La función social
En Sociología, podemos ilustrar el concepto de función social entendiendo el
cuerpo social como un organismo vivo, donde cada individuo es una pieza que se
engrana y se interrelaciona con las demás, y donde cada cual cumple un papel
dentro de la totalidad del sistema, es decir, la sociedad.
Los roles, asumidos o asignados según estatus, edad o sexo, y enmarcados
dentro de un grupo en un contexto cultural específico, vienen a determinar el tipo
de función que le puede ser exigida o que se puede esperar de un individuo. Una
mujer puede ser madre, esposa, hija, empleada, líder de su equipo de trabajo y
sostén de hogar, todo al mismo tiempo, lo cual la obliga a actuar según la función
que esté desempeñando en cada caso.
La Función Social Del Trabajo.
Esta función que sirve para crear una clase media sólida, próspera y fuerte, la
que al fin y al cabo sostiene y desarrolla un país. Podemos considerar que el
trabajo en su dimensión económica es el medio principal a través del cual la
persona se relaciona con la sociedad y contribuye al mantenimiento de la misma.
Este vínculo entre la persona y la sociedad posibilita, además, un sentimiento de
participación y utilidad. La primera función del trabajo es, por tanto, la de proveer
de los medios necesarios para poder subsistir. Al mismo tiempo que provee de
una posición y estatus reconocidos socialmente, al establecer una continuidad en
las relaciones sociales.
El trabajo está asociado a la necesidad innata de desarrollo corporal e
intelectual y añade a los principios de placer y realidad, el principio de trabajo en la
explicación del desarrollo de la actividad humana. El trabajo social cumple un
cometido fundamental para nuestra sociedad, pues su misión es la de fomentar el
cambio social, resolver los conflictos que, en ocasiones, se dan entre personas o
colectivos, y desempeñar cualquier otra labor que sea necesaria para aumentar el
bienestar de todas las personas que componen nuestra sociedad.
Importante resaltar que El trabajo es una función social, goza de la protección del
Estado, y no se considera artículo de comercio. El Estado empleará todos los
recursos que estén a su alcance para proporcionar ocupación al trabajador,
manual o intelectual, y para asegurar a él y a su familia las condiciones
económicas de una existencia digna.