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1193 Rosas

Este documento trata sobre el cultivo de la soya. Describe la importancia económica de la soya a nivel mundial, su composición química y breve historia. También explica aspectos taxonómicos de la planta de soya.

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1193 Rosas

Este documento trata sobre el cultivo de la soya. Describe la importancia económica de la soya a nivel mundial, su composición química y breve historia. También explica aspectos taxonómicos de la planta de soya.

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E.A.P.

031(6)
C.4

ZAMORANO

EL CULTIVO
DE LA
SOYA

Juan Carlos Rosas, Ph.D .


Roberto Young, [Link] .

ESCUELA AGRICOLA PANAMERICANA


Departamento de Agronomfa
- - - - -

ZAMORANO

EL CULTIVO
DE LA
SOYA

Juan Carlos Rosas, Ph.D.


Roberto A. Young, [Link].

ESCUELA AGRICOLA PANAMERICANA


Departamento de Agronomía
1993
( 'opyright

Escuda A!!rÍcola Panamericana. 1993.


Apartado Postal (_)J
Tegucigalpa, llonduras
Cuarta Edición

[Link] de texto: Nocmi Sevilla


Edición: Nc¡y Alcxis Gail<Ín
Financiado y producido por Zamorano Acadcmic Prcss

Impresión: Jjtográfica Comayagüela

Todos los derechos reservados

!m preso en llonduras
El presente manual es producto de la experiencia de los
autores, que durante los últimos años han trabajado con
el cultivo de la soya. Asimismo, han efectuado una
recopilación de información mediante la revislon de
literatura, para hacer más accesible el tema. Este manual
ha sido producido para ser utilizado como texto por
estudiantes de Agronomia, y como información general para
personas e instituciones interesadas.

Juan Carlos Rosas


EL CULTIVO DE LA SOYA

éap1tulo Contenid o Página

I General idades 1
II Morfolog 1a de la planta de soya 6
III Fisiolog 1a del crecimie nto y 8
desarro llo de la planta de soya.
IV Factore s ambient ales que afectan 14
el cultivo de la soya.
V Práctica s cultura les 21
VI Nutrició n mineral del cultivo de 29
la soya.
VII Enferme dades que afectan al
cultivo de la soya y su control. 36
VIII Insectos que atacan al cultivo 44
de la soya.
IX Cosecha y almacena miento 51
X Mejoram iento de la soya 53
XI El cultivo de la soya en Hondura s 57

XII Referen cias Bibliog ráficas 61


EL CULTIVO DE LA SOYA

I. GENERALIDADES

A. Importancia Económica

Entre las leguminosas de grano, la soya es el cultivo más


importante a nivel mundial en términos de producción total e
intercambio internacional. Para el caso, durante los últimos 15
años ha dominado el mercado mundial en producción de aceite
vegetal, seguido del algodón, mani y girasol.
Hasta el inicio de los años 70, Estados Unidos y la República
Popular de China habian sido los mayores productores y exportadores
en el mundo. A partir de 1970, el cultivo de soya comenzó a tomar
auge en Brasil, a tal grado que para 1974 llegó a desplazar a China
en el ámbito de la exportación internacional. Recientemente,
Argentina se ha convertido en uno de los mayores productores de
soya, siguiendo el mismo patrón de expansión utilizado por Brasil.
Estados Unidos, Brasil, China y Argentina representan entre el
90 al 95% de la producción mundial de esta leguminosa. El cuadro
1 nos muestra un resumen del panorama global de los paises
productores de soya.

Cuadro l . Producción Mundial de Soya en 1985 (FAO, 1987) .

Area cosechada Producción Rendimiento


Pais (1000 ha) (1000 t) (kgjha)

[Link]. 25347 58162 2295


Brasil 10153 18278 1800
China 7725 10521 1362
Argentina. 3269 6500 1988

México 470 740 1574


Paraguay 550 950 1727
Colombia 54 104 1914
Bolivia 61 83 1376
Ecuador 35 63 1814

Nigeria 200 60 300


Ex-URSS 738 475 644
Rumania 285 280 982
Indonesia 835 979 817
India 1250 1110 880

Total 52683 100809 1914


mundial
2

B. Compos ición Quimic a

El conten ido de aceite en las semilla s de la planta de soya


varia de 14-24% y el de protein as entre 30-50% . En el Cuadro 2 se
presen ta un resume n de la compos ición quimic a de esta legumi nosa.
En genera l, las soyas con bajo conten ido de grasa son altas en
protei nas, y viceve rsa.
La protei na de soya contien e los aminoá cidos esenci ales para el
alimen to humano y animal , lo que la hace atracti va como materi a
prima para numero sas indust rias y los más divers os usos. De ella
se deriva desde el aceite para cocina , hasta sustitu tos de la carne
y la leche, as1 como tortas proteic as para la fabrica ción de
concen trados. La soya contien e 2-3 veces más ceniza s (miner ales)
que el trigo, y es una fuente valiosa de calcio y fósforo . Además ,
posee un alto conten ido de vitamin a B1 (tiamin a), tal como otras
semill as de legumi nosas comest ibles.
Cuadro 2. Compo sición quimic a (porcen taje) del forraje , granos y
torta de soya (Martín , Leonard y Stamp, 1976).

Carboh idratos
Protein a Fibra Extrac to Aceite o
Humeda g Ceniza s cruda cruda libr~ de H g¡:asa
Forraje z 75.1 2.6 4.0 6.7 10.6 1.0
HenoY 8.4 8.9 25.8 24.3 38.8 3.8
Granos 6.4 4.8 39.1 5.2 25.8 18.7
Tortax 8.3 5.7 44.3 5.6 30.3 5.7
z, Y, x Follaj e verde y seco, y torta obtenid a del proces o de
extrac ción de aceite , respect ivamen te.

c. Histor ia

Las eviden cias actuale s señalan a la mitad del Este del Norte de
China como el área en que la soya cultiva da (Glycin e max) emergi ó
como un cultiv o domest icado alreded or del Siglo XI A.C. La
migrac ión de la soya de esta área hacia el Sur de China, Corea,
Japón y el surest e de Asia, probab lemente se llevó a cabo durant e
la expans ión de la dinast ia Chou (Siglos XI al III A.C.)
Para 1712, los europe os se enterar on del potenc ial de la soya a
través de las public acione s de Engerl bert Kaemfe r, quien vivió en
Japón en 1691-9 2 . Desde 18 7 5, y durante varios años, el Prof.
Freder ick Haberl and de Viena intentó expand ir la produc ción de soya
en Europa pero no tuvo mucho éxito.

La soya es mencio nada por primera vez en la literat ura de [Link].


en 1804. Sin embarg o, la expans ión de la produc ción de soya en
este pais no se llevó a cabo sino hasta la tercer a década del Siglo
3

XX. Por otra parte, la fecha más temprana del conocimiento de su


introducción en Brasil es 1882. Posteriormente, su producción en
este pais se expandió de t~l forma que llegó a convertirse en el
segundo productor mundial después de los EE. uu.
En los últimos años, el mayor énfasis en los programas de
mejoramiento ha sido el desarrollo de variedades de alto
rendimiento, que posean un elevado contenido de aceite y proteinas.
En las próximas décadas, la demanda de proteina de soya para
abastecer las necesidades de la producción animal y especialmente
para su uso en alimentos para humanos continuará creciendo. En el
pasado, la mayor parte del incremento en producción provenia del
aumento en el área total sembrada con soya. Sin embargo, las áreas
que pueden ser usadas para cultivar soya son cada vez más
limitadas, como sucede en general con la mayoria de cultivos. En
vista de lo anterior, será necesario desarrollar nuevos cultivares
de soya que permitan incrementar los rendimientos.

D. Taxonom1a

Más de 280 especies, subespecies y variedades taxonómicas han


sido reportadas bajo el género Glycine. Afortunadamente, los
trabajos de Hermann (1962) y Verdcourt (1966, 1970) han aclarado
enormemente la taxonomia del género Glvcine (ver Hadley y Hymowitz,
1976). El género Glycine se subdivide en tres subgéneros: Glycine,
Bracteata y Soja, tal y como se presenta a continuación (Cuadros 3
y 4):

Cuadro 3. La Soya y sus parientes del género Glycine (adaptado de


Hadley y Hymowitz, 1976).

Nombre 2n Distribución
Subgénero GLYCINE (x=20)
§.. clandestina 40 Australia, Islas del
Pacifico Sur
§.. falcata 40 Australia
§.. latrobeana Australia
§.. canescens 40 Australia, S.E. Asia
§.. tabacina 80 Australia, Sur de China,
Taiwan, Islas del Paci -
fico Sur
G. tomentella 40,80 Australia, S.E. Asia
4

Cont. Cuadro 3.
Nombre 2n Distribución

Subgénero BP~CTEATA (x=11)


Q. wightii (soya perenne) 22,44 Africa, S.E. Asia
----------------------------------------------------------------
Subgénero SOJA (x=20)
Q. ussuriensis (soyn silvestre) 40 China, Taiwan, Japón,
Corea, Ex-URSS
Q. max (frijol soya) 40 Cultivada

Glycine max
Familia: Leguminosa e
Sub- Familia: Papilionoideae

Cuadro 4. Relaciones del frijol-soya (Glycine max) y sus parientes


del género Glycine.

Subgénero Glycine Subgénero Soia


x= 10,20 (?) x= 10,20 (?)
Mayormente Australianas Este Asiático
Glycine ussuriensis
1
silvestre, 2n=40
Barreras de
1
esterilidad
Selección por
1 el hombre
1
Subgénero Bracteata
Cromosomas Glycine max
x= 11, más grandes cultivada, 2n=40
Africa, S.E. Asia

Glycine max no ha sido encontrada en forma silvestre.


Probablemente se originó de g. ussuriensis que crece en forma
silvestre en el Valle del Rio Yangtze, las provincias del Norte y
Noroeste de China y áreas adyacentes de Rusia, Corea y Japón. Es
una enredadera con semillas pequeñas, duras, redondas, de color
café oscuro. Hibridos entre Q. ussuriensis y soya han sido
producidos por numerosas personas. La evidencia actual indica que
existen pocas -o ninguna- barreras citogenéticas al flujo de genes
entre Q. ussuriensis y soya.
5

Basado en el número y tamaño de cromosomas, morfologia,


distribución geográfica y bandas electroforét icas de proteinas de
las semillas, ~- ussuriensis es el más probable ancestro de soya.
Las mayores diferencias entre el domesticado, ~- max, y su ancestro
putativo, ~- ussuriensis, son las siguientes: aumento en tamaño de
semilla, aumento en contenido de aceite pero reducción en proteinas
en las semillas, hábito de crecimiento erecto, plantas más grandes
y reducción de la dehiscencia de las vainas a la maduración.
II. MORFOLOGIA DE LA PLANTA DE SOYA

La soya es una planta herbácea, erecta, anual y ramificada, cuya


altura puede variar entre 0.30 y 2.0 m y su ciclo de vida puede ir
desde 80 hasta 200 dias aproximadamente, según sea la variedad y
las condiciones ambientales.
El sistema radical de la soya es predominantemente axial,
fasciculado, constituido básicamente de una raiz principal de donde
emergen rafees secundarias y en las cuales se forman varias rafees
laterales. La raiz primaria puede alcanzar una profundidad de
2.0 m, sin embargo el 80% de las rafees se encuentra a~5-30 cm de
profundidad. La formación de nódulos en las rafees es consecuencia
de la presencia de bacterias Bradyrhizobium japonicum, que viven en
el suelo como saprófitas o que han sido inoculadas en la semilla al
momento de la siembra. Gracias a esta simbiosis, las bacterias que
se localizan en el interior de los nódulos son capaces de fijar el
nitrógeno atmosférico que luego es utilizado por la planta, que a
cambio le provee hidratos de carbono para su desarrollo.
El tallo y las hojas son producto del desarrollo de la plúmula.
El tallo es de tipo erecto con varios grados de pubescencia y
ramificación, dependiendo del cultivar. Tres tipos diferentes de
hojas se desarrollan en una planta de soya: las cotiledonales (2),
son las primeras en emerger una vez iniciado el proceso de
germinación; seguidamente en la parte de arriba se desarrolla un
par de hojas unifoliadas; finalmente tenemos las hojas compuestas
o trifoliadas que comienzan a aparecer en forma alternada en tallos
y ramas después del segundo nudo unifoliado del tallo principal.
Los foliolos de las hojas pueden ser de forma ovalada o lanceolada,
angosta o ancha, según la variedad. Cada hoja uni y trifoliada
posee un pulvinulo que permite los movimientos y posiciones de los
foliolos durante el dia y la noche.

La flor de la soya es perfecta o completa, es decir, tanto los


organos sexuales femeninos como masculinos se encuentran en la
[Link] flor. El cáliz es tubular de 5 sépalos pubescentes; la
corola está compuesta de 5 pétalos de color blanco o púrpura en
diferentes tonalidades. Los órganos sexuales se encuentran
envueltos por uno de los pétalos, conocido como quilla. El
androceo está formado por 10 estambres, encontrándose nueve unidos
y uno separado; los estambres forman una especie de tubo alrededor
del gineceo. La flor puede aparecer en las axilas de las hojas o
en el ápice del tallo, formando parte de inflorescencias racimosas.
El polen se encuentra fértil antes que las partes de la flor se
hayan expandido completamente, asegurando la autofecundación de la
planta; sin embargo, se ha observado hasta un 1% de cruzamiento
natural bajo condiciones de campo.
El fruto es una vaina achatada, con pubescencia de color
amarillo, gris yjo negra. Una inflorescencia puede llegar a
desarrollar de 2 a 20 o más vainas, y una planta puede llegar a
producir más de 400 vainas. El número de semillas por vaina varia
7
de 1 a 4, siendo más común 2 ó 3 semillas por vaina. Durante la
madurez de la planta, las vainas pueden presentar diferentes grados
de dehiscencia, según sea la variedad que se cultive.
La forma de la semilla es variable, desde esférica hasta
ovalada; la testa según el genotipo, puede ser de distintos
colores, amarilla, verde, negra y¡o café. El color del hilum puede
ser negro o café. El tamaño de la semilla puede variar desde 2
hasta 30 g por 100 semillas, dependiendo del cultivar utilizado.
El embrión consiste en dos cotiledones grandes, una plúmula con
dos hojas primarias bien desarrollada s y un eje conformado por el
hipocotilo y rad1cula que descansa en una depresión formada por los
cotiledones. La punta de la rad1cula está rodeada de la envoltura
de un tejido formado por la cubierta de la semilla.
III. FISIOLOGI A DEL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE LA PLANTA DE SOYA
El desarroll o de una planta de soya es un proceso continuo que
se inicia con la germinaci ón de la semilla y concluye cuando ésta
alcanza su madurez fisiológic a y se encuentra lista para la
cosecha.
Durante su ciclo de vida, la planta se ve expuesta a una serie
de factores que podrían acelerar o retardar su crecimien to y
productiv idad. Algunos de estos factores son controlad os por la
naturalez a, tales como el viento, lluvia, heladas, sequía, etc.
Sin embargo, el hombre puede influir significat ivamente en el
desarroll o y productiv idad del cultivo a través de la aplicació n de
pesticida s, fertilizan tes, fechas y métodos de siembra y prActicas
culturale s utilizada s.
La respuesta de la planta al factor que condicion a su
crecimien to dependerá de la etapa de desarroll o en que se
encuentre .

A. Etapas de desarroll o de una planta de soya - Introducc ión


Es important e que el productor de soya conozca y utilice la
terminolo gía correcta cuando se refiera al crecimien to y desarrollo
de su cultivo.
La mayoría de las compañías que fabrican agroquími cos
recomiend an la aplicació n de un determinad o producto con base en
una etapa de desarroll o del cultivo en particula r. Por otro lado,
la utilidad de emplear términos técnicos en común facilita la
comunicac ión entre productor es, comercian tes de agroquími cos,
extension istas e investigad ores.
Entre las plantas de soya es común encontrar variacion es en el
desarroll o de la etapa vegetativ a a la reproduct iva. La fecha de
siembra, variedad utilizada , localidad y condicion es climática s,
pueden influir en la cantidad de follaje que se desarroll a antes
del inicio de la floración .
Existe una marcada diferenci a en el desarroll o entre variedade s
de crecimien to indetermin ado y determina do, así:
Variedade s indetermin adas Variedade s determina das

l. Al inicio de la floración l. Después del inicio de la


las plantas apenas alcanzan floración las plantas crecen
menos de la mitad de su muy poco.
altura final.
2. Son plantas de porte alto 2. La floración ocurre al mi§.
y continúan producien do ramas mo tiempo tanto en la parte
durante la floración , forma - superior como inferior de la
ción de vainas y llenado de planta.
grano.
9

3. La formación de vainas y 3. El nudo terminal del tallo


el llenado de grano avanzan principal normalmente posee un
más rápidamente en la parte racimo alargado que contiene un
inferior de la planta que número determinado de vainas.
en la superior.
4. La parte superior de la 4. Estas variedades poseen una
planta normalmente posee hoja terminal en el tallo prin
hojas de tamaño inferior en cipal, que es del mismo tamaño
comparación con la parte las hojas inferiores.
baja.

B. Etapas de desarrollo de una planta de soya - Descripción

Para la determinación de las etapas vegetativas y reproductivas


es necesario identificar los nudos en el tallo principal. Debido
a que los nudos permanecen en la planta, son éstos y no las hojas
los que se utilizan en la descripción de las etapas de desarrollo.
Los nudos cotiledonares son los primeros nudos y se encuentran
uno opuesto al otro en el tallo principal. Asimismo, los dos
nudos unifoliares se localizan directamente opuestos uno al otro
inmediatamente arriba de los nudos cotiledonares.
Todos los nudos por encima de los nudos unifoliares se alternan
a ambos lados, a lo largo del tallo principal.
Los nudos del tallo principal que poseen o tuvieron hoias
completamente desarrolladas son considerados en la determinación de
las etapas de desarrollo.
Una hoja es considerada como completamente desarrollada (nudo
contado) cuando la hoja en el nudo superior ha comenzado a
desenvolverse a tal punto que los dos márgenes de cada foliolo no
se tocan.
La descripción detallada de las etapas vegetativas de una planta
de soya se indica en el Cuadro 5.
10
Cuadro 5. Descripción de las etapas vegetativas de una planta de
soya y duración en dias de cada etapa (Fehr y Caviness, 1977) .
Etapa Nombre Descripción (duración)

Ve Emergencia Cotiledones aparecen sobre el


suelo (5-15 dias).
Ve Cotiledonar Bordes de las hojas primarias
dejan de tocarse (3-10 dias).
V1 Primer nudo Hojas primarias desarrolladas.
Bordes del primer trifolio
dejan de tocarse (3-10 dias).
V2 Segundo nudo Primera hoja trifoliada
desarrollada. Bordes del
segundo trifolio dejan de
tocarse (3-8 dias).
Vn Enésimo nudo La enésima hoja trifoliada
completamente desarrollada. "n"
puede ser cualquier número,
contando como uno (1) el de las
hojas unifoliadas (2-5 dias),

c. Descripción de las etapas reproductivas

Las ocho etapas reproductivas (R) se dividen en cuatro partes:


R1 Y R2, describen la floración, R3 y R4, el desarrollo de vainas,
R5 y R6, el desarrollo de granos, y R7 y R8, la maduración de la
planta.
En el Cuadro 6 se presenta una descripción más precisa de cada
etapa.
11

cuadro 6. Descripción de las etapas reproductivas de una planta de


soya y duración en días de cada etapa (Fehr y Caviness, 1977).

Etapa Nombre Descripción (duración)

R1 Inicio de floración Una flor en cualquier nudo (1-7


días).

R2 Floración completa Una flor en uno de los dos


últimos nudos del tallo
principal (5-15 días).

R3 Inicio formación de Vaina de 5 mm en uno de los 4


vainas nudos superiores (4-26 días).

R4 Vaina formada Vaina de 2 cm en uno de los 4


nudos superiores (4-26 días).

R5 Llenado de vainas Semilla de 3 mm en uno de los 4


nudos superiores (11-20 días),

R6 Semilla formada Semillas llenan la cavidad de


(vaina llena) la vaina en uno de los 4 nudos
superiores (3-9 días) .

R7 Madurez fisiológica Una vaina en el tallo principal


alcanza color de vaina madura,
50% hojas amarillas (7-18
días).

R8 Madurez completa 95% de vainas con color típico


de la madurez.

D. Secuencia del Proceso de Desarrollo de una Planta de Soya

La tasa de aumento en el peso seco de una planta de soya es muy


lenta al principio, pero gradualmente se incrementa a través de las
etapas vegetativas (V) y reproductiva 1 (Rl), conforme se
desarrollan nuevas hojas y la superficie foliar aumenta. Casi a la
R2, la tasa diaria de acumulación de peso seco es esencialmente
constante hasta que gradualmente decrece durante el período del
llenado de grano (poco después de la R6) . Esta acumulación de peso
seco es inicialmente en las partes vegetativas, pero entre la R3 a
R5.5 la acumulación gradualmente cambia hacia las vainas y granos.
12

La tasa de crecimien to de las hojas, peciolos y tallos sigue muy


de cerca la de la planta total, hasta que las vainas y granos
empiezan a crecer, aproximada mente en la R4. Poco después de la
R5.5, el peso seco es máximo en estas partes vegetativ as y empieza
a reubicars e en los granos en rápido desarroll o. La pérdida de
hojas y peciolos empieza en las etapas V4 a V5 en los nudos de las
hojas bajeras y progresa lentamente hacia arriba, hasta poco
después de la R6. En este periodo, la pérdida llega a ser más
rápida y continúa hasta la RS, cuando generalme nte todas las hojas
y peciolos se han caido.

La floración es iniciada a la R1 en el tercero a sexto nudo del


tallo principal y desde ahi progresa hacia arriba y hacia abajo.
Ya en la etapa R5, la planta ha completad o la mayoria de la
floración , pero unas pocas flores nuevas pueden presentar se en las
ramas y parte superior del tallo principal . Tres o cuatro dias
después de que una flor individua l se abre, los pétalos se secan y
la vaina empieza a alargarse . Después de 2-2 1/2 semanas de que la
flor se abrió, se ha formado una vaina con su longitud máxima. El
crecimien to de vainas en la planta es rápido entre la R4 y R5, ya
que unas pocas vainas están presentes en los nudos bajeros a la R4.
Muchas vainas alcanzan su máxima longitud a la R5; sin embargo,
casi todas las vainas alcanzan este tamaño a la R6 (Fig. 1).

Las semillas (granos) dentro de una vaina individua l no empiezan


a crecer rápidamen te hasta que la vaina no alcanza su longitud
máxima. Desde que las semillas individua les más grandes en una
planta a la R5 tienen casi 5 mm de largo, empiezan una rápida
acumulaci ón de peso seco. Para la R5. 5, la tasa combinada de
acumulaci ón de peso seco de todas las semillas en una planta es
rápida y esencialm ente constante . Este rápido crecimien to de las
semillas en toda la planta empieza a decrecer poco después de la
R6.5 y se detiene para la R7 (Fig. 1).
13

1
LLENADO DE SEMILLAS

1 DESARROLLO VAINAS

FLORACION
1

1 CRECIMIENTO VEGETATIVO
1

Etapa Rl R2 R3 R4 R5 R6 R7 RB

DDF o 10 20 30 40 50 60 70

DDF= dias después del inicio de la floración (etapa R1)

Figura 1. Desarrollo de la planta de soya a través de las etapas


reproductivas.
IV. FACTORES AMBIENTALES QUE AFECTAN EL CULTIVO DE LA SOYA

A. Suelo

La soya se adapta a casi todos los tipos de suelos dependiendo


de las caracteristi cas fisicas que tengan. sin embargo, dentro de
esa gama de variaciones existen determinados tipos que reúnen
condiciones más propicias.
El suelo ideal seria aquel que reuniera las siguientes
caracteristi cas:
1. Buena capacidad de retención de agua y nutrimentos disponibles .
para la planta.
2. Aereación satisfactori a, que permite un adecuado desarrollo
radical.
3. No presentar una cama endurecida debajo de la superficie que
obstaculice el desarrollo de las plantas.
4. Baja susceptibilid ad a la erosión.
Los suelos de textura arenosa deben ser evitados debido a su
baja capacidad de retención de agua y nutrimentos disponibles a las
plantas.
Suelos de textura mediana, con contenido de arcilla superior al
20%, y de textura arcillosa (arcilla ~ 60%) son los más
recomendados .
Los tipos de estructuras más adecuadas para el cultivo son la
granular yjo en bloques angulares yjo subangulares , los cuales
permiten una mejor circulación del aire y agua en el interior del
perfil del suelo, favoreciendo de esta forma la penetración y
desarrollo del sistema radical.
Aunque el 70% de las rafees de la planta se encuentran en las
capas más próximas a la superficie del suelo (O a 25 cm), es
recomendable que el suelo sea profundo (1 a 2 m). Considerando que
la soya es un cultivo altamente tecnificado, con un elevado indice
de uso de mecanización en las diversas etapas del ciclo del
cultivo, se debe preferir terrenos de topografia plana (O a 3% de
pendiente) o suavemente ondulados (4 a 8% de pendiente).
Un amplio rango de pH puede ser tolerado si es que la
disponibilid ad de micronutrime ntos y la nodulación no son
afectados. Para la soya se recomienda que el pH del suelo se
encuentre alrededor de 6.0.
15

B. Agua

El agua es frecuentemente el primer factor limitante en la


producción de soya, convirtiéndose en una constante preocupación en
el manejo de este cultivo.
La cantidad de lluvia requerida por el cultivo de soya puede
oscilar en un rango entre 330 a 760 mm de agua. Debe tomarse en
consideración que el uso del agua puede ser afectado por v<1rios
factores, entre ellos:
1. Longitud del periodo del cultivo.
2. Tasa de desarrollo del cultivo antes de cubrir totalmente el
suelo.
3. Cantidad de agua disponible en el suelo.

La distribución adecuada de las lluvias es esencial para la


prodnc~;ón de soya. Lo ideal seria que la cantidad de agua se
adecuara cada periodo de crecimiento y al llegar a la cosecha la
precipitación fuera nula. El primer periodo critico de humedad
para la soya es el de la emergencia, pues éste es el que determina
la uniformidad de la población de plantas por unidad de área. Un
contenido de humedad de 50% es requerido para la germinación de la
semilla, mientras que en el maíz y en el arroz sólo se necesitan
30.5 y 26.5%, respectivamente, de humedad en la semilla para
iniciar el proceso germinativo.
El segundo periodo critico se da durante la formación de vainas
y el llenado del grano; si falta agua en este periodo no habrá
producción económica. Un estrés hidrico durante la floración y el
desarrollo de vainas puede derivar en un significativo aborto de
flores y vainas. Asimismo, la falta de agua durante el llenado del
grano repercute en un tamaño reducido de las semillas.

Las diferencias de rendimiento entre variedades se relacionan


generalmente con las desigualdades en rendimiento producido bajo
condiciones deficientes de humedad. Existen algunas diferencias
varietales en la sequía. Además de tener la habilidad para tolerar
periodos cortos de sequía, la soya puede soportar períodos cortos
de exceso de agua relativamente mejor que el maíz y caupí. La soya
puede llegar a desarrollar un sistema radical bastante extensivo.
En suelos sin barreras para la penetración de raíces, el cultivo
puede extraer humedad hasta una profundidad de 1.80 m. En regiones
secas, con una limitada disponibilidad de riego, las variedades
precoces pueden ser una mejor alternativa que los materiales
tardíos.
En regiones con distribuciones bimodales de lluvia, la soy'l
generalmente produce altos rendimientos, pero en la primera
estación se obtiene semilla de más baja calidad que en la segunda.
Casi siempre la segunda estación es corta y no muy deseable, a
16
menos que se disponga de riegos suplementari os. En regiones con
distribucion es monomodales de lluvia, las variedades de duración
media o tardía son más adecuadas que las de corta duración.
El exceso de agua también puede llegar a afectar el cultivo de
la soya. Un suelo con exceso de humedad restringe drásticament e la
germinación y el crecimiento inicial de la soya; la causa principal
puede ser la falta de oxígeno disponible para la semilla y las
raíces. Otro factor importante es el desarrollo de microorganism os
patógenos, que se ven favorecidos bajo estas condiciones y que
atacan la semilla y las raíces. La hidratación rápida del tejido
cotiledonal externo, comparado con el tejido interno, puede causar
lesiones graves en los cotiledones; ésto puede suceder cuando una
semilla con bajo contenido de humedad (± 6%) es colocada en un
suelo con alta humedad, lo que trae como consecuencia un menor
porcentaje de sobrevivenci a de plántulas y¡o un débil crecimiento
inicial.
Las variedades de soya difieren en cuanto a su tolerancia al
exceso de agua en el suelo. Se han observado mayores reducciones
en el rendimiento de granos en plantaciones inundadas por 30 días
durante la prefloración (Vn) , floración (R2) y el inicio del
llenado de vainas (R5). La reducción en el rendimiento de granos
en este caso fue de 40, 66 y 28%, respectivame nte, comparado con
una plantación en suelos de drenaje efectivo.
La humedad relativa (HR) del aire también puede afectar el
rendimiento de la soya. Se ha observado reducciones de rendimiento
hasta de un 21% en cultivos creciendo bajo condiciones de ± 46% de
HR, en comparación con plantaciones bajo condiciones de 83% de HR.
La baja HR contribuye a la reducción del número de vainas, y está
asociada con el aborto de flores. El peso seco total de la parte
aérea de la planta, el peso seco de tallos y el número de
nudos/planta disminuyeron en condiciones de HR bajas. La baja HR
también favorece la dehiscencia de vainas.

Manejo del Agua de Riego


Suelos de textura pesada (arena fina, franco-areno so).
Por lo general, estos suelos presentan una reducida capacidad de
almacenamien to de agua. Para estos casos se aconseja riegos
frecuentes y ligeros (20-50 mm). La recomendació n general en el
manejo del riego sugiere no permitir que más del 50% de la humedad
disponible del suelo se reduzca en los primeros 60 cm de
profundidad durante la floración (Rl) y a los 90 cm de profundidad
después de la misma (R2).
17
También es recomendable el uso de tensiómetros u otro método
para medir estos parámetros. otra forma de manejar el agua de
riego es la aplicación fija de cierta frecuencia de riego (7 dias
aproximadamente) durante las etapas reproductivas; este esquema
puede ser ajustado en el caso de lluvias inesperadas.
Suelos profundos de textura media y liviana.
Generalmente, estos suelos presentan una capacidad de agua
disponible de más de 35 mm/cada 30 cm de profundidad. A una
profundidad de 90 cm la disponibilidad de agua de la capacidad de
campo varia entre los 100-150 mm.
Riego en Soya
La práctica del riego o las lluvias excesivas durante las etapas
de desarrollo vegetativo normalmente no son beneficiosos para el
cultivo, excepto cuando el contenido de humedad del suelo es
demasiado bajo.
La aplicación del riego al cultivo de soya se recomienda la
mayoria de las veces para las etapas reproductivas del cultivo; sin
embargo, cuando se utilizan variedades indeterminadas, para
realizar el traslape entre las fases vegetativa y reproductiva será
necesario iniciar el riego en las últimas etapas de crecimiento
vegetativo.
La cantidad total (evaporación + transpiración) de agua
utilizada por el cultivo de soya varia entre el rango de 500 a 600
mm por ciclo. Cerca del 65% de esta agua es aprovechada por la
planta durante las etapas reproductivas. La tasa máxima de
utilización del agua se encuentra alrededor de los 7.5 mm/dia, y
ocurre durante el desarrollo de las vainas. La tasa promedio del
uso del agua durante las etapas reproductivas es de 6.25 mm/dia.
Las épocas en las que el suplemento necesario de agua debe estar
disponible para las plantas se dan durante el desarrollo de la
vaina y el llenado del grano.
La mayor concentración de raices en el suelo y de humedad
disponible ocurre entre 60 y 90 cm, por lo tanto el agua de riego
no deberá alcanzar una penetración mayor que este rango. Para la
estimación de la humedad en estos tipos de suelo se recomienda el
uso de bloques de yeso.
Desde la floración del cultivo (R2) hasta completar el llenado
del grano (R6) se requieren entre 250 a 275 mm de agua. Pueden
obtenerse altos rendimientos, bajo un régimen normal de lluvias,
con 2 riegos de 75 mm cada uno, tanto en la floración o formación
de vainas, como en el inicio del llenado del grano. En regiones muy
secas podria ser necesario un riego adicional de 75 a 125 mm.
18

c. Luz - Fotoperiod o

En el campo, la soya sólo florece cuando los dias se acortan


bajo un valor critico para una determinad a variedad, por esto es
llamada "planta de dias cortos". Esta respuesta al fotoperiod o es
un factor important e en la producció n de soya. La planta
permanece rá en estado vegetativo casi indefinida mente si los dias
son suficiente mente largos, y algunas variedade s florecerán en
menos de un mes si los dias son muy cortos. El fotoperiod o ha sido
reconocid o como el principal factor en la determina ción del á_rea de
adaptació n y el tiempo de maduración de las variedade s.
La soya es una planta de d1as cortos, pero hay una considera ble
variación genética de acuerdo a la sensibilid ad al fotoperiod o.
Esta sensibilid ad es una considera ción important e cuando los
genotipos son cultivado s fuera de su área de adaptació n. Algunas
variedade s han sido identifica das como relativam ente insensible s al
fotoperiod o.
En la práctica, la influencia más importante del fotoper1od o
involucra tanto la inducción como la iniciación de la floración .
Como hemos mencionad o, la mayor1a de genotipos de soya son plantas
de dias cortos, y florecerán rápidamen te si se exponen a
fotoperiod os más cortos que el "fotoperio do critico" caracter1 stico
de cada genotipo.
Se han establecid o 10 grupos de maduració n que identifica n las
regiones de adaptació n de las variedade s de soya en Estados Unidos
y Canadá. Los grupos 00, o, y I se adaptan mejor al norte en áreas
con dias más largos y los grupos subsiguie ntes se van adaptando
progresiva mente hacia el sur.
Existen materiale s que florecen aun más tarde que las variedade s
del grupo VIII, que pertenecen a los grupos IX y X, para un total
de 12 grupos de maduració n.
El conocimie nto de estos grupos de variedade s de soya y sus
requerimi entos latitudina les es importante para trabajar este
cultivo en el trópico, donde los dias son más cortos que en altas
latitudes y donde las pequeñas variacion es que ocurren en la
longitud del dia, durante el año, pueden ser determina ntes para el
éxito del cultivo.
Esto implica que las variedades del grupo VIII, IX y X son las
que tienen mayores posibilida des de lograr un mejor desarrollo
vegetativ o en nuestras condicion es.
Las variedade s que requieren mayores horas de luz para lograr un
desarrollo vegetativo completo, al ser llevadas a un ambiente de
d1as más cortos florecen prematuram ente, alcanzand o un tamaño muy
pequeño, sin desarroll ar toda su capacidad productiv a.
19

D. Temperatura

Durante el periodo vegetativo de la soya son adecuadas


temperaturas promedio entre 22 a 30°C. La tasa de crecimiento, el
tiempo que requieren las plantas para cubrir el suelo y las fechas
de floración son todas afectadas por la temperatura. Para la
mayoria de los procesos de crecimiento, la temperatura óptima de la
soya es 30°C.
Generalmente, la semilla de soya tiene capacidad de germinación
bajo temperaturas entre los 10 y los 40°C. Pero ·.a emergencia se
ve favorecida más rápidamente entre los 25 y 30°C.
Temperaturas entre los 10 y 15°C durante el crecimiento vegetativo
pueden causar daños al cultivo. Temperaturas debajo de los 15°C
previenen la formación de vainas en muchos cultivares de soya.
Al someterse a altas temperaturas (encima de 38°C) ocurre un
aumento de abortos y caida de flores y vainas. Temperaturas de
18°C o menos no permiten la formación de vainas. El tamaño de la
semilla es mayor en plantas sembradas a temperaturas arriba de los
27°C, y el número de vainas por planta se ve favorecido en
temperaturas arriba de los 30°C.

Los efectos de la temperatura durante la maduración de la


semilla pueden reflejarse en la próxima época de siembra en la
alteración de su calidad.
Las temperaturas óptimas para la maduración de la semilla se ubican
dentro del rango de 25°C durante el dia y 15°C por la noche.
Temperaturas mayores a éstas pueden reducir la subsecuente
germinación de las semillas, y provocar variaciones en la
germinación y vigor de las plántulas de un año a otro.

E. Estación de Crecimiento de la Soya

En regiones tropicales y subtropicales, las estaciones de


crecimiento se determinan generalmente por los patrones de lluvias
y no por la temperatura, como ocurre en regiones templadas o de
altas latitudes. La soya evolucionó en una región templada en la
que el crecimiento vegetativo se llevó a cabo durante los dias
largos; mientras que el desarrollo de las semillas tuvo lugar
durante longitudes decrecientes del día. En latitudes
subtropicales, los cambios en la longitud del día pueden ser
suficientemente grandes para influenciar los días a floración y a
maduración, y el crecimiento vegetativo. En estas situaciones la
soya se comporta mejor si crece vegetativamente cuando las
longitudes del día son más largas, y desarro [Link] las semillas
durante los períodos de longitudes del día más cortos. sin
embargo, en n:'Ichas áreas los períodos óptimos de humedad del suelo
no coinciden con los fotoperíodos idóneos. Donde existan estos
20
conflicto s y no sea posible el riego, el periodo debe ser
selecciona do, siempre que la humedad del suelo sea adecuada.

Una estación de crecimien to con poco o sin déficit de humedad de


cerca de 12 O di as usualmente produce rendimien tos máximos. Es
important e que la soya madure bajo condicion es secas al final de la
estación de lluvias. Por ejemplo, si la estación de lluvias dura
150 dias y la variedad madura en 120 dias, se debe atrazar la
siembra por 30 a 40 dias después de iniciadas las lluvias. La
calidad de la semilla es mejor cuando la última lluvia coincide con
la madurez fisiológic a.
V. PRACTICAS CULTURALES

A. Preparación del suelo

un suelo preparado adecuadament e facilitará las operaciones de


siembra y cultivo mecánico, asi como la emergencia y el desarrollo
inicial de las plantas. Las operaciones de labranza que se
realizan normalmente incluyen un pase de arado y una o más labores
de rastra, efectuadas con una grada de discos, una rastra de
dientes flexible u otro instrumento de este tipo. Cuando se
incorporan al suelo considerable s cantidades de residuos vegetales,
o cuando el suelo se descompone en grandes terrones, la arada
inicial debe preceder varias semanas a la siembra. Esto estimulará
la descomposici ón de los residuos vegetales, y los procesos
naturales contribuirán a romper los terrones de mayor tamaño. Un
gradeo (pase de rastra) oportuno matará las pequeñas malezas a
medida que germinan, romperá los grandes agregados de suelo y
nivelará el terreno. La última labor antes de la siembra no deberá
agotar la humedad del suelo hasta el punto de que se retrase o
impida la germinación.
como la profundidad de siembra de la soya es de pocos
centímetros permite programar cada año una profundidad de
preparac1on del suelo a diferente escala, con el objeto de evitar
pisos de arado y rastra.
La aplicación de un fertilizante al voleo se hace justo antes de
un gradeo profundo, de forma que el fertilizante pueda mezclarse
bien en la capa superior del suelo. En el caso especifico de la
cal, debe ser aplicada antes de la arada inicial o en la cosecha
anterior para dar tiempo suficiente a su reacción.
Posterior a la preparación del terreno y antes de la siembra se
deben realizar muestreos en el área a sembrar para determinar la
presencia de larvas de insectos, especialmente Phyllophaga sp.,
Prodenia sp. y Feltia sp., y asi programar su control.

B. Epoca de siembra

La época de siembra tiene efectos en las fechas de floración y


maduración. La respuesta al fotoperiodo es la clave para
determinar la época de siembra. Debido a que la soya es una planta
de dias cortos, sólo florecerá cuando el fotoperiodo sea
suficienteme nte corto. La reproducción y maduración también se
llevan a cabo cuando decrece la duración del fotoperíodo. En el
trópico, las épocas de siembra de soya estarán determinadas por el
patrón de lluvias (humedad del suelo). El crecimiento y la repro-
ducción de la soya en esta situación deberán estar sincronizado s
con el factor climático, por lo que se deberá emplear tipos de soya
adaptados al fotoperíodo presente en estas épocas de lluvia.
22
C. Densidad de siembra (población de plantas)

La densidad de población que permita obtener una completa


cobertura del terreno antes de la etapa Rl dependerá del tamaño de
las plantas, lo que, a su vez, depende de la variedad, hábito
vegetativo, fertilidad del suelo, humedad del terreno, fotoperiodo
y otros factores de acción reciproca.
Espacios entre hileras de 50 a 60 cm, dejando 20 a 25 plantas
por metro de surco, han demostrado altos rendimientos. Sin embargo,
cada productor podrá diseñar su propio [Link] de acuerdo con las
facilidades y métodos de control de malezas y plagas que tenga a su
disposición. Inclusive se puede usar el doble surco a 18 cm con
espaciamientos de 53 cm entre dobles hileras, de modo que quede el
mismo número de plantas por metro lineal. Este sistema puede ser
útil donde haya riesgos de erosión y se quiera recurrir al laboreo
mecánico.
Si se cultiva una variedad de porte bajo y precoz o si el nivel
de fertilidad es tal que el crecimiento vegetativo es limitado, se
sugiere que las distancias entre hileras sean tan estrechas como el
equipo y maquinaria disponible lo permitan; ésto redundará en
rendimientos más altos que si se utilizara hileras muy separadas.
El desarrollo vegetativo de la mayoria de variedades de soya en
los trópicos, es reducido a consecuencia de una floración rápida.
En este caso, el rendimiento puede aumentarse mediante un
incremento en la población de plantas.
No se ha encontrado diferencias entre sembrar a 36, 54 ó 72 cm
entre hileras con densidades de 200, 000 a 400, 000 plantas/ha,
correspondientes a un rango entre 8 a 30 plantas por metro lineal
en un suelo con fertilidad adecuada. Entretanto, en un suelo con
baja fertilidad, falta de humedad, o en el cual ha fallado la
inoculación, las distancias más cortas (36 cm) y densidades altas,
compensan la deficiencia de producción por planta. En suelos
fértiles se recomienda distancias entre surcos desde 50 hasta 70 cm
y 20-25 plantas/m lineal; en suelos de baja fertilidad es
aconsejable reducir las distancias a 40-50 cm entre surcos
manteniendo entre 20-25 plantas/m lineal.
En el siguiente cuadro de un ensayo conducido en Ecuador se
observan los resultados sobre los efectos de la población de
plantas:
23
Cuadro 7. Efecto del aumento en la densidad de plantas en el
rendimiento de la soya en Ecuador.

Rendimiento Ckgjhal Incremento


Variedad 100,000 pl/ha 400,000 pljha (%)

Pelican 1796 1939 8


Mandar in 2101 2135 2
Improved Pelican 2080 2539 22
Hardee 1930 2191 14
Lee 68 1500 2275 52
Da vis 2003 2999 50
Clark 63 1695 2475 46
Corsoy 580 1323 128
Hark 1527 2241 47

En conclusión, cuando el crecimiento vegetativo es reducido, el


rendimiento de la soya puede ser incrementado con frecuencia
aumentando el número de plantas por unidad de área y disminuyendo
el espacio entre hileras. Variedades altas y tardias requieren
menos plantas por unidad de área para producir rendimientos máximos
que las variedades pequeñas y de madurez temprana.

D. Siembra

cuando el área a sembrar es considerablemente grande, se


recomienda utilizar una combinación de variedades de ciclo precoz,
medio y tardío; de esta forma se aumentará el periodo de cosecha,
permitiendo que una máquina coseche más por área. Por otro lado,
se reducirán los riesgos de pérdida total de la plantación por
causa de un déficit hidrico durante un periodo crítico de
desarrollo del cultivo (floración o llenado del grano). La calidad
de la semilla a utilizar es importante; es preferible utilizar
semilla certificada ya sea de instituciones o compañias
responsables.
Para obtener la densidad de plantas deseada se recomienda hacer
una prueba de germinación aproximadamente 15 dias antes de la
siembra. Una forma práctica de llevar a cabo esta prueba es a
través del uso de cajas de madera llenas de arena. Con 4 muestras
de 100 semillas por lote seria suficiente. Después de la
germinación se cuentan las plántulas y se calcula el porcentaje de
germinación del lote. Luego de haber calculado la cantidad de
semillas que deberá ser distribuida en cada metro de surco, deberá
añadirse 5% como margen de seguridad en caso de pérdidas eventuales
de semilla.
24

La cantidad de semilla necesaria puede calcularse con la


siguiente fórmula:
CS = 1000 X P X A X D + 5%
G X S
CS= cantidad de semilla requerida en kg
P= peso 100 semillas en g de la variedad utilizada
A= Area a ser sembrada en ha(s)
D= Densidad (No. plantas/m lineal)
G= Porcentaje de germinación de la semilla
S= Distancia entre surcos en cm
Finalmente, para garantizar una buena población de plantas debe
calibrarse la sembradora que se utilizará.
La calibración correcta de la sembradora es de mucha
importancia, tanto para el cálculo de la cantidad de semilla por
metro de surco como para la distribución de la dosis correcta de
fertilizante a ser aplicado. Es necesario realizar una regulación
preliminar con la sembradora parada, usando como referencia de la
distancia el propio diámetro de su rueda. Después de haber
ajustado el número deseado de semillas/m, se debe efectuar la
prueba final en el campo, con el tractor ya en velocidad de
trabajo, lo que permitirá determinar el número de semillas por
metro, su distribución e incluso si sufren algún daño mecánico. Se
recomienda consultar el manual de operaciones de la sembradora para
el cambio de discos o poleas cuando fuera necesario para alcanzar
las condiciones ideales para la siembra.

E. Sistemas de cultivo de la soya

Las condiciones ambientales en los trópicos y subtrópicos


permiten la producción de cultivos durante casi todo el año. Una
variedad de cultivos crecen en forma intercalada o secuencialme nte
en la misma área de terreno durante un mismo año. Desde que la
soya se ha vuelto más popular, debido a lo económico de su cultivo,
los agricultores la han incorporado dentro de sus sistemas de
producción.
En Asia se emplean los siguientes sistemas:
- Soya/arroz: Se siembra en áreas recientement e cultivadas con
arroz, en un sistema sin labranza.
- Soya/arroz en cultivo intercalado: Se siembra en hileras antes
que el arroz sea cosechado, principalmen te para la producción de
vainas verdes (habichuelas) que se venden como vegetales.
25
Soya/otros cereales: Se siembra de forma intercalada o a
continuación de otros cereales como maiz y cebada. Otros sistemas
en Taiwan usan un surco de maiz o sorgo por cada 4 surcos de soya.
La combinación de maizjsoya en 'I'aiwan les permite un máximo
retorno, aunque el rendimiento de soya baja de 35-65% en
comparación a cuando es cultivada en monocultivo.
- Soya/caña de azúcar: en Asia varias leguminosas, incluyendo soya
y mani, se siembran entre surcos de caña recién sembrados o
recientemente cortados.
- Soya/cultivos de plantaciones: la soya disminuye el crecimiento
de malezas, provee ingresos adicionales y reduce la erosión del
suelo en las plantaciones. Cuatro surcos de soya pueden ser
sembrados en el primer año entre plantas nuevas de banano. En
Filipinas y Sri Lanka, la soya es cultivada en plantaciones de
cocotero; y en Malasia entre plantas jóvenes de caucho y palma
aceitera.

F. Control de malezas

El daño más serio asociado con la competencia entre malezas y


cultivos es la reducción del rendimiento. Algunos factores que
afectan el grado de esta competencia son la densidad de población
de las malezas, el tipo de malezas y las condiciones de
crecimiento. La competencia es mucho mayor en los trópicos y
subtrópicos, y la reducción del rendimiento tiende a ser mucho
mayor que en las zonas templadas. Remover las malezas puede
constituir un aumento del rendimiento de más de 25% en las zonas
templadas y de lOO% o más en los trópicos.
Los datos disponibles de varios autores consideran que
aproximadamente el promedio de pérdida del rendimiento en los
trópicos y subtrópicos debido a la competencia de malezas es de
50%.
Datos de diferentes estudios realizados en Colombia durante
cinco años (ver Cuadro 8), indican que el promedio de reducción del
rendimiento causado por malezas anuales comunes fue de 60%. La
reducción de los rendimientos debido a condiciones en que la maleza
predominante era Cyperus rotundus ("coyolillo", "coquito", etc.)
fue superior al 80%.
26
Cuadro 8. Efecto de la competencia de malezas en el rendimiento de
soya. Palmira, Colombia (Pulver, 1974).
Rendimiento (kq/hal Reducción del
Desyerba manual Sin desyerbe rendimiento (%)

1968 1551 409 74


1969 1464 613 58
1970 1937 606 69
1971 1159 262 77
1972 2282 1565 32
1973 2111 1013 52
Promedio 60

La época en que las malezas compiten agresivamente con el


cultivo de la soya se desarrolla durante los primeros 35 ó 40 d1as
de su ciclo vegetativo. Posteriormente, el cultivo cubre la
superficie casi en su totalidad e impide la penetración de luz, por
lo que las malezas no logran desarrollarse eficientemente.
Al final del ciclo existe otro periodo en el que aparecen nuevas
generaciones de malezas que sobresalen en el cultivo. Esta
infestación tard1a no afecta el rendimiento, pero incide en la
calidad de la semilla cosechada y aumenta las pérdidas en la
recolección ya que interfiere con la labor de la combinada.
Métodos de control de malezas
Actualmente, existen varias opciones disponibles para el control
de malezas. No debe pensarse que estos métodos son independientes
unos de otros, ya que frecuentemente los mejores resultados se
obtienen si se utilizan varias prácticas en forma integrada.
Cuando al agricultor se le da a escoger el método de control de
malezas, elegirá sólo aquellos que están disponibles y que
resultan económicos.
Entre los métodos de control se encuentran los siguientes:
- Preparación del terreno
- Desyerba manual
Desyerba mecánica
- Control qu1mico
- Rotación de cultivos
- Densidad de siembra
- Variedades competitivas
- Cobertura vegetal (mulch)
27

Para el control de malezas es vital un sistema integrado y


eficiente que permita el mejoramiento de la producción del cultivo
de soya. El uso de herbicidas juega un papel importante cuando
sólo es parte de un sistema de control total de malezas que
incorpora los diferentes métodos.
Control guimico
El uso de herbicidas en el cultivo de soya ha sido uno de los
métodos más utilizados para el control de malezas. Este sistema
puede ser de gran utilidad si se toman las precauciones necesarias,
tales como:
cumplir con las indicaciones técnicas que acompañan al producto.
buena preparación del suelo.
buenas condiciones de humedad del suelo.
conocimiento de las especies de malezas prevalecient es en el
campo.
En el cuadro 9 se presentan algunos herbicidas y mezclas de
herbicidas que se utilizan para el control de malezas en el cultivo
de soya.
28
Cuadro 95 Herbicidas y mezclas de herbicidas utilizados en el cultivo de soya.

Dosis{PC en k~ o L/ha}
Nombre Nombre Suelo Epoca de Malezas que
técnico comercial Are Fra Are aplicaciónY controla

Trifluralin Treflan 1.5 2.0 2.4 PSI principalmente


gramíneas
Alachlor Lazo E.C. 3.5 4.0 6.0 PE gramíneas y
algunas hojas
anchas
Metribuzin Sencor 0.4 0.5 PE gramíneas y
algunas hojas
anchas
Pendimetalin Prowl 500 1.5 2.0 2.5 PE gramíneas
Metoalachlor Dual 720 1.5 2.0 2.5 PE gramíneas
Bentazon Basagran 2.0-3.0 Po E hoja ancha
Fluazifop Fusilarle l . 5-2. o Po E gramíneas
Mezclas de herbicidas fgramíneas y hoja ancha en general>

Trifluralin + Treflan + 1.8 2.4 PSI


Metribuzin Sencor 0.4 0.5

Alachlor + Lazo + 3.0 4.0 PE


Metribuzin Sencor 0.3 0.4

Metoalachlor + Dual 720 + 2.0 2.5 PE


Chlorobromuron Mal oran 1.0 2.0
Pendimetalin + Prowl 500 + 2.0 PE
Metribuzin Sencor 0.5

Fuente: Empresa de Pesquisa Agropecuaria de Minas Gerais (1978).


1
Are (arenoso), Fra (franco) y Are (arcilloso).
Y PSI (pre-siembra incorporado), PE (pre-emergencia al cultivo) y
PoE (post-emergencia al cultivo).
VI. NUTRICION MINERAL DEL CULTIVO DE LA SOYA

A. Generalid ades

Las plantas de soya requieren los siguiente s elementos


(nutrimen tos) esenciale s: N, P, K, S, ca, Mg, Fe, B, Mn, Zn, cu,
Mo y el. La mayoria de nutriment os son absorbido s del suelo; sin
embargo, parte del N es obtenido por la fijación de N por bacterias
en los nódulos y algo del S es absorbido (primariam ente como so y
H2 s¡ del aire. Los nutriment os del suelo son absorbido s por las2
ralees de las plantas con el agua y se mueven por el interior de
las plantas a las hojas y hacia otras partes vegetativ as. Todos
estos elementos interviene n en procesos metabólic os esenciale s y la
ausencia de alguno de ellos afecta el crecimien to normal de la
planta o el desarroll o de las etapas reproduct ivas que inciden
directame nte en el rendimien to.
Las cantidade s de nutriment os disponible s varian según el tipo
de suelo, profundid ad y prácticas de labranza, y son influencia dos
por las condicion es de humedad y temperatu ra del suelo. La
exigencia de la soya, en cuanto a la absorción de los macro y
micronutr imentos es elevada (cuadro 10). Cerca del 50% de los
elementos mayores N-P-K-S, que la planta acumula son removidos por
el grano. La proporció n de Ca y Mg acumulada en el grano es menor.
Otro pequeño porcentaj e ocurre con los micronutr imentos B-Cl-Cu-M o-
Zn y Mn. Esta relación es muy importante , porque alerta sobre la
necesidad de realizar una fertilizac ión adecuada que restituya al
suelo la extracció n de nutriment os hecha por la cosecha anterior.
Los patrones de acumulació n de los diferente s nutriment os en las
diferente s partes de las plantas de soya son variables .
Las cantidade s de nutriment os tomados por las plantas en la
estación de crecimien to son relativam ente bajas debido a su tamaño.
Sin embargo, la concentra ción de nutrimento s en hojas individua les
de plantas bien nutridas son tan altas en este periodo como en las
etapas posterior es. La toma y acumulació n de algunos nutriment os
(como Ca) continúa a través de toda la estación hasta la madurez;
la absorción de otros nutriment os es casi completa cerca de la
etapa R6 (como en el caso de N).
La redistribu ción de los nutrimento s minerales de las partes
viejas (maduras) de las plantas a las partes nuevas en crecimien to
son la fuente primaria de algunos nutriment os. Algunos nutriment os
son inmediatam ente translocad os de las partes viejas a las nuevas.
La redistribu ción de N, P y s, son la fuente primaria de estos
nutriment os para el crecimien to de las semillas que resulta en una
severa reducción de estos elementos en las hojas, peciolos, tallos
y vainas durante la etapa avanzada del llenado de las semillas.
Sin embargo, algunos nutriment os como el calcio son sumamente
inmóviles en las plantas por lo que sólo hay una pequeña
distribuc ión hacia las partes en crecimien to. La distribuc ión de
otros elementos en la planta generalme nte son intermedi os entre
30

los extremos para el N muy movible y el Ca inmovible. El K es


distribuido de las partes vegetativas hacia las semillas en
desarrollo pero no a las vainas.
Cuadro 10. Extracción de nutrimentos por cada 1000 kg de
rendimiento de semilla de soya.
Absorción total de la
Absorción por planta (rafees, parte
Elemento la semilla aérea, semilla)
kg/1000 kg/1000
Macronutrimentos kg semilla kg semilla

Nitrógeno (N) 55 - 67 63 - 100

Fósforo (P) 4 - 9 7 - 13

Potasio (K) 15 - 19 30 - 42

Calcio (Ca) 3 22 48

Magnesio (Mg) 2 - 5 7 - 32

Azufre (S) 2 - 3 6 - 8

B. El Encalado

Una buena producción de soya depende, entre otros factores, de


la aplicación de nutrimentos al suelo en cantidades adecuadas y en
la época correcta.
La práctica del encalamiento de suelos demasiados ácidos es de
suma importancia para propiciar un buen desarrollo y una óptima
producción de la mayorfa de las plantas.
El aumento del pH del suelo por el encalado permite que el
fósforo y el molibdeno estén más disponibles para las plantas;
corr1ge las deficiencias de calcio y magnesio, y elimina la
toxicidad de aluminio, manganeso y hierro intercambiables. Las
leguminosas en general, se ven favorecidas por la corrección de la
acidez del suelo en vista de su gran sensibilidad a la presencia de
aluminio intercambiable. Al mismo tiempo las bacterias fijadoras
de nitrógeno se ven afectadas por altos contenidos de este
elemento.
Es importante que la práctica del encalado se haga con
suficiente anticipación para poder elevar el pH a un nivel deseado
( 5. 5 - 6. 5) . Se recomienda incorporar la cal uniformemente y a
31
cierta profund idad, por lo menos 60 dias antes de la siembra . El
contenid o de humedad del suelo influirá en la velocida d de las
reaccio nes de neutrali zación de la acidez.
El cálculo de la cantidad de cal necesar ia puede ser efectuad a
en función de los contenid os intercam biables en el suelo de Al+++,
ca++ y Mg++, utilizan do la siguient e fórmula:
2 x Al+++ + [ 2- (ca++ + Mg++l] = t cal/ha
Al+++, ca++ y Mg++ son dados en mg/100 g de suelo. El valor
entre parénte sis no deberá ser consider ado cuando este fuere
negativ o. El resultad o obtenido se refiere al total de calfha
necesar io con PRNT (Poder Relativo de Neutral ización Total)= lOO%.
Cuando el PRNT de la cal es diferent e al lOO% se deberá corregi r la
cantida d de la siguien te forma:
Valor calculad o Ct cal/ha con PRNT=lOO%) x lOO% = t calfha
PRNT de la cal (%)
Las variedad es de soya difieren en su toleranc ia al aluminio .
Para estimar el efecto de aluminio sobre la planta se utiliza el
valor del porcent aje de saturaci ón de aluminio , que mide la
relación existen te entre el contenid o de Al del suelo y el total de
bases. Varieda des con alta toleranc ia pueden cultivar se en suelos
con 38-40%, pero la mayoria son para suelos con valores inferior es
a 20% de saturaci ón de Al.

Por otro lado debe recordar se que un sobreen calado puede


conduci r a la deficien cia de los micronu trimento s B, cu, Fe, Mn y
Zn, creando un desequi librio entre el ca, Mg, y K, y una fijación
tempora l del P.

c. Uso de Fertiliz antes y Manejo de la Fertilid ad

cuando el suelo no puede suplir los nutrime ntos requerid os por


las plantas , se debe agregar fertiliz antes para complem entar el
abastec imiento normal de ellos. La absorció n de nutrime ntos
agregad os al suelo no es siempre un proceso eficien te. Bajo buenas
condicio nes lo que se recobra de lo aplicado en un año varia entre
5 a 20% para el P y de JO a 60% para K, para el N puede ser menor
de JO%.
La aplicaci ón de fertiliz antes a la soya
varios factores influyen en las dosis de aplicaci ón que deben
ser conside rados. Uno es la cantidad del elemento que debe ser
utilizad o en el cultivo . El segundo es la cantidad probabl e que
permane zca disponib le a través de la estación de crecimi ento.
Algunos elemento s son fáciles de ser lavados y otros permane cen sin
32
ser disponibles debido a combinaciones quimicas con otros
constituyentes del suelo. La relativa importancia del lavado y las
combinaciones quimicas dependen de las propiedades del suelo, la
lluvia, y las propiedades quimicas de los fertilizantes usados.
Un tercer factor a considerar es como otros elementos en la
rizósfera influyen en la absorción del elemento deficiente. Cuando
un elemento es deficiente y los otros están en relativa abundancia,
el incremento de algunos de estos elementos abundantes puede
reducir el rendimiento ya que una menor cantidad del elemento
deficiente es absorbido.
Nitrógeno
Las plantas de soya pueden usar N residual del suelo,
fertilizante nitrogenado o N atmosférico que es convertido a una
forma utilizable en los nódulos de las rafees a través de las
relaciones simbióticas entre bacterias Bradyrhizobium japonicum y
plantas hospederas de soya. La soya al igual que otras leguminosas
tiene la habilidad de suplirse sus propias necesidades de N,
siempre y cuando ellas hayan sido inoculadas o que el suelo
contenga bacterias nativas capaces de formar nódulos efectivos y
que otros nutrimentos minerales en el suelo no estén en
deficiencia. De esta manera, no es necesario proveer fertilizante
nitrogenado excepto posiblemente de una cantidad pequeña (10-30
kgfha) como para estimular el crecimiento inicial, ya que la soya
utiliza nitratos como fuente primaria de N durante las etapas
vegetativas iniciales.
Se estima que las plantas de soya absorben alrededor de 200 kg
Nfha para un rendimiento de semilla de 2500 kgfha. Para que las
plantas absorban 200 kg N/ha de un fertilizante, probablemente se
necesitarian aplicaciones de por lo menos 300 a 400 kg N/ha.
Plantas bien noduladas que crecen en un medio ambiente favorable
son capaces de fijar por lo menos 270 kg Nfha, de ahi que resulta
prácticamente prohibitivo fertilizar con nitrógeno este cultivo.
Sin embargo, experimentalmente se han obtenido rendimientos
superiores con fertilización quimica (Cuadro 11). La pregunta es,
¿será ésta una alternativa económica? En la práctica parece que no
seria lo más recomendable.

Cuadro 11. Efecto de inoculación y fertilización nitrogenada en el


rendimiento de soya (variedad Bossier) en siete localidades de
Africa (IITA, 1980).
Rendimiento promedio de
Tratamiento siete localidades Ckq/hal
Control sin inoculación 1660
Inoculado (Cepa IRJ 2111) 2170
Fertilizante N (90 kgfha) 2400
33

Fósforo
El fósforo (P) es esencial para la transferenci a de energia, por
eso es usado en la formación y translocación de todo producto
intermedio o final. La absorción de P es relativament e constante
a través de la estación de crecimiento, pero el pico de absorción
normalmente se lleva a cabo durante las etapas tempranas del
desarrollo de las semillas. Durante la etapa tardia del desarrollo
de las semillas, el P es translocado de las partes vegetativas a
las semillas. La soya requiere relativamente grandes cantidades de
P a través de toda la estación y éste debe ser mezclado en la capa
arable en vez de concentrarlo cerca de la superficie. Los
centimetros superiores del suelo pueden llegar a estar tan secos
que las rafees no pueden alimentarse efectivament e.
La aplicación de cal en algunos suelos ácidos incrementa la
disponibilid ad o la absorción de P. En algunos casos, la
aplicación de cal puede reducir o eliminar la necesidad inmediata
de la fertilización con P.
El exceso de P puede ser perjudicial. Niveles altos de P
inducen deficiencias de Zn y pueden acentuar la deficiencia de K.
Por eso, niveles moderados de fertilizante P son efectivos en
aumentos de la producción. Una producción de soya de 2000 kgfha
puede requerir entre 30 a 50 kg de Pfha.
Potasio
Las plantas de soya usan relativamente grandes cantidades de
potasio (K). La tasa de absorción de K se incrementa durante el
periodo de rápido crecimiento vegetativo, y declina cuando los
granos empiezan a formarse. El K es susceptible al lavado; pero un
menor lavado ocurre cuando el sistema radical está bien
establecido. Por eso, en condiciones favorables al lavado (lluvias
fuertes, suelos ligeros), la aplicación total de K debe dividirse
en dos aplicaciones . Una al momento de sembrar y la otra 30 ó más
di as después, cuando las rafees estén bien establecidas . El
fertilizante K debe ser incorporado en el suelo para evitar
pérdidas por escorrentia superficial durante lluvias fuertes.
Micronutrime ntos
La función de los micronutrime ntos está localizada
principalmen te en los sistemas enzimáticos de las plantas. Excepto
por Mo, los micronutrime ntos están más rápidamente disponibles
cuando el pH del suelo es bajo. Debido a que los micronutrime ntos
son requeridos en cantidades pequeñas, las deficiencias pueden ser
corregidas mediante aspersiones al follaje con sales solubles
apropiadas. También pueden usarse las aplicaciones de sales
solubles al suelo.
34

D. Fiiación Simbiótica de Nitrógeno en la Soya

La soya como leguminosa presentu una caracter1stic a propia de


las plantas de esta familia, que es la asociación simbiótica con
bacterias del género Bradyrhizobiu m.
Por medio de la infección de los pelos radicales, las bacterias
inducen en el sistema radical la formación de nódulos, en los
cuales se fija el nitrógeno del aire. Es as1 como la planta se
suple de este elemento a partir de los 15-20 d1as después de su
germinación, dependiendo de varios factores, hasta la época de
floración y¡o llenado de grano.
La soya es un cultivo que requiere de altas cantidades de
nitrógeno, siendo sus principales fuentes de extracción, el suelo,
los fertilizante s y la fijación simbiótica. Algunos trabajos de
investigació n han demostrado que aplicaciones de más de 200 kg de
N/ha en forma de urea no presentan diferencias significativa s en la
producción de granos en comparación a tratamientos solamente
inoculados. No obstante, la cantidad de nitrógeno fijado por el
sistema dependerá de la interacción de una serie de factores entre
los cuales se encuentran:
1. Efectividad y eficiencia de las cepas de Bradyrhizobiu m
japonicum presentes en el inoculante o en el suelo, en
relación a las variedades y al ambiente. Se debe considerar
que la relación planta-bacte ria es especifica a nivel de
nodulación y a nivel de cantidad de N2 fijado, siendo que
estas dos etapas del sistema son controladas por factores
genéticos independient es, y que al mismo tiempo son
grandemente influenciada s por factores ambientales.
2. El número de bacterias en el inoculante en relación a la
población nativa. Para la infección de rafees es necesario un
número adecuado de bacterias, calculado por algunos
investigador es de 3000 células vivas por semilla. Condiciones
adversas e incompatibil idad con la microflora natural del
suelo pueden contribuir al fracaso de la inoculación. En
algunos casos esta situación puede ser superada con la
introducción de un número mayor de bacterias.
3. Las técnicas de inoculación, humedad y temperatura del suelo
en el momento de la siembra, cuando son adecuadas, aumentan la
sobrevivenci a del Bradyrhizobiu m alrededor de las rafees.
4. Los factores ambientales, principalmen te los relacionados con
el suelo, afectan en primera instancia la sobrevivenci a y
multiplicaci ón de las bacterias introducidas , y más tarde la
infección de rafees y el funcionamien to de los nódulos. Por
estas razones la acidez del suelo debe ser corregida.
35
La Práctic a de la Inocul ación
La mayori a de los suelos donde no se ha cultiva do soya son
defici entes en ~. japonic um, por 10 tanto es necesa rio introd ucir
la bacter ia junto con la semilla . Al inocul ar la semill a para
siembr a se deben tomar en cuenta los siguie ntes cuidad os la y
recome ndacio nes:
a. Observ ar siempr e la fecha de vencim iento del inocul ante.
b. Conser var el inocul ante en un lugar fresco o en refrige radora ,
evitan do altas temper aturas o exposi ción al sol.
Proced imient o
a. La inocul ación de la semilla puede hacers e con la ayuda de una
mezcla dora o bien hacers e a mano en la tolva de la sembra dora.
b. Se agrega n de 5 a 8 ml de agua por kg de semill a, revolv iendo
bien y garanti zando la formac ión de una fina pelicu la de agua
sobre la semill a. Se puede prepar ar una solució n adhesiv a
para garant izar una mejor inocula ción agregan do 50 ce de
adhere nte¡L de agua y aplican do 5 ml de esta solució n/kg de
semill a.
c. Mezcla r la semill a con las manos hasta que esté totalm ente
humede cida.
d. Agrega r el inocul ante, usar 6 a 8 g de inocul ante/k g de
semill a para suelos nuevos ; y 4 a 6 gfkg de semill a en suelos
ya cultiva dos con soya anterio rmente .
e. Mezcla r bien todos los ingred ientes.
f. Proced er a la siembr a de inmedi ato.
Evalua ción de la fijació n del N a nivel de campo
Consis te en observ ar un número determ inado de planta s, evaluan do
el número , tamaño , colora ción interna de los nódulo s y el aspecto
genera l de las mismas .
Los muestr eos pueden ser hechos a partir de los 40 dias despué s
de la germin ación hasta la floraci ón de las varied ades. Nódulo s
normal es deben medir entre 5 a 8 mm, tener una superf icie rugosa ,
y de colora ción interna rosada ; esta última caract eristic a indica
activid ad de la leghem oglobin a, pigmen to presen te en la fijació n de
nitróge no.
VII. ENFERMEDADES QUE AFECTAN AL CULTIVO DE LA SOYA Y SU CONTROL

Existen más de 100 enfermedades que afectan al cultivo de soya;


sin embargo, solamente 35 de ellas son consideradas de importancia
económica por causar pérdidas significativas en el cultivo cuando
se presentan.
La severidad de los daños y la aparición de enfermedades
dependen de las condiciones ambientales, especialmente la
temperatura y la humedad relativa. También la susceptibilidad de
las variedades y la virulencia de los patógenos influyen en el
desarrollo de epidemias.
La siembra de variedades resistentes es el método de control más
seguro y económico para combatir las enfermedades. El control
quimico en el campo puede llegar a encarecer sobremanera los costos
de producción; sin embargo, en lotes de producción de semilla puede
ser justificado su uso, especificamente para controlar patógenos
que se transmiten por la semilla.
A. Enfermedades Bacterianas

La aparición y severidad de las enfermedades causadas por


bacterias pueden variar considerablemente de un año a otro. Estas
enfermedades son más severas en años con alta humedad relativa.
1. Añublo o tizón bacteriano
El añublo bacteriano aparece alrededor del mundo y es la
enfermedad bacteriana más común de la soya, especialmente durante
clima frie y húmedo.
Organismo causal: Pseudomonas syringae (~. glycinea) .
Sintomas. Las lesiones son más obvias en las hojas pero pueden
encontrarse frecuentemente en tallos, peciolos y vainas. En las
hojas aparece en forma de manchas pequeñas, angulares,
translúcidas, acuosas, de color amarillo o café claro. Las hojas
jóvenes aparecen frecuentemente achaparradas y cloróticas. También
puede ocurrir la desfoliación temprana de las hojas bajeras.
Las lesiones en vainas al principio son pequeñas y acuosas, más
tarde se extienden hasta cubrir la mayor parte de la vaina. La
bacteria puede sobrevivir en los residuos de cosecha de una
estación a otra, o puede ser transmitida por la semilla. La
contaminación por la semilla puede ocurrir durante el crecimiento
de las vainas o durante la cosecha; las semillas infectadas no
presentan sintomas visibles. Después de la emergencia, los
cotiledones pueden presentar lesiones necróticas a partir de los
bordes; la enfermedad puede continuar desarrollándose en las hojas
unifoliadas para posteriormente infectar los trifolios superiores.
37
Contro l
a. Evitar sembra r cultiva res altame nte suscep tibles en lugare s
donde la enferm edad es un problem a potenc ial.
b. Sembra r semill as relativ amente libres del patóge no.
c. Hacer rotacio nes con cultivo s no suscep tibles.
d. Enterr ar comple tamente los residuo s vegeta les durant e la
labranz a despué s de la cosech a de soya.
e. No realiz ar labore s de cultivo cuando el follaje está húmedo .

2. Pústula bacter iana


Ha sido reporta da en la mayorf a de las áreas de cultivo de soya
donde predom inan temper aturas cálida s y lluvias frecue ntes durant e
la estació n de crecim iento. Su óptima temper atura de crecim iento
es de 30 a 33°C (max 38°C y min 1o•c¡.
Organis mo causal : Xanthom onas phaseo li var. sojens is.
Sfntom as. Los sfntom as tempra nos son en forma de mancha s pequeñ as
verde pálido con la parte centra l elevad a en ambas superf icies de
las hojas. Luego se forma una pústul a ligeram ente colorea da en el
centro y en la cara inferio r de las hojas. Estos sfntom as son a
veces confun didos con los produc idos por la roya. La infecc ión
severa resulta en desfol iación .

En las vainas pueden formar se pequeñ as mancha s café rojiza s en


cultiva res suscep tibles. La bacter ia se puede transm itir por
semill a y por residu os de cosech as anterio res. Las semill as
infecta das aparen tement e no se diferen cian de las semill as sanas,
por ello son diffci les de distin guir visualm ente.

Contro l
a. Usar cultiv ares resiste ntes.
b. Seguir las medida s de contro l sugerid as para tizón bacter iano.

3. Quemaz ón bacter iana


Organis mo causal : Pseudom onas syring ae pv. tabaci
La quemaz ón sólo se produc e en planta s infecta das con pústul a
bacter iana, y en genera l en focos aislado s en el campo. Los
sfntom as son de un halo amaril lo en torno de una pústul a. El
desarr ollo de la quemaz ón acentú a marcad amente la reducc ión del
rendim iento. La bacter ia puede sobrev ivir en los residuo s de la
cosech a de un año a otro, o en la superf icie de rafees de varias
planta s. La transm isión por semill as infecta das también es
posibl e.
38

Las temperaturas elevadas, lluvias y vientos fuertes, favorecen la


rápida dispersión de la enfermedad.
Control

a. Todas las variedades resistentes a la pústula bacteriana son


resistentes a la quemazón.
b. se recomienda enterrar los residuos de cosecha.
c. Usar semillas sanas.

B. Enfermedades Producidas por Hongos

1. Mancha ojo de sapo de la hoja

Algunas veces llamada mancha Cercospora de la hoja. Es conocida


alrededor del mundo; es más común en regiones cálidas durante clima
cálido y húmedo.
Organismo causal: Cercospora sojina
Sintomas. Es primariamente una enfermedad del follaje, sin
embargo, puede infestar tallos, vainas y semillas; normalmente los
sintomas son observados después del inicio de la floración.
Aparecen como manchas muy pequeñas, café rojizas, circulares y
angulares en la superficie superior de las hojas. Conforme se
expande y madura esta lesión, la parte central llega a ser de color
gris verdoso o gris ceniza, rode2das por un borde angosto rojo
oscuro. Las lesiones en el tallo aparecen más tarde y son menos
comunes y notorias que las infecciones en el follaje. Las lesiones
en las vainas son circulares y elongadas, ligeramente hundidas y de
color café rojizas. La calidad de la semilla es reducida por la
descoloración y por la reducción en la germinación de las semillas
infestadas. Cuando se utilizan cultivares susceptibles, la
enfermedad puede causar daños hasta de 100% de pérdidas en la
producción.

Control

a. Cultivar variedades resistentes y adaptadas.


b. Sembrar semilla de alta calidad relativamente libre del
patógeno.
c. Rotar soya con otros cultivos.
d. Aplicar fungicidas a las etapas R3-R4 (formación de vainas).
e. Incorporar residuos de la cosecha.
39
2. Antrac nosis
Causa daños consid erables tanto en áreas cálida s y húmeda s de
las region es templa das como en los trópico s y sub-tró picos.

Organis mo causal : Son dos hongos que produc en sintom as simila res,
Colleto trichum dematiu m var. truncat um y Glome rella qlycin es.
Sintom as. Las planta s de soya son suscep tibles a antrac nosis en
todas sus etapas . Los sintom as aparece n más frecuen tement e en
tallos , vainas y peciolo s. Los tallos, vainas y hojas pueden estar
infesta dos sin mostra r los sintom as, los cuales se hacen eviden tes
cuando las condic iones son más favora bles para el desarr ollo de la
enferm edad. En estado s avanza dos los tejido s infesta dos están
cubier tos por cuerpo s fructif eros de color negro (acérv ulos).

Entre los sintom as foliare s que pueden desarr ollarse despué s de


period os prolon gados de alta humeda d, se incluye n: enrolla miento de
hojas, necros is de las nervad uras lamina res, chancro en los
peciol os y desfol iación premat ura.
Durant e o despué s de la emerge ncia puede ocurri r marchi tez si se
siembr an semill as infecta das, presen tándos e lesione s hundid as de
color café oscuro en los cotiled ones.

La antrac nosis causa pérdid as severa s en las planta s madura s


durant e los period os lluvios os, donde las ramas bajera s y las hojas
pueden ser comple tamente destru idas; lo mismo ocurre con las vainas
jóvene s.
Contro l
a. Sembra r semill as libres del patógen o.
b. Tratar las semilla s infecta das con un fungic ida recome ndado.
c. Asperj ar con benomi l o fertin- hidróx ido entre la floraci ón y
el llenad o de vainas .
d. Incorp orar los residuo s vegeta les.
e. Rotaci ón con otros cultivo s.

3. Roya
Organis mo causal : Phakop sora pachyr hizi
Este hongo ha sido reporta do en por lo menos 64 legumi nosas
hosped eras en el hemisf erio este y en 40 hosped eras en el
hemisf erio oeste y en soya en Puerto Rico, Brasil y Colomb ia.
Tempe raturas de ± 20°C y humeda d en las hojas por más de. 6 horas,
favorec en la infecci ón por el patógen o.

Sintom as. Los sintom as más comune s observ ados en la roya es la


40

lesión esporulante en la superficie inferior de la hoja; manchas


cloróticas a café grisáceas o café rojizas aparecen en las hojas
para luego alargarse en forma poligonal, café rojiza a café
púrpura. La lesión puede aparecer en ambas superficies de las
hojas, en peciolos y tallos secundarios.
La roya causa desfoliación prematura, maduración más temprana,
y un peso más bajo en las semillas. Pocas vainas y semillas pueden
producirse cuando la infección es temprana y severa. No existe
evidencia concreta sobre la transmisión del patógeno por la
semilla.
Control
a. Métodos satisfactorios de control no han sido reportados, pero
las aspersiones con fungicidas puede reducir la severidad de
la roya. El fungicida Mancozeb ha probado ser eficiente.
b. Fuentes de resistencia vertical han sido encontradas en la
soya; otras fuentes de genes resistentes están siendo
buscadas, además de ~. max, en ~- ussuriensis y en soyas
perennes del subgénero Glycine.

4. Mancha púrpura y/o tizón de la hoja (Cercospora)

organismo causal: .Cercospora kikuchii


Temperaturas de 28-30°C con periodos largos de alta humedad
favorecen el desarrollo de la enfermedad.
Síntomas. Se observan desde el inicio hasta el desarrollo completo
de las semillas. Las hojas superiores expuestas al sol tienen una
apariencia ligeramente púrpura. Las lesiones púrpura rojizas, de
forma angular a irregular ocurren más tarde en ambas superficies de
las hojas. Necrosis de las nervaduras también pueden ser
observadas. Numerosas lesiones causan una rápida clorosis y
necrosis en el tejido de las hojas resultando en defoliación,
empezando desde las hojas jóvenes superiores, un síntoma obvio es
la brillantez de estas hojas. En variedades más susceptibles
aparecen lesiones púrpura rojizas que luego se vuelven púrpura
negruzcas en las vainas. Las semillas infectadas pueden presentar
descoloración externa y frecuentemente la germinación es reducida.
En algunos casos las semillas contaminadas pueden llegar a
presentar figuras en la testa. La siembra de semillas contaminadas
puede diseminar el patógeno en nuevas áreas. Cuando los períodos
de floración y cosecha coinciden con épocas lluviosas puede
aparecer un porcentaje elevado de semillas manchadas. El patógeno
puede sobrevivir en los residuos de cosecha.
41
Contr ol
a. Sembr ar cultiv ares resist entes .
b. Usar semil la libre del patóge no.
c. Tratam iento de semil las con fungic idas a base de TMTD
(bisu lfato de tetram etil-ti uram) .

c. Enferm edades Produ cidas por Virus

1. Mosai co de la soya (VMS)


Está distri buido alrede dor del mundo y es consid erado una de
enferm edade s más impor tantes . las
Puede produ cir reduc ciones en el
rendim iento de 50% en cualq uier campo .

Organ ismo causa l: virus del mosaic o de la soya (VMS), transm


por varia s espec ies de áfidos . itido

Sintom as. El VMS puede ser transm itido por la semil la.
semil las infest adas pueden fallar en germi nar o produ cir plántuLas
enferm as. las
Estas plántu las son retorc idas, con hojas unifo liadas
rugos as y que pueden tener la forma norma l pero con motea
puede n enrol larse longit udina lment e hacia abajo. dos, o
Estas hojas se
vuelve n cloró ticas prema turame nte. Poster iorme nte, las
trifol iadas llegan a ser cloró ticas y severa mente reduc idas,hojas
motea dos y rugos as. con
Tambi én pueden produ cirse síntom as en las
vaina s que se vuelve n aguda s, curvad as, pequeñ as y plana s.
puede causa r pérdid as hasta en un 25% o más en la produ cción, El \~S
cual se ve afecta da por la reducc ión del peso de la semil la
la y el
número de semil las por vaina . La calida d de las semil las
puede sufri r deteri oro debido a que el virus produc e un pigme tambié n
(marró n o negro) que las manch a, pudien do inclus ive reduc ir nto
la germi nación . hasta
Este virus puede perma necer viable en la semil la
hasta por dos años.

Contr ol
a. Sembr ar semil las produ cidas en campo s libres de VMS.
b. En campo s de produ cción de semil las, elimin ar las planta
infest adas media nte roguin g. s
c. Usar cultiv ares resist entes a la infecc ción.
d. Usar cultiv ares resist entes a la transm isión por semil las.
e. Contr olar la pobla ción de áfidos y de malez as hospe deras.
42
2. Mosaico amaril lo (VMAS)

Infecc iones mixtas de VHAS y VMS son comune s en la soya. Una


reducc ión en el conten ido de aceite ha sido registr ado en las
semill as infecta das con mosaico amaril lo.

Organis mo causal : virus del mosaic o amaril lo (VMAS) c¡¡ue es


fácilm ente transm itido por insecto s vectore s (20 espec~es de
Aphis) . su transm isión por semilla no ha sido reporta da.

Síntom as. Los síntom as inicial es son esencia lmente los mismos que
los produc idos por VMS en las etapas tardías . Un notorio motead o
amaril lo de las hojas es caract erístic o de esta enferm edad.e
Mancha s necrót icas van apareci endo en las áreas amaril las conform
la hoja madura . Los síntom as son más severo s a temper aturas
inferio res a 2o•c, aunque se desarr ollan más rápido a mayore s
temper aturas.

Contro l
a. Uso de cultiv ares resiste ntes.
b. Seguir las medida s de contro l sugerid as para el mosaic o de la
soya.
c. Contro l de áfidos y maleza s hosped eras de estos insecto s.

D. Otras enferm edades que afectan el cultivo de la soya

Enferm edad Organis mo causal

Pudric ión del tallo Sclerot ium rolfsi i


Pudric ión de plántu las varias especi es de Phytium
Pudric ión radicu lar Rhizoc tonia solani
Pudric ión de la raíz Phytop htora megasp erma var.
y el tallo sojae
Pudric ión del carbón Macrop homina phaseo lina
Mancha parda o Septor ia qlycin es
septor iosis
Mancha de Ascoch yta Ascoch yta §12.
Mancha de hoja varias especi es de Altern aría
Mildiú polvos o Micros phaera diffusa
Mildiú vellos o Perono spora manshu rica
Quema de tallos y Diapor the phaseol orum var. soiae
vainas Phomop sis sojae
Tizón de la yema Virus mancha anular del tabaco
termin al (VMAT)
43

E. Tratam iento de la Semill a

El tratam iento de las semill as consis te en la aplica ción de


produc tos quimic os con el propós ito de desinf ectar, desinf estar elo
proteg er las semill as de microo rganism os patóge nos presen tes en
suelo o en la propia semill a. La desinf ección consis te en la
elimin ación de microo rganism os ya estable cidos en el interio r de la
semill a; mientr as que la desinf estació n consis te en la elimin ación
de microo rganism os localiz ados en la superf icie de la semill a. La
protec ción busca impedi r la infesta ción y consec uentem ente la
infecci ón.
En forma genera l, la mayori a de los produc tos químic os son
protec tores y desinf estante s.
El tratam iento de la semilla con Captam 50W (0.2%) + Carbox in
75W (0.2%) o Thiram 50W (2%) + Carbox in 75W (0.2%) antes de la
siembr a ha dado buenos resulta dos.
Tambié n las aplicac iones de mezcla s de fungic idas sistém icos con
protec tores, en la etapa de formac ión de semill a (R6), ha dado
resulta dos promis orios en la reducc ión de hongos transm itidos por
la semill a tales como: Diapor the phaseo lurum var. sojae,
Cercos pora kikuch ii y Colleto trichum dematiu m var. truncat um.
Además de estos fungic idas existen otros que han sido utiliza dos en
el contro l de enferm edades fungos as de la semill a de soya; ellos
son, Maneb + Zn, y carbend azima.
Es import ante tener en consid eración que el uso de fungic idas e
insect icidas adherid os a la semill a, pueden afecta r
consid erablem ente la nodula ción y la activid ad fijado ra de las
bacter ias. Para estos casos se recomi enda el uso de fungic idas que
conteng an molibd eno (Captan -Me o PCNB-M oO) y tratar la semill a
inmedi atamen te antes de poner el inocul ante, evitand o el contac to
directo . Para estos casos, el uso de inocul antes granul ados
aplicad os al suelo seria lo más recome ndable.
VIII. INSECTOS QUE ATACAN AL CULTIVO DE SOYA

Varias especie s de insectos han sido reconoc idos como plagas


importa ntes de la soya y en años reciente s se ha dado una gran
atención a su clasific ación, con base en el grado de daño alcanzad o
para causar una reducció n económic a del rendimie nto, y a las formas
de manejo de las poblacio nes de plagas. Asimism o, varias medidas
de control son ahora disponi bles, tales como el uso de insectic idas
y la resisten cia varieta l. Si se van a usar insectic idas éstos
deberán estar relacion ados con otros métodos de control para causar
el m1nimo daño al ambiente y a los enemigos naturale s.

Para el manejo adecuado de las plagas en la soya es necesar io


tener conocim iento de los siguient es factores :
1. Especie s de insectos realmen te perjudi ciales al cultivo .
2. Los enemigo s naturale s de las plagas que hacen control
biológic o, como por ejemplo la presenc ia del hongo Nomurae a
rileyi en el control del gusano de la hoja (Antica rsia
gemmat alis).
3. Cómo determi nar la població n de insectos en el cultivo .
4. Cuál es el número de insectos y el porcent aje de defoliac ión
que determin an los niveles de daños económi cos.
5. Los insectic idas y la dosis a usar.
Se sabe que las poblacio nes de plagas fluctúan naturalm ente, y
con frecuen cia permane cen en niveles por debajo de aquello s que
causan pérdida s económi cas, debido a la acción de los agentes
naturale s de control . Por otro lado, la soya posee una alta
capacida d de recupera ción en relación a la defoliac ión antes de la
floració n. Se ha encontra do que defoliac iones inferior es a 35%,
antes de la floració n, y defoliac iones del 17% en cualqui era de los
estados de crecimi ento del cultivo, no afectan el rendimi ento de la
soya.

A. Plagas del Suelo

Gusanos cortado res (Agrotis gg. y otros)


Estos pertenec en a la familia Noctuida e y son un grupo de larvas
lepidóp teras que atacan el tallo de las plántula s al nivel de la
superfi cie del suelo. Estos pueden ser muy dañinos y atacan
también plántul as de maiz, otros cereales , frijol, repollo y
tabaco. Estas larvas se alimenta n por la noche cortando las
plántula s y alimentá ndose de ellas. Temprano por la mañana,
después que el daño ha sido hecho, la larva puede ser fácilme nte
encontra da debajo de la superfic ie del suelo cerca de la planta
dañada.
45

Gusanos armada o caterpillars (Spodoptera sp.)

Las orugas (caterpillars) Jovenes son inicialmente de color


pálido con cabeza negra, para luego convertirse en color verdoso
cuando empiezan a alimentarse. Más tarde desarrollan las lineas
negras caracteristicas en el centro del dorso y a cada lado les
aparecen lineas entrecortadas de color pálido con un fondo verde
grisáceo. Estas orugas se alimentan vorazmente de hojas de
gramineas, cereales y soya. Las adultas son sumamente
destructivas.
Barrenador del tallo (Elasmopalpus lignosellus)

Es una larva pequeña de coloración verdosa y café en forma


alternada en cada segmento del cuerpo. Penetra las plántulas por
la región del hipocotilo o debajo, construyendo una galeria
ascendente en el tallo. Este insecto se encuentra con mayor
frecuencia en suelos arenosos y en periodos secos. En áreas en
donde esta plaga es común, como medida opcional de control, debe
sembrarse un mayor número de semillas por metro lineal de surco.
También una buena preparación del suelo puede minimizar los daños.

B. Plagas del Follaje y/o Vainas

Gusano de la hoia (Anticarsia gemmatalis)

Es considerado en algunos paises como el principal insecto


desfoliador de la soya. Las larvas son generalmente de color
verde; sin embargo, larvas de color negro pueden ser observadas
cuando existen altas poblaciones del insecto. Poseen franjas
longitudinales claras en su parte dorsal, y presentan cuatro pares
de patas abdominales y un par terminal.
Gusano medidor (Plusia §DR.)

Generalmente ocupan el segundo lugar en importancia como


desfoliadores. Ocurre por lo menos un complejo de tres especies en
soya. Las larvas son de color verde y pueden presentar franjas en
el dorso, con puntos oscuros distribuidos en el cuerpo. Pueden ser
reconocidas fácilmente por la presencia de dos pares de patas
abdominales y un par de patas terminales.
Pulgones o Afidos (Aphis §DR. y otros)
Este grupo de insectos relativamente pequeño, ataca varios
cultivos. Los insectos en este grupo son vectores de varias
enfermedades, especialmente la enfermedad conocida como Virus del
Mosaico de la Soya (VMS), que es transmitida a través de sus
hábitos alimenticios en las plantas.
46

Las ninfas y adultos succionan la savia celular de las partes


tiernas de la planta (hojas y tallos jóvenes). Las plantas
infestadas son generalmente de crecimiento reducido y muestran
enrollamiento y descoloración de hojas y etiolación.
Saltahojas o lorito verde (Empoasca spp.)
Estos se encuentran afectando varios cultivos y es una plaga muy
seria porque reduce la vitalidad de las plantas y su rendimiento,
ya que se alimentan de la savia celular. Ninfas y adultos se
alimentan chupando la savia principalmente en el envés de las
hojas, prefiriendo hojas recientemente maduras. El amarillamiento
del margen de las hojas es una indicación inicial del daño; pero si
el daño es severo estas hojas se enrollan y se secan, y finalmente
la planta muere.
Chinches (Nezara viridula, Piezodorus guildinii, Euchistus heros)
Estas tres especies de chinches son las más comunes en el
cultivo de soya.
Las chinches que aparecen frecuentemente después de la floración
pueden causar considerables reducciones en los rendimientos y en la
calidad de la semilla, debido al hábito de estos insectos a chupar
principalmente las vainas.

El retraso en la madurez de la soya o retención del follaje, ha


sido atribuido al ataque de estos insectos. Por otro lado, la
transmisión de algunas enfermedades causadas por hongos puede ser
realizada por estos insectos; por ejemplo, la mancha de levadura
(Nematospora coryl).

Las semillas dañadas por chinches generalmente poseen menor


contenido de aceite y mayor contenido de proteina que las semillas
sanas. El aumento de ácidos grasos libres disminuye la calidad del
aceite.

Perforador de brotes (Epinotia aporema)


Las larvas de este insecto se alimentan de hojas tiernas
provenientes de los brotes, causando perforaciones en las plantas
junto a la región del brote. La larva es pequeña y de color
verdosa, con excepción de la cabeza que puede ser negra o café.
Atacan las ramas, brotes y flores impidiendo la formación de
vainas. Pueden atacar también vainas ya formadas.
Perforador de la vaina (Heliothis spp.)
(Gusano de la mazorca del maiz o elotero fi. zea)
Este insecto es una de las plagas principales del algodón; pero
también ataca soya, frijol, maiz, citricos, sorgo, tabaco, tomate,
girasol, etc.
47

La larva es inicialm ente verde, pero cuando crece present a una


gran variació n de colores , puede permane cer verdosa o volvers e de
color café con manchas o lineas negruzc as a lo largo. La larva
adulta llega a medir hasta 4 cm de tamaño. La larva perfora las
vainas y se alimenta de las semillas o de la vaina joven, la que
eventual mente se cae. También se alimenta de flores y hojas.

C" Algunas otras plagas de la soya

Nombre cientifi co Nombre común

Phylloph aga sp. gallina ciega


Prodeni a sp. cortado r
Cerotom a fasciali s vaquita s
Epilachn a varives tis conchue la mejican a
Epicaud a villata conchue la

D. Manejo y control de los insectos plagas

Actualm ente, el control de insectos en la soya está dirigido a


la supresió n tempora ria de brotes de insectos que se aproxim an al
nivel de daño económic o o lo exceden.
1. Insectic idas guimico s

El uso de insectic idas quimico s constitu ye la única herrami enta


disponi ble en la actualid ad que asegura una supresió n consiste nte
y satisfac toria de tales brotes. Estos quimico s deben ser
aplicado s en dosis minimas efectiva s y sólo cuando sea necesar io
para evitar el daño económi co del cultivo .
Los insectic idas quimico s convenc ionales son necesar ios para el
control de brotes de insectos en la soya. Sin embargo ,
insectic idas de amplio espectro son frecuent emente aplicad os sin
necesida d y a dosis excesiva mente altas. La acción de tales
producto s contra muchos organism os benéfico s ha sido mencion ada
muchas veces. Algunos de estos insectic idas poseen un conside rable
efecto residua l que mata depreda dores y parásito s mientra s que
otros solamen te proveen la efectivi dad inicial contra ciertas
especies de plagas. Esto puede llevar a un resurgim iento de la
plaga en mayor número del que existió antes de que el insectic ida
fuera inicialm ente aplicado . Investig aciones recient es han
indicado que dosis relativa mente bajas de ciertos insectic idas,
pueden ofrecer un control adecuado de la plaga y permiti r la
sobreviv encia de otras especie s benéfic as.
48

Las recome ndacion es concer nientes a la época de aplicac ión de


los insect icidas , el tipo de insecti cida a usarse y las dosis de
aplicac ión, pueden variar conside rablem ente de una región a otra.
En el cuadro 12 se presen tan alguno s insect icidas comúnm ente
utiliza dos en el contro l de plagas del cultivo de la soya.
Cuadro 12. Produc tos quimic os y biológ icos utiliza dos para el
contro l de plagas en el cultivo de soya.
Produc to Nombre técnico Tipo de plaga
Furada n G-5 Carbof urán Insecto s del suelo
Lannat e Metomi lo Diabro tica, Cerotom a,
chinch es
Folido l Metil- paratió n Diabro tica
Tamaro n 600 Metami dofos Chinch es
Arnbush Permet rina Spodop tera, Heliot his,
chinch es
Cyrnbus h Ciperm etrina Chinch es, lepidó pteros
Decis Decam etrina Chinch es, lepidó pteros
Arrivo Ciperm etrina Chinch es, lepidó pteros
Thuric ide o Bacillu s Lepidó pteros
Dipel thurin giensi s

2. Depred adores y parási tos


Los report es sobre la efectiv idad de depred adores y parási tos
plagas de la soya son limitad os. sin embarg o, en alguno s casos de se
hace refere ncia a este tipo de contro l. Estas observ acione s deben
tenerse en cuenta cuando se aplican medida s de contro l quimic o,
para preven ir serios disturb ios en el agroec osistem a, lo que puede
sucede r debido al uso indiscr iminad o de pestic idas. Esto es
particu larmen te signif icativo en el manejo de sistem as de cultivo s
interca lados practic ados en muchos lugare s, debido al valor
potenc ial de tales mezcla s de cultivo s en promov er el contro l
biológ ico.

3. Enferm edades de insecto s


La enferm edad más común observa da en insecto s que atacan la soya
son causad as por el hongo Nomura ea rileyi. Existen otros hongos
entomo patogé nicos como Entomo phthora spp. y Metarh izium spp.;
Patello s aimili s y Campo letis grioti en el contro l de larvas de
Spodop tera sp. Un organis mo que produce una enferm edad bacter ia!,
Bacill us thurin giensi s, ha sido cultiva do y disemin ado
artific ialmen te con algún éxito contra varias larvas de
lepidó pteros .
49
4. Prácticas culturale s
Algunas prácticas culturales son usadas frecuentem ente por los
agriculto res para evitar o reducir pérdidas por insectos, en muchos
casos sin saberlo. El atraso de las siembras en ciertas áreas
pueden acelerar la germinació n y el crecimien to, reduciend o el
posible daño por insectos plagas. Las rotacione s apropiada s puede
reducir el número de insectos y el daño causado. El uso de
variedade s de maduració n temprana puede reducir las posibilida des
de daños de plagas en las épocas tardias de la estación de
crecimien to.

5. Variedade s resistente s
El potencial más grande para un manejo efectivo de las plagas en
la soya es disponibl e a través del desarrollo de variedade s
resistent es.
Se ha progresad o en la identifica ción de genotipos de soya
introducid os a los EEUU con resistenc ia al daño en follaje por la
conchuela mexicana del frijol (Epilachna varivesti s) y gusano
medidor de la soya (Pseudopl usia includens ). Estos genotipos son
también resistent es a daños al follaje por el gusano de la mazorca
del rnaiz (Heliothis ~), y la conchuela de ampolla rayada
(Epicauta vittata), y a otros insectos. Los mecanismo s de
resistenc ia incluyen la no preferenc ia y la antibiosi s. Desde que
estos materiale s introducid os son generalme nte de pobre adaptació n,
los genes de resistenc ia necesitan ser transferid os a tipos
adaptados .
E. Determina ción de Poblacion es de Insectos

Para determina r la población de insectos que existen en una


plantació n de soya, es necesario inspeccio nar el campo
semanalme nte.
Para evaluar las poblacion es de larvas y chinches, se utiliza
una manta (o plástico) de color blanco, de 1m de largo x 0.6 m de
ancho. Cada muestreo abarca 2 m de hilera de soya. Para facilitar
la ej ecuc1on, los puntos de muestreo pueden estar próximos al
perirnetro de la plantación , a 20-30 m del borde del campo. El
número de muestras que deben ser tornadas varian con el tamaño de la
plantació n:

1 a 9 ha 6 muestreos
10 a 30 ha 8 muestreos
30 a 90 ha 10 muestreos
50

Determ inación del nivel de defolia ción


Por defolia ción se entiend e el área foliar dañada por los
insect os. Las observ acione s deben ser hechas por lo menos una vez
por semana .
Una forma prácti ca de evalua ción puede ser hecha colecta ndo los
trifol ios al azar de divers as planta s en la planta ción. Se hace un
estima do del área foliar dañada , y se calcula un promed io de daño.
Se deben colect ar entre 10 a 20 foliolo s al azar en cada punto de
muestr eo.
Plan de protec ción del cultivo contra desfol iadore s y chinch es
siembr a Florac ión Desarr ollo de vainas
Entre siembr a y la Entre la floraci ón y la cosech a: proteg er
floraci ón: proteg er el cultivo cuando la desfol iación fuera
el cultiv o cuando de aproxim adamen te 15% yfo el número de
la defoli ación larvas con 1.5 cm o más de largo, fuera
sea de aproxim ada- de 40/mue streo.
mente 30% yfo el Entre el inicio del desa -
número de larvas , rrollo de vainas y la co -
con 1.5 cm o más de secha: se deben contro lar
largo, fuera de 40/ las chinch es cuando se
muestr eo. encuen tran 4 con 0.5 cm o
más de largo por muestr eo.
IX. COSECHA Y ALMACENAMIENTO

Todos los cuidados técnicos de un cultivo bien conducido pueden


llegar a fracasar si la cosecha se lleva a cabo en forma
inadecuada, o si el almacenamien to del grano no se realiza con las
debidas precauciones .
Es muy importante conocer las variedades con las que se trabaja,
principalmen te en lo relacionado con su ciclo de vida, época de
siembra, tipo de madurez, altura de la primera vaina, etc. Otros
factores que ejercen una marcada influencia sobre el ciclo promedio
de vida de los cultivares son la latitud y la época de siembra.
Estas consideracio nes son de mucha utilidad en la planificació n de
la siembra del cultivo, tratando de evitar siempre que la cosecha
coincida con periodos de lluvia.

A. Epoca de Cosecha

Normalmente la cosecha se inicia cuando las plantas se


encuentran en completa madurez, lo que en la práctica, coincide con
el amarillamien to y calda de las hojas. En esta etapa los granos
de soya se encuentran con un porcentaje de humedad alrededor del 16
al 18%. Después de este punto y si no caen más lluvias, el
contenido de humedad disminuye rápidamente hasta llegar a niveles
no muy favorables para la cosecha, dificultando el corte de las
plantas y acelerando la dehiscencia de las vainas.
La época ideal para la cosecha de la soya será cuando los granos
alcancen el 14 ó 15% de humedad. Sin embargo, en plantaciones muy
extensas la cosecha deberá iniciarse con las semillas cuando tengan
contenidos más elevados de humedad, alrededor del 16 al 17%, de
tal forma que las últimas áreas cosechadas no se encuentren en
niveles muy bajos de humedad.
La cosecha deberá iniciarse cuando las plantas presenten por lo
menos un 95% de sus vainas maduras. En esta etapa todavia se
pueden encontrar algunos granos verdes que aumentan el porcentaje
promedio de humedad de los granos, por esta razón es necesario
verificar si existe la necesidad del secado de los granos antes del
almacenamien to. Cuando se retrasa la cosecha, los granos toman mal
aspecto, se quiebran con mayor facilidad en el beneficio, además de
la pérdida en el campo debido a la dehiscencia de las vainas.

B. Cosecha Mecanizada

Actualmente la cosecha de la soya se efectúa por medio de


máquinas combinadas, que realizan la cosecha en menos tiempo que
otros procesos y reducen significativa mente el costo de producción.
52

Las pérdi das de grano s con el uso de comb inada s varía


13%, depen diend o de vario s facto res. Estas pérdi das, n entre 4-
puede n ser minim izada s si se manti ene una veloc idad sin emba rgo,
kmfho ra y la barra de corte traba jando tan cerca del de 4 a 5
posib le. suelo como sea

La mayo r parte de las pérdi das que se produ cen


cosec ha se debe a la dehis cenci a de las vaina s, por duran te la
la barra de corte , siend o mayor es cuand o las el impac to de
vaina s están
exces ivam ente secas .
Para facil itar el traba jo de la comb inada y dism inuir
de los grano s por la cosec ha mecán ica es neces ario la pérdi da
sigui entes práct icas cultu rales : reali zar las

1. Real izar una buena prepa ració n del suelo .


2. Semb rar el culti var recom endad o para la regió n.
3. Semb rar en la época más adecu ada utiliz ando el dista nciam
más adecu ado para obten er una buena densi dad de plant iento
4. No utili zar cultiv adore s que hagan surco s muy profu ndosas.
largo de las calle s. a lo
5. Mant ener la soya libre de malez as; antes de la
proce der a una pre-l impie za si fuera neces ario. cosec ha
6. Inici ar la cosec ha despu és de la madu ración de las plant
sus grano s de 14 a 15% de humed ad. as y

Se recom ienda aprox imada mente una comb inada por cada
de soya. 200-3 00 ha
C. Alma cenam iento

Los probl emas de almac enam iento se deben no solam ente


climá ticos , alta temp eratu ra y humed ad, sino tambi a facto res
én
calid ad del produ cto cosec hado y al proce samie nto inade a la baja
cuado .
En mucho s paise s la soya se cosec ha en un perio do
tiemp o y la mayo ría de la produ cción se come rciali corto de
za direc tame nte
de la finca a la indus tria del aceit e.
Para el almac enam iento en la finca , se debe proce
limpi eza y secad o de los grano s hasta obten er una humed der a la
ad
al 13%. En este nivel de humed ad, la soya podrá ser guardinferada
ior
un año o más, sin daños subst ancia les causa dos por insec por
secad o de la soya en secad ores por medio de aire forza tos. El
la cosec ha más tempr ano que otros tipos de secad o. do, perm ite
secad ores facil ita la cosec ha y el almac enam iento, ya El uso de
que
puede ser reali zado en cualq uier época , indep endie ntem el secad o
cond icion es del tiemp o. ente de las

Los grano s desti nado s a la indus tria puede n ser secad


a 60°C, debié ndose mante ner las temp eratu ras más bajas os entre 54
perío do inici al del secad o, cuand o el conte nido de duran te el
ser muy eleva do. humed ad puede
X. MEJORAMIENTO DE LA SOYA

Hasta 1966 el área de cultivo de la soya en los trópicos y sub-


trópicos correspondia a tan solo 4.5% del área mundial. Desde esta
época se ha ido incrementando ligeramente, a pesar de esfuerzos
considerables realizados en algunas áreas para que el cultivo de
soya se popularice en los trópicos.
Ensayos recientes de adaptación conducidos en diferentes
localidades en el trópico, con variedades introducidas de regiones
templadas, han revelado diversos problemas de producción asociados
con el cultivo de la soya. La ocurrencia de enfermedades y plagas
ampliamente diseminadas, pobre germinación de las semillas, menor
crecimiento debido a condiciones de dias cortos y fallas en la
nodulación debido a condiciones variables del suelo, son algunos de
los factores que limitan el desarrollo del cultivo de la soya en
estas regiones. Por esta razón, los programas de mejoramiento de
soya que se lleven a cabo en esta región deberán orientarse al
desarrollo de variedades de alto rendimiento, resistentes a
enfermedades, con buena germinación y una amplia adaptación bajo
condiciones del trópico.

A. Mejoramiento por Resistencia a Enfermedades

El clima caluroso y húmedo de los trópicos y la densa cobertura


de la soya provee un ambiente ideal para el desarrollo de numerosas
enfermedades. Mosaico amarillo, mosaico de la soya, tizón de las
yemas, roya, pudriciones radicales, chancro del tallo, tizón de las
vainas, tizón bacteria! y pústula bacteriana, han sido observadas
en muchos lugares. Los más dispersados y devastadores de todos, el
mosaico amarillo y la roya, causan pérdidas de rendimiento de hasta
70% en muchos casos.
En 1970 en la India se llevó a cabo una prueba sistemática para
identificar fuentes de resistencia al mosaico amarillo y la roya.
El germoplasma completo de soya de USDA fue también evaluado. De
un total de 4000 lineas probadas, sólo 2 lineas fueron inmunes al
mosaico amarillo, 6 resistentes a la roya y 15 moderadamente
resistentes a roya. Además, algunas lineas tolerantes al mosaico
amarillo también fueron identificadas.
Varias poblaciones segregantes se produjeron de cruzamientos
entre lineas resistentes y variedades con caracteristicas
agronómicas superiores. Algunas de las progenies son aparentemente
muy buenas, y se espera que variedades de alto rendimiento en
recombinación con resistencia al mosaico amarillo y la roya, puedan
estar disponibles pronto.
Fuentes de resistencia a otras enfermedades también han sido
descritas, entre ellas la pudrición por Phytophtora, la cual ha
sido transferida a variedades adaptadas. Lee 68, Lee 74, Pickett
54
71 y Tracy, son algunas de las variedades convertidas en tipos
resistentes a las pudriciones radiculares mediante la retrocruza.

B. Mejoramiento por Resistencia a Insectos

En la evaluación de germoplasma de soya se ha hecho muy poco


trabajo para identificar lineas resistentes a insectos. Sin
embargo, con el descubrimiento de lineas resistentes al saltahojas
de la papa (lineas de pubescencia densa), surge la posibilidad de
obtener lineas resistentes a otros insectos si se efectúan las
evaluaciones adecuadas. Fuentes de resistencia a otros insectos
desfoliadores y masticadores de vainas han sido encontradas
últimamente y están siendo introducidas en variedades de mejor
adaptación agronómica. Algunas variedades resistentes al nemátodo
de las agallas han sido obtenidas en los EEUU.

C. Mejoramiento por Mejor Calidad y Germinación de las Semillas

Uno de los mayores problemas en el cultivo de la soya es


asegurar una población adecuada de plantas. La pobre capacidad
germinativa en la soya se debe en parte a factores inherentes y
parcialmente a factores ambientales adversos. El clima cálido y
húmedo de los trópicos reduce la calidad de la semilla en la época
de maduración y causa pérdida rápida de viabilidad durante su
almacenamiento.
Se ha reportado que existe variabilidad genética en la calidad
de semilla de la soya. Los resultados indican una considerable
diferencia respecto a la pérdida de capacidad germinativa durante
el almacenaje, en donde generalmente los genotipos de semilla
pequeña mantienen mejor germinación. En ensayos con lineas
isogénicas con antecedentes de la variedad Lee, se encontró que los
tipos de semilla pequeña mantenian mejor germinación (83.4%) que
los tipos con semillas más grandes (57%). En estudios separados se
encontró que en tipos de semilla más pequeñas el requerimiento de
agua para una completa imbibición fue menor, y que la emergencia de
la radicula fue mucho más rápida, en comparación con los tipos de
semilla más grandes.
Esta capacidad de rápida germinación con menor requerimiento de
agua puede ser una ventaja favorable en ciertas condiciones. Más
aun, las semillas pequeñas son menos susceptibles al daño mecánico
durante la cosecha y el procesamiento. O sea que, el pequeño
tamaño de la semilla parece ser un buen indice de selección para
una mejor capacidad germinativa.
Sin embargo, la reducción a un tamaño menor a 11 g/100 semillas
puede reducir los rendimientos de grano asi como el contenido de
aceite; por esto, el rango deseado en tamaño de semilla seria entre
11 y 15 g/100 semillas.
55

D. Mejoramiento para Mayor Nodulación

En la nodulación de la soya se han observado fallas cuando los


suelos son bajos en materia orgánica y la acidez o la alcalinidad
son altas. Esto hace necesario que las variedades introducidas
posean adaptación a condiciones locales.
Una considerable variación genética ha sido observada en la
habilidad para formar nódulos bajo diferentes condiciones de suelo,
tanto en variedades de soya como en cepas de Bradyrhizobium
japonicum, indicando de que si un amplio germoplasma de soya es
evaluado en suelos con problemas de respuesta a la inoculación, se
podrían identificar lineas con nodulación deseable.

E. Desarrollo de Variedades para Condiciones de Días - Cortos

La mayoría de las variedades en uso que han sido evaluadas en


los trópicos se han importado de los EEUU. Cuando crecen bajo las
condiciones de días-cortos de los trópicos, estas variedades
frecuentemente florecen y maduran antes que un crecimiento adecuado
sea alcanzado. Esto causa reducciones en rendimiento como también
en la calidad de las semillas.
Cuando estas variedades crecen en diferentes alturas pero en
latitudes similares, el número de días requeridos para alcanzar la
madurez aumenta con la elevación, indicando su sensibilidad a la
temperatura. Por eso, la sensibilidad al fotoperiodo como también
a la temperatura de las variedades de soya deben ser consideradas
para una exitosa adaptación local.
Evaluaciones recientes del germoplasma mundial de soya del USDA
han revelado, que muchas lineas maduran más tarde que la variedad
Hardee y que ellas pueden dar buenos resultados en los trópicos.
Estas lineas han sido clasificadas en los grupos de madurez IX y X.
La mayoria de estos materiales fueron originalmente colectados en
paises tropicales como Indonesia, Australia, Tailandia, Malasia,
Filipinas e India. Estos genotipos deben ser usados en programas
de mejoramiento de soya en los trópicos.

F. Métodos de Meioramiento y Criterios de Selección

El mejoramiento de variedades de soya en diferentes paises ha


seguido la ruta familiar de introducción, selección e hibridación.
Los métodos para manejar poblaciones segregantes después de la
hibridación han sido en lote o por pedigrí, ligeras modificaciones
o combinaciones de éstos, o mejoramiento por retrocruzas. El
56

procedimiento exacto varia, según el parentaje usado y la


preferencia y objetivos del investigador.
Los objetivos actuales en programas de soya en el trópico son
los de desarrollar variedades resistentes a enfermedades con mejor
calidad de semilla, mejor germinación, madurez apropiada y alto
rendimiento. Es decir, mayor énfasis en el mejoramiento de
caracteres en vez de mejoramiento por alto rendimiento ~ se.
XI. EL CULTIVO DE SOYA EN HONDURAS

En 1972, el Ministerio de Recursos Naturales reportó el inicio


de la producción comercial de soya en pequeña escala en varios
departamentos del pais (Olancho, El Paraiso y Comayagua). Tres
variedades eran utilizadas en ese entonces: Biloxi, Hardee y
Júpiter. Sin embargo, antes de que estos reportes fueran hechos,
la Escuela Agricola Panamericana (EAP) habia sembrado algunas
hectáreas con las variedades Júpiter y Pelicano.
A través de un convenio firmado en el año 1974 entre la
Dirección General de Desarrollo Rural de Recursos Naturales y el
Departamento de Investigaciones Agricolas Tropicales de la Tela
Railroad Company, se obtuvo la variedad Siatsa 194 (Biloxi x
Hardee). Ese mismo año se fundó el Programa Nacional de Soya de
Recursos Naturales.
Para el año de 1982, la Secretaria de Recursos Naturales, a
través del Proyecto de Producción y Consumo de Soya, liberó la
variedad Darco 1 y más reciéntemente la variedad Regional 4.
Durante 1988 la EAP introdujo la variedad Clark, que es
significativamente más precoz en comparación con otras variedades
comerciales también introducidas. su periodo de crecimiento hasta
la cosecha es de aproximadamente 90 dias. Posee una buena
adaptación y por su porte bajo y erecto puede ser sembrada a altas
densidades. En estos momentos, la EAP está evaluando otras lineas
de soya-de excelente potencial de rendimiento, asi como cepas de
Bradyrhizobium más eficientes.
A pesar de que el cultivo de soya ha sido promovido durante
varios años a través de las diferentes instituciones
gubernamentales, la expansión de esta leguminosa de grano no ha
sido satisfactoria. Se aduce que es debido a los incentivos
limitados a los productores; la producción nacional de soya apenas
representa el 1.9% de la demanda. Durante los años 1987 y 1988 las
importaciones ascendieron a 4 mil toneladas métricas, lo que
representó el 98.2% de la demanda total.
El Instituto Hondureño de Mercadeo Agricola (IHMA) ha reportado
que Honduras ha importado durante los años 1982 a 1986 un promedio
anual de 18,642 TM de soya (torta, harinas, aceite y semilla), por
un valor de L. 12.8 millones.
El Proyecto Nacional de Soya reportó que en 1986 apenas se
sembraron aproximadamente 525 ha, en el centro, Norte, Sur y
oriente del pais.
En 1990, el gobierno, a través de la Secretaria de Recursos
Naturales (SRN) realizó un esfuerzo para desarrollar un plan que
permitiera incrementar la producción nacional de soya,
pretendiendo, en un plazo corto de 5 años, alcanzar un minimo de
14000 ha sembradas (1994); sin embargo, después de casi 3 años, no
se han producido cambios deseables en un área sembrada con soya.
58
Algunos de los incentivos gubernamentales se reflejan en el
reconocimiento de la soya dentro de la categoria de grano básico
(Decreto Ley 65-89), lo que significa que el cultivo gozará de
financiamiento para su producción por los bancos nacionales.
A continuación se presenta un resumen de las regiones en el pais
que presentan las mejores condiciones para la siembra de soya,
además del potencial de rendimiento y las fechas de siembra
recomendadas para cada zona (Cuadros 13 y 14).

cuadro 13. Area y rendimientos potenciales para el cultivo de la


soya en regiones de Honduras (Secretaria de Recursos Naturales,
1989).

Rendimiento Are a
Regiones promedio(qqjha) (manzanas)

Región Sur 25-35


Costa de los Amates de Valle 2,800
Zonas cañeras de Choluteca 7,000
Cooperativas Algodoneras 1,400
Rotación con melón 1,400
Valle del Rio Aguán 35-40
Alto, Medio y Bajo Aguán 21,000
Región Norte 40
Progreso 4,200
Morazán, El Negrito 1,400
San Alejo 1,400
Rio Lindo-Villanueva 7,000
Región Occidental 35-40
Quimistán 2,800
La Entrada 2,800
Región Centro Occidental 30-35
Valle de Comayagua 4,200
Región central 30-35
Talanga y Cantarranas 1,400
Valle de Siria 1,400
Valle de El zamorano 700
Guaymaca 700
Región Centro Oriental 35-40
Juticalpa 11,200
Catacamas 11,200
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Cuadro 14. Epocas de siembra recomendadas para el cultivo de soya


en Honduras (Secretaria de Recursos Naturales, 1989).

Región sur 1 Abril - 15 Mayo (rotación con


melón cuando hay riego)
1 Junio - 15 Agosto

Región Centro Occidental 1 Abril - 15 Mayo (rotación con


(Comayagua) melón y hortalizas cuando hay riego)
1 Junio - 15 Agosto.

Región Central 1 Junio - 15 Agosto

Región occidental 1 Junio - 15 Agosto

Región Nor Oriental 1 Junio - 15 Agosto (O lancho)

Región Norte y 1 Noviembre - 15 Enero


Litoral Atlántico
Bajo Aguán 1 Noviembre - 15 Enero

Medio y Alto Aguán 1 Junio - 20 Agosto

En todas las regiones, sin incluir la Región Norte, Litoral


Atlántico y Bajo Aguán, se pueden sembrar bajo r1ego del 1
Noviembre al 15 Enero. Se puede obtener excelente calidad de
semilla con un rendimiento potencial de 40 qqfha.
60

Variedades comerciales
Las variedades comerciales disponibles para la siembra de soya
en Honduras son Regional 4 y Darco 1, promocionada s por la SRN,
Siatsa 194, por la EAP, FHIA 11 y FHIA 15, por la Fundación
Hondureña de Investigación Agrícola (FHIA), y Cristalina, por la
empresa Bonampak de Guatemala. Algunas de las principales
característi cas agronómicas más importantes de estas variedades se
indican en el cuadro 15.

cuadro 15. Comportamiento agronómico de variedades comerciales de soya existentes


en el mercado nacional de Honduras a

Altura Altura Peso


Rendimiento Maduración [Link] Resistencia planta lOO sei'{Iillas
Variedad (kg/ha) 2
(dias) (cm) acame (cm) (g)

Regional 4 1750 109 14 tolerante 70 13.7


o arco 1 1870 106 15 tolerante 76 12.3
Siatsa 194 2120 104 17 tolerante 74 13.5
FHIA 11 1660 111 19 tolerante 66 13.5
FHIA 15 2380 109 15 tolerante 74 17.5
Cristalina 2250 110 14 tolerante 55 16.7

z Promedio de 3 localidades en Honduras (Ensayo Regional Centroamerican o, 1988)~


XII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFIC AS

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Soja: cultura em expansao. Inf. Agropec. 4(43):2-56 (Belo
Horizonte, Minas Gerais, Brasil).
FAO. 1987. Estadfsticas Agropecuaria s Mundiales: superficie,
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FAO, Roma, Italia, 760 p.
Fehr, W.R. y C.E. caviness. 1977. Stages of soybean development.
Special Report No. 80, Iowa State Univesity, Ames, Iowa, 12p.
Hadley, H.H. y T. Hymowitz. 1976. Speciation and Cytogenetics . En:
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Caldwell). American Society of Agronomy, Inc. , Publisher,
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Martin, J.H., W.H. Leonard y D.L. Stamp. 1976. Principies of
Field Production. 3ra. Ed., McMillan Publ. Co., Inc., New
York. 1118 p.
Montero, R.A. y E.J. Mata. 1988. La Soya: Guia para su cultivo y
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José, Costa Rica.
Sediyama T., M.G. Pereira, c.s. Sediyama y J.L. Lopes-Gomes. 1989.
Cultura da Soja. Universidade Federal de Vicosa, Imprenta
Universitari a, Vicosa, Minas Gerais, Brasil. I Parte 96p. y II
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Sinclair, J.B. y P.A. Backman. 1989. Compendium of soybean
diseases. Jra. Edic., APS Press, St. Paul, Minnesota, [Link].,
106p.

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