DISCURSO SOBRE EL FEMINISMO
El feminismo es más que solo un concepto, es una sensación, un sentimiento, un
reclamo justo de igualdad que sale de cada mujer infravalorada o menospreciada
de cada rincón del mundo, algo que podemos apreciar sea donde fuere que
estemos, y es deber de todas y todos lograr cumplir con este ardiente deseo de
igualdad, haciendo escuchar las voces de todas las mujeres y valorándolas más
como personas que como un objeto sexual o alguna especie de trofeo.
El feminismo es un conjunto de teorías sociales y prácticas políticas en abierta
crítica de relaciones sociales históricas, pasadas y presentes, motivadas
principalmente por la experiencia femenina. En general, los feminismos realizan
una crítica a la desigualdad social entre mujeres y hombres, y proclaman la
promoción de los derechos de las mujeres. Las teorías feministas cuestionan la
relación entre sexo, sexualidad y el poder social, político y económico.
El feminismo como movimiento social ha sido principalmente visibilizado como un
movimiento de las sociedades occidentales en el siglo XX. No se encuentra
asociado a ningún grupo, práctica o evento histórico en particular. Se crea a partir
de la conciencia acerca de las desigualdades causadas por los géneros y de la
búsqueda de la justicia social. Existen diversas formas del feminismo, como teoría,
como práctica, como conciencia, como movimiento social internacional, nacional y
local.
Algunos de los distintos feminismos son el feminismo cultural, el feminismo radical,
el ecofeminismo, el anarcofeminismo, el feminismo de la diferencia, el feminismo
marxista, el feminismo separatista, el feminismo filosófico, el feminismo cristiano,
el feminismo islámico, el feminismo pro-vida y el feminismo crítico.
El conocimiento desarrollado a través de siglos por mujeres con conciencia
feminista fue truncado una y otra vez. Las mujeres que reclamaban la
subordinación o que se comportaban fuera de los esquemas de asignados a su
sexo, eran y fueron marginalizadas. La falta de enseñanza a las mujeres sobre los
logros de aquellas que fueron exitosas a través de la historia, es uno de los
factores que han contribuido a la opresión de las mismas. Así, fue en el siglo XIX
cuando la conciencia feminista se empezó a transmitir a otras mujeres y, se inicia
el feminismo como movimiento social y político.
Los primeros ensayos sobre 'la cuestión de la mujer' criticaban el rol restrictivo de
la mujer, pero no señalaban culpables de las desventajas de la mujer ni sobre los
hombres. El trabajo de Mary Wollstonecraft Vindicación de los derechos de la
mujer, es uno de los pocos escritos antes del siglo XIX que puede ser llamado
feminista sin temor a una ambigüedad. Bajo estándares modernos, su metáfora de
la mujer como nobleza, élite de la sociedad, mimada, frágil y tendiente a la pereza
intelectual y moral, suena como un argumento masculino. Wollstonecraft creía que
ambos sexos contribuyeron a esta situación y tomaba por sentado que la mujer
tenía poder considerable sobre el hombre.
Ser feminista no significa que pensemos que las mujeres merecemos derechos
especiales; significa que sabemos que merecemos los mismos. Defender la
igualdad no implica menospreciar o castigar a los hombres. El feminismo no habla
de superioridad, ni discrimina al otro género, simplemente combate las
desigualdades que sufren las mujeres por el mero hecho de serlo. No se lucha por
ser “más”, se lucha por ser igual.
En este contexto, no todos los hombres son machistas, pero lo es el sistema y es
imposible escapar de él. Ellos también sufren suposiciones y expectativas
basadas en su género que les condiciona a vivir y a actuar de cierta manera, pero
no es comparable. Las mujeres estamos hartas de ser juzgadas y criticadas por la
manera en que nos vestimos o comportamos. Por la forma en la que hablamos o
trabajamos. Cansadas de que nuestra palabra valga menos o nada, cansadas de
la desigualdad, de cobrar menos, de trabajar más. Estamos hartas de empleos
informales y precarios, de los techos de cristal, de tener que demostrar nuestra
capacidad, nuestras habilidades, nuestra seguridad. Cansadas de que nos maten,
de que nos acosen, de que nos violen. Cansadas de ser nazis por defender la
igualdad.
Espero que todo lo que he hablado en este discurso a entender a los oyentes
acerca de esta justa lucha que nos corresponde a todos ya que como una vez dijo
la aclamada actriz Jane Fonda “El feminismo no es sólo para mujeres, es permitir
que todo el mundo tenga una vida más llena” una vida llena de libertades, de
sueños cumplidos, de libertad de expresión, una vida larga y prospera que no
termine abruptamente e ignorada por el resto del mundo, ese es el deseo del
feminismo, y espero que pronto se haga realidad.