UNIVERSIDAD PRIVADA SAN JUAN BAUTISTA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
-INFORME ACADÉMICO
-TEMA: ESTADÍSTICA
-CICLO: TERCER CICLO
-TURNO: MAÑANA
-ALUMNO: CAMPOS PARDO ESTRELLA BELÉN JANDIRA
-DOCENTE: JOSE LUIS CARRASCO VASQUEZ
ICA- PERU
2020
INTRODUCCIÓN
La depresión es un problema de Salud Mental con importante repercusión en la esfera
biopsicosocial del individuo, provocando un malestar significativo que se manifiesta en
las relaciones interpersonales, sociales, laborales y en otras áreas importantes del
funcionamiento global de la persona.
La depresión como un diagnóstico
complejo.
La depresión es una enfermedad recurrente, frecuentemente crónica y que requiere un
tratamiento a largo plazo .
1. Su prevalencia en la población general se encuentra entre 8 y 12%
2. Se estima que para el año 2030 ocupará el primer lugar en la medición de
carga de enfermedad según los años de vida ajustados por discapacidad.
3. A pesar de esto, su diagnóstico aún continúa planteando múltiples desafíos
tanto conceptuales como clínicos. Con el objeto de resolver los problemas de
validez y confiabilidad de los criterios diagnósticos, en la actualidad se ha
impuesto un modelo ateórico, cuya utilidad ha sido cuestionada, no
encontrándose hasta el momento una solución definitiva.
4. Ante esta realidad clínica subyace un problema grave y complejo. La evidencia
muestra que para los propios psiquiatras.
El espectro afectivo :
El término “depresión” surgió a mediados del siglo XIX, para referirse a una alteración
primaria de las emociones cuyos rasgos más sobresalientes reflejaban menoscabo,
inhibición y deterioro funcional10,11. En 1980 se publica el DSM-III, donde por primera
vez se incorpora el diagnóstico de “depresión mayor”. Sin embargo, en la serie DSM,
la depresión es entendida como una entidad homogénea donde, dada su orientación
eminentemente “sintomática”, muchos aspectos psicopatológicos dejan de ser
considerados. Lo anterior contrasta con la evidencia actual que apoya la existencia de
diversas formas clínicas cuya identificación es relevante como, por ejemplo, la
depresión melancólica, atípica y psicótica; la depresión bipolar; subtipos como la
depresión estacional o con predominio de síntomas somáticos, crisis de pánico o
síntomas obsesivos; la depresión que acompaña a enfermedades físicas y, por último,
la pseudodemencia depresiva.
La construcción socio-cultural:
La depresión Los sentimientos depresivos de tristeza pueden ser experimentados por
todas las personas y forman parte de las manifestaciones afectivas normales frente al
duelo y la pérdida. Sin embargo, la manera en que la depresión es entendida,
interpretada, discutida, comunicada y tratada, varía entre una cultura y otra. Por
ejemplo, en algunas lenguas del sudeste asiático no existe un equivalente a la palabra
“deprimido”, mientras que en países como Nigeria se utiliza sólo una palabra para
designar la depresión, la ansiedad y la rabia.
Modelos etiopatogénicos de la depresión La psicopatología:
la depresión no sólo varía entre los distintos pacientes sino también entre los distintos
episodios dentro de la vida de un mismo paciente. Este pleomorfismo clínico
constituye un importante desafío en el estudio de su etiopatogenia. En el origen de la
depresión interactúan factores genéticos y ambientales. Su heredabilidad se ha
estimado en estudios de gemelos entre 31-42% con una contribución ambiental de 58-
67%. Los modelos biológicos de la depresión incluyen una larga serie de genes32,
siendo uno de los más estudiados el que codifica el transportador de serotonina.
Además, se ha visto que los subtipos de depresión se relacionan con patrones
específicos de alteración. Las experiencias traumáticas infantiles pueden contribuir con
la aparición de depresión en la adultez, especialmente en aquellos individuos más
vulnerables. Incluso se ha postulado la existencia de subtipos neurobiológicos de
depresión dependiendo de la presencia o ausencia de eventos tempranos adversos.
Personalidad y depresión:
La relación entre el temperamento como manifestación de la personalidad y las
alteraciones del ánimo proviene de la antigüedad griega. En la actualidad, se ha
desarrollado el concepto de temperamentos afectivos (depresivo, hipertímico,
ciclotímico, irritable y ansioso) como manifestaciones subclínicas de algún trastorno
del espectro afectivo. Dichos temperamentos han mostrado ser universales, con
características distintivas y sin diferencias de género. Tellenbach desarrolló el
concepto de Typus melancholicus para referirse a un conjunto de rasgos del carácter
que determinan la personalidad premórbida en la depresión melancólica.
ANEXOS:
Conclusiones:
Específicamente, el tema de la depresión nos ayuda como docentes, dada nuestra
relación con los adolescentes (alumnos), a entender el porqué de ciertos
comportamientos y/o actitudes, a la vez que nos da pautas para apoyar en la medida
de nuestras posibilidades a un alumno con síntomas depresivos. Por lo tanto se buscó
hacer un análisis de los puntos más relevantes procurando entender primero a la
depresión en sí, su naturaleza, los tipos existentes y los síntomas que presenta
la persona que sufre de depresión, para de ahí podernos avocar más a fondo en la
depresión durante la adolescencia, su prevención y tratamiento. Igualmente se
consideró importante abordar el tema del suicidio, algo común en el adolescente
depresivo.
BIBLIOGRAFÍA
https://scielo.conicyt.cl/pdf/rmc/v142n10/art10.pdf
INTRODUCCIÓN
La anorexia es un trastorno alimentario que causa que las personas pierdan más peso
de lo que se considera saludable para su edad y estatura. Las personas con este
trastorno pueden tener un miedo intenso a aumentar de peso, incluso cuando están
con peso insuficiente.
Anorexia nerviosa: características y síntomas
Se realiza una revisión clínica del síndrome anorexia nerviosa, con énfasis en su
concepto, desarrollo y cuadro clínico. Se tiene en cuenta que es un trastorno que se
presenta habitualmente en adolescentes sin obesidad acusada, sólo con un discreto
sobrepeso. Estudios realizados muestran significativa relación entre los síntomas y el
funcionamiento interpersonal de los adolescentes anoréxicos, pues estos tienden al
aislamiento o buscan la compañía de muchachos más jóvenes. También son
características de este cuadro los trastornos obsesivos-compulsivos que se relacionan
o no con la comida. La restricción dietética conlleva a cambios biológicos y físicos
importantes, y se destaca la alteración del sistema hipotalámico y endocrino, que da
lugar a la aparición de signos y síntomas como la amenorrea, intolerancia al frío e
hipotensión, entre otros. Los cambios neuroquímicos presentes en la anorexia
nerviosa también se han atribuido a la desnutrición, y es probable que puedan
perpetuar las alteraciones conductuales.
La pérdida de peso puede ser paulatina, de forma tal que se produce una adaptación a
la malnutrición, pero muchas anoréxicas se vuelven débiles si la pérdida de peso es
progresiva, y tienden a ser, además, hipoactivas.
Las anoréxicas nerviosas se destacan por su habilidad para tolerar las sensaciones de
hambre, y tienen un límite calórico muy restrictivo,pero se ha detectado que la mitad
de las anoréxicas restrictivas, llegan a un momento en el cual pierden el control sobre
sí y ponen en práctica entonces el denominado "atracón", lo que a su vez conlleva el
uso del mecanismo del vómito autoinducido (en un principio, lo realizan
introduciéndose los dedos en la boca tras la comida, pero más tarde aprenden a
vomitar sin la ayuda de los dedos). Esto puede producir con el tiempo erosión dental.
Entre las anoréxicas existe la alteración de la percepción del peso y la silueta corporal,
pareciéndoles a ellas estar obesas a pesar de estar delgadas, también se preocupan
por algunas partes de su cuerpo que les parecen demasiado gruesas, es decir, hay
una alteración de la imagen corporal. Por ello el término "imagen corporal" se utiliza
para referirse a la "imagen" que se tiene en mente y también a los sentimientos
relativos a estos aspectos del cuerpo, los cuales pueden ser de satisfacción o
insatisfacción. Se plantea que la distorsión de la imagen corporal se extiende también
a otras personas, aunque en grado variable, lo que ocurre así con los objetos
inanimados. Las percepciones distorsionadas de su cuerpo favorecen el
mantenimiento del cuadro anoréxico, pues genera ansiedad y lleva al paciente a
continuar la dieta.
Muchos de los signos y síntomas de la anorexia nerviosa son atribuidos a la inanición.
Además de la amenorrea, puede haber estreñimiento, intolerancia al frío, hipotensión,
hipotermia, bradicardia, sequedad de la piel. También pueden presentarse lanugo,
edemas periféricos (especialmente al recuperar el peso o dejar de tomar laxantes),
anemia, leucopenia. Las petequias se observan muy raramente, por lo general en las
extre-midades. Algunas veces el color de la piel es amarillento. Puede aparecer
también atrofia mamaria, reducción del vello axilar y pubiano, metabolismo basal
disminuido, etc. Las consecuencias físicas de la desnutrición, así como el frecuente
uso de diuréticos y laxantes afectan prácticamente todo el sistema.
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INTRODUCCIÓN
Los médicos de primer contacto o de atención primaria son los que atienden en sus
estadios tempranos a pacientes con trastornos de ansiedad, como el trastorno de
ansiedad generalizada (TAG), los trastornos de crisis de angustia (estados de pánico),
los trastornos de estrés postraumático y otros.
El TAG está asociado con cierta afectación del estado mental, social y la salud en
general del individuo, dolor corporal inespecífico, que interfieren en sus actividades
diarias. Este trastorno también está asociado con un número mayor de visitas al
médico debido a que no es diagnosticado ni tratado oportunamente. Muchas veces se
asocia a la automedicación, al consumo excesivo de alcohol así como de sustancias
adictivas. También se presenta con otros trastornos de ansiedad y estados de
depresión mayor y diferentes síntomas físicos sin una base orgánica.
El trastorno de ansiedad
EPIDEMIOLOGÍA
El TAG es el trastorno de ansiedad más visto por el médico general con una
prevalencia entre la población general de alrededor del 3% y entre el 5-7% entre los
pacientes que acuden a la consulta de atención primaria. Además, es un padecimiento
que presenta la más alta prevalencia en personas de entre 40-50 años y en menor
grado en la población mayor de 60 años. Las mujeres son 2 veces más afectadas por
este cuadro que los hombres y el TAG declina su incidencia conforme avanza la edad
en hombres, pero se incrementa en las mujeres.
DIAGNÓSTICO
De acuerdo con el Manual Diagnóstico de la Asociación Psiquiátrica Americana
IV(revisado) (DSM-IV-R) los síntomas deben estar presentes, aunque pueden variar,
durante un periodo de 6 meses consistentes en una preocupación constante acerca de
su salud, familia, trabajo y situación económica.
Algunas sustancias como la cafeína, el alcohol, las anfetaminas, los anorexígenos,
entre otros, pueden causar síntomas de ansiedad. De acuerdo con el DSM-IV-R, el
criterio diagnóstico del TAG comprende:
1. Ansiedad importante y preocupación o aprensión excesiva con duración de 6
meses.
2. La persona no puede controlar su preocupación.
3. La ansiedad y preocupación están asociadas con 3 o más de los siguientes 6
síntomas:
a. Inquietud.
b. Fatiga frecuente.
c. Dificultad de concentración (tener la mente en blanco).
e. Irritabilidad.
f. Tensión muscular.
g. Trastornos del sueño (dificultad para conciliar el sueño o sensación de tener un
sueño insatisfactorio o superficial).
4. El TAG no se debe a efectos asociados a medicamentos o a sustancias de abuso o
alcohol u otras patologías médicas como el hipertiroidismo, etc.
5. La ansiedad, preocupación o síntomas físicos ocasionan malestar clínico
significativo e interfieren en la vida laboral o social.
TRATAMIENTO
Tanto el tratamiento farmacológico como el psicoterapéutico en forma simultánea son
recomendados para el adecuado manejo del TAG. Es importante para el paciente
entender que la ansiedad es una condición médica manejable y controlable, siempre y
cuando el paciente colabore estrechamente con su médico tratante. La psicoterapia
cognitivo-conductual reduce la ansiedad en la mayoría de los pacientes que la
padecen. Es importante concientizar al paciente sobre su pensamiento irracional que
lo lleva a ciertas preocupaciones también infundadas. En principio es una reeducación
de su cognición negativa e irracional hacia pensamientos positivos y de utilidad para el
adecuado manejo de su vida diaria.
Las dosis recomendadas son:
• Duloxetina 30-60 mg al día.
• Escitalopram 10 mg al día.
• Imipramina 25-75 mg al día.
• Paroxetina 20 mg al día.
• Sertralina 25-50 mg al día.
• Venlafaxina 50 mg 2 veces al día.
BIBLIOGRAFÍA:
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0026-
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