Dejad que los niños vengan a mí
Mar 10:13 Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los
presentaban.
Mar 10:14 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de
los tales es el reino de Dios.
Mar 10:15 De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Mar 10:16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
Jesús en el cumplimiento de su ministerio, iba por diferentes lugares llevando el mensaje del Reino de los
cielos, y haciendo milagros y prodigios que daban a conocer que era el enviado de Dios. Cuando la gente de
los pueblos se enteraba de que este Jesús se acercaba a donde ellos vivían, las muchedumbres traían a los
enfermos para que les sanase, y asimismo se juntaban las multitudes para escuchar las enseñanzas del
Maestro. Después de ese relato tan conmovedor que nos muestra el evangelista Juan, en donde Jesús resucitó
a Lázaro y como consecuencia sobrevino una gran persecución hacia Él, debido a que sus enemigos habían
hecho un complot para matarle, así es que se retira a la pequeña ciudad de Efraín, cerca del desierto, por lo
que Jesús, ya no andaba abiertamente entre los Judíos. Algo distinto se produce en esta ciudad, y esto es que
no venían los ciegos, tampoco los paralíticos, tampoco vemos leprosos, pero dice la escritura que “le traían
los niños para que los bendijera”, estos versículos nos muestran un hecho que sin duda estaba en el plan de
Dios como enseñanza para la iglesia de Todos los tiempos, la importancia y el valor que tienen los niños para
nuestro Dios, y el deber que hay en nosotros los padres, de preocuparnos de traerlos delante de Jesús para
que ellos también alcancen la bendición de Dios.
No es de extrañar el hecho de que los padres trajeran sus hijos a Jesús, ya que esto es hasta hoy una tradición Judía
que tiene origen desde los tiempos de los Patriarcas, para el pueblo de Israel, es algo muy importante su
descendencia reciba la bendición de Dios, es por esta razón
Gén 48:13 Y los tomó José a ambos, Efraín a su derecha, a la izquierda de Israel, y Manasés a su izquierda, a la
derecha de Israel; y los acercó a él.
Gén 48:14 Entonces Israel extendió su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su
mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito.
Gén 48:15 Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que
me mantiene desde que yo soy hasta este día,
Gén 48:16 el Angel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el
nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra.
Gén 48:17 Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y
asió la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés.
Gén 48:18 Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque éste es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su
cabeza.
Gén 48:19 Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también
engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones.
Gén 48:20 Y los bendijo(C) aquel día, diciendo: En ti bendecirá Israel, diciendo: Hágate Dios como a Efraín y como a
Manasés. Y puso a Efraín antes de Manasés.
Efraín
doble fertilidad, fructífero, creciente. Segundo hijo de José y de Asenat, nacido en Egipto, Gén_41:52. Aunque era el
menor, recibió la principal bendición profética de su abuelo Jacob, teniendo a su muerte como 21 años de edad, Y
SU TRIBU FUE SIEMPRE MÁS DISTINGUIDA QUE LA DE SU HERMANO MANASÉS, Gén_48:8-20; Núm_2:1-34;
Núm_18:1-32; Núm_19:1-22; Núm_20:1-29; Núm_21:1-35. Bajo la dirección del noble Josué, que era efrainitas, la
tribu adelantó rápidamente en número e influencia. La porción de Efraín era grande y central, y abrazaba algunas de
las tierras más fértiles de todo Canaán, Deu_33:1-29; Deu_13:1-18; Deu_14:1-29; Deu_15:1-23; Deu_16:1-22;
Deu_17:1-20. Se extendía desde el Mediterráneo a través del Jordán, al Norte de las porciones de Dan y Benjamín, e
incluía a Siloe, Siquem, etc. Una cordillera formada por el terreno montañoso que se extiende por esa porción, entre
la llanura de Sarón al Oeste y el Valle del Jordán al Este, ha recibido el nombre de “las montañas de Efraín,” o
“Monte de Efraín.” esta cordillera se extiende también más lejos hacia el Sur, entrando a la porción de Judá, y allí se
le llama “las montañas de Judá.”+
BENDICIONES SOBRE EFRIAN
Bendición de Moisés sobre Efrain: ver Deut 33:1-29
Bendición sobre Efrain:
Zac 10:7 Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también
verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.
Misericordia de Jehova sobre Efrain:
Jer 31:20 ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es NIÑO en quien me deleito? pues desde que hablé de
él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré
de él misericordia, dice Jehová.
PERSONAJES DESTACADOS CON LIDERAZGO Y POSICIÓN
Oseas hijo de Nun: Josue era Efrateo
Jos 1:1 “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun,
servidor de Moisés…”
Samuel hijo de Elcana: Samuel era Efrateo
1 Samuel 1:1 “Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de
Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo”
Rey Jeroboam I hijo de Elcana: Jeroboam era Efrateo
1Re 11:28 “Y este varón Jeroboam era valiente y esforzado; y viendo Salomón al joven que era hombre
activo, le encomendó todo el cargo de la casa de José.”
Otra enseñanza que nos deja su palabra en estos versículos, es mostrarnos el carácter tierno y amoroso de
nuestro Señor Jescuristo, mediante el afecto, amabilidad y deferencia hacia los niños.
V. Mar_10:13
I. « Y le presentaban niños para que los tocase ».
NO SE NOS DICE QUE NECESITASEN DE CURACIÓN NI QUE FUERAN CAPACES DE RECIBIR
ENSEÑANZA. Pero quienes los traían a Jesús, deseaban para ellos lo mejor: alguna bendición especial
de parte del Maestro para sus almas, ya que el toque de Jesús puede llegar directamente hasta el
corazón, mientras que sus padres nada podían decirles o hacer por ellos, especialmente en tan tierna
edad, que llegase directamente al santuario interior de la persona, lo cual es privilegio exclusivo del
Creador.
ASÍ NOSOTROS DEBEMOS PRESENTAR NUESTROS HIJOS AL SEÑOR, que ahora está en el Cielo, y
encomendarlos con fe a Su gracia, siempre rica y abundante, puesto que las promesas divinas son
«para nosotros y para nuestros hijos» (Hch_2:39 “Porque para vosotros es la promesa, y para
vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”).
V. Mar_10:13
II. «Pero los discípulos los reprendieron».
LOS APÓSTOLES, AL PENSAR QUE TAL COSA ERA UNA MOLESTIA PARA EL MAESTRO, DESANIMABAN
A QUIENES TRAÍAN LOS NIÑOS.
¡Cuán triste es que muchas veces los hombres y aun los ministros de Dios, desanimen a quienes están
siendo secretamente animados por el Espíritu Santo a acercarse a Cristo y al Evangelio! ¡Más triste
aún, cuando los que así desaniman, son tenidos por «grandes expertos de la Palabra»!
¡Percatémonos de que la esencia misma de la espiritualidad consiste en la imitación de Cristo (v.
2Co_3:18; Heb_12:2, así como 1Co_11:1; Efe_5:1; 1Ts_1:6), y se muestra en el fruto del Espíritu
(Gál_5:22-23), cuyas tres facetas centrales—las que se refieren al trato con los demás—son (lit.)
«longanimidad, benignidad y bondad».
III. EN CONTRAPOSICIÓN A LA ACTITUD DE LOS DISCÍPULOS, CRISTO ANIMABA A LOS QUE TRAÍAN LOS
NIÑOS, pues tomó muy a mal el que los apóstoles tratasen de impedirlo. «Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo:
Dejad a los niños venir a mí,…» (v. Mar_10:14). Los niños son bienvenidos al Trono de la gracia cuando vienen
con sus «Hosannas». Además, el Señor puntualizó que el reino de Dios ha de recibirse con corazón infantil
(vv. Mar_10:14-15); en otras palabras, en relación al reino de los cielos, debemos estar en la misma
disposición en que los niños están en relación a sus padres, maestros, tutores y nodrizas. La mente de un
niño es como un papel en blanco, sobre el cual puede uno escribir lo que le plazca; así deben estar nuestras
mentes con respecto a la pluma del Éspíritu Santo. Los niños están bajo la disciplina y el gobierno de otros;
así debemos estar también nosotros. Los niños dependen del cuidado y de la prudencia de sus padres, son
llevados en brazos y toman lo que otros proveen para ellos; así hemos de recibir el reino de Dios,
echándonos en brazos del Señor y dependiendo humildemente de Él. Jesús recibió a los niños y les concedió
lo que rogaban que hiciera por ellos: «Y los tomó en sus brazos y los bendecía poniendo las manos sobre
ellos» (v. Mar_10:16). «En su brazo recogerá los corderos, y en su seno los llevará» (Isa_40:11). Hubo un
tiempo en que Cristo mismo fue tomado en brazos por Simeón (Luc_2:28). Ahora Él tomó en brazos estos
niños, no quejándose de la carga, sino complacido de llevarla. No hay dicha mayor para nuestros hijos que el
ser llevados en brazos del Mediador entre Dios y los hombres.
LA PASIÓN, POR TANTO PREOCUPACIÓN Y DEDICACIÓN POR LOS NIÑOS, reflejo del carácter amoroso de que
ha nacido en Cristo: No puede una pandemia hacernos olvidar a los niños que no gozan de la bendición de
tener un hogar cristiano; una llamada, compartir el link de las cbv a ese niño, y preocupación constante,
demuestra la vocación a este llamado ministerial, y asimismo predica al entorno de esos pequeños (No
hayamos la hora que se abran los templos, que podamos cantar un himno de predicación en la calle…Pero hoy
Dios nos ha dado muchas formas de predicar, mas que con palabras, hoy es tiempo de predicar con nuestras
obras, para que el nombre de Dios sea Glorificado por causa de nuestro testimonio….No durmamos, es
tiempo de levantarnos, es tiempo de tomar a esos niños que parecieran ser invisibles ante la sociedad de hoy,
es tiempo de retomar este ministerio tan hermoso como lo es la predicación sensilla y clara que se prepara
para un pequeño. ¡¡¡Gloria al Señor por esto!!!