EROSIÓN DENTAL
INTRODUCCIÓN:
El desgaste dental es el resultado de la acción concurrente de diversos mecanismos y factores que
actúan sobre los dientes en el ambiente bucal, los cuales pueden ocurrir separados o en conjunto
en un mismo paciente.
Se han utilizado diferentes denominaciones para el término erosión, como son corrosión y
degradación dental, que son considerados sinónimos.
La erosión dental se define como la pérdida progresiva e irreversible del tejido duro dental, causada
por un proceso químico de disolución de ácidos que no involucra bacterias. Tiene una etiología
multifactorial, que involucra factores químicos, biológicos y de comportamiento. Comienza a
medida que el diente se ablanda y progresa aún más hacia el desgaste, debido a los efectos
acumulativos de los desafíos erosivos asociados con las fuerzas mecánicas como la abrasión y el
desgaste.
La sensibilidad al dolor, el mal funcionamiento y la estética y la inflamación de la pulpa dental son
ejemplos de las consecuencias de la erosión dental.
La distribución de la erosión dental no es uniforme dentro de los arcos dentarios. No es posible
predecir exactamente la localización de tales lesiones dependiendo de su etiología, sin embargo, la
erosión afectará a algunos dientes más que a otros. En niños y adolescentes los dientes anteriores
maxilares, especialmente las superficies palatinas y los primeros molares permanentes, son los más
frecuentemente afectados. Desde el punto de vista clínico se describen ciertas características
comunes, donde las lesiones por erosión dental se presentan tanto en zonas linguales como
vestibulares, especialmente en el tercio gingival, como pequeñas depresiones o lesiones
superficiales, más anchas que profundas, con forma de disco, cuchara o irregular. También se
caracterizan por tener márgenes lisos y poco definidos, mostrando la superficie del esmalte pulida y
sin brillo. Cuando se presenta en zonas oclusales lo hace en forma de canaleta o pozos.
La realización de un diagnóstico precoz y la aplicación de medidas preventivas y de control de la
erosión son imprescindibles. Si no se trata, la erosión puede contribuir a una gran pérdida de
estructura dental, dando lugar a síntomas dolorosos, pérdida de dimensión vertical, deterioro
estético y funcional, compromiso pulpar y posiblemente incluso causar un impacto negativo en la
salud bucal y la calidad de vida de los individuos afectados.
Existe una creciente prevalencia, especialmente entre niños y jóvenes, y una gravedad, que tiende
a aumentar con la edad. Se ha mostrado una prevalencia de esta condición de alrededor del 50%
en la dentición decidua y del 30% en la dentición permanente. El hallazgo más alarmante es que la
erosión en la dentición decidua aumenta aproximadamente cuatro veces la probabilidad de su
desarrollo en la dentición permanente.
JUSTIFICACIÓN: La erosión dental es un tema muy importante en la salud bucal de los niños, ya que
al ser asintomática no se puede notar la magnitud de esta y lo que puede llegar a provocar. Yo
decidí este tema porque en los niños es una alteración que, de acuerdo a estudios hechos, en esta
década ha aumentado en México y en el mundo y que seguirá en aumento ya que involucra
diferentes aspectos para su desarrollo y deberíamos de tenerlo en cuenta en el consultorio dental,
en nuestras consultas rutinarias en los niños y también informar a los papás las causas de esta
alteración. Es un tema que no debería pasar desapercibido, es demasiado importante para hacerlo
parte de nuestra historia clínica y desarrollarlo de manera que todos lo conozcan y lo tengan en
cuenta.
OBJETIVO GENERAL: Informar a los padres de familia, odontólogos y personas en general a cerca de
la Erosión Dental, su desarrollo y sobre todo las causas de este. Comunicar que es una alteración en
los dientes de los niños que va en aumento con el paso de los años.
OBJETIVO ESPECIFICO: Dar a conocer las causas de la Erosión Dental en los niños y enfatizar que se
relaciona con hábitos alimenticios y factores de comportamiento e incluso factores químicos.
DESARROLLO:
¿Qué es la Erosión Dental?
La erosión dental se caracteriza por la pérdida progresiva de la estructura dentaria como resultado
de la exposición crónica a ácidos de origen no bacteriano, que es un aspecto diferencial
importante en relación con la caries dental. Los ácidos que intervienen en el proceso de erosión
pueden tener origen extrínseco a través de alimentos, bebidas y / o fármacos ácidos o un origen
intrínseco en el que los trastornos orgánicos o psicosomáticos (reflujo gastroesofágico y bulimia)
hacen que el contenido ácido del estómago entre en contacto con el medio ambiente bucal.
En contacto con la superficie del esmalte dentario, los ácidos se disocian en agua y producen iones
de hidrógeno (H+). Estos iones pueden reaccionar con los minerales de los prismas del esmalte, lo
que resulta en la desmineralización de este debido a la combinación con iones carbonato o iones
de fosfato.
Este proceso genera una desmineralización superficial, con la consiguiente reducción de la dureza y
reblandecimiento del tejido dentario. En esta etapa la lesión de erosión se considera remineralizable
y reversible, aplicándose el nombre de “erosión dentaria”
La pérdida sucesiva de estructura dentaria provocada por el estímulo erosivo prolongado con
eventos repetidos de reblandecimiento del tejido, conducen a la pérdida permanente de volumen,
cuya superficie remanente queda ablandada. En esta etapa, hay una pérdida irreversible de la
estructura del diente por el desgaste, siendo llamado “desgaste dentario erosivo”.
Cuando la superficie del esmalte se mantiene total o parcialmente desmineralizada, puede ser
vulnerable a fuerzas mecánicas como el cepillado dental, incluso horas después de su
reblandecimiento. La pérdida de la estructura del diente no sólo está relacionada con la
presentación de la erosión. Normalmente, los procesos de atrición y/o abrasión se producen
simultáneamente y son responsables de la acción mecánica que provocara la eliminación de
estructura dentaria previamente reblandecida por acción de los ácidos.
¿Cuáles son los principales factores de riesgo de erosión dentaria?
-Factores intrínsecos: se refieren a factores propios de la fisiología y/o fisiopatología del cuerpo;
anormalidades en el tracto gastrointestinal o bajo flujo salival.
-Factores extrínsecos: estos corresponden a sustancias ácidas externas; bebidas carbonatadas y
bebidas no carbonatadas, como jugos de frutas ácidas.
-Factores químicos: P
ropiedades químicas de alimentos, bebidas y otros productos. La acidez de
bebidas y comidas; representada por el pH; concentración de fosfato / calcio / flúor, presencia de
agentes quelantes, tipo y cantidad de ácido, capacidad tampón, temperatura, y adhesividad.
El alimento o bebida se considera erosivo cuando está subsaturado con relación a la
hidroxiapatita.
A diferencia de la caries dental, no hay valor de pH crítico específico por debajo del cual se
produzca la erosión.
Ácidos que tienen la propiedad quelante, como el ácido cítrico, pueden aumentar el
proceso de erosión.
Cuanto más caliente y adhesivo el agente erosivo, mayor será el potencial de disolución de
las estructuras dentarias.
No hay cómo predecir clínicamente el potencial erosivo de los alimentos y bebidas, ya que
también deben considerarse factores biológicos y de comportamiento de los individuos.
-Factores biológicos: Incluyen todas las características de la cavidad bucal del individuo que
pueden influir en el desarrollo de la erosión dentaria.
la posición de los dientes, la anatomía de los tejidos blandos, la calidad de los tejidos
dentarios y las propiedades de la saliva que contiene propiedades protectoras, se considera el
factor biológico más importante para la erosión dentaria.
-Enfermedades relacionadas con la erosión dental: La hiposalivación es una condición a menudo
observada en pacientes sometidos a tratamiento de radiación contra cáncer de cabeza y cuello,
pacientes que sufren de enfermedades de las glándulas salivales, pudiendo ser también inducida
por diversos fármacos.
El uso de diuréticos, digitálicos y antihipertensivos, que favorecen la disminución de los fluidos
corporales.
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) que corresponde a un trastorno donde los ácidos
del estómago discurren hacia el esófago y la cavidad bucal. Los pacientes con esta enfermedad
presentan esmalte delgado y translúcido, pérdida de estructura dentaria en las superficies palatinas
de dientes anteriores y en forma de depresiones o concavidades en los dientes posteriores.
Los componentes orgánicos son importantes en la formación de la película adquirida. La película se
compone de glucoproteínas que se depositan en la superficie dental. Este depósito actúa como
una membrana de permeabilidad selectiva que evita el contacto directo entre el ácido y la
superficie dental, reduciendo el grado de disolución de la hidroxiapatita. El nivel de protección de la
película es definida por su composición, grosor y tiempo de maduración. Por tanto, cuanto más
madura y gruesa sea la película, mayor será la protección que proporcione.
El esmalte y la dentina de los dientes primarios son más delgados en comparación con los
dientes permanentes. Por lo tanto, el proceso de erosión alcanzaría más rápido la dentina,
conduciendo a una lesión avanzada después de un corto periodo de exposición a los ácidos.
-Factores de comportamiento: I ncluyen desde frecuencia, tiempo, forma y horario de consumo de
las bebidas, hasta presencia de enfermedades psicosomáticas como la bulimia.
La frecuencia y el tiempo de contacto del agente erosivo con las superficies dentarias son
proporcionales al desarrollo de la erosión.
La forma en que se introduce la dieta ácida en la cavidad oral (pajilla, taza, biberón) puede
afectar el tiempo de exposición y por lo tanto también, el tiempo de contacto.
El consumo de frutas y verduras es parte de una dieta equilibrada y se considera un
comportamiento saludable. Sin embargo, puede ser un factor de riesgo de erosión cuando este es
excesivo, siguiendo un patrón inusual.
¿Cómo diagnosticar la erosión dentaria?
El diagnóstico de las primeras etapas de la erosión puede ser difícil, pues los cambios en la superficie
de los dientes no son muy evidentes. Rara vez hay presencia de algún tipo de sintomatología en
esta etapa, no existen métodos de diagnóstico auxiliares para este propósito.
El diagnóstico se basa principalmente en el examen clínico visual, que debe realizarse en
condiciones que permitan la observación de pequeñas alteraciones. Para ello, los dientes deben
estar limpios (realizar previamente profilaxis), secos y bien iluminados.
Es fundamental la realización de una anamnesis cuidadosa, en la cual se indague acerca de
aspectos relacionados con la salud en general, dieta, higiene bucal y hábitos de comportamiento.
-Características clínicas:
Inicialmente se presenta una pérdida de brillo de la superficie de esmalte, con ausencia de
periquimaties. La superficie adquiere una apariencia lisa y brillante. En superficies lisas, las áreas
convexas se aplanan o se tornan cóncavas y el ancho excede la profundidad. Por lo general, se
mantiene un borde de esmalte intacto adyacente al tercio cervical de la corona. Estas
características son comunes a dientes anteriores y posteriores.
En los dientes anteriores, la pérdida de la estructura dental en las superficies vestibular y palatina
contribuye a un aumento de la translucidez debida a la reducción del espesor del borde incisal, el
cual se torna más susceptible a la aparición de pequeñas fracturas. Con la continuación de la
actividad del proceso erosivo, este aspecto puede resultar en una reducción de la altura de la
corona clínica.
En los dientes posteriores, hay un redondeo de las cúspides y formación de cráteres o “cuppings”
que son desgastes localizados en forma de taza. En presencia de restauraciones, éstas pueden
parecer prominentes por la pérdida de estructura dentaria alrededor. En casos severos, toda la
morfología oclusal puede desaparecer. El compromiso de la dentina como resultado del proceso
erosivo puede ser difícil de diagnosticar en sus primeras etapas. Es posible que haya formación de
dentina de reparación, así como que la dentina expuesta pueda presentar sensibilidad a los
estímulos de calor, frío. En casos más severos, la pérdida de estructura dentaria puede comprometer
al órgano pulpar.
¿Cómo cuantificar la erosión dental?
El año 2007 se realizó un taller sobre erosión dentaria en Suiza, donde el índice BEWE (Basic Erosive
Wear Examination) fue propuesto por Bartlett et al y que actualmente es el índice más ampliamente
aceptado para evaluar clínicamente las lesiones erosivas. El índice BEWE preconiza la suma de las
puntuaciones más altas (Tabla 2) de cada sextante de la cavidad bucal (Tabla 3) para determinar
el nivel de riesgo, el que a su vez indica qué procedimientos clínicos se recomiendan para el
tratamiento del cuadro de erosión que presenta el paciente (Tabla 4).
Una de las desventajas del índice BEWE es que como sólo toma en cuenta la mayor puntuación
según la gravedad de la erosión por sextante, muchos de los datos individuales de erosión de menor
gravedad en el mismo sextante se pierden. Por otra parte, la profundidad de las lesiones erosivas no
se considera en el índice BEWE debido a que las puntuaciones varían de acuerdo con el área de
superficie de tejido duro perdido, es decir, alrededor del 50%, sin tener en cuenta si el tejido perdido
era esmalte o dentina, y si ya hay proximidad con la pulpa.
Aún no existe evidencia científica para el uso de BEWE. Sin embargo, es el índice recomendado
para ser utilizado en la clínica odontológica, a pesar de los inconvenientes que presenta.
Prevalencia de erosión.
A nivel mundial, la prevalencia de la erosión dentaria en niños de 3 a 4 años de edad, varía entre
5,7% en China y 65% en el Reino Unido. Para niños entre 6 y 12 años de edad, la prevalencia varía de
3% en Holanda y 61,8% en China. Y en adolescentes, la prevalencia oscila entre el 14% en Inglaterra
y el 95% en Arabia Saudita. En Brasil los niños de 3 a 4 años de edad, la prevalencia es de
aproximadamente 50%. Los niños de entre 6 y 12 presentan una prevalencia de 19,9% de erosión, de
acuerdo a Mangueira et al. Y en adolescentes, esa prevalencia varía entre 7,2 y 34,1%.
¿Cómo prevenir la erosión dentaria?
Las estrategias para prevención de la erosión dentaria incluyen la evaluación de los diferentes
factores etiológicos para la identificación de los pacientes de riesgo.
Las medidas preventivas deben ser implementadas para reducir el estímulo erosivo y aumentar los
factores de protección y de defensa, restableciendo el equilibrio del medio bucal.
-Cambio en los hábitos alimenticios.
Una de las principales estrategias para la prevención de la erosión dentaria es la reducción
de la exposición al ácido, a través de la disminución de la frecuencia y el tiempo de contacto del
mismo con la superficie dentaria. Se debe aconsejar a los pacientes no consumir alimentos o
bebidas ácidas entre comidas.
Algunos métodos de ingestión de bebidas pueden conducir a un mayor tiempo de contacto
del ácido con la cavidad bucal. Por ejemplo, la retención o enjuague con el líquido previo a su
ingestión, el acto de beber el jugo o soda directamente de la botella o la alimentación con biberón,
los que deben ser evitados.
Lo ideal sería que las bebidas sean tomadas con pajilla situada en la región posterior de la boca,
de manera que no tengan contacto directo con las superficies dentarias.
-Tratamiento de la salud general.
Episodios frecuentes de vómito debidos a bulimia o alcoholismo, y la presencia de reflujo
gastroesofágico crónico, requieren tratamiento médico y/o psicológico para la reducción de la
exposición permanente de los dientes al ácido endógeno.
-Reducción del impacto mecánico del cepillado dental.
Las superficies erosionadas pueden ser desgastadas por el cepillado.
Los pacientes que están en alto riesgo de desgaste por erosión deben evitar cepillar los dientes
inmediatamente después de un ataque erosivo (vómito o dieta ácida). En estos casos, se indica el
uso de enjuagues bucales fluorados, solución de bicarbonato de sodio, leche, y como una última
opción el aclaramiento con agua. Siendo necesario esperar 1 hora para llevar a cabo el cepillado
dental.
Los pacientes con lesiones erosivas deben cepillarse los dientes con cepillos de cerdas suaves,
con una presión mínima y el uso de cremas dentales fluoradas de baja abrasividad. Enjuagues
bucales y pastas dentales con bajo pH deben ser evitados.
-Aumento del flujo salival.
El flujo salival bajo y la baja capacidad de amortiguación de la saliva, están fuertemente
correlacionados con la aparición de la erosión dentaria.
El aumento en el flujo salival es una manera de aumentar la capacidad tampón y el
contenido mineral de la saliva, este aumento puede ser estimulado localmente, por la utilización de
goma de mascar o sistémicamente mediante el uso de fármacos (fármacos colinérgicos tales como
la pilocarpina).
-Desarrollo de alimentos menos erosivos.
Las estrategias preventivas que dependen de cambio en los hábitos del paciente pueden
tener un impacto limitado.
Existe la necesidad de estrategias preventivas que dependan menos de la colaboración del
paciente.
La reducción del potencial erosivo de las bebidas ácidas por suplementación de iones (calcio,
fosfato y fluoruro), que componen la apatita es una de ellas.
-Uso de fluoruros.
La acción preventiva del flúor con respecto a la erosión se atribuye a la precipitación de
fluoruro de calcio (fluoruro de amina o fluoruro de sodio) o un precipitado rico en metales (tetra
fluoruro de titanio o fluoruro estañoso), sobre la estructura dentaria.
Los agentes con una alta concentración de fluoruro (NaF, AmF, SnF2 o APF / 12.300 a
22.600ppm F pH 1 a 7), en soluciones, geles y barnices, han demostrado aumentar la resistencia a la
abrasión y reducir el desarrollo de erosión del esmalte y la dentina in vitro e in situ.
Actualmente, los mejores resultados preventivos se han encontrado con el uso de
compuestos fluorados que contienen estaño.
¿Cómo tratar la erosión dental?
El objetivo principal del tratamiento de la erosión es prevenir o disminuir la progresión de las lesiones.
Es importante identificar y reemplazar los factores de riesgo y hábitos poco saludables que están
actuando directamente en el proceso por hábitos más saludables.
Las conductas clínicas para el tratamiento de estas lesiones están indicadas cuando la estructura
del diente se ve comprometida; hay sensibilidad dentinaria; compromiso estético; o donde existe
posibilidad de exposición pulpar.
BIBLIOGRAFÍA:
1. Martinez B, Vertuan M, Goncalvez IV, Magalhaes AC. Effect of different citrus sweet on the dvelopment of
enamel erosión. J Appl Oral Sci. Brasil: 2020. Articulo original [Link]
2. Torres D, Fuentes R, Bornhardt T, Iturriaga V. Erosión dental y sus posibles factores de riesgo en niños: revisión
de la literatura. Rev Clín de Periodoncia Implantol Rehabil Oral. Chile:2016; 9(1): 19-24
[Link]
3. Auad SM, Ríos D, Bonecker M. Erosión dentaria. Manual de referencia para Procedimientos clínicos en
Odontopediatría. Capitulo 24. Pg. 276-292
4. Duggal M, Cameron A, Toumba J. Odontología pediátrica: Erosión dental. Manual moderno. 1ª Ed. Mexico: 2014;
pg. 34,35.
RESUMEN
EROSIÓN DENTAL
OBJETIVO GENERAL: Informar a los padres de familia, odontólogos y personas en general a cerca de
la Erosión Dental, su desarrollo y sobre todo las causas de este. Comunicar que es una alteración en
los dientes de los niños que va en aumento con el paso de los años.
OBJETIVO ESPECIFICO: Dar a conocer las causas de la Erosión Dental en los niños y enfatizar que se
relaciona con hábitos alimenticios y factores de comportamiento e incluso factores químicos.
DESARROLLO: La erosión dental corresponde a la pérdida irreversible de los tejidos superficiales del
diente debido a la acción química de ácidos, donde no participan las bacterias. Se ha
transformado en una afección común a nivel mundial, afectando especialmente a la población
infantil por el alto consumo de bebidas ácidas y carbonatadas. La erosión dentaria es una
alteración multifactorial, relacionada a la acción de factores químicos, biológicos y de
comportamiento del paciente. Dentro de su etiología se encuentran factores de riesgo tanto
intrínsecos, producidos por el propio organismo, como extrínsecos, que no tienen su origen en el
mismo, pero se relacionan directamente con él. El índice BEWE tiene una importante aplicación
clínica ya que permite la evaluación del nivel de riesgo y la indicación de los procedimientos
clínicos apropiados para cada paciente. Las estrategias para prevención de la erosión aún son
limitadas e insuficientes y se refieren a cambios en los hábitos de alimentación, tratamiento de la
salud general, reducción del impacto mecánico del cepillado dental, aumento del flujo salival,
desarrollo de alimentos menos erosivos y uso de fluoruros. Las conductas clínicas propuestas en el
BEWE pueden ser utilizadas en el tratamiento de la erosión dentaria, identificando y sustituyendo los
factores de riesgo que están actuando directamente en el proceso.
CONCLUSIONES: La erosión dental es un tipo de desgaste dental de origen multifactorial y que ha
aumentado su prevalencia en niños. Los factores de riesgo intrínsecos más relevantes son los
relacionados con el flujo y pH salival y enfermedades gástricas como la ERGE, y los factores de
riesgo extrínsecos corresponden a ácidos externos provenientes de bebidas carbonatadas y no
carbonatadas. La presencia de estos factores se puede encontrar por separado o en conjunto,
donde es posible alcanzar una potenciación y consecuente aumento en el grado de erosión.
Actualmente la alta exposición a estos factores hace necesario aumentar y expandir el
conocimiento sobre la erosión dental en niños de manera que nosotros como odontólogos
tengamos la capacidad de realizar una adecuada prevención y diagnóstico, evitando el deterioro
de la superficie dentaria en denticiones temporales y permanentes jóvenes.
BIBLIOGRAFIA:
1. Martinez B, Vertuan M, Goncalvez IV, Magalhaes AC. Effect of different citrus sweet on the dvelopment of
enamel erosión. J Appl Oral Sci. Brasil: 2020. Articulo original [Link]
2. Torres D, Fuentes R, Bornhardt T, Iturriaga V. Erosión dental y sus posibles factores de riesgo en niños: revisión
de la literatura. Rev Clín de Periodoncia Implantol Rehabil Oral. Chile:2016; 9(1): 19-24
[Link]
3. Auad SM, Ríos D, Bonecker M. Erosión dentaria. Manual de referencia para Procedimientos clínicos en
Odontopediatría. Capítulo 24. Pg. 276-292
4. Duggal M, Cameron A, Toumba J. Odontología pediátrica: Erosión dental. Manual moderno. 1ª Ed. Mexico: 2014;
pg. 34,35.