Alimentos Afrodisíacos
Vegetales
Berenjena: Para los turcos es un alimento excitante, sobre todo si está cocinado con otros
ingredientes como el ajo, la cebolla y ciertas especias.
Espárrago: Aporta aminoácidos, minerales y, principalmente, potasio, fósforo y calcio, los cuales
son imprescindibles para mantener un alto nivel energético. La forma fálica del espárrago ayuda a
considerarlo como una comida afrodisíaca.
Pimiento: El color puede variar, así como el tamaño. Las variantes más pequeñas como el chile o la
guindilla son las que se consideran más afrodisiacas. Éstas son ricas en capsiacina, un alcaloide
responsable de sus poderes. Suele ser componente de variados platos exóticos y muy picantes,
que estimulan tanto el apetito normal como el sexual.
Zanahoria: Se supone que son estimulantes para el hombre. Su forma fálica pudo provocar
fácilmente esta creencia desde tiempos muy antiguos. Hoy se conoce su rico contenido en
vitaminas y betacarotenos, indispensables para el buen funcionamiento, entre otros, sexual.
Frutas y frutos secos
Aguacate: Contiene muchas vitaminas (E, A, B1, B2, B3, D, y en menor cantidad C), minerales,
entre los que destacan el hierro , el fósforo y el magnesio, así como el ácido fólico, la niacina y la
biotina. Esta combinación es la responsable de su efecto vigorizante.
Almendra: Supuestamente, su aroma excita a las mujeres. Se utiliza como componente sexual en
la pastelería árabe.
Dátil: Es remineralizante y se utiliza para el cansancio físico o intelectual, para prevenir la anemia y
muchos otros problemas de salud. Con este bagaje, es normal que tenga efectos sobre nuestra
libido: aumenta la potencia viril y el deseo en la mujer. Con el fruto de la palmera se prepara un
licor afrodisiaco: el vino de palma.
Fresa: En principio, este fruto de color rojo intenso –símbolo del amor- acentúa su poder
afrodisiaco psicológico. ¿Quién no ha soñado con una noche de amor, entre fresas y champagne?
Pero las virtudes de sus componentes también son muchas, entre otras, gran cantidad de vitamina
C, ácido salicílico, así como lecitina y pectina. Tiene virtudes reconstituyentes y antianémicas,
aparte de otras que no nos incumben en este momento, como astringentes, depurativas, etc. Por
esto, su aspecto apetitoso se combina con sus propiedades afrodisiacas, resultando ser finalmente
una de las frutas más sensuales.
Higo: Esta fruta se asocia en muchas partes del mundo con la fertilidad y el sexo. Por ejemplo, en
China se regala a los novios para asegurar la descendencia y en algunos países europeos se
considera afrodisiaco por su forma y color.
Melocotón: es la representación del sexo femenino, así como también lo son otros frutos
similares, el albaricoque o la ciruela. El melocotón está asociado con el deseo y los instintos
carnales. Su contenido en cinc interviene en la creación de testosterona, por lo que se le puede
considerar afrodisiaco en toda regla.
Nuez: Parece aumentar la potencia sexual gracias a su efecto vasodilatador.
Plátano: Su forma fálica contribuye a la creencia popular de que es una comida afrodisiaca. En el
tantra, se asocia con la energía erótica. Hoy se sabe que los plátanos son muy ricos en potasio y
vitaminas B, necesarias para la producción de hormonas sexuales.
Condimentos
Ajo: Su poder afrodisiaco se debe al efecto de calor que produce en el cuerpo.
Azafrán: Desde tiempos inmemoriales fue utilizado como afrodisiaco por asirios, griegos, fenicios o
árabes. Estimula el útero y la circulación sanguínea.
Damiana: Según dicen algunos estudios, su acción se debe a que actúa sobre los centros espinales
que estimulan la micción, la erección y la eyaculación.
Mostaza: Se cree desde la antigüedad que la mostaza estimula las glándulas sexuales e incrementa
el deseo. Esto es debido a que estamos ante un potente activador de la circulación sanguínea, por
lo que se activan también nuestros órganos sexuales.
Vainilla: Su intenso aroma recuerda al de las feromonas y de ahí su poder afrodisiaco. Hay estudios
realizados que aseguran que esta sustancia incrementa durante el sueño la circulación sanguínea
del pene, sobre todo en hombres mayores. Con estos estudios se confirman, por tanto, sus efectos
afrodisiacos reales.
Trufas: Las trufas contienen hormonas masculinas, por lo que se les atribuyen efectos afrodisiacos.
También se les llamaban “testículos de tierra” debido a su forma y localización. Los griegos y los
romanos ya consideraban que la trufa era afrodisiaca. Al parecer estimula y sensibiliza la piel, lo
que conduce a un aumento de la sensación placentera al ser ésta acariciada.
Mariscos y frutos de mar
Almeja y mejillón: Su carne es afrodisiaca según muchas culturas. Son los parientes pobres de las
ostras, y también se pueden comer crudas para que su efecto sea mayor, aunque la costumbre es
hacerlas al vapor. Al igual que la ostra, su forma recuerda a los órganos femeninos, pero ésta no es
su única propiedad afrodisiaca. Las almejas y los mejillones contienen uno de los niveles más bajos
de grasa de todos los mariscos. Las vitaminas presentes en las almejas o en los mejillones
principalmente son la A y la B3 o niacina. Ambas favorecen la producción de hormonas sexuales,
aparte de poseer muchas otras virtudes como la formación de glóbulos rojos, generación del
sistema óseo, etc.
Ostra: La ostra es la reina de la cocina afrodisiaca, tanto física como culturalmente. El cine y la
literatura nos han mostrado innumerables escenas de amantes ante un plato de ostras,
saboreando su carne firme y a la vez cremosa y acariciándose por debajo de la mesa.
Referencias Bibliográficas
Martínez-Esteve, E. (2011). Recetas para el buen sexo. España: Ediciones [Link]. 79-96
García-Espinosa, L. G., Borzhetskaia, T. Y., & Rivero, L. L. (2009). Sobre los alimentos denominados
afrodisíacos. Revista Cubana de Alimentación y Nutrición, 19(2), 17.