0% encontró este documento útil (0 votos)
96 vistas18 páginas

Geodinámica del litoral ecuatoriano

1) El documento describe las rocas volcánicas y basálticas del oeste de Ecuador, incluida la Formación Piñón que se considera el basamento ígneo cretácico de la región. 2) La Formación Piñón consiste en basaltos y doleritas similares a las mesetas oceánicas. Las rocas volcánicas posteriores muestran afinidades de arco insular. 3) El documento analiza la evolución geodinámica y el origen de estas unidades en el noroeste de

Cargado por

Janneth Jativa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
96 vistas18 páginas

Geodinámica del litoral ecuatoriano

1) El documento describe las rocas volcánicas y basálticas del oeste de Ecuador, incluida la Formación Piñón que se considera el basamento ígneo cretácico de la región. 2) La Formación Piñón consiste en basaltos y doleritas similares a las mesetas oceánicas. Las rocas volcánicas posteriores muestran afinidades de arco insular. 3) El documento analiza la evolución geodinámica y el origen de estas unidades en el noroeste de

Cargado por

Janneth Jativa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Meseta oceánica y arcos insulares del suroeste de Ecuador: su lugar en la evolución

geodinámica del noroeste de América del Sur


Resumen
El litoral ecuatoriano está formado por un basameno ígneo oceánico sobrepuesto por rocas
volcánicas y volcánicas del Cretácico Superior al Paleoceno Inferior (³98–60 Ma) de afinidades
de arco insular. El basamento ígneo, conocido como la Formación Pin˜o ´n, fechada localmente
en 123 Ma, consta de basaltos y doleritas libres de olivino. En relación con N-MORB, ambos
tipos de rocas exhiben altas concentraciones en Nb (0.3–10.75 ppm), Ta (0.03–0.67 ppm), Th
(0.11–1.44 ppm), elementos de tierras raras ligeras y medias y Zr bajo (22 –105 ppm) y Hf
(0,59–2,8 ppm) de contenido, mostrando así afinidades de basaltos de la meseta oceánica. La
mayoría de estos basaltos de la meseta oceánica tholeiites muestran relaciones εNd (T D123 Ma)
bastante homogéneas (DC7), con la excepción de dos rocas con εNd más alto (C10.5) e inferior
(C4.5) εNd (T D123 Ma), respectivamente. Todas estas parcelas de basaltos, con una excepción,
dentro del campo de basaltos de las islas oceánicas. Sus relaciones (87Sr = 86Sr) i son muy
variables (0.7032–0.7048), probablemente debido a la alteración hidrotermal oceánica o la
asimilación de la corteza oceánica alterada. Las rocas de la Formación Pin˜o´n son
geoquímicamente similares a las tholeiitas de la meseta oceánica de Nauru y Ontong Java
Plateaus y a las lavas de la meseta oceánica del Caribe Cretácico Superior (92–88 Ma). Los
basaltos y doleritas de los arcos de las islas Cretácico Superior-Paleoceno Inferior muestran
afinidades alcalino-calcáreas. Las relaciones Nd (C6.1 a C7.1) de estas rocas de arco son muy
homogéneas y caen dentro del rango de las lavas de arco de islas intraoceánicas. Las rocas
calcáreas alcalinas y tholeiitic del Cretácico Superior-Paleoceno Inferior de la costa de Ecuador
comparten proporciones de εNd altas similares a las rocas del arco intraoceánico Cretácico del
norte, centro y Sudamérica y de las Antillas Mayores. Dado que las tholeiitas de la meseta
oceánica Pinòo están localmente cubiertas por sedimentos del Cretácico temprano-tardío (¾98–
83 Ma) y produjeron localmente una edad del Cretácico temprano, no pertenecen a la meseta
oceánica del Caribe cretáceo tardío. El basamento del litoral ecuatoriano se interpreta como un
fragmento acrecido de una meseta oceánica engrosada y boyante. Las diferentes unidades
tectónicas del litoral ecuatoriano no pueden correlacionarse fácilmente con las del oeste de
Colombia, con excepción de los arcos de las islas del Cretácico Tardío y San Lorenzourte. Se
sugiere que el noroeste de Sudamérica se compone de terrenos longitudinalmente discontinuos,
construidos por eventos acumulativos repetidos y un desplazamiento longitudinal significativo de
estos terrenos.  1999 Elsevier Science B.V. Todos los derechos reservados.
Palabras clave: meseta oceánica; arco de isla; acreción; Ecuador occidental Cretáceo-Paleoceno
Introducción
La subducción de las placas oceánicas se produjo por debajo del margen occidental de la placa
continental de América del Sur desde al menos los primeros tiempos del Jurásico (por ejemplo,
James, 1971; Aspden et al., 1987; Jaillard et al., 1990). Sin embargo, mientras que no se conocen
complejos máximos ni terrenos oceánicos exóticos en el centro de Sudamérica (Me´gard, 1987),
el noroeste de Sudamérica se caracteriza por la presencia de terrenos máximos de origen
oceánico (por ejemplo, Gansser, 1973; Toussaint y Restrepo, 1994) . Un trabajo reciente llevado
a cabo en el oeste de Colombia ha demostrado que varios terrenos acrecidos son restos de
mesetas oceánicas (Millward et al., 1984; Nivia, 1996; Kerr et al., 1996; Kerr et al., 1997a, b), la
flotabilidad de lo que puede explicar por qué no han sido subducidos. En Ecuador, se ha
cartografiado una sutura ofiolítica del Jurásico Tardío-Cretácico más temprano con tendencia
NNE (Aspden y Litherland, 1992), que separa el basamento cristalino de la Cordillera Oriental
(Litherland et al., 1994) de las rocas volcánicas oceánicas del oeste de Ecuador (Figura 1). El
terreno costero fue considerado como un fragmento de suelo oceánico (Goossens y Rose, 1973;
Goossens et al., 1977; Juteau et al., 1977), cubierto por arcos volcánicos intraoceánicos (Lebrat
et al., 1987; Jaillard et al., 1995), y acrecentado hasta el margen andino durante el Cretácico
tardío (Lebrat et al., 1987), Paleoceno (Daly, 1989; Van Thournout et al., 1992) y = o tiempos
del Eoceno (Feininger y Bristow, 1980; Bourgois et al., 1990). No se han llevado a cabo estudios
geoquímicos e isotópicos detallados sobre las rocas máximas de la costa del Ecuador, y su
naturaleza, edad y origen aún están poco restringidos. El objetivo de este trabajo es presentar
nuevos resultados sobre la mineralogía, la petrología, las firmas geoquímicas e isotópicas del
basamento ígneo en la costa del Ecuador. Junto con estudios geológicos recientes y actuales
(Jaillard et al., 1997; Cosma et al., 1998; Lapierre et al., 1999), los nuevos datos nos permiten
refinar la evolución geológica y la importancia geodinámica de este terreno probablemente
compuesto. compare su historia tectónica y su importancia con los fragmentos de la meseta
oceánica del oeste de Colombia, y analice su origen.

Marco geológico
La Formación Piónn es considerada como el basamento ígneo cretáceo
del oeste de Ecuador, constituido por basaltos anolíticos basalto-
andesíticos y flujos masivos, asociados localmente con brechas de
almohadas, hialoclastitas y sedimentos silíceos subordinados. Hasta
ahora, se considera como un pedazo de piso oceánico (Goossens y
Rose, 1973; Juteau et al., 1977; Lebrat et al., 1987), que posee
localmente afinidades de arco insular (Goossens et al., 1977; Henderson
, 1979). Las rocas volcánicas están entrometidas por reservas doleríticas
y = o gabróicas. Las muestras estudiadas provienen de dos dominios
geológicos distintos de la costa del Ecuador. En el área del noroeste
(Manabı´, Figs. 1 y 2), los flujos de basalto alterados y
metamorfoseados de composición MORB de tipo N, atribuidos a la Formación Pin˜o´n,
produjeron edades K-Ar poco confiables que van de 110 a 54 Ma ( Goossens y Rose, 1973). El
Pin˜o´nFormation es de la era Campaniana anterior (¾pre-78 Ma), ya que está cubierto por
sedimentos fechados paleontológicamente como Campaniano tardío y cortados por intrusiones
del Campaniano tardío (Pichler y Aly, 1983; Wallrabbe Adams, 1990) . El área
noroeste parece estar separada del área central por un sistema de fallas de
tendencia NE a NNE que corre al este de Manta y al sureste de Esmeraldas
(Fig. 1). En el área de San Lorenzo (Fig. 1), los greywack de grano grueso y los
conglomerados volcánicos asociados con fl ujos basálticos, lechos de ceniza,
diques y escasos lechos de piedra caliza, se interpretan como descansando sobre
la Formación Pin˜o´n. Estas rocas volcánicas, llamadas la Formación San
Lorenzo, están relacionadas con la actividad de un arco intraoceánico (Lebrat et
al., 1987). Los sedimentos Interpillow de la Formación San Lorenzo datan de la
microfauna de Campania y Maastrichtiense tardía (Sigal, 1969; Faucher et al.,
1971; Jaillard et al., 1995; Ordon˜ez, 1996). Las rocas volcánicas produjeron
edades K-Ar de 85-65 Ma (Goossens y Rose, 1973; Pichler y Aly, 1983) y una edad de 40Ar-
39Ar de 72: 7š1: 4 Ma (Lebrat et al., 1987). Esta sucesión se superpone de manera inconformista
a los sedimentos marinos del arco anterior de la edad del Eoceno medio (formaciones de Cerro,
San Mateo), dentro de los cuales la abundancia de cuarzo detrítico indica que esta área ya se
acreció en el margen continental (cuenca de Manabı, Benı´tez , 1995; Jaillard et al., 1995, 1997;
Fig. 2).
El área central (área de Guayaquil) es una pequeña área deformada, donde se pueden observar
secciones buenas y continuas, excepto localmente, al sur de las fallas de Chongo´n-Colonche. En
las afueras de Guayaquil (localidad de Las Orquídeas, sección Perimetral) y en la Cordillera
Chogo´n-Colonche, la Formación Pin˜o´n sin fecha está cubierta por una fina capa de basaltos
fíricos almohadillados, denominados aquí Las Orquı Miembro de ideas (Fig. 2). A lo largo de la
sección perimetral, el miembro de Las Orquídeas está superpuesto estratigráficamente por una
sucesión de lutitas pelágicas negras, calizas e intercalaciones volcánicas o volcánicas de capa
delgada (formación Calentura) de 200 m de espesor, que produjeron microfauna de Turco a
Turco, una turca nanofósiles de amonita y turoniano a coniaciano (Thalmann, 1946; Sigal, 1969;
revisión en Jaillard et al., 1995). Por lo tanto, el miembro de Las Orquídeas es de edad pre-
Cenomania a pre-Turoniana (¾pre-95 Ma), y la Formación Pin˜o´n subyacente es muy
probablemente de la edad del Cretácico pre-Tardío (Fig. 2).
La Formación Calentura está estratigráficamente cubierta por una serie turbidítica de lutitas,
grises y conglomerados de 2000 m de espesor (Formación Cayo). La Formación Cayo, de edad
coniaciana a campana, se interpreta como el producto de la erosión de un arco de isla (Thalmann,
1946; Wallrabbe Adams, 1990; Benıtez, 1995). Está cubierto gradualmente por cerca de 400 m
de lutitas pelágicas oscuras, cimas, tobas silíceas y turbiditas subordinadas de lecho delgado
(Formación Guayaquil, Fig. 2). La Formación Guayaquil, de Maastrichtiense a la edad del
Paleoceno temprano-tardío (Thalmann, 1946; Faucher et al., 1971; Jaillard et al., 1995), carece
de sedimentos continentales. Al sur de la falla Chongo´n-Colonche, la Formación Santa Elena es
un equivalente fuertemente deformado de la Formación Guayaquil (Sinclair y Berkey, 1924;
Thalmann, 1946; Jaillard et al., 1995). La formación de Santa Elena se ve afectada por planos de
cizalla que se sumergen suavemente y pliegues apretados que exhiben una división penetrante en
el plano axial, con evidencia de empuje hacia el norte. Está superpuesta de manera inconformista
por una serie de megaturbiditas ricas en cuarzo de 2000m de espesor desde el último Paleoceno
hasta la edad más temprana del Eoceno (Azu´car Fm., Jaillard et al., 1995). Este evento tectónico
importante de la edad del Paleoceno tardío (¾57 Ma) se interpreta como el resultado de la
acumulación de esta área en el margen andino (Jaillard et al., 1997). En todo el litoral
ecuatoriano, las rocas volcánicas y volcánicas del Cretáceo-Paleoceno están superpuestas de
manera inconformista por una secuencia sedimentaria ascendente de la edad del Eoceno
temprano temprano al Eoceno tardío (Benı´tez, 1995; Jaillard et al., 1995; Fig. 2 ) En este
trabajo, usaremos el mismo nombre (Pin˜o ´n Formation) para el basamento ígneo de las áreas de
Manabı y Guayaquil, aunque posiblemente no sean de la misma edad.

Procedimientos analíticos y metamorfismo de bajo grado de las rocas ígneas del oeste de
Ecuador.

Se han recolectado muestras del basamento ígneo (Formación Pin˜o´n), el Miembro de Las
Orquídeas y las Formaciones San Lorenzo y Cayo (Fig. 1). Se analizaron catorce muestras para
elementos mayores, menores y trazas (Tabla 2). Entre estas muestras, las composiciones
isotópicas de Nd-Sr se determinaron en nueve de las menos alteradas (Tabla 3). La ubicación de
estas muestras (Fig. 1) y sus características petrográficas se enumeran en la Tabla 1. G. Mevelle
analizó los elementos mayores y menores en el Centre de Recherche Pe´trographiques et Ge
´ochimiques (CRPG) de Nancy. Los elementos traza, incluido el REE, fueron analizados por
ICP-MS usando la disolución ácida de una muestra de 100 mg en el Laboratoire de Ge´ochimie
isotopique de l’Universite´ Paul Sabatier en Toulouse siguiendo el procedimiento de M.
Valladon et al. (informe no publicado). Se pesan 100 mg de rocas en polvo en un crisol de Pt,
con 320 mg de metaborato de litio y 80 mg de borato de litio (Fluka). Después de mezclar
cuidadosamente los polvos, el crisol se calienta para fusión a 1000ºC. Después de enfriar, se
agregan 8 ml de HNO3 doblemente destilado (12 N) y HF para la disolución del vidrio. La
dilución final a 30 ml de una alícuota de 15 ml, con agua MilliQ y después de la adición de
patrones internos (In-Re) , corresponde a una dilución total de 3000. Los límites de detección
son: REE e YD0.03 ppm, U, Pb y ThD0.5 ppm, Hf y Nb D 0.1 ppm, Ta D 0.03 ppm y Zr D 0.04
ppm. Los estándares utilizados para los análisis fueron JB2, WSE Bir-1 y JR1. El análisis de la
muestra EQ12 se duplicó siguiendo el procedimiento de Barrat et al. (1996)
G. Mevelle analizó los elementos mayores y menores en el Centre de Recherche Pe
´trographiques et Ge´ochimiques (CRPG) de Nancy. Los elementos traza, incluido el REE,
fueron analizados por ICP-MS usando la disolución ácida de una muestra de 100 mg en el
Laboratoire de Ge´ochimie isotopique de l’Universite´ Paul Sabatier en Toulouse siguiendo el
procedimiento de M. Valladon et al. (informe no publicado). Se pesan 100 mg de rocas en polvo
en un crisol de Pt, con 320 mg de metaborato de litio y 80 mg de borato de litio (Fluka). Después
de mezclar cuidadosamente los polvos, el crisol se calienta para fusión a 1000ºC. Después de
enfriar, se agregan 8 ml de HNO3 doblemente destilado (12 N) y HF para la disolución del
vidrio. La dilución final a 30 ml de una alícuota de 15 ml, con agua MilliQ  y después de la
adición de patrones internos (In-Re) , corresponde a una dilución total de 3000. Los límites de
detección son: REE e YD0.03 ppm, U, Pb y ThD0.5 ppm, Hf y Nb D 0.1 ppm, Ta D 0.03 ppm y
Zr D 0.04 ppm. Los estándares utilizados para los análisis fueron JB2, WSE Bir-1 y JR1. El
análisis de la muestra EQ12 se duplicó siguiendo el procedimiento de Barrat et al. (1996) Para
los análisis isotópicos Sr y Nd, las muestras se lixiviaron dos veces en una mezcla 2 N HCl – 0.1
HF. Para las determinaciones de isótopos de Pb, las rocas enteras se lixiviaron sucesivamente en
HCl 2 N caliente durante 20 minutos en un baño ultrasónico, se enjuagaron con agua tri-
destilada, se lixiviaron en HNO3 1 N frío durante 20 minutos y se enjuagaron con agua tri-
destilada en un baño ultrasónico durante 15 minutos. . Las composiciones isotópicas de Nd y Sr
se determinaron en un espectrómetro de masas multicollector Finnigan MAT 261 en el
Laboratoire de Ge´ochimie isotopique de l’Universite´ Paul Sabatier en Toulouse, utilizando los
procedimientos analíticos de Lapierre et al. (1997) La corrección del efecto de discriminación de
masa se realizó normalizando la relación 88Sr = 86Sr a un valor de 8.3752. NBS987 estándar se
midió con un 87Sr = 86Srratio de 0.71025 (š22). Los 143Nd medidos = 144Nd se normalizaron a
un valor de 146Nd = 144NdD0.71219 (Wasserburg et al., 1981). Los resultados en el estándar de
LaJolla arrojaron 143Nd = 144NdD0: 511850š8 (media en 39 carreras) correspondiente a una
reproducibilidad externa de 0.00001. 206Pb = 204Pb, 207Pb = 204Pb y 208Pb = 204Pb se
midieron las relaciones isotópicas en un espectrómetro de masas sectorial VG multicollector en
el Laboratoire de Ge´ochimie isotopique de l’Universite´ de Montpellier II (Ta
ble 3) siguiendo el procedimiento analítico adaptado de Manhe`s et al. (1980) Los blancos totales
de Pb son inferiores a 65 pg para una muestra de 100 mg.
3.2. Metamorphism and alteration of the igneous rocks of western Ecuador
All the igneous rocks of western Ecuador, with the exception of the arc-rocks of San Lorenzo
Formation, are metamorphosed to a low-grade zeolite and prehnite–pumpellyite facies, and
igneous textures are always preserved. In the analyzed samples, clinopyroxene remains fresh
while orthopyroxene is replaced by smectites š chlorites. When altered, clinopyroxene is
replaced by smectites, chlorites or colourless actinolite. Plagioclase is often replaced by sericite
or calcite but sometimes remains fresh. However, in the arc-lavas of the Las Orquı´deas
Member, plagioclase is albitized. Vesicules are filled by smectite, chlorite, epidote and
pumpellyite, which are also present in the groundmass which sometimes includes abundant
chalcedony (EQ94-02; Table 1). Glass is systematically recrystallized in brown reddish or pale to
intense green smectites. Hydrothermal alteration of hypabyssal volcanic rocks may cause
significant mobility of some major (Na, K, Ca, Si) and trace elements (Rb, Ba, Sr), while Na2O
contents (2–4 wt%; Table 2) are relatively homogeneous. K2O(1.3 wt%; Table 2) and Rb (0.3 <
Rb ppm < 11.8; Table 2) are more scattered and most likely express rock alteration. The weight
loss on ignition (LOI) ranges between 2.1 and 7.6% (Table 2). LOI generally positively
correlates with CaO abundanceduetothepresenceofepidoteandminorcalcite. In this study, alkali
(K, Rb, and Na) and alkaline earth (Sr, Ba, Ca) elements and SiO2 are only presented as
background information and only the less mobile elements Ti, Nb, Th, Ta, Zr, Hf and REE are
used for the geochemical discussion.
4. Basamento de la costa sur de Ecuador (Formación Piñón)
4.1. Petrología y química mineral.
Los componentes ígneos de la Formación Pin˜o´n consisten en basaltos y doleritas libres de
olivino (Tabla 1). Los basaltos muestran texturas intersertales (EQ93-02, Ca1, EQ11) a apíricas
(EQ1). Los basaltos intersertales consisten en listones de plagioclasa y agregados
glomeroporfíricos de clinopiroxeno incrustados en una masa de suelo pobre en vidrio que
contiene pequeñas vesículas redondeadas llenas de esmectitas C epidota š calcedonia y cristales
de clinopiroxeno dendríticos o plumosa templados. El tamaño de los listones de plagioclasa es
muy variable y varía de 0.1 a 1 mm. La plagioclasa fresca muestra una composición de
labradorita (An66). Los óxidos de Fe-Ti a veces son ricos en TiO2 (24.5%). Los basaltos afíricos
están formados por agregados de clinopiroxeno asociados o no con plagioclasa colocada en una
masa base rica en vidrio que incluye microfenocristales de plagioclasa aislados. En ambas lavas,
los óxidos de Fe-Ti son anédricos y el último mineral que precipita. Las doleritas exhiben
texturas ophitic (EQ9, EQ10) a intersertal (EQ5) y están compuestas de listones de plagioclasa
encerrados en clinopiroxeno anédrico. La plagioclasa euédrica se divide en zonas con núcleos de
labradorita (An69) y bordes de oligoclasa (An12). Las doleritas difieren con el tamaño del
clinopiroxeno y los óxidos de Fe-Ti y la abundancia de vidrio intersticial. El clinopiroxeno
subédrico y los óxidos anédicos de Fe-Ti pueden aparecer como cristales grandes de hasta 1 cm y
0,5 cm, respectivamente. Los óxidos son titanomagnetitas (TiO2 10%) con láminas finas de
exolución ulvospinel (21 <TiO2% <52). Se puede producir ortopiroxeno. El clinopiroxeno
débilmente zonificado muestra una composición similar en los basaltos y doleritas; es un augita
(Wo39–43, En41–47 Fs9–15; Morimoto, 1988) con bordes ligeramente enriquecidos con Fe.
4.2. Geoquímica
Los basaltos y las doleritas tienen límites restringidos de SiO2, Al2O3 y
TiO2 (Tabla 2). Los basaltos y las doleritas tienen contenidos de MgO
similares (Tabla 2; Fig. 3) con la excepción de una dolerita (EQ12) que tiene
un contenido de MgO más bajo y abundancias correlativamente más altas de
Fe2O3, TiO2, Nb e Y (Fig. 3). Esta roca representa la roca más fraccionada
de la suite (Tabla 2). A niveles similares de MgO, los basaltos y las doleritas
(excepto EQ12) tienen un amplio rango de concentraciones de Zr e Y,
mientras que su contenido de Nb varía solo entre 3 y 5 ppm (Tabla 2; Fig.
3). El TiO2 aumenta mientras que el MgO disminuye (Fig. 3). Ambas rocas
muestran altas proporciones de Ti = V (19.5 <Ti = V <23) y bajas de La = Nb (<1). Los basaltos
y las doleritas muestran patrones REE planos (0.8 <(La = Yb) CN <1.3; Fig. 4) en relación con la
condrita (Sun y McDonough, 1989). Sin embargo, dos grupos pueden distinguirse sobre la base
de las proporciones de N (La = Yb). El Grupo 1, compuesto por los basaltos, se caracteriza por
patrones de LREE ligeramente agotados con (La = Yb) CN <1 (Fig. 4A), mientras que las
doleritas del Grupo 2 exhiben patrones ligeramente enriquecidos con LREE con relaciones de
CN (La = Yb)> 1 (Fig. 4B). En ambos grupos, las pequeñas anomalías negativas o positivas de
Eu (tabla 2) pueden reflejar la eliminación o acumulación menor de plagioclasa,
respectivamente.
En relación con MORB de tipo N (Sun y McDonough, 1989; Fig. 5), estos basaltos y doleritas
muestran enriquecimientos significativos en LREE, valores altos
de Nb, Ta y Th (1.5–5 veces los valores de N-MORB) y niveles
bajos. en Zr y Hf (0.3–1 veces los valores de N-MORB. La
distinción en dos grupos para las rocas ígneas de la Formación
Pin˜o´n también es válida con respecto a sus patrones de elementos
traza normalizados con N-MORB. Grupo 1 está enriquecido con
Th, Ta y Nb y muestra un leve agotamiento en Zr y Hf (Fig. 5A). Las doleritas del Grupo 2
difieren del Grupo 1 por la falta de enriquecimiento de Th (especialmente marcado en las
muestras EQ10 y EQ12) y más marcado Anomalías negativas de Zr y Hf (Fig.
5B). Tanto en el Grupo 1 como en el 2, los contenidos de HREE e Y son más
o menos similares a los de N-MORB o ligeramente superiores (3 veces los
valores de N-MORB para las rocas más fraccionadas). Las proporciones de
Nb = Ta y Zr = Hf de estas rocas son más bajas que las de N-MORB pero U =
Th es más alta (Fig. 6). Los basaltos y una dolerita tienen un rango bastante
restringido de Nb = U cocientes (38 <Nb = U <52; Fig. 6), que son
ligeramente más altas que las de N-MORB (Fig. 6), pero caen dentro del
rango del manto oceánico (Nb = UD47š10; Hofmann, 1988). Dos doleritas
(EQ5 y EQ2) difieren de los basaltos en proporciones Nb = U significativamente más altas (107
y 214; Tabla 2), lo que refleja, muy probablemente, la adición posmagmática de U. Por lo tanto,
los basaltos y doleritas del Pin˜o´ n La formación muestra afinidades de basalto de la meseta
oceánica pero difiere en alguna distribución de elementos traza (es decir, LREE, Zr, Hf y Th).
Composición isotópica de Nd y Sr y Pb
Los datos isotópicos sobre los basaltos y las doleritas de la Formación Pin˜o´n se han corregido
para la descomposición in situ con una edad de 123 Ma (ver más abajo la discusión sobre la edad
de la Formación Pin˜o´n). Los basaltos y las doleritas muestran relaciones εNd variables que
oscilan entre C4.5 (Ca1) y C10 (EQ1, Tabla 3; Fig. 7). Dos doleritas (EQ5, MA18) y dos
basaltos (EQ93-02, EQ11) muestran relaciones εNd homogéneas de C7. Con la excepción de
EQ1, que es similar a N-MORB, estas relaciones εNd se encuentran dentro del rango de los
basaltos de las islas oceánicas (OIB). Todas las rocas ígneas de Pin˜o´n muestran un amplio
rango de relaciones i (87Sr = 86Sr) i (0.70435 a 0.70466), excepto dos muestras (EQ1 y EQ5)
que tienen relaciones i más bajas (87Sr = 86Sr) i (0.70321 y 0.70335 , respectivamente; Tabla 3;
Fig.7). A proporciones similares de Zr = Nb (¾15) y (La = Yb) CN (¾0.8– 0.9), los basaltos y
una dolerita (MA18) muestran un amplio rango de relaciones εNd (C10 a C4), excepto que la
dolerita EQ5 tiene menor Zr = Nb (5.8) y superior (La = Yb) CN (1.3; Fig. 7). Las
composiciones isotópicas iniciales de plomo de rocas enteras y minerales separados muestran un
amplio rango de composición (Tabla 3; Fig. 8; Lapierre et al., 1999). EQ12 tiene la relación
206Pb = 204Pb más baja y representa gráficamente cerca de la fuente de DMM, mientras que
Ca1 tiene la relación 206Pb = 204Pb más alta, similar a las de las lavas de Galápagos recientes.
Las altas proporciones de 207Pb = 204Pb de estas rocas podrían indicar pequeñas cantidades de
sedimentos pelágicos (Doe, 1970) en la fuente del manto. EQ1 tiene la relación εNd más alta
(C10), lo que refleja la derivación del componente más empobrecido. Sin embargo, el (206Pb =
204Pb) i de esta roca es más alto (18.16) que el de Pin˜o´n lavas, debido al alto contenido de U
en relación con Th. De hecho, esta roca no se representa en la tendencia de correlación Th = U,
sino que se desplaza hacia el lado U del diagrama (Fig. 6). Esto refleja la movilidad de U
vinculada a un evento hidrotermal que afectó a EQ1. En contraste, Ca1 se caracteriza por las
relaciones más bajas de εNd (C4) y más altas de 206Pb = 204Pb (18.92), lo que sugiere la
derivación de una fuente más enriquecida.

Resumen y comparación
Los basaltos y doleritas de la Formación Pin˜o´n muestran patrones REE planos y
enriquecimientos de Ta y Nb en relación con N-MORB (Fig. 9). Los basaltos están ligeramente
agotados en LREE, TiO2, Ta y Nb en relación con las doleritas y algunos basaltos muestran
contenidos de Th más altos que las doleritas. Los basaltos y doleritas de Pin˜o´n muestran un
rango bastante restringido de εNd (C7.03 a C7.76) y (206Pb = 204Pb) relaciones i (17.41 a
17.90), con la excepción de dos rocas. En su conjunto, se interpretan como los productos de una
meseta oceánica. Los basaltos y doleritas de la Formación Pin˜o´n son probablemente más
antiguos que la Provincia de la Meseta Oceánica Caribe-Colombiana del Cretácico Tardío (92–
88 Ma)
(CCOP) basaltos. En la costa de Ecuador, los basaltos de Pin˜o ´n están estratigráficamente
cubiertos por sedimentos pelágicos cenomanianos a coniacianos (99–87 Ma; Haq y Van Eysinga,
1998). Los basaltos y las doleritas de la Formación Pin˜o´n son menos radiogénicos en Pb que
los basaltos de CCOP y las lavas recientes de Galápagos (Fig. 8; Lapierre et al., 1999). Esto
sugiere que las tholeiitas de la meseta oceánica de la Formación Pin˜o´n derivadas de la (s)
fuente (s) del manto (s) se agotaron en Pb isotópico, en comparación con las del punto de acceso
de Galápagos. Entonces, el penacho que generó la meseta oceánica de la Formación Pin˜o´n es
probablemente diferente y probablemente más antiguo que el punto de acceso responsable de la
formación de CCOP y = o las Islas Galápagos
5. Lavas del Cretácico Superior (¿Paleoceno inferior?) (Miembro de Las Orquídeas,
Formaciones Cayo y San Lorenzo)
5.1. Petrología y química mineral de las lavas y sedimentos volcánicos.
Las rocas ígneas de los arcos de las islas Cretácico Superior-Paleoceno Inferior son lavas y
doleritas máximas muestreadas en la Formación Miembro de Las Orquídeas y San Lorenzo
(Figs. 1 y 2; Tablas 1 y 2). En la costa sur de Ecuador, la Formación Cayo se compone
únicamente de sedimentos volcánicos. Los basaltos del miembro de Las Orquídeas son
plagioclasa-piroxeno fírico (Tabla 1). EQ94-01 consiste en pseudomorfos de plagioclasa,
ortopiroxeno y clinopiroxeno colocados en una masa base rica en vidrio que incluye pequeñas
cantidades de clinopiroxeno y plagioclasa y muy pocos óxidos. EQ94-02 exhibe una textura
intersertal con fenocristales de clinopiroxeno conservados de composición augítica (Wo37–42,
En49–52, Fs8–10) (Benı´tez, 1995). Los óxidos de Fe-Ti se incluyen en los fenocristales de
plagioclasa y augita y, por lo tanto, representan cristales de cristalización temprana. Las rocas
ígneas de la Formación San Lorenzo son frescas en comparación con las del Miembro de Las
Orquídeas. EQ2 es una dolerita (Tabla 1) que está formada por plagioclasa euédrica y augita
anédrica (En42-44, Fs20-17, Wo38-39). Tanto la plagioclasa como el clinopiroxeno incluyen
magnetita rica en TiO2 (15 a 18%). La plagioclasa ocurre como fenocristales grandes de hasta 1
cm de largo y listones pequeños y exhibe una composición de labradorita (An52-63) con bordes
ricos en Na. EQ7 es una andesita basáltica porfirica (Tabla 1) que está formada por labradorita
(An61-67) y fenocristales de clinopiroxeno zonificados. La plagioclasa incluye cristales de
magnetita ricos en Ti euédricos y muestra núcleos de bytownita (An75) localmente. El
clinopiroxeno muestra núcleos diopsídicos (En48, Fs 6, Wo46; Morimoto, 1988) bordeados por
augita (En44, Fs16, Wo40). Las muestras estudiadas de la Formación Cayo son brechas
volcánicas y grises. Las brechas volcánicas (EQ93.03, EQ94.04; Fig. 1) están compuestas por
fragmentos basálticos y andesíticos y fenocristales de piroxeno. Cuando se conservan, los
piroxenos muestran composiciones clinoenstatíticas (En64–75, Fs22–32, Wo2–4) y augíticas
(En43–44, Fs16–19, Wo38–41) (Benı´tez, 1995) que caen en el campo de basalto orogénico de
Leterrier et al. (1982) diagramas (no presentados aquí). Los fragmentos basálticos son
ortopiroxeno-clinopiroxeno-plagioclasa-fírico. La andesita difiere de los basaltos por la
abundancia de fenocristales de plagioclasa. Los greywackes (EQ94.03; Fig. 1) consisten en
fragmentos basálticos y fenocristales de augita (En35–44, Fs15–26, Wo40–45) y plagioclasa,
rota o no (Benı´tez, 1995).
5.2. Geoquímica
Las rocas ígneas del miembro de Las Orquídeas y la formación San Lorenzo muestran afinidades
alcalino-calcáreas (Fig. 10; Tabla 2) con la excepción de EQ94.01 que exhibe una afinidad arco-
toleolítica (Fig. 10; Tabla 2). Estas rocas de arco están enriquecidas con LREE (2.31 <(La = Yb)
CN D 3.57; Fig. 10A) y sus diagramas de elementos normalizados N-MORB (Sun y
McDonough, 1989; Fig. 10B) son muy similares a los de las suites orogénicas . Además, las
Lavas de Las Orquídeas y San Lorenzo poseen una anomalía negativa de Nb-Ta, similar a las
rocas volcánicas relacionadas con el arco. Las lavas del miembro de Las Orquídeas difieren de
las rocas de la Formación San Lorenzo en que tienen niveles muy bajos de Y y HREE (menos de
10 veces los valores condríticos; Tabla 2; Fig. 10B), lo que sugiere la presencia de residuos
granate en la fuente del manto.
5.3. Química isotópica
Se han tomado las edades de 100 y 75 Ma para calcular las proporciones iniciales de 87Sr = 86Sr
y εNd de las rocas ígneas de la Formación de miembros de Las Orquídeas y San Lorenzo,
respectivamente (Tabla 3). Las relaciones εNd de estas rocas de arco oscilan entre C6.1 y C7.2
(Tabla 3). Las relaciones (87Sr = 86Sr) i oscilan entre 0,7034 y 0,7046. Este amplio rango de
relaciones (87Sr = 86Sr) i podría reflejar la alteración hidrotermal o la participación de
sedimentos subducidos en la fuente o los fluidos liberados de la losa de subducción
hidrotermalmente alterada

6. Comparaciones con áreas vecinas y origen del "Pin˜o´n terrane"


6.1. Comparación entre la costa y la Cordillera Occidental del Ecuador
En la Cordillera Occidental, las rocas volcánicas y sedimentarias del Cretácico-Paleógeno están
en contacto tectónico con el sótano metamórfico de la Cordillera Andina. La estratigrafía de
estas series Cretáceo-Paleogene (Macuchi Formation sl, Henderson, 1979, 1981) aún no está
clara debido a una gruesa cubierta volcánica terciaria, y porque la mayoría de las unidades
litológicas están separadas por contactos tectónicos (McCourt et al., 1998) . La sucesión de las
cinco unidades litológicas principales puede reconstruirse de la siguiente manera (Faucher et al.,
1971; Kehrer y Van der Kaaden, 1979; Cosma et al., 1998). Rodajas tectónicas de rocas
plutónicas máximas y ultramáficas y basaltos de almohadas se pellizcan a lo largo del contacto
entre los terrenos oceánicos y el margen continental. Sobre la base de estudios petrográficos y
geoquímicos, fueron interpretados como pertenecientes a la Formación Pin˜o´n pre-Cretácica
Tardía (Juteau et al., 1977; Lebrat et al., 1987; Desmet, 1994; McCourt et al., 1998). Nuestros
datos apoyan esta interpretación, ya que los oligoelementos y la química isotópica muestran que
estas rocas representan los niveles profundos de una meseta oceánica geoquímicamente similar a
la Formación Pin˜o´n (Cosma et al., 1998; Lapierre et al., 1999). Además, un isócrono interno de
123 š 13 Ma Sm = Nd obtenido de un gabro que contiene anfíboles (Lapierre et al., 1999) es
consistente con los datos estratigráficos del área de Guayaquil. Por lo tanto, de acuerdo con los
datos disponibles, se supone que la Formación Pin˜o´n de la costa del Ecuador es del Cretácico
temprano. Por esta razón, se ha utilizado una edad de 123 Ma para las correcciones de
descomposición in situ.
La cordillera es comparable a la de la zona de Guayaquil de la costa del Ecuador (Fig. 2), y los
lechos de Toachi se pueden correlacionar con el miembro de Las Orquídeas del área de
Guayaquil, de edad pre-cenomania a pre-turonia (Cosma et al. ., 1998).
Los greywackes de los lechos de Pilato están cubiertos localmente de forma inconformista por
las lutitas de Maastrichtiense y las turbiditas ricas en cuarzo de la Formación Yunguilla (Faucher
et al., 1971; Bristow y Hoffstetter, 1977; Kehrer y Van der Kaaden, 1979). Aunque la Formación
Yunguilla es coeval con la Formación Guayaquil, la primera contiene abundante cuarzo detrítico,
que está ausente en la segunda (Fig. 2). Esto indica que al menos parte de la Cordillera
Occidental había sido acrecentada hasta el margen continental por los tiempos de
Maastrichtiense (Faucher et al., 1971; Kehrer y Van der Kaaden, 1979; Lebrat et al., 1987;
Cosma et al., 1998) . La reciente datación de areniscas de cuarzo desde principios hasta
mediados del Paleoceno en la Cordillera Occidental respalda esta interpretación (McCourt et al.,
1998). Por lo tanto, la historia tectónica de parte de la Cordillera Occidental difiere de la del área
de Guayaquil, ya que, a fines de los tiempos de Maastrichtiense, parte de la Cordillera Occidental
ya estaba acrecentada en el margen continental. Las rocas volcánicas y las andesitas calcáreas
alcalinas, dacitas y brechas (lechos de Tandapi, formación Silante) descansan de manera
inconforme en la formación Yunguilla. Estas rocas volcánicas están fechadas por radiolarios
terciarios (Bourgois et al., 1990), con edades K-Ar (hornblende) escasas, que van desde 51: 5š2:
5 Ma a 40š3 Ma (Eoceno temprano a medio; Wallrabbe-Adams, 1990; Van Thournout et al.,
1990), y calizas intercaladas y turbiditas ricas en cuarzo que produjeron microfósiles del Eoceno
medio a tardío (Henderson, 1979; Bourgois et al., 1990). Dado que estas rocas volcánicas
descansan en los terrenos oceánicos de la Cordillera Occidental y exhiben características
geoquímicas de un arco magmático continental (Cosma et al., 1998), la acumulación de la
Cordillera Occidental se logró a principios del Eoceno (Fig.2). Esta interpretación está
respaldada por el hecho de que las rocas Cretáceo-Paleogénicas de la Cordillera Occidental están
superpuestas de manera inconformista por una secuencia sedimentaria de la edad del Eoceno
comparable a la de la costa del Ecuador (Bourgois et al., 1990; Jaillard et al., 1995; Fig. 2).
En resumen, debido a la sucesión cretácea suprayacente comparable y a sus características
geoquímicas similares, seguimos a los trabajadores anteriores al admitir que la Formación Pin˜o
´n del área de Guayaquil se correlaciona con el sótano ígneo Cretácico Temprano (Ma123 Ma)
del Oeste Cordillera, aunque su evolución tectónica puede diferir.
6.2. Comparación entre el oeste de Ecuador y el oeste de Colombia
Estudios recientes realizados en el oeste de Colombia distinguen tres conjuntos basálticos
distintos de afinidades de la meseta oceánica (Fig. 11), es decir, las rocas ígneas máximas de la
Formación Amaime (> 100 Ma), la Formación Volcánica (90 Ma) y la Serranía de Baudo. ´ (78–
73 Ma), que se acrecentó sucesivamente hasta el margen andino (Marriner y Millward, 1984;
McCourt et al., 1984; Desmet, 1994; Nivia, 1996; Kerr et al., 1996, 1997b; Sinton et al. , 1998).
Parece difícil correlacionar el sótano de la meseta oceánica (Formación Pinón y sus raíces
plutónicas) de la Cordillera Occidental y la zona costera del Ecuador con los basaltos y sus raíces
plutónicas de la Formación Amaime de Colombia. De hecho, la última formación está
entrometida por el batolito de Buga fechado en 113 š 10 Ma (K – Ar) y 99 š 4 Ma (Rb – Sr)
(McCourt et al., 1984), lo que indica que la acumulación de la Formación Amaime en el margen
del noroeste de Colombia debe haber ocurrido mucho antes de 100 Ma (Kerr et al., 1997b). Las
primeras edades del Cretácico (129-104 Ma) de rocas metamórficas de alta presión asociadas con
la Formación Amaime se interpretan como reflejo de las etapas tardías de acreción, que
probablemente ocurrieron entre 140 y 124 Ma (Aspden y McCourt, 1986; Toussaint y Restrepo,
1994). Por lo tanto, la Formación Amaime probablemente ya se había acumulado mientras la
Formación Pin˜o´n de Ecuador estalló. Además, en la vista de mapa, la Cordillera Occidental del
Ecuador no es la continuación de la zona de sutura de Colombia (Fig. 11). Por el contrario, la
zona de sutura colombiana probablemente se puede correlacionar con la 'sutura oceánica' del
Jurásico Tardío más temprano, expuesta a lo largo del borde occidental de la Cordillera Oriental
del Ecuador (Aspden y Litherland, 1992; Litherland et al., 1994) y = o con las rocas ultramáficas
y máximas del Complejo Raspas del suroeste de Ecuador (Aspden et al., 1995), cuyo
metamorfismo de alta presión se ha fechado en 132 Ma (K – Ar, Feininger, 1982; Fig. 11).
La edad del sótano de la meseta oceánica de la zona noroeste de la costa ecuatoriana (área de
Manabi) es anterior al Campaniano debido a que las lavas de arco intraoceánico y los sedimentos
pelágicos asociados, ambos de la edad tardía de Campania-Maastrichtiano, surgen en esta área
(Lebrat et al. al., 1987). Por lo tanto, esta meseta oceánica puede ser oval con la generación de la
meseta oceánica del Cretácico temprano-tardío del oeste de Colombia, o coeval con la meseta
oceánica del Cretácico temprano del área de Guayaquil y la Cordillera Occidental del Ecuador.
Se necesitan más fechas radiométricas para distinguir entre estos dos supuestos. El último arco
intraoceánico Campaniano-Maastrichtiano (Formación San Lorenzo) puede correlacionarse con
la suite tholeiitica Ricaurte Campanian del sur de Colombia, que parece no tener equivalente más
al norte (Spadea y Espinosa, 1996; Fig. 11). Finalmente, hasta ahora no se conoce ningún
equivalente de la meseta oceánica del Cretácico tardío tardío (¾78–72 Ma) de la parte más
occidental de Colombia (Serranía de Baudo´, Kerr et al., 1997b).
Por lo tanto, con la posible excepción del área del noroeste, la meseta oceánica ecuatoriana se
inclina hacia el terreno de los acretados colombianos, y no se puede considerar, en su conjunto,
como perteneciente a la meseta oceánica del Cretácico tardío colombiano-caribeño, según lo
definido por Kerr et al. (1997a)
6.3. Un origen del sudeste del Pacífico para el terreno Cretácico Temprano del Ecuador
La edad isócrona de 123 Ma sugiere que la meseta oceánica de la costa ecuatoriana es coeval con
las grandes mesetas oceánicas del Pacífico Sur generadas durante la 'superpluma' del Cretácico
Temprano (¾125–100 Ma, Larson, 1991), es decir, Kerguelen, Nauru, Manihiki y Ontong Java.
Mesetas. Más específicamente, algunos de los fragmentos de la meseta oceánica ecuatoriana son
coevales con el evento ígneo temprano de la meseta de Ontong Java, registrado en 123 Ma
(Mahoney et al., 1993; Coffin y Eldhom, 1993). El carácter engrosado y anormalmente boyante
del sótano del oeste de Ecuador puede explicar por qué este terreno oceánico se ha acrecentado,
en lugar de subducido, al margen andino (por ejemplo, Cloos, 1993). Además, la Formación
Pin˜o´n forma el sótano de arcos insulares distintos y sucesivos del Cretácico Tardío, lo que
indica que se comportó como una placa superior flotante en un sistema de subducción
intraoceánica. Se sabe muy poco acerca de la cinemática de placas antes del último Cretáceo.
Basado en un marco de referencia de punto de acceso fijo, Duncan y Hargraves (1984)
propusieron una reconstrucción cinemática de la dirección y la velocidad de las placas del norte
de Farallo y sur de Phoenix desde los primeros tiempos del Cretácico. De acuerdo con esta
reconstrucción, un punto arbitrario transportado pasivamente por la placa Farallón n entre 123 y
80 Ma, edad de la primera acumulación del terreno Piñón en el margen andino, viajó ~ 3500 km
hacia el norte y más de 3000 km hacia el este. Un punto ubicado en el actual Galápagos 123 Ma
hace estaría ubicado cerca de Florida en un mapa reconstruido de 80 Ma. Aunque las
incertidumbres son grandes en tal reconstrucción, la Formación Pin˜o ´n del Cretácico Temprano
no puede haber sido generada por el Hotspot de Galápagos, y su fuente debe estar ubicada
mucho más al sur o suroeste.
Las tasas de migración del Cretácico de la placa de Phoenix fueron más lentas que las de la placa
de Farallo (Duncan y Hargraves, 1984) y, en consecuencia, un punto que colisionó con el margen
ecuatoriano hace 80 Ma debe haberse ubicado a unos 2000 km más al sur y más de 2500 km al
oeste, 123 Ma hace. Por lo tanto, si se transporta pasivamente por la placa oceánica, la
Formación Pin˜o´n del Cretácico Temprano debe haberse generado de 3000 a 4000 km al
suroeste de Ecuador en un mapa reconstruido de 80 Ma, que está mucho más cerca del Punto de
acceso de Sala y Gómez ( Pilger y Handschumacher, 1981) que al Hotspot de Galapagos. Sin
embargo, la presencia de productos de arco isleño pre-Campaniano (miembro de Las Orquídeas,
formación Cayo, camas Toachi y Pilato´n) indica que la formación Pin˜o´n ha constituido la
placa superior de un sistema de subducción intraoceánica. , y no ha sido transportado
pasivamente por la placa oceánica durante todo el lapso de tiempo de 123–80 Ma. Por lo tanto, el
hotspot responsable de la generación de la Formación Pin˜o´n puede haberse ubicado más cerca
del margen ecuatoriano. Un origen pacífico sudoriental del terreno Pin˜o´n es consistente con los
escasos datos paleomagnéticos disponibles, lo que sugiere que el litoral ecuatoriano (tomado
como un solo terreno) se originó 5º al sur de su ubicación actual (Roperch et al., 1987) .

7. Resumen y conclusiones
(1) Los estudios petrográficos, mineralógicos, químicos e isotópicos indican que el sótano del
oeste de Ecuador está hecho de restos de meseta oceánica de edades posiblemente diferentes. Su
origen en la meseta oceánica puede explicar por qué estas rocas han sido acumuladas hasta el
margen andino, y por qué soportaron arcos de islas intraoceánicas. (2) Se deben distinguir tres
dominios geológicos distintos en el oeste de Ecuador. (a) En el área del noroeste (área de
Manabı), el sótano es de la era de Campania pre-tardía, un arco intraoceánico desarrollado en los
últimos tiempos de Campania-Maastrichtiense, y la acumulación ocurrió antes del Eoceno
Medio. (b) En el área central (área de Guayaquil), el sótano es del Cretácico temprano, los arcos
de la isla estuvieron activos durante el Cretácico tardío tardío (?) hasta el Cretácico temprano
tardío, y la acumulación se produjo en el Paleoceno tardío (Ma57 Ma ) (c) En la Cordillera
Occidental, el sótano, preservado como rodajas en la zona de sutura, es del Cretácico Temprano
(¾123 Ma), se desarrollaron arcos intraoceánicos durante el Cretácico Tardío Temprano (?) hasta
el Cretácico Tardío Temprano, y la acreción ocurrió durante el Cretácico Tardío (¾80 Ma). (3)
Hasta el momento, no se conoce ningún equivalente de la meseta oceánica del Cretácico
temprano del oeste de Ecuador en el oeste de Colombia. Sin embargo, no podemos descartar la
posibilidad de que el sótano de la zona noroeste de la costa ecuatoriana (Manabı´) sea
equivalente a la meseta del Caribe (¾92–88 Ma). Además, los restos de la meseta oceánica del
Cretácico tardío en el extremo occidental de Colombia (¾78–72 Ma) aún se desconocen en
Ecuador. Estas observaciones indican que la mayoría de los terrenos oceánicos del oeste de
Ecuador no pertenecen a la meseta oceánica colombiana-caribeña. El penacho que generó la
Meseta del Pináculo Cretácico Temprano debe haber estado ubicado en el sureste del Pacífico,
muy al sur del punto de acceso actual de las Islas Galápagos.

También podría gustarte