09 La Bejahung y Sus Destinos - Coirini
09 La Bejahung y Sus Destinos - Coirini
Damián Coirini
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Resumen: Summary:
El presente texto se configura a partir de The given text is made from the theoretic
la transcripción de clases teóricas dictadas classes transcriptions. Those had taken
en el marco del programa anual de la cáte- place along the year 2013, within the fra-
dra “Psicología Clínica II A” de la Facultad mework of the subject “Psicología Clínica
de Psicología de la UNR, correspondientes II A” from the “Facultad de Psicología”
al año lectivo 2013. En el mismo se de- at “Universidad Nacional de Rosario”.
sarrollan problemáticas introducidas por While retaking the Jacques Lacan semi-
Jacques Lacan al estudio de las estructuras naries from the years 1955 and 1956,
freudianas de las psicosis, tomando como this text introduces the issues presen-
referencia el marco de su Seminario dicta- ted by Lacan itself reading the freu-
do en los años 1955-56. Se recorren los ar- d´s psychoses structures. Is on the at-
gumentos y los problemas que surgen del tempt to isolate the mechanism that
intento de aislar un mecanismo diferencial sets apart the neurosis from the psycho-
entre neurosis y psicosis: la problemática sis: the topic Bejahung - Austossung -
Bejahung - Austossung - Verwerfung. Esto Verwerfung that these classes took place.
se desarrolla desde una particular posición The topic is developed from a particular
de lectura adoptada por Lacan: posición position adopted by Lacan: position in
que se caracteriza por leer el texto –tan- which he reads the text –both freud´s text
to el texto freudiano como la enunciación and the psychotic speech– as if they are fo-
psicótica– como una lengua extranjera. reign languages. At last the theoretical fun-
Por último, se presentan y explicitan los daments of the previously mentioned sub-
fundamentos teóricos de la estructura del jects program are presented and explained.
programa de la materia antes mencionada.
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La Behajung y sus destinos. Locuras, sujetos y enunciación
The Bejahung and its destinies. Madness, subject and enunciation // Damián Coirini
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haya una manera diferente de relacionarse guaje que no está destinada estrictamente
al Otro tenemos que excluir de la lectura a un campo de significación, sino que está
al sujeto. destinada a un campo de erotización del
sujeto. Y esto en la constitución misma del
El otro punto de la unidad temática nú-
sujeto. Justamente, en este punto, si la rela-
mero 1, tómenlo con un punto de suspen-
ción al lenguaje es una relación erotizada,
sión o de interrogación: “No hay relación
la clínica que se plantea no es una clínica
sexual, sino con Dios: Schreber teólogo”.
que se sostenga, pura y exclusivamente,
Esto retoma el punto anterior.
en el desciframiento de unas coordenadas
Si la modalidad del Otro cambia en
simbólicas que el lenguaje pone en juego
las psicosis, lo que Lacan plantea es que
en la constitución del sujeto, porque ya la
justamente esas versiones diferentes de la
relación a la lengua está mediatizada por
alteridad que podemos leer en el campo de
el fantasma, es decir, por una relación al
las psicosis, nos dan también una diferente
Otro cuyo retorno nos obliga, de una u
relación erótica a ese Otro, desde el mis-
otra manera, a poner allí una imagen, un
mo momento que la lengua está erotizada
velo, algo que permita hacer de esa ope-
para el sujeto y veremos cómo para lo que
ración una relación, en algún punto, so-
planteamos como sujeto en las psicosis. Y
portable.
esto arrastra una característica propia del
lenguaje, y es, justamente, que el lenguaje Y ya que estamos en cuestiones eróticas
nos hace gozar. En ese aspecto no hay una con el Otro, el otro punto de esta unidad
versión solamente lingüística del lenguaje, es el “Transexualismo”. Podríamos decir,
por más que en este momento del Semina- el devenir mujer de Schreber, el devenir
rio 3 pareciera que estamos frente al Lacan mujer en las psicosis, lo que se llama, co-
llamado estructuralista por algunos, que múnmente, el empuje a la mujer.
define el inconsciente como un lenguaje, Preferimos plantearlo en términos de
vía la antropología y la lingüística estruc- transexualismo. En ese punto Schreber nos
turalista - ya que toma a Saussure, no sin convoca a leer un acontecimiento femeni-
Levy-Strauss, y realiza una inversión o una no en la economía de un delirante, que jus-
subversión del signo lingüístico, que es el tamente goza a partir de una versión del
elemento mínimo de la lengua - dando Otro que lo hace gozar. Y en ese punto el
primacía al significante, presentando a la transexualismo también recoge un proble-
barra como resistente a la significación, e ma marcadamente actual. Podríamos ha-
introduciendo, diferencialmente, toda la cer la pregunta invertida: ¿el transexualis-
problemática de la significación. mo es solamente un devenir posible, entre
A partir de esta operación que realiza otros, de una estructura psicótica? La cura
Lacan, pareciera que ya estamos ante un por travestismo, o el empuje a la mujer de
terreno o un campo estrictamente laca- un sujeto psicótico, nos plantea, como des-
niano. Pero en el mismo momento en que tino de las psicosis, la pregunta: ¿podemos
Lacan intenta explicar esta primacía del plantear que todo transexualismo es una
lenguaje en la estructuración del sujeto, psicosis? Es un debate actual, porque está
plantea que la relación del sujeto al len- vinculado no solamente a toda la cuestión
guaje está erotizada (Lacan, 1955-1956). de la adquisición de derechos, sino a toda
Por lo tanto, hay una dimensión del len- la problemática de género, es decir, que
no sabemos muy bien qué es un hombre y los analistas. Clásicamente se dice que el
qué es una mujer. Hoy alguien se declara psicótico tiene un amor muerto, o amaría
hombre o se declara mujer y este acto le de tal manera que implicaría su muerte
permite sostenerse como un ciudadano. como sujeto. Lacan nos da una fórmula: el
Lo que se plantea correlativamente a amor del psicótico es “un amor muerto”
esto en términos de teoría, incluso en teo- (Lacan, 1955-1956, p.363). Pero esto hay
ría de género, es una despatologización que tomarlo con pinzas, porque lo que ha-
del campo de la diferencia sexual. Y la cemos con esto es presentar una casuística
gran crítica que le hacen al psicoanálisis —presentar casos de enfermos— para de-
y a la clínica psicoanalítica es que patolo- mostrar esta fórmula de Lacan. Entonces
giza todo. Entonces la cuestión del tran- demostramos que el amor muerto del psi-
sexualismo estaría planteada en términos cótico se cumple, pero jamás presentamos
del devenir sintomático de una estructura. un caso para interrogar esta fórmula. De
Ahora, ¿basta con despatologizar para ver este modo, el valor del ejemplo clínico se
cuál es el problema que está en juego? reduce a una confirmación de lo que ya se
El otro punto de la unidad es el pro- sabía de antemano. ¿Esto tiene que ver con
blema del amor, y el punto se llama así: la posición del analista o es una resistencia
“El amor como psicosis y en las psicosis”. a la posición del analista? Vayan a leer el
Son dos cuestiones distintas. Por un lado, libro “El amor en las psicosis” de Miller y
las locuras del amor, incluso del enamora- su grupo de trabajo (Miller, 2008).
miento, lo que no implica hablar de psi- Miller, para leer a Lacan, es un perso-
cosis y, por otro, cómo ama el psicótico, naje rico y paradójico. En el seminario 3,
es decir, ¿qué versión del amor se pone en como en todos, vemos al inicio que dice:
juego en las psicosis? Y esto es importante “Texto establecido por Jacques-Alain Mi-
porque está en relación a la transferencia ller”. Cabe preguntarnos qué nos ha que-
en las psicosis. Así, en la fórmula del de- dado de Lacan, ya que tenemos tres cues-
lirio paranoico que escribió Freud, que a tiones: por una lado, el Lacan seminarista,
su vez le permitió formular la de los otros su enseñanza oral; después tenemos el re-
delirios, hay una declaración de amor: Yo gistro que ha quedado de eso; y por últi-
(un hombre) lo amo (a otro hombre). Pero mo, el texto establecido de Miller, es decir,
al mismo tiempo, uno podría decir, hay un texto escrito por otro. Por eso la pre-
una declaración de odio, porque retorna gunta clásica es qué queda de Lacan. Que-
persecutoriamente. Pero también se ha leí- da lo que nosotros tenemos que sostener:
do desde Schreber que esta fórmula es la no tomar este texto como si fuera el único
que se rechaza porque tiene componentes texto. Ahora, no es que vamos a llegar a lo
homosexuales, entonces lo que retorna de que Lacan estrictamente dijo, porque esto
eso tiene que ser rechazado o modificado. es lo que hacen algunos grupos franceses
Lo importante aquí es que Freud, cuando cuando convocan a todos los que han sido
explica este delirio paranoico, se sostiene asistentes de los seminarios para que con
en una fórmula que implica una declara- sus notas se llegue a establecer lo que dijo
ción inconsciente de amor (Freud, 1911). efectivamente Lacan. ¿Cómo hacemos
Hay algo en la cuestión amorosa que para llegar a lo que Lacan dijo efectiva-
en las psicosis nos plantea un problema a mente? Y aquí nos preguntamos ¿Cómo
hacemos para recoger en un escrito la tra al psicoanálisis por las psicosis, o más
enunciación, con todo lo que implica la precisamente por las locuras. El hecho que
enunciación de acto… fallido? haya entrado por ahí, fundamentalmente
En este aspecto Miller hace una espe- a partir de la década del 30, no lo confi-
cie de limpieza del muerto y reduce a La- na a Lacan a ser un hijo de la psiquiatría.
can a un texto legible. La Academia está Entra por la locura, arma una tesis sobre
contenta. Entonces, tenemos un texto que la psicosis paranoica y sus relaciones con
supuestamente entendemos todos y des- la personalidad.2 Entra entonces por la lo-
pués, cuando hacemos la lectura de ese cura tratando de reformular la nosografía
texto que Miller hizo legible para noso- de la psiquiatría y tomando ciertos textos
tros, también nos encontramos con que no freudianos. Después tenemos el momento
entendemos nada. Lacan sigue siendo una supuestamente “triunfal” de Lacan, el fa-
lengua extranjera para nosotros. Se dan moso estadio del espejo presentado en el
cuenta que por más esfuerzos que haga- año 1936 en el Congreso Psicoanalítico de
mos para limpiar la enunciación, la enun- Marieband, junto con un texto, dos años
ciación se resiste a esta limpieza. Y esto es posterior, muy conocido de Lacan, y quizá
lo que nos interesa sostener, en relación a aún muy poco leído, que son “Los com-
ustedes, con la lectura de Lacan. Por eso plejos familiares” o “La Familia”.
también la modalidad del parcial es oral Tenemos, entonces, un Lacan, a fines de
individual. Es una modalidad enunciativa: la década del 30, que va de la psiquiatría a
tienen que dar cuenta por la vía de lo que lo imaginario, es decir, al valor de la ima-
dicen. Es importante que esta modalidad gen en la estructuración del sujeto. Por lo
enunciativa nosotros la podamos soste- tanto esto le permite, también, hacer una
ner con la operación de la lectura. En ese lectura de su tesis de psiquiatría.
punto es necesario hacer el ejercicio que Lacan comienza a cuestionar ciertas
Lacan nos plantea de entrada en el semi- nociones psiquiátricas hasta tal punto,
nario 3, que es el de suspender cualquier que resultado de eso es el texto “Acerca de
gesto de comprensibilidad, es decir, sus- la causalidad psíquica” de 1946, ponencia
pender querer comprender. Es muy difícil, oral de un Congreso de Psiquiatría, y que
porque cuando suspendemos la compren- es un texto dirigido directamente a Henri
sión, suspendemos al yo y todo lo que el Ey, organizador del mismo, quien venía
yo arrastra, que no es ni más ni menos que planteando su teoría de la locura llamada
el narcisismo. Por lo tanto, los invitamos órgano-dinamista, que consideraba que
al ejercicio anual de una herida narcisista, esta tenía una causa orgánica, por más
siempre abierta, y a la espera de alguna de que podía leérsela incorporando proce-
sus cicatrices. sos dinámicos, incluso la metapsicología
freudiana.
Voy a hacer una pequeña introducción Para Ey, la locura tiene una causa orgá-
al seminario 3 antes de meternos de lleno nica. Por lo tanto, la causalidad psíquica
en él. Estamos el año 1955. Comúnmente que ayudaba a leer la locura a través de la
se dice que Lacan ingresó al psicoanálisis captación de procesos dinámicos, se sos-
por las psicosis, a diferencia de Freud que tiene en una causalidad orgánica. Después
entró por la histeria. Es cierto, Lacan en- podemos ver si esa causa orgánica era le-
sional o era de una constitución congéni- primeros que dictaba en su casa estaban
ta. No nos olvidemos que estamos entre el dirigidos a lo que los franceses llamaban
campo del acontecimiento y de lo que se los cinco casos freudianos. Aquí hay que
trae, o sea la estructura, incluso para po- resaltar una diferencia fundamental que
der leer la cuestión de la causalidad. es del orden del acontecimiento, mien-
Lo primero que vamos a encontrar en tras que los franceses contaban con una
el seminario 3 es una declaración radical traducción malísima y fragmentaria de
de Lacan y es lo que él llama, a esta altu- Freud, nosotros contamos ya desde antes
ra de su discurso, “el gran secreto del psi- de los años 30, cuando Freud aún vivía,
coanálisis”, y es que no hay psicogénesis con la bella y muy recomendable traduc-
(Lacan, 1955-1956, p.17). Sin embargo, ción de Ballesteros.
en el año 46, Lacan decía otra cosa: se Lacan lo que hace es seguir la textura
plantó en contra de la concepción organi- literal del texto freudiano: así lee a Freud
cista de Ey, incluso de su maestro Cléram- en alemán. ¿Es posible enseñar una lengua
bault - ya que éste sostenía que la base de que jamás hablé y de la que no tengo ni
la causalidad, en términos de locura, era idea? Sí, es posible. No hay que intimidar-
lo orgánico - y sostuvo de algún modo la se tanto, ni tenerle miedo a lo no familiar.
psicogénesis en “Acerca de la causalidad A lo único que habría que temerle, decía
psíquica.” Freud, es cuando lo no familiar retorna
¿Cómo se estructura la psicogénesis en como familiar. Eso lo llama Freud lo si-
la locura según el Lacan de este momento? niestro, lo Unheimlich, es decir, cuando
A partir del valor preponderante que tie- en lo no familiar me retorna algo familiar
nen, en la constitución del sujeto, vía las (Freud, 1919). Pero a la extranjeridad, a
identificaciones, las imágenes, o más es- lo no familiar, sería interesante que le ten-
pecíficamente la imago, planteando ya en gamos paciencia.
estos dos textos —en El estadio del espejo Lacan, en el 32, cuando escribió su tesis
del año 36 y en Acerca de la causalidad doctoral, coqueteaba, por ejemplo, con el
psíquica del 46— una causalidad psíquica movimiento surrealista en Francia. El su-
que viene de los componentes imaginarios rrealismo fue una revolución en el campo
en la estructuración del sujeto. Por lo tan- del arte, y como tal, puntual y evanescen-
to, el valor de la imago, incluso de la ima- te, sobre todo en la pintura y en la litera-
go paterna, en la estructuración del sujeto, tura, también en el cine. Lacan, entonces,
es determinante de la causalidad psíquica se nos presenta como alguien que viene de
y, en este punto, de la locura. Entonces, la psiquiatría clásica y que forma parte, la-
del 46 al 55, nueve años después, Lacan teralmente, de este movimiento surrealista
declara absolutamente lo contrario. ¿Por y, a la vez, va a los concurridos cursos de
qué? Hay muchas razones. La primera es Kojève, que reunía a gran parte de la inte-
que cuatro años antes Lacan empieza a lectualidad parisina en la década del 30,
leer de otra manera a Freud, lo empieza a cursos sobre Hegel y sobre la fenomenolo-
leer como si fuera una lengua extranjera, gía del espíritu de Hegel leído en clave hei-
es decir, partiendo de lo que no sabe. En deggeriana. Y además de estas tres cues-
este ejercicio de lectura de Freud se cons- tiones, lee estrictamente a Freud. Bueno,
tituye el famoso seminario de Lacan. Los todo este bagaje de Lacan es lo que se nos
presenta en el Seminario 3: Lacan psiquia- Hyppolite pone el acento ahí, hay algo
tra, surrealista, freudiano y hegeliano. que Freud nos muestra con respecto al ori-
En la clase 5 del Seminario 1, “Los es- gen. Esto es lo que le queda a Lacan para
critos técnicos de Freud”, Lacan invita a formular lo que retoma en el Seminario 3:
Jean Hyppolite a que haga un comentario que en el origen, justamente lo que encon-
del texto “Die Verneinung” de Freud, del tramos es una determinación del sujeto
año 1925. Por lo tanto Lacan convoca a por la vía de una economía que podemos
un hegeliano a que lea un texto de Freud, plantearla en términos diferenciales, es
en la lengua de Freud. El comentario que decir, va a haber diferencias con respecto
hace Hyppolite del texto de Freud es clave a aquello que constituye al sujeto, esto es
para entender este seminario (Hyppolite, lo que llama los tres registros. Lo simbóli-
1954). Por eso lean esta sesión 5 del Semi- co, lo imaginario y lo real es el nombre de
nario I, el texto de Freud “La Negación”, una conferencia de Lacan de 1953, donde
y la introducción y la respuesta que Lacan plantea que, en relación a la constitución
da a este comentario de Hyppolite que es- del sujeto, hay que establecer un orden de
tán en los escritos. diferenciación para poder leerla. Es decir,
Entonces tenemos el texto de Freud que el sujeto no se determina en un cam-
leído por un especialista en Hegel en la po unificado, sino que se determina en un
propia lengua alemana. Hasta aquí lo que campo que está partido, que está diferen-
nosotros reconocemos de este texto de la ciado y que esos registros dan cuenta de la
negación es el famoso precepto clínico que determinación del sujeto.
allí donde está operando lo negado, pode- Dijimos, en el 46, Lacan pone el acento
mos leer lo reprimido. Hyppolite tiene el en la causalidad psíquica por la vía de la
maravilloso gesto de leer en la negación imagen operando en la identificación. Pero
algo más allá de lo que les interesaba a los la imagen, o la imago ¿determina el sujeto
psicoanalistas de esa época. Entonces va a o determina el yo? ¿Es lo mismo el yo que
leer algo como filósofo, que es lo siguien- el sujeto? Justamente lo que le interesa al
te: ¿cómo se estructura el pensamiento en Lacan del 53 en adelante es no leer a Freud
términos de juicio? Porque Freud hace una en clave yoica, es decir, no leerlo desde la
consideración de cómo se constituye el yo, segunda tópica y desde la función sintética
y como el yo, constituyéndose, va arman- del yo. Entonces en ese movimiento Lacan
do una modalidad de estructuración que plantea que hay algo mucho más allá que
implica ciertas operaciones que están en el yo, y decide llamarlo sujeto - podría
el origen, que diferencia, en dicho texto, haberlo llamado Ello o Súper Yo -, pero
como juicios de existencia y juicios de decide plantearlo como sujeto, lo que no
atribución, justamente en la constitución deja de sostener el arrastre que esa misma
de un yo placer, que se arma y se estruc- categoría plantea desde el discurso filosó-
tura a partir de la diferenciación entre lo fico, por ejemplo.
placentero y lo displacentero - vivencia de El sujeto que plantea Lacan no queda
satisfacción y vivencia de dolor -, ya desde reducido a la dimensión imaginaria del
la perspectiva freudiana del “Proyecto” de yo. Esto es justamente lo que constata
1895. en la práctica analítica, que se ha trans-
formado en una clínica del yo. Entonces ¿Invento una realidad nueva? ¿Habrá
Lacan a partir de aquí plantea que la de- adecuación entre el sujeto que percibe y
terminación del sujeto no viene solamente lo percibido? ¿Estamos todos tan seguros
de lo imaginario, porque la imagen nos de que la realidad es el único lugar en el
permite constituir una instancia que es que podemos sostenernos? ¿Y si somos un
el yo, pero no al sujeto. En el sujeto te- sueño? ¿O somos el sueño de otro?
nemos que plantear otra operación sobre Lacan empieza, entonces, a desmontar
esa, para poder decir que el sujeto no se todos los prejuicios realistas. Por eso plan-
reduce al yo. Es por eso que en sus dos tea otro registro, entre lo imaginario y lo
primeros seminarios Lacan bascula entre simbólico, que es lo real. En este semina-
estas dos dimensiones, prueba de ello es rio todavía no hay una diferencia tan clara
el esquema ¨L¨ donde va a intentar leer entre la realidad y lo real. Esto produce un
la diferenciación de los registros en la equívoco que hace confundir lo real con la
causalidad psíquica. Por eso se dice que realidad y, a veces, con lo imaginario. En
Lacan en este momento abandonaría este equívoco tenemos que ver a dónde lle-
el registro imaginario para trabajar en ga Lacan. Y en ese punto va a estar estric-
el simbólico, desde donde puede leer al tamente lo que Lacan llama el decir psicó-
sujeto. Esto implica que Lacan, en estos tico, la labia del sujeto, cómo el psicótico
momentos, privilegie el orden simbólico dice, habla o testimonia. Partimos de que
en la constitución del sujeto, porque con el inconsciente puede ser leído en términos
el imaginario no podía dar cuenta de las de lenguaje, es decir, está primando ahí el
relaciones del sujeto con el Otro, a la vez registro simbólico. Si desde lo simbólico
que empieza a introducir el problema podemos establecer la diferencia entre el
de la realidad. Y ¿dónde se le empieza a yo y el sujeto ¿Por qué no leemos a las
plantear el problema de la realidad? En las psicosis en el mismo registro en el cual se
psicosis, y no casualmente, porque Freud nos presenta?: se nos presenta con lo que
había leído a las psicosis en términos de el psicótico dice.
realidad en “La pérdida de realidad en la El decir psicótico es un acontecimiento
neurosis y en la psicosis”(Freud, 1924). en el devenir de un psicótico. Ahora La-
De lo que se desprende que lo que me per- can intenta desmontar los criterios de no
mitiría plantear una diferenciación del or- adaptación a la realidad que supone las
den clínico y diagnóstico, sería el modo de psicosis: el psicótico no está adaptado a la
plantear la relación a la realidad. realidad porque alucina, ve cosas que no
¿Y si la realidad no es tan real como existen, porque delira. En vez de leerlo en
suponemos? Para plantear este problema términos de realidad fallida, Lacan lo lee
tengo que desmontar los presupuestos en términos del decir, de palabra.
realistas de la realidad, es decir, tengo Teniendo en cuenta que es de nuestro
que plantear que ese modo de leer la interés el recorrido de la pregunta más que
problemática de las psicosis es insuficiente. anteponerle a ésta una respuesta, vamos a
El gran ejemplo es el de la alucinación. hacer el ejercicio de acompañar a Lacan
Si tomamos la alucinación visual, ¿es en la manera en la que él nos introduce
una percepción vacía de la realidad? en cierta práctica y en cierta dificultad de
leer a Freud. Lacan hace un movimien- Lacan mueve el eje de la relación analí-
to: comienza por un desvío, y ese desvío tica: lo más importante no es el problema
concierne de una u otra manera al proble- de la relación de objeto, sino el problema
ma planteado desde un lugar lateral. En de cómo la relación de objeto está articu-
el Seminario 3 la cuestión que va a situar lada en la palabra. Pero entonces, al des-
lateralmente, pero que forma parte de la plazar el eje, en el desplazamiento mismo
estructura misma que plantea -diferencia- se arrastran los problemas inherentes a la
ción entre neurosis y psicosis- es la cues- palabra. Y la palabra, lo que arrastra es
tión de la Bejahung, que va a leer en un el problema del lenguaje. Por lo tanto, la
texto menor de Freud: “Die Verneinung”. introducción a la cuestión de las psicosis,
Este texto Lacan lo venía introduciendo está gobernada en Lacan por una tripar-
como problema, como señalamos ante- tición del estatuto de la palabra: vector
riormente, desde el Seminario 1: “Los es- imaginario —problema de la significa-
critos técnicos de Freud”, donde se plan- ción—; registro simbólico —significante
teaba el problema clásico de esa época, como elemento mínimo operando en el
entre lo que se llamaba el problema del funcionamiento de la palabra, a partir de
análisis del material o el análisis de las re- que el propio mensaje del sujeto le retorna
sistencias. desde el Otro en forma invertida—; lo real
Lacan comienza a interrogarse por cier- —ejercicio concreto de discurso. Aquí, el
tas características de los analistas en fun- problema lingüístico es el de la diferencia
ción de alojar la palabra de los pacientes entre plantearse cómo está compuesta una
desde una concepción que desplazaba el lengua -qué es una lengua, si es un caso
problema inherente a la palabra por los particular del fenómeno del lenguaje- y
problemas suscitados a nivel transferen- cómo estaría compuesta para poder leerla,
cial. Este desplazamiento -de la cuestión formalizarla y teorizarla.
de la palabra a la cuestión transferencial- Saussure es absolutamente magistral:
introducía el problema de la relación de teoriza aquello que puede teorizar. Teoriza
objeto, en tanto era justamente el que se el lenguaje en términos de casos particula-
presentaba como obstáculo en la cuestión res que serían las lenguas en sus diferen-
transferencial. cias, y a partir de ahí puede leer la lengua
Lacan nos dice algo muy sencillo: si con un elemento, una unidad mínima, que
nosotros planteamos un sujeto que se re- es el signo lingüístico. Esto lleva a la de-
laciona con sus objetos y en el dispositivo finición saussureana de que la lengua es
analítico lo convocamos a hablar de esa un sistema de signos, y como tal puede ser
dificultad, el problema no es la relación leída y formalizada (Saussure, 1916). El
de objeto, sino cómo la relación de objeto problema que de aquí se desprende es el
está articulada a la palabra. No puedo se- problema del uso, porque una cosa es la
parar rápidamente la cuestión del material lengua y otra es el uso de esa lengua.
a analizar -asociaciones, material simbó- Si Lacan diferencia los tres estatutos de
lico- y el problema transferencial, porque la palabra, y del lado de lo real plantea el
lo que me permite poner en juego el pro- discurso concreto, que sería cómo el suje-
blema del objeto es justamente la palabra, to toma la palabra, tenemos como arrastre
incluso donde las palabras faltan. todo el problema que la lingüística plan-
tea: la manera que cada quien tiene de ha- la Bejahung, en esta afirmación primera, e
cerse cargo de ese acontecimiento que es incluso primordial, del orden simbólico en
el lenguaje. la estructura del sujeto. Por eso en vez de
En este punto Lacan va a leer el pro- enviarnos a leer Schreber de entrada, nos
blema del origen. ¿Del origen de qué? Del reenvía a releerlo a él y a como él ha leído
origen de la simbolización, porque en ella a Freud y nos trae, un vez más, el famoso
Lacan supone que va a poder ser leído el episodio de la alucinación del dedo corta-
sujeto en el dispositivo analítico. Entonces, do del hombre de los lobos. Allí Freud dice
para poder leer al sujeto, tengo que plan- que habría una modalidad de retorno de
tearme primero un operador de lectura, y lo reprimido que no es la misma modali-
segundo, para poder leer con ese operador, dad en que esto retorna, por ejemplo, por
tengo que plantearme cómo está estructu- la vía del síntoma. Allí hay algo distinto,
rado. Por lo tanto, comienza a preguntarse una consecuencia que es una alucinación.
por el origen de lo simbólico. Freud lo lee como un acontecimiento por-
Lacan sitúa un término en Freud para que lo que retorna es diferente, no es un
que nos hagamos cargo de los problemas síntoma. Uno podría pensar que el hom-
que Freud nos plantea: por un lado la bre de los lobos frente al acontecimiento
emergencia del sujeto, y, por otro, el ope- de la castración podría estar asediado de
rador que permita leer esa emergencia. El síntomas, pero no, lo que retorna es algo
término que extrae Lacan del texto “Die diferente, un episodio alucinatorio. Y lo
Verneinung” de Freud, es, justamente, la que Lacan lee es que Freud lee allí, pre-
Bejahung. cisamente, una modalidad de retorno que
Esto hace que el Seminario 3 sea el pri- no puede ser asimilada al retorno de lo re-
mer intento sistemático de Lacan de for- primido. Por eso es que hay que volver a
malizar, de una u otra manera, el registro leer y a indagar el origen de la represión,
simbólico en la determinación del sujeto, para ver si encontramos allí algo de más,
por eso va a leer en Freud el origen de la es decir, una modalidad de retorno que no
simbolización que supone dar cuenta de lo se asemeje o que no se pueda homologar
simbólico en la determinación del sujeto. con el retorno de lo reprimido.
Ese origen de la simbolización es lo que
Lacan llama Bejahung: afirmación pri-
mordial. Por lo tanto, nos plantea dos ca- II
minos: hay Bejahung o no hay Bejahung. Vamos a situar lo que en el programa fi-
¿Qué sucede si no hay Bejahung, si no gura como destinos de la Bejahung. Que
existe esa afirmación primordial que suce- hablemos de los destinos de la Bejahung
de en el sujeto determinado por la vía del no implica que esté resuelto el problema
Otro? Hay algo que falla en el orden sim- de la Bejahung en sí mismo. Conservamos
bólico que nos permite plantear la diferen- los términos en alemán en función de in-
cia entre neurosis y psicosis. Por lo tanto tentar leer una lengua extranjera en este
en la determinación simbólica del sujeto par Bejahung —afirmación primordial—,
no puedo diferenciar neurosis y psicosis. Verwerfung —rechazo—, en las cuales
Lacan va a encontrar lo diferencial en- Lacan sostiene la diferencia de mecanis-
tre neurosis y psicosis en lo que él llama mos operando a nivel de las diferentes es-
nismo de la Verwerfung, del rechazo y, a principio del placer, que lo que está recha-
la vez, sobre esto podemos leer en Freud zado y retorna desde el exterior como no
el mecanismo de la Verneinung, o de la simbolizado?
denegación, que es lo que acontece en el Lacan va a ubicar que la Verwerfung,
discurso cuando lo reprimido admite ser aquel mecanismo que nos permitiría dife-
dicho en lo consciente bajo la modalidad renciar neurosis y psicosis, sería lo que se
de ser negado. Es decir, permite incluir lo abre en el campo de afirmación primordial
reprimido en lo consciente, negándolo, a como otro camino, otro destino, diferente
condición de que la represión se sostenga. a los destinos que la Bejahung comporta
Freud es muy claro: admitir bajo la mo- en sí misma como operación: uno de ellos
dalidad de lo negado algo en lo conscien- es la Verneinung o denegación. Pero la
te no cancela la represión, no levanta la negación como denegación, es secundaria
represión (Freud, 1925). Tópicamente la con respecto al campo que la afirmación
Verneinung acontece primero en el discur- primordial expulsa, que es la Ausstossung.
so y, a la vez, no es una negación radical, Sobre esto Lacan lee el rechazo de un sig-
sino la negación que permite conservar lo nificante o de un elemento, o de algo del
negado, justamente bajo la modalidad de orden simbólico o de la simbolización.
la negación misma. Por lo tanto, es con- Si yo tengo por un lado la afirmación
servación de lo negado. Pasa a lo cons- de lo simbólico, en el mismo momento que
ciente, “está dicho”, pero a condición de afirmo algo, estoy negando: toda afirma-
que esté negado. Es una negación que es ción funda y encubre, al mismo tiempo, un
derivada secundariamente de la operación campo de negatividad. Ese campo de ne-
de la Bejahung, es muy distinta a la nega- gatividad lo podríamos leer, por un lado,
tividad que se introduce por el campo de desde la Verneinung —lo que se oculta,
la expulsión radical que supone la primera pero que se revela en el discurso, que es
operación de afirmación primordial. la negación secundaria— y por otro lado,
Por lo tanto, tengo una afirmación, se desde lo que queda expulsado afuera, el
podría decir, secundaria, y un campo de campo de lo Ausstossung, de lo displacen-
negatividad primario… Separo allí don- tero, de lo ajeno al yo.
de es difícil de separar… En este campo Lacan insiste que lo que a él le interesa
de negatividad primario que es solidario plantear con respecto a Freud es que si hay
de la operación de afirmación primordial un campo de afirmación primordial de
que es la Bejahung, tenemos, por un lado, lo que viene del Otro, también tiene que
lo que la Bejahung rechaza porque afir- haber un campo de negación primordial
ma —lo que expulsa— y, por otro lado, de lo que viene del Otro. Este campo de
lo que Lacan lee, sobre esto, en términos negación primordial de lo que viene del
de Verwerfung. Pregunta ¿la Verwerfung Otro, Lacan ¿lo asimila o no a lo que la
—lo que Lacan posteriormente va a pro- Bejahung expulsa? Si y no, y vamos a ver
poner como forclusión— es asimilable a dónde está la complicación acá.
esta primera operación de expulsión en el Lacan va a situar los tres destinos de la
seno de la Bejahung? ¿Es lo mismo lo que Bejahung, de acuerdo a como los lee direc-
yo rechazo del Otro porque bajo el juicio ta o indirectamente en Freud, en la clase 6
de atribución no entra en la legalidad del del Seminario 3: “El fenómeno psicótico y
su mecanismo”. Allí, en la pag. 118 dice: gunta es más radical: ¿hay una infancia en
las psicosis? ¿hay un concepto psicoana-
La observación del presidente Schreber
lítico de infancia que pueda ser sostenido
muestra en forma amplificada cosas micros-
en el campo de las psicosis? Es necesario
cópicas [Fíjense que a partir del delirio de
sostener esta pregunta de las psicosis en
Schreber Lacan va a situar “cosas micros-
la infancia.
cópicas”, estamos como ven, al nivel del
detalle]. Esto es justamente lo que me va a Les propongo articular el problema en
permitir aclarar lo que Freud formuló de la los siguientes términos [dice Lacan]. Previa
manera más clara a propósito de la psicosis, a toda simbolización —esta anterioridad es
sin llegar hasta el final, porque en su época lógica, no cronológica— hay una etapa, lo
el problema no había alcanzado el grado de demuestran las psicosis, donde puede suce-
agudeza, de urgencia, que tiene en la nues- der que parte de la simbolización no se lleve
tra en lo tocante a la práctica analítica [¿qué a cabo. Esta etapa primera precede toda dia-
es lo que Lacan sitúa como “urgencia” que léctica neurótica, fundada en que la neuro-
Freud no tenía?]. Dice, frase esencial que cité sis es una palabra que se articula, en tanto
innumerables veces: algo que fue rechazado lo reprimido y el retorno de lo reprimido
del interior reaparece en el exterior. A ella son una sola y única cosa. Puede entonces
vuelvo. (Lacan, 1955-1956, p.118) suceder que algo primordial en lo tocante al
ser del sujeto no entre en la simbolización, y
Es importante leer cómo Lacan insiste, sea, no reprimido, sino rechazado. (Lacan,
pareciendo que siempre vuelve al mismo 1955-1956, p.118)
problema. Si nosotros reducimos este se-
O sea que lo rechazado, dice Lacan, su-
minario a la forclusión del nombre del
pone una no simbolización: lo rechazado
padre, perdemos de vista el recorrido de
en función de una no-simbolización. Con-
los problemas que Lacan plantea. Y el pro-
tinúa: “Esto no está demostrado. Tampo-
blema fundamental que a nosotros nos in-
co es una hipótesis. Es una articulación del
teresa plantear es que no es muy sencillo,
problema” (Lacan, 1955-1956, p.118). Fí-
clínicamente, separar neurosis de psicosis.
jense la posición de lectura de Lacan: no
De entrada, esta cuestión, es una cuestión
está demostrado, pero tampoco es una su-
dificultosa, hasta tal punto que Lacan se
posición, una conjetura. Cuando dice arti-
pregunta cuestiones básicas de las psi-
culación del problema, justamente es esto,
cosis, como si hay psicosis infantil de la
recorrer el problema hasta ver adónde ese
misma manera que hablamos de neurosis
problema nos lleva.
infantil. No es una pregunta tonta, porque
nosotros con neurosis infantil captamos la La primera etapa [continúa Lacan] no es
posición de un sujeto por la vía del lugar una etapa que tengan que ubicar en algún
que ha ocupado en relación al Otro que momento de la génesis. No niego, por su-
lo determina, fantasmáticamente hablan- puesto, que lo que sucede a nivel de las
do. Por lo tanto, escuchamos ahí algo de primeras articulaciones simbólicas, la apa-
cierta historización encubierta, de ciertas rición esencial del sujeto, suscite preguntas,
marcas que determinan la posición fantas- pero no se dejen fascinar por ese momento
mática de un sujeto. ¿Podremos escuchar genético. El niñito al que ven jugando a la
lo mismo a nivel de las psicosis? La pre- desaparición y retorno de un objeto, ejerci-
tándose así en la aprehensión del símbolo, te para que retorne desde lo real como no
enmascara, si se dejan fascinar, el hecho de simbolizado. Esa no simbolización, ¿es
que el símbolo ya está ahí, enorme, englo- una no operatoria de la Bejahung?, es de-
bándolo por todas partes, que el lenguaje cir, lo no simbolizado, ¿implica que la Be-
existe, que llena las bibliotecas, las desbor- jahung no aconteció? ¿O es un accidente
da, rodea todas vuestras acciones, las guía, en la Bejahung? Porque si yo digo lo no
las suscita, los compromete, puede en cual- simbolizado, desconozco algo que Lacan
quier momento requerir que se desplacen y sitúa de entrada, es muy cortito y lo pasa-
llevarlos a no importa dónde. Ante el niño mos de largo, Lacan dice: “Puede entonces
que se está introduciendo en la dimensión suceder que algo primordial en lo tocante
simbólica olvidan todo eso. Coloquémonos, al ser del sujeto no entre en la simboliza-
entonces, a nivel de la existencia del símbolo ción.” (Lacan, 1955-1956, p.118). Si dice
en cuanto tal, en tanto estamos sumergidos “algo” es porque no está planteando todo
en él. (Lacan, 1955-1956, p.118-119) lo simbólico, sino una parte de lo simbó-
lico. Por lo tanto, si plantea una parte de
No a nivel de lo que el niño hace con el lo simbólico hay algo de lo simbólico que
símbolo, sino que vamos a ubicarnos a ni- está en juego. Eso que está en juego en lo
vel del símbolo. Está planteando algo del simbólico ¿implica algo de la afirmación
origen, pero no en sentido genético. Dice: que está en juego en la Bejahung? Sigue
“En la relación del sujeto con el símbolo, Lacan y dice: “En el origen hay pues Be-
existe la posibilidad de una Verwerfung jahung, a saber, afirmación de lo que es, o
primitiva, a saber, que algo no sea sim- Verwerfung” (Lacan, 1955-1956, p.120).
bolizado, que se manifestará en lo real” Nuevamente sostiene la dicotomía. Conti-
(Lacan, 1955-1956, p.119). No simboli- núa Lacan: “Entonces, en el seno de la Be-
zación, Verwerfung, retorno de lo real. jahung, ocurren toda clase de accidentes”
Es esencial [continúa] introducir la cate- (Lacan, 1955-1956, p.121).
goría de lo real, es imposible descuidarla en La Verwerfung ¿es un accidente de la
los textos freudianos. Le doy ese nombre en Bejahung o no? Planteado como está plan-
tanto define un campo distinto al de lo sim- teado no: o hay Bejahung o hay Verwer-
bólico. Sólo con esto es posible esclarecer el fung. O una cosa o la otra. Sigue diciendo:
fenómeno psicótico y su evolución. “Nada indica que la primitiva sustracción
A nivel de esa Bejahung, pura, primitiva,
haya sido realizada de manera adecuada”
que puede o no llevarse a cabo, se establece
(Lacan, 1955-1956, p.121).
una primera dicotomía: aquello que haya
Es decir, que un accidente de la Be-
estado sometido a la Bejahung, a la simbo-
jahung supone una inadecuada extracción
lización primitiva, sufrirá diversos destinos;
de lo simbólico que viene del Otro por
lo afectado por la Verwerfung primitiva, su-
parte del sujeto, es decir, el texto que toma
frirá otro. (Lacan, 1955-1956, p.119)
del Otro podría ser inadecuado para soste-
ner a la Bejahung como tal. Sigue diciendo
Destinos de la Bejahung, diversos; des- Lacan: “Por otra parte, lo más probable
tino de la Verwerfung, de lo rechazado, es que de aquí a mucho tiempo, seguire-
en singular, uno solo. Pero lo rechazado mos sin saber nada de sus motivos, preci-
supone una no simbolización previamen- samente porque se sitúa más allá de todo
Por lo tanto, en esta ley no es sencillo di- primordial, de la Bejahung, como retorno
ferenciar a un hombre de una mujer. En de lo reprimido, justamente ahí donde el
algún punto, ¿cómo podríamos decir lo retorno nos permite leer lo reprimido. El
que es un hombre o lo que es una mujer, si síntoma, entonces, claramente está vincu-
justamente hay una ley del malentendido lado a un destino de la Bejahung en fun-
sexual en juego? ¿Quién podría declararse ción de la cadena simbólica.
hombre o mujer? Y el último destino es la Verneinung,
El segundo destino de la Bejahung es la que es la que más hemos trabajado, la ne-
Verdrängung, la represión, que Lacan nos gación o la denegación. Dice Lacan:
dice:
La Verneinung es del orden del discurso,
[…] no es la ley del malentendido, es lo y concierne a lo que somos capaces de pro-
que sucede cuando algo no encaja a nivel de ducir por vía articulada [la negación que
la cadena simbólica. Cada cadena simbólica Freud plantea, como negación secundaria,
a la que estamos ligados entraña una cohe- es la negación en el discurso]. El así llamado
rencia interna, que nos fuerza en un momen- principio de realidad interviene estrictamen-
to a devolver lo que recibimos a otro [la te a este nivel. Freud lo expresa del modo
recepción implica una devolución]. Ahora más claro en tres o cuatro lugares de su
bien, puede ocurrir que no nos sea posible obra, que recorrimos en distintos momentos
devolver en todos los planos a la vez, y que, de nuestro comentario. Se trata de la atri-
en otros términos, la ley nos sea intolerable. bución, no del valor del símbolo, Bejahung,
No porque lo sea en sí misma, sino porque sino del valor de existencia. (Lacan, 1955-
la posición en la que estamos implica un 1956, p.123)
sacrificio que resulta imposible en el plano
de las significaciones. Entonces, reprimimos: Es decir, lo que primero está sometido
nuestros actos, nuestro discurso, nuestro al juicio de atribución entre lo placente-
comportamiento. Pero la cadena, de todos ro y lo displacentero, lo bueno y lo malo,
modos, sigue circulando por lo bajo, expre- después tiene que ser corroborado a nivel
sando sus exigencias, haciendo valer su cré- de lo que me represento en términos de
dito y lo hace por intermedio del síntoma realidad. Es decir, tengo el movimiento de
neurótico. (Lacan, 1955-1956, p.122) que atribuyo propiedades que me permi-
ten diferenciar un adentro y un afuera; en
Por lo tanto, el síntoma es la exigencia función de las propiedades que atribuyo
de la cadena simbólica ahí donde justa- establezco la existencia o no de aquello
mente lo que no encaja intenta ser evita- a lo cual le atribuyo las propiedades. Ese
do. “Síntoma”4: título de la última uni- juicio de existencia, de acuerdo a como
dad académica del programa, la cuarta. lo lee Lacan, va a estar ligado justamente
Dice Lacan:“En esto es que la represión al problema que más nos interesa, que es
es el mecanismo de las neurosis” (Lacan, el problema del objeto. Se los leo textual
1955-1956, p.122). porque nos acercamos al punto central:
Ubica claramente el síntoma plantea- A este nivel, que Freud sitúa en su vocabula-
do en términos de incidencia en la cadena rio como el de juicio de existencia, le asigna,
simbólica. El síntoma sería una formación con una profundidad que se adelanta mil ve-
simbólica como destino de la afirmación ces a lo que se decía en su época, la siguiente