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Estreno de Mahler en Filadelfia 1916

La sinfonía es una composición musical extendida para orquesta que generalmente consta de cuatro movimientos. Tradicionalmente incluye secciones de cuerdas, metales, viento-madera y percusión. A lo largo de la historia, la sinfonía ha evolucionado de sus orígenes como piezas instrumentales en óperas a obras independientes con cuatro movimientos distintos compuestos por compositores como Haydn, Mozart y Beethoven.
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Estreno de Mahler en Filadelfia 1916

La sinfonía es una composición musical extendida para orquesta que generalmente consta de cuatro movimientos. Tradicionalmente incluye secciones de cuerdas, metales, viento-madera y percusión. A lo largo de la historia, la sinfonía ha evolucionado de sus orígenes como piezas instrumentales en óperas a obras independientes con cuatro movimientos distintos compuestos por compositores como Haydn, Mozart y Beethoven.
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Sinfonía

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Estreno de la Octava Sinfonía de Gustav Mahler en Estados Unidos (1916), por parte de la Orquesta
de Filadelfia y coros, bajo la dirección de Leopold Stokowski (1068 músicos en total).

Una sinfonía es un tipo de composición musical extendida en la música clásica


occidental y compuesta la mayoría de las veces para orquesta. Generalmente,
está dividida en cuatro movimientos, cada uno con
un momento y estructura diferente. En un principio, se interpretaban sin que
tuviera relación con lo que se interpretara después.
Aunque el término ha tenido muchos significados desde sus orígenes en la
era griega antigua, a finales del siglo XVIII la palabra había adquirido el
significado común en la actualidad: una obra que generalmente consta de
múltiples secciones o movimientos distintos, a menudo cuatro, con el primer
movimiento en forma sonata. La forma de la sinfonía ha variado con el tiempo
entre el período clásico, el romántico y el SIGLO XX; por ejemplo, las
contemporáneas de Arthur Threisher son de tres movimientos.
El tamaño de la orquesta no es invariable para interpretar una sinfonía. En
general, ha crecido con el tiempo: mientras una orquesta de cámara con un par
de docenas de instrumentos es suficiente para interpretar una sinfonía
de Joseph Haydn, una de Gustav Mahler puede requerir varios intérpretes más.
Casi siempre se compone de una orquesta que consta de una sección de
cuerdas (violín, viola, violonchelo y contrabajo), metales, instrumentos de
viento-madera y percusión, que en conjunto hacen un número de treinta a cien
músicos. Las sinfonías se anotan en una partitura musical, que contiene todas
las partes de los instrumentos. Los músicos orquestales tocan con partes que
contienen sólo la música escrita para su propio instrumento. Algunas sinfonías
también contienen partes vocales, como por ejemplo, la Novena de Ludwig van
Beethoven. Son famosas las sinfonías de Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y
Beethoven en el período clásico.
La sinfonía probablemente alcanzó su madurez con Beethoven. Sus sinfonías
solían tener un primer movimiento Allegro de forma sonata, un movimiento
lento (a veces en forma de tema y variaciones), un movimiento con ritmo
ternario (usualmente un scherzo, anteriormente lo común era
un minueto y trío), para finalizar con otro movimiento rápido (rondó). Existen
sinfonías con un último movimiento escrito como forma sonata.
Toma aspectos de las oberturas de las óperas francesas e italianas, su
estructura sigue el modelo de Koch: allegro, andante y lírico, allegro
homofónico.
Índice

 1Historia
o 1.1Orígenes
o 1.2Barroco
o 1.3Música galante y del Clasicismo
o 1.4Romanticismo
o 1.5Romanticismo tardío, modernismo y posmodernismo
 2Véase también
 3Notas y referencias
 4Bibliografía
 5Enlaces externos

Historia[editar]
Orígenes[editar]

Unas de las primeras apariciones de la palabra sinfonía en el título de una obra musical
fueron Symphoniae sacrae I, op. 6, y Symphoniarum sacrarum secunda pars, op. 10, de Heinrich
Schütz, publicadas en 1629 y 1647.

La palabra sinfonía se deriva del latín symphonĭa y esta a su vez


del griego συμφωνία (symphōnía), que significa «sonido acorde».1 La palabra
se refirió a una variedad de conceptos diferentes antes de finalmente asentarse
en su significado actual designando una forma musical.
En la teoría griega tardía y medieval, la palabra se usaba para consonancia, en
oposición a διαφωνία (diaphōnia), que era la palabra para «disonancia». 2 En
la Edad Media y más tarde, la forma latina sinfonía se usó para describir varios
instrumentos, especialmente aquellos capaces de producir más de un sonido
simultáneamente.2 Isidoro de Sevilla fue el primero en utilizar la palabra
sinfonía como nombre de un tambor de dos cabezas, y de cerca de 1155 a
1377 la forma francesa symphonie era el nombre del organistrum o zanfona. En
la Inglaterra medieval tardía, sinfonía se utilizó en ambos sentidos, mientras
que en el siglo XVI se equiparó con el dulcémele. En alemán, Symphonie fue un
término genérico para espinetas y virginales desde finales del siglo XVI hasta el
siglo XVIII.3
En el sentido de «sonar juntos», la palabra comienza a aparecer en los títulos
de algunas obras de compositores del siglo XVI y del XVII, entre los que se
incluían Sacrae Symphoniae y Symphoniae sacrae, liber secundus de Giovanni
Gabrieli, publicadas en 1597 y 1615, respectivamente; Eclesiastiche sinfonie,
dette canzoni in aria francese, per sonare, et cantare, op. 16 de Adriano
Banchieri, publicada en 1607; Sinfonie musicali, op. 18 de Ludovico Grossi da
Viadana, publicada en 1610; y Symphoniae sacrae I, op. 6, y Symphoniarum
sacrarum secunda pars, op. 10, de Heinrich Schütz, publicadas en 1629 y
1647, respectivamente. A excepción de la colección de Viadana, que contenía
música puramente instrumental y secular, todas eran colecciones de obras
vocales sacras, algunas con acompañamiento instrumental.45
Barroco[editar]
En el siglo XVII, durante la mayor parte de la época barroca, el término sinfonía
se utilizó para una variedad de composiciones diferentes, incluidas piezas
instrumentales utilizadas en óperas, sonatas y conciertos, que generalmente
forman parte de una obra más amplia. La opera sinfonia, u obertura italiana,
tenía, en el siglo XVIII, una estructura estándar de tres movimientos
contrastantes: rápido, lento, rápido y parecido a la danza. Es esta forma la que
a menudo se considera la precursora directa de la sinfonía orquestal. Los
términos «obertura» y «sinfonía» se consideraron intercambiables durante gran
parte del siglo XVIII.5
En el siglo XVII, las piezas compuestas para un gran conjunto instrumental no
designaban con precisión qué instrumentos debían tocar qué partes, como es
la práctica desde el siglo XIX hasta el período actual. Cuando los compositores
del siglo XVII escribían piezas, esperaban que estas obras fueran interpretadas
por cualquier grupo de músicos disponible. Para dar un ejemplo, mientras que
la línea de bajo en una obra del siglo XIX está marcada para violonchelos,
contrabajos y otros instrumentos específicos, en una obra del siglo XVII, una
parte de bajo continuo para una sinfonía no especificaría qué instrumentos
interpretarían la parte. Se puede realizar una interpretación de la pieza con un
grupo de bajo continuo tan pequeño como un único violonchelo y clavecín. Sin
embargo, si se disponía de un presupuesto mayor para una actuación y se
requería un sonido más grande, un grupo de bajo continuo podría incluir varios
instrumentos para tocar acordes (clavicémbalo, laúd, etc.) y una variedad de
instrumentos de bajo, incluido el violonchelo, el contrabajo, viola bajo o incluso
un serpentón, uno de los primeros instrumentos de viento bajos.
Música galante y del Clasicismo[editar]
Joseph Haydn, destacado compositor de sinfonías, descubrió esta forma durante su estancia en
Viena con la familia Morzin en 1757.

LaRue, Bonds, Walsh y Wilson escriben en la segunda edición de The New


Grove Dictionary of Music and Musicians que «la sinfonía se cultivó con
extraordinaria intensidad» en el siglo XVIII.6a Desempeñó un papel en muchas
áreas de la vida pública, incluidos los servicios religiosos, 6 pero un área de
apoyo particularmente fuerte para las representaciones sinfónicas fue
la aristocracia. En Viena, quizás el lugar más importante de Europa para la
composición de sinfonías, «literalmente cientos de familias nobles apoyaron
establecimientos musicales, generalmente dividiendo su tiempo entre Viena y
su propiedad ancestral [en otras partes del Imperio]». 7 Dado que el tamaño
normal de la orquesta en ese momento era bastante pequeño, muchos de
estos establecimientos cortesanos eran capaces de interpretar sinfonías. El
joven Joseph Haydn, que asumió su primer trabajo como director musical en
1757 para la familia Morzin, descubrió que cuando la familia estaba en Viena,
su propia orquesta era sólo una parte de una escena musical animada y
competitiva, con múltiples aristócratas patrocinando conciertos con sus propios
conjuntos.8
El artículo de LaRue, Bonds, Walsh y Wilson rastrea la expansión gradual de la
orquesta sinfónica a lo largo del siglo siglo XVIII.9 Al principio, las sinfonías eran
sinfonías de cuerdas, escritas en sólo cuatro partes: primer violín, segundo
violín, viola y bajo.b Ocasionalmente, los primeros sinfonistas incluso
prescindieron de la parte de viola, creando así sinfonías de tres partes.
También fue posible una parte de bajo continuo que incluía un fagot junto con
un clavecín u otro instrumento de acorde.9
Las primeras adiciones a este sencillo conjunto fueron un par de trompas,
ocasionalmente un par de oboes, y luego ambos trompas y oboes juntos. A lo
largo del siglo, se agregaron otros instrumentos a la orquesta clásica: flautas (a
veces reemplazando a los oboes), partes separadas para
fagotes, clarinetes y trompetas y timbales. Las obras variaron en su partitura
con respecto a cuál de estos instrumentos adicionales iban a aparecer. La
orquesta clásica a gran escala, desplegada a finales de siglo para las sinfonías
de mayor escala, tiene el conjunto de cuerdas estándar mencionado
anteriormente, pares de vientos (flautas, oboes, clarinetes, fagot), un par de
trompas y timbales. Un instrumento continuo de teclado (clavecín o piano)
seguía siendo opcional.

Wolfgang Amadeus Mozart compuso al menos 47 sinfonías en 24 años.

El estilo «italiano» de la sinfonía, a menudo utilizado como obertura


y entreacto en los teatros de ópera, mudó en una forma estándar de tres
movimientos: un movimiento rápido, un movimiento lento y otro movimiento
rápido. A lo largo del siglo XVIII se convirtió en costumbre escribir sinfonías de
cuatro movimientos,10 siguiendo las líneas descritas en el siguiente párrafo. La
sinfonía de tres movimientos se apagó lentamente; aproximadamente la mitad
de las primeras treinta sinfonías de Haydn constan de tres movimientos;11 y
para el joven Wolfgang Amadeus Mozart, la sinfonía de tres movimientos era la
norma, quizás bajo la influencia de su amigo Johann Christian Bach.c Un
ejemplo tardío destacable de la sinfonía clásica de tres movimientos es
la Sinfonía Praga de Mozart, de 1786.
La forma de cuatro movimientos que surgió de esta evolución fue la siguiente: 12
13

1. una sonata de apertura o allegro


2. un movimiento lento, como andante
3. un minueto o scherzo con trío
4. un allegro, rondó o sonata
Las variaciones en este diseño, como cambiar el orden de los movimientos
medios o agregar una introducción lenta al primer movimiento, eran comunes.
Haydn, Mozart y sus contemporáneos restringieron su uso de la forma de
cuatro movimientos a la música de cámara orquestal o de múltiples
instrumentos, como los cuartetos, aunque desde Ludwig van Beethoven las
sonatas solistas se escriben tan a menudo en cuatro como en tres
movimientos.14
La composición de las primeras sinfonías se centró en Milán, Viena
y Mannheim. La escuela milanesa se centró en Giovanni Battista Sammartini e
incluyó a Antonio Brioschi, Ferdinando Galimberti y Giovanni Battista
Lampugnani. Los primeros exponentes de la forma en Viena incluyeron
a Georg Christoph Wagenseil, Wenzel Raimund Birck y Georg Monn, mientras
que los compositores vieneses de sinfonías importantes posteriores incluyeron
a Johann Baptist Wanhal, Carl Ditters von Dittersdorf y Leopold Hofmann.
La escuela de Mannheim incluyó a Johann Stamitz.15
Los sinfonistas más importantes de la última parte del siglo XVIII son Haydn,
que escribió al menos 106 sinfonías en el transcurso de 36 años, 16 y Mozart,
con al menos 47 sinfonías en 24 años.17
Romanticismo[editar]

Ludwig van Beethoven contribuyó a que la sinfonía se convirtiera en un género muy extendido.

A principios del siglo XIX, Ludwig van Beethoven elevó la sinfonía de un género


cotidiano producido en grandes cantidades a una forma suprema en la que los
compositores se esforzaron por alcanzar el máximo potencial de la música en
unas pocas obras.18 Comenzó con dos obras que emulaban directamente a sus
modelos Mozart y Haydn, luego siete sinfonías más, comenzando con
la Tercera Sinfonía que expandió el alcance y la ambición del género.
Su Quinta Sinfonía es quizás la sinfonía más famosa; su transición del
movimiento de apertura en do menor emocionalmente tormentoso a un final
triunfante en clave mayor proporcionó un modelo adoptado por sinfonistas
posteriores como Johannes Brahms19 y Gustav Mahler.20 Su Sexta Sinfonía es
una obra programática, que presenta imitaciones instrumentales de cantos de
pájaros y una tormenta; y, de manera poco convencional, un quinto movimiento
(las sinfonías generalmente tenían como máximo cuatro movimientos).
Su Novena Sinfonía incluye partes para solistas vocales y coro en el último
movimiento, lo que la convierte en una sinfonía coral.d
De las sinfonías de Franz Schubert, dos son elementos fundamentales del
repertorio y se interpretan con frecuencia. De su Octava Sinfonía (1822),
completó sólo los dos primeros movimientos; esta obra sumamente romántica
se suele llamar por su sobrenombre, «Inacabada». Su última sinfonía completa,
la Novena (1826), es una obra enorme en el idioma del Clasicismo. 21
De los primeros románticos, Felix Mendelssohn (cinco sinfonías, más trece
sinfonías de cuerda) y Robert Schumann (cuatro) continuaron escribiendo
sinfonías en el molde clásico, aunque utilizando su propio lenguaje musical. En
contraste, Hector Berlioz favoreció las obras programáticas, incluida su
«sinfonía dramática» Romeo y Julieta, la sinfonía para viola Harold en Italia y la
original Sinfonía fantástica. Esta última también es una obra de programa y
tiene una marcha y un vals y cinco movimientos en lugar de los cuatro
habituales. Su cuarta y última sinfonía, la Grande symphonie funèbre et
triomphale (originalmente titulada Symphonie militaire) fue compuesta en 1840
para una banda de música militar de doscientos integrantes, para su
interpretación al aire libre, y es un ejemplo temprano de una sinfonía de banda.
Berlioz luego agregó partes de cuerda opcionales y un final coral. 22 En
1851, Richard Wagner declaró que todas estas sinfonías posteriores a
Beethoven no eran más que un epílogo, que no ofrecía nada sustancialmente
nuevo. De hecho, después de la última sinfonía de Schumann,
la Tercera compuesta en 1850, durante dos décadas el poema
sinfónico de Franz Liszt pareció haber desplazado a la sinfonía como forma
principal de música instrumental a gran escala. Sin embargo, Liszt también
compuso dos sinfonías corales programáticas durante ese
tiempo, Fausto y Dante. Si la sinfonía hubiera sido eclipsada de otra manera,
no pasó mucho tiempo antes de que resurgiera en una «segunda edad» en las
décadas de 1870 y 1880, con las sinfonías de Anton Bruckner, Johannes
Brahms, Piotr Ilich Chaikovski, Camille Saint-Saëns, Aleksandr
Borodín, Antonín Dvořák y César Franck, obras que eludieron en gran medida
los elementos programáticos de Berlioz y Liszt y dominaron el repertorio de
conciertos durante al menos un siglo.18
A lo largo del siglo XIX, los compositores continuaron aumentando el tamaño de
la orquesta sinfónica. Hacia principios de siglo, una orquesta a gran escala
estaría formada por la sección de cuerdas más pares de flautas, oboes,
clarinetes, fagotes, trompas, trompetas y, por último, un conjunto de timbales. 23
Esta es, por ejemplo, la partitura utilizada en las
sinfonías Primera, Segunda, Cuarta, Séptima y Octava de Beethoven. Los
trombones, que anteriormente se habían limitado a la música sacra y el teatro,
se agregaron a la orquesta sinfónica, especialmente en
la Quinta, Sexta y Novena de Beethoven. La combinación
de bombo, triángulo y platillos (a veces también: flautín), que los compositores
del siglo XVIII emplearon como efecto colorista en la llamada «música a la
turca», se empezó a utilizar cada vez más durante la segunda mitad del
siglo XIX sin ningún tipo de tales connotaciones de género. 23 En la época de
Mahler, un compositor podía escribir una sinfonía para «un verdadero
compendio de instrumentos orquestales».23 Además de aumentar en variedad
de instrumentos, las sinfonías del siglo XIX se incrementaron gradualmente con
más intérpretes de cuerdas y más partes de viento, de modo que la orquesta
creció sustancialmente en número, al igual que las salas de conciertos. 23
Romanticismo tardío, modernismo y posmodernismo[editar]
Hacia finales del siglo XIX, Gustav Mahler comenzó a escribir sinfonías largas y
a gran escala que continuó componiendo hasta principios del siglo XX.
Su Tercera Sinfonía, completada en 1896, es una de las sinfonías más largas
interpretadas con regularidad con alrededor de cien minutos de duración para
la mayoría de las actuaciones. La Octava Sinfonía se compuso en 1906 y
recibe el sobrenombre de «Sinfonía de los mil» debido a la gran cantidad de
voces necesarias para realizarla.
El siglo XX vio una mayor diversificación en el estilo y el contenido de las obras
que los compositores denominaron sinfonías. 24 Algunos compositores,
incluidos Dmitri Shostakóvich, Serguéi Rajmáninov y Carl Nielsen, continuaron
escribiendo en la forma tradicional de cuatro movimientos, mientras que otros
compositores adoptaron enfoques diferentes: la Séptima Sinfonía de Jean
Sibelius, la última, consta de un movimiento; la Sinfonía alpina de Richard
Strauss, también en un solo movimiento y dividida en veintidós partes, detalla
una subida de once horas a través de las montañas, y la Novena
Sinfonía de Alan Hovhaness, Saint Vartan —originalmente op. 80, cambiado a
op. 180: compuesta en 1949-1950, consta en veinticuatro. 25 Se observó una
variedad similar en la duración de las sinfonías: Gustav Mahler continuó
componiendo inmensas obras que se tardan más de una hora en interpretar,
pero otros como Havergal Brian, cuya Primera Sinfonía «Gótica», completada
en 1927, dura casi dos horas. En el otro extremo de la escala, una
interpretación de la Pequeña Sinfonía n.  ° 1 de Darius Milhaud, compuesta en
1917, dura sólo tres minutos y medio.[cita  requerida]
A finales del siglo XIX había surgido una preocupación por la unificación de la
sinfonía tradicional de cuatro movimientos en una única concepción formal
subsumida, que se denominó «forma sinfónica bidimensional», y encuentra su
punto de inflexión clave en la Sinfonía de cámara n.°  1 de Arnold Schönberg,
op. 9 (1909), que fue seguida en la década de 1920 por otras sinfonías
alemanas notables de un solo movimiento, incluida la Primera sinfonía de Kurt
Weill (1921), la Sinfonía de cámara de Max Butting, op. 25 (1923), y
la Sinfonía de Paul Dessau de 1926.26
Paralelamente a esta experimentación, otras sinfonías del siglo XX intentaron
deliberadamente evocar los orígenes del género en el siglo XVIII, en términos de
forma e incluso estilo musical, con ejemplos destacados como la Sinfonía
«Clásica» de Serguéi Prokófiev de 1916-17 y la Sinfonía en do de Ígor
Stravinski de 1938-1940.[cita  requerida]
Sin embargo, persistieron ciertas tendencias. La designación de una obra como
«sinfonía» todavía implicaba cierto grado de sofisticación y seriedad de
propósito. La palabra «sinfonietta» entró en uso para designar una obra más
corta, de objetivos más modestos o «más ligera» que una sinfonía, como
la Sinfonietta para orquesta de Prokófiev.2728
En la primera mitad del siglo, compositores modernistas como Edward Elgar,
Gustav Mahler, Jean Sibelius, Carl Nielsen, Ígor Stravinski, Bohuslav
Martinů, Roger Sessions, Serguéi Prokófiev, Rued Langgaard y Dmitri
Shostakóvich compusieron sinfonías «extraordinarias en alcance, riqueza,
originalidad y urgencia de expresión».29 Una medida del significado de una
sinfonía es el grado en que refleja concepciones de la forma temporal propias
de la época en que fue creada. Cinco compositores de todo el siglo XX que
cumplen esta medida son Sibelius, Stravinski, Luciano Berio (en su Sinfonía,
1968-1969), Elliott Carter (en su Sinfonía de tres orquestas, 1976) y Pelle
Gudmundsen-Holmgreen (en Sinfonía/Antifonía, 1980).30
Desde mediados del siglo XX hasta el XX ha habido un resurgimiento del interés
por la sinfonía con muchos compositores posmodernistas añadiendo
sustancialmente al canon, sobre todo en el Reino Unido: Peter Maxwell
Davies (10),31 Robin Holloway (1),32 David Matthews (9),33 James
MacMillan (4),34 Peter Seabourne (4)35 y Philip Sawyers (3).36

Véase también[editar]
  Portal:Música clásica. Contenido relacionado con Música
clásica.
 Sinfonía coral
 Maldición de la novena sinfonía

Notas y referencias[editar]
Notas

1. ↑ Donde citan dos catálogos académicos que listan más de 13 000 obras
distintas: LaRue, 1959 y LaRue, 1988.
2. ↑ La línea de bajo la interpretaban violonchelo(s) o contrabajo(s), que tocaban la
parte una octava abajo, y quizás también un fagot.
3. ↑ Gärtner conjetura sobre la preferencia de tres movimientos del niño Mozart, quien
señala que el padre de Mozart, Leopold, y otros compositores mayores ya
preferían cuatro. Véase GÄRTNER, Heinz (1994). John Christian Bach: Mozart's
Friend and Mentor (en inglés). Hal Leonard Corporation. ISBN 0931340799.
4. ↑ La Novena Sinfonía de Beethoven no es la primera sinfonía coral, aunque
seguramente es la más celebrada. Previamente, Peter von
Winter compuso Schlacht-Sinfonie (Sinfonía de batalla), que incluye un coro final y
que escribió en 1814, diez años antes de la sinfonía de Beethoven. 5

Referencias

1. ↑ «Sinfonía». Diccionario de la lengua española. Real Academia Española.


Consultado el 26 de mayo de 2021.
2. ↑ Saltar a:a b Brown, 2001.
3. ↑ Marcuse, 1975, p. 501.
4. ↑ Bowman, 1971, p. 7.
5. ↑ Saltar a:a b c LaRue et al., 2001.
6. ↑ Saltar a:a b LaRue et al., 2001, §I.2.
7. ↑ LaRue et al., 2001, §I.10.
8. ↑ CARPANI, Giuseppe (1823). Le Haydine, ovvero Lettere su la vita e le opere del
celebre maestro Giuseppe Haydn (Second edición). p. 66.
9. ↑ Saltar a:a b LaRue et al., 2001, §I.4.
10. ↑ HEPOKOSKI, James; DARCY, Warren (2006). Elements of Sonata Theory  : Norms,
Types, and Deformations in the Late-Eighteenth-Century Sonata (en
inglés). Oxford University Press. p. 320. ISBN 0198033451.
11. ↑ Cuenta tomada de Graham Parkes, «The symphonic structure of Also sprach
Zarathustra: a preliminary outline», en LUCHTE, James (2011). Nietzsche's Thus
Spoke Zarathustra: Before Sunrise (en inglés). Bloomsbury Publishing. ISBN 978-
1441118455.
12. ↑ Jackson, 1999, p. 26.
13. ↑ Stein, 1979, p. 106.
14. ↑ Prout, 1895, p. 249.
15. ↑ Anon., n.d..
16. ↑ Webster y Feder, 2001.
17. ↑ Eisen y Sadie, 2001.
18. ↑ Saltar a:a b Dahlhaus, 1989, p. 265.
19. ↑ Libbey, 1999, p. 40.
20. ↑ FRANKLIN, Peter (2007). 9. Musical style. En Laura Macy, ed. «Mahler,
Gustav». Oxford Music Online (en inglés). Consultado el 29 de mayo de
2021. (requiere suscripción).
21. ↑ Rosen, 1997, p. 521.
22. ↑ Macdonald, 2001, §3: 1831-1842.
23. ↑ Saltar a:a b c d LaRue et al., 2001, II.1.
24. ↑ Anon., 2008.
25. ↑ Tawa, 2001, p. 352.
26. ↑ Vande Moortele, 2013, 269, 284n9.
27. ↑ Kennedy, 2006.
28. ↑ Temperley, 2001.
29. ↑ Steinberg, 1995, 404.
30. ↑ Grimley, 2013, p. 287.
31. ↑ WHITTALL, Arnold (14 de marzo de 2016). «Contemporary Composer – Sir Peter
Maxwell Davies». Gramophone (en inglés). Consultado el 12 de julio de 2020.
32. ↑ «Prom 27: Robin Holloway, Strauss & Brahms» (en inglés). BBC. 4 de agosto de
2011. Consultado el 12 de julio de 2020.
33. ↑ BRATBY, Richard (17 de mayo de 2018). «Natural selection». The Spectator (en
inglés). Consultado el 12 de julio de 2020.
34. ↑ ASHLEY, Tim (4 de agosto de 2015). «BBCSSO/Runnicles review – MacMillan
premiere and the raw power of Mahler». The Guardian (en inglés). Consultado el
12 de julio de 2020.
35. ↑ «Peter Seabourne's Symphony of Roses is given a triumphant world premiere by
the Biel Solothurn Theatre Orchestra, Switzerland conducted by Kaspar
Zehnder». [Link] (en inglés). The Classical Reviewer.
13 de julio de 2016. Consultado el 12 de julio de 2020.
36. ↑ RICKARDS, Guy. «Sawyers Symphony No 3. Songs of Loss and
Regret». Gramophone(en inglés). Consultado el 12 de julio de 2020.

Bibliografía[editar]
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 BROWN, Howard Mayer (2001). «Symphonia». En Stanley Sadie y John Tyrrell,
ed. The New Grove Dictionary of Music and Musicians (2ª edición). Londres:
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