peruanos en las constantes guerras civiles que
sacudieron el país desde 1829.91 Gracias al dinero de la venta del guano, el Perú empezó a
modernizarse con distintas obras públicas como los ferrocarriles; creció la burocracia civil y
militar; los indígenas dejaron de pagar tributo y los esclavos alcanzaron su libertad; empezó
la política de migraciones de alemanes, austriacos, irlandeses e italianos.92
El 5 de abril de 1879, Chile declaró la guerra al Perú, desatando la Guerra del Pacífico.
El casus belli fue el enfrentamiento entre Bolivia y Chile por un problema de impuestos en el
cual el Perú se vio comprometido por el Tratado de Alianza Defensiva firmado con Bolivia
en 1873. Sin embargo, la historiografía peruana es unánime al sostener que la causa
profunda de esta guerra fue la ambición de Chile de apoderarse de los territorios salitreros
y guaneros del sur del Perú.93 En una primera etapa de la guerra, la campaña naval, la
marina peruana repelió el ataque chileno hasta el 8 de octubre de 1879, día en el que se
libró el combate naval de Angamos, en donde la armada chilena con sus
buques Cochrane, Blanco Encalada, Loa y Covadonga acorraló al monitor Huáscar, el
principal buque de la marina peruana comandado por el Almirante AP Miguel Grau
Seminario, quien murió en la refriega y se convirtió desde entonces en el mayor héroe del
Perú.
Luego de vencer a la escuadra peruana, Chile dio inicio a la campaña terrestre de la guerra.
Esta comenzó con el desembarco de Pisagua y se desarrolló durante cuatro años
(incluyendo la ocupación de Lima), hasta que luego del Grito de Montán, el gobierno
de Miguel Iglesias, firmó el Tratado de Ancón que puso fin a la guerra, a pesar de la
oposición del gobierno de Lizardo Montero y la resistencia en la sierra peruana comandada
por Andrés Avelino Cáceres, el cual vislumbraba el cercano agotamiento de las fuerzas
chilenas para derrotarlas.94
De la República Aristocrática al Gobierno Revolucionario de las
Fuerzas Armadas
Artículos principales: República Aristocrática, Guerra colombo-peruana, Guerra del
41 y Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada.
Augusto Leguía en una portada de la revista Time (8 de septiembre de 1930). En su gobierno se dio
el mayor dominio económico de los Estados Unidos en el Perú
Tras la guerra, se inició un período de «Reconstrucción Nacional» que, aunque de relativa
calma, no conoció la reactivación económica ni la paz política hasta 1895 con la presidencia
de Nicolás de Piérola.95 Con el gobierno de Piérola, se materializó una política pluto-
aristocrática con unas clases alta y media que vivían acomodadamente al auspicio de los
grandes capitales estadounidenses y un pueblo llano con diversas carencias, frente a las
cuales reclamaron, principalmente ante las malas condiciones laborales.
La frontera con Bolivia, apelaron al arbitraje de Argentina en 1909 para delimitar las
fronteras, el laudo argentino termina fallando en favor del Perú y comprometiendo territorios
bolivianos que no estaban dentro de la discusión que el Perú pretendía reivindicar,
desatando disputas. La repulsiva boliviana al laudo arbitral provocó la ruptura de relaciones
con la Argentina, mientras el Perú declaraba que la no aceptación del laudo sería
considerada como declaratoria de guerra. Ambos países se entendieron directamente y en
1909 se firmó el tratado por el que Bolivia cedía al Perú en forma definitiva unos 250 000
km² en una zona productiva de quina que comprendían la cuenca del río Madre de
Dios y Purus en la Amazonia.
Esta época, conocida como la República Aristocrática, concluyó con la asunción de Augusto
Leguía, quien permaneció en el poder durante once años —el Oncenio— con una política
paternalista hacia los indígenas, la creación de una momentánea bonanza, la manipulación
del orden jurídico y la amedrentación de la oposición. El Oncenio de Leguía, terminó en 1930
con el popular pronunciamiento de Luis Miguel Sánchez Cerro y la guerra colombo-
peruana,96 que inició un período de gobiernos militares y de irrupción de movimientos
populares –como la Alianza Popular Revolucionaria Americana o el Partido Comunista
Peruano– en el escenario político.
El gobierno de Manuel Prado Ugarteche tuvo un éxito internacional con la victoria de
la Guerra contra el Ecuador de 1941. En junio de ese año, el ejército ecuatoriano agredió la
zona de Zarumilla, en la frontera norte peruana, lo que desató el conflicto armado. El Perú
había formado una unidad de paracaidistas en la zona e hizo uso de ella en el primer
combate en el Hemisferio Sur donde intervinieron tropas aerotransportadas, que produjo la
toma de Puerto Bolívar el 31 de julio de 1941, mes cuando cesaron las operaciones
militares. Del lado peruano se recuerda la inmolación del teniente CAP José Quiñones
Gonzáles en la misión aérea contra las baterías ecuatorianas en Quebrada Seca. El Ejército
peruano ocupó parte de la provincia ecuatoriana de El Oro, junto al Océano Pacífico, así
como de partes de la provincia de Loja, Machala, Puerto
Bolívar, Huaquillas, Arenillas, Guayaquil y prácticamente cercaron su capital Quito; reafirmó
su control sobre los territorios orientales amazónicos sobre los que el Ecuador reclamaba
soberanía.
Cabe precisar que del lado peruano solo hubo 110 muertos, del lado ecuatoriano hubo más
de 1000 muertos finalizada la guerra.
En Río de Janeiro (Brasil) se firmó el Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro,
el 29 de enero de 1942, que zanjó la centenaria disputa limítrofe con dicha nación, Ecuador
pierde 245000 km² de su territorio y su renuncia a los territorios que solicitaba como Tumbes,
Jaén y Maynas, aunque los problemas derivados por la demarcación fronteriza habrían de
ocupar todavía el resto del siglo XX.
Al final de este tercer militarismo se sucedieron presidentes democráticos interrumpidos
primero por el Ochenio de Manuel A. Odría y un breve golpe militar para continuar con la
sucesión presidencial. Hacia los años 1950 se inició el éxodo rural, principalmente desde la
sierra hacia las urbes de la costa, en busca de mejores condiciones de vida y educación
para sus hijos. Gradualmente, durante los años 1960 la crisis política se hizo patente, lo que
propició en 1968 el derrocamiento del presidente Fernando Belaúnde en la
llamada Revolución de la Fuerza Armada, la toma del poder político por parte de las Fuerzas
Armadas del Perú al comando del general Juan Velasco Alvarado con un mensaje
antiimperialista, especialmente anti-estadounidense, y antioligarca.22
Se instauró un régimen de corte estatista que impulsó varias y profundas reformas de
diversos resultados. Hacia fines de los años 1970, el gobierno militar con todas las reformas
producidas, se encontró frente al descalabro económico, aun pese a que se había dado un
cambio de mando en la cúpula militar y que la presidencia había sido asumida por el
general Francisco Morales Bermúdez en el año 1975. A pesar de esto, se dio el fin de la
revolución y se retornó a la democracia.97 Se redactó una nueva constitución mediante
una Asamblea Constituyente en 1979 y se convocó a elecciones en 1980.97