SEGUNDO PARICAL DE TEORÍA DEL CONOCIMIENTO Y EPISTEMOLOGÍA
Tema 6: “Examinar la relación entre la verdad y el poder”
Por Ithué Vieitez 2°A de Literatura. IPA 2020.
En la época clásica la noción de la verdad era la de un tesoro que había que descubrir o develar,
siendo determinadxs1 individuxs lxs capaces de hacerlo, y sus investigaciones eran una búsqueda
constante de esa verdad. No por casualidad Platón en su República echa a lxs poetas, considerándolxs
falseadores de la realidad, constituyendo éstxs la amenaza de posibilitar visiones diferentes que pudieran
decantar en sublevaciones.
Aristóteles proponía la verdad en términos binarios o dicotómicos: el enunciado es verdadero o no
lo es, por lo tanto, es falso. Más adelante, los criterios manejados acerca de la verdad se irían ampliando,
intentando disminuir los márgenes extremos para incluir otros valores, hasta llegar a Vaz Ferreira,
construyendo visiones más complejas e inclusivas.
La visión aristotélica fuertemente arraigada y retomada por el positivismo no es concebida, al
menos en su totalidad, en la coyuntura actual. La verdad no se considera tapada por un velo, sino como
una construcción social producto de un contexto histórico, político, social, cultural y económico; donde
quien tiene el Poder, tiene también el poder para imponer su verdad. ¿Por qué su verdad? Feinmann,
siguiendo la línea nietzcheana, plantea que la verdad no existe; lo que sí hay son interpretaciones de los
hechos que pertenecen al ámbito discursivo de “lo real”, como puntualiza Foucault, y lo que hace el
poder es utilizar todos los medios comunicacionales existentes, y sino los crea, para repetir
sistemáticamente sus interpretaciones hasta que todas las personas creamos que son las únicas y
verdaderas. Así menciona el lazo que une los medios masivos de comunicación, que penetran y moldean
las conciencias de las personas, y el poder hegemónico que se sirve de ellos; como docentes
conscientes de estos mecanismos de manipulación, deberíamos trabajar este tema en relación con la
globalización y los intereses, para desentramar poco a poco la madeja de relaciones de poder
imperantes. Entra en juego Foucault, siempre que hablemos del poder en sus diferentes formas, quien
analiza que la meta de éste es sujetar a lxs sujetxs y sus subjetividades; y esto esclarece el entramado
de relaciones que hay entre las interpretaciones de los hechos, la verdad, el poder y las subjetividades
atravesadas por estos conceptos.
Siguiendo el planteo de Foucault con respecto al concepto de verdad, solo existente para el autor
en el plano discursivo, evidenciamos que está atravesado por relaciones de poder. En lo que refiere a
este concepto, el debate es guiado hacia la relación recíproca con el saber. Estas puntualizaciones
generaron un quiebre con la concepción marxista y su postura frente a la relacón que hay entre la
superestructura y la infraestructura que, según el autor, se afectan mutuamente, contrario a las
interpretaciones marxistas que entienden que una condiciona a la otra.
1 Utilizo el lenguaje inclusivo que permite abarcar a las diferentes identidades no binarias (hombre-mujer) y no
excluirlas como lo hace el lenguaje canónico de la academia. Aunque no aparezca en las obras estudiadas, si
las analizamos desde una perspectiva actual, tenemos un margen para politizar la hegemonía que posee la
academia sobre la lengua española y así posicionarnos en los márgenes.
Trasladando esta introducción teórica a una posible aplicación teórico-práctica en las aulas desde
una postura foucaulteana sería muy contradictorio porque debemos entender que las relaciones de
poder, saber y verdad están estrechamente vinculadas a la infraestructura de la sociedad. En otras
obras, el autor realiza una crítica incisiva hacia las instituciones y, a mi parecer, es imposible desligarnos
de estas relaciones; aunque lo principal para generar un cambio de paradigma es la toma de conciencia.
Como menciona Feinmann y tantxs otrxs, Foucault sigue a Nietzche en la metáfora de la verdad como
una guerra, me atrevería a establecer una analogía con el aula también, donde hay tantas
interpretaciones como individuxs que luchan por imponer la suya, siguiendo esta lógica, quien esté mejor
equipadx en cuanto a saberes y discursos tendrá mayor posibilidad de vencer, es decir, de imponerse.
Lxs docentes ocupamos en la cadena del proceso educativo un rol de jerarquía en cuanto al que tienen
lxs estudiantes, si tenemos en cuenta que para ejercer poder debemos habernos apropiado previamente
de un saber; sin embargo, siendo conscientes de esta relación, deberíamos fomentar una mayor
socialización de concoimientos de manera que lxs estudiantes tengan la mayor cantidad de
herramientas, sobre todo discursivas y argumentativas, para cuestionar y rebatir un saber que siempre
tiende a imponerse, que es el de quien tiene mayor jerarquía y reconocimiento académico.
Foucault también argumenta que el conocimiento repetido sistemática y automáticamente hace
que esa normatividad penetre en los cuerpos, y por tanto en las mentes. Es peligrosa la aceptación de
esa interpretación de la verdad, promovida desde los ámbitos de poder hegemónico que genera el
control y la sujeción de lxs sujetxs.
A mi entender, en la batalla de imposición de la verdad, como docentes que ejercemos dentro de
un dispositivo de control, nuestra línea de fuga es tratar de equipar a lxs estudiantes con la mayor
cantidad de herramientas para que puedan combatir el poder hegemónico que tiende a oprimirlxs. Pero
para ello es necesario que nosotrxs nos deslindemos de los roles impuestos generando un clima
horizontal que promueva el respeto a la hora del intercambio, tendiendo siempre a brindar elementos
para la crítica y autocrítica entre todxs. Algo que creo fundamental también es des-sacralizar los
discursos académicos, que como plantea Foucault, son generados gracias a las inversiones e intereses
del poder hegemónico y a éste le deben cierta fidelidad. Trayendo nuevamente la metáfora del
matrimonio entre el saber y el poder, que equivale a una doble represión: por un lado condena al silencio
a los discursos excluídos y por otro ordena y valida los discursos “aceptados” o aceptables”. De modo
que debemos utilizar nuestros argumentos y conocimientos en base a investigaciones académicas, pero
siempre con una mirada crítica hacia los saberes, hasta los que se construyen en la cotidianidad y su
relación con el servicio de estos para la dominación.
BIBLIOGRAFÍA:
-CASTRO, Edgardo. “La verdad del poder y el poder de la verdad en los cursos de Michel Foucault”.
2016. Santa Fé. Revista n°31 de la Universidad Católica de Santa Fé (pp.42-61).
-FIENMANN, José Pablo. “El poder y la imposición de su verdad”. Conferencia. Canal Encuentro.
-FOUCAULT, Michel. “Las redes del poder”. 1992. Ed. Almagesto. Buenos Aires. Texto de una
conferencia de 1976.
-FOUCAULT, Michel. “Verdad, individuo y poder”, en Tecnologías del yo.1991. Paidós. Barcelona.