- EL HOMBRE QUE SE OLVIDÓ DE SER AGRADECIDO –
“Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le
olvidó” (Génesis 40:23).
José junto con el Copero y el panadero de Faraón
El copero y el panadero tuvieron un sueño cada uno.
José les interpretó los sueños y todo sucedió tal como José
lo había dicho.
José le dijo al copero que no se olvidará de Él y que le
comentara al Faraón sobre lo sucedido. Pero esto no ocurrió.
“Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le
olvidó” (Génesis 40:23).
¡Qué cuadro de ingratitud! El jefe de los coperos fue un hombre
que se olvidó de ser agradecido. Esa es una característica cada
vez más grande en estos días malos. El Apóstol Pablo dijo:
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán
tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí
mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos,
desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto
natural” (II Timoteo 3:1-2).
“Desobedientes a los padres, ingratos, impíos”. ¡Qué descripción
de esta generación en los “postreros días”! El jefe de los coperos
ilustra a mucha gente hoy en día, “y el jefe de los coperos no se
acordó de José, sino que le olvidó”, (Génesis 40:23). Esta es una
generación de “ingratos” e “impíos”. Existen tres áreas
principales en las que muchos nos olvidamos de agradecer.
I. Primero, muchos no agradecen a sus padres.
La Biblia dice: “Honra a tu padre y a tu madre”. Dice esto
dos veces en el Antiguo Testamento (Éxodo 20:12,
Deuteronomio 5:16) y seis veces en el Nuevo Testamento
(Mateo 15:4, 19:19; Marcos 7:10; 10:19; Lucas 18:20,
Efesios 6:2).
Cuando ves a un bebé que llora en los brazos de su madre.
Cuándo era un joven
Aun después de casado.
¿Y tú? ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste lo mucho
que la amas?
Thaddeus Stevens fue uno de los estadistas más
poderosos de Estados Unidos durante la Guerra Civil.
En un cementerio en Escocia hay una lápida puesta
por el gran misionero Dr. David Livingstone, y sus
hermanos y hermanas. Estas palabras fueron inscritas
en ella:
Para mostrar el lugar de descanso de Neil Livingstone Y Agnes
Hunter, su esposa, Y para expresar el agradecimiento a Dios de
sus hijos Por unos padres pobres y piadosos.
Shakespeare mostró la profundidad de la tristeza mortal en El rey
Lear, donde el anciano rey y padre grita, “Más cortante que los
dientes de una serpiente es tener un hijo ingrato”.
Shakespeare dijo: Ingratitud, malvado corazón de mármol, Más
espantoso, cuando te muestras en un niño, ¡Que el monstruo
marino!
¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu madre que la
amas? ¿Cuándo fue la última vez que diste gracias a tu
padre por criarte?
“Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le
olvidó”.
Los padres creyentes démosle gracias a Dios porque sus
hijos perseveran en el Evangelio.
II. Segundo, muchos no agradecen a sus amigos y
benefactores.
Jesús sanó a diez leprosos y los envió a los sacerdotes a declarar
que fueron limpiados. Pero sólo uno de ellos volvió para dar gracias
a Jesús. El Salvador dijo: “¿No son diez los que fueron limpiados?
Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria
a Dios sino este extranjero?” (Lucas 17:17-18).
Recordamos lesiones e insultos, pero pocos de nosotros nos
acordamos de dar gracias a aquellos que nos han ayudado.
Darle gracias a Dios porque nací.
Darle gracias a Dios por las personas que ha puesto en mi
camino
¿Alguna vez has hecho una lista como esa? ¿Alguna vez le has
dicho a la gente así lo agradecido que estás por ellos? Oremos
por ellos.
Siempre me ha hecho sentir bien darles las gracias. ¡Y te
recomiendo que hagas lo mismo! ¡Un buen amigo, y un
verdadero mentor, vale oro!
“Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino
que le olvidó”.
III. Tercero, muchos no agradecen a Dios.
El Apóstol Pablo dijo que los Gentiles se hicieron paganos
porque ellos no glorificaron a Dios, ni le dieron gracias. Él dijo:
“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni
le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos,
y su necio corazón fue entenebrecido” (Romanos 1:21).
Ingratitud es un pecado contra Dios. A menudo nos olvidamos de
agradecer a Dios por las bendiciones que nos ha dado. El apóstol
Pablo dijo: “Dad gracias en todo” (I Tesalonicenses 5:18).
El regalo más grande que Dios nos ha dado es Su Hijo, el Señor
Jesucristo. Pablo lo que pudo decir fue: “Gracias a Dios por su
don inefable” (II Corintios 9:15).
El Pastor Richard Wurmbrand pasó 14 años en una prisión
Comunista por predicar el Evangelio. Meses sin comunicación,
años de tortura física, sufrimiento constante de hambre y frío, la
angustia del lavado de cerebro y la crueldad mental fueron
experimentados por el Pastor Wurmbrand. ¿Cómo pasó por todo
eso y aún salió como un cristiano victorioso? Él dijo:
Si el corazón es purificado por el amor de Jesucristo, si el corazón
le ama... entonces puedes resistir tales torturas
Entonces, la pregunta realmente se reduce a esto – ¿amas a
Cristo? Si lo haces, puede dar gracias a Dios por su Hijo, no
importa cuáles sean las pruebas que te vendrán a ti. Pero si no
amas a Cristo, entonces la vida tarde o temprano te presentará
angustias que te dejaran sin esperanza.
Beneficios del Agradecimiento
La gratitud a Dios es un imperativo moral y una fuerza
poderosa
La gratitud a Dios es la actitud correcta del corazón
humano perdonado, redimido y bendecido. Sanó a 10
leprosos
La gratitud nos impulsa a obedecer a Dios. En Juan 14:21,
el Señor dice: "El que tiene mis mandamientos, y los guarda,
ése es el que me ama;
La gratitud nos impulsa a adorar al Señor con todo nuestro
ser. Lucas 7:36-50. Una mujer pecadora se postra al Señor
y lo adora mientras que un fariseo sólo observa y critica.
La gratitud a Dios nos impulsa a ser genuinamente
humildes. El publicano y el fariseo. En Lucas 18:9-14
La gratitud nos impulsa a predicar el Evangelio.
La gratitud a Dios conduce al gozo y la ingratitud a la
amargura.
Claves para no dejar de ser agradecidos por las
dificultades que nos asedian
Dar gracias es la voluntad de Dios para nosotros: Digamos
cuando soy agradecido, estoy cumpliendo con Su voluntad.
Dar gracias por todo: Dar gracias a Dios en todo, no significa
aceptar todo, significa acomodar nuestro interior para luego
enfrentar la dificultad.
Reciba esto: "ser agradecido es lo que moverá a Dios para
que nos imparta su gracia
Dar gracias prepara el camino para el milagro: Aprenda esto:
"El agradecimiento prepara el camino para el milagro, sin
importar cuán complicado, difícil sea la situación…" "Si
comenzamos a ser agradecidos, comenzaran a soltarse los
milagros"