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Alabad A Dios

Este documento presenta un programa de alabanza para jóvenes que incluye salmos, poesía, música y lecturas bíblicas para alabar a Dios. El programa comienza con una introducción y concluye con una oración pastoral. El objetivo es guiar a los jóvenes a expresar su fe y gratitud a Dios a través de la alabanza y la adoración.

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Alabad A Dios

Este documento presenta un programa de alabanza para jóvenes que incluye salmos, poesía, música y lecturas bíblicas para alabar a Dios. El programa comienza con una introducción y concluye con una oración pastoral. El objetivo es guiar a los jóvenes a expresar su fe y gratitud a Dios a través de la alabanza y la adoración.

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Alabad a Dios

El autor(a) Alexander García Urquijo.


Categoría: Programas para los Jóvenes
Apertura:
Gracias Señor…
Es maravilloso Señor…
Tengo los brazos abiertos, cuando hay tantos
mutilados
mis ojos ven cuando hay tantos sin luz;
mi voz canta cuando tantos enmudecen:
mis manos trabajan, cuando hay tantos que
mendigan.
Es maravilloso volver a casa cuando tantos
no tienen donde ir.
Es maravilloso amar, vivir, sonreír, soñar,
cuando hay tantos que lloran y odian,
y tantos que mueren antes de nacer.
Es maravilloso tener un Dios en quien creer,
cuando hay tantos que no sienten consuelo ni
fe,
es maravilloso, Señor, sobre todo,
tener tan poco que pedirte y tanto que
agradecerte.
Bienvenida
Introducción
Exhortación a la alabanza: (Salmo 150)
Alabad a Dios en su santuario;
Alabadle en la magnificencia de su
firmamento.
Alabadle por sus proezas;
Alabadle conforme a la muchedumbre de su
grandeza.
Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa.
Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.
Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con címbalos de júbilo.
Todo lo que respire alabe a Jehová.
Aleluya.
Coro de alabanza: (un grupo de jóvenes o
grupo de alabanza canta un himno a cuyo
canto se une la congregación).
Voz 1: Salmo 91: 1-13
El que vive bajo la sombra protectora del
Altísimo y Todopoderoso, dice al Señor: “Tú
eres mi refugio, mi castillo, mi Dios, en quien
confío.
Sólo él puede librarte de trampas oscuras y
plagas mortales, pues te cubrirá con sus alas,
y bajo ellas estarás seguro. ¡Su fidelidad te
protegerá como un escudo! No tengas miedo
a los peligros nocturnos, ni a las flechas
lanzadas de día, ni a las plagas que llegan
con la oscuridad, ni a las que destruyen a
pleno sol; pues mil caerán muertos a tu
izquierda y diez mil a tu derecha, pero a ti
nada te pasará. Solamente lo habrás de
presenciar: verás a los malvados recibir su
merecido.
Ya que has hecho del Señor tu refugio, del
Altísimo tu lugar de protección, no te
sobrevendrá ningún mal ni la enfermedad
llegará a tu casa; pues él mandará que sus
ángeles te cuiden por donde quiera que
vayas. Te levantarán con sus manos para
que no tropieces con piedra alguna. Podrás
andar entre leones, entre monstruos y
serpientes.
Voz 2: Salmo 145: 1-3.
Te exaltaré, mi Dios, mi Rey y bendeciré tu
nombre eternamente y para siempre. Cada
día te bendeciré, y alabaré tu nombre
eternamente y para siempre.
Alabanza congregacional: (Himnos
dirigidos por el director de cantos en los que
participa la congregación).
Poesía: Las Huellas.
Música especial.

Coros de alabanzas (II)


Voz 1: Filipenses 2:5-11.
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo
también en Cristo Jesús, el cual, siendo en
forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios
como cosa a que aferrarse, sino que se
despojó a sí mismo, tomando forma de
siervo, hecho semejante a los hombres; y
estando en la condición de hombre, se
humilló a sí mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual
Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio
un nombre que es sobre todo nombre, para
que en el nombre de Jesús se doble toda
rodilla de los que están en los cielos, y en la
tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua
confiese que Jesucristo es el Señor, para
gloria de Dios Padre.
Voz 2: Salmo 107:1 y 146:1-2.
Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque
para siempre es su misericordia.
Alaba, oh alma mía, a Jehová. Alabaré a
Jehová en mi vida; cantaré salmos a mi Dios
mientras viva.
Alabanza congregacional.
Poesía.
Música especial.

Coros de alabanzas (III).


Voz 1: Isaías 53: 1-12. (Versión Dios Habla
Hoy).
¿Quién va a creer lo que hemos oído?
¿A quién ha revelado el Señor su poder?
El Señor quiso que su siervo creciera como
planta tierna que hunde sus raíces en la tierra
seca. No tenía belleza ni esplendor, su
aspecto no tenía nada atrayente; los hombres
lo despreciaban y lo rechazaban. Era un
hombre lleno de dolor, acostumbrado al
sufrimiento.
Como a alguien que no merece ser visto, lo
despreciamos, no lo tuvimos en cuenta. Y sin
embargo él estaba cargado con nuestros
sufrimientos, estaba soportando nuestros
propios dolores.
Nosotros pensamos que Dios lo había herido,
que lo había castigado y humillado. Pero fue
traspasado a causa de nuestra rebeldía, fue
atormentado a causa de nuestras maldades;
el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus
heridas alcanzamos la salud. Todos nosotros
nos perdimos como ovejas, siguiendo cada
uno su propio camino, pero el Señor cargó
sobre él la maldad de todos nosotros.
Fue maltratado, pero se sometió
humildemente, y ni siquiera abrió la boca; lo
llevaron como cordero al matadero, y él se
quedó callado, sin abrir la boca, como una
oveja cuando la trasquilan. Se lo llevaron
injustamente, y no hubo quien lo defendiera;
nadie se preocupó de su destino. Lo
arrancaron de esta tierra, le dieron muerte
por los pecados de mi pueblo. Lo enterraron
al lado de hombres malvados, lo sepultaron
con gente perversa, aunque nunca cometió
ningún crimen ni hubo engaño en su boca. El
Señor quiso oprimirlo con el sufrimiento. Y
puesto que él se entregó en sacrificio por el
pecado, tendrá larga vida y llegará a ver a
sus descendientes; por medio de él tendrán
éxito los planes del Señor.
Después de tanta aflicción verá la luz, y
quedará satisfecho al saberlo; el justo siervo
del Señor liberará a muchos, pues cargará
con la maldad de ellos. Por eso Dios le dará
un lugar entre los grandes, y con los
poderosos participará del triunfo, porque se
entregó a la muerte y fue contado entre los
malvados, cuando en realidad cargó con los
pecados de muchos e intercedió por los
pecadores.
Voz 2: Salmo 96: 1-2.
Cantad a Jehová cántico nuevo; cantad a
Jehová, toda la tierra. Cantad a Jehová,
bendecid su nombre; anunciad de día en día
su salvación.
Alabanza congregacional.
Poesía: A Cristo crucificado.
Música especial.
Coros de alabanza (IV)
Voz 1: Salmo 103:1-6.
Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo
mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía,
a Jehová, y no olvides ninguno de sus
beneficios. El es quien perdona todas tus
iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
el que rescata del hoyo tu vida, el que te
corona de favores y misericordias; el que
sacia de bien tu boca de modo que te
rejuvenezcas como el águila. Jehová es el
que hace justicia y derecho a todos los que
padecen violencia.
Voz 2: Salmo 69: 29-30.
Mas a mí, afligido y miserable, tu salvación,
oh Dios, me ponga en alto. Alabaré yo el
nombre de Dios con cántico, lo exaltaré con
alabanza.
Alabanza congregacional.

Poesía: Mi plegaria.
Música especial.
Coros de alabanza (V).
Voz 1: Salmo 116: 1-13.
Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis
súplicas; porque ha inclinado a mí su oído;
por tanto, le invocaré en todos mis días. Me
rodearon ligaduras de muerte, me
encontraron las angustias del Seol; angustia
y dolor había yo hallado. Entonces invoqué el
nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová,
libra ahora mi alma. Clemente es Jehová, y
justo; sí, misericordioso es nuestro Dios.
Jehová guarda a los sencillos; estaba yo
postrado, y me salvó. Vuelve, oh alma mía, a
tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien.
Pues tú has librado mi alma de la muerte, mis
ojos de lágrimas, y mis pies de resbalar.
Andaré delante de Jehová en la tierra de los
vivientes. Creí; por tanto hablé, estando
afligido en gran manera. Y dije en mi
apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.
¿Qué pagaré a Jehová por todos sus
beneficios para conmigo? Tomaré la copa de
la salvación, e invocaré el nombre de Jehová.
Voz 2: Alabad a Jah, porque es bueno cantar
salmos a nuestro Dios; porque suave y
hermosa es la alabanza. Jehová edifica a
Jerusalén; a los desterrados de Israel
recogerá. El sana a los quebrantados de
corazón, y venda sus heridas.
Alabanza congregacional.
Poesía: Te prefiero.
Música especial.
Coros de alabanza (VI).
Voz 1: Salmo 121: 1-8.
Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde
vendrá mi socorro? Mi socorro viene de
Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No
dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el
que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni
dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu
guardador; Jehová es tu sombra a tu mano
derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna
de noche. Jehová te guardará de todo mal; el
guardará tu alma. Jehová guardará tu salida
y tu entrada desde ahora y para siempre.
Voz 2: Salmo 95: 1-2.
Venid, aclamemos alegremente a Jehová;
cantemos con júbilo a la roca de nuestra
salvación. Lleguemos ante su presencia con
alabanza; aclamémosle con cánticos.
Alabanza congregacional.
Poesía: A ti oh Dios.
Música especial.
Despedida: Salmo 148: 1-14 y oración
pastoral.
Alabad a Jehová desde los cielos; alabadle
en las alturas. Alabadle, vosotros todos sus
ángeles; alabadle, vosotros todos sus
ejércitos. Alabadle, sol y luna; alabadle,
vosotras todas, lucientes estrellas. Alabadle,
cielos de los cielos, y las aguas que están
sobre los cielos.
Alaben el nombre de Jehová; porque él
mandó, y fueron creados. Los hizo ser
eternamente y para siempre; les puso ley que
no será quebrantada. Alabad a Jehová desde
la tierra, los monstruos marinos y todos los
abismos; el fuego y el granizo, la nieve y el
vapor, el viento de tempestad que ejecuta su
palabra; los montes y todos los collados, el
árbol de fruto y todos los cedros; la bestia y
todo animal, reptiles y volátiles; los reyes de
la tierra y todos los pueblos, los príncipes y
todos los jueces de la tierra; los jóvenes y
también las doncellas, los ancianos y los
niños.
Alaben el nombre de Jehová, porque sólo su
nombre es enaltecido. Su gloria es sobre
tierra y cielos. El ha exaltado el poderío de su
pueblo; alábenle todos sus santos, los hijos
de Israel, el pueblo a él cercano. Aleluya.
Devoción

s de la Escuela Sabática
bra de Dios a través de las Guías o lecciones de la Escuela Sabática.

utina
une al Señor, un espíritu es con él. 1 Corintios 6:17.

uras Devocionales
cerle. Hoy con la lectura Misericordia para el arrepentido basada en 1 Juan 1:9.
Dios. Hoy con la lectura La naturaleza nos habla de Dios basada en Génesis. 1:31.

ón
o de Oración, sus peticiones serán tratadas de una forma confidencial.

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