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Modulo 2

Este documento habla sobre la literatura infantil y el rol de los cuentos. Explica que la literatura infantil incluye creaciones de adultos para niños y folclore. También discute la importancia de entender la psicología infantil para crear obras literarias adecuadas. Examina la relación entre fantasía, realidad y juego en el desarrollo infantil. Finalmente, menciona algunos investigadores que analizaron los orígenes míticos de los cuentos populares.

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Modulo 2

Este documento habla sobre la literatura infantil y el rol de los cuentos. Explica que la literatura infantil incluye creaciones de adultos para niños y folclore. También discute la importancia de entender la psicología infantil para crear obras literarias adecuadas. Examina la relación entre fantasía, realidad y juego en el desarrollo infantil. Finalmente, menciona algunos investigadores que analizaron los orígenes míticos de los cuentos populares.

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ISPEI Sara C.

de Eccleston
Profesorado en Educación Inicial

Literatura en la Educación Inicial


1

MÓDULO II
Narrativa folklórica: Cuentos, leyendas y mitos
Narrativa de autor: cuentos y novelas

Prof. y Lic. Gabriela María Romeo


4

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El cuento en la
literatura infantil
ENSAYO CRÍTICO

,r•-'— Dora Pastoriza de Etchebarne


Adlidefetio de Cultura
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Profecorado de jardín
de Infantes
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I. GENERALIDADES

LITERATURA INFANTIL: ALCANCES DE ESTA EXPRESIÓN

„ Comencemos por decir qué entendemos por Literatura


Santa)
Si recordamos que el vocablo infantil involucra por defi-
nición Itodo lo que pertenece a la infancia, nos orientaremos
hacia (dos tipos de literatura: la estrita por los niños y.11*
elaborada por los adultos Para los niños.
La primera reviste interés para lingüistas y psicólogos,
pero dejamos sentado que éste trabajo tiene por finalidad
estudiarna segunda, es decir, las creaciones :de los adultos
eme' pueden destinarse a un público infantil, sin olvidar las
.cle Origen folklóricos!,
\11:,Quedan incluidas en este intento de definición no sólo
laS obras escritas deliberadamente para niños sino también
latI que, elaboradas sin pensar en ellos, irrumpen en su mun-
do por el interés de la temática, la ingenuidad y la belleza que
encierran...leal entre otros, El potrillo roano, de Benito Lynch.
l oro como éstos son casos de excepción,cconviene qu&quien
. se dedique a escribir para los niños conozca su psicología,
ya Sett por observación directa o documentándose. Porque
si bien el escritor para adultos puede brescindir de su pú-
blico lector, el escritor para niños debe permanecer alerta
y no olvidar nunca cómo es ese mundo al cual intenta incor-
porarse por el camino del artel Esto no significa atenerse
a normas que coarten su libertad creadora, sino simplemente primero sobre la imaginación. y el segundo sobre la razón.
recordar cuáles son los intereses infantiles.) El niño —también el poeta—lcambia y combina la realidad)
Para adaptarla a las necesidades de su alma. Son, pues, los
EL CUENTO Y EL JUEGO objetos deseables —al decir del ensayista español— y no los
reales los que "disparan sus afanes, sus pasiones y sus mo-
Zs imposible estudiar el fenómenb literario referido a vimientos". 'Sucede a veces que el objeto deseable coincide
la infancia, sin detenerse ante los problemas que se vincu- ' con el objeto real, pero al niño habrá de apasionarlo sólo
lan con ella. No es esto ninguna novedad. La literatura cuando lo haya introducido en su mundo de fantasía) Así
forma parte de la vida del niño desde temprana edad y cona- en la Conocida anécdota referida por Sully, en que dos her-
tituye_uno- de los alimentos-más- preciosos para su. alma. manas decidieron "jugar a las hermanas", hay una deliciosa
Sólo conociendo al niño, procurando comprender el misterio postura espiritual, algo como un desembarazarse de ese lazo
delicioso de su mundo, podremos salvarnos del error que fraterno, y poder, por obra de la fantasía, jugar a lo que
señala Ortega y Gasset: son j ellas saben que son.
1
Esta traslación de categorías tiene vigencia permanente
"La incomprensión de la vida infantil que solemos pade-, durante el juego, cuyas características, como dice Koffka,
cer • proviene de que juzgamos los 'actos de los niños supo- no abandona la conducta interna y externa del niño aun
niendo a éstos sumergidos en el mismo medio que nosotros"!
1111^. cuando no esté jugando. De allí que el plano lúdicro deba
Por ello, porque los niños tienen su mundo pero viven en acaparar la atención de todo aquel que quiera captar y com-
el nuestro y padecen el permanente choque de ambos, no es prender el espíritu infantil.
• ajena a este trabajo una vinculación entre•el problema lite- Según Huizinga el juega está lindando con lo puramente
rario infantil y el fenómeno social, semejante a la que tiene estético, más aún, tiene allí sus raíces; es una manifestación
toda literatura para adultos. que debe ser situada dentro del plano de la cultura. Por ello
Importa entonces' según decíamosjscercarnos para ver aparece vinculado al lenguaje que es el primer instrumento
de qué manera y con qué medios habrá di elaborarse la obra del cual se vale el hombre para vivir en sociedad:
para niños, pues:
"Tras cada expresión de algo abstracto hay una metáfora
"La discriminación entre lo que han de leer y no han ' y tras ella un juego de palabras. Así, la humanidad se crea
de leer los nidos, debiera ser, por lo menos en principio, constantemente su expresión de la existencia, su segundo
' mundo inventado, junto al mundo de la naturaleza."'
bastante clara, y derivarse como un corolario de la noción
de Nada infantil." 2 A nadie se le oculta, pues, que en la invención de ese
Esa "noción", a la que alude Ortega,' estaría dada por "segundo mundo", la literatura juega un papel importantí-
el binomio fantasía-realidad, cuyos términos se apoyan, el simo; por lo cual cae, en cuanto a manifestación cultural,
dentro del plano lúdicro. Por esta razón es importante re-
1 ORTEGA Y Gvisszr, Jos*, El Espectador, III (Madrid, Biblioteca
Nueva, 1950), 402. 3 Buiznrcz, J., Homo Luciana.
Trad. del alemán por Eugenio
2 ORTEGA Y GASSET, JOSÉ,
El Espectador, 399. Imaz. 2a. el (México, Fondo de Cultura Económica, 1943), 19.
4 5 ¡
Traemos todo esto a colación porque conviene recordar
cordar cuáles son ' las características principales del juego
señaladas por Huizinga en su obra que los estudios de los investigadores contemporáneos no
Homo Ludens:) sólo demuestran —igual que los de sus ilustres antecesores—
L Es una actividad libre, que puede abandonarse en cual- la vinculación de los cuentos con los mitos originales y las
quier momento. Es algo superfluo. No es una tarea. formas más rudimentarias del culto, sino también la impor-
2. Es una evasión de la vida diaria y el niño tiene profunda tancia que tiene el análisis de esos mitos para la comprensión
conciencia de ello; fundamentalmente desinteresado, na- de los procesos psíquicos.
da tiene que ve/con la satisfacción de necesidades y de-
Recordaremos de un modo especial los trabajos de '.
seos. En el juego, oscila constantemente la oposición "en
, broma" y "en serio". Saintyves y Loeffler-Delachaux. P. Saintyves, cuyo verda-
dero nombre es Emile Nourry, es autor de una obra titulada
3./ Es algo limitado en el tiempo y en el espacio, y encerra-
do en sí mismo.) Les cantes de Perrault et sea récits parandos en la cual ana-
4. Tiene posibilidades de repetición. , liza cada uno de los cuentos del escritor francés destacando
su posible conexión con viejos mitos y agrupándolos, según
6. SI juego es y crea orden, y ello lo sitúa en el campo
sus orígenes, en: cuentos de origen estacional, cuentos de
estético. De la misma manera muchas palabras referidas
origen inicial y fábulas o apólogos.
a los juegos pertenecen al dominio estético y están rela-
cionadas con la belleza: tensión, equilibrio, oscilación, La teoría que respalda al primer grupo es, en rigor, una
contraste, variación, traba y liberación, desenlace, etc. ampliación de la teoría solar o auroral, cuyos partidarios
—Jacinto Husson, Andrés Lefebre y León Bachelin, entre
Después de esta enumeradón bastará recapacitar unos
instantes para comprobar que todas estas características del otros— consideran que las heroínas de los cuentos de Pe-
juego tienen reflejo en la literatura infantil, de un modo es- rrault son personificaciones de la Aurora; así la Cenicienta,
pedal en lo que ella encierra de evasión, es decir, de "se- Caperucita Roja, la Bella durmiente; en tanto que Pu/garci-
gundo mundo inventado". to y sus hermanos representarían a los siete rayos del alba,
y Barba Azul, al sol, que cada día mata a la Aurora, su
nueva esposa. (Entre los críticos de esta teoría, figura An-
EL CUENTO Y EL MITO drew Lang, para quien el ogro de Pulgarcito que huele la
carne fresca y le apetece, se encuentra en numerosos cuen-
Las consideraciones que anteceden permiten aceptar que tos de salvajes y su historia se remonta a épocas de canibalis-
el niño al construir su mundo tiene algo de poeta, y que éste, mo; mientras que la llave de la cual la mujer de Barba Azul
a su vez, al crear el suyo se está conduciendo como un niño no puede borrar la mancha de sangre, sitúa al relato en
que juega.
los lejanos tiempos en que se creía en la existencia de obje-
Así lo expresa claramente Freud, para quien la relación tos mágicos).
juego-fantasía se entiende a fantasía-sueño, al que conside-
Saintyves, en cambio, propone otras interesantes inter-
ra como la expresión, más o menos velada, de deseos repri-
pretaciones, que, según decíamos, no desdeñan totalmente la
midos y, a su vez, íntimamente ligado a la elaboración de
los mitos Y fábulas. teoría solar sino que más bien la amplían. En efecto, según
él, las protagonistas de cuentos como Las hadas, La bella
durmiente del bosque, Cenicienta, Piel de asno y Caperucita, escuchado la historia, atónito por las flores y piedras pre-
no simbolizan a la aurora sino a las encargadas ,de antiguas ciosas que salían de la boca de la niña, y enamorado ya de
ceremonias que se celebraban para recibir i el año o dar ella, se la llevó a palacio y poco tiempo después se casaron.
la bienvenida a la primavera. Como puede observarse, hay En cuanto a su hermana, la madre la echó de la casa por
un pasaje de la teoría solar o auroral a la estacional o litúr- aborrecible, y después de mucho rodar fue a morir en el
gica que se justifica por el progreso en el estudio de los mitos. bosque.
Los partidarios de la teoría solar ven en la niña buena
Veamos ahora un ejemplo a fin de comprobar la relación
que nay entre algunos argumentos —la conducta de la pro- una representación de la aurora, aunque Charles Ploix ex-
tiende su interpretación a la primavera, es decir, a la "auro-
tagonista fundamentalmente— con la antigua costumbre de
tratar a las hadas con toda consideración, ofreciéndoles be- ra del año". Pero para todos, con pocas variantes, la niña
buena es a la vez aurora y primavera; la niña mala, noche
bida y alimento, al comenzar. el Año Nuevo. Recordemos,
el cuento Las- hadas: e invierno.
Una madre tenía dos hijas; la mayor,
parecida a ella en lo físico y en lo espiritual, era la pre- Saintyves para sustentar su teoría vincula el cuento can
ferida. La menor, retrato de su padre muerto, amable la antigua creencia de que la víspera de Año Nuevo las hadas
y bondadosa, era a la vez dueña de singular belleza y, des- visitaban las casas y era conveniente recibirlas con ceremo-
preciada por su madre, debía ir dos veces por día a buscar niosos preparativos. La costumbre —que perduró en algunos
agua con un enorme cántaro a una fuente que distaba media pueblos de los Pirineos hasta la segunda mitad del siglo =—
legua de la casa. Un día se le acercó una pobre mujer y le indicaba esperarlas con puertas y ventanas abiertas, mesa
pidió de beber; la niña accedió gustosa ayudándole a sos- tendida, pan, agua y vino. Para Saintyves, el cuento de Pe-
tener el cántaro mientras bebía. La viejecita, que era un rrault no es otra cosa que un comentario de esa costumbre:
hada disfrazada, premió su generosa conducta otorgándole el primer rasgo esencial lo da la niña al ofrecer el agua; el
el don de que por cada palabra que dijera saldría de su boca segundo, lo constituyen los dones ofrecidos por las hadas, que
una flor o una piedra preciosa. Grande fue la sorpresa de procuran abundancia: así, las rosas o violetas, perlas o dia-
su mala madre, quien resolvió enviar a la hija mayor para mantes, no son más que un símbolo de la riqueza moral o
que obtuviera igual beneficio. Allá fue la muchacha, no sin material que sobrevendrá a los servidores de las hadas en
tanto que las serpientes o sapos lo son de destrucción y po-
antes resistirse. En lugar de la viejecita, se le apareció una
dama, y cuando le pidió agua la niña le respondió grosera- breza. El tercer rasgo se relaciona con el casamiento, con
lo cual se completa la vinculación entre cuento y creencia:
mente. El castigo no se hizo esperar: cada vez que hablara
las hadas bien tratadas por las niñas solteras no dejan de
saldría de su boca una serpiente o un sapo. Ante semejante
espectáculo, la madre pensó en un engaño de la hija menor, enviarle el esposo ideal; mientras que los seres desagrada-
bles, como la mala niña del cuento, ahuyentan por sí solos
y ésta, presintiendo pi castigo que le esperaba, corrió a re-
a todos los galanes. (Paralelamente, cabría recordar la ven-
fugiarse en el bosque cercano. Acertó a pasar por ellí el
ganza del hada de La bella durmiente del bosque, cuando,
hijo del rey y le preguntó por qué lloraba; luego que hubo excluida de la fiesta del bautismo de la princesita, la con-
8
9
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denó a quedarse dormida para siempre el día que hilando


se pinchara un dedo). idea de Plutarco sobre el deseo del hombre de ocupar una
En la teoría inicial, Saintyves incluye cuentos como Pul- condición social superior a la que tiene, en el conjunto Saint-
garcito, Barba Azul, El gato con botas, a los cuales considera yves considera esta fábula y sus variantes como testimo-
restos de antiguos ritos iniciales, fundándose en que los cul- nios del valor del ruego.
tos primitivos daban gran importancia a la iniciación, o sea;
a la formación sagrada del ser social:
PSICOANÁLISIS Y LITERATURA INFANTIL
"Iniciar, era preparar al individuo, por una enseñanza
y un entrenamiento mágico•religioso, a llenar sus deberes La obra de Saintyves a la que nos hemos referido data
y su papel en el grupo, clan o tribu. Habla iniciaciones para del año 1923. Interesa entonces decir algo sobre interpreta-
hacer un hombre de un niño (Pulgarcito), para formar las
mujeres en su función de espesas (Barba Azul), para ense- ciones más recientes, como la de Loeffler-Delachaux. Con
ñar también tanto al marido como a la mujer las leyes del ello no sólo cumpliremos con el propósito de informar sobre
matrimonio (Riquet el del jopo), para enseñar al futuro la vinculación del psicoanálisis y la literatura infantil, sino
jefe las exigencias de su nuevo estado (El gato con botas)." ' también con el de difundir un • nuevo aporte a este tipo de
investigación.
Por último, algunos cuentos —fábulas o apólogos, dice
Según el autor citado, en los cuentos de hadas tal como
Saintyves— como Griselida o la verdadera obediencia y Las
sucede en las lenguas orientales, cada palabra, cada imagen,
deseos ridículas, responderían a un origen sagrado. Con res-
cada situación, tiene un doble y hasta un triple sentido: pro-
pecto a Griselida, aun reconociendo los testimonios del tema
fano, sagrado e inicial, El primero es el que habitualmente
en Boccacio, en su traductor Petrarca, y su relación con el
nosotros damos a cada cuento, mientras los otros dos "se nos
IVIahabarata, el autor que nos ocupa piensa que este apólogo
escapan". Para demostrarlo analiza un pasaje del poema
seda comentario de uno de los preceptos de las Leyes de
Manú, que dice así: épico hindú Bhagavad Git,a, considerado como la esencia mis-
__.... ma de los Vedas, así como el Kalevala, epopeya finesa; la
("Aunque la conducta de su esposo sea censurable, aun- Riada, griega; los Nibelungos, germánica, lo son de sus res-
que él se entregue a otros amores y carezca de todas las pectivos países.
' cualidades, una mujer virtuosa debe reverenciado constan- El Bhagavad Gita nos muestra al viejo rey Dhritarashtra
temente como a un dios." 5 - en el momento en que se hace conducir por su cochero hasta
un campo de batalla. Dhritarashtra es ciego, y asiste desde
En cuanto a Los deseos ridículos tampoco podría probar-
lejos a la lucha del héroe Arjuna; oye el tumulto de la lucha
se que deriva del Pantchatantra, con el que justamente se
y su cochero, Sanjana (cuyo nombre significa el clarividente
le ha comparado, y aunque varias versiones parafrasean la
o el iniciado), le relata las peripecias. Tal es el sentido
1 SAINTYVES, P., Les cantes de Perrault et les Récite parallélee
profano de este corto pasaje de la epopeya; en otros térmi-
(París, Librairie Critique, 1923), XXL nos, su argumento. En cuanto al sentido sagrado, es de
5 'bid., 564. orden psicológico: Dhritar -tshtra representa el Inconsciente
asistiendo como espectador a una lucha librada por el Cone-
10
I
ciente. El primero tiene todos los poderes: es rey; pero, por portes, las cámaras secretas, el agua, el fuego, y otros ele-
otra parte, es ciego. Esta particularidad indica que no exis- mentos utilizados con frecuencia en los relatos, no olvida la
te, relación directa entre el Inconsciente y el Consciente. dualidad del alma humana —la ambivalencia—, "esa pre-
Estas dos partes de nuestro psiquismo se comunicarían en, senda en nuestro inconsciente de una doble corriente psí-
tre sí por un intermediario: Sanjana, fiel servidor, que en quica alimentada por una parte por nuestras inquietudes y
el plano psicológico simboliza la Intuición. nuestras angustias, y por otra, por nuestras satisfacciones".
Así, según se analice este pasaje en sentido profano o Tampoco olvida la permanencia de los símbolos a través de
sagrado, se estará frente a dos narraciones:: dispares: en los cuales se va expresando esa dualidad. De ahí la necesi-
primer lugar, un relato de batalla donde alguien rey— dad —ya anotada— de trabajar con cuentos que no hayan
asiste a-la lucha de un héroe; y, en segundo *lugar, un relato sido alterados, pues "los héroes del documento auténtico obe-
simbólico destinado a exponer "los elementos esencialeá del decen a impulsos directos de todo su ser", a diferencia del
psiquismo humano". falso que introduce reticencias o hipocresías en el carácter
En cambio, la interpretación en el sentido- inicial conside- de los héroes. Ése es el mérito mayor que les reconoce a
ra al viejo rey representando la Memoria del Muñdo o el Andersen, Grimm y Perrault: haber respetado los arquetipos
Inconsciente Colectivo; él ha servido al autor del ensayo que que son los que otorgan valor eterno a los relatos.
cornentamos,spara ejemplificar las distintas interpretaciones No queremos cerrar este capítulo shi recordar otra obra
del mismo autor, titulada El simbolismo de las leyendas, en
según se hagan en los tres sentidos señalados, tarea que po- donde leemos que el hombre recurre a esas creaciones
dría extenderse al conjunto del poema. Y no es por cierto al imaginativas
azar que Loeffler-Delachaux ha elegido para ilustrar su tra-
bajo la figura de Dhritarashtra, sino que lo ha utilizado por- "por un compromiso, es decir, por un esfuerzo de imagina-
que "está simbolizado en el mito por un viejo:rey y los viejos ción tendiente a sustituir una realidad engañosa con una
reyes abundan en nuestros cuentos de hadas". Certera ob- agradable ficción. Tal es el origen psicológico de toda la
literatura de imaginación, de los cuentos, de las epopeyas,
servación que revela la importancia que Loeffler-Delachaux de las novelas, de los relatos legendarios y de los mitos
otorga a los relatos para niños, en cuanto encierran, eviden- religiosos." e
temente, un sentido oculto; para descifrarlo, necesitamos re-
montarnos al mito, si es que éste no ha sido alterado por la Por nuestra parte creemos ver en esta interpretación un
fantasía de los transcriptores. Porque si es respetado en complemento de su obra anterior, cuando se refiere al naci-
toda su pureza, su análisis revelará nuestra vida psíquica miento del mito. Éste respondería no sólo a un intento de
en sus capas más profundas puesto que se refleja en él -y explicación de los fenómenos naturales, sino también al de-
en consecuencia en las leyendas y cuentos de hadas— "como seo de bienquistarse con las fuerzas supuestas como engen-
un rostro en un espejo". De ahí la importancia que su estu- dradoras; es decir, respondería a la necesidad de apaciguar
dio reviste también' para los psicoanalistas. o equilibrar un sentido de inferioridad, proveniente en pri-
Es preciso recordar asimismo, que Loeffler-Delachaux al 6 LOEFFLER-DELACIIAUX, M., Le symbolieme des [duendes (París,
indagar qué simbolizan en los cuentos los reyes, los trans- L'Archa, 1950), 12.

12
13
mer término de su inseguridad física. Para lograr ese equi-
librio, la invención será siempre inversa a lo padecido; un
ejemplo nos lo ofrecen los temas de la Illada o de la Canción
de Rolando que "como todas las epopeyas son bellas mentiras
hechas a la imagen inversa de humillaciones militares".
Hay, pues, en todos estos enfoques, algo fundamental que
nos interesa destacar: el atribuir a ese tipo de creaciones
un origen terrenal, ya que son acontecimientos de la vida
humana los que determinan la evasión en alas de la fantasía.
Este pensamiento volvería a coincidir con el de Freud, cuan-
do dice:
"No compartimos la opinión de algunos mitólogos según
los cuales los mitos fueron leidos en el cielo. Por el con-
trario, juzgamos más bien, con Otto Rank, que fueron pro-
yectados en el cielo después de haber nacido en otro lada
y bajo condiciones puramente humanas. Y este contenida
humano es lo que en ellos nos interesa." 7

Como puede »apreciarse, ambos coinciden en lo que res-


pecta al sustento vital de toda creación imaginativa, aspecto
que nos interesa particularmente tener presente para nues-
tro intento de elaborar cuentos con carácter argentino. Pero
. ello habremos de llegar más adelante.
a

FRETM, SIGMUND, Obras Completas. Trad. del alemán por Luis


López Ballesteros y de Torres, U (Madrid, Editorial Biblioteca Nue-
va, 1948), 971.

14
A [Link] ciáLakc,_

EL CUENTO FOLKLÓRICO

Es de origen folklórico, su transmisión es oral y pertenece al género narrativo.


Es una obra literaria anónima, de extensión relativamente breve, que narra
sucesos ficticios y vive en variantes en la tradición oral. "El cuento folklórico se
manifiesta, fiindamentalmente, a través de la palabra hablada —sostiene Susana
, Chertudi—. Es una narración guardada eit la memoria del narrador, que cobra vida
cuando éste la cuenta ante un auditorio". Al finalivir la narración, la versión no queda
fijada como ocurre con la palabra impresa, ya que cada vez que la relate, realizará una
nueva creación, donde habrá leves diferencias o sólo algunos detalles.
Generalmente, presenta pocos personajes muy atractivos, -humanos, animales
personificados, seres maravillosos, religiosos, otros-, cuyo comportamiento o actitudes
los vuelven paradigmáticos; tiene escasas referencias descriptivas, porque de ese modo
fijaría la acción a un medio y momento determinados. Otras de sus características:
sencillez, linealidad, trabazón o enlace de sucesos en series o encadenamientos de
motivos, agilidad en la trama, medida exacta de fantasía y aventura, universalidad. Su
tema, su argumento, aun sus episodios, permanecen inalterables a través del tiempo y las
distancias. Lo que varía son las circunstancias externas: palabras o expresiones,
referencia a su flora y fauna regionales, costumbres locales, etc. Su destino es "ser dichos
y escuchados". Un mismo cuento narrado por la misma persona en distintas
circunstancias puede sufrir variaciones, pero no cambia su esencia. El tiempo de la acción
y los escenarios son genéricos, indeterminados y absolutos.
Un cuento puede tener variantes, pero es necesario diferenciar variante de versión.
Versión es cada realización -o narración oral- de un cuento, esté registrada o no, por eso
el número de versiones de un mismo cuento es incalculable. Llamamos variante, en
cambio, a la relación integrada por una secuencia de elementos comunes a una serie de
versiones, las cuales se parecen más entre sí que a las de otras series, a su vez más
semejantes entre sí que a las de otros grupos. Una versión nunca es igual a otra en su
expresión conceptual y en sus elementos expresivos emocionales, pero la cuestión es
determinar cuáles son sus rasgos pertinentes y cuáles los irrelevantes. Si las versiones
tienen existencia concreta, las variantes son abstracciones, producto del análisis
comparativo.
A través de su lectura, se conocerá el folklore de cada pueblo y región. La función
principal del cuento folklórico es recreativa y estética, la de proporcionar diversión y
entretenimiento, pero en muchos casos puede agregarse una finalidad didáctica.
El cuento estudiado por los folkloristas (disciplina que nació a mediados del siglo
XIX) reúne todas las condiciones comunes de los fenómenos "folk": son populares
(pertenecientes al pueblo), colectivizados (responden a un patrimonio común), empíricos
(se aprehenden a través de la experiencia),funcionales (satisfacen necesidades básicas y
derivadas), tradicionales (se transmiten de generación en generación), regionales
(corresponden a las características de una determinada sociedad) y anónimos (se
considera al pueblo como autor). De ahí el nombre de cuentos folldóricos.
El cuento folklórico abarca un gran número de variedades con características
diferentes. Se eligió la siguiente clasificación:
Cuentos de fórmula: mínimos, de nunca acabar y encadenados también llamados
retahílas en muchos casos están versificados. Su gracia reside en la serie
prolongada de preguntas y respuestas, o en la repetición de una fórmula que se
extiende progresivamente (acumulativos). Las retahílas se han convertido en
juegos de palabras que favorecen la memoria, ayudan a la fluidez verbal e incluso
mejoran la atención.
Cuentos religiosos: intervienen personajes como Dios, la Virgen, los santos, el
diablo. Tienen un propósito moralizador.
Cuentos animistas o de espanto: seres sobrenaturales que persiguen a los
pecadores. (No son adecuados para los niños pequeños.)
Cuentos de personales humanos: transcurren en un mundo real, sin elementos
fabulosos, y tienen gran riqueza episódica. Hay cuentos de pícaros (Pedro
Urdemales), de exagerados, de mentirosos (Paf Luche, de tontos (Juan), etcétera.
Cuentos de animales: son generalmente breves, intervienen animales que se
comportan como seres humanos. Pueden participar animales domésticos o
silvestres. Desdeñan la moraleja. Ej.: el ciclo del zorro, personaje burlador que
con sus astucias vence o engaña al tigre; o resulta engañado, como en el
quirquincho y el zorro; el sapo y la lechuza, etcétera.
Cuentos maravillosos, de magia o de hadas: presentan seres, acciones y objetos
extraordinarios (hadas, ogros, brujas, gigantes, animales que hablan, alfombras
que vuelan). El mundo mágico tiene la misma dimensión, dentro del relato, que el
mundo real. Son extensos y presentan una secuencia rica en episodios.

Están construidos sobre la base de un conjunto reiterado de situaciones humanas


para explicar aspectos de la vida. Sus enseñanzas se dirigían principalmente a la
juventud, en vísperas de su alejamiento del hogar parental para convertirse en adulto,
capaz de mantenerse económicamente y formar una familia. Nacieron en tiempos
remotos, y se conservan en las comunidades, sobre todo en las tradiciones orales
campesinas. Con el tiempo, estas narraciones perdieron su condición de rito
ini ciático secreto y comefizaron a transmitirse oralmente a modo de enseñanza
práctica. Siglos después, algunos de ellos fueron recopilados de forma escrita por
autores como Charles Perrault o los Hermanos Grimm, y sufrieron adaptaciones para
destinarse a los niños. Conservan en su origen resabios del mito y del rito de
iniciación -o pasaje a otra etapa de lt vida-, y sus símbolos a veces se han
cristalizados de tal manera que se han vuelto crípticos, dificiles de explicar.

Características del Cuento Maravilloso, de Magia o de Hadas

Entre los cuentos folldóricos se encuentran los maravillosos, que tienen la


particularidad de remitirse a un mundo imaginario donde todo puede suceder. El

2
cuento de hadas pertenece a este universo. Dichos relatos reúnen una serie de
características que los identifican como tales:
La historia se inicia con alguna fórmula de apertura: Había una vez o Hace mucho
tiempo, y termina con otra de cierre: Y colorín colorado, este cuento se ha acabado o
Y fueron felices, comieron perdices y a mí no me dieron porque no quisieron, entre
tantas otras. También se mantienen inalterables ciertas fórmulas, preguntas o dichos
que repiten algunos personajes (AbretN Sésamo, de "Ali Babá y los 40 ladrones", o
las preguntas y respuestas del Espejito mágico de "Blancanieves y los siete
enanitos").
Los hechos se ubican en un tiempo y espacio indeterminados, genéricos,
absolutos, sin necesidad de descripción (un bosque, una comarca, un palacio).
Siguen una lógica especial que no es cuestionada por el lector o el oyente, aunque
no mantenga una relación causa-efecto, es decir que se sabe que allí todo puede
suceder.
El ritmo predominante es el ternario: tres hermanas, tres deseos, tres pruebas, etc.
Las acciones que realizan los personajes son concretas: buscan sobrevivir, salir
airosos de algún desafio, otras.
Hay una gran tensión vital y una decidida polarización entre las fuerzas del bien y
las del mal.
Los personajes son esquemáticos, lineales y encaman comportamientos (el Ogro
siempre es calculador y perverso; la Princesa es joven, inocente y hermosa).
Se acentúan los contrastes entre unos y otros personajes, y su conducta no sufre
modificación alguna (el malo siempre es malo, el valiente siempre es valiente).
El héroe, personaje activo, generalmente es un joven que debe cumplir con
algunos retos que se le presentan y salir victorioso. Es activo y se ponen a prueba sus
cualidades y capacidades. Al vencer todos los escollos, ya sea por sus habilidades
naturales o por alguna que otra ayuda, éste obtiene como recompensa un porvenir
económico (hereda el trono, obtiene dinero, encuentra un tesoro) y sentimental (se
casa con la linda princesa) asegurados.
Los personajes femeninos, en cambio, son más pasivos. Salvo algunas
excepciones, su triste situación se resuelve con la intervención de otro personaje,
habitualmente el héroe, quien la rescata, la salva y pide su mano en matrimonio.
Aparecen animales fabulosos, como dragones o unicornios, y personajes
maravillosos como enanos, hadas, brujas, gigantes, entre otros.
Pueden encontrarse también objetos y elementos mágicos tales como espadas,
talismanes, pociones, peines, manzanas, anillos, etc., que resultan de gran ayuda para
los que los obtienen.
A veces se producen metamorfosis con el mundo animal o vegetal.
El final es feliz en la mayoría de los casos, no obstante, hay castigos ejemplares
para aquellos personajes que cumplen la función de adversarios u oponentes (la
Bruja, de "Hansel y Gretel").
Su dimensión dramática incluye a veces la crueldad y hasta el sadismo.

3
El Cuento y sus Funciones, según 'Vladimir Propp (Análisis estructural)

Vladimir Propp, un investigador ruso de la primera mitad del siglo XX, trabajó
sobre un centenar de cuentos de tradicionales recopilados por Afanassiev y llegó a la
conclusión de que presentaban segmentos narrativos constantes y variables. Los
protagonistas (personajes niños, jóvenes, pobres o ricos) y sus atributos variaban,
pero sus acciones o funciones no lo hacían. Así descubrió 31 funciones que podían
darse en los cuentos.

Éstas son:
LAusencia (Uno de los miembros de la familia se aleja). 2. Prohibición (Al héroe le
es impuesta una prohibición). 3. Transgresión (La prohibición es transgredida).
Aparece un nuevo personaje: el AntaRonista o adversario.
4. Interrogación o demanda. (El antagonista trata de obtener información). 5.
Información o noticia (Al antagonista se le proveen informes sobre su víctima). 6.
Engaño (El antagonista trata de engañar a su víctima para apoderarse de ella o de
algo suyo). 7. Complicidad involuntaria (La víctima se deja engañar y así ayuda
involuntariamente al antagonista). 8. Daño (El adversario perjudica o causa un daño
a un miembro de la familia). 8.a. Carencia (Algo falta a uno de los miembros de la
familia). 9. Momento de enlace, mediación (Al héroe se lo insta a tomar una
decisión: salir en busca de su destino). 10. Decisión del héroe (El héroe acepta y
decide tomar su camino). 11. Partida (El héroe abandona su lugar).
Aparece un nuevo personaje: el Donante o proveedor.
12. Primera función del donante (El héroe es puesto a prueba a modo de preparación
para recibir la ayuda de un auxiliar mágico). 13. Reacción del héroe (El héroe
reacciona frente a lo que le pide el futuro donante). 14. Transmisión, obtención del
auxiliar mágico (Puede ser un objeto, o un auxilio ante un llamado). 15. Traslado de
un reino a otro (El héroe se traslada a otro espacio para hallar algo, a alguien o
alcanzar su destino). 16. Lucha (El héroe y su enemigo se traban en una pelea). 17.
Marca o señal (El héroe es marcado en la lucha). 18. Victoria (El enemigo es
derrotado). 19. ReparaciÓn del daño (El héroe recupera el objeto de la búsqueda o se
rompe el hechizo). 20. Regreso (El héroe retorna). 21. Persecución (El héroe es
perseguido). 22. Salvación (El héroe escapa de la persecución). 23. Llegada de
incógnito (El héroe llega a su casa o a otro lugar sin que lo conozcan). 24. Impostura
del falso héroe (Un falso héroe proclaina pretensiones infundadas). 25. Tarea difícil
(Una tarea complicada le es propuesta al héroe). 26. Cumplimiento (La tarea es
cumplida satisfactoriamente). 27. Identificación (El héroe es reconocido). 28.
Descubrimiento (El falso héroe es desenmascarado). 29. Transfiguración (El héroe se
viste con ropas nuevas o luce radiante). 30. Castigo (El falso héroe es castigado). 31.
Nupcias (El héroe es beneficiado económica y emocionalmente: se casa, llega al
trono y vive feliz).

Propp, Vladimir, Morfología del cuento, México, Colofón, 1986, cap. III.

4
El Cuento Maravilloso y sus Valores

Valor educativo de los cuentos de hadas:


Como generalmente es el adulto quien le narra o le lee al niño, tiene para el
pequeño una gran importancia en el desarrollo emotivo-afectivo, intelectual y
lingüístico.
Expresión de aspiraciones humanas.
Nutren y enriquecen la fantasía, estimulan la creatividad y el pensamiento
divergente.
Amplían el mundo de la experiencia infantil.
Potencian la competencia lingüística y comunicativa.
Satisfacen profundas necesidades de tipo afectivo.
Inician en el culto de lo bello, lo bueno y lo verdadero.
Ofrecen un rico repertorio de tipos, caracteres y destinos diferentes.
Ponen al niño ante los principales problemas humanos.
Propician y favorecen la toma de contacto del niño con el mundo, el de la realidad
objetiva y el de su realidad subjetiva.

Desde el punto de vista moral:


Permiten un encuentro en clave con los problemas éticos fundamentales.
Favorecen la adquisición de un código moral inicial, al llevar al pequeño a conocer
básicamente los conceptos del bien y del mal (bien diferenciados).
Aseguran una participación más simpática con la fuerza positiva al permitirle la
identificación con los personajes que la encarnan.
Son fuente de enseñanzas que emanan de forma natural de la propia vivencia, que
se resuelve generalmente en una interesante lección de comportamiento y
civilización, impartida de forma simbólica y gratificante.
Establecen y refuerzan con la recompensa final y mediante la identificación con el
héroe-protagonista, virtudes como el valor, la honestidad, la lealtad, la humanidad y
la buena educación, el respeto por los ancianos y los seres más desvalidos, el espíritu
de iniciativa, el dominio de las propias pasiones, el freno a la curiosidad, el rechazo
por la avaricia y villanía, la exaltación del ingenio y la inteligencia, etcétera.

Desde el punto de vista emotivo-afectivo:


Mitigan la frustración y alimentan la esperanza.
Dejan entrever la posibilidad de un mundo mejor.
Propician mágicos momentos de diálogo, de confidencia y encuentro afectivo entre
el niño y el adulto.
Cumplen una función catártica liberadora compensatoria, ya que ayudan al niño a
descargar ansiedad y agresividad, y a eliminar tensiones y miedos, especialmente si
después de su lectura o narración se realizan una serie de actividades, como charlas,
dramatizaciones, debates...

5
Según Bruno Bettelheim, autor de un famoso libro titulado Psicoanálisis de los
cuentos de hadas: "Los cuentos de hadas aportan una singular ayuda al niño que
suele ser incapaz de visualizar concretamente, por sus propios medios, sus miedos y
esperanzas, ni identificarlos con nitidez. Dichos cuentos presentan al niño personajes
sobre los cuales proyectar sus esperanzas y miedos... Por esta razón, es decir, porque
los cuentos de hadas sacan a la luz las angustias del ser humano, juegan un papel
importante, sobre todo porque dan pie a que las angustias y temores indeterminados
se concreten y se tomen, por tal motivo, más dominables". Gracias a estas historias,
que los niños piden con frecuencia que se las lean o narren una y otra vez, ellos
reelaboran situaciones cruciales que atraviesan en su desarrollo evolutivo.

EL PRÍNCIPE Y LA RANA
(Anónimo)

Había una vez un rey que tenía tres hijos. Los dos mayores eran arrogantes y
vanidosos, mientras que el menor tenía un corazón simple y bondadoso. Un día, el
monarca, que ya estaba viejo y deseaba lo mejor para sus hijos, los llamó y les dijo:
—Hijos míos, ha llegado el tiempo de que cada uno de ustedes elija una esposa con quien
formar un hogar y se prepare para reinar. Como yo los amo a los tres por igual y quiero
su felicidad sin rivalidades, he decidido que tanto la elección de sus mujeres como la del
heredero a mi trono dependerán de su capacidad para sortear con éxito las pruebas que
deberán atravesar. ¡Buena suerte! Mañana daré comienzo al desafío.
Los mayores sonrieron con complicidad, ya que estaban seguros de que el menor
pronto quedaría descalificado de la competencia. El pequeño, en cambio, se sintió
animoso de participar y no hizo caso a las burlas de sus hermanos.
Al día siguiente, el rey llamó a sus hijos a reunirse con sus armas preferidas y
sus caballos. Al llegar a un claro, en el límite del reino, el rey les dijo:
—Preparen sus armas y disparen lo más lejos posible. Donde caiga el proyectil tomarán
esposa.
Así, el mayor apuntó su ballesta y la flecha se clavó en el techo de una
panadería, donde halló una muchacha blanca como la harina y de cabellos dorados
como el trigo. El segundo tensó el arco y la flecha se incrustó en un montón de vellones
frente a una tejeduría donde encontró una doncella suave como la lana y delgada como
una aguja. El menor preparó su honda y la piedra salió disparada con tanta mala suerte
que fue a caer al fondo de una charca donde lo único que apareció fue una rana verde
como la esmeralda y cantarina como la lluvia. Los hermanos se rieron del pequeño,
quien, sin importarle las bromas, continuó con las pruebas.
El rey dijo:
—Ahora, hijos, es importante que conozcan cuán laboriosas son las elegidas. Para ello he
aquí tres piezas de fino hilo que entregarán a sus prometidas con el fin de que la
trabajen. En una semana examinaremos la labor en el palacio.

6
Los hijos mayores explicaron a las jóvenes lo que debían hacer y ellas pusieron
manos a la obra. Pero el menor se acercó a la charca y suspiró tristemente:
—Ay, rana, rana!
La aludida saltó sobre una piedra y le preguntó:
—"¿Qué deseas, hermoso príncipe,
que tan apenado me llamas?"
El pequeño sorprendido y admiradoide que un animalito pudiera hablar, le contó
todo y la rana, feliz, aceptó la tarea.
Cuando se cumplió el plazo, los tres príncipes fueron a buscar las labores de sus
prometidas y se dirigieron al palacio para mostrar los trabajos al rey y a un consejo de
ancianos. El mayor desplegó una mantilla simple pero preciosa, tejida por la panadera.
El mediano enseñó un primoroso mantel delicadamente labrado por la tejedora. Sin
embargo, cuando le tocó el turno al menor, éste entregó a su padre una nuez de la cual
asomaba un fino hilo. El rey tiró de él y un manto exquisitamente trabajado se desplegó
ante sus ojos. Era liviano y brillaba apenas el sol se colaba por sus pliegues. La rana
había ganado la prueba por unanimidad.
El rey continuó:
—¡Hijos míos!, ésta es la segunda prueba, el ganador será el futuro rey. He aquí tres
cachorros, deberán entregarlos a sus novias para que los adiestren. Pronto nos
reuniremos nuevamente en el palacio para examinar el trabajo.
Los príncipes mayores fueron a las casas de las muchachas y les explicaron y
aconsejaron cómo debían adiestrar a los canes. El menor fue hasta la charca y suspiró
tristemente:
—Ay, rana, rana!
La aludida saltó sobre una piedra y le preguntó:
—"¿Qué deseas, hermoso príncipe,
que tan apenado me llamas?"
El jovencito le contó en qué consistía la prueba y la rana, feliz, aceptó el desafio.
Al cabo de un tiempo, los príncipes acompañados de las mascotas ingresaron en
el palacio, donde el rey y un consejo de damas examinarían el adiestramiento. El
príncipe mayor enseñó un enérgico y gigantesco perro guardián que obedecía las
órdenes básicas y vigilaba alerta el descanso de sus dueños. El segundo, en cambio,
mostró un perro de caza mediano, hábil para seguir el rastro del animal y rápido para
atrapar a las presas. El tercero, por el contrario, presentó un perro tan pequeño como
simpático. El perrito comenzó a hacer una serie de piruetas que encantaron a las damas
del jurado y resultó el ganador. El rey, entonces, nombró a su hijo menor como heredero
al trono y propuso que al anochecer del día siguiente se celebraran las bodas de los tres
hijos. Los hermanos mayores no felicitaron al menor y se burlaron de su novia rana,
futura reina, que sería desaprobada por la corte y el pueblo apenas la vieran.
Al atardecer del día siguiente, los príncipes mayores fueron a buscar a sus novias
bellamente ataviadas en carrozas tiradas por blancos caballos. El menor trasladó a su
prometida sobre una hermosa flor de nenúfar sujeta a cuatro caracoles. El pueblo se
había reunido en las calles para verlos pasar, pero el pequeño príncipe no aparecía por
ningún lado. ¿Qué había ocurrido? Como los caracoles tardaban tanto, el príncipe

7
menor se había quedado dormido en el bosque. Al despertar, se sorprendió de que a su
lado en vez de una rana hubiera una doncella preciosa como la primavera, vestida de
verde y con la flor de nenúfar en su mano. ¿Qué había sucedido? El príncipe, al aceptar
desposarse con la rana, había roto el encantamiento que pesaba sobre ella y recuperado
su dignidad de princesa. Ella le contó que la Bruja del bosque la había castigado con ese
feo hechizo por no haberle creído que contaba con poderes maléficos. El príncipe,
mientras la princesa le narraba su historia, se enamoró perdidamente y no quiso
demorarse más, por eso la invitó a correr tomados de la mano hasta el palacio para
llegar a tiempo a las bodas.
Tanto el pueblo como la corte y aun los hermanos mayores quedaron
deslumbrados por la dulzura y belleza de la princesa encantada. Los hermanos mayores
reflexionaron sobre su mal proceder, se arrepintieron y pidieron perdón al menor por
sus burlas y bromas. El pequeño príncipe los disculpó y se celebraron los tres
matrimonios.
El rey entonces regaló un castillo a cada uno de los hijos mayores y al menor le
dejó su trono. El nuevo monarca y su joven esposa vivieron felices y en armonía hasta
el final de los tiempos.

Leer atentamente el cuento maravilloso El príncipe y la rana. Marcar todas las


características del cuento maravilloso o de hadas.
Buscar en el texto las distintas funciones definidas por Propp que aparecen en el
cuento, subrayarlas y colocar al margen el número de función correspondiente
con su palabra clave.

LA REINA DE LAS ABEJAS


(Hermanos Grimm)

Había una vez dos príncipes que se marcharon del reino de su padre en busca de
aventuras, pero cayeron en una vida disipada y no quisieron volver. El rey, ya viejo y
enfermo, decidió enviar a si hijo menor, el más bueno y sensible que se había quedado
a su lado, para que los fuera a buscar.
Cuando el pequeño encontró finalmente a sus hermanos mayores, éstos se
burlaron de él porque lo consideraban muy tonto. De mala gana los hermanos
emprendieron el regreso al reino.
En el camino vieron un hormiguero. Los mayores tomaron dos palos con la
intención de destrozar el interior y espantar a los animales, pero el menor de ellos se los
impidió diciéndoles que no iba a consentir que molestaran a esos animales indefensos.
Así, continuaron viaje hasta que llegaron a un lago en el que nadaban muchos
patos. Los hermanos mayores quisieron arrojarles piedras para herir a alguno y espantar
a los demás, provocando gran revuelo, sin embargo, el menor, adivinando sus
intenciones, se interpuso y les dijo que no toleraría que lastimaran a las aves que no les
habían hecho nada.

8
Finalmente siguieron caminando hasta que divisaron un panal. Los hermanos
quisieron hacer fuego debajo de éste para ahumar a las abejas y quitarles la miel. El
pequeño los contuvo de nuevo, pero esta vez recibió un piedrazo en la frente que lo dejó
marcado.
Ya estaban por abandonarlo allí, cuando vieron un extraño palacio. Como se
hacía de noche ingresaron. Para su sorpresa descubrieron que en su interior el tiempo se
había detenido y todo estaba en silencio. Ilecorrieron las salas hasta que llegaron a un
largo corredor, en el cual había una puerta cuyo interior parecía iluminado porque una
luz se colaba por la cerradura. Los jóvenes golpearon a la puerta y un extraño
hombrecito los hizo pasar. Sin pronunciar una palabra les sirvió de cenar y luego los
condujo a una habitación para que descansaran.
Al amanecer, el hombrecito despertó al mayor de los jóvenes y le mostró una
inscripción en la cual se leían las tareas que debía cumplir para desencantar el palacio.
La primera consistía en buscar todas las perlas de un collar que estaban desparramadas
por el inmenso jardín. Si lo lograba, pasaría a la segunda prueba; si no, se convertiría en
piedra al atardecer.
El mayor comenzó la tarea con lentitud, y como era haragán se detuvo a
descansar. Al caer la tarde quedó convertido en piedra.
Al otro día, le tocó el turno al mediano, quien tampoco cumplió con la labor por
vago y dormilón, y se transformó en piedra.
Al tercer día le tocó al menor, quien puso manos a la obra rápido, pero se dio
cuenta de lo imposible de la tarea porqüe las perlas eran miles y el jardín, enorme, así
que se lamentó en voz alta. Acertó a pasar por allí la reina de las hormigas a las que una
vez había salvado su hormiguero, y sin perder tiempo con cinco mil más encontraron
todas las perlas las juntaron en un montón y se alejaron.
La segunda tarea consistía en sacar del fondo del lago la llave de la habitación
de las princesas. Éste era extenso y profundo. Cuando el joven se acercó al lago, sin
saber qué hacer, llegaron los patos a los que había defendido de la agresión de sus
hermanos, se zambulleron, hallaron la llave y se la entregaron.
La tercera tarea era la más dificil: de entre las tres hijas durmientes del rey él
debía despertar a la más pequeña y buena. Pero las muchachas eran parecidísimas y sólo
se diferenciaban en que antes de quedar encantadas habían comido distintos dulces: la
mayor, un terrón de azúcar; la del medio, un higo dulce y la menor, una cucharada de
miel. El joven se asomó a la ventana de la habitación para pensar cómo descubrirla
cuando la reina de las abejas del panal que había salvado de morir ahumadas entró
volando en su ayuda. Suavemente se posó en los labios de las princesas y le indicó la
correcta. Él entonces se acercó, besó a la muchachita y todo el reino quedó
desencantado.
Así fue como el pequeño y valiente joven se casó con la princesa menor y ambos
reinaron en aquella comarca. En cuanto a los hermanos, éstos que tuvieron tiempo de
reflexionar mientras estaban transformados en piedra, se arrepintieron de sus faltas,
pidieron perdón al hermano, quien los perdonó y se casaron con las otras princesas. Los
tres hermanos y sus esposas vivieron felices por siempre.

9
Leer atentamente el cuento maravilloso La reina de las abejas. Escribir todas las
características del cuento maravilloso o de hadas.
Buscar en el texto las distintas funciones definidas por V. Propp que aparecen en
el cuento, subrayadas y colocar al margen el número de función correspondiente
con su palabra clave.

10
Cuentos
de Antaño
Charles Perrault

Introducción:
Oscar Peyrou

Traduo-ión y no-tu:
Joélle Eyheramonno y Emilio Pascual

Apéndice:
Emilio Pascual

Ilustración:
Gustaue Doré

CHAMES PVINULT U628.17031


/
1
138
Historias o cuentos de antaño

MORALEJA

Pistolas2 y Diamantes,
pueden mucho sobre la Voluntad;
mas las palabras llenas de bondad
son aún más pujantes
y de mayor valor y utilidad.
Cenicienta o el s'apetito' de cristal

Erase una vez un Gentilhombre que se casó en segundas


OTRA MORALEJA nupcias con la mujer más altiva y orgullosa que se pud - o ver
' jamás. Tenía dos hijas de idéntico carácter y que se parecían a ella
en todo. El Marido tenía por su parte una hija joven, pero de una
El ser cortés y amable
dulzura y bondad sin igual; esto le venía de su Madre, que era la
requiere su cuidado cotidiano
y ser un poco afable, mejor persona del mundo.
No bien se hubieron celebrado las bodas, cuando la Madrastra
pero tarde o temprano
dio rienda suelta a su mal carácter; no pudo soportar las buenas
tieso Su recompensa,
cualidades de aquella niña, que hacían a sus hijas ab más
y a veces cuando menos uno piensa.
odiosas. Le encargó de las tareas más viles de la Casa: tenía que
fregar platos y escaleras, limpiar la habitación de la Señora y las
Señoritas, sus hijas; dormía en un desván, en lo más alto de la casa,
encima de un mal jergón, mientras sus hermanas estaban en habi-
taciones entarimadas, donde- tenían camas a la última moda, y
espejos donde se podían ver de cuerpo entero. La pobre chica lo so-
portaba todo con paciencia, y no se atrevía a quejarse a su padre,
que la hubiera reñido, porque su mujer lo dominaba completamente.
Cuando terminaba su labor, se iba a un rincón de la chimenea
y se sentaba en las cenizas 2 , por lo que en casa la llamaban
generalmente Culocenizón3 . La menor, que no era tan descortés
como su hermana, la llamaba Cenicienta: sin embargo Cenicienta,
con sus malos vestidos, no dejaba de ser cien veces .más hermosa
que sus hermanas, aunque iban magníficamente vestidas.
Sucedió que el hijo del Rey dio un baile, al que Invitó a todas
las personas de calidad: nuestras dos Doncellas fueron también
invitadas, pues estaban muy en candelero en el País. Y ahí las
tenemos muy contentas y muy atareadas en elegir los vestidos y
los peinados que mejor les sentaban: nuevos trabajos para
Cenicienta, porque a ella le tocaba planchar la ropa de sus
hermanas y' alechugar los puños. No hablaban más que de la
'forma de vestirse.
- La./ tuju I tic ¡Ju44:11u: Vestitly utz
rojo y el aderezo de Inglaterra.
—Yo —dijo la menor— sólo llevaré la falda ordinaria, pero, en
cambio, me • pondré el abrigo de flores de oro y el broche de
diamantes, que no es de los más vistos.
Mandaron buscar a la peluquera para que hiciera los peinados
de dos pisos y encargaron que se compraran lunares postizos' en
la Sastrería: llamaron a Cenicienta para que les diera su parecer,
porque tenía buen gusto. Cenicienta les aconsejó lo mejor que
pudo y hasta se ofreció a peinarlas; cosa que aceptaron de buen
grado.
Mientras las peinaba, ellas le decían:
Cenicienta, ¿te gustaría ir al Baile?
—Ay, Señoritas, os estáis burlando de mí, eso no está hecho
para mí.
—Tienes razón, se reirían mucho sj vieran ir al Baile a un
Culocenia5n.
Otra que no fuese Cenicienta las hubiera peinado al revés;
pero ella era buena y las peinó perfectamente bien. Estuvieron
casi dos días sin comer, de tan transportadas de alegría como
estaban. Rompieron más de doce cordones a fuerza de tirar de
ellos para conseguir una cintura más fina, y siempre estaban
delante del espejo.
Al fin llegó el feliz día, se marcharon, y Cenicienta las siguió
con los ojos todo el tiempo que pudo; cuando las perdió de vista,
se echó a llorar. Su Madrina, al verla bañada en lágrimas, le
preguntó qué le pasaba:
—Me gustaría mucho... Me gustaría mucho...
Lloraba tan fuerte, que no pudo acabar. Su Madrina, que era
Hada, le dijo:
—Te gustaría mucho ir al Baile, ¿no?
lAy, sil —dijo suspirando Cenicienta.
Pues bien, si eres buena chica —dijo su Madrina—, haré que
vayas.
La llevó a su habitación y le dijo:
—Ve al jardín y tráeme una calabaza.
Cenicienta fue en seguida a coger la más hermosa que pudo
encontrar y se la llevó a su Madrina, sin lograr entender cómo ratones vivos aún; dilo a Cenicienta que levantara un poco la
aquella calabaza podría hacerla ir al Baile. trampa de la ratonera, y a cada Ratón qué salía lo golpeaba con su
Su Madrina la vació, dejando sólo la corteza, la tocó con su varita, y en seguida el ratón se transformaba en un hermoso
varita mágica, y la calabaza se convirtió en seguida en una caballo; lo cual formó un precioso tiro de seis caballos, de un
hermosa carroza dorada. hermoso color de ratón tordillo claro. Como estuviera preocupa-
Después fue a mirar en la ratonera, donde encontró seis da por encontrar algo que le sirviera de Cochero:
143
Historias o cuentos de antaño Cenicienta

—Voy a ver —dijo Cenicienta— si haY alguna rata en la Todas las Damas observaban con mucha atención su peinado y
ratonera:. haremos de ella un Cochero. su vestido para tener a la mañana siguiente otros iguales, siempre
—Tienes razón —dijo su Madrina—, ve a ver. mie se encontraran telas tan bellas- y tan diestros artesanos.
Cenicienta le trajo la ratonera, donde había tres ratas muy El Hijo del Rey la colocó en el lugar más honorable y luego la
gordas. El Hada cogió una de las tres, por las magníficas barbas sacó a bailar. Bailó ella con tanta gracia, que la admiraron aún
que tenía y, habiéndola tocado, la transformó en un gordo más. Trajeron una cena suculenta, que el joven Príncipe no
Cochero, que tenia los bigotes más hermosos que se hayan visto probó, de. tan ocupado como estaba en contemplarla. Ella fue a
jamás. sentarse al lado de sus hermanas y les hizo mil demostraciones de
Después le dijo: cortesía: compartió con ellas las naranjas y los limoness que el
—Ve al jardín y allí encontrarás seis lagartos detrás de la Príncipe le había dado, cosa que les sorprendió mucho, pues no la
regadera. Tráemelos. conocían de nada.
En cuanto los hubo traído, la Madrina los convirtió en seis Estaban así hablando, cuando Cenicienta oyó que daban las
Lacayos, que subieron al instante a la trasera de la carroza con sus doce menos cuarto de la noche: hizo al instante una gran
uniformes galoneados, y se acoplarona olla como si no hubieran - reverenda a todos los presentes y se fue lo más rápido que pudo.
hecho otra cosa en...toda su vida. En cuanto hubo llegado, se fue a ver a su Madrina y, después
El Hada dijo entonces a Cenicienta: de darle las gracias, le dijo que desearía ir otra vez al Baile al día
—Bueno, pues ya tienes con qué Ir al baile. ¿No estás siguiente, pues el Hijo del Rey se lo había rogado.
contenta? Según estaba entretenida en contar a su Madrina todo lo que
--Sí, pero ¿voy a ir así con estos vestidos tan feos? había pasado en el Baile, las dos hermanas llamaron a la puerta:
Su Madrina no hizo más que tocarla con su varita mágica y al Cenicienta fue a abrirles.
instante suivestidos rconvirtieron en vestidos de tisú de oro y
plata, recamados de piedras preciosas; después le dio un par de
zapatos de cristal, los más bonitos del mundo.
Cuando se vio ataviada de tal modo, subió a la carroza; pero su
Madrina le recomendó ante todo que no se quedara después de
las doce de la noche, advirtiéndole que, si se quedaba en el Baile
un momento más, su canoa volvería a ser calabaza; sus caballos,
ratones; sus lacayos, lagartos, y sus viejos vestidos recobrarían su
forma primitiva.
Prometió a su Madrina que no dejaría de marcharse del Baile
antes de las doce. Y se va, no cabiendo en sí de gozo.
El Hijo del Rey, a quien fueron a avisar que acababa de llegar
una gran Princesa que nadie conocía, corrió a recibirla; le dio la
mano cuando bajó de la carroza y la condujo a la sala donde
estaban los invitados.
Se hizo entonces un gran silencio; dejaron de bailar, y los
violines dejaron de tocar, de tan atentos como estaban contem-
plando la gran belleza de la desconocida. No se oía más que un
rumor confuso:
—iAh! iQué hermosa es!
El prImio Rey, con lo viejo que era, no dejaba de mirarla y de
decir bajito a la Reina que hacía mucho tiempo que no veía una
persona tan hermosa y agradable.

— 'Cuánto habeis U:talada en
volver! —les dijo bostezando,
frotándose los ojos y volviéndose a tumbar como si acabara de
despertarse; sin embargo, no le había entrado ninguna gana de
dormir desde que las había dejado.
—Si hubieras Ido al Baile —le dijo una de sus hermanas—, no
te
habrías aburrido; ha ido una Princesa hermosísima, la más
hermosa que se haya podido ver jamás. Nos ha hecho mil
demostraciones de cortesía y nos ha dado naranjas y limones.
Cenicienta no cabía en sí de gozo: les
preguntó el nombre de la
Princesa; pero le contestaron que nadie la conocía, que el Hijo
del
Rey lo sentía mucho, y que daría cualquier cosa por saber quién
era.
Cenicienta sonrió y les dijo:
que era muy hermosa? ¡Dios mío, qué suerte
podría verla yo? ¡Ay, Señorita Javotte6, dejadme tenéis! ¿No
el vestido amarillo
que os ponéis a diario!
Pues sí —dijo la Señorita Javotte—. ¡Precisamente en eso
estaba yo pensando! Muy loca tendría que estar para dejar mi
vestido a tan feo Culocenizón.
Cenicienta contaba con aquella negativa y se alegró de ello,
porque se hubiera visto muy confusa si su hermana hubiera
accedido a dejarle su vestido.
Al. día siguiente, las dos hermanas fueron al Baile y Cenicienta
también, pero aún mejor ataviada que la primera vez.
El Hija del Rey estuvo todo el tiempo a su lado y no dejó
de
decirle cosas agradables; la joven Doncella no se aburría en
absoluto y se olvidó de lo que le había recomendado su Madrina,
de modo que oyó dar la primera campanada de las doce de la
noche, cuando pensaba que no eran más que las once: se levantó
y huyó tan ligera como una cierva.
El Príncipe la siguió, pero no pudo alcanzarla; dejó caer uno
de sus zapatos de cristal, que el Príncipe recogió con mucho
cuidado. Cenicienta llegó a su casa toda sofocada, sin carroia, sin
lacayos y con sus feos vestidos: de toda su magnificencia no le
quedaba más que un zapatito, la pareja del que había dejado caer.
Preguntaron a los Guardias de la puerta del Palacio si no
habían visto salir a una Princesa: dijeron que sólo habían visto
salir a una jovencita muy mal vestida y que más parecía una
Campesina que una Doncella. • las doce de la noche, y tan rápidamente, que había dejado caer
Cuando regresaron sus dos hermanas del Baile, Cenicienta les uno de sus zapatitos de cristal, el más bonito del mundo; que el
preguntó si también aquella noche se habían divertido y si había hijo del Rey lo había recogido, y que no había hecho más que
estado la bella Dama. mirarlo durante todo el resto del Baile, y que indudablemente
Le dijeron que sí, pero que había huido en cuanto habían dado estaba muy enamorado de la hermosa persona a quien pertenecia
el zapatito.
an:inr2

14til
r
Historias o cuentos de antaño Cenicienta
Y decían verdad, porque pocos días después el hijo del Rey
mandó publicar a toque de corneta que se casaría con aquella a MORALEJA
quien le valiera el zapatito.
Empezaron por probárselo a las Princesas, luego a las Duque-
sas y a toda la Corte, pero fue inútil. Lo llevaron a casa de las dos Es para las mujeres la belleza
hermanas, que hicieron todo lo posible para que su pie entrara en un tesoro sin par;
el zapato, pero no lo consiguieron. - que nunca se cansa uno de admirar;
Cenicienta, que estaba mirándolas y que conoció su zapato, mas la gracia, bondad y gentileza
dijo riéndose: eso no tiene precio, y su valía
—iA ver si me vale a mil es mayor todavía.
Sus hermanas se echaron a reír y empezaron a burlarse de
ella. El Gentilhombre que hacía la prueba del zapato, habiendo Esto, que es lo que cuenta,
mirado atentamente a Cenicienta y encontrándola muy hermosa, se lo dio su Machina a Cenicienta,
dijo que era justo, y qué- tenía orden de probárselo a todas las guiándola en su caso
jóvenes. Mandó a Cenicienta sentarse y, acercando el zapato a su con tanto entendimiento,
piececito, vio que entraba sin esfuerzo y que le Caía como un que hizo de ella una Reina (así de paso
guante.
se va moralizando en todo el Cuento).
Grande fue el asombro de las dos hermanas, pero fue más
grande todavía cuando Cenicienta sacó de su bolsillo el otro Hermosas, este don
zapatito y se lo puso la el otro pie. En aquel momento llegó la vale más que el estar muy bien peinadas;
Madrina, quien, golpeando con su varita mágica los vestidos de para acabar rindiendo un corazón,
Cenicienta, hizo que se volvieran aún más magníficos que los gentileza, bondad y gracia son
anteriores.
los verdaderos dones de las Hadas;
Entonces las dos hermanas reconocieron en ella a la hermosa sin ellos, de este modo,
persona a quien habían visto en el Baile. Se arrojaron a sus pies nada se puede, mas con ellos todo.
para pedirle perdón por todos los malos tratos que le habían
hecho sufri-.
Cenicienta las levantó y, abrazándolas, les dijo qug las perdo-
naba de todo corazón, y que les rogaba que la quisieran siempre.
La llevaron al Príncipe, ataviada como estaba: la encontró más O! FIA MORALEJA
hermosa que nunca, y unos días después se casó con ella. -
Cenicienta, que era tan buena como hermosa, hizo alojar a sus
hermanas en el Palacio, y el mismo día las casó con dos grandes Es una gran ventaja ciertamente
Seflores de la Corte. tener valor y ser inteligente,
de noble nacimiento
y buen entendimiento,
a más de otros talentos parecidos,
de los Cielos en suerte recibidos;
sin embargo, por más de que gocéis,
para medrar serán bien anodinos,
si para valorarlos no tenéis
madrinas o padrinos.
_
ti
Cuentos
de niños
y del hogar
J. y \ Grimm

Introducción:
Herman Grimm

Traducción:
María Antonia Seijo Castroviejo

Ilustración:
Albert Adamo, Karl Appold, Max von Beckerath,
Wilhelm von Diez, Rudi Geissler, 7heodor Hosemann,
Carl Offterdinger, Franz Pocci, Ludwig Richter,
I Moritz von Schwind, Oswald Sickert, Hans Speckter
, y Otto Speckter

.

lACodi tan: GRAL GRUM 3785-18833


1 y Wiwuj. CARL Glimm 1178438553 ANAYA
.
II
153
La Cenicienta

La Cenicienta guisar y lavar. Además de esto las hermanas le hacían todo el mal
posible, se burlaban de ella y le tiraban los guisantes y las lentejas
a la ceniza, de tal manera que ella tenía que sentarse y limpiarlas
A un hombre rico se le puso enferma su mujer y, cuando ésta en medio de los fogones. Por la noche, cuando ya estaba cansada
sintió que se acercaba su fin, llamó a su única hija y le dijo: . de tanto trabajar, no se acostaba en ckima alguna, sino que tenía
. —Querida hijita, sé buena y piadosa; así te ayudará siempre que tumbarse al lado de la cocina sobre la ceniza. Y como siem-
Dios y yo desde el cielo te cuidaré y estaré contigo. pre estaba llena de polvo y sucia, la llamaban Cenicienta.
Después de decir esto, cerró los ojos y falleció. La muchacha Sucedió que el padre quiso un día ir a la feria y preguntó en-
iba todos los días a visitar la tumba de su madre y lloraba, perma- tonces a las hijastras qué querían que les trajera.
neciendo buena y piadosa. Cuando llegó el Invierno, la nieve Vestidos hermosos —dijo una.
cubrió con su blanco manto la tumba y, cuando el sol en la pri- Perlas y piedras preciosas —dijo la segunda.
mavera la había derretido, el hombre tomó otra esposa. —¿Y tú, Cenicienta? —dijo él—. ¿Qué quieres?
La mujer trajo a la casa dos hijas, qué eran hermosas y blan- Padre, el primer Milito que choque con vuestro sombrero,
cas de cutis. pero repugnantes y negras de corazón. Entonces co- ése cortadlo para mí.
menzaron malos tiempos para la pobre hijastra. El compró, pues, para las dos hermanas, hermosos vestidos,
Mane que estar esta necia con nosotras en la habitación? perlas y piedras preciosas, y en el camino de regreso, cuando iba
—decían---. Quien quiera comer pan, que lo gane. ¡Fuera con la cabalgando por un matorral verde, le rozó un tallo de avellano y
moza de coc le hizo caer el sombrero. Cortó el tallo y se lo llevó consigo.
Le quitaron sus hermosos vestidos, le pusieron delantal Cuando llegó a casa entregó a las hijastras lo que le habían pedi-
gris y le dieron unos zuecos: do y a Cenicienta el tallo del arbusto de avellano. Cenicienta le
Mirad a la hermosa princesa, iqué bien arreglada está! —gri- dio las gracias, se fue a la tumba de su madre.y plantó en ella el
taban ellas, riéndose y llevándola a la cocina. tallo y derramó tantas lágrimas que el llanto cayó encima y lo
Entonces Sto que trabajar duramente de la mañana a la regó. Creció y entonces se convirtió en un hermoso árbol. Ceni-
noche, levantarse temprano, acarrear agua, encender el fuego, cienta iba allí tres veces al día, lloraba y rezaba, y cada vez venía

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17
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un pajarilla blanco al árbol, y cuando ella formulaba un deseo, el «las buenas en el pucheiito,
pajarilla le daba lo que había deseado. • las malas en el buchito».
Aconteció que el rey organizó una fiesta, que debía durar tres
días y a la que estaban invitadas todas las doncellas del país para A esto entraron por la ventana de la cocina dos u: llamitas
que su hijo pudiera buscar novia entre ellas. Las dos hijastras, blancas, y después de ellas las tortolitas, y finalmente aleteaban y
cuando supieron que también tenían que estar presentes, se pu- revoloteaban todos los pajarillas del cielo por la cocina y se posa-
sieron muy contentas, llamaron a Cenicienta y exclamaron: ron alrededor de la ceniza. Las palomas movían la cabeza y co-
menzaron a picotear, pie, pic, pic, y también comenzaron los res-
iPéinanosel cabello, cepíllanos los zapatos y abróchanoslos!
tantes a picotear, pic, pie, pic, y dejaron los granos buenos en las
Mamas a la boda al palacio del rey!
fuentes. Y antes de que hubiera pasado media hora habían termi-
La Cenicienta obedeció, pero lloraba, ya que le hubiera gusta-
nado y habían salido volando.
do acompañarlas, ypidió a la madrastra que le permitiese ir.
Cenicienta? —dijo ella—. Estás llena de polvo y ceni-
za, ¿y quieres ir a la boda? No tienes ni ropa ni zapatos, ¿y quie-
res bailar?
Pero como ella insistió en su petición, dijo finalmente:
Te he echado una fuente de lentejas en la ceniza. Si en dos
horas has seleccionado las lentejas, podrás ir.
La muchacha fue por la puerta de atrás al jardín y gritó:
—iVosotras, mansas palomitas, vosotras, las tortolitas, todos
los pajarillas del cielo, venid y ayudadme:
alas buenas en el pucherito.
las malas en el buchito».
A esto entraron por la ventana de la cocina dos palomitas
blancas, y después de ellas las tortolitas, y finalmente aleteaban y
revoloteaban todos los pajarillos del cielo por la cocina y se posa-
ron alrededor de la ceniza. Las palomas movían la cabeza y co-
menzaron a picotear, pic, pic, pie, y también comenzaron los res-
tantes a picotear. pic, pic, pic, y dejaron todos los granos buenos
en la fuente. A continuación la muchacha le llevó la fuente a la
madrastra, toda contenta, creyendo que podría ir a la boda. Pero
ella dijo así: A continuación, la muchacha llevó las dos fuentes a la ma-
—No, Cenicienta, no tienes ropa y no sabes bailar, solamente drastra, toda contenta, creyendo que podría ir a la boda, pero ella
se reirán de ti. dijo:
Al comenzar a llorar ella, dijo: —No te servirá de nada; tú no vas, pues no tienes vestidos, no
—Si me recoges dos fuentes llenas de lentejas de la ceniza en sabes bailar, y nos avergonzaríamos de ti.
una hora y las seleccionas, puedes acompañarnos —y pensaba: Después le dio la espalda y se marchó con sus dos orgullosas
«Eso no podrás hacerlo nunca.» hijas.
Después de echar las dos fuentes de lentejas en la ceniza, salió Cuando ya no había nadie en la casa, Cenicienta •fue a la tum-
la muchacha al jardín por la puerta de atrás y gritó: ba de su madre bajo el avellano y dijo:
—iVosatras, mansas palomitas, vosotras, las tortolitas, todos
—iArbolito, muévete y sacúdete
los pajarillas del cielo, venid y ayudadme: y lanza plata y oro sobre mí!
Cuentos de niños y del hogar La Cenicienta

A esto el pájaro le lanzó un traje dé oro y plata y unos zapa- jardín detrás de su casa. Allí había un gran árbol hermoso del
tos bordados en seda y plata. A toda prisa se vistió y se fue a ia que colgaban las mejores peras. Trepó tan ágilmente como un
boda. Sus hermanas y su madrastra no la conocieron y pensaron ardilla por las ramas, y el hijo del rey no supo dónde se había me-
que sería una princesa extranjera, de lo hermosa que estaba con tido. Esperó hasta que llegara el padre y le dijo:
su traje dorado. En Cenicienta no pensaron para nada, creyendo —La muchacha forastera se me ha escapado y yo creo que
que estaría sentada en casa entre la suciedad, buscando las lente- ha saltado por el peral.
jas en la ceniza. El hijo del rey se aproximó a ella, la cogió de la El padre pensó: «Será acaso Cenicienta?» Hizo que le traje-
mano y bailó con ella. ran el hacha y tumbó el árbol, pero no había nadie subido a él. Y
No quiso bailar con nadie más, y cuando alguien venía a sa- cuando llegaron a la cocina, allí estaba Cenicienta en la ceniza
carla para bailar, decía él: como siempre, pues había saltado por la otra parte del árbol, le
—Esta es mi pareja. había llevado al pájaro del avellano los hermosos vestidos y se
Bailaron hasta entrada la noche, y entonces ella quiso irse a había puesto su delantalillo gris.
casa. El hijo del rey dijo: Al tercer día, cuando los padres se habían ido ya, se dirigió
—Yo voy contigo y te acompaño —pues quería ver de quién Cenicienta de nuevo a la tumba de su madre y le dijo al arbolillo:
era hija la hermosa muchacha.
Pero ella se le escapó y se metió en el palomar. El hijo del rey —iArbolito, muévete y sacúdete
esperó hasta que llegó el padre y le dijo que la muchacha foraste- y lanza plata y oro sobre mí!
ra se había metido en el palomar.
El viejo pensó: «¿Será acaso Cenicienta?», y le tuvieron que
traer un hacha y un rifeb, con los que pudo partir en dos el pa-
lomar, pero allí no había nadie. Y cuando llegaron a la casa,
Cenicienta yacía con sus sucios vestidos en la ceniza, y una lam-
parilla de aceite turbio ardía en la chimenea, pues Cenicienta ha-
bía saltado velozmente por detrás del palomar y había corrido al
avellano, se había quitado allí los hermosos trajes y los había
colocado en la tumba. El pájaro se los había [Link] nuevo, y
Cenicienta se había echado con su delantal gris en la cocina al
lado de la ceniza.
Al día siguiente, cuando la fiesta se reanudó, y los padres [Link]
hermanastras se habían ido ya, fue Cenicienta al avellano y dijo:
—iArbolito, muévete y sacúdete
y lanza plata y oro sobre míl
A esto le lanzó el pájaro un traje todavía más llamativo que
el del día anterior. Y cuando ella apareció en la fiesta con el traje,
todos se admiraron de su hermosura. El hijo del rey había espera-
do hasta que ella llegara, la tomó rápidamente por la mano y bai-
ló solamente con ella. Cuando llegaban los otros y la invitaban a A esto el pájaro le echó un traje que era tan lujoso y brillante
bailar, decía: como no había tenido otro, y las sandalias eran totalmente de oro.
—Estla es mi pareja. Cuando llegó a la fiesta con el traje, nadie supo qué decir de la
Cuando se hizo de noche, ella quiso partir y el hijo del rey la admiración que sintieron. El hijo del rey bailó sólo con ella, y
siguió para ver en que casa vivía. Ella se escapó corriendo por el cuando alguno la invitaba, decía él:
cabalgando con ella. Sin embargo, tuvieron que pasar por la tum-
ba, y allí estaban las dos palomitas en el avellano:
—Curry, curru, CUITU. CUITU,
[Link] zapato mana:
el zapato es muy pequeño,
y la novia sigue en casa. •
Entonces miró él el pie 'y vio cómo manaba la sangre. Dio
la vuelta al caballo y llevó a la falsa novia a la casa y dijo que no
era la verdadera; la otra hermana debería probarse el zapato. Esta
se fue, pues, a la habitación y afortunadamente el dedo gordo le
cabía, pero el talón era demasiado grande. La madre le alcanzó
un cuchillo- y dijo:
—Córtate un trozo de talán. Cuando seas reina no necesitarás
ir más a pie.
La muchacha se rebanó un trozo de talón. -metió el pie a du-
ras penas en el zapato, apretó los dientes dominando el dolor y
salió junte n1 hijo del rey. El montó, entonces, a su prometida a
caballo y partió cabalgando con ella. Cuando pasare-,por el ave-
llano, allí estaban las palomitas gritando:
—Cutre. CUITU. curru, curry,
sangre del zapato mana:
—Esta es mi pareja. el zapato es muy pequeño,
Al hacerse de noche, ella se quiso ir y el hijo del rey quiso y la novia sigue en casa.
acompañarla, pero se escapó tan rápidamente que no pudo se-
Miró el pie y vio cómo salía sangre del zapato y había man-
guirla. El hijo del rey, sin embargo, había usado una treta: había
chado de rojo las blancas medias. Dio la vuelta al caballo y llevó a
hecho untar la escalera con pez, y sucedió que, al saltar por ella, la falsa novia otra vez a la casa:
se quedó pegada la sandalia izquierda de la muchacha. El hijo del.
—Esta tampoco es la verdadera. ¿No tenéis otra hija?
rey la cogió: era muy pequeña, delicada y totalmente de oro. Al
—No —dijo el hombre—, solamente de mi esposa muerta hay
día siguiente fue con ella a casa del hombre y le dijo:
una pequeña Cenicienta sucia, pero ella es imposible que sea la
—Ninguna otra será mi mujer, sino aquella cuyo pie quepa en que buscáis.
este zapato dorado.
El hijo del rey dijo que mandara a buscarla.
Las hermanas se llenaron de contentpr pues tenían uno...c her- —Huy, en modo alguno —contestó la madre—, está demasia-
mosos pies. La mayor se llevó' elzapato a la habitación y quiso do sucia, no debe mostrarse ante vos.
probárselo, y la madre estaba con ella. Pero no consiguió meter el
Pero él insistió y hubo que llamar a Cenicienta. Primero se
dedo gordo, y el zapato le estaba demasiado pequeño. Entonces lavó las manos y la cara, se dirigió allí y se inclinó ante el hijo del
la madre le acercó un cuchillo y dijo:
rey, que le dio el Zapato dorado. Se sentó en un taburete, sacó el
—Córtate el dedo. Cuando seas reina, no necesitarás ir más a pie del tosco zueco y metió la sandalia en él: le estaba que ni he-
pie.

11
cha a la medida. Y cuando se enderezó y el rey la miró a la cara.
La muchacha se cortó el dedo, metió a la fuerza el pie en el
reconoció a la hermosa muchacha que había bailado con él y ex-
zapato, apretó los dientes dominando el dolor y salió a ver al hijo
/4
del rey. Entonces éste cogió a su prometida a caballo y partió
clamó:
—iEsta Sí que es mi novia!
160 161
Cuentos de niños y del hogar La Cenicienta

CUMI, CUMI. curru,


ya no hay sangre en el zapato: .
el zapato no es pequeño,
y la novia va a palacio.
Y una vez gritado esto, se acercaron volando posándose en
los hombros de Cenicienta, una a la derecha y otra a la izquierda,
y allí se quedaron.
Cuando iba a celebrarse la boda con el hijo del rey, llegaron
las dos hermanastra>, que querían congraciarse con ella y partici-
par de su felicidad. Al dirigirse los novios a la iglesia, la mayor se
colocó a su derecha y la pequeña a la izquierda, pero entonces las
palomas le sacaron a cada una un ojo. Luego, cuando salieron de
la iglesia, la mayor estaba a su izquierda y la pequeña a su dere-
cha, y entonces las palomas le sacaron a cada una el otro ojo, y
así fueron castigadas a quedarse ciegas durante toda su vida, por
malas y falsas.

La madre y las dos hermanas se asustaron y se pusieron páli-


das de ira: él montó a Cenicienta en el caballo y partió cabalgan-
do con elle-Cuando llegaron al avellano, gritaron las dos palomi-
tas blancas:

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INTROEWCIÓN

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CA LA LUGIA POR EL SIGNLHCADO

Si deseamos vivir, no• momento a momento, sino siendo real-


mente 'conscientes de nuestra existencia, nuestra necesidad más
urgente y difícil es la de encontrar cado a nuestras vidas.
Como ya se. sabe, •mucha gente la perdido el deseo de vivir y ha
dejado de esforzarse, Porque este sentido ha huido de ellos. La
comprensión del sentido de la vida no- se adquiere repentinamente
a una edad determinada ni cuando uno bar llegado a la madurez
cronológica, sino que, por el contrario, obtener una comprensión
cierta dejo que es o de lo que debe .ser el sentido de la_ylda, •
significa haber alcanzado_la madurezipsiglipica. Este lugro es el :
resultado final 4 [Link]~o:
en cada • etapa buscamos,'
y hemos de ser capaces de encorittar, un poco de significado con- , •
griiente [Link] que ya se han tirCrollado nuestras mentes.
Contrariamente, a lo que afirma el antiguo mito, la sabiduría
.no surge totalmente desarrollada como Atenta de la cabeza . de
Zetts; se va formando_pag_a_p_pco yyrogresivamen t e desde los
orígenes más irrarlonales. Solamente en - fa .edad adulta podemos
'
obtener 11112
7 comprensión 'inteligente del sentido- de la propia
• I
existencia en 'este Mundo a partir de nuestra experiencia en e J
Desgraciadamente, hay demasiados padres que exigen que las men-
tes de sus hijos hindonen como las suyas, como, si la comprensión
madura de [Link]. y del mundo, así corno nuestras ideas.
sobre el sentido de la vida, no se • desarrollaran tan lentamente
- • • --•
como nuestro cuerpo y nuestra mente.
LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 11
:0 PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS
des problemas internos. Los primeros relatos a partir de los que
Actualmente, como en otros tiempos, la tarea más importante el niño aprende a leer, en la escuela, están diseñados para enseñar
„ al mismo tiempo, la- más difícil en la educación de un niño es 1-4 las reglas necesarias, sin tener en cuenta para nada el significado.
la de ayudarle a encontrar sentido en la vida. Se necesitan mime- o 3.91'
El volumen abrumador del resto de la llamada «literatura infan-
ro sas experiencias durante-el crecimiento- para alcanzar este -sentí- '
til» intenta O entretener o informar, O incluso -am- bas -cosas a
:lo El niño, mientras se desarrolla, debe aprender, paso a paso, a
vez. Pero, la mayoría de estos libros es tan superficial, en sustan-
comprenderse mejor; así se Lace más capaz de comprender a 1.0S
cia, que se puede obtener muy poco sentido a partir de ellos. La
otros y de relacionarse con ellos de un modo mutuamente satis- j
adquisición de reglas, incluyendo la habilidad en la lectura, pierde
factorio y lleno de significado. su valor cuando lo que se ha aprendido a leer no añade nada im-
Para alca-mar un sentido más profundo, hay que ser -capaz de portante a la vida de uno,
trascender los estrechos límites de la existencia centrada en uno Todos tenemos tendencia a calcular el valor futuro de una acti-
mismo, y creer que uno puede hacer una importante contribu- •
vidad en base a lo que ésta nos ofrece en este momento. Esto es Y
ción a la vida; si no ahora, en el futuro. Esta sensación es necesa- especialmente cierto en el niño que, mucho más que el adulto,
ria sí una persona quiere estar satisfecha consigo misma y con lo vive en el presente y, aunque sienta ansiedad respecto al futuro,
que está haciendo. Para no estar .a merced de los caprichos de tiene sólo una vaga-noción de lo que éste puede exigir o de lo
vida, uno debe desarrollar sus recursos internos, para que las pro- que puede ser. La idea de que el aprender a leer puede facilitar,
pias emociones, la imaginación y el intelecto se apoyen y enri-
más tarde, el enriquecimiento de la propia vida, se experimenta
cuezcan mutuamente unas a otras. Nuestros sentimientos positi-
como una promesa vacía si las historias que el niño escucha, ¿'lee
vos nos dan fuerzas para desarrollar nuestra racionalidad; sólo la I
en este preciso momento, son superficiales. Lo peor de estos libros
esperanza puede sostenemos en las adversidades con las que, ine- infantiles es que estafan al niño lo que éste debería obtener de la
vitablemente, nos encontramos. experiencia de la literatura: el acceso a un sentido más profundo,
Como educador y terapeuta de niños gravemente perturbados,
y a lo que está lleno de significado para él, en su estadio de de-
MI principal tarea consiste en restablecert e' sentido a sus vidas.
sarrollo.
Este trabajo me demostró que si se edura --a los niños de manera/
Para que una historia mantenga de verdad la atención .del
aue la vida tuviera sentido para ellos, no tendiían necesidad de
ninguna ayuda especial. Me -enfrenté al problema de- descubrir
1 niño, ha de divertirle y ejc_citsr_s_u_clilisslidad. Pero, para enri-
quecer su vida, ha dei~Lat su imaginación, ayudarle a desa-
calles eran las experiencias más adecuadas, en la vida del niño, )(9' rrollar su intelecto y a clarificar sus emociones; ha de estar de
para promover la capacidad de encontrar sentido a su vida, para ore-
acuerdo con sus ansiedades y aspiraciones; hacerle reconocer ple-
,/ dotar de sentido a la vida en general. • , . 1 namente sus dificultades, al mismo tiempo que le sugiere solucio-
En esta tarea no hay nada más importante que el 1123213_CI-O que nes alos problemas que le inquietan. Resumiendo, debe estar re-
' causan los padres y aquellos que están al cuidado del niño; el se- lacionada con todos los aspectos de su personalidad al mismo tiem-
gundo lugar en importancia lo ocupa nuestra herencia culpara' si po; y esto dando pleno crédito a la seriedad de los conflictos del
se transmite al niño de manera correa: Cuando los atrios son niño, sin disminuirlos en absoluto, y estimulando, simultánea-
pequeños la literatura es la que mejor aporta estitlaorm—ación.-- mente, su confianza en sí mismo y en su futuro.
Dandi; esto pcir sentido, empecé a sentirme profundaraente Por otra parte, en toda la «literatura infantil» --con raras
insatisfecho con- aquel tipo de literatura que pretendía desarrollar
excepciones-- no lsy nada que enriquezca y satisfaga tanto, al
la mente y la personalidad del niño, porque no conseguía estimu-
niño y al adulto, corno los cuentos populares de Mas. En reall
lar ni alimentar aquellos recursos necesarios para vencer los difi-
PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO , 13
12
32.5>
dad, a• nivel manifiesto, los cuentos de hadas enseñan bien poco
sobre las condiciones específicas de vida en la moderna sociedad
de masas; estos relatos fueron creados mucho antes de que ésta
tan importantes mensajes al consciente, preconsciente e incons-
ciente, sea cual sea el nivel cíe- funcionamiento de cada uno en
sic-jirel instante. Al hacer referencia a los problemas humanos uni-
G> re /

empezara a »Tistir. Sin embargo, de ellos se puede aprender mu- versales, especialmente aquellos que pre5oapan a la [Link]—dd.
cho más sobre los_problemas internos de losieres humanos, yi niño, estas historias hablan a su peques :1203 en formación y es-
sobre las soluciones correctas a sus dificultades en cu4uTer socie- tímulan su desarrollo, mientras que, al mismo tiempo rliberan as nl
ji

dad, que a partir de otro tipo de historias al alcance de la com- preconsdente y al inconsciente de sus pasión...es. A medida que 11
prensión del niño. Al estar apuesto, en cada momento de su las historias se van descifrando, dan crédito consciente y cuerpo
vida, a la sociedad en que vive, ¿niño aprenderá, sin duda, a com- a las pulsiones del ellos y muestran los distintos modos de satis-
petir con las condiciones de aquélla, suponiendo que sus recursos facerlas, de acuerdo con las exigencias del yo y del super-yo.
internos se lo permitan. Pero mi interés en los cuentos de hadas no es el resultado de
El niño necesita que se le dé la oportunidad de comprenderse 'y 7. este análisis técnico de sus valores. Por el contrario, es la conse-
a sí mismo en este mundo complejo con el que tiene que apren- cuencia de preguntarme por qué, en mi experiencia, los niños
der a enfrentarse, precisamente porque su vida, a menudo, le des- —tanto normales como anormales, y a cualquier nivel de inteli-
concierta. Para poder hacer eso, debemos ayudar al niño a que 7- gencia— encuentran más satisfacción en los cuentos de hadas que
en otras historias infantiles. •
• extraiga un sentido coherente del tumulto de sus sentimientos.
Necesita ideas de cómo poner en orden su casa interior, y, sobre En mis esfuerzos por llegar a comprender por qué dichas his-
esta base, poder establecer un orden en su vida en general. Ne- • torias tienen tanto éxito y enriquecen la vida interna del niño,
cesita —y esto apenas requiere énfasis en el momento de nuestra me di cuenta de que éstas, en un sentido mucho más profundo
historia actual— una educación moral que le transmita, sutilmen- que cualquier otro material de lectura, [Link],
te, las ventajas de una conducta moral, no a través de conceptos allí donde se encuentra el niño, en su ser psicológico y emocional. k/
éticos abstractos, sino mediante lo que parece tangiblemente co- • Hablan de los fuertes impulsos buenos de un modo que el niño
rrecto y, por ello, lleno de significado para el niño. puede comprender inconscientemente, y —sin quitar importancia
El niño encuentra este tipo de significado a través de los cuen- a las graves luchas internas que comporta el aerimiento-- ofre-
tos de hadas. Al igual que muchos otros conocimientos psicológi- ce_nsjemplos de soluciones, temporales y permanentes, a las difi-
cultades apreiniarles.
cos modernos, esto ya fue proiaosticado hace muchos años por los _
poetas. El poeta alemán Srhiller escribió: «El sentido más pro- Cuando, gradas a una subvención de la Fundación Spencer,
fundo reside en los cuentos de hadas que me contaron en mi in- se pudo empezar a estudiar qué contribuciones podía hacer el
fanda, más que en la realidad que la vida me ha enseñado». «be psicoanálisis a la educación de los niños —y desde que el leer algo
• al niño o que• este mismo lea constituye un medio esencial de
Piccolomini, III, 4.) educación—, se consideró apropiado aprovechar esta oportunidad
A través .de los siglos (si no milenios), al ser repetidos una y
otra vez, los cuentos se han ido refinandq y han llegado a trans- para explorar con más detalle y profundidad por qué los aten-
mitir, al mismo tiempo, sentidos evidentes y ocultos; han llegado . tos populares de hadas resultan tan valiosos en la educación de los —
dirigirse simultáneamente a•todos• los niveles de la personalidad niños. Tengo la esperanza de que una comprensión adecuada de
humana ya expresarse de un modo que alcanza la mente no edu- las excelentes cualidades de los cuentos de hadas llevará a los pa-
cada del niño, así como la del adulto sofisticado. Aplicando el-- dres y a los maestros a concederles de nuevo el papel central que,
modelo psicoanalítico de personalidad humana, los cuentos apor- durante siglos, han ocupado en la vida del niño.
14 PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 15
Los cuentos de hadas y el conflicto existencial senciar tan sólo la realidad consciente o las imágenes agradables
y que colman sus deseos, es decir, deberían conocer únicamente el
Para poder dominar los problemas psicológicos del crecimien- lado bueno de las cosas. Pero este mundo de una sola cara nutre
to —superar las frustraciones narcisistis, los conflictos edípicos, a la mente de modo unilateral, pues la vida real no siempre es.
rivalidades fraternas; renunciar a las dependencias de la infancia; . agradable.
cb tener un sentimiento de identidad y de autovaloración, y un Está muy extendida la negativa a dejar que los niños sepan
sentido de obligación moral— el niño necesita comprender lo que que el origen de que muchas cosas vayan mal en la vida se debe a
está ocurriendo en su yo consciente y enfrentarse, también, con nuestra propia naturaleza; es decir, a la tendencia de los hombres
lo que sucede en su inconsciente. Puede adquirir esta compren- a actuar agresiva, asocial e interesadamente, o incluso con ira o ref.'
sión, y con ella la capacidad de luchar, no a través de la compren- ansiedad. Por el contrario, queremos que nuestros hijos crean que
sión racional de la naturaleza y contenido de su inconsciente, sino los hombres son buenos por naturaleza. Pero los niños saben que
ordenando de nuevo y fantaseando sobre los elementos significa- ellos no siempre. son buenos; y, a menudo, cuando lo son, preferi-
tivos de la historia, en respuesta a las pulsiones inconscientes. Al rían no serio. Esto contradice lo que sus padres afirman, y por
hacer esto, el niño adapta el contenido inconsciente a las fantasías esta razón el niño se ve a sí mismo como un monstruo.
conscientes, que le permiten, entonces, tratar con este contenido. La cultura predominante alega, especialmente en lo que al niño
En este sentido, los cuentos de hadas tienen un valor inestimable, concierne, que no existe ningún aspecto malo en el hombre, man-
puesto que ofrecen a la imaginación del, niño nuevas dimensiones teniendo la creencia optimista de que siempre es posible mejorar. •
a las que le sería imposible llegar por sí solo. Todavía hay algo Por otra parte, se considera que el objetivo del psicoanálisis es el
más importante, la forma y la estructura de los cuentos de hadas ; de haces que la itida sea más fácil; pero no es eso lo que su fun-
sugieren al niño imágenes que le servirán para estructurar sus(
dador pretendía.W1 psicoanálisis se acá para que el hombre fuera
propios ensueños y canalizar mejor su vida. • capaz de aceptar la naturaleza problemática de la vida sin ser ven-
Tanto en el niño como en el adulto, el...~_ nte es un
cido por ella o sin ceder a la evasión3Freud afirmó que el hombre
wse l rnsc
_i_cleterrainante del Comportamiento. Si se reprime el in-
sólo logra extraer sentido a su existencia luchando valientemente
consciente y se niega la entrada de su contenido al nivel de con- contra lo que parecen abrumadoras fuerzas superiores.
ft-1
.crelci5-) la mente consciente de la persona queda parcialmente 'opri-
Este es precisamente el mensaje que los cuentos de hadas trans-
mida por los derivados de estos elementos inconscientes o se ve
miten a los niños, de diversas maneras: que la_lucka_contra las
obligada a mantener un control tan rígido y compulsivo sobre
serias dificultades de la vida es inevitable, es_parte intrínseca de
ellos que su personalidad puede resultar seriamente dañada. Sin
la existencia humana; pero si no huye, sino _que se enfrenta
embargo, cuando se permite acceder al material inconsciente, hasta
ajpvadones inespg4smdo llega a dominar
cierto punto, a la conciencia y ser elaborado por la imaginación,
todos los obstáculos Alzándose, al Ant_tstorioso. •
su potencial nocivo —para los demás o para nosotros— queda
La.; historias Moderna.; que se escriben para los niños evitan,
considerablemente reducido; entonces, algunos de sus impul-
generalmente, estos problemas existenciales, aunque sean cruciales
sos pueden ser utilivados para propósitos más positivos. No
obstante, la creencia común de los padres es que el niño debe ser para todos nosotros. El niño necesita más que nadie que' 5e le den
apartado de lo que más le preocupa: sus ansiedades desconocidas sugerencias, ea forma simbólica, de cómo debe tratar con dichas
y sin forma, y sus caóticas, airadas e incluso violentas fantasías. historias y avanzar sin peligro hacia la madurez. Las historias «se-
Muchos padres están convencidos de que los niños deberían pre- guras» no mencionan ni la muerte ni el envejecimiento, límites de
nuestra existencia, ni el deseo de la vida eterna. Mientras que,
PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 17
16
aRg por el contrario, los cuentos de hadas enfrentan debidamente al 1 Castigado al terminar el cuento no es lo que hace que estas histo-
niño con los cp.,4-C-titisS9ma9os básicos. rias proPorcionen una experiencia en la educación moral, aunque
Por ejemplo, muchas historias de hadas empiezan con la muerte no deja de ser un aspecto importante de aquélla. Tanto en los
de la madre o del padre; en estos cuentos, la muerte del progeni- cuentos de hadas como en la vida real, el castigo, o el temor al
tor crea los más angustiosos problemas, tal como ocurre (o se castigo, sólo evita el crimen de modo relativo. La convicción de
terne que ocurra) en la vida. real. Otras historias hablan de un que el crimen no resuelve nada es una persuasión mucho más
anciano padre que decide que ha llegado el momento de que la efectiva, y precisamente por esta razón, en los cuentos de hadas
nueva generación se encargue de tomat las riendas. Pero, antes de el malo siempre pierde. El hecho de que al final venza la virtud
que esto ocurra, el sucesor tiene que demostrar que es digno e tampoco es lo que provoca la moralidad, sino que el héroe es
inteligente. La historia de los Hermanos Grimm, «Las tres plu- mucho más atractivo para el niño, que se identifica con él en to-
mas», empieza; «Había una vez un rey que tenía tres hijos... El das sus batallas. Debido a esta identificación, el niño imagina que
rey era ya viejo y estaba enfermo, y, a menudo, pensaba en su sufre, junto Con el héroe, sus pruebas y tribulaciones, triunfando
fin; no sabía a cuál [Link] hijos le dejaría el reino». Para poder con él, puesto que la virtud permanece victoriosa. El niño realiza ,--
decidir, el rey encarga a sus hijos una difícil empresa; el que me- tales identificaciones por sí solo, y las luchas internas y externas
jor la realice «será rey cuando yo muera». del héroe imprimen en él la huella de la moralidad.
Los cuentos de hadas suelen plantear, de modo breve y con-1 Los personajes de los cuentos de hadas no son ambivalentes,
ciso, un problema existencial. Esto permite al niño atacar los pro- no son buenos y malos al mismo tiempo, como somos todos en
blemas en su forma esencial, cuando una trama compleja le haga realidad. La polarización domiL ia ja_a_s_ lel niño y también'
confundir las cosas. El cuento de hadas simplifica cualquier situa- está presente en los estos.
ción. Los er s ona j es están muy bien definidos y los detalles,.ex- Una persona es buena o es mala, pero nunca ambas cosas a la
cepto los más importantes, quedan suprimidos. Todas las figuras vez. Un hermano es tonto y el otro listo. Una hermana es hon-
son típicas en Vez de ser únicas. rada y trabajadora, mientras que las otras son malvadas y perezosas.
Contrariamente a lo que sucede en las modernas historias in- Una es hermosa y las demás son feas. Un progenitor es muy bue-
fantiles, en los cuentos de hadas el mal está omnipresente, al igual no, pero el otro es perverso. La yuxtaposición de personajes con
que la bondad. Prácticamente en todosestos cuentos, tanto el bien rasgos tan opuestos no tiene la finalidad de provocar una con-
como el mal toman cuerpo y vida en determinados personajes y ducta adecuada, como quizá pretenden los cuentos con moraleja.
en sus acciones, del mismo modo que están también omnipresen- (Hay algunos cuentos de hadas ara . orales, en los que la bondad o
tes en la vida real, y cuyas tendencias se manifiestan en cada pe.;. la maldad, la belleza o la fealdad no juegan ningún papel.) Al
sona. Esta dualidad „plantea un problema moral y exige una dura presentar al niño caracteres totalmente opuestos, se le ayuda a
batalla para lograr resolverlo. . comprender más fácilmente la diferencia entre ambos, cosa que
Por otra parte, el malo no carece...4e atractivos —simbolizado no podría realizar si dichos personajes representaran fielmente la
por el enorme gigante o dragón, por el poder de la bruja, o por vida real, con todas las complejidades que caracterizan a los seres
la malvada reina de «Blancanieves»— y, a menudo, ostenta, tem- reales. Las ambigüedades no deben plantearse hasta que no se
poralmente, el poder. En' la mayoría de los cuentos, el usurpador haya establecido una personalidad relativamente firme sobre la
consigue, durante algún tiempo, arrebatar el puesto que; legítima- base de identificaciones positivas. En este momento el niño tiene
.
mente, corresponde al héroe, como hacen las perversas hermanas ya una base que le permite comprender que existen grandes dife-
de «La Cenicienta». Sin embargo, el hecho de que el malvado sea rencias entre la gente, y que, por este misma motivo, esrá_obligado
BIBLIOTECA
ESCUELA NORMAL N'
JUAN BAUTISTA
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18 PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 19

a elegir qué tipo de persona quiere ser. Las polarizaciones de los angustia respecto a su propio cuerpo. Cuando un padre se da
cuentos de hadas proporcionan esta decisión básica sobke la que cuenta de que su hijo sufre estas emociones, se siente afligido y, en
se constituirá todo el desarrollo posterior de la personalidad. consecuencia, tiende a vigilarlas b a quitar importancia a estos te-
Además, las elecciones de un niño se basan más en quién pro- mores manifiestos, convencido de que esto ocultará los terrores
voca sus simpatías o su antipatía que en lo que está bien o está del niño.
(1.)
mal. Cuanto más simple y honrado es un personaje, más fácil le Q Por el contrario, los cuentos de hadas se toman muy en serio

resulta al niño identificarse con él y rechazar al malo. El niño no estos problemas P angustias existenciales y hacen hincapié en ellas
se identifica con el héroe bueno por su bondad, sino porque la directamente: la necesidad de ser amado y el temor a que se crea
condición de héroe le atrae profunda y _positivamente. Para el que uno es despreciable;re4 amor a la vida y el miedo a la muerte.
niño la pregunta no es «¿quiero ser bueno?», sino «¿a quién quie- Además, dichas historial9ofrecen soluciones que están al alcance
ro parecerme?». Decide esto al proyectarse a sí mismo nada me- del nivel de comprensión del niño. Por ejemplo, los cuentos de
nos aue en uno de los protagonistas. Si este personaje fantástico• hadas plantean el dilema del deseo de vivir eternamente conclu-
zesulta ser una persona muy buena, entonces el niño decide que yendo, en ocasiones, de este modo: «Y si no han muerto, todavía
también quiere ser bueno. están vivos». Este otro final: «Y a partir de entonces vivieron
Los cuentos amorales no presentan polarización o yuxtaposi- felices para siempre», no engaña al niño haciéndole creer, aunque
ción alauna de personas buenas y malas, puesto que el objetivo sólo sea por unos momentos, queres posible vivir eternamente.
de dichas historias es totalmente distinto. Estos cuentos o perso- Esto indica que lo único que puede Wudarnos a obtener un estímu-
najes tipo, cómo «El gato con botas», que hace posible el éxito lo a partir de los estrechos límites de nuestra existencia en este
del héroe mediante ingeniosos ardides, y Jack, que roba el tesoro mundo es la formación de un vínculo re0! ..ente satisfactorio con
del gigante, forman el carácter, no al provocar una elección entre otra persona. Estos relatos muestran qutkLuando uno ha logrado
el bien y el mal, sino al estimular en el niño la confianza de que esto, ha alcanzado ya el fundamento de la seguridad emocional de
incluso el más humilde puede triunfar en la vida. Porque, después la existencia y permanencia de la relación adecuada pay, el hom-
de todo, ¿de qué sirve elegir ser una buena persona si uno se bre; y sólo así puede disiparse el miedo a la muerte. LW, cuentos
siente tan insignificante que teme no poder llegar nunca a nada? de hadas nos dicen, también, que si uno ha encontrado ya el ver-
En estos cuentos la moralidad no es ninguna solución, sino más dadero amor adulto, no tiene necesidad de buscar la vida eterna.
bien la seguridad de que uno es capaz de salir adelante. El enfren- Vemos un ejemplo de ello en otro final típico de los cuentos de
tarse a la vida COri la creencia de que uno puede dominar las difi- hadas: «Y vivieron, durante largo tiempo, felices y contentos».
cultades o con el temor de la derrota no deja de ser también un 21 Una oPinión profana sobre los cuentos de hadas ve, en este
! tipo de desenlace, un final feliz pero irreal, que desfigura comple-
importante problema existencial.
Los profundos conflictos internos que se originan en nuestros tamente el importante mensaje que el relato intenta transmitir al
imPulsos primarios y violentas emociones están ausentes en gran niño. Estas historias le aseguran que, formando una verdadera re-
parte de la literatura infantil moderna; y de este modo no se ladón interpersonal, uno puede escapar a la angustia de separa-
ayuda en absoluto al niño a que pueda vencerlos. El pequeño está ción que le persigue continuamente (y que constituye el marco de
sujeto a sentimientos desesperados de soledad y aislamiento, y, a muchos de estos cuentos, aunque no se resuelva hasta el final de
menudo, experimenta una angustia mortal. Generalmente es inca- la historia). Por otra parte, el relato demuestra que este desenlace
paz de expresaret -rPn la ras esos Sentimientos, y tan soto puede no resulta posible, tal como el niño cree y desea, siguiendo eterna-
sugerirlos indirectamente: miedo a la oscuridad, a algún animal, mente a la madre. Si intentamos escapar a la angustia de la sepa-
PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 21
ración y de la muerte, agarrándonos desesperadamente a nuestros El cuento de hadas: Un arte único
padres, sólo conseguiremos ser arrancados cruelmente, como Han-
set y Gretel. Al mismo tiempo que divierte al niño, el cuento de hadas le
Tan pronto como surge al mundo real, el héroe del cuento de ayuda a comprenderse y alienta el desarrollo de su personalidad.
hadas (nido) puede encontrarse a si mismo corno una persona de Le brinda significados a diferentes niveles y enriquece la existen-
carne y hueso, y entonces hallará, también, al otro con quien po- cia del niño de tan distintas maneras, que no hay libro que pueda
drá vivir fPliz_ para siempre; es decir, _no tendrá que experimentar _ _ hacer justicia a la gran cantidad y diversidad de contribuciones que
de nuevo la angustia de separación. Este tipo de cuentos está dichas historias prestan a la vida del niño.
orientado de cara al futuro y ayuda al niño —de un modo que éste:1 La presente obra pretende mostrar cómo dichos relatos repre-
puede comprender, tanto consciente como inconscientemente— a i•• sentan, de forma imaginaria, la esencia del proceso del desarrollo :
renunciar a sus deseos infantiles de dependencia y a alcanzar una humano normal, y cómo logran que éste sea lo suficientemente I
existencia independiente más satisfactoria. atractivo como para que el niño se comprometa en él. Este pro-
Hoy en día los niños no crecen ya dentro de los limites de ceso de crecimiento empieza con la resistencia lucia los_pitskes y
seguridad que ofrece una extensa familia o una comunidad per- el temor a la madurez, terminando cuando el joven se ha encon-
lentamente integrada. Por ello, es importante, incluso más que en trado ya a sí mismo, ha logrado una independencia psicológica y
la época en que se inventaron los cuentos de hadas, proporcionar madurez moral, y no ve ya al otro sexo como algo temible o de-
al niño actual imágenes de héroes que deben surgir al mundo :real moníaco, sino que se siente capaz de relacionarse positivamente
por sí mismos y que, aun ignorando originalmente las cosas fun- con él. En resumen, este libro explica por qué los cuentos de ha-
damentales, encuentren en el mundo un lugar seguro, siguiendo das brindan contribuciones psicológicas tan positivas al crecimiento
su camino con una profunda confianza interior. interno del niño.
El héroe de los cuentos avanza solo durante algún tiempo, del El placer que experimentamos cuando nos permitirnos reaccio-
mismo modo que el niño de hoy en día, que se siente aislado. El nar ante un cuento, el encanto que sentimos, no procede del sig-
hecho de estar en contacto con los objetos más primitivos —un nificado psicológico del mismo (aunque siempre contribuye a ello),
árbol, un animal, la naturaleza— sirve de ayuda al héroe, de la sino de su calidad litegia; el cuento es en sí una obra de arte,
misma manera que el niño se siente más cerca de estas cosas de y no lograría ese impacto psicolÓgico en el niño si no fuera, ante
lo que lo están los adultos. El destino de estos héroes convence todo, eso: una obra de arte.
al niño de que, como ellos, puede encontrarse perdido y abando- Los cuentos de hada1- -'10D únicos, y no sólo por su forma lite-
nado en el mundo, andando a tientas en medio de la oscuridad, raria, sino también como obras de arte totalmente comprensibles
nero, como ellos, su vida irá siendo guiada paso a paso y reci-_ para el niño, cosa que ninguna otra forma de arte es capaz de
bid ayuda en el momento oportuno. Actualmente, y más que conseguir. Como en todas las grandes artes, el significado más
nunca, el niño necesita la seguridad que le ofrece la imagen del profundo de este tipo de cuentos será distinto para cada persona,
hombre solitario qu'e, sin embargo, es capaz de obtener relaciones e incluso para la misma persona en diferentes momentos de su
satisfactorias y llenas de sentido con el mundo que le rodea. vida. Asimismo, el niño obtendrá un significado distinto de la
r- misma historia según sus inter_eses y necesidades del momento. Si
se le ofrece la oportunidad, recurrirá a la misma historia cuando
esté preparado para ampliar los viejos significados o para susti-
tuirlos por otros nuevos.
y,
PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS
LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 23
Como obras de arte que son, estos cuentos presentan muchos
aspectos Que vale la pena explorar,' además del significado y el im- o En los cuentos de hadas abundan los motivos relSs; mu-
pacto psicológico, al que este libro está dedicado. Por ejemplo, chas historias de la Biblia son de la misma naturaleza que dichos
nuestra herencia cultural encuentra expresión en tales historias, cuentos. Las asociaciones conscientes e inconscientes, que los re-
y, a través de ellas, llega a la mente del niño.* Otro volumen
latos provocan en la mente del que las escucha, dependen de su
- podría exponer con más detalle la incomparable contribución que --- marco general de referencia y de sus preocupaciones personales.
los cuentos de hadas pueden, y deben hacer, a la educación moral Por lo tanto, las personas religiosas hallarán en los cuentos mu-
del niño, tópico que sólo se menciona en las páginas siguientes'. chos aspectos importantes que aquí no se mencionan.
Los estudiosos de lo popular aproximan los cuentos de hadas, e La mayor parte de los cuentos de hadas se crearon en un perio-
de modo relativo, a su propia disciplina. Los críticoi literarios y
do en que la religión constituía la parte fundamental de la vida; por
los lingüistas examinan su significado por otras razones. Por ejem-
esta razón, todos ellos tratan, directa o indirectamente, de temas
plo, remita interesante comprobar como algunos ven, en la escena
religiosos. Los cuentos de Las mil y una noches están llenos de
en que la Caperucha Roja es devorada por el lobo, el tema de la
noche tragando al día, de la luna eclipsando al sol, del invierno referencias a la religión islámica. Muchos relatos occidentales po-
sustituyendo a las estaciones cálidas, del dios tragando a la víctima seen un contenido religioso, pero la mayor parte de estas histo-
del sacrificio, etc. Estas interpretaciones, por muy interesantes que rias están, hoy en día, olvidadas, siendo desconocidas para el gran
sean, ofrecen muy poco al padre o educador que quiera saber el público, precisamente porque, Para muchos, estos temas religiosos
significado que una historia aporta al niño, cuya experiencia está, ya no provocan asociaciones de significado universal ni personal.
después de todo, considerablemente lejos de las interpretaciones Una de las historias más hermosas de los Hermanos Grimm, la
del mundo basadas en deidades naturales o celestiales. olvidada «Hija de Nuestra Señora», ilustra esto perfectamente. Co-
mienza igual que «Hensel y Gretd»: «Muy cerca de un frondoso
Un ejemplo puede ser ilustrativo: en el cuento de los Hermanos bosque vivía un leñador con su mujer». Como en «Hensel y Gre-
Grimm «Los siete cuervos», siete hermanos desaparecen y se convierten tel», este matrimonio es tan pobre que apenas tiene con qué ali-
en cuervos al nacer su hermanita. Hay que ir a recoger agua del pozo con mentar a su hijita de tres años de edad. Conmovida por su mise-
un cántaro para el bautizo de la niña, el cántaro se rompe y este hecho
da pie al comienzo de la historia. La ceremonia del bautismo precede tam- la, la Virgen María se les aparece ofreciéndose pata cuidar a la
bién al inicio de la era cristiana. En la figura de los siete hermanos pode- pequeña, a la que se lleva consigo al cielo. La niña vive allí una
mos ver representado aquello que había de desaparecer para que el cristia- vida maravillosa hasta que cumple los catorce años. En aquel -mo-
nismo pudiera llegar a existir. Desde este punto de vista, simbolizan el
mundo pre-cristiano, el mundo pagano en el que los siete planetas represen- mento, como en el cuento, tan distinto de «Barbazul», la Virgen
taban a los dioses del cielo de la antigüedad. I-t niña recién nacida es, pues, confía a la niña las llaves de trece puertas, de las cuales tan sólo
la nueva religión, que sólo puede triunfar si la vieja creencia no interfiere
en su desarrollo. Con el cristianismo, los hermanos, que encarnan al puede abrir doce pero no la que hace trece. La niña no puede re-
paganismo, quedan relegados al olvido. Al ser convertidos en cuervos, sistir a la tentación, miente y, por lo tanto, tiene que volver a la
habitan en una montaña situada al Anal del mundo, es decir, continúan tierra, muda. Sufre grandes penalidades y está a punto de ser que-
existiendo en un mundo subterráneo e inconsciente. Su regreso a la huma-
bidad acontece sólo gradas a que su hermana sacrifica uno de sus dedos, mada Si una pira. Pero en aquel preciso instante, cuando ya sólo
hecho que concuerda con la idea cristiana de que únicamente aquellos que desea confesar su delito, recupera la voz y al arrepentirse la Vir-
están dispuestos a sacrificar, si. las circunstancias lo requieren, la parte
de su cuerpo que les impide alcanzar la perfección; podrán entrar en el gen le concede «felicidad para toda la vida». La moraleja 'de la
reino de los cielos. La nueva religión, el cristianismo, puede incluso liberar historia es la siguiente: la voz que
sirve para decir mentiras nos
a aquellos que, al principio, permanecían adictos el paganismo.
conduce sólo a la perdición; por lo tanto, sería mejor estar pri-
vados de ella, como la heroína de esta historia. Sin embargo, si se
LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO
24 PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS 25
conocidos, por el placer y el significado que se puede obtener de
utiliza la voz para arrepentirse, para admitir nuestras culpas y los mismos.
declarar la verdad, ésta puede redimirnos.
Si esta obra estuviera dedicada sólo a una o dos historias, se
Algunas de las historias de los Hermanos Grimm contienen o podrían mostrar varias de sus facetas, aunque tampoco en este
empiezan con alusiones religiosas. «El hombre viejo vueltei a la
caso se lograría un estudio completo, pues cada historia tiene sig-
juventud» empieza diciendo: «Hace mucho tiempo, cuando Dios
nificado a muchos niveles. El que un cuento sea más importante
andaba todavía por la tierra, él y San Pedro se detuvieron una . que otro para un niño determinado y uria—edad -cleterlánada, de-
noche en casa de un herrero...». En otra historia, «El pobre y el
pende totalmente de su estadio de desarrollo psicológico y de los
rico», Dios, como cualquier otro héroe de un cuento de hadas, está
problemas más acuciantes en aquel momento. 'Al escribir este libro
cansado de tanto caminar. La historia empieza así: «En tiempos
parecía razonable centrarse en los significados básicos del cuento
remotos, cuando -el Señor aún solía andar por la tierra entre los
hombres, una vez se sintió cansado y le sorprendió la noche sin de hadas, pero esto tiene el inconveniente de descuidar otros as-
que pudiera encontrar ninguna posada. Allí, a los dos lados del pectos que podrían ser mucho más significativos para algún niño
camino, había dos casas, una frente a la otra...». Aunque el as- en particular, debido a los problemas con los que en aquel mo-
pecto religioso de los cuentos de hadas sea importante, y, a la mento esté luchando. Por lo tanto, ésta no deja de ser otra limi-
tación necesaria de 'esta obra.
vez, fascinante, no entra, en este caso, dentro de los propósitos
del presente libro y, por esta misma razón, prescindiremos de él. Por ejemplo, al tratar de «Hansel y Gretel», el empeño del
Incluso para el objetivo, relativamente restringido, de este libro, niño por seguir junto a sus padres, aunque haya llegado la hora
de lanzarse al mundo por sí solo, es violento, al igual que la nece-
es decir, el de indicar por qué los cuentos de hadas tienen tanto
significado para los niños y les ayudan a luchar con los problemas sidad de superar una cualidad primitiva, simbolizada por el apa-
' psicológicos provocados por el crecimiento y a integrar su perso- sionamiento de los niños por la casita de turrón. Así, parece que
este cuento tiene mucho que ofrecer al niño pequeño que está
nalidad, han de aceptarse algunas importantes, pero necesarias,' li-
a punto de dar sus primeros pasos por el mundo. Da forma a sus
mitaciones.
angustias y le inspira seguridad frente a estos temores, porque, in-
o La-Primera de ellas se apoya en el hecho de que hoy en día cluso en su forma más exagerada —angustia de ser devorado—, se
sólo un número muy reducido de cuentos es del dominio público.
muestran injustificados: al finalvencen los niños y el enemigo
Muchos detalles citados en este libro podrían haberse ilustrado más temible —la bruja-1-7a-totalmente derrotada. Así, podría de-
más vivamente si se hubiera podido hacer referencia a algunas de
cirse que esta historia alcanza mayor atractivo y valor para el
las historias más confusas. Pero, puesto que estos relatos, aunque
niño a la edad de cuatro a cinco años, es decir, cuando los cuentos
en otros tiempos fueran familiares, hoy en día' son desconocidos,
de hadas empiezan a ejercer su beneficiosa influencia.
hubiera sido necesario volver a imprimirlos aquí, haciendo de este
Sin embargo, la angustia de separación —el temor a ser aban-
libro un. volumen de considerable tamaño. Por ello, he decidido
donado— y el miedo a morir de hambre, junto con la voracidad
centrarme en unos pocos cuentos de hadas que todavía siguen
oral, no son exclusivos de ningún período de desarrollo en parti-
siendo populares, y, a partir de los mismos, mostrar algunos de
cular. Tales temores se dan en todas las edades en el inconsciente,
sus significados subyacentes, y cómo éstos pueden relacionarse con
por lo que dicho cuento tiene también sentido para niños mayores,
los problemas infantiles del crecimiento y con nuestra compren-_
sitia de nosotros mismos y del mundo. La segunda parte del libro', a la vez que los estimula. Evidentemente, a un adolescente le re-
más que esforzarse por lograr una perfección exhaustiva, fuera de sulta mucho más difícil admitir, de modo consciente, su miedo a
ser abandonado -pOr sus padres o enfrentarse a -su voracidad oral;
todo alcance, examina detalladamente algunos de los cuentos más
"t=1""

26 PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS


LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 27
razón de más para dejar que los cuentos hablen a su inconsciente,
mero, los enanitos y, más tarde, el príncipe. Esta niña tampoco se
¿ea cuerno a sus angustias inconscientes y las liberen, sin llegar
desesperó por el abandono de su madre, sino que confiaba en que
nunca al conocimiento consciente.
algún hombre la salvaría. Segura del camino que Blancanieves le
Otros personajes de la misma historia pueden ofrece'r la gula
mostraba, se volcó hacia su padre, el cual respondió favorablemen-
y la seguridad que tanto necesita el niño ya mayor. Una niña, en_
te, el final feliz del cuento hizo posible que esta niña encontrara -- —
ni temprana adolescencia, quedó fascinada por «Hansel y Gretel», una solución satisfactoria a la situación inevitable -que estaba vi-
que le brindó un gran consuelo leyéndolo una y otra vez y fan-
viendo y a la que la había proyectado la falta de interés por parte
taseando sobre dicho cuento. De pequeña, había estado dominada
clq su madre. De este modo, vemos como una historia puede tener
por un hermano mayor. En cierto modo le había mostrado el ca-
un importante significado, tanto para un niño de cinco años como
mino, como Hansel al ir esparciendo las piedrecitas que les guia-
para otro de trece, aunque el sentido personal que obtengan del
rían a él y a su hermana de vuelta a casa. En la adolescencia, esta niPnto sea totalmente distinto.
-chica seguía apoyándose en su hermano, y esta escena del cuento
En «Nabiza», vemos como la hechicera encierra a Nabiza en
le inspiró confianza. Pero, al mismo tiempo, se resintió por el do-
una torre cuando ésta alcanza la edad de doce años. Su historia
minio de su hermano. Sin ser consciente de ello en aquel momen- es asimismo la de una niña en la edad de la pubertad, y de una-
to, su lucha 'por la independencia giraba en torno a la figura de •
madre celosa que trata de impedir que sea independiente; un
Manad. La historia le dijo á su inconsciente que seguir el camino
problema típico de la adolescencia, que encuentra una solución sa-
de Hansel le haría quedarse atrás en vez de ir adelante; por otra
tisfactoria cuando Nabiza se une a su peíndpe. Sin embargo, esta
narre, es también significativo que al principio de la historia fuera
historia ofreció una ayuda totalmente distinta a un niño de cinco
Hansel el que guiara, mientras que al final es Gretel quien consi-
años. Cuando se enteró de que su abuela, que cuidaba de él la
gue la libertad y la independencia para ambos, puesto que es ella
mayor parte del día, tenía que ingresar en un hospital a causa de
quien vence a la bruja. Una vez alcanzada la edad adulta, esta
una grave enfermedad —no tenía padre y su madre trabajaba todo
mujer comprendió que dicho cuento la había ayudado mucho a
él día—. pidió que le leyeran el cuento de Nabiza. En aquel mo-
abandonar la dependencia en su hermano, al convencerla de que
Mento crítico de su vida, dos elementos de la historia desempeña-
-una temprana dependencia en él nn• tenía por que influir en su
por una razón, había sido ton un importante papel para el niño. En primer lugar, se sentía
vida posterior. Así, una historia ptotegido de todos los peligros por la madre sustituta, cosa que
significativa para ella cuando era tila, le proporcionó una guía én . aquel momento le atraía en gran manera. BajoS determinadas
en la adolescencia por otra razón completamente distinta.
Circunstancias, la conducta egoísta puede dar un significado tran-
El tema central de «Blancanieves» es el de una niña que, to-
qiiilizador a lo que normalmente podría tomarse por una repre-
davía en la pubertad, stipera, en todos los aspectos, a su perversa
sentación negativa. Pero' halDía otro tema central mucho más im-
madrastra, quien, loca de celos, le- niega una existencia indepen-
portante para el niño: que Nabiza encontrara la manera de escapar
diente, simbólicamente representada por el esfuerzo de la madras-
de su encierro eri su propio cuerpo: las trenzas por las que el prín-
tra por ver aniquilada a Blancanieves. Sin embargo, el significado
cipe escala hasta su estancia en la torre. El hecho de que el propio
Más profundo de esta historia, para una niña -de cinco años, esta-
cuerpo pueda proporcionamos la salvación lo tranquilizó y le llevó
ba muy lejos de los. problemas de la pubertad. Su madre era tata
a pensar que, en caso necesario, también él encontraría, en su
fría y distante que la niña se sentía perdida. El cuento le aseguró
propio cuerpo, el origen de su seguridad. Esto demuestra que un
que no tenía por que desesperarse: Blancanieves, traicionada por
cuento de hadas tiene también mucho que ofrecer. a un niño pe-
su madrastra, fue reicatada por personas del sexo masculino; pri-
queño, aunque la protagonista de la historia sea una adolescente,
28 . PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LALUCHA POR EL SIGNIFICADO 29

puesto que se dirige indirectamente, y del modo más imaginativo, cían responder' a ella habrán sido sustituidos por otros que encuen-
a los problemas humanos cruciales. tran mejor expresión en cualquier otro cuento.. En este caso, el
Estos ejemplos pueden ayudar a contrarrestar cualquier falsa niño puede perder temporalmente el interés por dicha historia y
impresión Provocada por mi enfoque en los temas centrales de disfrutar mucho más con cualquier otra. Al contar cuentos de
una historia,, y demostrar que los cuentos de hadas tienen un gran hadas lo mejor es seguir siemprt el interés del niño.
significado psicológico para los niños a todas las edades y de am- Incluso si uno de los padres adivina por qué-su hijo se siente-
bos sexos, sin tener en cuenta la edad y el sexor del héroe de la — emocio-nalmente im -Plicado en- un determinadocuento, es mejor (
historia. A partir de estos cuentos, se obtiene un rico significado que lo guarde para sí. Las experiencias y reacciones más importan-
personal, pues facilitan los cambios en la identificación mientras tes de un niño pequeño son generalmente inconscientes, y así de-
el niño pasa por distintos problemas, uno después de otro. A la berán permanecer hasta que éste alcance una edad más madura y
luz de su primera identificación con una Gretel satisfecha de ser una mayor comprensión. Es siempre desagradable interpretar los
guiada por Hansel, la posterior identificación de la adolescente pensamientos inconscientes de una persona y hacer consciente lo
con una Gretel que vence a la bruja, la hizo avanzar hacia la in- que ésta des-ea mantener en el preconsciente; especialmente cuan-
dependencia mucho más segura y confiada. El hecho de encontrar do se trata de un niño. Es tan importante para el bienestar del
seguridad en la idea de ser preservado en la inmunidad de una niño sentir que sus padres comparten sus emociones, disfrutando
torrl, permite que el niño pequeño se dé cuenta, más adelante, de con el mismo cuento, como la sensación que tiene de que sus pa-
:que puede hallar en lo que su propio cuerpo le ofrece una mayor dres ignoran sus pensamientos internos hasta el momento en que
( seguridad, al proporcionarle un cable de salvación. el niño decide revelarlos. Si los padres dan muestras de conocer-
c Del mismo Diodo que ignoramos a qué edad un determinado los ya, el niño evita hacer a sus padres el regalo más valioso, es
cuento será importante para un determinado niño, tampoco po- decir, evita compartir con ellos lo que hasta entonces fue algo
‘.demos saber cuál de los numerosos cuentos existentes debemos secreto y privado para él. Y puesto que, además, los padres son
rsi -contar, en qué momento, ni por qué. Tan sólo el niño puede reve- superiores' al niño, el dominio de aquéllos parecerá ilimitado —y,
k lárnoslo a través de la fuerza del sentimiento con que reacciona por lo tanto, abrumador y destructivo.— si el pequeño ve que son
‘'). -a lo que un cuento evoca en su consciente e inconsciente. Eviden- capaces de leer sus pensamientos secretos y de Conocer sus más
temente, uno de los padres empezará por contar o leer a su hijo ocultos sentimientos, antes, incluso, de que el mismo niño sea
cP ,2- consciente de ellos.
, un cuento que haya sido significativo para él en su infancia. Si el
`k• niño no se aficiona a esta historia, quiere decir que sus motivos o'r Si explicamos a un niño por qué un cuento de hadas putde lle-
temas no han logrado provocar una respuesta significativa en aquel gar a ser tau fascinante para él, destruimos, además, el encanto de
momento de su vida. Entoncés, es mejor contarle otra historia la la historia, que depende, en gran manera, de la ignorancia del niño
noche siguiente. Pronto nos daremos cuenta de que un determina- respecto a la causa que le hace agradable un cuento. La pérdida de
do cuento se ha hecho importante por su inmediata respuesta a esta capacidad de encanto lleva también consigo la pérdida del
él, o porque el niño pide que se lo cuenten una y otra vez. Si todo potencial que la hiltaria posee para ayudar al niño a luchar por sí
va bien, el entusiasmo del niño por esta historia será contagioso, solo y a dominar el problema que ha hecho que la historia fuera
y ésta llegará también a ser importante para los padres, si no por significativa para él y ocupara un lugar predominante. Las inter-
otro motivo, porque signifiCa Mucho para el niño. Finalmente, pretaciones de los adultos, por muy correctas que sean, privan al j
llegará el momento en que el niño ya habrá obtenido todo lo po- • -, niño de la oportunidad- de sentir que él, sin ayuda alguna, se ha 11
sible de su historia preferida, o en que los problemas que le ha. enfrentado satisfactoriamente a una difícil situación, escuchando

L..
-

O PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS LA LUCHA POR EL SIGNIFICADO 31

reflexionando repetidamente sobre la misma historia. Todos cre- to que la mayoría de estos cuentos de hadas se pueden encontrar
amos, encontramos sentido a nuestras vidas y seguridad en noso- en otra parte, la pretensión es de que se lea este libro al mismo l
tos mismos, al comprender y resolver nuestros propios proble- tiempo que se realiza una segunda lectura de los relatos que aquí
11 s personales sin recibir ayuda alguna, y sin que nadie tenga que se discuten.* Tanto si se trata de «Caperucha Roja», «Cenicien-
zolicámoslos. ta» o cualquier otro, tan sólo la historia permite una apreciación
Los temas de los cuentos de hadas no son síntomas neuróticos, de su calidad poética, y con ella unacomprensión de cómo puede
x> son algo que estamos en posición de entender racionalmente y enriquecer a una mente sensible.
ie lo que, por lo tanto, podemos deshacemos. Estos temas se ex-
perimentan como algo maravilloso porque el niño se siente com-
prendido y apreciado en el fondo de sus sentimientos, esperan-
zas y ansiedades, sin que éstas tengan que ser sacadas e investiga-
das a la áspera luz de la racionalidad que yace todavía tras ellas.
Los cuentos de hadas enriquecen la vida del niño y le prestan una
cualidad fascinante, precisamente porque no sabe de qué manera
ha actuado el encanto de dichas historias en él.
Este libro se ha escrito para ayudar a que los adultos, y espe-
cialmente aquellos que tienen niños a su cuidado, sean mucho más
conscientes de la importancia de dichas historias. Tal como ya /
re ha indicado, además de las interpretaciones sugeridas en el si-
guiente texto, puede haber otras igualmente pertinentes; los cuen-
tos de hadas, como todas las verdaderas obras de arte, poseen una
ticueza y profundidad tales, que trascienden más allá de lo que se
puede extraer mediante un examen superficial. Lo que se dice en
es
Hte libro debería considerarse- ilustrativo, como una mera suge-
tlencia. Si el lector se siente estimulado a ir más allá de lo super-
ficial, siguiendo su propio camino, obtendrá un variado significado
pezsonal de estas historias, que tendrán, a su vez, un mayor senti-
do oara los niños a los que se las puedan contar.
-Sin embargo, debemos anotar una limitación especialmente im-
portante: el verdadero significado e impacto de un cuento de hadas
puede apreciarse, igual que puede experimentarse su encanto,, sólo
a partir de la historia ea su forma_origirwl. La descripción de las
personajes significativos de un cuentiidi—muy poca idea de lo que
éste es en realidad, al igual que ocurre con la apreciación de un a
poema al escuchar el desenlace del mismo. No obstante, una des-
2
cripción de las características principales es todo lo que esta obra
* Las versiones de los cuentos de hadas discutidos en este aro están
puede ofrecer, sí no se quieren volver a repetir las historias. Pues- citadas en las notas que se encuentran al final del mismo.
Psicoanálisis de los cuentos de hadas
Bruno Bettelheim
La obra nos muestra cómo los cuentos de hadas (relatos maravillosos), ayudan a
desarrollar nuestro mundo interior. De ellos se puede aprender mucho más de los problemas
internos de los seres humanos y sobre la búsqueda de soluciones correctas a problemas con
los que nos podamos encontrar en la vida.
La misión de los cuentos (contribuiç al crecimiento interno del niño), es plenamente
efectiva cuando éstos son lo suficientementb atractivos como para que el niño se interese y
comprometa con ellos, y así comience el proceso de crecimiento (nos convence por el
atractivo resultado de los sucesos, que nos tienta, y por el llamamiento que hace a nuestra
imaginación). Además algunos de ellos, como "La Cenicienta", bajo el contenido básico y
superficial, manifiestan una complejidad subyacente que provocan un mayor interés.
El proceso de crecimiento se inicia con la lucha • o rebeldía hacia los padres y el
temor a la madurez, y finaliza cuando el adolescente-joven adquiere una madurez moral
(discernir de la bondad de las situaciones, actuaciones, etc.), una independencia emocional
(ser capaz de identificar y mostrar sus propios sentimientos) y confianza en uno mismo para
llegar a las metas que en principio parecen inalcanzables.
Los cuentos son terapéuticos porque el lector encuentra sus propias soluciones
mediante la repercusión que la historia tiene en su propia vida.
Bettelheim nos indica que los cuentos de hadas aportan importantes mensajes al
consciente, preconsciente e inconsciente, ya que éstos tratan problemas humanos
universales y dichas historias calan en el niño, concretamente en su pequeño yo en
formación, estimulando su desarrollo y, al mismo tiempo, liberando al preconsciente y al
inconsciente de sus pulsiones.
Los cuentos de hadas transmiten a los niños el mensaje que la lucha ante las
dificultades de la vida son inevitables y por ello debemos aprender a superarlas con éxito,
no a evadirlas, dado que hacer frente y sobrellevar las dificultades nos ayudan a
desarrollamos plena y sanamente.
También hay que tener en cuenta que la contribución de los cuentos depende de la
edad, sexo y estadio de desarrollo que posee el niño, e incluso del énfasis que se le otorga al
relato de la historia.
Éstos ayudan a realizamos en las distintas etapas o periodos de crecimiento,
mediante símbolos y personajes prototípicos que llegan en primera instancia al
subconsciente del niño, a través del cual él lo asimilará dependiendo de su estado
psicológico y necesidades. Además, éstos permiten al niño expresar y superar sus temores,
ayudándolo a no basarse en el principio del placer y actuar conforme al yo según lo
aprendido en los relatos, tanto positivo como negativo.

En los mitos (el de Edipo, Hércules, Teseo, etc.), el sentimiento principal es único
(no habrá ocurrido a ninguna otra persona ni de ningún otro modo, y a los héroes míticos se
los consideran sobrenaturales, lo que permite que el niño se sienta menos abrumado) y se
presentan hechos que se describen como tal (naturales), al contrario que en los cuentos de
harlps (personajes tipificados que se repiten en las historias, relatos parecidos con casi las
mismas intenciones, etc.) y estos se muestran como fantásticos e improbables. El cuento de
hadas no nos dice abiertamente qué es lo que debemos hacer o escoger, sino que ayuda a
los niños a desarrollar su conciencia a través del contenido de la historia. Además, el final
es contrapuesto, pues en los mitos es trágico y pesimista, y en los cuentos de hadas es feliz
y optimista.
Por otra parte, los cuentos de hadas no son admonitorios (como podría ser una
fábula), es decir, que éstos no nos provocan una gran ansiedad para que ésta nos haga
actuar de modo correcto con el fin de no periudicarnos. Éstos proyectan una personalidad
ideal que actúa con las demandas del super-yo, mientras que los cuentos de hadas
representan una integración del yo que permite una satisfacción adecuada de los deseos del
ello.
Al plasmar en imágenes fantásticas lo que el niño experimenta en su interior, la
historia consigue que ellos la vean como una cualidad de verdad.
Las historias de los cuentos de hadas se podrían dividir en dos grupos: el grupo en el
que el niño reacciona sólo de modo inconsciente a la verdad inherente del relato, sin poder
verbalizar sus impresiones; y el otro en el que el niño capta, a nivel preconsciente o
consciente el verdadero sentido y, por lo tanto, puede comentarlo, aunque en realidad no
quiere manifestar lo que sabe.
Los personajes expresan las naturalezas dispares de las tres instancias psíquicas
(ello, yo y super-yo) encamadas en personajes diferentes: un hada buena que representa los
pensamientos generosos; los impulsos destructivos del niño son concentrados en una bruja
malvada; y sus temores, a través de un lobo hambriento. Estos personajes o son buenos o
son malos, no son ambivalentes, no son buenos y malos al mismo tiempo. Están
polarizados. Incluso, muchas veces, uno de los padres es bueno y el otro es malo (es el caso
de Hansel y Gretel o de Cenicienta, que se enfrenta a su madrastra, quien la somete a
limpiar día y noche, mientras que su padre no se da cuenta de esa situación y ama o ignora
a su hija).

Cenicienta

Trata las esperanzas y angustias que producen la rivalidad fraterna (celos entre los
hermanos), en la que aparece el triunfo de la heroína rebajada por las dos hermanastras que
abusan de ella.
En la Cenicienta, como en otros cuentos de hadas, permite explicar y aceptar los
problemas que uno no desearía que existieran entre los hermanos, representados como
hermanastras, aunque también puede generar sentimientos positivos, como en el caso del
cuento Los dos hermanitos.
Además, Cenicienta no recibe ninguna gratificación, cada vez se le exige más y
más, por lo que el niño lo plasmará en su propio conflicto aunque la posición con sus
hermanos no parezca dar motivo para ello.
Aquí se ve representado el complejo de Edipo, en el que la niña se siente celosa al
no poder estar con su padre, que se ha vuelto a casar.
Este cuento es tan simple como Caperucha, pues trata de los sufrimientos que la
rivalidad fraterna origina, la realización de los deseos, del triunfo de todo lo humilde, del
reconocimiento del mérito aunque se encuentre oculto (como en Cenicienta con harapos),
de la virtud recompensada y del castigo a los malvados, aunque debemos añadir que, a
pesar de todo este contenido superficial, se encuentran muchos otros detalles que ayudan a
nuestras asociaciones inconscientes.

2
Este relato pertenece al tipo de historias en las que el niño se jacta de lo que se dice
realmente en el cuento, pero no quiere revelarlo, ya que algunos niños al inicio de la obra
piensan que lo que le sucede a Cenicienta se lo merece pues éstos opinan igual de sí
mismos, aunque no quieren que nadie lo sepa y así en el desenlace, cuando la heroína sale
airosa del conflicto, éstos esperan que les suceda lo mismo.
Uno de los mayores atractivos de este cuento es la confianza que nos da la
sinceridad de Cenicienta, pues el niño, así, pretende que creamos en la suya.
Cenicienta: es degradada y menospreciadft tanto por sus hermanas (rivalidad fraterna)
como por su madre (madrastra). Aunque no se nos muestre que quiera que desaparezca su
madre o madrastra, la historia ya la plantea como la mala y como gran desafio que tendrá
que vencer para que, finalmente se desarrolle el final feliz.
Madrastra: ésta se presenta como con dos dualidades: un personaje bueno, y malo.
El primero responde a que Cenicienta la ve como la madre que nunca murió, buena y
bondadosa, y el segundo, como la posterior mujer que engañó a su padre para casarse con él
y la cual le amarga la existencia superponiendo sus principios y los de sus hijas (las
hermanastras) a los suyos propios.
Hermanastras: la función de estos personajes es que el niño no se sienta culpable al desear
que les ocurran cosas malas, puesto que estará totalmente justificado al ser éstas crueles y
despiadadas.

La rivalidad fraterna consiste en un conjunto de sentimientos y sus causas


inherentes. Al leer los relatos, el niño se siente maltratado, incomprendido, menospreciado,
etc., aunque en realidad sabe que eso no se produce de manera tan desmedida (como en
Cenicienta). Además, el triunfo de la heroína lo ayuda a extraer sus esperanzas futuras y
contrarrestar las penas al sentirse atacado por dicha rivalidad. Por ejemplo, el tener que
vivir entre cenizas simboliza la inferioridad respecto de los propios hermanos (sin tener en
cuenta el sexo).
Esta rivalidad se produce por el temor de un niño a ser comparado con sus hermanos
por el hecho de no lograr el apoyo, amor y cariño de los padres.
Aparece también el narcisismo, que es el amor a sí mismo y la creencia de que es el
centro de universo. Este es dañado cuando el niño se da cuenta de que la madre mantiene
relaciones con el padre: Hay que resaltar que este se produce únicamente del varón hacia la
madre, dado que de la niña con respecto al padre se denomina Complejo de Electro
El principio del placer explica la exteriorización de las tensiones, descargando la
libido o el impulso de tipo sexual en un objeto que provoque satisfacción, eliminando la
sobreexcitación y volviendo el equilibrio. Al desarrollarse, el niño se ajusta a la realidad,
dejando a un lado la satisfacción inmediata de los deseos. Por ejemplo, en Caperucita Roja,
la niña se detiene a recoger flores (principio del placer) y sólo cuando se da cuenta de que
no le caben más en las manos deja de hacerlo (principio de la realidad).
El fracaso del egocentrismo, la soledad y falta de afecto, la satisfacción del deseo
(casa de chocolate) y el triunfo sobre el peligro (la bruja) están simbolizados en el cuento
Hansel y Gretel; el complejo de Edipo, en Blanccmieves; la pubertad en Caperucita roja; la
rivalidad entre hermanos en La Cenicienta; el temor sexual en La Bella y la Bestia, y el
incesto. El rey y la reina simbolizan a los padres, la flor al desarrollo sexual, y la casa a la
seguridad y armonía en el hogar. El árbol simboliza la vida, el crecimiento, o la maduración
física y psíquica del individuo.
El niño pasa por varias fases del desarrollo: la oral, la anal, la fálica (o complejo de
Edipo), la del período de lactancia y la genital.
En relación con la obra en cuestión, la más destacada es la fase fálica o el complejo
de Eclipo. Al principio del período edípico, parece natural e inocente el querer sustituir al
progenitor del mismo sexo con el fin de poder amar al del sexo contrario, pues no hay
sentimiento de culpabilidad alguna. Los conflictos edípicos, que aparecen al finalizar el
estadio de desarrollo, hacen que el niño adquiera un valor de sí mismo en el que se ve como
un ser que no se merece el cariño de sus padres, puesto que si no, estos no lo habrían
frustrado ni criticado por lo que entiende que debe ser un error suyo. Todas estas
incertidumbres crecen y se hacen más profundas al desarrollarse socialmente, porque se ve
obligado a cumplir normas, actuar contrariamente a sus deseos, cumplir exigencias, etc. y
estas últimas son generalmente propuestas por los padres, por lo que el niño sentirá más
rabia hacia ellos y, a su vez, le aparecerán sentimientos de culpabilidad, creándose así un
círculo vicioso. Al finalizar el período eclípico, el sentimiento de culpabilidad por sus
deseos de encontrarse sucio (al no querer aceptar las exigencias de sus padres) y
desaliñado, se une a la culpabilidad de querer sustituir al progenitor del mismo sexo en el
cariño del otro.
A todos nosotros nos han contado alguna vez, por lo menos, un cuento de hadas,
como puede ser Hensel y Gretel o Los tres cerditos; lo que nosotros nunca habríamos
imaginado es qué influencia ejercían éstos en nuestra mente consciente e inconsciente, lo
que, evidentemente, guía nuestras acciones. No obstante, jamás un niño deberá de enterarse
del significado que para él produce, ya que al hacerlo, éste pierde todo su valor, además de
que es desagradable interpretar los pensamientos inconscientes de una persona y hacer
consciente lo que ésta desea mantener en el preconsciente (elementos que por motivos tanto
de miedo, problemáticos, difíciles, etc. oprimen al niño por lo que éste decide relegarlos al
inconsciente).
Los cuentos son muy importantes, pues enriquecen su vida estimulando su
imaginación, ayudándolo a desarrollar su intelecto y a clarificar sus emociones, a la vez que
proporciona seguridad y esperanza que, junto con final feliz, se convierte en el gran aliado
del niño.
Otro de los elementos fundamentales para el desarrollo de un niño es la presencia de
los padres, ya que, además de servir como los progenitores que proporcionan las
necesidades básicas, son modelos de comportamiento en las primeras fases del desarrollo
(también debido a la herencia genética), y a través de estas presencias, y a medida que el
niño crece, adquiere la capacidad de comprenderse a sí mismo y de comprender al mundo
del que forma parte.
Todos, o casi todos los cuentos, terminan por castigar al personaje malo y premiar al
bueno.
Dado que un niño no es capaz de, por sí solo, mirar con optimismo y fuerza hacia el
futuro, encontrará un gran alivio al contar con la fantasía.
Problemas que nos parecen tan coticlianos como el control de esfinteres, adquisición
del vocabulario, el aseo, etc., para el nitId son "pruebas" que debe atravesar, y no debe
frustrarse en el caso de, en un principio, no conseguirlo, pues él lo entiende como un
sentimiento de inutilidad hacia sí mismo. Este es uno de los ejemplos que nos demuestra la
falta de objetividad del niño.
Según B. Bettelheim, nuestra necesidad más urgente y dificil es encontrar
significado a nuestras vidas, por lo tanto, a la hora de educar a un niño, nuestra tarea es la
4
de ayudarlo a encontrar sentido en la vida. Para ello nos podemos ayudar de los cuentos de
hadas. Como dice el investigador: "Para poder dominar los problemas psicológicos del
crecimiento (superar las frustraciones narcisistas, los conflictos edípicos, las rivalidades
fraternas, renunciar a las dependencias de la infancia, obtener un sentimiento de identidad y
autovaloración, y un sentido de obligación moral), el niño necesita comprender lo que está
ocurriendo en su yo conciente y enfrentarse, también, con lo que sucede en su
inconsciente".
Estos cuentos aportan más que mai historia con la que entretenernos, favorecen el
proceso evolutivo del niño, ya que gracias a la forma en la que los personajes se enfrentan a
los sentimientos, el pequeño por imitación encuentra un vehículo para canalizar los suyos.

* Apunte de la Cátedra para uso interno de los alumnos.

5
1
Los cuentos de hadas llenan las más profundas
necesidades imaginativas y espirituales del niño. 0.1
En ellos el motivo constante es la lucha interna o
del hombre por encontrar su verdadero mundo, o
su ser interior.
Cada país y cada cultura tienen sus propias
tradiciones de hadas buenas y brujas malas. Seres
benéficos o malvados y poderes sobrenaturales
r-A
\s;\ que debidamente controlados pueden producir
maravillas. Al igual que los grandes mitos
universales, los cuentos de hadas obedecer( a las
tradicionales leyes del simbolismo. La
permanencia de su atractivo se debe a la riqueza
y solidez de sus patrones arquetípicos.
Este conciso estudio examina los constantemente
repetidos ternas en los cuentos de hadas clásicos
—Cenicienta, la Bella Durmiente, klansel y
Gretel, el Príncipe Encantado y Caperucita
Roja—, y muestra su estrecha relación con los
procesos simbólicos de la mente inconsciente.

editorial s.a. - málaga


1
. C. Cerortx-
Cutan"te-z 1-1-a-zto
Ah* de ,Qjer,

1. CENICIENTA

"Había una vez un Caballero que se casó dos veces. Tenia de su


primera esposa una bella hija. La. joven, que se llamaba Ella, era
dulce y gentil, muy parecida a su difunta madre...". Así comienza
Edmtmd Dulac una vérsiótt francesa del cuento de hadas más exten-
dido por todo el mundo. En el siglo pasado, Marion [Link]ó
345 versiones del tema de Cenicienta y, desde entonces, han salido
a la luz muchas mas. se en-aterran versiones muy primitivas en los
cuentos orientales y Agrícola (40-93) se preguntaba: "¿Queda to-
davía en alguna parte una Cenicienta en la que nadie haya pensa-
. dofl". El cuento se sigue contando aún y codos los años aparece
alguna versión alterada en forma de pantomima:

El Hogar

Al principio, Cenicienta era la joven Ella, que vivía en un her-


moso ambiente lleno de armonía y felicidad, con sus padres, hasta
que su madre murió y su [Link] volvio a carzse e introdujo a la cruel
madtastra. Este atento nos muestra todo el simbolismo del Paraíso
Perdido, el descenso del alma al mundo del sufrimiento, la fatiga y
las penas, al mtsWiempo que Ta..releggqiqn al hilare .liogar
representa el simEdErno 'a-tiranizas de los muertos, -d- e la humi-
actorturreerste -Trriairibire ;nem
. an—dei-cu
—ento'Asehen-
puttel (Tonta de- las Cenizas) está más dé acuerdo con sil significado
simbólico. Sentarse en las calizas era una costumbre antigua de los

21

4
q. ,

desgraciados, corno vemos que hace Odiseo al sentarse humilde- ; Las Hermanas Feas y la Madrastra
mente sobre las cenizas para hablar a Andaos, hasta que fue invita-
do a ocupar un sitio más elevado. 1.a.s_cenizas.simbolizantarabita ' la A las hermanastras, a menudo llamadas las Hermanas reas,
transitoriedad
— de la vida humana. Pero el puesto de Cenicienta no siempre se las representa como feas desde el punto de vista flsi-
junto al hogar es muy significativo desde otro punto de vista. Sen- , c-o. En algunas versiones tienen una apariencia bella y su fealdad es
- tarse junto al hogar es ocupar una posición en el centro espiritual interior mental y moral. En la versión alemana son "bellas de ros-
interior. El hogar ha sido siempre un óbfalos, un centro sagrado, el tro, pero trialarde-Waión-"— y re
-p-res
- catan
— los . 7o-deres
- --oscuros y
lugar de S transmutación del espíritu por el fuego, es el mund6 malignos latentes en la falta de bondad y que se manifiestan como
irafitTór de la [Link] del aliña. .tiff fugar de ernitiñiación crueldad, avaricia, envidia, vanidad y estupidez total. La madrastra
9
a toros rctur-tros; tóriliaañal5 Zjire -Iii losa del hogar cierra la entra- es el principio oscuro y destructivo del espíritu femenino, reliesen-
da al submundo, es también un sitio donde uno puede resguardarse cado también por la bruja o hada mala. Las madrastras, como la de
t de los espíritus que merodean fuera por la noche. En los ritos celas, Cern-Crema y Bláncanieves, simbolizan también la pérdida del Pa-
el culto a los muertos se centraba en el hogar. En Escocia, el hogar raíso y las duras realidades del mundo de los fenómenos, en el que
tenía tanta significación corno centro de la vivienda que no podía uno se enfrenta con el lado oscuro de la Gran Madre,
retirarse ninguno de los moradores antes de que se hubiese extin-
guido el fuego. En el norte de Inglaterra, al trasladarse a un nuevo En algunas versiones juega un papel vital la madre muerta de
domicilio, era frecuente llevarse la losa del hogar con el fuego Cenicienta. Ella brinda a su hija ayudas mágicas o se le aparece-
ardiendo sobre ella. - como una blanca paloma, símbolo del alma y del amor femenino A
veces vive en un árbol mágico que crece sobre su tumba. En otras
El hogar es también un lugar de dominio femenino, de donde versiones ayuda a través de algún animal o pájaro o realmente toma
prodeden el calor, los alimentos y la comodidad. En él se dejaban la apariencia de una criatura que ayuda a la protagonista —la ma-
los alimentos durante las festividades de los muertos y, en los cuen- yoría de las veces una vaca, símbolo de la Grao Madre en su aspecto
tos de hadas, los duendes morenos, bondadosos, también frecuen- protector y alimenticio, o como la Ternerilla Roja, lo que también
tan el hogar donde se les deja comida en señal de gratitud por las es significativo dado que la vaca, que en el simbolismo celta habita
careas domésticas que han realizado. en el otro mundo, se representa de color rojo. La importancia de la
vaca en la India, donde aparece como colaboradora en una de las
- Su posición junto al hogar, corno encargada del fuego, asocia a iones de Cenicienta, y en Egipto (como Hator), es. suficiente-
Cenicienta con las vírgenes vestales y con Meada, diosa del Hogar, ' Mente conocida y no necesita comentarios. Pocas veces aparece la
así como con el Lar romano, el espíritu de la casa cuyo altar era el madre como hada.
hogar. Los muertos se enterraban drbajo del hogar por ser esta la
entrada al otro mundo: Teniendo en cuenta los me..hoo disfraces Otras versiones muestran vestigiol de la primitiva costumbre
que aparecen en las distintas versiones de Cerdcienra, es significati- del canibalismo. La madre asna y favorece a la hija más pequeña y
vo que a Lar se le presente muchas veces bajo apariencia de perro. las hermanas mayores matan a la madre y se la comen, mientras que
Cuidando el fuego, Cenicienta es el Espíritu, el Alma, la Hermosa, sus huesos, que tienen poderes mágicos, son recogidos y guardados
mientras que sus dos hermanastras representan el cuerpo y la men- por Cenicienta. Pero en otras versiones en las que no existe un
te. Las tres hermanas juntas representan los tres estados de la evolu- segundo matrimonio, es la propia madre de Cenicienta quien persi-
ción del encendimiento del hombre, desde la respuesta meramente gue a la heroína: Cenicienta es la más joven de las tres hijas y sus
corporal y sensual hasta los poderes mentales y el alma—la toma de dos hermanas mayores están aliadas con la madre cruel porque las
consciencia individual, la integración y la ilustración. tres sienten celos de la belleza y bondad de Cenicienta. Aquí es la

22 •
23

..
madre quien representa el aspecto oscuro y destructivo y estas ver-
siones recuerdan el miro de Adán y Late y el de Lamia, La. reina-
-demonio que sedujo a Zeus, por lo que la celosa Hera la convirtió
en una criatura que sólo podía dar a luz hijos muertos, y por eso
Lamia odiaba a todas las mujeres embarazadas y devoraba a los
niños. Encontrarnos también una conexión con las Sirenas y las
Harpías y a menudo se la representa-con-cola de pez; -adjudicándole
el sinabolismo del pez como alguien que "crasa- la. muerte. Este
tema no se encuentra sólo asociado con la madre asesina de Ceni-
cienta sino en otros cuencos como Hansel y Gretel y algunas versio-
nes de La Bella Durmiente, que continúan después del casamiento
del. Príncipe con la Princesa y hacen que entre en juego una suegra
asesina, que es el aspecto oscuro y que persigue a la heroína después
de su matrimonio con el Príncipe. En algunos casos, desfigura a
Cenicienta, o trata de que la asesinen o, como Dánae, hace que la
dejen a la deriva en el mar. Hay versiones en que Cenicienta es
asesinada, pero en codos los casos la heroína es rescatada o recupera
la vida milagrosamente para vivir por siempre feliz.

El Árbol Mágico y los Colaboradores de Cenicienta

Cenicienta y sus dos hermanas, En muchas versiones de Cenicienta hay una gran variedad de
por Henry Richter, Londres, 1.799. (Mary Evans Picture Library). poderes sobrenaturales a los que ella puede recurrir en busca de
ayuda. Una carnita plantada en la tumba de su madre se convierte
en un árbol mágico, .que sate todas sus necesidades, o es el
lugar donde habita el alm a dt madre, que torna la forma de una
paloma o Un pájaro blanco. La versión de la ramita tiene afinidades
con La Bella y la Bestia, donde el padre sale de viaje y pregunta a
sus hijas qué quieren .que les traiga a su vuelta. Las dos hijas mayo-
• res, de acuerdo con su forma de ser, pidet., cosas complica:las o
valiosas, mientras que Cenicienta humildemente dice que le gusta-
ría una rarnita del primer árbol que roce su sombrero. La ramita,
plantada en la tumba de su madre, crece a una velocidad milagrosa,
regada todos los días por sus lágrimas. El árbol, que simboliza el
Arbol de la Vida, varía de un país a otro: en la versión oriental es
una. palmera, en China, un melocotonero, en los países celtas es el
titilan° sagrado, el árbol de la sabiduría, la inspiración, la adivina-

25
24
Ció/1 y los poderes sobrenaturales. El avellano también aparece en pío femenino, brinda a menudo también un auténtico santuario a
una versión alemana, donde la paloma—alma dice a Cenicienta: Cenicienta. Este tema es muy conocido en el mito: los héroes a
menudo nacen de un arbol, corno Adonis de un arrayán. Osiris
"Mi queridísima nifui., Oh, pídeme. .estaba encerrado en un árbol y el sicomoro egipcio, el Arbol de la
Cualquier cosa que quieras, te la daré". Vida, tiene brazos divinos, cargados de• regalos. A Hator se le pue-
de representar como un árbol que alimenta y el pino de Attis y el
abeto de Woden, adoptados ahora com-15-Arbol de Navidad; daban -
Y Cenicienta contesta: regalos y luces, simbolizando estas últimas el firmamento o las
almas de los muertos. Había una antigua creencia según la cual las
"Tiembla y agitare, querido arbolito, almas podían pasar a un árbol después de la muerte o, en los casos
Suelta sobre mí hermosos vestiditos" de almas separables, se podían guardar en un árbol coda la vida,
quedando entonces la vida de .1a persona ligada a la del árbol, como
Y así es como el árbol le entrega las agitas vestimentas para en el cuento egipcio de Los Dos Hermanos. La creencia de que los
transformarse y poder asistir al baile. espíritus de los muertos podían vivir en los árboles fue la razón por
la cual existía la prohibición de cortarlos o podarlos en el patio de
Más tarde, en este cuento, un pájaro lleva a cabo la terrible una iglesia.
venganza contra las crueles hermanastras, y les saca los ojos a pico-
tazos. Este es un motivo de Némesis, que se repite con frecuencia En las 'Versiones de Cenicienta de origen campesino, el animal
en el ciclo de Cenicienta. El árbol aparece en un sinfín de varieda- muerto, de cuyos huesos o entrara . s nace un árbol mágico, es gene-
des, ralea como granado, abedul, sauce, roble, enebro y abeto. En ralmente un. animal doméstico, una cabra, en la India, una oveja,
los cuentos conaronnocaciones celtas aparece con más frecuencia el en Escocia, una ternera roja, en Inglaterra y Dinamarca. E n el últi-
manzano, que es la Gran Rama Mágica del submundo celta. Tam- mo caso, hay quien ve asociaciones con la Novilla Roja sacrificada
bién aparece en una versión francesa: en el Monte de los Olivos (Números 14-3). El la región, eminen-
temente ganadera, de Dalmacia, hay difundidas historias de Ceni-
"Manzanito dorado, cienta en que la madre se transforma realmente en una novilla que
"Te he regado con mi cantarillo de oro, actúa como guía y mentora hasta que es asesinada. Entonces se
"Con mi azadilla de oro he cavarlo' yo. recogen sus huesos y coman poderes mágicos. En la mayoría de las
"Te ruego que me entregues tus hermosos versiones, el animal o pájaro colaborador ocupa el puesto del hacia
ropajes madrina, populariaarla posteriormente por Perrault y la pantomi-
"Y te lleves mis feos andrajos." ma. La variedad de animales no tiene fin: varas, perros, gatos,
ovejas, cerdos, cabras, potrillos, un toro azul, un oso tuanco, lobos,
El árbol mágico puede surgir también de los restos encerrados armiños e incluso peces, anguilaS, ratones y ranas. Algunas veces,
del animal colaborador, asesinado por la madrastra, o de tres gotas el árbol que nace de los huesos del animal tiene una cualidad mági-
de sangre. Se convierte despues en un árbol del tesoro o en un árbol ca adicional, puesto que da frutos que sólo Cenicienta puede arran-
que cumple los deseos, como el Arbol de la Vida en el Paraíso car, en cuyo caso el frico reemplaza al zapato, al anillo o a cualquier
oriental, que ofrece vestidos, tesoros, alimentos, vino y frutas a la otro artículo reconocible. El héroe sólo se casará con la doncella que
criatura perseguida. Algunas veces, una anciana con poderes mági- pueda arrancar la fruta, que está fuera del alcance de las demás.
cos, un enano o un hada salen del árbol para entregar los obsequios.
El árbol, que simboliza el refugio, el aspecto protector del princi- Los árboles que pueden hablar y dar mensajes proféticos, simi-

26 27

--------
lares a los de los oráculos, aparecen con frecuencia en los cuentos de
hadas y folklóricos. Este tema está muy extendido desde América
del Norte a Babilonia y desde la India a Escandinavia. Los zulúes
tienen tigres parlantes y los kafirw los tienen que, además de ha-
blar, ríen. La historia de Jotham en el Libro de los Jueces nos habla
de arboles que conversan entre sí cuando se reúnen para elegir un
rey 3.;- en los tiempos modernos, Browning habla de las conversa-
ciones entre árboles cuando dice en ParacaLro: "Los pinos que están
juntos conversan entre sí, tienen pensamientos profundos."

Los trabajos de Cenicienta

Para que Cenicienta se quede sentada junto al hogar, recibe un


trato duro y se le encomiendan tareas difíciles o imposibles. Son
muchas las variedades de trabajos serviles y Cenicienta se convierte
en porqueta y cuida las aves, las vacas o limpia los establos. Las
tareas que se le encomiendan son también muy variadas, recoger
granos de arroz arrojados a las cenizas (los pájaros y las hormigas
vienen en su ayuda), preparar un gran caldero de sopa utilizando
sólo un dedal de agua o hacer pan para roda la familia con un solo
grano de trigo (aarecen los animales colaboradores), hilar cantida-
. imposibles (una anciana, una vaca o la madre muerta vienen en
des
su ayuda). Otros trabajos imposibles son retirar guisantes de agua
hirviendo, quitar la vaina a sacos de judías o la cáscara al mijo o al
arroz, recoger avena de un montón de polvo o semilla de amapola
de entre las cenizas. La ayuda que le prestan las hormigas en mu-
chos de estos casos nos recuerda el mito de Amor y Psique, mien- El Árbol de los Filósofos, rodeado de símbolos alquímicos.
De Philosophia Rjormase de Milius, (1622).
tras que la recolección de semillas, símbolo de fertilidad, Ser y
virilidad masculla, snem ---- rrtatOon-
- Mira a los Érírnichiai rtiOi"ma
lini y funerarios:. en- los primeros se esparcían semillas que debía
recoger el marido y en los últimos se arrojaban detrás del féretro 4
para distraer al antaanua y evitar que encontrase su camina de re-
greso a este mundo. Se encuentran vestikios del rito de la fertilidad
en la costumbre de arrojar arroz y granos, sustituidos ahora por
confeti, sobre una pareja recién casada_

En algunas variantes, se le encomiendan estas tareas a Cenicien-


ta con el simple propósito de mantenerla en un estado de servidum-
.
28 29

lb(
!!
1

bre e infelicidad: se le imponen estos trabajos, entre otras finalida- carroza, las ratas en caballos y las orugas en lacayos, para servir a
des, evitar que vaya al baile. En cualquier caso, simbolizan: las "Aslcungen't, la pobre muchacha de las cenizas, y. una variante ita-
pruebas y tribulaciones del alma en el mundo de las revelaciones y liana en la que la cáscara de la calabaza, cortada en tiras, se utiliza
son similares a las tareas y dificultades que debe afrontar el héroe o como disfraz para Cenicienta (a quien se denomina Zuccaccia;cala-
la heroína de otros muchos micos, sagas, leyendas o cu baza feá), cuando escapa de su padre incestuoso. La calabaza repre-
. entos de
hadas y se aceptan, al mismo tiempo, como inevitables y necesa- senta el simbolismo del reloj de arena y también los mundos supe-
rias. Tras las pruebas y tribulaciones experimentadas en el mundo, riores e inferiores, siendo su color dorado el- colorsolar,- el carro del--
empieza el viaje de regreso al Paraíso. Cenicienta (Aschenpurtel en sol, que simboliza el poder divino y la ilustración. Este simbolismo
la versión alemana), al terminar sus tareas, sigue siendo motivo, de tiene su paralelo en la historia de las tres plumas, en la que el hijo
burla y desprecio por parte-de Su madrastra y hermanastras, qii:c :- menor tiene una carroza que ha conseguido transformando una za-
utilizan como sirvienta para que-les ayude a venirse para el baile. .'narilla y conviene a los ratones en caballos.
Cuando se queda desconsolada y escarnecida, acuden en su ayuda
los poderes sobrenaturales. Entonces aparece el espíritu de su ma- Los "harapoS de Cenicienta toman muchas formas. En algunas
dre, una anciana, una comadre o cualquier animal o pájaro colabo- versiones apárece vistiendo solamente harapos, en otras, estos u
rador o, con menos frecuencia, el hada madrina y la visten para el otros disfraces sirven para esconder vestidos maravillosos. Estos dis-
fraces, ya sean harapos, pieles de animales, juncos o cualquier otra -
baile, la fiesta o la ceremonia religiosa. Bajo la influencia cristiana,
en muchas variantes es la iglesia el lugar donde se reúne con el cosa, son, como el velo, un símbolo de la ssaración tanto una
separación física de su verdadera concllcióq en la vida como una d
Príncipe: Cenicienta entra radiante en la iglesiá cuando ya están
congregados todos los fieles y el Príncipe la ve allí. separación espiritual del Paraíso. La princesa 'verdadera o la heroína ;
surge después de quitarse el disfraz. La acción de quitarse el disfraz !
lar
o el velo es también un símbolo de trarforin ac s, 'innurna
La Transformación y el Baile ocultado algo, revea-W:5ra la naturaleza verdiara y los vestidos. de ,
baile o el traje de • novia descubren progresivamente los poderes I
Con el fin de queCenicienta renga los medios necesarios para hasta ahora ocultos del alma e indican su camino - de regreso al I
llegar a esta reunión, los ratones y las lagartijas se transforman en Paraíso. Cenicienta, como el príncipe en el Himno del Manto de la
caballos. Ambos animales habitan en lugares oscuros y, por lo tan-, Gloría gnóstico, se desprende ,de sus ropas contaminadas por la
suciedad terrena, tal como lq hace el Hijo Pródigo en el Nuevo
entri en contacto con Los poderes sobrenaturales asociados con el
Testamento, alegoría del Paraíso perdido y recuperado, y se pone el
hogrambos son sagrados para Apolo Smiceus, Señor de los Rato-
Manto de la Gloria, la Luz de los Celos.
nes, y se transforman ahora en los caballos blancos o dorados de
Apolo. Los ratones pueden representar las almas de los muentss y
Hay m ochas variedades de vestidos en los cuentos, todos elle ..
pueden ser engendros dé-brujas, son sagados -para
—ndra,
el antiguo dios vedic mágicos y cada uno de ellos tiene un alto simbolismo, no sólo
-raZia-Wflambién con Smiteus. La Versión
representando los mantos de la gloria, sino indicando también favor
Perrault—pantoroima hace que una calabaza se convierta en carro-
za, pero las demás variantes nos presentan métodos para Ileéérla al y protección sobrenaturales. Los vestidos, al ser tres y de creciente
esplendor, corresponden con exactitud al uso ritual. La vestimenta
baile que aumentan progresivamente en esplendor: en ptinCiPio a
es una parre importantísima de cualquier ceremonial o rito religio-
pie, o sobre un palafrén seguido de pajes, después en un car ' cuaje
so. Los tres vestidos varían muchísimo en los diferentes países: son
tirado por seis caballos y acompañada de lacayos y pajes 3.1 final-
vestidos negros, blancos y dorados, a juego con caballos de los
mente, con un esplendor aún mayor. La ra !aluna aparece en otras
mismos colores simbólicos, también hay vestidos con estrellas, luna
dos. versiones, una sueca en la que la calabaza se transforma en

30 31
y sol, seda decorada con pájaros, plata con codos los peces del mar y
pro con el sol, la luna y las estrellas, luna, estrellas y campanillas,
perlas, diamantes y joyas y, en algunos casos, el vestido está confec-
cionado con "todas las flores del mundo", siendo las flores y los
frutos los símbolos de la plenitud material y espiritual. En la ver-
sión china el vestido está hecho por completo con plumas de martín
pescador-Los vestidos con las estrellas del cielo, el sol y la luna, los
p-jaros y los peces corresponden al antiguo vestido cósmico de Me-
soporarnia, el kosmokrator. En el traje de boda de Chconia., La Tierra
y el Océano aparecen como figuras bordadas en el vestido, de modo
que, como dice W. W. Jaeger,'Ella supera a todos éstos --auténti-
co abismo que loa mantiene a rodoá. El simbolismo de los tres
mancos de gloria se encuentra también en la variantes en que Ceni-
cienta, marchando por el bosque, arranca hojas de árboles de bron-
ce, placa y oro, o placa, oro y diamantes, transformándose después
cada hoja en un manto. Se ha sugerido, nuevaniente, que esto sim-
boliza el triple cielo nocturno, con las estrellas de plata, la luna de
oro y el radiante sol nacienre,-o los cambios estacionales de otoño,
invierno y primavera, mientral que H.C. Coote encuentra en ellos
las tres etapas de la aurora. •

Las tres salidas al baile, al festival o a la iglesia corres_pooden a


las tres etaPirdEla inZirion. Aqui Cenicienta, el alma, lo femeni-
I
nT-4-irpn, se encuentra ahora con el espíritu, lo masculino, el ying,
cada uno reconoce inmediatamente al otro tomo su complemento y
su realización. Pero • en los ricos y festivales, el caos sobreviene en
horas decisivas, tales como el atardecer, la medianoche, el amanecer
o el mediodía. Cualquier hora o Punto límite es un sitio por el que
1!
2;_ieden encrar mundo ¡pa poderes soizrenaturales, o constituyen
un medio para aCceder al mismo mundo sobrenatural y son, por lo
tunco, peligrosos. Es un punto en el que se encuentran lo natural y
lo sobrenatural, de modo que Cenicienta debe marcharse antes de
114
medranoche, al igual que las hadas deben hacerlo antes del amane-
cer. En los reinos psíquico y espiritual, los guardianes de las fronte-
ras eviran que el iniciado vaya demasiado rápido y en Cenicienta
' La Madrina de Cenicienta y la Calabaza, esro esta representado por la orden de regresar temporalmente al
por Gustavo Doré. reino terrenal desde el celestial, pero ella deja tras sí algo de la
,glorja que ha conseguido. Eh el ciclo Cedicienra—Aschenputtel
:paike que hay tres formas principales de perder el zapato o zapad-

33
32

a
Ha que sirve como medio de identificación: o lo pierde al escapar y ejemplos de montañas de cristal, praderas brillantes, lagos, árboles,
lo encuentran en el suelo, o cae al agua, o un pájaro se aleja volando diudades, palacios, barcos, zapatos y, por supuesto, el bien conoci-
con él, incorporando de este modo, corno es el caso en muchas de do ataúd de cristal de Blancanieves y el cuento de Grimm El Ataúd
las variantes, los elementos de tierra, agua y aire. de cristal. La morada de los dioses artur—celtas es la fortaleza de
Vidrio. En algunas versiones, los muros fantasmales- del Castillo del
Cáliz eran de cristal y se dice que Merlín se retiró al mar a una casa '
La Zapatilla de Cristal -- - ------- tie-vidrio; en la" que aini Eni los 'mitos eslavos y escandina--
;os, los muertos podían trepar al cielo por una montaña de cristal
Se ha discutido mucho sobre la zapatilla de cristal. Aparece en 51, según una antigua creencia muy extendida, los muertos tenían
la versión de Perraulr y se ha pensado en que él haya podido con- que ascender por una montaña de hierro o vidrio para- alcanzar el
fundir los homónimos franceses ten, vidrio, y vair piel. W.R.S. otro mundo. Los cielos de Aristóteles eran de cristal. Las montañas
Ralston dice: "El uso de la palabra ten, pasacalles de ten, por parre de vidrio aparecen también en muchos cuentos como una dificul-
de Perrault, ha tenido dos explicaciones. Algunos críticos piensan tad, y uno austríaco nos habla de un héroe que, teniendo que trepar
que el material en cuestión era sigue en yerre, que estaba de moda en por una montaña de vidrio imposible de escalar, recibió ayuda de
la época de Perrault, pero la idea más aceptada es que se trataba de un oso agradecido, que le entrega un pelo que lo conviene en oso
un tipo de piel llamado ments—vair, una palabra actualmente en para que pueda clavar sus garras en la montaña. Los mitbi', sagas y
desuso en Francia acepto en la heráldica, pero conservada en Ingla- cuentos irlandeses están repletos de simboLismos, que hacen refe-
terra para designar la comadreja, y que algún narrador o copista, rencia al vidrio, y el poder supremo de Erin se asienta sobre un
que desconocía el significado de vair, los sustituyó por el más fami- tronco de cristal en el otro mundo. Errlas sagas hay un puente de
liar, aunque menos lógico, de yerre. vidrio que despide a los que tratan de cruzarlo, en un cuento el
s-
héroe tiene que subir a un árbol de vidrio de novecientos pies de
Sin embargo, en otras -rsiontes que tienen su origen en Ingla- alto y Connia, hijo de Conn," rey de Irlanda; fue'llevidó por hadas
terra, Escocia, Irlanda, Cataluña y Chile, se habla de =patos de en un bote de vidrio por encima de las aguas- En el folklore alemán
vidrio o cristal: -Las versiones danesa y veneciana hablan de un zapa- hay castillos de vidrio, en las leyendas chinas:hay. un palacio suba-
to dé diamante. En el Báltico, los enanos calzan zapatos de Cristal cuático donde vive el Rey—Dragón, y el Hada—Luna también
solamente para bailar. Se llegaba a sus viviendas subterráneas dere- habita en un palacio de cristal, en los cuentos dé Oceanía también
niendose en la corma sobre un punto de cristal y rodó el palacio se habla de piares de cristal.
subtarráneo era de este mismo material. Un cuento irlandés habla
1de un héroe que rescata a una princesa de una serpiente marina que El cristal tiene poderes mágicos y al vidrio se le atribuyen las
todos los años devoraba a una de las hijas del rey. El héroe Calzaba -rnierri;s cualidades
* tn la klqiifiáltéltratai y el vidrio se conside-
.zapan de cristal. az.' i y la princesa le cogió uno mientras él se
raardentrut :Entalkg,gigasula,„Isni l Eris-eal Y el
'alejaba a caballo. No sirve a ningún otro hombre y se casan ti: héroe vidrio soirli-a-u-
tolumitiosidad, la visión interior perfecta y la pure-
y la princesa. André Lefvre, al escribir sobre Renault, mantiene la za. La propiedad aislante del vidrio hace que simbolice el cambio de
idea de que la ivpvtilla de cristal pertenece a la mitología de la luz, un estado a otro.
teoría que se puede aplicar también a las versiones en que las zapa-
"tinas son de oro, diamante o satén. La zapatilla o el zapato tienen un simbolismo ambivalente, re-
presentan tanto la libertad como el ser poseído. Los esclavos mar- f
El vidrio, y el cristal en la antigüedad, juega un papel mhy chaban descalzos, de tal modo que los zapatos simbolizaban la Li-
importante en los cuentos de hadas y se mencionan numerosos bertad, los niños corrían descalzos hasta alcanzar la edad adulta y su
34
35
'liberación de la autoridad paterna estaba marcada por el uso de los
. zapatos (en algunas tribus indígenas de América los zapatos se usa-
ban por primera veten la iniciación). Pero elsarg es [Link]
símbolo de control, oyeseis queau posesila podes aoksce 10..persa7
'tia: el zapariS 'al la novia le da al novio la posesión de ésta, por lo
que, una vete- pire! PrInclprifiabo consegtlido la zapatilla, era ine-
-virable que-encontrara-a-Cenicientarelevandola cle-turplarw) in- feriar
a otro superior. El zapato indica también el status o la posición
social en la vida (zuecos, botas altas, zapatillas de terciopelo) y
'ponerse los zapatos de orto es asumir su puesto. Tenemos un ejem-
plo literario de esto en un cuenco riberano de unity que tiene cinco'
hijos, pero que considera que el menor es el Mas adeCuado para
sucederlo. Temeroso del efecto que pueda tener el dar de lado a los
hijos mayores, decreta que a su Muerte la sucesión recaiga sobre el
hijo que pueda calzar sus zapatos enjoyados y pasar erras pruebas,
sólo el hijo menor puede hacerlo.

Los zapatos sirven también para que los pies de las personas
sagradas no toquen el suelo y quicarse los zapatos al entrar a los
sirios sagrados significa dejar fuera las condicciones terrenales. En
algunos 0505 el zapato se usa como símbolo de aceptación o recha-
zo, devolver el zapato es llamar a la persona, arrojarlo significa el
exilio.' Tenía un gran significado en la investidura ritual y como
prenda de posesión. En el Antiguo Testamento, este' derecho de
posesión se manifiesta de forma concreta en Rue 4: 7-8. "En el
antiguo Israel esto era un signo de compromiso, con el que se podía
confirmar todo. Si un hombre se -Ir , ej zapato y se lo daba a su
vecino, se consideraba como un. testi nio. Por lo canco; el parien-
te dijo a Boaztámprate está y se quitó su zapato". En esta misma
compra iba incluida Rue como esposa. Una novia a la que se le daba
El ataúd de cristal de Blancanicvis. un zapara a la puerta de una nueva caaa adquiría derechos sobre la
Tabla pintada. a. 1870 casa, el hogar y el marido. Licobo Grimm dice en Deo-tuche Rerhttal-
tenhtmner que, en otros tiempos, en los matrimonios por poder, el
Príncipe enviaba un zapato a su futura esposa, sin duda alguna
como acto de homenaje también. Dice igualmente que la prueba
del zapato para escoger la novia adecuada viene de una antigua
costumbre matrimonial alemana y sostiene que el taparo es el sím-
bolo de la dominación femenina sobre el hombre, hasta tal punto
que en Francia,:cuando a un hombre lo domina su mujer, se dice

37
que "está bajo la zapatilla de la esposa". La versión moderna de
Cenicienta,. en la que el Príncipe se sienta pasivamente en su casa y
se limita a enviar emisarios para encontrar a la ducha ' del Zapato
hace que el cuento pierda mucho de su verdadera importancia. En
la mayoría de las versiones, incluida la alemana de "Aschenpuctel",
_._ el Príncipe en persona sale en su
btísqueda._encuentra de nuevo &!U
pareja y ella aparece otra vez en sus mantos de gloria, se casan y
viven felices por siempre jamás una manera vulgar de decir que
han alcanzado la unidad, el Andrógino, y que han recuperado el
Paraíso.

2. LAS VARIANTES DE CENICIENTA

Las versiones del cuenco de Cenicienta--Aschenpintel son mu-


chas y vatiopintas, inclino el nombre de la protagonista varía ." ta
entro de un mismo país. En Alemania se llama Asche •uttel,
AschenbZdel, Aschpitai y otras variaciones dialectales. reciclas a
éstas son la sueca Aslcungen y la escocesa Ashiepattle rancia tiene
Fenierte Cendron y la Cendrillon de Perrauir, en talla puede ser
enerentola o Zucchernin, el nombre neruer es Kari Tmesrak,
mientras que en Dinamarca la hernia:la no forra o la Muchacha
de las Cenizas, sino [Link], Zapato e Oro. En Oriente, se
llama a la heroína por su nombre o se le ce Princesa. [Link] versión
algonquina se la llama Carita As , mientras que en Arabia y
Transilvania se sigue la versión - Cenicienta con un muchacho
héroe de cuentos. --

Parece ser que hay ti •pos principales de esta historia y que el


básico y más difundid el familiar en que figura la nene de la
madre y un segund acrimonia con el que entran ya en juego la
madrastra cruel hermanas. En él la heroína se ve repudiada y
relegada por 1 erza a una posición servil y va vestida con harapos
o con algún po de disfraz. Entonces recibe ayuda sobrenatural para
sobreviv tener un apoyo en su triste destino. Este mismo agente
sobr •
la obsequia con vestidos espléndidos y hace que pueda
acu, r al baile del príncipe o lo encuentre en un festival o, en las
v iones de influencia cristiana, lo encuentre en una iglesia. Se
encuentran, se enamoran de un flechazo, se separan tres veces y, por
38
39
Charles P-errault
Caperucita Roja
Riuk)c:ÁLL

Había -una vez en una aldea una niñita que era


'la más •linda del mundo. Su madre estaba loca
por ella y su abuela más laca aún. Esta buena
mujer le mandó hacer una caperucita roja que le
sentaba tan bien que en todas partes la llamaban
Caperucita Roja. ,
Un día su madre coció y preparó tortas y le
dijo:
—Ve a ver cómo se si-ente tu abuela, pues me
han dicho que está enferma; 'llévale una torta y

9Q-›3-L
este tarrito de manteca. •
Caperucita Roja partió en - seguida 'hacia la ca-
sa de su abuela, que vivía en otra-aldea. Al pasar
-por un bosque- encontró al compadre lobo, quien
sintió muchas -ganas de comérsela, Pero no se
atrevió a hacerloporque en el bosque había unos
leñadores. Le preguntó adónde iba, y la pobre' ni-
ña, que no sabía qué peligroso es detenerse a
escuchar a un lobo, le respondió:
' —Voy a ver a mi abuela y llevo una torta y un
tarrito de -manteca que le. envia mi madre.

Charles Perrault nace en París en -laza. De:lamparía diver-


sos cargos administrativos oficiales: abogado del foro de
París, empleado de la Recaudación de Hacienda bajo Col-
bort, inspector general de la Superintendencia de Construc-
colones y,--finalmentermiembre—de—la—Academia—Francesa'-a-
-partit de 1671. Hacia 1660 escribe Le miroir ou La meta-
morphose d'Orante y La chambra de la jUstice d'amour, de
gran .éxito en los salones. Interviene en la querella entre los
Antiguos y los Modernos, en favor de los últimos, "y Se gran-
jea la enemistad de Boileau. Es autor de Les ~mes ¡Ilustres
qui- ont paru en .France depuis ce s'asa), avec Ieurs por-
tralts' en natura. -En. 1697 aparees la obra que le diera tanta
popularidad: Cantes de ma mére HIstoires cal cantes
da temps paa sé.. Es autor también de una comedia, L'Oblieux,
y de un libro de memorias. Muere en parís en' 1703.
—¿Vive muy lejos?..-4e dijo el lobo. . Deja la torta y el- tarrito de 'manteca sobre el
—10-11, sí! —dijo Caperucita Roja—, másellá del arcón y ven a acostarte conmigo.
molino que se ve allá lejos, lejos, en la primera Caperucita Roja se desviste y va a meterse en
1
casa de la aldea. la cama, asombrándose del aspecto de su abuela
—Bueno —dijo el lobo—, yo también, quiero ir en camisón. Le dice:
a verla; voy por este camino, Aje tú por aquél y —Abuela, ¡qué brazos grandes tienes!
veremos quién llega primero. —Es para abrazarte mejor, niña mía,
El lobo se echó a correr con todas sus fuerzas —Abuela, ¡qué piernas grandes tienes!
por el camino más corto y la -niñita se fue por el —Es para barrer mejor, hija mía.
más largo, entreteniéndose en juntar avellanas, co- —Abuela, ¡qué orejas grandes :tienes!
rrer detrás de las mariposas y -hacer ramos con —Es para escuchar mejor, niña mía.
las floncitas que encontraba. Abuela, ¡qué ojos grandes tienes!
El lobo no tardó en llegar a la casa de la abue- —Es para ver mejor, niña mía.
la. Golpea.. toc, toc. —Abuela, ¡qué dientes grandes tienes!
¿Quién es? Son para comerte. •
Y diciendo estas palabras el malvado lobo se
Soy su nieta, Caperucita Roja —dijo el lobo echó sobre Caperucita Roja' y se la comió.
disimulando la voz—; re traigo una torta y un ta-
rrito de manteca que le envía mi madre.
La 'buena abuela, que estaba en la cama por-
que no se sentía muy bien,, le gritó:
—1Saca la clavija y la tranca cederá! Moraleja
El lobo sacó la clavija y la puerta se abrió. Se Vemos aquí que los niños —y sobre todo las-ni-
arrojó sobrena buena mujer y la devoró en .menbs ñas bonitas, elegantes y graciosas—proceden mal
que canta un gallo, porque hacía tres días que al escuchar a cualquiera, y que no es nada ex-
no comía. Luego cerró la puerta y fue 'a acostarse traño que el lobo se coma a tantos. Digo el lobo,
en la cama de la abuela para esperar a Caperuci- pero no todos los lobos son de la misma calaña.
ta Roja que, poco después, golpeó a la puerta: Los hay de modales dulces, que no 'hacen 'ruido
toc, tac.
ni parecen feroces o malvados y que, mansos,
—¿Quién es?•
complacientes y suaves, siguen a las tiernas don-
Caperucita Roja, al oír la gruesa voz del lobo, - cellas hasta las casas y las callejuelas. ¡Y ay de
primero sintió miedo, pero creyendo que su abue- quien .no sabe que estos melosos lobos son, entre
la estaba resfriada, respondió: todos los lobos, los más- peligrosos!
---Soy su nieta, Caperucita Roja; le traigo una
torta y un tarrito de manteca que le envía mi
madre.
El lobo, suavizando un poco la voz, le gritó:
—¡Saca la clavija y la tranca cederá!
Caperucita sacó la clavija y la puerta se ahiló. -
Al verla entrar, el lobo escondiéndose bajo el
cobertor, le -dijo:

T
.... ....
‘jetlitrOcirr>fra
LA OAPERDOITA ROJA 239

Lta caperucita roja


s2AusC-Lt0.-

H ABÍA una niña tan linda, que todo el que la vela la quería,
pero más que nadie su abuela, que no sabía qué hacer
para probarle su cariño.
Una vez le regaló una caperucha de terciopelo rojo, y como
le sentaba muy bien y no quería llevar otra cosa, la llamaban
la Caperacita roja.
Cierto día le dijo su madre:
—Ven, Caperucita: toma este bollo y una botella de vino y
llévalo á casa de la abuela, porque está enferma y débil. Sé
buena, no le revuelvas nada de su cuarto y no olvides darle
lak..ryv\n7Y1.(5- los buenos días. Anda con cuidado y no te distraigas en el ca-
mino, porque puedes caerte y romper la botella, y entonces no
le quedará nada á la pobre abuela.
Caperuoita prometió ser buena, diciendo:
Haré todo lo que me mandas.
- La abuela vivía allá en el bosque, á media hora de distancia
del pueblo.
Cuando Caperucha llegó al bosque, se encontró un lobo. Ca-
peruoita no sabía qué fiera tan mala era, y no le temió.
—1Buenos días, Caperuoital—dijo el lobo.
—Mil gradas, lobo.
¿Adónde vas tan temprano, Caperucha?
Á casa de mi abuelita.
¿Qué llevas debajo del delantal?
—Bollos y vino para que lo tome la pobre abuelita enferma.
Caperucha, ¿dónde vive tu abuelita?
—Un buen cuarto de hora más adentro del bosque, en la ca-
sita debajo de las tres grandes encinas, en donde están los ave-
llanos. ¡SI tú debes de condierld—dijo Caperucha.
El lobo pensaba en. su interior: «Esta tierna niña es un buen

BIBLIOTECA
ESCUELA NORMAL pi- Id
re Ea &J'U 5 T. ^LeERigt
240 CUENTOS DE GRIMM
LA OAPIERUOITA ROJA
241
bocado, que sabrá aún mejor que la vieja: ya me arreglaré para
atraparlas á las dos». El lobo apretó la cerradura, entró, y sin decir una palabra
Después de acompañar un rato á Caperucita le dijo: se fué derecho á la cama de la abuela y se la tragó. Luego,
—10apernoita, cuántas hermosas flores hay á tu alrede- se puso sus vestidos y su gorro, se metió en la cama y corrió
dor! ¿Por qué no las miras ni escuchas el lindo canto de los pa- las cortinas.
jarillos? ¡Tan alegre Entretanto, Caperucita habla ido cogiendo flores. Cuando ya
tenla tantas que no po-
como está todo en el día llevar más, se acor-
bosque, y hl andas
dó de la abuelita y se
como si fueras á la
puso en camino de su
escuela!
casa. Al ver la puerta
Caperucita echó abierta, se admiró. Al
una mirada alrede- entrar, el cuarto le pa-
dor, y viendo cómo reció tan extraño, que
los rayos del Sol ju- pensaba:
gaban por entre los
—¡Dios mío, tengo
árboles y que el sue-
miedo hoy, y otros
lo estaba cubierto de
días me gustaba tanto
flores, pensaba:
estar con la abuelita!
--Si llevo á la abue-
—Y dijo ¡Buenos
lita un ramo de flo- días!»; pero no recibió
res, se alegrará: año contestación.
es muy temprano y
Entonces se acercó
llegaré á tiempo. á la cama y abrió las
Corrió al bosque y cortinas: allí estaba la
empezó á coger flo- abuela, con el gorro
res. Siempre que co- tapándole toda la cara
gía una pensaba que y hecha una facha.
más allá habría otra
—Pero, abuelita,
más hermosa toda-
;qué orejas tan gran-
... toma tete bollo y esta botella de vino...
vía, y de esta manera des tienes!
corría cada vez más
—Para poder oirte ye. polio eta ~libo do en,. -o.
.adentro del bosque. Mejor.
Pero el lobo se fué directamente á casa de la abuela y llamó
á la puerta. —Pero, abuelita, ¡qué ojos tan grandes tienes!
—¿Quién llama? —Para poder verte mejor.
---10aperucita, que te trae bollos y vino! ¡Abre! —Pero, abuelita, ¡qué manos tan grandee tienes!
—Empuja un poco la cerradura—exclamó la abuela;—estoy —Para poder agarrarte mejor.
débil y no puedo levantarme. —Pero, abuelita, ¡qué boca tan grande tienes!
—Para poder devorarte mejor.
B. P.—/V
16
242 CUENTOS DE GRIMM LA OAPINSUCITA ROTA 243
Y cuando el lobo hubo dicho esto, di.6 un salto de la cama miradas tan feroces, que si no hubiera estado en plena calle,
y devoró á Caperucha. se la hubiera comido.
Guando la fleta hubo saciado su hambre, se metió de nuevo —Cerremos las puertas para que no entre—diju la abuela.
en la cama, durmióse y empezó á roncar espantosamente. Poco después llamó
»biaba "por allí entonces un cazador, que al oir los ronqui- el lobo gritando:
dos se dijo: —labre, abuelita!
—¿Cómo puede roncar tanto esa anciana? Entraré S. ver si ¡Soy Caperucha, te
tiene algo. traigo bollos!
Hízolo así, y cuando se acercó á la cama vi6 al lobo. Pero ellas se calla-
—¡Por fin te encuentro, viejo tordo!—dijo.--Inace tiempo ron y no abrieron la
que venía buscándote! puerta; entonces sn-
Quiso apuntar con la escopeta; pero en el acto se le ocurrió bitise el lobo al tejado
que el lobo podía haber devorado á la'abuela y que acaso era y quiso esperar allí
aún tiempo de salvarla. No disparó el tiro, sino que tomando hasta que Caperucita
unas tijeras, empezó á abrir el vientre al lobo dormido, y des- se fuera á su casa por
pués de unos cuantos tijeretazos, de un salto salió la nula y la noche, para coger-
exclamó: la entonces en la os-
—¡Dios mío, cómo me he asustada! ¡Qué oscuro estaba en el curidad y devorarla.
vientre del lobo! Pero la abuela com-
Luego salió también la abuela, que apenas podía respirar. prendió lo que maqui-
Caperucha fué corriendo á buscar piedras grandes y con naba.
ellas rellenó el cuerpo del lobo. Delante de la casa
Cuando éste despertó, quiso levantarse; pero las piedras le habla una tinaja muy
pesaban tanto, que cayó en tierra y se mató. grande , y la abuela
Los tres se alegraron mucho: el cazador cogió la piel del dijo á la niña:
lobo, la abuela comió el bollo y bebió el vino que Caperucha —Toma el cubo,
había llevado y recobró sus fuerzas; y Caperucha pensaba: Caperucha; lleva á la
—Enrai vida volveré á desviarme del camino ni á andar por tinaja el agua en que
el bosque cuatWo mi madre mo- lo prohiba. se na cocido ayer la Oweradta INITS antelas aros..
carne.
Caperucita llevó mucha agua, hasta guapead toda la tinaja.
Cuando el lobo percibió el olor de la carne,' estiró tanto el
pescuezo para ver de dónde venía, que resbaló, se cayó del
Cuéntase también que un día que Caperucita llevaba de techo derechamente en. la tinaja y se ahogó. Caperucha se fué
nuevo bollos á su abuela, encontró otro lobo que quiso extra- contenta á casa y nadie se metió con ella.
viarla en el bosque. Pero Caperucha se fué derecha á casa de
la abuela, contándole que había encontrado al lobo y que le
había dado los buenos días; pero que le habla dirigido unas
. •



I PERR4U1S-

t& bd90 Sbtet~lLyvt-e,


Erase una vez un Rey y una Reina que estaban
muy tristes por no tener hijos; tan tristes, que no lo
podéis imaginar siquiera. Frecuentaban todas las es-

koALL's taciones termales del mundo; cumplieron votos, pere-


grinaciones, pequeñas devociones y novenas; todos
los recursos fueron probados, pero sin éxito. No obs-
tante, la Reina quedó por fin embarazada y dió a luz
una niña. Se celebró un espléndido bautizo; nom-
braron madrinas de la niña a todas las Hadas que pu-
dieron hallar en el país (fueron halladas siete) para
que, concediéndole cada una de ellas un don, corno
entonces tenían por costumbre las Hadas, la Princesa
reuniese de este modo todas las perfecciones imagi-
nables.
Terminadas las ceremonias del bautizo, regresó el
cortejo al Palacio del Rey, donde se había preparado
un gran festín para las Hadas. Pusieron delante de
cada una de ellas un cubierto magnífico en un estuche
de oro macizo, donde había un cuchara, un tenedor
y un cuchillo de oro fino, adornados con brillantes y
rubíes. Pero en el momento en que se disponían todos
a sentarse a la mesa vieron entrar a una vieja Hada,
a la que no habían invitado porque había estado más
de cincuenta años sin salir de una torre, y la creían
embrujada o muerta.
El Rey mandó que le pusieran un cubierto de oro,
pero no hubo manera de darle un estuche de oro ma-

96 PEREAULT CUENTOS DE HADAS 97
OiZO como a las demás, porque habían encargado tan. Al cabo de quince o dieciséis años, habiendo ido
sólo siete para las siete Hadas. Creyóse despreciada el Rey y la Reina a una de sus casas. de campo, su-
la vieja, y murmuró entre dientes ciertas amenazas. cedió que la Princesita, correteando un día por el
Una de las Hadas jóvenes que se hallaban a su lado castillo y subiendo de cuarto en cuarto, llegó hasta un
la oyó, y sospechando que iba a hacer a la Princesa desván en lo alto del torreón, donde estaba sola una
víctima de algún maleficio, apenas se levantaron las pobre anciana hilando su rueca. Esta buena mujer no
demás de la mesa, fué ella a ocultarse detrás de las . había oído hablar de la prohibición dispuesta por el
cortinas, con el fin de ser la última en conceder su Rey de que no se hilase con huso.
don y ver de reparar en lo posible el daño que la vieja —¿Qué estáis haciendo, buena mujer? — dijo la
hubiera podido ocasionar. Princesa.
Entre tanto, las Hadas empezaron 'a otorgar sus ----:Hilando estoy, niña hermosa — le contestó la vie-
dones a la Princesa. La más joven le concedió por ja, que no la conocía.
don que sería la persona más hermosa del mundo; --I Oh, qué bonito es I —repuso la Princesa —. ¿Y
la siguiente, que tendría el talento de un ángel; la cómo hacéis? Dejadme probar, a ver si sabré yo. ,
tercera, que pondría una gracia admirable en todas No bien hubo cogido el huso, como era muy viva
sus acciones; la cuarta, que bailaría a la perfección; - y algo atolondrada, y como, además, así lo ordenaba
la quinta, que cantaría como un ruiseñor, y la sexta, el decreto de las Hadas, se atravesó la mano y cayó
que tocaría maravillosamente toda suerte de instru- desvanecida.
mentos. La pobre vieja, en tan gran apuro, empezó a dar
Cuando llegó el turno del Hada vieja, ésta, mo- voces. Acudió gente de todos lados; erbgron agua
viendo la cabeza más de despecho que a causa de los al rostro de la Princesa, la desabrocharon, le golpearon
años, dijo que la.1Princesa se atravesaría la mano con las manos, le frotaron las sienes con agua de colonia;
un huso y moriría. pero nada la hizo volver en sí.
Tan terrible augurio hizo temblar a todos los asis- Entonces el Rey, que había acudido al ruido, re-
tentes y no hubo nadie que no llorase. En tal mo- cordó al punto la predicción de las Hadas, y juzgó que
mento, el Hada joven salió de detrás de la cortina, y el hecho era inevitable, puesto que las Hadas lo habían
dijo en alta voz estas palabras: anunciado ; y dispuso que se acostase a la Princesa
—Tranquilizaos, Rey y Reina, vuestra hija no mo- en la mejor habitación de Palacio, sobre una cama
rirá a causa del accidente: verdad es que no tengo cubierta con brocado de oro y plata. Tendida allí se-
bastante poder para deshacer del todo lo que ha hecho mejaba un ángel por lo bella; su desmayo no le había
el Hada anciana. La Princesa se atravesará la mano arrebatado los vivos colores de su tez, y Pus mejillas
con un huso, pero, en vez de morir, Caerá tan sólo eran sonrosadas y sus labios inrecían de Coral; tenía
en un profundo sueño, que durará den años, al cabo los ojos cerrados, pero se la oía respirar dulcemente, lo
de los cuales, el hijo de un Rey irá a despertarla. . que demostraba que no estaba muerta.
El Rey para evitar la desgracia pronosticada por El Rey ordenó que la dejasen dormir en reposo
el Hada vieja hizo publicar al punto un edicto, por el hasta que llegase la hora de su despertar.
cual se prohibía a todo el mundo hilar con huso y El Hada que le había salvado la vida por anunciarle
hasta guardar husos en casa, bajo pena de muerte. que debería dormir cien años se hallaba en el Reino de
7
98 P ERR AUL T CUENTOS DE ELLDSS 99
Mataquín, a doce mil leguas de allí, cuando le ocurrió únicamente desde muy lejos. Nadie dudó que esto era
el accidente a la Princesa; no obstante, se enteró del obra del Hada, para que la Princesa, durante su sueño,
hecho al momento, por un enanito que poseía botas no tuviese nada que temer de los curiosos. -
de siete leguas (eran éstas unas botas con las que se Al cabo de cien años, el hijo del Rey, que a la
corrían siete leguas por zancada). El Hada se puso en sazón reinaba, y que era de otra familia que la Prin-
camino inmediatamente, y al cabo de una hora se la cesa durmiente, cazando por aquel lugar, llegó muy
vio llegar en una carroza de fuego tirada por dragones. cerca del castillo ; preguntó qué eran aquellas torres
El Rey fué a darle la mano para que se apease de que veía asomar por encima de aquel vasto y espeso
su carroza. El Hada aprobó todo lo que el Rey había bosque. Cada cual le contestaba según .lo que había
hecho; pero como era un Hada previsora, pensó que oído contar.
cuando la Princesa despertase, se asustaría en gran Decían unos que era un viejo castillo. donde se
manera al verse sola en aquel viejo castillo. Entonces reunían los fantasmas; otros aseguraban que todas las
hizo lo que sigue: brujas de la región celebraban en él su aquelarre. La
Tocó con su varita cuanto había en el castillo, creencia más común era que vivía allí un ogro, que
excepto el Rey y la Reina; tocó a las ayas, a las da- se llevaba al castillo a todos los niños que podía coger
mas de honor, camareras, gentileshombres, oficiales, para comerlos a sus anchas. Se afirmaba aún que nadie
mayordomos cocineros, marmitones pinches, guardias podía seguirle, pues tan sólo él poseía la facultad de
suizos, pajes, criados; tocó también a los caballos que abrirse paso a través del bosque.
había en ras caballerizas, con sus palafreneros, y a El Príncipe no sabía a quién creer, cuando un viejo
los grandes mastines de los corrales, e incluso a la aldeano tomó la palabra y le dijo:
pequeña Puf, la perrita de la Princesa, que estaba —Príncipe: hace más de cincuenta años le oí con-
a su lado, en la cama. No bien los hubo tocado, que- tar a mi padre que había en el castillo una Princesa,
daron dormidos para no despertar hasta que lo hiciere la más hermosa del mundo; que debía dormir en él
su dueña, a fin de estar dispuestos a servirla en cuanto cien años, y que sería despertada por el hijo de un
los necesitase. Hasta los mismos asadores, que estaban Rey, a quien estaba reservada por el destino.
al fuego llenos de perdices y faisanes, se durmieron, El joven Príncipe, al oír tales palabras, sintió in-
y el fuego se durmió también. Todo ello quedó hecho flamarse su corazón, y no dudó un momento que era
en un momento, pues las Hadas no se entretienen él el Príncipe que debía dar Orna a tan grata aven-
nunca en sus cosas. tura. ImpuLsadd por el amor y la gloria, resolvió pe-
Entonces el Rey y la Reina, después de besar a netrar en el bosque y convencerse por sí mismo de si
su querida hija, sin que despertase, salieron del cas- era verdad lo que le decían. Apenas se dirigió hacia
tillo, e hicieron pregonar que se prohibía acercarse a el bosque, todos los árboles gigantes y las zarzas y
él. No era necesaria tal prohibición, pues en un cuarto los espinos se apartaron para dejarle paso.
de hora creció alrededor del parque tal cantidad de Al final de una ancha avenida vio aparecer el casti-
árboles, grandes y pequeños, de zarzas y espinos en- llo y el Príncipe se dirigió hacia él, observando con sor-
trelazados unos a otros, que no hubieran podido atra- presa que no le había seguido ninguno de sus hombres,
vesarlo animal ni hombre; de forma que tan sólo se ya que los árboles se habían ¡untado de nuevo des-
divisaban las puntas_ de las torres del castillo, y ello • pués de haber pasado él. No dejó por ello de seguir


CUENTO S DE HADAS 101
100 PERItALTJLT
fuso que ella, y no es de extrañar, ya que la Prin-
adelante: un Príncipe joven y enamorado es siempre cesa había tenido tiempo para pensar lo que había de
valeroso. Entró en un ancho patio, donde se le ofreció decirle. Es también probable (aunque la historia no
un espectáculo capaz de helar la sangre en las venas hable de ello) que el Hada bienhechora, durante tan
del más valiente: reinaba allí un silencio terrible, la largo intervalo, le hubiese procurado el placer de tener
imagen de la muerte reinaba por doquier y no se veían sueños deliciosos. Cuatro horas enteras estuvieron ha-
más que cuerpos tendidos de hombres y de animales, blando, y todavía no se habían dicho la mitad de
que parecían muertos. Comprendió, sin embargo, por las cosas que tenían que comunicarse.
la nariz granujienta y el rostro encarnado de los suizos, Entre tanto, el Palacio entero se había despertado
que estaban sólo dormidos, y sus capas, en las que con la Princesa; cada cual pensaba en cumplir su
todavía quedaban unas gotas de vino, demostraban obligación, y como no todos estaban enamorados, se
claramente que se habían dormido bebiendo. morían de hambre; la dama de honor, hambrienta
El Príncipe atravesó un gran patio enlosado de como los demás, se impacientó, y dijo en voz alta a
mármol, subió la escalera y entró en la sala de los la Princesa que la mesa estaba servida. El Príncipe
guardianes, que estaban formados en línea, con la cara- ayudó a levantarse a la Princesa, la cual estaba com-
bina al hombro y roncando a más y mejor. Atravesó pletamente y aun magníficamente vestida ; pero él se
varios salones llenos de damas y gentileshombres, dor- guardó muy bien de decirle que iba ataviada como su
midos todos, unos en pie y otros sentados; y entró, por abuela y que llevaba esclavina, aunque no era menos
fin, en una habitación toda de oro; allí sobre una cama, bella por eso.
cuyas cortinas estaban descorridas por todos lados, se Pasaron al salón de los espejos, donde cenaron,
ofreció a sus ojos el espectáculo más bello que hubiese servidos por los oficiales de la Princesa; los violines
presenciado jamás; una Princesa que parecía tener y oboes tocaron piezas antiguas, pero excelentes, aun-
quince o dieciséis 'nos, y cuya resplandeciente be- que no las tocase nadie desde hacía un siglo; des-
J
lleza tenía algo luminoso y divino. El Príncipe se pués de cenar, sin pérdida de tiempo, el gran limos-
le aCercó tembloroso y arrobado y cayó de hinojos nero casólos en la capilla del castillo, y la dama de
ante ella. honor les corrió la cortina. Durmieron poco (la Prin-
Entonces, como el encantamiento había tocado a cesa no tenía demasiada necesidad de ello) y el Prínci-
su fin, la Princesa despertó y miró al Príncipe con pe la dejó por la mañana para volver a la ciudad,
ojos cuya ternura no parecía propia de una primera donde su padre debía estar intranquilo por su au-
entrevista. sencia.
—¿Sois vos, Príncipe mío? — le dijo —. Hacía tiem- El Príncipe le dijo que se había perdido cazando
po ..Lue os esperaba. en el bosque, y que había dornido en la c;333aña de
El Príncipe, hechizado por estas palabras y toda- un carbonero, el cual le había cládo a comer queso
vía más por el tono con que habían sido pronunciadas, con pan moreno. Su padre el Rey, que era un bue-
no sabía cómo expresarle su gozo y su agradecimiento; nazo, creyóle; pero su madre no quedó convencida,
le aseguró solo que la amaba más que a sí mismo. Sus y viendo que casi todos los días iba de caza, y que
palabras brotaban de sus labios mal hilvanadas, pero siempre hallaba alguna razón para disculparse cuando
por ello gustaron más aún a la Princesa: poca elo- había pasado dos o tres noches fuera, no dudó ya de
cuencia, señal de amor. Estaba el Príncipe más con-

^
102 PERRAULT CUENTOS DE [Link] 103

que tenía algún amor oculto. El Príncipe vivió con --11,0 quiero! —dijo la Reina (y lo dijo en un
la Princesa más de dos años, y tuvo de ella dos hijos: tono de ogro que desea comer carne fresca) —, y quie-
el primero, que era niña, fue llamada Aurora, y al ro comerla con salsa de tomate.
segundo, que era niño, le pusieron Día por nombre, El pobre hombre, sabiendo que no se puede bro-
porque parecía más hermoso aún que su hermana. mear con los ogros, y menos con las hembras, tomó
La Reina dijo varias veces a su hijo, para pro- su enorme cuchillo y subió al cuarto de la pequeña
vocar sus confidencias, que era menester acomodarse Aurora. Ésta tenia entonces cuatro años, y al verle,
a las cosas de la vida, pero el Príncipe nunca se saltando y riendo se le echó al cuello y le pidió ca-
atrevió a confiarle su secreto ; la temía a pesar de ramelos. El mayordomo se echó a llorar y el cuchillo
quererla, pues era de raza de ogros, y el Rey se había se le cayó de las manos; se dirigió entonces al corral
casado con ella solamente por sus grandes riquezas; y degolló a un corderito, guisándolo en una 'salsa tan
incluso se rumoreaba en la Corte, que tenía las afi- excelente, que su ama le aseguró no haber comido
ciones de los ogros y que cuando .veía pasar a los nunca nada tan rico. Al propio tiempo, se había lle-
niños, le costaba un gran esfuerzo no echárseles en- vado a la pequeña Aurora y encargó a su mujer que
cima; por ello el Príncipe no le habló jamás de sus la escondiese en sus habitaciones, en el fondo del
amores. corral.
Pero cuando murió el Rey, lo que ocurrió al cabo Ocho días más tarde, la malvada Reina dijo a su
de dos años, y él se vió dueño y señor, declaró pú- mayordomo:
blicamente su matrimonio, y, con gran solemnidad, —Quiero para cenar comerme al pequeño Día.
fue al castillo a buscar a la Reina su esposa. Ella El mayodormo no replicó, resuelto a engañarle
entró en la capital, en medio de sus dos hijos, entre como la otra vez; fuése a buscar al pequeño Día, y le
el. entusiasmo del pueblo,, que le dispensó una mag- halló con su florete en la mano, esgrimiéndolo con-
nífica acogida. tra un mono gigantesco; y, sin embargo, no contaba
Algún tiempo después el Rey partió a guerrear más que tres años. Lo llevó a su mujer, quien lo
contra su vecino el Emperador Cantalabuta. Dejó la escondió junto con Aurora, y sirvió, en lugar del pe-
regencia del Reino a su madre la Reina, y le enco- queño Día, un cervatillo muy tierno, que la malvada
mendó en gran manera el cuidado de su mujer y de mujer encontró también excelente.
sus hijos mientras él permaneciera en la guerra, y Hasta aquí, todo había salido bien; pero una no-
club pensaba que sería por todo aquel verano. Pero no che- la malvada vieja dijo al mayordomo: •-
bien hubo partido, la Reina madre envió a su nuera —Quiero comerme la Reina en la misma salsa que
y a los niños a una casa de campo rodeada de bosques, sus hijos.
para poder satisfacer con mayor facilidad su horri- Entonces el pobre mayordomo dudó de si podría
ble deseo. engañarle una vez más. La joven Reina tenía más de
Algunos días después se presentó en la casa, y una veinte años, sin contar los cien que estuvo durmiendo;
tarde dijo a su mayordomo: su piel era, por lo tanto, un poco dura, aunque her-
—Mañana para almorzar quiero comerme a la pe- mosa y blanca; ¿cómo hallar, pues, en los parques
queña Aurora... un animal duro como ella? El mayordomo, para sal-
—1Ah, señora! — exclamó el mayordomo. var su vida, resolvió, pues, matar a la Reina, y subió

..........
104 PERRAULT CUENTOS DE HADAS 105
a su cuarto, con la intención de terminar pronto. Se culebras y serpientes, para echar allí a la Reina y a
excitaba a sí mismo, y entró en la habitación de la sus hijos, al mayordomo, a su mujer y a la sirvienta,
joven Reina con el puñal en la mano. Sin embargo, a los que había dado orden de traer con las manos
no quiso matarla por sorpresa; y le comunicó muy atadas a la espalda.
respetuosamente la orden que había recibido de la Estaban ya en el patio y los verdugos se disponían
Reina madre. a echarlos en la cuba, cuando el Rey, al que no se
—Cumplid con vuestro deber -- le dijo ella, ten- esperaba todavía, entró a caballo en el patio; había
diéndole su garganta —. Cumplimentad la orden que llegado en posta, y preguntó muy sorprendido qué
se os ha dado; yo iré a reunirme con mis hijos, mis significaba aquel horrible espectáculo. Nadie se atre-
pobres hijos que tanto amé —pues los creía muertos vía a explicárselo, cuando la vieja ruin, enfurecida
desde que se los habían quitado sin darle explicación por la presencia del Rey, se echó de cabeza en la
alguna. cuba, y fué devorada en un instante por los inmun-
—No, no señora —le contestó el pobre mayordo- dos animales que allí había mandado poner. El Rey
mo, enternecido —, no moriréis, y no dejaréis, sin em- no dejó de sentirlo, pues al fin era su madre, pero se
bargo, de [Link] con vuestros queridos hijos, pero consoló muy pronto con su hermosa mujer y sus hijos.
lo haréis en mi casa donde los he escondido, y enga-
ñaré una vez más a la Reina, 'dándole de comer una
corza en vuestro lugar. MORALEJA
La condujo en seguida a su casa, y dejándola abra-
zar a sus hijos y llorar con ellos, se fijé a preparar Para tener un esposo
una corza, que la Reina madre comió con el mismo rico, galante y juncal,
placer que si de la joven Reina se hubiese tratado. esperar con gran paciencia
Estaba muy satisre-cha de su crueldad, y se proponía no es cosa muy de extrañar.
decir al Rey, a su regreso, que los lobos, furiosos, Mas esperarle cien años
habían devorado a su esposa la Reina y a sus dos y ello durmiendo además,
hijos. no hallaras ya tal doncella
Una noche, mientras paseaba como de costumbre capaz así de esperar.
por los palios y corrales deI castillo para oler carne También enseña la fábula
fresca, oyó que, en una habitación de los + bajos, el que no por mucho tardar
pequeño Día estaba llorando, porque su madre la Rei- cuando llega es menos dulce
na quería mandarle azotar, por haber sido malo, y la dulce felicidad.
oyó 'también a la" pequeña Aurora pedir perdón para Mas las doncellas hoy día
su hermanito. tan impacientes están
La malvada mujer reconoció la voz de la Reina por ir llevadas del brazo
y de sus hijos y, furiosa por haber sido engañada, al resplandeciente altar,
con voz espantosa que hacía temblar a todos, ordenó que tan cuerda moraleja-
a la mañana siguiente que pusieran una gran cuba no me atrevo a predicar.
en medio del patio, y la hizo llenar de sapos, víboras,

1
0(01 G
-So1/4 1(010
:- 1-1.9JUYY\- ant
Cuentos de niños y del hogar

defensa, el rey no pudo hacer más que entregarla a u bunal, y La Bella Durmiente
éste la Condenó a morir quemada.
Cuando llegó el día en que tenía que ser l vada a cabo la
sen cia, había pasado precisamente el álti de los seis años Hace mucho tiempo había un rey y una reina que exclamaban
en los uales no le había estado permitido hablar ni sonreír. Y todos los días:
había c seguido liberar a sus queridos ermanos del poder del —lAy, si tuviéramos un hijo! —y no conseguían tener nunca
encantami nto. Las seis camisas estab errninadas solamente le uno.
faltaba á la 'Itima . el brazo izquier . Cuahdo la llevaban a la Entonces sucedió que, estando la reina uná vez en el baño, •
pira, puso las misas sobre sus b zos y, cuando ya estaba arriba saltó un sapo del agua al suelo y le dijo:
y el fuego iba a pezar a arder irt5 a su alrededor y en ese mo- —Tu deseo será cumplido. Antes de que pase un año traerás
mento llegaron lo seis cisnes olando. Entonces vio que su libe- un hijo al mundo. .
radón se acercaba • su co zón dio saltos "de alegría. Los cisnes Lo que el sapo había dicho se cumplió y la reina dio a luz una
revolotearon alrededo d ella y descendieron a la altura necesa- niña tan hermosa. que el rey. no cabía en sí de gozo y organizó
ria para que ella les pu echar las camisas por encima, y cuan- una gran .fiesta. No sólo invitó a,sus parientes, amigos y conoci-
do los rozaron, se cayo el plumaje de cisnes y sus hermanos dos, sino también a las hadas para que le fueran propicias y le
aparecieron con su parlen umana. Solamente al más peque- mostraran su afecto. En su reino eran trece, pero como solamente
ño le faltaba el b zo izquierdo n su lugar tenía un ala de cisne tenían doce platos de oro para que comieran ellas, tuvieron que
en fa espalda_ S abrazaron ayrse n, y la reina fue hacia el rey. dejar a una en casa. La fiesta se organizó con todo lujo, y cuando
que estaba to lmente confuso y, com zando a hablar, le dijo: estaba llegando al final, las hadas obsequiaron a la niña con sus
—Que o esposo, ahora me está pe itido hablar y revelarte dones maravillosos. La una con virtud, la otra con belleza, la ter-
que soy i ente y se me ha acusado en fal cera con riquezas, y así con todo lo que se pueda desear en este
Y I contó el engaño de la vieja, que le ha 1". arrebatado y es- mundo. Cuando once habían expresado ya sus deseos, entró de
cond o a sus tres hijos pequeños. Para gran ale del rey fue- pronto la decimotercera y, como quería vengarse de no haber
ro raídos los pequeños. La mala suegra fue atada, castigo, a sido invitada, sin saludar ni mirar a nadie, dijo en voz alta:
la pira y convertida en cenizas. E. rey y la reina junto co sus her- —La hija del rey se pinchará a los quince años con un huso,
manos vivieron muchos años en paz y felicidad. y morirá!
Y sin decir ni una palabra más, se dio la vuelta y abandonó la
sala.
Todos se habían asustado, cuando en esto se adelantó la duo-
décima, que todavía no había pronunciado su gracia. Y como no
podía anular la mala profecía, sino solamente aminorarla, dijo:
—No será una muerte, sino un profundo sueño de cien años
en el que caerá la hija del rey.
El rey, que quería preservar a su hija querida de la desgracia.
dio la orden de que fueran quemados todos los husos del reino.
En la joven se cumplieron todos los dones de las hadas, pues
era bella, discreta, cordial y comprensiva, de tal manera que todo
el mundo que la veía la quería. Sucedió que en el día en el que
cumplía precisamente quince años, los reyes no estaban en casa y
la muchacha se quedó -sola en palacio. Entonces escudriñó todos
los rincones, miró todas las habitaciones y cámaras que quiso y
llegó finalmente a una vieia torre. Subió la estrecha escalera de a
caracol y llegó ante Ulla pequena puerta. En la cerradura había El buen anciano le quiso hacer desistir de su empeño, pero él
una llave oxidada, y cuando le dio la vuelta, la puerta se abrió y no hizo caso alguno de sus palabras.
en el pequeño cuartito estaba sentada una vieja con un huso que Habían transcurrido ya los cien años, y había llegado el día en
hilaba hacendosamente su lino.
el que la Bella Durmiente tenía que despertar. Cuando el hijo del
—Buenos días, anciana abuelita —dijo la hija del rey—. ¿Qué rey se aproximó al seto de espinas, no había más que grandes y
haces? .
hermosas flores que se hacían a un lado por sí mismas y le deja-
—ES'toy hilando —contestó la vieja meneando la cabeza. ban pasar indemne. Cuando hubo pasado, se volvieron a trans-
—¿Qué cosa tan graciosa es eso que salta tan alegremente? formar en seto. En el patio de palacio vio a los caballos y a los pe-
—dijo la muchacha, cogiendo el huso y queriendo también hilar. rros de caza a manchas tumbadps durmiendo; en el tejado esta-
Apenas había tocado el huso, se cumplió el conjuro y se pinchó ban !as palomas, que habían escondido la cabecita bajo el ala. Y
con él en el dedo. En el preciso momento en que sintió el pincha- cuando llegó a la casa, las moscas dormían en la pared, el cocine-
zo, cayó sobre la cama que allí había y se sumió en un profundo ro en la cocina tenía todavía la mano como si quisiera agarrar al
sueño. Y el sueño se enseñoreó de todo el palacio; el rey y la rei- pinche y la sirvienta estaba sentada ante el gallo negro que tenía
na, que acababan de llegar y habían entrado en el salón real, em- que desplurar. Siguió adelante y vio en el salón a toda la corte
pezaron a dormir y toda la corte con ellos. Se durmieron también tumbados y durmiendo, y en el trono estaban durmiendo el rey y
los caballos en el establo, los perros en el patio, las palomas en el la reina. Siguió avanzando y todo estaba tan silencioso que podía
tejado, las moscas en la pared, e incluso el fuego que chisporro- oír su propia respiración; finalmente llegó a la torre y abrió la
teaba en el fogón se calló y se durmió, y el asado dejó de asarse, y puerta del pequeño cuarto en el que dormía la Bella Durmiente.
el cocinero que quería tirarle de los pelos al pinche, porque había 'Allí yacía ella, y era tan hermosa, que no pudo apartar la mi-
tenido un descuido, lo dejó y se durmió. El viento se calmó y en rada, se inclinó y le dio un beso.i Cuando la rozó con el beso, la
los árboles delante de palacio no se movió una hoja más. Bella Durmiente abrió los ojos, se despertó y le miró dulcemente.
Alrededor del palacio comenzó a crecer un gran seto de espi- Luego descendieron juntos, y el rey se despertó y la reina y toda
nos que cada día se hacía máLgrande, y finalmente cubrió todo el la corte, y se miraban unos a otros con ojos atónitos. Y los caba-
palacio y creció por encima de él, de tal manera que no se podía llos se levantaron en el patio, los perros de caza saltaron menean:
ver nada de él, ni siquiera la bandera del tejado. Por el país corrió do el rabo, las palomas en el tejado sacaron la cabeza de debajo
la leyenda de la Bella Durmiente del Bosque, que así llamaban a del ala, miraron a su alrededor y volaron en dirección al campo;
la hija del rey, de tal manera que de tiempo en tiempo llegaban las moscas siguieron arrastrándose en la pared; el fuego en la co-
hijos de reyes y querían penetrar en el castillo a través del seto. cina se enderezó y llameó e hizo la comida; el asado comenzó de
Pero no era posible, pues las espinas los sujetabart como si tuvie- nuevo a asarse, y el cocinero le dio al pinche una bofetada que le
ran manos, y los jóvenes se quedaban allí prendidos, no se podían hizo gritar, y la sirvienta desplumó al gallo. Y Se celebró la lujosa
librar y morían de una muerte atroz.
Pasados muchoá años llegó un príncipe al país y oyó cómo un boda del hijo del rey con la Bella Durmiente, y vivieron felices
hasta el fin de sus días.
anciano hablaba del seto de espinas y decía que detrás debía ha-
ber un palacio en el cual la maravillosa hija del rey, llamada la
Bella Durmiente, dormía desde hacía cien años, y con ella dor-
mían también el rey y la reina y toda la corte. El sabía también
por su abuelo que habían venido muchos hijos de reyes y habían
intentado atravesar el seto de espinas, pero que se habían queda-
do allí prendidos y habían tenido un triste final. A esto dijo el
joven:
th... —No tengo miedo, yo quiero entrar y ver a la Bella Dur-
miente.
-tí":
g
1/4 ity-0-1.,
a Cuentos de l'arruan. [Link].: Centro Edilor de
Graciela Montes. Estudio preliminar
América Latina, Biblioteca Básica Universal, _1982.

..---)
11201-0-1-1-0-f-
Un académico atípico ;

En 1691 Charles Perrault tiene sesenta y tres años y se ha dado a conocer lo


suficiente en la Francia de Luis _XIV. Académico desde hace veinte años ya desplegó sus
frentes de lucha en favor de los Modernos en la famosa querella con los Antiguos, ya se
peleó áridaniente y falta poco para que se reconcilie precariamente con loikau, ya intrigó Y,.
en la corte Yprestó servicios al absolutismo desde su puesto de seeretariosle_Coibert, ganó
bastante dinero, hizo amigos y enemigos, compty poemas de circunstancias y esbozó
ensayos de literatura comparada. En ese año el adate Lavau lee en la Academia su primer
cuento: La marquesa de Stilluses o La paciencia de Griselda. Tres años después
Griselda reaparece, pero esta vez junto con riel de Asno y Los deseos ridículos en un
volumen que lleva por titulo Cuentos en verso.
los Cantes de ma mete .L'oyeL [Link] py emites dm
En enero de 1697 ararecen
~aseé avec des moralitez (Cuentos de mamá Oca, ¡lisiarías o cuentos del pisado
No hay mención de autor, pero la edición contiene en cambio una
con moralejas).
dedicatoria a Mademcliselle (Elizabeth Charlotte de Orléans, la sobrina de Luis XLV) firmada
por Pierre Darmancour, el hijo menor de Charles. Aunque al parecer Perrault nunca en su
vida reconoció como propios esos cuentos, después de su muerte todos los editores y
adjudicárselos, suponiendo que un pudor de académico le habla
críticos acordaron en
su producción. La cuestión, como deja en claro Soriano
impedido admitir [Link]
Los cuentos de reamar, Erudición y (militantes populares, no
en su insoslayable ensayo
es tan sencilla, tiene sus zonas oscuras y sus matices, pero no cabe duda de que Charles tuvo
una parti4paciónim_poitante en la redsceión [Mal de los cuentos en prosa y es casi seguro
que las morajejasleperténeceo por completo.
Ese breve corpus de ocho. enenloscii prosa y tres , verso corrió una suerte
extraordinaria. Se convirtió en la obra más popular en Francia, trascendió al resto del
mundo, fue reeditada infinidad de veces y con total falta de respeto por infinidad de editores.
Su público privilegiado era el infantil y eso parecí autorizar a los editores a mutilar, deformar
o
y adaptar el texto según su mejor parecer.
Ese asombroso éxito de los cuentos -fundamentalmente de los cuentos en prosa- se
debla, según coincidjan en afirmar todos los críticos, a su gran fidelidad al cuento oral.
Incluso pudo parecer que Perrault resultaba un recopilador h la manera de los Grimm.
Y sin embargo no es así. Si bien es cierto que de las fuentes posibles de Perrault -las
escritas (Straparola, Basiho) y las orales (tanto los cuentos de viejas corno los libros azules,
especie de folletines del sido XYll que no eran sino desprofijas manifestaciones eScritas de
las ti-adiciones orales)- fueron las orales las que más pesaron, también es cierto que Pensult
actuó no masiva pero si drásticamente sobre esas tradiciones, adaptándolasa sy MOilleill0

histórico. 1.
1. Por un lado suaviza o directamente suprime rasgos que no es dificil adivinar que
habrían podido contrariar el gusto, los prejuicios o la moraide su época. Recordemos por
ejemplo que en sus versiones originales tanto Griselda como la esposa de Barba Azul deben
,b t
a)
1)
a) ra 2 0-
te2 FD g

afrontar el suplicio -del destierro Y de la muerte respectivamente- desnudas, y que en las


versiones más comunes de Caperetrita Rojo
el lobo invita a la niña a COM& trozos de carne
de su propia abuela. Los cuentos no sufren por eso mayor daño; en realidad esos rasgos
estaban ya tan
alejados de su experiencia ritual que resultaban no sólo chocantes sino
hicomprensildes.
Penault se adapta a su público, que es el de la .
Academia tal vez pero sobré todo al
mundano de.
los_salones, los herederos de "preciosos y preciosas", que gustan de los torneos
literarios, aprecian los bordados lingaisticos y la galantería.
Pero está además, y es esto sin duda lo más notable, la ironia
Perrault, que invade
los cuentos y mina los cimientos de lo maravillosos tradicional. La ironía de Perrault actúa
corno tina erítica histórica, en duro estilo que las denuncias de Etayle y %mande, dos
perseguidores de mitos y supersticiones, pero en el mismo sentido, Perrault desmitifica
mitos que conserva, los exorciza desits.
IQS
demonios y loa ermvierteirremediablenerneeil
'cuentos del pasado"t en reliqtrias.

No es una actitud nueva en Perrault, paladio del ejército Moderno en la querella.
Desde mucho antes del detonante Siglo de Luis el ayude
que revolucionó la reunión de la • ,
Academia del 27 de entro de 1687 al asegurar que "pueden compararse 'sin temor a ser
'Mulo/ el siglo de Luis y el bello siglo de Augusto", cuando se burlaba de la
Eneida, y por
slipuesto después con el
l'andan Infle los Antiguos y los Modernos y los Hombres
ilustres que surgieron en Fúmela durante este sigla,
Perrault siempre abogó por la
historia. Con él y con algunos otros comienza a'gestarse en Francia la conciencia de tiempo
histórico. La humanidad está en camino; en eso coinciden todos, la cuestión es delerthinar si
avanza o retrocede. Perrault es oriModerno y no • ,duda de la superioridad de lo nuevo subí e

1C1 modo Pevratilt

Y es precisamente ton Moderno el que se pone a adaptador de cuernos de viejas.


Entonces todo sucede ¿orno si esta primera -y tal vez más difundida- recopilación de
cuentos populares fuese simultáneamente una invalidación de esos cuentos ,como si los ¡Sal!
afirmara y los negara al mismo tiempo.
La ambivalencia se pone de manifiesto en cuanto uno se aproxima a los textos. Se
podría decir que se oyen a la vez dos cuerdas, que coexisten dos puntos de vista: el del
[Link] que da la carne del relato, la sucesión de acontecimientos, el desenlace, Y el
del narrador Perrault que al repetir esos cuentos oídos se desliza del punto de vista
tradicional y adopta uno nuevo, critico con respecto al anterior. Esa contorsión obliga al
lector a una doble lectura del derecho y del revés, horizontal y ligeramente oblicua.
Esta manera de renarrar, este modo Pen-
at ilt, es radicalmente distinto en su actitud
con respecto al material recopilado del que ponen de manifiesto los Grimm. Perrault parle
de dos firmes convicciones: en print& lugar, hay un movimiento natural del progreso que se
manifiesta en la historia literaria como en otros campos y que necesariamente privilegia a los
Modernos con respecto a los Antiguos y, en segundo lugarren toda sociedad la clase
dominante es más culta y por lo tanto más Moderna. Esas convicciones convalidan una
actitud de injerencia deliberada y de "irrespetuosa" desenvoltura con respecto al material
folklóticolLos Grimm, en cambio, buscan en ese material la
Volkgeist perdida para una
clase dominante afrancesada pero conservada en las capas populares. el punto de partida se
convierte en punto de llegada, el pasado es la verdadera nieta puesto que lwy un deseo de
recuperación y de retorno; de ald la actitud de extremado respeto y prescindencia con
respecto a las versiones recogidas.
Entendámonos bien:A.1a3 intervenciones de Perrault no son groseras ni exageradas,
pero bastan para teñirlo todo con una leve Might Es bien sabido que precisamente la
originalidad de Perrault con respecto a otros cultores de la moda de los cuentos de hadas de
su tiempo consiste en conservar la frescura délos giros, la sencillez, la. frontalidad de las
versiones populares. No convierte esos cuentos en ensayos preciosistas y sin embargo los
SC la voz del pueblo y sin embargy también se oye el tpurinullo de
modifica, !tunea deja de Oil-
Perrault.
Ese efecto como ettereofónito se liacellviclente en cuanto nos acercamos al texto.
Mediante procedimientos aveces sutiles, otras casi imperceptibles, Perrault nos obliga a la
doble lectura. Basta una ligera observación, dicha como al pasar, y las encantadoras
princesas y doncellas revelan súbitamente su dimensión concreta de mujeres, asoma una
punta de sátira y ya no es posible volver ingenuamente al texto popular. ¿Cómo volver a ver
sin ironía a la hija del rey que se enamora locamente del marqués de Carabás en cuanto éste
le dirige un par de miraditas tientas aunque respetuosas? ¿Corno no Sonreír ante la jovencita
que en cuanto Barba Azul muestra sus tesoros decide que ya no tiene tan azul que digamos
la barba y que es en realidad un señor fino y cortés, y cómo no reír abiertamente cuando nos
enteramos de que invierte la fortuna heredada de su marido muerto en casarse con otro
señor tan "fino y cortés"- se reitera idéntico el giro- corno el primero? En una sola frase el
procede a una rápida tasación de las joyas que arroja por la boca la
príncipe de Las hadas
jovencita amable: ¿quién podrá ya desprender esta dimensión llgUI era de su imagen de
príncipe encantador?
Hay además una constante que remite incesantemente al lector a una época histórica
concreta, obligándolo a abandonar la atemporalidad del tetan) primitivo: la moda. Hay una
la casa
remisión permanente a los usos, a las maneras de vestirse, de agasajar, de decorar
propios de la clase alta de París durante el reinado de bits XIV. Barba Azul es
evidentemente un burgués en ascenso que posee casas de campo, vajilla y mobiliario que se
ajustan a lo que los contemporáneos de Perrault consideraban la última palabra en confort y
que resulta con ese cuello tan
lujo. La Bella es linda, sin duda, pero es un horror lo denniziée
siglo XVI. A los reyes apesadumbrados por no tener hijos no se les ocurre sino viajar a las
termas, según las costumbres profilácticas de las clases acomodadas de París. Las crueles
para el tocado en la
lienitanastras de Cenicienta se afanan por conseguir sus mouches
mercería más prestigiosa de la ciudad.
asume en los cuentos de hadas una
Estas referencias a la moda, este aggiornamento,
función semejante a la que tiene en la literatura burlesca. El burlesco. estaba tan de moda
comolos cuentos de hadas: lo habla inaugurado Scarrón con su Tifón y su Virgilia
y el mismo Perrault había ensayado el género junto con sus hermanos y su amigo
disfrazado
Los dioses y héroes paganos, disfrazados de carteros,
Beaurain en la fingida burlesca.
malvestidos y groseros, pierden su dimensión heroica, descienden del Olimpo y se mezclan
con las miserias morales, Anquises está satisfecho: ha logrado instalarse en el Lacio con una
renta de mil librarEl procedimiento que emplea Perrault en los cuentos no es diferente,

3
aunque es, si, más contenido y sola io; no reemplaza la visión tradiciOnal Por la ¡maga
sailtica sino que permite que las <los coexistan.
1 lay tres oportunidades, sin embargo, en las que Perrault abandona su murmullo
irónico y levanta la voz proponiendo una modificación en el desarrollo del relato. Son tres
oportunidades en las que el comentario satírico invade el relato modificando la conducta de
los personajes e incluso el desenlace. En esas ocasiones Perrault no reemplaza la versión
tradicional por la propia, pero expone la suya a continuación de la primera, como una
segunda opció'n para que el lector -necesariamente critico- elija la que prefiera_ Pero no es
preciso que se vuelva coercitivo; luego de leer su versión es imposible ya quedarse
ingenuamente con la primera.
En Piel de 45110 dice Perrault que diee el cuento que quiso el azar que un rico anillo
de la joven se deslizara en la masa de la torta que debe enviarle al príncipe, pero él -Perrault-
duda de que eso sea cierto y sugiere otra versión -avalada por supuestas atitoridades
populares- según la cual la muchacha, para asegurarse el futuro, lo coloca allí
deliberadamente. Piel de Asno nos guilla un ojo 1..lintras el príncipe engulle la torta.
En Etiquete el del Copete rió bien acaba de relatar la transformación del monstruo en
'iconos() joven pone en duda lo que acaba de decir y sugiere que tal vez no sea sino el efecto
del amor, capaz de lograr que un hombre jorobado no parezca a los ojos de su amada sino
refleuxivo y meditabundo.•
En Pidgarcifit lisa y llanamente sugiere reemplazar el final tradicional por otro más
acorde con la época: Pulgarcito no habría heredado el tesoro del Ogro y si en cambio habría
hecho buen uso de las bolas de las siete leguas para actuar como mensajero entre las
parisinas ansiosas de noticias y sus amantes soldados.
l'ay además un ámbito exclusivo de [Link] [Link]ón_no_entra: las
moralejas. Alli expresa una moral bastante peculiar y campea la sátira: la voz popular ha
callado, Poliaun eleva la suya. hay un solo cuento -Capa-adía Roja- en el que Perrault no
interviene sirio al final. Es un cuento breve, directo, frontal, sin comentarios, Pero en cuanto
el lobo termina de engullirse. a Caperucha viene la moraleja y resulta entonces que el lobo no
era sino un galán y que Capet imita acaba de dar el mal paso. El lector debe redimensionar
iápidamente el relato, releerlo en la memoria, reubicado: ya no podrá volver a leerlo
ingenuamente. •
Y resulta, entonces que Perrault, que parece estar tan cerca de la fuente oral, dala
literatura popular, de los primitivos cuentos de hadas, termina por ser más corrosivo a la
larga <vicios preciosos y preciosas que adaptaban a sus perífrasis floridas esos relatos. Esos
engendros cultos jamás lograron revertir sobre el pueblo; en cambio los sencillos, directos y
sabrosos cuentos de Perrault si volvieron al pueblo, a tal Punto que hicieron que cayeran en
el olvido algunas versiones y apuntalaron otras.

El "amigo del pueblo"

Tal vez sea este el momento de detenerse y reflexionar un poco sobre la relación
entre Pm rault y el pueblo. Etiquetado a menudo, tal vez por propia sugerencia, como
"amigo del pueblo", Perrault no manifestó, sin embargo, a lo largo de su vida sino una sólida
adhesión a su propia dase social.
t
i:,...]
Nacido en 1628 eh el seno de una familia burguesa de larga data, acomodada y culta,
con abuelos comerciantes pero padre abogado, Charles Perrault se avino sin el menor asomo
de rebeldía a transitar los carriles "naturales": estudiante de lens en el colegio de Beauvais,
comisionado de su hermano Pierre -el receptor de finanzas- bajo Fouquet, luego secretario
de Colbert y miembro conspicuo de la Academia Francesa, fue basta 1292 año de su
muerte, un burgués irreprochable. Si fue algo jansenista lo fue como muchos miembros de su
un periodo de descontento con el poder constituido. Si fue cartesiano lo fue sin
clase ea de su catolicisno, como el propio Descartes, por otra parte. Si alguna vez se quejó
desmedro
de que el rey cercenara privilegios en su familia pagó con creces sus quejas sirviéndolo con
la Pequeña Academia. Por lo
esmero en la empresa de endiosamiento que llevaba a cabo
demás fue siempre leal al clan Perra", se esforzó por acrecentar su patrimonio y 'el de sus
kr manos, frecuentó la vida mundana cuino corrispondia a su posición. "Nada hace pensar
que sus ideas acerca del pueblo difiriesen en lo más mínimo de las de sus pares.
En realidad, por poco que se detenga uno en los textos ve surgir un sentimiento
Griseida evoca la figura idealizada
levemente paternalista y francamente despectivo. Si bien
de una pastora imposible, "moza tan fernmsa", de acuerdo con los cánones estéticos de la
época, los sirvientes -que son pobres que están mucho más a mano- son objeto de burla: no
pueden provocar sino risa los dedos rechonchos, ennegrecidos y rojizos de las criadas que
pretenden descaradamente entrar en el anillo de Piel de Asno; los lacayos son más haraganes
Cenicienta.
que lagartos, los cocheros son peores que ratas, parece leerse entre lineas en
Además los pobres no saben administrarse: en cuanto tienen un poco de dinero lo malgastan
y compran, como la madre de Pulgarcito, tres veces más carne de la que pueden consumir;
cuando tienen todo al alcance de la mano no se les OCUITe nada mejor que pedir una vara de
.
morcilla. -
Claro está que Perrault es un miembro inteligente de la burguesía y conoce que en
ese pueblo hambreado hay un poder latente, poder que es preciso controlar y ajotar a toda
costa ¿Por qiié no permitirles pasear pór las Tullerías -argumentará con Colbert- y
- contemplar la gloria de la monarquía? Eso los apaciguará. ¿Porqué no dejarles sus cuentos,
sostábolas,.convenientemente moralizadas? Eso los distraerá. Y los instrUirá.
(je los efectos que Perrault se propuso están los efectos que
Pero resultalue además-
Perrault produjo, seguramente muy a pesar suyo. Porque ese Perrault, que precisamente por
ser miembro de la burguesía ha alcanzado un estadio crítico de pensamiento, se maneja COD ..
la historia, novedad, por otra paste,
la bateria cartesiana y se siente capacitado para criticar
IPA' tomar los cuentos, viejos y
-panel-
que sólo algunos de sus contemporáneos con
populares, y pasarlos por el tamiz de su critica hace surgir la sátira, el humor y la segunda 1
lectura..Y cuando ese producto revierta al pueblo será un producto nuevo y inovador. '
¿Acaso esas moralejas que suelen equiparar la ética a la conveniencia social y la pemianente
puesta al día de los viejos temas no resultan necesariamente desmistificadores? Al fin y al
cabo ese tipo de contradicciones abundan en la historia. No era menor la paradMa en la que
se vela atrapada la clase dominante que debla a la vez mantener al pueblo en la ignorancia
1 para garantizar su sumisión e instruirlo lo suficiente como para convertirlo en una mano de
obra adecuada a la nueva tecnología de producción.
que arranca los cuentos de su
Ese movimiento general de aggiornamento,
atemporalidad y los obliga a insertarse en la historia, y por lo tanto los critica y los
desmitifica, es típicamente perratiliráno y es además arrasador. Nada resulta tan respetable
que no pueda ser cotidianizado. Ni Siquiera la ética.
Perraull justifica su recopilación en el prólogo a los Cuentos en verso por la "moral
útirque entrañan. Considera (lile son historias "instructivas y amenas". "En todas ellas -dice-
la virtud es recompensada y en todas castigado el vicio. Todas tienden a demostrarnos cuán
ventajoso es ser honesto (boom/ tiene en esos años connotaciones urbanas: significa
"cortés", "amable"), paciente, avisado, trabajado', Obediente, y cuántas desgracias les
suceden a los qfie no lo son". Y el autor del envio. a Mademoiselle en los Cuentos de Mamá
Oca asegura que lodos los cuentos encierran una moral muy sabia.
No satisfecho con, esa moral que, segun asegura, se desprende naturalmente de los
textos, Puntal explicila una o dos moralejas en verso al terminar cada cuento. Pero la
moral de esas moralejas no resulta demasiado elevada a fin de cuentas: la cortesia tarde o
temprano se ve recompensada, vestirse bien es importante para medrar, es útil contar con
padrinos para abrirse paso en el inundo, las jovencitas inexpertas deben tener cuidado con
los galanes insinuantes. Son más bien•reglas de conveniencia social, consejos de viejo zorro
que sirven además para ir recortando .unaidealastante misoffina de la mujer, que no sólo
coincide Sino que contradice la imagen ofiCial de Perrault -la que expresa en la Apología de
las mujeres, por ejemplo-: las mujeres son curiosas, astutas, coquetas, charlatanas y, para
colitibi mandonas.
La mano de Perrault está en todas partes. No malogra los cqpittos _tradicionales, pero
los transforma, [Link] de_su Ingenuidad. Se convierten en un producto nuevo donde el
contrapunto permanente entre la voz popular y la culta alcanza momentos de exquisito
equilibrio. En el geinal Plagaren°, por ejemplo, donde alternan, sin anularse, el humor y la
tensión, donde el chiste no hace desaparecer el horror ni el miedo invalida la sonrisa, como
en esa estupenda escena, entre trágica y ridicula, en la que Pulgarcito se entera de que acaba
de escapar de los espantos del bosque para caer en la casa de un Ogro comechicos y después
de evaluar rápidamente la situaCión resuelve: "Preferimos que sea el señor el que nos coma".
Graciela Niuntes. Estudio preliminar a Cuentos de los linos. Grinsni.. [Link].: Centro
Editor de América Latina, Biblioteca Básica Universal, 1981.

Los Crimin ItijUllibvn- G.


Jakob Ludwig y Wilhelm [Link], al parecer, todo: una misma
canta en Cassel, cuando asistían a la escuela pública y subsistían, después de la muerte del
padre, gracias a la generosidad de Una tia; una misma habitación en Ivlarbuip,o, donde
estudiaban leyes y coMenzaban a despertar al nuevo pensamiento alemán en las ciases de
derecho de Sayigny, y siempre, hasta el final de sus vidas, uh mismo techo, los mismos
libros, los mismos bienes. 'También comparten la fama. Y si bien fue Jakob el más
productivo de los dos, el gran filólogo y el hombre público, los Cuentos unieron
indisolublemente su nombre al de Williehp y clAtinaron a ambos a trascender hasta iniestro
siglo como los "hermanos
. . Grato .
Jakob era el mayal; habia nacido en 12a5, un alio antes que Willielm. Es Jakob el
que traba un contacto más estrecho con el profesor Savigny en la Universidad de Ivlarburgo.
Savigny lo invita a colaborar con él, lo hospeda en París, le da acceso a su amplia biblioteca.
"Aleinimia ataba por entonces bajo la dominación franCesa -una concreta dominación
militar que no hacia sino culminar nna antigua dominación cultural-, a tal punto dominada
que el francés era desde tiempo atrás y por decreto de Federico It la lengua oficial de la
Academia de Berlín. Pero Comenzaba a germinar la resistencia: mientras los aliados
preparaban la estrategia contra Napoleón, poetasjdosofos e historiadores luchaban por
imponer un nuevo movimiento, una nueva teoría del conocimiento, Una nueva estética: el
romanticismo.
En ese contexto de dominación francesa un movimiento opuesto a la Auftlanuig,
heredera del siglo de las luces, tiene necesarkunente un tinte político muy preciso. El
romatiticisnlo alemán no puede pues confundirse con el romanticismo francés. El nuevó
estilo de pensamiento es, claro está, semejante: al intelectualismo analítico y discursivo se
contrapone un irracionalismo que coalla en las fuerzas profundas, en los imperativos del
instinto y de la emoción, en lugar de exaltar el presente en detrimento del pasado le vuelve
la mirada nostálgica hacia el pasado en busca de las ralees y el "alma" nacional, frente al
racionalismo matematicista se afirma el vitalismo existencialista.
Pero lo que puede leerse en Francia corno reacción nostálgica de los aristócratas
despojados de sus privilegios que, al no poder oponerse al ascenso vertiginoso de la
burguesia, idealizan un pasado prestigioso, tiene necesariamente otros matices en Alemania
La vuelta al pasado que signa toda la producción romántica alemana responde
fundamentalmente a la búsqueda de la identidad propia de una nación dominada.
El maestro de los Grimm, SaVigny, un hombre clave de su tiempo, fundador junto
con Humboldt, Fichte y Schleiennacher de la Universidad de Berlin, formulaba por entonces
su teoria del derecho y oponla al tiniversalismo del derecho romano la originalidad del
derecho gerinánicoylas tradicioneá y las instituciones no son sino encarnaciones del alma
colectiva (Volkgeist), que también se expresa en la hiel aura y el folklore.
Al volver a Cassel luego de su estada en Paris Jakob ya está seguro de su elección:
tiene una posición política clara y sabe qué es lo que quiere hacer. También él va a buscar la
l'olkgeixr de su pueblo en un Medioevo poco transitado, en las leyendas y los poemas, pero
sobre Indo en la lengua. Wilhelm comparte ennisiasmos..
Poco después ambos consiguen emplearse corno bibliotecarios. Eran años de grandes
descubrimientos en las bien nutridas, flamantes e inexploradas bibliotecas, donde se
acumulaban documentos y manuscritos de diversa Elliigiiedad en buena medida ilegibles. El
esfuerzo de Jakob y de ~dais de los grandes filólogos contemporáneos, como 130ecklr,
Wolf, Schelegel y Bopp, se concentra en desentrañar el sentido de [Link] donde
seguramente puede hallarse la Volkgeist y la ideni idad, por devolver el sentido a la letra
muerta.
La filolortia no era un entretenimiento para iniciados; formaba parte del movimiento
general de la cultura, era también un modo de hacer política. Jakob Grimm pudo congeniar
muy bien su paciente labor de bibliotecario e investigador con su asistencia al Congreso de
Viena luego de la derrota del ejército napoleónieo y con dos misiones diplomáticas a Paris
para reclamar precisamente la deVolución de los libros sustraídos por los franceses luego de
la iitvasión.
Primero en Cassel, luego en Gottingen, n ' • amente en Cassel y, en los últimos años
de si: vida en Berlín, como miembro prestigioso dei Academia de Ciencias, takob organizó
bibliotecas, dictó clases sobre derecho antiguo, gratniMea histórica, historia de la literatura y
diplomacia, explicó viejos poemas germánicos, comentó la Germanio de Tácito y desarrolló
una vastísima y provechosa labor de investigación Filológica.
Wilhelm, en cambio, alternaba Sus actividades de bibliotecario e investigador con la
de folklorista y recorría las calles del pueblo recogiendo diehos, giros, cuentos. Fue en esas
recorridas que trabó relación. cortViehmannin, la campesina de Zwevart. Y Éle esa mujer "de
rostro enérgico y agradable", de "mirada clara y penetrante" la que le proporcionó la mayor
parte del material folklórico viviente, una especie literaria totalmente novedosa..
Los Grimm recogían cuentos, dice Paul flázard, —casi como si persiguieran
mariposas; y el hecho es que su primer cuidado consistía en cogerlos aún vivos." Los
cuentos merecían el cuidado que se les prodigaba; todos los románticos sabían desde Herder
que los cuentos llevaban encerrados "los vestiffios de late del pueblo, de su intuición
sensible, de su vigor y de sus instintos, de un estado de alma en el que se sueña porque no se
sabe, en el (pie se cree porque no se ve y en el que se actúa con todo el brio de un alma
todavía intacta, que no ha sufrido ninguna cultura". •
Mi surgieron en 1812 Los Kinder uncí Ilasistrinrchen Trienios para los
Imitar).
No son un fenómeno aislado, por supuesto. En 1780 M'usaos habia publicado sus
Cuentos populares alemanes y algunos años después &enluto y [Link] El cuerno
del muchacho. Y antes de que culmine el siglo aparecerán los Enetilyr de
Ander•sen, los Sueñosjimio a una chimenea francesa de Volkmann-Leander y A/ este del
sol' al oeste de la lima de Arhjomsen y ?vicie, para no mencionar sino algunos ejemplos.
1.o novedoso de la antología de los Grimm radica en la actitud que adoptan los
recopiladores con respecto al material, en su prescindeneia, en su rigor de folkloristas.
A partir de entonces se han multiplicado los registros de cuentos folklóricos; se han
recogido cientos de miles de versiones de cuentos de todo el mundo. Y Id notable, sobre
todo si se piensa en los buscadores de Volkgrist, es que los mismos cuentos, con algunas
val iaciones locales, aparecen tina y otra vez en distintas parid del mundo, a tal punto que
los temas pueden reducirse a tinas pocas decenas. Pero no es ese un tematque preocupe a los
minina cos.
Lo que sí es privilegio de ellos,. a pesar de que puedan registrarse antecedentes, es la .
revalorización masiva de. la literatura que había sido alguna vezpopolar y que poco apoco
habiasido_relegada al público infantil. El interés . sigue vivo. Llovieron Modas y
explicaciones, se trazó un itinerario de migraciones para justificar las semejanzas temáticas,
se habló de personificación de fenómenos naturales, de pensamientos básicos innatos, de
arquetipos. Actualmente los cuentos 'son abordados por antropólogos, lingüistas, psicólogos,
críticos literarios e historiadores de la religión.
9 A lakob y Willtelm Guillan les quedará para siempre la gloria de haber sido los
primeros en escuchar con atención y respeto los relatos del pueblo.

Los cuentos de los Griffin'

La colección de Cuentos de los hermanos Grimm no sólo incluye los llamados


cuentos maravillosos o de hadas sino también fábulas, cuentos chistosos, anécdotas
trashumantes y narraciones que no llegan a cuajar en cuento pero que dan razón de
personajes o creencias del folklore local, como La ondina o El señor Korhev. Pero los
cuentos de hadas son la flan mayoria y son además los que perjuraron hasta hoy revertidos
nuevamente a un público infantil, objeto no ya de las naturales transformaciones que
acompañan a la transmisión oral sino de deformaciones editoriales bastante menos
vivificantes. Vale la pena pues detenerse en ellos para tratar de comprender ese modo tan
peculiar de narrar que despierta criticas y ejerce seducción.
Los [Link].s tienen, no cabe duda, una inpy especial relación con la verdad;
lona la vez veraces e inverosniiiles y sin embargo no son ambiguos.
Es curioso que desde el campo pedagógico algunos -como Rousseau o, salvando una
considerable distancia, la Muy diocioehesca Madama de Catáis- los hayan condenado
sencillamente por fantáSticos y mentirosos y otros -emito consecuencia de cierto tipo de
psicologisino y ya entrado el siglo XX- por excesivamente crueles, crudos y bestiales, es
decir por "naturalistas". Unos no perdonan la irracionalidad, otros no perdonan la
sinceridad.
Porque si bien no puede discutirse que las casitas de mazapán, las varitas mágicas,
las brujas cotnechicoS, los gigantes, los principes-sapos y los espejos que hablan resultan
inverosímiles, tampoco habrá quien( niegue que sorlyerdaderos y_muy reales el hambi
muerte , el miedo a ser abandonados y sobre todo el deseo de reparación, el poderoso deseo
de sobrevivir. Y en última instancia son éstos y no otros los temas de estos cuentos.
Cuando Bruno Bettelheim responde a las criticas de la pedagogía rescata el cuento
de hadas precisamente por esa cualidad de fidelidad a la vida. Frente a la literatura para
tunos que niega impulsos primitivos y emociones violentas, el cuento de hadas tiene la virtud
de tomar en serio esas ansiedades y esos dilemas y de darles un tratamiento frontal.
En realidad estos temas son abordados siempre por el _wavitia debidas, [Link]
ritual: lo-que se narra es un único camino lineal, desde el dallo o la carencia hasta la
reparación o la abundancia pasando, según el caso, por pruebas, fracasos, peligros, ayudas
ocasionales, retrocesos.-Vladimir Propp ha dedicado varios trabajos a la desciipción de esta
forma peculiar del cuento, que lo hace tan reconocible, y redujo la multiplicidad anecdótica
.34
a unas pocas litlItiOlICS
elementales que se dan en encarnaciones muy variadas, es verdad,
pero que no sólo aparecen siempre sino que aparecen siempre en el mismo orden.
[Link] alineamiento ritual de la narración, según los estudiosos de los mitos, delatIsit
vinculación con prácticas concretas -ftindamentalmente 'el rito de iniciadón de las sociedades
primitivas- ya perimiclas en la época de circulación del cuento, pero aún reconocibles en aún
rcennocilileSen érala casa en el bosque, las adolescentes dormidas, los árboles pródigos
tienen aniecedenles muy acotados en la praxis.
Al modificarse el contexto histórico, dirá Propp, los ritos van haciéndose primero
marginales y condenables para la ideología oficial y
luego incomprensibles: el mito se
transforma en cuento.
e
Este original ritual ala vez que apoya la cualidad de fidelidad a la vida, contribuye a
iluminar otra cualidad doble y aparentemente contradictoria del cuento: su concreción y su
Unicidad.
Los cuentos de hachas son concretos porque su discurso se remite siempre a seres,
ámbitos y cosas visualizables y "taligibles". en la narración, por fantásticos que sean, a
~hiedras de cabellos muy largos ya brujas de ojos rojos, a .moscas que se quedan pegadas
en la mermelada ya agujas que pinchan, y porque toda la narración se materializa en
acciones concretas (matar, comer, cortar, asar, do luir), hasta el punto de que la envidia de
las madrastras se concreta en ponerse negras, y ni rica en pensamientos d intenciones: los
personajes no reflexionan en general acerca de la ituación sino que actúan.
Estos actos concretos se encadenan en un serie tan apretada que no existe siquiera
la posibilidad de detenerse a pensar: el encantarni no aparece asi como único, sin opciones:
el principe no puede sino salvar a la bella porque s típicamente un salvador, corno se verá
liceo.

No hay lucha entre el bien y el mal sino en re buenos y. malos, que se enlazan en un
combate sencillo, concreto, visible.
Los malos se reconocen fácilmente porqu son tan feos Como sus acciones (con la
única excepción de la madrastra de Blancanieves uyo papel la obliga a una belleza ritual)
Y su maldad no se reduce a una vaga intencionalic ad, a sentimientos negativos o palabras
hirientes sino que se corporiza en actos muy inequ voces: las madrastras quieren
aunase el
hígado y los pulmones de sus hijastras, las magas legan
a los príncipes, duermen (matan) a
las bellas, asan a los niños.
Pero ..concreción del cuento de hadas es na concreción peculiar:
porque ge da
.
dentro . del marco de la Unicidad. Los personajes n• tienen nombre: son "'Una ;tiejá''',
-"un
príncipe", "un sastre", "un campesino" o bien tic en nombres simbólicos, ligados con la
final» que desempeñan (Bella Durmiente, Bram- nieves, Cenicienta, Caperucii a
illgarculo) o nombres vulgares equivalentes a "cm lquier nombre" (como Ilansel y
Gretel).
Los ámbitos y los objetos también son tipicos, no e los describe ni se los individualiza, no
tienen rasgos que los distingan de otros individuo. de su misma clase ( son "el bosque", "la
casa la torre", "el reino"). Al ser típicos, perso ajesuárribito's y_ol2jelos_carecen_de
historia: no han llegado a ser lo que son ni se pue< e pensar en una prolongación de sus
peripecias más allá de un eterno y congelado final
Es como si el cuento tirase un cuento neer a de los signos -símbolos- que remiten a
las cosas, 'o como si los referentes de esos signos u o ¡besen los individnos'sino las clases, los
arguelipos.
Esta peciliaridad explica la distancia, el extrañamiento saludable que permite•a los
niños oir que un lobo se come a una nena y no asustarse, enterarse de que unos path es
abandonan a sus hijos ene! bosque y no sospechar siquiera la posibilidad de un destino
[Link] tipicidad que se 'desencadena con el litúrgico "habla una vez" -que es como
decir siempre y nunca, en otro. tiempo, en otra dimensión- es toda una garata ia: nadie nos
amenaza, estarnos a salvo.
Y volviendo a los orlgenes
. rituales. y a las formas elementales se puede comprender
que los concretos sean tipicos por tener que ajustarse a una funcionalidad estricta dentro de
una severa economía de narración, de modo que nunca y casi nunca rebasan esa
funcionalidad.
Este modo de ser de los Cuentos de hadas da cuenta dé sus limitaciones -es
impensable en ellos un discurso realista en el knlido histórico del término, son impensables
los delicados matices a la manera de Andersen-,:pero también da cuenta:de su asombrosa
posibilidad de condensar el discurso en vigorosisimas imágenes: la pobreza de flansel y
Gretel, para poner uno de los ejemplos más hermosos, se reduce Sin mayores matices y
típicamente al hambre- situación .inicial de carencia que se reitera al comienzo de las dos
escenas de abandono y que se corporiza en las imágenes de los niños coMparliendo un
pedazo escaso de pan duro-, y es ese énfasis en la situación lipica y despojada de matices el
que permite que suda con una fuerza extraordinaria la genial imagen de la casa de ~zapan
y chocolate.
N.
A ruiváLis ists. exItaita._

MITO, LEYENDA Y CAMINO DEL HÉROE

Es de origen folklórico, su transmisión es oral y pertenece al género


narrativo.
En un sentido amplio, cuando hablainos de mito, nos referimos al conjunto
de figuras simbólicas, de relatos ejemplares, de estructuras de sentido, que han
servido de núcleo a la organización y desarrollo de todas las culturas y que la
humanidad ha conservado por múltiples vías.
La tradición oral abarca todas esas vías de conservación de los símbolos
tanto en forma oral como escrita, pero también a través de los ritos, celebraciones,
cultos, fiestas, bailes, cantos, pinturas y monumentos. Vemos, en realidad, que en el
seno de una cultura integrada como lo son las culturas antiguas o las culturas
primitivas, todas las formas de vida individual y comunitaria se relacionan con los
mitos o estructuras de sentido fundantes, que son las que proporcionan el modelo,
las que dan una base de conocimiento y orientan al hombre en el mundo.
Con una acepción más restringida, la palabra mito se la utiliza tanto en el
sentido de "invención, fábula, ficción", como en el de "historia verdadera", y por lo
tanto, "sagrada, ejemplar y significativa", tal como lo entendían las sociedades
arcaicas. Para las sociedades primitivas, el mito proporcionaba modelos de
conducta humana y le daba significación y valor a la existencia, justificaba el
comportamiento y la actividad del hombre. Este relato simbólico, presente en
múltiples formas y versiones, es parte de la formación cultural de un pueblo.
Su vigencia corresponde a la mentalidad religiosa de los pueblos y de los
individuos. El mito cuenta una historia sagrada; relata un acontecimiento que ha
tenido lugar en un tiempo primordial, el tiempo fabuloso de los comienzos. Cuenta
cómo, gracias a las hazañas de los seres sobrenaturales, una realidad ha venido a la
existencia, ya sea el Cosmos, una especie vegetal, un comportamiento humano o
una institución. Se narra cómo algo "ha comenzado a se?', no se habla de lo que ha
sucedido realmente. Describe irrupciones de lo sagrado o sobrenatural en el
mundo, lo cual le da fundamento. Para Mircea Eliade, "el mito se considera como
una historia sagrada y, por lo tanto, una historia verdadera, puesto que se refiere
siempre a realidades. El mito cosmogónico es verdadero, porque la existencia del
mundo está ahí para probarlo".
Para la comunidad, donde tiene vigencia, el mito es verdad, aunque no sea
una verdad literal. Es una verdad aceptada, incorporada, más allá de su
racionalización. Para la conciencia mítica, el tiempo primordial emergió de golpe,
no le precedió ningún otro tiempo porque no podía existir tiempo alguno antes de la
aparición de la realidad relatada por el mito. En contraste, el tiempo profano tiene
principio y fin.
Los mitos revelan una serie de acontecimientos que tuvieron lugar en un
pasado lejano, anterior al hombre. El tiempo es, entonces, ahistórico, pero cada vez
que se narra en el marco de una celebración y acompañado del ritual que le
corresponde, se actualiza, se anula el tiempo: no hay pasado ni futuro, solo
presente porque los hechos son siempre idénticos.
Los mitos ofrecen una explicación del mundo y de su propio modo de existir
en el mundo, y al rememorarlos, al reactualizarlos, repite lo que los dioses, héroes
o antepasados hicieron ab origine. Constituyen una especie de saber primario, de
gran riqueza, que no es fácilmente traducible a nivel racional, pero que alimenta las
emociones, la sensibilidad y la imaginación de los hombres. Por eso, conocer los
mitos es aprender el secreto del origen de las cosas, y ese conocimiento va
acompañado de un poder mágico-religioso. Al recitar los mitos, se reintegra este
tiempo fabuloso y uno se hace contemporáneo de los acontecimientos evocados, se
comparte la presencia de los dioses o de los héroes. Es decir, al "vivir" los mitos, se
sale del tiempo cronológico y se desemboca en un tiempo "sagrado". No se trata de
un conocimiento exterior, sino de un conocimiento que se vive ritualmente; es una
experiencia religiosa, porque se reactualizan acontecimientos significativos y
fundantes, porque se asiste nuevamente a las obras creadoras de los dioses. No es
una conmemoración, sino su reiteración. Se vuelve a ese tiempo primordial,
prodigioso, sagrado, y la historia es ejemplar.
Los escenarios remiten a una geografía particular, anterior a la humana: un
mundo sin luz o sin montañas, o todo agua o sin ella... Muchas veces se nombran
lugares concretos: el monte Olimpo, o la ciudad de Jerusalén. Desde el punto de
vista mítico, no hay contradicción entre los espacios reales y los sagrados, dado que
a partir del ritual, estos escenarios se reinauguran como los espacios del mito,
donde suceden los hechos relatados.
Sus personajes son dioses, semidioses, rans míticas anteriores al hombre
como los gigantes o los atlantes, y seres sobrenaturales, y su comportamiento ha
modificado la condición humana. Si el mundo existe, si el hombre existe, es porque
los seres sobrenaturales han desplegado una actividad creadora en sus comienzos.
Por ej., si determinada tribu vive de la pesca, es porque en los tiempos míticos un
ser sobrenatural enseñó a sus antepasados cómo capturar y asar los pescados.
Cuando un hombre protagoniza un mito es un héroe, por supuesto es muy
particular en varios sentidos: es superior a los demás ya sea por su fuerza
(Hércules), su ingenio (Ulisés) o por su origen (a veces, su padre o madre es un
dios: Aquiles); tiene una misión que cumplir y, al llevarla a cabo, cambiará el
mundo conocido de manera defuntiva, por ejemplo, Prometeo que les roba el fuego
a los dioses para ofrecérselos a los humanos de manera que puedan iluminarse,
calentarse, cocinar y forjar armas.
La finalidad del mito es sagrada, suele ser asociado al ritual y al dogma,
expresa las creencias del pueblo, de la comunidad que le dio origen.

El relato mítico
El mundo simbólico, que se presenta cifrado en figuras e imágenes, se
despliega en forma de historias o relatos, que todas las culturas poseen como clave
de su desarrollo. El relato mítico no sólo es contado, sino también representado por
dibujos y figuras, esculpido, recordado en monumentos arquitectónicos.

2
Se clasifican en:
Cosmogónicos: origen del mundo.
Antropogénicos: creación del hombre.
Comunitarios o nacionales: de significación para un grupo humano.
Escatológicos: dan sentido a la historia.
Soteriológicos: contienen una clave de salvación personal.
O Etiológicos: explican o justifican ispectos culturales.

El mito es un producto social, carece de autor, es anónimo, pertenece al


grupo social que lo relata, se encarna en una tradición oral colectiva. No se sujeta a
ninguna transcripción y su esencia es la transformación. El emisor, creyendo
repetirlo, lo transforma, y el receptor recibe un mensaje de origen sobrenatural.

LA LEYENDA

Es de origen folklórico, su transmisión es oral y pertenece al género


narrativo.
La leyenda -a diferencia del mito- es una narración oral o escrita, en prosa o
en verso, con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos y que
generalmente quiere hacerse pasar por verdadera o fundada en la verdad, o ligada
en todo caso a un elemento de la realidad. Se transmite habitualmente de
generación en generación, casi siempre de forma oral, y con frecuencia sufre
transformaciones: supresiones, añadidos y modificaciones, aunque no se llega a
deformar la esencia del hecho histórico o verdadero que le sirve de base.
Una leyenda -a diferencia del cuento maravilloso- está ligada siempre a un
elemento preciso: espacio y tiempo reales, un objeto, personaje histórico. Siempre
encuentra su motivación en hechos reales, pero comparte con el mito la tarea de
dar fundamento y explicación a una determinada cultura. Surge como fruto de la
creación de un individuo y logra luego la aceptación popular, porque responde a las
inquietudes o sentimientos colectivos. De esta manera, adquiere carácter tradicional,
al ser repetida a través de las generaciones. En general, las leyendas presentan una
estructura simple, con un solo motivo narrativo. Están relacionadas con una persona
o una comunidad, o con un monumento, un lugar o un acontecimiento, cuyo origen
pretende explicar, por ejemplo, las leyendas etiológicas. Pueden ser también
religiosas, profanas o mixtas, según el tema que traten; de origen popular o erudito.
Contienen casi siempre un núcleo básicamente histórico, alrededor del cual se ha
ampliado en mayor o menor grado, con episodios imaginativos o procedentes de
otras leyendas, lo cual recibe el nombre de "contaminación". En otros casos, los
elementos históricos pueden estar ausentes.
Sin importar su extensión —aunque por lo general es corta—, se clasifican por
sus temas:
a) Religiosas: historias de justos y pecadores, pactos con el demonio, doctrina
de reencarnación, episodios de la vida de santos.

3
Sucesos naturales: terremotos, diluvios, con propósito moralizador.
Históricas: episodios guerreros, identificación de ruinas y monumentos,
historias de linajes familiares, peregrinaciones.
Explicativas: características de los animales, origen de las plantas y sus
virtudes curativas, explicación de los fenómenos atmosféricos (viento,
trueno), interpretación de las formas del relieve geográfico (montañas,
ríos).

El tiempo en el que transcurren las leyendas es el del hombre, es histórico,


cercano al oyente. Las referencias o marcas temporales que aparecen son siempre
cercanas al narrador y a su auditorio: son expresiones cuyo objetivo es hacer creíble
la historia.
Los escenarios: la geografla es conocida por los hombres, se nombran lugares
cercanos al narrador y su público para dar mayor fuerza a lo que se narra. También,
muchas de estas obras justifican el origen del nombre de un lugar: monte, río, valle,
volcán, lago, etc.
En cuanto a los personajes, además de los dioses y semidioses, están presentes
algunos de la religión católica tales como: Jesús, la Virgen María o san Pedro.
También se presentan otros definidos como legendarios (el Pombero, Drácula, el
Hombre Lobo, etc.), los héroes (rey Arturo, Manco Capac, etc.) y legendarios-
populares, cuya existencia histórica es recreada por los distintos pueblos
adaptándola a las características de un héroe, tales los casos del Gauchito Gil, la
cantante Gilda, la Difunta Correa, entre otros. Son personas que han vivido entre
los hombres y que por las características de sus vidas y de sus muertes, permanecen
en la memoria colectiva. El pueblo las recuerda y les atribuye poderes mágicos más
allá de la muerte: curan se les hacen promesas, cumplen deseos, ayudan a los vivos.
Su finalidad es explicativa, pues expresan las creencias de un pueblo, de modo
que las personas tienen fe en ellas y creen que lo que relatan es verdadero, y
además, son referencia/es y admonitorias.

En el siglo XIX, durante el Romanticismo, surge la leyenda literaria, por lo


tanto, pierde su carácter de 'anónima. El autor fija la historia en un lugar y tiempo
precisos, los cuales permanecen inmutables, sin sufrir adaptaciones. Si bien la
temática se origina en la tradición, el autor se preocupa por lograr originalidad en el
tratamiento del tema, de modo que su elaboración resulta de mayor complejidad.
Deja de ser la explicación de creencias par transformarse en una poetizarión de la
realidad, en una recreación poética.

CAMINO DEL HÉROE

El Héroe de las mil caras


El héroe de las mil caras es un libro publicado en 1949 por el mitógrafo
estadounidense Joseph Campbell que trata el tema del viaje o camino del héroe, un

4
patrón narrativo que se ha encontrado en mitos, leyendas, historias sagradas,
literarias y populares. Según el autor, el héroe suele pasar a través de ciclos o
aventuras similares en todas las culturas: resumido en la triada: Separación-
Iniciación-Retorno.
Joseph Campbell, a lo largo de la obra, señaló las coincidencias entre
diversos mitos, pasajes religiosos, leyendas, tradiciones y sueños personales de
distintas culturas y épocas alrededor djl mundo. Aplicó los principios del
psicoanálisis como método de aproximación, principalmente el estudio de los
símbolos y los arquetipos propuestos por Carl Gustav Jung, para presentar las
mitologías como una manifestación de la mente humana encaminados a
representar y resolver algunos dilemas de la especie.

Aventura del Héroe


Campbell describió el camino o jornada del héroe como un ciclo en donde
primero se abandona, se es atraído, arrastrado o se avanza voluntariamente lejos del
hogar, internándose en un mundo lleno de amena7as y pruebas; para esto debe
cruzar el primer umbral en donde puede encontrar una sombra, guardián, dragón o
hermano que se le opone y a la cual debe denotar o conciliar. Luego puede entrar
vivo o descender a la muerte a un reino de oscuridad, o mundo de fuerzas poco
familiares, pero íntimas, algunas de las cuales lo amenazan. El héroe tiene que
resolver pruebas o acertijos, en ocasiones con la ayuda o guía de un mentor. En la
cúspide de su aventura se le presenta una prueba suprema y recibe su recompensa,
esta puede ser un matrimonio sagrado, el reconocimiento del padre-creador, la
propia divinización o también, si las fuerzas permanecen hostiles, el robo del elixir
(o su desposada). Hacia el final emprenderá el regreso, ya sea como emisario o
como fugitivo. Al llegar al umbral del retorno, dejará atrás a sus rivales,
emergiendo del reino de la congoja o resucitando y trayendo el don que restaurará
al mundo.

El Camino del Héroe propiamente dicho

Las acciones míticas o legendarias de los héroes tienen un propósito


determinado: lograr el triunfo en una misión o conseguir un objeto para el beneficio
de una comunidad.
Le_5
En estas narraciones se repiten secuencias narrativas más pequeñas que
Joseph Campbell denomina MITEMAS (unidades semánticas con sentido, menores
que el total del relato y que se encuentran en todos los mitos, leyendas y cuentos :y—
folklóricos), que se organizan en tres ETAPAS: la Partida, la Búsqueda y el
Regreso.

Estas tres etapas y sus diferentes mitemas conforman el camino del héroe
descripto a continuación:
La Partida
El héroe abandona su hogar, su mundo normal y comienza su misión. Los mitemas
de esta etapa son:
*La llamada de la aventura - Al héroe se le presenta un problema desafio o
aventura.
*Reticencia del héroe o rechazo de la llamada - El héroe rechaza el desafío o
aventura, principalmente por temor al cambio.
*Encuentro con el mentor o ayuda sobrenatural - El héroe encuentra un mentor que
lo hace aceptar la llamada y lo informa y entrena para su aventura o desafio.
*Cruce del primer umbral - El héroe abandona el mundo ordinario para entrar en el
mundo especial o mágico a buscar un objeto que se le pidió o a cumplir una misión.

La Búsqueda
Es la etapa más extensa, abarca gran número de episodios y es cuando el héroe
lleva adelante la búsqueda y apropiación del objeto que necesita o cumple su
misión. Los mitemas que suelen figurar son:
*La noche peligrosa - El héroe debe mostrar que vence a la oscuridad y al temor de
las tinieblas.
*El bosque - El héroe debe encontrar su camino en ese ambiente lleno de amenazas.
*La mujer como tentación - La mujer puede desorientar al héroe en su misión,
hacer que olvide lo que debe hacer (la inversa es válida, la heroína tentada por un
hombre...)
tEl laberinto - El héroe debe encontrar la salida del laberinto para continuar su
camino.
*Las pruebas - El héroe debe superar distintas pruebas, normalmente tres, para
obtener el objeto buscado o cumplir su misión. Encuentra aliados y enemigos a su
paso, de modo que aprenderá las reglas del mundo especial.
*Descenso al inframundo - El héroe debe viajar al mundo de los muertos y sortear
una prueba dificil, traumática y suprema, que debe llevar adelante con éxito.

El Regreso
El héroe emprende la vuelta a su comunidad para entregar el objeto pedido o
comunicar la realización de la misión. Los mitemas de esta etapa son:
*La persecución del enemigo - Una vez que el héroe consigue apropiarse de lo que
busca o terminar su misión, es perseguido plor su enemigo y debe vencerlo.
tEl nuevo cruce del umbral - El héroe regresa a su hogar, a su mundo conocido.
*La posesión de los dos mundos - El héroe es reconocido por su comunidad, y
sintetiza, de esta manera, el pasado con el nuevo mundo que comienza gracias a él.

Según J. Campbell, este camino puede ser recorrido muchas veces por el
mismo héroe y los mitemas pueden aparecer en otro orden o se pueden repetir en
varias oportunidades.

6
El camino del héroe es una constante en las culturas de todo el mundo, ya
que representa la búsqueda de todo ser humano: el encuentro consigo mismo y sus
"poderes", un lugar en la sociedad, la aceptación y el reconocimiento de los
demás. Alcanzar este propósito no es fácil, y puede llevar toda una vida. Estos
relatos nos muestran que es posible, a pesar de todas las dificultades y obstáculos, y
nos alientan a continuar adelante. En esto reside su atractivo para público de todas
las edades.

HÉRCULES, EL HÉROE CLÁSICO

Hubo una vez un héroe que tuvo la fuerza y la astucia para vencer a fletas,
monstruos y tiranos. Pero fue sometido por los celos y la locura.
Hércules era hijo de una de las aventuras extramaritales de Zeus, el padre de los
dioses de Grecia, con una mortal de nombre Mcmena. Su ascendencia lo hizo un
semidiós y una de las víctimas del odio de la diosa Hera, esposa de Zeus. Esta diosa
le envió a su cuna dos enormes serpientes y el héroe, de tan sólo ocho meses, tomó
una en cada mano y las estranguló.
Hércules recibió una esmerada educación para templar su carácter violento e
impulsivo, y controlar su fuerza sobrehumana. Se convirtió en un magnífico
arquero y lanzador de jabalina. Sin embargo, la diosa Hera persistió en su aversión
y cuando vio al joven héroe dulcemente casado, le envió a la diosa de la locura. En
un rapto, Hércules terminó con la vida de su esposa, Megara, y sus tres hijos.
Destrozado por semejante atrocidad, se castigó con el destierro y consultó al
oráculo de Delfos acerca del mejor modo de expiar sus crímenes y alcan7ar la
inmortalidad. La pitonisa lo envió a servir durante doce años a su primo Euristeo,
rey de Micenas.
Para este nefasto rey, fiel a Hera, Hércules debió cumplir Doce Trabajos, que todos
los habitantes de Grecia consideraban imposibles de realizar. Estranguló al
gigantesco león de Nemea, de piel invulnerable con la que el héroe vistió a partir de
entonces y, además, usó su terrible cabeza como yelmo. Cortó y quemó las cabezas
mortales de la monstruosa Hidra del pantano de Lema. Capturó a la cierva de
Cerinia, de cascos de bronce y cuernos de oro; al jabalí de Enmanto; a los bueyes
del pastor de tres cabezas llamado Gerión, y al enloquecido toro de Creta, padre del
Minotauro. Limpió los establos llenos de estiércol del rey Augias, desviando dos
ríos, y después lo destronó, porque no le pagó los servicios. Ahuyentó las aves del
lago Estínfalo, de alas, picos y garras de hierro, que comían carne humana.
Alimentó con la carne de su propio dueño a las yeguas antropófagas del tirano
Diómedes, que solía nutrirlas con extranjeros. Le quitó el cinturón de Ares, dios de
la guerra, a Hipólita, la reina de las Amazonas, y robó manzanas de oro
provenientes del jardín de las Hespérides, custodiado por una terrorífica serpiente-
dragón. Su última misión fue raptar del Hades, el reino subterráneo, a Cerbero, el
perro guardián de tres cabezas que guardaba las puertas de los Muertos. Para todos
estos trabajos, Hércules se valió de su fuerza, astucia y alguna que otra ayuda.

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En su primer matrimonio, Hércules mató. En el segundo, con Deyanira,' encontró la
muerte. El centauro Neso intentó violar a su mujer y Hércules lo hirió con una
flecha. Neso, moribundo, alcanzó a decirle engañosamente a Deyanira que con unas
gotas de su sangre podría preparar un filtro mágico que retendría el amor de su
esposo Hércules. Tiempo después, Deyanira dudó del comportamiento de su marido
y aprovechó que le había mandado pedir una túnica ceremonial para empaparla con
la pócima. Resultó ser un poderoso veneno que ardió en contacto con la carne de
Hércules. Deyanira vio lo que había hecho, no pudo soportarlo y se suicidó.
El héroe, con intenso sufrimiento, encendió una pira para arrojarse y así terminar
con su vida, pero hubo truenos, cayó el relámpago de Zeus y en una gran nube
Hércules ascendió al cielo. En el Olimpo, morada de los dioses, Hércules se casó
por tercera vez. Pero con esta boda no mató ni murió. Encontró la tan ansiada
inmortalidad de la mano de Hebe, su nueva mujer, diosa de la juventud eterna.

TESEO Y EL MINOTAURO

Teseo fue uno de los héroes más célebres de la antigua Grecia. Sus orígenes, no
obstante, escondieron un gran secreto. Su madre, Etra, se había casado con el rey de
Atenas llamado Egeo, quien, convencido de que Teseo era hijo suyo, lo dejó al
cuidado de su esposa y le dijo que cuando Teseo fuera lo suficientemente grande y
fuerte como para Qoder tomar su espada y sus sandalias, que había dejado bajo una
pesadísima roca en el altar de Zeus, fuera a buscarlo para reclamar el trono de
Atenas como heredero.
Teseo creció fuerte y un día decidió visitar a su padre. Fue así como movió la roca
del altar de Zeus con facilidad, sacó la espada y las sandalias de su padre, el rey, y
emprendió viaje a Atenas.
Sin embargo, Poseidón, el dios del mar, era su verdadero padre. Esta divinidad lo
amó y ayudó siempre en el más profundo silencio.
En el camino, Teseo se encontró con numerosas dificultades, que pudo sortear
gracias a su fortaleza, habilidades varias, destrezas físicas, e ingenio inigualable. En
el viaje, fue atacado por el bandido Perifetes, que asesinaba a los caminantes con
una maza de hierro. Teseo lo enfrentó, le dio muerte y obtuvo la maza, un arma
invencible que él mismo utilizó para defenderse de sus enemigos desde entonces. El
segundo problema fue cuando se topó con Sinis, un hombre tan fuerte que doblaba
los pinas y engañaba a los viajeros que decidían prestarle ayuda. Este ataba a sus
presas a un árbol ya doblado y luego lo loltaba, catapultando al incauto por los
aires, quien moría por la caída. Teseo utilizó el mismo procedimiento para
deshacerse de este individuo. Después, no sólo cazó a la feroz cerda salvaje de
Cromión, sino que también capturó al toro blanco de Poseidón, agarrándolo por los
cuernos y sacrificándolo en honor del dios Apolo.
Ya en Atenas, viajó a la isla de Creta para terminar con el Minotauro, monstruo
mitad hombre, mitad toro, que pedía como sacrificio a hombres y mujeres para que
le sirvieran de alimento. Teseo entonces se ofreció como voluntario y lo liquidó en

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el interior del laberinto de Creta, su guarida, de la que pudo salir con la ayuda del
ovillo de Ariadna.
Unos años más tarde, Teseo y su amigo Piritoo, ambos viudos, decidieron
descender al mundo subterráneo para raptar a Perséfone, la bellísima esposa de
Hades, el dios de los muertos. Esta divinidad, que sabía de sus intenciones, los
recibió cortésmente, los hizo sentar y conversaron un rato. Al despedirse e intentar
ponerse de pie, Teseo y su compañero flo pudieron hacerlo: habían quedado
pegados a sus asientos y no podían liberarse sin arrancarse las carnes. Pasaron unos
años en esta agonía hasta que llegó Hércules en búsqueda del perro Cerbero y
rescató sólo a Teseo, pues al tratar de ayudar a Piritoo, la tierra tembló y debieron
dejarlo abandonado a su mala suerte.
Teseo tuvo algunas esposas, amantes y varios hijos, aunque no siempre se comportó
bien en este aspecto. Sin embargo, en el ámbito político, cuando obtuvo el reino de
Atenas fue muy aclamado y reconocido como un gran rey por su valentía, nobleza y
justicia. Su muerte, sin embargo, se perdió en los anales del tiempo.

JASÓN Y EL VELLOCINO DE ORO

Jasón, hijo del rey griego Esón y protegido de varias diosas, fue criado en una isla
por el centauro Quirón, quien le enseñó el arte de la guerra. Al morir su padre, su
hermanastro Plias usurpó el poder argumentando que Jasón era aún muy pequeño
para gobernar. Cuando creció, Jasón fue a la corte de su tío para plantearle su
pretensión al trono. Durante el viaje, tuvo que cruzar un río desbordado. Allí, una
anciana que estaba sola en la orilla le pidió que la cruzase y él lo hizo, en el
trayecto perdió una sandalia. La anciana no era otra que la diosa Hera, esposa de
Zeus, y por este servicio se ganó su estima y permanente ayuda.
El rey Pelias, advertido de que desconfiase del joven que llegase al reino y calzase
una sola sandalia, cuando escuchó la pretensión de Jasón, accedió a nombrarlo
heredero del trono siempre que cumpliera con una prueba: traerle el Vellocino de
oro.
El Vellocino de oro era la piel de un carnero volador de oro, que tenía los dones de
la razón y del habla. Pertenecía al cruel rey Eetes y se hallaba en un campo sagrado,
colgado de un árbol y custodiado por una serpiente.
Jasón, sin temor alguno, aceptó el desafío. Con la ayuda de la diosa de la sabiduría
Palas Atenea construyó un barco invencible al que bautizó Argo y reunió una
tripulación de unos cincuenta valerosos guerreros o argonautas. Así se internó en el
mar embravecido en busca del Vellocino de oro. Durante la difícil travesía, en la
cual perdió varias veces el rumbo entre el laberinto de las aguas, Jasón exhibió sus
destrezas físicas y sus dotes de organización y mando.
La hija del rey Eetes, Medea, era una hábil y despiadada hechicera quien, al ver a
Jasón, se enamoró tan perdidamente de él que con sus poderes mágicos lo ayudó a
apoderarse del Vellocino de oro, pues su padre, el rey Eetes, lo había sometido a
llevar a cabo dos pruebas antes de entregarle el preciado Vellocino. Las pruebas
consistían en ponerles yugo a dos toros de pezuñas de bronce que echaban fuego

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venenoso por los ollares y con ellos plantar un campo con los dientes de un dragón,
que apenas tocaban la tierra se convertían en hábiles guerreros. Jasón, gracias a
Medea, salió victorioso de ambas pruebas: logró capturar a los toros sin morir
calcinado y vencer a todos los guerreros que surgían de la tierra, sin embargo, el rey
Eetes se negó a cumplir con su palabra y darle el Vellocino de oro, entonces,
también auxiliado por los hechizos de Medea, Jasón robó el premio y juntos
escaparon en el barco Argo de la persecución organizada por el rey.
De regreso en su patria, Medea, convertida en mujer de Jasón, mató a Pelias, y
Jasón, aclamado por el pueblo agradecido, heredó el trono, pero no lo tomó, sino
que se retiraron a vivir a Corinto. Allí, unos años más tarde, el héroe conoció a
Glauce, hija del rey Creón, se enamoró de su dulzura, belleza y juventud, y repudió
a Medea para casarse con la joven princesa. La hechicera Medea, enloquecida y
furibunda por el rechazo de su esposo, dio muerte a Glauce, al rey Creón y a sus
propios hijos que había tenido con Jasón. Luego huyó para siempre. Jasón murió ya
anciano, solo y arrepentido, aplastado al caerse el palo mayor del Argo.

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