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Comunión Íntima con Dios

Este documento describe la importancia de la comunión íntima con Dios a través de la oración. Explica que la comunión con Dios implica tener amistad, diálogo y compañerismo con Él a través del desarrollo de una relación estrecha. Para lograr esta comunión íntima, se debe tener temor de Dios en el corazón y odiar lo que Dios odia, como la mentira y la discordia. También se debe vivir de forma justa y recta. El documento enfatiza que la comunión con Dios
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Comunión Íntima con Dios

Este documento describe la importancia de la comunión íntima con Dios a través de la oración. Explica que la comunión con Dios implica tener amistad, diálogo y compañerismo con Él a través del desarrollo de una relación estrecha. Para lograr esta comunión íntima, se debe tener temor de Dios en el corazón y odiar lo que Dios odia, como la mentira y la discordia. También se debe vivir de forma justa y recta. El documento enfatiza que la comunión con Dios
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LA COMUNIÓN ÍNTIMA CON DIOS

¿Cuál es uno de los propósitos principales de la oración?


Existen muchos propósitos que vamos a tratar más adelante, pero el principal, por el cual existe la
oración, es para que tengamos comunión con Él. Vamos, ahora, a estudiar un poco acerca de la
comunión con Dios.

¿Qué es comunión?
La palabra comunión en el griego es “koinonía”, que significa tener en común, compañerismo,
participación, amistad, comunicación, diálogo. Por lo tanto, la comunión con Dios es tener amistad,
diálogo y compañerismo con Él, desarrollando una relación estrecha, pues esto es su deseo.

¿Con quién el Señor desea tener esa comunión?

 La comunión íntima es con aquellos que tienen mucho temor de Dios en su corazón.

≪La comunión intima es con los que le temen≫. Salmos 25.14

¿Qué es temor de Dios?

La palabra temor de Dios en el hebreo significa tener un gran pavor de desagradarlo y hacer todo lo
posible por complacerlo. Si le damos una interpretación moderna, definiríamos el temor a Dios como:
Amar todo lo que Dios ama y odiar todo lo que Dios odia.

Al principio, definimos comunión como algo en común, compañerismo, amistad, participación y


sociedad. Esta comunión se presenta entre Dios y todos aquellos que tienen un gran pavor por
desagradarlo. Si deseamos agradar a Dios, debemos saber lo que Él odia para que cada uno de
nosotros pueda desarrollar una relación íntima con Él.

Hay muchos creyentes que tratan de tener una relación íntima con Dios, pero están viviendo en
pecado, pues tienen secretos que no agradan a Dios.

¿Qué es lo que Dios odia?

A continuación, hay una lista de siete pecados que la Biblia nos enseña que Dios odia o abomina, y
son los siguientes:

≪16Seis cosas aborrece Jehova, y aun siete le son abominables: 17los ojos altivos, la lengua mentirosa, las
manos que derraman sangre inocente, 18el corazón que maquina pensamientos
inicuos, los pies que corren presurosos al mal, 19el testigo falso, que dice mentiras, y el que siembra discordia
entre hermanos≫. Proverbios 6.16- 19

1. Los ojos altivos.


2. La lengua mentirosa.
3. Las manos derramadoras de sangre inocente.
4. El corazón que maquina pensamientos inicuos.
5. Los pies presurosos para correr al mal.
6. El testigo falso que habla mentiras.
7. El que siembra discordia entre los hermanos.
Obviamente, hay muchas otras cosas las cuales Dios odia, pero estas siete son las que dan origen a
otros pecados. Entre más aborrecemos el mal y todo lo que es pecado, más cercana será nuestra
relación con Él. Pero, si por el contrario, tenemos menos cosas en común con Dios, menos cercana
será nuestra intimidad con Él. Lo común que tengamos
con Dios, será lo que nos acerque a Él. Si deseamos tener una comunión íntima con Él, debemos odiar
lo que Dios odia y amar lo que Dios ama.

 También se nos dice que su comunión es con los justos.

La palabra justo en hebreo es “yashar”, que significa: recto, derecho, correcto delante de los ojos de
Dios, ecuánime, honrado moralmente. Si pudiéramos aplicar esto a nuestra vida, diríamos lo
siguiente: la comunión íntima de Jehová es con aquellos que son honrados moralmente, que tienen
hambre y sed de santidad y con los que tienen sus cuentas al día con Él. Está claramente establecido
en las Sagradas Escrituras que Dios
no puede tener comunión íntima con individuos que viven en pecado. Es necesario vivir
correctamente, romper con el pecado y buscar la santidad para que haya una intimidad cercana con
Dios.

La comunión con Él es nuestra prioridad

Desafortunadamente, hemos visto hombres y mujeres que en un momento dado fueron usados
grandemente por Dios, pero de repente, cayeron en pecado. Hemos visto creyentes que están en
“fuego” para Dios, y de un momento a otro, se apartan. Entonces, nos preguntamos: ¿qué les
sucedió? La respuesta a toda pregunta resulta ser sólo una cosa: descuidaron su comunión y su
relación con Dios.

Hay miles de creyentes que están sentados en sus bancas, que vienen a la iglesia todos los domingos,
pero no tienen ninguna relación personal con Él; no tienen vida de oración y no leen la Palabra; no
saben cuál es la voluntad de Dios para su vida, no saben el propósito de Dios para ellos ni tienen
visión de Dios.

Algunos están viviendo en pecado, y no tienen ninguna idea de Dios. Lo recibieron como Señor y
Salvador, pero después de eso, no han desarrollado esa relación con Él; y como resultado, su vida es
una miseria, están en derrota y en todo les va mal. La
comunión y nuestra relación con Dios deben ser un valor y una prioridad en nuestra vida.

¿Qué es un valor?

Es una creencia bíblica que practicamos diariamente. Si nuestra relación con Dios es un valor en
nuestra vida, debemos orar todos los días y buscar su rostro. Por ejemplo, sabemos que el ejercicio
físico es bueno y decimos que es un valor en nosotros, pero si no lo practicamos, no es un valor. Así
mismo es nuestra relación con Dios. No debemos salir de nuestra casa si no hemos tenido comunión
con Él. La oración nos enseña a
depender totalmente de Él.

¿Qué es una prioridad?


Una prioridad es todo aquello a lo que usted le da el primer lugar en orden de importancia; aquello
que es lo más productivo y beneficioso para usted. Por ejemplo, cuando usted tiene la oración como
una prioridad, implica que antes de cualquier
responsabilidad (familia, iglesia, entre otros), usted buscará estar en comunión con Dios.

La comunión con Dios es muy importante, ya que, por medio de ésta, nos comunicamos con Él. Usted
sabe que es amado cuando la persona se lo dice; hay un gran poder y acción detrás de esas palabras.
La comunicación es parte de la naturaleza de Dios. Él desea comunicarse con nosotros, y quiere
decirnos a cada uno sus planes y sus propósitos.

El primer llamado de cada creyente es estar en comunión íntima con Dios. Ésta es la prioridad
principal y la más difícil, porque los que nos rodean, no nos ayudan a estar cerca de Él, sino que se
enojan con nosotros si no estamos con ellos en todo.
La razón principal por la cual usted ora y estudia la Biblia, no es para ser bendecido, sino para
conocerlo a Él. La mayor parte de las personas no pueden sostener una comunión íntima con Dios, y
el problema número uno es que nada significativo
o especial ocurre durante su tiempo de oración; no es tan excitante como se espera. Hay personas que
esperan que, en cada tiempo de oración, Dios mande relámpagos y centellas, y eso no será así.
Algunas veces, sí tendremos experiencias sobrenaturales, pero no será todo el tiempo.

El orar y tener comunión con Dios a veces resultará como comer cereal sin leche. En un sentido
figurado, cuando esto sucede, en nuestro tiempo de oración tenemos que continuar buscando hasta
que encontremos la “leche”. Mi recomendación es que disminuya sus expectativas. Siga leyendo la
Palabra, aunque a lo mejor, nada especial le suceda, y eventualmente, obtendrá la maravillosa
manifestación de su presencia.
“Una cosa es necesaria”
≪38Acontecio que, yendo de camino, entro en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
39Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies
de Jesus, oía su palabra. 40Marta, en cambio, se preocupaba con muchos quehaceres y, acercándose, dijo:
Señor, .no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que
me ayude≫. Lucas 10.38- 40

La palabra preocupaba significa distraída, dando vueltas en círculos. Hay diferentes teorías acerca de
esta narración. Algunos piensan que necesitamos tener Martas y Marías en el cuerpo de Cristo, una
que sirva y la otra que sea espiritual. Sin embargo, creo personalmente, según vemos lo que hace y
dice Jesús acerca de Marta, que no necesitamos a este tipo de Martas en la iglesia porque Jesús en
ningún momento aprueba su servicio.

Sabemos que servir a Dios es importante, pero no a la manera de Marta, donde el servicio es primero
que la relación con Dios. Marta le dice a Jesús: “dile que me ayude”. Juzgamos a otros cuando
ponemos nuestra propia pauta de servicio o compromiso
y otros no lo cumplen de la misma manera. Marta le dice a Dios que María no la ayuda. Pero Jesús le
responde: “Marta, Marta...” Cuando Jesús llama a una persona dos veces por su nombre, lo hace por
dos razones: para expresar su gran amor hacia una persona y para reprenderla o corregirla. Una cosa
es necesaria, y es estar en comunión con Dios, es sentir su amor, es tener una relación íntima con Él.
Cuando sentimos su amor,
nos sentimos seguros de nosotros mismos, nos regocijamos en el éxito de los demás y no tenemos
celos ni envidias de otros.
Algunos son adictos al deporte o a la comida, pero es mejor ser adictos a su presencia. ¡Volvámonos
adictos a su presencia! Cada uno de nosotros debemos anhelar estar con Él. Nuestro corazón debe
arder por tener una relación íntima con Él.

La vida de oración de Jesús y su comunión con el Padre Analicemos la vida de oración de Jesús para
que aprendamos de Él.

≪12En aquellos dias Él fue al monte a orar, y paso la noche orando a Dios≫. Lucas 6.12

≪23Despues de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llego la noche, estaba allí solo ≫.
Mateo 14.23

Veamos la naturaleza de su oración. Jesús oraba en todo tiempo. Aunque Él era el Hijo de Dios, tenía
esa comunión íntima con el Padre; y la oración para Él, era un valor y una prioridad.

¿Cuándo oraba Jesús?

 Jesús oraba por la mañana. Al orar por la mañana, nos muestra la prioridad que el Señor Jesús
le daba a su comunión con el Padre; esto era lo primero que Él hacía.

≪35Levantandose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba ≫.
Marcos 1.35

 Jesús oraba por la noche. Después de ministrar, orar por los enfermos, echar fuera demonios y
predicar la Palabra, Jesús sabía que quedaba vacío porque lo había dado todo. Por eso, iba a
orar.

≪12En aquellos dias Él fue al monte a orar, y paso la noche


orando a Dios≫. Lucas 6.12

 Jesús oraba por la tarde. Una vez más, vemos que Jesús mantenía una actitud de oración
constante durante todo el día.

≪23Despues de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llego la noche, estaba allí solo ≫.
Mateo 14.23

Nótese que cada día que Jesús oraba, lo hacía solo. Esto nos da a entender que la oración es algo
personal con Dios. Siendo Jesús el Hijo de Dios, oraba todo el tiempo. Aquí podemos ver, su total
dependencia hacia el Padre por medio de la oración. Si
Él hizo esto, siendo el Hijo de Dios, cuánto más nosotros, que somos hombres y mujeres con defectos
y faltas. Necesitamos vivir en comunión con el Padre todos los días.

Hay algunas preguntas que nos hacemos regularmente acerca de la vida de oración de Jesús. Éstas
son:

 ¿Con quién oraba Jesús? Él oraba aparte, solo y con sus discípulos.

Nosotros también debemos tener un tiempo a solas con Dios y un tiempo para orar en compañía de
otros.
≪28Como ocho dias después de estas palabras, Jesus tomo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.
29Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambio y su vestido se volvió blanco y resplandeciente ≫. Lucas
9.28, 29

 ¿Dónde oraba? En desiertos y en los montes. Ahora vivimos en un tiempo donde las personas
no oran cuando hay una incomodidad, pero Jesús oraba en cualquier situación: en el frío o en
el calor, en el desierto, en el monte, entre otros.

≪16Mas Él se apartaba a lugares desiertos, y oraba≫. Lucas 5.16


Algunas personas creen que Jesús tenía un cuarto con aire acondicionado, y eso no era así. Jesús
oraba en el desierto, donde la noche era muy fría, y durante el día, cuando hacía mucho calor.

 ¿Cuánto tiempo oraba? Oraba desde una hora hasta toda la noche. También, hacía oraciones
hasta medio día. La vida de oración de Jesús duraba entre una hora y ocho horas diarias,
según lo que podemos ver en las Escrituras.

¿Qué era lo que Jesús oraba? ...el Padre Nuestro.

≪Aconteció que estaba Jesus orando en un lugar y, cuando termino, uno de sus discípulos le dijo: Señor,
enséñanos a orar, como también Juan enseno a sus discípulos≫. Lucas 11.1

El Padre Nuestro fue una guía para que podamos orar, pero no es para repetirlo literalmente.

 ¿Qué enseñó Jesús a los discípulos con respecto a la oración? Cuando vemos la vida de oración
de Jesús, podemos concluir lo siguiente: Oraba siempre, en todo tiempo y en cualquier lugar.
Oraba por largos períodos de tiempo. Oraba solo, aparte y con sus discípulos. Tenía la oración
(la comunión con el Padre) como su primera prioridad; ésta era un valor en su vida. Si la
comunión con Dios era una prioridad para Él, también debe serlo para nosotros.

¿Cómo podemos aplicar esto a nuestra vida?

Si buscamos su rostro, todo lo demás será añadido. Si nos ocupamos primero de tener una relación
cercana con Él, todo lo demás vendrá como añadidura. Cada uno de nosotros debe tener la oración
como una prioridad, y nuestra relación con Él
debe ser lo más importante.

≪33Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas ≫. Mateo 6.33

¿Cuáles son los beneficios de mantener una comunión íntima con Dios?

1. Tendrán paz
≪21Vuelve ahora en amistad con Dios y tendrás paz; y la prosperidad vendrá a ti≫. Job 22.21

La palabra paz en el hebreo es “shalom”, que significa: estar seguro, estar completo, fortalecido,
próspero y en abundancia. En otras palabras, este verso nos está diciendo que nuestra paz es
producto de nuestra relación con Dios. No se puede tener paz si no tenemos una relación íntima con
Él. La falta de paz con Dios es el producto de no tener una vida de oración continua.
2. Harán proezas y hazañas
≪32Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; pero el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y
actuará≫. Daniel 11.32

Es interesante lo que significa la palabra conoce. En el idioma hebreo, esta palabra es “yada”, que
significa tener intimidad con, o tener relaciones íntimas con. La idea que da esta palabra es cuando
dos personas ponen su cabeza sobre una almohada y se ven cara a cara para hablar. La palabra actuar
significa hacer hazañas y proezas, hechos atrevidos y poderosos. Del verso anterior, se deduce lo
siguiente: el pueblo que tiene comunión íntima con Dios, se parará firme y hará hazañas y proezas
para Dios; hechos atrevidos y poderosos que otros nunca han hecho. ¿Qué podemos concluir de esto?
Que
Dios solamente puede hacer hazañas y proezas, actos atrevidos, maravillas y milagros por medio de
nosotros si tenemos intimidad con Él. Es por eso, que hoy día hay pocos hombres y mujeres, por
medio de los cuales Dios hace maravillas. La razón de esto es porque han perdido la comunión íntima
con Él y han estado haciendo el trabajo en sus propias fuerzas. Cuando los apóstoles fueron
amenazados de no predicar, ellos pidieron una sola cosa: denuedo. Esta palabra en el griego es
“parrehesia”, que significa: audacia, intrepidez, osadía, valor, franqueza para hablar con atrevimiento.
Para que alguien pueda hacer cosas poderosas para Dios, es necesario la audacia, la osadía y el hablar
con valor.

La audacia, la osadía y el hablar con valor es una virtud que viene como resultado de nuestra
comunión con Dios y no como obra humana.

3. Estarán satisfecho y completo.

≪25Porque satisfaré al alma cansada y saciare a toda alma entristecida≫. Jeremías 31.25

Cuando Jesús habló y dijo: “Bienaventurado”, en el griego es “makarios”, que significa: bendito, feliz
de ser enviado, espiritualmente próspero, con vida, gozo y paz; satisfecho con el favor de Dios y
completamente satisfecho, a pesar de las circunstancias. Si el Señor dijo eso de nosotros, entonces,
¿por qué muchos creyentes no están satisfechos y se sienten incompletos? Porque el estar completo y
satisfecho en nuestra alma es producto de una comunión íntima con Dios. Él es el único que llena
nuestra alma cuando estamos tristes. Él es el único que llena y satisface el alma cuando no recibimos
suficiente amor de nuestra familia; es el único que satisface totalmente los vacíos de amor en nuestra
alma. Todo esto lo hace el Señor sólo cuando tenemos comunión íntima con Él. Para que podamos
estar completos, seguros, tranquilos, quietos y satisfechos, es necesario estar en comunión con Dios.

≪23la cuál es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo≫. Efesios 1.23

¿Cómo tener comunión íntima con Dios?

1. Debemos humillarnos en su presencia.

Al hacer esto, estamos reconociendo que hemos perdido la comunión con Él, y que necesitamos de su
gracia y de su favor para hacer lo que Él nos ha encomendado. El humillarse es reconocer que somos
débiles, que hemos hecho muchas cosas en nuestras fuerzas sin depender de Él.
≪14si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de
sus malos caminos; entonces yo oire desde los cielos, perdonare sus pecados y sanare su tierra ≫. 2 Crónicas
7.14

2. Empecemos a orar ahora mismo.

≪21Vuelve ahora en amistad con Dios y tendrás paz; y la prosperidad vendrá a ti. 22Toma ahora la ley de su
boca y pon sus palabras en tu corazón. 23Si te vuelves al Omnipotente, serás edificado y alejarás de tu morada
la aflicción. 24Tendras más oro que tierra: como piedras de arroyo, oro de Ofir. 25 el Todopoderoso será tu
defensa y tendrás plata en abundancia! 26Entonces te deleitaras en el Omnipotente y alzaras a Dios tu rostro.
27Oraras a Él y Él te oirá; y tu cumplirás tus votos≫. Job 22.21-27

Creo que éste es el momento de empezar a buscar Su rostro. Paremos de hablar de oración;
hagámosla y Practiquémosla.

3. Busquemos su rostro.

La expresión “y buscaron mi rostro”, significa indagar, buscar algo diligentemente, buscar algo con
desesperación hasta encontrarlo. Creo que la iglesia de Dios no está buscando al Señor con
desesperación, y que en el único momento que busca a Dios de esa manera, es cuando tiene
problemas o está recibiendo persecución. De otra forma, estamos cómodos y no lo buscamos de
corazón.

Un ejemplo de buscar a Dios con desesperación lo vemos en David.

≪1Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Dios, el alma mía. 2Mi alma tiene sed
de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y me presentare delante de Dios? ≫ Salmos 42.1, 2

≪ ¡Dios, Dios mío eres tú! ¡De madrugada te buscare! Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela en tierra seca
y árida donde no hay aguas, 2para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. 3Porque
mejor es tu misericordia que la vida, mis labios te alabaran≫. Salmos 63.1-3

La oración, es tener comunión con Dios. El hombre fue creado para eso mismo, para que tuviera una
eterna relación con Dios. Recordemos que Dios tiene comunión con aquellos que le temen, que aman
lo que Dios ama y odian lo que Dios odia, y con los que son moralmente honrados. La comunión con
Él debe ser una prioridad y un valor para nosotros, como lo fue para Jesús. Aunque Él era Hijo de
Dios, oraba en todo momento y a cualquier hora del día. Debemos entender que la comunión íntima
con Dios nos dará paz, denuedo y osadía para hacer cosas grandes para Él. Pero, sobre todas las
cosas, la comunión íntima con Dios, nos llevará a estar satisfechos y en paz. No dependa de las
circunstancias externas ni de las personas para estar feliz y contento. ¡Dios es suficiente!

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