Ifea 4554
Ifea 4554
Susana Andrade
DOI: 10.4000/[Link].4554
Editor: Institut français d’études andines, FLACSO Ecuador
Lugar de edición: Quito
Año de edición: 2004
Publicación en OpenEdition Books: 15 diciembre 2015
Colección: Travaux de l'IFEA
ISBN electrónico: 9782821844605
[Link]
Edición impresa
ISBN: 9789978670842
Número de páginas: 388
Referencia electrónica
ANDRADE, Susana. Protestantismo indígena: Procesos de conversión religiosa en la provincia de
Chimborazo, Ecuador. Nueva edición [en línea]. Quito: Institut français d’études andines, 2004
(generado el 19 juillet 2019). Disponible en Internet: <[Link] ISBN:
9782821844605. DOI: 10.4000/[Link].4554.
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por un reconocimiento óptico de caracteres.
El libro de Susana Andrade constituye un trabajo serio que interroga las razones de la conversión
al protestantismo de la población indígena de la provincia de Chimborazo. El análisis de varios
sistemas religiosos presentes en la provincia demuestra cómo éstos son una estrategia de
adaptación a un mundo de intensos cambios económicos, sociales y políticos. Las antiguas
creencias y dioses ya no son considerados efectivos.
El análisis del evangelismo protestante indaga la transformación de las mentalidades indígenas,
en particular del ethos económico. La autora, además, aborda la dimensión transnacional del
grupo pues su investigación incluyó no solamente a los campesinos de Colta (Chimborazo) sino
también a los emigrantes de la zona, actualmente residentes en Venezuela. Esto permite el acceso
a información valiosa sobre las relaciones entre conversión, migración y actividad económica.
El objetivo del análisis del pentecostalismo, es mostrar cómo éste se "quichuaniza" con una
reinyección de temáticas provenientes de la religiosidad indígena como la oración, la
interpretación de sueños, los bautismos en lagunas, las cuales han sido objetos de una devoción
específica en las culturas precolombinas.
El libro se apoya en una recolección considerable de información realizada en el largo plazo (más
de 10 años) y revela un conocimiento profundo del medio. Estas páginas permiten una verdadera
sumersión en el universo protestante quichua.
SUSANA ANDRADE
Susana Andrade, doctora en Etnología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias
Sociales de París (EHESS). Es autora del libro: VIsión mundial, entre el cielo y la tierra y de
varios artículos sobre temas religiosos y políticos. Profesora universitaria, consultora de
OIT y OEA. Actualmente trabaja con el grupo indígena Huaorani, en la selva ecuatoriana.
2
ÍNDICE
Abreviaturas
Agradecimientos
Prólogo
Jean-Pierre Bastian
Introducción
Ubicación geográfica
Criterios de selección
Entre dos fuegos: mi experiencia de investigación
El sentido de la investigación y sus estrategias
Interpretaciones teóricas sobre el protestantismo
Perspectiva política
Perspectiva socio-económica
Perspectiva religiosa
Nuevas perspectivas
Observaciones sobre los conceptos de secta, iglesia, nuevos movimientos religiosos y
neopentecostalismo
Conclusiones
Consecuencias y perspectivas del protestantismo
Bibliografía
4
Abreviaturas
Agradecimientos
1 A mi familia, mis colegas y mis amigos que me dieron una ayuda valiosa para llevar a cabo
este libro, por lo cual les agradezco de todo corazón. Quiero expresar mi agradecimiento
al padre Marco Vinicio Rueda por su bondadoso apoyo durante estos años de trabajo, a
Carmen Bernand, por la dirección acertada de mi tesis doctoral, al doctor Jean-Pierre
Bastian por su inspiradora obra. Gracias a Olinda Celestino por el constante aliento que
dio para terminar la tesis y por los bellos recuerdos que me dejó su amistad.
2 A Manuela Gómez y su familia por el cariño y hospitalidad que me brindaron en Santiago
de Quito, Colta. Agradezco al pastor Segundo Mocha por todos estos años de amistad,
confianza y conversaciones clarificantes. A los hermanos y hermanas de la Iglesia quichua
de Caracas por su cálida acogida en Venezuela y su contagiosa fe.
3 Al padre Pedro Torres que compartió conmigo su larga experiencia con los “runas” y sus
conocimientos valiosos sobre el sincretismo religioso; gracias al padre Julio Gortaire y al
padre Aurelio Vera por las largas e interesantes conversaciones mantenidas en Santa Cruz
de Guamote.
4 Fue un gran privilegio conocer a los primeros creyentes: Pablo Suqui, Taita Juan, Loco
Domingo y las abuelas de Manuela quienes me transmitieron el valor y la pasión de la
propagación del evangelio en sus inicios difíciles.
5 Gracias a Antonio Males, un compañero de trabajo talentoso con quien exploré y
contemplé la fuerza de la fiesta, la emoción del culto y el poder de los cerros. A Marcelo
Córdova, gracias por su amistad y sabias observaciones. Gracias a Eduardo, por su
paciente cariño.
6 A los dirigentes indígenas: Segundo, Silverio, Rafael, Marco, José, Anselmo, Josefina, Taita
Espíritu, Rosendo, María, Rosa, Nicolás, Miguel y muchos otros, mi reconocimiento por su
infatigable lucha por una sociedad más justa y digna.
7 A la Universidad Católica de Quito y a los estudiantes de Antropología: Paúl Maldonado e
Ivette Vallejo por comprometerme a realizar un segundo trabajo de campo en el sur de
Chimborazo.
8 Quiero dar las gracias a Marc Saint-Upery, a Marie-France Louiset y a mi hermana Beatriz
por la hábil edición y traducción de este trabajo. Finalmente mi gratitud a José Juncosa y
6
Anabel Castillo de Abya-Yala, por hacer posible la publicación de este libro, al igual que al
Instituto Francés de Estudios Andinos y FLACSO.
9 Gracias a Dios por todas sus bendiciones.
7
Prólogo
Jean-Pierre Bastian
AUTOR
JEAN-PIERRE BASTIAN
Profesor de la Universidad Marc Bloch de Estrasburgo, Francia
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Introducción
señalamos un marcado corte que se produce entre la vida de “antes” de católicos, pobres
e ignorantes, y una vida “después” de la conversión al protestantismo, llena de
esperanzas e ilusiones de menos pobreza y sufrimiento. Presentamos el proceso completo
por el que atraviesa la comunidad de Santiago de Quito, desde la resistencia y el rechazo a
la nueva fe hasta la aceptación del protestantismo y la propagación de iglesias evangélicas
en diferentes ciudades del Ecuador, Colombia y Venezuela.
26 El final del tercer capítulo esta dedicado a un estudio pormenorizado de las condiciones
socioeconómicas de la conversión. Analizamos los movimientos de migración del campo a
la ciudad, sus causas y consecuencias. Igualmente advertimos la relación existente entre
migración y difusión de iglesias quichuas, donde los destinos de migración se constituyen
en espacios de reproducción cultural y ampliación de redes sociales.
27 Seguidamente analizamos los cambios en la estructura agraria serrana, la Reforma
Agraria, la disolución de la hacienda, las luchas campesinas por la tierra, el
fraccionamiento de la tierra y el crecimiento de los niveles de pobreza rural. Examinamos
el caso de los migrantes de la comunidad de Santiago de Quito a Caracas, Venezuela y su
inserción “informal” en la economía de mercado bajo una lógica económico social
indígena. Finalmente este capítulo termina con una referencia a las políticas de desarrollo
rural impulsadas por el Estado ecuatoriano y la respuesta de los sectores indígenas, a
través de su organización política y su protesta por el reconocimiento de derechos y
mejores condiciones de vida. Con el examen de los cambios sociales, procuraremos
precisar la relación existente entre desarraigo social y económico y el interés en el
protestantismo, argumento señalado por Lalive d’Epinay (1968).
28 El cuarto capítulo tratará sobre el protestantismo rural quichua de Chimborazo. En
primer lugar presentamos algunas consideraciones teóricas sobre el tema y recogemos
ciertas categorías de análisis para explicar la información recogida en el campo.
Describiremos la forma cómo los indígenas administran las iglesias protestantes, enseñan
la doctrina, y celebran los nuevos ritos. Por último presentaré una descripción de las
iglesias pentecostales en dos comunidades indígenas, con el objeto de cotejar diferencias
y similitudes con las iglesias de la Unión Misionera Evangélica e introducir una forma
diferente de religiosidad popular que ha empezado a conquistar adeptos en los últimos
años.
29 Finalmente, en el quinto capítulo ofrecemos testimonios sobre las diferentes respuestas
indígenas al protestantismo: la conversión, la deserción y la resistencia. Analizamos el
sentido de la conversión y las motivaciones que llevan a los conversos a cambiar de
religión. A través de las historias de conversión y resistencia, haremos una revisión de las
estrategias de evangelización protestante y católica. Algunos temas ya tratados a lo largo
de este trabajo se repiten en este capítulo, con la diferencia que son examinados desde la
experiencia religiosa de los conversos. Por último presentamos las conclusiones de una
manera condensada debido a que cada capítulo contiene su epílogo.
30 Antes de desarrollar estos temas, necesitamos ubicar geográficamente el presente
estudio, explicar los criterios que nos condujeron a seleccionar a la provincia de
Chimborazo en Ecuador como lugar de la investigación y definir los términos técnicos
utilizados como categorías claves así como revisar la literatura sobre estudios análogos.
Larga y difícil ha sido la historia de esta investigación que finalmente concluye con este
libro.
16
Ubicación geográfica
31 El Ecuador es un país andino que limita con Colombia al norte, Perú al sur y este y el
Océano Pacífico al oeste. Tiene una población estimativa de 13 000 000 de habitantes, de la
cual el 29.5 % es indígena. El país se divide en 21 provincias. 6
32 El trabajo de campo tuvo lugar en la provincia de Chimborazo, región central andina del
Ecuador. La provincia está dividida en nueve cantones: Riobamba, Alausí, Colla, Chunchi,
Guamote, Guano, Penipe, Pallatanga y Chambo. Su población es de 364.682 habitantes, de
la cual 119.813 es urbana y 244.869 rural. Cada cantón se divide en parroquias urbanas y
rurales; las parroquias rurales en comunidades indígenas. En total existen 53 parroquias
de las cuales 26 son predominantemente indígenas con una población aproximada de 162
000 habitantes.
33 La investigación se realizó en los cantones de Alausí, Colta y Guamote, cuya composición
étnica, en su mayoría, es indígena. Las principales comunidades en las que trabajé fueron:
Santiago de Quito, Majipampa, Pulucate, Tipín, y Pachamama.7
34 La provincia de Chimborazo ha sido una zona agrícola por excelencia, distinguida como el
granero del Ecuador. Durante 1939 y 1952 la producción agrícola de lenteja, cebada, trigo
y papas de la provincia ocupó los primeros lugares respecto a la producción del resto de
provincias del país.
35 En 1910 se construyó el primer ferrocarril que uniría la Costa y la Sierra, atravesando
toda la provincia de Chimborazo. Sólo en 1963 se construyó el camino Quito-Guayaquil vía
Santo Domingo de los Colorados, desplazando el polo de desarrollo comercial hacia otras
regiones.
Criterios de selección
36 Los criterios para la selección de esta zona de estudio fueron, en primer lugar, la
importante acción que han tenido los grupos católicos y protestantes en la región. La
corriente más reformista de la Iglesia Católica en el país, liderada por el obispo Leonidas
Proaño, inició un trabajo de reevangelización en los años 60 a raíz del Concilio Vaticano
II. La línea pastoral que recogió la Diócesis de Riobamba fue la misma que implementaron
otras diócesis latinoamericanas en su alan por poner en práctica las orientaciones del
concilio Vaticano II y de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas de Puebla y
Medellín. La instrucción pastoral se dirigió a dar una lectura más social de la Biblia y a
exigir un mayor compromiso de los religiosos con los sectores más pobres de la sociedad.
Este cambio de rumbo dirigido a atender a los sectores más pobres, los indígenas, provocó
un choque frontal entre terratenientes, Estado e indígenas; estos últimos apoyados por un
clero comprometido cuyo rol de denunciar las injusticias haría que se precipiten los
conflictos de tierras y emerjan actitudes en contra de líderes indígenas y de la Diócesis de
Riobamba. Otra contrariedad que provocó el giro reformador de la Iglesia fue al interior
mismo de ella, entre sus propios sacerdotes y feligreses, quienes, disconformes con los
cambios desatados, desobedecieron a su Obispo y a la nueva política evangelizadora.
37 Más adelante volveremos sobre estos puntos con mayor detenimiento. Ahora sólo
intentamos caracterizar el clima religioso y político de la provincia durante la época más
17
trajinada de los años 80 y que la convirtió en un lugar privilegiado para realizar estudios
sobre temas religiosos.8
38 Para los protestantes, la provincia de Chimborazo representó, desde comienzos de este
siglo, un lugar idóneo para difundir “la buena nueva” a los pueblos desconocedores de la
palabra de Dios y evidenciar el fracaso de la evangelización católica, al haber permitido
que persistan supersticiones e idolatrías así como abusos y humillaciones en contra de la
población indígena. Eligieron trabajar con grupos indígenas por su situación de pobreza y
porque representaban las almas perdidas del sueño misionero de “id y haced discípulos a
todas las naciones del mundo, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo”.9
39 Las primeras misiones protestantes que se establecieron en el Ecuador fueron la Unión
Misionera Evangélica (Gospel Missionary Union) en 1896 y la Alianza Cristiana y
Misionera (Christian and Missionary Alliance) en 1897, a raíz de la promulgación de la
libertad de conciencia en la nueva Constitución de enero de 1897, bajo el gobierno liberal
del General Eloy Alfaro. Antes del periodo liberal, la Constitución del Estado conservador,
conocida como la Carta Negra, suspendía los derechos de ciudadanía a todos los que
pertenecían a sociedades prohibidas por la Iglesia Católica y se castigaba con la pena de
muerte “la tentativa de abolir o variar la religión católica”. (Padilla 1989; 137)
40 Desde 1830, a raíz de la independencia del Estado colonial, la única vía de difusión del
Evangelio había sido a través de los agentes de las sociedades bíblicas -británica y
americana- que vendían y distribuían secretamente biblias. Ambas misiones evangélicas
tuvieron su origen en los Estados Unidos. Si bien al comienzo trabajaron en las provincias
de la Costa ecuatoriana (Guayas y Manabí), posteriormente se trasladaron a las provincias
de la Sierra y el Oriente ecuatoriano. En 1902, dos misioneras de la UME se establecieron
en la comunidad indígena de Caliata en la provincia de Chimborazo.
41 Durante los primeros cincuenta años de presencia en el país, la difusión protestante no
encontró respuesta alguna. Fue debido a la perseverancia y firmeza de los primeros
misioneros, que se sucedieron unos a otros, que la misión continuó en medio del rechazo
y la hostilidad de las comunidades indígenas, del clero católico y de los pueblos mestizos.
El crecimiento evangélico se dio a partir de los años 60, a raíz de los cambios
socioeconómicos en el agro serrano así como por las reformas católicas y los cambios de
estrategias y métodos de trabajo de los misioneros protestantes. Si bien los misioneros
protestantes iniciaron simultáneamente sus actividades proselitistas en todas las regiones
del país, la provincia de Chimborazo se convirtió en el principal modelo de difusión del
Evangelio no solamente en el Ecuador, sino en Latinoamérica. De esta manera hallamos
que la confluencia de estos dos tipos de reforma –cristiana– convierten a la provincia en
un importante lugar de conflictos religiosos y políticos.
42 La competencia y fragmentación religiosa de la región llama más la atención cuando
tradicionalmente esta provincia había sobresalido por su capacidad organizativa reflejada
en múltiples alzamientos indígenas a lo largo de la historia. 10
43 Respecto a la selección de las comunidades estudiadas, escogí trabajar en el cantón Colta,
con las comunidades de Santiago de Quito y Majipamba, por representar la base de
actividades de los misioneros evangélicos desde 1956. Es allí donde se halla la sede de la
Confederación de Iglesias Indígenas Evangélicas de Chimborazo (CONPOCIIECH), la
emisora de radio y el seminario de formación de líderes religiosos, además de las
residencias de los misioneros norteamericanos que aún viven en el país. 11 Estas
18
57 Con las referencias y lecturas sobre la ofensiva católica contra el poder local, esperé
encontrarme con los seguidores de Camilo Torres.15 En su lugar, encontré personas
ocupadas en disputas internas y luchas de poder. No lograban ponerse de acuerdo sobre la
forma de entender la religión y la política; había malos entendidos y acusaciones mutuas.
Cada persona estaba clasificada en una u otra corriente “ideológica”; conservadoras,
moderadas y radicales.
58 La presentación y explicación de mi proyecto de investigación sobre conocer las
estrategias y métodos de la nueva evangelización y las respuestas campesinas frente a
éstas y analizar el fenómeno de la conversión al protestantismo, interesó a muy pocos,
sólo a algunos agentes de pastoral y sacerdotes partidarios de la Teología de la Liberación
que se encontraban expuestos a la amenaza protestante y deseaban adquirir información
sobre su rival.
59 La mayoría de religiosos y religiosas desconfió, temiendo alguna vinculación mía con la
Iglesia protestante o incluso considerándome una “espía”. Además, mi rechazo a
respaldar a uno u otro grupo ideológico, reforzó la desconfianza.
60 Establecer contacto con los protestantes fue aún más difícil. Intenté por medio de la
Confederación de Iglesias Evangélicas de Chimborazo (CONPOCIIECH) en Colta, antes
llamada Asociación de Iglesias Indígenas de Chimborazo (AIIECH). Conseguir audiencia
con sus líderes fue imposible, varias citas fueron canceladas y cuando finalmente logré
reunirme, mis respuestas a las primeras dos preguntas determinaron una reacción
negativa al proyecto de investigación. La primera pregunta trató sobre mi filiación
religiosa y la segunda sobre la ayuda económica que podía ofrecer. Los misioneros
norteamericanos fueron más cooperadores aunque sin ninguna capacidad de ayuda. Sus
relaciones con la CONPOCIIECH eran tensas; los misioneros se cuidaban de no
entrometerse en los asuntos internos de la Confederación. Entonces mi estrategia se
dirigió a visitar directamente las comunidades indígenas. Las autoridades competentes
que decidieron mi admisión fueron los pastores, quienes requirieron que informe a la
CONPOCIIECH. Conociendo que el trámite podía tomar meses, aceptaron que dé inicio a la
investigación. Sin embargo y debido a las características de las comunidades emigrantes,
debí esperar seis meses el regreso de los emigrantes en Carnaval para iniciar el trabajo.
61 Mientras tanto empecé el trabajo de campo en los cantones Guamote y Alausí, con los
párrocos católicos comprometidos con la Iglesia de la Liberación. A través de ellos recorrí
comunidades, escuché misas en quichua y español y advertí la mezcla que realizaban
entre organización y evangelización. Cada sacerdote realizaba esta combinación de
diferente manera, unos aplicaban más religión que política, otros más política que
religión. Todos estaban abrumados por la cercanía de la pobreza e intentaban ayudar y
acompañar a las recién formadas organizaciones de base.
62 En este ir y venir por comunidades y pueblos, junto al párroco más “rojo” de la provincia,
fuimos tomados presos por la policía, incomunicados e interrogados sobre nuestras
actividades “terroristas”. La vivienda del sacerdote fue allanada y algunos libros fueron
destruidos. La acusación principal era que pertenecíamos al grupo guerrillero Alfaro Vive
Carajo (AVC).
63 Mientras yo intentaba enviar información sobre nuestro arresto, el párroco, en otra celda,
rezaba el rosario. Afortunadamente una de las misivas llegó a la curia y el Obispo y mi
familia lograron liberarnos. El sacerdote estuvo convencido de que la Virgen había obrado
21
el milagro. Este incidente demostró ante los católicos, mis buenas intenciones y por un
par de meses la desconfianza disminuyó.
64 El clima de miedo y persecución en Riobamba, junto con la llegada del Carnaval, hicieron
que me traslade a la comunidad de Santiago de Quito en Colta. En Santiago no fue difícil
encontrar vivienda, había muchas casas de familias emigrantes, de dos y tres pisos, que
permanecían vacías todo el año. Preferí vivir con una familia indígena que llegaba de
Colombia. La dueña se llamaba Manuela y tenía cuatro hijos. Su marido, un candidato a
pastor, la había abandonado por otra mujer, unos días antes de mi llegada.
65 De cierta forma este clima lúgubre y sombrío del hogar hizo que mi presencia
acompañara a Manuela en su dolor. Allí conocí a la red familiar y social de Manuela que
llegaba, cada día, a llorar y orar junto a ella. En seguida formé parte de los “cultos
familiares” que se realizaban en casa y no en el templo debido a la situación particular de
Manuela. Pude observar de cerca la red de solidaridad entre “hermanos y hermanas”
evangélicos que incluía ayuda económica para la perjudicada.
66 Durante el duelo matrimonial mi presencia no fue extraña, me consideraban una
“creyente” extranjera, como muchas que habían vivido en el cantón Colta. Rápidamente
fui asimilada al grupo familiar de Manuela y junto al pastor del barrio, pude conversar
largamente con sus tías, abuelas, primos y hermanos sobre las razones de la conversión,
la memoria de los ritos católicos, el cambio de vida, etc. Mi presencia diaria en los cultos -
en quichua- fue prueba de mis buenas intenciones y expresó -para la comunidad- un
deseo legítimo de convertirme al protestantismo. Esta disciplina me valió el
reconocimiento de muchos comuneros, quienes no dudaron en invitarme a bautizos,
matrimonios y campañas de evangelización.
67 Mientras tanto, en casa de Manuela llegaba, de vez en cuando, el esposo “adúltero”,
trayendo comida y vestido para sus hijos. Nadie lo censuraba pues según explicaba
Manuela: “el hombre era víctima del demonio, pues las personas que se encontraban
cerca de Dios, eran más tentadas por el diablo”. Su abogado defensor, aseguraba, era Dios,
a pesar de que, ocasionalmente, me pedía que le trajera algún polvo mágico de Quito para
recuperar a su marido.
68 Mi relación con la CONPOCIIECH continuó tensa, de vez en cuando los visitaba sin lograr
romper el muro de recelo y temor que producían mis preguntas. Mi intención de plantear
la investigación en términos de cooperación y participación no funcionó. A pesar de
respetar los canales tradicionales de entrada -el cabildo y la CONPOCIIECH- y los
principios básicos de su funcionamiento, no tuve éxito. Hallé que la autoridad y el poder
de decisión tenían los pastores y no necesariamente el cabildo, la organización político-
administrativa de la comunidad. En la CONPOCIIECH se buscaba un nuevo modelo de
manejo del poder y de los recursos económicos. El modelo colectivo estaba siendo
desplazado por una dirección de tipo individual. Existían denuncias de corrupción entre
sus miembros, lo cual temían que yo llegase a “investigar”.
69 Las dificultades se manifestaron de diversas formas: en la lentitud y entorpecimiento de
la investigación, en las versiones contradictorias de los miembros de la CONPOCIIECH, en
la transfiguración de la realidad y la desconfianza de los informantes, entre otros
inconvenientes. La desconfianza hacia el recién llegado debe entenderse en el marco de
una relación histórica de opresión entre pueblos indígenas y sociedad blanco-mestiza,
pero también y más recientemente sobre la experiencia que han tenido comunidades y
organizaciones indígenas con los investigadores sociales.
22
70 La provincia de Chimborazo ha sido uno de los lugares más estudiados de todo el país,
tanto extranjeros como ecuatorianos, católicos, evangélicos, misioneros y sacerdotes han
hecho de esta provincia un lugar privilegiado para realizar sus estudios. Sin embargo, los
resultados de estos trabajos no han sido entregados a las comunidades.
Consiguientemente existe recriminación y censura por la falta de información y
explicaciones que proporcionan los investigadores sobre los temas, propósitos y
finalidades de las investigaciones sociales. Como respuesta, la comunidad tiende a alterar
la realidad.
71 Esta disquisición surge en un momento en que las comunidades han descubierto la
importancia de las ciencias sociales para descifrar códigos culturales, al mismo tiempo
que reivindican al investigador como potencial vehículo de transmisión de la historia de
los pueblos indígenas.
72 Esta actitud es nueva, pues antes a los investigadores sociales no se los distinguía de otros
agentes externos provenientes de organizaciones no gubernamentales (ONGs), partidos
políticos, representantes del Estado y de movimientos religiosos- y se exigía que compitan
con la oferta de servicios y ayudas. En consecuencia, a lo largo del trabajo, fui
continuamente recordada por los comuneros sobre la obligación de enviar el trabajo una
vez que esté concluido. En algunas comunidades, la gente recordaba a tal o cual
extranjera, misionera o estudiante universitario que había ofrecido enviar su trabajo y
nunca lo hizo.
73 A lo largo de estos cinco últimos años, he recibido la grata visita de comuneros, pastores y
sacerdotes, deseosos de conocer los resultados de la investigación. A todos ellos les he
facilitado avances del trabajo, aguardando sus opiniones, las cuales han sido muy
provechosas. En mi caso, nunca ofrecí más ayuda de la que podía dar, a pesar de que la
investigación no parecía muy atractiva, hubiera resultado más fácil dar explicaciones
parciales o distintas de lo que deseaba realizar, sin embargo, opté por decir la verdad,
incluso debiendo afrontar la sospecha de que venía a establecer una nueva iglesia y
arrebatar a los fieles.
74 En la segunda fase de la investigación de campo (1992-1993) trabajé en los cantones de
Alausí y Chunchi, al sur de la provincia de Chimborazo. Sin embargo, continué visitando
los cantones de Colta y Guamote para actualizar la información recogida anteriormente.
Para entonces mi visión sobre el tema del protestantismo se había ampliado a raíz de una
investigación realizada en 1989 sobre una ONG de desarrollo evangélica: Visión Mundial.
Esta experiencia me permitió conocer las diferencias y similitudes de los procesos de
conversión y organización de las iglesias protestantes en el norte y centro del Ecuador. 16
Desde 1994 al 2000, realicé varias visitas por año a la provincia con el fin de continuar
renovando la información, y manteniendo los lazos de amistad que me unen con personas
y lugares de la región.
Unión Misionera Evangélica. Fisher, junto a dos misioneros, llegaron a Guayaquil en 1896
(Padilla 1989: 184-187).
82 2. Una segunda etapa fue la del protestantismo conservador o fundamentalista
caracterizado por un mensaje político anticomunista. Este protestantismo tuvo sus
orígenes en el revivalismo y fundamentalismo norteamericano.19 El fundamentalismo,
como Bamat (1986) ha descrito, es una mentalidad, un movimiento conservador, una
manera de ser cristiano. Los rasgos básicos son el literalismo, el énfasis en los textos,
doctrinas y rituales y el milenarismo; los fundamentalistas profesan una ética
individualista y se oponen a formas extáticas de adoración. Para el fundamentalismo, los
cristianos no están llamados a involucrarse en los problemas del mundo, de allí su
apoliticismo. Su interés se dirigió a organizar grandes campañas evangelistas y a crear
sociedades misioneras en el mundo entero.
83 En el caso del Ecuador, la Unión Misionera Evangélica y la Alianza Cristiana y Misionera
representaron esta forma de protestantismo. Como analizaremos más adelante, este
protestantismo tuvo muchas dificultades para establecerse entre la población
ecuatoriana, hasta el momento que tomó arraigo, sobre todo, entre los indígenas de la
provincia de Chimborazo.
84 3. Finalmente, existe la tercera manifestación del protestantismo, el pentecostalismo, el
cual se ha involucrado con los sectores más pobres de la sociedad. A partir de 1960, se da
una atomización del protestantismo, expresada en centenares de iglesias, sobre todo
pentecostales. El mensaje pentecostal es de tipo milenarista, se caracteriza por la
veracidad, los conceptos claros, definidos, dogmáticos y autoritarios. Los cuatro
elementos fundamentales de su credo son: la conversión para la salvación, las curaciones
divinas, el bautismo del Espíritu Santo y la segunda venida de Jesucristo. Dan mucha
importancia a la experiencia personal del poder del Espíritu Santo y otorgan menos
interés en lo doctrinal que en lo litúrgico, su preocupación ha sido el crecimiento
numérico de los creyentes.
85 Lalive D’Epinay, en un estudio sobre el pentecostalismo chileno, ha demostrado que éste
reproducía una forma tradicional de autoritarismo de la organización social donde la
figura del pastor reemplazaba a la del terrateniente. Los estudiosos del tema han
considerado que el pentecostalismo representa la forma más popular del protestantismo
al incorporar elementos culturales locales en su ideología y prácticas. Sus raíces se
encuentran en la tradición oral, en la propia cultura religiosa. “Las iglesias pentecostales
se vinculan directamente con creencias mágicas y con una compleja red de sanidad y
hechicería de la sociedad latinoamericana a través de formas extáticas de adoración”
(Stoll 1990: 77).
86 En el caso ecuatoriano, las iglesias pentecostales han ido ganando terreno al
protestantismo conservador. En 1986, los pentecostales representaban el 30 % de la
población, protestante en el Ecuador, mientras que el 40 % pertenecía a las iglesias de la
UME y ACM (Bamat 1986). En 1990, se estimaba que el 50 % de la población protestante
era pentecostal (Martin 1990).
87 El crecimiento evangélico en el Ecuador fue lento hasta 1960, con la tasa más baja de
Latinoamérica, el 0.3 %. En 1985 este crecimiento alcanzó el 3.4 % de la población (Bastian
1997: 52). En 1990 se presumía que los protestantes llegaban a representar más del 7 % de
la población ecuatoriana, con 78 000 miembros y una comunidad protestante de 100 180
creyentes (Maust 1991: 41). En 1999 registramos 616 organizaciones protestantes inscritas
25
Perspectiva política
90 Durante los años 70-80 se dio preferencia a los análisis políticos sobre la expansión del
protestantismo en América Latina. Políticos, católicos y dentistas sociales interpretaron la
acción de las iglesias protestantes como instrumentos de penetración cultural y política
de los Estados Unidos destinados a destruir la unidad y la identidad nacional y combatir
todo movimiento de inspiración marxista (ver: Bastian 1997: 22). A pesar de que algunos
autores de esta perspectiva reconocieron un doble origen de las sectas protestantes por la
acción de multinacionales o movimientos endógenos, estos últimos también fueron
calificados como “instrumentos directos de la política intervencionista y de control de
Estados Unidos” (García-Ruiz 1985).
91 Este tipo de análisis estuvo relacionado con las afinidades políticas inherentes al discurso
y la práctica de los grupos protestantes neoconservadores y de la nueva derecha
norteamericana, que propugnaban la aplicación de una política exterior intervencionista.
Estados Unidos tenía, según ellos, el deber de enmendar la crisis para salvar el mundo.
Dicho de otra manera, se evidenciaba una correlación entre la política expansionista de
los Estados Unidos y la presencia y multiplicación de grupos religiosos de derecha que
predicaban la pasividad política y proponían la difusión de un modelo de vida
norteamericano.
92 Las sospechas de la presencia del imperialismo estadounidense detrás de las sectas no
surgieron de la nada, existían pruebas de que la Central de Inteligencia Americana (CIA)
había utilizado misioneros protestantes como fuentes de información en Brasil, Chile,
Bolivia y Cuba durante las décadas de los 50 y 60; luego estaba la experiencia política
desestabilizadora del Instituto Linguístico de Verano en varios países latinoamericanos y
las intenciones políticas de los documentos oficiales Rockefeller (1969) y Santa Fe (1980),
que explícitamente mencionaban la utilización de las sectas protestantes, por parte de los
servicios norteamericanos, para la defensa de los intereses de los Estados Unidos (véase:
Bamat 1986: 84; Bastian 1986: 26; García-Ruiz 1985).21
93 Otra de las razones que dieron lugar a una interpretación meramente política del
fenómeno religioso fue la difundida determinación del gobierno norteamericano de
contrarrestar la influencia ideológica de la Teología de la Liberación y de proporcionar
recursos para neutralizar la acción de movimientos revolucionarios. Recordemos que en
1959 había tenido lugar la Revolución Cubana que representó para los pueblos
latinoamericanos un modelo político a reproducir.
94 En el Ecuador, ciertos sectores progresistas de la Iglesia Católica se aferraron a esta tesis e
interpretaron el crecimiento evangélico en la región como una forma de persecución
26
102 En el Ecuador los autores que han analizado el tema religioso -Casagrande, Muratorio,
Santana- concluyeron que el protestantismo era un movimiento étnico revitalizador
mientras que la izquierda y la Iglesia Católica lo acusaban de ser desmovilizador y
etnocida (Stoll 1990: 28). Stoll resume acertadamente las críticas a la “teoría de la
conspiración” cuando observa que aquello que ha sido interpretado como resignación
puede servir de manto protector a tradiciones vitales de resistencia cultural.
103 Examinemos ahora un segundo tipo de interpretaciones que antepone los factores
socioeconómicos a la transformación meramente religiosa.
Perspectiva socio-económica
104 Esta perspectiva ha privilegiado el análisis de las causas endógenas de la conversión al
protestantismo, específicamente de las condiciones socioeconómicas. Algunos autores
han explicado la transformación religiosa como respuesta a la crisis social y cultural por
la que atraviesa la sociedad latinoamericana, la cual ha golpeado, especialmente, a las
capas sociales más pobres.24
105 En los últimos cuarenta años, América Latina ha experimentado cambios sociales y
económicos rápidos debido a la expansión de la economía de mercado, los cuales han
empujado a amplios sectores de la población a buscar una ideología de salvación, a
reestructurar la identidad cultural y a hallar mecanismos de defensa y resistencia frente a
la pobreza, la migración, la marginación y la pérdida de valores tradicionales y normas
morales. Esta búsqueda se ha expresado en la adhesión a las iglesias protestantes.
106 Para definir mejor el desequilibrio social y económico, algunos autores han recurrido a la
noción durkheimiana de “anomia”, que describe un estado de desorganización social
donde ocurre un colapso de formas sociales y culturales establecidas y se caracteriza por
la pérdida de solidaridades, de valores y de identidad (ver, Gouvea Mendoca 1986; Bastian
1986). En el caso del protestantismo rural, el cual se desarrolló con la migración a las
ciudades, la pérdida de solidaridad se produce en el momento que los individuos se
separan de los grupos étnicos y sociales a los que pertenecen. Con la adhesión a las sectas
protestantes, estas redes de reciprocidad y pertenencia se restauran e inclusive se
expanden.
107 En Ecuador, los estudios señalan el proceso de Reforma Agraria, la disolución de la
hacienda, la liberalización de la Iglesia Católica y la expansión de la pobreza urbana como
factores claves del crecimiento protestante (ver, Muratorio 1982; Santana 1990; Stoll 1990;
Bamat 1986; Maust 1991). La hacienda terrateniente y la Iglesia Católica habían, por largo
tiempo, retenido vastas poblaciones indígenas bajo su control, impidiendo su
acercamiento a las misiones protestantes. A raíz de los cambios socioeconómicos de los
años 60, los indios pudieron considerar nuevas opciones, como las enseñanzas
evangélicas. Los propios misioneros americanos han considerado que los indios no se
oponían al mensaje mismo, sino que no habían tenido la libertad suficiente para realizar
innovaciones en ningún aspecto de su vida (Maust 1991: 82).
108 Bamat coloca en el mismo tapete las opciones políticas y religiosas de la época al
manifestar: “Las mismas condiciones de pobreza, represión, inestabilidad y desesperación
que llevaron a algunos a asumir luchas sociales contra las estructuras de dominación,
impulsaron a otros hacia el refugio de las sectas evangélicas” (Bamat 1986: 28).
28
109 Con la ejecución de la Reforma Agraria y la consiguiente repartición de las haciendas a los
huasipungueros, la tierra se fraccionó en niveles considerables. Si a ello sumamos los
altos índices demográficos y la erosión de las tierras, comprobamos la necesidad de
emigrar a ios centros urbanos en busca de empleos mal remunerados y expuestos al
desprecio de una sociedad intolerante con los sectores indígenas.
110 En este punto es necesario subrayar la importancia que tuvo la Ley de Reforma Agraria
(1964) en el resquebrajamiento del sistema hacendatario y en la abolición del trabajo
precario: el “concertaje”, así como las formas de dominación ideológicas y políticas
ejercidas por los terratenientes.
111 La concentración de la propiedad y de los recursos (hacienda) redujo a los campesinos a
una situación de dependencia total, obligándolos a “concertar” su trabajo a cambio del
derecho al cultivo de un pequeño lote de tierra (huasipungo). La extrema pobreza del
campesino indígena le obligó a endeudarse con el terrateniente en un complejo sistema
de anticipos (en bienes o dinero) conocido como “suplidos y socorros”, situación que
permitió abusos y consolidó, como expresa Larrea, una de las situaciones social y
étnicamente más humillantes y discriminatorias de la historia del país (Larrea 1991: 108).
112 De esta forma, la hacienda se convirtió en el eje del poder económico y político. El modelo
de autoridad del terrateniente, según describe Hurtado, sobrepasó sus funciones
económicas al asumir atribuciones correspondientes al Estado y a la Iglesia al hacer
justicia, aplicar multas, dirimir disputas familiares, controlar la moralidad privada y la
observancia religiosa.
113 “Este modelo de autoridad protectora, opresora, autocrática y paternal creado por la
hacienda, se constituye en la pauta que siguen todos los que participan en una relación de
mando en todo tipo de organizaciones en las que el paternalismo adquiere una nota
distintiva” (Hurtado 1995: 115-116). La figura del patrón como autoridad “tutelar y
paternal” de la tierra y de la gente ha sido analizada por Guerrero en la fiesta religiosa,
como una figura imaginaria que opera en el orden simbólico y legítima el ejercicio del
poder (1991: 181).
114 En 1964, la Ley de Reforma Agraria elimina todas las formas de trabajo dependiente y
liquida el concertaje, minando la base del poder social y político terrateniente. Sin
embargo, el modelo de autoridad creado por el hacendado tomó más tiempo en
transformarse, recreándose en nuevos actores sociales.25
115 De acuerdo con Hurbon (1987), la crisis social y económica es percibida, antes que nada, a
nivel cultural en el momento que destruye el aparato de símbolos e imágenes. Esto parece
haber ocurrido con los migrantes “liberados” del control de los poderes locales -comunal,
religioso y político-, quienes encontraron en el protestantismo un agente de
modernización, independencia y resistencia a la ideología dominante. Muratorio (1982)
ha explicado, para el caso de los indios de Chimborazo, que la búsqueda de una nueva
identidad, a través del cambio religioso, representó una forma de liberación de la
condición de humillación, bajo la cual los indios eran vistos como individuos incompletos,
habituados a un comportamiento degradante (alcoholismo).
116 Un mecanismo de entrada a las comunidades indígenas de Chimborazo, mencionado por
los misioneros americanos, fue el de fomentar el auto respeto, la auto confianza y la auto
apreciación entre los indígenas, lo que estaría evidenciando un ejercicio de maniobras por
ambos lados (Dilworth 1967).
29
117 Otros autores también han analizado el surgimiento del protestantismo como una
necesidad de reconstrucción simbólica de una identidad en crisis y de una cohesión social
debilitada, resultado de los cambios socioeconómicos (ver, Miller, 1979; Bastian 1997).
118 Las interpretaciones en torno al protestantismo como reacción frente al poder local -
religioso y político- han sido ampliamente desarrolladas. Contrariamente a la tesis de la
“teoría de la conspiración”, estos análisis han enfatizado en la utilización de lo sagrado
como instrumento de protesta y resistencia “cuando los campos políticos y económicos
están cerrados (a los sectores dominados) o bajo el control férreo de las clases
dominantes” (Bastian 1986).
119 Lalive d’Epinay (1969) en su estudio sobre el pentecostalismo chileno, y Bastian (1997) en
su análisis sobre el campo mexicano, explican la característica de resistencia y de ruptura
del protestantismo a través del concepto de “huelga social” y de “contrapoder político”;
refiriéndose al abandono del sistema de cargos, la fiesta, la minga, el consumo de alcohol
controlado por los mestizos, etc.; aún si este poder antagónico -como lo hemos
mencionado anteriormente- no llegue a romper con el modelo vertical autoritario del
patrón. “Esta huelga de las prácticas sociales integradoras del pueblo tiene como fin la
modernización de las prácticas sociales del pueblo rompiendo los monopolios religiosos,
políticos y económicos” (Bastian 1986: 166).
120 Stoll (1990), por su parte, señala al clericalismo y al centralismo de la Iglesia Católica
como piezas claves para entender el crecimiento evangélico en Latinoamérica. En el caso
ecuatoriano, argumenta la existencia de un clero extranjero y ajeno a la cultura quichua,
que no permitió la participación y la movilidad social indígena. La conversión al
protestantismo, infiere, fue una reacción inevitable a esta forma de autoridad eclesial.
121 Continuando con las interpretaciones teóricas que toman en cuenta las causas endógenas
de la conversión, un tercer tipo de estudios se ha centrado en los factores religiosos de la
expansión protestante. Generalmente estos trabajos han sido elaborados por teólogos
católicos y misioneros protestantes.
Perspectiva religiosa
122 Como mencioné anteriormente, los católicos se han inclinado hacia una explicación
exógena de la conversión, reduciendo el protestantismo a un instrumento político de
intereses extranjeros. Por ahora me propongo analizar las reflexiones de carácter
religioso que los teólogos católicos, los misioneros protestantes y los propios indígenas
realizan sobre la adhesión popular al protestantismo. Algunas de estas interpretaciones
están fuertemente marcadas por la subjetividad de sus autores.
123 Los católicos reformistas han realizado una especie de “mea culpa” y reconocido un vacío
espiritual dejado por ellos como consecuencia de su compromiso social y político con las
poblaciones más pobres. La ausencia de evangelización, consideran, contribuyó a la
deserción de sus fieles, quienes buscaron en el protestantismo una respuesta a la
demanda religiosa.26 Explican la efectividad de las sectas como espacios de vida
comunitaria y fraterna, los cuales han permitido dar rienda suelta a la parte emocional y
sensible del ser humano y sobre todo, han concedido a todo converso asumir funciones de
liderazgo; empresa que los teólogos de la liberación no pudieron alcanzar debido al
desafío que ello representaba para la jerarquía eclesiástica. Sus análisis también
mencionan la eficacia de las sectas como formas de rechazo a la mediación de la Iglesia
30
Católica con Dios y a la fascinación de la oferta de un contacto directo con Dios. 27 A nivel
teológico reconocen la sencillez del mensaje protestante, el cual ofrece liberación y
prosperidad personal con sólo tomar la decisión de “entregarse al Señor” en lugar de
arriesgarse a transformar el orden social y político, como ellos proponían. 28
124 La corriente conservadora de la Iglesia Católica, por su parte, acusó a los reformistas del
auge protestante por las mismas razones que acabamos de analizar. Su “mea culpa” fue
reconocer la incapacidad evangelizadora de la Iglesia debido al reducido número de
sacerdotes y a la edad avanzada de estos.29 Nunca consideraron la posibilidad de una
resistencia pasiva de los indígenas que les mantenía semicristianos. Ambas corrientes
reconocieron que sus disputas internas fueron bien aprovechadas por los protestantes,
quienes no dejaron de crecer durante aquellos períodos.
125 Las críticas de los dentistas sociales sobre las explicaciones de la Iglesia Católica en cuanto
al crecimiento protestante han cuestionado la “catolicidad” del pueblo latinoamericano.
Distinguen entre catolicismo “teológico” y catolicismo “popular”, infiriendo que entre los
dos “parecen coincidir apenas en el nombre y en algunos contenidos de la matriz común”
(Gomes 1996: 256). Gomes explica, para el caso brasileño, cómo la Iglesia Católica asumió
que el pueblo era parte de sus fieles cuando éstos tenían una forma diferente de fe y de
prácticas. Esta ilusión, explica, se creó porque el pueblo tradicionalmente recurrió a los
servicios y sacramentos de la Iglesia Católica y porque se reconoció como católico aunque
en realidad no lo era. Uno de los argumentos señalados para sustentar esta tesis fue la
inexistencia del monoteísmo en la fe popular (1996: 258).
126 Los estudios realizados por los misioneros protestantes sobre las causas del crecimiento
evangélico en el Ecuador, específicamente en Chimborazo, son numerosos y describen
múltiples factores sobre este fenómeno, empezando por la gracia del Espíritu Santo.
Seguidamente mencionan la traducción al quichua local del Nuevo Testamento, la
estación de radio en quichua, las conferencias y campañas evangélicas, el instituto de
educación cristiana, pero sobre todo, la libertad otorgada a los creyentes para manejar las
iglesias durante la década de los años sesenta. A pesar de lo difícil que resultó entregar el
trabajo misionero a manos indígenas, no había otra alternativa, pues la meta inicial era
transferir los bienes y la administración de las iglesias a los propios conversos.
127 En 1910, el director de la Unión Misionera Evangélica en Ecuador expresaba: “el trabajo
de evangelizar cualquier tierra pagana debe ser realizado por los nativos mismos, pero mi
observación ha sido desalentadora” (Padilla 1988: 230). Ochenta años después, otra
misionera fundadora declaraba: “una de las cosas más duras del traspaso es no saber
exactamente lo que está sucediendo en las iglesias” (Maust 1991: 124).
128 Por temor a que suceda una reinterpretación “animista” del mensaje evangélico (como
sucedió con la evangelización católica) se invirtió mucho esfuerzo en investigar la cultura
indígena y proponer “substitutos funcionales” a las costumbres “paganas”. En estos
estudios encontramos nociones y conocimientos de la antropología social utilizados con
el fin de posibilitar una transición más adaptable al protestantismo. En el tercer capítulo
explicaremos más detenidamente el carácter etnológico de estos estudios.
129 La interpretación religiosa indígena de la conversión ha sido analizada por los
investigadores que se interesan sobre la reinterpretación indígena del mensaje
protestante. Generalmente estos autores estudian la penetración del protestantismo en
diferentes culturas y grupos étnicos.30 Como mencioné al principio de esta sección, la
aceptación del protestantismo se ha hecho a partir de la propia cosmovisión indígena, a
31
Nuevas perspectivas
139 En países donde la población evangélica -especialmente pentecostal- ha aumentado
vertiginosamente como Brasil, Chile y Guatemala, la discusión sobre el tema ha llevado a
los estudiosos a realizar comparaciones y analizar este fenómeno con conceptos
provenientes de la economía de mercado.33 Es así que escuchamos hablar de mercado
religioso, de mercantilización de lo sagrado, ofertas y consumo de bienes simbólicos y
“marketing” religioso (Damacena 1999; Silveira Campos 1997; Sanchis 1996; Bastian 1997).
140 Los nuevos movimientos pentecostales -llamados “neopentecostales”- en estos países,
han adquirido un carácter empresarial, incluso multinacional, con la formación de
grandes imperios económicos y el uso de medios de comunicación masivos (canales de
TV, emisoras de radio, revistas, libros). Las concentraciones de adeptos en las urbes son
33
cada día más grandes y publicitadas, a través de sus propios medios de comunicación.
Continúan atiborrando de gente estadios, plazas de toros, cines, parques y todo espacio
público existente, invitando a más personas a participar de las ceremonias de exorcismo,
cura y salvación, a través de la transmisión radial, televisiva y satelital.
141 Bastian se refiere a una economía religiosa de libre competencia, donde el campo
religioso se encuentra desregularizado. “Al crecimiento de la economía informal parece
corresponder un crecimiento de las religiones informales”. Hace una analogía entre
economía informal y religión informal para explicar que estas «alternativas» religiosas
son también –como a nivel económico– un medio de supervivencia, esta vez simbólico
(1997: 12). Con respecto al protestantismo rural, este mismo autor atribuye la selección de
ofertas religiosas por parte de los indígenas de Chiapas a una estrategia destinada a
buscar la autonomía simbólica y la oposición a las antiguas prácticas rituales de
dominación. En este sentido, Bastian afirma que el cambio religioso es ante todo un
trabajo sobre diferencia étnica: “En lugar de borrarla, la adopción de prácticas y creencias
no católicas es una manera de reafirmar y modernizar la identidad étnica”. De allí que
introduce el concepto de “modernidad india“ como proyecto fundado en el derecho al
pluralismo religioso, como medio de mantener la diferencia étnica frente a la sociedad
global y como intento de erradicar la violencia intraétnica” (Bastian 1997: 120).
142 Otro tema recientemente analizado es aquel de la incursión de las iglesias protestantes en
la arena política. Si bien varios autores ya han señalado al protestantismo
latinoamericano como un movimiento popular o una nueva forma de organización social,
éste no había tenido una expresión política abierta. Todo lo contrario, los dirigentes
religiosos rehusaban participar e inclusive discutir sobre temas políticos pues
consideraban que los asuntos políticos pertenecían a las “cosas del mundo” y no a las
“cosas de Dios”. La intervención esporádica de algunos líderes en los partidos políticos
tradicionales fue de manera independiente y sin el apoyo de sus iglesias.
143 La interrogación que se hacen los investigadores es saber si los nuevos movimientos
religiosos son una forma de organización religiosa únicamente o si tienen un trasfondo
político. La respuesta la ofrecen los nuevos partidos políticos confesionales surgidos,
generalmente, de federaciones y asociaciones protestantes en cada país. Bastian se refiere
a estos nuevos partidos como “espacios de formación excepcional para los pobres, los
cuales no tienen acceso a tales posibilidades en una sociedad desigual donde el indio y el
negro se encuentran excluidos de los centros de decisiones económicos y políticos”
(Bastian 1997: 152).
144 Ya Stoll había sugerido, en 1990, que con la transformación religiosa al protestantismo
podía emerger una visión social capaz de alterar el panorama cultural, moral y político
latinoamericano. Sin embargo, parece ser que el panorama político no promete un cambio
significativo con la intervención de los partidos políticos protestantes. Más bien estas
formas de organización político-religiosas tienden a reproducir el mismo tipo de
negociaciones clientelares con el Estado y demás partidos políticos. Bastian, citando a
Touraine, afirma: “Los nuevos movimientos religiosos neocomunitarios que se apoyan en
los pobres y los excluidos entran en relaciones clientelares de subordinación con el Estado
y buscan menos la realización de un conflicto que su integración social y política, lo que
explica su radicalismo conservador en que se mezclan los más extremados discursos con
un clientelismo de lo más utilitario” (1997: 173). De todas maneras es un fenómeno aún
naciente para sacar conclusiones. En el Ecuador, el primer movimiento protestante
34
torno a un líder carismático, en ruptura latente o manifiesta con los valores y los
comportamientos dominantes” (Bastian 1997: 25).
150 En definitiva, las sectas son alternativas de vivencia del fenómeno religioso, llevadas a
cabo por individuos de las clases sociales más pobres; son además grupos religiosos
recientes y de gran adhesión popular. Según Bastian (1986), en América Latina el
protestantismo, casi en su totalidad, pertenece al tipo sectario por estar caracterizado por
su antagonismo estructural con la sociedad religiosa tipo iglesia. Las sectas, prosigue, se
enmarcan en doble tensión con el tipo iglesia y con la instancia mágico-religiosa
dominante.
151 En cuanto a la práctica “tipo iglesia”, se caracteriza por ser la poseedora del monopolio de
los bienes simbólicos religiosos legítimos, se adhiere a los valores nacionales, es
estructurada y estable. “Define una sociedad religiosa que abarca al conjunto social, se
beneficia de una legitimidad histórica y modela los valores y comportamientos religiosos
del conjunto del abanico social. Su estructura de poder es burocrática” (Bastian 1997:
250).
152 El término secta corrientemente aparece negativo y es normalmente atribuido entre un
grupo religioso adversario y otro, el cual se considera a sí mismo “iglesia”. Las
connotaciones críticas bajo este término afirman dos cosas, según Gomes: “que el otro, la
secta, no posee una configuración determinada y definitiva, no sólo desde el punto de
vista social (miembros, organización institucional etc.) ni en lo que se refiere a la
doctrina; no posee una tradición. De esta forma, la secta aparece como una invención que
por consiguiente está desprovista de la característica fundamental de una religión: la
revelación. Además está igualmente afirmando que el grupo que se dice iglesia está
configurado de forma estable, con una forma institucional y estructuras de poder
definidas y una doctrina reconocida, compartida y claramente identificable en sus ejes
fundamentales” (1996: 252).
153 Por lo tanto, el término ”secta” resulta inadecuado para caracterizar a los nuevos grupos
religiosos que se perciben definitivamente legitimados por una tradición, una revelación
y una inspiración (Gomes 1996). En ese sentido, se ha recurrido al concepto de “nuevos
movimientos religiosos” (NMR) para distinguir a estos grupos como categoría neutral que
expresa la transformación del campo religioso latinoamericano que los conceptos de secta
e iglesia ya no logran describir. Silveira, al respecto, manifiesta la inoperancia del
paradigma “secta-iglesia” al decir que en el campo religioso brasileño, un escenario
donde suceden fenómenos complejos, los rótulos “sectas”, “denominaciones” o “iglesias”
no sirven con facilidad (1999: 58).
154 Algunos autores hacen una distinción cronológica entre los conceptos de sectas y nuevos
movimientos religiosos. Las sectas son más antiguas, han arraigado sobre el terreno
anglosajón en el siglo XIX, mientras el surgimiento de los NMR se ubica después de 1960.
Otros investigadores asignan el término NMR no solamente a movimientos de origen
protestante sino también oriental, islámico, africano, etc. (Campiche 1987; Mayer 1987).
155 Los términos “nuevas sectas populares” o “sectas neopentecostales”, son expresiones
nuevas que se han creado para designar a los movimientos pentecostales más recientes (a
partir de 1970-80) como la Iglesia Universal del Reino de Dios de Brasil, Iglesia
Internacional de la Gracia de Dios, Iglesia Renacer en Cristo, etc., cuyo comportamiento
ético es menos riguroso que las formas anteriores de pentecostalismo. Estos movimientos
mantienen un crecimiento sin precedentes y poseen contenidos teológicos diferentes,
36
como la teoría de los demonios. Además se caracterizan por utilizar los medios de
comunicación masiva para transmitir el mensaje, así como técnicas de mercadotecnia
(Gomes 227; Silveira 1999: 14-18).36 Silveira encuentra en la Iglesia Universal del Reino de
Dios trazos de una religiosidad postmoderna así como de una identidad arcaica. “Esta
iglesia es portadora de estrategias que combinan ruptura y continuidad, o pre y post
modernidad” (1999: 21).
156 Incluso bajo conceptos nuevos, las características complejas y contradictorias de los
nuevos movimientos religiosos son difíciles de interpretar. Es así que constantemente se
recurre a antiguos parámetros acerca del fenómeno religioso. Sin embargo, existen
algunos puntos en los que los estudiosos del tema coinciden sobre la utilización de los
términos secta, NMR o sectas neopentecostales: que son fenómenos recientes (40 años) de
reacción frente al cambio social por parte de poblaciones pobres y marginadas del
proceso de modernización, y que sus prácticas religiosas se arraigan en el pasado. Dentro
de este campo de acción, la reflexión teórica emplea paradigmas y conceptos acerca de la
adaptación al cambio, el sincretismo, la oposición magia-religión, la separación
cristianismo-paganismo, el proceso de modernización y post-modernidad, la
reproducción o la reinvención de la religión, la comercialización de lo sagrado, etc. 37
157 A lo largo de este libro hemos evitado el empleo del término “secta” y adoptado, en su
lugar, el término “iglesia”, a pesar de que el primero se ajusta mejor que el segundo a la
práctica religiosa de los grupos protestantes de Chimborazo (minoritario, voluntario,
excluyente, carismático, etc.). Sin embargo, la flaqueza del concepto de secta para
caracterizar a estos movimientos religiosos y sobre todo las connotaciones ideológicas
negativas del término nos llevaron a descartarlo; considerando además que algunos
capítulos de este libro iban a ser leídos por pastores y líderes protestantes, resultaba
problemático calificar de “secta” a sus instituciones religiosas.
158 Sin embargo, estamos concientes de que la adopción del término “iglesia” tampoco
resulta adecuado, lo más apropiado sería construir eventualmente un tipo ideal de
práctica religiosa que caracterice a estas agrupaciones protestantes de Chimborazo,
destacando algunos de sus rasgos distintivos: adhesión voluntaria, conversión, relación
contestataria a la sociedad, dirigentes dotados de carisma, rasgos que les diferencian de
otras organizaciones religiosas, en particular de la Iglesia Católica.
159 Hemos utilizado alternativamente los términos de “evangélico”, “protestante”,
“creyente”, “hermano” o “hermana”, “pentecostal” para referirnos a los conversos al
protestantismo, tal y como ellos se autodenominan. Más explicaciones sobre otros
conceptos utilizados a lo largo de este libro, serán presentadas al momento de referirnos
a ellos.
37
Chimborazo de Indios
Taita Chimborazo
NOTAS
1. Este libro es una versión revisada de mi tesis doctoral de antropología presentada en la Ecole
des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París en diciembre del 2000.
38
2. Una vez en las ciudades, la capacidad de adaptación fue asombrosa, la cual se manifestó en la
habilidad para hablar dialectos locales, adoptar el vestido y las costumbres de los nuevos destinos
de migración. La mujer indígena permaneció más renuente a los cambios culturales que el
hombre.
3. Nos referimos a un largo proceso de evangelización debido al tiempo que tomó (60 años) para
que las condiciones sociales y espirituales converjan. Este proceso es analizado en el capítulo III,
con un estudio de caso donde se pueden seguir las diferentes etapas que implicó la aceptación del
Evangelio: rechazo, consentimiento, difusión y establecimiento de la iglesia evangélica quichua.
4. El sistema religioso indígena es el producto de un largo proceso histórico de mezclas,
sincretismos y reinterpretaciones religiosas y culturales.
5. De la misma forma que se dice «ver» la televisión, a pesar de que la expresión correcta tanto en
español como en francés es “oír” la misa, Caillavet, 2000.
6. Véase: Censo Poblacional de 1990, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Quito; Los Andes
en cifras, FLACSO, Quito, 1994; Zamosc, L, Estadísticas de las áreas de predominio étnico de la
Sierra ecuatoriana, Abya-Yala, Quito, 1995.
7. El censo de población de 1990 indica los siguientes datos: 45.000 habitantes en Colta, 26.000 en
Guamote y 43.000 en Alausí. Las parroquias donde trabajé registran los siguientes datos:
Cajabamba: 17.000 habitantes, Santiago de Quito: 8.400 habitantes, Guamote: 13.300 habitantes y
Tixán: 7.500 habitantes.
8. Ver:B. Muratorio, Etnicidad, Evangelización y protesta en el Ecuador, CIESE, Quito, 1982;
Casagrande, JH. en “La transformación estructural de una parroquia rural en las tierras altas de
Ecuador” en América Indígena, Vol XXIX, #4, Santana, R., Campesinado indígena y desafío de la
modernidad, CAAP, Quito, 1985; Stoll, D. Is Latin American Turning Protestant, University of
Berkeley, 1990; Tribout, S. Algunas reflexiones sobre las sectas en el Ecuador, Diócesis de
Riobamba, 1985.
9. Mateo 28:19.
10. Ver los trabajos de Clark, K., “Railway Building and Nation Building in Ecuador, 1895-1930”
tesis doctoral, New School of Social Research, 1993; Males, A. tesis de maestría en Historia
Andina, FLACSO; Moreno, S. Sublevaciones Indígenas en la Audiencia de Quito, Ediciones
Universidad Católica, Quito, 1978, Silva P., Gamonalismo y Lucha Campesina, Abya Ayala, Quito,
1986.
11. Recientemente, en el año 2003, la CONPOCHECH cambió de nombre al de Confederación de
Pueblos, Organizaciones e Iglesias Indígenas Evangélicas de Chimborazo: CONPOSIIECH.
12. Llactamichic en quichua significa pastor, guardián. La Iglesia de Riobamba adoptó este
término para aplicar a los misioneros indígenas graduados en el Seminario Indígena de Santa
Cruz.
13. El proyecto se tituló: “Eglises, sectes et leurs stratégies respectives en vue du contrôle des
groupes paysans et prolétaires en Amérique Latine” y estuvo dirigido por la Doctora Carmen
Bernand y el Dr. Jesús García-Ruiz.
14. En 1972, el obispo Proaño había intentado vender la custodia de la Catedral de Riobamba para
construir obras de beneficio social. En el mismo año, durante una reunión de obispos
latinoamericanos, la policía tomó presos a los obispos y demás invitados acusándolos de
“subvertir el orden”.
15. Camilo Torres fue un sacerdote jesuita, nació en Bogotá en 1929 y murió en 1965. Torres
representó una expresión extrema del compromiso político de la Iglesia Católica con los sectores
más pobres. Se convirtió en el símbolo de los grupos armados de izquierda en América Latina
luego de que decidió unirse al Ejercito de Liberación Nacional (ELN) en 1965.
16. Andrade, S., Visión Mundial, entre el cielo y la tierra, Abya-Yala, 1990.
17. La Ley del Patronato creó una forma moderna de la antigua “exequator”, la cual permitía al
Gobierno controlar la comunicación interna de la Iglesia. Las disposiciones pontificias
39
necesitaron la aprobación del Gobierno. Según esta Ley, la religión católica siguió siendo la
religión de la república en tanto no se opusiera al Estado. Este reguló las relaciones entre la
Iglesia y el Estado, definiéndose las esferas de actividades de las dos instituciones, los bienes de la
Iglesia pasaron a ser administrados por el gobierno. Ver Aguilar, L., 1984; Padilla, 1988: 195.
18. A partir del gobierno de Leonidas Plaza (1901) el Estado tomó el control de los matrimonios
civiles y los registros de nacimiento, reguló los ingresos de la Iglesia, prohibió los diezmos,
impuestos funerarios y otros. En 1906 se introdujo en la constitución del país el derecho a la
libertad de cultos. También se legalizó el divorcio y el Estado tomó la administración de los
cementerios.
19. De acuerdo con Padilla (1988), en los primeros 100 años de colonización inglesa a Norte
América (1730-1850), el mundo protestante fue sacudido por una serie de “despertamientos o
revivamientos”, una de las características de estos movimientos fue la preocupación por las
profecías bíblicas, especialmente por la segunda venida de Jesucristo y el segundo milenio. Se
decía que el juicio final y la destrucción del mundo eran inminentes. Asimismo se identificó el
milenio con el progreso económico y político de los Estados Unidos. La idea de que los
americanos eran un pueblo escogido, le convirtió en la noción de nación favorecida (p. 130).
20. Ver Andrade, Susana, 1990.
21. En el informe Rockefeller se solicita el envío de sectas de tipo conservador a América Latina.
En el documento de Santa Fe, el ex presidente Reagan declara una ofensiva contra la Teología de
la Liberación.
22. La auto condena de la Iglesia Católica parte desde la primera evangelización al haber estado
ligada al Estado colonial en la dominación y explotación económica (encomienda, mitas),
religiosa (tabula rasa, reducciones) y política de los indígenas. Ello determinó la destrucción de
las religiones indias, aniquilando sus ritos y tradiciones al igual que transformando
profundamente la cosmovisión andina.
23. Ver Gutiérrez 1980: 126.
24. Ver Campiche 1987; Mayer, 1987; Bamat 1986; Muratorio 1982; Bastian 1984 y 1986; Martin
1990; Stoll 1990.
25. Existe una enorme literatura sobre el tema del concertaje, solo citaré algunas obras: Costales,
Piedad y Alfredo “Historia Social del Ecuador, el concertaje de indios”, en Revista Llacta, #17,
tomo I, 1964; Oberem, Udo, “Contribución a la historia del trabajador rural de América Latina:
conciertos y huasipungueros en Ecuador”, en Contribución a la Etnohistoria del Ecuador, IOA,
Otavalo, 1981; Trujillo, Jorge La hacienda Serrana, IEE, Quito, 1986; Guerrero, Andrés, La hacienda
precapitalista en el Ecuador, Universidad Central, 1975; La semántica de la dominación, el
concertaje de indios, Eds. Libri-Mundi, 1991; Hurtado, Oswaldo “El sistema político en el Ecuador”
en Nueva Historia del Ecuador, vol.13, CEN,1995; Larrea, Carlos “La estructura social ecuatoriana
1960-1979” en Nueva Historia del Ecuador, vol. 13, 1995.
26. Para la Teología de la Liberación el pecado fue definido como pecado social y estructural,
equivalente a la injusticia social; de igual forma la liberación se traducía por un proceso de
liberación que implicaba luchas y conflictos sociales. En consecuencia era imperioso llevar a cabo
una toma de conciencia de la situación histórica de los pueblos latinoamericanos, valiéndose de la
teoría sociológica marxista (Boff 1986).
27. Andrea Damacena en su estudio sobre la iglesia pentecostal brasileña Iglesia Universal del
Reino de Dios, explica cómo la relación directa con Dios se ha convertido en una relación entre
iguales, la cual implica un profundo cambio de mentalidad: “El creyente pasa a exigir que Dios
cumpla sus promesas y rompe con la actitud de esperar que Dios realice sus pedidos”. Afirma que
ello ha significado un tránsito de una ideología de resignación a una actitud emprendedora del
fiel en el mundo, llevándolo a superar las condiciones desfavorables en las que vive (1999: 6).
28. Estas notas están basadas en exposiciones de los obispos latinoamericanos reunidos en
Cuenca- Ecuador, en noviembre de 1986, en el encuentro ecuménico sobre “El desafío de los
40
La dominación inca
1 Antes de la conquista española, el territorio perteneciente al actual Ecuador estuvo
conquistado por el Imperio Inca conocido como “Tawantinsuyo”, proveniente del sur
andino (actual Perú).1
2 Los Incas entraron en territorio ecuatoriano apenas 60 años antes de la llegada de los
españoles. Durante ese tiempo la intensidad de la dominación fue muy desigual según las
distintas regiones y etnias que componían el Ecuador actual. La sierra fue sometida en su
totalidad mientras que la región litoral y oriental prácticamente no fue tocada. Los Incas
no llegaron a la actual provincia de Esmeraldas y su dominación de la provincia de
Manabí fue corta y sin influencia. Dominaron la Isla Puna pero no lograron someter a los
indios huancavilcas de la región vecina de Guayaquil. En las regiones andinas del sur y
centro, habitadas por las etnias Cañaris, Paltas, Puruhaes y Quitus, la influencia inca duró
más tiempo y fue más acentuada; mientras que en la región norte, perteneciente a los
cacicazgos de Carangue, Otavalo, Cochasquí y Cayambe, su influencia fue menor; esta
región le tomó al inca Huayna Cápac aproximadamente 17 años en ser sometida (ver,
Cieza de León (1947); González Suárez (1960: 246); Oberem (1983: 145). 2
3 Según fuentes coloniales, se atribuye al inca Túpac Yupanqui el haber invadido el actual
territorio del Ecuador; su hijo y sucesor Huayna Cápac extendió el Imperio Inca hasta el
norte de Pasto (actual Colombia).3 Después de la muerte de este Inca en 1527, sus dos hijos
Huáscar y Atahualpa se disputaron la sucesión en el poder. En 1532 Huáscar fue muerto
por su hermano y en 1533 Atahualpa murió en Cajamarca en manos del conquistador
español Pizarro. Según varios historiadores el período de mandato inca para la región que
corresponde al norte del Cañar, es decir Chimborazo, puede ser estimado entre 30 y 40
años (Moreno 1981: 107).
42
4 Con respecto a los Puruhaes, etnia que habitaba la actual provincia de Chimborazo, su
pacificación ocurrió antes de finalizar las guerras del norte (Caranqui, Otavalo). 4 Según
Cabello de Balboa (1951) grupos Puruhaes se sublevaron contra los Incas durante la
segunda campaña de Huayna Cápac al norte, habiendo sido nuevamente sojuzgados. Para
un mayor control de esta región se levantaron tambos y se implantaron grupos de
mitimaes. En un documento colonial de 1582 sobre el pueblo de Xunxi, en la actual
provincia de Chimborazo, el fraile Paz Maldonado refiere: “Conquistó el Inga esta tierra y
tuvo batalla en este pueblo de San Andrés... y defendióle la entrega el Señor que
gobernaba este pueblo, que se llamaba Montaña, y prendiólo el Inga y llevólo al Cuzco y
allá murió” (Jiménez de la Espada, Relaciones Geográficas de Indias: 1881-1897, 1992: 321).
5 Esta Relación del pueblo de Xunxi también hace referencia a una colonia de enmigrantes,
mitimaes, venidos desde el sur del Imperio: “La lengua que hablan es la puruay, que es la
suya propia, y todos los más la general del Inga, que tienen por más pulida; y los mitimas,
que son de Condesuyo, que está junto al Cuzco, hablan unos con otros su lengua de
aquella su tierra y todos la del Inga” (op. cit., 1: 321).
6 Las fuentes históricas explican que dos fueron las estrategias utilizadas por los Incas para
someter a las poblaciones conquistadas: 1 ) por medio de tácticas diplomáticas: alianzas
políticas, matrimoniales, privilegios, regalos, tratados y avenimientos y 2) por medio de la
fuerza represiva, habiéndose combinado ambas estrategias de manera muy particular,
como relata Cieza de León: “Tuvieron grandes mañas para sin guerra hacer de los
enemigos amigos y a los que se levantaban castigaban con gran severidad y no poca
crueldad” (Cieza de León 1947: 390).5 Una vez sometidos los pueblos, los Incas utilizaron el
sistema de los mitimaes (mitmas o mitmajcuna) como una estrategia de colonización y
control de la población conquistada. Este sistema consistía en la migración forzosa de
partes de una población de una región a otra. De las muchas clases de mitmas que
existieron, Moreno, apoyado en la tesis de Espinoza Soriano, explica que prevalecieron
mitmas: 1) de carácter económico, para colonizar y explotar tierras incultas; 2) las
demógráficas, con el fin de descongestionar zonas muy pobladas y carentes de recursos
naturales; 3) las políticas, fueron a su vez deportados por subversivos, o como
guarniciones de control político, militar o económico y 4) las mitmas serviles, usadas en
los centros administrativos y guarniciones militares de supervigilancia política y social
(Moreno 1981: 106).
7 Según Oberem, esta tipología responde a un modelo ideal pues en la práctica los mitimaes
podían cumplir varias funciones simultáneamente. Sin embargo tanto Oberem como
Caillavet concuerdan en que en el territorio del Ecuador prevalecieron razones de tipo
político-militar para los reasentamientos de mitimaes, por tratarse de la frontera norte del
Imperio (Oberem 1983: 152; Caillavet 2000:135).
8 Mitimaes con carácter militar, económico o cultural los encontramos a lo largo de toda la
Sierra ecuatoriana. En la actual provincia de Chimborazo, territorio “Puruhá”, existieron
asentamientos mitimaes en toda la banda oriental del río Chambo y a lo largo del camino
real (Cápac-ñan) que atravesaba desde Tiocajas al sur por Columbe, Riobamba, Luisa,
Chuquipogio y Mocha hasta el tambo que custiodiaba el paso del río Ambato (Moreno
1983: 86) y también en los valles de Guano, San Andrés, San Isidro, Punín y Calpi,
Huamachuco y Cajabamba (Costales 1957).
9 La colonización por los Incas de los Paltas6, Cañaris, Puruhaes, Quitus, Cayambes, Otavalos
y demás etnias que habitaban el actual territorio ecuatoriano no fue fácil, las fuentes
43
15 Para determinar los cambios introducidos por los Incas a nivel de la estructura
sociopolitica, es importante revisar brevemente el modelo de organización político
preincaico. Los estudiosos dei tema, basándose en fuentes históricas, establecen que antes
de la llegada de los Incas, las diferentes etnias que poblaban el Ecuador actual estaban
organizadas en “señoríos étnicos”, “curacazgos” o “cacicazgos”, los cuales consistían en
varias aldeas independientes (según üión y Caamaño, de no más de 200 personas) que
hablaban una misma lengua y estaban regidos por un jefe; estos curacazgos [Link]ían
rivalidades tradicionales interétnicas.7 Existían diversos tipos de cacicazgos de diferente
complejidad socio-económica y politica, “según fuera su jurisdicción territorial, el
diferente acceso a mayor o menor número de pisos ecológicos y recursos en éstos y más
que nada, su potencia y densidad poblacional” (Larrain 1980: 420). Oberem explica la
jerarquización de las autoridades de la siguiente manera:
A la cabeza de cada aldea estaba el jefe del grupo de parentesco más importante y a
la cabeza del señorío estaba el jefe de la aldea más importante. Las cabezas de los
grupos consanguíneos, juntos, formaban un estamento supremo, algo como una
“nobleza” cuya membresía y posición política se transmitía por vía hereditaria
(1983: 153).
16 Moreno se refiere la diversidad de los cacicazgos llamando “señoríos étnicos” a aquellos
que abarcaban un área regional, y a pequeños dominios equivalentes a las comunidades
indígenas o “llajtacuna” que no siempre llegaron a formar un “señorío”, como en el caso
de la provincia de los Chimbos (hoy Bolívar):
Por comparación con las regiones circundantes, se puede deducir que en vísperas
de la invasión incaica, la denominada provincia de los Chimbos estaba conformada
también por un conglomerado de pequeños cacicazgos a nivel local, pero no existe
todavía argumento alguno para dilucidar si esa forma de organización política
había llegado al nivel de una jefatura o señorío étnico con carácter regional, al que
estaban supeditados los caciques locales (Moreno 1983: 91).
17 En el caso de la provincia de Chimborazo se cree posible una supremacía del cacique
Duchicela, del curacazgo de los Yaruquíes, entre los caciques puruhaes, que podría ser
interpretado como un cacicazgo mayor, aunque como señala Moreno “sorprende la
importancia de Paira, señor de Punín y Columbe, durante el incario y aún antes de la
invasión cuzqueña”(op. cit.: 88). La escasa información hallada sobre las formas de
organización económica y social de los puruhaes, hace que sólo podamos realizar
inferencias. Si podemos afirmar que no fue posible que en la región interandina del actual
Ecuador haya existido una sola unidad política, lo que sí pudo ocurrir en forma ocasional
es una integración a modo de confederación militar entre etnias que conformaban una
unidad cultural con el objetivo de defenderse frente a un enemigo común tal y como
ocurrió con los Incas y más tarde con los españoles. “Parece que sólo ante un peligro
externo se aliaban los caciques locales entre sí y reconocían la autoridad de un capitán
común (Moreno 1983: 94).
18 De acuerdo a Oberem, la estructura sociopolitica de los señoríos preincaicos no sufre una
transformación radical en manos de los conquistadores incas, la cual se somete a una
adaptación a las exigencias del Estado. Los Incas buscaron asegurar la lealtad de los
señores étnicos mediante donativos (dádiva de llamas) y relaciones matrimoniales de
hijas de señores étnicos con nobles incas. Está bastante bien documentado el hecho de
que varios caciques autóctonos permanecieron en sus cargos con la llegada de los Incas,
como fue el caso del señor de Otavalango del cacicazgo de Cayambe (ver Caillavet 2000).
Sin embargo, el poder de los caciques se vio disminuido pues “ya no estaban libres para
45
sin precisar si estas creencias eran incas o puruhaes. Este tipo de documentos han servido
de base para que algunos historiadores y etnólogos afirmen que el culto al Sol y otras
creencias y prácticas religiosas no fueron introducidas por los Incas sino que ya las
practicaron los nativos del actual Ecuador (Pérez A, 1969: 121; Costales A. 1951: 36;
Caillavet 2000).
Cabe recordar que el culto al Sol como divinidad mayor es una tradición panandina,
no siempre atribuible a la dominación incaica: como para las etnias de los uru y de
los pukina de la zona del lago Titicaca, o también en el caso de regiones
tardíamente y superficialmente conquistadas por los Incas como el norte de
Ecuador (Caillavet 2000: 348).
24 Lo mismo sucede respecto al principio de dualidad andino, los especialistas se preguntan
si es inca o preincaico. Observaciones etnográficas contemporáneas y estudios
etnohistóricos dan cuenta de la existencia de dicho principio organizativo en diferentes
lugares y regiones del Ecuador actual, sin precisar a ciencia cierta su origen (Moya R,
1987: 178; Carpenter 1992: 130).
25 Una aproximación adecuada al conocimiento de la religión preincaica se ha realizado
analizando los niveles inferiores del escalafón de divinidades, es decir el nivel de las
huacas regionales y locales, como por ejemplo los lugares de origen (pacarinas) de cada
etnia. Según varios estudiosos, las divinidades prehispánicas se encontraban
jerarquizadas en tres niveles: “en la cúspide se encuentran las divinidades cósmicas o
pan-andinas, luego vienen los poderes regionales (volcanes, etc.) y finalmente los
santuarios de origen o santuarios ancestrales con momias” (Salomon 1990: 158).
26 Creemos que a nivel local y regional las creencias y prácticas religiosas del norte y sur de
los Andes fueron similares, en la medida que existía (y aun existe) una percepción común
en todos los Andes sobre el espacio no domesticado de los lagos, los cerros y las huacas en
general, al igual que sobre la naturaleza sagrada de la tierra y la importancia de rendir
culto y depositar ofrendas a los espíritus moradores de estos espacios.
27 Bajo esta perspectiva, ha existido un gran esfuerzo por parte de los cientistas
ecuatorianos de estudiar las particularidades religiosas de cada región, basándose en las
escasas fuentes coloniales. Los Cañaris, escribe González Suárez, “profesaban suma
veneración a las lagunas, las cuales eran lugares sagrados y objeto de superstición y de
culto religioso”; a continuación narra un fragmento de un mito sobre la laguna Ayllón:
En esta laguna se había sumergido el progenitor de los Cañaris, el padre de su raza y
el fundador de su nación: convirtiéndose éste en una enorme culebra y se precipitó
en aquella laguna y no volvió a aparecer jamás. A esa laguna se ofrendaban
figurillas de oro, subiendo en peregrinación al páramo como a un santuario
(Relaciones Geográficas, en González Suárez 1960: 185).
28 En la Relación sobre el pueblo de Pelileo (provincia de Tungurahua) también encontramos
referencia a una huaca local:
Los indios de este pueblo y los demás de esta provincia creen, por antigua tradición
que la primera población de esta tierra fue al pie del volcán y que de allí se
multiplicaron todos los indios de este reino. En sus bailes y juntas repiten y
celebran con cantares este su origen y la enseñan a sus hijos (Relaciones
Geográficas, en González Suárez 1960: 21).
29 En el caso de la provincia de Chimborazo, encontramos referencias interesantes sobre el
volcán Chimborazo como la divinidad principal de toda la etnia puruhá en la Relación de
1582 sobre el pueblo de Xunxi (San Andrés).
47
calendario festivo anual, con rituales vinculados a los ciclos agrícolas de siembra,
barbecho y recolección; a los movimientos y aparición del sol, la luna y las estrellas o
anunciando cambios en el clima; y a la necesidad de purificación, iniciación, e invocación
durante épocas calamitosas.
40 El culto de los muertos también ocupó un lugar central en la religión andina. Se creía que
los mallquis o cuerpos disecados de los antepasados eran hijos de las antiguas huacas, por
lo tanto se los tenía como primeros pobladores. Estos antecesores podían también estar
representados en piedras o lugares sagrados. Creían que los difuntos tenían sed, hambre,
frío y que podían necesitar dinero. Por eso les ofrecían chicha, comida, ropa y dinero. La
fuerza y el poder de las huacas y los muertos para proteger, cuidar, o castigar a los vivos
provenía del cumplimiento de ritos y ofrendas. Molina (1572), al relatar acerca del taqui
oncoy, movimiento milenarista que pregonó la resurrección de las huacas y destrucción de
las divinidades cristianas, narra cómo luego de enfermarse, bailar, temblar o despeñarse,
“el hechicero manda a dar de comer y beber a sus difuntos que por estar muertos de
hambre les han echado aquella maldición por donde han enfermado, luego a lavarse en
los ríos con harina de maíz y confesar sus pecados” (1916: 103). Arriaga (1621) describe a
los mallquis como huesos o cuerpos de los progenitores, hijos de huacas que los tienen en
los machaj o cuevas. Tienen su vajilla para darles de comer y beber.
41 Las divinidades familiares, a las que hicimos referencia, estaban representadas en piedras
llamadas conopas. Su culto fue privado. Existieron además piedras especiales usadas en los
cultivos para invocar su éxito y en las acequias para suplicar por agua. De igual manera
reverenciaban mazorcas de maíz que tenían algo de singular en el color y la forma. Los
cuerpos sin vida de mellizos o bebés nacidos de pie también fueron objetos sagrados que
se los guardaba dentro de las viviendas en vasijas de barro. Arriaga (1621) describe que
sólo de 1617 a 1618, se hallaron y destruyeron 679 ministros de idolatría, 603 huacas
principales, 617 mallquis, 3418 conopas, 357 cuerpos hurtados de las iglesias, 300 cunas
(quemadas), 357 chacpas (los que nacen de pie) y chuchos (mellizos), 63 brujos y 45
mamazaras.
42 Retomemos nuevamente el concepto de huaca como la manifestación de lo sagrado en
objetos, seres, lugares y fenómenos y notaremos que esta definición de lo sagrado para los
andinos como para otras religiones politeístas abarcaba un universo mucho más amplio
que para los cristianos. Lo sagrado, como hemos podido observar, se podía manifestar en
piedras, árboles, montañas o en una mujer que daba a luz mellizos, y no se trataba de una
veneración al objeto en sí mismo, sino que eran venerados porque representan algo más
que el objeto. Las piedras, dice Arriaga, eran la imagen o la representación de cerros,
montes, arroyos y de sus antepasados, podían tener diversas formas y figuras, las más de
las veces eran llanas, sin dibujos (1621: 22).
43 Los orígenes de estos símbolos, es decir, su paso de lo profano a lo sagrado, puede
encontrarse a veces, en la historia oral, en los mitos y en los ritos que narran y
escenifican aquellas curiosas fábulas de conversiones y metamorfosis de las que nos
hablaba Arriaga, de cuando las huacas habían sido hombres y mujeres y enseñaron los
cultivos y las reglas del juego social.
50
identidades, símbolos y ritos. Burga realiza una muy buena exposición de estos
acontecimientos siglo por siglo, mostrando la paulatina pérdida de la memoria oral
colectiva, de los mitos y los ritos.17
58 Algunos cronistas coloniales, como Guamán Poma de Ayala (1615), utilizaron el término
quichua Pachacútec para expresar el tipo de contacto que aconteció entre indios y
españoles:
El término pachacútec se refería a un cataclismo cósmico que se usaba para
designar el tránsito de una edad a la otra..., Bertonio lo define como tiempo de
guerra o juicio final. Esta idea de renovación estaba relacionada con una concepción
cíclica del tiempo (Ossio 1973: 187-188).
59 Es por ello que creencias y ritos católicos fueron reinterpretados bajo el reflejo de la
lógica andina, pues de ello dependería la reproducción misma de la sociedad. Es decir que
las instituciones económicas y políticas se encontraron ligadas a la religión y que al
preservar los rituales se garantizaba la sobrevivencia de la comunidad, que significa la
reproducción social e ideológica, o como diría Godelier, la reproducción de la forma
misma de producción. “La cuestión aquí es saber si los valores y prácticas que dan cuenta
de la cosmología de la gente también representan principios de organización social”
(Urton 1992: 132).
60 La orientación individual del cristianismo, dirigida a la salvación personal, no empataría
jamás con la experiencia religiosa andina. Es por eso que Atienza (1575) comentaba
extrañado que “los indios no advierten aunque se les predica el riguroso castigo que de la
mano del señor recibirán” y que la injuria o afrenta mayor que se les puede hacer es no
aceptar lo que ofrecen o no traer regalos cuando se visita. El lazo que les une a lo sagrado
está en estrecha vinculación con los deberes y obligaciones sociales. La tranquilidad del
alma se la consigue, simultáneamente respetando las normas tradicionales y rindiendo
culto o recordando a los seres queridos y divinidades.
61 Antes de entrar en el tema central de este libro, el protestantismo indígena, necesitamos
continuar deteniéndonos en estaciones que nos clarifiquen aquello cuya transformación
estamos estudiando, es decir necesitamos saber cómo estaba estructurada la religión, la
cultura y la organización social indígenas antes de la llegada de los misioneros
protestantes.
El pasado presente
67 Los cerros y lagunas en la mitología andina son representados como seres vivientes, como
huacas, o naturaleza sagrada que exige culto y ofrendas. Generalmente, en los cuentos, se
los simboliza como personas humanas sexuadas y con relaciones de parentesco. La
concepción humana de los cerros hace que hallemos cerros niños, cerros viejos, cerros
solteros, cerros casados, los cerros pueden también sentir emociones y sus estados de
ánimo varían. Por ello encontramos cerros que se han separado de su pareja por celos o
traición. Como describimos más adelante existen cerros especialistas en el cuidado y
protección de los animales que son apacentados en sus latitudes.
54
68 Los cuentos sobre el urcu chungay o juego de los cerros son muy populares en la tradición
serrana; allí se describen las relaciones amorosas entre cerros, sus andanzas, rivalidades y
el envío de obsequios mutuos como conejos, venados o de sonidos y gestos como rayos y
truenos, e incluso estampidos volcánicos. En muchos de estos relatos intervienen
personas que a cambio de su ayuda o perjuicio, reciben una cuantiosa recompensa o un
implacable castigo (ver Anexo 2 sobre mitos y leyendas).
69 Guerrero señala que las huacas que viven y personifican las montañas en la Sierra norte -
Imbabura y Cayambe- son imaginadas con rasgos de patrones: sombrero de ala ancha,
botas altas, espuelas, fusta, chaleco y viven en ricas haciendas dentro de las montañas. De
esta forma él explica cómo la figura imaginaria del patrón opera en el orden simbólico del
hombre y la mujer andina (1991: 181).
70 Aguiló amplía la discusión sobre el tema refiriéndose a la expresión de fuerzas benignas y
malignas de los cerros en vinculación con los aspectos femenino y masculino; “La vivencia
de esta simbolización permanece hoy extremadamente viva, especialmente la del
Chimborazo, que según la tradición es un cerro bravo, traidor, éste oculta los animales
que se pierden” (1985: 17).
71 El aspecto moralizador de los cerros lo hallamos en relatos de aventuras o encuentros
entre cerros y personas. Aquí los cerros y lagunas pueden castigar a las “malas” personas
(mayordomos, escribientes, etc.) “tragándolos” o convirtiéndolos en piedras o animales.
En el caso de las lagunas, por ejemplo, existe la creencia de que los ahogados que no han
tenido pecados rebalsarán inmediatamente, mientras que los pecadores permanecerán en
el fondo de la laguna de acuerdo con la cantidad y calidad de los pecados (ver Buitrón
1951: 454). La intervención de la naturaleza en la vida de ciertas personas puede ser
interpretada como una prueba de resistencia a la que les somete el cerro, la laguna o la
poza de agua.
72 Los esposos Costales (1957) recogieron valiosa información sobre un rito de iniciación
clandestino entre los indios de Chimborazo: el Katekil, el cual me fue relatado -con ciertas
modificaciones- por un indígena de la comunidad de Totoras (Alausí) en 1993, al que hago
referencia más adelante.
“Katekil es una divinidad acuática que dispone de poderes mágicos suficientes para
transmitir al hombre un valor suprahumano, para que pueda salir victorioso de la
prueba más horrible” (Costales 1957: 227).
73 Este rito consiste en que los jóvenes acuden solos en la noche a una fuente de agua, una
poza llena de batracios y se hunden desnudos en ella. Desde el fondo del agua, el Katekil o
espíritu de la poza envía diferentes animales para que laman y chupen el cuerpo del joven
(ranas, reptiles, etc.), al final surge una serpiente que envuelve el cuerpo humano.“Si en
un momento dado le faltaban las fuerzas y la voluntad del katekillado para continuar
resistiendo la prueba, enloquecía al instante” (op. cit.: 228).
74 Examinando las narraciones sobre cerros y otras manifestaciones de la naturaleza,
podemos encontrar una riqueza de mensajes que explican los orígenes culturales,
geográficos y agrícolas de cada región, que transmiten un verdadero código ético,
reproduciendo formas de pensamiento y prácticas indígenas. A continuación describo la
información recogida sobre el tema de los cerros, en la provincia de Chimborazo.
75 Manuel Soroche, Manuel Angamarca, Segundo Fujamal y Cecilio Torres son cerros del
sureste de la provincia de Chimborazo, que viven entre las provincias de Cañar y
Chimborazo, cerca de las poblaciones de Achupallas, Letrapungo, Totoras. Los cerros son
55
crines de animales, se encienden espermas, se deja dinero, se pasan misas y se reza con la
finalidad de aplacar la ira de la montaña y solicitar su ayuda y protección. La misma
práctica se realiza con los santos y vírgenes en las iglesias u otros lugares de culto (los
mismos ingredientes se depositan junto a las imágenes).
Pelan borrego gordo y de ese cebo hacen velas y dejan prendido en el cerro hasta
que se acabe, dejan las lanas, crines con rezos, oraciones como la santa doctrina. Se
pasan misas a los cerros porque se seca la fuente de agua, el cerro nos está negando
el agua o cuando no llueve se pasa misa a Santa Isabel (comunero de Achullapas).
82 El cerro, además, tiene género, puede ser urca huarmi o urcu runa, inclusive se lo puede
“ver” vestido con el traje de mujer de las comunidades vecinas y si es runa, con poncho de
color rojo. Los relatos sobre cerros y lagunas también dan cuenta de la existencia de
paraísos perdidos; se relata sobre lugares donde la tierra es fértil y se encuentran todos
los productos que se siembran, donde hay animales de toda clase, donde la gente vive en
casas sin que nada les haga falta. Son lugares donde pueden existir borregos de dos
cabezas y toros de cuatro cachos.
83 En la zona centro-sur de la provincia de Chimborazo, las montañas que mantienen un
culto más extenso –menos local– son los volcanes Sangay y Chimborazo. El Sangay es
femenino y el Chimborazo masculino. Al Sangay se lo conoce como Santa Isabela o abuela
Isabela y se la representa como una anciana de pelo blanco (nieve) cocinando en el fuego;
tiene bajo su responsabilidad los elementos del mundo celeste, los fenómenos
atmosféricos como lluvias, heladas, rayos y truenos. “La abuela tiene por caballo al
cóndor, tiene la cabeza blanquita. Los antiguos decían que llora el urco, que llora la abuela
y que mandando los gusanos ya ha de escampar”, nos explica un comunero de
Pachamama.
84 El volcán Sangay es el único volcán que se encuentra en constante actividad en el Ecuador
y desde muchas comunidades del sur de la provincia de Chimborazo es posible admirar
sus continuas erupciones. El fuego está asociado con la cocina y los estruendos de las
erupciones con los rayos y truenos. El culto a mama o abuela Isabela adquiere
importancia en el mes de febrero, época de lluvias y heladas; su fiesta se celebra en
Carnaval junto a su pareja, San Carlos. El último día de Carnaval se realiza una comparsa
con dos personas disfrazadas de ancianos que representan a San Carlos y a la abuela
Isabela, quienes van montados en un burro de casa en casa recogiendo ofrendas que
entregan los comuneros como augurio para lluvias y para evitar heladas. Estas ofrendas
consisten en productos agrícolas.
Ella (la abuela) se iba y sabía amanecer blanqueando la helada, decían ya sale el
verano, ya la mama salvadora se ha ido y manda las heladas, con cuidado mis
granitos. Si nosotros estábamos adorando, no sabía caer la helada (comunero de
Achullapas).
85 Generalmente San Carlos es representado montado sobre un caballo, con un tambor y
cargando un gallo o una espada, sin embargo en este día de Carnaval aparece como un
anciano. Al indagar más acerca de la imagen de San Carlos, encontramos que la Iglesia
Católica nunca lo introdujo oficialmente como objeto de culto. Durante el resto del año, la
abuela Isabela, al igual que otros cerros, son invocados, durante la celebración de misas
dedicadas exclusivamente a ellos, para pedir por lluvias o por fuentes de agua agotadas.
Los mitos relatados por los más ancianos mencionan al Chimborazo como la pareja
original de la abuela Isabela. La introducción del personaje cristiano de San Carlos debió
ser más tardío (ver Anexo 2).
57
86 Frente al desencanto con respecto a estas creencias, los católicos reconocen que los cerros
se están “amansando”, es decir, perdiendo poder y fuerza. Explican que esto ocurre
cuando los páramos se pueblan, sobre todo de animales como los puercos. De hecho, las
tierras altas (páramos) están siendo agricolamente colonizadas, incluso a 3 600 m. de
altura se puede encontrar sembríos de papa y otros tubérculos. Esto ha significado,
dentro de su cosmovisión, que el cerro ha dejado de ser “bravo”, de castigar o favorecer
debido a la colonización de las tierras altas y al desprecio de los evangélicos. De esta
manera, la función social de las creencias animistas de regular conductas, cohesionar al
grupo y preservar principios y valores tradicionales pierde efectividad.
87 Más adelante analizaremos la forma cómo el protestantismo asume este papel
regularizador. Los capítulos, versículos, salmos y proverbios bíblicos se convierten en
referencia obligada de una nueva ética y moral y los pastores y diáconos en encargados de
vigilar su práctica.
88 Las fiestas religiosas más tradicionales hemos podido encontrarlas en las comunidades
indígenas de las parroquias de Tixán (cantón Alausí) y Palmira (cantón Guamote):
Pachamama Grande, Santa Lucía, Busilchi, Yacupungo, La Merced, Atapos, Pueblo Viejo,
Pachaxí, Pishillig, Santa Cecilia, Añag, Silveria, Cocán, Gualiñag, Curiquinga, Aypud,
Chalaguan, la Pacífica, Quislag Chico, son algunas de las 48 comunidades que forman parte
de la organización Inca Atahualpa.
89 A diferencia del cantón Colta, la difusión del protestantismo en estos cantones ha sido
tardía y la población evangélica en esta región, aún es inferior en número a la católica,
por lo tanto la fiesta todavía mantiene su presencia. Sin embargo observamos que de año
en año la fiesta va desapareciendo, los personajes, ritos y duración van disminuyendo.
Estos cambios están relacionados no sólo con la presencia protestante que denigra el
comportamiento “salvaje” de los católicos sino con otros procesos sociales y económicos
como la desaparición de la hacienda, la migración a las ciudades y la influencia de la
modernidad que imprime un nuevo estilo de vida y valores.
90 A continuación vamos a describir las dos principales fiestas de la zona: el Carnaval y la
fiesta de San Pedro, ambas corresponden a dos momentos del calendario agrícola andino:
el crecimiento de los granos y la cosecha.
Taita Carnaval
patrón nos tiene como hijos, tanto para el trabajo tanto como para alguna ayuda en
la hacienda y sabe a qué gentes tiene y quiénes van a ayudar a ellos, tienen una
lista, entonces ve si este huambra vino, este otro no vino (comunero de Pachamama
Grande).
102 Con la desaparición de la hacienda, las prácticas rituales se transformaron; se produjeron
reajustes, sustitutos; un reordenamiento ideológico y simbólico. La fiesta de Carnaval
perdió fuerza como expresión simbólica de subordinación a la hacienda, sin embargo
continuó expresando las relaciones de injusticia entre indios y blancos a través de la
inversión simbólica de hombres en mujeres, de la persistencia de los huarmitukushkas,
personajes liberados de toda coerción, obligación y reglas sociales.
103 Ahora hablemos sobre el nombramiento de los priostes. ¿Quién los elige? La mayor parte
de los testimonios nos indican que los priostes se auto-eligen según la devoción que
tienen a San Carlitos y Santa Isabel (Mama Shalvita). Sin embargo encontramos otros
elementos que complementan dicha selección. Hallamos diversos tipos de priostes,
organizados según los recursos económicos y humanos que cada uno posee. Hay priostes
de gallos, priostes de toros (en las fiestas de San Pedro), priostes de banderas
(pendoneros), priostes de bebida y priostes de comida. Ser prioste o “pasar el cargo”,
como comúnmente se dice, requiere contar con la mayor ayuda y participación posible
para poder solventar los gastos, ello significaba contar con una amplia red de parientes,
vecinos y amigos. En tiempos de la hacienda, la autoridad indígena era quien seleccionaba
a los priostes, esta selección se hacía en función de las tierras, los animales y de la red de
ayuda que poseía la persona. La cita a continuación describe perfectamente el principio
de redistribución comunitaria:
A los más ricos, con bastante tierra, decía que pongan banda, toros, a los más pobres
que pongan trago, chicha. El rey tenía que reunir bastante plata porque se
celebraba la fiesta de domingo a domingo; unos tenían que poner la colcha, otros la
misa, la comida, los animales (comunero de Tixán).
104 Otra forma de designar a los priostes era y continúa siendo por medio del juego ritual. En
el corte de gallos, o gallo fiti, los gallos vivos son enterrados hasta el cuello, dejando la
cabeza al aire. A continuación se vendan los ojos de niños, mujeres y hombres y se les
entrega un palo para golpear al gallo hasta darle muerte. Aquel que logra matar al gallo
podrá ser prioste el año siguiente y deberá devolver seis o doce gallos. Esta designación
tiene connotación divina pues como dice un comunero: “Si Dios quiere, la persona podrá
golpear al gallo y si Dios no quiere no podrá hacerlo. El que es devoto, ese golpea y será
prioste el año siguiente”. Existen dos modalidades más del juego de gallos. La segunda
consiste en amarrar los gallos vivos en una cuerda y colgarlos para que hombres
montados a caballo, a gran velocidad arranquen el gallo. Algunas personas logran
arrancar pedazos del gallo, pero aquel que arranca el gallo entero será prioste el año
siguiente, con el compromiso de multiplicar los gallos (una docena). La tercera manera de
jugar gallos es sólo para mujeres y consiste en que una mujer robusta agarre fuertemente
un gallo vivo mientras otras mujeres tratan de quitarle. Algunas logran arrancar las alas,
la cabeza, y así poco a poco van despedazando al animal, mientras caen y se revuelcan con
gritos de alegría.
105 Detengámonos brevemente en el sistema de priostazgo basado en las redes de parentesco
y alianzas. Antes, la comunidad indígena tuvo un sistema de autoridad político- religioso
compuesto por regidores y alcaldes. A partir de 1937, los cabildos se convirtieron en la
estructura administrativa de la comunidad indígena. El regidor indígena era un cargo
religioso-civil hereditario nombrado por el cura párroco. El regidor nombraba cada año a
61
los alcaldes y éstos nombraban a los priostes de la fiesta de Carnaval. En muchos casos los
alcaldes nombrados tenían que “pasar el cargo” si no lo habían hecho antes (ver Lentz
1986: 194).
Antes no había comuna, sólo alcalde, había sólo los alcaldes nombrados para cada
llacta y se reunían en las haciendas. A los alcaldes les ponían los comisarios y a los
fiscales les ponían los taita curas.20 Los comisarios mandaban para que hagan la
fiesta, mandaban a los priostes de toros y capitanes (comunero de la Merced).
106 Una vez escogidos los priostes (treinta aproximadamente), éstos comenzaban la
preparación de la fiesta con un año de anticipación; lo primero que hacían era acudir a
sus familiares a reunir las famosas jochas. Las jochas eran ayudas en especies, animales o
trago que algunas familias regalaban tanto a los priostes como a los fundadores que no
podían cumplir con todos los gastos de la fiesta. Generalmente, provenían de familiares
cercanos o de los fundadores. Los priostes actuales a su vez habían proporcionado esta
forma de ayuda a otros que fueron priostes en ocasiones anteriores.
107 Apenas el joven cumplía la mayoría de edad, debía ser prioste con la ayuda de las jochas.
Esto significaba su incorporación al mundo social, una especie de iniciación a la vida de
adulto, al mundo de las responsabilidades, de los deberes y las obligaciones. La fiesta, por
lo tanto, representaba el espacio privilegiado para iniciar esta nueva etapa de la vida. El
joven pasaba a ser reconocido como pleno miembro de la comunidad y pasaba a la escena
pública; ese paso debía ser con todas las pompas del caso, es decir debía demostrar su
capacidad de “dar” tanto a la divinidad como al grupo social. No era un asunto solamente
individual sino más que todo familiar. Desde pequeños habían acumulado bienes: árboles,
animales, sembríos para que llegado el momento su destino sea el gasto ritual.
108 El prestigio que se obtenía por haber “pasado” la fiesta era invalorable, además de
significar una obligación social y religiosa que no se podía postergar, llegado el momento.
“Los mayores sabían decir: ustedes son como perros, no conocen siquiera santos, cuando
no hacemos fiesta por obligación a Dios, aunque tenga o no tenga plata”. En la duración
de la celebración se podía valorar el estado espiritual, síquico y económico del grupo. La
pobreza o riqueza, la devoción o avaricia de la persona y de la comunidad se demostraba
en el esplendor de la fiesta. Incluso se cuenta de algunas personas y comunidades que se
empobrecieron por pasar la fiesta. “Hay comunidades que han perdido terrenos por
vender o empeñarlos para pasar la fiesta. Las últimas tres familias del pueblo de Tixán
que han hecho San Pedro han quedado en la ruina, porque se gasta mucha plata”, nos
relata el ex párroco de Tixán, Pedro Torres.
109 Otro personaje importante de la fiesta y que ya lo hemos mencionado era el fundador,
encargado de “pasar” la fiesta junto a los priostes. El fundador es el dueño de la imagen
del santo. Los priostes, al ofrecer los gallos a San Carlitos o mama Shalvita, lo hacían en la
persona del fundador, quien recibía la ofrenda. Los fundadores, al aceptar las ofrendas al
santo, también debían ofrecer a cada prioste y su comitiva comida y trago. Si las imágenes
estaban en las capillas de las haciendas, la fiesta se trasladaba a este lugar y las ofrendas
se entregaban al hacendado, quien a su vez repartía comida y bebida.
110 El origen de las imágenes es diverso: por hallazgo fortuito o aparecimiento en lugares
especiales tales como piedras grandes (huacas) o quebradas, o de la manera más usual,
mediante herencia familiar. Lo más curioso, sin embargo, es que el santo o la virgen en
cuestión no necesariamente está representado por su imagen sino que esta función puede
ser desempeñada por una piedra, un bulto de telas o un palo levemente tallado; para el
62
animales por su terreno, y eso no lo olvidan jamás, pero existe un tiempo para reclamarse
y pelearse” (sacerdote Pedro Torres).
115 Este carácter provocador y combativo también se refleja en la no concurrencia de las
comparsas a la misa, al contrario bailan y hacen alboroto junto a la capilla, donde tiene
lugar la ceremonia. Éramos “libres”, señala el antiguo capitán. Como hombres y mujeres
libres pueden atravesar las chakras o cultivos pisoteando las plantas y sembríos,
comportamiento que obedece a la creencia de que había que espantar al espíritu de la
chakra para multiplicar los frutos.
116 Las huarmitukushka son el elemento más rebelde del Carnaval, incluso hay negras. Sus
travesuras comprenden el “cortejar” y “seducir” a los hombres, sobar a los espectadores
con harina, sublevarse a los soldados. Sus voces, su aspecto y comportamiento se
transfiguran, cambian de identidad, apropiándose de una imagen que les permita
transgredir el orden social, moral e incluso sexual. Todo en ellas es exagerado: el baile, el
canto, los gestos, el vestuario, el peinado. Su presencia instaura un espacio y un tiempo
paganos, de desenfreno y borrachera, para recordar quizá el comienzo del mundo, el caos
original, y así volver a instaurar un mundo nuevo, ordenado, más justo.
117 Al final del Carnaval, el jueves, las huarmitukushkas son reemplazadas por otros
disfrazados como vacas locas, osos y el abuelo tukushka. Los osos son animales que se
introducen en las casas, tumban todo lo que está a su paso y se llevan a las mujeres
cargándolas para botarlas en las lomas, al igual que las huarmitukushka se “roban”
animales y comida.
118 Finalmente, llegamos a la despedida del Carnaval o Carnaval aviaria, momento en el cual
una pareja de ancianos disfrazados -abuelotukushka-, o de niños, o de “pobres”, montados
en un burro, recogen ofrendas casa por casa y las cargan en alforjas. La idea de “despedir”
al Carnaval viejo (San Carlos y Santa Isabel) es para agradecer y pedir por granos y frutos
nuevos el año siguiente. “Juntábamos los granitos, papas, carne de borrego, mondongo,
cueros, todo eso haciendo cargar en el burro, nos íbamos a mandar poniendo en el camino
grande. Después veníamos quemando las pajas, la montura del burro” (comunero de
Pachamama).
119 El acopio de ofrendas (al santo y al cerro), como ya mencionamos, puede ser, o bien
consumido por todas las familias o enterrado en las lomas circundantes; ello varía según
la comunidad. La despedida del Carnaval, además de agradecer al santo y al cerro, es una
despedida y un reconocimiento a todos los parientes que han contribuido a llevar a cabo
la fiesta (en el Anexo #2 transcribo un cuento sobre dos priostes que debían pasar el
cargo, uno pobre y el otro rico).
120 Actualmente, la fiesta no tiene todas las características y personajes que acabamos de
describir, el Carnaval ha sufrido modificaciones conforme han ido cambiando las
relaciones sociales de producción (disolución de la hacienda) y las relaciones interétnicas
con el pueblo, así como con la introducción del protestantismo en el campo. Las
comparsas de soldados y huarmitukushkas se han reducido a tres, cuatro, o cinco
huarmitukushkas y los soldados a dos o tres. Los priostes, si los hay, son uno o dos y no
como en el pasado, que llegaban a diez, quince, veinte o treinta. De igual forma, los
fundadores se han reducido a uno por comunidad. Las imágenes de San Carlos todavía
existen, a pesar de que la imagen de Santa Isabel sólo la hallamos en una comunidad, al
igual que los abuelos tukushka, la vaca loca, y el oso. La ofrenda de gallos también es
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menor, con suerte llega a cinco o seis gallos. Los reyes y sus palacios han desaparecido por
completo, pero los pendoneros y sus colchas subsisten.
121 Junto al debilitamiento del Carnaval se ha perdido el carácter y sentido de la fiesta. La
expresión belicosa ha desaparecido, los batallones de huarmitukushkas no se enfrentan
entre sí, su representación es más jocosa y de entretenimiento. Sin embargo la fiesta aún
continúa siendo un medio de trasgresión del orden, una expresión simbólica de las
desigualdades sociales e individuales (invirtiendo la jerarquía y el poder masculino y
militar), un ritual propiciatorio, de fertilidad de la tierra en época de heladas, y un medio
de instaurar y perpetuar las relaciones de reciprocidad entre las familias, los compadres y
los amigos.
122 A continuación elaboro una agenda de la fiesta día por día: el Carnaval se inicia el
domingo antes del miércoles de ceniza y termina el primer viernes de cuaresma. En el
primer día de la fiesta, el domingo, llamado “las vísperas del Carnaval”, los priostes se
reúnen en las casas de los fundadores y llevan las ofrendas de gallos al santo. Luego, todos
juntos: priostes, fundadores, músicos, soldados y huarmitukushka van a la iglesia del
pueblo de Tixán o Palmira o a las capillas de cada comunidad a celebrar una misa en
honor al santo, bailando y cantando. El lunes, la celebración se realiza en las casas de los
priostes, las huarmitukushka visitan casa por casa, “robando” animales y granos, cantando
y bailando. El martes y miércoles continúa el baile y el canto de las huarmitukushka y
soldados, y el convite de comida y bebida. El jueves es la despedida del Carnaval,
entierran animales, productos agrícolas y chicha en las lomas o huacas circundantes, o en
su lugar, cocinan y comen todos juntos los granos y animales entregados al abuelo
tukushka.
123 Las fiestas de San Pedro siguen a las de Carnaval; mientras Carnaval se da en la época en
que los granos están en flor y necesitan agua, las fiestas de San Pedro corresponden con el
tiempo de cosecha: alrededor del 28 de junio, empezando un lunes y terminando un
viernes.
124 La fiesta de San Pedro en las comunidades mencionadas anteriormente, esto es, las
comunidades de la parroquia de Tixán, específicamente las comunidades de Pachamama,
Quislag, Yacupungo, Santa Rosa de Chicho y la Merced, se celebraba de la siguiente
manera: Los priostes daban sus ofrendas a San Pedro porque traía granos, decían, y
entregaban una docena o media docena de gallos, cuyes, cinco borregos, dos reses y
tanques de trago y de chicha. “Reuniendo dábamos al cielo amito en la iglesia, en la
hacienda o a los fundadores”. San Pedro –explican– “hace revelaciones en los sueños, se
presenta como ser humano y reclama lo prometido; hay que dejar lo que sea e ir a cumplir
con lo ofrecido”.
125 Este compromiso con la divinidad y el grupo social culmina con la fiesta, ocasión para la
cual se ponen en movimiento pueblos y comunidad durante casi un año de preparativos.
A continuación se mencionan algunos detalles de estas celebraciones.
126 En las fiestas, como en todo ritual andino, se vela a los santos22, se pasan misas, se hace
romería, se baila, se come, se bebe y se organizan corridas de toros y peleas de gallos. El
canto y el baile o taquis tuvieron un origen sagrado y determinadas coreografías y cantos
o loas se realizaban específicamente para cada ocasión. Los cantos o loas y la danza a
65
caballo para San Pedro estaban concebidos de una manera distinta a la de Carnaval. El
momento principal del ritual de San Pedro no trascurre en el campo ni en las haciendas
sino en el pueblo.
127 En San Pedro, los priostes disfrazados de capitanes competían entre comunidades para
“tomarse” la plaza del pueblo de Tixán. El primero en llegar a la plaza era el ganador a
quien se le proclamaba rey. El rey o un niño saludaba públicamente a San Pedro y pasaba
a una tarima a recitar ante las autoridades y demás priostes la loa de San Pedro.
Chapin, chapin de la conderencia, no mejora la vergüenza, a comer pan caliente a
tomar aguardiente, sale, sale vaca cursienta, gallito marcado, para cara, coles
tronco, ucsha huasi, cara pungo, jahua lomapi chapacurcangui San Pedro
ñucapacllatami canqui, San Pedro ñucapac llactami San Pedro ña miñaganami
plaza, Dios se lo pagui, Dios chasna nishca (arriba en la loma esperamos, tú mismo
eres San Pedro, ya me he ganado la plaza, gracias Dios así ha dicho).
128 Esto iba acompañado de correteos a caballo por varias horas, durante tres o cuatro días.
Correteaban 500 o 600 personas, dirigidos por veinte o más capitanes-priostes, hasta la
noche, momento en el cual regresaban a las comunidades para nuevamente repetir la
hazaña al día siguiente.23
En San Pedro se reunían desde el 28 donde el prioste llamado capitán, ahí vuelta
sabían acompañar sólo montados a caballo, se ponía una colcha brillosa en el lomo
del caballo, iban bien vestiditos y con un tajal cruzado como capitanes mismo
(comunero de Tixán).
129 La misa a San Pedro se celebraba el primer día de la fiesta alrededor de las l0h00, una vez
que se conocía a la comunidad ganadora. Los montados continuaban dando vueltas por el
pueblo, mientras unos paraban a descansar y comer y otros tomaban la posta. El descanso
se efectuaba en las cantinas de los mestizos pueblerinos, quienes además eran compadres
de las familias indígenas. “Llegando a Tixán, pedíamos posada a los compadres, nos
amanecíamos, todos reunidos tomábamos y comíamos todos juntos entre familias.”
130 Los priostes según la posesión de recursos materiales y humanos -basado en las jochas u
ofrecimientos de ayuda- ponían toros para las corridas de toros, colchas, comida o bebida.
“Los toros ponían los que tenían bastante terrenito, ellos hacían priostes y ponían los
toros, estos venían de Punguloma, Ozogoche, cinco, seis toros daban”, relata un indio de
Pachaxí.
131 La comunidad indígena real y simbólicamente conquistaba el pueblo mestizo y hacía
alarde de su fuerza y superioridad transitoria. Los disfraces, por supuesto, ayudaban a
este propósito, puesto que los disfrazados se posesionan del personaje que representan
(reyes, militares, etc.). El mensaje-advertencia que se transmitía con estos actos festivos
era innegable debido al gran número de indios frente a una minoría de blancos 24. Una vez
más, advertimos la preferencia por una comunicación simbólica que manifestaban los
indios frente al mundo blanco. La fiesta operaba entonces como otro acto simbólico de
transgresión, de apropiación de espacios excluyentes (el pueblo), como pudimos observar
con el Carnaval y su celebración en la hacienda.
132 Pero como todo ritual polifacético, no olvidemos que la fiesta tenía múltiples significados
(a más de expresar la contravención del orden social injusto), como la observación cabal
de los principios andinos de reciprocidad y redistribución, el cobro de antiguas deudas de
jochas y la adquisición de nuevas obligaciones para ser devueltas más adelante. La
búsqueda de prestigio y jerarquía de poder entre comunidades rivales y de honra y
reputación en los priostes, fundadores y autoridades indígenas es palmaria en la lucha
66
por tomar la plaza y en el gasto generoso en música, disfraces, comida y bebida. Como
bien comprobó Costales hacia 1953: “Aquel que no cumple con su priostazgo es
considerado como el ser más despreciable, incapaz de derechos y obligaciones, un paria
dentro de la comunidad”.25
133 Otro contenido importante de la fiesta era la observancia religiosa misma, la importancia
de remozar los vínculos de reciprocidad con San Pedro y con ello, su favor y protección
divinas que conducían a la salvación. Los esposos Costales han recogido el testimonio de
un indio que luego de “pasar el cargo” afirmaba: “Iré al cielo, limpio de toda culpa”. 26
134 Actualmente la fiesta de San Pedro ya no se realiza de la manera aquí descrita. Los
disfrazados han desaparecido. La fiesta ya no tiene lugar en el pueblo de Tixán sino en las
comunidades indígenas. En los últimos diez años (desde 1985) se ha organizado una nueva
fiesta, la fiesta de la Cosecha durante el mes de agosto. Esta fiesta se originó como una
misa de acción de gracias y luego se transformó en fiesta con toros y banda. La
reinvención de la fiesta ha sido fruto del trabajo organizativo de los sacerdotes católicos y
de la organización indígena local (Inca Atahualpa). Dentro del marco de revalorización
cultural emprendido por la Diócesis de Riobamba, se consideró que ciertos ritos y
creencias familiares debían ser proyectados a la vida pública para su sobrevivencia y
realce.27 Encontramos casos similares de reinterpretación de la fiesta a lo largo de todo el
país, ya sea ligada a la acción pastoral de la Iglesia o a la de los partidos políticos y
organizaciones indígenas. En el caso de la provincia de Imbabura, las fiestas tradicionales
de San Juan y San Pedro, que se celebran en el solsticio de verano, están siendo privadas
del carácter “católico” a su vez que se trata de promover el carácter “incaico” de la fiesta.
Muchas comunidades del norte y del sur conmemoran la fiesta del Inti raymi y no la de San
Juan. Esta fiesta es un añadido moderno instaurado como neo tradición de origen inca. El
resultado ha sido una pérdida de significados que se hallaban entretejidos en cada
instancia de la fiesta tradicional y su reemplazo por actividades carentes de signos y
símbolos religiosos.
135 Al mismo tiempo que se pretende “andinizar” la fiesta, se recurre a más ingredientes de la
fiesta occidental así como a su estructura y orden: certámenes de belleza, discursos
políticos, promoción turística, etc. Dos razones han influido en este proceso de
reinvención de lo inca: En primer lugar han incidido los procesos de recuperación de la
identidad indígena como proyecto político del movimiento indígena y de los teólogos de
la liberación, donde el descubrimiento de las raíces culturales significa una fuente de
movilización política de los pueblos indígenas. En ese sentido, los ritos “incas” aparecen
como referentes de la identidad étnica.28
136 Por otra parte, la instauración de neo-tradiciones incaicas responde simple y llanamente
a intereses económicos de empresas turísticas manejadas por los pobladores mestizos y
por las autoridades locales en su intento por vender un producto “autóctono” en el
mercado turístico nacional.
137 Guerrero (1991) y Crespi (1993), consideran que las modificaciones en la fiesta de San
Juan-Inti Raymi reflejan nuevas relaciones productivas y nuevas expresiones de etnicidad.
San Juan-Inti Raymi, dice Guerrero, metaboliza el símbolo de la modernización
tecnológica, realza los nuevos valores y reorganiza las percepciones mentales y emotivas.
Este autor concluye que los cambios sociales son ingresados en el universo ritual de las
nuevas generaciones. Tampoco descarta la importancia que tuvo la conmemoración inca
solar. “Existía más de un punto de engarce para que entre las fiestas incas del Inti-Raymi
67
144 Así como durante la vida se acude a las fuerzas superiores por-medio de rituales, también
se debe morir acompañado de ceremonias que apacigüen a las divinidades e invoquen
amparo y cuidados en el viaje final del difunto, así como protección para quienes
continúan viviendo. Del mismo modo que en la fiesta religiosa, en los ritos funerarios
encontramos una combinación de ceremonias andinas y cristianas. Para los indígenas la
muerte implica acompañar, ayudar, unirse con su contraparte: retribuir, corresponder,
atender, acoger; en definitiva un reencuentro.
145 Como en todo ritual, se sigue un orden; en algunas observaciones encontramos que la
ceremonia de partida consta de cinco momentos: 1. desde que una persona muere hasta
que le ponen en el ataúd; 2. velación: desde que está en el ataúd hasta que va a la iglesia;
3. misa y entierro; 4. regreso a la casa, comida y 5. lavatorio.
146 Desde la primera etapa intervienen “los caballos”, que son personas muy importantes que
cumplen varias funciones como amortajar al difunto, limpiar la casa, lavar la ropa, iniciar
los juegos rituales y cargar el ataúd hasta el cementerio. “Son personas muy buenas a las
que se les ruega con un camari muy grande para que ayuden”. En la velación,
generalmente cantan, rezan, comen, beben y juegan durante toda la noche.31
147 Al día siguiente se celebra la misa y el entierro. En la misa se hacen responsos 32 en
nombre del difunto, luego se asiste al cementerio y se entierra el cuerpo junto con
bebidas, comidas, ropa, instrumentos de trabajo, de música, monedas y demás objetos
apreciados y necesarios del fallecido. Además se envía con el finado “encargos” y
“recados” para otras personas ya fallecidas.
El muerto tiene el mismo trabajo en la otra vida. El espíritu está esperando porque
no tiene con qué trabajar, qué vestir, qué comer, entonces espera al otro difunto
que llegue, espera los recados o encargos de la familia. Cuando hay un muertito
directo nos vamos allá para encargar las cosas. Ahí se lleva bastante en la caja
ayoras porque los mayores han dicho que billetes no pueden cambiar (comunero de
Chinoloma).
148 Cuando mueren los niños, llamados “angelitos”, se fabrican unas alas como de ave y las
ponen en el féretro; explican que son para poder subir al cielo, para que las alas “hagan
fuerza”.
149 A partir de la cuarta etapa, los deudos deben tomar un mayor número de precauciones.
Deben beber chicha y comer una comida especial, fuerte y cálida porque el muerto es frío
y se debe equilibrar el cuerpo para que no venga el “mal aire”. De igual manera, se limpia
con hierbas y se arregla la casa teniendo mucho cuidado de quemar la basura. Se cree que
mientras los familiares van al lavatorio, el difunto regresa a su casa; esto lo confirmarán
ciertas señales que indican por dónde pasó el difunto –fogón, cama.
150 El lavatorio, la última etapa, es un rito de purificación de la familia, que acude a bañarse a
las corrientes de agua más próximas: ríos, lagunas o cascadas: se lavan la cara, las manos,
los pies, la ropa que han estado puestos y las mantas que han cobijado al muerto. Luego se
visten con ropa, preferentemente nueva.
151 A lo largo de la provincia encontramos variaciones en el ritual de partida; en algunos
lugares se esparce ceniza por toda la casa para comprobar, más tarde, las huellas del
difunto. Los juegos rituales también varían, en algunos casos durante la velación los
hombres juegan a los dados y el ganador se convierte en “zorro mayor”; convertido en
69
este animal, recorre casa por casa, aullando y reuniendo donativos para los “dolientes” o
familiares del difunto. El ritual de purificación se puede modificar añadiendo plantas
medicinales en la “limpieza” o lavatorio de la familia y de la vivienda, sobre todo ortiga.
152 Para los protestantes, las ceremonias y creencias de despedida y purificación tienen el
mismo sentido que para los católicos; se ha reemplazado la misa por el culto evangélico y
se han levantado nuevos cementerios evangélicos. Se continúan realizando ritos de
limpieza y purificación; se manda comida, objetos y encomiendas con los muertos, sólo
que ciertamente hoy se envían relojes, radios y Biblias.
153 Cada 2 de noviembre se cree que los muertos regresan a la tierra a visitar a los vivos, por
lo que se dedican ceremonias y ofrendas en su honor; se trata de una ocasión para
reunirse y rememorar a todos los familiares y allegados difuntos. “Pasamos tomando y
comiendo, todos reunidos: mujer, hijo, compadres; hacemos colada, comemos pancitos”.
154 Se cree que el día de las almas los muertos regresan a comer a la casa, iglesia o
cementerio; por esta razón se prepara un lugar exclusivo para este propósito donde se
coloca una mesa ritual abarrotada de comida y bebida ceremonial y ordinaria, además de
los “caprichos” que tenía el difunto. Nos explican que a las 10h00 u 1lh00 de la mañana
venían las almas, mientras la familia estaba bebiendo y jugando “cocos”. A las 5 de la
tarde rezaban una oración y se regresaba al lugar donde se dejó la comida. “Algunos
decían que habían llegado las almitas, a los jóvenes no nos dejaban ver”. Después del
nombramiento y una vez que las almas han “comido” se procede a repartir y consumir el
resto de comida y bebida entre las familias.
155 Para esta ocasión se prepara una comida y una bebida particulares. La bebida consiste en
una “colada morada”33. La comida característica es el pan con figuras humanas y de
animales que ha sido preparado por las mujeres con dos semanas de anticipación en
cantidades considerables, pues además de ofrenda es el objeto de intercambio por
excelencia entre familiares y amigos. También se prepara una sopa llamada “champús” y
se come carne de cerdo, que ha sido engordado exclusivamente para esta ocasión. 34
156 “Ponemos papita, carnecita, tortillita, pancito, lo que Dios ha dado, eso ponemos haciendo
un doblecito, nombrando para éste, para otro diciendo así para cuanto muerto tengamos”
(comunero de Chinoloma).
157 La ofrenda, como podemos percibir, es personal; cada difunto es homenajeado y por ello
es muy importante mencionar su nombre, para indicar la ofrenda que le corresponde. De
allí la importancia que han tenido los responsos, servicio religioso que siempre estuvieron
dispuestos a pagar y exigir, pues el nombrarlos equivalía a no olvidarlos y asegurar su
salvación. En efecto, parece ser que las arcas de las iglesias rurales se acrecentaban
cuantiosamente durante esta época.
En finados vienen dos padres más a la misa, al cementerio y hacen apuntes por cada
alma que van a hacer responsos. Indígenas dan tanto: $20, 30,100 hasta $500 sucres
por cada alma.35 Hasta veinte hojas de ambos lados llenan de nombres para hacer
responsos” (Sacristán de Palmira).
158 En la iglesia o capilla la mesa ritual se coloca en el piso, es decir, se colocan los bultos de
comida dedicados a cada difunto, en una especie de relieve que se asemeja mucho a un
féretro. Generalmente el tiempo que permanecen en la iglesia está marcado por el
70
consumo de espermas que se prenden al ingresar en ella y que constituyen una forma de
enviar noticias, palabras y afectos a las almas.
159 No se sabe por qué en algunas comunidades el lugar de culto varía. Suponemos que
originalmente el culto se debió celebrar en el panteón, lugar donde fue enterrado el
difunto, pero debido al asedio del rito andino se vio obligado a trasladarse a la vivienda o
capilla local. De hecho, hemos constatado que hasta la actualidad se prohibe el ingreso de
comida y bebida en algunos cementerios del país, aduciendo que se trata de un acto
indecoroso.36
160 En el marco de una política de valorización cultural, emprendida por la Diócesis de
Riobamba, se ha permitido traer ofrendas a las iglesias de los pueblos. “Finados está
relacionado con la fertilidad de la tierra, la tierra acoge al muerto y hace fructificar a otro
ser, por eso el día de finados la ofrenda es semilla” (sacerdote Pedro Torres). (Ver fotos)
Ritos Matrimoniales
161 “Antes robando nomás casábamos” explica un comunero; pero hoy en día los
matrimonios generalmente son arreglados. El matrimonio por rapto era una forma
tradicional que hoy se halla en desuso. El novio, con la ayuda de sus parientes y amigos,
robaba a la mujer elegida y, consumado el matrimonio, se entregaban regalos a la familia
de la novia.
162 El matrimonio andino es una fiesta multicolor donde predomina el placer, la broma, la
diversión y es justamente a través del juego que se transmite y revela toda una serie de
obligaciones, códigos y lealtades entre los nuevos grupos de parientes. Es un motivo de
celebración el hecho de que el grupo social se perpetúe siempre y cuando siga respetando
las reglas y normas del convivir social. Igual que todo acto trascendental, cada paso o
momento está cargado de significados. Observemos a continuación:
163 Existen dos propuestas de matrimonio; en la primera el novio va a la casa de la novia
acompañado de una persona de “respeto”, que puede ser su padre, padrino, tío, o madre,
madrina, tía, llevando aguardiente. Según la bienvenida que les proporcionen, regresan
para una segunda propuesta ocho o quince días más tarde llevando comida y bebida:
presa de cerdo, caramelos, galletas, vino, pan, plátano, gallina, cuy, papas.
164 El paso siguiente es elegir al padrino, para lo cual se le brinda aguardiente; “con cualquier
pretexto se le hace tornar hasta que acepte”. Una vez que ha consentido ser padrino se le
deberá ofrecer comida y bebida: pan, gallinas y “hornado” (carne de cerdo hornada).
165 El sábado se realiza el novio llucshi. El padrino va a buscar a los novios con una pequeña
banda de músicos de bombo y violin y los lleva cantando a vestirse con la ropa
ceremonial. Luego comen en la casa del padrino y realizan el armachi, que es una ablución
de pies y manos de los novios. En la madrugada del domingo, parten hacia la iglesia,
donde llegan a las 1lh00. Después de la ceremonia en la capilla siguen bebiendo y se
dirigen a la casa de los padres del novio en medio del juego del venado o taruga. Este juego
consiste en que un personaje disfrazado de venado, aventajando a los novios va
“avisando”–invitando– a la fiesta a las familias de la comunidad. El taruga, explican, tiene
que andar bastante, tiene que ir reuniendo a toda la familia. Le acompañan otros
personajes: los perros y el vaquero que va gritando, borracho, cantando, haciendo chistes,
él es quien da la noticia de que ya vienen los novios.
71
166 Al llegar a la casa de los padres hacen el entriegue de la novia. Luego le sigue el siriche, que
es cuando se les hace acostar a los novios en la cama. Mientras tanto la familia y los
padrinos siguen el baile en otra habitación. Al día siguiente, los despiertan a las 5 de la
mañana y van a pedir la bendición de los padres y padrinos. “Arrodillados rezan el
bendito tres veces, ahí los mayores les aconsejan”.
167 El lunes van a la casa de la novia, donde pasan todo el día comiendo y bebiendo y piden las
bendiciones de la familia de la novia. El martes regresan a la casa de la familia del novio,
donde se reúnen ambas familias a beber y comer, principalmente mote y carne de cerdo.
Por la tarde se hace el ‘pele de venado’. El taruga, que se encuentra arriba de la casa, lanza
un borrego vivo sobre la mesa; la novia y madrina deben atraparlo con una cuerda hasta
que el vaquero coloca al animal sobre la mesa y lo atraviesa el corazón con un cuchillo.
Ahí termina el juego del taruga.37
168 El corte y repartición de la carne del animal se transforma en otro acto ritual; cada parte
del animal contiene un significado. Ciertas porciones son reservadas para los padres de la
novia; el brazo o la pierna se destina a los padrinos; al taruga se le reserva el cuero y las
cuatro patas; a los que hacían de perros se les asigna las tripas. Finalmente anochece, los
recién casados piden la última bendición y así termina la boda.
169 Algunos elementos modernos han sido introducidos en la ceremonia de casamiento, con
más rapidez entre los protestantes que entre los católicos, no tanto por tratarse de
cambios en su cosmovisión cuanto por la influencia de la sociedad blanco-mestiza. Los
más influenciados, indudablemente, son los indígenas que migran a las ciudades.
170 No cabe duda que el modelo de vida americano que fomentan predicadores y misioneros –
en conferencias, campañas y cultos evangélicos– difunde costumbres occidentales del
matrimonio, como la luna de miel. El uso de “terno” y “velo”, –trajes de novio y novia
blancos– se ha convertido en símbolo de prestigio. El aumento de matrimonios civiles
refleja también el fenómeno de la modernización.
171 A nivel formal, los evangélicos han reemplazado el consumo de alcohol por “dos o tres
jabas de colas” que se obsequian a la familia de la novia. En la comitiva que realiza la
propuesta matrimonial se ha incorporado a los diáconos y otros representantes de las
iglesias evangélicas. Sin embargo, algunas familias protestantes continúan solicitando la
celebración de ceremonias de bautismo y matrimonio católicos, incidente que ha
preocupado a los pastores evangélicos, quienes han solicitado al obispo de Riobamba no
aceptar este tipo de propuestas.38
Epílogo
172 Al principio de este capítulo hemos explicado el carácter de la dominación inca en el
actual territorio ecuatoriano, constatando que ésta fue desigual y corta, razón por la cual
su influencia no determinó cambios profundos en el nivel económico, político y religioso
de los grupos étnicos aborígenes. Para evaluar el impacto de la conquista inca
consultamos algunas fuentes históricas y etnohistóricas que dan cuenta sobre las formas
de gobierno y religión aborigen, argumentando que no existen fuentes suficientes que
puedan esclarecer estos y otros temas concernientes a las etnias autóctonas. Sin embargo
algo importante que señalamos, siguiendo a Oberem, es que una vez que llegaron los
españoles a América andina, las diferencias marcadas entre las poblaciones mitimaes,
72
(traídas por los Incas) y las poblaciones autóctonas se diluyeron, produciéndose incluso
cierta nostalgia de la época “incaica” como un periodo idealizado.
173 Con el afán de esclarecer el concepto de huaca como concepto andino que expresa el
carácter sagrado y animista de la naturaleza, la multiplicidad de los orígenes del hombre
andino y la relación estrecha entre el cosmos y el orden social, examinamos la valiosa
información dejada por diversos cronistas coloniales sobre el tema religioso; información
que a pesar de haber sido recogida en el Perú presenta múltiples similitudes con creencias
y ritos de la región andina ecuatoriana, por ejemplo, lo referente al espacio no
domesticado de los cerros, los lagos, ríos y demás lugares sagrados o huacas, así como a su
culto, ofrendas y especialistas del ritual.
174 En la última parte del capítulo analizamos el primer momento de la occidentalización
como un proceso de reinterpretación y apropiación de la concepciones y
comportamientos españoles según las categorías culturales aborígenes. Esta práctica
indígena de reinterpretación la veremos presente durante todo el proceso de
occidentalización, ya que llega hasta nuestros días y se expresa claramente en el
catolicismo popular y la pentecostalización de las iglesias quichuas.
175 En cuanto al catolicismo popular hemos podido ver las relaciones establecidas entre los
cultos a la naturaleza y a los santos y los diferentes espacios; el culto a la naturaleza con
los espacios fuera de los pueblos y el culto a los santos con los campos cultivados. 39 El
comportamiento ritual en ambos cultos es muy parecido: las ofrendas están compuestas
como en tiempos prehispánicos, de bebida, alimentos, plantas y animales. Las
festividades, como observamos, constituyen los momentos de expresión más importantes
de la fe religiosa, del compromiso social y político y de la afirmación de la identidad
étnica.
176 Mi intención ha sido transmitir la fuerza y la riqueza de las expresiones religiosas
“católicas” para señalar que las modificaciones actuales representan un proceso a lo largo
del cual se mezclan nuevas y antiguas creencias y prácticas religiosas.
73
“Huaca”
“Huarmitukushkas”
74
San Carlitos
Finados en Cajabamba
NOTAS
1. Se calcula que el Imperio Inca tenía ocho millones de habitantes, Oberem (1983: 139).
76
30 Con la concientización política se lograría ayudar a los campesinos para que se unan,
formen comisiones, reclamen tierra, compren los páramos de las haciendas, demanden
salarios y ganen juicios de afectación a las grandes propiedades. Con la reevangelización
se evitaría la violencia y se arremetería contra la religiosidad popular. Ésta era la fórmula
ideal de Proaño: política sin violencia, compromiso parcial de la Iglesia hasta donde no
afecte el juego de fuerzas al interior de su Diócesis.
31 Las reformas del Concilio Vaticano II habían producido una crisis profunda en el clero
latinoamericano, crisis que se expresó en el abandono del sacerdocio y en una
disminución de las ordenaciones.17. En la diócesis de Riobamba, 34 de 76 sacerdotes habían
abandonado el sacerdocio a fines de los años 60. De los restantes, la mitad no era
partidaria de la renovación. Debido a esta situación el Obispo asumió un papel conciliador
entre tendencias cada vez más antagónicas tratando de evitar el conflicto y la
confrontación ideológica. Esta actitud produjo ambigüedad. La corriente conservadora de
la Diócesis de Riobamba no participó de los cambios e innovaciones y prefirió retirarse a
sus parroquias que se convirtieron en “lugares de refugio” de los feligreses que tampoco
aceptaban la renovación. Anteriormente mencionamos cómo aquellos fieles que se
negaron a asistir a los cursos preparatorios acudieron a estos refugios en búsqueda de los
servicios religiosos.
32 La tendencia reformista no llegó a comprometerse completamente con las luchas del
pueblo, temía la infiltración de los partidos de izquierda y en consecuencia prevaleció un
ambiente de desconfianza y temor. “Algunos sacerdotes han querido darle a la política un
papel superior al del Evangelio, ahí han habido desviaciones” (Proaño, 1987, entrevista).
Además existía una enorme presión de la jerarquía eclesial que no compartía con las
reformas conciliares para poner fin al peligroso compromiso con los pobres que se podía
convertir en un desafío a la autoridad.18 Únicamente las diócesis de Cotopaxi, Chimborazo
y Azuay estaban trabajando por la reevangelización, en particular la diócesis de
Riobamba.
33 Respecto a los resultados de la reevangelización, hemos mencionado que se arremetió
contra la devoción popular durante los primeros diez años de la reforma postconciliar y
ello fue evidente si recordamos que la Teología de la Liberación atribuía el pecado a las
estructuras sociales y la salvación a la liberación de estas estructuras de dominación por
medio de la organización popular. La religiosidad popular representó para los teólogos el
núcleo de las deformaciones cristianas que había que renovar y purificar. Los ritos,
creencias y experiencias religiosas fueron analizados como parte de una manipulación
ideológica de la Iglesia tradicional y de los grupos de poder. Se agredió, entonces, a
muchas manifestaciones de la fe popular como procesiones, la costumbre de encender
velas a las imágenes, la presencia misma de las imágenes en los templos, a la fiesta con
todo su ornamento y esplendor. El desconcierto de los devotos fue tal que especularon si
los sacerdotes no se habrían vuelto protestantes. Diez años más tarde Proaño reveló: “se
corrigió esta actitud por la propia reflexión, cursos de expertos y libros”. Pero el daño
estaba hecho, se había atentado contra la fe y la devoción del pueblo, que lejos de
representar un sedante constituían una respuesta histórica y una explicación a las
interrogantes cósmicas, sociales y personales del ser humano, como lo analizamos en el
capítulo anterior. Don Emilio aún evoca esos tiempos y recuerda que el pueblo se resintió
cuando se le decía: “si usted no conoce nada, usted merece respeto, educación, salud,
derecho a vivir mejor”.
87
los pobres, extendiéndola hacia los demás sectores sociales, étnicos y geográficos. El
actual Obispo de Riobamba reconoció que “el medio urbano fue la cenicienta de la
pastoral de Riobamba”, por lo que merecía más atención.
fiesta en su conjunto. Recordemos que la ceremonia católica coexistía con el rito andino y
ambos estaban sumergidos en un juego de significaciones simbólicas que traspasaban los
límites de lo puramente religioso para convergir en lo social. Además encontraron
sumamente inconveniente asistir a los cursos de preparación de los sacramentos y
prefirieron continuar pagando por estos servicios.
46 El acercamiento del clero y la sobriedad de los ritos tampoco fueron bien recibidos. El
traje, la ceremonia y la expresión que envolvían la figura del sacerdote tenían una
connotación casi divina. El vestido de gala, la variedad de las misas y la escenografía de la
iglesia tenían que ver más con la cosmovisión que con la economía. 22 El sincretismo
religioso de 500 años había concedido poderes a los símbolos cristianos, a sus obispos y
sacerdotes; el Dios católico con su séquito de santos y vírgenes se encontraba, en el
momento, ubicado en el sistema de deidades nativo; era por lo mismo difícil una nueva
modificación de creencias.
47 Y no es que la Iglesia Católica no se haya interesado en conocer el universo social y
religioso indígena, al contrario. Desde la Colonia, ciertas ordenes religiosas (jesuitas) y
sacerdotes en particular se preocuparon por estudiar a fondo las culturas indígenas, no
sólo por interés espiritual o intelectual sino con el objetivo de “comprender mejor con el
fin de extirpar mejor” como ha observado Milhou. “Pero aunque procuraban entender el
mundo indígena y preservar lo que podía salvarse de él, los Motolinía y Sahagún
participaban de la política de tabla rasa de las religiones indígenas” (Milhou 1992:
274-275).
48 ¿Cómo explicar una lógica que invierte el escaso dinero adquirido para ver arder un
“castillo” en pocos minutos? En el momento de la interacción social y religiosa, lo
material carece de valor mientras lo humano y divino sobresalen. El trabajo, esfuerzo y
dolor cotidiano se redimen en la fiesta religiosa que es su origen y consecuencia.
49 Una segunda etapa de acercamiento de la Iglesia Católica de Riobamba a la religiosidad
indígena estaría marcada por el reconocimiento de esta forma de religiosidad. Se admitió
que el proceso de reforma postconciliar había sido muy drástico y se procuró reducir el
ritmo innovador. La antropología social pasó a ser una materia de interés del clero, laicos
y catequistas para comprender la noción de sacralidad indígena. Florecieron los
conceptos de pachamama, pachacamac, huaca, etc.
50 Los sacerdotes más arriesgados incluso se autoproclamaron intermediarios de los cerros
además de procurar mayor participación en la fiesta.23 Finalmente algunos elementos de
la “religiosidad popular” se convirtieron en la bandera de lucha de los católicos frente a la
arremetida protestante de los años 70. Se apeló a las raíces, la tradición, la herencia y las
costumbres religiosas para disminuir las conversiones al protestantismo. Algunos
pastores y líderes evangélicos afirmaron que su vocación inicial se manifestó durante esta
época, gracias a los esfuerzos de la Iglesia Católica en difundir la palabra de Dios. Varios
convertidos fueron catequistas o empleados de las Escuelas Radiofónicas Populares
(ERPE), proyecto radial de la Diócesis de Riobamba.
51 La vieja estrategia de los curas de presentarse como voceros de los cerros, ya fue
practicada en la época colonial, aunque esta vez se enmarcó en un contexto diferente: no
fue el objetivo conocer mejor la cultura indígena para erradicarla sino una actitud por
parte de los teólogos de la liberación de dialogar y respetar a las culturas indígenas. Este
proceso de “inculturación”, ya mencionado anteriormente, hizo que los teólogos busquen
nuevas alternativas para un mayor acercamiento con las culturas indígenas que no
90
teorías sobre el origen oriental del hombre y la mujer americanos. Estas ideas de Proaño,
de alguna manera se reflejaron en el centralismo que ocupó el texto bíblico en la “nueva”
evangelización de los años 70-80, donde la Biblia se convirtió en la única referencia
importante, desconociendo el contexto cultural indígena. En ese sentido existió un
parecido entre la Teología de la Liberación y los movimientos evangélicos, respecto a la
centralización de las escrituras.
67 La expresión de fe del hombre y la mujer indígenas despertaron admiración y respeto. Se
habló de una subversión del orden eclesial, donde la gente podía apropiarse de la religión;
expresar, crear y virtualmente enseñar a los mismos sacerdotes y religiosas. Inclusive se
sugirió cierta preferencia de Dios hacia el pueblo indígena como lo manifiesta a
continuación Monseñor Proaño:
Captan el mensaje con una profundidad que a mí me sorprende y desde el punto de
vista de la fe, yo he llegado a emocionarme comprobando lo que digo porque veo
que se cumple lo que Jesús dijo: “yo te bendigo Padre porque has escondido, has
ocultado estas cosas a los sabios y prudentes de este mundo y has revelado a los
humildes, a los pequeños”. Por eso es verdad que los pobres nos evangelizan y los
indígenas para mí han sido eso (L. Proaño, entrevista, 1987).
68 En resumen, el manejo y la interpretación de las sagradas escrituras por parte del grupo
indígena se ganó la aprobación y el respeto del prelado. Igualmente se aceptó y reconoció
la noción de sacralidad bajo un empleo más extenso del concepto cristiano y aquellas
creencias y ritos que no se comprendían o se contraponían con las ideas cristianas se
confió en “purificarlos”, es decir, transformarlos.
Los llactamichiks
69 Los llactamichiks o misioneros indígenas son aquellas personas que han cumplido los seis
años de formación en el Seminario Indígena. Por el lado de estos misioneros, la nueva
actitud de la Iglesia no ha dejado de sorprenderlos pero tampoco de confundirlos. Con la
Iglesia Viva han aprendido que Dios también habla de unidad, comunidad e igualdad. Se
auto reconocen como la vanguardia de una nueva sociedad y se sienten responsables de
avanzar hacia un Reino de Dios de liberación económica y social. “Antes Dios era aparte,
hoy sentimos que Dios está en la comunidad, está junto en los trabajos que debemos
hacer, entre los pobres; Dios está en las obras, en las reuniones” (misionero quichua).
70 Sin embargo, la formación de los misioneros se ha enfrentado con las formas de devoción
tradicional. Vicente representa un caso dramático. Desde su nombramiento como
llactamichik27, las comunidades de Galte han perdido las fiestas religiosas y las imágenes de
los santos. El misionero católico impidió guardar las imágenes en la capilla local y
celebrar las fiestas patronales en la comunidad. El ha declarado que actuó bajo los nuevos
criterios de educación católica recibidos en el Seminario Indígena:
Unos sacerdotes me han dicho que los santos no son Dios, son ídolos, que Dios vive
únicamente en el cielo y está con nosotros en espíritu, los santos son hechura de los
hombres. Otros profesores dicen que los santos no hay que negar porque son
representaciones de Dios.
71 Respecto a la fiesta, Vicente considera que representa un gasto excesivo de dinero además
de ser motivo de peleas y disgustos; la fiesta -explica- no es una forma correcta de alabar
a Dios, por lo que ha debido combinar ritos antiguos y nuevos, reuniendo a la gente y
leyendo la palabra de Dios, que la llama “celebración”. Para los comuneros de Galte, la
actitud y discurso de este cuasi párroco no es diferente a la de los evangélicos, quienes
94
expresan idénticos argumentos. Al igual que los protestantes, el tradicional gasto ritual es
valorado desde un enfoque de la cultura occidental que lo ubica en la categoría de
infructífero, estéril e improductivo.
72 En definitiva podemos observar que el misionero quichua es una persona moldeada por la
Iglesia Viva; su nombramiento como catequista se efectuó bajo el influjo de los párrocos o
agentes de pastoral. La formación adquirida ha sido resultado de programas diseñados
por la Iglesia con escasa participación de la comunidad. El clericalismo católico se ha
presentado como el principal obstáculo para conceder al indígena mayores espacios en la
planificación, decisión y expresión de las políticas de evangelización. En fin, el proyecto
más avanzado de la iglesia de Riobamba, el del misionero indígena, tambalea y consigo el
sueño de formar una iglesia indígena.
73 Lo acaecido en la diócesis de Riobamba no ha sido más que una muestra de lo sucedido a
nivel de toda la Iglesia Católica, es decir, ha existido un repliegue hacia posiciones
ideológicas más conservadoras. Ello se reflejó en la Conferencia Episcopal
Latinoamericana celebrada en República Dominicana en 1992, donde se puso de
manifiesto este giro y orientación moderada de la Iglesia. En esta reunión se dejó de
referir a la opción por los pobres, y en su lugar, se hizo referencia a “líneas pastorales” y
se advirtió sobre los nuevos rostros sufrientes de América Latina: las mujeres, los
ancianos y los negros. La reunión, en sí misma, no constituyó un avance ideológico como
fue Medellín y Puebla.
El desafío evangélico
74 Mientras las peleas internas se acentuaban en la Iglesia Católica, los protestantes
continuaban expandiéndose. Eventualmente los católicos elaboraron diversas
explicaciones sobre el crecimiento evangélico y las interpretaron con base en sus
equivocaciones o en una supuesta maniobra extranjera dirigida a dividir las comunidades.
Las críticas a los grupos protestantes se dirigieron a desaprobar la ausencia del
componente social en la evangelización. Se los acusó de ignorar la obligación moral de
cambiar las estructuras sociales injustas. Más adelante, la Iglesia Católica reconoció que la
excesiva importancia dada, por su parte, al trabajo social en perjuicio de la evangelización
contribuyó a la deserción de su grey, quienes buscaron en el protestantismo una
respuesta espiritual a una sociedad cada vez más materialista.
Los católicos, al no haber evangelizado, ni dado la palabra, al no tener cristianos
conscientes, son presa fácil de las sectas que con cualquier cosa les convencen,
como en una película donde a la Virgen le salen cachos y rabo (vicario indígena)
75 Proaño aseguraba que el crecimiento evangélico surgió a raíz del Concilio Vaticano II,
cuando la Iglesia Católica reconoció a los protestantes como hermanos separados y dejó
de acosarlos y oponerse. De igual forma, reconoció que la agresión a la fe popular provocó
la búsqueda de un lugar de refugio, que fue el protestantismo. A pesar de lo negativo
también se han admitido algunos aspectos positivos del protestantismo, como explica el
Obispo de Riobamba, Monseñor Víctor Corral:
Lo positivo de las sectas es el amor que le ponen a la palabra de Dios; saben dejar las
responsabilidades en ellos mismos, confían en ellos para que sean los gestores de la
religión y eso es lo que queremos nosotros pero con una formación exigente.
76 Las interpretaciones de la Iglesia Católica sobre el auge protestante, como podemos
observar, han sido bastante desordenadas; sin embargo, y a pesar de no haber existido
95
una estrategia común, la preocupación sobre la conversión de sus fieles ha estado siempre
latente. Se ha confiado a cada párroco enfrentar el reto de la conversión al
protestantismo a nivel local. De allí que encontremos las formas más dispares de tratar el
problema. De hecho, la ilusión de la reconversión se encuentra eternamente presente. Un
sacerdote, al referir su experiencia sobre el tema derivaba que la organización y su
maniobra cultural han contribuido a “reconvertir” a los evangélicos al catolicismo. 28
Epílogo
77 En este capítulo observamos que los cambios religiosos no sólo provinieron de los
protestantes. La acción renovadora de la Iglesia Católica de Riobamba provocó
modificaciones en el sistema de creencias y ritos así como en el campo social. La Iglesia
comprendió la necesidad de cambiar y responder a las transformaciones económicas y
sociales y, por supuesto, a la acción de las iglesias protestantes. Se cuestionaron las
formas tradicionales de expresión religiosa, declarando la ineficacia de las fórmulas y
ritos antiguos y la importancia de una reevangelización. La renovada fe debía convertirse
en un arma contra la opresión y la injusticia. A diferencia de los protestantes, los autores
de las reformas no provinieron del sector indígena, fueron pensadores y teólogos de la
Iglesia Católica comprometidos con la causa indígena. Atascados por un romanticismo
étnico y un sentido de culpabilidad colonial, no consiguieron ofrecer explicaciones y
respuestas espirituales a los cambios y la crisis modernos. La relación entre política y
religión, entre los intelectuales católicos, fue interpretada de distintas maneras,
ocasionando desgaste y fricción y como consecuencia se produjeron divisiones internas.
78 El sector indígena no intervino en la elaboración de la política de renovación de la Iglesia,
aún cuando ésta estuvo dirigida hacia dicho grupo. La participación estuvo limitada a los
líderes religiosos que, confundidos por una teoría de vanguardia y una puesta en práctica
autoritaria, no lograron convencer a los católicos sobre las ventajas de la fe renovada. De
allí que se produjo la separación de la mal casada política y religión. Las organizaciones
indígenas optaron por separarse de la tutela de la Iglesia o bien exigieron precisar los
términos de la relación. La Iglesia asumió un papel de “acompañante” en la lucha popular,
desechando su función tradicionalmente paternalista.
79 En fin, a principios de los años 90 parecería ser que un ciclo concluía, tanto indígenas
como sacerdotes continuaban su camino, pero éste ya no era el mismo. Los sacerdotes
reformados abandonaron el trabajo social por la evangelización; los indígenas insistieron
en la política como espacio e instrumento de transformación. Para el común de los
creyentes las reformas se asemejaron al paso de un huracán. Las creencias y prácticas
tradicionales empezaron a derrumbarse, la solidez y certeza de la fe se debilitó. Aquel que
no se renovaba era privado de su identidad católica que representaba un importante
signo de diferenciación frente a los protestantes. En definitiva, los fieles católicos se
encontraron doblemente agredidos y presionados para modificar sus creencias y ritos, de
ahí que surgieron muchas explicaciones sobre la crisis y la pobreza: los santos, vírgenes,
cerros y quebradas, tan íntimamente mezclados, tomaban represalias por el descuido y
abandono de los cultos. “Antes no faltaba agua, lluvia, había granitos, ahora no. Cuántas
parvas sabíamos hacer, cuánta cantidad de granos, hierba... ” se lamentaba una anciana.
Ni los mismos protestantes negaron el bienestar y prosperidad del pasado.
96
Antonio y Pedro
97
Un corral moderno
98
Iglesia en ruinas
NOTAS
1. Ver Suess 1993: 15- 32.
2. Evangelii Nuntiandi, 30, en Suess 1993: 38.
3. Ver en J. Artienda, 2000, “La reconstrucción subjetiva, cultural y social de la persona humana”,
ponencia presentada en una reunión sobre Antropología de la Misión, Centro Misionero del
Verbo Divino, Quito, marzo.
4. Boff L, 1986, Jésus-Christ Libérateur, “Elaboration d'une christologie a partir de L'Amérique
Latine opprimée” en Jésus et la libération en Amérique Latine, Desclée.
5. Boff, 1986, desarrolla muy claramente este concepto de cristología de la dominación al hacer
referencia a los cristos moribundos y agonizantes como cristos de la impotencia, de los
oprimidos, cristos de la resignación que, según él, forman parte del proyecto colonizador de los
dominantes. La resurrección, dirá más adelante, es el triunfo de la vida, la liberación de todos los
obstáculos y conflictos históricos. La resurrección se plantea justamente a partir de la
insurrección.
6. En 1964 el 47.5% de la superficie total de la provincia estaba en manos de un 0.25% de
explotaciones mayores de 500 has. El censo de 1954 evidencia que la provincia de Chimborazo
tenía 84 haciendas mayores de 500 has, ver Silva, 1986.
7. Ver Jorge Trujillo (1986: 51) La Hacienda Serrana 1900-1930, Abya Yala. El autor elabora un cuadro
de las propiedades de la Iglesia según las ordenes religiosas.
8. El diezmo y la primicia llegan oficialmente a su fin en 1890 con el liberalismo, aunque en la
práctica podemos encontrarlo hasta los años 70.
100
29. El ex presidente Oswaldo Hurtado manifestó: “Leonidas Proaño fue criticado por muchos
sectores de la sociedad como suele suceder con los profetas, con los pioneros, con los
innovadores, con quienes se adelantan a la historia”. Ver diario Hoy, 5 de septiembre, 1988.
30. Diario Hoy, 1 de septiembre de 1988.
102
destruyeron sus sembríos. Inclusive desplazarse por los caminos vecinales se volvió
peligroso para los primeros conversos, quienes fueron víctimas de agresiones físicas y
verbales. Las dificultades aumentaron cuando creció el número de creyentes a veinte;
cansados de esconderse y escapar a la comunidad vecina, decidieron celebrar los cultos en
la propia comunidad. Este hecho provocó la indignación de los católicos, quienes
incendiaron el lugar de reunión y castigaron a los herejes con golpes y un gélido baño en
la laguna de Colta.
En un Carnaval, borrachos rodearon la casa, doscientos personas contra veinte
creyentes y comenzaron a incendiar y a pegar con palos, machetes, escopetas,
espinos y piedras; como toros cuando están bravos atacaron a la gente, decían
hijueputas, los granos de nosotros están dañándose porque ustedes se hacen
evangelistas (comunero de Santiago).
23 Los misioneros americanos dieron la voz de alarma a las autoridades locales y éstas
enviaron a Santiago una tropa de siete camiones para apresar y castigar a los culpables.
Para muchos prisioneros este hecho marcó el inicio de su conversión. Aún evocan el duro
escarmiento que se les propinó en la cárcel y que al igual que las sanciones comunales
consistió en baños de agua fría a tempranas horas de la madrugada y en exhibirlos
desnudos. “Asustados casi morimos, después de eso seguimos la palabra de Dios”, expresa
un comunero.
24 Los evangélicos aprovecharon esta oportunidad para demostrar que contaban con el
apoyo de Dios y de las autoridades locales –jefes políticos y comisarios–. Iniciaron
demandas con asesoría judicial sobre terrenos comunales para la construcción de templos
y advirtieron sobre las consecuencias de nuevos actos de agresión en su contra.
“Decíamos, cada semana, cada día han de venir a coger los policías; asustados se hicieron
creyentes” (comunero evangélico).
25 Este periodo, que abarcó desde fines de los años 60 hasta mediados de los años 70,
constituyó la época de oro para los protestantes, tanto por el enorme crecimiento como
por el entusiasmo y pasión con que practicaron la fe. Muchos coinciden en que la
persecución religiosa afianzó el ánimo y la fortaleza, y se identificaron con el
padecimiento de Cristo. Actualmente, los primeros conversos se lamentan de la falta de
fervor expresada en una asistencia menor a los cultos y una orientación materialista de
los jóvenes.
asustarse, borrachos después era la gran pelea. Hacían la vara en los bailes, cargado
de plata la ropa, bailaban de todos los frentes (comunera de Majipamba).
39 La religión protestante se presentó como liberadora de un sistema opresivo de cargos,
normas comunales y sobre todo del poder local del pueblo y de la hacienda, ejercido a
través de la fiesta religiosa. En general, se observa que las interpretaciones y juicios que
realizan los evangélicos sobre el pasado “católico” se hacen a partir de los valores
modernos de la sociedad occidental. La cultura y la religión tradicional son valoradas
según los resultados materiales obtenidos: niveles de ahorro, educación, profesión,
cantidad de tierra, animales y demás bienes acumulados. Consiguientemente la vida de
“antes” estaría vinculada a la ignorancia, el atraso y la pobreza.
40 De esta manera se han desestimado aquellas conquistas y esfuerzos de la sociedad
indígena por mantener el frágil equilibrio y la armonía individual y social. Se ha negado
una forma de pensamiento que ha estimulado y alentado valores de unidad, respeto,
honestidad, solidaridad y ha sancionado rígidamente la mentira, el robo y la ociosidad a
través de un intrincado sistema de mitos, conductas, creencias y obligaciones sociales.
41 Entrar en una nueva vida exigía salir de la pobreza y alcanzar las metas impuestas por el
nuevo esquema de valores, para lo cual los comuneros de Santiago se pusieron en marcha
migrando a las ciudades y dejando atrás la comunidad. En efecto los niveles de migración
de la parroquia Santiago de Quito durante los años ochenta alcanzaron el 80% de la
población.15 El móvil fue obtener dinero, educarse, consumir y por supuesto evangelizar.
Se abrieron trochas hacia distintas direcciones: la selva, Santo Domingo de los Colorados,
Quito, Guayaquil, Machala, Colombia y Venezuela. En cada destino se establecieron salas
de culto; se reunieron y se ayudaron. Muchos principios tradicionales permanecieron
sólidos sólo para mezclarse con ideas modernas de progreso y así reorganizar la cultura y
reafirmar la identidad. De allí han surgido un hombre y una mujer indígenas protestantes
que almacenan conocimientos antiguos y modernos y que, una vez más, son el fruto de la
combinación de dos formas de pensar y creer distintas.
42 Los escenarios y actividades han cambiado; la mayoría de la población de Santiago es
migrante permanente, todos son comerciantes y se encuentran en los mercados y calles
del Ecuador, Colombia y Venezuela vendiendo ropa, electrodomésticos, tejidos, fruta, etc.
Una vez, mal que bien, insertos en el implacable régimen del capital, el Dios cristiano ha
confirmado poseer mayor jurisdicción y dominio. Ello se advierte en las historias de
conversión donde muchos atestiguan haber alcanzado tranquilidad, bienestar económico
y “buenas costumbres”. “Cuando se hace evangélico se bota las malas palabras, la maldad,
se usa zapatos”.
43 La tranquilidad se refiere también a la independencia de las múltiples manifestaciones de
lo sagrado en la naturaleza. Una interpretación más racional del mundo haría que el
mundo se desencante y pierda el misterio y temor que encerraba. “El diablo, que es un
espíritu, puede asomar pero ahora tenemos la palabra de Dios que nos guía y por eso no
nos puede pasar nada ni asomar nada”, nos explica un pastor quichua.
44 Como sabemos, las prescripciones y reglas comunitarias no solamente gobernaron el
reino social sino también el divino. El hombre y la mujer andina tenían que observar
determinados horarios, lugares y señales de la presencia de lo divino. Es así como en
algunos mitos de lagunas y páramos se advertía sobre el peligro de andar por ciertos
espacios y a “malas” horas. El orden cósmico y social dependía de la estricta observancia
de ciertos comportamientos y prácticas rituales, las cuales se convirtieron en una carga
111
46 Manuela se hizo evangélica porque todos sus hijos eran evangélicos y la murmuraban
diciendo “vos católica y tus huahuas evangélicos”. Muchas personas adoptaron la religión
protestante por presión social. “El pastor decía: no taita José, no sea así, tus hijos, tu
nuera, tu otra nuera son evangelistas, usted nomás no es”. Recordemos que durante el
ciclo de violencia, que duró aproximadamente seis años, las familias se habían dividido y
consecuentemente se habían desintegrado los lazos de parentesco y las redes sociales
comunitarias. Sin embargo, en el momento en que la unidad de la comunidad se vió
seriamente amenazada, la conversión social surgió como un mecanismo de conservación
y defensa. La continuidad de la vida en comunidad era imperiosa, caso contrario el riesgo
de disgregación era inminente, tal como había sucedido en otras comunidades que se
habían dividido, cada parte nombrando su correspondiente cabildo.17
47 Hay varios relatos de conversión que dan cuenta de los “ruegos” e insistencias de la
parentela por convencerlos de la nueva fe.
Entonces mi sobrinita decía: tiíta alce la mano. En eso las mujeres y los hombres me
decían está bueno, bonito, en este triste mundo andando, sentado, sin conocer a
taita amito, haz de ir al mundo de llanto; venga hágase creyente, canta, alégrate
(comunera de Santiago).
48 La murmuración y el chisme como mecanismos de presión obtuvieron resultados
positivos. Las reiteradas invitaciones al culto no sólo pretendieron unificar a las familias
divididas sino también demostrar los nuevos hábitos que la religión ofrecía, como el no
beber alcohol, no maltratar a la esposa, asistir “bien” vestidos al culto, cantar, predicar,
leer, dirigir y celebrar el culto ¡en quichua y sólo entre indígenas!
49 En este punto es importante hacer referencia a la literatura antropológica que explica el
carácter de pertenencia que ofrece el protestantismo en los momentos de crisis y anomia
social. En efecto, el mensaje reconfortante, el espacio de vida comunitaria y fraterna en el
culto, la ayuda a las necesidades materiales y espirituales, el ofrecimiento de una nueva
colectividad en las ciudades, fueron todos ellos elementos a favor de la nueva religión. 18
50 Muchos creyentes afirmaban que lo más atractivo de la nueva religión eran los saludos,
las canciones, la predicación; en definitiva renovar los vínculos sociales que se hallaban
destruidos.19
Me bautizaron en medio de la laguna, me llevaron en una balsa y el pastor dijo: tiíta
en este triste mundo está viviendo, nosotros ya somos creyentes, triste está
viviendo tiíta, crea todo, no sea así, acuérdese del hijo (comunera de Santiago).
112
51 El carácter social que adoptó la conversión fue rápidamente comprendido por los
misioneros americanos, quienes organizaron bautizos colectivos en la laguna de Colta y
reemplazaron el calendario ritual católico con una cargada agenda de campañas,
conferencias y competencias deportivas en los mismos períodos festivos. Septiembre, el
mes dedicado a la Virgen de Balbaneda (8 de septiembre), fue un mes acomodado para
conferencias y campañas evangélicas. En la comunidad de San Bernardo, cercana a
Santiago, los bautizos familiares o generales llegaron a abarcar más de 155 personas por
ocasión, hasta que toda la comunidad se convirtió al protestantismo (Klassen, J.P. 1975:
159; Maust 1991: 103).20
52 Generalmente se esperaba que las familias estén preparadas para poder realizar los
bautizos. A pesar de constatar que la conversión social era la manera más natural y eficaz
para aceptar el Evangelio, los misioneros no dejaron de tener dudas al respecto, sobre
todo porque esta idea no entraba en sus esquemas, donde la salvación significaba una
decisión personal y no de grupo.21
El movimiento de la gente hacia Cristo resulta de una decisión conjunta de
individuos, sean éstos 5 ó 500, que les permite hacerse cristianos sin dislocación
social, permaneciendo en contacto con los familiares no cristianos (Klassen, H. 1975:
160).
53 De esta manera los misioneros moldearon el término de movimiento popular a Cristo
(people's movement to Christ) para referirse a un mecanismo de conversión “multi
individual e interdependiente” que se ubica como el elemento fundamental de la
conversión. La estrategia de aproximación individual, utilizada en los primeros cincuenta
años de evangelización, sería definitivamente abandonada.22 “Quien conozca a los
quichuas sabe que la decisión comunitaria es la manera exacta por la cual llegan a una
decisión importante” (Klassen, J.P. 1991: 166). Otra técnica que también fue abandonada
debido a su probada inoperancia, fue la de enviar mujeres a la tarea de evangelizar.
George Fisher, el fundador de la UME, propuso, a comienzos de siglo, utilizar misioneras
con el propósito de reducir la amenaza o el peligro que significaba irrumpir en el
territorio indígena.
54 Antes de terminar este acápite me gustaría comentar acerca de la relación entre fe y
cultura. Una característica común de las misiones e iglesias protestantes fue
menospreciar las prácticas culturales indígenas, calificándolas de supersticiones e
idolatrías. Los misioneros americanos, al traer el Evangelio, impusieron su cultura como
la manera correcta de practicar la nueva fe, la cual se reflejó en la manera de orar, alabar,
cantar, sentarse, construir escuelas y templos, etc. A partir de los años 60, cuando los
misioneros entregan el control de las iglesias a los propios indígenas, el protestantismo
empieza a modificarse y el pueblo indígena adquiere mayor libertad cultural para
expresar la fe. De esta forma modifican la duración de los servicios religiosos, renuncian a
traducir himnos americanos, reemplazándolos por canciones propias, rectifican la forma
de sentarse en los templos, ya no lo hacen por género sino por grupo de familias y
extienden una mayor participación de la comunidad creando nuevas funciones y cargos
religiosos; así se advierten continuos cambios, ya sea reemplazando, reformando o
innovando prácticas culturales y religiosas. Paralelamente a los cambios organizativos
prospera una religiosidad popular evangélica orientada a vencer los poderes del demonio.
55 Sin embargo la equiparación de expresiones culturales con la acción del mal (demonio),
ha calado hondamente, produciendo la clandestinidad de muchas prácticas culturales y la
incorporación de elementos y conductas foráneas. Estos cambios en las costumbres y los
113
documentado por Thurner (1989) para el caso del cantón Colta, y por Silva (1986) para el
cantón Guamote.
86 Durante los períodos anteriores y posteriores a la Reforma Agraria, las comunidades
indígenas de la provincia de Chimborazo mantuvieron continuas luchas por recuperar la
tierra y mejorar las condiciones de vida. Las demandas campesinas comenzaron en los
años 40, en torno al pago de salarios y al acceso libre a los recursos de la hacienda -agua,
pastos, leña, caminos, etc.-. Hasta los años 90 las reivindicaciones continuaron por la
adjudicación y legalización de la tierra y el suministro de servicios básicos -agua, luz,
caminos-.36
87 Las demandas y reclamos han tenido diferentes formas de expresión: en algunos casos
fueron violentos con respuestas represivas por parte de los hacendados, quienes contaban
con bandas paramilitares; en otros casos se emplearon mecanismos ingeniosos para
ampliar los límites de las tierras y tener acceso a los recursos de la hacienda. En algunos
casos, las reivindicaciones campesinas tomaron forma de movilizaciones y huelgas que se
extendieron hacia otras comunidades y haciendas. El papel del partido comunista y de la
Federación Ecuatoriana de Indios en el curso de estos acontecimientos fue de gran
importancia.
88 La huelga del 69 se inicia en la hacienda Pul. Los campesinos piden que se salden cuentas
de salarios pendientes y se restituyan los huasipungos en extensión y lugar de origen.
Posteriormente se declaran huelgas solidarias en las otras haciendas, paralizando más de
la mitad de la producción cantonal (Silva 1986: 127).
89 De acuerdo con la estructura agraria del cantón Colta, algunas comunidades indígenas se
encontraban dentro de las haciendas; muchas de estas haciendas fueron propiedad del
Estado -administradas por la Junta de Beneficencia Pública- el cual, a comienzos de siglo,
había obtenido tierras por medio de la Ley de Manos Muertas37 (ver anexo 3 sobre las
propiedades de la Iglesia Católica, algunas de las cuales fueron transferidas a la Junta de
Beneficencia). Con la Reforma Agraria, estas haciendas fueron las primeras en ser
intervenidas; de esta forma, el cantón Colta se convirtió en uno de los lugares donde más
tierras fueron repartidas.
90 En los casos en que las propiedades pertenecieron a familias terratenientes, éstas
iniciaron un proceso temprano de Reforma Agraria expulsando a los huasipungueros,
liquidándoles las cuentas en dinero y/o vendiendo tierras. Martínez afirma que en Colta
la hacienda desaparece frente al agresivo avance campesino que se da a través de la
mercantilización de la tierra (1985: 135). Como ya observamos, la compra de tierra
constituyó uno de los principales móviles de la migración, pues los huasipungos no
abastecían las necesidades de tierra y de reproducción de la familia campesina.
91 Los migrantes colteños estuvieron en un inicio vinculados con los mercados laborales
locales de Cajabamba, Riobamba y las plantaciones e ingenios costeros; en los años 70,
migraron a las ciudades del Litoral, especialmente a Guayaquil, como cargadores de los
mercados y en los 80 y 90 se iniciaron en el comercio informal de distintos tipos de
mercadería como ropa, electrodomésticos, fruta, joyas y todo cuanto cayó en sus manos.
92 Escuchemos la odisea de José, hijo de migrantes que ha vivido casi toda su vida
recorriendo diferentes lugares para huir de la pobreza:
119
Pero en esa tristeza, calamidad, mis padres se aventuraron a salir a las ciudades:
Guayaquil, Quito, primero como cargadores, luego salieron a Tulcán, Ipiales, Pasto,
Colombia, empezaron así. Ya no trabajaron de cargadores, sino empezaron a
mendigar, cargado cuatro, cinco, seis hijos y a mendigar, pedir limosna. En el año
63-65 empezaron a comprar unos cuadros, unas imágenes, unas estampas, con eso
empezaron el negocio, se metían en pueblitos. En el mismo Ecuador, empezaron a
viajar a Manabí, Cuenca y unos pueblos como Guallipuro. Yo recuerdo que por allá
había unos trapiches de caña y eso era una pérdida total. Iban con un bulto de
cuadros, mercancía y regresaban sin nada, pasaban un mes en la borrachera, iban
de un trapiche a otro, pasaban ocho días en uno, ocho días en otro. Regresaban sin
cuadro, sin capital.
93 A partir de la conversión evangélica de sus padres, José distingue un cambio fundamental
en el destino familiar:
Ahi sí valorizaron el trabajo y buscaron ahorrar y construir casas de bloque, algo
decente. Yo tengo 34 años, soy la segunda generación, veo un cambio, hemos
llegado a ser bachilleres, a emigrar a Colombia, Venezuela, ya con otra visión de
trabajo, con otras metas, con el deseo de sacar adelante a la familia, a la parroquia.
94 Particularmente la comunidad de Santiago se vinculó al comercio de ropa. La manera de
operar de los comerciantes consiste en adquirir -ropa- de las fábricas, a consignación, es
decir, se hacía un pequeño deposito y se cancelaba el total de la cuenta una vez vendido el
producto. Esta mercadería era vendida casa por casa con amplias facilidades de pago -a
plazos y sin intereses-.
95 Más adelante se vincularon con la industria textil venezolana que ofrecía mejor calidad de
tejido y óptimas condiciones para la compra. Lentamente aprendieron el oficio y
empezaron a comprar exclusivamente la materia prima para ellos mismos confeccionar
las prendas de vestir con modelos actualizados -camisas, pantalones, chaquetas-. Antes de
dar este paso, ya conocían el movimiento del mercado y sabían qué prendas y modelos
tenían mayor demanda.38
Durante la temporada, lo que más mueve es la moda. El año pasado había unas
franelas pegadas de Ricky Martin que se llamaban el chupa sangre. Había escasez de
tela, había que comprar en una sola tienda, había gran demanda de tela. Eso es lo
que se movía, vendía rápido y el que hacía más rápido, es el que más ganaba
(migrante en Venezuela).
96 Los nuevos productos de los talleres artesanales entraron a competir en los mercados
colombianos y venezolanos con precios tan bajos que no encontraron resistencia y así se
generaron ganancias inesperadas. ¿Cómo lograron fijar precios por debajo de los costos
de producción? Al igual que en la economía campesina, el comercio informal de ropa no
reflejaba los costos reales de producción. Con el recurso del trabajo familiar no
remunerado y el aprovechamiento de una mano de obra barata, se podía producir
artículos a precios muy bajos, “a la mitad de la competencia”, según aseguran los
migrantes.
97 Pero detallemos bien el proceso de producción de ropa y las diferentes modalidades de
trabajo de los migrantes quichuas. Generalmente los migrantes llegaban a Caracas
invitados por grupos familiares, los acogen, ofrecen trabajo e introducen en la actividad
comercial. Un migrante describe la forma de ayuda mutua entre familias y la iglesia:
Estamos unidos y siempre nos ayudamos en el campo espiritual y material. La ayuda
material es entre familias, también amigos y también la iglesia ayuda. Para que
comience a trabajar, hasta que se estabilice. Vienen por familias y si están pasando
trabajo, uno ve. O solicitan a la iglesia el que pasa trabajo.
120
113 La acción y el poder del Espíritu Santo, según los creyentes, es la respuesta a sus
necesidades sociales, culturales y espirituales, es la vía de restauración de las relaciones
sociales, es la forma de reconciliación con Dios y la naturaleza. El Evangelio, explican, es
poder, la palabra es poder y con sólo orar y alabar pueden ganar batallas contra los malos
espíritus de la enfermedad, el pecado y la pobreza. “El poder de la vida y la muerte está en
la lengua, hay que declarar que sí voy a ser salvo, que sí voy a sanar y sana y salva” señala
con certeza un pastor. Mientras otro pastor, basándose en las referencias bíblicas: Cor, 2,
15; Heb, 2, 14; 1; Cor, 15, 57; 1 Juan, 4,4, señala:
La Biblia enseña que Jesús es más poderoso que cualquier demonio o brujo, él
venció cuando murió en la cruz y resucitó. Cuando una persona se convierte a
Cristo, recibe al Espíritu Santo, quien es más poderoso que cualquier espíritu malo.
114 Sin embargo existe la certitud que junto a la fe, el esfuerzo cotidiano sigue siendo
fundamental para enfrentar las transformaciones socio-económicas. La siguiente cita es
reveladora:
Debemos soñar que nuestras civilizaciones, culturas indígenas o pueblos indígenas,
civilizaciones andinas deben superar, deben tener una prosperidad pero de dónde
vamos a comenzar la prosperidad. Yo sé que Dios le va a dar pero hay que comenzar
a dedicar uno mismo, a fomentar el trabajo, crear, hacer la educación. Por ejemplo
nuestro slogan es “fe, ciencia y trabajo” (pastor quichua).
115 Frente al pluralismo religioso de la ciudad, la iglesia quichua de Caracas se encuentra en
un proceso de selección de nuevos elementos religiosos afines con su visión del mundo.
Reconocen que el modelo religioso importado de Chimborazo resulta incompatible con
sus nuevas necesidades espirituales y materiales. Buscan pacientemente elementos
religiosos que no afecten la estabilidad social, política y espiritual de la iglesia quichua.
Podríamos decir que buscan ajustar la formula entre una espiritualidad más teológica y
una teología más espiritual.44
Ha habido bastante problemas en la iglesia más que todo con la gente joven. Los
jóvenes han imitado a la gente mestiza. La juventud va a las campañas a otras
iglesias y traen a la iglesia nuestra. Ha habido cierto choque, hemos conversado.
Nosotros no estamos en contra de las alabanzas, de las danzas, de la adoración, eso
es bíblico. Nosotros queremos aprender, empapar de la palabra de Dios (presidente
de la iglesia).
116 Quisiera terminar este tema con una cita de Bonfil Bataille que si bien hace referencia a
los indígenas mexicanos es muy apropiada para la situación de los migrantes quichuas de
Caracas:
La cultura de la resistencia ha llegado a nuestros días no desde la inmovilidad, sino
adoptando los cambios necesarios para permanecer, porque junto a esa cultura del
resistir, el indígena ha asumido la de innovar y la de apropiar aquellos elementos
culturales del antagonista que no eran contraproducentes (en Vásquez Montalbán
2000: 66).
Huiñachishkas
117 Un hecho que ha ensombrecido la imagen de los migrantes quichuas fue la denuncia
realizadas por la prensa ecuatoriana y venezolana, en 1997, sobre un presunto tráfico de
niños.
118 Muchas familias migrantes empezaron a contratar jóvenes indígenas para servicio
doméstico, para el cuidado de los niños en Venezuela y para trabajar en los talleres de
ropa. La mano de obra empleada en los talleres artesanales generalmente provino de las
124
y de prestigio para que los críen, y así garantizar su reproducción. Las familias que
reciben a los niños pueden ser indígenas o mestizas y se caracterizan por no tener hijos,
tener pocos, o tener hijos de un sólo sexo. Generalmente los niños son entregados a una
edad de 4-5 años y permanecen con su nueva familia hasta la edad de matrimonio o
emigración (15 años). Los huiñachiskas no rompen la relación con sus progenitores,
quienes están vigilantes del buen estado de los niños. Los acuerdos se rompen cuando la
reproducción y progreso del niño no es manifiesta. Este sistema se origina en la pobreza y
se deteriora cuando el lazo social se transforma en una relación de explotación, situación
que ocurre especialmente cuando los hijos son entregados a familias mestizas.
123 Si bien hay semejanzas entre este sistema andino y la “importación” de jóvenes a
Venezuela, también hay diferencias como la edad de los jóvenes, el tiempo de
permanencia en la ciudad, el sentido económico de los acuerdos, la ausencia de relaciones
de parentesco, etc. El parecido se encuentra en la “intención” de uno y otro sistema,
fundados sobre un principio de reciprocidad; “ayudar” a familias con pocos recursos y
ofrecer “oportunidades” a los jóvenes migrantes a cambio de facilitar una fuerza de
trabajo barata y de confianza al grupo familiar migrante. Sin embargo, en la realidad el
intercambio es desigual y descubre una forma de explotación económica de jovenes que
trabajan sobretiempo, no son remunerados justamente ni reciben las prestaciones
sociales que exige la ley. Con la siguiente cita percibimos la forma como este sistema es
justificado moralmente:
La gente viene por su voluntad, más que todo por la fuente de trabajo que no existe
en Ecuador. Yo he visto en Quito, Guayaquil, Riobamba mismo, los muchachitos
pasan en la calle mendigando. Entonces los padres mandan con buena voluntad y
ellos vienen por propia voluntad. Vienen más que todo a pasar en la casa, cuidando
los niños, cocinando y lavando la ropa, algunos colaboran con el trabajo (migrante a
Venezuela).
124 Si examinamos estos acuerdos del lado de las familias que se quedan en Ecuador,
encontramos que otros factores deben ser tomados en cuenta para explicar la estrategia
de migración de los jóvenes campesinos en Venezuela. Para las familias campesinas, la
venta de mano de obra juvenil no ha constituido solamente una venta de fuerza de
trabajo, sino una estrategia familiar de sobrevivencia donde los jóvenes se inician en el
ciclo de migración y procuran salir de la pobreza que les depara la vida en el campo.
Existen también aspectos rituales que acompañan la partida del joven y su relación con la
estrategia familiar y la lógica de reproducción de la comunidad. Carrasco y Lentz (1985)
explican cómo la migración de hombres jóvenes y solteros presenta elementos de
ritualidad y la gestación de un proyecto individual y propio que se compagina con las
estrategias colectivas.
En tanto que antes “pasar la vara” o asumir el cargo de alcalde significaba un rito de
iniciación a la esfera comunal. Migrar representa para un joven un paso a la vida
adulta, se transforma casi en un rito de iniciación (Carrasco y Lentz 1985: 214).
125 El estatus y el prestigio entran en juego, pues para gozar de respeto y reconocimiento
social y ocupar cargos políticos y religiosos, se necesita haber salido de la comunidad y
viajado por el mundo. “Los migrantes dejan la comunidad no sólo por la imposibilidad de
sobrevivir en base a la agricultura, sino también por el deseo de adquirir prestigio”
(Lentz 1997: 214).
126 Pero volvamos al aspecto económico: ¿cuál fue y sigue siendo la situación social que
impulsó el proceso migratorio masivo en los cantones del centro de la provincia de
Chimborazo? Martínez (1983), ha realizado un valioso estudio sobre la articulación
126
Identidad étnica
olvidar que la prosperidad y el éxito económico son señales visibles de las bendiciones de
Dios.
137 Muchos indígenas, habían crecido convencidos de su inferioridad intelectual y espiritual
como producto de la opresión y dominación blanco-mestiza. Los padres educaron a sus
hijos afirmando que eran “menos que la gente blanca”, postulado que no pudo seguir
sosteniéndose cuando accedieron a la educación, migraron a las ciudades, administraron
y participaron en las iglesias y sobre todo cuando conocieron la “Palabra de Dios”. El
proceso de reconstrucción de la identidad étnica toma en cuenta todos estos factores
sobre una cosmología andina preexistente.53
138 Alfonso, un indígena que vive en Venezuela, cuenta cómo rechazó su supuesta
inferioridad étnica siendo el mejor estudiante del colegio y luego un próspero
comerciante que superó a vendedores colombianos y venezolanos. Su convencimiento
respecto a su identidad e igualdad se afianzó leyendo la Biblia, aprendiendo que todos
somos hijos de Dios (Juan: 1:3-1) y entendiendo que los humildes y desvalidos son los más
favorecidos por el Señor.
“Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre
vosotros será vuestro servidor y el que quiera ser el primero entre vosotros será
vuestro siervo como el hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y
para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20: 25-28).
139 En mi visita a Caracas en abril del 2000 pude advertir que el tema de la identidad étnica
era un tema que preocupaba a las familias quichuas y a los dirigentes religiosos que viven
en Venezuela. Existe una generación de indígenas venezolanos que casi no habla quichua
y rechaza su identificación como “guajiros” o indios.54 Actualmente, los padres de familia
y líderes de la iglesia evangélica se encuentran realizando grandes esfuerzos a fin de
revalorizar la identidad “quichua” y orientar a los jóvenes en el campo de los valores y
principios cristianos y andinos. En este intento, recurren a la noción de pueblo quichua
como pueblo elegido, superado económicamente y poseedor de una alta moralidad.
140 Contradictoriamente, a nivel familiar, los padres se rehúsan a hablar en quichua a los
niños, suponiendo que si el niño aprende primero quichua, no hablará correctamente el
castellano y revelará su identidad por una fonética incorrecta. Se trata, indudablemente,
de un mecanismo de defensa para que sus hijos no sean discriminados, como ellos lo
fueron. “Tratamos de hacer lo mejor para ellos, que no tengan ese complejo que hemos
tenido. En el quichua no existen vocales abiertas, sólo cerradas. Para que no haya esa
confusión, hemos preferido que aprendan el español”, comenta un padre de familia. Sin
embargo el problema se agrava, más adelante, cuando el joven no quiere aprender
quichua.
141 Los jóvenes más activos en la batalla contra la homogenización cultural son los líderes
religiosos, quienes están elaborando proyectos de educación bilingüe y liderazgo y
explorando nuevas formas de expresión religiosa que combinen elementos tradicionales y
modernos. Este propósito no ha tenido únicamente un carácter étnico sino también
religioso, en la medida en que se pretende renovar la iglesia quichua para evitar el éxodo
de los jóvenes hacia iglesias evangélicas venezolanas, generalmente más modernas y
afines con la vida urbana.
142 Para revitalizar el idioma los jóvenes líderes han empezado a organizar, una vez al mes,
cultos en quichua con música y canciones andinas. Generalmente los sábados, días
dedicados al culto de jóvenes, son en idioma castellano con música moderna. El resto de
129
días de la semana Tunes, miércoles, viernes y domingo-, días destinados a los adultos, son
en quichua y con un esquema de organización tradicional.
143 Al hablar sobre la identidad, un migrante de Venezuela opina:
Aunque el mono se vista de seda, mono queda. Yo creo que nuestra identidad no se
va a perder, aunque ciertos aspectos sí como los niños que pierden el idioma. Pero
es imposible perder nuestra identidad. Nosotros estamos siempre recalcando a
nuestros hijos, que debemos valorizar por lo que somos, no por lo que se aparenta.
Una vez mi hijo me dijo: “papa yo no soy ecuatoriano, no soy quichua, soy
venezolano”. Así tu seas venezolano, nosotros somos indígenas, tenemos que
valorizarnos.
144 En medio de los procesos de globalización y pérdida de identidad, existen procesos de
afirmación y defensa de la identidad étnica, los cuales están ligados a situaciones de
protesta política, a la creación de nuevas estrategias de reproducción en las ciudades y a
la recuperación de la cosmovisión indígena ligada a la espiritualidad evangélica. 55
145 La comunidad indígena, ha demostrado su adaptabilidad y vitalidad frente a las
condiciones impuestas por el capitalismo, que se expresan en el desarrollo creciente de
organizaciones indígenas, federaciones provinciales y la creación de una red de iglesias
evangélicas y de colonias de migrantes por comunidad. Lentz, al respecto, se refiere a una
nueva forma de organización comunal que la llama “comunidad ampliada”.
“Geográficamente, la comunidad ya no está limitada a su territorio propio en la Sierra,
sino que gana cada vez mayores dimensiones supralocales y extracampesinas” (Lentz
1997: 305).
146 La comunidad en la Sierra se constituye en el espacio del grupo indígena donde éste “toca
base” para celebrar nuevos ritos destinados a la unidad, el equilibrio, la conciliación y la
identificación individual y colectiva.56
147 A partir de la Reforma Agraria se inaugura la época de una presencia activa del Estado
ecuatoriano en el campo. La provincia de Chimborazo fue una de las provincias con mayor
nivel de intervención estatal por vía de la Reforma Agraria. Si bien su empeño -a través de
la Reforma Agraria- por mejorar la situación económica y social del campesinado no tuvo
éxito, las relaciones semifeudales fueron suprimidas y la acción política de los indígenas
en torno a los conflictos de tierra se intensificó, dando lugar a un importante apoyo por
parte de distintos sectores sociales. Con la pérdida de poder económico, político y
religioso del terrateniente, se desintegró la autoridad de los gobiernos locales y de la
Iglesia Católica -también terrateniente-, quienes habían formado una alianza “santa”
como representantes de la verdad. Como resultado de la desintegración del poder
tradicional y frente a una población liberada, la comunidad indígena asume el papel de
representante y protectora de los indígenas y de esta forma se convierte en interlocutor
de los sectores externos (Korovkin, 1993, p. 5). En estas circunstancias, al presentarse
nuevos actores sociales, con ofertas e invitaciones, la disposición comunal se orientó a
crear organizaciones políticas que lucharan por las reivindicaciones económicas y
sociales y también a la formación de organizaciones religiosas que establecieran iglesias y
asociaciones evangélicas.
En los 10 años posteriores a la reforma de 1964 más de 150 comunidades obtuvieron
la condición de comunas... En 1991 el número de comunidades oficialmente
reconocidas en la provincia totalizó 514... A estas comunidades legalmente
130
reconocidas habría que agregar más 300 comunidades no reconocidas por el Estado,
lo cual da un total de 800 comunidades (Korovkin 1993: 10).
148 Después de los años 70, con el gobierno del presidente Jaime Roídós, el Estado asume un
papel desarrollista, fomentando la estrategia del desarrollo rural dictada por el Banco
Mundial como una alternativa técnica y no política a la Reforma Agraria (Korovkin, 1993,
p. 32). En 1978 se creó el Fondo de Desarrollo Rural (FODERUMA) y en 1985 la Secretaría
de Desarrollo Rural Integral (DRI), con poco éxito y pocos recursos. La demanda de
servicios por parte de las comunidades indígenas se acrecentó, tal y como sugiere
Korovkin: a la lucha por la tierra se sumó la lucha por el desarrollo rural. Según el grado
de organización comunal, se produjeron acuerdos y negociaciones con el Estado donde, o
bien prevalecieron relaciones clientelares y un control estatal, o la comunidad logró
planificar y administrar los proyectos de desarrollo, dominando generalmente la
alternativa asistencialista.57
Mientras las políticas de desarrollo llevadas adelante por el gobierno habían creado
una propensión al clientelismo, también fueron un acicate para las luchas de las
comunidades por controlar el desarrollo rural. Estas luchas constituyeron una
continuación de las luchas de tierras, más que su antítesis (Korovkin 1993: 32).
149 Para muchos estudiosos del tema agrario, los levantamientos nacionales indígenas de los
noventa evidenciaron el estado de conciencia y movilización étnica de todo el país. En la
provincia de Chimborazo, durante una semana, participaron en acciones de protesta
alrededor de 150 000 indígenas, bloqueando carreteras y cortando el suministro de
alimentos a las ciudades. Durante una marcha de protesta -por una víctima de la violencia
policial- más de 60 000 personas recorrieron la ciudad de Riobamba (ver Korovkin 1993:
32).
150 El comportamiento de los protestantes en dicho levantamiento fue similar al de los
católicos. Ambos grupos religiosos salieron a demandar por sus derechos de tierra, agua
potable, educación y salud. La radio evangélica de Colta fue aprovechada para transmitir
mensajes en favor del paro. Posteriormente al levantamiento, los dirigentes evangélicos,
muy disgustados, condenaron la participación de los creyentes y exigieron un
arrepentimiento público y la denuncia de que habían sido forzados -por los católicos- a
participar en la insurrección. No había otra forma de explicar la “mala conducta” de su
grey.
151 Según Muratorio, la ideología política protestante frenaba las posibilidades de
reivindicación de los evangélicos como grupo frente a la sociedad; el fraccionamiento
religioso creaba antagonismos ideológicos dentro del campesinado, debilitando su unidad
y obstaculizando el desarrollo de ideologías étnicas y de clase.58 Sin embargo, contra todo
pronóstico social, los acontecimientos políticos más significativos de la década -los
levantamientos indígenas-pudieron reunir a todos los indios del país, sin distinción
religiosa. Observemos cómo han sido los últimos acontecimientos políticos y el giro
tomado por los evangélicos.
152 El salto a la escena política de los evangélicos constituye un hecho histórico. Hasta hace
poco tiempo (1999), participar en política era visto como un acto inapropiado de un
cristiano, pues la política pertenecía a las “cosas del mundo (diablo) “y no a las “cosas de
Dios”. Sin embargo en el curso del acelerado proceso de empobrecimiento y crisis social y
131
política que vive el Ecuador, los movimientos indígenas se han constituido en los
principales actores sociales de rechazo y protesta al statu quo. Si bien los indígenas
evangélicos han participado en marchas y paros en contra de las políticas neoliberales de
los últimos diez años, su actuación nunca fue aprobada por la dirigencia, quien justificaba
tal participación política como una imposición de los cabildos controlados por los
sectores católicos. Sin embargo, el 17 de febrero del 2000, la Federación Ecuatoriana de
Indígenas Evangélicos del Ecuador (FEINE), que agrupa a 19 asociaciones de indígenas
evangélicos, organizó una multitudinaria marcha de protesta (5 000 personas) por las
calles de la capital del Ecuador, reclamando similares demandas a la Confederación de
Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), el movimiento indígena más importante
del país.59 Estos planteamientos fueron ordenados en tres áreas: económica, política y
social. En lo económico exigían: 1. la no dolarización ni privatización de la economía; 2. la
creación de un fondo de inversión indígena. En lo político reclamaban: 1. una consulta
popular sobre la dolarización; 2. la participación equitativa de las organizaciones
representativas de los pueblos y nacionalidades indígenas; 3. la reestructuración del
Consejo Nacional de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (CODENPE) y
4. la amnistía de los militares que derrocaron al presidente Jamil Mahuad el 21 de enero
del 2000. En lo social abogaban por: 1. una reforma al Decreto 1682 expedido el 11 de
febrero del 2000 sobre la Ley de cultos; 2. el cumplimiento de acuerdos y convenios
sociales con las organizaciones de los pueblos indígenas; 3. la ampliación de la cobertura
del monto de los bonos de vivienda y solidaridad y 4. la creación de unidades ejecutoras
con créditos externos priorizando a los sectores indígenas.
153 A pesar de que las demandas de la CONAIE y la FEINE eran las mismas, ambas
organizaciones prefirieron mantenerse separadas y negociar autónomamente con el
Gobierno Nacional. Esto se debió a varias razones. Por una parte, existían resentimientos
y desconfianzas de parte y parte, como expliqué anteriormente, las asociaciones
evangélicas habían sido calificadas de “gobiernistas” y oportunistas por su apoliticismo
anterior y el habitual respaldo a los gobiernos de turno.60 Por este motivo la CONAIE no ha
incluido a la FEINE en la elaboración de proyectos o en las comisiones de las primeras
negociaciones con el Gobierno, lo que los evangélicos consideraron una marginalización.
154 Por otra parte, los grupos evangélicos se han afanado por diferenciarse de otros
movimientos sociales subrayando su carácter religioso y étnico, el cual, según ellos, se
expresa en un comportamiento político pacífico y una ética y moral ejemplares. De hecho,
la marcha evangélica de febrero del 2000 sobresalió por su organización y orden. Durante
el evento se exhortó continuamente a las personas a no botar basura, no pelear, dar
buena imagen a la prensa, al mismo tiempo que las alabanzas al Señor precedieron a los
reclamos en contra de la dolarización y el pago de la deuda externa. En definitiva, la
primera participación pública de los evangélicos en la escena política fue una
combinación entre un acto de protesta y un culto de alabanza; el escenario central fue la
plaza de la Independencia, ubicada frente al Palacio de Gobierno. Inclusive los coros de las
canciones fueron escogidos entre Salmos de David y aludían a temas relacionados con la
resistencia y el inconformismo. Por ejemplo: “En el altar de Dios, en el altar de Dios, el
fuego está encendido, nadie lo podrá apagar porque el fuego del Señor en mi corazón
está”. De igual manera, durante el acto político-religioso, se escogieron historias bíblicas
que hacían referencia a temas sobre la corrupción, el conflicto y la solución de las
dificultades a través de la fe. Resumiendo la actuación política de los sectores evangélicos
132
Epílogo
157 La llegada del protestantismo al campo ecuatoriano a comienzos del siglo XX no da cuenta
de su florecimiento de los años 70, debido quizá a que entonces faltaron las condiciones
propicias para su desarrollo. Con referencia a los estudios de Lalive y Willems sobre el
protestantismo en Chile, coincidimos que para la provincia de Chimborazo el interés en el
protestantismo estuvo relacionado con el grado de desarraigo en que se encontraba la
población indígena. Hemos examinado en este capítulo las intensas transformaciones
sociales por las que atravesó la comunidad indígena con la disolución de la hacienda, la
migración y la inserción en el mercado de trabajo capitalista, ocasionando una crisis
económica y un estado de anomia social.
158 Frente al vacío de poder y a la introducción de nuevos actores sociales en el campo, la
opción protestante se convirtió en una alternativa viable y confiable, considerando que
los misioneros representaban una figura familiar al haber vivido en las comunidades
indígenas y hablar perfectamente el idioma quichua, al mismo tiempo que habían
ofrecido servicios gratuitos de educación y salud durante más de cincuenta años. En el
mismo escenario social, el campo, los antiguos símbolos de poder habían sido
desenmascarados. El respeto hacia y la “mitificación” de los terratenientes y clérigos
había terminado luego de intensas luchas por recuperar la tierra y reivindicar los salarios.
Además, los procesos de concientización, llevados a cabo por los partidos políticos de
izquierda y la Teología de la Liberación habían contribuido a denunciar los atropellos e
injusticias del viejo orden social. Por último, los misioneros y primeros conversos
marcaron, infatigablemente, el carácter demoníaco de la vida pasada. Quedó, por todos
lados, demostrada la caducidad de las relaciones de producción serviles y de las creencias
y prácticas religiosas tradicionales. De allí, como Bastian (1997) propone, se recurrió en
gran medida a la nueva religión como bandera de lucha o forma de rechazo a un pasado
de explotación y abusos. Hasta la actualidad -cuarenta años después- los protestantes aún
narran la llegada emancipadora del protestantismo, haciendo referencia a la opresión de
la hacienda, la humillante “doctrina”, los altos cobros por servicios religiosos y las
pesadas cargas económicas de la fiesta, entre otros amargos recuerdos.
159 En la ciudad, la arremetida evangélica también estuvo vinculada con el desarraigo y la
occidentalización de la cultura indígena. La adopción de nuevos bienes y valores y la
individualización de los estilos de vida demostraron que las enseñanzas evangélicas
estaban más acordes con la nueva situación social. La educación, el ahorro, la salud,
133
largamente pregonadas por los misioneros, eran temas del lenguaje de la ciudad y del
desarrollo. Frente al desarraigo de la familia y la tierra y la violencia de la ciudad, la
fuerza del vínculo religioso se manifestó en formas concretas de ayuda mutua y
organización de iglesias indígenas en los distintos destinos de migración, lo cual sirvió
para brindar un verdadero apoyo emocional y un efectivo medio de comunicación entre
migrantes. Para los familiares no conversos, este medio de hospitalidad y ayuda mutua
representó una forma eficaz de reclutamiento. Evidentemente, el proceso de asimilación
de la nueva religión tuvo mucho más que una motivación religiosa, estaba cargado de
significado político y social. Se trataba de un discurso que prometía aliviar los estragos
del cambio y el desequilibrio social, trayendo el progreso y la modernidad. 61
160 Un fenómeno reciente que acabamos de examinar es la participación de las
organizaciones indígenas evangélicas en la arena política, denunciando la globalización
económica y política como causa principal del empobrecimiento, la discriminación y la
exclusión de los pueblos indígenas. La Federación de Indígenas Evangélicos del Ecuador
ha creado el movimiento “Amauta Jatari” como instrumento idóneo de su participación
en la vida política, el cual se ha propuesto estimular la creación de un movimiento
político evangélico a nivel latinoamericano.
161 La explicación de la crisis social y política del país ha dejado de tener, por tanto, un
carácter exclusivamente religioso, por lo menos en lo que concierne a los líderes, pues las
bases o congregaciones aún se encuentran desconcertadas por los vientos renovadores
que han soplado sobre sus iglesias y pastores.
162 Bajo la influencia de pastores indígenas de otros países latinoamericanos, los líderes
ecuatorianos han iniciado un proceso de redefinición de la religiosidad indígena
evangélica, incorporando elementos culturales antes considerados supersticiones. Se
maneja el concepto de “integralidad” para definir una religiosidad indígena que abarca
dimensiones económicas, ecológicas, políticas, culturales y sociales. La anterior exclusión
de la vida política y el desconocimiento cultural que los caracterizaba en sus inicios son
atribuidos a los errores de la evangelización misionera protestante.
163 Múltiples y heterogéneos factores se hallan combinándose dentro del mundo evangélico,
capaces de modificar el rumbo de los acontecimientos políticos, económicos y religiosos
que había tomado. El futuro aparece prometedor, el silencio se rompe y se hacen
explícitos los sueños y visiones.
Según dicen los mayores, ellos tuvieron una gran visión sobre nuestra generación,
decían que íbamos a aumentar como las estrellas, que íbamos a ser valientes y
derrotar cualquier problema y que algún día íbamos a formar un pueblo grande y
poderoso, que avanzaríamos por el monte y haríamos leña hasta de huarumo. Si así
soñaron nuestros padres, nosotros tenemos que hacerle realidad. Nuestras luchas
actuales no son un mero hecho casual, son parte de una historia y de una profecía
de nuestros antepasados (Luis Antonio Vargas, indígena achuar, en Almeida, J. 1995:
41).
134
Un mercado en Caracas
La laguna de Colta
136
NOTAS
1. A partir de 1975, cuando los misioneros entregaron las instalaciones e iglesias a la
Confederación de Indígenas Evangélicos, las estadísticas no se llevaron en forma ordenada. En
137
1997 se perdieron todos los documentos sobre el número de miembros e iglesias, además de
papeles relacionados con convenios entre la CONPOCIIECH y ONGs. Este descuido se ha afirmado
que no es casual. Actualmente contamos con proyecciones realizadas por los misioneros
americanos de la UME y datos proporcionados por la CONPOCIIECH. Los misioneros estiman que
para el año 2000, habría 20000 creyentes evangélicos, con un crecimiento anual de 1000 creyentes
por año. La CONPOCIIECH en 1999 realizó un censo de población evangélica a través de los 163
pastores indígenas, registrándose 28535 miembros bautizados. Este dato ha sido corraborado con
el número de sufragantes (20000) que eligieron la directiva de la CONPOCIIECH de 1999.
2. Ver: Maust, J, New Song in the Andes, Pasadena, California, 1991, p. 37; J.P., Klassen, Fire on the
paramo, 1975 y H., Klassen, An accurate picture of quichua churches in Chimborazo, 1976.
Tabla de crecimiento por año desde 1965 a 1973
16. Esta cita hace referencia al volcán Sangay que se encuentra en estado activo ya que es muy
común ver y escuchar sus erupciones.
17. Tal es el caso de la comunidad de Yatzapuntzán en la provincia de Tungurahua: ver Andrade,
S. 1990: 68.
18. Ver Gouvea Mendoza, Sectas: algunas reflexiones teóricas, Instituto Metodista de Ensivo
Superior, ponencia presentada en Cuenca durante la conferencia sobre Nuevos Movimientos
Religiosos, 1986.
19. Ver Moreno, Segundo, “El poder de las aguas”, artículo publicado en el Diario Hoy, 14 de junio
de 2000, Quito, Ecuador.
20. Los esposos Costales, 1957 refieren una costumbre funeraria de la provincia de Chimborazo
donde las viudas, a los dos meses de luto, realizan una ceremonia denominada champayay. Esta
ceremonia consiste en que la viuda acude con sus familiares a una fuente de agua y se sumerge
desnuda. Los acompañantes cogen terrones de tierra y arrojan sobre su cuerpo hasta quedar
completamente enlodada, posteriormente limpia su cuerpo y sale del agua convencida de haber
enfriado su dolor. Inmediatamente cobra el derecho de contraer segundas nupcias (p. 232).
21. Ver Maust, J., 1991, p. 177.
22. Sobre la historia de evangelización en Chimborazo por dos misioneras durante los primeros
cincuenta años, ver Maust, J., New Song in the Andes, 1991.
23. Los principales exponentes de la consulta: Evangelio y Pueblos Indígenas del CLADE 4 fueron
los indígenas: Marcelino Tapia de Cochabamba, Bolivia; Roger Márquez, de Shipibo en la
Amazonia peruana; Jacob Huamán de Apurimac, Perú; Fernando Quicaña de Ayacucho, Perú;
Sindy Perdomo, indígena país de Colombia; María Antonia Yolanda, guambiana, Colombia; y
Marcos Murillo, quichua de la Provincia de Chimborazo, Ecuador.
24. Ver Carrasco y Lentz 1985: 108.
25. Carrasco y Lentz, 1985: 115. Lentz en su último libro (1997) explica cómo los migrantes de
Shamanga lograron con el tiempo romper esta estratificación étnica del trabajo en el ingenio
azucarero de San Carlos y procedieron a ocupar los puestos de trabajo de los mestizos.
26. Lentz, 1997, además indica que la construcción de las casas no se debe únicamente al deseo de
demostrar el éxito económico logrado en la ciudad sino también al hecho de que los migrantes no
disponen de posibilidades de inversión alternativas (p. 230-232).
27. Ver Lentz, 1986.
28. Lentz, 1986, hace un cuadro del total de la superficie de terrenos vendidos por la hacienda
entre 1920 y 1984 que resumimos así: 41% de los terrenos se vendieron entre 1920 y 1939; 22% se
vendieron entre 1940 y 1959; 25% se vendieron en 1960 y 12% de los terrenos se vendieron de
1970 en adelante (p. 191).
29. Thurner, M., “Política campesina y hacienda andina, siglos XIX y XX”, ponencia presentada en el
simposio “La comunidad campesina de los andes en el siglo XIX, en Quito, Ecuador, auspiciada por
FLACSO/CLACSO, 1989.
30. Thurner ha estudiado el caso de las haciendas Hospital Gatazo, Gatazo Zambrano y Culluctus
en el cantón Colta. La hacienda Hospital Gatazo representa el clásico ejemplo de una hacienda
expropiada a las ordenes religiosas en beneficio del Estado, 1989: 23.
31. Ver el informe del “Consejo Interamericano de Desarrollo Rural” (CIDA), Tenencia de la tierra y
desarrollo socio económico del sector agrícola, Ecuador, Washington D.C.; Unión Panamericana, 1965.
32. Ver Thurner, “Disolución de la hacienda, luchas campesinas y mercado de tierras en la Sierra
central del Ecuador”, en Revista Ecuador-Debate, #20, julio, 1990.
33. Ver Haney E., Haney W., “La transición agraria en la Sierra del Ecuador. Del semifeudalismo al
capitalismo en Chimborazo”, en Ecuador Debate, #20, 1990, p. 159.
34. El complejo sistema de derechos y obligaciones entre el terrateniente y el huasipunguero
comprendía también adelantos en dinero, granos y animales (suplidos) que recibía el
huasipunguero, así como una cuota mensual o trimestral en granos (socorros) y ropa durante un
139
año. El campesino podía utilizar el agua, tomar leña y paja de la hacienda y pastar sus animales.
Si bien recibía un salario, se endeudaba por los daños causados en las sementeras del patrón, por
la muerte de animales y por las necesidades de la familia indígena. La diversidad de tareas y
funciones que debía realizar estaba en relación con las necesidades agrícolas y domésticas de la
hacienda: mayorales, huasicamas, chagracamas, tareadores, servicias, etc., ver Hurtado 1995: 109,
y Costales 1957: 184.
35. Según el estudio realizado por Silva en 31 haciendas de la provincia de Chimborazo el 77% de
haciendas entregó huasipungos con la Reforma Agraria; 6.45% se adelantó a la Reforma Agraria,
12% se negó a entregar tierras y el 3% carece de huasipungos, ver Silva, 1986: 96.
36. Entre las demandas de los masivos levantamientos indígenas de la última década se
encuentran en primer lugar los reclamos por la solución a los conflictos de tierras.
37. La Ley de Manos Muertas dictaba que las propiedades religiosas con problemas de sucesión
pasaran a manos del Estado. La Junta de Beneficencia Pública administraba estas propiedad a
través de la Junta de Asistencia Social. Tanto las órdenes religiosas como la Junta de Beneficencia
arrendaban las haciendas a renombrados terratenientes de la provincia.
38. Actualmente una parte del proceso productivo, como por ejemplo el corte de la ropa, es
realizado por otras personas, fuera de la unidad familiar.
39. Otro inconveniente para mantener talleres de confección es la producción irregular de ropa,
a veces fabrican ropa semanalmente, o una o dos veces por mes. Sin embargo están obligados a
pagar regularmente a las costureras.
40. Comprar un puesto en el mercado Mercosur en Caracas vale $30000 dólares, arrendar cuesta
7500 dólares mensuales.
41. En el momento de la investigación, año 1999, un dólar equivalía a 670 bolívares, hoy en el año
2003 un dólar equivale a 2000 bolívares.
42. Para los pastores venezolanos la religiosidad del migrante quichua es superficial, pues no
conciben que la iglesia se cierre durante dos meses del año por motivos económicos.
43. Esta declaración del subcomandante Marcos en Chiapas está recogida en el libro de Manuel
Vázquez Montalbán, Marcos, el señor de los espejos, editorial Aguilar, México, febrero del 2000: 76.
44. El pastor presbiteriano Ricardo Barbosa de Sousa se refirió a estos conceptos en una brillante
conferencia dictada sobre “Espiritualidad y espiritualidades” en el marco del CLADE 4 celebrado
en Quito, del 2 al 8 de septiembre del 2000.
45. El mercado “Oyade” en Caracas fue el principal sitio de venta de los comerciantes de
Chimborazo. De siete mil puestos de venta, trescientos puestos pertenecían a los indígenas de
Chimborazo. Sin embargo, a fines de 1997, este mercado fue vendido a una empresa privada, la
cual desalojó a los comerciantes y demolió el mercado. Los migrantes colteños venden también
en otros mercados y por supuesto en las calles de la ciudad.
46. Si realizamos un breve examen sobre el impacto que tuvieron -en el Ecuador- estos hechos,
podemos observar que los prejuicios y actitudes racistas emergieron en casi toda la población
blanco-mestiza. Se calificó a los migrantes indígenas como “salvajes”, traficantes de niños y
personas inmorales. Estos calificativos hallaron justificación en el hecho de que eran “indios”, es
decir, se podía esperar lo peor de estos seres inferiores.
47. Ver Luciano Martínez, 1985, p. 140: de una muestra de 30 familias el 12.0% no tiene tierra; el
38.7 tiene de 0-1.2 de hectárea y el 32.3% tiene de 0.2-.0.5 de hectárea. Véase también Lentz 1997:
65-83.
48. Respecto a la migración como estrategia de “reproducción”, Lentz explica que en las últimas
décadas se ha dado un cambio significativo a nivel de lo que se “reproduce”, esto se refiere a la
incorporación de nuevos bienes del mercado capitalista en las economías de las familias
indígenas, 1997: 181.
140
49. Tanya Korovkin, Los indígenas, los campesinos y el estado: el crecimiento del movimiento comunitario
en la sierra ecuatoriana, departamento de Ciencias Políticas, Universidad de Waterloo, Canadá.
Documento de trabajo #11, FLACSO, Quito, 1993.
50. Sobre estrategias de matrimonio y compadrazgo en una comunidad de Colta, véase Lentz
1997: 70-83.
51. Cuando me refiero a la costeñización no solamente aludo a una forma de actuar de la gente de
la Costa ecuatoriana sino a todo un conjunto de actitudes y disposiciones que exaltan los valores
de la modernidad y el desarrollo en detrimento de lo tradicional y serrano o como
despectivamente lo llaman, “paisano”.
52. Lentz analiza la adopción de bienes y valores “mestizos” como un mecanismo de defensa,
“tratan de protegerse, adaptándose a las pautas ajenas” 1997: 182.
53. Cuando nos referimos al proceso de reconstrucción de la identidad sobre la base de la
cosmología andina, tomamos prestado el concepto de DoVer sobre la autenticidad cultural como
un proceso a través del cual las circunstancias culturales no indígenas y cambiantes se adaptan a
una cosmología determinada. Ver Dover, et al, Andean Cosmologies through time, persistence and
emergence, Indiana University Press, 1992.
54. Los Guajiros son un grupo étnico que viven en la península de La Guajira, en el extremo
noroeste de Venezuela. Generalmente se hace uso extensivo de esta expresión para denominar a
todo grupo o persona indígena.
55. Espiritualidad entendida como el movimiento del espíritu humano en su búsqueda de
identidad y significado, tal y como define Barbosa de Souza, ver en Documentos de trabajo del
CLADE 4, Quito, 2000, p. 103.
56. Los nuevos ritos son de carácter deportivo: campeonatos de fútbol y de volley.
57. Un ejemplo de manejo de proyectos de desarrollo por parte de las comunidades tuvo lugar en
el cantón Guamote con la participación activa del párroco de Guamote, Julio Gortaire,
representante de la corriente de la Teología de la Liberación en la Iglesia de Riobamba.
58. Ver Muratorio 1982; Santana, R. 1990.
59. La CONAIE se ha constituido en un legítimo y poderoso representante de diferentes etnias y
30 federaciones, hecho que se evidenció en la capacidad de convocatoria de los últimos
levantamientos indígenas y en la habilidad de negociación con el gobierno nacional del ex
presidente Gustavo Noboa. Las etnias que la forman son: Awaá, Chachi, Epera, Tzáchila, Shuar,
Achuar, Siona, Secoya, Huaorani, Cofán, Quichua y Záparo.
60. Los gobiernos de turno generalmente habían negociado convenios con las asociaciones de
indígenas evangélicos para contrarrestar la fuerza del movimiento indígena y así demostrar la
división política interna de los pueblos indígenas. Los líderes evangélicos se han prestado a estas
maniobras políticas por los magros beneficios que ello significaba; de ahí que este
comportamiento les ha valido la calificación de oportunistas.
61. Sobre la llegada del protestantismo a Brasil como proyecto político, véase Rubens, J. 1998.
141
5 Otra característica del protestantismo rural que Bastian menciona y que es aplicable a
nuestro estudio, es el de haberse desarrollado con la migración y en condiciones
autónomas de los centros de poder y control religioso. En nuestro caso, esto se evidenció
plenamente durante los primeros años de conversión cuando los migrantes tenían doble
filiación religiosa: eran evangélicos en la ciudad y católicos en la comunidad.
6 El análisis de Bastian y de algunos antropólogos mexicanos sobre el uso político de la
religión se refiere al rechazo de los grupos evangélicos hacia las estructuras locales de
poder religioso y político.3 Sin embargo, para el caso de Chile, descrito por Lalive
D’Epinay, el “contrapoder” o poder en contra del viejo orden social y político, no logra
romper con el modelo autoritario del patrón o cacique, sino que lo reproduce en la figura
del pastor.4 El protestantismo aparece entonces como una forma de rechazo y condena de
la población marginada hacia un sistema social que ha sido violento y opresivo. Se
presenta como una religión de los oprimidos con un mensaje de tipo milenario que
expresa y promete esperanzas y sueños de un mundo mejor.5 La resistencia se expresa
también en el modo de apropiación e interpretación de la nueva fe, que se caracteriza por
la continuidad y mezcla de la tradición mágico-religiosa y el evangelismo. La expresión
más evidente de esta apropiación es la capacidad de reelaboración de la práctica religiosa.
Contreras afirma que el protestantismo no ha logrado penetrar en la conciencia indígena
más allá de los límites que la fuerza de la tradición cultural y religiosa le imponen, de allí,
asegura, la persistencia de una religiosidad mágico-religiosa.6
7 David Stoll, por su parte afirma que el protestantismo ya no es un implante cultural
artificial, argumentando el control y la administración de las iglesias por parte de los
creyentes. Para Stoll, las iglesias evangélicas representan una nueva forma de
organización social; el protestantismo debe ser entendido como un movimiento popular
donde las relaciones son más igualitarias y participativas, permitiendo incluso a los más
pobres asumir roles de liderazgo. Él encuentra en el clericalismo católico la razón más
importante del avance protestante en la región, haciendo hincapié en el carácter foráneo
de los sacerdotes católicos a diferencia de los pastores y líderes indígenas. 7
8 Para David Martin, los cambios y la aculturación del protestantismo han ido en dirección
a la fragmentación y a la autonomía; autonomía que se refiere al carácter nativo y al
autogobierno de las iglesias. Más adelante, analizaremos estas dos características básicas
de la nueva religión en el caso de la provincia de Chimborazo. Sin embargo la tesis de
Martin gira en torno a la religiosidad cultural de los diferentes pueblos. El señala que la
expansión protestante ha ocurrido en aquellos países de Sudamérica donde la Iglesia
Católica ha sido debilitada pero la cultura religiosa se ha mantenido firme, como
Guatemala y Brasil. En cambio, anota que en aquellos países donde no ha existido una
cultura religiosa fuerte, como Uruguay y Venezuela, el protestantismo no ha prosperado.
Esta fórmula no es muy acertada, pues encontramos otro tipo de combinaciones con el
mismo resultado: el crecimiento del protestantismo. En Colombia, por ejemplo, la Iglesia
Católica no ha sido debilitada, sin embargo la difusión protestante ha aumentado.
Respecto a Venezuela, es errado decir que carece de una cultura religiosa vigorosa. 8
9 Otro elemento importante que Martin y los demás autores resaltan sobre los cambios del
protestantismo, es el carácter pentecostal del protestantismo latinoamericano. Martin
define al pentecostalismo como un sistema de comunicación, que habla el idioma de la
gente y tiene que ver con un lenguaje de signos y códigos: se habla en lenguas extrañas, se
dan testimonios y bendiciones, se cura por contacto físico, se comunican en lenguajes
extáticos, se cuentas historias milagrosas y profecías y se reconocen poderes
143
han propuesto expropiar los terrenos y las casas de los misioneros, iniciativa que no ha
tenido mayor respaldo.
15 La experiencia de la CONPOCIIECH en el manejo de los recursos materiales no ha sido del
todo positiva. Desde un inicio se procedió a reproducir un modelo de manejo burocrático
e ineficiente. En 1986 existían 19 departamentos internos con más de 40 personas que
manejaban los fondos provenientes de las ofrendas de 305 iglesias locales y de proyectos
de organizaciones no gubernamentales cristianas.15 La poca experiencia en el manejo de
recursos junto a una total autonomía en la administración de estas economías, ocasionó
problemas, peleas y acusaciones entre pastores, dirigentes y creyentes, básicamente por
el mal manejo de fondos y la apropiación ilícita de dinero.
Algunos, los más vivos compran casas, carros, esto hacen con la plata de toda la
organización. La plata a cualquiera le llama, los vicios, todo eso llama y por eso se
puede fracasar. La CONPOCIIECH sí es buena pero entran a veces malos dirigentes y
hay problemas. Ahora mismo estos dirigentes habían hecho Seguro Social
solamente para ellos y no para pastores ni para los demás (pastor evangélico).
16 Este tipo de comportamiento se ha manifestado en todo su apogeo durante las campañas
electorales o con la llegada de nuevas organizaciones no gubernamentales (ONGs). 16 Para
algunos líderes de otros movimientos sociales de la provincia, el mal ejemplo de la
CONPOCIIECH se explica por el tipo de orientación individualista y oportunista que enseña
la religión protestante, la cual no procura servir a los intereses de la comunidad sino del
individuo.”
17 En realidad el problema de la corrupción de los líderes religiosos es bastante más
complejo, pues no sólo involucra a los dirigentes indígenas sino también a las agencias de
desarrollo rural, los partidos políticos y las iglesias en general, quienes ofrecen asistencia
social, política o espiritual.
18 En un estudio realizado en 1990, analicé el caso de una agencia de desarrollo evangélica,
Visión Mundial -que opera en más de 80 países- y examiné sus diferentes métodos de
trabajo con las comunidades indígenas ecuatorianas, específicamente evangélicas y los
resultados de su gestión. En suma hallé que las causas de los graves problemas que se
produjeron a raíz de la presencia de Visión Mundial: fracaso de proyectos, conflictos
religiosos internos, desfalcos, etc., estuvieron relacionadas con los métodos y estrategias
implementados por la institución que desconocía la realidad indígena y con los efectos
que produce el desarrollo rural en el campo. Es decir, en el momento en que grandes
sumas de dinero fueron inyectadas por la institución en las comunidades indígenas sin el
previo conocimiento de las dinámicas organizativas de la comunidad, se produjo un
trastorno de conductas y modelos de autoridad. Se creó, por ejemplo, un nuevo tipo de
liderazgo, encargado de administrar los proyectos de desarrollo sin el conocimiento,
consentimiento o legitimación de la comunidad y por lo tanto sin su control, lo cual
condujo a los resultados negativos ya mencionados: la utilización indebida de recursos, el
manejo arbitrario de proyectos favoreciendo a las redes familiares de los dirigentes y sus
comitivas religiosas y todo ello tuvo como resultado la destrucción de maquinarias de los
proyectos, el destrozo de cultivos no autorizados, la instauración de juicios, y una
variedad de conflictos internos.
Ante las nacientes situaciones y oportunidades económicas, políticas y religiosas
que se le presentan a la comunidad indígena, se producen movimientos internos
inesperados, que dan lugar a escisiones entre los sectores auspiciados por las
agencias de desarrollo, como posibles protagonistas del desarrollo material y moral
145
del grupo, y los representantes legítimos elegidos por la comunidad (Andrade 1990:
4).
19 Esta capa de nuevos líderes se especializó en buscar ayuda externa indiscriminada en el
mercado de ofertas de proyectos de desarrollo o de ofertas políticas y religiosas. Es por
esta razón que los propios misioneros norteamericanos de la Unión Misionera Evangélica
y otras iglesias protestantes inculparon a Visión Mundial de socavar su trabajo religioso al
corromper a sus fieles con dinero. En este escenario se encontraron muchos líderes de la
CONPOCIIECH. De hecho, 63 proyectos de los 117 proyectos que Visión Mundial mantenía
en el Ecuador, se encontraban, en 1985, en el cantón Colta y eran manejados por la
CONPOCIIECH.
20 En mi estudio sobre Visión Mundial explicaba que era difícil definir el carácter de los
líderes evangélicos; sin embargo, encontramos que, por su formación religiosa, han
superpuesto los valores personales a los comunitarios. El liderazgo ha estado dirigido a
servir a la Iglesia y no a la comunidad, es decir se convirtieron en empleados religiosos a
las órdenes de intereses ajenos al grupo, a cambio de una recompensa individual, como el
mayor acceso a la cultura blanco-mestiza y sus fuentes de financiamiento para provecho
personal (op-cit.: 56).
21 Sin embargo en los diez últimos años, el descarrío de los dirigentes ha sido un tanto
regulado por el propio aislamiento y desprestigio de los líderes y de la Confederación
como por el lento resurgimiento de nuevos mecanismos de control comunitario. Las
comunidades han responsabilizado a los dirigentes por las deficiencias o ausencias de
proyectos así como por la falta de bendiciones divinas debido a su mal comportamiento,
tal y como piensan los migrantes de Venezuela. La reciente incursión de los dirigentes
evangélicos en la escena política, reivindicando los derechos indígenas, también ha
ayudado a restaurar su mala imagen.
22 Frente a las críticas y creciente desprestigio de la CONPOCIIECH, en 1998 se inició un
proceso de reestructuración destinado a capacitar a los dirigentes y a realizar una
auditoría interna de las finanzas. Dentro de este plan de “limpieza” se optó, incluso, por
cambiar el nombre de Confederación de Indígenas Evangélicos al de Asociación de Iglesias
Indígenas Evangélicas, dando más importancia a las iglesias que a los individuos. En 1999,
la CONPOCIIECH contaba con más de 560 templos en Chimborazo y 163 pastores indígenas
distribuidos en todo el país -90 en la provincia de Chimborazo-. Según el Censo de 1999
realizado por los pastores de la CONPOCIIECH, se llegó a la cifra de 28 535 bautizados, con
una comunidad que agrupa entre 50 000 y 100 000 creyentes, equivalente
aproximadamente al 25 % de la población de la provincia de Chimborazo.
23 Con la reorganización, se pudo advertir una mayor orientación religiosa de la
Confederación. Se suprimieron los departamentos de agricultura, salud, literatura,
librería, servicio de ahorro y crédito; difícilmente sobrevivieron los departamentos de
educación y pedagogía, y se fortalecieron los departamentos de música y radio, teología
pastoral, el instituto de formación religiosa de hombres “Sinaí” y de mujeres “Nueva
Vida” y el consejo pastoral, instancia principal de administración.
24 La personalidad de los líderes evangélicos de la CONPOCIIECH es inconfundible. Su
condición de “elegidos” explica en parte el comportamiento arrogante que les
caracteriza; otros factores son la experiencia en el manejo de proyectos y de grandes
cantidades de dinero, el protagonismo como gestores de un “modelo” de evangelización
protestante muy celebrado por los misioneros.17 También hay que destacar la amplia
146
“capacitación” que han recibido, desde época temprana. Se intentó remediar el estado de
“ignorancia” en que fueron encontrados por los misioneros, organizando cursillos sobre
diversos temas relacionados con la salud, las leyes, la contabilidad, la organización de
comunas, etc. La importancia del departamento legal en los inicios de la evangelización,
fue mayúscula. Este departamento ofreció asesoría y apoyo de un grupo de abogados
mestizos, quienes se encargaron de impartir conocimientos sobre los derechos que tenían
las comunidades y los individuos frente al Estado, la Iglesia y la hacienda.
25 Una comunidad puede tener iglesias y templos de acuerdo con el número de barrios
existentes en la comunidad. Cada iglesia tiene un nombre propio: Jesús del Buen Pastor,
Corderito de Dios, Cristo Rey, Camino al Cielo y pueden formarse otras iglesias con el
mismo nombre en distintos lugares y países; algo parecido a sucursales. Estas iglesias o
bien están afiliadas a la CONPOCIIECH o son independientes como en el caso de las iglesias
pentecostales quichuas.
26 Las iglesias surgen de la manera siguiente: primero los conversos se reúnen en casas
particulares a celebrar “cultos familiares” que consisten en oración lectura y análisis
bíblico, aprendizaje de versículos, mensaje, alabanzas y cantos. Luego, cuando el número
de creyentes aumenta y alcanza a treinta personas, obtienen autorización de la
CONPOCIIECH para formar una iglesia. Para ello, la congregación se reúne, compra un lote
de tierra y edifica un templo con el dinero y el trabajo de todos los miembros. Cada
templo debe estar a una distancia mínima de cinco kilómetros de otro templo, según las
nuevas disposiciones de la Confederación. Las iglesias deben estar sujetas a una directiva
compuesta por un pastor y un grupo de diáconos quienes son los encargados de la
capacitación bíblica la administración de la iglesia, la formación de líderes y la
celebracion de bautismos, matrimonios, campañas y conferencias. Las nuevas iglesias que
aún no tienen pastor deben buscar pastores “visitantes” de otras iglesias para que se
encarguen de su cuidado y supervisión.
27 Existen Iglesias independientes, no sujetas al control de la CONPOCIIECH, afiliadas a otros
grupos religiosos como las Asambleas de Dios, Los Nazarenos, Ríos de agua Viva, etc.
Observamos que en el año 2000 los pastores estaban buscando caminos para un mayor
acercamiento. “Sí coordinamos, a veces ellos nos invitan, nosotros también vamos donde
ellos, no hay ningún problema. Hay iglesias Asambleas de Dios y una iglesia Nazarena que
han ido afiliar en la Confederación”, comenta el presidente del concilio nacional de
pastores indígenas de la FEINE.
28 Cada congregación escoge el nombre de su iglesia. Esta elección se hace
democráticamente: se presentan distintos nombres y el nombre que obtiene mayor
votación gana. Otra modalidad, menos frecuente, es que el pastor, como autoridad de la
iglesia, escoge el nombre. Con la pujante migración a las ciudades, se han fundado en cada
ciudad tantos templos como barrios o comunidades de residentes indígenas existen.
29 Para ejemplificar tomemos el caso de la comunidad de Santiago de Quito. En esta
comunidad existen siete iglesias en siete barrios diferentes: cinco pertenecen a la UME-
CONPOCIIECH, una es pentecostal y una católica. Las iglesias de los barrios Central (San
Francisco), Santa Inés, Capilla y Rayo Loma se denominan Jesús del Buen Pastor; esta
iglesia tiene 18 filiales en el Ecuador, 4 en Venezuela y 7 en Colombia denominadas
Iglesias del Buen Pastor Quichua Internacional.18
147
42 Lo curioso de las campañas es que se realizan en una misma época, por lo tanto es
corriente observar dos o tres grandes carpas instaladas en un mismo sector, disputándose
a los creyentes. Esta situación ha inquietado a los evangelistas extranjeros que reprueban
estas prácticas competitivas entre pastores tal y como manifiesta un predicador
venezolano que ha visitado el cantón Colta:
Yo vi las iglesias de Santiago y yo no vi organización allá, tanto como debe serlo una
iglesia evangélica. Hay un sentido de comunidad entre los creyentes es verdad, pero
no hay un sentimiento de unión entre los líderes de las iglesias allá. Y eso tú lo ves
en una campaña, en una carpa diferente en una misma noche, eso nos tiene que
decir algo. Eso nos dice que los líderes no están trabajando mancomunadamente. Si
hubiese mancomunidad, no hubiesen varias carpas sino una sola con todos ellos
juntos, trabajando juntos para lograr un propósito común que es traer hombres a
los pies de Jesucristo.
La oración
51 La oración evangélica es quizá el aspecto -de la religión evangélica- más adoptado por el
pueblo indígena, constituyendo una forma de expresión de fe muy ajustada al imaginario
quichua. La oración cristiana recupera la religiosidad profunda del hombre y la mujer
andinos. Oran constantemente, ruegan al mismo tiempo que agradecen a Dios por
sabiduría, protección, salud, fe; además solicitan determinados favores relacionados con
viajes, trabajo, salud, educación, etc. La oración también es alabanza: elogian y glorifican
el poder y la grandeza del Señor, tal y como exhorta la Biblia (ver Hechos, 2, 17-21, Salmos
145, 147, 148,150).
52 La oración es personal, espontánea e improvisada. No es una oración formal, memorizada
y colectiva como la practican los católicos. Durante los cultos, los ayunos o en cualquier
tipo de reunión, la persona que dirige la ceremonia ora frente al público, sin embargo su
voz se pierde en medio de las oraciones de todos los presentes.
53 En definitiva la oración constituye un momento de intensa emotividad individual y
colectiva, es un rito habitual entre los cristianos evangélicos: oran en el culto, en el hogar,
151
les ha ofrecido. Hay que dejar lo que sea e ir a cumplir con lo ofrecido” (comunero
católico).
60 Analicemos brevemente la función de los sueños en la tradición andina. Los indígenas, en
general, dan mucha importancia a sus sueños. Los sueños anuncian el futuro, permiten
establecer contacto con los dioses y transmitir mensajes de los muertos.
61 En el capítulo I pudimos observar cómo las divinidades andinas representadas por los
cerros y los santos se comunicaban con los “elegidos” a través de los sueños. Las
divinidades se presentaban bajo diversas formas, generalmente como personas blancas:
soldados, ángeles, o mayordomos de haciendas quienes ultrajan, exigen el pago de deudas
o castigan a la persona dormida. En ocasiones, la correspondencia simbólica de un sueño
es opuesta a lo soñado tal y como revela la cita a continuación:
El cerro se presenta en el sueño como mayordomo, parecido al Ramón Miranda,
montado que me fuetea por haberme dormido y me enfermo. Después cuando era
más grande y fui a conversar donde el Baltazar Quinche (curandero), me dijo:
nosotros éramos, al lado de mi casa has ido a dormir, ahí son unos bonitos cerros,
por eso te dimos fuete pero después verás como has de vivir, tenga fe en nosotros
porque nosotros no somos mañosos, ningunos brujos, ningún ladrón, porque
cuando ponen fe, nosotros acompañamos, los cerros (comunero de la Merced).
62 Las divinidades pueden diagnosticar y curar, a través de los sueños, los diversos males
que sufren las personas y los animales. También pueden transmitir conocimientos a
ciertas personas, generalmente a los curanderos, quienes reciben su don por medio de la
vía onírica. Antes de ello, algunos curanderos confiesan no haber tenido ninguna idea
respecto al nuevo oficio de mediación con el mundo invisible.
63 Jama explica que en Haití varias profesiones como la de ebanista, costurera, curandero,
ceramista, comadrona, o aquel que limpia a los muertos, son transmitidas por los
ancestros a través de los sueños:
Estos tres tipos de oficios, en los cuales las características son la transformación de
la materia muerta, la instauración de una comunicación entre el hombre y las
plantas y la modificación de una relación contenedor-contenido, son legados por los
ancestros a los vivos a través de los sueños (Jama 1997: 79).
64 La misma autora revela la influencia que han tenido los sueños en la conversión religiosa
de muchos grupos aborígenes.
Cuántos misioneros no estuvieron sorprendidos, más bien conmocionados, cuando
a pesar de haber obrado sin éxito durante algún tiempo, un día se enteran de que el
indígena más reacio a sus palabras tuvo un sueño en el que se le ordenaba su
conversión religiosa (op-cit: 80).
65 Pude recoger el caso de un dirigente católico, quien nos habló sobre un sueño que tuvo
con su difunto hermano, un importante líder evangélico: “He tenido un sueño desde que
Jorge murió y no puedo dormir; cada noche sueño que estoy tratando de entregar a Jorge
su Biblia y él me dice: no, ahora es tu turno, recíbela y ocúpala”. Este relato ha sido muy
empleado por los protestantes como un claro mensaje de su futura conversión.
66 La comunicación con los muertos también se realiza por medio de los sueños. Ellos
pueden aconsejar, ayudar o pedir ayuda y reclamar por alguna deficiencia en el ritual
mortuorio. Las pesadillas son un signo inequívoco de los reclamos del difunto. De allí la
importancia que tienen las diferentes fases del ritual de despedida, especialmente los
juegos rituales y el consumo abundante de comida y bebida, los cuales tienen por objeto
buscar protección ante posibles efectos perniciosos que el muerto pudiera causar a los
sobrevivientes.23
153
llorando y de repente alguien me acarició por la espalda, sentí la mano, estando así
orando, vi al Señor abrazándome y acariciándome la cabeza y me dice: “no confíe en
los hombres, confíe en mí, yo he vencido al pecado, al diablo, esfuérzate”. Entonces
yo vi en esa visión al Señor, era una experiencia maravillosa, era una gloria de Dios.
Ese lugar era un lugar tremendo, no te puedo explicar, era un brillo, era algo
tremendo. Sentí primero, luego vi un rostro refulgente, iluminante, bueno no le vi
todo el rostro, pero su manto, yo vi. Algo especial.
85 Un sueño: el cielo y el infierno
Yo en sueño conozco el infierno, conozco el cielo. Cuando estuve en la Universidad,
me desvié del Señor. Estaba en el mundo como que yo no sentía bien, estaba en el
vicio, en el pecado. Me sentí mal y empecé a buscar a Dios, y Dios también empezó a
llamarme. Yo tuve un sueño en el que el Señor me llevó al infierno y justamente
como dice la Biblia y relata en las películas, todo eso, yo he visto cómo es el
infierno, cómo es el sufrimiento de la gente, el lloro, el crujir de dientes. Entonces el
Señor me mostraba diciendo: “si tu no arrepientes, tu vas a venir acá y tu familia,
todos pueden venir acá, si tu no arrepientes y vuelves a Dios”. Así otra vez me
llevaba al cielo, era algo maravilloso, yo vi la mesa, la boda del cordero, el Señor
ministrando y la gente caminando. Algo maravilloso. Cómo recibía la gente cuando
uno llega, esa linda experiencia también he tenido.
Conversión y bautismo
realiza el primer domingo de cada mes. “Es un paso sagrado para demostrar unión,
reconciliación con el Señor y comunión con los miembros de la iglesia”, explica un pastor.
89 Entre la “entrega” al Señor en el culto y el bautizo con agua pueden transcurrir algunos
años, sin embargo la persona ya es considerada evangélica. Algunos pastores comentan
que se bautizaron sólo en el momento de salir a estudiar a los seminarios bíblicos.
90 Explicaré en qué consiste el rito del bautismo. Quince días antes del rito se imparte un
curso de capacitación bíblica, donde se estudia pasajes de la Biblia que hacen referencia al
bautismo (Mateo, 3,11-17). El bautismo, explica un pastor, “no simboliza la salvación sino
un testimonio público. Cuando uno está parado en el agua, es como que Cristo está parado
en la cruz y cuando sale del agua es como que Cristo resucitó”. La justificación bíblica
para bautizar en los ríos, aclara el pastor Mocha, es: “viendo el ejemplo de nuestro Señor
Jesucristo que fue bautizado en el río Jordán por Juan el Bautista”; sin embargo otro
pastor no deja de comentar que bautizar en los ríos también es una forma para “que los
pecados se vayan lejos”.
91 Generalmente los bautizos se realizan durante las campañas evangélicas, pues son una
ocasión para reunir un mayor número de personas, sin embargo también se realizan en
ocasiones destinadas solamente a dicho rito. El rito consiste en celebrar un pequeño
servicio o culto con “testimonios” de los aspirantes y luego, el pastor, procede a sumergir
a los candidatos en el agua.
92 Las iglesias indígenas de las ciudades han debido buscar ríos, lagunas u otras fuentes de
agua cercanas a cada ciudad para poder bautizar. En la ciudad de Quito, la iglesia indígena
pentecostal “Embajadores de Cristo” celebra este rito en el río Amaguaña o en las piscinas
termales de Cunucyacu; en la ciudad de Guayaquil bautizan generalmente en el río
Pascual. En el cantón Colta últimamente han dejado de bautizar en la laguna de Colta
debido a que ésta se está secando y sus orillas se han hecho fangosas; actualmente
prefieren bautizar en unas pozas de aguas termales que se encuentran en el volcán
Chimborazo; este lugar ha sido tradicionalmente empleado como lugar privilegiado para
tomar baños de “suerte” y realizar curaciones.
93 Recientemente, en algunos templos de Colta se han construido “pilas bautismales”, una
especie de piscinas de cemento levantadas junto al púlpito de las iglesias o en sitios
exteriores. Este proyecto ha tenido poca acogida por parte de los creyentes, quienes
encuentran “muy frío” bautizarse en el interior de las iglesias.
94 El hecho de que los bautizos colectivos se hayan realizado en lagunas, pozas y ríos de la
zona rural y urbana es muy significativo debido al complejo de creencias existentes
entorno al agua. La celebración del rito cristiano en lugares sagrados originó problamente
un encuentro de divinidades andinas y cristianas que no sería solamente de oposición
sino de complementaridad, conforme a la característica andina de combinar, añadir o
superponer divinidades.
95 Para resaltar la importancia de esta confluencia de poderes es importante explicar
brevemente cuáles son las creencias relativas a las lagunas en la provincia de Chimborazo.
Las aguas son el fundamento de toda manifestación cósmica, simbolizan la sustancia
primordial de la que nacen todas las formas y a la que todas las formas vuelven por
regresión y cataclismo.26 Según Eliade, el contacto con el agua implica no sólo purificación
sino regeneración total, pues la inmersión equivale a un “nuevo nacimiento”. De allí que,
parte esencial del rito funerario andino es el baño de los deudos en las corrientes de agua
más cercanas, como medio de purificación.27 A más de constituir -el agua-un símbolo de
158
La presentación de niños
102 Bernand, al respecto, explica que los vínculos de compadrazgo en la Sierra sur del
Ecuador representan una interpretación particular de solidaridad social que transforma
simbólicamente relaciones de poder en relaciones de parentesco (1985: 106).
103 Con la conversión al protestantismo, este tipo de relación social asimétrica llega a su fin,
se pone término a relaciones de explotación disfrazadas de reciprocidad con los
compadres mestizos. Las relaciones entre compadres indígenas son reemplazadas por
relaciones de reciprocidad y ayuda mutua entre “hermanos y hermanas” de cada iglesia
local, la cual tiene una extensión urbana e internacional.
Templos y cultos
104 La CONPOCIIECH se formó con el objetivo de reclamar legalmente tierras para construir
cementerios y templos protestantes. La gran cantidad de templos testifica el avance del
protestantismo en la región. Incluso ya existe una tercera generación de construcciones
que han devenido más grandes y prósperas. En algunas comunidades -generalmente las
más pobres- las capillas católicas se han transformado en templos evangélicos o también
se han construido templos derrocando capillas. En Quito, Guayaquil, y demás ciudades del
Ecuador así como de Colombia y Venezuela, los sitios de reunión no son propiamente
templos sino “salas” arrendadas.29 La explosión de templos, en algunos lugares, está
relacionada con la migración, al ser los migrantes quienes financian estas construcciones.
También está ligada con la formación de pastores y dirigentes, quienes tienen la facultad
de formar iglesias con sus jerarquías específicas. De hecho, recordemos que una de las
mayores conquistas del evangelismo ha sido brindar a todo creyente oportunidades de
gestión y liderazgo religioso, con excelentes resultados.
105 En cuanto a los cultos o servicios religiosos, hay de diferentes tipos: de alabanza, de
evangelización, de jóvenes, de niños -escuela dominical-, de mujeres y familiares.
Generalmente se realizan en el templo, cuatro veces por semana; excepto los cultos
familiares que se realizan en los hogares. Los cultos son predominantemente en quichua.
106 Durante el culto se desarrollan diversas actividades como música, cantos, lecturas
bíblicas, testimonios, oraciones, consejos y amonestaciones. El culto no es únicamente un
espacio para predicar el Evangelio, sino también para aprender nuevas costumbres y
comportamientos. Además se comenta e interpretan los desastres naturales e incidentes
sociales y se informa sobre los sucesos políticos del país.30 Entre todas estas actividades,
muchas personas interrogadas prefirieron los saludos y despedidas dándose la mano, las
canciones y las oraciones al Señor. La música ha sido un elemento cultural muy efectivo
en la evangelización y el culto. Se han formado y desbaratado cientos de grupos
musicales, intérpretes de sus propias canciones. Algunos, incluso, saltaron a la fama. Los
ritmos musicales también han aumentado, hoy se puede escuchar pasillos, boleros,
albazos y san juanitos cristianos.
107 Un misionero americano opina sobre la pasión por el canto:
Son cantores, cantan por horas, cantan la vida pasada cuando eran borrachos,
peleones, durante dos estrofas y otras dos estrofas sobre la vida nueva. Cantan sus
cantos, no de los misioneros; la religión es suya, Jesús es indio. Los cultos son muy
diferentes a los nuestros, son largos, duran más de tres horas de saludos, cantos,
oraciones y mensajes.
108 En efecto, estos servicios religiosos pueden ser muy prolongados y se los realiza durante
la noche, lo que ha significado una forma de recreación y esparcimiento para los jóvenes y
161
las jóvenes indígenas, quienes han sido duramente criticados por los católicos como
“libertinos”.
109 Existen tres cargos en las iglesias locales: el pastor, los diáconos y los ancianos. El pastor
“cuida el rebaño”, visita las iglesias periodicamente, predica, celebra matrimonios y
bautiza. Las iglesias lo ayudan económicamente, por medio de ofrendas; los pastores, a su
vez, ofrecen un porcentaje de esta ofrenda a la CONPOCIIECH.
110 Los diáconos dirigen el culto, predican, cuidan el templo y la conducta de los creyentes.
Los diáconos son cuidadores, siempre ven y oyen. Hacen llamar a la iglesia para
preguntar; algunos llegan, algunos no. Los que tienen culpa no llegan. A veces los
hombres casados se enamoran de solteras, largan, separan de mujer, dejan con
huahuas.
111 La función del diácono evoca parcialmente el papel que desempeñaron el regidor y los
padrinos como guardianes del orden moral y la conducta; ellos mediaban en los conflictos
familiares, vigilaban el cumplimiento cabal de los deberes y obligaciones de los
comuneros hacia la comunidad y las divinidades.
112 La tarea del diácono como guardián de la moral comunitaria ha sido muy difícil, porque la
moral comunitaria está siendo redefinida. El debilitamiento del control social
comunitario esta íntimamente relacionado con el proceso de migración; los esquemas
tradicionales de comportamiento y principios comunitarios ya no concuerdan con los
valores de la ciudad y de la ideología moderna. En consecuencia, se desvaloriza a los
ancianos y a lo “campesino”. Incluso la autoridad de los pastores se ha visto deteriorada
debido al mal comportamiento de algunos líderes.
113 En cuanto al cargo de “anciano”, lo desempeñan personas mayores de 65 años. Es un
cargo que consiste en mantener disciplina, orden e interés de los asistentes en las
ceremonias o cultos; para ello se sirven de un fuste para castigar a los distraídos y
dormilones. También se preocupan por el aspecto y requerimientos materiales del
templo. Todavía hay ancianos que no saben leer la Biblia, sin embargo aprendieron por la
radio. “Los que no saben leer, saben memorizar”, comenta un pastor.
114 Cada iglesia tiene su directiva, que se compone de siete integrantes: presidente,
vicepresidente, secretario, tesorero y tres vocales. Los líderes religiosos son elegidos con
base en un buen comportamiento y no necesariamente en los estudios realizados. “Ven en
la familia si es cumplido, si sabe ir al culto, si no tiene problemas”.
115 Un misionero americano explica cómo ciertos líderes religiosos no ocupan cargos
formales en las iglesias:
Los líderes evangélicos son aquellos reconocidos por la gente como líder. A veces no
llevan título pero cuando están tomando una decisión siempre los están mirando o
preguntando lo que piensa. No insisten en que el líder sea pastor sino que sea un
hombre que siga rígidamente y respete la Biblia.
116 Esta es una práctica política tradicional, en la que el líder no siempre detenta el poder,
sino que es un encargado de comunicar y cumplir con las indicaciones y
responsabilidades que la comunidad le encomienda. El poder lo conserva la comunidad.
162
Fiestas espirituales
117 “No hacemos fiesta con chicha ni trago ni peleas sino con comiditas, alabando a Dios.” Las
principales ocasiones y fechas para realizar las fiestas aún se conservan: Carnaval,
Finados, Noche Buena, San Antonio, Virgen Balvaneda, San Pedro. Durante estos periodos
se ha pretendido combatir al fantasma de la fiesta pagana a través de los “sustitutos
funcionales” o fiestas espirituales (conferencias, campañas, aniversarios de la fundación
del barrio, iglesia, comunidad) y así impedir que los creyentes se dejen seducir por la
música, el baile y el licor. Se temía el retorno de una memoria ritual que podía evocar, en
el fondo del alma, una fidelidad a las antiguas creencias. Esto se evidenciaba en la forma
como muchos “espiaban” la fiesta con una mezcla de encanto y nostalgia. Las campañas y
conferencias evangélicas, para el efecto, tenían como objeto evitar esta forma de
observación participante y reunirlos en enormes carpas a celebrar los servicios religiosos,
cantar alabanzas, mirar películas y escuchar la prédica de invitados especiales. La “fiesta
espiritual” comprende por la mañana juegos deportivos y por la noche culto y proyección
de películas.31 En cada sector se organizan campeonatos de fútbol y volley con equipos
pertenecientes a distintas comunidades, quienes visten impecables uniformes y buscan
ganar premios donados por los prósperos migrantes, que consisten en animales -ovejas,
terneros-, copas de bronce, equipos de música, etc. Esto evidencia la combinación de
nuevos y tradicionales bienes de consumo, reflejando, de alguna manera, la
complementaridad existente entre las estrategias “campesinas” y “migratorias”. 32
También participan mujeres y niños con juegos apropiados para cada edad como el juego
de romper “ollas encantadas de barro”, el juego del conejo y el juego de la cebolla.
118 La “conferencia” está dedicada a las personas ya convertidas; dura cuatro o cinco días y
comprende tres comidas diarias que son proporcionadas por las comunidades. Su
objetivo, como dice un pastor, “es que el cristiano esté preparado para defenderse frente
al enemigo que es el diablo”, es decir se trata de reforzar las convicciones en un momento
difícil. Un comunero lo abrevia de esta manera: “Las conferencias y campañas, en
Carnaval, son para que los jóvenes no vayan a emborracharse”. Cada año son invitados a
participar en las conferencias prestigiosos tele evangelistas y misioneros, provenientes de
Colombia, Puerto Rico y Venezuela. En 1986 llegó a Colta el famoso evangelista Luis Palao.
119 La campaña está destinada a gente nueva, “no conversa”; tiene una duración de tres
noches y no se ofrece comidas. También se procura invitar a renombrados pastores y
evangelistas. Tanto conferencias como campañas se realizan durante las fiestas de
Carnaval, en el mes de febrero, y en el mes de septiembre durante las antiguas fiestas de
San Antonio y de la Virgen de Balbaneda.
120 Recordemos brevemente que en este sector las fiestas de Carnaval eran fundamentales
para reforzar las relaciones con la hacienda y fortalecer los lazos internos de las
comunidades.33 Actualmente, son pocas las comunidades de este cantón que todavía
celebran las fiestas tradicionales, aunque de manera discreta y en medio de la displicencia
de los protestantes.34
Las fiestas de los católicos ya no hacen como antes, hacen casi como nosotros, a
veces nos invitan, nos brindan colas, comida, juegos variados y de noche van a
tomar a sus casas (creyente).
121 El campamento juvenil es un curso de verano para los jóvenes estudiantes que salen de
vacaciones. Generalmente se lo realiza en las provincias del Oriente y la Costa o en las
163
ciudades de Quito y Guayaquil, incluso en los países vecinos. Dura una semana y las
actividades que realizan consisten en estudios bíblicos, música, juegos, concursos,
actividades deportivas y predicaciones al aire libre.
122 Otra ocasión de celebración sigue siendo el día de los muertos, el dos de noviembre.
Durante este día se mantiene la costumbre de elaborar pan y comer entre las familias.
Hasta hoy, las ofrendas y el convite de alimentos se realiza en los cementerios, junto a las
tumbas de sus seres queridos. “En finados reunimos haciendo comidita, coladita, pancito
para brindar a todos los de la iglesia. Todos ponen plata según lo que tienen”, comenta un
creyente.
123 Observamos que en todas las fiestas -espirituales- el factor comida sigue siendo muy
importante tanto en su preparación como en la forma de consumo colectivo. Incluso se
conserva la especialización de comidas para cada ocasión. “En noche buena lo mismo,
hacemos papita, carne, agüita de fresco; repartimos para todos”, explica un creyente.
124 Cabe destacar la fuerte presencia de los migrantes durante estos periodos festivos, sobre
todo durante la época de Carnaval. La fiesta religiosa, consiguientemente, está
acompañada de cierta reestructuración de la comunidad, discusión colectiva de los
problemas comunitarios, ocupación del espacio que ha permanecido deshabitado y
reencuentros y convites emotivos entre familias y amigos que viven en distintos lugares.
En definitiva, la fiesta espiritual continua siendo una fiesta indígena, donde se movilizan
las redes de ayuda mutua y solidaridad entre campesinos y migrantes y donde existen
nuevas formas de financiamiento y organización de la fiesta.
125 La iglesia quichua Jesús del Buen Pastor de Caracas se formó con la llegada de algunas
familias indígenas a Venezuela provenientes de Colombia. Varias familias de Colta
migraron a Colombia a fines de los años 50, buscando mejores días.
126 En 1970 llegaron dos familias indígenas a Venezuela buscando tratamiento médico
urgente para curar una pierna enferma; estas familias provenían de ciudades fronterizas
con Colombia: Fonseca, La Paz y Maicao. A raíz del problema de salud se quedaron en
Caracas y se dedicaron a trabajar en el comercio de ropa. Lentamente llegaron más
familias hasta que en 1980 habían 15 familias y en abril del 2000, se calculaba más de 400
familias. Igual que en los otros destinos migratorios, al llegar a Caracas organizaron
“células” o cultos familiares hasta poder alquilar una sala y establecer la primera Iglesia
Quichua de Venezuela en el barrio Catia, del sector Magallanes.
127 En 1985 compraron un edificio de tres pisos y lo readecuaron para utilizarlo como templo,
oficinas y vivienda. En el 2000 tenían un proyecto para demoler la construcción vieja y
levantar un edificio de cinco pisos, donde funcionaría un templo, una escuela, un colegio,
oficinas y vivienda. Con este propósito han recaudado más de 134 000 dólares en
donaciones de “padrinos”, miembros de la iglesia y de proyectos destinados a dicho
objetivo (venta de comida, partidos de fútbol, etc.).35 En abril del año 2000, la iglesia
contaba con 600 miembros activos (80% jóvenes) de los cuales el 95% provenía de la
comunidad de Santiago de Quito. Como filial de la iglesia Jesús del Buen Pastor de
Santiago de Quito, la iglesia de Caracas ha mantenido fielmente los mismos dogmas y
formas de organización de la iglesia madre. Ninguna modificación se realiza sin previa
autorización de la iglesia de Santiago.
164
128 No obstante hallamos que la iglesia de Caracas no sólo reproduce la cultura religiosa de
las iglesias evangélicas de Chimborazo, sino que también funciona como una extensión de
la comunidad indígena. La iglesia cumple funciones políticas, sociales y culturales a más
de las religiosas. Representa a la comunidad de migrantes en la medida que actúa como
una forma de autoridad, arbitrando, juzgando y resolviendo problemas personales y
colectivos, además de fortalecer el sentido de pertenencia étnica y cultural de los
migrantes. Estas prácticas se llevan a cabo alrededor del terreno religioso: durante los
cultos, a través del mensaje, la música, el uso del quichua, las visitas familiares, etc.
129 ¿En qué consiste la transferencia de prácticas culturales y religiosas de Ecuador a
Venezuela? La estructura organizativa de la iglesia de Caracas, por ejemplo, es la misma
que la del cabildo y de la iglesia indígena, con directivas compuestas por presidente,
vicepresidente, tesorero y secretario. La iglesia de Caracas comprende siete
departamentos tal y como se encontraba organizada la CONPOCIIECH en Colta, que a su
vez era copia del modelo norteamericano de la Unión Misionera Evangélica. Hay
departamentos de diáconos (caballeros), damas, jóvenes, escuela dominical, educación
cristiana, consejería y pro-templo. Cada uno se compone de 5 a 8 personas y tiene su
propia directiva. No existe un solo líder, el liderazgo es de carácter colectivo.
130 Las funciones de los líderes, explican éstos, son más complicadas en Caracas que en
Chimborazo porque “hay más tentaciones en la ciudad”, refiriéndose a las amenazas
sociales y culturales que tienen que enfrentar. Hemos visto ya algunos aspectos como la
pérdida de identidad y la rebelión de los jóvenes. No obstante, existen otros peligros como
el citado “enriquecimiento” de algunos hermanos, refiriéndose a la ruptura de lazos
sociales y principios tradicionales. “Cuando una persona se enriquece se olvida de la
iglesia, se aparta de Dios. Entonces se nota que está diferenciado. Se dedica al comercio y
se olvida de las cosas de Dios” explica el presidente de la iglesia de Caracas.
131 Otra transferencia o continuidad cultural ha sido la forma de elegir a los líderes; al igual
que en la provincia de Chimborazo -el liderazgo (cabildos, iglesias, federaciones, etc.)- se
ha basado en la amplitud de redes de parentesco y alianzas que posee el candidato,
concomitantemente con el prestigio alcanzado. De allí que algunos líderes (o grupos) se
conviertan en detentores de poder.
132 Las formas de sancionar a las personas que han quebrantado las normas y preceptos
cristianos (andinos) también conservan un carácter cultural, hecho que ha escandalizado
a los pastores venezolanos.36 La persona que comete una falta (robo, adulterio, etc.) es
llamada al púlpito, durante el culto, y presentada a la congregación como culpable de tal o
cual falta: “el hermano cometió el error de fornicación y adulterio y lo apartamos tres
meses de la Iglesia”, ejemplifica un líder. Seguidamente el infractor debe arrepentirse
públicamente y es sancionado con la exclusión temporal de los servicios religiosos. Es
decir se le separa de la vida religiosa y social del grupo, el peor castigo que puede recibir
un hombre o una mujer quichua.
133 La etiqueta, reglas y contenidos religiosos provienen de Colta: los días de culto se dividen
por edad y sexo (jóvenes, mujeres, niños). El culto se compone de oraciones, alabanzas,
lectura bíblica, mensaje, canciones y música, la duración de las celebraciones es
igualmente larga, las formas de alabanza y adoración son recatadas, el rito evangélico es
formal y protocolario, idéntico al de las iglesias quichuas de Chimborazo.
134 Esta continuidad de prácticas y creencias religiosas (andinas y evangélicas) provenientes
de Colta no parece resistir más, se halla fuertemente impugnada por las propias
165
dinámicas de una ciudad como Caracas, la cual tiene un ritmo de vida diferente y presenta
nuevas ofertas espirituales y sociales a los migrantes. Internamente, la crisis se ha
expresado en demandas de los jóvenes quichuas por cambios en la iglesia (comunidad) y
en el peor de los casos, en muestras de desinterés y alejamiento hacia otras iglesias
evangélicas.
135 A nivel externo, existe una fuerte presión de los asesores y pastores venezolanos por
romper los “paradigmas” de la iglesia quichua y conducirla hacia un proceso de
modernización, realizando cambios en todos los niveles aquí descritos: organizativo,
liderazgo, ritual, educativo, etc. La influencia religiosa venezolana propone separar la
cultura de la religión, la tradición de la modernidad; en definitiva aspira dividir la iglesia
de la comunidad y establecer claramente y solamente las funciones religiosas como
funciones legítimas de los líderes así como capacitarlos para “edificar la iglesia de Cristo”.
37
141 Las iglesias pentecostales incursionaron en la región de Chimborazo alrededor de los años
setenta, a través de los migrantes que viajaron a la Costa ecuatoriana y a Colombia. Estas
iglesias tuvieron mayor acogida en las comunidades indígenas que se encontraron
apartadas del control de la CONPOCIIECH y de los misioneros americanos de Colta.
142 En pocos años, los pentecostales fueron ganando adeptos entre las iglesias de la
CONPOCIIECH, reclutando sus pastores y templos, a pesar de una fuerte resistencia. Entre
las causas de su expansión, se contemplan los frecuentes conflictos internos y cismas al
interior de las iglesias evangélicas, razón por la cual los pentecostales se presentaron
como una sólida alternativa religiosa.38
143 Si tratamos de resumir las diferencias que existen entre las iglesias de la UME-
CONPOCIIECH y las iglesias pentecostales, podríamos decir que las características
analizadas en las primeras se intensifican en las iglesias pentecostales. Ello en cuanto al
manejo autónomo de las iglesias versus las misiones extranjeras, la multiplicación de
iglesias “sucursales” en el Ecuador y los países vecinos, la simplificación de la instrucción
religiosa y las oportunidades de participación que ofrece. Sin embargo parece ser que la
atracción no solamente reside en estos elementos sino sobre todo en los aspectos
específicos del pentecostalismo.
144 El pentecostalismo se distingue de todas las ideologías evangélicas anteriores por el
bautismo del Espíritu Santo, expresado en la práctica de glosolalia, los ritos extáticos y las
ceremonias curativas. En este contexto, la palabra (verbo) juega un papel muy importante
en la sanación de los enfermos, en la confesión pública, en los testimonios, en la oración y
en la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios.
Nosotros decimos que sí va a sanar, que sí va a levantar (los enfermos de la cama o
parálisis). En el nombre de Jesús que yo sí voy a sanar. En ese sentido tienen poder,
en nuestra confesión. Hay algunos hermanos que sólo están confesando algo
negativo, que no puedo, que no voy a sanar, no voy a levantar, voy a quedarme
paralítico para siempre. Pero yo he dicho tú tienes que confesar claro, ahora él (un
enfermo) está siempre con eso: voy a sanar, voy a levantar. Yo confío que él va a
levantar (pastor quichua).
145 La confesión no sólo es entendida como una declaración sino también en el sentido
religioso del término, como confesión de pecados. En los ritos de sanación, o en los de
“reconciliación” con Dios, las personas enfermas o en pecado no pueden ser curadas o
perdonadas por Dios y la comunidad- si no confiesan sus pecados públicamente. En un
culto de sanidad las personas arrepentidas declaraban: “Dios perdóname todo lo que he
fallado en mi vida, perdóname”, después de la imposición de manos continuaban: “Me
siento libre, me siento tranquila, me siento en paz, tengo alegría en mi vida. Yo mismo he
cometido pecados, desde hoy en adelante ya no más”. Los pastores explican la
importancia de la confesión pública como un ejemplo para otras personas:
La mayoría de personas cuando se reconcilian con Dios siguen en la iglesia,
permanecen y siempre dan testimonio a otras personas. A veces hay otras personas
con problemas similares y dan testimonio, ayuda a otras personas. A veces el
público llora y dice: ‘en verdad que yo también he cometido errores’, se sienten
tristes, dicen ‘en verdad en el mundo hemos pecado contra Dios’ y piden al pastor
que ore, dicen que en ese momento están pasando mal de vida, tienen problemas,
que ore por mí.
146 En un estudio sobre el pentecostalismo venezolano, Yolanda Salas explica la función
catártica de la palabra:
167
163 La glosolalia, el hablar en lenguas extrañas, para los creyentes representa una “prueba
contundente del bautizo del Espíritu Santo”, una señal de que ellos poseen la única fe
verdadera y una confirmación divina de su autoridad. “El bautismo del Espíritu Santo es
la llenura, la plenitud. Las personas que tienen la llenura, el derramamiento del Espíritu
Santo tienen una evidencia: hablan en lenguas o tienen una unción especial para predicar,
para enseñar, se nota claramente a esas personas” explica un pastor pentecostal. La
experiencia del “bautismo de Espíritu Santo”, es una experiencia iniciática que incorpora
visiones y otras experiencias extáticas como podemos observar en el relato siguiente:
164 El bautismo en el Espíritu Santo
Yo experimenté el bautismo del Espíritu Santo, la llegada del Espíritu Santo. Una
noche el Señor me visitó, o sea el Espíritu Santo. Entonces ahí es cuando de pronto
una noche sentí el ruido del Espíritu Santo entrar en mi habitación, como viento,
como el día de pentecostés. Me levanté y sentí un temor, un miedo y yo que me doy
cuenta ya estaba de rodillas y empecé a orar, a pedir perdón a Dios, algo increíble.
El Espíritu Santo entró como un viento, luego sentí un calor, un fuego que me
traspasaba la cabeza, todo el cuerpo, hasta la planta de los pies y había estado
elevado, alzado, en el aire. Empecé a hablar en lenguas, lenguas, lenguas. El Señor
me mostraba en la visión lo que yo había fallado, todos los errores cometidos y yo
170
ahí arrepentido, orando, pidiendo perdón y así pues el Señor me llamó con una voz
audible: “Tú eres mi hijo, instrumento escogido, tú vas a predicar mi palabra”. Era
algo maravillosos que inundó mi corazón. Amanecí una nueva criatura, totalmente
transformado y así con la Biblia mi esposa preguntó: ¿De veras José, tú estás
leyendo la Biblia, algo te pasó? Le dije Gloria a Dios, se acabó el José Mocha viejo,
soy una nueva criatura, Dios me ha llamado. Desde ahí he empezado a predicar, Dios
me llamó primero como evangelista, he recorrido casi todo Ecuador, Colombia,
Venezuela.
165 El don de lenguas generalmente va acompañado con el don de interpretación o profecía,
sin embargo pocas iglesias quichuas cuentan con personas que poseen este don y puedan
interpretar el significado de las lenguas extrañas. Generalmente los creyentes se
contentan con saber que las palabras “divinas” son palabras incomprensibles para el
diablo, con lo cual ya lo ventajan. Para remediar la falta de personas con el don de
profecía, las iglesias indias han debido incentivar a los creyentes a descubrir sus dones o
carismas, a través de la enseñanza bíblica, de la explicación de los dones del Espíritu
Santo, remitiéndose fundamentalmente a los siguientes textos bíblicos: Joel; Marcos,
16,17; 1 Corintios, 12, 13, 14; Santiago, 5,14-15; Hechos, 2, 17-21. “Ahí ellos van
descubriendo y yo como pastor voy también viendo quiénes tienen esos dones, qué dones
tienen”, explica un pastor.
Lo que nosotros hablamos es la primera de Corintios que dice: “Pues el que habla en
lenguas no habla a los hombres, sino a Dios pues nadie le entiende aunque por
Espíritu habla misterios. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,
exhortación y consolación”. Los propósitos de la profecía son tres. Pero como dice
en el versículo 2 “el que tiene ese don de lenguas extrañas que uno habla, adora
cuando está cantando, ese habla en lengua extraña solamente entiende Dios”, ni el
diablo no entiende, ésa es la mejor arma que uno puede tener porque el diablo
entiende todos los idiomas, menos esa lengua, sólo dice que Dios comunica a través,
ni las personas entienden. Eso es una edificación para uno mismo (pastor
pentecostal).
166 Otro pastor relata el caso de una persona con el don de interpretación:
Una época una hermana habló en medio de la congregación en el culto, habló en
lengua, entonces otro alzó la mano y dijo: yo quiero decir lo que dijo la hermana y
esperamos qué diga, dijo que va haber problema ahorita dentro de la iglesia.
Nosotros dijimos, ¿cómo es posible dentro de la iglesia problemas? después de unos
pocos minutos, vino un borracho al lado de la puerta, los diáconos de la iglesia le
mandaron sacando con buena voluntad, de nuevo regresó. Yo salí y le dije por favor
vayase a su casita de buena manera. Dos diáconos le fueron jalando así para que se
vaya a su casa, él cogió una piedra del suelo y ¡pon! en la cabeza, la sangre por ahí.
Al mismo tiempo habló en lengua e interpretó otra persona que iba a pasar un
problema y pasó. Ese es el don de interpretación, el don de profecía.
167 Los especialistas en el tema han interpretado el fenómeno de la glosóla!ia de diferente
manera, ya sea como una vía de escape a las emociones y conflictos reprimidos, como una
expresión de estados alterados de conciencia o como un comportamiento aprendido
(learned behavior).44 Otros autores han hecho incapié en el vínculo existente entre
glosolalia y prácticas shamánicas de distintos grupos étnicos alrededor del mundo. “En
Sudamerica, los chamanes Macuchi de Guyana imitan la ‘lengua’ de reptiles, pájaros y
tigres, cuando son poseídos por los espíritus de estos animales” (Im Thurn en Pollak-Eltz
1996: 27). Martin relaciona la glosolalia con la recuperación de la dignidad de las lenguas
indígenas y explica que se trata también de una forma de expresar el dolor y las
aspiraciones materiales y espirituales de poblaciones que han permanecido “mudas”, sin
derecho a la palabra. En fin, varios autores concuerdan en que el poder del
171
La Sanidad Divina
170 Finalmente haremos una breve alusión a otra característica del pentecostalismo, la
sanación. La “nueva vida” del creyente entendida como renovación espiritual y social no
estaría completa si no existen soluciones a los problemas de salud que tanto aquejan a las
poblaciones marginales. “Yo creo en un Evangelio completo que Cristo salva, que Cristo
sana también”, señala claramente un creyente. Antes sin embargo quisiéramos hacer una
referencia general sobre el sistema de clasificación de enfermedades en el mundo
indígena, el cual es necesario explicar que es producto de la confrontación de distintas
concepciones y tradiciones culturales.45 Esta referencia imprescindible tiene como objeto
examinar la íntima relación existente entre creencias y prácticas culturales tradicionales
y pentecostales, en torno a los conceptos de salud y enfermedad.
171 Bernand, establece cuatro categorías nosológicas entre los quichuas de la región sur del
Ecuador (Cañar): los desmandos, las enfermedades del campo, los hechizos y las
enfermedades de Dios o de microbios. Los desmandos, explica, son enfermedades que
resultan de desequilibrios térmicos, alimenticios y emocionales, mientras que las
enfermedades del campo son provocadas por emanaciones de las fuerzas naturales como
la tierra, el arco-iris, los pozos, el pantano, etc.; la brujería, en cambio, está ligada a la
172
Parecía que los ojos le iban a salir, miraba a un lado y a otro lado, no estaba quieto,
yo entendí que en verdad era poseído. No agredía pero no estaba tranquilo con
ninguna persona, o sea como que tenía miedo a las personas, quería correr, pero la
gente le tenía medio agarrándole la mano. Los padres y familiares sufrían mucho,
rogaban para que ore. Sí oramos pero no fue posible.
177 Los pecados más graves, se refieren a la ruptura de compromisos y promesas hechas por
los fieles a la iglesia y a la comunidad, por ejemplo, no asistir a los cultos, faltar a las
mingas (trabajos colectivos), cometer adulterio, robar, etc. Anteriormente, bajo la
influencia de los misioneros de la UME, participar en política también era considerado un
pecado, ahora ya no lo es.
Yo entiendo que como humano han fallado delante de Dios, a veces ha desobedecido
la asistencia a la iglesia, más que todo yo entiendo que cuando una persona acepta
al Señor dice: “Yo comprometo delante de Dios, delante del público presente
seguiré y no traicionaré”, eso ha hecho promesa, pero después de algún tiempo,
vuelve a cometer errores, ya no asiste un mes, dos, tres, un medio año, ya, se olvida
de la iglesia y a su vez comete algunos errores delante de Dios, entonces ha
fracasado, empobrece económicamente y también enferma (pastor quichua).
178 La segunda causa de enfermedad es debido a la acción maligna del demonio. El diablo
explican los pastores, basándose en Juan, 10, 10, “no viene sino a robar, matar, y
destruir”. En este caso el paciente no “permite” la enfermedad (por medio del pecado)
sino que la enfermedad es “impuesta” por el diablo. El dueño de la enfermedad, explican
los creyentes, ya no es Dios sino el diablo. En estos casos, las personas pueden adquirir la
enfermedad pasando por lugares indebidos, peligrosos, como relata un pastor sobre el
caso de un grupo de jóvenes endemoniados:
Yo pregunté a un joven que tenía ese problema (endemoniado) y me dijo: hermano
pastor, nosotros estuvimos bajando por un lugar, al lado de la casa y una señora sale
y nos dice: por favor jovencitos vengan, vengan, entren, aquí les necesitamos y
cuando han entrado a la casa ha estado encendido una vela, hay una imagen, ha
estado un libro negro, todas esas cosas y descuidadamente ellos oraron ahí dentro,
no se dieron cuenta que el diablo estaba ahí, según ellos dijeron. Entonces cuando
oraron, después salieron, comenzaron a tener problemas, a bailarse, disgustarse,
pelearse, fueron poseídos por el diablo. Cuando salieron ya no salieron igual.
179 La tercera causa de la enfermedad es por “descuido” ya sea por la falta de abrigo, falta de
higiene, o mala alimentación, que según Bernand correspondería a la combinación de las
enfermedades de Dios y desmandos. “Ahí no interviene Satanás, el enfermo debe
cuidarse, buscar médico y orar al Señor”, explica un pastor. Sin embargo la fuerza de la
oración del especialista antes de la visita al médico puede cambiar los resultados.
Observemos:
Cuando es enfermedad física necesita ver los médicos también. Hemos dicho que
vayan donde el médico, hemos orado pero hemos dicho que vaya donde el médico.
Pero ellos han testificado, han dicho: yo he ido donde los médicos, he hecho curar
pero no he sanado, ahora por medio de la oración yo he ido donde el médico y estoy
sano, así me han testificado.
180 Otra versión sobre esta clase de enfermedad dice que en los “descuidos” se alojan los
espíritus malignos por lo que también hay que “echarlos”, pues “dominan”, “oprimen” a
su víctima a través de la enfermedad. Una última explicación de la enfermedad, es como
“prueba del Señor”, en este caso no hay pecado, todo lo contrario, Dios prueba la fe y el
amor de los verdaderos creyentes, permitiendo al Diablo intervenir. “Algunas personas
demuestran que pueden o no soportar esa prueba” señala el pastor Guamán. En los casos
174
de pasar la prueba, el creyente sale más fortalecido, siguiendo el ejemplo de Job, un siervo
de Dios del antiguo testamento.47
181 Para todos estos casos de enfermedad se realiza una ceremonia de sanidad que consiste en
“luchar” contra los espíritus malignos que causan la enfermedad. La curación está
entendida como una batalla que hay que ganar. Los sanadores relatan sentir “venganza”
frente al enemigo próximo: “Un escalofrío, una venganza como que me voy a pelearle,
algo así. Ya el compromiso que tenía de salir a otra parte, el Señor corta, él dice vayase
para allá (donde hay una enferma). Quiero decir que el Señor está hablando. El Señor
dirige, no es a cualquiera. Yo espero esto, si el Señor me permite, me voy, sino permite no
me voy”. Antes del “enfrentamiento”, la persona que va a curar debe sentir el “poder” y
la “autorización” del Señor de que puede sanar pues la sanidad viene de Dios. Debe por lo
tanto orar y si es posible ayunar.
182 Esta investidura de poder es una experiencia de éxtasis, es la “manifestación” del Espíritu
Santo, tal y como lo describe un “autorizado”:
Le viene a uno la temperatura, viene un calor, un fuego, se siente uno así. Algo que
está sobre mí, algo que influye, se siente calor, fuego en todo el cuerpo y ya no soy
yo, entonces el Señor está cubriendo con su poder, porque el Señor da poder para
esto, no nosotros. Se siente la unción, un calor que penetra en nosotros. Y ahí
orando se cambia la lengua, la palabra, habla lengua celestial y entonces ahí
sentimos que Dios está con nosotros. Yo tengo que sentir la presencia del Señor, yo
tengo que hacer oración de lágrimas, no es así nomás.
183 En los casos de “endemoniados” la condición de ungido es fundamental, pues el
endemoniado puede “contagiar” los demonios o revelar los errores y pecados que ha
cometido el especialista, como veremos más adelante.
184 Cuando no hay una experiencia de éxtasis como la anteriormente descrita, el pastor
recurre a su convicción de que Jesús sanó a los enfermos en el pasado y seguirá
haciéndolo en el presente. De esta manera algunos pastores comienzan la ceremonia
poniendo la Biblia en la cabeza del enfermo y diciendo: “Señor, antes, hoy, siempre tú
mismo eras un Dios todopoderoso. Antes has sanado y ahora tengo fe que vas a sanar”.
185 Otro elemento esencial de la curación es la fe del enfermo, fe en que va a ser sanado, fe en
que Dios lo sanará. “Ahora para recibir la sanidad tiene que creer, tiene que tener fe, tiene
que tomarlo como una promesa, tiene que tomarlo como algo que es para mí. Creer que
Dios puede sanar”, explica un pastor. Pero fe no solamente debe tener el enfermo sino el
especialista, sus ayudantes y toda la congregación que asiste al acto de curación. En el
caso de que exista una sola persona “incrédula”, la ceremonia de sanidad divina no
surtirá efecto.
186 El relato de una curación ilustra muy bien este punto:
Así mismo yo me recuerdo que una hermana ya estaba a punto de morir en la cama,
en ese tiempo había una enfermedad llamada cólera y entonces hizo una invitación
allá a nosotros y otro pastor también. Había estado llenita esa casa, ese cuarto y
había también otros pastores. Nosotros antes de entrar a esa casa, hemos orado
primeramente en la calle arrodillándose, antes de entrar, para que el Señor lo
permita, para que el Señor vaya con nosotros porque nosotros no nos vamos solos
sino con el Señor y entonces cuando entramos allá, explicamos: “si ustedes tienen fe
en el Señor y piensan que esta enferma va ser sano, si creen esto, estén aquí, si no
creen así por favor la puerta está abierta, salgan. ¿Para qué hicimos eso?, para que
no haya estorbo: salieron y algunos que creían que sí va ser sano, quedaron.
175
187 Una vez presentes las características esenciales de la sanidad, el especialista invita a todos
los enfermos a pasar adelante para confesar los pecados. Una vez “reconciliados” con
Dios, el pastor impone sus manos, aplica aceite o coloca la Biblia sobre la cabeza del
enfermo y ora así: “En el nombre de Jesús yo reprendo cualquier enfermedad, en el
nombre de Jesús echo fuera la enfermedad, cualquiera que sea la enfermedad, yo declaro,
confieso la sanidad, salud de este hermano. Reprendo la enfermedad y desato la bendición
de Dios, la sanidad divina, la salud.”
188 Otras frases y palabras recogidas en ceremonias de sanidad dicenasí:
En nombre del Señor, en nombre de Jesucristo salga de aquí el demonio, en el
nombre del Señor. Usted no tiene ningún derecho en este hombre o esta mujer, esta
es casa de Dios. Tu, demonio, enfermedad que estás aquí, no sé tu nombre, sal de
aquí, ándate.
189 El arrepentimiento, la oración, la imposición de manos y la utilización de aceite, por lo
tanto, tienen el objetivo de “expulsar” la enfermedad y los demonios del cuerpo del
enfermo, siguiendo fielmente la enseñanza bíblica:
“¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia que oren
sobre él y le unjan con óleo en nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al
enfermo y el Señor hará que le levante y si hubiera cometido pecados, le serán
perdonados” (St. 5,14-15). “Estas son las señales que acompañarán a los que crean:
en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán
serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las
manos sobre los enfermos y se pondrán bien” (Mc. 16, 17-18).
190 Los quichuas pentecostales tienen predilección por los relatos bíblicos sobre
endemoniados, como por ejemplo: la historia de Jesús y los gadarenos (Mt. 8, 28-34).
Ciertos elementos de estos relatos los encontramos mezclados con las experiencias
personales de los especialistas.
191 El rito de sanidad divina, por lo tanto implica oraciones, llantos, gritos, confesiones,
incluso revolcones en el suelo. El rito se puede prolongar por muchas horas, según la
enfermedad o la clase de espíritu que habita en el enfermo. En los casos de posesión, los
espíritus malos se resisten a abandonar el cuerpo del enfermo, por lo que la duración del
ritual es más larga y la intensidad más fuerte. En estos casos los especialistas deben
recurrir a palabras de “poder” como mencionar la palabra: “sangre de Jesucristo”. Dicen
así: “El demonio que está morando en esta persona, salga de aquí, en el nombre del Señor,
reprendo en el nombre del Señor, que este hombre tiene que ser lavado con la sangre de
Jesucristo”.
192 Mencionar las palabras: “sangre de Jesucristo”, explican “es el arma más eficaz contra el
demonio, es como una espada, un arma poderosa”. La prueba de que los demonios
“poseen” a la persona está en los efectos que producen las palabras de “poder”. Cuando
los especialistas nombran a Dios, a Jesús, a la sangre de Cristo, el enfermo insulta, escupe,
grita, empuja y se revuelca en el piso, rechazando salir. Una vez que logran expulsarlo del
cuerpo del enfermo, se calma y procede a pronunciar las palabras sanadoras. El
especialista le exige repetir: “nombre de Jesús”, “mi Señor” y si lo hace, está curado. Pero
los resultados no siempre son exitosos. Hay personas que no sanan, hay poseídos que no
son exorcisados. Hay batallas perdidas. Las razones son varias: el especialista no está
suficientemente preparado (en oración y ayuno) para enfrentar a un demonio o hay miles
de demonios que pueden estar en el enfermo y necesita ayuda de otros especialistas. Otra
176
razón del fracaso se atribuye a las ‘malas condiciones’ del sanador, es decir, no está
“limpio de pecados” y ello delata el mismo poseído, como nos relata un sanador:
Por ejemplo si hay alguna persona que este en malas condiciones y que quiere orar,
directamente te dice el poseído: “tu con que cara vas a orar” y a veces te puede
decir en qué condición estás, por ejemplo, el poseído declara que tú tienes un
problema, supongamos que estés tomando, emborrachando pero tú quieres orar
por el poseído, tranquilamente te dirá: “tu andas emborrachando, así quieres orar”
declara el endemoniado, ellos ya saben. A veces cuando uno tiene miedo, es
preferible que no estar ahí, porque contagia a aquella persona, pasa. Mejor evitar
estar allá.
193 El fracaso de una sanación llevó a un especialista a recurrir a la fuerza física pues
procedió a “latigar” al endemoniado y según el relato, aquello enfureció más a los
demonios, posteriormente el enfermo fue llevado a un especialista más poderoso, quien
tampoco pudo curarlo. Escuchemos este dramático caso relatado por el segundo sanador:
Había traído a un endemoniado, había pasado de abajo de otra iglesia, entonces han
hecho oración y un pastor ha cogido su fuete, ha dado látigo al endemoniado, a lo
mejor salió furioso (el demonio); había estado en un cuarto cerrado. Sólito me fui,
ninguno me acompañó porque no sabían a dónde iba yo, ni mi mujer. La gente me
ponen a orar y yo dudaba diciendo pero esta gente no cree, nada más son
espectadores. Me habló el Señor así, en mi corazón, tenía ese pensamiento de que
toda la gente es incrédula, que no iba a sanar, pero de todas maneras yo hice el
esfuerzo de orar y me habló ahí (el endemoniado): “usted no tienes que decirme
nada, no estoy molestando a usted, yo estoy pasando por aquí a no se dónde dijo,
allá estoy pasando, déjeme salir de aquí. Este endemoniado habló así, bravo
demasiadamente. Yo reprendí sólito, ahí estaban tantos demonios, no podía solo,
porque los otros alrededor mío eran incrédulos. El escupió en mi poncho, entonces
no hice caso, dejé ahí. Otros pastores quisieron hacer caso con el fuete, eso era peor,
porque no es una pelea carnal. En el libro de Efesios dice: que nosotros no peleamos
con carne, con hueso, hombre por hombre, sino con huestes celestiales, con lo que
anda en el aire, con los espíritus malignos, con ellos peleamos. Entonces nosotros
tenemos que tener un espíritu ferviente, un espíritu de poder para poder sanar o
para poder ganarle a cualquier circunstancia, cualquier cosa.
194 Los resultados positivos de la sanidad pueden ser inmediatos o a largo plazo. Las personas
sanadas inmediatamente experimentan el Espíritu Santo que se manifesta con visiones y
sensaciones:
Cuando se recibe la sanidad se ve una visión claramente porque los dos ojos están
cerrados y como quien dice tenemos un ojo espiritual, se ve una claridad que viene
de arriba o algo como especie de candela que baja, una paloma, alguna cosa. Se
siente algo que ha tocado en el cuerpo, ése es sanado, se siente algo. Y entonces
después el cuerpo mismo ya es liviano, sano. Eso mismo dice la Biblia: ‘todos los que
son cargados, cansados, venid a mí y yo lo haré descansar’. Nosotros tenemos que
confiar en el Señor (creyente sanada).
195 Algunos pastores junto con las oraciones, aceites e imposición de manos que realizan para
curar a los enfermos, también recetan remedios. Es común que los especialistas
pregunten a los enfermos los síntomas de la enfermedad, para así tener un “cuadro” más
completo del mal y poder utilizar la medicina como un instrumento más de sanación.
196 Un pastor explica los resultados de la oración en una niña enferma:
A veces los resultados son instantáneos y a veces demora también. Por ejemplo una
vez en Caracas, yo estaba saliendo de la casa de mi cuñada y una hermana me dice:
hermano pastor mi hija se muere, por favor ¿qué puedo hacer? Yo dije: no se alarme
por favor, venga para orar, entramos en la casa, oré y yo le dije vaya compre
bebetina (remedio) y hazle tomar. Y por la tarde la hermana vino y dijo mi hija está
177
sana. Primero yo le pregunté cómo estaba, si estaba con fiebre, entonces le dije vaya
compre bebetina, hazle tomar, yo voy a orar por él y se calmó la niña que estaba
llorando, se calmó.
197 Dentro de las prácticas de curación tradicional indígena, existen lugares y personas
especializa das en la sanidad de los enfermos, por ejemplo, la región amazónica del
Ecuador constituye un lugar privilegiado de shamanes. Los curanderos de la Sierra,
periódicamente, acuden a la Amazonia a buscar materiales de trabajo (ayahuasca) y
“poder”. A nivel regional ocurre lo mismo, hay comunidades y curanderos que gozan de
mayor reputación para sanar que otros.
198 En el caso de la sanidad divina practicada por las iglesias pentecostales parece ocurrir
algo parecido. La comunidad de Pulucate y sus pastores han ganado renombre como
competentes sanadores, y eso se demuestra con el envío de enfermos por parte de otras
iglesias y pastores hacia esta comunidad. Este hecho se puede atribuir también a que
Pulucate es la comunidad pentecostal más antigua de la provincia, es decir, aquí se viene
practicando la sanidad divina desde hace más de quince años. Los “dones” del Espíritu
Santo ya han sido derramados en algunos creyentes de Pulucate, mientras que las iglesias
de la CONPOCIIECH recién han empezado a reconocer estos dones.
199 Los pastores de Pulucate explican este hecho por dos razones: Primero porque son
hombres de fe, de predicación fuerte, “autorizados” por Dios, por lo que los demonios les
temen. Segundo porque consideran débiles a los otros pastores e iglesias que no pueden
ganar las batallas contra el demonio:
La sanidad no sucede en todas las campañas, sólo donde hay pastores espirituales,
donde hay lloro, lamentos, predicación fuerte, juicio verdadero. Entonces ahí sí
pueden surgir ciertas cosas, no en todas partes, peor en otras partes que no creen
en la sanidad, en los milagros, no puede suceder esto. Algunos pastores han
mandado a nosotros, han dicho “nosotros no podemos hacer estas cosas que se vaya
allá a Pulucate, ahí hay estas personas que pueden orarle”. Entonces yo pregunto
“¿por qué? sí usted es evangélico pero sólo permite hasta aquí nomás y con eso
queda conforme”. Entonces los pastores, los cristianos están ahí no más, no quieren
pelearse con el demonio, no quieren ganar la batalla. Y nosotros cuando ya pasamos
esto, el diablo, el demonio conoce a nosotros porque somos personas autorizados,
tenemos poder, entonces ya no se puede hacerle nada. Tenemos entonces que
explicarles a los enfermos todo, como cualquier médico: “tiene que tener fe,
concentrarse”. Nosotros decimos que si no cree no va a sanar, tiene que creer para
sanar (pastor pentecostal).
200 Existen diversas teorías que explican cómo ocurren las curaciones por medio de la fe, sin
embargo quiero mencionar aquella que explica cómo las ideas, creencias positivas y la fe
tienen un enorme poder de curar el cuerpo y el espíritu.48 Algunos investigadores insisten
en la importancia de vincular al individuo con la sociedad en el sentido de que los
procesos de interacción social son determinantes en la salud y la enfermedad de las
personas. “Sería, por lo tanto, innecesario insistir en que el aislamiento y la soledad
provocan sufrimiento y enfermedad, mientras que la interacción social estimula, crea
sugestión, sentimientos de apoyo y de solidaridad, ingredientes fundamentales en los
procesos de curación...” (Silveira 1999: 359). Dentro de esta lógica, Silveira continúa
explicando que estar enfermo significa estar ubicado fuera de un orden determinado y
que el proceso de curación ocurre con la reintegración del individuo en un orden
simbólico del cual él estaba separado, posibilidad que ofrece el pentecostalismo.
201 Percibo que el momento actual de pentecostalización de los grupos evangélicos es
trascendental para analizar la recuperación de las tradiciones religiosas locales. Las
178
Pulucate a la vanguardia
204 En Pulucate, una de los primeras y más grandes comunidades evangélicas de la provincia,
los procesos de adaptación protestante se han anticipado al de otras comunidades
indígenas.50 Pulucate, considero, representa una muestra de lo que sucederá con otras
comunidades indígenas respecto al desarrollo del protestantismo en Chimborazo. La
mayoría de la población evangélica se ha convertido al pentecostalismo -480 familias-; la
filiación del resto de población -120 familias-, queda imprecisa; se trata de un
protestantismo semi pentecostal.
205 Como resultado se ha dado un acelerado fraccionamiento religioso; en 1999 existían
cuatro iglesias pentecostales y una semi pentecostal (ninguna católica): Ríos de Agua
Viva, Iglesia Nueva Esperanza, Iglesia Nueva Vida, Iglesia Nazarena e Iglesia Emanuel.
Cada iglesia realiza, por separado, sus cultos, fiestas espirituales y juegos deportivos. En el
plano político, la fragmentación religiosa no ha influido en la consolidación de acuerdos
para candidatizar y elegir autoridades indígenas. En las elecciones municipales de 1998,
tres indígenas apoyados por dos partidos contrarios conquistaron la alcaldía y dos
concejalías.51 Inversamente a lo ocurrido en el pasado, a nivel social no existen conflictos;
las formas de reciprocidad y trabajo comunitario se conservan.
206 La primera iglesia Pentecostal “Misión Evangélica Ríos de Agua Viva” se formó en 1992, a
raíz de una disputa entre creyentes de la UME. La razón, como en la mayoría de los casos,
se debió a un lío de faldas de los pastores locales, quienes negándose a acatar el dictamen
de los dirigentes de cesar las funciones de pastor, recuperaron el cargo fundando una
iglesia pentecostal. Según otra versión, la iglesia Ríos de Agua Viva apareció como
consecuencia de una “manifestación del Espíritu Santo” durante un culto. Esta
experiencia religiosa fue “incomprendida” y despreciada por los pastores de la
CONPOCIIECH, motivo por el cual buscaron otra iglesia evangélica que les acoja.
179
“Sentimos la presencia del Señor, por eso lloramos, arrodillamos”, comenta su pastor
respecto de la nueva liturgia. Sin embargo, la mejor garantía sobre la veracidad de la
nueva forma de culto, aclaran, está escrita en la Biblia, fuente indiscutible de autenticidad
y certeza.
207 En 1998, esta iglesia era la más numerosa de Pulucate, contando con 150 familias afiliadas.
En el resto de la provincia poseen 22 templos en distintas comunidades indígenas. En
Guayaquil existen tres templos y en Quito uno. La iglesia Ríos de Agua Viva está
organizada por departamentos: instituto bíblico, consejo pastoral, colegio a distancia,
sociedad de damas, departamento de música y departamento de distrito. Le sigue, en
número de fieles, la iglesia Emanuel, originariamente de la UME, con 120 familias
afiliadas. Esta iglesia no se encuentra afiliada a la CONPOCIIECH, sin embargo expresan su
simpatía con la Confederación. Aunque manifiestan no ser pentecostales, descubrimos
que su pastor ha sido formado en el instituto bíblico de la iglesia pentecostal “Asambleas
de Dios” de Guayaquil. Admiten la validez de los dones de sanación y lenguas, aunque
confiesan no practicarlos. Reconocen a las “Asambleas de Dios” como una iglesia más
importante y fuerte que la CONPOCIIECH, sobre todo por su predominio a nivel nacional.
208 Las otras iglesias pentecostales -Nazarena, Nueva Vida y Nueva Esperanza- se reparten el
resto de población dividida en tres diferentes barrios de la comunidad. A diferencia de las
iglesias de la UME, que se encuentran agrupadas en la CONPOCIIECH, las iglesias
pentecostales se encuentran dispersas y con mayor propensión a la fragmentación. En
este sentido, la CONPOCIIECH ha funcionado como una forma de organización social y
étnica que ha mantenido cierto control y unidad de las iglesias. Sin embargo el mercado
religioso actual exige la renovación de estrategias de retención y reclutamiento de
creyentes.
209 Durante los años 70, de la misma forma que en Pulucate, la iglesia pentecostal de Santiago
de Quito nació de una disputa entre miembros de la UME, después de que fueron
sancionados dos pastores debido a un problema de adulterio. “La iglesia les disciplinó con
dos años sin voz ni voto; podían asistir pero no actuar. Estos hermanos fueron a vivir a
Colombia y a su regresó formaron la iglesia pentecostal”. Así nació una nueva iglesia en
Santiago de Quito, la que primero se llamó “Pentecostal Unida” y luego “Apostólica del
Nombre de Jesús”. La sede internacional de esta iglesia se encuentra en Barranquilla,
Colombia. Llegó al Ecuador a través de misioneros colombianos quienes han continuado
incursionando hacia el Perú.
210 La asesoría espiritual proviene de Colombia a través de un directorio de misiones
extranjeras y una junta administrativa compuesta de un presidente, un secretario, un
tesorero y dos vocales. La junta administrativa es quien concede el nombramiento a los
pastores. La jerarquía a nivel nacional consiste en: 1) un presbítero, que es una persona
muy cercana a los pastores para asesorarlos y posesionarlos; 2) el pastorado general, que
es un cargo vitalicio; 3) el pastor nacional; 4) los pastores locales; 5) y los ayudantes
obreros. A nivel local, cada iglesia tiene sus autoridades compuestas por una Junta Local
de Ancianos con una directiva de presidente, secretario y tesorero; una directiva de
damas lorcas y una directiva de jóvenes. Cada directiva se hace cargo de realizar sus
cultos y recoger ofrendas. La junta local administra el dinero y arbitra sobre los conflictos
que se suscitan en la comunidad. Los encargados de realizar el culto y cuidar del templo
180
son los obreros, ellos predican y cantan; son elegidos por su modo de vida en relación,
según dicen, al testimonio, la oración, el ayuno, la lectura bíblica, el temor y la
obediencia. También existen grupos de evangelización, encargados de realizar los planes
y estrategias de propagación del Evangelio, junto con el pastor. Los métodos de
evangelización han variado año tras año; se han realizado campañas en coliseos cerrados,
cultos al aire libre en diferentes sectores y visitas casa por casa.
211 La iglesia de Santiago de Quito no tiene institutos ni seminarios de formación. Según
refiere un pastor “a mí fue el Espíritu Santo quien me ha revelado las cosas del reino de
Dios, la palabra escrita; se aprende en los cultos, reuniones y estudios bíblicos”. La única
instrucción formal consiste en organizar estudios bíblicos cada tres o seis meses, donde se
reúnen cuatro días y realizan sesiones de preguntas y respuestas. El cargo de pastor nace,
entonces, de la “vocación” y de la calidad moral del creyente, quien previamente debe ser
ayudante obrero a tiempo completo y gozar del llamado de Cristo para ejercer este
ministerio; posteriormente es recomendado a la junta administrativa, quien lo nombra y
le asigna una comunidad determinada. En la provincia de Chimborazo existen 15 iglesias
afiliadas a la Iglesia Apostólica del Nombre de Jesús, la principal es la de Santiago con 150
miembros. Las demás iglesias se encuentran en las comunidades indígenas de
Chacaguayco, Lupaxí Central, Ingapirca, Salarón, Basquitai, Nauhu, San Pedro de Iguaso,
Chuquipogyo, San Pablo, y otras; con una población aproximada de 800 personas.
212 Cada año celebran la “gran confraternidad anual”, evento al cual asisten miembros de la
iglesia de todo el país y evangelistas colombianos. La congregación más numerosa -900
miembros- se encuentra en la ciudad de Naranjal en la provincia de los Ríos. Existen
también iglesias en varios lugares del Oriente ecuatoriano, donde han migrado los
colteños como en Archidona, Puyo, Agual, etc. Además existen iglesias pentecostales
quichuas en varias ciudades de Colombia que funcionan aparte de las iglesias mestizas,
como en Ipiales, Pasto y Tumaco. En Pasto, por ejemplo, hay cuatro iglesias del Nombre de
Jesús, una quichua con 60 creyentes y tres colombianas. La organización de las iglesias es
similar a la de las iglesias de la UME, los pastores “fundan” iglesias y se responsabilizan de
su administración. La doctrina de la iglesia pentecostal Nombre de Jesús es sencilla, los
pastores lo resumen en los siguientes artículos de fe: creemos en un solo Dios, creemos en
el bautismo, en la fe en Cristo para nuestra salvación, creemos en la segunda venida de
Cristo y en el temor de Dios.52
213 Tanto los pentecostales como los de la UME-CONPOCIIECH se autodefinen en oposición al
“otro”. En el primer momento de la conversión al protestantismo, el otro era católico;
ahora el otro es su rival protestante. De los temas que más se discuten estan aquellos
relacionadas con la Virgen y los santos. Decían por ejemplo: “La Virgen no debe ser
adorada, era la mejor de todas las señoritas de Jerusalén, no se ponía pantalón ni se
pintaba, ni se ponía tantas cosas”. Ahora, los pentecostales arguyen en contra de otros
grupos evangélicos sobre temas doctrinales como la Trinidad: “nosotros somos unitarios
en relación a los ”trinitarios“ de la CONPOCIIECH; ellos creen en tres dioses: el padre, el
hijo y el Espíritu Santo, en lugar de uno solo”.
214 Los evangélicos de la CONPOCIIECH, por su parte, repiten con los pentecostales la misma
denuncia que antes les hicieron los católicos sobre un empleo parcial de la Biblia. Las
iglesias de la CONPOCIIECH hoy declaran emplear la Biblia entera: “desde el Génesis hasta
el Apocalipsis, no hay un verso favorito”.
La Biblia hay que ver con contexto, si se ve sólo un lado se puede desviar de la
Biblia. Algunos no leen la Biblia con contexto, por eso hay que ayudarse con
181
Epílogo
217 En este capítulo hemos procurado describir y explicar la experiencia indígena en el
manejo de las iglesias protestantes, así como la forma de apropiación de la práctica
evangélica reflejada en los ritos de “entrega al señor”, en la organización de cultos, en las
fiestas “espirituales” y en la fundación de numerosas iglesias. Ciertamente, la autonomía
indígena reflejada en el manejo de las iglesias no ha tenido mucho éxito. La CONPOCIIECH,
como forma de organización social del sector protestante, ha fracasado debido a la
ambición personal y a la inexperiencia de sus dirigentes en el manejo de recursos
económicos. Quizá lo único que ha funcionado en la Confederación ha sido el manejo del
Instituto Bíblico de Capacitación de Líderes Religiosos, el cual se encuentra bajo vigilancia
de los misioneros americanos de la UME.
218 Una posible explicación sobre el interés puesto en el Instituto Bíblico es el afán de crear
una estrategia de control de los pastores, quienes son las cabezas de las iglesias locales. La
fidelidad de la gran mayoría de iglesias protestantes hacia la CONPOCIIECH podría
explicarse por el apoyo de ésta a las minorías protestantes durante el ciclo de persecución
y violencia religiosa de los primeros años de evangelización. Además porque no ha
existido un órgano de representación religioso a nivel étnico y regional. También es
importante destacar la flexibilidad litúrgica y política de la CONPOCIIECH al haber
apoyado la “pentecostalización” de las iglesias quichuas a pesar de la oposición de los
misioneros americanos y el respaldo otorgado al movimiento evangélico Amauta Jatari en
las campañas electorales.
219 Respecto a la relación entre la CONPOCIIECH y los misioneros americanos, observamos
que por momentos se vislumbra un deseo de independencia total, mientras que en otros
momentos se observa una continua dependencia que les ha obligado a mantener dos
formas de culto, uno en la comunidad y otro en la ciudad, uno sin alabanzas y otro con
alabanzas. Con la participación política activa, y un reciente proceso de cuestionamiento
sobre el proceso de evangelización, creemos que la relación con los misioneros
norteamericanos continuará debilitándose como hasta ahora ha ocurrido. Los misioneros
raras veces son consultados o invitados a participar en reuniones internas de la
CONPOCIIECH. La multiplicación de iglesias quichuas -casi 600 en 1999- no está asociada a
182
Orando al Señor
El Culto
184
Campaña de evangelización
185
El pastor predicando
NOTAS
1. Ver Bastian, J.P. 1986: 165.
186
por todo el mundo y predicad el Evangelio y todo el que sea bautizado será salvo, mas el que no
crea será condenado”. Ahí no dice que hay que bautizar a los niños ni hacer misas por los
muertos para que sean salvados. Desde ahí vino la división y se publicó el Evangelio y predicó. La
iglesia de Dios ha retoñado y surgen nuevas religiones, porque está escrito: “Apartarán de la
verdad el oído y se volverán a las fábulas”.
53. Ver Marcos 16:17 “En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas; tomarán
en las manos serpientes y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos
pondrán sus manos y sanarán”.
54. El texto original en inglés dice: “It is a potent combination of external influence and radical
local adaptation: unites the ancient layers of solidarity with the kind of expansive organizational
principles and the preference of stories, gesture and oratory, belongs simultaneously to pre
literate and post literate society. Retains the participation found in the fiesta and unites that to a
spiritual version of the contemporary encounter group”.
190
Motivaciones
10 En los siguientes relatos encontraremos diversas razones por las cuales los individuos
explican su acercamiento al protestantismo.
11 Muchos de los primeros conversos escucharon el mensaje evangélico en las clínicas de los
misioneros norteamericanos, o por medio de la radio local o en los cultos al aire libre de
las ciudades. Para algunas personas lo más impactante del mensaje fue escuchar hablar de
los santos como “ídolos”, como objetos de palo sin vida; descubrieron que no comían ni
caminaban como se había creído siempre. Se les demostró la falta de poder de las
imágenes para curarles y ayudarles a salir de la pobreza; en su lugar escucharon hablar de
la “teología de la prosperidad”, la cual proponía un bienestar abierto y disponible para
todas las personas dependiendo del esfuerzo individual.6
192
12 Damacena sostiene que en el momento en que el creyente logra hacer esta conexión entre
prosperidad y esfuerzo individual se produce un cambio profundo de mentalidad.
Acostumbrado a la resignación, pasa a entender que todos tienen derecho a la no
pobreza y que todos pueden dejar de ser pobres. Ese convencimiento provoca una
actitud emprendedora del fiel en el mundo, llevándolo a superar las condiciones
desfavorables en las que vive (1999:. 6).
13 Encontraremos señales de esta actitud emprendedora en testimonios como el de Nicolás
que relata una cosecha de títulos religiosos, o en la exitosa compra de tierras conducida
por taita Juan, o en la carrera promisoria del pastor Mocha.
14 Para otras personas la mayor impresión les causó escuchar hablar sobre el destino fatal
que les deparaba a los inconversos y su exclusión total de la salvación. El temor por la
salvación del alma entró en escena para quedarse. Otros, en cambio, aceptaron el mensaje
por la ética y estética que difundía: ahorro, disciplina, trabajo, ausencia de licor y peleas,
buena imagen física de los primeros creyentes. La “buena” presencia de los pioneros, su
compostura y aire ilustrado predispuso a muchos a prestar atención al mensaje. Ellos
proyectaban una apariencia de “allí causaita”, de buena vida. Manuel recuerda que cada
vez que su nuera le llevaba al culto planchaban la ropa o le obligaban a cambiarse de
prendas de vestir.
Compramos ropa, teníamos conferencia, reunión en mes de septiembre, en
Carnaval, entonces para eso andábamos muy buenos, puesto ropa nueva, sombrero
bueno, alpargata de caucho y sanitos conversábamos la palabra de Dios. Haga como
nosotros decían.
15 Casi todos relatan experiencias de éxtasis, marcadas por sensaciones físicas, aduciendo
estados de purificación y transformación. Algunos relatos están cargados de elementos
fantásticos que tienen como objeto rechazar un mundo a favor de otro, el mundo de antes
a favor del mundo evangélico. Antonio Guarnan, por ejemplo, recuerda que durante los
bautizos en la laguna de Colta, llegaban los curas, sacristanes y cabecillas a pelear contra
los recién bautizados y él los terminaba convenciendo a todos sobre la superioridad de la
nueva fe.
El primer creyente
16 Pablo Suqui de 80 años fue el primer creyente en Santiago de Quito. Se convirtió al
protestantismo en 1959 a raíz de una prolongada estadía en el hospital de Colta. Los
misioneros lograron curarle una avanzada tuberculosis a los 39 años de edad y además le
enseñaron a leer la Biblia. “Cuando se ve a Dios, sanó enfermedad, se abrió el ojo”,
aseguraba Pablo. Su llegada al hospital fue el último recurso, luego de visitar curanderos y
médicos y superar miedos y prejuicios sobre los misioneros americanos.
17 El padre de Pablo fue emigrante en el sur de Chimborazo. El, a su vez, trabajó como
vendedor de ropa en ciudades de la Costa y Colombia; a los 24 años regresó a la
comunidad y se casó. Algunos años más tarde enfermó. Pablo, antes de ser evangélico,
gozaba de prestigio y respeto en la comunidad, había sido “alcalde” en las fiestas de
Carnaval, “embajador” en las fiestas de Navidad y “prioste” en las fiestas de San Miguel;
además había ocupado varios cargos en el cabildo. Su temprana conversión le valió la
enemistad de los comuneros de Santiago, quienes le declararon una guerra sin cuartel.
“Botándome chicha, insultándome y pegándome”, recuerda Pablo.
193
Aunque tenga plata o no tenga plata, yo recién casado en seguida sabía hacer fiesta
vendiendo animalitos, sacando plata como préstamo de los cantineros. No sabía
tener ropita buena, ni siquiera guaguas estaban en la escuela, nada, nada.
Totalmente la gente era perdida.
18 Pablo protagonizó el conflicto entre los comuneros de Santiago de Quito y la policía,
relatado en el capítulo III. Durante este conflicto, repasemos, fueron tomados presos
numerosos católicos por una denuncia realizada por los evangélicos. Sucedió en el
carnaval de 1965. Pablo junto a otros creyentes regresaban del culto cuando fueron
atacados por los comuneros de Santiago quienes “borrachos” los amenazaron y pegaron
con palos, machetes, escopetas, piedras y ”espinos”, destruyendo sus casas, rompiendo
tejas y vidrios. Al siguiente día, los vecinos evangélicos, junto a un misionero americano,
intentaron visitar sin éxito a los heridos:
No dejaron entrar carro, los borrachos bailando, jalando palos, cuchillos, mama
cuchara, todo lo que encontraban, haciendo carnaval. A esos evangelistas matamos,
comemos, decían; entonces no dejó entrar.
19 Seguidamente denunciaron a la policía de Riobamba sobre el “levantamiento” contra los “
hermanos” evangélicos de Santiago y la policía arrestó a treinta comuneros, un hecho sin
precedente.
20 Pablo afirma que a raíz de este suceso, muchas personas se hicieron protestantes como
señal del poder del Dios cristiano. A ello habría que añadir la importancia que tuvo la
asesoría legal, ofrecida por la Unión Misionera Evangélica, para resolver los conflictos.
Las fuerzas de los conflictos se tornaron disparejas, beneficiando a los sectores
protestantes.7
21 Los acontecimientos de esta época convulsionada hacen que Pablo evoque los
sufrimientos de los primeros tiempos de evangelización, donde el peligro y los conflictos
fueron incesantes. Paulatinamente su familia y amigos aceptaron la nueva fe:
La evangelización a los primeros creyentes era disimulada, uno que otro no más, no
públicamente; si sabían hubieran matado, eso no querían ver, por eso me llevaron a
mí pobre, tantas veces al cura. Borrachos, cada día sabían tomar y yo sufriendo
cuando viajaba a hacerme curar.
22 Pablo considera que, a diferencia de los católicos, los evangélicos saben vivir bien: “Ahora
ya sentimos dónde vivimos, qué situación tenemos, qué necesitamos, necesitamos el
estudio para mejorar los hijos, tenemos consideración a los hijos que no vivan como
nosotros, como antes”.
23 De acuerdo con la estrategia de entrada de los primeros misioneros americanos, se
buscaba sanar a una persona influyente de una comunidad. El doctor y misionero
Dillworth declaraba que el mensaje evangélico debía adaptarse a la cultura indígena no en
términos teológicos ni filosóficos sino, con beneficios físicos. Con este método de atención
a la salud se esperó que los primeros convertidos traigan consigo a sus familias
extendidas. Esto fue exactamente lo que sucedió con Pablo Suqui, su familia y la
comunidad de Santiago de Quito.
El presidente de la CONPOCIIECH
24 Nicolás Guambo fue nombrado presidente de la CONPOCIIECH en 1986; al mismo tiempo
que ocupaba cinco “ministerios”, los de pastor, evangelista, maestro, predicador y
exhortador.8 Además era locutor de la radio evangélica y productor de libretos de los
194
salvador. Entonces yo pasé, acepté al Señor y en ese momento me sentí más liviano,
como un papel que podía volar, era algo diferente, nuevo, me sentí conmovido, lloré
y sentí dicha de que el Señor me topaba.
30 Cuando la familia se enteró de su conversión, le pegaron, insultaron y no le prestaron
dinero para los gastos diarios de transporte y comida. En la Iglesia le aconsejaron invitar a
una persona “experimentada” para que hable con sus padres. Esta persona fue quien
convenció a su familia. A los 18 años regresó al Ecuador y se casó. En 1978 recibió una
invitación para estudiar en el Seminario Bíblico de Guayaquil, sin embargo prefirió pagar
sus estudios en Armenia-Colombia por las ventajas económicas que representaba. “
Mientras un pastor ganaba 35 000 pesos en Colombia, en Colta se ganaba 5 000”. Los
estudios bíblicos duraron tres años y se graduó en 1981. Recorrió Colombia predicando
por muchas ciudades, junto a otros evangelistas. En varias iglesias le invitaron a quedarse
pero él decía “tengo un país y mi raza indígena necesita apoyo”.
31 Luego regresó a Colta y continuó estudiando en el Instituto Bíblico de Colta hasta 1985,
año en que se graduó. Desde entonces ha fundado cerca de una docena de iglesias en la
Amazonia ecuatoriana, Colombia y Venezuela. Su vida ha transcurrido de iglesia en
iglesia. Actualmente está radicado en Santiago de Quito y trabaja con el equipo de
evangelistas de Billy Graham, quien lo ha invitado a Holanda, México, Estados Unidos y
Chile.9 “Seleccionan para estos viajes según la capacidad, cómo ha organizado congresos,
cruzadas”, explica el pastor.
32 La primera cruzada de evangelistas internacionales tuvo lugar en septiembre de 1987 en
Colta, con la asistencia del Hermano Pablo y su equipo de oradores, consejeros, músicos y
artistas; anteriormente sólo habían organizado cruzadas de pastores nacionales. 10 El cargo
oficial que ocupó Segundo en el equipo Graham fue de “representante quichua” del
evangelismo internacional; (existe otro representante ecuatoriano “para la gente
blanca”). La filiación con el equipo Graham la hizo a través del departamento de cruzadas
de la CONPOCIIECH, del cual Segundo era responsable. No obstante, también está afiliado
a otros grupos de evangelistas venezolanos y colombianos. En febrero de 1998 fueron
invitados dos predicadores venezolanos a las campañas de evangelización en la provincia
de Chimborazo.11
33 La trayectoria de vida de Segundo, como creyente y pastor, es un ejemplo típico de los
canales de movilidad social y oportunidades de participación que ofrece la religión
protestante. En el caso de Segundo, su capacidad de orador y la eficiente organización de
iglesias y campañas evangélicas le ha valido un importante ascenso en el trabajo, viajes al
exterior y un mayor prestigio. La función de pastor se ha expandido también hacia
asuntos políticos y sociales. El pastor se ha convertido en un representante de los
creyentes, en situaciones de conflicto tanto en el campo como en la ciudad. Esta
representación se puso en evidencia cuando el gobierno venezolano deportó a varios
indígenas ecuatorianos por acusaciones de tráfico de menores e indocumentación. Como
mencioné en un capítulo anterior, la defensa de estas personas estuvo a cargo de los
pastores quichuas, quienes a través de redes de apoyo con el congreso evangélico de
Venezuela movilizaron la ayuda de dos diputados protestantes para detener el acoso a los
comerciantes indígenas. Además organizaron un comité prodefensa de los derechos de la
colonia ecuatoriana en Venezuela, el mismo que organizó un secuestro al cónsul
ecuatoriano en este país “por difamación y calumnias a la prensa” como explicaron. 12
34 Inversamente al itinerario seguido por Segundo, quien ha permanecido en el circuito
religioso, otros pastores han utilizado la plataforma religiosa para saltar a otros ruedos.
196
En algunos casos, ciertos pastores han abandonado la palestra religiosa, seducidos por
movimientos políticos y artísticos.
35 El recurso de ayuda y confederación con otros movimientos evangélicos, como el
evangelismo internacional o distintas instancias de agrupación evangélica en el exterior,
ha significado una adaptación a nuevas formas de solidaridad y ampliación de redes de
ayuda mutua, más allá de la frontera étnica. En el caso de la migración interna estas
formas de solidaridad han sido exclusivamente étnicas. Como había mencionado
anteriormente, la organización de iglesias quichuas en las ciudades se realiza por
comunidades e incluso por sectores o barrios de una comunidad, con poca comunicación
entre iglesias.
36 Actualmente existe empeño por agrupar a las iglesias evangélicas quichuas,
independientemente de su filiación religiosa y geográfica, dando más importancia al
carácter étnico. Esta vinculación de iglesias ha comenzado a realizarse a través de la
organización de convenciones, campañas evangélicas o festivales de música en los
destinos de migración; así cada comunidad, confederación o misión evangélica, en su afán
de obtener prestigio, organiza estos eventos e invita a participar a distintas iglesias
quichuas. En Guayaquil, por ejemplo, se están realizando esfuerzos por crear una
federación que agrupe a todas las iglesias indígenas de la ciudad.
Entonces yo decidí alzar la mano y pasé adelante; pero que recelo de toda la gente.
Me hicieron arrodillar y oraron por mi, pidieron a Dios por mi y en mí vino un
instante de sudor que me quemaba el cuerpo; después me dio temor pero yo confesé
a Dios que no quería seguir esos malos caminos, que quiero seguirte a ti, decía entre
mí, cerrado los ojos. Entonces sentí que venía una quemazón de todo el cuerpo y
después frío. Me vino algo que amaba, me llegaba la paz, tranquilidad en el
corazón”.
41 La conversión de su familia comenzó con el padre. Juan, el hijo menor había regresado de
la Costa “instruido” por un pastor evangélico; así pudo encarar a su padre borracho y
pedirle que cambie la forma de vida y se entregue a Dios. “Entonces papá comenzó a
llorar y abrazó a mi hermano. En verdad creo que las palabras le tocaron el corazón. Pidió
disculpas y desde ahí no toma ni fuma, tampoco nos maltrata. Después de un mes se
entregó.”
42 Le siguió la madre, quien había prometido hacerlo si el marido dejaba de beber. “Después
de unos meses que él se entregó, vio ese testimonio y dijo ya, no hay para qué. El lloraba,
suplicaba a mamá pidiendo perdón, disculpas, hasta el día de hoy él llora, siempre se
acuerda y da testimonio de la vida de antes”.
43 En aquella época -1972- había cuatro familias indígenas protestantes en Alausí, en 1992
había dieciséis. El desafío consistió en llevar el mensaje a las comunidades indígenas. En la
comunidad no los aceptaron, incluso los agredieron físicamente. Después de diez años,
algunas familias se convirtieron por la influencia de los hijos migrantes, quienes tenían
más predisposición para escuchar el mensaje evangélico. “Unos decían a los papas, esto es
bueno, les conversaban y les decían que esto es bueno, vamos a seguir, pero los papas no
querían, entonces ellos se ponían fuertecitos, digamos”.
44 Posteriormente Manuel estudió, para pastor en el Instituto Bíblico de Colta. Los cursos
duraron cuatro años, acudió tres veces por año, por un período de dos semanas cada vez.
En 1984 se graduó de pastor. La motivación principal que le llevó a ser pastor fue el
anhelo de conocer más la “palabra de Dios” y de enseñarla a quienes no la conocían. En
1992, Manuel tenía a cargo siete iglesias quichuas en las comunidades de Letrapungo,
Shumir, Payaguchi, Santa Rosa, Gonzol, Chivatus y Totoras. La entrada del protestantismo
a las comunidades del sur de Chimborazo fue posterior a la región central de la provincia.
Mientras en Colta la evangelización comenzó a fines de los años 50, en Alausí fue a partir
de los años 70. En esta región, los grupos evangélicos aún representan una minoría
religiosa; la comunidad de Totoras, en 1992, era la comunidad con mayor población
evangélica del cantón Alausí.
45 El caso de Manuel es elocuente sobre cómo la nueva religión puede reorganizar a la
persona frente a los problemas sociales y personales que enfrenta. La inestabilidad laboral
sumada a la tensión familiar crean las condiciones apropiadas para que el mensaje
evangélico sea acogido. El mensaje, a su vez apocalíptico y sentenciador, ofrece una
respuesta espiritual a los cuestionamientos internos de Manuel: la falta de sentido de la
vida, la necesidad de apoyo, la presentación de un ethos de vida compatible con la vida
moderna, la incertidumbre emocional y moral de las creencias y conductas tradicionales.
Estas ofertas están además acompañadas con oportunidades funcionales que promete la
nueva fe, como es el acceso a la instrucción religiosa y la fundación y administración de
iglesias filiales, las cuales representan un recurso económico y una fuente de obtención
de prestigio y estatus para los pastores.
198
La deserción de un músico
47 Luis Alfredo Villalobos es músico, tiene 36 años de edad y se hizo evangélico en Guayaquil
cuando tenía 16 años. “Desde los 13 años yo andaba participando en esa religión, sino que
a mí me faltaba alzar la mano, decir que ya soy evangélico”. Finalmente un día, pasó al
altar, se arrodilló y se entregó. En ese momento sintió que Dios cambió su vida al sentir el
corazón quebrantado. “Lloré porque el pecado es un cáncer, una lepra que nadie le puede
quitar sino Dios, entonces uno se siente sano, libre de problemas, liviano, siente que todo
es un gusto, un deseo”. Desde entonces participó en varios conjuntos de música cristiana
que tocaban en distintas iglesias hasta cuando decidió separarse de la iglesia evangélica
junto con otros músicos de la banda. Sin embargo, el grupo continuó tocando con el
nombre de “Runapak Shungo” (Corazón Indio) hasta grabar un disco. Escuchemos la
historia de su deserción:
Yo salí cuando vi todos los errores que había en la iglesia evangélica, me di cuenta
que mejor para eso seguir de católico, de gana llevando el nombre de evangélico.
Salíamos del culto con la música y dedicábamos al chupe. La música engañaba
llevándonos a las cantinas, allí hemos visto que los pastores se ponían a tomar, no
se daban cuenta que nosotros les veíamos. Después de predicar iban a tomar, iban a
los teatros; así nosotros también cogimos ese vicio. La música daña a la gente
evangélica porque salían de alabar a Dios y se iban a tomar cerveza, mentían que
veníamos tocando en esa iglesia, por eso en vez de estar mintiendo de gana, yo salí;
para no estar haciendo chiste a Dios.
48 Luis admite haber “dañado” a otros creyentes, como a las cantantes de los coros
musicales, invitándolas a beber alcohol. Su esposa Sebastiana también abandonó la fe
evangélica cuando “pilló” a una mujer casada con un hombre que no era su marido. “Esta
mujer viene cantando en la iglesia, dando testimonio, llorando y que haga eso, no vale esa
religión”, asiente.
49 Luis y Sebastiana asisten a la misa católica “porque habla de la misma Biblia”, aunque “de
repente” también acuden al culto evangélico. Esta pareja conoce y describe con detalle los
casos y motivos de la deserción de varios pastores de la zona:
Manuel Fernández, pastor disidente; Basilio Malán, pastor de Pulucate, se metió con
una mujer casada, la prima, por eso cuando predica se ríen y se salen. Por eso en
Pulucate, la mayoría se pasó a la secta de los pentecostales. Otro disidente, Rosendo
Guarnan, se metió a la política por el interés de la plata con el MPD (Movimiento
Popular Democrático). Este pastor se arrepintió y se cambió a la secta de los
espiritistas.
199
Otros llamaban “alcalde”; el alcalde jalado un palo negro llamado chonta, íbamos
hasta el comisario, entre cinco: un alcalde mayor, un alcalde menor, cada domingo
a tomar y visitar al comisario, al cura y a oír misa, todos los comuneros en la iglesia.
Así andábamos de gana. Ahora siquiera estamos bien, educamos a los guaguas,
tenemos casa buena, antes teníamos casa sólo con la pajita.
En donde quiera que uno va, hay que pedir a Dios. Yo no hago bendecir los granos
con agua bendita. Antes curas decían: compra agua bendita; sacristán siempre
vendía, curas sólo para sacar la plata. Antes era eso pero ahora ya no.
60 Su experiencia como dirigente comunal, también valiosa e interesante, nos muestra la
importancia que tuvo la lucha por la tierra en la zona. Entre las estrategias de
evangelización de los primeros misioneros americanos se mencionaba la importancia de
emplear historias del Antiguo Testamento que hicieran referencia a la “tierra prometida”
debido al nacionalismo y al derecho a la tierra que se proclamaba en ese entonces. 15
Durante este período taita Juan se hizo evangélico y se sintió “designado” por Dios para
enfrentar a la hacienda.
Esta hacienda era de la Asistencia Pública. Yo he andado en Quito para parcelar la
hacienda de aquí hasta arriba, hasta el páramo. Los huasipungueros que vivían aquí
y los mayordomos querían matarme, pusieron una queja a la tropa diciendo que era
comunista y vinieron a llevarme preso al cuartel. Yo les dije que ésta hacienda quita
a los pobres campesinos, haciendo trabajar, quita animal y que estoy comprando
para la comuna; de ahí me soltó, estando ocho días en cuartel. Los huasipungueros
me rompieron las canillas por estar tramitando la hacienda para los comuneros.
Después vino la Ley de la Reforma Agraria y parcelaron. Los huasipungueros
estaban con los arrendatarios, con el mayor Gallegos, con el capitán Corral. Yo no
fui huasipunguero, yo viví en Majipamba, este sector se llama Colta Monjas Bajo.
Los comuneros no me apoyaron, yo estaba sólito. Entonces Dios me dio el poder;
Dios dice en la Biblia desde chiquito he tenido el poder, mis hermanos no tienen el
poder. Los pastores también tienen ese poder; a cada cual le dan, no a todos. Yo no
tenía ni terreno ni nada, tampoco mi esposa, taitita amito me dio tres hectáreas
arriba, compré con quince mil sucres, ahora le vendí en dos cientos mil.
61 Al escuchar el testimonio de taita Juan, se percibe la fuerza transformadora espiritual,
social e incluso política del protestantismo. Evidenciamos una interpretación libre del
mensaje evangélico, el cual establece lazos entre antiguas y nuevas creencias. El mensaje
evangélico reafirma ciertos valores y principios tradicionales como la solidaridad (Adán
es un ser social), la fidelidad, (peca Eva por andar sin el marido) la dominación del
hombre (por eso ha sido de no pegar a la mujer, porque es mi hueso), e incorpora una
nueva ética y moral que prohibe el alcohol, sanciona el maltrato a la mujer, desaprueba el
gasto ritual y otras prácticas “paganas”. El temor por la salvación del alma y la
comprensión literal del Evangelio como principio del juicio moral, han impactado en las
mentalidades indígenas, que han estado siempre atentas a cumplir observancias y
prescripciones sociales y religiosas que permitan el favor de las divinidades.
62 El Evangelio también cumple una función explicativa del mundo y del ser humano, similar
a la función de los mitos. La Biblia se convierte en una fuente de conocimiento. Frente a
este nuevo tipo de información, la riqueza del pasado es negada, y solamente recordada
como una época gentilicia donde reinó la ignorancia y la pobreza; el futuro, se piensa,
aportará salvación y desarrollo: “ahora siquiera estamos bien, educamos a los guaguas,
tenemos casa buena...”.
63 Este relato también expresa el rechazo hacia el poder de la Iglesia Católica tradicional, de
la hacienda, del pueblo mestizo y del gobierno local. Taita Juan recuerda cómo el poco
dinero ganado en la migración era empleado para comprar un ajuar al santo y “pasar” la
202
cambio de otras cosas. Entonces eso nos cae sobre nosotros mismo. Ahora seguimos
pasando la fiesta, hay priostes pero ya no es como nuestros antepasados.
69 Rosendo relata la religiosidad de los comuneros, describiendo a los “fundadores” y a los
múltiples devotos de San Carlitos, San Pedro y mama Shalvita. Al igual que en otras
partes, las imágenes no representan necesariamente la figura del santo, pueden ser
pedazos de madera, piedras encontradas en lugares sagrados o heredadas de sus
antepasados.
70 Pachamama se considera una comunidad “más avanzada” que las comunidades vecinas,
donde creencias y prácticas religiosas son consideradas “primitivas”. Una afirmación
corriente -de los comuneros de Pachamama- es que en el sur (provincia del Cañar), la
gente aun cree en el Sol.17 Rosendo hace hincapié en la condición ”humana” de la
localidad, la cual se manifiesta en la atención y el cuidado ritual reflejado en la
celebración de misas, fiestas, bautizos de viviendas, etc.
En los cerros botados donde no llega gente, donde que no se ve cristianos, entonces
ahí cuidan los cerros, ellos mismo mandan a otro cerro, por aquí donde hay gente,
no, donde que pasan la misa no hay (esa costumbre), donde que bautiza la casa no,
estamos avanzando un poquito.
71 La idea central que hallamos en el relato de Rosendo es que ellos desean conservar la “
herencia” de sus padres. Mientras en otras partes, “este legado” se encuentra en amplio
menoscabo; en Pachamama están orgullosos de su pasado y afirman que la tradición es el
origen de su fortaleza y el motor para construir el futuro.
72 En esta misma dirección, el antiguo párroco de Tixán, Pedro Torres, ha defendido y
apoyado la valorización de la cultura y la identidad indígenas, hasta el punto que los
comuneros pretendieron “comprarlo” a la Diócesis de Riobamba para evitar su salida del
país.18 La propuesta de “compra” se dio en medio de una “aparente” despedida del
sacerdote. Cuando los invitados llegaron a la comunidad -el Obispo de Riobamba, el
vicario general, el vicario indígena-, ¡se hizo una oferta de catorce millones de sucres por
el sacerdote! Evidentemente la presencia del sacerdote había fortalecido la actitud de
rechazo a la entrada del protestantismo.19
Los padres de ahora son distintos, mucho mejor, más capaces, entienden, saben
pues y le dan ideas a la gente que no sabe leer ni escribir, entonces a base de eso
mantenemos a nuestro pensamiento mismo, en nuestro corazón mismo lo que dijo
y que es lo que debemos hacer, entonces todo mismo protegemos nosotros, (opina
Manuel sobre el Padre Torres)
73 Con estos antecedentes, la propagación evangélica en Pachamama no ha tenido éxito.
Rosendo afirma:
La lluvia, las buenas cosechas no pueden ser únicamente para los evangélicos sino
para todos; caso contrario los evangélicos tendrían más granos y animales que
nosotros. Si viene agüitas es para todos, si da productos es para todos, en eso yo he
pensado bastante y no he dejado convencer porque en eso me mantengo y debo
mantenerme siempre.
74 Rosendo está consciente que la seducción del protestantismo llegará por medio de la ética
que profesa:
Por el trago, por lo que se toma, entonces cuando se toma, por más que no se
quiera, se suelta la boca, se alza la mano, eso protegen ellos. Ellos por ahorrar
dinero se convierten, porque nosotros cuando hacemos devotos, priostes, gastamos
plata, nos regalamos, o sea damos al santo como una ofrenda, ellos no regalan, ellos
tienen en el propio hogar todo.
204
79 De cierta manera, eso es lo que parece ocurrir en Pachamama: ganar tiempo, poner
zancadillas a un fenómeno que inevitablemente llegará, y Rosendo sabe que la llegada
será de forma individual: “Porque la gente evangélica no va a decir a todos vamos y todos
hagamos eso, no, es uno por uno como hacen”. Frente a esta estrategia, los comuneros de
Pachamama se sienten indefensos.
80 En mayo de 1999, seis años después de mi última visita de campo, la situación de
Pachamama había cambiado: doce familias de 117 se habían hecho evangélicas en los dos
últimos años. Tal y como Rosendo anunció, la ética evangélica persuadió a algunas
personas a adoptar la nueva fe; estas personas se estiman “más limpias” y sagradas”;
según Rosendo son personas que “no sienten” al no celebrar las fiestas ni creer en los
santos. La llegada de la nueva religión ha sido efectivamente de manera individual.
Epílogo
81 Hemos analizado tres respuestas indígenas frente al protestantismo: la conversión, la
deserción y la resistencia. La respuesta más frecuente ha sido la aceptación de la nueva fe.
La deserción ocurre cuando los creyentes infringen las normas morales, a la vez que
cuentan con otras iglesias que los acogen, ofreciéndoles mayores ventajas espirituales y
prosperidad económica. Generalmente, los desplazamientos hacia otras iglesias son por
grupos de familias.21 La resistencia al protestantismo y la afirmación de la tradición
representan un caso menos frecuente. Se produce en condiciones particulares como en el
caso de la comunidad de Pachamama, donde el aislamiento geográfico y la fuerza de las
expresiones religiosas tradicionales han permitido aplazar la llegada del protestantismo.
82 Examinando el proceso de conversión religiosa, observamos que existen diversos motivos
que llevan a una persona a aceptar la nueva fe, razones que van desde una opción
personal hasta la influencia que ejerce el “marketing” religioso. A lo largo de los relatos
advertimos la relación de ruptura y continuidad que se produce entre las nuevas ideas de
Dios y las creencias indígenas. En los relatos sobre la experiencia personal, encontramos
continuidades y reinterpretaciones de elementos religiosos indígenas. Se destaca, por
ejemplo, la importancia de la tradición oral y la pasión por el relato como medios de
interpretación del universo y del sentido de la vida humana. De igual manera sobresale la
personalidad religiosa del hombre y la mujer indígenas, preocupada y dependiente de la
gracia y la protección divina. Esto se expresa en la importancia y el cuidado ritual, hoy
manifestado en la celebración cotidiana del culto y en una ferviente ética protestante.
83 Junto a la evocación de la experiencia personal, nos encontramos con un discurso racional
sobre la transformación religiosa. Aquí hallamos la proclamación de ruptura con la
tradición. Se denuncia la opresión y la pobreza del pasado como productos de los
mecanismos económicos y sociales de explotación impulsados por la Iglesia Católica, la
hacienda, el pueblo y el poder local. Los nuevos creyentes rechazan la identidad de indios
borrachos, analfabetos y pobres, y acogen una nueva identidad de indios prósperos,
inmersos en el sistema de mercado. Esta nueva identidad concebida bajo parámetros de la
racionalidad occidental y moderna, niega toda validez a un pasado de mitos, costumbres,
fiestas, santos, gasto ritual y a la misma experiencia religiosa precedente.
84 Impugnando esta visión, Firth señala que la falsedad atribuida a las divinidades antiguas
quizá significa solamente desacierto de pronósticos, lo cual no equivale a la inexistencia
206
El páramo
207
El Sur
La laguna
208
Llegando de Venezuela
Lo Tradicional
209
Alausí
NOTAS
1. Dentro de la categoría de muerte se encuentran presentes la enfermedad, la pobreza, la
ignorancia, la violencia y la explotación; dentro de la categoría de regeneración están la curación,
la abstención de bebidas alcohólicas, el ahorro, la educación; dentro de la categoría de
resurrección nos referimos a la entrada en el mundo de la razón, del consumo y de la adopción de
un nuevo sistema de valores.
2. Este pasado no es exactamente católico, como se examinó en el capítulo I; la base de la
evangelización protestante ha sido una mezcla de catolicismo popular y expresiones religiosas
indígenas.
3. Ver Andrea Damacena, 1999, “Mediaçoes sócio-antropológicas na estrategia de comunicaçao da
Igreja Universal do reino de Deus”, ponencia presentada en el seminario sobre Iglesias, Nuevos
Movimientos Religiosos y prácticas de comunicación, CELAM, Bogotá, marzo. Damacena analiza,
para el caso de la Iglesia Universal de Brasil, la importancia de los cultos pentecostales en la
reorganización de la persona frente a los problemas sociales y subjetivos que enfrenta.
4. Hurbon explica, para el caso de los pentecostales, que las visitas del Espíritu Santo indican una
legítima renovación del legado de los espíritus (santos, ofrendas) que se había convertido en una
carga muy pesada de llevar. Ver Hurbon L., 1987.
5. Ver Gouvea Mendoza A., 1986, “Sectas: algunas reflexiones teóricas” en Documento de Cuenca
sobre los Nuevos Movimientos Religiosos, Encuentro de obispos latinoamericanos sobre el desafío
de las sectas protestantes en América Latina, Cuenca.
210
6. Según Damacena este tipo de doctrina proponía una mayor autonomía del creyente frente a
Dios. Los fieles, de esta forma, podían obtener más control sobre el cumplimiento de las
promesas.
7. Generalmente los abogados de los misioneros eran personajes de la alta sociedad riobambeña
que tenían vínculos familiares y de amistad con las autoridades locales, si no formaban parte de
ellas. El principal argumento legal que utilizaron para la defensa protestante, fue el derecho a la
libertad de culto declarado en 1910.
8. La explicación de Nicolás sobre la función de cada ministerio es así: “el deber del pastor es
cuidar la iglesia, el deber del evangelista es predicar, evangelizar a las personas inconversas, el
maestro es aquel que enseña la doctrina y exhortador es la persona que enseña el camino a una
persona que está rigiendo mal, va por mal camino”.
9. Billy Graham es un predicador norteamericano que adquirió popularidad con la organización
de cruzadas evangélicas alrededor del mundo. En 1954 creó la BGEA (Billy Graham Evangelistic
Association), una empresa multinacional dedicada al evangelismo de masas que utiliza medios de
comunicación masivos para transmitir sus mensajes: radio, televisión, revistas, películas. Desde
1980 la BGEA está dando atención a la capacitación de líderes provenientes de organizaciones
evangélicas de base de países del tercer mundo.
10. Segundo Mocha, en una reunión en Holanda, invitó personalmente al Hermano Pablo a Colta.
11. Estas personas fueron invitadas por migrantes colteños que viven en Caracas. Se les costeó el
boleto de avión y la estadía.
12. El cónsul Luis Terán fue quien denunció a la prensa ecuatoriana y venezolana el “supuesto”
tráfico de niños indígenas a Venezuela por parte de los comerciantes colteños. Los comerciantes
argumentaron que estas denuncias se realizaron a raíz de oponerse a entregar dinero al cónsul
por un carnet de identificación que él pretendía vender.
13. Como explica Martin, 1990, el protestantismo inicia la era del individuo, reforzando nociones
de respuesta personal, experiencia y compromiso individual.
14. Ver Dilworth, D, 1967. Este misionero recomienda particularmente las historias de Abraham,
Moisés y David.
15. Muratorio, 1982, pone énfasis en el análisis de la fiesta como mecanismo de control ideológico
y económico, mientras que Thurner (1999) hace un análisis de la fiesta como forma de resistencia
y solidaridad.
16. Es justamente en esta región donde recogimos la información del capítulo I. Habíamos
mencionado que esta región fronteriza entre las provincias de Chimborazo y Cañar constituye
uno de los pocos lugares inmunes a la injerencia externa de iglesias y agencias de desarrollo.
17. El sacerdote Pedro Torres, partidario de la Teología de la Liberación, ha sido un figura
controvertida en la provincia. Tanto terratenientes como militares y clérigos se opusieron a su
trabajo religioso y político en la parroquia de Tixán. El sacerdote ha apoyado a las organizaciones
locales indígenas, asesorando sobre créditos y compra de tierras, interpelando a las autoridades
oficiales, etc. Dada la presión para que el sacerdote abandone la parroquia, la Diócesis de
Riobamba resolvió enviarlo por dos años a Brasil. Al cabo de dos años el sacerdote regresó a la
provincia y fue reubicado de parroquia.
18. Wagua, 1989, se refiere a las culturas de resistencia cuando las comunidades no han perdido
del todo las manifestaciones culturales, la historia y los mitos. Para una evangelización
liberadora es importante reconocer la existencia de las-religiones indígenas, sus ritos y
ceremonias Según este sacerdote indígena la forma de dominación de la sociedad es “
incapacitando a nuestros padres y hermanos a leer sus historias de sangre transmitidas
oralmente por los ancianos y reducir a fábulas de pasado indio y a convencernos que sólo
saliendo de nuestro pasado, mundo, valores, concepción del mundo vamos a ser algo”, p.l17-118.
211
19. Para Touraine (1993:23) la idea de modernidad no sólo se asocia con la de racionalización sino
que es mucho más compleja. La modernidad también implica la diferenciación creciente de los
diversos sectores de la vida social: política, economía, religión, arte.
20. Esta estrategia de conversión afianza la hipótesis de la religión como una fuerza integradora.
En este caso observamos cómo el grupo indígena no intenta comprometer el equilibrio tan
difícilmente alcanzado.
21. De acuerdo con Firth (1996: 40) el principio de orden significa orden en su relación con las
demás personas incluyendo las normas morales a seguir y orden en la concepción del universo.
212
Conclusiones
en constante intercambio con la sociedad global desde hace cinco siglos y su identidad ha
sido cambiante, en constante reconstrucción y evolución” (1997: 101). La nueva identidad
indígena protestante, por lo tanto, expresa el drama de la progresiva articulación
ideológica y económica con la sociedad global y la pérdida de los valores tradicionales, a
su vez que manifiesta el afán de resistir y diferenciarse de la misma sociedad. Modernizar
la identidad se entiende dentro de una cultura transitoria que rechaza y aprueba a la vez
los valores tradicionales y modernos. Como resultado, tenemos una forma híbrida de ser y
actuar que lentamente va tomando forma con la pentecostalización de las iglesias
quichuas, más acordes con su manera de ser.
12 En fin, para comprender el sentido de la adhesión indígena al protestantismo y la
multiplicación de movimientos religiosos en el campo ecuatoriano, hemos analizado aquí
algunas razones de la conversión al protestantismo como la necesidad de adquirir nuevos
valores y explicaciones sobre las transformaciones sociales y económicas, obtener
promesas y ofertas para aliviar la crisis y establecer nuevas formas de organización social
a través de la creación de iglesias quichuas, así como el carácter nativo de la gestión de las
iglesias.
13 En cuanto a las perspectivas del protestantismo quichua a nivel político local, advertimos
una mayor integración entre católicos y protestantes basada en las luchas y
reivindicaciones políticas y étnicas. La CONPOCIIECH y la Federación Ecuatoriana de
Indígenas Evangélicos (FEINE) trabajan en el fortalecimiento del movimiento indígena
Amauta Jatari como una alternativa político-religiosa al movimiento Pachakutik, brazo
político de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).
14 El futuro de las iglesias quichuas, se dirige a la pentecostalización, ya sea por el paso de
adeptos de las iglesias de la CONPOCIIECH (UME) a las iglesias pentecostales o por la
progresiva pentecostalización de las propias iglesias de la CONPOCIIECH. Las razones, que
hemos examinado, se encuentran en que el universo cultural indígena, está mas ajustado
a las prácticas pentecostales. Este hecho, presumimos, será el motivo de una ruptura
definitiva con los misioneros americanos de la Unión Misionera Evangélica, mentores del
protestantismo en la provincia de Chimborazo. Ello significará una mayor autonomía
indígena y el estímulo a una religiosidad protestante indígena con nuevas combinaciones
culturales, religiosas y políticas.
215
30. CONGREGACIÓN EDUCACIONAL DEL VERBO A.M. Nro. 251 GUARANDA 1963
43. COMUNIDAD CRISTIANA AMOR FRATERNAL A.M. Nro. 623 QUITO 1992
47. COMUNIDAD CRISTIANA DEL ECUADOR A.M. Nro. 838 QUITO 1977
48. CONCILIO DE IGLESIAS CRISTO MISIONERA A.M. Nro. 1269 STO. DOMINGO 1992
55. CORPORACIÓN CRISTIANA BUENAS NUEVAS A.M. Nro. 207 QUITO 1980
56. COMUNIDAD DEL CULTO ISRAELITA GUAYAQUIL A.M. Nro. 127 GUAYAQUIL 1941
57. CONSEJO LAINOAMERICANO DE IGLESIAS (CLAI) A.M. Nro. 1861 QUITO 1984
218
62. CONGREGACIÓN DIOS ES AMOR A.M. Nro. 1485 STO. DOMINGO 1983
64. CENTRO EVANGELÍSTICO EL MOMENTO DE DIOS A.M. Nro. 1087 IBARRA 1989
77. COMUNIDAD LUZ DEL ESPÍRITU A.M. Nro. 0426 EL ORO 1996
219
79. CENTRO CRISTIANO BILINGÜE FE Y ESPERANZA A.M. Nro. 085 GUAYAQUIL 1997
85. CENTRO CRISTIANO LAS BUENAS NUEVAS A.M. Nro. 191 COLTA 1997
RIOBAMBA 1997
87. CENTRO CRISTIANO EVANGÉLICO "HOSSANA" A.M. Nro. 0201
CACHA 1997
96. COMITÉ PRO SANTUARIO DEL DIVINO NIÑO JESÚS A.M. Nro. 589 GUAYAQUIL 1990
220
108. CENTRO CRISTIANO BILINGÜE "YO SOY LA RAÍZ" A.M. Nro.0997 STO. DOMINGO 1998
117. BETEL MISSION EVANGÉLICA "LA VOZ DE FE" A.M. Nro. 0803 GUAYAQUIL 1995
123. FUNDACIÓN BUENAS NUEVAS DEL SEÑOR A.M. Nro. 1077 PASTAZA 1998
124. FUNDACIÓN PAZ Y BIEN PRO-ECUADOR A.M. Nro. 017 QUITO 1992
125. FUNDACIÓN EVANGÉLICA JESÚS ES EL CAMINO A.M. Nro. 0565 QUITO 1992
126. FUNDACIÓN TEPEYAC DEL ECUADOR A.M. Nro. 018 GUAYAQUIL 1992
127. FUNDACIÓN MANAHAIM DEL ECUADOR A.M. Nro. 745 GUAYAQUIL 1993
130. FUNDACIÓN FOYER DE CHARITE LA CRUZ DEL SUR A.M. Nro. 427 LATACUNGA 1992
138. FUNDACIÓN CENTRO AGRÍCOLA BAUTISTA A.M. Nro. 481 GUAYAQUIL 1974
222
144. FUNDACIÓN RÍO DE AGUA VIVA A.M. Nro. 886 STO. DOMINGO 1993
148. FUNDACIÓN BENÉFICA HACIENDA "LOS CERROS" A.M. Nro. 1 MANTA 1966
164. ASOCIACIÓN MINISTERIOS ANDINOS "ASOMA" A.M. Nro. 1681 QUITO 1985
181. IGLESIAS EVANGÉLICAS BETHEL QUICHUA A.M. Nro. 018 BORONDON 1996
191. IGLESIA EVANGÉLICA EL MESÍAS PROMETIDO A.M. Nro. 990 QUITO 1972
194. IGLESIA DE CRISTO JESÚS, MISIÓN EVANGÉLICA A.M. Nro. 565 GUAYAQUIL 1969
196. IGLESIA DE LOS HERMANOS LIBRES DEL CUENCA A.M. Nro.052 CUENCA 1974
200. IGLESIA EVANGÉLICA JESÚS EL BUEN PASTOR A.M. Nro. 0483 QUITO 1984
203. IGLESIA EVANGÉLICA "LA LUZ DE DIOS" A.M. Nro. 2108 GUAYAQUIL 1975
204. IGLESIA EVANGÉLICA LA LUZ DEL EVANGELIO A.M. Nro. 268 GUAYAQUIL 1980
205. IGLESIA DE DIOS MISIÓN MUNDIAL A.M. Nro. 646 GUAYAQUIL 1972
207. IGLESIA EVANGÉLICA EL SALVADOR A.M. Nro. 835 STO. DOMINGO 1977
210. IGLESIA EVANGÉLICA DE QUITO NORTE A.M. Nro. 966 QUITO 1971
218. IGLESIA EVANGELICA CRISTIANOS EN ACCIÓN A.M. Nro. 1863 CUENCA 1984
226
222. IGLESIA EL BUEN PASTOR A.M. Nro. 1456 STO. DOMINGO 1977
226. IGLESIA EVANGÉLICA "MI DIOS AYUDA" A.M. Nro. 1455 QUITO 1977
229. IGLESIA EVANGÉLICA "LUZ Y VERDAD" A.M. Nro. 001343 SUCUA 1982
233. IGLESIA EVENGELICA DE PINTAG - QUITO A.M. Nro. 1163 PINTAG 1979
235. IGLESIA BAUTISTA CENTRAL DE QUITO A.M Nro. 000715 QUITO 1984
240. IGLESIA BÍBLICA BAUTISTA DE CAYAMBE A.M. Nro. 823 CAYAMBE 1993
243. IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL DE IESÚS A.M. Nro. 847 ESMERALDAS 1993
247. IGLESIA EVANGÉLICA EUNICE DEL ECUADOR A.M. Nro. 004039 GUAYAQUIL 1982
GUAYAQUIL
257. IGLESIA SUPREMA GNOSTICA CRISTIANA UNIVERSAL 1983
COLOMBIA
262. IGLESIA EVANGÉLICA DE SAN AGUSTÍN A.M Nro. 2340 PINTAG 1987
263. IGLESIA BAUTISTA SAN |UAN A.M. Nro. 1728 Dic. 22/83 QUITO 1983
268. IGLESIA ECUATORIANA MONTE DE OLIVO A.M Nro. 1595 RIOBAMBA 1980
270. IGLESIA EVANGÉLICA "CRISTO REY" - CHONE A.M. Nro. 001345 MANABI 1982
273. IGLESIA CRISTIANA CUERPO DE CRISTO A.M. Nro. 530 GUAYAQUIL 1981
274. IGLESIA DE CRISTO SAN BARTOLO GRANDE A.M Nro. 1083 COLTA 1996
282. IGLESIA BÍBLICA BAUTISTA CAPELO A.M. Nro. 0005 QUITO 1992
289. IGLESIA DEL PACTO EVANGÉLICA EN EL ECUADOR A.M Nro.176 QUITO 1968
290. IGLESIA EVANGÉLICA "LUZ DEL MUNDO" A.M. Nro. 1150 AMBATO 1989
291. IGLESIA CRISTIANA LA SENDA ANTIGUA A.M. Nro. 0997 AMBATO 1987
296. IGLESIA DE CRISTO CENTRISMO UNIVERSAL A.M. Nro. 1240 RIOBAMBA 1988
297. IGLESIA EVANGÉLICA ASAMBLEA DE DIOS A.M. Nro. 832 GUAYAQUIL 1973
301. IGLESIA EVANGÉLICA "EL PARAÍSO" A.M. Nro. 0238 STO. DOMINGO 1986
MANA
304. IGLESIA EVANGÉLICA JESÚS PUERTA DEL CIELO A.M. Nro. 0649 1992
COTOPAXI
310. IGLESIA EVANGÉLICA LOS CEDROS A.M. Nro. 1693 QUITO 1985
312. IGLESIA DE DIOS VIVIENTE - GUAYAQUIL A.M. Nro. 1190 GUAYAQUIL 1988
314. IGLESIA CRISTIANA LA GRACIA GUAYAQUIL A.M. Nro. 1191 GUAYAQUIL 1988
317. IGLESIA BAUTISTA NUEVA VIDA DEL TOACHI A.M. Nro. 1967 [Link] 1984
326. IGLESIA CRISTIANA PENTECOSTAL BATANIA A.M. Nro. 270 GUAYAQUIL 1980
335. IGLESIA EVANGÉLICA DEL DIVINO REDENTOR A.M. Nro. 990 QUITO 1963
336. IGLESIA EVANGÉLICA LA ROSA DEL SARÓN A.M. Nro. 0630 STO. DOMINGO 1992
339. IGLESIA EVANGÉLICA CASA DE ORACIÓN A.M. Nro. 190 RIOBAMBA 1992
342. IGLESIA PREBISTERIANA CRISTO VIVE A.M. Nro. 1859 QUITO 1984
346. IGLESIA EVANGÉLICA ARCA DE NOE A.M. Nro. 1236 GUAYAQUIL 1992
355. IGLESIA EVANGÉLICA AMANECER A.M. Nro. 1902 Oct. 30/78 PICHINCHA 1978
356. IGLESIAS EVANGÉLICAS CASA DE DIOS A.M. Nro. 880 ESMERALDAS 1981
STO DOMINGO
358. IGLESIA BAUTISTA NUEVO JERUSALÉN A.M. Nro. 0103 1981
COLORADOS
359. IGLESIA ANTIOQUÍA DE COMPLETO EVANGELIO A.M. Nro. 1002 QUITO 1993
367. IGLESIA PENTECOSTAL TRINITARIA EL CAMIINO A.M. Nro. 744 GUAYAQUIL 1993
368. IGLESIA CRISTIANA "JEHOVÁ ES MI ESCUDO" A.M. Nro. 998 ESMERALDAS 1983
371. IGLESIA EVANGÉLICA PASTOR DIVINO - QUITO A.M. Nro. 229 QUITO 1968
374. IGLESIAS EVANGÉLICAS DEL NUEVO PACTO A.M. Nro. 851 QUITO 1995
375. IGLESIA EVANGÉLICA PRÍNCIPE DE PAZ A.M. Nro. 849 CUENCA 1993
388. IGLESIA ESPÍRITU SANTO Y FUEGO A.M. Nro. 4630 GUAYAQUIL 1994
397. IGLESIA EVANGÉLICA IATUN IIGUA - PUJILI A.M. Nro. 4818 PUJILI 1994
402. IGLESIA UNIVERSAL DEL REINO DE DIOS A.M. Nro. 0232 QUITO 1995
235
409. IGLESIA BAUTISTA JESÚSALEN DE SANTA ANA A.M Nro.0696 QUITO 1995
417. IGLESIA EVANGÉLICA LA DELICIA - PACTO A.M. Nro. 0843 QUITO 1945
421. IGLESIA CRISTIANA Y MISIONERA ADONAY A.M. Nro. 0878 GUAYAQUIL 1995
236
428. IGLESIA DE DIOS MINISTERIAL DE JESUCRISTO A.M. Nro. 0958 GUAYAQUIL 1995
430. IGLESIA DE DIOS VIVIENTE DE PALORA A.M. Nro. 0064 MORONA S. 1996
433.
IGLESIAS EVANGÉLICA QUICHUA MUSHU) JERUSALÉN SAN
Nro. QUITO 1996
ROQUE A.M.
105
436. IGLESIAS EVANGÉLICAS FAMILIA RENACER A.M. Nro. 0305 GUAYAQUIL 1996
437. IGLESIA EVANGÉLICA IESÚS EL REY - CICALPA A.M. Nro. 0320 CHIMBORAZO 1996
444. IGLESIAS EVANGÉLICA MORADA DE SIÓN A.M. Nro. 0370 GUAYAQUIL 1996
446. IGLESIA EVANGÉLICA EL NUEVO EDÉN A.M. Nro. 0389 GUAYAQUIL 1996
458. IGLESIAS EVANGÉLICA BAUTISTA EL SALVADOR A.M. Nro. 027 GUAYAQUIL 1996
459. IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL EBENEZER A.M. Nro. 026 GUAYAQUIL 1996
465. IGLESIA EVANGÉLICA EMBAJADORES DE CRISTO A.M. Nro. 074 QUITO 1997
473. IGLESIA BAUTISTA LAS ORQUIDEAS A.M. Nro. 1018 GUAYAQUIL 1997
476. IGLESIAS GUAYAQUIL CENTRO BAUTISTA A.M. Nro. 013 GUAYAQUIL 1997
483. IGLESIA EVANGÉLICA LA VOZ DE DIOS A.M. Nro. 372 RIOBAMBA 1997
492 IGLESIA CRISTIANA ÁGAPE DEL ECUADOR A.M. Nro. 424 STO. DOMINGO 1997
508. IGLESIA BÍBLICA BAUTISTA "REY DE VIDA" A.M. Nro. 553 STO. DOMINGO 1997
511. IGLESIA EVANGÉLICA REY PARAÍSO A.M. Nro. 551 RIOBAMBA 1997
520. IGLESIA EVANGÉLICA JESÚS ALLI MICH| CACHA A.M. Nro. 0986 RIOBAMBA 1998
524. IGLESIA EVANGÉLICA TORRE FUERTE A.M. Nro. 1013 CUENCA 1998
534. IGLESIA EVANGÉLICA BELÉN DE TROJE COLUMBE A.M. Nro. 0073 COLTA 1998
544. IGLESIA EVANGÉLICA LAS HIJAS DE SIÓN A.M. Nro. 0119 RIOBAMBA 1998
545. IGLESIA EVANGÉLICA AMOR FRATERNAL CACHÁ A.M. Nro. 0123 RIOBAMBA 1998
553. IGLESIA CRISTIANA "BET - SION" A.M. Nro. 0142 AMBATO 1998
554. IGLESIA CRISTIANA LA VIDA ABUNDANTE A.M Nro. 0139. CHIMBORAZO 1998
555. IGLESIAS CRISTIANA HUAORANI ARAJUNO A.M. Nro. 0205 PASTAZA 1998
Laguna de Culebrillas
1 “Marido y mujer, comerciantes de Zula, fueron al Cañar con burritos y granos y han
sabido descansar en la cabecera de la laguna. Un día se duerme el hombre y la mujer hace
descansar a los burritos; por ahí pasa un venado. La mujer le avisa al marido y éste con
una soga persigue al venado lejos. Regresa y encuentra sólo a los animales y al
cargamento y no a la mujer. La busca, con toda la familia, durante 3 ó 4 días. Un adivino le
avisa que la laguna robó a su esposa y que vaya armado. En la orilla de la laguna
encuentra a la mujer sentada con un hombre acostado encima de la pierna de la mujer. El
marido levanta la cabeza dormida del hombre para que pueda salir la mujer y le corta el
pescuezo de un hachazo. Por eso la laguna de Culebrillas con la cabeza arrancada fue
rodando y reventando el agua. Por donde rodó la cabeza salió el agua a un punto llamado
Paredones y ahí se quedó. Por eso es Paredones por padre y Sandahuai por madre. Son dos
lagunas”. (M.S)
bastante plata y el hombre quedó bien rico. Cuando el cerro acompaña, de cualquier
manera se le presenta”. (M.S)
La cocha Negra
3 "Un vaquero estaba cuidando el ganado y se había quedado tocando la bocina al lado de
una laguna, cuando el páramo le ha "encantado", pues el hombre entró por un lado de la
laguna y salió por el otro, convertido en ganado bravo y así se quedó como animal, ese
sitio se llamaba “Cocha negra”, por el lado del páramo de Pantza. Y cuando hacían cargar
la colcha los patrones de la hacienda (fiesta de toros) mató a muchas personas hasta que
los patrones le mataron y la esposa del vaquero había cogido oro del librillo del toro,
porque cuando le mataron ha empezado a hablar y ha dicho a su mujer: yo estoy aquí, ya
me muero, ya me matan, eso ha dicho y esto han mirado las gentes y luego en el sueño
había revelado diciendo cogerás mi librillo porque ahí voy a dejar alguna cosa”. (AD Y CD
GALTE)
7 "El hombre pobre se encuentra con un hombre montado en un caballo blanco; éste le da la
mano y siente una mano helada y se espanta porque el rostro no era de un sólo lado sino
de tres lados, con dos ojos a un solo lado de la cara y al otro nada. El Chimborazo le
ordena que se monte en las ancas y le dice que cierre los ojos; el caballo da tres saltos y le
246
dice que abra los ojos; el hombre, al abrirlos se encontró dentro del Chimborazo. Los
borregos del cuento son los zorros, “esos pintados y el mote esas avecitas que saben decir
catzos, que hay cuando cae niebla en las casas”. La mujer del hombrecillo era bien limpia
y el Chimborazo al final le dijo: “sé que tu mujer es bien aseada y le dio una caja de
madera con llave diciéndole: llegando a tu casa reza 12 Avemarias y 12 Padrenuestros
antes de abrir la caja. El hombrecillo ha pasado un mes de fiesta sólo con lo que se ha
regado del filo de la caja".
8 Juan Masa relata cómo se hizo curandero: “era pobre, estaba puesto pantalón de bayeta,
mi mujer así mismo, jalando chulla pollera. Yo me ofrecí a Santa Isabela. Una noche me
llamó el cerro y me fui. Tú eres pobre, ayúdanos y te daremos la suerte, anda a hacer un
mandado. La mama Isabela me mandó que dejara un puerco pintado al taita Chimborazo,
haciendo adelantar al puerco, iras no más rápido, dijo. El Chimborazo me mandó una
pelota: vaya llevando esta pelota y haciendo adelantar esta pelota irás nomás a llegar.
Dijo: ayuda (cura) y tú si has de salvar. Así estando andando aprendí a sobar los pies, a
amarrar el shungu (corazón) y así poco a poco fui aprendiendo y avancé a ver con la vela.
También iba a Ambato a sacar los apuntes (San Gonzalo). Una vez me enfermé y casi morí,
conocí el “ucupacha” (infierno); me encontró una señora (muerte) y me dijo que aún no
es el tiempo suyo, así que regrese nomás, me mandó pegando, esa señora; dijo que todavía
no he llamado a usted y no es hora que vengas. Las personas que vencen a Dios han de ir
al infierno, yo me quemaría un poco por tomar trago y no por más cosas. Poniendo las dos
manos hago la oración cuando voy saliendo a alguna parte”. (JM)
247
IGLESIA
1 Colegio Seminario de Riobamba: unidades productivas
2 Ubicacion Años
3 La Merced 1874-1908
4 Osogoche 1874-1908
5 En 1908 pasa al convento de San Agustin, luego al convento La Merced y luego al
Seminario de Riobamba
6 San Juan 1880: pasa al convento San Agustin y luego al Colegio Seminario
7 Rosario 1880 : San Agustin, Redentoristas, Seminario Riobamba
8 Schugal 1892-1904
9 Sicalpito 1880
10 Sula 1881
CURIA
11 Ubicación Años
12 Cubillin 1902: se vende a Carlos Larrea Donoso
COMUNIDADES RELIGIOSAS
13 Compania de Jesús
14 Ubicación Años
248
15 Castug 1905-1909
16 1905: Aurelio Cordovez
17 A. 1906: Reinaldo García
18 A. 1907: Nicolas Velez
19 San Martin: 1903-1909
20 A. 1905: Aurelio Cordovez
21 A. 1906: Reinaldo García
22 A. 1907: Nicolas Velez
23 El Toldo
24 A. 1905: Aurelio Cordovez
25 A. 1906: Reinaldo García
26 A. 1907: Nicolás Velez
27 Tunsi Grande 1905-1914
28 A. 1905: Aurelio Cordovez
29 A. 1906: Reinaldo García
30 A. 1909: Nicolas Velez
31 A. 1914: pasa a la Junta de Beneficencia Publica
32 Hermanas de la Caridad
33 Ubicación Años
34 Gatazo 1860-1905
35 A. Ramon Zambrano 1912: Pasa a la Junta de Beneficencia
36 Conceptas
37 Ubicación Años
38 Chacaguán 1877-1908
39 A. 1877: Manuel García
40 A. 1896: Ezequiel Merino 1908: pasa a la Junta de Beneficencia
41 Guaillalo 1896-1908
42 A. 1896: Ezequiel Merino 1908 : pasa a la Junta de Beneficencia
43 Macaji de San Felipe 1887
44 1908: pasa a la Junta de Beneficencia
45 San Nicolás 1843
46 A. 1843: Ambrosio Dávalos
47 Tungurahuilla 1860-1908
48 Convento de la Merced
49 Ubicación Años
50 1
Cacha
51 Padres Redentoristas
52 Manuel Guaraca 1874
249
53 1880
54 Colta 1 1836-1840
55 A. 1836: Rafael Ricaurte y Calisto
56 A. 1839: José Jacinto Chiriboga
57 CV 1840: Fernando Velasco Unda
58 CV 1859: Miguel Villavicencio
59 CV 1869: Carlos Zambrano
60 CV 1895: Edelmira Zambrano
61 CV 1907: Virgilio Moncayo
62 CV 1920: Varios indígenas
63 La Merced 1874
64 Ozogoche 1860-1874
65 2 San Juan
66 1874: Redentoristas
67 Colegio Seminario
68 1880: Pacífico Gallegos 1827-1874
69 Convento de Marianas
70 Ubicación Años
71 Capata 1896-1908
72 Sta. Bárbara de Chalusi 1896-1908
73 Redentoristas
74 Ubicación años
75 Atapo 1874-1908
76 Cacha 1874-1880
77 Galte 1874-1908
78 Guaico 2 1874-1876
79 Misquilli 2 1874-1908
80 Rosario 1874-1880
81 San Francisco 1874-1880
82 San Juan 1874-1880
83 Sula 1874-1881
84 Tiaso 1874-1881
85 Convento de San Agustín
86 Ubicación Años
87 Atapo 1868-1874
88 A. 1868: Pedro Ignacio Lizarzaburu y Borja
89 Batán 1877
90 Capata 1851-1896
250
91 Cesel 2 1862-1889
92 A. 1862: Juan Simón Bucheli
93 Gaite 1860-1874
94 Guaico 2 1860-1874
95 Guanilche 1839-1889
96 A. 1859: José Andrade
97 A. 1872: Fidel Andrade
98 Llilla 1860-1908
99 Misquilli 2 1860-1874
100 Puesetus 1843-1889
101 Rosario 1860-1874
102 A. 1864: Rafael Carillo
103 A. 1872: Ezequiel Merino
104 Sula 1845-1874
105 Tiaso 1860-1874
106 Tunsi Grande 1827-1834
107 Convento de San Francisco
108 Ubicación Años
109 Calera 1859-1871
110 A. 1859: Ignacio Lizarzaburu y Borja
111 Convento de Santo Domingo
112 Ubicación Años
113 Ichubamba 1860-1908
114 A. 1872: Benjamín Chiriboga y Delgado
115 A. = arrendado a
116 CV = compra y venta
117 FUENTE: Banco Central, Estructura Agraria de la Sierra Centro-Norte 1830-1930, con
modificaciones de la autora.
NOTAS FINALES
1. Por disposición del Papa Pío IX, estas haciendas pasaron a propiedad del Convento de
Redentoristas en 1847.
2. Por disposición del Papa Pío IX, estas haciendas pasaron a propiedad del Convento de
Redentoristas en 1847.
251
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