VUELO DE INSECTOS
Objetivos:
Conocer como es el proceso de vuelo de los insectos y la importancia de ello.
Introducción:
En la naturaleza, los insectos y los pájaros constituyen dos caminos diferentes de la
evolución del
vuelo animal. A pesar de que ambos tipos de vuelo se basan en alas batientes, existen
diferencias
sustanciales entre ellos, por ejemplo, la mayoría de las aves a excepción del colibrí
necesitan moverse
hacia delante a una determinada velocidad para generar sustentación, esta restricción
impide que los
pájaros ejecuten ciertos tipos de vuelos, como por ejemplo el “hover ”. Sin embargo,
en el mundo de
los insectos el “hover” es una técnica de vuelo corriente.
Una de las claves para lograr agilidad en el vuelo con alas batientes reside en la
habilidad para variar
la cinemática de cada aleteo. Resulta crucial poder realizar análisis detallados de la cinemática para
entender
integralmente el vuelo animal, para llevar a cabo el modelado aerodinámico, y para captar los
mecanismos
aerodinámicos que se están empleando. Un estudio de este tipo provee información sobre el
movimiento 3-D
de las alas respecto del cuerpo, y del movimiento de la criatura respecto del medio
que lo rodea. El
movimiento que experimentan las alas a lo largo de un ciclo de batimiento es muy
complejo e
involucra simultáneamente rotaciones, oscilaciones, y cambios significativos del
ángulo de ataque.
Las alas realizan trayectorias extremadamente complicadas influenciando directamente la
capacidad de
maniobra del insecto y produciendo diferentes mecanismos aerodinámicos no-estacionarios
y altamente
no-lineales que son eficaces cuando los números de Reynolds son bajos. Algunos de estos
mecanismos,
como por ejemplo el retraso de la pérdida dinámica, la circulación adicional generada
por la rotación
del ala y la captura de la estela, entre otros, ofrecen ventajas únicas respecto de los
bien conocidos
vehículos aéreos de alas fijas, tales como mejor sustentación y capacidad de
generación de empuje sin
la necesidad de incrementar el peso.
En la naturaleza, los insectos y los pájaros constituyen dos caminos diferentes de la
evolución del vuelo animal. A pesar de que ambos tipos de vuelo se basan en alas
batientes, existen diferencias sustanciales entre ellos, por ejemplo, la mayoría de las
aves a excepción del colibrí necesitan moverse hacia delante a una determinada
velocidad para generar sustentación, esta restricción impide que los pájaros ejecuten
ciertos tipos de vuelos, como por ejemplo el “hover”. Sin embargo, en el mundo de los
insectos el “hover” es una técnica de vuelo corriente. Una de las claves para lograr
agilidad en el vuelo con alas batientes reside en la habilidad para variar la cinemática
de cada aleteo. Resulta crucial poder realizar análisis detallados de la cinemática para
entender integralmente el vuelo animal, para llevar a cabo el modelado aerodinámico,
y para captar los mecanismos aerodinámicos que se están empleando. Un estudio de
este tipo provee información sobre el movimiento 3D de las alas respecto del cuerpo, y
del movimiento de la criatura respecto del medio que lo rodea. El movimiento que
experimentan las alas a lo largo de un ciclo de batimiento es muy complejo e involucra
simultáneamente rotaciones, oscilaciones, y cambios significativos del ángulo de
ataque. Las alas realizan trayectorias extremadamente complicadas influenciando
directamente la capacidad de maniobra del insecto y produciendo diferentes
mecanismos aerodinámicos no estacionarios y altamente no lineales que son eficaces
cuando los números de Reynolds son bajos. Algunos de estos mecanismos, como por
ejemplo el retraso de la pérdida dinámica, la circulación adicional generada por la
rotación del ala y la captura de la estela, entre otros, ofrecen ventajas únicas respecto
de los bien conocidos vehículos aéreos de alas fijas, tales como mejor sustentación y
capacidad de generación de empuje sin la necesidad de incrementar el peso.
La Evolución del Vuelo
[ CITATION Ant81 \l 2058 ] Existen tres formas de vuelo:
Vuelo pasivo:
Usado por organismos pequeños que se dejan arrastrar por el viento y son
suficientemente livianos para no ser dañados por el aterrizaje. Su único control es el
momento de despegar.
Este método fue utilizado por los primeros organismos terrestres (plantas) para
dispersar sus esporas. Entre los insectos lo utilizan los pulgones que a menudo son
transportados largas distancias por las corrientes de aire.
Planeo: paracaidismo y remontarse
Paracaidismo: El organismo ha desarrollado una estructura para detener la caída.
Remontarse: El organismo ha desarrollado una estructura para subir y bajar utilizando
el viento. Por lo general es utilizado con otros tipos de vuelo.
Vuelo por su propio impulso:
Es desarrollado por el movimiento de alas. Requiere una enorme cantidad de energía
pero da un grado alto de independencia y libertad.
Vuelo en insectos.
Primeros organismos en volar por su propio impulso.
El vuelo se desarrolló a partir del movimiento de los “éxitos” en su etapa de larva.
Estos eran utilizados para moverse en el agua. Al salir a la superficie ya en forma de
adulto estos apéndices le ayudaban a escapar o moverse a atrapar su comida. Un
problema con el vuelo en los insectos consiste en que sus alas están compuestas de
tejido muerto y al perderlas ya no pueden renovarlas.
Las alas
Constituyen órganos adicionales muy importantes en la locomoción de los insectos
adultos. Se encuentran en números de dos pares en el pterotorax; existiendo también
insectos que presentan un solo par de alas y otros que no tienen. Los insectos que
poseen alas ya sea cuatro o dos, se denomina PTERYGOTAS y los que no posee son
llamados APTERYGOTAS. Dentro de los insectos alados hay insectos con alas pocas
desarrolladas a las que se denomina BRACHIPTEROS. Las alas se unen al cuerpo en
los aspectos laterales del alinotum mediante un conjunto de escleritos que se conocen
como PITERALIA. Las alas son glóbulos membranosos que se forma por expansión
de los márgenes laterales del alinotum con una pared extrema superior o inferior,
estas paredes se van acercando conforme se desarrollan estos glóbulos, llegando a
unirse cuando el ala esta completamente desarrollada; sin embargo la unión no es
uniforme si no que queda espacios o canales internos por donde circula la sangre o
emolinfa del insecto o se ubican algunos nervios; estos canales reciben el nombre de
venas. Las alas generalmente tienen forma triangular de tal manera que se distinguen
tres lados o márgenes y tres ángulos.[ CITATION Ort16 \l 2058 ]
Movimiento de las alas:
[ CITATION Wal97 \l 2058 ] En los grupos más primitivos (libélulas, cucarachas) los dos
pares de alas se mueven independientemente un par del otro, implicando que uno de
ellos se mueva
dentro de la turbulencia del otro.
El sistema nervioso de los insectos carece de centro de control del vuelo, pero los ojos
y los receptores sensoriales de las antenas, la cabeza, las alas y
otras partes del cuerpo aportan información continua del vuelo. Un mecanismo fiable
que presentan es una reacción con la luz de forma que la máxima
iluminación la reciben desde arriba, es decir en posición paralela al suelo, de forma
que cuando la cantidad de luz recibida en los ojos disminuye se
producen pequeños cambios en la posición de las alas para volver a lograr dicha
iluminación.
El movimiento de las alas se lleva a cabo mediante unos músculos, dentro de los
cuales diferenciamos dos tipos:
1. Directos: Los músculos directos se insertan en la base de las alas, se dividen
en dos grupos, los externos y los internos. La contracción de los internos hace
subir
las alas y la de los externos las bajan.
2. Indirectos: Los músculos indirectos, reciben este nombre porque realmente no
provocan el movimiento de las alas
La contracción de los músculos dorsoventrales y la distensión de los músculos
longitudinales implican que el tergo se acerque al esterno, y el juego con
articular de la base del ala hace que se eleve.
La contracción de los longitudinales junto con la distensión de dorsoventrales
provoca el abombamiento del tergo y como consecuencia la bajada de las alas.
Según el número de impulsos que necesiten para realizar el movimiento distinguimos:
• El músculo que se contrae como resultado de un solo impulso o señal nerviosa se
conoce como musculo músculo síncrono o neurogénico, es característico de insectos
que tienen un batir de alas lento.
• Insectos que tienen movimientos de alas más rápidos los músculos se contraen
mucho más rápidos que a la razón a la que llega el impulso nervioso y por lo tanto es
un músculo asíncrono.
[ CITATION Iné17 \l 2058 ] La forma en la que los insectos mueven sus alas es
precisamente lo que les permite generar sustento. Si analizamos la anatomía de un
aleteo, veremos que un batir de alas se compone de dos fases:
1. La fase translacional, en el cual el ala se desplaza con un ángulo de ataque
constante (en rojo)
2. La fase rotacional, en el cual el ala rota al comenzar o terminar el aleteo (en
azul)
En la mayoría de los casos, sabemos que la mayor parte del sustento de los insectos
se genera durante la fase translacional del aleteo.
Descripción del modelo
[ CITATION BRo08 \l 2058 ] El ciclo de batimiento puede ser dividido en cuatro fases:
a. una primera etapa de traslación donde el ala realiza un movimiento
descendente desde la parte dorsal hacia el vientre del insecto, llamada
“downstroke”
b. hacia el final del “downstroke” el ala gira rápidamente e invierte su dirección
de movimiento “supination”
c. una segunda etapa de traslación donde el ala se mueve en una dirección
opuesta, desde el vientre hacia la parte dorsal del insecto, llamada
“upstroke”
d. hacia el final del “upstroke” el ala vuelve a girar e invierte nuevamente la
dirección de su movimiento “pronation”. Las fases ii) y iv) pueden ser
clasificadas como la porción rotacional del ciclo de batimiento.
Planos de proyección
Debido a las complicaciones existentes para realizar mediciones precisas del
movimiento espacial del ala durante un ciclo de batimiento, los biólogos describen
dicho movimiento proyectando la trayectoria de puntos materiales pertenecientes al ala
sobre tres planos mutuamente perpendiculares:
a. el plano transversal
b. el plano sagital
c. el plano frontal
El plano sagital divide el insecto en una mitad derecha y una mitad izquierda, el plano
transversal divide el mismo en una porción anterior y otra porción posterior, y el plano
frontal divide la criatura en una parte dorsal y otra parte ventral respectivamente.
Sistemas de referencia y patrones cinemáticos
Los sistemas de referencia comúnmente utilizados para estudiar el movimiento del ala
de algunos insectos voladores son tres:
a. un sistema de referencia fijo al cuerpo
b. un sistema de referencia fijo al plano de aleteo
c. un sistema de referencia fijo o inercial
El sistema fijo al plano de aleteo fue utilizado por varios investigadores para facilitar la
descripción de la cinemática del ala. En este trabajo se emplean cuatro sistemas de
referencias:
un sistema de referencia inercial o Newtoniano N=(n1, n2, n3)
un sistema fijo al cuerpo del insecto, ubicado en el centro de masa del tórax
T=(t1, t2, t3)
un sistema fijo al plano de aleteo Z=(z1, z2, z3)
un sistema fijo al ala del insecto para facilitar la discretización espacial de la
misma, sobre el ala izquierda B=(b1, b2, b3) y sobre el ala derecha A=(a1, a2,
a3)
El ángulo que determina la orientación del cuerpo del insecto respecto del marco de
referencia inercial, N, se denomina “body angle”, χ, y se lo define como el ángulo
formado por el eje longitudinal del cuerpo del insecto BB′ y el plano horizontal. El
ángulo del plano de aleteo “stroke plane angle”, β, tiene mucha influencia sobre
insectos cuya frecuencia de batimiento es alta, el código computacional desarrollado
en este esfuerzo mide este ángulo respecto al eje DD′ perpendicular al eje longitudinal
del insecto. Este tipo de definición facilita la implementación de ángulos de Euler para
obtener la orientación instantánea del ala durante un ciclo de batimiento. En ausencia
de deformaciones, la cinemática del ala se puede describir especificando la evolución
temporal de tres ángulos:
a. el ángulo que orienta el ala respecto del plano de batimiento, “stroke position”,
φ (t)
b. el ángulo de desviación respecto del plano de batimiento, “stroke deviation”,
θ(t)
c. el ángulo de rotación respecto del eje longitudinal del ala, ψ(t)
Principio físico del vuelo
a: alas; b: articulaciones de las alas; c: músculos transversales; d: músculos longitudinales
El vuelo de un insecto es difícil de describir mediante leyes físicas, ya que este no vuela como
un avión, sino que describe muchísimas trayectorias que le permiten realizar miles de
maniobras. Esta maniobrabilidad viene dada por lo siguiente:
El ala de un avión le hace frente al aire en una posición casi horizontal, con una inclinación muy
pequeña. Así, el aire fluye suavemente por arriba y por debajo del ala, con una diferencia de
presión (es mayor abajo) que mantiene a la máquina en vuelo. Si el ángulo entre el ala y la
dirección del aire se hace más amplio, llega un punto en que la sustentación se pierde, y el
avión cae, sin remedio. Esto puede suceder, por ejemplo, en casos de ascensos bruscos. Este
problema se debe a que, al aumentar el ángulo de inclinación, se produce una interrupción del
flujo suave de aire y un cambio en las presiones.
El vuelo de los insectos suele ser desordenado e impredecible, con cambios repentinos en la
dirección. Pueden volar con ángulos de ataque muy grandes, es decir, con una inclinación
superior a los 45 grados. Sin embargo, se mantienen en el aire como si nada.
Los insectos son animales predominantes en el planeta, al menos si se considera el enorme
número de especies que abarcan. Y la habilidad para volar es uno de los factores que
contribuyen a ese predominio. Además, el vuelo no sólo les sirve para transportarse, sino
también para capturar presas, defender territorio o cortejar a su pareja.
La clave de esa maravillosa capacidad para volar es lo que Fernando Minotti intentó
desentrañar apelando a la matemática y haciendo uso de las más elementales leyes de la
física. “Lo que desarrollamos es una teoría matemática analítica que permite explicar por qué
en los insectos no hay una interrupción del flujo alrededor del ala, aun con ángulos grandes de
ataque”. La clave parece estar en un vórtice o remolino que se forma en cada una de sus alas y
que persiste con todos los cambios de movimiento. Este vórtice regulariza el flujo del aire en el
borde delantero del ala, y asegura un flujo suave cualquiera sea el ángulo de ataque.
Este vórtice, juega un papel importante para mantener la sustentación. “El vórtice se forma en
cada una de las alas del insecto, y su tamaño es prácticamente independiente del tipo de ala y
del tipo de vuelo del insecto. Más aún, persiste a pesar de los cambios bruscos de dirección del
movimiento”.[ CITATION AMe86 \l 2058 ]
Conclusión:
La aparición de las alas en los insectos supuso un gran salto adaptativo en la historia
evolutiva de estos organismos, ofreciéndoles la posibilidad de dispersarse y
diversificarse por todo tipo de hábitats.
Las alas del insecto se mueven con una inclinación hacia adelante y hacia arriba,
acercándose a la cabeza de la mosca de la fruta, un movimiento que parece llevar
flujos de olor directamente hasta las antenas del insecto.
Referencias
Dawson, I. (2017). El Movimiento Importa – Pero, ¿cómo vuelan realmente los insectos? –
Parte 2.
Delgado, A. M. (1981). Introducción a la entomología : morfología y taxonomía de los insectos.
Limusa.
Forster, W. (1997). Los insectos : manual práctico para los aficionados y coleccionistas. Omega.
Hermógenes, O. M. (2016). ENTOMOLOGIA GENERAL.
Meglistch, A. (1986). Zoologia de los invetebrados. Pirámides.
Roccia, B. (2008). BIOMIMÉTICA DEL VUELO: SIMULACIONES NUMÉRICAS DE LA CINEMÁTICA
DE ALAS BATIENTES.