ETICA Y VALORES
DIKSON FABIÁN LONDOÑO
KAREN TATIANA SOLANO MERCHAN
KAROL JULIANA SOLANO BLANCO
NORELLA RIVAS BUSTAMANTE
EVIDENCIA REQUERIDA PARA LA FASE 2 DEL PROYECTO FORMATIVO
INSTRUCTOR JESUS HUMBERTO SÁNCHEZ ARÉVALO
SENA
TÉCNICO EN PROCESAMIENTO DE CARNES
PIEDECUESTA
2021
INTRODUCCIÓN
Un importante conocimiento a adquirir es el concepto de ética, pero de manera
especial los términos que comprende la ética profesional, ya que es la que hace
referencia al conjunto de normas y valores que mejoran el desarrollo de las
actividades grupales de trabajo. Un comportamiento armónico dentro de un
ambiente de trabajo, está determinado por pautas éticas que están basadas en
valores universales que poseen los seres humanos
La ética es la ciencia encargada de estudiar los comportamientos de los seres
humanos bajo normas que contribuyen a la armonía social. Dentro de una planta
de alimentos es fundamental que cualquier persona que desee trabajar, adquiera
la práctica de valores como la responsabilidad, puntualidad, honestidad,
constancia, carácter, justicia, discreción.
Dentro del presente trabajo, se dan a conocer los términos y conceptos referidos a
la ética, haciendo énfasis en la ética profesional, rama de la ética que más se
cumple en la relación que debemos llevar como aprendices, respecto del
comportamiento mediante el conocimiento de los valores. Estos valores ayudan
cuando suelen aparecer conflictos al existir discrepancias entre la ética profesional
y la ética personal.
1. LA ETICA
La palabra ética proviene del griego “ethikos” que significa carácter, es el estudio
de la moral y del accionar humano para promover los comportamientos deseables.
Una sentencia ética supone la elaboración de un juicio moral y una norma que
señala cómo deberían actuar los integrantes de una sociedad.
Por lo tanto, cuando alguien aplica una sentencia ética sobre una persona, está
realizando un juicio moral. La ética, pues, estudia la moral y determina cómo
deben actuar los miembros de una sociedad. Por lo tanto, se la define como la
ciencia del comportamiento moral.
Claro que la ética no es coactiva, ya que no impone castigos legales, sus normas
no son leyes. La ética ayuda a la justa aplicación de las normas legales en un
Estado de derecho, pero en sí misma no es de castigo desde el punto de vista
jurídico, sino que promueve una autorregulación.
La ética puede dividirse en diversas ramas, entre las que se destacan:
La ética normativa, son las teorías que estudia la axiología moral y la
deontología, por ejemplo.
La ética aplicada, se refiere a una parte específica de la realidad, como la
bioética y la ética de las profesiones.
1.1 PRINCIPALES CARACTERÍSTICA DE LA ÉTICA
Teórica o General: Por tener sus conocimientos especulativos puramente
racionales, sobre los criterios o Normas de la moral.
Práctica o Especial: Por estudiar los medios particulares, las virtudes, los
deberes, etc.
Ciencia Filosófica: Que actúa en el plano de los valores y la controversia.
Forma de Conciencia: Se ocupa de algo muy abstracto "el debe ser".
Establece principios universales: Busca formular explicaciones teóricas
generales, aplicables en toda sociedad y todo tiempo.
Enfoca la moral Como fenómeno: Toma en cuenta los valores, sean
estos positivos o negativos, en cada época.
Orienta el Comportamiento Moral: Señala las Normas adecuadas de la
convivencia.
Está presente en todo acto humano: Es UN elemento universal y básico
de cohesión social.
1.2 MORAL
Es una palabra de origen latino, que proviene del término “moris” que significa
costumbre. Se trata de un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de
una persona o de un grupo social, que funciona como una guía para actuar. Es
decir, la moral orienta acerca de qué acciones son correctas (buenas) y cuales son
incorrectas (malas).
Según otra definición, la moral es la suma total del conocimiento que se adquiere
sobre lo más alto y noble, y que una persona respeta en su conducta. Las
creencias sobre la moralidad son generalizadas y codificadas en una
cierta cultura o en un grupo social determinado, por lo que la moral regula el
comportamiento de sus miembros. Por otra parte, la moral suele ser identificada
con los principios religiosos y éticos que una comunidad acuerda respetar.
El conjunto de normas morales es denominado como moralidad objetiva (existen
como hechos sociales más allá de que el sujeto decida acatarlas). En cambio, los
actos a través de los cuales la persona respeta o viola la norma moral conforman
la moralidad subjetiva.
Cabe mencionar que la idea de responsabilidad moral aparece con el
convencimiento de que el accionar del individuo siempre se realiza con un fin, a
menos de que se encuentra inconsciente (ya sea por una enfermedad mental, un
desequilibrio psicológico, los efectos de una droga, etc.). Se dice que una persona
que hace uso de los valores morales de su sociedad puede forjarse un mejor
destino.
El término moral también puede utilizarse como sinónimo de ética, por lo que
adquiere sentido como disciplina filosófica o como sinónimo de la teología moral
(una disciplina teológica).
1.3 VALORES
La palabra valores viene del latín “valere” lo que significa ser fuerte. Este vocablo
alude a todos aquellos principios que permiten a los seres humanos mediante su
comportamiento realizarse como mejores personas; es decir son esas cualidades
y creencias que vienen anexadas a las características de cada individuo y que
ayudan al mismo a comportarse de una forma determinada. Los valores posibilitan
la determinación de nuestras prioridades, y ayudan a encaminar la vida del ser
humano a una autorrealización; estas creencias permiten elegir al hombre entre
una situación u otra, o entre una cosa u otra.
Los valores son aquellos principios, virtudes o cualidades que caracterizan a una
persona, una acción o un objeto que se consideran típicamente positivos o de gran
importancia por un grupo social.
En este sentido, los valores definen los pensamientos de las personas y la manera
en cómo desean vivir y compartir sus experiencias con quienes les rodean.
Es importante distinguir la diferencia con los valores. Los valores son los que
determinan las prioridades dentro de nuestro estilo de vida (ejemplo: éxito,
eficiencia, familia, empatía).
Se considera una persona con Principios, aquella que vive sus valores
sintonizados con sus principios morales y éticos.
Valor es la cualidad por la que un ser, una cosa o un hecho despierta mayor
menor aprecio, admiración o estima. Es decir, un valor nos indica la importancia,
significación o eficacia de algo.
Pues los valores se integran mediante la reflexión, la interacción con el medio y la
práctica social, junto con el desarrollo de las capacidades, cognoscitivas, la
personalidad, las habilidades técnicas y las destrezas operativas. En si los valores
sirven para orientar la acción humana
Los valores éticos o morales son principios con respecto a los cuales las personas
sienten un fuerte compromiso "de conciencia" y los emplean para juzgar lo
adecuado de las conductas propias y ajenas.
Los valores no existen en abstracto, se depositan, algo se le da un valor, ya
sea este en objetos o personas. Están ligados los valores a la historia, a las
culturas, a los individuos y a las circunstancias que enfrentan.
Los valores influyen en nuestra forma de pensar, en nuestros sentimientos
y formas de comportarnos.
Los valores se proyectan a través de actitudes y acciones ante personas y
situaciones concretas.
Los valores suponen un compromiso real y profundo de la persona ante si
misma y ante la sociedad en que vive.
En nuestra época, podemos identificar valores que son aceptados
"realmente", en todo tiempo y lugar, porque posibilitan la existencia de una
sociedad más justa y democrática y por eso los deseamos como el :
(derecho y respeto a la vida, la verdad, la libertad, la equidad, la fraternidad,
la justicia, la igualdad, la solidaridad, etc.) Hay quienes piensan que es
nuestra estimación de que son deseables lo que los hace valiosos.
1.4 PRINCIPIO
Viene del latín “principium” que significa origen, inicio, comienzo. A pesar de aún
ser usado para referirse a un inicio de algo, esta palabra es mayormente usada en
un sentido filosófico moral y ético.
Son reglas o normas que orientan la acción de un ser humano cambiando las
facultades espirituales racionales y sexuales. Se trata de normas de carácter
general y universal, como, por ejemplo: amar al prójimo, no mentir, respetar la vida
de las demás personas, etc. Los principios morales también se llaman máximas o
preceptos.
Los principios éticos son declaraciones propias del ser humano, que apoyan su
necesidad de desarrollo y felicidad, los principios son universales y se los puede
apreciar en la mayoría de las doctrinas y religiones a lo largo de la historia de la
humanidad.
Principios Morales versus Principios Éticos
Principios morales: También pueden considerarse un reflejo de nuestro
comportamiento social. Estos comportamientos sociales son definidos por
la enseñanza de una determinada cultura y/o religión.
Principios éticos: en cambio, reflejan el “adecuado” comportamiento de
personas y el uso de sus conocimientos específicos en áreas
profesionales relevantes para la sociedad (ejemplo: médicos).
Los principios morales junto a los principios éticos componen lo que se llama
de Principios del Ser Humano. Estos Principios, a pesar de ser extremadamente
importantes, son una creación subjetiva de nuestra propia cultura y de nuestra
propia religión
2. ÉTICA SOCIAL Y PROFESIONAL
Ética Fundamental o del individuo
La ética individual determina la forma de actuar correcta o incorrecta del individuo,
y sus efectos recaen sobre sí mismo y no afectan a los demás. Pero, así como
todos percibimos las cosas de forma diferente, muchas veces, lo que es bueno
para uno no necesariamente lo es para otro. El ser humano no es una isla, forma
parte de una sociedad, por lo tanto, depende de otros, por lo que existen ciertos
comportamientos o normas que todos deben acatar para lograr una convivencia
pacífica.
2.1 ÉTICA SOCIAL
Tal como la ética y la moral determinan la forma correcta de actuar del individuo,
también existe la ética social que regula la conducta de todos los individuos que
forman parte de esa sociedad.
Se refiere a la manera como se maneja una persona en sociedad y con las
personas y culturas con quienes interacciona a través de la vida. Si bien la ética
social tiene como base la moral individual, la ética social se centra más en el
comportamiento apropiado de las personas como un todo, más que un
comportamiento individual.
Convivir en sociedad
Por ejemplo, un código de ética muy conocido indica que matar es malo. Pero esto
no solo se aplica a un individuo, sino que rige para todas las personas que forman
parte de esa sociedad. Y es entonces cuando actúa la ética social, puesto que
abarca las normas de comportamiento de la correcta convivencia en sociedad.
El respeto a los derechos del otro
Por lo tanto, para hablar de una ética social, es necesario hablar de la ética
individual, puesto que es su base y de algunos derechos fundamentales, que
deben ser respetados porque su cumplimiento afecta la convivencia social.
Algunos de ellos son los derechos humanos, como el respeto a la dignidad de la
persona: el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los
derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la
seguridad social; o los derechos colectivos, como los derechos al desarrollo y la
libre determinación. Todos son derechos indivisibles, interrelacionados e
interdependientes. El avance de uno facilita el avance de los demás. De la misma
manera, la privación de un derecho afecta negativamente a los demás.
2.2 ÉTICA PROFESIONAL
Profesión
Por profesión se entiende una ocupación que se desarrolla con el fin de colaborar
con el bienestar de una sociedad. Para realizar dicha labor es necesario que el
profesional (persona que ejerce la misma) actúe con responsabilidad, siguiendo
los requisitos que la ley vigente plantee para el desarrollo de esa actividad.
Ética profesional
La ética profesional es el conjunto de normas aplicadas en el desarrollo de
una actividad laboral. Puede verse reflejada en códigos profesionales y a
través de una serie de principios y valores contenidos en postulados y
marca formas de conductas dentro del desempeño de una profesión.
Determina las pautas del desarrollo laboral mediante valores que poseen
los seres humanos. La ética profesional o laboral es indispensable en
cualquier persona que desee trabajar, desde empleados, emprendedores,
dueños de negocios o altos ejecutivos. Implica la práctica de valores como
la responsabilidad, puntualidad, estudio, constancia, carácter,
concentración, formación, discreción, entre otras.
La responsabilidad es esencial en la ética profesional, sin ella no se podrían
cumplir las metas establecidas por nosotros mismo. El actuar bajo la
responsabilidad hará que cada persona realice su trabajo de forma en la
que fue establecida con anterioridad.
Funciones de la ética profesional
El tener ética profesional o laboral, determina cómo actuar ante una
situación específica. No significa que la ética profesional sea aplicable
únicamente al sector laboral, sino también puede aplicar en el ámbito
estudiantil.
Sin embargo, debido a que el profesional, emprendedor, jefe o alto
ejecutivo se encuentran diariamente en situaciones que requieren de tomas
de decisiones es más usado en este ámbito.
La ética profesional puede ser usada para prevenir errores, ya que el actuar
de acuerdo a la ética ayudara a un mejor desempeño de las labores por
cumplir
2.2.1 PRINCIPALES VALORES ASOCIADOS A LA ÉTICA PROFESIONAL
Compromiso
Las personas comprometidas acuden al trabajo de forma voluntaria, aún cuando el
trabajo deja de ser considerado como un acto obligatorio. El compromiso permite
adquirir las responsabilidades y realizarlas con los menores inconvenientes
posibles y los mejores resultados que se propongan.
Responsabilidad
Hay actividades que son asignadas dentro del lugar de trabajo, pero existen otras
que se adquieren en la preparación profesional: el hacerse cargo de las
consecuencias de cada acto llevado a cabo en servicio, denominarse autor y
escultor del propio desempeño, así como encargarse de la actualización y
constante preparación.
Esfuerzo
El compromiso concurre con el esfuerzo: la persona se compromete con su propio
desempeño y es consciente de que esto de alguna forma requerirá de un trabajo,
tiempo y demás inversiones.
Respeto
El respeto, también incluido en los principales valores universales. El aceptar la
propia capacidad y la de los demás permitirá que el desempeño sea favorable
para ambos en relación a un ambiente agradable.
Lealtad
Una persona leal se caracteriza por su compromiso, fidelidad, representación y
dedicación aún en las circunstancias adversas, defendiendo así los principios.
Este valor también está incluido en la lista de valores familiares.
Adaptabilidad
Otro de los valores humanos más importantes en el desarrollo es la adaptabilidad.
Este valor representa la capacidad para establecerse a los cambios de las
situaciones laborales y profesionales, sin tener que disminuir su compromiso,
rendimiento y eficacia. Permite apreciar y aprovechar las nuevas circunstancias
que han modificado las que ya conocía, lo cual lo lleva a encontrar nuevas ideas
de mejoras.
Honestidad
La honestidad está implicada en la firmeza del carácter que no se doblega ante la
más mínima necesidad; mantener en pie lo que se ha dicho o hecho sin negarlo o
eludirlo al verse confrontado por un pensamiento opuesto. Es uno de los valores
éticos y morales más importantes a nivel personal. La honestidad representa la
capacidad de actuar de acuerdo a lo que se dice y de acuerdo a las propias
capacidades, sin alardear de más sobre ellas o denigrando las de los demás para
sobresalir ante ellos.
Individualismo
Aunque en muchos casos el individualismo aparente ser la contracara al trabajo
en equipo, esto puede representar una capacidad bastante beneficiosa para el
desarrollo de una empresa ya que de alguna forma las personas serán capaces de
tomar iniciativas de mejoras sin requerir instrucciones o manuales bastante
estructurados y con el pensamiento de muchos más, y que quizá sea
desactualizado.
Inclusión
En nuestro ejercicio profesional debemos ser capaces de trabajar con personas en
los diferentes cargos y que tengan diferentes ideologías, etnias, edades, orígenes
sociales y profesiones. Este valor profesional garantiza que nuestras acciones
profesionales no estén basadas en prejuicios como exclusión y discriminación.
Responsabilidad social
Todo profesional debe desestimar cualquier tipo de trabajos o acciones laborales
que puedan llegar a perjudicar a personas individuales o grupos, entidades o
comunidades completas.
Tolerancia
Frecuentemente en los espacios laborales surgen situaciones de desacuerdos,
diferentes perspectivas o puntos de vista que pueden generar estrés pero que
debemos aprender a gestionar con calma y con acuerdos favorables para ambos.
Organización
Sin un orden o una estructura en las responsabilidades profesionales los tiempos y
resultados generalmente son desastrosos. Establecer horarios, prioridades y
métodos facilitará el desempeño haciéndolo fluido y efectivo.
Motivación
Los trabajos que atribuyen un sentido de vida, generalmente se harán con mucha
pasión; si se presentan dificultades, se buscarán las formas en las que se pueda
resolver, y muchas veces de formas que nunca antes se han intentado, lo cual
convierte a este valor profesional uno de los más indispensables en la efectividad
laboral.
Humildad
La humildad es un valor personal, social y profesional muy importante para actuar
correctamente. Es necesario reconocer hasta dónde llegan nuestros
conocimientos y cuándo es imprescindible contar con la ayuda de otros.
Delegar
Hay acciones nos resulta difícil desempeñarlas, comprenderlas y concluirlas. El
ser capaz de aceptar las propias deficiencias y las capacidades de los demás para
la realización de tareas que a nosotros puedan representar un grado de dificultad
mayor, nos convertirán sin duda en un elemento muy valioso para nuestro trabajo.
Generosidad
Compartir con los demás los propios conocimientos y recursos es uno de los
valores más importantes. Es una virtud que aporta mucho a los equipos de trabajo
y que conlleva una visión más positiva del trabajo en grupo.
Solidaridad
El ser capaces de contribuir a la vida de los compañeros de trabajo y a la
comunidad que requiere de nuestros servicios profesionales sin ningún interés
lucrativo o de rivalidad. Aportar conocimiento, tiempo e interés a la vida de alguien
más permitirá el desarrollo no solo profesional, sino también humano. Ser
generoso y solidario, ayudando a otros proyectos y compartiendo la propia
experiencia.
Libertad
La libertad como valor se entiende como la posibilidad de poder formular una
opinión o de proponer una determinada actuación sin temor a ser reprendidos por
ello.
3. CONGRUENCIA EN LA EXPRESIÓN DE VALORES
Pudiera pensarse que la gran mayoría de las personas actúan de acuerdo a las
ideas que predican. Sin embargo, la presión social, la búsqueda de aceptación o la
simple conveniencia, orillan a muchas de ellas a comportarse de un modo
diferente a como piensan. Dicha incongruencia tiene su principio dentro del mismo
núcleo social dado que invitan a las personas a explotar sus diversas facetas
multifacéticos.
Pensamiento, Emoción y Acción. No siempre es fácil ser congruente entre lo que
pensamos, sentimos y lo que en realidad hacemos. Se actúa con base en valores
como la honestidad o la igualdad entre los seres humanos, pero cuando se
enfrentan situaciones reales en las que se ven involucradas personas cercanas,
se experimenta sentimientos de contradicción, que chocan a veces con los valores
que usualmente se defenderían.
Si son nuestros intereses personales los que se encuentran amenazados o en
conflicto con los de la mayoría, se puede llegar a olvidar, o a poner en duda los
propios ideales.
Estas incongruencias que se manifiestan entre pensamiento, emoción y acción no
son raras. Los conflictos que enfrenta la humanidad tienen que ver con ello:
valores e intereses opuestos de personas, naciones, religiones, razas, tendencias
políticas o económicas que luchan entre sí.
Cuando uno miente, pone una excusa o se justifica, el cuerpo le delata; tal vez
desde fuera no se den cuenta, pero tu cuerpo se manifiesta y te recuerda con su
malestar que estás siendo incoherente contigo mismo.
La incongruencia de nuestros valores se manifiesta de esa misma forma: no hay
armonía ni concordancia entre pensamiento, emoción y acción. Y tal vez no tenga
que haberla de manera rígida ni absoluta, sino más bien de manera consciente,
razonada y justa.
No siempre es fácil o ser congruente con lo que pensamos, lo que sentimos y lo
que en realidad hacemos.
Cada persona tiene la posibilidad de ser modelo de valores y actitudes para otras
personas, y también tiene la posibilidad de estar afectado por la incongruencia de
los ideales de su conducta.
3.1 CONGRUENCIA
La congruencia es la armonía y el balance que existe entre nuestros
pensamientos, acciones y emociones; donde nuestras acciones son un reflejo de
nuestros pensamientos y emociones, con un elemento importante adicional de
conciencia, una congruencia sugiere la relación lógica o coherente entre dos o
más cosas. Es esa sensación de coherencia, de veracidad, de certidumbre, de
sinceridad, que nos proporciona nuestra fuerza interior, cuando todas nuestras
partes internas están alineadas hacia un mismo objetivo.
La comunicación congruente hace referencia por un lado al grado en el que nos
mostramos receptivos a todos los aspectos de nuestro propio flujo de experiencia
y, por otro, a que yo, habitualmente, me manifieste exteriormente como me vivo
conscientemente, libre para comunicar los propios sentimientos a través de una
vía
Ser congruente, es garantía de bienestar, significa ser fiel a uno mismo y
mantener una relación lógica y coherente entre lo que sentimos, lo que decimos y
lo que hacemos.
En principio, cierta situación puede resultar obvia, pero es a menudo nuestra
principal fuente de conflictos internos, como decir muchas veces algo que
realmente no se sentía, hacer algo por otra persona que en realidad no iba con
nuestro pensamiento. El sentimiento que queda después.
Éstas son situaciones incomodas del día a día que causan malestar, y aun así son
muchas las personas que optan por sentir esa sensación, porque es difícil cuando
se piensa, qué pasaría si digo lo que realmente siento, qué pasaría si hago lo que
realmente quiero.
Ser congruente también está en suponer un esfuerzo, por ejemplo, es importante
bajar de peso, tengo que elegir entre comer ensalada en lugar de comer mute.
Si no me apetece ir a un cumpleaños, a una cena o a una fiesta, tengo que decir
que no quiero ir y no inventar una excusa. La persona que es congruente no se
contradice ni se justifica.
Simplemente dice y hace aquello que piensa de una manera asertiva sin
perjudicar a los demás y sin perderse de vista a sí mismo.
Ser congruente es vivir acorde a tu escala de valores
La falta de coherencia en nuestra vida genera desconfianza e inseguridad con uno
mismo y con los demás.
3.2 LA CONGRUENCIA DE LOS OTROS
De manera ideal, se espera que las personas que tienen un valor sentimental en
nuestra vida y actúen siempre de manera congruente y en la misma dirección,
intentando fomentar en nuestra persona los valores humanos y democráticos.
De la familia, el colegio, el grupo de amigos, los medios de comunicación, las
instituciones sociales y políticas, de todos ellos, se toman valores, los que intentan
desarrollar y fortalecer los propios valores como el respeto al punto de vista del
otro, la solidaridad, la cooperación, la honestidad y procurar erradicar el egoísmo o
la intolerancia.
Pero esa armonía en cualquier momento se ve afectada por mensajes
contradictorios provenientes no sólo de los demás individuos, sino a veces de uno
mismo.
La congruencia es un factor clave en cualquier ámbito, pero sobre todo en la
educación de los hijos; por ejemplo: de una persona importante como un padre o
una madre, se puede adquirir valores, ya que están ahí para guiar como modelo
pueden decir “No copies en los exámenes, es un fraude, está prohibido por el
reglamento”, y en ese momento el pensamiento del hijo es hacer realmente
siempre lo correcto, pero de repente esa misma persona ofrece una “mordida” al
policía para que no lo sancionen.
Ante estas contradicciones, las que podrían estar inherentes a nuestro sistema
social y no las vamos a resolver únicamente con el hecho de querer hacerlo. Lo
que se puede, es convertirse en pensador y actor crítico ante todas esas
situaciones.
Por desgracia, estamos tan acostumbrados a convivir con la incongruencia que no
somos conscientes de hasta qué punto nos afecta.
3.3 CÓMO SER UN PENSADOR Y ACTOR CRÍTICO
Para combatir la incoherencia que suele existir entre el pensamiento, la emoción y
la acción, es necesario empezar autoanalizando nuestros comportamientos y
comparando el grado en que éstos se asemejan a nuestra manera de pensar.
Necesitamos ser críticos con nosotros y los demás, pues en la medida en que
exijamos y mostremos coherencia, dejaremos de actuar en forma diferente a lo
que predicamos.
Un pensador crítico, se define por sus pensamientos, reflejado en sus acciones y a
su vez sus acciones claramente son reflejo de sus pensamientos. A continuación,
se describen unas sugerencias para ser un pensador y actor crítico.
Analizar las situaciones, te hace reflexivo más que impulsivo.
Tratar de identificar los argumentos que se esconden en la información que recibe.
Tomar en cuenta los hechos o la evidencia de la manera más objetiva posible.
Formar un criterio propio ante los acontecimientos, no ser un simple “eco” de los
demás.
Saber escuchar los diferentes puntos de vista cuando hay un conflicto.
Buscar alternativas, no se cierra a un solo camino.
Preguntar quién y cómo se beneficiarán ciertas acciones, prever las
consecuencias de los actos.
Realizarse frecuentemente la pregunta de qué, cómo y porqué hace las cosas.
Diferenciar la razón de la emoción, aunque las viva juntas.
Distinguir sus motivos e intereses personales de los colectivos.
Reconocer honestamente sus sentimientos positivos y negativos.
Tomar decisiones razonadas.
Actuar asertivamente en forma directa, firme y sincera, positiva y
propositivamente.
Saber cuándo decir “no” sin necesidad de agredir.
Ser crítico en el sentido positivo del término, no simplemente “criticón”.
Reconocer sus errores y tratar de corregirlos con inteligencia.
No sólo “decir”, sino “hacer”.
Estar informado: busca información fidedigna de primera mano.
Ser escéptico, desconfiando del rumor y de la información proveniente de fuentes
dudosas.
Conócete a ti mismo. Reflexiona frecuentemente sobre tu persona, tus
sentimientos, valores, formas de reaccionar ante diversas situaciones. Genera tus
propias preguntas.
Aprende a observar tus reacciones emocionales y tu conducta. Analiza tu
comportamiento, sus causas y sus efectos. Esta es una condición necesaria para
iniciar todo proceso de cambio personal.
Establece tus objetivos y planes de vida y carrera. Este es el camino directo hacia
la autonomía personal; no esperes a que otros siempre decidan por ti.
Analiza las situaciones donde logras consecuencias gratificantes debido a tu
conducta. Seguramente encontrarás que son aquellas donde hay congruencia
entre dicha conducta y un conjunto de valores personales y sociales positivos.
Fortalece dichos comportamientos y propicia las situaciones que los permiten.
Conviértete en un espectador o lector crítico de los medios de comunicación
masiva. Cuando leas, veas la televisión, revises las redes sociales, piensa siempre
qué “dicen” en realidad los mensajes que se transmiten, a quién o quiénes
beneficia que los asimiles.
Aprende a escuchar y a observar a los demás. Las personas con quienes
interactúas cotidianamente te están dando información acerca de ti mismo y a la
vez te ofrecen modelos de conducta positivos y negativos.
Para desarrollar una mayor congruencia en nuestra vida nos conviene aprender a
conocernos mejor y saber cuáles son nuestros sentimientos y nuestros objetivos,
para así empezar a actuar en función de todo esto.
Es cierto que no somos lo que hacemos, pero lo que hacemos nos identifica. Y
cuando uno no se identifica con aquello que hace difícilmente se puede identificar
con aquello que es.
Ser congruente es siempre una garantía de bienestar. Si haces lo que sientes y
dices lo que piensas se obtiene bienestar.
BIBLIOGRAFÍA
Fuente: [Link]
[Link]
%20profesores/exelearning%20etica
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