Bogotá, 26 de Marzo de 2021
Señor:
JUEZ DE (REPARTO)
E. S. D.
REF. ACCIÓN DE TUTELA CON MEDIDA PROVISIONAL
DERECHOS TUTELADOS:
- DERECHO AL TRABAJO
- DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA
- DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL
- DERECHO AL MINIMO VITAL DEL NUCLEO FAMILIAR
- PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD
TUTELANTE: SIDNEY LORENA VILLARRAGA FLOREZ, IDENTIFICADA CON
CÉDULA DE CIUDADANÍA NO. [Link] DE BOGOTÁ
ACCIÓN DIRIGIDA CONTRA:
- PROYECCIÓN LABORAL [Link]
- PLASTILENE S.A.S
Yo, SIDNEY LORENA VILLARRAGA FLOREZ, mayor y vecino de Soacha, residente en
barrio Ciudad Verde del Municipio de Soacha, identificada con la cédula de ciudadanía
número [Link] de Bogotá, haciendo uso del derecho que me confiere el artículo 86
de la Constitución Nacional y los Decretos 2591 de 1991 y 306 de 1992, y demás normas
concordantes, actuando en mi propio nombre y representación, me permito promover ante su
despacho ACCIÓN DE TUTELA, contra PROYECCIÓN LABORAL S.A.S Y
PLASTILENE S.A.S a través de sus representantes legales y/o quien haga sus veces, por lo
hechos, acciones y omisiones que tendré oportunidad de expresar en mi petición, toda vez
que consideró que me han sido violados mis derechos fundamentales, DERECHO AL
TRABAJO, A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA/RELATIVA, A LA
SEGURIDAD SOCIAL, AL MÍNIMO VITAL DE MI NUCLEO FAMILIAR, Y AL
PRINCIPIO DE
SOLIDARIDAD Durante el Estado de Emergencia Económica Decretada por el Gobierno
Nacional Mediante Decreto 417 del 17 de marzo del 2020 por periodos hasta de treinta (30)
días que sumados no podrán exceder de noventa (90) días al año calendario artículos 25, 53 y
215 de la Constitución Política de 1991 en su estado social de derecho.
Petición que fundamento en los siguientes:
HECHOS:
PRIMERO: Mediante figura de contrato por obra labor, el 02 de abril de 2020, fui
contratada por la temporal PROYECCION LABORAL S.A.S empresa temporal
empleadora, para ejercer el cargo de Auxiliar de Enfermería en la empresa usuaria
contratante del servicio PLASTILENE S.A.S
SEGUNDO: Al iniciar mis labores en la empresa PLASTILENE S.A.S, empresa en misión,
se me entregó allí una dotación que constaba de dos uniformes de enfermería y un par de
botas industriales; estas últimas, empezaron a generar en mis pies una afectación de salud a
raíz de las actividades que debía realizar durante la exigente jornada laboral que era por
turnos rotativos de más de 9 horas, turnos noche y día, en donde debía realizar fuera de mis
funciones del cargo, otro tipo de actividades que no estaban relacionadas con mis funciones.
TERCERO: Esta rutina laboral y la dotación de calzado, bajo subordinación de la empresa
usuaria PLASTILENE S.A.S, termina desencadenando 3 meses después de mi
contratación, en una enfermedad diagnosticada por la EPS, como Fascitis Plantar Bilateral
y que está ligada según el conocimiento médico a un riesgo profesional, que debía tratar con
plan de manejo; plantillas en gel, medicación y tratamientos fisioterapéuticos, todo esto
sustentado por las respectivas órdenes médicas e incapacidades que me fueron entregadas
desde el 16 de septiembre de 2020 en la EPS, pues me encontraba laborando, donde sufro
una recaída y mi Jefe inmediata Liliana Chávez de PLASTILENE S.A.S me envía a mi
respectiva EPS.
CUARTO: Cuando no podía soportar más el dolor en mis pies y se manifiesta a un más esta
situación que ha deteriorado mi salud, exactamente el día 18 de julio de 2020 (anexo como
medio de prueba- imágenes de conversaciones) puse en conocimiento de mi enfermedad a mi
Jefe inmediato LILIANA CHÁVEZ de la empresa usuaria PLASTILENE S.A.S,
coordinadora a su vez del (SG-SST) de la empresa y también al médico laboral de la misma
ALFONSO QUINTERO JARAMILLO, respuestas que por parte de mi Jefe inmediato, fue
nula y que por parte del médico laboral, quien también emitió su diagnóstico en el momento,
fue de medicación y tratamientos para la Fascitis Plantar que podía encontrar en internet
según su criterio.
QUINTO: 2 meses después de haber notificado mi estado de salud a mi jefe inmediato
LILIANA CHÁVEZ y al médico laboral de la empresa ALFONSO QUINTERO
JARAMILLO, se me notifica de mi despido por parte del director jurídico de la empresa
usuaria PLASTILENE S.A.S, el señor JAVIER GUSTAVO OSORIO ALZATE,
exactamente el día 25 de septiembre 2020, día de labor, donde tan solo de manera verbal me
indica que le firme un paz y salvo y que debo retirarme, lo más pronto posible, luego de
firmar dicho documento de la empresa. Esta decisión, la cual me tomó de manera sorpresiva,
ya que días antes de mi despido, no solo había sufrido recaída, si no también había
solicitado el permiso correspondiente para continuar mi tratamiento, cita médica prioritaria,
no programada, pues no podía caminar a causa del intenso dolor que persistía y que según
recomendaciones médicas dadas por el médico de la EPS, el día 16 de septiembre de 2020,
debía asistir nuevamente a la EPS si persistía el dolor, este permiso me fue negado por parte
de mi jefe inmediato, LILIANA CHAVEZ lo cual también adjunto medio de prueba, luego
días después se me notifica por correo electrónico de mi despido por parte de la temporal
PROYECCION LABORAL S.A.S. (adjunto carta).
SEXTO: De acuerdo a lo anterior, procedí a radicar un derecho de petición a la Temporal
PROYECCION LABORAL S.A.S y a la empresa PLASTILENE S.A.S con copia al
Ministerio de Trabajo, solicitando justificación a mi despido y alegando mi estado de
debilidad manifiesta, respuesta que por parte de mi empleador fue “que la obra labor por la
cual fui contratada ya había finalizado”, lo cual no es cierto, ya que yo fui contratada para
prevención del COVID 19 y a la fecha la pandemia no ha finalizado, ni la labor misional a la
que fui asignada, adicional también manifiestan que ellos desconocían mi estado de salud y
del tratamiento médico en el que me encontraba, lo que evidencia una completa negligencia
al seguimiento de los empleados que PROYECCION LABORAL S.A.S designa a otras
empresas, toda vez que al recibir por parte de PLASTILENE S.A.S la solicitud de
terminación de mi contrato, no se revisó la situación laboral, ni mi estado de salud en ese
momento, ni los exámenes de egreso practicados y se decidió continuar adelante con la
terminación de mi contrato sin justa causa, vulnerando así ambas empresas mis derechos
fundamentales aquí tutelados. Adicionalmente, la repuesta por parte de PLASTILENE
S.A.S fue muy tajante y sobre todo amenazante, toda vez que en su respuesta aducen que si
tengo pruebas sin conocimiento de la parte a quien se imputan de lo que estoy, podría
acarrear acciones penales en mi contra, lo cual me parece una respuesta agresiva por parte de
la empresa, ya que ellos saben muy bien que poseo pruebas para reclamar la vulneración de
mis derechos con lo que intentan detener mi proceso para que no reclame, acción que de
igual manera estaría vulnerando derechos fundamentales establecidos constitucionalmente.
SÉPTIMO: La respuesta por parte del Ministerio de Trabajo fue muy clara y específica
indicando que “una vez recibido el requerimiento del Juzgado, la Coordinación del Grupo
Atención al Ciudadano y Trámites de la Dirección Territorial de Cundinamarca del
Ministerio del Trabajo informa que: Revisadas las bases de datos del Grupo Atención al
Ciudadano y Trámites no se evidencia registro de solicitud de autorización para despedir a
la trabajadora SIDNEY LORENA VILLARRAGA FLOREZ por parte de la empresa
PROYECCION LABORAL S.A.S”. Así como lo tipificado en el artículo 62 del C.S.T y
haciendo énfasis al finalizar con el siguiente aporte; “En cualquiera de las causales citadas
el empleador debe demostrar la ocurrencia de la misma y no solo alegarla”, lo que en el
caso consultado implica demostrar en cuál de las causales fundamenta su despido para que
no se constituya en ilegal y dé lugar al pago de la indemnización contemplada por el Artículo
64 del Código Sustantivo.
OCTAVO: El Presidente de la República expidió el Decreto No. 417 del 17 de marzo del
2020, por medio del cual declaró el estado de Emergencia, Económico, Social y Ecológica en
todo el territorio Nacional, por el término de treinta (30) días calendarios los cuales sumados
no podrán exceder de noventa (90) días en el año calendario.
NOVENO: Conforme a lo anterior, estando vigente el Decreto No.417 del 17 de marzo de
2020, se dio por terminado mi contrato laboral vulnerando los derechos fundamentales al
trabajo, a la estabilidad laboral reforzada/relativa, a la seguridad social, al mínimo vital y al
principio de solidaridad, condiciones que se han visto desmejoradas en especial ( POR SER
MADRE CABEZA DE FAMILIA), el cual sustentó con mi trabajo, lo anterior en virtud a
que mi hija menor de edad y mi madre de tercera edad conforman mi núcleo familiar y
dependen de mí económicamente; lo que hace que éste despido en época de emergencia
como lo está viviendo nuestro País y el mundo entero quedemos en condiciones de
desprotección, en plena emergencia; como consecuencia del despido y teniendo en cuenta la
situación sanitaria de emergencia que atraviesa el País actualmente, es claro a la luz, que no
podría salir a trabajar estando en aislamiento preventivo, además porque en mi situación
actual de salud no seré recibida en ninguna empresa, y tal como lo advertí renglones arriba el
único sustento para mi núcleo familiar es el salario que devengaba con la empresa temporal
PROYECCION LABORAL S.A.S
DÉCIMO: Si bien es cierto que no hay justa causa para mi despido, también es cierto que
PROYECCIÓN LABORAL S.A.S Y PLASTILENE S.A.S NO debió realizar el despido
estando en el estado de emergencia decretado por la Presidencia Nacional , mediante su
Decreto No.417 del 17 de marzo de 2020, como consecuencia del brote por enfermedad
denominada CORONAVIRUS – COVID 19 el cual a la fecha ha dejado una cantidad
considerable de contagiados y de personas fallecidas por esta causa, y tal como lo ha
manifestado el mismo Presidente de la República, podrá ser prorrogado por un tiempo
considerable, tiempo en el cual, mi núcleo familiar en especial mi hija menor (Juana Valeria
Calvo Villarraga estudiante de bachillerato y mi madre Nohemy Florez adulto mayor) quien
en principio del interés superior, debe de gozar de las garantías constitucionales a los niños,
adultos mayores; y yo quedamos totalmente desprotegidos, lo anterior sustentado en el hecho
en que el gobierno nacional ha otorgado ayudas económicas a los estratos 0,1 y 2 pero yo no
he sido cobijada con esta ayuda.
ONCE: Con el fin de proceder de acuerdo a los parámetros de la ley, procedí a agotar
instancias, para solucionar el conflicto y por lo tanto solicité al Ministerio de Trabajo una
audiencia de conciliación, este proceso derivo en que se convocó a audiencia de conciliación
a las empresas involucradas, (PROYECCION LABORAL [Link]) y (PLASTILENE S.A.S)
y a mí persona. La fecha de esta audiencia se programó para el 15 de enero de 2021 en el
municipio de Facatativá, en esta audiencia, no se presentaron las empresas convocadas, por
lo que se reprogramo otra audiencia para el día 1 de febrero de 2021, en el mismo municipio,
a esta audiencia si llegaron las empresas convocadas, pero no se logró una posibilidad de
acuerdo, por lo que se emitió el acta por parte del Ministerio de Trabajo donde se tipifica que
la conciliación no fue exitosa. Tanto de la primera como de la segunda audiencia, se anexa
como medio de prueba, las constancias de la inasistencia a la primera audiencia y del acta
de no conciliado en la segunda audiencia.
DOCE: Como consecuencia de la enfermedad que adquirí (Fascitis lantar bilateral), se ha
venido desarrollando otra patología, la cual fue diagnosticada el día 24 de febrero de 2021
por el especialista en Ortopedia de la EPS como “Trastornos rótulofemorales bilateral”,
identificada con el código (M222), lo cual, según el especialista, es una patología ligada a la
Fascitis plantar bilateral que ya padezco y en esto demuestra que el deterioro de mi salud ha
venido avanzando con el tiempo a causa de la enfermedad adquirida por asuntos laborales.
Teniendo en cuenta mi caso, el especialista aparte de indicarme el siguiente plan de atención
para el tratamiento de la patología, también me remite a valoración por Medicina Laboral.
TRECE: De acuerdo a los hechos tipificados quiero aclarar que a la fecha aún no he sido
valorada por la ARL, ya que en el momento que se presentó la enfermedad y debía continuar
tanto en seguimiento como en tratamiento, la empresa tomo la decisión de despedirme,
evitando así continuar con el debido proceso y escalar el caso a la ARL correspondiente en
ese momento, esta acción por parte de la empresa usuaria del servicio (PLASTILENE
S.A.S) y de la empresa empleadora (PROYECCION LABORAL [Link]), denota una acto de
mala fe, ya que al tener conocimiento de la situación alegaron que no lo tenían, y despedirme
para evitar que la EPS siguiera adelante con la respectiva notificación y remisión del caso a
la ARL, muestra que su accionar está arraigado en un interés oscuro para evitar asumir las
responsabilidades y sanciones legales que saben les acarrea este tipo de situaciones.
ARGUMENTACIÓN JURÍDICA
La acción de tutela es un mecanismo previsto en la Constitución orientado a la protección
inmediata de los derechos fundamentales frente al acto u omisión de cualquier autoridad
pública, de la cual se desprenda vulneración o amenaza a los mismos, mecanismo que sólo es
procedente en la medida en que no se disponga de otro medio eficaz de defensa judicial para
salvaguardar los derechos invocados, a menos que se utilice para conjurar de manera
transitoria un perjuicio irremediable, o para hacer cesar un daño que se le viene ocasionando
al solicitante.
Así mismo, ha indicado la Corte Constitucional, la cual ha admitido la procedencia
excepcional de la tutela para solicitar el reintegro de servidores públicos a los cargos de los
que han sido desvinculados cuando en el caso concreto se evidencie una vulneración a un
derecho fundamental y la ocurrencia de perjuicio irremediable.
Ahora bien, el Presidente de la República expidió el Decreto No.417 del 17 de marzo del
2020, por medio del cual declaró el estado de Emergencia, Económico, Social y Ecológica en
todo el territorio Nacional, por el término de treinta (30) días calendarios los cuales sumados
no podrán exceder de noventa (90) días en el año calendario.
Que el 7 de enero de 2020 la Organización Mundial de la Salud, identificó el nuevo
coronavirus - COVID-19 y declaró este brote como emergencia de salud pública de
importancia internacional.
Que el 6 de marzo de 2020 el Ministerio de Salud y de la Protección Social dio a conocer el
primer caso de brote de enfermedad por coronavirus - COVID-19 en el territorio nacional.
Que el 9 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud, solicitó a los países la
adopción de medidas prematuras con el objetivo de detener la transmisión y prevenir la
propagación del virus.
Que el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud - OMS declaró el actual
brote de enfermedad por coronavirus - COVID-19 como una pandemia', esencialmente por la
velocidad de su propagación y la escala de trasmisión, toda vez que al 11 de marzo de 2020 a
la OMS se habían notificado cerca de 125.000 casos de contagio en 118 países y que a lo
largo de esas últimas dos semanas el número de casos notificados fuera de la República
Popular China se había multiplicado en 13 veces, mientras que el número de países afectados
se había triplicado, por lo que instó a los países a tomar acciones urgentes 1 Pandemia: Una
epidemia que se ha extendido a varios países o continentes , que generalmente afecta a un
gran número de personas. OMS DE Página 2 de 16
Que la misma Organización señaló que describir la situación como una pandemia no
significaba que los países afectados pudieran darse por vencidos, pues esto significaría
terminar enfrentándose a un problema mayor y a una carga más pesada para el sistema de
salud, que a la postre requeriría medidas más severas de control y por tanto, los países debían
encontrar un delicado equilibrio entre la protección a la salud, la prevención de los trastornos
sociales y económicos y el respeto de los derechos humanos, razón por la cual hizo un
llamado a los países afectados para que adopten una estrategia de contención.
Que mediante la Resolución No. 0000380 del 10 de marzo de 2020, el Ministerio de Salud y
Protección Social adoptó, entre otras, medidas preventivas sanitarias de aislamiento y
cuarentena de las personas que, a partir de la entrada en vigencia de la precitada resolución,
arribaran a Colombia desde la República Popular China, Francia, Italia y España.
Que mediante Resolución 385 del 12 de marzo de 2020, el ministro de Salud y Protección
Social, de acuerdo con lo establecido en el artículo 69 de la Ley 1753 de 2015, declaró el
estado de emergencia sanitaria por causa del nuevo coronavirus COVID-19 en todo el
territorio nacional hasta el 30 de mayo de 2020 y, en virtud de la misma, adoptó una serie de
medidas con el objeto de prevenir y controlar la propagación del COVID-19 y mitigar sus
efectos.
Decreto 488 de 2020 Por el cual se dictan medidas de orden laboral, dentro del
Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica
Según la norma constitucional, una vez declarado el estado de emergencia, el presidente de la
República, con la firma de todos los ministros, podrá dictar decretos con fuerza de ley
destinados exclusivamente a conjurar la crisis y a impedir la extensión de sus efectos.
Que la Organización Mundial de la Salud declaró el 11 de marzo de 2020 que el brote del
nuevo Coronavirus COVID-19 es una pandemia, esencialmente por la velocidad en su
propagación, y la escala de trasmisión, toda vez que al 11 de marzo de 2020 a la OMS se
habían notificado cerca de 125.000 casos de contagio en 118 países y que a lo largo de esas
últimas dos semanas el número de casos notificados fuera de la República Popular China se
había multiplicado en 13 veces, mientras que el número de países afectados se había
triplicado, por lo que instó a los Estados a tomar acciones urgentes y decididas para la
identificación, confirmación, aislamiento, monitoreo de los posibles casos y el tratamiento de
los casos confirmados, así como la divulgación de las medidas preventivas, todo lo cual debe
redundar en la mitigación del contagio.
Que según la Organización Mundial de la Salud - OMS, en reporte de fecha 26 de marzo de
2020 a las 16:06 GMT-5, se encuentran confirmados 465,915 casos, 21,031 fallecidos y 200
países, áreas o territorios con casos del nuevo coronavirus COVID-19.
Que mediante el Decreto 417 del 17 de marzo de 2020 se declaró el estado de emergencia
económica, social y ecológica en todo el territorio nacional por el término de treinta (30)
días, con el fin de conjurar la grave calamidad pública que afecta al país por causa del nuevo
Coronavirus COVID-19.
Que dentro de las consideraciones del mencionado decreto, en el acápite de "medidas" se
indicó "[...]Que los efectos económicos negativos a los habitantes del territorio nacional
requieren de la atención a través de medidas extraordinarias referidas a aliviar las
obligaciones de diferente naturaleza, como tributarias, financieras, entre otras, que puedan
verse afectadas en su cumplimiento de manera directa por efectos de la crisis[ ...]" y "[ ...]
Que los efectos económicos negativos generados por el nuevo Coronavirus Covid-19 a los
habitantes del territorio nacional requieren de la atención mediante la adopción de medidas
extraordinarias encaminadas a atender las obligaciones de diferente naturaleza, como
tributarias , financieras , entre otras, con el fin de proteger el sector salud, promover la
industria y el comercio del país y permitan absorber las pérdidas económicas y fuerza laboral
afectada por esta pandemia[...]".
Que se hace necesario implementar una serie de medidas coyunturales en materia laboral
para disminuir la afectación que tendrá el nuevo Coronavirus COVID-19 en los trabajadores
y en los empleadores.
Con la terminación de mi contrato laboral en época de emergencia económica se ha
vulnerado la siguiente normatividad:
Que el artículo 25 de la Constitución Política señala que el trabajo "es un derecho y una
obligación social y goza, en todas sus modalidades, de la especial protección del Estado.
Toda persona tiene derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas".
Que el artículo 215 de la Carta Política dispone también que, dentro del Estado de
Emergencia, el Gobierno no podrá desmejorar los derechos sociales de los trabajadores
mediante los decretos expedidos con ocasión de ella.
Que la Ley 1636 de 2013 creó el Mecanismo de Protección al Cesante con el fin de mitigar
los efectos del desempleo que enfrentan los trabajadores, relacionados principalmente con la
disminución de los ingresos económicos de los trabajadores y sus familias
Que ante la contingencia ocasionada por la pandemia del nuevo Coronavirus COVID-19 se
debe prever un mecanismo que facilite el cubrimiento de los gastos del cesante, de acuerdo
con las necesidades y prioridades de consumo de cada beneficiario, mientras dure la
emergencia, con el fin de mitigar los efectos adversos de esta situación, mecanismo que
actualmente no está contemplado en las normas pues estas son insuficientes para brindar una
adecuada protección durante la coyuntura actual al trabajador cesante y a su familia, por lo
que se hace preciso crearlo para conjurar la coyuntura derivada del nuevo Coronavirus
COVID19 y su impacto en la vida del cesante y su familia.
Que así mismo la Organización Internacional del Trabajo en el referido comunicado estima
"[...] un aumento sustancial del desempleo y del subempleo como consecuencia del brote del
virus. A tenor de varios casos hipotéticos sobre los efectos del Covid-19 en el aumento del
PIB a escala mundial [...], en varias estimaciones preliminares de la OIT se señala un
aumento del desempleo mundial que oscila entre 5,3 millones (caso "más favorable") y 24,7
millones de personas (caso "más desfavorable"), con respecto a un valor de referencia de 188
millones de desempleados en 2019. Con arreglo al caso hipotético de incidencia "media",
podría registrarse un aumento de 13 millones de desempleados (7,4 millones en los países de
ingresos elevados). Si bien esas estimaciones poseen un alto grado de incertidumbre, en
todos los casos se pone de relieve un aumento sustancial del desempleo a escala mundial. A
título comparativo, la crisis financiera mundial que se produjo en 2008-9 hizo aumentar el
desempleo en 22 millones de personas".
Que en consecuencia la Organización Internacional del Trabajo -OIT en el citado
comunicado insta a los Estados a adoptar medidas urgentes para (i) proteger a los
trabajadores y empleadores y sus familias de los riesgos para la salud generadas por el
coronavirus COVID-19; (ii) proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo; (iii) estimular
la economía y el empleo, y (iv) sostener los puestos de trabajo y los ingresos, con el
propósito de respetar los derechos laborales, mitigar los impactos negativos y lograr una
recuperación rápida y sostenida .
Que, con el fin de mitigar los efectos sobre el empleo, la calidad de vida y la actividad
productiva en la situación de emergencia, se hace necesario adoptar una serie de medidas que
promuevan la continuidad de las empresas y negocios, así como la conservación del empleo,
la permanencia de los contratos de trabajo y el nivel de vida los trabajadores y sus familias.
Decreto 491 de 2020 Por el cual se adoptan medidas de urgencia para garantizar la atención y
la prestación de los servicios por parte de las autoridades públicas y los particulares que
cumplan funciones públicas y se toman medidas para la protección laboral y de los
contratistas de prestación de servicios de las entidades públicas, en el marco del Estado de
Emergencia Económica, Social y Ecológica
Que acogiendo las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo -OIT, se
deben adoptar medidas para proteger el trabajo en el sector público, implementando
mecanismos que promuevan e intensifiquen el trabajo en casa, así como adoptar medidas
para que por razones de la emergencia no se terminen o suspendan las relaciones laborales o
contractuales en el sector público.
Derecho fundamental a la estabilidad laboral reforzada (artículo 53 de la CP): “Artículo 53.
El Congreso expedirá el estatuto del trabajo. La ley correspondiente tendrá en cuenta por lo
menos los siguientes principios mínimos fundamentales: Igualdad de oportunidades para los
trabajadores; remuneración mínima vital y móvil, proporcional a la cantidad y calidad de
trabajo; estabilidad en el empleo; irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en
normas laborales; facultades para transigir y conciliar sobre derechos inciertos y discutibles;
situación más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las
fuentes formales de derecho; primacía de la realidad sobre formalidades establecidas por los
sujetos de las relaciones laborales; garantía a la seguridad social, la capacitación, el
adiestramiento y el descanso necesario; protección especial a la mujer, a la maternidad y al
trabajador menor de edad. El estado garantiza el derecho al pago oportuno y al reajuste
periódico de las pensiones legales. Los convenios internacionales del trabajo debidamente
ratificados, hacen parte de la legislación interna. La ley, los contratos, los acuerdos y
convenios de trabajo, no pueden menoscabar la libertad, la dignidad humana ni los derechos
de los trabajadores.”
La emergencia causada por la Pandemia del COVID-19 es una situación nueva e inédita y
por eso es posible que las salidas legales formales vayan en contra de la Constitución; en tal
sentido es necesario recordar que la Constitución Política establece que el trabajo goza en
todas sus modalidades de la especial protección del Estado y además que es deber de las
autoridades garantizar la efectividad de los derechos y garantías que la Constitución señala y
proteger a todas las personas en vida, derechos y libertades.
Atendiendo lo anterior, en el caso en concreto que nos ocupa, el despido se realizó
encontrándonos en estado de emergencia, el COVID – 19 genera una fuerza mayor que
requiere la existencia de un hecho externo imprevisible e irresistible, no resulta ni claro, ni
determinante, frente a las condiciones exigidas por las Altas Corporaciones, por lo que dicho
despido resulta además de inconsistente jurídicamente es una medida desproporcionada e
injusta.
El hecho del despido en época de emergencia económica, me ha puesto en una situación de
debilidad manifiesta, es decir, se convirtió en un derecho de especial protección de carácter
transitorio, y para lo cual la Constitución obliga a adoptar dispositivos de protección
fundamentándose en el principio de solidaridad.
En sentencia T-519 de 2003 Magistrado Ponente Marco Gerardo Monroy, la Corte vinculó
los derechos fundamentales del derecho fundamental a la estabilidad laboral reforzada al
principio de solidaridad. Dijo, a este respecto, que el derecho a la estabilidad especial
reforzada, que se predica respecto de ciertos sujetos, “se soporta, además (…) en el
cumplimiento del deber de solidaridad; en efecto, en estas circunstancias, el empleador
asume una posición de sujeto obligado a brindar especial protección a su empleado en virtud
de la condición que presenta”.
La temporal PROYECCIÓN LABORAL S.A.S y la empresa PLASTIENE S.A.S, en
ningún momento evaluaron, ni consideraron la decisión de dar por terminado el vínculo
laboral; sino por el contrario realizó el despido dentro del periodo que estableció el Gobierno
Nacional como emergencia económica y más aún en el estado de aislamiento preventivo se
encuentra el País.
La Corte Constitucional en reiteradas sentencias ha manifestado que el derecho a la
seguridad social, es un derecho fundamental y un servicio público cuya prestación debe
asegurar el Estado; como lo establece el artículo 48 de la Carta Política, donde se dispone
que la seguridad social es un derecho irrenunciable y un servicio público en cabeza del
Estado, que debe garantizarse a todas las personas “en sujeción a los principios de eficiencia,
universalidad y solidaridad”. Para la Corte Constitucional la seguridad social es un derecho
de raigambre fundamental, que debe ser definido de la siguiente manera: “conjunto de
medidas institucionales tendientes a brindar progresivamente a los Individuos y
sus familias las garantías necesarias frente a los distintos riesgos sociales que
puedan afectar su capacidad y oportunidad, en orden a generar los recursos
suficientes para una subsistencia acorde con la dignidad del ser humano”
Así mismo nuestra carta magna en su artículo 53 establece el Mínimo Vital, el cual en esta
época de emergencia económica se deben implementar todas las medidas para garantizar que
las personas cuenten con las condiciones materiales para llevar una existencia digna, pues se
requiere del salario para poder solventar las necesidades básicas para poder existir, por tanto,
en tiempos del COVID-19, resulta esencial que la población cuente con un ingreso básico
que permita la satisfacción de sus derechos, luego, el despido o desvinculación, sin ningún
ingreso social alternativo sería constitucionalmente inadmisible.
Por último, con relación al principio de solidaridad, contemplado en el artículo 95 de la
Constitución Política, donde todas las personas naturales y jurídicas, públicas y privadas,
deben implementar acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la
salud de los ciudadanos, especialmente, aquellos que se encuentran en un especial estado de
vulnerabilidad; es por ello, que en tiempo de la emergencia económica como consecuencia
del Coronavirus, terminar una relación laboral o suspenderla, implica, dejar al trabajador,
desprovisto de protección; por tanto, todas las medidas que se implementen por parte del
Estado y empleadores deben propugnar por proteger a los ciudadanos de las nefastas
consecuencias que ha llevado consigo este virus COVID.-19.
Con relación al principio de solidaridad el Juzgado Segundo Penal Municipal con funciones
de conocimiento de Bucaramanga en reciente sentencia de fecha 31 de marzo de 2010, hizo
referencia a lo expresado por la Corte Constitucional en sentencia C.459 de 2001 con
ponencia del magistrado Jaime Araujo Rentería, quien dijo: “Al respecto, el itinerario
jurisprudencial de esta Corporación ofrece significativas expresiones que contribuyen
ampliamente a la concreción de una respuesta constitucional, cual es la de que nuestro
ordenamiento supremo no acoge un modelo ético privilegiado; antes bien, sobre la base del
pluralismo y del respeto a la diferencia las instituciones colombianas están abiertas a todas
las posibilidades éticas, con la indefectible condición de que las potenciales manifestaciones
éticas sean compatibles para con la existencia y desarrollo de los derechos fundamentales. En
esta dimensión el principio de la solidaridad se despliega como un deber que pesa en cabeza
del Estado y de todos los habitantes del país. Yendo en el primer caso de lo público hacia lo
privado, a tiempo que en el segundo del núcleo familiar hacia el ámbito social, en una suerte
de concatenaciones dialécticas que deben tener siempre a la persona como razón y fin último.
Así las cosas: El deber de solidaridad del Estado ha de ser entendido como derivación de su
carácter social y de la adopción de la dignidad humana como principio fundante del mismo.
En virtud de tal deber, al Estado le corresponde garantizar unas condiciones mínimas de vida
digna a todas las personas, y para ello debe prestar asistencia y protección a quienes se
encuentren en circunstancias de inferioridad, bien de manera indirecta, a través de la
inversión en el gasto social, o bien de manera directa, adoptando medidas en favor de
aquellas personas que por razones económicas, físicas o mentales, se encuentren en
circunstancias de debilidad manifiesta. Es claro que el Estado no tiene el carácter de
benefactor, del cual dependan las personas, pues su función no se concreta en la caridad, sino
en la promoción de las capacidades de los individuos, con el objeto de que cada quien pueda
lograr, por sí mismo, la satisfacción de sus propias aspiraciones. Pero, el deber de solidaridad
no se limita al Estado: corresponde también a los particulares, de quienes dicho deber es
exigible en los términos de la ley, y de manera excepcional, sin mediación legislativa, cuando
su desconocimiento comporta la violación de un derecho fundamental. Entre los particulares,
dicho deber se ubica en forma primigenia en la familia, dentro de la cual cada miembro es
obligado y beneficiario recíprocamente, atendiendo razones de equidad. [2] El deber de
solidaridad en cabeza del Estado Social de Derecho es inherente a su existencia y
cualificación en la esfera de cumplimiento de sus fines esenciales, al paso que en cabeza de
los particulares el deber de solidaridad es exigible en los términos de ley. En sentir de la
Corte: Es la solidaridad social, a la cual todos estamos obligados y que todos, al mismo
tiempo, podemos esperar de los demás: es obligación de todos y de cada uno proceder de
conformidad con esa solidaridad; y cada uno de nosotros, lo mismo que la comunidad entera,
tiene el derecho a que esa solidaridad se manifieste en su defensa.[3] De otra parte ha
sostenido esta Corporación que la solidaridad es un valor constitucional que en cuanto
fundamento de la organización política presenta una triple dimensión, a saber: (i) como una
pauta de comportamiento conforme a la cual deben obrar las personas en determinadas
ocasiones; (ii) como un criterio de interpretación en el análisis de las acciones u omisiones de
los particulares que vulneren o amenacen los derechos fundamentales; (iii) como un límite a
los derechos propios.[4] El deber – derecho de solidaridad corre a cargo y a favor de cada
miembro de la comunidad,[5] constituyéndose en patrón de conducta social de función
recíproca, adquiriendo una especial relevancia en lo relativo a la cooperación de todos los
asociados para la creación de condiciones favorables a la construcción y mantenimiento de
una vida digna por parte de los mismos.[6] Por donde, la solidaridad se despliega como
columna vertebral para la articulación de voluntades en el propósito común de convivencia
pacífica, desarrollo socio – cultural y construcción de Nación. No es de extrañar la
trascendencia que la solidaridad ha tenido a través de la historia de la humanidad,
propiciando mayores grados de civilización y desarrollo tecnológico, al igual que
proveyendo a la solución de las imperiosas necesidades que suelen surgir de las grandes
catástrofes naturales, de las enfermedades, de las hambrunas, de los incendios y de las
mismas guerras.” (Subrayado y negrillas del Juzgado).
Conforme a todo lo anterior, y de conformidad con la Constitución Política que es nuestro
fundamento jurídico, todas las acciones implementadas por el Estado y la ciudadanía deben
cumplir con sus estipulaciones, por tanto, a pesar de encontrarnos en un Estado de
Emergencia Económica, por ningún motivo, se pueden generar acciones que vulneren los
derechos fundamentales ya motivados en esta acción, independiente si es una entidad privada
o del estado.
Por último, las entidades y organismos del Estado deben proteger y garantizar los derechos y
libertades de las personas, la primacía de los intereses generales, la sujeción de las
autoridades a la Constitución y demás preceptos del ordenamiento jurídico, el cumplimiento
de los fines y principios esenciales estatales, el funcionamiento eficiente y democrático de la
administración y la observancia de los deberes del Estado y de los particulares
PETICION
MEDIDA PROVISIONAL
De conformidad con el artículo 7 del Decreto No.2591 de 1991, “Medidas provisionales para
proteger un derecho; y ante la necesidad de especial protección se sirva de manera
permanente y hasta la decisión de fondo del asunto:
PRIMERO: En aras de evitar el perjuicio con la contratación de otra persona en el mismo
cargo que estaba ocupando en la empresa PLASTIENE S.A.S, ya que la obra en misión para
la que fui contratada, no ha terminado en dicha empresa, solicitó se ORDENE
INMEDIATAMENTE mi reintegro con el fin de que no se vulneren los derechos
fundamentales al trabajo, a la estabilidad laboral reforzada/relativa, a la seguridad social, al
mínimo vital y al principio de solidaridad.
PETICIONES PRINCIPALES
Con fundamento en los hechos narrados y en las consideraciones expuestas, respetuosamente
solicito al señor Juez TUTELAR a mi favor los derechos constitucionales fundamentales
invocados y cualquier otro del mismo rango que se determine como violado, ORDENANDO
que:
1. A la empresa temporal empleadora PROYECCIÓN LABORAL S.A.S y a
PLASTILENE S.A.S Deje sin efectos el despido ordenado; y en consecuencia
ORDENAR mi reintegro hasta tanto permanezcan los hechos que dieron lugar a la
Emergencia, Sanitaria, Económica, Social y Ecológica, y en todo caso, hasta que el
tratamiento para la recuperación de la Fascitis plantar Bilateral que adquirí y el
adyacente diagnostico Trastornos Rótulofemorales Bilateral, hayan concluido y
esto se manifieste en mi total recuperación.
2. Se ORDENE efectuar los salarios dejados de percibir hasta el momento de mi
reintegro.
MEDIOS DE PRUEBAS
- Constitución política de 1991- la cual puede ser consultada en la página de la
presidencia de la republica
- Decreto 417 del 17 de marzo del 2020- el cual puede ser consultada en la página de la
presidencia de la republica
- Decreto 488 del 27 de marzo del 2020 - el cual puede ser consultada en la página de
la presidencia de la república.
- Copia del contrato de trabajo.
- Carta de despido.
- Copia derecho de petición a plastilene S.A.S.
- Copia derecho de petición a Proyección laboral S.A.S.
- Respuesta derecho de petición plastilene S.A.S.
- Respuesta derecho de petición Proyección laboral S.A.S.
- Respuesta y concepto del Ministerio de Trabajo frente a los derechos de petición
radicados a ambas empresas.
- Exámenes médicos ocupacionales de proyección laboral.
- Historial clínico.
- Orden de control de ortopedia.
- Orden de terapias físicas
- Orden de infiltraciones
- Consentimientos informados
- Tac de MMII (Miembros inferiores)
- Incapacidades
- Pago de incapacidades por la EPS a la empresa proyección laboral.
- Programación a sesiones de terapia física
- Valoración final de fisioterapia
- Imágenes de actividades y funciones laborales en la empresa plastilene S.A.S.
- Imágenes de pantallazos de conversaciones de Whatsapp donde informo de mi situación
a mi jefe directo y al médico laboral de la empresa.
- Formato solicitud de audiencia de conciliación Ministerio de trabajo.
- Formato de aceptación de términos y condiciones para la audiencia de conciliación en
MDT.
- Citación a audiencia de conciliación MDT N°1
- Constancia de no comparecencia ni justificación de inasistencia de las empresas
convocadas.
- Citación audiencia de conciliación MDT N°2
- Acta de no conciliación emitida en audiencia con el ministerio de trabajo (3 pag).
- Auto de corrección acta de no conciliación por error en la digitación de la fecha.
- Fotocopia de mi cedula de ciudadanía.
NOTIFICACIONES
Ruego, señor Juez, ordenar el trámite de ley para esta petición.
Del señor Juez
Atentamente
SIDNEY LORENA VILLARRAGA FLOREZ
C.c. [Link] de Bogotá