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Sistema de Producción Agrícola

Este documento describe los pasos clave de un sistema de producción agrícola, incluyendo la preparación del terreno, la siembra, los trabajos posteriores a la siembra y la cosecha. La preparación del terreno incluye roturar el suelo para desbloquear nutrientes y mejorar la absorción de agua. La siembra requiere considerar el momento adecuado y calcular la cantidad y calidad de semillas. Los trabajos posteriores a la siembra incluyen combatir malezas. La cosecha requiere recolectar los cultivos en
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Sistema de Producción Agrícola

Este documento describe los pasos clave de un sistema de producción agrícola, incluyendo la preparación del terreno, la siembra, los trabajos posteriores a la siembra y la cosecha. La preparación del terreno incluye roturar el suelo para desbloquear nutrientes y mejorar la absorción de agua. La siembra requiere considerar el momento adecuado y calcular la cantidad y calidad de semillas. Los trabajos posteriores a la siembra incluyen combatir malezas. La cosecha requiere recolectar los cultivos en
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Universidad Politécnica Mesoamericana

Ingeniería en Manejo de Recursos Naturales

Séptimo Cuatrimestre

Sistema Semiescolarizado

Módulo I

Alumna:

María José Que Hernández

Asignatura:

“SISTEMAS DE PRODUCCION”

Docente:

Santa Isabel Corzo Romero

Actividad:
EP2. Desarrolla un Sistema de Producción agrícola donde describa paso a
paso la elaboración del sistema.

Fecha de entrega:

24/01/21
Sistema de Producción agrícola
Los sistemas agrícolas se definen como conjuntos de explotaciones agrícolas individuales
con recursos básicos, pautas empresariales, medios familiares de sustento y limitaciones en
general similares, a los cuales corresponderían estrategias de desarrollo e intervenciones
parecidas. Según el alcance del análisis, un sistema agrícola puede abarcar unas docenas o a
muchos millones de familias.

Para llevar a cabo un sistema de producción agrícola se comienza con la preparación del
terreno que forma parte del capital agrario y termina con lo cosecha de los productos
obtenidos.

En este proceso se cumplen varias etapas, que se pueden agrupar en los siguientes pasos:

1. Preparación de tierras

2. Siembra

3. Trabajos de postsiembra (cuidados y mantenimiento)

4. Cosecha

1. Preparación de tierras

La preparación del terreno, se inicia con la roturación, cuyo objetivo es desbloquear los
nutrientes para hacerlos asimilables a las plantas, cumpliendo de esta manera una etapa de
la producción.

La técnica de roturar el suelo que toma un tiempo necesario hasta el momento de la


siembra, que es el lapso requerido para que pueda producirse la transferencia mencionada,
se llama barbecho. Este trabajo es necesario porque un terreno roturado (desbarbechado),
tiene mayor absorción de agua, y por otro lado cumple con la nitrificación
o fertilización de la tierra.

Este proceso avanza en forma más o menos lenta, porque está condicionada al tipo de suelo
donde se trabaja, como también depende de las condiciones de humedad y de temperatura
para su celeridad y mayor consistencia.

Durante el tiempo que se requiere para este trabajo, se utilizan maquinaria especial y
herramientas, etapa muy importante porque se está preparando "la cama de siembra",
porque en ella la semilla, que requiere de una determinada dosis de humedad y temperatura
y que es variable para cada cultivo, encontrará la benevolencia para su germinación.

2. Siembra

Concluido los trabajos de preparación de tierras, viene el proceso de la siembra.

El primer aspecto a considerar en ésta etapa es el momento oportuno, el tiempo de la


siembra, que debe estar unido a la disponibilidad de maquinaria y capacidad de trabajo, el
no tomar en cuenta éstos elementos, se puede trabar el cumplimiento de los objetivos
trazados.

Determinados el momento y viabilidad de cumplimiento, es necesario el cálculo de la


cantidad de semilla, de acuerdo a la calidad de la misma, calidad que está determinada por
su pureza, poder de germinación y energía germinativa.
La pureza de la semilla está dada por la categoría y por los elementos que la
acompañan. El poder de germinación es el porcentaje de granos de una cantidad
determinada, que están en posibilidad de germinación, pues podemos encontramos con
semillas aparentemente munidas de buenas cualidades y que en el momento de desarrollar
demuestran sus deficiencias, por tanto, lo que vale es la cantidad de semilla en condiciones
óptimas de germinación y no cantidad de semilla depositada en la tierra preparada.

En cuanto a la energía
germinativa podemos manifestar que es el lapso que demora la semilla para germinar.

Conocida la calidad de la semilla, de la cual dependerá la cantidad a ser utilizada para tener
en el cultivo una densidad óptima de plantas por superficie, densidad que a su vez
dependerá del suelo y del clima.

Aquí se cumple la ley de los rendimientos decrecientes. Cada unidad de superficie tiene un
límite máximo para soportar un número determinado de plantas, pasado el cual la
competencia entre ellas disminuye los rendimientos. Por otra parte, sabemos que cada
planta tiene un límite de producción, de tal suerte que cuando faltan plantas en un terreno
determinado los rendimientos también disminuyen.

Determinado el número de plantas deseables para el cultivo y la calidad de la semilla, se


puede calcular la densidad óptima de siembra.
En nuestro medio y casi en todas las zonas dedicadas a la agricultura, la densidad
del cultivo se calcula en función de los Kg. de semilla que se siembra por hectárea. Para
entendidos en la materia manifiestan que tal sistema es deficiente y promueven la
regulación de la siembra por cantidad de semilla por unidad de superficie, es decir por
metro cuadrado o por metro lineal.

Además de la calidad y cantidad de semillas, es necesario tomar en cuenta la correcta y


uniforme distribución en la superficie; esto significa que no exista ausencia de plantas en
algunos lugares y puntos en donde estas se encuentran amontonadas, pues el rendimiento se
verá afectado por el déficit de plantas en una parte, y por exceso en otra. Estas deficiencias
ya son superadas en gran parte por la maquinaria que nos presenta el mundo industrial
agrícola.

Otro aspecto a ser considerado es la forma de siembra, es decir, cómo se dispone el cultivo
en el lote. En nuestro medio en las empresas familiares se utiliza el voleo (al vuelo), que
significa arrogar la semilla con la mano en forma esparcida, sistema que es muy imperfecto,
porque no se logra una correcta distribución y se pierde mucha semilla al quedar en la
superficie o estar mal enterrada. Al momento también la técnica nos presenta maquinaria
sofisticada que supere estas deficiencias.

3.

Trabajos de post siembra


En esta etapa podemos señalar dos tareas, la primera labor de postsiembra
propiamente dicha, que son trabajos que se realizan en los sembradíos con el objeto de
mejorar su evolución productiva.

Estas labores dependen del cultivo, de las particulares condiciones del terreno y de diversas
circunstancias ecológicas.

El principal problema de un cultivo es la invasión de malezas, que normalmente son más


agresivas y que si no se toman las precauciones respectivas, muchas veces llegan a cubrirlo
hasta su desaparición total, sobre todo cuando los cultivos están en su etapa inicial de
crecimiento.

La otra labor que tomamos en cuanta dentro de los trabajos de postsiembra, la


denominamos trabajos de protección, es decir son formas manuales o mecánicas que
combaten las malezas.

Existen productos químicos, como los herbicidas, que a tiempo de combatir la maleza
protege los cultivos.
Estos pueden ser aplicados antes de la siembra, después de ésta, antes de
que nazca el cultivo o ya nacido éste, normalmente estos trabajos se llaman labores de
presiembra, ejecutadas antes de iniciar la siembra; labor de preemergencia una vez
efectuada la siembra y está en su etapa inicial y labor de postemergencia cuando el cultivo
ya está en pleno de desarrollo hasta la floración.

4. La cosecha

Se considera la última etapa del proceso de producción, que es la maduración de los bienes
que se producen, y de acuerdo a cada tipo se tiene que decidir el momento oportuno de su
recolección. Es muy importante cosechar en momento preciso. Si se lo hace antes se
pierden sustanciales porcentajes por mermas, al estar verdes no terminan su ciclo
provocando disminuciones en el pesó y afectando a su calidad, que al momento de la venta
ocasionan pérdidas por los descuentos que se tienen que efectuar en las liquidaciones. Si la
cosecha se realiza después del punto óptimo, los productos recolectados pueden
perjudicarse, pues corren el riesgo de que duren poco tiempo a la realización en el mercado.

Los
elementos
que se utilizan para la recolección de los
granos o frutos pueden ser con personal
propio o personal eventual (contratistas). Al respecto se tendrá que hacer
un análisis y cálculo de la conveniencia o no de contratación de personal adicional. Por otro
lado cuando no se cuenta con maquinaria de cosecha, se solicitan los servicios de empresas
que se dedican a esta clase de servicios.

Concluida la recolección o cosecha de los granos en los terrenos utilizados, quedan


elementos o residuos, que si bien no forman parte del ciclo de producción agrícola, llegan a
convertirse por medio de su venía en ingresos extras, que de una manera u otra disminuyen
los costos de producción, así podemos indicar cuando se cosecha maní y café queda la
cascara, en la cosecha de arroz por el pelado queda la cascarilla que se vende como
alimento para producción avícola.

En las explotaciones agrícolas debemos diferenciar los cultivos permanentes y los cultivos


[Link] primeros son aquellos, cuya producción se inicia después de 4 o 5 años de
cuidados y como su nombre lo indica permanecen de acuerdo a las atenciones, variedad o
clase y sobre todo de acuerdo a las zonas por varios años, que concluida la etapa de
crecimiento se convierten en la máquina de la empresa, es decir, dentro de los activos fijos

y es por esta razón que de forma inmediata al formar parte de los activos de producción se
procede a la amortización respectiva, claro está, tomando en cuenta la fecha de ingreso.

Los segundos denominados cultivos transitorios, son aquellos cuyo ciclo de producción
concluye dentro de un ejercicio económico, desapareciendo con la cosecha la planta en
producción, es por esta razón que no se amortizan.
Bibliografía

Emilio J. Ríos Velasco. (2016). Introducción al proceso Agrícola. Producción Agrícola.


Impreso en España.

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